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EDAD DE 9 A 11 AÑOS. VIERNES 1/ Dic.

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“Rápidos para oír, lentos para hablar”


Texto clave: Santiago 1: 19-27
Versículo para memorizar: Santiago 1:19
“ Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para
hablar, tardo para airarse;”
Introducción para profesores:
En esta lección estudiaremos el libro de Santiago. El autor se presume que
fue Santiago el hermano de Jesús. Santiago, líder de la Iglesia de
Jerusalén, estaba preocupado por los cristianos hebreos, que habían sido
expulsados por la persecución y tenían que buscar refugio en otras tierras.
El propósito de Santiago es animarlos no solo que tengan fe sino de que
puedan poner por obra su fe.

Hoy estaremos poniendo por obra la palabra, para que podamos ir


creciendo no solo en conocimiento sino también en la fe aplicando la
palabra de Dios. A partir del versículo 19 hasta el 27 tocaremos dos puntos
fundamentales que nos ayudaran a crecer más Espiritualmente.

1- Rápidos para oír.


Debemos ser obedientes a la palabra de Dios, pero uno no va a poder ser
obedientes sin antes escuchar lo que Dios nos manda a hacer.

El autor se refiere a ser rápidos para oír primeramente a Dios (la palabra
de Dios) y después poder escuchar a las personas que fueron puestas por
Dios para moldear nuestra vida.

Una de las falencias del ser humano es no saber escuchar, por eso pasan
muchas dificultades o simplemente es atormentado por Satanás.

También podemos ver otro punto de vista, que cuando una persona está
hablando y la otra le interrumpe o está pensando en otra cosa, esta es otra
falencia del ser humano. La distracción.

Debemos enseñar a los niños que debemos oír la palabra de Dios para
después obedecerla, Dios quiere hablarnos pero por causa de las
distracciones no podemos escuchar su voz.
2- Lentos para hablar y enojarse.
La otra parte del v19, habla de que debemos ser lentos para hablar y
enojarnos.

Hoy en día nos enojamos y nos quejamos por cada cosa que pasa, porque
el culto empieza tarde, porque el pastor predica muchas horas, porque los
jóvenes no saludan, los jóvenes se quejan porque los ancianos son
aburridos, bueno, entre otros…debemos entender que cada palabra
de parte de Dios es para nosotros y debemos tener en cuenta que si Dios
habla, es porque Él sabe que debemos cambiar algo en nuestra vida y no
tomar mal o no pensar mal de la persona que nos dice esa palabra de
parte de Dios. En este primer punto debemos recordar la lección
Nº……”LOS FRUTOS DEL ESPIRITU”, que ya habíamos dado.
Muchas veces queremos escuchar lo que nos conviene, pero cuando Dios
te pone a alguien que te dice tus falencias de parte de Dios, nos enojamos.

Ser lentos para hablar y enojarse es señal de que vamos madurando.


Proverbios 17:27-28

Los niños hoy en día por su inmadurez misma no quieren hacer lo que se
les dice y enseguida se quejan o contestan mal. Pero debemos enseñarles
a:

 Obedecer sin quejarse.


 No hablar mal de ninguna persona.
 No decir malas palabras.
 No contestar mal a sus padres.
Importante:
Como ya sabemos antes de enseñar nosotros debemos aplicarlo a nuestra
vida sino no vale de nada la enseñanza. (v26)

Acordémonos de que el testimonio que damos es el que nos da la


autoridad para hablar de la palabra de Dios y así hacer un buen trabajo
para Dios.
Santiago 1: 19-27