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UNIVERSIDAD MIGUEL DE CERVANTES

ESCUELA DE DERECHO
CURSO DERECHO DE AGUAS
Profesor FERNANDO MUÑOZ SEPULVEDA
Abogado, Magister en Educación

I. CONTEXTO DEL DERECHO DE AGUAS


II. CONTENIDOS
III. BIBLIOGRAFÍA
IV. APUNTES DEL CURSO

I. CONTEXTO DEL DERECHO DE AGUAS

1.- Descripción del Curso:

El derecho de aguas es una rama importante de Derecho, es un derecho vivo, que está en constante
(frecuente modificación) y es un derecho que afecta la actividad económica y la vida de las personas.

El Derecho de aguas tiene relación con la Constitución Política de la República (CPR), con el Derecho
Civil, por su fuerte conexión con el Código Civil, con el Derecho Procesal, a través de
redireccionamiento hacia el Código Procesal Civil, con el Derecho penal, por existir en el Código
penal, delitos relacionados con la usurpación de aguas; con el Derecho Minero, a través del Código
de Mineria.

En nuestro país, enfrentamos una sequía que lleva 8 años seguidos, por lo que día a día se toma
mayor conciencia de la importancia del recurso agua.

La vida en ciudades, plantean requerimientos sobre este recurso natural en forma permanente y
creciente, como también lo realizan actividades productivas de Chile tales como la agricultura, la
minería, la industria, el turismo, los servicios, y la producción de alimentos.

El presente Curso de Derecho de Aguas, tiene como finalidad entregar a los alumnos una visión
completa de la legislación que rige a las aguas en nuestro país, a partir incluso de normas
constitucionales que directa o indirectamente se preocupan de esta materia; de las normas legales,
que se encuentran en su mayor parte en el Código de Aguas, y también de disposiciones que atañen
al tema y que se encuentran en otras leyes o en reglamentos.

Durante las clases, conjuntamente con la descripción y explicación de esta normativa, con análisis de
algunos casos de jurisprudencia al respecto, se analiza una exposición crítica de toda ella, con
participación creciente de los alumnos, a través de exposiciones de algunas materias específicas, se
dá a conocer como la normativa y su aplicación práctica determinan el estado del arte del
aprovechamiento de aguas.

Igualmente, al momento de explicar las formas de defensa de los derechos en materia de aguas, se
presentan casos que se refiere al ejercicio de acciones para defender los derechos de
aprovechamiento solicitados y no otorgados, aplicación de multas, que en el tiempo se han emitido

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en las causas relacionadas con las aguas y sus derechos anexos.

2.- Objetivos Generales:

El Curso de Derecho de Aguas tiene por finalidad entregar a los alumnos el conocimiento de las bases
fundamentales del Derecho de Aguas y de las instituciones de mayor relevancia de esta temática
particular de nuestra legislación.

Se trata de una legislación especializada en uso, administración, conservación y enajenación del


recurso hídrico, con conexión en temas de ingeniería hidráulica, por lo que a lo largo del curso se
deben entregar nociones técnicas básicas ligadas a la materia que se enseña, y que se encuentran
usualmente en referencias de la ley.

Este curso intenta impartir a los futuros abogados los conocimientos suficientes para resolver
aquellos asuntos y controversias que se les formulen en su quehacer profesional en materia de
utilización de recursos hídricos y materias conexas como cambios de puntos de captación,
servidumbres, hipotecas y concesiones, en enajenación de derechos de aprovechamiento y otras
materias; sea que se les presenten en el ejercicio liberal de la profesión, como jueces al conocer de
dichas materias u otras relacionadas, o bien en labores dentro de la administración pública, en
servicios dedicados o relacionados con el otorgamiento o administración del recurso agua.
El curso se ha dividido tradicionalmente en tres segmentos, que se denominan Nociones de Política
de Aguas, Legislación de Aguas y, finalmente, la Institucionalidad del Agua.

Esta división tiene como objetivo enseñar y explicar no sólo el derecho positivo vigente, sino que
entregar a los alumnos el conocimiento de las razones y causas que justifican la existencia de esta
normativa y además, dar una visión completa de los organismos e instituciones públicos y privados
que de una u otra forma están ligados al aprovechamiento del agua, sea porque la utilizan, sea
porque deben adoptar determinaciones de administración y supervisión de los usuarios.

El énfasis mayor del curso está orientado hacia la legislación positiva que rige su temática, en
especial el Código de Aguas.

3.- Objetivos específicos:

a) conocer la forma como en Chile se ha considerado a las aguas en cuanto a su dominio y utilización,
los derechos que sobre ellas se pueden ejercer, en sus distintas modalidades, las fórmulas jurídicas
adoptadas por la ley para dar certeza y seguridad jurídica a esos derechos, y los derechos anexos que
aseguran la utilización, la reutilización y la enajenación del recurso.

b) Conocer las distintas opciones de defensa posibles frente a transgresiones que sufran titulares de
derechos, sea en forma administrativa o sea en forma judicial.

c) Conocer sobre la institucionalidad, pública y privada, envuelta en la administración de las aguas y


de las obras que permiten su aprovechamiento.

II. CONTENIDOS

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CAPITULO I: GENERALIDADES SOBRE EL AGUA Y EL DERECHO DE AGUAS

Formas de presentación de las aguas en la naturaleza, composición química, usos del agua.
El derecho de aguas y otras normativas legales

CAPITULO II BASES FUNDAMENTALES DEL DERECHO DE AGUAS


a) Nociones básicas de hidrografía y Geografía

Cuenca y alveo
Aguas subterráneas
Derrames y drenajes

b) Evolución histórica del derecho de aguas en la legislación extranjera y en Chile


El agua en Roma
El legado español
Las mercedes de agua
Los pueblos originarios
Evolución en Chile del derecho de aguas

c) Bases Constitucionales del derecho de Aguas


Lo que dice la constitución

CAPITULO III PRINCIPIOS DOCTRINARIOS Y CONSTITUCIONALES DE LA LEGISLACION DE AGUAS


El dominio de las aguas
El derecho de aprovechamiento de aguas, su generación, conservación y pérdida.
Las restricciones al dominio del Derecho de Aprovechamiento de aguas

CAPITULO IV: EL DERECHO DE AGUAS Y EL DERECHO MEDIO AMBIENTAL clase 3


El derecho de aprovechamiento de aguas
Ley 19.300, Ley sobre bases generales del medio ambiente
Procedimiento para el otorgamiento del derecho de aprovechamiento de aguas

CAPITULO V: CARACTERISTICAS, USOS Y CLASIFICACION DE LAS AGUAS


Uso de las aguas según el Código de Aguas
Clasificación de las aguas

CAPITULO VI: DOMINIO DE LAS AGUAS Y DOMINIO DEL DERECHO DE APROVECHAMIENTO DE


AGUAS
a) Los derechos reales y El dominio como Derecho Real
b) Dominio de las Aguas
c) Dominio de los derechos de aprovechamiento de aguas

CAPITULO VII: MODOS DE ADQUIRIR EL DERECHO DE APROVECHAMIENTO DE AGUAS


a) Modos originarios
b) Modos derivativos PRESCRIPCION, TRADICION, SUCESION POR CAUSA DE MUERTE

CAPITULO VIII: ARTICULOS 1° Y 2° TRANSITORIOS DEL CÓDIGO DE AGUAS


a) Artículo 1° transitorio y sus efectos
b) Artículo 2° transitorio y sus efectos

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CAPITULO IX: DE LAS ORGANIZACIONES DE USUARIOS DEL AGUA
a) Las comunidades de aguas
b) Las Asociaciones de Canalistas
c) Las Juntas de Vigilancia

CAPITULO X: PROCEDIMIENTOS ADMINISTRATIVOS RELACIONADOS CON LOS DERECHOS DE


APROVECHAMIENTO DE AGUAS
Procedimiento para el otorgamiento de derechos de aprovechamiento
Procedimiento de remate de derechos de aprovechamiento de aguas
Derechos accesorios al derecho de aprovechamiento; servidumbres.
Aspectos registrales relacionados con el derecho de aprovechamiento. El Registro de Propiedad de
Aguas y la inscripción.
Catastro e inventario de las aguas y obras de aprovechamiento
La hipoteca de los derechos de aprovechamiento de aguas.

CAPITULO XI: RECURSOS JUDICIALES Y ADMINISTRATIVOS

Recurso de reposición
Recurso de apelación
Recurso de protección
Recurso de amparo judicial de aguas
Recurso de amparo económico
Acciones posesorias
Delito de usurpación de aguas
Recursos administrativos

CAPITULO XII: EL MERCADO Y LA INSTITUCIONALIDAD DE LOS RECURSOS HÍDRICOS


Institucionalidad pública: Dirección General de Aguas, Dirección de Obras Hidráulicas,
Superintendencia de Servicios Sanitarios, Comisión Nacional de Riego, Comisión Nacional del Medio
Ambiente.
Institucionalidad privada: Juntas de Vigilancia, Asociaciones de Canalistas, Comunidades de Aguas, y
otras organizaciones de usuarios.
Los Glaciares: estado de la norma jurídica, proyectos de ley.

III. BIBLIOGRAFÍA:

Código de Aguas, vigente. Bajarlo desde www.bcn.cl


El derecho de aprovechamiento de aguas. Aspectos dogmáticos y legales. Su posesión y adquisición
por prescripción. ANDRES PARADA BARRERA, editorial jurídica La ley, primera y segunda edición.
Constitución Política de la Republica. Bajarla de www.bcn.cl
Código Civil Chileno. Bajarlo de www.bcn.cl
Ley N° 19.300 Ley sobre bases generales del medioambiente, vigente. Bajarlo de www.bcn.cl
Jurisprudencia: rol corte 8254-2011, Quinta Sala Corte de Apelaciones de Santiago.
Propuesta de Fortalecimiento de la normativa legal existente para la regulación del uso, de la
administración y de la protección de los glaciares ubicados en el territorio continental chileno, tesis
UMC, Fernando Muñoz Sepúlveda, 2011
Guia para la presentación de solicitudes de derechos de aprovechamiento de aguas superficiales.
Guía para la presentación de Solicitudes de Regularización de Derechos de aprovechamiento de

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Aguas, www.dga.cl

V. APUNTES DEL CURSO

CAPITULO II BASES FUNDAMENTALES DEL DERECHO DE AGUAS

a) NOCIONES BÁSICAS DE HIDROGRAFÍA Y GEOGRAFÍA

EL AGUA.
El Código de Aguas clasifica en primer término a las aguas en marítimas y terrestres, para luego
declarar que la legislación contenida en él sólo es aplicable a las aguas terrestres. Sin embargo,
contiene además otras clasificaciones, en que se considera su situación en el espacio, es decir si se
trata de aguas superficiales, subterráneas y meteóricas; su movilidad, aguas corrientes y detenidas; y
su calificación jurídica en cuanto bien, si es mueble o inmueble.

El agua es un compuesto que se forma a partir de la unión, mediante enlaces covalentes, de dos
átomos de hidrógeno y uno de oxígeno; su fórmula molecular es H2O y se trata de una molécula muy
estable.
En la estructura de la molécula los dos átomos de hidrógeno y el de oxígeno están dispuestos en un
ángulo de 105°, lo cual le confiere características relevantes.
Es una molécula dipolar – en la que el átomo de oxígeno central comparte un par de electrones con
cada uno de los dos átomos de hidrógeno – con un exceso de carga negativa junto al oxígeno,
compensada por otra positiva repartida entre los dos átomos de hidrógeno.

Puesto que los átomos de hidrógeno y oxígeno en la molécula contienen cargas opuestas, moléculas
de agua vecinas se atraen entre sí. Esta estructura permite que muchas moléculas iguales se unan
con gran facilidad, formando enormes cadenas que constituyen el líquido que da la vida a nuestro
planeta.
El agua es una sustancia elemental que permite la vida en nuestro planeta, es un líquido incoloro,
inodoro e insípido, que en grandes masas adquiere un color azul.
La composición y estructura molecular del agua son responsables de las propiedades físico-químicas
que la distinguen de otras sustancias.

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Estados físicos
El agua es una sustancia que se encuentra en el ambiente en cualquiera de los tres estados de la
materia sólido, líquido y gaseoso.

En su estado sólido, presenta menor densidad que en su fase líquida, forma estructuras ordenadas
en las que cada molécula de agua queda establemente unida a otras cuatro moléculas.

En su estado líquido, las moléculas tienen una elevada fuerza de cohesión que las mantiene
dinámicamente unidas, consecuencia de la rápida formación y ruptura de los enlaces entre estas
moléculas.

Finalmente, en su fase gaseosa, las moléculas se encuentran muy separadas y en desorden.

El artículo 5º del Código de Aguas en forma perentoria declara que las aguas son bienes nacionales
de uso público.

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El agua es esencial para la vida, se puede sobrevivir días sin alimentos, pero no se puede mantener la
vida sin este recurso. Nuestro cuerpo debe reponer lo que pierde a través del sudor, heces y orina. A
temperaturas extremas una persona puede morir en pocas horas si no bebe suficiente agua.

Es un recurso natural esencial para la vida, salud y el bienestar de los seres vivos en general, no sólo
del hombre. No obstante dos de cada diez personas en el mundo carecen de acceso a fuentes
seguras.

Según la Organización Mundial de la Salud, el agua en condiciones de salubridad y de fácil acceso es


indispensable para la salud pública, por esto el mejorar la calidad y abastecimiento del agua
contribuye con el desarrollo, crecimiento económico de los países y la reducción de la pobreza y sus
consecuencias.

Desde 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció y estableció de manera explícita
que el acceso continuo al agua y su saneamiento constituye un Derecho Humano. Y uno de los
objetivos del Milenio era justamente reducir la proporción de la población que, a nivel mundial, no
tenía acceso al agua.

Y aunque se ha logrado un avance en esta materia aún millones de personas, continúan sin acceso al
agua de calidad, lo que constituye una marcada desigualdad sociocultural y económica.

LA CUENCA.

Definición.
La ley contiene, en el inciso 2º del artículo 3º del Código, una referencia a la cuenca u hoya
hidrográfica, que no es exactamente una definición, sino una descripción de pertenencia.
Así expresa que “la cuenca u hoya hidrográfica de un caudal de aguas la forman todos los afluentes
subafluentes, quebradas, esteros, lagos y lagunas que afluyen a ella en forma continua o
discontinua, superficial o subterráneamente”.
La cuenca u hoya hidrográfica se puede definir como el espacio físico terrestre delimitado por las
mayores alturas o elevaciones de la tierra que lo rodean, que drena la totalidad de sus aguas hacia un
sector común, con salida a través de un punto único.
Esta definición corresponde a lo que en geografía se denomina una cuenca exorreica, o sea con salida
de aguas, que es la más común en nuestro país. Se conoce a este tipo de cuenca por el nombre del
cauce que entrega las aguas de ella al mar.
Las cuencas endorreicas, o sea sin salida de aguas las que se pierden fundamentalmente por
evaporación, se encuentran en las Regiones Arica y parinacota, Tarapacá , Antofagasta y Atacama de
nuestro país, corresponden a salares situados en áreas de gran altura, especialmente en el altiplano
chileno. Se las reconoce por el nombre del respectivo salar.

Importancia de la cuenca y su reconocimiento.


La importancia de las cuencas radica en que la ley reconoce que las aguas que afluyen a una de ellas
son integrantes de una misma corriente.
La característica propia de nuestro país de ser montañoso y angosto, origina cuencas de corto
recorrido y de gran declive hacia el mar, lo que forma corrientes de agua de carácter torrencial, es
decir con escurrimiento a gran velocidad y grandes fluctuaciones de caudal derivadas de la
temperatura y de las precipitaciones.
Esta condición física del país ocasiona problemas de importancia en las cuencas, relacionados con la
pérdida de aguas de deshielos o de temporales, lo que obliga a construir embalses; desbordes e
inundaciones en caso de temporales, incluso a veces con daños a la salud y vida de las personas; y
finalmente la contaminación en áreas de cabecera de las cuencas afecta gravemente a las zonas
intermedia y baja de ellas.

Estos problemas, globales por naturaleza, exigen una visión diferente de las cuencas, para
administrarlas en forma integral, en conjunto con los demás recursos naturales existentes en ellas y
con una regulación adecuada de las conductas humanas a su respecto.

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Este enfoque que se denomina administración integral de cuencas hidrográficas no está considerado
en nuestra legislación y es una falencia de ella.

Aspectos jurídicos.
La cuenca u hoya hidrográfica, en sus características físicas, está descrita como se explicó en el
artículo 3° del Código de Aguas; y en materia de consecuencias jurídicas, el artículo 263 del mismo
cuerpo legal establece que es posible constituir una junta de vigilancia en ella, es decir una
organización de usuarios de aguas.

Se trata de una organización que permite administrar derechos de aprovechamiento otorgados en la


cuenca, pero que en general carecerá de interés y atribuciones para intervenir en la solución de los
problemas antes señalados, para lo cual es necesario establecer un sistema nuevo de administración,
adecuado a la situación descrita. Es decir, se trata de una organización que administra bienes y
problemas relacionados con ellos.

La organización de cuenca, por su parte, se preocupará de administrar los problemas que surgen en
la globalidad de la hoya hidrográfica, lo que incluye aguas, suelo, bosques, fauna, flora, e incluso
conductas humanas, como regulación de crianzas de animales, u ocupación de suelos en áreas no
inundables, entre muchos otros.

LOS CAUCES
Definición.
Los cauces son los espacios físicos de suelo por los cuales circulan, se depositan o acumulan aguas.

Pueden ser naturales o artificiales.


Los cauces representan un elemento esencial en la presentación y administración de las aguas, y sin
embargo la ley no se ha preocupado en forma acuciosa de ellos, especialmente en el caso de los
cauces naturales.

Los cauces naturales de aguas corrientes.


Definición.
Los álveos o cauces de corrientes naturales están definidos en nuestra legislación como el “suelo que
el agua ocupa y desocupa alternativamente en sus creces y bajas periódicas” (Artículo 30 del Código
de Aguas).

Naturaleza jurídica.
Tales cauces son por regla general bienes nacionales de uso público como se declara en el mismo
artículo 30 del Código de Aguas, y solamente por excepción constituirán suelo privado en el caso de
corrientes discontinuas formadas por aguas pluviales, según determina el artículo 31 de ese texto.

Riberas o márgenes.
La zona lateral que deslinda con el cauce natural se denomina ribera o margen, y podrá ser de suelo
de dominio público o de dominio privado según quién sea el propietario riberano. La existencia legal
de cauce y de ribera excluye la existencia de playas en el caso de los cauces naturales de uso público,
a diferencia de lo que ocurre en el mar, pese a que el uso común tiende a llamar playas en los ríos
zonas arenosas situadas fuera del agua.

Seccionamiento de algunos ríos.


La ley chilena reconoce las características orográficas del país, y acepta que los ríos por su naturaleza
torrencial nacen y se pierden dentro de sus cauces para luego volver a nacer, con tanto o más caudal
que el original.
Este fenómeno natural es conocido como el seccionamiento de los ríos, y significa que en cada sector
del río que haya distribuido sus aguas en forma independiente de otros sectores del mismo, aguas
arriba y aguas abajo, esas aguas se consideran como una corriente natural distinta e independiente
de las otras.

De acuerdo a tal forma de uso del agua cada sección es soberana en sus usos y repartos, y las demás
secciones del mismo río no pueden exigirle aportes de sus caudales de agua.

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Tales son las reglas que fijan los artículos 264 y 282 del Código de Aguas.
Actualmente está en trámite legislativo el incorporar el concepto de cuenca integrada, que afectaría
a las organizaciones que administran secciones de ríos.

Definición.
El Código define a los cauces artificiales en el artículo 36 y expresa que “canal o cauce artificial es el
acueducto construido por la mano del hombre”.

Propiedad.
Los canales o cauces artificiales son por esencia obras que se rigen por las reglas del derecho privado,
ya sean de los particulares ya sean del Estado, en cuyo caso serán obras fiscales.
El Código de Aguas, en el artículo 202, presume el dominio de las obras para los titulares de los
derechos de aguas que se conducen por ellas, proporcionalmente al monto de sus derechos.

La definición legal de canal o acueducto considera como parte de un canal a todas las obras de arte
que lo complementan, tales como bocatomas, canoas, sifones, tuberías, marcos partidores y
compuertas. Las bocatomas y canoas sirven para captar las aguas; las canoas, sifones y tuberías, son
obras complementarias para la conducción de las aguas; finalmente los marcos partidores y las
compuertas tienen como finalidad la distribución y medición de las aguas.

LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS.

Definición.
Según el Artículo 2° del Código de Aguas, "son aquellas que naturalmente se encuentran bajo la
superficie de la tierra y necesitan ser extraídas por la acción humana".

Importancia económica.
Constituyen una reserva superior a todas las fuentes terrestres superficiales de agua dulce del
mundo. Esto es una estimación pues hasta la fecha no se conoce con exactitud la disponibilidad de
aguas subterráneas en el planeta.

Agua en el planeta, según el U.S. Geological Survey.


97,2 % es agua de mares salados
2,8% es agua dulce
En el 2,8% de agua dulce la distribución porcentual es:
 2,15% son hielos
 0,625 % aguas subterráneas
 0,0171% son aguas superficiales

DISTRIBUCIÓN DEL AGUA DE LA TIERRA

Estas gráficas de barras muestran en dónde se localiza el agua de la tierra y en qué forma ésta existe.
La barra de la izquierda muestra en dónde se encuentra el agua; casi un 97 por ciento de toda el agua
se encuentra en los océanos. La barra de en medio representa el 3 por ciento de la "otra" parte de la
barra del lado izquierdo (la porción de toda el agua de la Tierra que NO se encuentra en los océanos).
La mayoría, un 77 por ciento, se encuentra en glaciares y capas de hielo, principalmente en
Groenlandia y la Antártica y en los mares salados que se localizan en partes interiores de los países.
Veinte y dos por ciento de esta porción del agua es agua subterránea.

La barra del lado derecho muestra la distribución de la "otra" porción de la barra de en medio (el
remanente uno por ciento). Nótese que los ríos comprenden menos de la 4/10ava. del uno por
ciento de esta agua remanente -- sin embargo, ¡de este remanente es de donde la gente se surte la
mayor parte del agua para su uso diario!

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Esta misma información también se muestra en el siguiente cuadro. Nótese que la cantidad de
agua de los ríos comprende únicamente cerca de 300 millas cúbicas -- que representan cerca de
la 1/10,000ava parte de un porciento de toda el agua de la Tierra.

Origen del agua Volumen del agua en Porciento de


kilómetros cúbicos agua total
Océanos 1,321,000,000 97.24%
Capas de hielo, Glaciares 29,200,000 2.14%
Agua subterránea 8,340,000 0.61%
Lagos de agua dulce 125,000 0.009%
Mares tierra adentro 104,000 0.008%
Humedad de la tierra 66,700 0.005%
Atmósfera 12,900 0.001%
Ríos 1,250 0.0001%
Volumen total de agua 1,360,000,000 100%
Fuente: Nace, Encuesta Geológica de los Estados Unidos, 1967 y
El Ciclo Hidrológico (Panfleto), U.S. Geological Survey, 1984

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Características de las aguas subterráneas.
a) Primera característica: ubicación difícil.
A diferencia de lo que ocurre con las aguas superficiales y que se pueden constatar a simple
vista, las aguas subterráneas exigen un trabajo de prospección delicado y difícil.
Desde antiguo el hombre se ha preocupado de ello, y es así como incluso se puede constatar la
existencia de los denominados radiestésicos, que son personajes que tenían (y tienen) la
capacidad de determinar la existencia de agua subterránea mediante sensibilidades especiales,
usando frecuentemente varitas de madera.
En la actualidad la determinación de existencia de agua subterránea se efectúa mediante
sistemas que implican inversiones importantes, más allá de la simple excavación de pozos.
Así se utiliza la emisión de electricidad para determinar la existencia de acuíferos sobre la base
de reconocer que la electricidad avanza más rápidamente a través de los líquidos que los
sólidos.
Últimamente, mediante la información satelital obtenida con fotografías capaces de detectar las
variaciones de calor entre el agua y la tierra, se han elaborado verdaderos mapas que permiten
definir áreas en que existe el agua subterránea.

Esta agua subterránea se infiltra en la tierra procedente de la lluvia, nevadas, granizo, deshielo y
como infiltraciones de ríos y lagos. Se desplaza por debajo del suelo hasta llegar a alguna capa de
roca impermeable que detiene su descenso. Allí se acumula formando lo que en Geología se conoce
con el nombre de acuífero.

Los acuíferos son de vital importancia pues representan una fuente dulce de agua para el hombre
que debe ser conservada y protegida de la contaminación que puede infiltrarse en ellos, producto de
la mala disposición de los desechos de los procesos industriales, los provenientes de la agricultura,
residenciales y de la explotación petrolera.

Otro concepto muy relacionado con el acuífero es el nivel freático, o lo que es lo mismo, el nivel que
alcanza el agua debajo de la tierra. Su profundidad puede variar desde uno hasta cientos de metros
por debajo de la superficie terrestre.

En algunos sitios las aguas subterráneas se encuentran formando depósitos de gran volumen, y en
muchos sitios, son el único abastecimiento de agua potable. Estas aguas subterráneas pueden salir a
la tierra en forma de manantiales o se puede acceder a ella a través de la perforación de pozos

Según Héctor Koller, chileno de ancestros suizos, quien se hace llamar así mismo “BUSCADOR DE
AGUA SUBTERRÁNEA” lo que hace posible la detección, es el campo electromagnético que generan
los cursos subterráneos. La fricción de las moléculas del agua bajo la tierra generan electricidad
negativa y sobre la superficie los cuerpos generan electricidad positiva.

Como los polos opuestos se atraen, las varillas utilizadas en la detección de Agua detectan este
campo electromagnético que se manifiesta en leves movimientos del instrumento ante la presencia
de la electricidad negativa bajo la tierra.

Análisis Topográfico

La disponibilidad que hoy se tiene de imágenes satelitales, fotografías aéreas, la técnica de la


percepción remota, el radar y el uso de drones facilitan el análisis de la cartografía, mapas, la visión
de las líneas de relieve y la ubicación de la vegetación que sin dudas resulta ser el mejor indicador
de la presencia de agua

Método de Sondeo por Resonancia Magnética Protónica

Es un método para saber cómo buscar agua de forma directa, no se trata de inferir su presencia en
un terreno, sino de ubicarla con exactitud. Se envían corrientes eléctricas al suelo y se miden las
señales que emiten los núcleos de los átomos de hidrógeno de las moléculas de agua.

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Esta técnica precisa el uso de equipos muy sofisticados que no sólo detectan la presencia de agua y su
ubicación, además permiten conocer la cantidad presente bajo la superficie del terreno en estudio.

Isotopía

Es utilizado especialmente para realizar el rastreo del curso de corrientes de agua, permite además la
estimación de la edad del agua subterránea.

Se realiza mediante la detección y evaluación de las variaciones del contenido de isótopos del suelo
húmedo que se ubica sobre el manto freático. Los isótopos más utilizados por este método son el
tritio, el deuterio, el oxígeno 18 y el carbono 14.

Medición de la Resistividad Eléctrica por Corriente Continua

Este método se basa en la medición de la capacidad de las rocas para conducir la electricidad, la
presencia de agua modifica estos resultados. Se utiliza una corriente continua de entre 50 y 400
voltios, que se envía a la estructura geotérmica del terreno que se estudia, utilizando una superficie
dada (de entre 50 y 400 voltios, según su resistividad-conductividad), utilizando para par de
electrodos.

Se utiliza en zonas bien delimitadas de poco relieve colocando líneas de hasta 300m de longitud.

b) Segunda característica : las fases de su uso:


Tres son las fases del uso del agua subterránea:
Exploración o prospección
Perforación
Explotación

En efecto, primero se debe investigar para determinar su existencia, lo que constituye la fase de
exploración.
En segundo término, una vez asegurada su existencia, o para ello, es necesario efectuar
perforaciones hacia el subsuelo, hasta encontrar el acuífero y el agua que se extraerá.
Finalmente y luego de construídas las obras de extracción, se procederá a la explotación, es
decir la extracción permanente y sistemática de acuerdo al derecho de aprovechamiento de que
se disponga.

c) Se puede efectuar la denominada recarga artificial de acuíferos.


La recarga artificial de acuíferos considera al acuífero como un embalse natural y
subterráneo, que puede vaciarse y rellenarse sucesivamente. La recarga corresponde al relleno,
y para ello se utilizan caudales sobrantes invernales o de verano en el Norte de Chile, o bien
aguas provenientes de reciclajes.

En el artículo 66 del Código se incorporó por la Ley Nº 20.017 un inciso 2º que estimula la
recarga artificial de acuíferos, sobre la base de dar preferencia para constituir derechos de
aguas subterráneas al autor de esa recarga.

Uso del agua subterránea: Fases del aprovechamiento


En los párrafos siguientes estudiaremos el tratamiento que la ley chilena da a la utilización de las
aguas subterráneas.

LAS AGUAS RESIDUALES (Derrames y Drenajes)

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Las aguas en sus fuentes naturales pueden ser superficiales o subterráneas, y tienen como
característica que no siempre se consumen en su totalidad, produciéndose con frecuencia
excedentes después de su utilización.
Esta agua sobrantes, son denominadas aguas residuales, y se consideran diferentes a las aguas
“vivas” que son aquellas que se extraen de la fuente natural originaria.
Están constituidas en nuestro derecho por los derrames y los drenajes, y surgen a partir de
concepciones jurisprudenciales, de las que derivan la mayor parte de las normas en vigencia.

Derrames
Definición: De conformidad al Artículo 43 del Código de Aguas los derrames son las "Aguas
abandonadas después de su uso a la salida del predio". Y agrega que es esencial para la
existencia de los derrames que haya ánimo de abandono en el usuario de las aguas.

Efectos jurídicos de la existencia de derrames: En primer lugar es posible su uso sin concesión,
según dispone el artículo 44 del Código, en alguna forma como contrapartida de servidumbre
natural de escurrimiento.
De acuerdo a lo dispuesto en los artículos 45 y 46 del Código incluso la existencia de un título no
obliga a producir derrames, salvo convención expresa, pero en tal caso el título da cuenta de
una venta de parte de los derechos.

Cabe mencionar, que el Artículo 26 de la Ley18.902, Ley General de Servicios Sanitarios, en el


caso de las aguas servidas, hace una mención a las normas sobre derrames, para señalar que se
entienden derrames las aguas del colector de una empresa que descargan a otro colector de
otra empresas distinta, que se hace propietaria de ellos.

Drenajes
Definición: No existe una definición legal, pero se entiende que es un "Sistema de extracción
artificial de excesiva humedad del suelo.

Sistema de drenajes: está definido en el artículo 47 del Código de Aguas, y considera como tal al
conjunto de predios beneficiados por la extracción de la humedad excesiva, y también al o los
predios que pueden aprovechar las aguas que corresponden a esa extracción. Así lo expresa el
artículo 48 del Código.

El artículo 49 establece que la mantención del sistema queda a cargo de todos los beneficiados
por éste, tanto los que secan sus predios, como los que utilizan las aguas.
Finalmente el Artículo 51 del Código de Aguas establece que se entiende que existe una
comunidad de drenaje entre todos quienes participan de sus beneficios.

Normas Jurídicas aplicables a los derrames y drenajes.

Modo de adquirir: Se entiende que los derrames y drenajes se adquieren por accesión
(confusión), de conformidad al Art. 53 del Código de Aguas.

Calidad jurídica: Se establece en el Artículo 54 del Código de Aguas, en que se señala que
su uso constituye un acto de mera tolerancia.

Constitución de derechos: Para constituir un derecho se requiere necesariamente de un título,


según establece el artículo 55 del Código de Aguas.

Como medida de publicidad y para que los terceros deban respetar este derecho, se requiere de
la inscripción de ese título en el Registro de Hipotecas y Gravámenes de Aguas. Es un sistema de
derechos inscritos distinto y paralelo al de los derechos de aprovechamiento en el Registro de
Propiedad de Aguas. Conviene, a nuestro juicio, inscribir el derecho pertinente además en el
Registro de Hipotecas y Gravámenes del Registro de Propiedad, pues con ello se notifica a
terceros que ese predio tiene como gravamen la entrega de sus derrames o drenajes a un
tercero.

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b) EVOLUCION HISTORICA DEL DERECHO DE AGUA EN LA LEGISLACION CHILENA Y
EXTRANJERA

EL DERECHO DE AGUAS EN ROMA


En Roma, cuna de nuestro derecho occidental, a la época del Derecho Romano Clásico, se hizo una
división o clasificación de las cosas en relación a su posible apropiación o pertenencia al patrimonio
individual, y desde esa perspectiva el Derecho Romano distinguió entre cosas que se encontraban
dentro del comercio humano o cosas patrimoniales, sobre las cuales se podía ejercer propiedad o
dominio; y cosas que se encontraban fuera del comercio humano, o extrapatrimoniales, las que en
definitiva no eran apropiables.

Las cosas extrapatrimoniales podían serlo por derecho divino si su destinación era a fines religiosos;
o por derecho humano, si la razón de su exclusión se encontraba en razones no religiosas,
usualmente ligadas a usos generales establecidos por el Estado Romano o por las ciudades romanas.

Para determinar las cosas que por derecho humano se encontraban fuera del patrimonio, fuera del
comercio o cosas no apropiables, se distinguió de acuerdo a las características de ellas entre cosas
comunes a todos los hombres (res communes) que se reputaban no susceptibles de apropiación
individual o gestión económica (el sol, la luna, el aire), cosas universales (res universitatis), que eran
las cosas que dentro de las ciudades eran destinadas al uso público, -teatros, estadios-; y cosas
públicas (res publicae), que son cosas susceptibles de apropiación pero que por decisión legal se
habían destinado al uso común.
Esta última clasificación nos ayuda a definir la situación de las aguas en el derecho romano.

Aguas no apropiables.
Las aguas no apropiables, o extra commercium eran las que por su naturaleza no podían incorporarse
al patrimonio de un individuo, y en ellas el derecho romano incluía a las aguas comunes a todos los
hombres y a las aguas públicas, ya que no existían “aguas universales”.

Aguas comunes.
Las aguas se encontraban siempre en la calificación de cosas de derecho humano, por lo que su
extrapatrimonialidad se produce por razón de su situación natural o de su destinación.

En el primer caso es justamente la situación natural del agua la que origina la imposibilidad de
dominio sobre ella.

Así ocurre con las aguas lluvias y las aguas de la alta mar.
(Se debe agregar a ellas, de acuerdo a lo señalado en las Institutas a “las aguas corrientes”,
nominación que se refiere a las aguas en movimientoı {acqua profluens}, concepción abstracta
puesto que no se trata del río o estero sino que refiere al agua en movimiento contenida dentro de
aquél {a diferencia del agua detenida}, y por lo mismo esta calificación mas bien filosófica no reviste
importancia desde el punto de vista del derecho, pues carece de aplicación práctica).

Todas estas aguas, -aguas lluvias y aguas de alta mar-, que pasan a ser denominadas comunes se
excluyen del dominio, y en el caso de las aguas de la alta mar se trata de una calificación jurídica que
perdura hasta nuestros días en la generalidad de la legislaciones y por supuesto en la nuestra, como
se lee en el artículo 585 del Código Civil.

Aguas públicas, o res publicae.


La inapropiabilidad de las aguas públicas no es para el derecho romano una inapropiabilidad natural
como ocurre con el aire, la luz o el alta mar, sino que se produce como efecto de su aptitud o de su
destinación efectiva, ya que el agua como cosa existente en la naturaleza no excluye a su respecto el
dominio en forma absoluta, al punto que las aguas de un país o Estado podrían declararse de
dominio privado y no habría impedimento mayor a que esa calificación jurídica se aplicase.

La declaración de aguas públicas en consecuencia, se refiere a las aguas que intrínsecamente son
apropiables, es decir que pueden ser objeto de dominio o propiedad; pero que por razones de

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conveniencia y utilidad general no se acepta a su respecto el dominio privado, pues si bien son
susceptibles de apropiación, se prefiere destinarlas o reservarlas a usos de interés general.

En tal calidad se incluyen las siguientes:


a) El mar territorial, concepto moderno no analizado en profundidad por los juristas romanos, pero
su comprensión en las aguas públicas emana de un comentario del Digesto, del jurista Aristón, citado
por Pomponio, referido a que ı así como se haría privado lo que en el mar se hubiera edificado, así
también se hace público lo que por el mar haya sido ocupado.
La extensión del mar territorial en el derecho romano, atendido a que no existía la navegación de alta
mar; se limitaba a la porción de agua que bordeaba la costa y en la cual se navegaba.
b) Las playas del mar, constituyen una superficie de suelo que para los jurisconsultos romanos o
debía ser cosa común o cosa pública. La definición de playa al parecer fue de Cicerón, y corresponde
a la actual definición que conocemos en nuestro Código Civil.
En el derecho del Imperio se las catalogó finalmente como de propiedad pública, pues se admiten
construcciones sobre ella con el permiso del pretor, y desaparecida la construcción vuelve a su
estado normal de bien público, dicho también en el Digesto por Neracio.
c) Los puertos eran igualmente considerados como cosas públicas, y la razón de ello, radicaba en que
además de contener aguas públicas (mar territorial) y ocupar suelo público (la playa), fueron
declarados públicos por Justiniano.
d) Los ríos, pero dentro de ellos los ríos navegables, perennes y de cierta magnitud mínima, pues los
demás eran privados. Los juristas romanos no concordaron nunca si los tres factores debían concurrir
conjuntamente o si separadamente cada uno de ellos daba la categoría de público a un río.

Aguas apropiables o privadas.


Las aguas apropiables, patrimoniales o intra commercium, son las aguas privadas, y entre ellas se
consideraron las siguientes:

a) Ríos, arroyos y torrentes, no navegables, de menor magnitud carentes de perennidad, e inaptos


para satisfacer necesidades públicas.
b) Lagos, que eran considerados privados, salvo que por su magnitud, navegabilidad o su aptitud
para tener utilidad pública, fuesen considerados y declarados públicos.
c) Las aguas subterráneas, eran consideradas privadas en textos expresos del Digesto, y tal condición
se ajustaba a la idea romana del dominio de los romanos (el dueño de un predio lo era desde el cielo
hasta el infierno). Esta calificación ha gravitado hasta la fecha en nuestras legislaciones.
d) Aguas de vertientes situadas dentro de una misma propiedad, que también se entendían formar
parte del respectivo fundo, aún cuando diesen origen a un río.

EL DERECHO ESPAÑOL E INDIANO.


En lo primeros tiempos de la Conquista y de la Colonia, siglos XVI y XVII, se aplicó íntegramente el
derecho vigente en el Reino de Castilla a la Colonia llamada Capitanía General de Chile.

Esta aplicación de reglas jurídicas ocurría igualmente en las demás colonias de la América Hispana;
dado el hecho que fue Isabel de Castilla la que patrocinó y financió la expedición que motivó el
descubrimiento y conquista de las Indias Occidentales. Ante la carencia de preceptos jurídicos para
resolver situaciones controversiales se aplicaron también las normas de otros reinos españoles.

En el Derecho Español se resumen por aquella época, -(s. XVI)-, la influencia originaria del Derecho
Romano que es su fuente de mayor importancia; las costumbres de los invasores germanos
incorporadas al derecho de los distintos reinos que surgen en la Península Ibérica; y también la
estadía de ocho siglos de los árabes en España que crearon reinos y llevaron su cultura, derecho
incluido, para consolidar normas que contienen en lo relacionado con las aguas principios filosóficos
y morales de tal profundidad que siguen vigentes hasta la fecha en la generalidad de las legislaciones
americanas.

Transcurrido algún tiempo, la realidad del Nuevo Mundo obligó a la Metrópoli a dictar normas
especiales aplicables a las colonias, lo que dio origen a la creación de un derecho nuevo que recibió el
nombre de Derecho Indiano, que se muestra plenamente cuando nace la primera compilación de
Leyes de Indias a fines del siglo XVII, la que fue llamada ıRecopilación de Leyes de Indias de 1680".

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La forma de aplicación de las normativas castellanas y las disposiciones especialmente dictadas para
las Indias se resolvió sobre lo que hoy denominaríamos el principio de la especialidad; en primer
lugar tenían aplicación las leyes dictadas especialmente para las Indias Occidentales y a falta de ellas
se aplicaba el derecho castellano, siguiendo sus propios órdenes de aplicación.

EL DERECHO HISPÁNICO.
La Península Ibérica, y en especial Castilla, es una región árida, que por lo tanto conoció desde el
principio de su historia el valor del agua, lo que motivó a sus habitantes y gobernantes desde sus
orígenes al establecimiento de normas para resolver conflictos en el uso de este recurso.

A continuación haremos una muy breve reseña cronológica de los principales cuerpos jurídicos
aplicados en Castilla, en su progresión histórica, con indicación de los temas más importantes que
regularon con respecto al agua.

1.- El Fuero Juzgo.


Se reconoce a su respecto que se trata de la primera legislación española propiamente tal, y es un
conjunto de normas que resulta de las influencias mutuas entre el derecho romano y el derecho o
costumbres de los visigodos que se adueñan de la Península a la caída del Imperio Romano.
Es la primera codificación conocida en la Península después de Roma, y tuvo una aplicación
importante.
Se dictó aproximadamente a fines del Siglo VII, y contenía muy pocas disposiciones sobre el agua.
Las que se refieren a ella estaban vinculadas específicamente a impedir que se obstruyera la
circulación de aguas por los ríos y a combatir el robo de agua, sancionándolo con penas durísimas, lo
que deja en claro la existencia de una fuerte protección a la agricultura.

2.- El Fuero Viejo de Castilla.


Este Código surge como consecuencia de la feudalización de España, y corresponde a una
codificación de los derechos que los nobles obtienen de los Reyes de España.
Su creación, progresiva en el tiempo, es una recopilación de leyes, que comprende desde el siglo XIII
hasta el siglo XIV, cuando se termina de compilar el conjunto de normas que lo componen.
En materia de aguas sus disposiciones fundamentales se relacionan con el carácter privado de las
aguas, lo que es una demostración de la debilidad en ese momento histórico del poder de los reyes, y
contiene normas específicas referidas al uso del agua para mover los molinos y la protección de esta
actividad, lo que deja a la vez la visión de una España agraria y productora de trigo.

3.- El Código de las Siete Partidas.


Considerada una de las cumbres del derecho español, esta creación del Rey Alfonso X El Sabio, quien
falleció en 1284, viene a reordenar la situación jurídica de España, donde la creación de normas a
partir de costumbres locales y su posterior adopción como disposiciones de aplicación general, el
denominado sistema foral, había provocado una incertidumbre enorme en la determinación de las
normas vigentes y su aplicación a un caso determinado.
Su desarrollo toma largo tiempo, más de un siglo, pues se va perfeccionando por distintos juristas a
medida del transcurso del tiempo.
En su sistema normativo, sin perjuicio de recoger reglas propias de la España medieval, aplicó el
método y los principios del derecho romano, con lo que se volvió en gran medida al derecho clásico,
lo que facilitó la resolución de los conflictos.
En el tema del agua aplicó a los ríos la condición de bienes públicos, sin que aparentemente hiciera
distinción alguna; en el caso delos navegables prohibió la construcción de diques; los que en cambio
fueron permitidos en los ríos no navegables.
Entre otras normas, previó el establecimiento de acciones procesales de los afectados contra las
inundaciones ocasionadas por el mal estado u obstrucción de cauces naturales o artificiales; (raíces
de las actuales acciones posesorias nuestras ).

En materia de agua subterránea establece el derecho a abrir pozos sin autorización de terceros para
hacer uso del agua subterránea, lo que la hace considerar como privada; pero si los pozos sólo se
construyen para perjudicar al pozo de otro vecino, señala que se le ordenará cerrarlo, ( Ley XIX, Título
XXXII, Partida III) disposición reproducida primero en el Código Civil, posteriormente el primer Código

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de Aguas de 1951, y actualmente en nuestra legislación vigente y que dio origen a la doctrina
jurisprudencial chilena del ”abuso del derecho”.

4.- El Ordenamiento de Alcalá.


El Ordenamiento de Alcalá de Henares se dictó en el año 1358, y es una colección de leyes que es
transcrita en las leyes de Toro, a su vez ordenada aplicar en América por la Recopilación de Leyes de
Indias de 1680.
Para su propia aplicación, y como es una sumatoria de normas, el Ordenamiento de Alcalá fija su
propio orden de preferencia en la aplicación de ellas; y señala que en primer término se aplica el
Ordenamiento de Alcalá, en segundo lugar los Fueros ( Municipales o reales), y finalmente la Ley de
las Siete Partidas.

5.- Las Leyes de Toro.


Es una colección de leyes efectuada y ordenada aplicar en el año 1505, obra del jurista Juan López de
Palacios Rubios.
En la Recopilación de Leyes de Indias de 1680 se establece un orden de primacía en la aplicación de
las leyes españolas o peninsulares a América, y la colección de leyes denominadas Leyes de Toro es la
que de acuerdo a esas normas debe ser aplicada en primer lugar.
Luego sigue en el orden de aplicación el Ordenamiento de Alcalá de 1348, inserto íntegramente,
como ya se dijo, en las Leyes de Toro.

EL DERECHO INDIANO.
A fines del siglo XV ya se habían dictado numerosas normas legales especiales para las Indias, en
especial en relación a los derechos de los conquistadores en la tierra conquistada.

1.- La Recopilación de Leyes de Indias de 1680.


Esta codificación de reales cédulas, provisiones, cartas reales, instrucciones, ordenanzas y otras
disposiciones dictadas para las Indias de modo específico, se inició a mediados del siglo XVI y sólo se
terminó en 1680, durante el reinado de Carlos II.
Remitida a América no fué aceptada de buen grado por los juristas a quienes correspondía su
aplicación, ya que a las normas indianas específicas se les criticó por tratarse de soluciones de
distintos casos particulares a los que se quiso dar aplicación general, suscitándose numerosas y
fuertes contradicciones. Lima reclamó de ello, por intermedio de su Virrey, el Duque de la Palata, al
propio Rey de España, pidiendo su modificación, lo que se produjo solamente diez años después.

2.- Aceptación de la costumbre.


La influencia de las prácticas indígenas y su aceptación por la Corona se manifiestan en forma
permanente.
Es así como en 1536 se ordena por el Rey don Carlos que la forma de distribución de aguas de los
aborígenes en el Perú, deberá mantenerse ahora entre los españoles a quienes se repartan las tierras
que fueron de aquellos, lo que introduce la novedad del turno para Europa, o sea la distribución de
las aguas por períodos de tiempo.

3.- Autoridades de administración del agua.


En 1532 se entrega la administración de las aguas a los Virreyes y Audiencias, incluso con la
capacidad de impartir justicia a quienes se la soliciten en dichas materias.

4.- Declaración de dominio real de las aguas.


En 1541 Carlos V declaró que todas las aguas de las Indias pertenecían al dominio común de sus
habitantes, o lo que es lo mismo a la Corona; lo que en términos actuales significaría que tenían
carácter público; y que su acceso a ellas por los particulares se haría en adelante mediante
concesiones graciosas o mercedes.

5.-La Novísima Recopilación.


La pugna entre la normativa casuística elaborada como legislación general y la aplicación de
costumbres diferentes, aceptadas en las Colonias; como igualmente la sustitución de los Aubsburgos

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por los Borbones, con todo el cambio ideológico que ello implicaba al advenir el despotismo
ilustrado, condujo desde mediados del siglo XVII a la modificación de la Recopilación de Leyes de
Indias.
Se dicta, en consecuencia, la Novísima Recopilación de Leyes de Indias, que se aprueba por real
decreto de 1805. Sin embargo su proximidad a los acontecimientos históricos que motivaron la
Independencia Americana, incluída la invasión francesa a España en 1808, hace que su aplicación sea
casi desconocida, entre otras causas, además de las políticas, porque no llegaron materialmente
ejemplares de esos Códigos a nuestro país.
Esfuerzos de algunos historiadores del derecho han permitido encontrar su aplicación en Chile en el
período republicano, en limitadísimas sentencias

EL DERECHO DE AGUAS CHILENO Y SU EVOLUCION HISTORICA

DERECHO DE TRANSICIÓN
La independencia de Chile fue el producto de un proceso que duró casi diez años, desde 1810 a 1818,
incluso con un interregno denominado reconquista, en que España recuperó su dominio sobre
nuestro país, para finalmente retirarse en forma definitiva del continente en 1818 y del país en 1823
cuando se expulsa a los españoles de Chiloé.

Los primeros años del Chile independiente son prolíficos en materia legislativa en el aspecto político,
pues se suceden con rapidez numerosos experimentos constitucionales, siempre con la vista puesta
en Europa o los Estados Unidos de Norteamérica.

Sin embargo, los demás aspectos de la vida nacional se continúan rigiendo por las normas del
colonizador español.

No es sino hasta 1855, con la promulgación del Código Civil, que Chile asiste al nacimiento de su
propia legislación nacional, que le independiza de normas coloniales.

Sin embargo, en el tema del agua, se presentan con anterioridad al Código Civil algunas sorpresas,
puesto que se dictan leyes que son propias del país y que representan un avance extraordinario en
materia jurídica.

1.- El Senado Consulto de 1819.


Con fecha 18 de Noviembre de 1819 se dictó un Senado Consulto (ley de la época), bajo la firma del
Director Supremo don Bernardo O`Higgins, en los siguientes términos:

”Conformándome con lo acordado por el Excmo. Senado con fecha 5 del corriente, vengo en
declarar por regla general: Que el regador, bien sea del canal de Maipo, o de cualquier otro río, se
compondrá en adelante de una sesma de alto, (seis pulgadas españolas) y de una cuarta de ancho
(nueve pulgadas), con el desnivel de quince pulgadas, el que se aprecia en 750 pesos, cuya venta se
verificará en dinero de contado; previniéndose que, así como el que necesitase menos, nunca podrá
bajar de la mitad; y que los marcos y bocatomas serán de cuenta del comprador, quedando al
cuidado del Gobierno el nombrar persona de su satisfacción que señale el lugar donde debe fijarse
el marco y abrirse la bocatoma con el declive insinuado. También se declaran libre los rasgos o
tránsitos de las aguas por cualquier terreno que pasen o sea conveniente al comprador, a no ser
que por aquellos donde haya planteles, en cuyo caso éstos podrán convenirse con el propietario”.

Tres materias fundamentales se consignan en este Senado Consulto:


a) La primera es la referida al establecimiento de una medida común de las aguas en el país: el
regador. Esta búsqueda ha sido constante, aún hasta la legislación actual, y no siempre con buenos
resultados. En cuanto a la fórmula adoptada en el Senado Consulto, ella ha sido objeto de críticas por
los ingenieros, pues sería inexacta.
b) La segunda materia se refiere a la comerciabilidad del derecho de agua, la que se admite
expresamente, al fijarle un precio al regador de Maipo; y

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c) La tercera corresponde al establecimiento de la servidumbre de acueducto como servidumbre
obligatoria y gratuita. Cabe señalar que esta servidumbre no existía hasta ese momento como
servidumbre legal, es decir obligatoria, en ninguna legislación del mundo.

Tales disposiciones, como se verá en el desarrollo de este curso, han demostrado trascendencia en
materia legislativa hasta la fecha.

2.- La Constitución de 1833.


El artículo 12 N°5 de esa Constitución reconoció el derecho de propiedad sobre los derechos
adquiridos con anterioridad a su dictación, dentro de las garantías constitucionales. En esta
declaración o reconocimiento, por tanto quedaron incluídos todos los derechos adquiridos hasta ese
momento, lo que comprendía los derechos de aprovechamiento sobre el agua, que como en general
emanaban de concesiones de la autoridad colonial en muchas casos fueron objeto de controversia.
La declaración de la Constitución puso término a una situación jurídica inestable e incierta.

3.- Ley de Municipalidades de 1854.


Esta normativa contiene normas que se refieren a tres materias específicas en la temática del agua y
de los cauces:
a) Establece que las aguas de los ríos estarán bajo administración municipal, para los efectos de
policía y distribución;
b) Las aguas de ríos que dividen departamentos o provincias se dejan bajo administración del
Presidente de la República, y
c) La concesión de mercedes de aguas (derechos de aprovechamiento) se entrega como competencia
de los jefes (Gobernadores) de los Departamentos en que se sitúan las obras de toma.

ETAPA INICIAL DEL DERECHO DE AGUAS NACIONAL.


4.- Código Civil.
El Código Civil, se aprobó el 14 de Diciembre de 1855, pero sólo comenzó a regir dos años después,
en 1857.
El Código Civil contenía una completa normativa en el tema de las aguas, que iba desde su
calificación jurídica hasta la forma de adquirir los derechos correspondientes, con inclusión de
derechos anexos como las servidumbres y formas de defensa como las acciones posesorias.
Admitía la coexistencia de aguas comunes, aguas públicas y aguas privadas.
Con respecto a las aguas públicas, que son la mayor parte de las aguas del país establece los
siguientes principios básicos:

Forma de acceso al derecho de aguas o merced:


- Sistema de la riberaneidad.
- Sistema de concesión por la autoridad.

Derecho otorgado
Se confiere un derecho de dominio sobre las aguas públicas, que se transforman en privadas, puesto
que se producía su desafectación una vez ingresadas al cauce particular.

Defensa del derecho


El Código Civil, además de las acciones generales de defensa de la propiedad, reivindicatoria,
publiciana y acciones posesorias, establece algunas acciones posesorias especiales, sólo aplicables
a las aguas y a los cauces.
Derechos accesorios
El Código Civil crea todo un sistema de servidumbres, en y dentro de él, en cuanto se refiere a las
aguas, la servidumbre de acueducto.

5.- Ordenanza General de 1872.


Esta normativa se dicta de acuerdo a las facultades que la Ley de Municipalidades de 1854 entrega
al Poder Ejecutivo, y es el resultado de la conmoción nacional producida por un período de intensa
sequía que duró dos años.
Tal catástrofe natural produjo graves y numerosos conflictos en la utilización de las aguas en los
distintos ríos del país y en particular en los ríos Aconcagua y Cachapoal, y esos conflictos dejaron en

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evidencia que las normas existentes en el Código Civil y en la propia Ley de Municipalidades eran
insuficientes para resolver crisis generalizadas, y que era necesario se entregaran atribuciones a las
autoridades administrativas para que pudiesen intervenir para preservar la paz social y el bien
común, que se veían amenazados por los conflictos ocasionados por la carencia de agua.
El Presidente Errázuriz, haciendo uso de las atribuciones que había otorgado al Ejecutivo el Artículo
119 de la Ley de Municipalidades de 8 de noviembre de 1954, dictó el 3 de Enero de 1872 una
Ordenanza para la Distribución de Aguas de los ríos que dividían provincias o departamentos.
Su aplicación, eso sí, quedó restringida a los períodos de escasez y entregó la facultad de resolver las
situaciones críticas a los jueces de agua, personajes que serían nombrados al efecto por el Presidente
de la República.

6.- Ordenanzas especiales de ríos.


En un lapso de 7 años, entre 1874 y 1882, se dictaron ordenanzas especiales para los ríos que
sufrieron nuevos problemas de sequía, y en que se manifestaron mayores dificultades por sus
sistemas de distribución de las aguas, de características especiales por la climatología y geografía de
las zonas de riego.
Tales fueron, entre otras, las siguientes.

a) Ordenanza del río Aconcagua.


Se estableció el 19 de Enero de 1872, y además de regular la distribución de las aguas dispuso que los
derechos de aguas que se otorgaran, y los canales que se abrieran hacia el futuro no podrían sacar
aguas en períodos de escasez, lo que constituye el germen histórico de los derechos eventuales.

b)Ordenanza del río Teno.


Se dictó el 18 de Junio de 1872, y expresó igualmente que los derechos otorgados en lo adelante no
darían derecho a sacar agua cuando el río entrara a turno.

c) Ordenanza del río Tinguiririca.


Puesta en vigor el 26 de Abril de 1872, expresó igualmente que los derechos otorgados hacia el
futuro no darían facultad para sacar agua con el río a turno.

d)Ordenanza del río Copiapó.


Se promulgó con fecha 30 de Enero de 1875 y reglamentó la titularidad y forma de utilización de las
aguas del río Copiapó, estableciendo turnos cada 14 días para los diferentes distritos en que se
dividió ese cauce natural.

e)Ordenanza del río Huasco.


Establecida el 3 de Enero de 1880, para los períodos de escasez, se suspende su aplicación los
períodos de abundancia de aguas. Establece un sistema de turnos entre las ocho secciones que se
definen en la Ordenanza.
La ordenanza establece como autoridad un Juez de Aguas y a Celadores de río que actuarán bajo
las órdenes de aquél.

7..- Ley de Municipalidades de 1887


Esta Ley que reemplazó a la de 1854, es muy similar a aquella, y en materia de derecho de aguas no
efectuó ninguna innovación, salvo sustituir la atribución del Presidente para administrar los ríos que
dividen departamentos o provincias, por ríos que ıcorrenı por más de un departamento. Se expresa
que para tales cauces la autoridad que concede derechos es el Gobernador del Departamento.

8.-Ley de Municipalidades de 1891


Esta ley sustituye la administración de las aguas en los ríos entregada a los funcionarios del Poder
Ejecutivo, Intendentes y Gobernadores, por el Juez de Letras de Mayor Cuantía, quién queda
facultado para nombrar los jueces de agua.
La autoridad encargada de otorgar derechos en los cauces públicos que corran exclusivamente por el
territorio comunal es el Municipio y dentro de éste su Alcalde.

9.- Código de Procedimiento Civil.


Dictado en Agosto de 1902 incursiona en el tema de las aguas, no obstante que se refiere a los
procedimientos judiciales aplicables en el país.

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Es así como en el Libro III, referido a Los Juicios Especiales, en su Título IX estableció los “Juicios de
Distribución de Aguas”, que no son propiamente juicios sino un procedimiento para establecer una
organización de aguas en un cauce natural carente de ella, que es prácticamente el mismo sistema
inserto hoy en el Código de Aguas para la formación de comunidades y juntas de vigilancia.
El Juez era a la vez competente para establecer los usuarios con derechos y el monto de éstos, en un
procedimiento muy similar al actual establecido en el Código de Aguas para formar comunidades de
aguas ante la justicia.

10.- Ley N° 2.068 de 1907, de servidumbres de fuerza motriz.


Ante la aparición de la generación de electricidad, como igualmente la aplicación generalizada de la
fuerza motriz de las aguas a los molinos, esta ley creó las servidumbres legales de fuerza motriz.
Mediante ellas era posible hacer uso de las aguas de un canal particular por el propietario del predio
sirviente, para generar fuerza motriz, con la obligación de pagar una indemnización que podía ser
única o en forma de renta periódica al dueño de las aguas.

11.-Ley N 2.139 de 1908, sobre asociaciones de canalistas.


Durante el siglo XIX como se dijo con anterioridad, se construyeron numerosos canales, de gran
capacidad y recorrido, sólo por el esfuerzo de agricultores privados.
Ya a comienzos del siglo XX se habían subdividido muchos predios, por ventas parciales o por
herencias, lo que motivó que se originaran comunidades de copropietarios de canales y aguas,
situación que dió origen a nuevas dificultades, relacionadas con la obligación de financiar la
mantención y limpieza de los canales y la distribución de las aguas.
La dictación de esta ley buscó dar solución a gran parte de esas dificultades, y por ello estableció que
los usuarios de aguas debían organizarse en asociaciones de canalistas para disponer de personalidad
jurídica, para cobrar las cuotas de mantenimiento de los canales, para conservarlos y para distribuir
las aguas de acuerdo a los derechos de cada uno.
La ley creó el Registro de Regadores, que llevarían en lo adelante los Conservadores de Bienes Raíces,
pero con una aplicación limitada sólo a los derechos sometidos a esa ley.
Estos conceptos implicaron grandes avances en la administración y seguridad de las aguas, de los
derechos sobre ellas y en la operación y mantenimiento de las obras de riego, al punto que la
mayoría de ellos se mantienen vigentes hasta la fecha con modernizaciones y adecuaciones.

EL DERECHO CHILENO INTERMEDIO


El crecimiento de la población, el desarrollo económico, y las experiencias ganadas en algo más de
100 años de independencia y autonomía, llevó a la creación de normas propias del país, que
corresponden al resultado de vivencias repetitivas, y que obligan a desarrollar soluciones propias.
Además, llegó igualmente a nuestro país una pugna que en Europa era de antigua data, entre las
ideas centralizantes que buscan una ingerencia mayor del Estado en la vida de los ciudadanos y en la
orientación del grupo social, para sustituir un sistema liberal fundado solamente en la propiedad y la
mas completa libertad del empresario o propietario para adoptar sus decisiones.
Esta pugna implica intentos jurídicos en uno y otro sentido, y perdura hasta nuestros días.

1.- El Decreto Ley N 160 de 1924.


Los años 20 fueron agitados, y no sólo en lo político y social, sino también en lo jurídico, pues se dictó
abundante legislación, principalmente de orientación social.
Las aguas no escaparon a estos signos, y fue así como dictó el Decreto Le
intentó centralizar la administración de los recursos hídricos del país en el Estado, específicamente
en el Ministerio de Obras Públicas.
Para ello se creó un Registro de Aguas, diferente, de orden administrativo, en el que deberían
inscribirse todos los derechos de aguas, mercedes en la denominación de la época, existentes hasta
ese momento, dentro de un plazo limitado, y además con la obligación de pagar un derecho por ello.
A quienes no cumplieran con esas exigencias se les declaraba caducados sus respectivos derechos.
La suma de atribuciones sobre las aguas se reúne y centraliza en el Presidente de la República.
La ley establecía un impuesto que gravaba el litro por segundo o el caballo de fuerza producido
según fuera el uso del agua.
Este Decreto Ley no tuvo el resultado esperado, y ante su deficiente aplicación e inobservancia y para
evitar mayores dificultades se dictó primero una Ley que prorrogó el plazo original, que tampoco fue
respetado en definitiva.

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Finalmente fue derogad
que pudieron haberse producido, dejándose en claro que las anotaciones efectuadas en el registro
administrativo creado, solo tendrían ”valor informativo”, pero carente de consecuencias jurídicas.

2.- Ley 8.944 de 1948.


Desde 1924 en adelante se suceden numerosos esfuerzos por codificar la legislación de aguas, que
fracasan sucesivamente hasta que por fin el 11 de Febrero de 1948 se dicta la Ley 8.944 que origina
el primer Código de Aguas de nuestro país. Se le reconoce como el Código de Aguas de 1948.
Esta ley aprobó el texto de un Código de Aguas, pero dejó suspendida su entrada en vigencia, por un
lazo relativamente breve, pero a cuyo cumplimiento se volvió a suspender, situación que perdura
hasta su derogación por la Ley 9.909 de 1951.

3.- Ley 9.909, de 1951.


Conocida como el Código de Aguas de 1951.
La Ley 9.909 de 1951 establece y aprueba el Código de Aguas que pasa a regular los recursos hídricos
nacionales.
Este Código, más que Código de Aguas es un Código de Riego, pues legisla profusamente sobre este
uso específico de las aguas.
Mantiene en lo fundamental los principios establecidos en el Código Civil, con excepción del sistema
de la riberaneidad, que pasa a ser sustituido definitivamente por la concesión de la autoridad,
atribución que entrega al Presidente de la República.
Además sistematiza y perfecciona lo que se había creado anteriormente, en las leyes sobre
asociaciones de canalistas, sobre servidumbre de fuerza motriz e incluso el principio centralista del
Decreto Ley N° 160 de 1924.
El Código de Aguas de 1951 es, en definitiva, el compendio de una práctica de más de un siglo en el
país, y tuvo una digna aplicación hasta el año 1967.

4.- Ley 16.640 de 1967.


La Ley de Refo
Alianza para el Progreso liderada por los Estados Unidos de Norteamérica, tenía como objetivos
producir en América Latina cambios estructurales tendientes a erradicar la situación de pobreza de la
región, se orientó en lo fundamental a cambios en el agro.

Tales cambios se tradujeron en la modificación de la tenencia de la tierra, con el loable propósito de


terminar con el latifundio y el minifundio, dos formas de posesión de la tierra, consideradas nefastas
para la explotación agrícola.

Sin embargo, en el caso chileno, la reforma se extendió igualmente sobre la tenencia y


administración de las aguas, y estableció un sistema jurídico totalmente diferente al vigente hasta
ese momento, al punto que luego de las reformas legales se hubo de dictar un nuevo código, que
resultó de la incorporación de las nuevas normas al Código de Aguas de 1951, y se conoció como el
Código de Aguas de 1969.

Las características predominantes de esta nueva legislación son las siguientes:


a) Centraliza la administración de las aguas en el ejecutivo, creando la autoridad única del agua, que
recae en el Director General de Aguas.
b) Declara la dominialidad pública de todas las aguas sin excepción, para lo cual expropia las aguas
privadas preexistentes.
c) A los usuarios se les concede el derecho de aprovechamiento, que es un derecho real
administrativo de uso, que excluye el goce y la disposición del agua. Además el derecho de
aprovechamiento se declara incomerciable, y se sanciona al trasgresor con la caducidad.
d) El derecho de aguas se define de acuerdo a la tasa de uso racional y beneficioso, medida de agua
que variará de acuerdo al uso, a la disponibilidad, a la eficiencia e incluso, según la calidad del suelo.
e) El Estado tiene la facultad de redistribuir las aguas entregadas como derechos a través de la
declaración de áreas de racionalización.-
f) El Estado tiene la facultad de regular el uso de los cauces y de autorizar su uso sin indemnización,
no obstante ser ellos de dominio privado.
g) Existen causales de caducidad, terminación y extinción del derecho de aprovechamiento, todas
facultativas de la autoridad.

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h) Crea la autoridad única del agua, el Director General de Aguas a quien entrega la suma de
atribuciones del Estado en materia de recursos hídricos.

5.- El Decreto Ley N° 2.603.


Luego de los sucesos políticos de 1973 y la caída del Gobierno de la época, los excesos que se
habían producido en la aplicación de la Ley de Reforma Agraria, llevaron como reacción a su
derogación completa, y en el caso del agua se procedió a dejar sin efecto todas las normas que
daban un carácter centralizante y casi omnímodo a la Dirección General de Aguas.
El Decreto Ley 2.603, con rango constitucional, fué el primer paso a la revisión completa de la
legislación de 1967, y a la dictación del Código de Aguas de 1981.

6.- LEY 18.902 SOBRE SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS SANITARIOS


Esta ley, además de organizar y fijar las atribuciones del organismo regulador de los servicios
sanitarios del país, contiene normas interpretativas relacionadas con la legislación de aguas.

En efecto, en su artículo 26 modifica la Ley General de Servicios Sanitarios para, entre otras normas,
interpretar disposiciones del Código de Aguas.

En primer término expresa que las facultades de imposición de servidumbre de acueducto como
titulares de derechos de aguas que tienen los servicios sanitarios, se aplican indistintamente sobre
bienes raíces urbanos o rurales.
En segundo término, interpreta el abandono de los derrames, con todas las consecuencias jurídicas
correspondientes, y señala que se produce no sólo cuando las aguas residuales se incorporen a otro
cauce natural o artificial, sino también cuando se evacúen en las redes o instalaciones de otro
prestador.

7.- ley 20017 del 2005


Esta ley modifica el Código de Aguas. Introduce 55 modificaciones, y entre las mas importantes,
establece el pago de patente por no uso del agua, una especie de sanción por tener derechos de
aprovechamiento de aguas y no usarlos.

8.- Ley 20.064 del 2018

La Ley 21.064 publicada el 27 de febrero del 2018 del Ministerio de Obras Públicas, modifica el
marco normativo que rige en materias de fiscalización y sanciones. Esta ley otorga a la Dirección
General de Aguas (DGA) nuevas atribuciones acerca de la obtención de información sobre el uso de
agua, mayor rol fiscalizador en calidad de ministro de fe y por último establece nuevas
contravenciones y multas.

Los principales principios del proyecto de ley son:


a) Las aguas, en todos sus estados, son bienes nacionales de uso público,
b) Se establece la prioridad para el consumo humano y el saneamiento, especialmente frente a un
escenario de escasez,
c) Garantizar a quienes utilizan adecuadamente los derechos de aprovechamiento de aguas para que
los sigan utilizando,
d) Impedir el no uso, acumulación o acaparamiento de derechos de aprovechamiento de aguas,
e) Se obliga la inscripción de los derechos existentes en el registro de propiedad del Conservador de
Bienes Raíces.
f) Se modifica el régimen de los derechos nuevos que se constituyan, es decir los nuevos derechos
no serán a perpetuidad, serán otorgados a 30 años máximo y con la opción de renovación. y
g) La Dirección General de Aguas (DGA) podrá establecer un caudal ecológico mínimo, respecto de
los derechos de agua existentes en aquellas áreas que existe un ecosistema amenazado o degradado,
Asimismo en áreas declaradas bajo protección oficial de biodiversidad.

c) BASES CONSTITUCIONALES DEL DERECHO DE AGUAS

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La Constitución Política de la República de Chile, aprobada en 1980, se refiere en forma expresa al
derecho de aprovechamiento de aguas en el Artículo 19 N° 24 inciso final, en que se establece la
garantía constitucional de la propiedad sobre esos derechos.

La norma señala que: “ Artículo 19°.- La Constitución asegura a todas las personas:”, en su numeral
24° “El derecho de propiedad en todas sus diversas especies sobre toda clase de bienes corporales
o incorporales”, para agregar en el inciso final que ... “Los derechos de los particulares sobre las
aguas, reconocidos o constituídos en conformidad a la ley, otorgarán a sus titulares la propiedad
sobre ellos”.
La Constitución en esta norma entrega la máxima seguridad jurídica a los titulares de derechos de
aprovechamiento.

El artículo 19 Nº 1º, al asegurar el derecho a la vida y a la integridad física y psíquica de la persona, en


caso de contaminación de aguas que son utilizadas para agua potable, para riego de plantas que se
consumen por la población, o simplemente que cruzan zonas pobladas donde pueden ocasionar
enfermedades a las personas, igualmente puede ser considerado como una norma que se puede
relacionar con el agua.

El artículo 19 Nº 8º, que asegura el vivir en un medio ambiente libre de contaminación, situación que
además se considera un deber del Estado, tiene como objetivo fundamental la protección de las
aguas, entre otros recursos naturales. Esta vez como protección de la naturaleza en sí, sin vinculación
hacia las personas.

El artículo 20° de la Constitución Política, que otorga el recurso de protección, con el cual se pueden
defender judicialmente todos los derechos anteriormente mencionados.

CAPITULO III PRINCIPIOS DOCTRINARIOS Y CONSTITUCIONALES DE LA LEGISLACION DE AGUAS

ELEMENTOS QUE CONFIGURAN LA POLITICA ESTATAL EN CHILE EN RELACION A LAS AGUAS


La legislación de aguas, que ha sufrido numerosos cambios a través de la historia tiene motivaciones
que se aprecian con claridad en su texto o en los escritos de quienes intervinieron en su gestación.
En concreto esta legislación originalmente perseguía los siguientes objetivos, que constituían sus
motivaciones:

1 Establecer un derecho de propiedad sólido sobre los derechos de aprovechamiento.

2 Limitar la intervención del Estado al mínimo necesario para asegurar la paz social y proteger los
recursos de aguas.

3 Acrecentar la participación de los usuarios en la administración y operación de las obras de


aprovechamiento y en la administración y distribución de las aguas.

4 Establecer un sistema de asignación de derechos de aprovechamiento objetivo y transparente.

5 Entregar la reasignación de los recursos hídricos del país al mercado, mediante la libre enajenación
de los derechos de aprovechamiento.

6 Transferir a la justicia ordinaria el conocimiento y resolución de los conflictos y controversias sobre


aguas, y entregarle además el rol de revisora de las decisiones administrativas.

CARACTERES DISTINTIVOS DE LA LEGISLACION CHILENA INSERTAS EN EL CÓDIGO DE AGUAS

Aplicación en el espacio físico.


En cuanto al ámbito de su aplicación: se aplica exclusivamente a las aguas terrestres, lo que excluye
fundamentalmente a las aguas del mar, en un momento de nuestra historia en que las aguas
continentales se encuentran en vías de rápido agotamiento.

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Esta limitación deja en orfandad el sistema de uso de las aguas de mar para su desalinización y
posterior uso, puesto que no existen reglas jurídicas al respecto, como tampoco en relación a la
disposición de las salmueras que restan después del tratamiento.
Igualmente es necesario regular la situación de las aguas residuales, en especial las que las empresas
sanitarias descargan al mar mediante emisarios submarinos, puesto que se trata de recursos hídricos
importantes, posibles de reutilizar tras un tratamiento adecuado.
Los recursos de aguas correspondientes a aguas residuales que se pierden en las Regiones Primera,
Segunda, Tercera, Cuarta, Quinta y en la Región Metropolitana, son de importancia por su magnitud,
y merecerían un estudio jurídico adecuado y una modificación a la ley vigente para su reutilización en
forma expedita y eventualmente sin costo para quién las emplee.

Sistema de dominialidad.
La legislación establece la dominialidad pública del agua, sin excepción alguna; en Chile no existen
aguas de dominio privado.

Uso particularizado.
El acceso individual al agua se consigue a través del derecho de aprovechamiento, definido como
derecho real.

Derechos anexos.
El derecho de aprovechamiento es apoyado para su ejercicio con un amplio conjunto de derechos
anexos, en especial servidumbres, que otorgan los medios necesarios para el adecuado uso del agua.

Sistema de inscripción.
El derecho de aprovechamiento, para su seguridad jurídica se ha sometido al régimen de inscripción
en un Registro especial, que llevan los Conservadores de Bienes Raíces, y que otorga las mismas
seguridades que el sistema de inscripción de los bienes raíces.

Participación de los usuarios.


El sistema legal chileno considera una activa intervención de los usuarios, como administradores, en
los cauces naturales y artificiales, mediante organizaciones autónomas, con capacidad financiera y
tuición sobre sus integrantes, incluso con facultades jurisdiccionales en determinados casos.

Procedimientos reglados.
La legislación considera un sistema reglado de procedimientos para la obtención de derechos de
aprovechamiento, para autorizaciones administrativas relacionadas con ellos, y para resolver algunas
controversias referidas al uso y goce de los derechos de aprovechamiento.

Acciones procesales de defensa.


La normativa contiene además algunos procedimientos procesales especiales, entregados a los
Tribunales ordinarios de Justicia, que tienen como característica la disminución de trámites para
darle una rapidez adecuada. En general se aplica a todas las materias contenidas en el Código de
Aguas el procedimiento sumario, pero además se entregan algunas acciones posesorias especiales,
que al menos en la letra aparecen dotadas de gran rapidez de tramitación.

Regulación de la institucionalidad.
La institucionalidad, pública y privada, se encuentra detalladamente descrita en el Código de Aguas y
se estipulan sus funciones y atribuciones con gran detalle.

PRINCIPIOS

a) Publificacion de las aguas. Art. 5 Código de Aguas. Art. 595 CC

Se establece que el agua como recurso natural, pertenece a la nación y por lo tanto, están fuera del
comercio humano. Esto se traduce, legislativamente, en el Código de aguas, Código civil y la
Constitución.

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El Estado otorga un permiso para ocupar el agua, cuyo nombre es “derecho aprovechamiento de
aguas”. Es un derecho real que una vez otorgado, se rige por las normas del derecho civil por lo que
puede ser transferido, transmitido, prescriptible, etc. (Art. 6 Código de Aguas).

Con esto, se restringe el acceso y utilización del recurso, es decir, se desafecta y pasa a ser un bien
privado (art. 22 Código de Aguas). Esta es la consecuencia práctica de la legislación.

b) Sustentabilidad en la explotación del recurso.

Se pretende que dada la escasez de agua, su uso debe ser el más eficiente posible. Lo que la
legislación pretende es que el agua no se agote.

La administración tiene la facultad de declarar:

1. El agotamiento de fuentes naturales (282 C.de Aguas).


2. Zonas de escasez (art. 314 C. de Aguas)
3. Reforma año 2005. Ley 20017. Art. 129 bis. Caudal mínimo ecológico que se debe respetar
para asegurar la preservación del ecosistema. Este caudal no puede ser superior al 20% del
caudal promedio anual de la determinada fuente.

c) Libre transferencia de los derechos de agua. Art. 21 Código de Aguas

Una vez otorgado este derecho, se incorpora al patrimonio del particular, es decir, se puede hacer
con él lo que sea, como todo bien comerciable. Se produce el efecto de la cosificación del derecho. La
concesión administrativa es lo que se incorpora al patrimonio por lo que se ve protegida por el art.
19 n° 24.

Según el art. 21 del Código de Aguas, yo puedo ceder mi derecho aunque no sea dueño del terreno
que se beneficia de él.

El derecho de aprovechamiento de aguas concede tanto el uso y goce, por lo tanto, se puede
transferir. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el recurso en sí, el agua, es siempre público.

d) Tendencia al colectivismo.

Son los propios usuarios del agua quienes regularan su uso, distribución, calidad, etc. Ellos son los
llamados a compatibilizar los intereses económicos.

1. Asociación de canalistas. Art. 257


2. Comunidades: Art. 186 y siguientes.
3. Junta de vigilancia: Art. 263 y siguientes. Acá hay un control más estricto y sobre una mayor
superficie.

e) Unidad de la corriente.

Art. 3 C.de Aguas y normas de constitución de juntas de vigilancia.

Éste es el principio que más caracteriza al derecho de aguas. Recoge jurídicamente una realidad
geográfica impuesta por la naturaleza, ésta es la cuenca u hoya hidrográfica.

Cuenca u hoya hidrográfica toda el área drenada por un río.

¿Por qué hay que considerarlas como un todo indivisible?

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Lo que tiene que hacer la autoridad al momento de otorgar los derechos es recoger toda la realidad
natural, es decir, no solamente tienen que fijarse en un determinado sector del río en donde se
solicitan estos derechos, sino que tienen que ver la disponibilidad de toda la cuenca.

La cuenca del río Biobío se divide en dos, la cuenca del río laja y la cuenca del río Biobío y éstas si
deben darse un tratamiento distinto.

Las juntas de vigilancias son las llamadas de velar por el cumplimiento de este principio.

Seccionamiento de las fuentes naturales cuando una determinada corriente desaparece su curso
natural. Éste vendría a ser una excepción al principio de la unidad de la corriente, debido que esa
sección si se puede dar un tratamiento independiente, tanto para la distribución del agua para la
sección que quedó alejada de su cuenca como para la constitución de juntas de supervigilancia. Aquí
priva el interés colectivo en vez del particular.

Embalses de agua hidroeléctrica por el hecho de haber un embalse, esa corriente se seccionaría y
por lo tanto, habría que tratarlo como un caudal separado. Esto es falso, debido que el embalse no es
un fenómeno natural. Por producto de fenómenos naturales solamente se da un tratamiento
diverso.

El río Laja está intervenido por el Estado por una obra de riego donde unió el río Laja con el río
Diguillin, que junta por lo tanto, con el río Itata. El río Diguillin se unió mediante una obra del Estado
y se traspasa agua a la cuenca y así se puede hacer un manejo integrado de todas las cuencas. El
tratamiento que se le da a esa cuenca es eventual, debido que es con compuertas.

CAPITULO IV: EL DERECHO DE AGUAS Y EL DERECHO MEDIO AMBIENTAL

EL DERECHO DE APROVECHAMIENTO

Concepto.-
Las aguas son bienes nacionales de uso público, lo que significa que conforme la definición legal
delartículo 589 del Código Civil, su uso corresponde a todos los habitantes de la nación.

No obstante ello se concede a los particulares que las necesiten su utilización en forma privativa,
para lo cual se ha conceptualizado un tipo de derecho especial, que si bien no confiere derecho de
propiedad del agua por su dominialidad pública, confiere facultades de uso y goce que lo semejan al
usufructo, pero con la diferencia que se puede transferir libremente y es perpetuo en el tiempo al
igual que el dominio.
De ello se sigue que existe el acceso original al agua, lo que se conoce como asignación, y
posteriormente se produce la reasignación del recurso a través de su transferencia por actos entre
vivos, por sucesión por causa de muerte y también en determinadas condiciones por acto de
autoridad.

Definición.

ıun derecho real que recae sobre las aguas y consiste en el uso y goce de ellas, con los requisitos y en
conformidad a las reglas que prescribe este Códigoı.

derecho de aprovechamiento debe ser expresado en medidas métricas y de tiempo.

Clasificaciones del derecho de aprovechamiento.


El derecho de aprovechamiento de acuerdo a lo establecido en la ley puede ser permanente o
eventual, consuntivo o no consuntivo, y continuo, discontinuo o alternado.

Derechos permanentes y eventuales.

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El derecho permanente es el que permite siempre sacar el agua correspondiente al derecho, y en
caso de no haber agua suficiente, se disminuye la extracción en igual medida que la disminución
producida en la fuente.

Derecho eventual es aquel que sólo puede ejercerse después de satisfechos los derechos de
aprovechamiento permanentes. Prefieren unos a otros en el orden de sus fechas de concesión.

Derechos consuntivos y derechos no consuntivos.


Los derechos consuntivos son aquellos en que las aguas pueden ser usadas por su titular sin
obligación de restituirlas a la fuente originaria, es decir se puede consumir.
Los derechos no consuntivos son aquellos que permiten el uso del agua, pero con la obligación de
restituirla en iguales condiciones de cantidad, calidad, sustancia, oportunidad de uso y demás
particularidades.

Derechos continuos y discontinuos o alternados.


Derecho continuo es el que se puede ejercitar las 24 horas del día y los 365 días del año, sin
interrupción alguna.
Derecho discontinuo es aquél que sólo se puede ocupar en determinados períodos del año, por
ejemplo, en la primavera o en el invierno. Se le denomina derecho de temporada.
Derecho alternado, es aquel que se utiliza en combinación con otras personas mediante el sistema
de turnos.

Derechos anexos.
El derecho de aprovechamiento por sí solo es insuficiente para conseguir el uso racional y
beneficioso del agua, por lo que la ley otorga al concesionario o titular de derecho de
aprovechamiento derechos anexos de suma importancia, fundamentalmente a imponer
servidumbres
para su cómoda utilización, a través de servidumbres legales de imposición obligatoria, como
expresan los artículos 8°, 9° y 25° del Código de Aguas.
Existen además algunas concesiones especiales, que se entregan por el solo ministerio de la ley,
como es el caso de la concesión de terrenos de dominio público, cauces naturales generalmente,
para la construcción de bocatomas, según expresa el artículo 26 del Código.

Asi la clasificación de los Derechos de Aprovechamiento de Aguas (DPA)

1.- Según su uso (utilización)

a) Consuntivos. Art. 13

Los derechos consuntivos son aquellos en que las aguas pueden ser usadas por su titular sin
obligación de restituirlas a la fuente originaria, es decir se puede consumir.

b) No consuntivos. Art. 14.

Los derechos no consuntivos son aquellos que permiten el uso del agua, pero con la obligación de
restituirla en iguales condiciones de cantidad, calidad, sustancia, oportunidad de uso y demás
particularidades.

2. Atendiendo a la disponibilidad de las aguas.

a) Derechos permanentes. Art. 16 y 17.

El derecho permanente es el que permite siempre sacar el agua correspondiente al derecho, y en


caso de no haber agua suficiente, se disminuye la extracción en igual medida que la disminución
producida en la fuente.

b) Derechos eventuales. Art. 18

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Derecho eventual es aquel que sólo puede ejercerse después de satisfechos los derechos de
aprovechamiento permanentes. Prefieren unos a otros en el orden de sus fechas de concesión.

Solo podrán captar sus aguas en caso que exista la disponibilidad.

3. Atendido si el ejercicio es constante o por periodo determinado. Art. 19

a) Derecho continuo es el que se puede ejercitar las 24 horas del día y los 365 días del año, sin
interrupción alguna.

b) Derecho discontinuo es aquél que sólo se puede ocupar en determinados períodos del año, por
ejemplo, en la primavera o en el invierno. Se le denomina derecho de temporada.

c) Derecho alternado, es aquel que se utiliza en combinación con otras personas mediante el sistema
de turnos.

4. Desde el punto de vista del origen del derecho

La ley considera en esta materia no sólo la constitución de derechos de aprovechamiento, sino


también el reconocimiento, como se aprecia del Artículo 19 N° 24 inciso final de la Constitución
Política de la República, y del artículo 311 del Código de Aguas.

a) Constituidos.

b) Reconocidos.

5. En cuanto a si han ingresado al régimen registral.

Del año 67 al 80 hubo una laguna registral dada la expropiación de terrenos. De ahí que existen
derechos que no están inscritos.

a) Inscritos.

b) No inscritos.

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