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INTRODUCCIÓN

La finalidad de cualquier actividad que se lleva a cabo con un propósito es optimizar los
resultados. Cuando puede calificarse el resultado mediante una cantidad escalar llamada
utilidad, la cual es una función monótonamente creciente de lo deseable, la optimización es
sinónima de la maximización de dicha cantidad.

Con frecuencia es ventajoso no tratar explícitamente con la utilidad sino con una función de
objetivo, que puede ser cualquier función monótona de la utilidad. Se busca entonces
maximizar o minimizar esta función.

Otros conceptos, como el prestigio y los beneficios sociales, son eminentemente subjetivos y
su valuación defiere mucho según la persona o entidad para la que se optimice la obra. Este
aspecto del problema requiere del ejercicio del criterio y puede convertirse en materia del
campo de la ética o de la estética.
CONCEPTOS BÁSICOS PARA EL DISEÑO SÍSMICO

OBJETIVOS DEL DISEÑO SÍSMICO.

El objeto del diseño en la ingeniería es maximizar la utilidad que va a obtenerse del sistema
que se produzca.
Se han propuesto varios procedimientos para asignar valores cuantitativos a las utilidades:
El método de Von Neumanm y Morgenstern empezamos por listar en orden de preferencia
los resultados posibles de nuestras acciones. Numeremos estos resultados como 0, 1, 2, . . .,
i, . . ., n.
Entonces preferimos i + 1 a i o somos diferentes ante estas dos alternativas.
Sea u la utilidad asociada al i-ésimo resultado posible. Fijamos arbitrariamente u o y
u n , sujetas solamente a la condición de que u o = u n.
Si somos indiferentes a todos los resultados posibles, o u o < u n, si preferimos n a 0.
En seguida determinamos a(0<a i < 1) de manera que seamos indiferentes entre el i-
ésimo resultado posible y una lotería con probabilidad a i , de producir el resultado de 0 y 1
- a i , de producir el resultado n. Ent onces:

ui =aiu0 + (1 - a i ) u n

y procedemos así para todos los resultados posibles ( se entiende que no asignamos ningún
valor al hecho mismo de participar en un juego de azar ). Turkstra (1962) ha sugerido la
aplicación de este método al diseño estructural.
- El método de Churchman - Ackoff empezamos también por ordenar los resultados
posibles de acuerdo con nuestra preferencia. En seguida establecemos nuestras
preferencias entre combinaciones de estos eventos.
Ellos nos conduce a varias desigualdades entre sumas de utilidades ( por ejemplo, si
preferimos los resultados 0 y 2 combinados al resultado 1 escribimos u + u > u).
Luego comprobamos las desigualdades en cuanto a congruencia y si es necesario las
modificamos.
Finalmente elegimos valores tentativos para todas las utilidades y, usando las desigualdades
iterativamente, llegamos a los valores que buscamos.
Rodriguez - Caballero (1966) ha sugerido este procedimiento para problemas de diseño
sísmico estructural.
-Teóricamente, podemos plantear el problema de optimización como sigue:

X la función de objetivo, B los beneficios positivos debidos a la existecia del sistema, C


la inversión inicial incluyendo el costo del diseño y F el costo de falla y mantenimiento
menos el de rescate (el término falla se usa aquí para incluir todos los modos de
comportamiento indeseables, desde la apariencia defectuosa hasta el colapso). Entonces:

X = B - C - F Ecuación (1)

Nos encontramos frente a un problema de programación matemática.


Deseamos maximizar X con respecto a todos los parámetros de diseño sujeto a las
restricciones pertinentes. Si la X máxima es menor que la esperanza de los beneficios
netos que obtendríamos de invertir C En otra operación, el sistema no se debe construir.
Con frecuencia, el sistema puede repararse rápidamente o reconstruirse después de la falla.
Conviene cargar el costo de la falla de los beneficios que no se perciben durante el periodo
de reconstrucción o reparación. Por simplicidad, se cargará F0 - B0 a la inversión
de capital o costo de construcción. La tarea de maximizar X se torna entonces
equivalente a minimizar la función de objetivo negativa:

X’ = C + F’ Ecuación (2)

n mi
F´=   Fik Ecuación (3)
i=1 k=0

n
F´<=  Fi0 / (1 - Pi ) Ecuación (4)
i=1
n
F´<=  Fi0 Ecuación (5)
i=1

El subíndice K se refiere a la K- ésima reparación o reconstrucción, f Es el costo de falla


en el i-ésimo modo, si ocurre en la k - ésima “rencarnación”, p ( t ) dt la probabilidad de
que este evento suceda entre los instantes
t y t + d t, m, el número de reconstrucciones o reparaciones asociado al i-ésimo modo
de falla.
Sustituimos F’‘’ Por F’‘ dividiendo cada término entre la p i correspondiente, podemos
escribir:

F’‘ < F’ < F’‘’ Ecuación (6)

ya que F’ es cuando menos igual al valor presente de la esperanza de la pérdida en que se


incurre durante el primer conjunto de n fallas posibles.
Cuando Pi < 1 Para toda i, podemos sustituir F’ por F’‘ y, de acuerdo con la Ec. 2,
podemos decir que el diseño es óptimo cuando el costo de construcción esperado más la
esperanza del valor presente de falla es un mínimo, y tomar para cada modo de falla
solamente su primera ocurrencia.
En todo caso, la Ec. 6 proporciona un medio rápido para decidir si será válida esta
aproximación.
Hasta ahora hemos hablado de solo objetivo de diseño en ingeniería: la optimización del
sistema
Podemos decir entonces que el diseño tiene muchos objetivos, consistiendo cada uno en la
optimización de un grupo de conceptos. Por ejemplo, dentro de una amplia gama de
procedimientos de construcción, su elección afectará el costo de construcción pero no
alterará apreciablemente la probabilidad de falla. O, en algunos casos, la optimización
puede efectuarse con respecto a la capacidad estructural de una viga en voladizo para
soportar cargas verticales, casi independientemente de la capacidad de la estructura para
resistir sismos. Esta circunstancia y otras semejantes nos autorizan a tratar ciertos aspectos
del diseño sísmico como independientes de la influencia de otras perturbaciones.

DISEÑO ESTRUCTURAL
En ingeniería estructural el problema se plantea con frecuencia en los siguientes términos.

Sea r una función de resistencia, una cantidad escalar que aumenta monótonamente con la

capacidad estructural, y sea s una función de carga, una cantidad escalar que aumenta

memplo, en ciertas condiciones todas las cargas pueden ser proporcionales a  s. Elegimos

estas dos funciones de manera que r s signifique falla. Tanto r como s son funciones

aleatorias, y cuando menos s es estocástica. Se dispone de gráficas (Jhonson, 1953) que

facilitan la solución de la Ec. 14.3 para los parámetros de diseño de los que dependen C y r,

bajo la hipótesis de que la esperanza de r se relaciona linealmente con C. Y asignado a r y s

ciertas distribuciones clásicas de probabilidades.

Los conceptos que pertenecen a la teoría de la confiabilidad en la ingeniería - como

la función de confiabilidad, la de riesgo y la relación de éstas con el periodo de recurrencia -

son útiles en la optimización de sistemas de ingeniería (Von Alven, 1964; Darlow y

Proschan, 1965) y más específicamente, de las estructuras (Freudenthal, 1962; Freudenthal,

Garrelts y Shinozuka, 1966; Rosenblueht, 1969b). En beneficio de la breverdad hacemos

poco uso de ellos

FACTORES DE CARDA Y FACTORES DE


SEGURIDAD.

Sean r y s ciertos funcionales (o valores ”característicos” o “nominales”) de las


densidades de probabilidad de las funciones de resistencia y de carga en una estructura.
Tradicionalmente el cociente.

L =r/s (14.7)

Se llama factor de carga de la estructura. Su valor depende de los criterios


adoptados al elegir r y s por ejemplo, si la capacidad estructural y las cargas no
son funciones del tiempo, podemos tomarr=E(r)ys=E(s) o r=E(r)-(r) y
s =E(s)-(s).

donde E(.) denota esperanza, (.) dispersión y  y  son parámetros positivos;


claramente, la segunda elección dará un factor de carga menor que la primera.

Cuando las funciones de resistencia y carga varían con el tiempo, definimos L


como el mínimo cociente r entre s en un lapso dado, el cual

Donde se elige el mínimo de toda la estructura, se conoce ordinariamente como el


factor de seguridad o reciproco del factor de reducción de esfuerzos. La observación que
hicimos con respecto a /. Es aplicable a/.en lo que toca el caso en que r´ y/o s son variables
estocásticas y a la falacia de la condición de falla inmidente.

El problema sencillos se acostumbra elegir s como una cantidad a la que son


proporcionales todas las cargas. Entonces si los criterios para elegir r y s son los mismos
que para r´ y s´, encontraremos que L = l´ en todo sistema osostático y en toda estructura
constituida por materiales que se comportan linealmente. En estas condiciones, no tiene
ventaja de usar un factor de carga en ves de un factor de reducción de esfuerzo.

Encontramos la misma situación en las estructuras hiperestáticas constituidas por


materiales elásticos no lineales cuyo relación esfuerzo- deformación son una función
exponencial(Richar y Goldberg. 1965). En el caso más general de indeterminación estática
combinada con comportamiento no lineal, la equivalencia entre el uso del factor reductivo
de esfuerzos y el factor de carga no es estrictamente correcta. Las diferencias resultantes en
el diseño al usas uno u otro criterio suelen ser, sin embargo, bastante pequeñas si todas las
cargas nominales se afectan del mismo factor o si todos los esfuerzos de trabajo guardan
una misma proporción con la resistencias nominales correspondientes.

Existe una verdadera ventaja en el empleo de factores de carga cuando las diferentes
configuraciones de carga pueden variar independientemente unas de otras. Se asignan
distintos factores de carga a las cargas debidas a diferentes causas. En algunos problemas,
éste es el único medio sencillo de controlar la probabilidad de falla. Tales que el caso de un
prisma sujeto a volteo si el prisma y el material en que descansa son de resistencia
relativamente alta: para controlar la probabilidad de volteo se multiplican las fuerzas
nominales laterales por un factor que difiere del que se aplica a las fuerzas gravitacionales.
Ningún factor razonable de reducción de esfuerzos permitiría tal control. Como alternativa
podemos usar un criterio diferente para fijar las funcionales de grupos independientes de las
fuerzas; por ejemplo, el cociente de las fuerza laterales nominales a su máximo esperado en
un lapsó dado puede hacerse mayor que el respectivo cociente para las cargas verticales.

A su vez, los factores de reducción de esfuerzos son útiles cuando puede haber
distintos modos de falla estructural- con diversos grados de aviso de falla o diferentes
magnitudes de las consecuencias de falla- o la posibilidad de falla en distintos materiales en
estructuras heterogenias, como las de concreto reforsado.

A cada material y a cada modo de falla- en tensión diagonal , comprensión por


flexión y así sucesivamente- se asigna un factor de seguridad diferente. No hay manera
práctica de lograr este objetivo mediante un mero ajuste a los factor de carga. Concluimos
de aquí que es aconsejable acudir al uso simultaneo de factores reductivos de esfuerzos y
factores de ampliación de carga.

Hay un tercer tipo de discrepancia entre los planos estructurales y la obra terminada.
Nos referimos a la geometría de la estructura: discrepancias en los claros, en las dimensiones
de las secciones trasversales de los miembros estructurales, posición de la acero en el
concreto reforzado, espesores de revestimientos y acabados de los pisos y conceptos
semejantes.
Las distribuciones de probabilidades de estas diferencias entre los planos y el
prototipo de penden de los procedimientos de construcción , pero son casi independientes
de las dimensiones nominales ( Jonson,1953) de manera que no queden convenientemente
cubiertas por la reducción de los esfuerzos ni por los factores de carga. Una medida más
satisfactoria consiste suponer en el diseño un conjunto de discrepancias desfavorables entre
las dimensiones nominales y las reales, para usarse en combinación con los dos tipos de
factor que hemos discutido. La práctica de suponer reducciones en las dimensiones efectivas
de la secciones trasversal para fines de diseño se justifica también por la posibilidad de
abración y de ataque electrolítico o bacterial que conduzca el deterioro o reducción de las
secciones efectivas.

En algunos países en Estados Unidos los reglamentos de construcción que fijan las
normas de diseño y construcción para estructuras constituidas por materiales especificas o
por combinaciones de dichos materiales no ejercen control en las cargas vivas de diseño que
exigen los reglamentos municipales. Si estas cargas son en debidamente bajas en algunas
ciudades, se requieren un factor de carga mayor para las cargas vivas que para las muertas,
4este impedimento es innecesario cuando un mismo reglamento marca los reglamentos de
diseño, esfuerzos de trabajo, factores de carga y cargas vivas.

Los errores mayúsculos, cambios de destinos y cambios drásticos en el proyecto


estructural suelen crear condiciones contra las cuales no seria económico diseñar. En otras
palabras, la optimización requiere que la probabilidad de falta tienda a uno en condiciones
que se apartan suficientemente de la medida. En vez de tratar de modificar esta situación
controlando las posibilidades de falla ante condiciones desfavorables en extremo, conviene
reducir la esperanza de la pérdida en que se encurría de presentarse la falla. Esto se logra
principalmente dando a la estructura dé aviso de una falla inminente. Los signos de falla
consisten en grietas y grandes flechas, y su aparición puede reducir las pérdidas resultantes.
Suministrando una gran ductilidad, de paso damos origen a una estructura capaz de
redistribuciones de esfuerzos en gran escala, y esto en sí disminuye la probabilidad de falla
ante condiciones imprevistas de carga o descuidos en diseño.
Ordinariamente, puede incorporarse la ductibilidad con un costo relativamente bajo.

En estructuras de acero, madera y concreto precolado, la ductibilidad exige


conexiones relativamente resistentes y miembros débiles. Para el concreto reforzado exige
una capacidad mayor a la tensión diagonal que en flexión, y en todos los tipos de estructuras
pide una probabilidad menor de pandeo inelástico que de falla a la tensión y requiere que se
dé una atención muy especial a los detalles.

No deben interpretarse los comentarios hechos en el sentido de que las discrepancias


entre la estructura ideal y la real que sean atribuibles a errores o a las demás causas que
acabamos de discutir ameritan un enfoque esencialmente diferente del que dimos a las
discrepancias provenientes de otras causas. Ambos tipos constituyen variables alcatorias.
Las observaciones concernientes a las ventajas de proporcionar una ductilidad adecuada en
vez de una capacidad estructural muy elevada son aplicables a condiciones en que las
discrepancias entre los planos estructurales y la estructura pueden ser extremadamente
elevadas, cualquiera que sea su causa.

DISEÑO PARA UN PROBABILIDAD PERMISIBLE


DE FALLA
Una transacción entre la optimización ideal explícita en diseño estructural y el
procedimiento “práctico” (algunas veces muy engorroso) de los factores de carga y ajustes
conexos se encuentra en el diseño para una probabilidad fija de falla que está implícita o que
se elija intuitivamente o por comparación con lo que el proyectista considere un buen
procedimiento establecido. Esta probabilidad no necesariamente coincide con la que
produciría el diseño óptimo. Sin embargo, hemos visto que, en circunstancias favorables, el
criterio de la probabilidad de falla nula conduce a diseños que defieren poco del diseño
óptimo. El criterio basado en una probabilidad permisible finita de falla es necesario de
aplicabilidad más general.

Otra simplificación mayor, cuando la dispersión en determinado tipo de carga o en la


función de resistencia sobrepasa con mucho la dispersión en todas las demás variables que
gobiernan el diseño, consiste en tratar la variable con la máxima dispersión como la única
cantidad aleatoria, y todas las demás como variables determinísticas. Una aplicación sencilla
de este método permite establecer la relación que debe haber entre la carga viva unitaria de
diseño y el área cargada (Rosenblueth, 1956).

SISTEMAS LINEALES SENCILLOS CON PARÁMETROS


DETERMINISTICOS
La información sobre sismicidad no es tan completa como convendría, y debemos recurrir a
aproximaciones toscas. Como ilustración supongamos que nos interesa una estación en que
la mayoría de los sismos importantes llegan desde grupos de focos que quedan
aproximadamente a 60 km. de la estación. Supongamos que los focos pertenecen a regiones
donde B=2.5. Admitamos que el grupo es responsable de un sismo de intensidad 6 (en la
escala MM) o mayor cada 3 años en promedio.

Digamos que nos interesa el diseño de sistemas lineales con un grado de libertad y 5% de
amortiguamiento. Con estos datos encontramos que la velocidad máxima del terreno es de
4.57 cm/seg., la aceleración es de 19 cm/seg2, y los desplazamientos máximos
correspondientes al terreno son de 8.45 cm.

La duración equivalente de estos movimientos de intensidad 6 es de s = 19.6 seg.

Correspondiendo a estos movimientos, hay una ordenada espectral esperada para cada
periodo natural dado de vibración y porcentaje de amortiguamiento. Como ordenadas
espectrales elegimos las seudo velocidades, en el sentido que su producto por la frecuencia
natural circular da directamente el valor numérico máximo de la aceleración absoluta. Y
para calcular las esperanzas de las ordenadas espectrales, usaremos valores intermedios.

En la fig. las curvas representan las ordenadas esperadas para sismos originados en las
cercanías, con intensidad de 6, o magnitud 5.91, y periodo de recurrencia de 3 años. Las
ornadas de la fig. y en las dos figuras que siguen llevan el subíndice (máx.) para indicar que
se obtuvieron de correlaciones que proporcionan los valores máximos de a, v, y d con
respecto a la orientación del grado de libertad de la estructura.

Repitiendo los cálculos realizados anteriormente obtenemos curvas para diferentes periodos
de recurrencia.

Supongamos ahora que la misma estación resulte afectada por sismos que tienen su origen
en un segundo grupo de focos localizados a 120 km. , supongamos que tienen las mismas
características del grupo anterior; llegamos a un conjunto de curvas semejantes para los del
segundo grupo. Estas se muestran en la fig. siguiente como líneas punteadas.
Ahora podemos combinar los efectos de los movimientos del terreno de ambos grupos,
simplemente sumando los valores de v que corresponden a valores dados de Qmax. De esta
manera podemos construir la fig. que representa una familia de espectros de diseño para la
estación.
Los espectros de diseño de la fig. podemos usarlo para producir el diseño optimo por
tanteos. Podemos elegir un valor de la confiabilidad estructural, que traducimos en un
periodo de recurrencia. Entramos en la fig. con éste periodo y una frecuencia natural de
vibración estimada, para obtener una seudovelocidad tentativa de diseño. El diseño de la
estructura para resistir esta respuesta permite una estimación del costo inicial del sistema,
mientras que la confiabilidad elegida, combinado con un criterio de actualización postulado,
da una estimación de la esperanza del valor presente del costo de falla. Repitiendo los
cálculos para varias confiabilidades tentativas y añadiendo en cada caso los costos iniciales y
los de falla, podemos construir una curva cuyas ordenadas nos den el costo total esperado
como función de la confiabilidad. De aquí podemos elegir la alternativa óptima.
En la práctica éste procedimiento puede consumir mucho tiempo. Es aconsejable que en
zonas altamente sísmicas sería razonable diseñar las estructuras muy importantes
( reactores nucleares, grandes presas en arco, etc.) contra el colapso, para periodos de
retorno de 500 a 1,000 años, y las estructuras menores o provisionales para 5 ó 10 años.
Serían aconsejables periodos más largos en zonas de baja sismicidad, y periodos de
recurrencia más cortos cuando se diseñe contra daños no estructurales.

SISTEMAS LINEALES CON VARIOS GRADOS DE


LIBERTAD
En el diseño se limita por un solo modo de falla, entonces se requiere que la probabilidad de

falla por los otros modos sean mucho menores, se calcula el numero suficiente de fuerzas

generalizadas (las que relaciones con el diseño) y se suponen que se pueden apicar

estáticamente y asi calcular el cortante por niveles, este procedimiento induce errores debido

a suposiciones simplificadoras en las que se apoyan.


EJEMPLO:

En el analisis de un edificio omite el analisis omite la consideración de los momentos

de las fuerzas de inercia respecto a ejes horizontales y verticales por que una vez que se han

determinado las fuerzas de corte en los entrepisos, se tratan deterministicamente. Los

momentos con relacion a un eje vertical pueden modificar grandemente los momentos

torsionales calculados en los entrepisos generalmente aumentándolos. Los momentos

respecto a los ejes horizontales tienden por una parte a elevar los esfuerzos en las vigas y los

momentos de volteo de volteo por otra tienden a alargar los periodos naturales y por tanto

en general reducir esfuerzos. Puede usarse en el análisis consideraciones de este tipo usando

para las fuerzas básicas generalizadas no solo las fuerzas cortantes sino tambien los

momentos torsiónales de entrepiso y los momentos debido a inercia de rotación.

Lo mencionado resulta de considerar las fuerzas dinámicas como estaticas. Otros errores

provienen de trata fuerzas aleatorias como deterministicos y simultaneas por ejemplo la

sobre estimación de fuerzas axiales.

Finalmente el diseño deberá contemplar las diferentes probabilidades de falla en las

diferentes secciones y modos, tambien la importancia de la estructura.

Las consecuencias de falla y el costo son los parámetros de variación de las

probabilidades cuyo tratamiento cuantitativo escapa a los calculistas, sin embargo su

consideración se refleja en los reglamentos.

Es ventajoso separar calculo de fuerza lateral y calculo de coeficientes de

distribución porque en muchos sistemas acoplados permite métodos simplificados

razonablemente precisos, por ejemplo al diseñar para un espectro y para la raiz de la suma

de cuadrados de las respuestas de un grado de libertad se obtiene un limite inferior de fuerza

cortante basal trazando trazando un espectro hiperbólico de aceleración .


Se acostumbra diseñar para cada componente de movimiento del terreno

independientemente de los otros como si un sismo pudiera dispersarse en el tiempo y actuar

en una sola componente y el resto no empezara hasta que la estructura este en reposo, esta

aproximación introduce errores despreciables, pero hay casos en no es asi, por ejemplo

consideremos una columna de sección rectangular que forma parte de una estructura, en el

instante "t" se puede obtener el esfuerzos de la sección critica cuando el sismo actúa en des

direcciones por separado, el efecto caminado de ambas seria la raíz de la suma de

cuadrados de ambos, en la practica se ha encontrado que es esfuerzo combinada es el 1.4 de

esfuerzo en una sola dirección, por lo que se concluye que el método tradicional introduce

un error del lado de la inseguridad en las columnas rectangulares , esto no sucede en

columnas circulares tampoco en vigas.

En la mayoría de diseños se desprecia la componente vertical lo cual seria correcto si

el componente vertical no actuara simultáneamente con otros componentes del movimiento

del terreno.

La hipótesis de comportamiento lineal es relista solamente cuando se diseña para

resistir sismos de baja intensidad, el limite esta sujeto a varios factores como la sismisidad

regional, aumentos de resistencia sísmica y la importancia de la estructura.

ESTRUCTURAS NO LINEALES

En el diseño de sistemas de un grado de libertad con comportamiento no lineal se

deberá tener en cuenta primero: que hay al menos un parámetro adicional que define el

comportamiento estructural (factor de máxima ductilidad), segundo: el daño acumulativo


de sismos sucesivos, se deberá recurrir al criterio e información del "Comportamiento Ante

Cargas Repetidas" y a las medidas y refuerzos después de cada temblor importante,

entonces el deterioro juega un papel importante para resistir sismos de tipo 1,2 y 3.

Como ejemplo en estructuras de concreto armado se anticipan sismos de tipo 1 y 2

por lo tanto se permite la mayoracion del trabajo del refuerzo en 50% y al del concreto en

33% esto en relacion a los esfuerzos por carga estática, a la vez se reconocen las diferentes

ductilidades en relacion al tipo de falla.

El daño acumulativo es mayor en estructuras con curvas fuerza-deformación

asimétricas, este fenómeno se manifiesta en taludes (presas de tierra y enrocamiento), en

vigas voladizo y simplemente apoyadas.

En caso de estructuras muy costosas se procederá con practicas conservadoras.

Ejemplos de optimización de diseño sísmico:

Revisión de la resistencia a los sismos por Esteva, Elorduy y Sandoval (1969), se

supuso que la resistencia iba a estar dominada por cohesión y fricción interna hasta la

iniciación de la rotura y deslizamiento a lo largo de una superficie de falla des pues del

actual solo quedaría activa la fricción.

En los sistemas con múltiples grados de libertad en comportamiento no lineal son

validos solo algunos criterios de comportamiento no lineal de sistemas de un grado libertad

y además tienden a subestimar las respuestas.

En general se discute sistemas estrechamente acoplados e las que un solo elemento

fluye evitando inducción de fluencia en el resto de elementos.

Segundo ejemplo de comportamiento no lineal:

Tenemos una estructura de rigidez simétrico el entrar en fluencia un elemento se

producirá torsión no prevista además tambien vibraciones torsionales y amplificarse


accidentalmente, este fenómeno es esencialmente importante en estructuras de tipo de torres

contraventanas.