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Femando Uricoechea

Estado y burocracia en Colombia


Empresa Editorial Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 1986, 126 páginas

El Estado, como entidad dotada de un históricas concretas que acompañan los valores culturales y en las orienta­
estatuto lógico e histórico propio, no el nacimiento y desarrollo de los apa­ ciones administrativas, y de Marx, su
ha tenido aún en nuestro medio un ratos administrativos. Como lo dice el visión histórica sobre el papel del
desarrollo investigativo adecuado y autor: “en estas teorías uno encuen­ dominio de clase en el desarrollo de la
los esfuerzos para avanzar en esa di­ tra flujos de decisión, flujos de activi­ forma Estado. Una articulación que
rección han sido más bien esporádi­ dades y tareas, flujos de comunica­ no sea sin embargo un simple agrega­
cos. Existe, es cierto, una extensa bi­ ción pero no encuentra un flujo impor­ do, mecánico y sumatorio de perspec­
bliografía histórico-política pero en tante: el flujo del tiempo, el flujo de la tivas, de las virtudes de uno y otro ya
ella lo estatal ha ocupado el lugar de historia” (p. 16). que no se trata de añadirle a los valo­
forzosa referencia dentro de un mate­ res formales de V.'eber, los intereses
rial donde lo económico, lo social y lo A partir del rechazo de una tal fijación materiales de Marx. Según Uricoe­
político (en términos de partidos, per­ ahistoricista, Uricoechea subraya la chea, quien no se limita a la sola
sonajes y gobiernos) se abroga una necesidad de diferenciar las organiza­ enunciación de la propuesta sino que
autosuficiente capacidad explicativa. ciones pública y privada evitando así adelanta orientaciones metodológicas
De ahí que la aparición del libro de el rasero unificador que las vincula a para el análisis del Estado en América
Uricoechea sea ya remarcable dentro una misma lógica de conformación y Latina, la integración del esquema
de la anterior perspectiva, toda vez funcionamiento. Si la racionalidad pri­ histórico de V.'eber con los principios
que viene a sumarse a los todavía po­ vada, correspondiente a la sociedad sociológicos de Marx solo puede ha­
cos estudios que hacen del Estado un civil, se define por criterios de ade­ cerse mediante el análisis concreto,
objeto específico de análisis. cuación técnica entre medios y fines, nacional, de la administración del Es­
la racionalidad pública, correspon­ tado en su desarrollo patrimonial y
Son cuatro temas que como ensayos diente al Estado, se define por el he­ burocrático. Es ahí en esos puntos de
diferentes, pero unificados por el de­ cho de que los criterios técnicos para convergencia concreta en los cuales lo
nominador común de la relación Esta- la consecución de los fines están me­ factual logra realizar las mejores vir­
do-burocracia, integran la obra. Dos diados por la exigencia de lo político. tualidades teóricas, donde el Estado
capítulos, de orden teórico, que tratan La administración pública está sobre- empieza a mostrar una inteligibilidad
sobre los principios formales de la or­ determinada políticamente, desde propia. Porque, como lo dice lúcida­
ganización respecto del Estado y la afuera de su dinámica organizacional mente el autor, “un esquema históri­
administración pública, el primero, y interna, por la primacía de los valores co sin principios sociológicos es como
sobre los servicios que las tradiciones colectivos que se ve precisada a pro­ una intuición sin su concepto corres­
de Marx-Weber podrían prestarle a mover. pondiente y no puede, por consiguien­
una visión sobre la organización del te, generar conocimiento ( . . . ) y un
Estado en América Latina, el segun­ Las ciencias de la administración pú­ principio sociológico sin una esque-
do; y dos capítulos, de orden históri­ blica deben ver, en consecuencia, que matización histórica se transforma en
co, que tratan sobre la formación y ésta se encuentra condicionada tanto un concepto vacío y metafísico” (pp.
expansión comparativa de los Estados por la lógica de la economía, de la efi­ 38 y 39).
burocráticos-patrimoniales en Colom­ ciencia y la utilidad, como por la lógi­
bia y Brasil, el siguiente, y sobre el ca de la política, los valores, los con­ El otro par de capítulos se ubica, co­
proceso de modernización del Estado flictos sociales y la lucha que las em­ mo ya se dijo, dentro de un tratamien­
burocrático colombiano, el último. presas públicas recogen de la socie­ to histórico analítico. El hecho de que
dad civil. La política, concluye el au­ estos dos ensayos vayan precedidos
Lo primero que se advierte en los dos tor, “determina los fines de la admi­ por las propuestas teóricas ya señala­
capítulos iniciales es el vigor y la nistración en tanto que la economía das inducen al lector a espera de ellos
desinhibición conceptual con los cua­ determina sus medios” (p. 23). una traducción, en lo histórico, de lo
les se emprenden los objetos de análi­ prefijado conceptualmente. Y ello no
sis. En el primero de ellos se nos da El segundo capítulo es un brillante ocurre, por lo menos en el capítulo
una clara y crítica relación entre las ensayo sobre la necesidad de recupe­ tercero. Que el lector extralimite sus
teorías de la organización, el Estado y rar la pertinencia de las proposiciones expectativas y rebase el texto, o que
la administración pública. Los esque­ de V.'eber y Marx acerca del Estado. el autor se haya quedado corto en su
mas de la organización —tan vincula­ Sin timideces, más allá del escrupulo­ desarrollo, es algo no fácil de preci­
dos al auge tecnocratizante actual de so maximalismo que tilda de ecléctico sar. Lo cierto es que el ensayo, más
la teoría de sistemas —, son denuncia­ todo esfuerzo de aproximación entre que acogerse a las directrices de aná­
dos como una propuesta que por su esas dos grandes perspectivas teóri­ lisis defendidas en los capítulos ante­
carácter universalista y formalizante cas, el autor propone un enfoque inte­ riores (las determinaciones externas
tienden a desdibujar las condiciones gral que tome de V.'eber los énfasis en sobre lo interno administrativo, el pe­

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so de lo material sobre lo formal, la ción sin su concepto correspondiente trones administrativos sino también
importancia del principio sociológico, y no puede ( . . . ) generar conocimien­ muchos de los valores y acciones so­
etc.), parece quedar preso de una vi­ to”. ciales. Gasto público y burocracia pro­
sión evolucionista formal sobre el fe­ fesional son, en fin, dos grandes pro­
nómeno administrativo. El examen Por fortuna, el último capitulo de la cesos que integrados en una lectura
comparativo sobre el desarrollo del obra supera positivamente lo que en tanto sociológica como histórica, al­
Estado en Colombia y Brasil según la el anterior era un precario equilibrio canzan en la solvente interpretación
conocida expresión de “burocracia entre lo conceptual-metodológico y lo del autor, un sugerente nivel de análi­
patrimonial” acuñada por V.'eber, empírico. Nos encontramos frente a sis sobre los condicionamientos inter­
carece del piso de sustentación socio­ un ensayo muy bien facturado, de nos y externos de la dinámica admi­
lógico que Uricoechea le acreditara notable relevancia argumental, aspec­ nistrativa estatal colombiana.
tan convincentemente a Marx, unas to éste que el autor no deja pasar de­
páginas atrás. La pareja bien avenida sapercibido al recordarnos que la his­ El libro de Fernando Uricoechea es,
de los dos grandes alemanes se dese­ toria del Estado burocrático colombia­ en conclusión, un inteligente trabajo
quilibra a favor de uno de los socios y no está aún por escribirse y que su de problematización sobre el Estado
uno no deja de preguntarse si todo trabajo empieza a llenar algunas de colombiano en un aspecto, por cierto,
ello es el resultado de una inconsis­ esas páginas. Los aspectos del gasto muy descuidado en nuestro medio. La
tencia lógica del discurso o, más bien, público y del proceso de burocratiza- fecundidad de su esfuerzo, de sus
de un desequilibrio en sus compo­ ción del Estado colombiano, son los propuestas, se verá sin duda realzada
nentes formales y empíricos. Tal vez ejes sobre los cuáles se va examinan­ por todos aquellos que, tras la lectura
sea esto último. La excesiva parque­ do la dinámica político-administrativa de su obra, comprendan la necesidad
dad en el aprovechamiento histórico- de la organización oficial. El gasto no de emprender una nueva indagación
factual, el trazo apenas insinuado de es una simple referencia técnica sino, del Estado colombiano desde una
los condicionamientos extraadminis- además, un revelador del sistema de perspectiva político-administrativa.
trativos en la evolución del Estado valores que orienta las políticas esta­
colombiano durante el siglo XIX, de­ tales. Y la burocracia profesional es
bilitan y parecen dejar en el aire una uno de los fundamentos del Estado
de las directrices básicas del autor: moderno en cuyo proceso de evolu­ William Ramírez Tobón. Sociólogo, inves­
que “un esquema histórico sin princi­ ción se advierte una larga tarea histó­ tigador del Instituto de Estudios Políticos
pios sociológicos es como una intui­ rica que compromete no solo los pa­ y Relaciones Internacionales.