Anda di halaman 1dari 44

Transfiguraciones

Sofía Constanza Fernández San Miguel

Huéspedes

El silencio y la ebriedad admiten huéspedes.


Lo que se oye es lo que hace ruido; pero el ruido
y las visiones varían, el mundo varía y todo
lo hace tantas veces. El sordo, al igual que
Quien se tapa los oídos, no puede oír;
y, sin embargo, cuentan las leyendas
que algunos hombres sin llamar oían voces
que les decían que en alguna parte
se hallaba la verdad. Y era esta, su verdad;
cuestionable como todo lo que se dice, pero no
como todo lo que se piensa, y el hecho mismo
de haber oído, que es el fundamento
de todas las cosas, y de todo lo que temo
quedándome a solas.

A solas conmigo, y con los puntos invisibles


de mi entramado que, siendo excitados
admiten huéspedes o se tornan ellos mismos
en huéspedes indeseables mostrándose, tal cual
son, en el esplendor de su repugnancia.

Pintar las paredes

En este abandono profundo


escarbo y me convierto en mi propia trinchera
para sobrevivir a la atmósfera asfixiante del mundo
exhalo humo sucio, pinto las paredes
de mi propia habitación con mi intimidad
y voy trazando líneas de colores
sin sentido alguno, me pierdo en ellas
y en el sonido de la música que vuelvo a repetir
una y otra vez.
Sigo exhalando humo y viene a mí el recuerdo
de esas palabras:
"hay un lugar en el que tú eres, a pesar de todo
sigues siendo"
que me llena de calma
Los demonios y el vacío

La falta que la quietud acentúa


dotándola de forma y de voz.

Lo indeseado que no quiero ver


que relego siempre al fondo
pero aflora siempre ante el deslizamiento
por las cercanías de aquel fondo
que es el vacío

Y si el vacío ha de existir
ha de ser en ese instante
de quieta contemplación
Y si ha de haber algún demonio,
éste debe hallarse en la memoria

Dolor

En el día sólo incertidumbres, fantasmas y prisiones.


Me refugio en lo impreciso, en el vago lugar en el que no te encuentro ni te pierdo
Las horas pasan, pasa mi vida, pasas tú
Pero a la noche o a través de los espejos, ¡cómo te pienso!
Y se dilúe este paraje que imaginé, en el que me escapé
Para dejar un rastro en el que la derrota me pesa
Me pesa lo que nunca pudo ser.
Tú y mi dolor, mi dolor que se mezcla
Con los colores que a ratos me proyectas
Creando esta ilusión que somos tú y yo;
Amor fragmentado en recuerdos.

Atesoro este deseo, cercado por barreras infranqueables


Tan misterioso como la vida, la muerte, todo lo que surge
Al cruzarse dos caminos
Caminos de dolores, confusiones, placeres opacos y deslumbrantes
Murmullos y violentas explosiones.
Nuestra sangre se juntará, pero las cosas que no pueden juntarse
Serán por siempre el encanto real.

Cosas que me guardo


Todo.
Mi infancia y sus misterios
Los aromas los pensamientos
Mi temor sin sentido
Lo que sé y lo que presiento
Las heridas en la piel y también
las que no se ven.
Mis configuraciones, mi lenguaje, mis cambios
Y las regresiones

Añoranza

Acaso volverá el tiempo nuevamente,


Y llegará el día en que reúna las piezas dispersas
Los fragmentos derramados
arrojados en la infancia de ser.

Acaso recurra de nuevo a mí la Belleza.


No hay certeza alguna;
Pero mi mente llama a la inocencia
Y cree en la realidad de los elementos perdidos.

Falta de lenguaje

Hay un elemento ausente.


Nuestros códigos no bastan para representarlo todo;
Aún nos está faltando un lenguaje adecuado,
Un lenguaje limpio y claro
Para nombrar todo aquello que se siente,
Se intuye o se piensa pero de diferente modo
Es por esto que hay incluso quienes han dicho
Que conviene callar; guardar silencio
hasta que no se nos descubra este lenguaje sagrado
libre de formas superfluas y en plena concordancia
con lo que Es; pues no sino hasta entonces
la palabra cobrará sentido; revelará y no distorsionará
el sentido de las cosas, aventurándose
en terrenos inadecuados.

Dicen que es estéril intentar articular todo esto


que aún no ha sido determinado
mas los poetas se han esmerado en intentarlo;
y en sus arranques de creativa locura
aún podemos percibir algo de lucidez
Sus versos sonoros nos transmiten
un poco de eso que creíamos indecible,
nos hacen experimentar una pequeña parte
de lo imposible.

Pero, cuán extraño resulta-


Que no haya lenguaje para expresarlo todo
y hayamos de depender de los poetas,
de los locos para intentar interpretarlo

Imposibilidad de lenguaje es imposibilidad


de develarse en todo esplendor -
y, ¡qué decir de la memoria!
Es su fragilidad también
un asunto grave;
pues no todo recuerdo se conserva,
ni los que lo hacen se preservan
tal cual, haciendo dudoso incluso
este nuestro único recurso -
el juicio mismo.

Apego a la memoria

No hay nada
Nada que hoy nos una
Salvo el miedo
y uno que otro recuerdo.

Miedo, ¿a qué?
A perder
La memoria y los recuerdos del ayer
Un ayer vago y cambiante
Desfigurado por nuestras sensibilidades

No hay muchas cosas que compartamos


pero nuestra cualidad de adictas nos hace ser,
de algún modo, semejantes;
errantes vamos con nuestras adicciones a cuestas
y a veces sin suministro
Artilugio ideado

Pudiésemos mirar claramente


y de frente el pasado y sus hechos
no sería necesario trazar este agujero
este túnel artificioso
para poder traer y re-traer la imagen deseada.

Y esto es de quienes aún creen en su memoria


(habrá quienes nieguen toda posibilidad)

Pero los maníacos y soñadores


nos empeñamos en intentar.
Y no dejamos de buscar la mejor forma para hacerlo
no dejamos de buscar el método
para disfrutar nuevamente los placeres de otros tiempos
o incluso degustar nuevamente los venenos

Y puedo verte nuevamente a la luz de mis artefactos fantásticos


esperando conservar al menos tu imagen intacta;
intento invocarte y aquello me trae trae la calma,
la idea –tal vez errónea- de poder tener
nuevamente algo de ti, una inveterada parte de ti
aunque ya no estés
y vaya contraviniendo el flujo de las cosas
(que, naturalmente, todo se lo lleva);
no importa
nunca llegué a buen término con los límites de la realidad,
siempre quise ir algo más allá

Objeto

Un objeto; un entramado de recuerdos


Un papel sobre el cual se volcó el ímpetu
y se derramó la sangre, vertiendo sobre él
las partes de su pasión

La piedra que es tan solo piedra


O estatua. Representación del cielo
o del Infierno, una exhibición de los más
variados ejemplares

Un sonido puede llevarnos a viajar por


universos indeterminados
o una imagen a experimentar parte
del concepto que le atañe
las barreras de lo sensible no son en modo
alguno infranqueables
y aún hay quienes afirman que es posible
Experimentar en un momento múltiples estados
opuestos, fundirse en un color o recrear con el tacto
las sensaciones de muchos hombres
y ser en un muchos de ellos

La palabra terminante

Y aún así, pese a todo,


Me atrevo a proclamar el verbo ilegítimo.
Aún a sabiendas de que no estoy sola en el universo
y hay otros dolores tan grandes como el mío
en este momento soy yo y mi dolor;
mi circunstancia determinante.

Al sentirlo no trato de negarlo


le permito existir
tal cual a cualquier otra emoción
-son éstas lo único que me recuerda
que sigo viva

No abrazaré ni negaré el dolor


lo sentiré; lo dejaré roer.

Escisión original

Escisión original
Expulsión del vientre materno
y del vientre universal;
violenta separación con el absoluto.

A la vez que me fui formando


fui también incubando el anhelo
del absoluto perdido:
la regresión hacia el estado in-formado
o la progresión hacia un nuevo estado
en que todas las categorías fuesen abolidas
-pero todo esto, claro, emergido desde la conciencia
atrapada de un cuerpo de este nuevo milenio;
una conciencia, digámoslo, patológica en su circunstancia
una conciencia anacrónica e inadaptada.

Pero nada puede enturbiar el deseo


ni aún mis dudas sobre su posibilidad
y mis sentidos, sensibles, aún sin quererlo
se vuelcan a todo cuanto excite en ellos
esta extraña fantasía:
las leyendas antiguas, las cosmovisiones primeras
las ideas de un misticismo oculto
los estados temporales de disociación
(si bien no total aniquilamiento)
del Yo.

Espiral

Al entrar en el espiral buscado


puedo perderme horas contemplando una imagen;
sentirme profundamente atraída por cada
objeto y detalle
ver la belleza donde la miseria se esparce.

Y por cierto no es de extrañar, no es para nada extraño


para quien también la conoce el que persiga el estado
que da pie a esta cualidad; a esta capacidad
de tornar vivo y llamativo todo cuanto a mis ojos se presenta.

Llámenme loca, llámenme viciosa;


las rutas que conducen y atrapan en el vicio
son las mismas que llevan hacia lo sublime.
Y esta búsqueda frente a la cual resulta difícil
sustraerse
[una vez que se le conoce] es de las más
tramposas que puede haber -
comparable a la ascensión hasta una cima
custodiada por terribles guardianes.
No hay por tanto que culpar, no hay que apuntar
a quien cae en las trampas; el aturdimiento
por los venenos y emanaciones que salen al paso
en los muchos puntos de esta fascinante ruta
que no es sino también la que ofrece los
tesoros más puros y los más prometedores;
la engañosa ruta hacia lo sublime.

El pecado original

Disfruto y me pierdo
en el goce de esta vana emoción
que de paso, me va introduciendo en las aguas
nombradas prohibidas, que no se han de tocar
pero cuando se las toca causan un placer
muy parecido al bien, muy parecido a la verdad

Y, ¿cómo reconocer entonces el bien?


Las aguas me van cubriendo y yo me voy perdiendo en ellas
Al entrar haciéndose cada vez mas difícil salir
Dios, en su piedad no se decidió a claudicar
definitivamente – cerrando para siempre toda salida
pero se entretuvo en edificar este edificio
macabro, creado en escala decreciente
y (a duras penas) ascendiente
en los grados del bien y del mal,
de la pureza y la corrupción

Dios que sigue otorgando esperanzas a aquellos


condenados a muerte sigue dando las medicinas
justas y precisas a los que requieren transformaciones
profundas, y, como burlándose de nosotros
de su cruel experimento, hecho siempre a un
grado inferior, no se decide a mostrarse
y no se decide a mostrarnos claramente
Su decisión

Pero los motivos tras los hechos, se han dicho


son sempiternos: ¿por tanto cómo puede algo
de lo eterno escapar a su eternidad?
Introduce la noción del mal
moldeada a conveniencia,
nombra sus defectos como los nuestros
y se gloria de nuestras pocas dichas
entre las que se cuentan tan sólo
las rectas orientaciones del alma

Mas la vida ya ha sido escrita


y se halla en un orden dado
de modo que yo al irme introduciendo en estas aguas
me voy perdiendo, y me pierdo de un modo
que aunque se diga que siempre estará la superficie
apta para apoyarse el medio indicado para salir
poco a poco las condiciones van negando las mismas
posibilidades para la existencia

Y tiendo hacia las cosas que Dios, de algún modo


Caprichosamente nombró en contra de sí
Tiendo hacia la curiosidad profunda que
Nos negó, por vanidad o crueldad
y para la cual se halla un determinado lugar
Precisado entre sus lugares, un lugar
en el cual habemos de arder
las mujeres que por causa de nuestra curiosidad
Somos puestas en el mismo lugar de los
agentes mismos del mal, el dolor y el caos
los que, no por curiosidad, si no por gusto mismo
del dolor inflingen a otro los cortes
y los golpes, o se precian de su propia
ignorancia, celebrada por Dios.

Estructuración metafísica

Todas las pasiones se agolpan en mí


y soy ya a ratos el elemento más frágil
ya el más pesado; soy pura, dulce
como la savia de los frutos idílicos
soy el éter, las partículas que se desprenden
en los días otoñales
tanto como soy hierro y acero
soy el licor adormecedor, la cicuta que
hubieron de beber los condenados
acaso la piedra frente a la cual Sísifo ha
de cumplir su condena.

Soy cada momento, cada azar


y cada encuentro que he vivido;
muchas vidas y muchos caminos
se han descubierto ante mí;
muchas corrientes me han arrastrado
de todos los elementos algo he bebido
y he derrapado
mi vida fluye de acuerdo a la misteriosa
naturaleza de un particular devenir.

Para un soberbio

Pienso en ti y me sacas de la línea, me robas el aliento, desbaratas todo mi pensamiento. Dejo de


hacer lo que estaba haciendo y me acuesto en la cama, pensando en que soy nada y que más vale
hacer nada que hacer algo
Luego los bares y el alcohol; las confesiones que se me escapan como un acto fallido
Y caer
Y caer
Y el dedo en la garganta, mi signo de Russell
Y luego volver a la vida en calidad de fantasma

Mientras tú caminas campante como cualquier soberbio


Tragándote tus mentiras, que me cansé de decirte que son mentiras
no te importa en cualquier caso; te fortalecen y te justifican
pero ahora aunque seas mi obsesión
como tantas que he tenido
pronto no serás mas que un recuerdo como tantos
Recuerdos que guardo como dentro de un álbum
que aunque algún día vivieron luego viven sólo en imágenes
que reviso sólo caigo bajo el influjo de otra obsesión
para recordarme el efímero instante
en que estuvimos juntos tú y yo.

Condena

Es tu ser anhelante
Fluctuando entre el pasado y el presente
Es tu condena el deseo constante
de mecer entre tus brazos el ángel,
la variante perfecta
de todo cuerpo que estando presente
se desvanece, no se deja contemplar
en todo su esplendor

El objeto amado que a la luz del sol


devela sus detalles funestos,
muestra sus caracteres punzantes
revelándose humano y falible

No; yo preferiría contemplar a mi amor


a la luz de algún rayo nocturno,
guiada por los destellos titubeantes
de mi inspiración.

Reminiscencia

Siempre hay una imagen-espejo


que me devuelve a mis raíces.
Los canales son los mismos;
nunca son suficientes las precauciones.

Las voces que de mí invocan el recuerdo


traen consigo también sus experiencias -
la experiencia del amor – la ilusión
y el desengaño,
despertando las sensaciones muertas,
haciendo desfilar los objetos olvidados
bajo una luz tan clara
que parece trascender
al tiempo y a la ausencia.

Basta con que llegue a mí


una voz que despierte mis cuerdas íntimas.
Una sacudida y comienza el espectáculo;
las corrientes traen consigo
los mensajes, los venenos.

Las semillas de mi miedo se hallan dispersas


inscritas en cualquier lugar mis debilidades eternas
Y es como si todo mi entramado estuviese,
en realidad, fuera de mí; comandado y unido
por unos hilos al ancho espacio
en el cual solo queda esperar el momento
y el lugar para que todo vuelva a empezar
y resurgir

Arder

Ansia de sentir, ansia de vivir


O de arder
Violentamente como una corona de astros
quisiera fundirme en las hogueras
y desplegar todas mis facultades
como los alados despliegan sus alas

o los seres sobrenaturales develan


su verdadera naturaleza

En el estado ordinario, en la regularidad


de lo cotidiano no hay un gran deseo;
no hay mucho goce ni mucho dolor.
Es tan sólo en los hechos violentos, en las variaciones
realmente profundas en que la vida se devela;
en los alzamientos que proceden a la suspensión del juicio
y al hallazgo de nuevos motivos
que reclamen verdaderamente,
que aunque conlleven incluso el arder
nos hagan sentir, aún sea por un momento
el éxtasis.

Al caer en la cuenta de la banalidad de la existencia


común y pasiva yo quisiera rebelarme contra ella;
volverme agente y desechar la idea del cuerpo
sometido a su actualidad
Quisiera forjar mi identidad fuera del tiempo
fuera de todo lo inmediato y de todo lo conocido
existir en realidad
existir violentamente
pues no hay otro modo de hacerlo;
y trascendiendo el impulso egótico incluso
personificar lo que realmente deseo.

Ser materia pura


Ser pura energía
y pura potencia;
ser la sustancia
que todo lo compone
y todo lo desarma.
Ser el flujo natural que mueve los cuerpos
hacia arriba o hacia abajo;
ser lo más tranquilo y lo más violento
ser todo lo opuesto y lo dialéctico.

Quisiera definir lo que pertenece a mi dominio


modelándolo como el escultor modela la piedra
partiendo de la Nada y otorgándole forma
la forma adecuada a la afección
quisiera crear una obra a mi imagen y semejanza

Y alzarme tras el extenuante proceso


por sobre esta vida
y estallar y arder;
estallar para luego volver a apagarme
pero permanecer en forma de germen o polvareda
en las determinaciones propias de la afección
que yo misma modelé.

Canción fúnebre

Se agotará, el airé se agotará


Caerán, algún día,
Todas estas grises construcciones
El mundo como lo conocemos se acabará
Acabando en un solo, terrible estallido

Llegará el día en que no hayan más días


y las cuencas de mis ojos estarán vacías
sin pupilar para ver siquiera
el cielo eclipsase por última vez

Pero, ¿para qué prorromper antes en llanto?


Ahora que aún quedan horas
y cielo, y ojos, cuencas para observar
habría de tragarme la pena
Procurando deslumbrarme ante lo que hay
de bueno en este mundo, que parece
tan mezquino pero por el que a ratos se cuela
uno que otro sonido; un destello,
una ilusión que puede similar
algo ultraterreno

Cualidad germinal

Alberga el germen dentro suyo lo potencial.


Y el Ser, antes de ser, contaba con
estas predisposiciones:
indeterminado pero propenso,
nunca nadie podrá indicar el real
límite de su capacidad.

La materia con su actualidad lo delimita,


fijando la identidad;
quien sabe mediante cual particular mecanismo
cual voluntad o cual azar

Pues hay –en efecto- un azar que


subyace a todo; el accidente del que
la determinación formal no puede
escapar, su condición y constante
de movilidad

Movimiento

No es la vida misma el gran asunto


si no el movimiento
la misteriosa confluencia de los átomos,
la mezcla de azares que posibilitan el cambio
y modelan de la creación de lo nuevo.
Y partiendo desde un potencial extraño
e incognoscible…

Escisión
Plantearse frente a la pérdida
Aceptarla en su rasgo más fundamental
de carácter que engendra; principio ineludible
de nuestra humana naturaleza

Olvidar el imposible absoluto; que el mito nos cuenta


nos fue arrancado así; sin más, de raíz
a modo de castigo por nuestra original
soberbia – afrenta para los dioses
pues, -como se ha dicho- lo divino no admite
Competencia

Aceptar la pérdida y permanecer en ella


para no seguir turbados; luchando en vano
negando perpetuamente lo que se es
tomar la corriente que lleve a un cauce
posible y no por ello menos valioso,
hallar el sentido en la búsqueda incesante.

Lo infinito

¿Qué es el infinito? Lo relativo;


no hay, en efecto, un único absoluto
-pues no todo lo que existe, puede existir
junto a la nada-
si no el infinito de lo infinitamente
divisible y exponencial;
el infinito de lo probable.

Maquinaria

La maquinaria y la vida
se entrecruzan. La máquina,
con su constante
y ciego impulso necrófago
todo lo arrasa;
la labor no es fuente de vida
y la vida en su cualidad más esencial
nada produce.

Para surgir la vida


ha de buscar el resquicio
para abrirse paso en este mundo
que era suyo
pero perdió, al dotar de voz a su creación
ha de hallar nuevamente
su propia voz

Perdidos pueden ya estar los motivos


de esta creación estructural
que en pos de nosotros alzamos
pero, cuyos elementos, como tomando vida propia
contra nosotros mismos se volcaron

Y se asemeja la modernidad a un vasto desierto


en que la libertad ha de ser, necesariamente, furtiva
pues estando como están las cosas
esta sólo puede llevarse en los labios

Pero, ¿qué tan libre puede ser lo que niega


en todo momento el surgimiento de su reverso,
la afectada especie de lo olvidado?

Consumir y desechar

Con el correr del tiempo las caras se renuevan


Los ciclos se suceden y las pasiones se renuevan
lo estéril se desecha
El dolor se guarda en un confín de la memoria
que no se logró aniquilar
para pretender que no está; se le carga sin tocarlo.

La vida transcurre y se desenvuelve


de acuerdo a lo establecido
que todo lo humano y hasta el amor es finito
y las lágrimas enturbian las apariencias
No conviene llorar; de todas formas ya todo está dicho
Y si ahora estás herido incluso hay un mercado
para tu desencanto; basta con cambiar de ejemplar.

Alégrate; encontrarás otro ejemplar


-aunque éste también expirará-
pero disfrútalo mientras dure
consúmelo y deja que te consuma
mientras dure.

Esta es la era de lo inmediato


-¿y quién se quejaría?
no hay nada que lamentar
sólo se trata de consumir y desechar

Corporal

Repaso la extensión de mi cuerpo


y del espacio, imaginándolo de acuerdo
a la imagen que me fue impresa;
pero no logro hallar lugar
no logro hallar lugar para aquello
que, sin poder nombrarlo, siento
sin embargo habitar en mí
y luchar por hacese paso a través de mí
y mi ser en este mundo

Soy demasiado inconstante


en mis oposiciones, en mis posturas
frente a lo múltiple; habitando el espacio
intersticio, no me decido a separarme
ni a unirme por completo a nada.

Me siento presente en todo y a la vez que


manteniendo a las distancias, no soy representante
y no camino en conjunto con los representantes
que me parecen perdidos, tan perdidos como yo
pero perfectamente satisfechos y dispuestos
en sus mismas posturas frente a la Nada,
al absurdo; que está más presente en este mundo
que en los conceptos y en los libros, es el absurdo
del vacío de no hallarse cuerpo fuera del cuerpo,
ni mundo fuera del mundo;
de no hallarse sitio donde descansar
cuando los dominios de la nada se cierran o
nos expulsan, concluyendo o no nuestros días

Pero hay de quienes gustan o se adecúan


mas o menos a la nada; habemos quienes
no logramos hallar en ella lugar
siendo muy pesados o muy pequeños
y nosotros no tenemos refugio
somos conscientes de la falta
del reino ideal, la farsa
y aún así deseamos asentarnos finalmente
en algún lugar, fluctuando por espacios
diversos en los que el propósito
ha de ser el de expeler la inconformidad
lo horrible y el deseo de transformarlo
como un alquimista en belleza.

Hiedra

Cansada me aviento hacia la hiedra


el suelo me recibe como un elemento;
retumba, me acoge como un Dios
acogería al ángel caído

Lentamente me voy despojando de mis


pertenencias, de mis miedos y ataduras
lentamente voy uniéndome con el cosmos

Las raíces de la tierra absorben mi sangre


van reclamando mis energías vitales;
por los canales subterráneos la sangre se mezcla,
va formando ríos y flores y aire.

La sangre del cuerpo se escapa y va


nutriendo a otros seres,
el alma vuela hacia otras latitudes.

Quietud

En la quietud del desierto


es el viento quien marca la pauta -

Muy lejos de todo progreso, de todo


refinamiento de la idea; en los verdes
parajes hay otro lenguaje -
un lenguaje mudo y aún
estridente; un lenguaje que escapa
a todo cuanto conocemos
y que lejos de toda influencia humana
rinde honor a cada uno de sus elementos;
destaca en su conjunto y con cada uno
de ellos, aún su detalle más pequeño,
que en su simpleza evidencia la belleza
de lo auténtico

Los necrófagos

Siendo éste mismo vivo y auto-valente,


el necrófago no se nutre de vida si no de muerte
Incapaz de concederle a su presa-amante el mismo éstatus de vida que él posee,
merced de su patológica obsesión por el poseer
el necrófago rebaja el objeto de su deseo hacia lo único incapaz de rebelarse:
lo inanimado.

Enemigo de la luz y del cambio,


va por el mundo buscando lo estático
que pronto descubre no existe más que en las tumbas;
y, aún sin desearlo, por afán auto-conservatorio
(si no ha de resignarse a perder su lado erótico)
acaba viendo naturalmente como único medio
el tornarse hacia lo profano.

Incontinente o intencionalmente dispuesto,


sólo sabe que su sensualidad escapa ya por completo
al espectro de lo comúnmente humano;
un deseo que ningún ajuste podría ya amoldar.
La atracción por lo frío, lo mudo, lo dócil -
lo único inmutablemente dócil.

Muchos hay que poseen el espíritu de los profanadores


con sus ínfulas de amos y señores,
mas logran hallar su satisfacción de otro modo,
mediante una exitosa represión o a una adopción de una
dinámica de amos y esclavos. Otros se torturan a sí mismos,
proporcionándose mediante el dolor el placer del que carecen
mas sus tendencias, aunque curiosas, no nos llaman tanto la atención.

¿Cuántos los habrá que,


de no ponerse a sí mismos como regla el no hacerlo
acabarían por hacer realidad todas sus fantasías con los muertos?

El gólem

Mediante la expulsión
Del dolor en las representaciones
Del verdadero deseo que se oculta
-la expulsión del dolor; el síntoma-
Voy modelando el tiempo y los destinos
Introduciendo nuevas figuras
Y seres que siendo en un principio
Creados como defensores para salvaguardarme
Subordinados al calmar la potencia del clamor
Del mismo y la falta, como tomando vida propia
Se rebelan, y van creando nuevas redes
Que me atrapan

La realidad se subvierte
Y aquello que era ya un medio para satisfacer
La falta es ya todo un entramado
De complejas sensaciones que son la falta
Pues la falta se extiende hacia
El infinito tal cual la realidad
La falta es en la realidad
A causa del espacio al que nunca se llega
Y que es la condena para Sísifo
Y lo es para el ser y su gólem

La ciudad es un libro abierto


con los márgenes dispuestos
para ser rayados. Hubo un tiempo
en que rayaba sobre ellos,
y creía que iba escribiendo un libro.

Pero el libro no necesita ser escrito


se escribe a cada momento, y las páginas
son sus esquinas. Que no paran de hablar
gritan para cuando hay fiesta, para cuando
se renuevan las cosas y para cuando desaparecen.

El libro se va escribiendo a cada momento,


y lo vamos escribiendo todos nosotros (...)

Corrientes de conciencia

Desafiando los límites del espacio y de la realidad,


te introduces por algún recoveco olvidado
alguna abertura olvidada en la memoria de los días
para llegar hasta este lugar.

Y he aquí que te contemplo,


me contemplo a mí misma
desde fuera por mientras dura el influjo
-a la vez que intento anotar, apresuradamente
mis impresiones
que han de disiparse en cualquier momento.

Intento nombrar de la mejor forma posible


lo inenarrable, el espléndido valle en que
se activan y cobran vida los sueños,
representándose con impecable nitidez.

He de inmortalizar, para los incrédulos


y para mí misma si he de perder pronto
la llave de acceso a este mentado paraíso
su imagen; temo que al cerrar los ojos ya no esté.

Es difícil hacerlo; mas si he de intentarlo


he de decir que es el espacio más sublime y el más puro,
no requiere artificios para ser perfecto.

No es tanto un espacio como un estado


Es el estado en que se difuminan los márgenes,
se han disipado los límites
y las formas más hermosas fluyen, libres
a la vez que los sueños se hacen reales
y todas las decisiones se tornan correctas
y todos los caminos siguen el rumbo indicado;
y yo continúo viendo desfilar
ante mis ojos imágenes imposibles,
imágenes olvidadas
que hago surgir
y desfilar ante mí,
como quien da vida a lo inorgánico
hago renacer lo muerto
y dar vida a aquello que no

De lo que existe

De la nada al algo
Y luego al Todo;
y de lo increado al Ser

Materia, forma, entidad


Ousía
Hacia donde todos los ríos convergen
y de donde todo lo que existe proviene
¿de dónde proviene todo lo que existe?

Utopía

Un sueño arcaico
Vivir antes de la ansiedad
y la inmundicia
Vivir antes de lo mecánico
y las ideologías absurdas
Vivir, básicamente, en un lugar inexistente
Como un personaje de ficción
Incomprensible para los hombres-máquina
y que la ciencia sea sólo la de los astros y las flores
Y la ideología de recolectar; cazar y amamantar
Morir para dar vida a los siguientes que vendrán
que habitan el plano de lo real; no lo irreal
como en mi sueño seríamos nosotros
Seres irreales
Eslabones perdidos
destinados a jamás ser encontrados
porque nos cortamos las palmas de las manos
para que los arqueólogos no puedan identificarnos
y nos desechen como inútiles
por no poder exhibirnos en galerías
donde la gente nos miraría con morbo
el peor morbo que existe: el morbo de los ojos.

Todos tenemos una herida

Todos tenemos una herida


Partiendo desde la primera
herida
La de haber caído en el mundo
perdidos, confundidos, sin saber hablar.

Todos tenemos una herida


La primera y las que se van adquiriendo
en el camino, muchas heridas en el cuerpo
Algunos las tapan
otros las pasan por alto
otros optan por herir a otros en venganza
otros se pierden tanto que olvidan que tienen una herida
y finalmente están los que escapan del mundo
viviendo en ensoñaciones fantasías
o simplemente abriendo tanto la herida
que se desangran y mueren
creyendo que en otro lugar
un espacio tras la muerte, encontrarán
la paz y la quietud
la estabilidad y la completud
en un mundo sin heridas
en un mundo no-humano
aún teniendo ciertas dudas
prefieren lanzarse
pues no soportan la vergüenza
de ser seres lábiles
humanos, falibles
sexuados y débiles
como todos
o como nadie

La figura perfecta

La figura que se contempla


sólo en la esfera propia
de los pensamientos.

Las formas y las proporciones


completas,
el vacío absoluto
y el espacio lleno.

Ha de alejarse uno algo de los márgenes


para poder entender
y dar vida a tales cosas.

Recurrencia de la Idea (que no se puede acallar)

He visualizado frecuentemente
los fragmentos de algo acabado y grandioso;
me he sumergido,
me he dejado anegar en mis visiones
y en ideas acerca del sentido
Torpe e inexperta, creo, sin embargo
haber podido vislumbrar algo;
una imagen perfecta, unos trozos de algo
que parece más bien
propio de otros mundos

Y aguardo
Conservo aún mis esperanzas y convicciones
aunque ahora la realidad esté tan llena de obstáculos
aunque por ahora parezca no haber
espacio, yo aguardo el momento

Aguardo el momento que sea,


en que sea posible retro-traer
y hacer surgir en formas reales y completas
todas estas sensaciones embrionarias
y esparcir y dar vida al fin a los gérmenes
de mi pensamiento en su estado más puro

Reminiscencia/visión pre-terrena

Acaso no hube de venir a la existencia en mi caída;


En este aterrizaje que concluyó en el formarme
y acabar por vivir en las tierras de lo aparente,
lo delimitado.

Acaso aún antes de ser fluía yo por las aguas


de algún mar eterno e inconmensurable; a la par
Que otros cuerpos, que acaso no eran cuerpos
si no más bien trozos de mar, elementos a la vez que
la totalidad del mar mismo, la entidad que va desde la partícula
hacia el todo, del vacío y el absoluto.

Fluctuaba tal vez a través de los mares y el fuego


O era yo misma el mar y el fuego, la existencia misma
Que trasciende a todos los predicados;
pero he que al caer me mezclé con el polvo
y los elementos sublunares, incorporándolos
volviéndome una con ellos.

De mi ser prefiero callar.


El ser cuenta ya con sus disposiciones; se halla escindido.
No puedo negar que he disfrutado ciertos aspectos de este
viaje; la caída y el mezclarme, así como el embeberme
de las afecciones y los placeres que lo son propios.
Pero vuelvo -volveré- algun día hasta las orillas de este
mar arcano; me conduzco invariablemente hacia él
o acaso es él quien me conduce, con sus fuerzas arrolladoras
e infinitas; es lo superior que reclama mi vuelta,
el retorno hacia las esferas de lo eterno
de lo que soy parte.

Oscilaciones

Oscilando como un péndulo,


me elevé en algún momento por los sectores
más altos de la corteza del mundo, de las cimas.

Me movía como un Dios, perfectamente inclinada


hacia el extremo del desequilibrio exuberante;
no tenía conciencia de mis pies, y no tenía conciencia
De mi imagen terrible vista desde afuera pero sentía
que escapaba a todas las leyes, trascendía a todas las
Categorías de lo terrible y de lo sublime. No sabía
que era, siendo, y me sentía dichosa de poder haber
deshecho en imagen la imagen de mis cadenas.

Pero, variando en imágenes, heme aquí que de pronto


caigo. Y no sólo caigo, me precipito hacia el suelo, hacia
El sub-suelo donde la cantidad de dicha experimentada ayer
son hoy los kilómetros que he de descender hacia abajo
recobrando en excitaciones anómalas de la conciencia
todos los males perdidos y silenciados durante el breve instante
en que el péndulo estuvo inclinado hacia la exuberancia
y que siendo creí no ser- y no siendo creí ser algo que nunca
podré llegar a ser.

Cantar

Hoy cantaré en honor al recuerdo


y a la ausencia
Cantaré en honor a lo que estuvo
y a lo que nunca dejará de estar
A lo vivo y a lo muerto; pues todo lo que vive,
Ha de morir, y la muerte no es más que otro estado
una fase de la progresión natural

Hoy traeré a la luz todo lo que fue


y lo que pudo haber sido
Espejo

La magia sólo se podría hallar en un espejo


Que contuviese en sí la posibilidad
De todo recorrido, guiado por la imagen
Que se pretendiese representar;
Ya fuese la puerta de en todos los recorridos
ya fuese la puerta de entrada a un callejón oscuro
repleto de silencios y secretos
ya una imagen de los ángeles, del intangible
mundo supra-lunar sobre el que los antiguos poetas
tanto especularon

Y que si se mirase con suficiente atención


se pudiesen atravesar en un segundo todos los lugares
todos los cielos y todos los mares,
Incluso el más recóndito
navegar por Aqueronte
sentir y cambiar de acuerdo a sus corrientes
y tras morir y desembocar en el infierno volver
Idéntico frente a la imagen del espejo.

Tonos crípticos

Hablo con el tono de la pitonisa,


del oráculo
Hablo mediante signos encriptados
Pues sólo se hacerlo de este modo
y descubro así, yo misma,
el significado.

El lenguaje natural
es el que incita a los hombres
A ejecutar los actos valorables;
Pero hay quienes perdemos el habla
Al intentar dar de esta forma
Forma a nuestros pensamientos
Y solo podemos expresarlos
mediante imágenes

Los oráculos estaban locos.


Es por eso que nombraban lo simple,
Lo burdo, mediante criptogramas;
y creaban imágenes allí donde no había nada

La muerte cotidiana

No se vive una
si no muchas muertes
a diario, en la calle, al ser visto
escrutado
Al adquirir nombre
Al vivir en un país en un tiempo
Y con las muertes ajenas que nos recuerdan
la nuestra
En los silencios incómodos en que no se sabe
en lo que el otro está pensando
y se intuye que está pensando, ¿en qué?
En cualquier cosa
La especulación es tan vasta como las muertes
¿o es la paranoia?
Qué importa. Aunque me aseguren que en realidad
no es incómodo el silencio para mí lo sigue siendo
aunque en soledad me gusta
pero en compañía me recuerda
a días de impotencia
De querer gritar pero no poder
Querer golpear pero no poder
Querer decir lo que se piensa pero no poder
Ahí aprendí - que es un acto de confianza decir lo que se piensa
compartir emociones pues es como entregarte
Y al entregarte entregas un acceso a tus puntos débiles
al talón de Aquiles - confiando en que no te mutilarán.

No puedo acceder a ti, no totalmente


pero podemos crear conexiones a través de la palabra
y de las experiencias, las debilidades
las muertes cotidianas
o una simple muerte orgásmica
que desbarate nuestra separación

Abandono

En mi camino
En el trayecto hacia el lugar
Que esperaba pero nunca pude ver
Acaba por presentarse ante mí
La realidad en la naturaleza
En su total abandono.
En los parajes por los cuales todos
A diario transitan (transitamos)
Pero nunca se nos detenemos a ver.
En ciertos puntos de las grandes ciudades
Va la vida a extinguirse
Y son como hoyos que arrancan
De los vivos su secreto; las claves del enigma
Aquí se apagan todos los sonidos y reina
El silencio, propagándose por toda la extensión
De los campos desolados, los parajes imposibles
De delimitar –a causa de su presencia y escape,

En algún sentido, del mundo conocido–

En los que vienen a ahogarse los gritos


Hallar su descanso las almas
Atormentadas por la pasión (la pulsión)
Que no es si no pulsión negada de vivir

Aterrizar

Aterrizar es lo más difícil


cuando te das cuenta
de que los sonidos se
vuelven tan estridentes
que no hay música interna
capaz de llevarles la pauta
y gritan los diarios
gritan los artistas esperando
que algún transeúnte se apiade de ellos
gritan todos
con Dios y los terreno tomados
aunque uno no esté allá
se le exhorta a exclamar
el emblema popular
pero mi silencio dice más
el silencio, la música
pateando piedras en alguna esquina
mirando piedras
si no hablas, te mueres
como algún mártir estúpido

Silencio

Si fuera por mí, habríamos de permanecer


Mucho más tiempo en silencio
Para no volvernos ciegos

Los médicos

Volvieron a refinar mis miedos

Ya ocultos durante un tiempo


volvieron a refinar mis miedos
como el miedo ante el exceso
de luz o de calor
de sonido
filosofar es aprender
a andar
sin sostén
por la vida
y mirar a la cara
sin miedo
pero los médicos
en su exceso de cordura
no quieren que uno de
ese salto
que los jóvenes viven
idealizando
pero uno ya conoce
aunque no lo suficiente
y eso es lo que causa angustia
la raíz del problema
de no poder tocar
con mis manos
el vacío
demasiado hondo
el infinito
que quisiera
poder ver
a la cara
creo que viéndolo a la cara
podría verme a mí misma

Cuerpo

En tu cuerpo
Comienza la historia
que solo tu conoces
que sólo a ti te importa
las marcas en la piel
que salen a causa de tu descuido
los dedos en la vagina
Emmanuel
la jeringa
que en el momento
en que no puedas gritar
te la pondrán
porque tu cuerpo no te pertenece
no del todo

Comida

Ayer salí de mi tercera internación


Conocí mucha gente, pero aún no me recupero
del todo. No sé si algún día me pueda recuperar

Son ideas obsesivas que, una vez recibidas,


se quedan para siempre
Sigo teniendo miedo a comer
No sé si mi estómago contribuye al avance
llama al vómito muy frecuentemente
y yo no puedo negárselo.

Es una vergonzosa situación


no haber caído por problemas de nacimiento
o por las drogas
si no por mí misma
la maldita comida

Niño
Nostalgia del niño
Fluctuando entre el ser y el no saber
y el no querer serlo y el no saberlo
Tristeza por haber crecido demasiado de pronto
y aventurándome hacia los nuevos espacios
cada vez más el niño y la sombra temen hablar
como temieron jugar
porque el tiempo y las cosas siempre fueron demasiadas
y los juegos demasiados
y todo el espacio
hacen del niño y la sombra
un pronóstico terrible
proclamando versos extraños
temiendo nacer nuevamente
habiendo nacido en sexo

Mezclar los colores

Ella me dijo que le gustaba


mezclar los colores;
cuando joven, no hacía más que
agarrar un jarro de pintura
y luego otro, para luego
irlos mezclando
y viendo qué resultaba
de mezclar los colores

Iba mezclando los colores


Mezclando los colores
Mezclando los colores

Pulsión egótica

Dale, escóndete, niégate


Ocúltate en tu pulsión egótica irrefrenable
que fluctúa entre el amor y el desprecio
y se esconde en máscaras, como temiendo
que lo vean.

Hombre de las muchas máscaras: ¿por qué te escondes?


Yo quisiera ver tu rostro descubierto por alguna vez.
Pero son los agentes socializantes, son los golpes
los duros golpes de infancia los que te llevaron a ser así
Por eso te comprendo
pues yo también sufrí esos golpes
pero di un vuelco hacia adentro, no olvidé mi sombra
Siempre hacia adentro

“Porque Uno lo es con todo, incluyendo su sombra”


Tú en cambio te vuelcas hacia el exterior
y herido descargas golpes en lo que sea
lo que sea que no sea quien te hirió

Siglos de sangre derramada


Depredadores y presas, historias que se repiten
Padres que golpean a los hijos e hijos que golpean
Madres que se remiten a las tareas domésticas
dirigiendo la mirada hacia otro lado ante lo que no quieren ver

Todos tenemos una herida

Todos tenemos una herida


Partiendo desde la primera
herida
La escisión elemental
La expulsión del vientre materno
y el vientre universal

Todos tenemos una herida


La primera y las que se van adquiriendo
en el camino, muchas heridas en el cuerpo
Algunos las tapan
otros las pasan por alto
otros optan por herir a otros en venganza
otros se pierden tanto que olvidan que tienen una herida
y finalmente están los que escapan del mundo
viviendo en ensoñaciones fantasías
o simplemente abriendo tanto la herida
que se desangran y mueren
creyendo que en otro lugar
un espacio tras la muerte, encontrarán
la paz y la quietud
la estabilidad y la completud
en un mundo sin heridas
en un mundo no-humano
aún teniendo ciertas dudas
prefieren lanzarse
pues no soportan la vergüenza
de ser seres lábiles
humanos, falibles
sexuados y débiles
como todos
o como nadie

La muerte cotidiana
No se vive una
si no muchas muertes
a diario, en la calle, al ser visto
escrutado
Al adquirir nombre
Al vivir en un país en un tiempo
Y con las muertes ajenas que nos recuerdan
la nuestra
En los silencios incómodos en que no se sabe
en lo que el otro está pensando
y se intuye que está pensando, ¿en qué?
En cualquier cosa
La especulación es tan vasta como las muertes
¿o es la paranoia?
Qué importa. Aunque me aseguren que en realidad
no es incómodo el silencio para mí lo sigue siendo
aunque en soledad me gusta
pero en compañía me recuerda
a días de impotencia
De querer gritar pero no poder
Querer golpear pero no poder
Querer decir lo que se piensa pero no poder
Ahí aprendí - que es un acto de confianza decir lo que se piensa
compartir emociones pues es como entregarte
Y al entregarte entregas un acceso a tus puntos débiles
al talón de Aquiles - confiando en que no te mutilarán.

No puedo acceder a ti, no totalmente


pero podemos crear conexiones a través de la palabra
y de las experiencias, las debilidades
las muertes cotidianas
o una simple muerte orgásmica
que desbarate nuestra separación

Hechiceros

exorcismo hipnosis
cura de sueño
coma
¿desconectarte o no de la máquina?
muerte súbita
túnel
octavo círculo del infierno
con las serpientes y el fuego
tú en el cuarto círculo
en el que se castiga a los hechiceros

Lo absoluto

Lo absoluto enmudece
en su total plenitud, como quienes
pasan y no ven; no desean mancharse
los benefactores, habiéndonos manchado
a nosotros - los hijos que dejaron
desparramados
Yo, creyéndome Dios, de pronto ignoro
los insectos que caminan bajo mis pies.
Y, a veces, mirando hacia el cielo,
llego a desconocer todo lo que me rodea;
clamando por una respuesta o escupiendo
a los muertos, a los vivos-muertos y a los
reflejos de los muertos; cual si fuese plena,
cual si mi plenitud rebosara de tal forma
que estuviese en mi derecho.
Pero en el punto en que nadie tiene derecho,
siendo todos hijos bastardos, arrojados
al mundo modelado por la incertidumbre
yo tampoco lo tengo.
Es la incertidumbre a la que no me ajusto;
es mi soberbia, que me lleva a rehuir
de mi propia naturaleza
E insisto en invocar al absoluto,
insisto en exigirle respuesta a quienes no hablan,
a los infinitos espacios que se ha dicho que existen
pero fuera de este lugar
y reclamándole a lo indeterminado la compensación
por sus faltas que no sé si son de éste o son mías
y no sé donde terminan ellas y donde lo hago yo.

Masa de ansiedad

Masa de ansiedad
Convulsiva
Soy yo
Es mi esencia desde que
era niña
Nerviosa, tímida;
con miedo a equivocarse
con ansias por lograr
esa sutil recompensa
del respeto y la admiración
de los demás
pero, en un momento
ese respeto se volvió escaso
y la admiración desapareció.
¿Será esa la razón de mi escisión?

Resurrección

Me gusta desaparecer para luego volver


Más viva que nunca con los ojos abiertos
como un ciego que acaba de ver
Me gusta hacer acto de presencia
ante aquellos que me creían muerta
los que me enterraron sin preveer
que me escaparía de la tumba
y volver para contar historias del entierro
de la conexión que adquirí con los muertos
y su sabiduría inaccesible para los vivos

Lástima que no haya muerto totalmente;


sólo logré adquirir un pedazo de su conocimiento
pero me dijeron que al morir
todos se llevan unos cuantos secretos a sus tumbas
Y, en el caso de los crímenes, que se devanen los sesos
los policías, jueces y fiscales tratando de adivinarlos
porque la realidad es que están bien ocultos bajo tierra
y el principal sospechoso no es más que un pobre diablo
Un burro de carga, un marginal que actuó por necesidad
Mientras que los mandamases descansan en sus ataúdes
Riéndose por haber sido absueltos
por la dulce muerte

Casa

Mi casa es un cuerpo vacío


en todas sus esquinas hay fantasmas;
capturada por el silencio y los recuerdos, al menos aún
quedan esquinas para llorar.

Mi casa dice tanto que ya no se acuerda


lo dice en su lenguaje mudo de señas
En mi casa vivo yo, mi madre
y los fantasmas.
Ansiolítico-estimulante-ansiolítico

Voy evadiendo la vida a sabiendas,


quizá porque nunca me gustó mucho el estado
templado, especialmente mi estado
que es aburrido, triste y ansioso

Del cual la gente algún día se burló


Pero ya no importa nada; ellos no tienen el placer
de experimentar el viraje fuera de la atormentante órbita
Ellos habitan el espacio y el tiempo, tú das vueltas
por el espacio y el tiempo, mezclándote con las partículas
más pequeñas las que nadie descubrió
Porque hay miles de modelos subatómicos
y, ¿quién no asegura que vendrá otro?

Evadiendo la calma y la excitación, soy como un Dios


quizá pude practicar por fin la epojé
aunque me digan loca los hombres normales
cuya definición de la locura es más arcaica
que las histéricas de Sigmund Freud
Las brujas medievales
El reo que en realidad no era loco, pero mataron porque
decía cosas que nadie quería oír

Cuerpo mente alma todo se mezcla en mi ebriedad


que es una ebriedad fácil puesto que no como demasiado
y la hipoglucemia ayuda en mi plan, ayuda a salvar las pocas
monedas que me quedan
que regalaré a un miserable, puesto que entre miserables nos entendemos

Voy por el camino como todos pero en vez de correr para llegar a la meta
me detengo a observar un pájaro que me causó gracia
y me dirijo hacia el costado de la pista, ya que vi que ahí habían unos árboles
donde me puedo ocultar, fingir que soy salvaje y drogada olvidarme del cuerpo
drogada con drogas legales, pues mis papás eran unos burgueses de mierda
y me conseguían todo lo legal hasta morfina (con receta médica)
pero siempre consigo esas recetas porque le describo mi dolor al psiquiatra
y el tipo no se puede negar. Otra cosa son los choros callejeros, con los que me
da miedo interactuar porque me ven la cara de cuica y no ocultan su risa

Pico con ellos, yo vivo mi vida y acepto mis incapacidades


Las acepto tanto que debo aniquilarlas con alcohol, Xanax y Adderall
Así vivo pero no sé cuanto podré seguir viviendo, porque ya me cagué los huesos por anorexia, era
re loca en esos tiempos
Ahora no soy tan loca, sólo prefiero mirar los perros y dirigirme a los costados en vez de a la meta,
donde hay árboles, enredaderas plantas
Y un silencio majestuoso
Como en los templos antiguos
donde se veneraba el Dios de la Verdad, no el proxeneta que ahora nos castiga y miserablemente
se oculta, creyendo que suficiente hizo con imponer su tiempo lineal
Me entrego al abandono absoluto, como una bestia agonizante o aquel que de todas formas ya
aceptó la muerte
La Princesa Blanca que quedó plantada ante el altar, pues el supuesto Príncipe arrancó con una
mulata
y todos lloraron, todos lloran, todos lloran menos yo, salvo cuando me ataca una bestia o se me
acaban las pastillas
Ahí experimento un dolor que no puedo evitar, pues tengo nervios y carne y cerebro
Venas hormonas arterias que se comunican entre sí
que me gritan: ¡Eres tan humana como el peor humano! ¡El hombre egoísta que niega el Ego! Para
el cual la riqueza es su orgullo, su falso amor que tiene por amor
y aquellos que te miran como menos por tener otra cosa entre las piernas

Pero, qué saben ellos? Detrás de cada prepotencia se esconde un miedo, probablemente un padre
violento y una mujer sometida y estúpida (aunque sin culpa) reproduciendo el estereotipo que va
cambiando hasta llegar al fetichismo de la dominación
en cuál gana el fuerte el más sabio el menos sensible, sobretodo el buen orador o el payaso, pues
uno expresa su subvaloración a traves de palabras y el otro de chistes

Chistes que en los trabajos hasta las mujeres deben reírse, porque si no quedai como amargada,
pesá y frígida, aunque seas Scarlett Johansson o cualquier otra loca con que ellos fantasearían si
no fueras a su criterio una insoportable de mierda

Pero, qué saben ellos? Qué saben ellos del viraje hacia donde no existe lo que no quieres que
exista, y un cuerpo es sólo un cuerpo, no un objeto sexual, sino un ser eminentemente sexual sin
razonamientos de por medio

Nulo razonamiento porque en el bosque, en lo primitivo hay sólo iguales. No hay nadie mejor,
pues hasta al más astuto lo puede atacar una bestia estando desprevenido. Y todos escuchan, no
las voces socializantes de los padres y los institutos, de las cárceles y los psiquiátricos, si no que la
propia voz interna y sus deseos que van desde el apetito vital (Eros) que incluye todos los demás
deseos, el de comer y de beber, el del sexo y el del descanso, hasta finalmente el apetito Tanático
que les arrebata la vida

Porque todo lo que vive ha de morir


La meta de los que hacen carreras es la muerte y no lo saben, los espera a los ingenuos, con esa
puntual elegancia que sólo ella tiene, “según los designios de la necesidad”, la sádica ananké que
castiga la hibris

Yo, precisamente porque sé que me espera la muerte, lo acepte o me oponga, aunque reclame
con todas mis fuerzas, aunque me esfuerce por ser lo mejor de mí que en todo caso no es mucho
porque soy baja, débil y flacuchenta, acepto la muerte. Es consecuencia ineludible de la vida y
pertenece al flujo eterno de las cosas donde conviven guerra y paz.

Por eso yo soy de esa idea; soy una salvaje, una antisocial, una floja (no se me educó en el
esfuerzo) porque al final de cuentas, moriré como los pobres que nadie escuchó o como
Napoleón. A todos les terminan por devorar los ojos los gusanos.

Así que por ahora, mi pasatiempo es fluctuar en mi propio paraíso ebrio y medicamentoso,
imaginando otros mundos o quizá el fin del mundo y luego un nuevo renacer, aún siendo
consciente que aquí donde estoy (en una selva virgen) las medicinas creadas por sabios, con quién
sabe qué fines -prefiero no pensarlo- calzan tanto como un cuico en Lo Espejo o un agitador social
en Las Condes. Pero derramo una lágrima en honor a mi civilización, aunque ahora yo la esté
contaminando, sé que hay otros en este mismo momento, en otras partes del mundo, que
también lo están haciendo. Y haciéndose ricos. Yo al menos estoy aquí piola; introduciendo las
nuevas drogas a la madre Tierra, que de todas formas, ha visto mucho; la matanza de Cristo, las
guerras mundiales, la quema de la Biblioteca de Alejandría y muchos asesinatos a sangre fría.
Violaciones, mujeres pobres prostituyéndose por sus hijos, muchachas confundidas sacrificando su
salud por abortar. Porque entonces no existía el Misoprostol. No existían las drogas sintéticas, ni
los bisturís talentosos (sólo habían tajos de indio, en los cuales un aborto podía muy bien ser un
homicidio)

Yo creo que la Tierra no juzga, ¿saben? Aunque la aniquilen. Yo creo que la Tierra es una mártir
dispuesta a sufrir por honor, estoica como monje tibetano, ella verdaderamente es bondad, y
siempre da la otra mejilla. Ella que ha visto todo, ¿me juzgará por estarme drogando con dinero
robado, en un paisaje rural que habrá de recibir mis botellas, porque no sé donde más tirarlas y no
me apetece, por ahora, volver a la civilización? Volveré cuando se me ocurra algún rol: seguro ahí
no necesitaré de estupefacientes. Pero por ahora no se me ocurre ninguno, más que tirarme en el
pasto a mirar el Sol, pensar en Pirrón y su sabia doctrina, en la libido, en la Revolución Industrial
que industrializó hasta nuestros amores y por supuesto en lo desagradable que me resulta la
sobriedad, porque oigo todo claro, veo todo claro, un paisaje nefasto que parece obra del
absurdo, a lo Cantante Calva, no. Por ahora prefiero abusar de las dosis recomendadas de algún
fármaco y alucinar.

Quietud y tormenta

Muros

Rebusco en los laberínticos muros de mi memoria tratando de encontrar ese instante


exacto en el que todo se me fue de las manos y comencé de pronto mi metamorfosis
hasta llegar a lo que ahora soy. Pero es inútil: olvidado está en alguna parte de ella.
Después de todo, la mente tiene sus mecanismos de defensa en el olvido.

Pero sin embargo detesto ese instante inexacto en el que de pronto comenzaron estas
tormentas,
estos interminables cuestionamientos. Mezclar la razón divina con la mezquina esencia de
las bestias jamás dará un buen resultado.
La duda

Y tras deconstruir las estructuras que a través de siglos hemos construido; ¿Qué quedará?
No puede haber si no incertidumbre ante la Nada que se presenta; lúcida como navaja,
inclemente como la Verdad
No de ser fácil continuar habiendo desarmado todos nuestros patrones mentales –en
tanto la ansiada libertad es también temor en cuanto vuelcan hacia nosotros las
direcciones.
Quedando a disposición de nuestras conciencias lo antes relegado exclusivamente a Dios
(o a la ciencia); ¿qué quedará?

Lo inexpresable

Tan terrible como un corredor de espejos por el cual hubieras de transitar sola a medianoche,
temblando, con el pecho al descubierto. Cada cristal reflejando destellos de tu cuerpo, de aquel
cuerpo con cicatrices que jamás podrás eliminar.

Como hallándote sola frente al infinito, frente al abismante vacío.


Y el vértigo que sube por tus entrañas, sin dejarte respirar.

Transmutaciones

Hoy soy todo cuerpo y apariencia de mujer; he sido niña y he sido un germen, un proyecto de lo
que ahora soy. No siempre he sido; si bien antiguamente se postulaba que el ser siempre ha
existido, inmutable, mi conciencia no ha estado siempre aquí, encarnada en este cuerpo que está
en cambio constante y cuyos estados perceptivos también varían, de acuerdo al tiempo propio y
común.

Antaño estaba en otros lugares. He visto espacios repletos y vacíos, he visto o (creído ver) los
márgenes de algún espacio anegarse y consumirse. Alguna vez creí que mi espacio había sido
perforado por la fuerza de algún huracán, y la potencia de la catástrofe se lo habían llevado todo,
dejándome sola y sin posibilidad más que aguardar a que las aguas del diluvio acabaran por
sumergirme y arrastrarme.

Pero aquello no fue más que un delirio, aunque se me asemejase mucho a la realidad.

Hoy me hallo en una habitación vacía y por la calle no se oyen voces. Son días festivos, creados
para que la gente pueda olvidarse y descansar por un momento de sus ocupaciones regulares, que
no son en realidad sólo ocupaciones si no también determinaciones y realidades que, de no traer
consigo breves lapsos de descanso acabarían por volverlos locos. Las pausas ayudan a crear la
ilusión de la libertad. Pero, ¿qué es la libertad? La libertad es una palabra de significación variable,
un objeto más del juego del lenguaje, como todo.

Puede haber libertad, y la hay. Pero también es cierto que en otros ámbitos estamos
completamente atados. (...)
El cuerpo es la primera atadura, y la labor que reclama el cuerpo para sí (la labor cotidiana)
requiere de válvulas para crear la ilusión de que no es inescapable y trae consigo una elección

Podría salir pese a todo, a recorrer simplemente las calles vacías a la espera de que algo
impremeditado ocurriera (si caminara lo suficiente no sería del todo improbable) o incluso
dirigirme, sin aviso, hasta donde tu estás, o hacia cualquier otro lugar. Pero ha verdad es que
prefiero contemplarte de momento en alguna imagen, crearme y re-crearme en forma de
imágenes -es mi placer más extraño- o incluso crearte a ti sin variación, inmutable, para acaso
mañana poder verte y compararte con mi propia representación

Pienso cosas de lo más extrañas y algunas veces hasta, real o aparentemente, contradictorias.
Ahora mismo he afirmado que la realidad es variable, pero la cotidianidad es estática. Pero, ¿cómo
puedo mantener siempre la consistencia en el discurso o como podría hacerlo cualquiera, a no ser
que fuese Dios? No puedo verlo todo tan claramente como quisiera. Sólo un ser omnipotente
podría ver la realidad tan clara, y nombrarla del mismo modo, claramente

De todos modos, con respecto a aquello; es todo cierto dentro de su propia esfera. Hay escalas de
realidades, que dentro de su propio ámbito tienen perfecto sentido, pero no cuando éste se
altera.

Hoy las calles están algo vacías, pero hace unos días transitaba por alguna esquina repleta de
gente, y salí creyendo ser, indudablemente, la mujer que soy, con mi aspecto inconfundible y mis
comunes inclinaciones. Pero a medida que fui avanzando creí ser otra; al principio yo misma, pero
con leves variaciones, hasta llegar a ser, por completo, otra persona. Una completamente distinta

No reconocía mis manos, ni mi cabello, ni mi cuerpo. Creí que mis cualidades, incluso hasta las
psicológicas, habían cambiado, y habría de adecuarme luego a éste recambio de capacidades.

Un ser nuevo, inexplorado.


Y la verdad es que sentí tan esperanzada como temerosa. Lo nuevo siempre trae consigo algo
terrible y emocionante, hasta que se agota

Pero, la verdad es que ni siquiera hube de hacerlo. Al volver era nuevamente, simplemente yo.

Y, ¿por qué cuento esto? El diluvio y la trasmutación. Podría seguir en esa línea, narrando otra
experiencia sinestésica, pero no he de perder el rumbo. He dicho que han resultado por ser
ilusiones, y acaso tú también lo seas, junto a toda esa gente que vi un par de veces y llegué a
querer antes de partir realmente

Pero, lo más real, es que estando vivos, hay ciertos estados preponderantes, y hoy sé que soy todo
un ser y un cuerpo al que ya he acabado por adaptarme.

El suelo se abre
Un sueño; súbitamente, en la apática regularidad del mundo irrumpe el trueno
-el rayo de Fuego- y la tierra se agrieta
Se abre un agujero; poco a poco va expandiéndose y van surgiendo más agujeros, ramificaciones
(del agujero original) para que yo me hunda en ella
la abertura se multiplica, el mundo entero se torna abertura para que yo me pierda
Y descienda
y me desligue de mi propia identidad;
entregándome al vaivén en que todo se mezcla
en corrientes subterráneas: el aire, la sangre, el fuego
Imagen

Y cuando me ves, ¿qué es lo que realmente ves?


La discordancia entre la imagen y lo que se es
Y, ¿cómo saber si no es todo una ilusión?
Un vil embuste de los sentidos, ya probados falibles antes

Hubiéramos de extraer esta imagen; desnudarla y librarla de toda capa, de todo mal. Ir venciendo,
poco a poco, cada prejuicio concebido y no mirar atrás; a aguzar el oído ante lo más digno de ser
pensado, penetrar la esencia de lo real. Y así, tras un debido recogimiento, descubrir el núcleo, el
elemento.
¡Cuán largo es el camino propuesto!

El manto

Sutil el matiz, en el que se despliega lo que se puede decir. Difusa la línea entre lo presente y lo
que por él se entiende, mediado por nuestra razón, que por sus medios ideados trae lo oculto a la
luz, exponiéndolo por primera vez a nuestra humana percepción.

Ser andrógino

Una imagen compuesta. Un maniquí con las características de ambos cuerpos distribuidas de
forma idéntica, perfecta.

Las proporciones precisas sin el mínimo atisbo de error. Todo está de tal forma que engloba todo
lo mejor de cada ser, sin empaparse de su inherente crueldad. De aquel dualismo que avala el mal
contraponiéndolo al bien; y el dolor al placer.

La solución

Quién pudiese cavar un agujero,


una abertura final en este espacio y este tiempo
pero no hay más tiempo y espacio que éste
Y es la condena de los cuerpos
no poder descansar de su curso
Mientras dure; y de sus leyes y determinaciones

No hay espacio, no hay hueco


no hay recoveco donde ocultarse.
Pero no sé por qué yo no puedo dejar de buscar la llave.
Rastreando las huellas de aquel lugar en que (espero) me sea posible trazar las líneas
y abrir el hueco, el agujero hacia el espacio olvidado en que se encuentren presentes
Los elementos desperdigados, los tesoros abandonados en en mi propia formación

Y así recobrar las dimensiones


Ser plena en la nueva posibilidad de acceder a este espacio-refugio.

Los santos

Y -aún he de confesarlo- admirables me resultan de todas formas los santos; hecho a un


lado el pensamiento, pues ellos hubieron de experimentar de igual forma las turbaciones
profundas y llegaron hasta ese punto, que es el mismo punto al que han de llegar
finalmente todos los grandes hombres. Y sus cuestionamientos fueron al fin y al cabo los
mismos cuestionamientos que dan pie a toda gran obra. Sus preguntas eran las
adecuadas, y eso no puede dejar de ser valorable, aunque finalmente se hayan inclinado
ante cual sea la respuesta.

Rehusar

Su mirada escarba en mis profundidades, yo escarbo en ella. Yo digo no, grito no, me
rehúso a absorber el líquido de la vida el líquido de una relación simbiótica asfixiante Me
rehuso a exponerme al calor que da la vida, yo grito y luego me calmo, permanezco
adormecida, entumecida, queriendo que ese estado dure por días. Me despierto con algo
insertado en el brazo, descubro que he caído y me falta lo esencial, la semilla porque mi
sexualidad desborda y por eso le tengo miedo, desearía reducirla al mínimo no ser objeto
de deseo pero soy la que desea y soy el deseo; entonces hay algo que jamás se puede
aniquilar, es la búsqueda de aquello que no está presente. Pero está presente en forma de
otra cosa, en lo que lo reemplaza y nunca es suficiente porque me rehúso escupo mi sexo
y el veneno.

Tiempo

Parece tan cercano que llega a dar miedo, pensándolo desde una perspectiva adulta (No
era cierto acaso que cuando pequeños todo sucedía más lento?) -el futuro-, pero a la vez y
objetivamente es muy distante, y la cercanía o distancia en realidad depende de como lo
aproveche, he aprendido. Pasé demasiado tiempo muerta en vida, malgastando las
infinitas sucesiones, pero ahora pretendo sentirlas. Aunque uno puede decir cualquier
cosa, al final nada depende de uno y las palabras, aunque sirven para decorar la vida, se
las lleva el viento, me enseñó un viejo amigo. Por ejemplo, podría morir ahora. Tan sólo
espero que el momento de esa muerte acaezca de forma sintiente, consciente y no vana.
Espero habitar(me), habitar las sucesiones, habitar el tiempo.
Verte de nuevo

Sé que mañana es un día entre todos los días, te veré de nuevo por primera vez. Cargo con una
culpa extraordinaria y un montón de defectos que ya me olvidé. Siento la emoción de lo nuevo,
volver a conocerte, y juntas ver a las momias. Esconderé mis pulsiones de desear que tú me hagas
olvidar todo lo que he vivido, aunque lo siento, y mientras tú distraída mires el espectáculo, yo
estaré pensando en la dicha que siento al verte,

Me proyecto en ti. Me fundo en ti. Siento como mis preocupaciones se esfuman contigo, que eres
única y sabes del instante, que hace olvidar todo lo demás.
Olvidemos mis defectos y que ya nos conocemos. Volvamos a conocernos de nuevo.

ALGO EN EL AIRE ME APUÑALA

Algo en el aire me apuñala


Nulidad. Como una navaja que se me clavara en el pecho, la palabra no dicha, la intención sabida.
Pienso en el defecto, o la cualidad responsable de este apuñalamiento silencioso. Pienso en lo
inenarrable; el sentido particular de cada cuál. Y pienso si hay alguna concordancia - ¿hay alguna
concordancia en esta serie de eventos? No respondo. Mi Yo se proteje por el ignorar. Mi Yo se
proteje por el olvido. Guardo cada evento dentro de una caja de recuerdos, dentro del corazón. Y
si el cuerpo o la mente (nunca comprendí la Unidad) estallan, estalla el corazón.

LO QUE ESTÁ SONANDO NO ESTÁ AQUÍ

Lo que está sonando no está aquí. No es mi voz ni el teléfono; no es el maullido de ningún animal,
si no algo que no puedo distinguir bien. Suena a intervalos y no sé bien qué es. El sonido me
atormenta, pero no por su sonar, sino por la duda que causa acerca de los límites de la cordura y
mi propia cordura, en particular. ¿Es que estoy oyendo algo que no existe? Para los locos, ¿las
voces comienzan de pronto sin menor aviso? Pero es absurdo que piense todas estas
cosas. Lo más probable es que mi madre se haya aburrido y haya prendido su televisor de pronto,
o cualquiera otra completamente razonable. Sólo queda esperar que termine… como todo.

Corazón artificial

Cavamos un agujero, creamos un corazón nuevo donde antes se hallaba el otro, que no
funcionaba. Éste ya comienza a latir. Como un recién nacido, voy experimentando su desarrollo, y
cada vez me voy sintiendo mejor. Nada más sirvió; la naturaleza me falló, pero el avance de la
ciencia me salvó.

Quedan unos cuantos puntos de la incisión, pero espero desaparezcan. Confío en mi nuevo
corazón - puedo controlarlo y medirlo, aunque no esté hecho de carne ya, si no de vidrio y acero.
Micro

Perdida en la hendidura, en lo microcósmico, porque me cansó el mundo y la estructura y


sus palabras, me cansó su amplitud y eternidad que jamás podré abarcar. En cambio, puedo
abarcar una flor. Puedo abarcar un paisaje perdido, un rincón solitario, las estatuas
empolvadas de una iglesia solitaria.

Hablo con mis propias palabras porque todo es confuso y cambiante y el lenguaje es
impreciso a veces, es esclavizante. “Si fuera por mí, habríamos de permanecer mucho más
tiempo en silencio, para no volvernos ciegos”.

Me dejo caer y me fundo en el paisaje