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La obra maestra de Leonardo da Vinci

En 1494, el duque de Milán encargó a Leonardo la que sería la más celebrada de sus
PRODIGIO DE LA PERSPECTIVA
La composición de La Última Cena
obedece a estrictas reglas de
perspectiva, con el punto de fuga
situado exactamente sobre la
cabeza de Jesucristo.
SCALA, FIRENZE

JUAN JOSÉ ROMERO HEREDIA


DOCTOR EN HISTORIA DEL ARTE

pinturas y la más maltratada por el tiempo


SANTA MARIA
DELLE GRAZIE
Este convento
milanés fue
erigido en 1463
por orden de
Francesco Sforza.
Su hijo Ludovico
lo remodeló y en
1494 encargó
a Leonardo la
decoración del
refectorio.
GUIDO BAVIERA / FOTOTECA 9X12

n 1494, Leonardo da Vinci sufrió la escultura ecuestre del duque Sforza. En 1493

E que quizá fuera una de las mayores


decepciones de su carrera artísti-
ca. Llevaba doce años en Milán, al
servicio del duque Ludovico Sforza,
el Moro, empleado sobre todo en funciones
cortesanas al modo de un maestro de cere-
monias, mientras en su estudio elaboraba
presentó la maqueta e inició los preparativos
para su construcción, para lo que reunió na-
da menos que setenta toneladas de bronce.
Pero entonces el rey de Francia, Carlos VIII,
invadió Italia y dirigió sus tropas a Milán, y
el duque decidió emplear todo el bronce de
la escultura en la construcción de cañones y
fantásticos proyectos de armas de fuego y espadas. El sueño de Leonardo se había ido
continuaba sus investigaciones científicas al traste, y su propia posición en la corte del
sobre los más diversos asuntos. También ha- Moro parecía peligrar.
bía pintado algunos cuadros, más bien pocos Por fortuna, justo entonces Leonardo re-
en realidad, como si no fuera ése su interés cibió un nuevo y brillante encargo: un fres-
principal. En cambio, se había apasionado por co que no sólo le daría trabajo durante cuatro
un proyecto que reunía las dos facetas de su años, sino que lo consagraría definitivamen-
genio, el artista y el ingeniero: una colosal te como pintor, ante sus contemporáneos

1494-1498 1726 1951


SALVAR EL TRABAJO de Leonardo SE REALIZA la primera res- TRAS HABERSE salvado del
LA ÚLTIMA da Vinci en La Última Cena
se extiende durante cuatro
tauración de La Última Cena, a
cargo de Michelangelo Bellotti,
bombardeo de Milán en 1943,
la obra es sometida a una nue-
CENA años, aunque resulta difícil quien rellena algunas seccio- va restauración, dirigida por
determinar las fechas exactas nes. En 1770, Giuseppe Mazza Mauro Pelliccioli, que pretende
de inicio y término de la obra. repinta gran parte de la obra. limpiar y estabilizar la pintura.
1978-1999
SE LLEVA a cabo la última
restauración de la obra de Leo-
DECORACIÓN HERÁLDICA
nardo, a cargo de Pinin Brambilla
Barcilon, que recupera los restos Leonardo no se limitó a plasmar la
escena de la Cena, sino que también
de la coloración original tapados
decoró los cinco lunetos situados
por intervenciones anteriores. sobre la pintura y que muestran los
escudos de armas de los Sforza.
NATIONAL GEOGRAPHIC CREATIVE / ALAMY / ACI
EL ARTISTA
Y EL DUQUE
Este óleo de
Giuseppe Diotti
imagina el
momento en
que el duque de
Milán, Ludovico
Sforza, encarga
a Leonardo da
Vinci el fresco de
La Última Cena.
Museo de Lodi.
DEA / ALBUM

y la posteridad. No sabemos quién movió los Sobre la pared opuesta, en una superficie

DE IZQUIERDA A DERECHA: BRIDGEMAN / ACI; ROYAL COLLECTION TRUST / BRIDGEMAN / ACI; BRIDGEMAN / ACI; DEREK BAYES / ALBUM; DAGLI ORTI / ART ARCHIVE
hilos para dar una nueva comisión a Leonardo, de 4,60 metros de altura por 8,80 metros de
quizá Cecilia Gallerani, la antigua amante de anchura, Leonardo plasmó una de las obras
Ludovico; tal vez el propio Moro, consciente maestras de la pintura occidental.
de que sólo él podría cumplir con el encargo,
o bien un amigo de Leonardo, Donato Bra- Dibujos y estudios preparatorios
mante, a quien se había encargado el proyecto Se conservan diversos dibujos de Leonardo
de renovación de la iglesia milanesa de Santa que ilustran el proceso de elaboración de la
Maria delle Grazie, donde Leonardo pintó el obra. De hecho, cuando aún residía en Floren-
fresco en cuestión: La Última Cena. cia ya dejó trazas en sus apuntes de una Cena, 1.
Santa Maria delle Grazie era un convento pero el encargo de 1494 le hizo replantearse
dominico que se había acabado de construir sus ideas sobre el tema.En un principio,Leo-
pocos años antes y que fue convertido por nardo permaneció fiel a la visión tradicio-
Ludovico Sforza en iglesia de corte y mauso- nal, que situaba a Judas separado del resto de
leo de su dinastía, siguiendo el ejemplo de la apóstoles, tal y como podemos observar en
fundación de San Lorenzo realizada por los los esbozos conservados en las colecciones
Médicis en Florencia. El propio duque co- de Windsor y Venecia. Pero, como en tan-
mía a veces en el refectorio del monaste- tas otras ocasiones, el pintor transformó sus
rio, y fue esta estancia la que quiso decorar ideas durante la propia ejecución de la obra.
con dos frescos en cada uno de sus laterales: Leonardo desarrolló una investigación es-
uno dedicado a la Última Cena y el otro a la pecial para ejecutarcadaunodelospersonajes
Crucifixión. Este último, una composición de la escena, con el propósito de resaltar su
considerada arcaica y mediocre, fue ejecu- verismo. Por ejemplo,se conservan hermosos
tado en 1495 por Donato de Montorfano. esbozos de las cabezasdesanFelipeySantiago

Se cree que Ludovico, el duque de Milan, pagó a Leonardodosmilducadospor


su fresco, lo que costaba una casa en Florencia a orillas del río Arno
Este boceto realizado a sanguina y que se
conserva en la Galeria de la Academia de 2.
Venecia muestra a los discípulos repartidos
en grupos; a Judas, a la izquierda, apartado en
una banqueta, y a Juan, junto a Jesús, dormido.

Los bocetos
previos a la
obra final
Antes de emprender la ejecución
1. San Pedro 2. Simón el zelote de La Última Cena, Leonardo realizó
Este boceto que se conserva Se representa con cejas diversos bocetos preparatorios de
en Viena es probablemente un prominentes, poco cabello
estudio de la figura del apóstol y barba sin rasurar. Algunos los personajes y su disposición en
Pedro, aunque en su pintura, estudiosos consideran que sus la obra. Aquí se muestran algunos
Leonardo lo representó de un rasgos son más malevolentes
modo más dinámico. que los del propio Judas. de ellos, dispersos por diversas
colecciones europeas.
3. San Bartolomé 4. Jesús
Este dibujo en la Real Este estudio de la cabeza de
Colección de Windsor Cristo (hoy en una colección
muestra la cara y el cuello de privada) muestra a un 4.
la figura con todo detalle. Se joven de largos cabellos,
ha sugerido que el modelo delicadas facciones y gesto
era Donato Bramante. compungido.

3.
LA ÚLTIMA CENA,
LOS RESTOS DEL MENÚ FRESCO DE DOMENICO
GHIRLANDAIO. 1480.

DE LA ÚLTIMA CENA MUSEO DEL CENÁCULO


DE TODOS LOS SANTOS,
FLORENCIA.

SOBRE EL BONITO MANTEL de lino que admirara Vasari reposa una vajilla
de peltre y las transparentes copas que contienen el vino consumido en la
Cena. Pero es difícil adivinar la comida que una vez se vio en los platos tras
la pérdida de las capas de pintura. Las copias que siguieron a la finalización
de la obra tampoco nos sacan de dudas.
Tan sólo los redondos panes se perciben
con nitidez. No obstante, sí hay dos alimen-
tos que aparecen con claridad: rodajas de
naranja y una anguila troceada. Los lunetos
PANES Y
sobre la escena nos dejan un muestrario de VAJILLA
las frutas que, en su día, acompañaban los En el detalle de
platos: peras, manzanas y quizá granadas. la imagen de la
Vino, pan y pescado poseían un sentido li- izquierda, vemos
túrgico, pero la anguila más bien indica los una vajilla de
gustos de la época y, posiblemente, los de peltre (aleación
Leonardo, que con este menú introducía de cobre, estaño,
una nota propia y realista en la composi- antimonio y
plomo) y una gran
ción: «Cada pintor se pinta a sí mismo».
hogaza de pan,
colocadas justo
delante de Mateo.
MONDADORI / ART ARCHIVE

el Mayor, hoy día en la colección Windsor. porconfortarlodijo:“DejaaCristoimperfecto COPIA DE LA ÚLTIMA


CENA DE LEONARDO
Sabemos asimismo que algunos apuntes fue- porque no lo harás parecer Cristo entre aque- DA VINCI POR MARCO
D’OGGIONO. SIGLO XVI.
ron tomados del natural. Por ejemplo, un tal llos apóstoles”, y así Leonardo lo hizo tal». MUSEO DEL LOUVRE,
Alessandro de Parma sirvió de modelo para El escritor Gianbattista Giraldi Cintio re- PARÍS.
la mano de Jesús, mientras que para la cabeza cogió asimismo una curiosa historia sobre el
parece que Leonardo se inspiró en un corte- origen de la cabeza de Judas.Cuando el duque
sano del Moro, Giovanni Conte. convocó a Leonardo para preguntarle cuándo
La costumbre de Leonardo de pintar a los terminaríalaobra,elartistalehabríacontesta-
personajes a partir de un modelo natural dio do:«MequedaaúnporhacerlacabezadeJudas
pieavariasleyendasentornoalacomposición que, como es bien sabido, fue el más grande
de La Última Cena,a veces contradictorias en- de los traidores y, por tanto, ha de ser pintado
tre sí. Giorgio Vasari, en sus Vidas de los me- con un rostro que exprese toda su maldad […]
jores arquitectos, pintores y escultores italianos Pero,hasta hoy,no he hallado uno solo que me
(1550), afirma que el artista no llegó a com- parezcaapropiado[…]ysifinalmenteresulta-
pletar la cabeza de Cristo, un hecho que otro ra que no lograra encontrar a nadie tendré que
autor, Gian Paolo Lomazzo, gran conocedor recurrir al rostro del reverendo padre prior».
de los ambientes milaneses donde Leonardo El padre prior del convento entre 1495 y 1500
consumió parte de su vida, explicaba del si- era Vicenzo Bandello, quien posiblemente
guiente modo: «Habiendo pintado todos los ayudó al propio Leonardo a concretar el plan-
apóstoles hizo Santiago el Mayor y el Menor teamiento de la escena,pero también se había
detantabellezaymajestadquequeriendodes- quejado en reiteradas ocasiones de la lentitud
ARRIBA: SCALA, FIRENZE. ABAJO: BRIDGEMAN / ACI

pués hacer a Cristo nunca pudo dar cumpli- del maestro.Por ello,éste habría querido ven-
miento y perfección a aquel Santo rostro […]. garse de un modo parecido a como hizo Mi-
Fue a pedir consejo a Bernardo Zenale, quien guel Ángel en la capilla Sixtina,donde pintó a

Sedicequeparalacabezade Judas,Leonardopensóeninspirarseenelpriordel
monasterio,Vicenzo Bandello,quiense había quejadodesu lentitud enacabarlaobra
El modelo y la copia, frente a frente
La Última Cena de Domenico Ghirlandaio La copia de Marco d’Oggiono
Leonardo partió de la tradición florentina para realizar Contaba Paolo Giovio que cuando el rey francés Luis XII «vio
su obra. Un ejemplo es La Última Cena de Domenico la Cena la ambicionó y preguntó ansiosamente cómo podría
Ghirlandaio, en el convento de San Marcos. Era la quedársela y si podría ser separada del muro y transportada
representación más avanzada artísticamente que se consigo a Francia». Este proyecto fallido pudo impulsar al
podía contemplar y, sin embargo, queda muy lejos de la condestable de Montmorency a encargar una copia de la ya
emotividad de la obra maestra de Leonardo. Los apóstoles deteriorada Cena a Marco d’Oggiono, un posible colaborador
de Ghirlandaio casi no gesticulan y el fresco pierde su unidad de Leonardo en la obra original. La copia, que pasó al Louvre
compositiva al recrearse en detalles como el pavo real junto en 1807 y que hoy se conserva en el Museo de Ecouen, es
a la ventana o el gato al lado de Judas, que, separado del una de las más fieles al original, con detalles especialmente
resto del grupo, desvían la atención del espectador. cercanos, como se observa en el tensionado cuello de Judas.
¿POR QUÉ FALLÓ LA NUEVA
TÉCNICA DE LEONARDO?
PARA PINTAR La Última Cena, Leonardo utilizó una técnica de imprima-
ción. En lugar de pintar directamente sobre yeso húmedo, el artista
florentino cubrió el yeso con albayalde (carbonato de plomo), una
preparación sobre la que podía pintar más despacio, que es lo que
pretendía. Sin embargo, a los pocos años se comprobó que el mé-
todo había fallado clamorosamente,
por razones que aún no están claras.
Los investigadores piensan que po-

MORTERO
siblemente la humedad del edificio

LADRILLO
SOPORTE
afectó al yeso e impidió que el alba- INESTABLE
yalde y la pintura se adhiriesen. Por PINTURA
La técnica
otra parte, durante los años en que ensayada
Leonardo pintó su obra, los inviernos por Leonardo
IMPRIMACIÓN
fueron excepcionalmente secos. Tal consistía en pintar
vez el yeso se secó demasiado rápi- encima de una
do y provocó que la imprimación de capa de albayalde
albayalde se agrietase y arrastrase colocada sobre
YESO el yeso, como
la pintura con ella.
muestra el dibujo
junto a estas
líneas.
WILLIAM H. BOND / NGS

Biaggio de Cesena, maestro de ceremoniasdel repentino,salir de la Corte Vecchia [el palacio


Vaticano, como Minos, juez de los Infiernos, que el duque de Milán le había reservado co-
con orejas de burro, una serpiente enrolladaen mo alojamiento] al mediodía, cuando el sol
su cuerpo y rodeado de demonios. caíaconmásfuerza,sinbuscarlasombra[...]y
venirdirectamenteaSantaMariadelleGrazie,
En busca de la inspiración encaramarsealandamio,cogerelpincel,añadir
El prior Bandello, fuera o no representadocomo uno o dos trazos, y marcharse otra vez».
Judas, tenía motivos para reprochar aLeonardo Como pintor, Leonardo trabajaba siempre
su tardanza. El escritor Matteo Bandello,sobri- así.Legustabameditarafondolacomposición
no del prior, por aquellos años un jovennovicio y cada uno de los detalles, no dudaba en recti-
dominico, describió así la rutina del maestroen ficar los trazos y dejaba pasar mucho tiempo
el refectorio, en la que se alternaban jornadas hasta que los terminaba, si es que lo hacía. Es-
de trabajo intenso y otras de total inacción: te método de trabajo contradecía totalmente
«Llegaba bastante temprano, se subía al anda- los requerimientos de la pintura al fresco, que
mio y se ponía a trabajar. A veces permanecía exigía pintar de una sola vez y en breve tiem-
sin soltar el pincel desde el alba hasta la caída po cada sección de la obra antes de que el ye-
de la tarde, pintando sin cesar y olvidándosede so humedecido se secara. Esto hizo que Leo-
comer y beber. Otras veces no tocaba el pincel nardo, que por otra parte no tenía práctica en
durante dos, tres o cuatro días, pero se pasaba el tradicional buon fresco florentino, ensayara
MAURO RANZANI / SCALA, FIRENZE

varias horas delante de la obra, con los brazos una técnica diferente, consistente en formar
cruzados, examinando y sopesando ensilencio unanuevabasecondoscapasdeestucosobrela
las figuras». En ocasiones todo lo quehacíaera que se aplicaban los colores a la tempera con
dar dos pinceladas: «También lo vi –sigue di- la inclusión del óleo, lo que le permitió traba-
ciendo Bandello–, movido por algún impulso jar a su ritmo. Se trataba de un procedimiento

En su trabajo en el refectoriodeSanta Mariadelle Grazie, Leonardo


alternaba jornadas de trabajo intenso con otras de total inacción
LA CRUCIFIXIÓN
En la pared meridional
del refectorio de Santa
Maria delle Grazie
se extiende esta
composición al fresco,
obra del artista Giovanni
Donato Montorfano
que la realizó en 1495.
TRAS EL
BOMBARDEO
Entre los
escombros del
refectorio de
Santa Maria delle
Grazie, debajo
de la lona, La
Última Cena está
protegida por
una estructura
de acero y
sacos de arena.
COSTA / LEEMAGE / PRISMA

arriesgado, que se reveló muy sensible a ciertas una bomba aliada destruyó prácticamente la
condiciones atmosféricas, en particular a una iglesia de Santa Maria delle Grazie. Milagro-
humedad excesiva. Para horror de sus admi- samente, los muros del refectorio quedaron
radores, en pocos años los colores originales en pie y la obra de Leonardo se salvó. La re-
se alteraron y la pintura empezó a degradarse. construcción del edificio, a partir de 1947,
eliminó el problema de la humedad e hizo po-
De la ruina a la recuperación sible la aplicación de métodos más adecuados
En 1517, Antonio de Beatis ya hablaba del de- para la conservación de la pintura.
terioro sufrido y en 1566 Vasari afirmaba que Finalmente, entre 1978 y 1999 se llevó a
la Cena estaba «tan perdida que lo único que se cabo una restauración integral, dirigida por
distingue es una mancha oscura». El proceso la restauradora Pinin Brambilla Barcilon, que
continuó e incluso se llegó a destruir su parte logró recuperar los fragmentos del color origi-
inferior para abrir una puerta. A ello se aña- nal de la obra y puso a nuestra disposición una
dieron las deficientes restauraciones e inter- visióndelaextraordinariapaletaqueLeonardo
venciones que se realizaron en el siglo XVIII, aplicó en su genial composición. Las vicisitu-
así como el estado de abandono de la sala, que des por las que ha pasado esta obra maestra
en 1796, durante la campaña de Napoleón en parecen acrecentar el interés y la curiosidad
Italia, llegó a utilizarse como establo. de los visitantes, que, tras una larga espera,
A principios del siglo XX se realizó la pri- contemplan en recogido silencio los frutos
mera restauración con una base científica, de la reflexión artística de Leonardo, quien,
centrada en fijar las partes que se despren- quizá presintiendo esta gloria póstuma, es-
dían, pero manteniendo todos los retoques cribió: «Quien siembra virtud, fama recoge».
sufridos hasta el momento. En 1924 se inten-
tó fijar la capa suelta de pintura, pero siguió Para ENSAYO
Leonardo da Vinci
O. LOUIS MAZZATENTA / NGS

sin resolverse el problema de la invasión del saber F. Zollenr y J. Nathan. Taschen, 2012.
más Leonardo, el primer científico
estuco por la humedad. Con todo, el momen- Michael White. DeBolsillo, Barcelona, 2002.
to más dramático en la historia de La Última La última cena de Leonardo
J. W. von Goethe. Casimiro Libros, Madrid, 2012.
Cena llegó un día de agosto de 1943, cuando
En busca de la
obra original
LA RESTAURACIÓN DE LA ÚLTIMA CENA numerosos retoques con cola y es-
fue calificada en su momento como tucos sufridos a lo largo del tiempo.
«la restauración del siglo» por su A pesar de las críticas, la interven-
complejidad y duración, veintiún ción se llevó adelante con las más
años, desde 1978 hasta 1999. El avanzadas técnicas de la época. Se
ingente trabajo, realizado por un hizo una meticulosa limpieza y se
equipo interdisciplinar que incluyó reintegró la acuarela donde falta-
a expertos en química, física y bio- ba; el resultado fue la reaparición
logía, fue dirigido por la prestigiosa del original y la recuperación de las
restauradora italiana Pinin Brambi- expresiones de los personajes, que
lla Barcilon, y no estuvo exento de pasadas intervenciones habían de-
polémicas. Muchos consideraban formado. También surgieron otros
que la obra de Leonardo era irre- detalles, como el modo en que la
cuperable debido al deterioro cau- mesa estaba puesta, e incluso el
sado por el polvo, la suciedad y los contenido de platos y copas.

UN REALIZADOR DOCUMENTA CON SU CÁMARA EL PROCESO DE RESTAURACIÓN DE LA OBRA DE LEONARDO EN 1983.


D

EL ARTE DE
LA PUESTA
EN ESCENA
Sabemos que a finales de 1494
Leonardo compró un ejemplar
de la Biblia, seguramente en una
traducción italiana. Cabe suponer
que lo hizo a fin de «documentarse»
para la realización de La Última Cena,
una composición que revela un

A. QUATTRONE / MONDADORI / ALBUM


conocimiento de primera mano del MONDADORI / GETTY IMAGES

texto de los evangelios. Leonardo


no era creyente, pero quiso recrear
la escena con el máximo verismo.

JUDAS, EL TRAIDOR JUAN, EL PREDILECTO


Siguiendo la tradición, Leonardo pinta a Judas con En los evangelios, Juan es el discípulo más joven,
rasgos maléficos. Con su mano derecha agarra la porloquetradicionalmenteselorepresentabacon
bolsa con las 30 monedas que le han pagado por rasgosadolescentesylevementefemeninos,como
la traición, y con la izquierda (Leonardo lo hace hace Leonardo. Aquí aparece escuchando a Pedro
zurdo) toma del mismo plato que Jesús. Es también quelepregunta:«Pero,¿dequiénhabla?».Elnovelista
el único apóstol con el rostro en la sombra. En Dan Brown ha hecho célebre otra interpretación:
cambio, no es probable que Leonardo represen- lafiguraseríaunamujer,MaríaMagdalena,laesposa
tara a su personaje deliberadamente con rasgos de Jesucristo, a quien éste legó la dirección de la
«semíticos», puesto que su modelo parece ser el Iglesia en vez de a Pedro. Huelga decir que la tesis
mismo que el de otro apóstol, Simón. no tiene ningún fundamento histórico.
MONDADORI / ART ARCHIVE

Bartolomé Santiago Andrés Pedro Judas Juan


el Menor
ANTONIO QUATTRONE / AGE FOTOSTOCK
A

El lenguaje de las manos


Leonardo prestó particular atención a
los gestos que las personas hacían con
las manos. Le parecía que constituían
un lenguaje natural que resultaba
especialmente eficaz en la pintura, como
si reemplazaran el lenguaje oral en un
arte que definía como «poesía muda».
CRISTO, EL SALVADOR
Con gran fidelidad al texto de los evangelios, Leonar- De todas sus obras, La Última Cena es sin
do muestra a Cristo rodeado por sus discípulos, a duda la que presenta una mayor variedad
quienes dice: «De cierto os digo que uno de vosotros de gestos con las manos, que resultan
me ha de entregar». Cuando todos le preguntan: más expresivos incluso que los rostros.
«¿Soy yo, Señor?», añade: «El que mete la mano Así, vemos a Felipe que hace protesta de
conmigo en el plato, ése me ha de entregar». Para
darle más fuerza, Leonardo lo representa aislado y inocencia A, a Andrés manifestando su
a un tamaño mayor que los demás. La postura de asombro B, a Simón acompañando su SCALA, FIRENZE

sus brazos (también la de los pies, aunque ésta ha explicación C, a Juan juntando sus manos
quedado borrada) evoca la próxima crucifixión.
B
en signo de tristeza D, etcétera.

Cristo Tomás Santiago Felipe Mateo Judas Simón


el Mayor Tadeo
ANTONIO QUATTRONE / AGE FOTOSTOCK

SCALA, FIRENZE