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"Año del Diálogo y la Reconciliación Nacional"

UNIVERSIDAD NACIONAL DE TUMBES

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIA POLÍTICA

DERECHO ADMINISTRATIVO II
ANÁLISIS Y RESUMEN DE LOS ARTÍCULOS (8° - 28) DE
LA LEY DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO N° 27444

Docente
Dr. Walter Santiago Pozo Neira

Alumno
H. Fernando Salazar Chonate

Ciclo
VI
INTRODUCCIÓN

Este trabajo se basará en el análisis de los artículos de las leyes de

procedimiento administrativo general N° 27444 específicamente los artículos

8,9,10,11,12,13,14,15,16,17,18,19,20,21,22,23,24,25,26,27,28 de los cuales se

desarrollará un breve comentario de cada uno detallando e interpretando la

norma.

Así mismo se transcribir la totalidad de cada uno de los artículos a analizar de

los cuales nos basaremos en libros comentados de la misma ley.

El objetivo del trabajo es dar a conocer que cada artículo de esta ley se interpreta

y se aplica a la realidad de diferentes formas y modalidades.


CAPITULO I
NULIDAD DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS

La nulidad del acto administrativo es consecuencia de un vicio en los elementos


constitutivos del acto. En el derecho administrativo, el o administrado solo puede
pedir la nulidad si está legitimado, es decir solamente en los casos en que el acto
afecte sus derechos subjetivos o intereses legítimos. Asimismo, la entidad
administrativa solo puede anular de oficio un acto administrativo si el mismo
vulnera el interés general. A esto se le llama principio de doble lesividad, al cual
nos vamos a referir más adelante.

Y es que, los actos administrativos, dada su condición de actos emitidos por


razón de interés general, se presumen válidos y producen todos sus efectos
mientras no se declare su nulidad mediante los medios establecidos por la
Ley919. Este principio, denominado presunción de validez o principio o
presunción de legitimidad, funciona como una presunción legal, que opera en
tanto no se genere una declaración expresa en contrario, sea de naturaleza
administrativa o judicial.
DOCTRINA
ARTÍCULO 8.- VALIDEZ DEL ACTO ADMINISTRATIVO
Es válido el acto administrativo dictado conforme al ordenamiento jurídico
Comentario
Un acto jurídico es válido cuando ha sido emitido en conformidad con las normas
jurídicas previamente vigentes y consta de todos sus elementos esenciales,
establecidos en el artículo 3 (competencia, objeto, finalidad publica y
motivación) de la presente ley es decir cuando exista falla en su estructuración
o mala aplicación de sus elementos.

ARTÍCULO 9.- PRESUNCIÓN DE VALIDEZ


Todo acto administrativo se considera válido en tanto su pretendida nulidad no
sea declarada por autoridad administrativa o jurisdiccional, según corresponda

Comentario
Cuando queda perfeccionado el acto administrativo por haber concurrido
sus elementos esenciales se le atribuye una presunción relativa o juris tantum
de validez que le permite a la autoridad emisora de demostrar su validez o seguir
algún proceso confirmatorio, consultivo o declarativo.

Mediante esta presunción de validez la legislación asume que la persona


o agente obra conforme al derecho salvo prueba en contrario que debe ser
contrastada procesada y confirmada en via regular (procedimientos de
impugnación)

ARTÍCULO 10.- CAUSALES DE NULIDAD

Son vicios del acto administrativo, que causan su nulidad de pleno derecho, los

siguientes:

1. La contravención a la Constitución, a las leyes o a las normas reglamentarias.


2. El defecto o la omisión de alguno de sus requisitos de validez, salvo que se
presente alguno de los supuestos de conservación del acto a que se refiere el
Artículo 14.

3. Los actos expresos o los que resulten como consecuencia de la aprobación


automática o por silencio administrativo positivo, por los que se adquiere
facultades, o derechos, cuando son contrarios al ordenamiento jurídico, o cuando
no se cumplen con los requisitos, documentación o tramites esenciales para su
adquisición.

4. Los actos administrativos que sean constitutivos de infracción penal, o que se


dicten como consecuencia de la misma.

Comentario

1. La contravención a las normas jurídicas es la primera causal de anulación


de un acto administrativo, pues ninguna autoridad puede pretender
sobrepasar los límites legales o actuar al margen de ella. Si bien este
inciso tiene un alto contenido emblemático, en términos pragmáticos bien
pudo haber sido suprimido por cuanto sus supuestos están subsumidos
en cualquiera de los otros incisos en particular.

2. Defecto u omisión en algunos de los requisitos de validez, salvo que se


presente algún supuesto de conservación del acto.

2.1. Vicios en la competencia


• Incompetencia debido a la materia, si lo actuado tiene diferencias
con las potestades otorgadas por el ordenamiento a la autoridad
administrativa (ejemplo, transgredir la reserva de ley).

• Incompetencia territorial, sí se excede el ámbito geográfico


definido para circunscribir la aptitud de cada órgano o funcionario
de la Administración, transgrediendo con ello, la descentralización
territorial establecida (por ejemplo, entre regiones o E municipios).
• incompetencia debido al tiempo: cuando la competencia asignada
está sujeta a la atribución antes o después de dicho lapso.

• Incompetencia debido al grado horizontal, cuando se invaden


atribuciones de otros organismos u órganos homólogos (por
ejemplo, entre las competencias de los distintos ministerios).

• Incompetencia en razón del grado vertical, cuando se invaden


atribuciones de otros organismos u órganos ubicados en relación
de jerarquía.

3. Actos (expresos o presuntos) por lo que se adquiere facultades o


derechos cuando se carezca de requisitos para ello.

Como nuestro procedimiento administrativo ha incrementado las


posibilidades de obtención de beneficios para los administrados sin
previamente haber pasado por las técnicas de comprobatorias previas de
la administración, se ha previsto esta causal como una forma de corregir
vía nulidad posterior los actos que de mala fe puedan dar lugar a la
adquisición indebida de facultades o derechos. La proliferación de silencio
administrativo positivo, de procedimientos de aprobación automática, el
empleo de documentos sucedáneos, y la presunción de veracidad han
dado ocasión a las acciones indebidas que aquí se trata de contrarrestar.
La buena fe es principio de la actuación administrativa, pero nada autoriza
a la obtención de ventajas indebidas, ni a que estas puedan tornarse
inconmovibles cuando agravian justamente la buena fe. En tal sentido, por
aplicación de esta causal se sanciona tanto el acto expreso como el acto
tácito.

4. La ilicitud penal

Si el objeto contenido por el acto administrativo no solo es ilícito


sino constitutivo de delito previsto y penado en el Código Penal,
estaremos frente a un caso de vicio trascendente, y por ende afecto a la
sanción de nulidad. Recibe igual tratamiento si el acto mismo es la
conducta reprochable penalmente (por ejemplo, el acto constitutivo de
abuso de autoridad) o si el acto sea derivado de la comisión de un delito
(ej. licencia o permiso obtenido por un acto de corrupción).

ARTÍCULO 11.- INSTANCIA COMPETENTE PARA DECLARAR LA NULIDAD

11.1. Los administrados plantean la nulidad de los actos administrativos que les
conciernan por medio de los recursos administrativos previstos en el Título III
Capítulo II de la presente Ley.

11.2. La nulidad de oficio será conocida y declarada por la autoridad superior de


quien dictó el acto. Si se tratara de un acto dictado por una autoridad que no está
sometida a subordinación jerárquica, la nulidad se declarará por resolución de la
misma autoridad.

La nulidad planteada por medio de un recurso de reconsideración o de apelación


será conocida y declarada por la autoridad competente para resolverlo.

11.3. La resolución que declara la nulidad dispone, además, lo conveniente para


hacer efectiva la responsabilidad del emisor del acto inválido, en los casos en
que se advierta ilegalidad manifiesta, cuando sea conocida por el superior
jerárquico.

Comentario:

La nulidad como argumentación y no como recurso independiente

La pretensión de nulidad que se ejerce contra una resolución


administrativa no tiene la independencia para pretender ser un recurso
independiente. la exigencia de no arborizar el derrotero del procedimiento
administrativo hace que los recursos sean delimitados perfectamente en su
número y ejercicio, de ahí que cuando un administrado considere que se ha
dictado una resolución nula deba hacerlo saber a la autoridad por medio de los
recursos administrativos que establece la ley.
ARTÍCULO 12.- EFECTOS DE LA DECLARACIÓN DE NULIDAD

12.1. La declaración de nulidad tendrá efecto declarativo y retroactivo a la fecha


del acto, salvo derechos adquiridos de buena fe por terceros, en cuyo caso
operará a futuro.

12.2. Respecto del acto declarado nulo, los administrados no están obligados a
su cumplimiento y los servidores públicos deberán oponerse a la ejecución del
acto, fundando y motivando su negativa.

12.3. En caso de que el acto viciado se hubiera consumado, o bien sea imposible
retrotraer sus efectos, sólo dará lugar a la responsabilidad de quien dictó el acto
y en su caso, a la indemnización para el afectado.

Comentario:

Efecto declarativo

La declaración administrativa o judicial de nulidad del acto administrativo


hace que desaparezca la presunción que lo protege y se revele su verdadera
legalidad, en tal sentido la declaración operara hasta el momento mismo de su
emisión sin favorecer ni perjudicar a ningún administrado.

Inexigibilidad del acto declarado nulo

Por si alguna autoridad o administrado persistiera en intentar mantener


los efectos de algún acto declarado nulo, se ha establecido un mandato directo
y universal para administrados y autoridades. Todos deben oponerse a la
ejecución de un acto nulo, motivando su negación para advertir a los partícipes
del vicio que lo afectaba y la declaración de nulidad que ha sido objeto.

Imposibilidad de declarar la nulidad

La constatación de la nulidad puede atravesar por vicisitudes adicionales:


que se hayan consumado los efectos del acto viciado (ej. si la actividad
autorizada ya se realizó) o sea imposible retrotraer sus efectos (ejm : si los
resultados se han consolidado en tal grado que declararlo retroactivo solo sea
formal). En ambos casos, el pronunciamiento de la administración no se
contentará con una declaración formal de ilegalidad y la responsabilidad
administrativa del autor, sino que además necesitará disponer se inicie acciones
para satisfacer la indemnización por responsabilidad económica contra el
beneficiado por el acto.

ARTÍCULO 13.- ALCANCES DE LA NULIDAD

13.1. La nulidad de un acto sólo implica la de los sucesivos en el procedimiento,


cuando estén vinculados a él.

13.2. La nulidad parcial del acto administrativo no alcanza a las otras partes del
acto que resulten independientes de la parte nula, salvo que sea su
consecuencia, ni impide la producción de efectos para los cuales, no obstante,
el acto pueda ser idóneo, salvo disposición legal en contrario.

13.3. Quien declara la nulidad, dispone la conservación de aquellas actuaciones


o trámites cuyo contenido hubiere permanecido igual de no haberse incurrido en
el vicio.

Comentario:

• Actos sucesivos

La nulidad de un acto que integra el procedimiento administrativo


determina la nulidad de los actos sucesivos y por lo tanto, implica retrotraer las
actuaciones administrativas al momento del trámite en que se cometió la
infracción. Esta regla está condicionada a que los actos procedimentales se
encuentren vinculados unos a otros casualmente entre ellos. De ser actos
independientes la declaración de invalidez no es transmitida desde el acto
viciado a los sucesivos.

Para aquellos actos en los cuales no se presente esta relación de


causalidad, se ha estipulado la regla del 13.1. en el sentido que la invalidez no
afecta a los actos sucesivos que sean independientes o separables del inválido.
Como bien expresa GONZÁLEZ PEREZ,(83)(143) '«en principio, la anulabilidad
de un acto de los que integran un procedimiento determina la de los actos
sucesivos del mismo y, por tanto, retrotraer las actuaciones administrativas al
trámite en que se cometió la infracción. Es esta una consecuencia de la
naturaleza del procedimiento como combinación de actos cuyos efectos están
vinculados causalmente entre sí (...), por lo que deben reponerse las actuaciones
al momento anterior a la fecha en que se tomó el acto inválido (...)". En tal
sentido, es lógico y ajustado a derecho que todas las actuaciones administrativas
realizadas dentro de un procedimiento y que tengan como factor causal o
sustento, una actuación declarada válida, también decaiga, por corresponder a
ello su calidad. Resultaría contradictorio que estando sustentadas en un acto de
vicio constatado, perviva con sus efectos negativos sobre los administrados.

• Nulidad parcial o conservación parcial del acto

Esta figura permite anular una parte del acto y dejar intacta la otra,
separando según la independencia que las mismas puedan brindar respecto de
la otra parte. De igual manera permite reconocer otros efectos distintos al acto
nulo. No será posible aplicar esta técnica de conservación cuando la parte que
se pretenda conservar sea consecuencia de la anterior.

• Conservación de actuaciones o trámites dentro de procedimientos nulos

En aplicación del principio de eficacia, el artículo 13.3. estipula la


conservación de todos los actos procedimentales cuyo contenido hubiese
permanecido en el mismo sentido de repetirse las actuaciones. Se busca evitar
la dilación del procedimiento por la reposición de actuaciones cuando van a
conducir a idénticos resultados. Para su aplicación es necesario que la autoridad
con potestad anulatoria llegue al convencimiento racional, por el análisis de los
datos objetivos del expediente y del marco legal, que el contenido de algún acto
procedimental hubiese permanecido inalterable de no haberse realizado la
infracción origen de la nulidad. Por su aplicación es factible que la autoridad
disponga expresamente que se mantengan vigentes algunos de los actos
procesales posteriores al vicio (informes, pruebas actuadas, etc.), pero nunca se
refiere a la inalterabilidad de los efectos del acto administrativo que se anula.

ARTÍCULO 14.- CONSERVACIÓN DEL ACTO

14.1. Cuando el vicio del acto administrativo por el incumplimiento a sus


elementos de validez no sea trascendente, prevalece la conservación del acto,
procediéndose a su enmienda por la propia autoridad emisora.

14.2. Son actos administrativos afectados por vicios no trascendentes, los


siguientes:

14.2.1. El acto cuyo contenido sea impreciso o incongruente con las


cuestiones surgidas en la motivación.

14.2.2. El acto emitido con una motivación insuficiente o parcial.

14.2.3. El acto emitido con infracción a las formalidades no esenciales del


procedimiento, considerando como tales aquellas cuya realización correcta no
hubiera impedido o cambiado el sentido de la decisión final en aspectos
importantes, o cuyo incumplimiento no afectare el debido proceso del
administrado.

14.2.4. Cuando se concluya indudablemente de cualquier otro modo que el


acto administrativo hubiese tenido el mismo contenido, de no haberse producido
el vicio.

14.2.5. Aquellos emitidos con omisión de documentación no esencial.

14.3. No obstante la conservación del acto, subsiste la responsabilidad


administrativa de quien emite el acto viciado, salvo que la enmienda se produzca
sin pedido de parte y antes de su ejecución.

Comentario

Diferencias entre conservación y nulidad del acto administrativo viciado

La conservación es la figura considerada en la Ley para permitir perfeccionar las


decisiones de las autoridades respaldadas en la presunción de validez-
afectadas por vicios no trascendentes, sin tener que anularlo o dejarlos sin
efecto. A diferencia de la institución de la nulidad,

i) La conservación sirve para perfeccionar la validez de un acto


nacido imperfecto, mientras la nulidad priva de validez al acto
administrativo imperfecto;
ii) ii) La nulidad se encuentra reservada para aquellos supuestos de
vicios trascendentes; mientras que la procedencia de la
conservación se funda contrariamente en la no trascendencia del
vicio incurrido; y,
iii) iii) La nulidad valora la puridad de los elementos de la generación
del acto administrativo, mientras que la conservación privilegia el
factor eficacia de la actuación administrativa.

La clave para optar entre una u otra consecuencia se encuentra en el artículo 10


numeral 2 de la Ley, que establece como causal de nulidad del acto: "El defecto
o la omisión de alguno de sus requisitos de validez, salvo que se presente alguno
de los supuestos de conservación del acto a que se refiere el artículo 14".

Como se puede apreciar, en caso de los vicios en los elementos de validez del
acto, la norma privilegia la posibilidad de conservar los actos viciados, y solo en
caso de que la situación producida no se encuentre incluida entre los supuestos
de conservación, deberá conducirse a la nulidad. Por ello, se afirma que en el
derecho administrativo contemporáneo rige el principio general de la
conservación de los actos administrativos).

De este modo, la conservación, permite a la entidad mantener la vigencia de un


acto viciado, solamente, mediante la emisión de un nuevo acto de enmienda,
que con eficacia retroactiva, satisfaga el requisito de validez inobservado, sin
perder vigencia en ningún momento la decisión inicial.

La comisión consideró indispensable introducir esta figura, con la finalidad de


evitar la común disfunción que produce la nulidad administrativa, consistente en
la recurrencia a la invalidación por aspectos meramente formales en los
procedimientos o actos administrativos, afectando la celeridad de las decisiones,
más aún cuando, incluso decisión previsible final tuviera el mismo sentido que la
misma afectada.
Características jurídicas de la conservación

Las características jurídicas más resaltables de esta figura son:

• El acto administrado debe estar afectado de un vicio no trascendente.- La


primera característica es que se trate de un vicio menor, accesorio o no
trascendente, y no un vicio trascendente, que es objeto de la nulidad
administrativa. Pero la Ley no ha querido dejar al arbitrio de la administración
decidir cuándo está frente a un vicio no trascendente, por lo que ha incluido una
relación taxativa de causales para el efecto: i) El contenido impreciso o
incongruente; ii) La motivación insuficiente o parcial; iii) Las infracciones a las
formalidades no esenciales del procedimiento (los que no signifiquen afectación
al debido procedimiento o cambiado el sentido de la decisión final); iv) La omisión
de documentos no esenciales; y) Cuando se pondere ex post que el sentido de
la decisión adoptada seguirá siendo el mismo.

• La competencia para enmendar o conservar compete a la misma autoridad.- A


diferencia de la nulidad cuya competencia corresponde a la autoridad superior,
la facultad de enmendar o conservar ha sido atribuido al mismo funcionario, para
que pueda preservar la vigencia de sus resoluciones, subsanando sus defectos.

• Es necesario un segundo acto de enmienda.- La concreción de la conservación


se produce cuando la autoridad emisora, identifica el vicio incurrido, y emite un
segundo acto administrativo reconociendo el yerro y corrigiéndolo. Como se pue-
de apreciar en todos los casos, el sentido de la decisión se preservará, siendo
cambiado solamente, aspectos de motivación, precisión de contenido; pero sí,
por principio elemental de derecho, el acto de enmienda debe seguir las mismas
formas de notificación y publicación.

Las causales para la conservación

El artículo bajo comento incluye la relación taxativa en que se debe considerar


un vicio como trascendente. Tales son:

• El acto con un contenido impreciso o incongruente con las cuestiones surgidas


en la motivación.

• El acto con motivación insuficiente o parcial.


• El acto con algún vicio que no cambie el sentido de la decisión final en aspectos
importantes y no afecte el debido proceso.

ARTÍCULO 15.- INDEPENDENCIA DE LOS VICIOS DEL ACTO


ADMINISTRATIVO

Los vicios incurridos en la ejecución de un acto administrativo, o en su


notificación a los administrados, son independientes de su validez.

Este artículo muestra una toma de posición fundamental de la Ley. La ejecución


y la notificación, en cualquiera de sus modalidades, constituyen actos
independientes del acto administrativo del que ejecutan o notifican,
respectivamente.

Sobre la naturaleza de la notificación, la doctrina y legislación comparada


debate dos posiciones:

a. Aquella que afirma que la notificación es parte del procedimiento de


generación del acto administrativo; y

b. Aquella que afirma que la notificación es un acto independiente que hace a la


eficacia del acto que transmite.

Para la primera posición desestimada por la Comisión la notificación es


considerada dentro del elemento formal o procedimental del mismo acto
administrativo como el último requisito para la exteriorización de la voluntad de
la autoridad, tal como acontece con la promulgación de la Ley, y, en tal virtud, la
realización correcta de la notificación supedita tanto la validez como la eficacia
del acto mismo. Si la notificación no se ha producido, el acto no habrá nacido
para el ordenamiento jurídico, no vinculará a nadie, ni siquiera a la autoridad
misma que podrá variarlo.

Para la segunda posición, que es la recibida por nuestra norma, el acto


administrativo y la notificación tienen vidas jurídicas independientes, por lo que
un acto administrativo es válido o no, antes de ser comunicado y desde su
dación, vincula a la Administración, pues le surge el deber de notificarlo y de
ejecutarlo. Aquí la notificación es un requisito ulterior a la constitución del acto
dirigido a alcanzar su eficacia: prepara su ejecución voluntaria o compulsiva
respecto al administrado.

La diferencia entre ambas posiciones resulta importante para la práctica


administrativa, por ejemplo, cuando la facultad de la administración para dictar
un acto está acotada temporalmente por un límite identificado de naturaleza
perentoria.

Para la primera postura, el acto debería haber sido preparado, emitido y


notificado dentro de este plazo.

Pero para la segunda tesis acogida por la Ley basta que el acto pueda ser
adoptado formalmente dentro del término fijado, con lo que ya será válido y podrá
notificársele con posterioridad, adquiriendo recién su eficacia.

CAPÍTULO II

EFICACIA DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS (CAPÍTULO III LEY 27444)

Los actos administrativos están sujetos a ciertos requisitos a fin de que su


procedimiento y eficacia no sean atacados de vicios que generen su invalidez.
Ahora bien, se entiende por eficacia de un acto administrativo su capacidad para
producir efectos jurídicos, a diferencia de la validez, que como ya dijimos es más
bien la conformidad del acto con el ordenamiento jurídico. En consecuencia, un
acto válido puede no ser eficaz, por diversas circunstancias que luego veremos.

Ahora bien, esta eficacia tiene relación directa con el hecho de que el
contenido del acto sea conocido por quienes pueden ser afectados por el mismo,
como una garantía para el administrado contra un accionar indebido de la
Administración. La puesta en conocimiento del acto administrativo se denomina
notificación, y constituye, de acuerdo con la doctrina, un medio de publicidad
administrativa. A su vez, la publicación del acto administrativo constituye una
modalidad de notificación, y puede operar en vía principal o de manera
subsidiaria, como veremos más adelante

DOCTRINA.
Artículo 16.- Eficacia del acto administrativo

16.1. El acto administrativo es eficaz a partir de que la notificación legalmente


realizada produce sus efectos, conforme a lo dispuesto en el presente capítulo.

16.2. El acto administrativo que otorga beneficio al administrado se entiende


eficaz desde la fecha de su emisión, salvo disposición diferente del mismo acto.

Comentario.

La eficacia del acto está en principio supeditada a la notificación o publicación

del acto. Ahora bien, y salvo que en ellos se disponga otra cosa, el acto que

favorece al administrado genera efectos desde su emisión955. Esta previsión

tiene a, por obvia finalidad, favorecer al administrado y permitirle no tener que

esperar hasta la notificación del acto para hacer operativo este y exigir su

ejecución. La Ley, sin embargo, no señala qué ocurre si es que el acto —no

obstante que la Administración determine lo contrario— en realidad no favorece

al particular y este quiere impugnarlo. Deberá entenderse entonces que el plazo

para impugnar es a partir de la notificación del acto y no a partir de su emisión.

De la misma manera, la Ley no se pronuncia respecto de aquellos actos que

puedan favorecer a ciertos administrados, pero pudiera perjudicar a otros.

ARTÍCULO 17.- EFICACIA ANTICIPADA DEL ACTO ADMINISTRATIVO

17.1. La autoridad podrá disponer en el mismo acto administrativo que tenga


eficacia anticipada a su emisión, sólo si fuera más favorable a los administrados,
y siempre que no lesione derechos fundamentales o intereses de buena fe
legalmente protegidos a terceros y que existiera en la fecha a la que pretenda
retrotraerse la eficacia del acto el supuesto de hecho justificativo para su
adopción.

17.2. También tienen eficacia anticipada la declaratoria de nulidad y los actos


que se dicten en enmienda.

Comentario.

Como ya se había adelantado, el acto administrativo, en determinadas


circunstancias puede tener efecto retroactivo, lo cual se traduce en la generación
de efectos de manera anticipada. El establecimiento de estas circunstancias se
basa en particular en presupuestos de protección a derechos de los
administrados, así como en consideraciones de interés general; no obstante que
importantes sectores de la doctrina consideran que la regla general, basada en
la seguridad jurídica, es la irretroactividad de los actos administrativos.

En ese orden de ideas, el ordenamiento jurídico establece que podrá


otorgarse eficacia retroactiva a los actos cuando produzcan efectos favorables a
la persona interesada, siempre que los supuestos de hecho necesarios
existieran ya en la fecha a que se retrotraiga la eficacia del acto y esta no lesione
derechos o intereses legítimos de otras personas958. Casos de esto son las
licencias y

permisos, así como las inscripciones registrales, cuyos efectos se retrotraen a la


fecha de presentación de la solicitud.

Asimismo, tienen eficacia anticipada los actos que se dicten en enmienda


y los que contengan una declaratoria de nulidad959. Un acto se dicta en
enmienda cuando el efecto a conseguir es corregir o subsanar un defecto no
sustancial, es decir, cuando este último no genera nulidad, a fin de obtener su
conservación. Evidentemente, la enmienda debe surtir efecto desde la emisión
del acto enmendado. Por otro lado, y como se ha indicado en el capítulo
precedente, el acto nulo es tal desde su emisión, salvo evidentes
consideraciones de posible afectación de derechos adquiridos de buena fe por
parte de terceros.

ARTÍCULO 18.- OBLIGACIÓN DE NOTIFICAR

18.1. La notificación del acto es practicada de oficio y su debido diligenciamiento


es competencia de la entidad que lo dictó. La notificación debe realizarse en día
y hora hábil, salvo regulación especial diferente o naturaleza continuada de la
actividad.

18.2. La notificación personal podrá ser efectuada a través de la propia entidad,


por servicios de mensajería especialmente contratados para el efecto y en caso
de zonas alejadas, podrá disponerse se practique por intermedio de las
autoridades políticas del ámbito local del administrado

Comentario.

La notificación es el acto a través del cual se pone en conocimiento del


interesado el contenido de un acto administrativo. Asimismo, existe un régimen
de notificación aplicable a diversos actos de la Administración, tales como
citatorios, emplazamientos y otros. En principio, todo acto que pueda afectar al
administrado debe serle notificado, incluso los actos administrativos de mero
trámite.

La función fundamental de la notificación es brindar eficacia al acto


administrativo, al permitir que este pueda ser de conocimiento de aquella
persona que va a ser afectada por la resolución. De hecho, la notificación genera
certeza respecto al momento de emisión del acto administrativo, puesto que, en
la práctica, la fecha que el acto administrativo muestra no es necesariamente la
fecha en que el mismo ha sido emitido.

Asimismo, la notificación del acto administrativo permite que el


administrado pueda realizar las acciones conducentes a la ejecución y/o
cumplimiento del acto cuando este le favorece— así como permite que pueda
interponer los recursos que considere adecuados o iniciar los procesos judiciales
pertinentes, si el acto administrativo perjudica sus intereses.

Artículo 19.- Dispensa de notificación

19.1. La autoridad queda dispensada de notificar formalmente a los


administrados cualquier acto que haya sido emitido en su presencia, siempre
que exista acta de esta actuación procedimental donde conste la asistencia del
administrado.
19.2. También queda dispensada de notificar si el administrado tomara
conocimiento del acto respectivo mediante su acceso directo y espontáneo al
expediente, recabando su copia, dejando constancia de esta situación en el
expediente

Comentario.
La notificación constituye una condición necesaria, para que al acto alcance su
ejecutividad, pero no es imprescindible, ya que, para determinados casos, por
aplicación del principio de eficacia, se ha previsto la regla de la dispensa de la
notificación. Esta regla es aplicable exclusivamente cuando la notificación se
convierte en una mera formalidad y sea evidente que el administrado a quien le
afecta o a quien se dirige el acto ha tomado conocimiento del mismo por otros
medios distintos.
La ley contempla dos situaciones en las cuales estaremos frente a la dispensa
del acto administrativo, atenuando la rigidez de la exigencia de notificación:

a. Tomar conocimiento del acto por acceso directo de la parte interesada,


por su apoderado o representante legal al expediente, dejándose constancia
expresa del conocimiento producido. Por ejemplo, se producirá este supuesto
cuando quede evidenciado que el recurrente ha tenido, por virtud del acceso al
expediente, conocimiento de los cargos que se le formulen, aun cuando no se
notifiquen formalmente los mismos. De este modo, mediante el acceso directo al
expediente el interesado toma conocimiento del expediente en el cual se
encuentran actos pendientes de notificación.
b. Por la presencia directa del administrado cuando el acto es emitido por
la autoridad administrativa (por ejemplo, el señalamiento para una nueva fecha
para actuación de pruebas, emitida durante una toma de testimonial o inspección
ocular, o las decisiones de un órgano colegiado, con respecto a los asistentes
en la sesión correspondiente).

ARTÍCULO 20.- MODALIDADES DE NOTIFICACIÓN


20.1. Las notificaciones serán efectuadas a través de las siguientes
modalidades,
según este respectivo orden de prelación:

20.1.1. Notificación personal al administrado interesado o afectado por el acto,


en su domicilio.
20.1.2. Mediante telegrama, correo certificado, telefax; o cualquier otro
medio que permita comprobar fehacientemente su acuse de recibo y quien lo
recibe, siempre que el empleo de cualquiera de estos medios hubiese sido
solicitado expresamente por el administrado.

20.1.3. Por publicación en el Diario Oficial y en uno de los diarios de mayor


circulación en el territorio nacional, salvo disposición distinta de la ley.
Adicionalmente, la autoridad competente dispone la publicación del acto en el
respectivo Portal Institucional, en caso la entidad cuente con este mecanismo.
(modificado por decreto legislativo nº 1452 )

20.2. La autoridad no puede suplir alguna modalidad con otra ni modificar el


orden de prelación establecido en el numeral anterior, bajo sanción de nulidad
de la notificación. Puede acudir complementariamente a aquellas u otras, si así
lo estime conveniente para mejorar las
posibilidades de participación de los administrados.

20.3. Tratamiento igual al previsto en este capítulo corresponde a los citatorios,


los emplazamientos, los requerimientos de documentos o de otros actos
administrativos análogos.

20.4. El administrado interesado o afectado por el acto que hubiera consignado


en su escrito alguna dirección electrónica que conste en el expediente puede ser
notificado a través de ese medio siempre que haya dado su autorización expresa
para ello. Para este caso no es de aplicación el orden de prelación dispuesto en
el numeral 20.1.

La notificación dirigida a la dirección de correo electrónico señalada por el


administrado se entiende válidamente efectuada cuando la entidad reciba la
respuesta de recepción de la dirección electrónica señalada por el administrado
o esta sea generada en forma automática por una plataforma tecnológica o
sistema informático que garantice que la notificación ha sido efectuada. La
notificación surte efectos el día que conste haber sido recibida, conforme lo
previsto en el numeral 2 del artículo 25.

En caso de no recibirse respuesta automática de recepción en un plazo máximo


de dos (2) días hábiles contados desde el día siguiente de efectuado el acto de
notificación vía correo electrónico, se procede a notificar por cédula conforme al
inciso 20.1.1, volviéndose a computar el plazo establecido en el numeral 1 del
artículo 24 de la presente ley.

Para la notificación por correo electrónico, la autoridad administrativa, si lo


considera pertinente, puede emplear firmas y certificados digitales conforme a lo
estipulado en la ley de la materia.

La entidad que cuente con disponibilidad tecnológica puede asignar al


administrado una casilla electrónica gestionada por esta, para la notificación de
actos administrativos, así como actuaciones emitidas en el marco de cualquier
actividad administrativa, siempre que cuente con el consentimiento expreso del
administrado. Mediante decreto supremo del sector, previa opinión favorable de
la Presidencia del Consejo de Ministros y el Ministerio de Justicia y Derechos
Humanos, puede aprobar la obligatoriedad de la notificación vía casilla
electrónica.

En ese caso, la notificación se entiende válidamente efectuada cuando la entidad


la deposite en el buzón electrónico asignado al administrado, surtiendo efectos
el día que conste haber sido recibida, conforme a lo previsto en el numeral 2 del
artículo 25.

Asimismo, se establece la implementación de la casilla única electrónica para las


comunicaciones y notificaciones de las entidades del Estado dirigidas a los
administrados. Mediante Decreto Supremo refrendado por la Presidencia del
Consejo de Ministros se aprueban los criterios, condiciones, mecanismos y
plazos para la implementación gradual en las entidades públicas de la casilla
única electrónica.” (modificado por decreto legislativo nº 1452 )
ARTÍCULO 21.- RÉGIMEN DE LA NOTIFICACIÓN PERSONAL
21.1. La notificación personal se hará en el domicilio que conste en el expediente,
o en el último domicilio que la persona a quien deba notificar haya señalado ante
el órgano administrativo en otro procedimiento análogo en la propia entidad
dentro del último año.

21.2. En caso de que el administrado no haya indicado domicilio, o que éste sea
inexistente, la autoridad deberá emplear el domicilio señalado en el Documento
Nacional de Identidad del administrado. De verificar que la notificación no puede
realizarse en el domicilio señalado en el Documento Nacional de Identidad por
presentarse alguna de las circunstancias descritas en el numeral 23.1.2 del
artículo 23, se deberá proceder a la notificación mediante publicación.

21.3. En el acto de notificación personal debe entregarse copia del acto


notificado y señalar la fecha y hora en que es efectuada, recabando el nombre y
firma de la persona con quien se entienda la diligencia. Si ésta se niega a firmar
o recibir copia del acto notificado, se hará constar así en el acta, teniéndose por
bien notificado. En este caso la notificación dejará constancia de las
características del lugar donde se ha notificado.

21.4. La notificación personal, se entenderá con la persona que deba ser


notificada o su representante legal, pero de no hallarse presente cualquiera de
los dos en el momento de entregar la notificación, podrá entenderse con la
persona que se encuentre en dicho domicilio, dejándose constancia de su
nombre, documento de identidad y de su relación con el administrado.

21.5. En el caso de no encontrar al administrado u otra persona en el domicilio


señalado en el procedimiento, el notificador deberá dejar constancia de ello en
el acta y colocar un aviso en dicho domicilio indicando la nueva fecha en que se
hará efectiva la siguiente notificación. Si tampoco pudiera entregar directamente
la notificación en la nueva fecha, se dejará debajo de la puerta un acta
juntamente con la notificación, copia de los cuales serán incorporados en el
expediente.
Comentario.
La notificación personal se practicará en el lugar que esta haya señalado
a tal efecto en la solicitud o en un escrito posterior, o en el último domicilio que
la persona haya señalado en otro procedimiento análogo . Ello implica además
que la entidad tendrá por válido el domicilio señalado por el administrado
mientras el mismo no lo modifique expresamente972, sin que se admita prueba
en contrario.

Ahora bien, el Decreto Legislativo N.º 1029 ha efectuado un importante


ajuste a esta regulación estableciendo que en el caso de que el administrado no
haya señalado domicilio, o el que haya señalado no exista, la autoridad deberá
emplear el domicilio señalado en el documento nacional de identidad del
administrado, salvo que se acredite que el mismo efectivamente ha
desaparecido, que justifica la realización de la publicación como medio de
notificación en aplicación del artículo 23º de la Ley del Procedimiento
Administrativo General. La redacción anterior de la norma preceptuaba que si el
administrado no ha señalado domicilio, la autoridad debía agotar su búsqueda
mediante los medios que se encuentren a su alcance, recurriendo a fuentes de
información de las entidades de la localidad.

Ahora bien, esto genera dos puntos que es preciso aclarar. En primer
lugar, la Ley no determina qué es lo que ocurre si es que nos encontramos ante
una persona jurídica cuyo domicilio la Administración Pública requiere ubicar. En
este caso debería ser de aplicación el domicilio establecido en el Registro Único
de Contribuyentes (RUC), el mismo que es válido en aplicación de la normativa
de la materia y que además es verificado por la Administración Tributaria.

ARTÍCULO 22.- NOTIFICACIÓN A PLURALIDAD DE INTERESADOS

22.1. Cuando sean varios sus destinatarios, el acto será notificado


personalmente a todos, salvo sí actúan unidos bajo una misma representación o
si han designado un domicilio común para notificaciones, en cuyo caso éstas se
harán en dicha dirección única.
22.2. Si debiera notificarse a más de diez personas que han planteado una sola
solicitud con derecho común, la notificación se hará con quien encabeza el
escrito inicial, indicándole que trasmita la decisión a sus cointeresados.
Comentario.
La norma se refiere al caso de destinatarios múltiples con intereses comunes,
estableciendo tres supuestos distintos:
Destinatarios múltiples con intereses comunes sin representación:
Serán notificados independientemente cada uno hasta un número de diez
administrados. Como las diligencias se pueden completar en fechas distintas, los
términos corren individualmente para cada administrativo.

Destinatarios múltiples con representación única o con domicilio legal


común:
Serán notificados válidamente en la dirección del representante común y
bajo su propio nombre.

Destinatarios múltiples (mayores de 10 administrados) con intereses


comunes sin representación.
Serán notificados válidamente, entendiéndose con la persona que
encabece el escrito inicial, presumiéndosele una representación de jure, e
indicándole que transmita la decisión a sus cointeresados. Constituye una
excepción a la regla que el acto de notificación circunscribe sus efectos al
destinatario nominativamente determinado al cual se dirige.

Como se puede entender razonablemente en caso de tratarse de administrados


con intereses contrapuesto simplemente incompatibles, el deber de notificar se
entenderá con todos independientemente.

ARTÍCULO 23.- RÉGIMEN DE PUBLICACIÓN DE ACTOS


ADMINISTRATIVOS

23.1. La publicación procederá conforme al siguiente orden:


23.1.1. En vía principal, tratándose de disposiciones de alcance general o
aquellos actos administrativos que interesan a un número indeterminado de
administrados no apersonados al procedimiento y sin domicilio conocido.

23.1.2. En vía subsidiaria a otras modalidades, tratándose de actos


administrativos de carácter particular cuando la ley así lo exija, o la autoridad se
encuentre frente a alguna de las siguientes circunstancias evidenciables e
imputables al administrado:

− Cuando resulte impracticable otra modalidad de notificación preferente por


ignorarse el domicilio del administrado, pese a la indagación realizada.
− Cuando se hubiese practicado infructuosamente cualquier otra modalidad, sea
porque la persona a quien deba notificarse haya desaparecido, sea equivocado
el domicilio aportado por el administrado o se encuentre en el extranjero sin
haber dejado representante legal, pese al requerimiento efectuado a través del
Consulado respectivo.

23.2. La publicación de un acto debe contener los mismos elementos previstos


para la notificación señalados en este capítulo; pero en el caso de publicar varios
actos con elementos comunes, se podrá proceder en forma conjunta con los
aspectos coincidentes, especificándose solamente lo individual de cada acto.

Comentario.
El principio general es que los actos administrativos sean objeto de
publicación cuando así lo establezcan las normas reguladoras de cada
procedimiento o cuando lo aconsejen razones de interés general apreciados por
el órgano competente. La publicación implica la puesta en conocimiento del
público en general de la emisión realizada, a diferencia de la notificación
propiamente
dicha, que es una puesta en conocimiento particular.

La publicación procede, en vía principal, cuando lo emitido por la entidad


consiste en disposiciones de alcance general, las mismas que podrían
subsumirse en los conceptos señalados respecto a los actos de contenido
normativo, que como hemos señalado no configuran actos administrativos. El
ejemplo más claro de esto son los reglamentos, a los cuales ya nos hemos
referido en este trabajo.

Asimismo, procede la publicación cuando se ha emitido un acto


administrativo que interesa a un número indeterminado de personas que no se
han apersonado al proceso y que no tienen domicilio conocido987. Ejemplo de
esto último lo encontramos en los procedimientos que tienen relación con el
medio ambiente, la defensa al consumidor, los servicios públicos, entre otros.

ARTÍCULO 24.- PLAZO Y CONTENIDO PARA EFECTUAR LA


NOTIFICACIÓN

24.1. Toda notificación deberá practicarse a más tardar dentro del plazo de cinco
(5) días, a partir de la expedición del acto que se notifique, y deberá contener:

24.1.1. El texto íntegro del acto administrativo, incluyendo su motivación.

24.1.2. La identificación del procedimiento dentro del cual haya sido


dictado.

24.1.3. La autoridad e institución de la cual procede el acto y su


dirección.

24.1.4. La fecha de vigencia del acto notificado, y con la mención de si


agotare la vía administrativa.

24.1.5. Cuando se trate de una publicación dirigida a terceros, se


agregará además cualquier otra información que pueda ser
importante para proteger sus intereses y derechos.

24.1.6. La expresión de los recursos que proceden, el órgano ante el


cual deben presentarse los recurso y el plazo para interponerlos.

24.2. Si en base a información errónea, contenida en la notificación, el


administrado practica algún acto procedimental que sea rechazado por la
entidad, el tiempo transcurrido no será tomado en cuenta para determinar el
vencimiento de los plazos que correspondan.

Comentario.
Una de las interesantes novedades que traía el Decreto Legislativo N.º
1029 es la reforma de la Ley N.º 27444, determinando que el plazo consignado
establecido en el procedimiento administrativo respectivo, para que la autoridad
administrativa emita el pronunciamiento correspondiente, incluye el plazo que la
entidad tiene para notificar dicho pronunciamiento, que es de cinco días
conforme lo dispuesto por el artículo 24º de dicha norma.
Antes de la vigencia de la actual redacción de dicho artículo se entendía
que dicho plazo estaba incorporado en aquel tras el cual se generaba el silencio
administrativo. La evidente razón de esta interpretación se encontraba en el
hecho de que la fecha consignada en un acto administrativo como fecha de
emisión no necesariamente es cierta, siendo la única fecha cierta la de
notificación al administrado

ARTÍCULO 25.- VIGENCIA DE LAS NOTIFICACIONES


Las notificaciones surtirán efectos conforme a las siguientes reglas:

1. Las notificaciones personales: el día que hubieren sido realizadas.


2. Las cursadas mediante correo certificado, oficio, correo electrónico
y análogos: el día que conste haber sido recibidas.
3. Las notificaciones por publicaciones: a partir del día de la última
publicación en el Diario Oficial.
4. Cuando por disposición legal expresa, un acto administrativo deba
ser a la vez notificado personalmente al administrado y publicado
para resguardar derechos o intereses legítimos de terceros no
apersonados o indeterminados, el acto producirá efectos a partir de
la última notificación.

ARTÍCULO 26.- NOTIFICACIONES DEFECTUOSAS


26.1. En caso que se demuestre que la notificación se ha realizado sin las
formalidades y requisitos legales, la autoridad ordenará se rehaga,
subsanando las omisiones en que se hubiesen incurrido, sin perjuicio para
el administrado.
26.2. La desestimación del cuestionamiento a la validez de una
notificación, causa que dicha notificación opere desde la fecha en que fue
realizada

ARTÍCULO 27.- SANEAMIENTO DE NOTIFICACIONES


DEFECTUOSAS
27.1. La notificación defectuosa por omisión de alguno de sus requisitos
de contenido, surtirá efectos legales a partir de la fecha en que el
interesado manifiesta expresamente haberla recibido, si no hay prueba en
contrario.

27.2. También se tendrá por bien notificado al administrado a partir de la


realización de actuaciones procedimentales del interesado que permitan
suponer razonablemente que tuvo conocimiento oportuno del contenido o
alcance de la resolución, o interponga cualquier recurso que proceda. No
se considera tal, la solicitud de notificación realizada por el administrado,
a fin que le sea comunicada alguna decisión de la autoridad.

Comentario.

la Ley establece mecanismos a través de las cuales pueden sanearse o


convalidarse las notificaciones defectuosas a través de acciones del
administrado. En tal sentido, la notificación defectuosa por omisión de alguno de
sus requisitos de contenido surtirá efectos legales a partir de la fecha en que el
interesado manifiesta expresamente haberla recibido, si no hay prueba en
contrario.

Asimismo, se tendrá por bien notificado al administrado a partir de la realización


de actuaciones procedimentales del mismo que permitan suponer
razonablemente que tuvo conocimiento oportuno del contenido o alcance de la
resolución, o interponga cualquier recurso que proceda. No se considera tal la
solicitud de notificación realizada por el administrado, a fin de que le sea
comunicada alguna decisión de la autoridad
ARTÍCULO 28.- COMUNICACIONES AL INTERIOR DE LA ADMINISTRACIÓN

28.1. Las comunicaciones entre los órganos administrativos al interior de una


entidad serán efectuadas directamente, evitando la intervención de
otros órganos.

28.2. Las comunicaciones de resoluciones a otras autoridades nacionales o el


requerimiento para el cumplimiento de diligencias en el procedimiento serán
cursadas siempre directamente bajo el régimen de la notificación sin actuaciones
de mero traslado en razón de jerarquías internas ni transcripción por órganos
intermedios.

28.3. Cuando alguna otra autoridad u órgano administrativo interno deba tener
conocimiento de la comunicación se le enviará copia informativa.

28.4. La constancia documental de la transmisión a distancia por medios


electrónicos entre entidades y autoridades constituye de por sí documentación
auténtica y dará plena fe a todos sus efectos dentro del expediente para ambas
partes, en cuanto a la existencia del original transmitido y su recepción.

Comentario
La transmisión de actos administrativos entre los mismos órganos
administrativos es realizada mediante las conocidas "comunicaciones", que los
conectan directamente sin la intermediación de cualquier otro estamento que
pudiera existir en razón de las líneas jerárquicas existentes en las
organizaciones. No es posible atenerse a seguir las imbricadas líneas jerárquicas
de cada entidad para enviar o recibir comunicaciones de otras entidades.

En efecto, la Ley establece que "las comunicaciones entre los órganos


administra-tivos se efectuarán en lo posible directamente, evitando la
intervención de órganos". Complementa la idea, a fin de evitar el
desconocimiento de otros niveles de la entidad interesados con el asunto o
expediente, expresando que cuando alguna otra autori-dad u órgano debiera
tener conocimiento de la comunicación, se le enviará una copia informativa.
Claro está que el límite físico de la comunicación es la propia persona
jurídica estatal (municipio, ministerio, universidad, etc.) ya que la transmisión de
resoluciones administrativas entre organismos diferentes queda sujeta a las
disposiciones comunes de la notificación.

La copia informativa es una técnica usual en la Administración, empleada


para transmitir información a distintas autoridades con el mismo texto
simultáneamente.

Finalmente, se consagra la eficacia jurídica de las comunicaciones


internas mediante sistemas informáticos (Internet o correo electrónico) con
validez plena para fines intraadministrativos.
BIBLIOGRAFIA

1. Texto Único Ordenado, Ley del Procedimiento administrativo


general N°27444 versión digital,

https://www.minjus.gob.pe/wp content/uploads/2017/03/Manual-del-
Procedimiento-Administrativo-General-Christian-Guzm%C3%A1n-
Napur%C3%AD.pdf

2. Manual del procedimiento administrativo general , Christian


Guzman Napuri , version digital libro ,
https://www.minjus.gob.pe/wp-content/uploads/2017/03/Manual-del-
Procedimiento-Administrativo-General-Christian-Guzm%C3%A1n-
Napur%C3%AD.pdf