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ensamiento

Político
Dr. Luis Narváez Ricaurte
Dr. Luis Narváez Rivadeneira

ESTE LIBRO ES PROPIEDAD EXCLUSIVA DE LA

UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA EQUINOCCIAL, POR

LO TANTO NO ES OBJETO DE COMERCIALIZACIÓN

CORPORACIÓN
DE ESTUDIOS Y
PUBLICACIONES
CAPÍTULO III
UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS HEREJES

-I-

1. LJOS Derechos y Obligaciones fundamentales de los Individuos

Como se ha dejado sentado en el capítulo primero de esta obra,


el desarrollo del Estado, como articulador formal de las interrela-
ciones humanas, no tiene como base la familia, como se sostiene
tradicionalmente, sino al hombre como individuo y, es en esa
dimensión, que es fundamental identificar el despliegue de los
diversos tipos de derechos, con sus concomitantes obligaciones,
que se vuelven fundamentales y/o esenciales del individuo en
tanto persona humana.

1.1. Alcance y Naturaleza conceptual

El ejercicio de teorización exige entender los procesos desde su


matriz más primigenia y, además, establecer una metodología
orgánica que permita entender kantianamente aquello que se
busca explicar y ordenar.

En ese brío, la doctrina jurídica y política ha realizado un esfuerzo


de ordenamiento evolutivo, que conlleva como centro del razo-
namiento un reconocimiento de que todo el proceso nace en la
individualidad, es deck en el ser humano como individuo, y de
ahí hacia estructuras asociativas más complejas, interrelacionán-
dolo a través de ejes transversales, con temas que han sido reco-
nocidos umversalmente como de importancia, al grado tal que
han generado incluso un reconocimiento como "sujeto" de dere-
chos, v.g. el derecho ambiental, tecnológico, social, laboral, entre
otros.
CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 203
PENSAMIENTO POLÍTICO HEREJES
202

nes y cumplimiento de los fines del Estado de cualquiera otras


Así, tomando como matriz los derechos del hombre, cuyo "(...) pre- sociedades políticas (...)"308; en definitiva el conjunto de reglas
supuesto filosófico es el Estado liberal, entendido como Estado que ordenan la vida política de un pueblo -como sujeto colectivo
limitado en contraposición al Estado absoluto, es la doctrina de de derechos y obligaciones-.
los derechos del hombre elaborada por la escuela del derecho
natural o ius-naturalismo: la doctrina, de acuerdo con la cual el, En este sentido, como cita el doctor Borja en su obra sobre la
hombre, todos los hombres indistintamente, tienen por naturale- Política, el Derecho Político, según el profesor de la Universidad
za, y por tanto sin importar su voluntad, mucho menos la volun- de Barcelona, doctor Manuel Jiméne2 de Parga, debe responder a
tad de unos cuantos o de uno solo, algunos derechos fundamen- tres cuestionamientos puntuales: ¿quién manda en el régimen?,
tales, como el derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad, a la ¿cómo manda? , y, ¿para qué manda?; preguntas que, sin embar-
felicidad, que el Estado, o más concretamente aquellos que en un go, como señala el catedrático español, no encuentran su respues-
determinado momento histórico detentan el poder legítimo de ta en un instrumento que recoja normativas taxativas, sino más
ejercer la fuerza para obtener la obediencia a sus mandatos, de- bien se encuentra en la interrelación de los factores reales de po-
ben respetar no invadiéndolos y garantizándolos frente a cual- der que, al margen de las leyes, dejan su impronta en la vida
quier intervención posible por parte de los demás"307, en tanto pública de una comunidad.
garantía del individuo frente a estructuras estatales y relaciones
interindividuales, se han desarrollado Generaciones de Derechos. Al ser el Derecho Político la comunión entre el mundo del "de-
A continuación, se analizarán desde la primera hasta la cuarta, ber ser" -el derecho- y del "ser" -lo político-, el Derecho Políti-
esta última aún en debate y construcción, de dichas generaciones: co no resulta ser más que el intento de regular, a través de nor-
mas, la actividad política de los pueblos; comprendiendo, por
1.1.1. Derechos de Primera Generación tanto al Estado en cuanto forma de organización social.

Conocidos como Derechos Civiles y Políticos, se refieren a ese En este punto es importante precisar que el Derecho Político se
conjunto de normas concebidas en el marco del jus-naturalismo diferencia de las ciencias políticas, en tanto el primero se ocupa
que fueron positivizados en los ordenamientos jurídicos internos de las reglas que rigen la vida de una comunidad política, mien-
e internacionales. Esta primera generación de derechos surgió en tras que la segunda, estudia las realidades y la naturaleza de los
el marco de los movimientos revolucionarios de finales del siglo fenómenos políticos. En definitiva, l (...) el Derecho Político se
XVIII. En este punto conviene analizar las partes de este Grupo mueve en el mundo de las normas y las ciencias políticas en el de
Generacional; iniciaremos con el Derecho Político para luego los objetos mismos"309.
abordar los Derechos Civiles.
Los Derechos Civiles, por su parte, ponen al individuo como
El Derecho Político es considerado una "rama del derecho públi- objeto de doble consideración: como persona humana; y, como
co que se encarga de regular la estructura, organización, funcio-

* Borja Cevallos, Rodrigo, 'Enciclopedia de la Política, op. cit., p. 242.


1
107
BOBBIO, Norberto, Liberalismo j Democracia, editado por Fondo de Cultura Económica, Ibídem, p. 242.

México DF, México, 1996, p. 11.


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HEREJES

miembro activo del Estado. En "(...) cuanto persona a él le co- Los Derechos Civiles y Políticos están destinados a la protección
rresponden los derechos civiles, es decir los derechos inherentes del ser humano individualmente contra cualquier agresión del
a su condición humana -así toda- (...) discriminación por aparato público; se caracterizan por imponer al Estado el deber
razones de raza, religión, riqueza, condición social, nivel cultural, de abstenerse de interferir en el ejercicio y pleno goce de estos
origen nacional, opinión política o de cualquier otra índole debe derechos.
estar proscrita en nombre de los principios jurídicos y morales.
En cuanto miembro activo del Estado le corresponden los dere- Así, el Estado queda limitado al papel de garante de la libertad y
chos políticos que le habilitan para tomar parte en la vida civil de pleno ejercicio de estos derechos, organÍ2ando la fuerza pública y
la comunidad a través de los diversos medios establecidos por la creando mecanismos judiciales que los protejan. Los Derechos
organización democrática para que haga valer su voluntad en la Civiles y Políticos pueden ser reclamados en todo momento y en
resolución de las cuestiones de interés general"310 (el entre guiones cualquier lugar, salvo en aquellas circunstancias de emergencia
es nuestro). que permiten el establecimiento de ciertas limitaciones de solo
algunas garantías.
Los derechos civiles reconocen en el individuo, en virtud de esta
dicotomía, dos personalidades: una personalidad jurídica privada Los Derechos de Primera Generación se fundamentan en la ob-
y una personería jurídica pública. La primera -derechos civiles-, servancia al/los:
que reconoce la igualdad de los individuos que habitan en un
Estado determinado; y la segunda -derechos políticos -, que ex- a) Derechos y libertades fundamentales sin distinción de raza,
amina al individuo en cuanto miembro activo del Estado, es decir sexo, color, idioma, posición social o económica;
en cuanto ciudadano. b) Derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad jurídica;
c) Nadie estará sometido a esclavitud o servidumbre;
La conjunción de estos derechos, civiles y políticos, se denomi- d) Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles,
nan de Primera Generarían, que tiene su antecedente más importan- inhumanos o degradantes, ni se le podrá ocasionar daño
te en la doctrina de los derechos naturales que es el fundamento físico, psíquico o moral;
de las Tablas de Derechos inglés (Bul of Rights) de 1689, la De- e) Nadie puede ser molestado arbitrariamente en su vida pri-
claración de Independencia de los Estados Unidos de 1776 y la vada, familiar, domicilio o correspondencia, ni sufrir ataques
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de a su honra o reputación;
Francia de 1789, que afirma el principio fundamental del Estado f) Derecho a circular libremente y a elegir su residencia;
liberal como Estado limitado, al señalar que: "El objetivo de toda g) Derecho a una nacionalidad;
asociación política es la conservación de los derechos naturales e h) Derecho a buscar asilo y a disfrutar de él, en cualquier país,
imprescriptibles del hombre (Art. 2 de la Declaración de los De- en caso de persecución política;
rechos del Hombre y del Ciudadano, 1798)"311. i) Derecho a casarse y a decidir el número de hijos que desean;
j) Derecho a la libertad de pensamiento y de religión;
k) Derecho a la libertad de opinión y expresión de ideas; y,
10
Ibídem, p. 244. 1) Derecho a la libertad de reunión y de asociación pacífica.
311
BOBBIO, Norberto, Liberalismoj Demacrada, op. cit., p. 13.
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 207
206 HEREJES

estrategias, a fin de lograr que las personas los gocen de manera


1.1.2. Derechos de Segunda Generarían
efectiva. Para el efecto, las premisas en las cuales se asientan estos
Los derechos de segunda generación se incorporan a partir de derechos son:
una tradición de pensamiento humanista y socialista; son de natu-
raleza económica y social, e inciden sobre la expresión de igual- 1. Toda persona tiene derecho a la seguridad social y a obtener
dad de los individuos. Mientras los derechos de primera genera- la satisfacción de los derechos económicos, sociales y cultu-
ción defendían a los ciudadanos frente al poder del Estado, ahora rales.
se exige cierta intervención del Estado para garantizar una acceso 2. Toda persona tiene derecho al trabajo en condiciones equita-
igualitario a los derechos anteriormente citados, es decir, para tivas y satisfactorias.
compensar las desigualdades naturales creadas por las ventajas y 3. Toda persona tiene derecho a formar sindicatos para la de-
desventajas de clases, etnia y religión que caracterizan las diferen- fensa de sus intereses (libertad sindical).
cias sociales de los individuos desde su propio nacimiento. 4. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que
le asegure a ella y a su familia la salud, alimentación, vestido,
Se pedía así, que el Estado garantice el acceso a la educación, el vivienda, asistencia médica y los servicios sociales necesarios.
trabajo, la salud, la protección social, etc., creando las condiciones 5. Toda persona tiene derecho a la salud física y mental.
sociales que posibiliten un ejercicio rea) de las libertades en una 6. Durante la maternidad y la infancia toda persona tiene dere-
sociedad donde no todos los hombres nacen iguales. La universa- cho a cuidados y asistencia especiales.
lización del sufragio y el reformismo social permitieron que las 7. Toda persona tiene derecho a la educación en sus diversas
constituciones liberales del siglo XIX pudieran encajar estos de- modalidades.
rechos. El movimiento obrero y las ideologías de corte interna- 8. La educación primaria y secundaria es obligatoria y gratuita.
cionalista impulsaron definitivamente la conciencia de la necesi-
dad de extender a todos los ciudadanos, y de forma progresiva, el 1.1.3. Derechos de Tercera Generación
derecho de educación, al trabajo, a una salud garantizada por el
Los llamados derechos de la solidaridad constituyen una tercera gene-
Estado, etc.
ración que se concretiza en la segunda mitad del siglo XX. Esta
Con la inclusión de los derechos económicos, sociales y cultura- vez, su motor impulsor será la acción de determinados colectivos
les, a la Declaración de 1948, los Estados de Derecho pasaron a que reclaman legítimos derechos.
una etapa superior, es decir, se volvió un: Estado Social de Dere-
cho. De ahí el surgimiento del constitucionalismo social que en- Se comienzan a configurar en forma de declaraciones sectoriales
frenta la exigencia de que los derechos sociales y económicos, que protegen los derechos de colectivos discriminados, grupos de
descritos en las normas constitucionales, sean realmente accesi- edad, minorías étnicas o religiosas, países del Tercer Mundo, que
se ven afectados por alguna de las múltiples manifestaciones que
bles y disfrutables.
cobra la discriminación económico social. En las dos últimas
En esta Generación de Derechos se demanda al aparato guberna- décadas del siglo veinte, estos derechos han ido cobrando un
tivo un estado de bienestar que implemente acciones, programas y papel cada vez más importante, y gracias a ellos se ha desarrolla-
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do el concepto de diálogo Norte-Sur, el respeto y la conservación cultural que supere el concepto de tolerancia, haciendo de la dife-
de la diversidad cultural, la protección del medio ambiente, la rencia una ventaja y no un inconveniente.
conservación del patrimonio cultural del humanidad, etc.
Estas nuevas condiciones permiten que vayan cristalÍ2ando nue-
Estas políticas que podrían considerarse radicales, en términos de vos derechos que aspiran a concretarse en Declaraciones como
avanzada, son el reconocimiento de un contexto en el que surgen las anteriores de los derechos civiles y políticos y de los derechos
nuevas necesidades humanas y donde estas exigencias obligan a económicos, sociales y culturales. Se reivindica el derecho a la paz
desarrollar nuevos derechos que garanticen el acceso universal a y a la intervención desde un poder legítimo internacional en los
formas más avanzadas de ciudadanía y civilidad, de libertad y de conflictos armados; el derecho a crear un Tribunal Internacional
calidad de vida. que actúe en los casos de genocidio y crímenes contra la humani-
dad; el derecho a un desarrollo sostenible que permita preservar
La globalización económica, así como la ideológica y simbólica, la el medio ambiente natural y el patrimonio cultural de la humani-
transición de la sociedad de información a la sociedad del cono- dad; el derecho a un mundo multicultural en el que se respeten
cimiento, la integración del mundo a través de la extensión uni- las miñonas étnicas, lingüísticas y religiosas; el derecho a la libre
versal de los medios de comunicación de masas^ así como los circulación de las personas, no sólo de capitales y bienes, que
fenómenos de multiculturalismo provocado por los flujos migra- permita condiciones de vida dignas a los trabajadores inmigran-
torios, son claros síntomas de que algo sustancial está cambian- tes313.
do312.
Como se puede constatar, este conjunto de derechos, surgidos de
Comienzan a reivindicarse con fuerza los derechos a la paz y a la doctrina desarrollada en los años 80, tiene como eje vinculante
una justicia internacional, a poder intervenir desde instituciones la solidaridad', unificando su incidencia en la vida de todos, a escala
de carácter supranacional en los conflictos armados locales, im- universal, por lo que precisan para su realización una serie de
poniendo a la paz desde una fuerza legítima -fuera de la doctrina esfuerzos y cooperaciones en un nivel planetario.
ortodoxa del Derecho Internacional-. La persecución sin fronte-
ras a los dictadores, la limitación del derecho a la inmunidad di- Normalmente se incluyen en ella derechos heterogéneos como
plomática para determinados delitos, y el derecho a crear un tri- los mencionados en párrafos precedentes (la paz, la calidad de
bunal internacional que actúe de oficio en los casos de genocidio vida o las garantías frente a la manipulación genética), aunque
y crímenes contra la humanidad. El derecho a escoger modelos existen tratadistas como David Vallespín Pérez, de origen espa-
de desarrollo sostenible que garanticen la biodiversidad y que ñol, que asocia estos derechos a otra "generación diferente"314; sin
permitan preservar el medio ambiente natural, así como el patri- embargo de estas disquisiciones académicas, es claro que se vive
monio cultural de la humanidad; el derecho a un entorno multi-
313
GONZÁLEZ, Graciano, Derechos Humanos: La condición humana en la sociedad tecnológica,
Editorial Tecnos, Madrid, España, 1999, (Véase Emilio García García, Derechos
humanos y calidad de vida).
314
VALLESPÍN PÉREZ, David, El modelo constitucional de juicio justo en el ámbito del proceso
MARTIN-BARBERO, Jesús y otros, América Latina: otras visiones desde la cultura, editado civil: conexión entre el derecho a la tutela judicial efectiva y el derecho a un proceso con todas las ga-
por Convenio Andrés Bello y Unidad Editorial, Bogotá, Colombia, 2005, p. 15. rantías, Editorial Atelier, Barcelona, España, 2002, pp. 56-57.
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO ni: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 211
210 HEREJES

En este sentido, en su ensayo "Hacia la cuarta generación de


una manifestación, ante nuevas amenazas, de derechos de prime-
Derechos Humanos: repensando la condición humana en la so-
ra generación como el derecho a la vida, la libertad y la integridad
ciedad tecnológica"316, sugiere la necesidad de continuar pensando
física. Este grupo fue promovido a partir de los ochenta para
en nuestra condición humana para que, al ser reconocida como
incentivar el progreso social y elevar el nivel de vida de todos los
tal, pueda ser respetada, revitalizando el discurso ético sobre los
pueblos. derechos humanos en una era en la que la tecnología aparece
como condición esencial de posibilidad y como característica
En esta categotización podemos encontrar:
definidora de nuestra sociedad.
1. El uso de los avances de las ciencias y la tecnología.
Como afirma Graciano González, existe "(...) una consideración
2. La solución de los problemas alimenticios, demográficos, edu-
filosófica de los valores de razón, dignidad, libertad, igualdad,
cativos y ecológicos.
solidaridad y paz, que expresan dicha condición, debe realizarse a
3. El medio ambiente.
través de un discurso que considere los derechos humanos como
4. Los derechos del consumidor.
exigencias morales de realización tanto en el nivel personal como
5. El desarrollo que permita una vda digna.
en el comunitario. Introducir la tecnología en este contexto signi-
6. El libre desarrollo de la personalidad.
fica atender a la necesidad de traducir dicho discurso en términos
que puedan también abarcar a la ciencia y a la tecnología como
1.1.4. Derechos de Cuarta Generarían
elementos que modifican el concepto de espacio o ámbito en el
que se manifiestan, profundizan, y desarrollan los derechos
Este conjunto de derechos está en proceso de construcción y
humanos. Este nuevo ámbito está abriendo nuevas perspectivas
discusión a nivel doctrinal y académico, sin embargo es importan-
para entender, de una forma sustancialmente más amplia, la de-
te mencionarlo por las implicaciones que, incluso en lo político,
claración universal de los derechos humanos de 1948"317.
tendrá en el futuro cuando se consolide la tipificación.
Son esas consideraciones y el reconocimiento de la existencia de
Al respecto existen varios e importantes estudios doctrinales que
problemas éticos y jurídicos que tienen que ver con dichos dere-
intentan crear una categoría para el efecto; y entre los más desta-
chos -y que están urgidos de una respuesta-, que el ejercicio de
cados investigadores y estudiosos de esta nova clasificación, es el
profesor de Ética y Sociología de la Universidad Complutense de
Madrid, Jorge Bustamante Donas315, que en sus estudios relaciona
profundamente la ética con la tecnología. el Premio Fundesco, y también es poseedor del Premio de Excelencia de los Fundado-
res (Founders1 Award of Excellence), un importante premio para jóvenes investigadores
en Estados Unidos. Actualmente es profesor de Etica y Sociología en la Universidad
Complutense y Profesor Visitante del Centro Universitario de Belo Horizonte (UNI-
315
BUSTAMANTE' DONAS, Jorge, Biografías y Vidas, BH) en Brasil. Es también Director de los Cursos de Especialización en Ciencia, Tec-
(http://www.biografiasyvidas.eom/biografia/t/bustamante.htrn), 31-ene-2009, 14h20. nología y Sociedad de la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense, y Direc-
"Doctor en Filosofía y Ciencias de Educación por la Universidad Complutense de Ma- tor del Centro Iberoamericano de Ciencia, Tecnología y Sociedad (CICTES)".
drid. Ha realizado también un doctorado en Ciencia, Tecnología y Sociedad por la Uni- 316
BUSTAMANTE DONAS, Jorge, Hacia la cuarta generación de Derechos Humanos.
versidad de Rensselaer en Nueva York como becario Fulbright con el profesor Lang- GONZÁLEZ, Graciano, Derechos Humanos: La condición httmana en la sociedad tecnológica,
don Winner. Es también Master en informática por la Universidad Pontificia de Sala- op. cit., p. 35.
manca. Con su libro Sociedad informatizada, ¿Sociedad Deshumanizada? ganó en 1994
212 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 213
HEREJES

una reformulación discursiva tiene que encaminarnos hacia una Esta nueva clasificación nace del análisis de este nuevo marco
cuarta generación de los derechos humanos. social que vivimos, que nos obliga a mirar a los derechos huma-
nos como un proceso en construcción y evolutivo, de manera
Como hemos visto la importancia e implicaciones de esta nova que los derechos civiles y políticos, correspondientes a la primera
visión de los derechos humanos, huelga hacer, simplemente en generación, que inciden sobre la expresión de libertad de los indi-
términos ilustrativos, una aproximación teórica y entender la viduos, proceden de la tradición constitucionalista liberal, que
necesidad de crear la cuarta generación. están recogidos en la Declaración Universal de los Derechos
Humanos de 1948 y los Pactos Internacionales de 1966, a saber,
En ese sentido hay que entender que el desarrollo social y moral el de los Derechos Civiles y Políticos, y el de los Derechos
del ser humano no ha sido nunca opaco al desarrollo de las reali- Económicos, Sociales y Culturales; se articulan con el derecho a
dades técnicas científicas; realidades que se constituyen en condi- la dignidad de la persona, y a su autonomía y libertad frente al
ción de posibilidad para el cambio social, la emergencia de nue- Estado, su integridad física y las garantías procesales. Son dere-
vos valores, la aparición de nuevos paradigmas éticos y, en defini- chos que tienen como soporte la filosofía de la ilustración y las
tiva, el advenimiento de nuevas formas de organización social. teorías del contrato social.

Es por esta razón que %..) resulta necesario reflexionar constan- Fueron el constitucionalismo y el liberalismo progresista quienes
temente y sobre el sentido de la relación entre los desarrollos impulsaron la inclusión de dichos derechos en las constituciones
técnicos y el entorno humano, puesto que resulta evidente cons- de los Estados Nacionales europeos durante siglo XIX, favore-
tatar que la tecno-ciencia está presente como uno de los hechos ciendo así la universalización de los derechos civiles y políticos
configuradores de la realidad actual, y que el mundo ha cambiado básicos, limitándose así el poder del Estado frente los individuos,
de forma sustancial a partir de ese impulso. Pero también debe- estableciendo un equilibrio entre institución y ciudadano319.
mos entenderlo como un fenómeno multidimensional que pro-
yecta su influencia de una manera directa sobre las realidades Este conjunto de derechos va tomando forma en las últimas
morales, psicológicas y sociales. Por ello es que, según el profesor décadas, y abre el camino para un gran reto añadido en el siglo
Manuel Maceiras, es necesario considerar dos programas de ac- XXI: las nuevas formas que cobran los derechos de primera,
ción distintos pero convergentes: el primero, de carácter teórico, segunda y tercera generación en el entorno del ciberespacio, es
que estudia la forma en que la tecno-ciencia está modelando la deck, la cuartagemraáón de los derechos humanos.
identidad y la conciencia humanas; y, el segundo, de carácter polí-
tico pragmático, que nos previene frente a la necesidad de elabo- 1.2. Derechos y Obligaciones Civiles
rar políticas coherentes que reconozcan las nuevas necesidades
humanas para aprovechar dichos medios, y los nuevos derechos Los derechos civiles son parte de los derechos humanos; éstos, a
que son inherentes al hecho mismo del vivir en una sociedad su vez, constituyen un conjunto extenso y heterogéneo de dere-
tecnológica, las llamadas exigencias políticas de la tecno-ciencia"™.
319
ECHEVERRÍA, Javier, Cosmopolitas domésticos. Editorial Anagrama, Barcelona, España,
J
Ibídem, (Véase Manuel Maceiras, "Tecnociencia y política de derechos humanos"). 1995, p. 115.
214 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 215
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chos, principios normativos, aspiraciones, criterios morales y rasgo fundamental de la dignidad humana. Los derechos civiles
políticos que se refieren a todo:, los ámbitos de la vida social. definen y protegen la autonomía de las personas como exigencia
mínima, indispensable en el reconocimiento de la dignidad
Con el paso del tiempo, la definición y reconocimiento de los humana.
derechos humanos se han ido modificando, en consonancia con
las aspiraciones y convicciones de cada época. Los derechos civi- En ese sentido, los derechos civiles y sus concomitantes obliga-
les son un pequeño conjunto dentro de los derechos humanos, ciones persiguen proteger, específicamente322:
de hecho, forman su núcleo inicial, básico e indispensable; los
derechos civiles constituyen el primer conjunto de derechos que a) Libertad de conciencia.- Por la cual cada persona, a partir
los Estados modernos comenzaron a reconocer a partir del siglo de su capacidad de juicio y de razonamiento, puede deci-
XVIII, y cuyo objetivo era establecer un ámbito de libertad de- dir sobre aquello que le concierne directamente, desde su
ntro del cual todas las personas pudiesen decidir acerca de su vestimenta hasta su sexualidad, por ejemplo. Nadie pue-
propia vida sin la interferencia del Estado ni de ningún otro po- de pretender imponer a otros sus valores ni sus convic-
der social: iglesia, corporación, gremio o comunidad320. ciones, ni pedir que las leyes otorguen alguna preferencia
a sus creencias o que castiguen a quienes no las compar-
Los derechos civiles son anteriores a los demás derechos huma- ten.
nos en orden histórico, pero también son anteriores en orden b) Libertad de expresión.- Que hace referencia a la posibili-
lógico, porque sirven de fundamento para todos ellos. Los dere- dad de manifestar públicamente las ideas y convicciones
chos civiles incluyen la libertad de conciencia, de expresión, de propias, ya sea de manera escrita o verbal; así, todas las
asociación; la igualdad ante la ley y de derechos; el derecho a la ideas, todas las creencias, las prácticas culturales y modos
intimidad y a la privacidad. de vida tienen la posibilidad y el derecho de expresarse:
no se puede obligar, de ningún modo, a nadie a ocultar,
Lo primero que se reconoce es la libertad de conciencia: el dere- disimular o negar sus creencias o a renegar de su modo
cho de toda persona a profesar cualquier creencia religiosa o nin- de vida.
guna. Es un derecho que implica la existencia de un ámbito pri-
vado, donde cada persona puede decidir por su cuenta^ y que c) Libertad de asociación.- Es el ejercicio de la libertad de
también significa que de igual libertad gozan las demás perso- conciencia. Implica también el derecho de asociación, es
nas321. decir: la libertad no sólo de pensar de cierta manera, sino
de reunirse, organizarse y formar asociaciones de acuer-
A partir de esta libertad se definen otros derechos civiles: se do con ese modo de pensar; así, no se respeta verdade-
amplía y se consolida la protección de la libertad personal como ramente la libertad de conciencia si no se respeta, a la
vez, el derecho de reunirse y asociarse voluntariamente
320
AROUET, Fran^ois Marie 'Seudónimo: VOLTAIRE', Tratado sobre la Tolerancia, Edito-
rial Paidós, Barcelona, España, 1999, p. 123.
322
21
BERLÍN, Isaiah, Cuatro ensayos sobre la libertad, Alianza Editorial, Madrid, España, ALIANZA NACIONAL POR EL DERECHO A DECIDIR "ANDAR", Los Derechos
1998,p. 78. Civiles, Editorial Las Hojas de Andar, México DF, México, 2005, p. 9.
216 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 217
HEREJES

con otras personas que compartan las mismas convic- concluir que al ser la libertad un derecho, las demás personas
ciones o creencias. están obligadas a respetada. La exigencia de la igualdad impone la
d) Igualdad ante la ley.- En este sentido debe entenderse obligación del trato igual; todo derecho tiene una obligación co-
que las leyes reconocen derechos y establecen obligacio- rrelativa: en la medida en que los derechos civiles son, por defini-
nes para todas las personas por igual, por lo que nadie ción, universales, las obligaciones correlativas que imponen son
puede exceptuarse de su cumplimiento ni puede ser tra- también obligaciones universales323.
tado de forma discriminatoria. Todos estamos obligados,
de la misma manera, a cumplir las mismas leyes, sin im- El fundamento para exigir la igualdad de derechos y la igualdad
portar el género, la pertenencia étnica, la posición ante la ley es la dignidad humana de todas las personas. La idea
económica, etcétera; y todos tenemos derecho a ser tra- misma de igualdad significa el reconocimiento recíproco de nues-
tados de igual modo. tra común humanidad como fundamento de la convivencia. En
e) Igualdad de derechos.- Los derechos individuales se fun- ese sentido, k universalización de estos principios fue concretada
dan en la condición humana. Son derechos que corres- a través de su incorporación a ks normativas internacionales que
ponden a todas las personas sin distinción; las diferencias regulan a los diferentes actores de ks relaciones internacionales,
económicas, étnicas, biológicas o culturales no justifican que se ve reflejada en el Pacto Internacional de Derechos Civiles
privilegios, fueros ni derechos privativos. y Políticos, adoptado y abierto a la firma, ratificación y adhesión
f) Derecho a la privacidad e intimidad.- Una vida humana por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Resolución
digna requiere, de modo indispensable, un ámbito de pri- 2200 A (XXI), del 16 de diciembre de 1966, y que entró en vigor
vacidad: k capacidad para separarse de la mirada, de los el 23 de marzo de 1976, al cumplirse con lo dispuesto en el arti-
juicios, de la interferencia de los demás. Una vida digna culo 49 de ese mismo instrumento.
requiere un espacio de intimidad: la posibilidad de mani-
festar libremente afectos y emociones, de mantener rela- 1.3. Derechosj Obligadones Políticas
ciones directa y puramente personales con otras personas,
de decidir procrea o no. Reconocer la dignidad del otro Los principios que enmarcan el Derecho Político, entendido éste
implica respetar su privacidad. como el conjunto de reglas que ordenan la vida política de un
pueblo -como sujeto colectivo de derechos y obligaciones-, y
El ejercicio de estos derechos exige el respeto y observancia de encargado de regular k estructura, organización, funciones y
las libertades de las otras personas; los derechos civiles tienen un cumplimiento de los fines del Estado, se traducen en derechos
principio fundamental, primero e infranqueable, para el ejercicio exigibles y concomitantes obligaciones, como los siguientes324:
de la libertad: en ningún caso, el derecho a decidir puede justificar
una interferencia en los derechos civiles de otras personas. a) Elegir y ser elegidos.- Como el derecho que tiene toda perso-
na, en el marco de sus libertades individuales, de escoger por
Así, la libertad de conciencia no permite a nadie imponer sus
creencias a los demás; la libertad de asociación no permite crear 323
ARON, Raymond, Ensayo sobre las Libertades, Editorial Conaculta-Alianza, México DF,
México, 1991, p. 135.
una asociación coactiva o de afiliación obligatoria; así se puede 324
Constitución d~ la República del Ecuador (RO 449: 20-oct-2008), art. 61.
218 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 219
HEREJES

una opción política determinada; o bien, transformarse en di- individuo parte activa de una estructura político-social como el
cha opción política y por ende presentarse en el marco de la Estado, éste tiene derecho a formar parte del aparato adminis-
ley para terciar en las contiendas electorales. trativo, en cualquiera de sus funciones y formar parte del Es-
b) Participar en los asuntos de interés público.- Como miembro tado.
de una comunidad políticamente organizada, los individuos h) Conformar partidos y movimientos políticos, afiliarse o desafi-
tienen el derecho de involucrarse en aquellos temas que hacen liarse libremente de ellos y participar en todas las decisiones
relación al interés colectivo, y en ese marco emitir sus opinio- que éstos adopten.- Con base al principio de libertad de aso-
nes. ciación, el individuo está facultado a crear estructuras que ten-
c) Presentar proyectos de iniciativa popular normativa.- Deriva- gan naturaleza política, para participar, en el marco de las
ción de la participación en asuntos de interés público, el indi- normas vigentes, en la arena política que es consustancial a to-
viduo tiene el derecho, el mismo que está garantizado por el da convivencia social.
propio Estado, en formular propuestas legales para normar la
vida de la colectividad a la que se debe. Este conjunto de articuladores del Derecho Político no son to-
d) Ser consultados.- Como sujetos activos de una comunidad dos, ni la lista es excluyente de otros elementos que bien pueden
política, y objetos de las decisiones gubernativas, los indivi- formar parte, dependiendo del Estado que los profesa y protege;
duos tienen el derecho de exigir ser consultados sobre temas sin embargo, los mencionados supra son un listado de esos dere-
que se consideren de interés nacional. chos políticos que en cualquier caso tienen una naturaleza univer-
e) Fiscalizar los actos del poder público.- En su calidad de sujeto sal.
de derechos, el individuo tiene la facultad de solicitar, en su ca-
lidad de mandante, la fiscalización de las actuaciones públicas 1.4. Garantías de los Derechos Fundamentales y sus restricciones
de su mandatario.
f) Revocar el mandato que hayan conferido a las autoridades de Los derechos fundamentales se han venido consolidando con la
elección popular.- Bajo el principio de que en derecho las co- adhesión de los Estados a un conjunto de instrumentos interna-
sas se deshacen como se hacen, y amparados en la lógica jurí- cionales que recogen los principios más básicos del ius-
dica por la cual el mandante tiene la facultad de quitar el man- naturalismo. En ese sentido tenemos, para el efecto, documentos
dato a su mandatario, este derecho político se articula como como la Declaración Universal de los Derechos Humanos la cual
medida político-social para efectuar un nivel de con- fue adoptada y proclamada por la Resolución 217 A (IIT) del 10
trol/sanción sobre aquellas autoridades gubernativas que de diciembre de 1948, de la Asamblea General de las Naciones
hayan perdido el apoyo de sus electores. Unidas; la Convención Americana sobre Derechos Humanos
g) Desempeñar empleos y funciones públicas con base en méri- suscrita en la Conferencia Especializada Interamericana sobre
tos y capacidades, y en un sistema de selección y designación Derechos Humanos en San José de Costa Rica en 1969, o bien el
transparente, incluyente, equitativo, pluralista y democrático, Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos adoptado por
que garantice su participación, con criterios de equidad y pari- la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante Resolu-
dad de género, igualdad d? oportunidades para las personas ción 220 A (XXI), del 16 diciembre de 1966; que constituyen la
con discapacidad y participación intergeneracional.- Al ser el
220 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IH: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 221
HEREJES

base internacional de los Derechos Fundamentales que tiene tortura y otros tratos o penas crueles inhumanas o degradantes de
consagrado cada Estado. 1984, etc.

En esa línea de pensamiento, toda sociedad democrática donde la En este punto es importante hacer una breve disquisición entre
defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el Derechos Fundamentales y Derechos Humanos, en .ese sentido
fin en sí mismo, no se debería configurar restricciones a los dere- la globalización de los derechos humanos y una internacionaliza-
chos fundamentales sino patrocinar y fomentar el respeto, reco- ción de los derechos fundamentales ha significado una confusión
nocimiento, tutela y promoción de los mismos. Así, en esta línea en cuanto a su contenido y circulo de protección. Así, "una vez
de pensamiento, las garantías de los Derechos Humanos se carac- que los derechos humanos, o mejor dicho, determinados dere-
terizan por ser una forma de poder social, proyección y concre- chos humanos, se positivizan, adquieren la categoría de verdade-
ción del poder soberano. ros derechos protegidos procesalmente y pasan a ser derechos
fundamentales, en un determinado ordenamiento jurídico"325; y
En el marco de un análisis más historiográfico, la configuración y en esa lógica Pérez Luño326, considera que el término derechos
dinámica inicial se remonta a las batallas en defensa de los dere- humanos debe quedar reservado para la moralidad y derechos funda-
chos ingleses para limitar el poder del Rey; de esta lucha emergen mentales para la juridicidad.
documentos como la "Petition of Rights" de 1628 y el "Bill of
Rights" de 1689. Luego estos documentos servirían como esencia En la actualidad se sostiene que bajo la expresión derechos funda-
y justificación de la Revolución Norteamericana con la Declara- mentales se designa los derechos garantizados por la Constitución
ción de Independencia Norteamericana, Declaración de Virginia y que en cambio, la denominación derechos humanos^ hace referen-
del 12 de junio de 1776, que afirma: "Que todo poder está inves- cia a derechos garantizados por normas internacionales. Las pri-
tido en el pueblo y consecuentemente deriva de él; que los magis- meras tienen como fuente .de producción al legislador constitu-
trados son sus mandatarios y servidores y en todo momento yente, y las segundas, a los Estados y organismos internaciona-
responsables ante él"; y, la Revolución Francesa con la Declara- les327.
ción Francesa de los Derechos del Hombre y el Ciudadano en
1789 que afirma en su artículo 12: "La garantía de los Derechos Así, las restricciones a los derechos fundamentales generan dos
del Hombre y del Ciudadano hace necesaria una fuerza pública; posiciones viables y encontradas: las que se desarrollan bajo el
esta fuerza se instituye pues en beneficio de todos, y no para la prisma de la teoría relativa; y, aquella que nace de la teoría absolu-
utilidad particular de aquellos a quienes les es confiada"; y, la ta. La noción primigenia para la explicación de dichas teorías se
Constitución Francesa de 1791. sustenta en:

Para el siglo XX, se constituyen como instrumentos base la De- 325


PECES-BARBA MARTÍNEZ, Gregorio, Curso de Derechos Fundamentales, editado por
claración Universal de Derechos Humanos de 1948, la Conven- Universidad Carlos III de Madrid, Boletín Oficial del Estado, Madrid, España, 1999, p.
36.
ción Americana sobre Derechos Humanos de 1969, el Pacto de 326
Ibídem, (Pére2 Luño citado en p. 36).
Derechos Civiles y Políticos de 1966, la Convención contra la ' VILLANUEVA HARO, Benito, "El Novísimo Código Procesal Penal y la Restricción
de Derechos Fundamentales en el Perú", en Revista Internauta de Práctica Jurídica, enero-
junio, N° 17, Lima, Perú, 2006, p. 5.
222 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 223
HEREJES

a) Los límites normativos materiales, establecen contenidos -II-


normativos que limitan, en diversos niveles, la producción
normativa, la aplicación y el ejercicio del derecho. 2. El Poder Constituyente y el Poder Constituido
b) Los límites normativos formales, se refieren a las competen-
cias o atribuciones otorgadas a los órganos jurisdiccionales o Reiteramos una premisa esencial: la Constitución es la ley funda-
administrativos para limitar, en determinados supuestos mental que un pueblo se da a sí mismo. En la doctrina y en el
preestablecidos, el ejercicio de derechos o la suspensión derecho público, una Constitución no es un simple instrumento
temporal de los mismos. Esto se encuentran en la Constitu- de gobierno, sino "la expresión primaria, extraordinaria e ilimita-
ción y en las leyes orgánicas. da de la soberanía, puesta en ejercicio especialmente con ese fin",
apunta Sánchez Viamonte. Desarrolla su pensamiento recordán-
Explicado los límites normativos formales y materiales, iniciemos donos que la idea del contrato social supone un estado de naturaleza
la explicación: anterior para la sociedad y para toda organización política; y afir-
ma que dicha idea "dio origen a la teoría del poder constituyente y del
i. Teoría relativa.- Que expresa la posibilidad de restringir un acto constituyente durante la Revolución Francesa". Concluye al
derecho fundamental, cuando exista la necesidad de proteger señalar que "de esa manera el contrato sodal depurado de sus ad-
y mantener derechos y bienes constitucionales. Esta justifi- herencias históricas, se convierte en acto de constitución de un
cación se ampara en los principios de utilidad, razonabilidad pueblo", y basa tal concepción al hacer suyas las palabras pro-
y proporcionalidad. Esta ponderación se realiza a través de nunciadas, el 1 de agosto de 1789, por el diputado Garriere, en la
tres etapas, a saber: 1. El examen de la adecuación del pre- Asamblea Nacional francesa. Nos ilustra, además, al evocar que
cepto limitador del derecho al bien que mediante él se pre- "El vocablo constituyente se incorpora a la técnica del derecho
tende proteger; 2. El examen de la necesidad de la lesión del público mediante la obra intelectual del abate Emmanuel Sieyés y
derecho para el fin pretendido, al no existir otro medio me- especialmente por su famoso libro ¿Qué es el tener Estado?, pu-
nos gravoso; y, 3. El examen de proporcionalidad entre la le- blicado en 1788, donde emplea esa expresión para calificar el
sión al derecho y el fin que se persigue. poder perteneciente al pueblo de constituir la sociedad civil o
ii. Para esta teoría, el contenido esencial no es una medida pre- Estado y de darse una organización política y jurídica"329.
establecida y fija; no es un elemento estable ni una parte
autónoma del derecho fundamental328. Es importante, para englobar el marco conceptual de este tema e
iii. La .teoría absoluta.- Existen dos elementos: un contenido igualmente los entornos periféricos del mismo, echar un vistazo
esencial que no puede ser limitado por el legislador, sólo por al pensamiento de los filósofos y seguidores de la escuela estructura-
mandato constitucional; y uno accesorio, que puede ser re- lista^ que han inscrito sus ponencias alrededor del denominado
gulado con la condición de que siempre esté debidamente contrato social. Rodrigo Borja toma el pensamiento de Tomás
justificado. Hobbes (1588-1679), iniciador de esta teoría, y lo desarrolla en

328
MARTÍNEZ-PUGALDE, Antonio Luis, La Garantía del contenido esencia/ de los Derechos
fundamentales, editado por Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, España, 1997, ' SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Político: los problemas de la demo-
cracia, op. cit, p. 61.
p.22.
224 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO UI: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 225
HEREJES

gran armonía con las contribuciones intelectuales de Locke y nidas en el Diccionario de la Lengua Española. Para la Real Aca-
Rousseau, y nos ofrece esta síntesis: "Contrato social.- (...) usan demia332 ambas palabras derivan del verbo "constituir", del latín
esta expresión para señalar una suerte de acuerdo tácito al que constituére; de cum, con, y statuére, establecer. Al tenor literal de
han llegado los individuos para salir de una vida primitiva y des- esa matriz se define a dicho verbo: "Formar, componer// 4.
ordenada, en la que no existían garantías de los derechos de las Establecer, ordenar". En cuanto a las declinaciones del adjetivo
personas, y arriban a una forma de convivencia social en la que el constituyente "Dícese de las Cortes convocadas para reformar la
poder, sometido a la ley, se coloca al servicio de la paz, el orden y Constitución del Estado"; en tanto que no figura la palabra
el respeto a las prerrogativas de todos"330. "constituido", pero es claro que gramaticalmente se trata de una
forma del verbo constituir expresada con el participio regular que
Sin perjuicio de lo expuesto, cabe tener presente que algunos acaba con la terminación "ido". Vemos, entonces, que por esa vía
autores vinculan el problema del poder constituyente con la "residen- no llegamos a una clara inteligencia sobre el alcance de uno y otro
cia de la soberanía". Así, en la época de las monarquías absolutas vocablo de cara a las definiciones y concepciones que nos brin-
de origen divino, lo poderes constituyente y constituido estaban dan la doctrina y el derecho público, razón por la cual desecha-
en manos del monarca. Un avance en esa materia se registró en el mos esas expresiones semánticas.
periodo de las monarquías estamentarias, en las cuales el rey go-
bernaba asesorado por consejos, parlamentos o cortes integradas 2.1. Principios y mecanismos del poder constituyente
por mandatarios de las diversas clases sociales, lo que nos permite
asegurar (coincidimos con Bernaschina González331) que el poder El poder constituyente es, en la técnica constitucional, la volun-
constituyente residía en el monarca y en el "pueblo", conjunta- tad política creadora del Estado, que se convierte en voluntad
mente. Más adelante, al introducirse las teorías de la "soberanía jurídica al dictar la Constitución; y crear mediante ella el gobierno
nacional" y luego de la "soberanía popular", el pueblo se convier- y el ordenamiento jurídico de la sociedad. En esencia, aquí reco-
te en el único poder constituyente que elige o designa a los pode- gemos el pensamiento de Sánchez Viamonte, "El gobierno crea-
res constituidos al fijar las normas jurídicas superiores, según do por la constitución es organizado y reglamentado por ella. En
destacaremos al abordar el tema de la democracia directa, en el ítem una palabra, es poder constituido, que nace del poder constitu-
2.3. infra. yente y que le está subordinado"333; en consecuencia, los poderes
del gobierno: legislativo, judicial y ejecutivo -a los que según la
Por cierto, en los ítems 2.1. y 2.2. infra, en su orden, nos referi- Constitución ecuatoriana de 2008, se sumarán el poder electoral y
remos puntualmente a los principios y mecanismos del poder el de transparencia y control social- son poderes constituidos y se
constituyente y del poder constituido. mueven dentro de la órbita que les fija el poder constituyente
mediante la Constitución.
Adelantemos, en todo caso, las acepciones semánticas de los
vocablos constituyente y constituido^ en base a las definiciones conte-

>32
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, Diccionario de la lengua Española, op. cit.
330
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit, p. 170. 333
SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Políti™: los problemas de la demo-
331
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constitucional, op. cit., p. 86. cracia, op. cit., p. 62.
226 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO HI: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 227
HEREJES

Bajo esa concepción, sobre la cual se sustenta el constituciona- primer caso); en tanto que (en el segundo) "un Estado ya existen-
lismo, son principios fundamentales que toda creación o modifi- te (...) se ve precisado a renovar las normas de su Constitución".
cación constitucional es atribución del poder constituyente; que
es función y también cualidad característica de dicho poder ejer- 2.2. Principios^ mecanismos del poder constituido
cer esas facultades; que no se trata de un simple mecanismo de
formas y procedimientos; que el acto inicial y creador del Estado Subsecuente con lo expuesto en el ítem anterior, partiendo de la
concretados en las cláusulas constitucionales son siempre función base de que la Constitución emana del poder constituyente, el
constituyente; que existiendo una Constitución la introducción de cual organÍ2a a los demás poderes del Estado, la determinación
reformas, la incorporación de nuevas disposiciones y la revocato- del orden jurídico fundamental señala las facultades, atribuciones
ria de otras, en cualquier caso, la sanción de las mismas a través y competencias del poder constituido. Es, pues, éste un primer y
de disposiciones constitucionales es una derivación de la función básico requisito que lo identifica como tal. El segundo nace y se
constituyente. deriva a partir de la etapa de continuidad de un Estado ya existente,
que se ve precisado -como ya indicáramos- a renovar o modificar
Doctrinariamente los tratadistas, al referirse a los mecanismos del las normas de su Constitución, con apego a las propias disposi-
poder constituyente, diferencian dos etapas: una, denominada de ciones constitucionales. En efecto, para ejemplificar, la Constitu-
primigenidad\ y, otra, de continuidad. En el primer caso, es decir, en ción ecuatoriana de 2008, elaborada por la Asamblea Constitu-
la fase inicial y creadora del Estado, el poder constituyente actúa yente (poder constituyente) y aprobada mediante referéndum (democra-
sin limitación alguna, "porque la única limitación posible consis- cia directa), en su Capítulo tercero, de las reformas a la Constitu-
tiría en la preexistencia de una voluntad jurídica proveniente del ción (Arts. 441 a 444) establece el procedimiento y requisitos que
mismo titular y dotada de sus mismos atributos y característi- deberán observarse para enmendar uno o varios artículos de la
cas"334. Tal es el origen de la Constitución del Estado del Ecua- misma, y transfiere a la denominada Asamblea Nacional (poder
dor, adoptada por el Congreso Constituyente en Riobamba, en constituido) la potestad para aprobar reformas constitucionales.
septiembre de 1830. En el segundo caso, o sea, en la etapa de Una nueva Constitución -agrega- deberá ser sometida a la apro-
continuidad, es aquella cuando se ejercita esa facultad constitu- bación mediante referéndum. Es claro, por lo demás, que la
yente para revisar totalmente o reformar parcialmente una consti- Asamblea Nacional tiene entre sus atribuciones y deberes: "5.
tución anterior, como ocurriera a lo largo de la vida republicana Participar en el proceso de reforma constitucional" (Art. 120).
del país a través de la posterior adopción de las dieciocho consti- "La reforma constitucional, efectuada por el parlamento ordina-
tuciones políticas. En palabras de Borja335 los indicados mecanis- rio y según sus métodos constitucionales previstos, no implica el
mos se homologan al hecho de que "hay un poder constituyente ejercicio del poder constituyente, sino del poder constituido"336.
originario y otro derivativo, según se trate del ejercicio de esta volun-
tad soberana para constituirse por primera vez en Estado o para A manera de contrapunto, consideramos ilustrativo recoger una
renovar total o parcialmente su estructura constitucional'3 (en el importante reflexión que, en esta materia, deja abierto el debate

134
Ibídem, p. 63. s
335
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit, p. 161. Ibídem, p. 162.
228 CAPÍTULO IH: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 229
PENSAMIENTO POLÍTICO
HEREJES

académico e incluso doctrinario. El tratadista Bernaschina337 anota mocracia (que) no pasa de ser un acierto retórico", advierte Bor-
que "Desde un punto de vista puramente jurídico, no es acepta- ja338, tras lo cual discurre en un análisis desmitificador de la aseve-
ble la teoría del poder constituyente, pues, su fundamento no es ración del mandatario norteamericano.
otro que el de exigir trámites especiales -aprobación de dos con-
gresos, referéndum, asamblea especialmente elegida- para la de- De cualquier manera "la democracia pasa a tener como funda-
terminación del orden jurídico fundamental". Al alinearse a este mento político la libertad de los individuos, pero no una libertad
razonamiento, el citado constitucionalista chileno manifiesta que absoluta, sino una libertad compatible con el interés social", a
(esa teoría) "Se justificó en una época en que el desenvolvimien- partir de lo cual "la libertad debe concillarse con la actividad del
to constitucional no había alcanzado el desarrollo que ahora tiene Estado, como orden social coactivo"339. No abarcó, es evidente, el
el Derecho Político, pero hoy día (su libro fue publicado en 1958) aspecto económico de los individuos en el ámbito de una socie-
no puede aceptarse, porque violenta el principio democrático o, dad asimétrica, materia que seria cubierta por la llamada democracia
si se quiere, el principio de las mayorías" (lo entre paréntesis es económica al proponer que, además de la libertad, se incorpore un
nuestro). compromiso para "conseguir un mínimo de bienestar colectivo",
tal fue el antecedente y fundamento, por ejemplo, del concepto
2.3. Democracia directa: principios y aplicación de "la función social de la propiedad". Borja es categórico: "La
riqueza es un instrumento de la libertad. Por tanto, la injusta dis-
El carácter histórico, su evolución y la acogida brindada a las tribución de ella implica también una injusta distribución de la
nuevas tendencias en torno al concepto y ejercicio de la demo- libertad".
cracia han permitido la incorporación de importantes elementos.
En ese contexto se identifican las concepciones de los anarquis- Por su parte, Bernaschina apunta que: "La democracia económi-
tas, por un lado, y de los liberales, por otro, dos corrientes que, en ca plantea, pues, una antinomia entre la libertad, como funda-
este punto específico, coincidían en señalar que el Estado no mento de la democracia política, y k intervención estatal absoluta
debía existir y que, no obstante, admitido como un hecho, era un en materias económicas, para asegurar el gobierno del pueblo y
"mal necesario" al cual había que atribuirle "exclusivamente las sus conquistas sociales".
facultades de juzgar y de resguardar la propiedad".
Desde esa perspectiva, se ha dicho -con razón- que: "El orden
La burguesía triunfante en la Revolución Francesa sostendría que jurídico no es lo único que interesa a la Teoría del Estado; ahora
"Las normas generales creadas por el pueblo vendrían a ser una ese orden jurídico debe ser, además, un orden social; esa es la
expresión de su libertad; los representantes actuarían por el pue- diferencia entre la Teoría General del Estado y k Política en su
blo, en su interés y en resguardo de sus libertades". En ese marco punto de vista principal para concebir al Estado"340. Estamos en
conceptual encajaría el célebre discurso de Abraham Lincoki en un estadio, luego de la incorporación de los principios constitu-
cuanto proclamó que la democracia es el gobierno del pueblo, cionales generados tras la segunda guerra mundial, que incluye la
por el pueblo y para el pueblo, "la más lúcida definición de de-'
*38 BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., p. 214.
339
Ibídem, p. 292.
137 340
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constitucional, op. cit. BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constitucional, op. cit., p. 294.
230 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO ni: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 231
HEREJES

denominada demacrada integral o soda/: la vida colectiva regulada La democracia directa es un valor puramente conceptual. En
por las normas jurídicas. rigor ella nunca existió ni puede existir"342.

Recuérdese que la democracia nació como un "sistema político Otra visión yuxtapuesta a la anterior, en adición, reconoce igual-
ideal" para asegurar los derechos de los individuos y la libertad, mente como democracia directa al eiercicio mediante el cual el
nos dice Bernaschina. Sin embargo, señala que "la democracia, pueblo expresa su voluntad para crear normas jurídicas por sí
desde un punto de vista jurídico ideal, como creación de las nor- mismo. Sin embargo, el referente histórico utilizado por Bernas-
mas para todos los miembros del grupo social, tampoco se ha china, en este caso, agrega que: "rio todo ordenamiento jurídico
realizado, ni sería posible realizarla, pues los niños, los dementes era creado directamente por el pueblo, pues este método se
y los criminales están, por regla general, privados de los derechos adoptaba para ciertos actos importantes"343. En efecto, en una
políticos"341. Ese apunte confluye hacia las muchas clasificaciones sociedad regida por gobiernos aristocráticos (concentradores del
que se han hecho respecto a los canales de expresión democráti- poder político) producía la exclusión de un amplio número de
ca: 1. Democracia directa; 2. Democracia representativa; y, 3. ciudadanos, a los cuales no se les reconocían derechos políticos,
Democracia semi-directa. En línea acaso paralela se registra, por por ende, se trataba de una democrada limitada con atribuciones
ejemplo, la clasificación que proporciona Bourdeau, para quien la para crear la mayoría de las normas jurídicas como un privilegio
democracia se divide en gobernada, vale decir, aquella en la que el de la élite junto al poder.
"pueblo controla, pero no d;rige", o sea el pueblo no gobierna
directamente; en cambio, la democracia gobernante es aquella a La democracia contemporánea es esencialmente representativa.
través de la cual el pueblo ejerce efectiva y directamente el poder. Los ciudadanos a través del voto, eligen a las personas que, en su
nombre, van a gobernar en los niveles locales y nacionales, así
Con las precedentes acotaciones podemos discurrir alrededor de como a quienes van a legislar y fiscalizar. En consecuencia, la
la democrada directa, encontrar sus principios básicos y advertir su principal participación de los ciudadanos en la política, con apego
aplicación. al concepto de democracia directa, es la elección de sus represen-
tantes. Sin perjuicio de ello, en la democracia actual el ciudadano
Conceptualmente -nos recuerda Borja- "democracia directa es no restringe su participación al único hecho de sufragar, sino que
aquella en que el pueblo ejerce el gobierno del Estado por sí al propio tiempo delega esa capacidad a otros, para que éstos a su
mismo, esto es, sin intermediarios, en contraste con la democra- nombre y en representación ejerzan el derecho para designar a
cia indirecta o representativa en que la sociedad está gobernada determinadas autoridades del poder público.
por personas elegidas por ella y a quienes confía el cumplimiento
de funciones de mando de naturaleza y duración determinadas y Es preciso señalar que el ejercicio de la democracia directa se
sobre cuya gestión conserva el derecho a una fiscalización regular. amplía a otras esferas de participación, las cuales en doctrina
constituyen aquellas otras formas diferentes a la elección de dig-

1
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., p. 214.
J
1
Ibídem, p. 86. BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constitucional, op. cit., p. 295.
232 CAPÍTULO ffl: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 233
PENSAMIENTO POLÍTICO
HEREJES

nidades y, por cuyo conducto, el ciudadano, sin intermediación algu- 5. Fiscalizar los actos del poder público.
na, se expresa sobre temas de interés general. 6. Revocar el mandato que hayan conferido a las autoridades
de elección popular.
De la mano con la Constitución ecuatoriana de 2008, pasemos 7. Desempeñar empleos y funciones públicas con base en
revista a los principios básicos que caracterizan a la democracia méritos y capacidades, y en un sistema de selección y desig-
directa, para luego revisar sus mecanismos de aplicación. La pre- nación transparente (...).
misa mayor la descubrimos cuando se consagra que: "La sobe- 8. Conformar partidos y movimientos políticos, afiliarse o des-
ranía radica en el pueblo, cuya voluntad es el fundamento de la afiliarse libremente de ellos (...).
autoridad, y se ejerce a través de los órganos del poder público y
de las formas de participación directa previstas en la Constitu- Como se podrá colegir, el constitucionalismo ecuatoriano, inserto
ción" (Art. 1, inciso segundo). Para el ejercicio de los derechos ciu- en los conceptos de la democracia moderna, supera a aquella
dadanos de participación directa se reconocen, entre otros, los "exclusiva" forma de participación de la sociedad en la política
siguientes principios (Art. 11):
que se tradujera, en esencia, en la elección de sus representantes.
Por esta vía, de cara a los nuevos mandatos constitucionales, el
• Numeral 1. Los derechos se podrán ejercer, promover y exi- voto se constituye en un derecho inherente al ejercicio de todas
gir de forma individual o colectiva ante las autoridades com- las varias formas de democracia directa, que amplían al mandante
petentes (...).
(conceptualmcnte al pueblo) la posibilidad de que exprese su
• Numeral 2. Todas las personas son iguales y gozarán de los opinión respecto de los diversos asuntos y materias en que se
mismos derechos, deberes y oportunidades, desarrollan los preceptos relativos a los "derechos ciudadanos de
• Numeral 4. Ninguna norma jurídica podrá restringir el con- participación".
tenido de los derechos ni de las garantías constitucionales.
• Numeral 6. Todos los principios y derechos son inalienables, En este Manual hemos destacado, por otro lado, el debilitamien-
irrenunciables, indivisibles, interdependientes y de igual jerar- to del sistema democrático, en cuanto éste restringía la participa-
quía. ción ciudadana a la designación de sus representantes (democracia
• Numeral 9. El más alto deber del Estado consiste en respetar representativa). En efecto, ese debilitamiento nace de cuatro causas
y hacer respetar los derechos garantizados en la Constitución. principales que se alimentan mutuamente: 1. La distancia que se
establece entre los representantes y representados; 2. La escasa
La Carta Política, al apuntar los derechos de participación, en el Capí- visibilidad que tienen los ciudadanos hacia las actividades enco-
tulo quinto del Título II, expresamente dispone que las ecuato- mendadas a sus representantes; 3. El carácter esporádico de las
rianas y los ecuatorianos gozan de los derechos (Art. 61) de: elecciones, que relega a la ciudadanía a determinados momentos
específicos; y, 4. El escaso control a los representantes por los
1. Elegir y ser elegido. representados344.
2. Participar en los asuntos de interés público.
3. Presentar proyectos de iniciativa popular normativa. 344
4. Ser consultados. PARTICIPACIÓN CIUDADANA, Democracia Directa: principios básicos y su
aplicación en el Ecuador, folleto de difusión ideológica, Quito, Ecuador, 2008, p. 7.
234 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 235
HEREJES

Tales causas, a las que bien pueden agregarse otras, nos revelan la "formas" de democracia directa346: la iniciativa legislativa, la con-
insatisfacción de los procedimientos propios del sistema de parti- sulta popular y la revocatoria del mandato.
cipación política ciudadana y la apatía generada en la población,
lo cual nos conduce hacia la pérdida de legitimidad de la demo- Hay riesgos al introducir estas normas y sus respectivos procedi-
cracia y a la ausencia de apoyo popular a los actores políticos. mientos. A fin de evitar que esto suceda, es necesario definir con
claridad el ejercicio de participación ciudadana sobre las citadas
En ese escenario y para corregirlo es imperioso introducir meca- formas, consubstanciales a la naturaleza y fines de la democracia
nismos y procedimientos que incorporen otras formas de partici- directa, y evitar que tengan cabida situaciones o mecanismos que
pación directa, como las que anticipamos en líneas anteriores. las desnaturalicen.
Aquellas otras formas deben contribuir a cerrar la brecha entre
representados y representantes; deben ofrecen los instrumentos Desde el pasado, con las limitaciones marcadas durante el proce-
de control a los representantes; deben generar la posibilidad de so de democratización, la principal forma de participación directa
que la ciudadanía mantenga el interés en la actividad política; y de la sociedad en la política -acaso la única- fue y es la elección de
deben despejar de los ámbitos políticos los velos con los que sus representantes. El voto se constituiría en el mecanismo me-
tienden a cubrirse. diante el cual la ciudadanía expresa su opinión, y es a través de
éste que elige libremente a las personas que, en su nombre, go-
En la publicación de nuestra referencia345 al encuentro de esos bernarán y tomarán las decisiones rectoras en la sociedad. En ese
objetivos se invoca que en el proceso de afianzamiento de la de- sentido, las personas en goce de sus derechos políticos tienen
mocracia directa deben cumplirse tres condiciones: a) la partici- derecho al voto universal, igual, directo, secreto y escrutado
pación del conjunto de ciudadanos, sin ningún tipo de exclusión; públicamente; es obligatorio a partir de los dieciocho años de
b) tal participación debe realizarse de manera directa, sin inter- edad, y facultativo para las personas entre los dieciséis y diecio-
mediarios de ellos; y, c) cada individuo participará en su condi- cho años de edad, para los mayores de sesenta y cinco años, para
ción de ciudadano, lo que se traduce en la existencia del derecho los ecuatorianos que habitan en el exterior, y para los integrantes
a ejercer los actos de votación. de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, así como para
las personas con discapacidades, de acuerdo con las normas
Anotemos que en el plano doctrinario, tanto en el campo consti- constitucionales vigentes desde el año 2008. En el ítem 2.4. infra
tucional como del Derecho Político, aún no hay un acuerdo entre abordaremos, específicamente, el tema de la democrada representati-
los diversos tratadistas para definir unívocamente lo qué es, lo va. Al momento queda registrada esta forma de participación
qué debe ser y cuáles son las formas que caracterizan a la demo- directa.
cracia directa. En cambio, si nos remitimos a los objetivos de ella
advertiremos que se han aplicado en la praxis, a más de las elec- Una segunda forma se vincula con la partidpadón (de los ciudada-
ciones de representantes (demacrada representativa), tres maneras o nos) en los asuntos de interés público. Al respecto, la Constitución de
2008, en el Título IV sobre la 'Tarticipación y Organización del

5 1
Véase-Capítulo I, ítem 4.4.4. Pormas de expresión democrática. Véase Capítulo I, ítem 4.4.4. Formas de expresión democrática.
236 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO UI: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 237
HEREJES

Poder", incorpora una seria de normas que se refieren a la 'Tarti- Persiste, por cierto, en el ámbito y competencia de la Función
cipación en democracia", de las que nos interesa puntualizar Legislativa (Asamblea Nacional) la facultad de: "Expedir, codifi-
aquellas que consagran los 'Trincipios de participación" (Art. 95) car, reformar y derogar las leyes, e interpretarlas con carácter
y los mecanismos de aplicación. Allí se reconoce, en forma indi- generalmente obligatorio" (Art. 120.6). Para el procedimiento
vidual y colectiva, la participación protagónica en la toma de deci- legislativo se diferencian las atribuciones sobre los trámites de
siones, planificación y gestión de los asuntos públicos, y en el "las normas generales de interés común", según se traten de leyes
control popular de las instituciones del Estado y la sociedad y de orgánicas o de leyes ordinarias, y se ordena el encauzamiento de
sus representantes, a cuyo efecto se postula el desarrollo de "un "la iniciativa para presentar proyectos de ley".
proceso permanente de construcción del poder ciudadano" y se
consagra que "La participación de la ciudadanía en todos los asun- Con apertura al ejercicio de la democracia directa para las iniciati-
tos de interés público es un derecho, que se ejercerá a través de los vas legislativas se dispone que los ciudadanos que estén en goce
mecanismos de la democracia representativa, directa y comunita- de los derechos políticos y las organizaciones sociales que cuen-
ria". Como se aprecia, la norma constitucional apunta hacia un ten con el respaldo de por lo menos el cero punto veinticinco por
mecanismo nonato, apenas en génesis, tal es la construcción del ciento de quienes se hallaren inscritos en el padrón electoral na-
poder ciudadano y cómo se canalizará la "organización colectiva" cional (Art. 134.5) podrán presentar proyectos de ley, iniciativa
que dé cabida a la acción ciudadana, individual o colectiva, según popular que alcanza a las propuestas de creación, reforma o de-
proceda. rogatoria de normas jurídicas ante la Función Legislativa o cual-
quier otro órgano con competencia normativa (Art. 103). En
Otra forma de participación se manifiesta mediante el derecho todo caso, tal reconocimiento en el ámbito de la formación de
ciudadano para presentar proyectos de iniciativa popular norma- leyes equivale a considerar como una forma de democracia dire-
tiva, lo que en doctrina se reconoce como la inidativa legislativa, cta, aunque explícitamente no se la trate de esa manera en vista
bien para la expedición de nuevas leyes, modificación de las exis- de los condicionamientos constitucionales establecidos, pues en
tentes e incluso la revocatoria de las actuales. El tratamiento y sus la práctica se trataría de un endoso del derecho ciudadano a un
mecanismos son diversos. El procedimiento constitucional en poder del Estado.
esta materia, con la mirada en el ordenamiento histórico ecuato-
riano, apuntaba como un derecho ciudadano transferido a las De otro costado, esa participación ciudadana inherente a la inida-
cámaras legislativas, exclusivamente. Se ampliaría a las facultades tiva legislativa, encuentra límites más severos al tratarse de las re-
del Ejecutivo al reconocer al Presidente de la República la calidad formas a la Constitución de la República, y por ende restringe el
de colegislador. En la actualidad, al consagrar las formas de de- ejercicio de los derechos inrrunentes de la democracia directa.
mocracia directa, el ejercicio de la iniciativa legislativa tiene un Hacia ese aserto brindemos atención a lo dispuesto en el Título
nuevo derrotero y traza los mecanismos de expresión y de expe- IX relativo a la "Supremacía de la Constitución", en el cual se
dición de normas jurídicas, incluso las de carácter constitucional. incorpora el Capítulo tercero que establece las normas funda-
mentales para la "Reforma de la Constitución" (Arts. 441 a 444).
Así, para la enmienda de uno o varios artículos (propuesta que no
debe alterar la estructura fundamental de la Constitución, ni el
238 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO ID: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 239
HEREJES

carácter y elementos constitutivos del Estado, ni establecer res- gobiernos autónomos descentralizados, sobre temas de interés
tricciones a los derechos y garantías, ni modificar los procedi- para su jurisdicción; o de la iniciativa ciudadana (democracia dire-
mientos de reforma constitucional) se realizará mediante referén- cta), sobre cualquier asunto. En todos estos casos -lo señala
dum, convocado por el Presidente de la República o por la ciu- explícitamente- se requerirá dictamen previo de la Corte Consti-
dadanía con el respaldo de al menos del ocho por ciento de los tucional acerca de la constitucionalidad de las preguntas propues-
inscritos en el registro electoral (Art. 441.1)347, o por iniciativa de tas.
un número no inferior a la tercera parte de los miembros de la
Asamblea Nacional. Aquí cabe una glosa importante: al conver- Además, se prevé la posibilidad de la convocatoria a Asamblea
tirse la autoridad (Ejecutivo o Legislativo) en el sujeto convoca- Constituyente (Art. 444) a través de consulta popular, solicitada por
dor, la consulta pierde la parte más importante de su contenido y el Presidente de la República, por los dos tercios de los miembros
de su función. Los especialistas debaten sobre la conveniencia o de la Asamblea Nacional, o por el doce por ciento de los ciuda-
inconveniencia de esta atribución de facultades al Presidente o a danos inscritos en el registro electoral. Por esa vía, la nueva Cons-
los legisladores (mandatarios de elección popular) ya que, al titución, emanada de la Asamblea Constituyente, será aprobada
hacerlo así, se tiende a transgredir el núcleo de la consulta popu- por referéndum con la mitad más uno de los votos válidos.
lar -manifestación de la democracia directa- que se fundamenta
en la potestad ciudadana para voluntariamente expresar su deci- Se trata, luego de lo expuesto en los párrafos precedentes, de una
sión y canalizar sus demandas. cuarta forma de participación directa, que tiene que ver con el
derecho ciudadano para ser consultado, lo cual en doctrina ad-
Con sujeción al procedimiento, la iniciativa de reforma constitu- quiere la figura de consulta popular. Es interesante advertir que to-
cional debe ser tramitada por la Asamblea Nacional. Una vez dos los países de América del Sur han introducido alguna moda-
aprobado el proyecto de reforma constitucional, se convocará a lidad de consulta popular en su ordenamiento jurídico. Desde
un referéndum (democracia directa) dentro de los cuarenta y cinco 1990 hasta 2007 la consulta popular se ha utilizado en veinticinco
días siguientes, para su aceptación o negativa. Si la Función Le- ocasiones en los países sudamericanos. Después del Uruguay,
gislativa no llegase a tratar la propuesta de reformas, los propo- país que ha utilizado este recurso con siete consultas nacionales,
nentes podrán solicitar al Consejo Nacional Electoral que convo- nuestro país ocupa el segundo lugar, con seis a nivel nacional
que a consulta popular (democracia directa). (incluida la consulta realizada en 1978) y cinco veces en el ámbito
provincial. En el Ecuador, con ciertas modalidades, la consulta es
La Constitución vigente confiere al organismo electoral (Función obligatoria.
Electoral) la atribución para convocar a consulta popular (Art. 104)
"por disposición" del Presidente de la República, sobre asuntos Al tenor de lo anterior conviene tener presente el marco doctri-
que éste estime convenientes; o de la máxima autoridad de los nario. En ese estadio la consulta popular es considerada como la
materialización de dos derechos de la ciudadanía. El primero es el
347 derecho de la población a ser consultada sobre temas de carácter
Constitución de la República del Ecuador (RO 449: 20-oct-2008), art. 103, inciso
tercero: 'Tara la presentación de propuestas de reforma constitucional se requerirá el general, vale decir, sobre cualquier asunto. El segundo es su dere-
respaldo de un número no inferior al uno por ciento de las personas inscritas en el re-
gistro-electoral".
cho a convocar a consulta y someter a ella temas que considere
240
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 241
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de importancia o prioritarios para la sociedad. En la primera mo- otorgado electoralmente a un magistrado de naturaleza represen-
dalidad la ciudadanía tiene un carácter pasivo, mientras que en la tativa antes de que cumpla el período para el cual fue elegido"349.
segunda asume una posición positiva. En efecto, la forma pasiva
se concreta cuando son las autoridades quienes tienen la potestad "Es -agrega- un mecanismo constitucional para asegurar la res-
de convocar a consulta sobre temas que consideren de interés o ponsabilidad de los gobernantes". Para Bernaschina la revocato-
sobre los cuales sea necesaria la opinión directa de la ciudadanía; ria "viene a ser un complemento de la iniciativa popular y un medio
por lo general, es una manera de legitimar las decisiones de los para asegurar que los representantes realicen la voluntad del pue-
representantes o, también, de transferir esas decisiones a la ciuda- blo (...) con esta forma se viene a ratificar la teoría de que la re-
danía. La forma activa, por su parte, se materializa en la convoca- presentación es un mandato imperativo"350.
toria directa por parte de la población, ya sea a través de sus pro-
pias organizaciones o de agrupaciones conformadas para este fin. En doctrina la revocatoria puede ser directa o indkecta. El trata-
Por cierto, para su ejecución deben observarse determinados dista chileno destaca que: "Es directa cuando el pueblo aprueba
requisitos: respaldo de firmas, calificación de los temas, forma en la destitución lisa y llana del representante. Es indkecta cuando la
que serán redactadas las preguntas. Desde la perspectiva de sus moción tiene por objeto llamar a nuevas elecciones; si el o los
efectos también existen dos modalidades de consulta: como ple- representantes no son reelegidos, indkectamente se les ha aplica-
biscito o como referéndum. Se sostiene, aunque no hay un acuerdo do sanción.- También es indkecta cuando es el resultado de otro
entre los especialistas acerca de las características de cada una de acto"351. Trae como ejemplo, para este caso, lo ocurrido en Espa-
tales modalidades y sus diferencias, que el referéndum genera un ña cuando el Presidente fue destituido por haber disuelto las Cor-
mandato vinculante, es deck de acatamiento inmediato y obliga- tes por segunda vez (...) cuando era atribución de éste hacerlo en
torio, en tanto que el plebiscito no tiene tal carácter*48. una sola ocasión.

Una quinta forma de democracia directa incorpora como dere- La Constitución ecuatoriana de 1998 incorporó la revocatoria del
cho ciudadano a la revocatoria. Borja nos introduce al tema recor- mandato, pero referida a los diputados y a los gobiernos autó-
dando el significado de la palabra inglesa ncaü, la misma que invo- nomos locales. Por su parte, la Constitución de 2008 amplía y
lucra la anulación o derogatoria de algo, dejarlo insubsistente. desarrolla el tema al incorporar que "Las personas en goce de los
"Esta palabra tiene un sentido jurídico amplio, especialmente derechos políticos podrán revocar el mandato a las autoridades
vinculado con el derecho civil y el mercantil, y uno específica- de elección popular.- La solicitud de revocatoria del mandato
mente político, ligado al derecho constitucional.- Desde esta podrá presentarse una vez cumplido el primero y antes del último
última perspectiva -dice-, el recall es una institución jurídico- año del período para el cual fue electa la autoridad cuestionada.
política que consiste en la opción que se da a los electores para Durante el período de gestión de una autoridad podrá realizarse
que puedan, en nueva votación, revocar el mandato político
349
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit, p. 817, «el subrayado es
nuestro».
350
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constitucional, op. cit., p. 314,
8
PARTICIPACIÓN CIUDADANA, Democracia Directa: principios básicos y su «el subrayado es nuestro».
aplicación en el Ecuador, op. cit., pp. 13-1''. 351
Ibídem,p. 315.
242 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 243
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sólo un proceso de revocatoria del mandato (...)" (Art.105). Se se requerirá que la misma sea aprobada por la mayoría de los
señalan, a manera de requisito, los porcentajes que deben respal- votos válidos (esto supone un requerimiento mayor que el esta-
dar a la solicitud, según se trate de la revocatoria del mandato blecido para la elección), salvo el caso de la revocatoria del Presi-
presidencial o bien encaminada a otras autoridades impugnadas. dente de la República en cuyo caso se requerirá "la mayoría abso-
luta de sufragantes".
Un escenario reconoce que es atribución de la Función Legislati-
va, entre otras, resolver el cese de las funciones del Presidente de En cuanto a los requisitos se añade también un mínimo de res-
la República, de acuerdo con lo prescrito en la Constitución (Art. paldos ciudadanos para el inicio del proceso, expresados en un
120.2). Otro escenario establece que es atribución del Presidente número determinado de firmas. Este nivel de exigencia tiene su
de la República "disolver la Asamblea Nacional cuando, a su explicación en la búsqueda de un balance entre la expresión de la
juicio, ésta se hubiera arrogado funciones que no le competen voluntad ciudadana y la preservación de la estabilidad institucio-
constitucionalmente, previo dictamen favorable de la Corte nal.
Constitucional; o si de forma reiterada e injustificada obstruye la
ejecución del Plan Nacional de Desarrollo, o por grave crisis polí- 2.4. Democracia Representativa
tica y conmoción interna.- Esta facultad podrá ser ejercida por
una sola vez en los tres primeros años de su mandato" (Art. 148, Hurgar en el pasado nos permite conocer, recoger y recopilar
incisos primero y segundo). Bien se advierte que ninguno de am- manifestaciones y conductas que informan la naturaleza y el al-
bos escenarios corresponde propiamente al ejercicio del derecho cance de los actos políticos y las expresiones normativas desarro-
ciudadano de revocatoria, esencia misma del concepto de demo- lladas a lo largo del tiempo. Allá, en ese acervo patrimonial histó-
cracia directa. rico, encontramos formas de creaciones jurídicas encaminadas a
atenuar la autocracia enquistada en el poder y a desterrar definiti-
No obstante, conocida en el lenguaje político popular con la ex- vamente las monarquías absolutas. Hallamos, asimismo, vestigios
presión de muerte cruzada, el inciso segundo del indicado artículo, de representación, sin atender, por cierto, un tipo ideal de demo-
dispone que tras la publicación del decreto de disolución de la cracia. Ubicamos, además, testimonios de la evolución constitu-
Asamblea Nacional, el Consejo Nacional Electoral (Poder Elec- cional, que arrancan desde esos antecedentes primarios y van
toral) "convocará para una misma fecha a elecciones legislativas y paralelos con los orígenes de la ciencia política. Llegamos, en un
presidenciales para el resto de los respectivos períodos". Ésta momento, a identificar la ficción de la soberanía nacional que
operaría invocando el artículo 106, en cuanto dispone que: CCE1 consagró el gobierno representativo, como expresión jurídica
Consejo Nacional Electoral, una vez que conozca la decisión del endosada a reproducir la manifestación popular, más tarde inscri-
Presidente de la República o de los gobiernos autónomos descen- ta como una de las formas de la dei locracia directa.
tralizados, o acepte la solicitud presentada por la ciudadanía (...)
convocará a referéndum, consulta popular o revocatoria del manda- Biscaretti aborda con profundidad el complejo análisis sobre el
tó\ que deberá cumplirse dentro de los plazos determinados por concepto y alcance de la representación política, y en el afán de su-
la citada norma constitucional. Para la revocatoria, al igual que perar ks controversias que levanta el tema, lo desbroza cavilando
para los asuntos propuestos a referéndum o a consulta popular,
244
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO UI: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 245
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en su naturaleza, en sus fundamentos jurídicos y en los requisitos de sub- Al referirse a los requisitos de subsistencia que se los atribuye a la
sistencitf*1.
representación política, sostiene que "se quiere mantener un sen-
tido específico de aquel particular cuidado de intereses que debe
En cuanto al primer aspecto vinculado con la representación ser propio de los órganos representativos (...) (para lo cual) es
política, o sea sobre su naturale^ anota y comenta algunas teorías menester exigir por lo menos dos requisitos esenciales, a saber: a)
que abordan el tema: la de la simple designación de capacidades; Que entre el órgano y la colectividad pueda constituirse jurídica-
la del mandato o delegación de poderes por parte del pueblo; y la mente una relación concreta, en el sentido de que los intereses en
de la representación de voluntades. En la primera reconoce que cuestión sean localizables claramente en la misma colectividad; y,
aquélla es fruto de la elección, aunque de por sí ésta no origine b) Que tal rekción de homogeneidad de intereses se establezca
una verdadera relación de representación, sino, simplemente, realmente de hecho entre la mencionada colectividad y el órgano
aparece como el mejor método de designación de los individuos. definido, por ley, como representativo, sometido siempre a una
En la segunda, vale deck, respecto al mandato o delegación de responsabilidad política ante aquélla, al menos en el acto de su
poderes de la representación política, apunta que luego de la Re- renovación periódica", pues "es preciso reconocer que no se ha
volución Francesa, el "mandato es arrancado" del principio de la encontrado hasta ahora un procedimiento eficaz distinto del elec-
soberanía popular, principio que fue desvirtuado ya que "la sobe- tivo, realizado en un ambiente de verdadera libertad (...)".
ranía corresponde jurídicamente al Estado y no al pueblo (...)".
Finalmente, en relación con la tercera teoría, vale deck, la de la La censura crítica del tratadista italiano difiere, por cierto, de los
"representación de voluntades", la niega explícitamente al soste- razonamientos de Bernaschina. Éste, al abordar las características
ner que "es evidente que la colectividad popular no tiene propia de la democracia representativa, acude a la teoría clásica y de ella
voluntad autónoma que pueda representarse (...)". Por todo lo reproduce las siguientes: 1. Elección periódica de los representan-
expuesto, formula que "la representación política entra más bien tes; 2. Dependencia de los representantes respecto de los electo-
en la categoría de representación de intereses (...) que suele darse res; y, 3. Responsabilidad de los representantes. En esencia trata
cuando cun sujeto actúa en nombre propio, pero en interés de de rescatar el contacto permanente de los representantes con el
otro'".
elector "para que así su voluntad pueda ser el reflejo del sentir
nacional". Tal dependencia -afirma- hace posible la verdadera
El mismo autor, al examinar los fundamentos jurídicos de la repre- representación. Asigna a los partidospolíticos la calidad de intermedia-
sentación política, en síntesis destaca que "es notorio cómo la rios para vincular a los ciudadanos con sus mandantes, y a partir
elección no confiere necesariamente carácter representativo", al de ello establecer las responsabilidades de los funcionarios de
no encontrar en esa designación por parte del representado su elección popular, para no destruir la característica del gobierno
fundamento jurídico; por tanto -añade- "no es ni suficiente, ni representativo. Por esa vía da cabida a la revocatoria del mandato,
indispensable que haya elección para configurar una representa- asunto al cual ya nos referimos en el tema anterior.
ción del pueblo por parte de un órgano estatal".
En la base de la representación sitúa al principio de que: "el acto
del representante vale para el representado: Si A, como represen-
352
BISCARETTI DI RUFFIA, Paolo, Derecho Constitucional, op. cit., pp. 296 y ss. tante de B, realiza un acto, se dice que ese acto ha sido realizado
246 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 247
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por B, quien responde de sus consecuencias y es el obligado"353. nual. No es impertinente insistir en que la democracia contem-
Concluye su análisis sobre los fundamentos de la representación poránea -sin perjuicio de lo expuesto en el ítem 2.3. supra sobre
con la categórica aseveración de que: "La teoría de la representa- la "Democracia directa: principios y aplicación"-, es esencialmen-
ción no es más que una ficción, como lo es la de suponer que los te representativa, con todos los dobleces y censuras a los que nos
actos ejecutados por el representante vale como si los hubiera hemos referido al inicio de este tema. Hemos dicho que la demo-
realizado el pueblo, al que se considera un elemento del Estado". cracia representativa es una de las formas más cercanas al ejerci-
cio pleno de la democracia directa. Reconocemos que, en efecto,
Borja, desde su perspectiva analítica, conduce el tema de la demo- la principal forma de participación de la sociedad en la política es
cracia representativa por otro cauce. "La democracia es y seguirá la elección de sus representantes, pero no podemos dejar de aler-
siendo una meta. El mérito de una sociedad -y de un gobierno- es tar que "La incorporación de todas las personas como ciudada-
acercarse a ella impaciente y militantemente a sabiendas de que nos (únicamente limitada por las restricciones de la edad) es uno
nunca se la alcanzará plenamente.- La sustancia de la forma de- de los factores que limita significativamente la posibilidad de par-
mocrática del Estado es \& participación popular. Esto es lo que defi- ticipación directa de toda la ciudadanía, ya que mientras más per-
ne y caracteriza al sistema. No existe democracia sin participa- sonas sean reconocidas como sujetos políticos, menor será la
ción. Por tanto, no hay para qué hablar de democracia participa- proporción de los políticos activos"355. ¡Paradoja de paradojas!
tiva. Esto es casi un pleonasmo. La democracia es participativa o ¡Utopía y praxis!
no es democracia"354.
¿Debilitamiento del sistema democrático? Nuestra propuesta
Con estas premisas fundamentales -añadida la ética política- el apunta hacia el fortalecimiento del Estado de Derecho; en ese
tratadista ecuatoriano apunta un concepto de Perogrullo: "Entre marco caben todas las formas de democracia directa, como mo-
la masa popular y el ejercicio del poder siempre hay personas dalidades complementarias a la democracia representativa: vale
interpuestas, dado que hasta hoy no ha podido resolverse la con- decir, gobernantes elegidos por votación universal, secreta y lim-
tradicción que se planteó -y que cada vez asume mayor fuerza- pia; una sociedad que se alimente con la existencia y el reconoci-
entre el pueblo, titular de la soberanía, y la imposibilidad física del miento de las libertades y de las garantías que hagan posible la
gobierno directo. La fórmula que se ideó para resolver esta con- libre expresión de los ciudadanos.
tradicción, aunque deja mucho que desear, fue la del sistema repre-
sentativo, en que el poder se ejerce por personas que, elegidas por -III-
el pueblo, actúan en su nombre y en representación y le ligan con
sus actos". 3. Instituciones legales articuladoras de la democracia

Vista la cuestión en esos términos cabe en este espacio llamar la Reconocemos, con otros autores, que la formación de una con-
atención del lector al párrafo final de la página (...). de este Ma- ciencia jurídica sólo opera como resultado de un proceso comple-

53
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constitucional, op. cit, pp.
355
302-303. PARTICIPACIÓN CIUDADANA, Democracia Directa: principios básicos y su
354
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., pp. 215-216. aplicación en el Ecuador, op. cit., p. 7.
248 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO HI: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 249
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to de maduración, y cuando esto ocurre las instituciones adquie- ciedades políticas. Para decirlo de la manera más simple: es el
ren "caracteres biológicos fundamentales", según atinada expre- conjunto de normas que ordenan la vida política de un pueblo"357.
sión de Sánchez Viamonte. Este tratadista argentino coincide con
J. Declareuil en cuanto al reconocimiento del derecho imtituáonali- Hay que advertir, no obstante, que: "el derecho político obedece,
%ado, es decir, según sus palabras, el derecho "constituido no sólo en mucho, a factores reales de poder que, al margen de las leyes,
como un sistema o continente normativo y formal, sino, también, dejan su impronta en la vida pública de una comunidad". El tra-
como una conciencia humana y social, que le da contenido, esta- tadista ecuatoriano, con citas de otros estudiosos, discurre alrede-
bilidad y perdurabilidad"356. dor de la "verdad política" y pone en duda que ésta pueda cono-
cerse a través del derecho constitucional. Nos dice, con propie-
Algo más, que conlleva nuestra coincidencia. En realidad, la con- dad, que "El derecho pertenece al mundo de las normas, del 'de-
tinuidad no es suficiente, por sí misma, para crear una institución. ber ser'. La política, al mundo del 'ser': es un dato de la realidad".
"Sólo se institucionaliza lo que adquiere vitalidad orgánica, lo que ¿Son estos conceptos antinomias de la institucionalidad del dere-
se incorpora a la sociedad con caracteres anátomo-fisiologicos.- cho político? En nuestra opinión, no. Es evidente que un conjun-
Se podría deck que el material plástico y cambiante de que está to de circunstancias, propias del momento histórico en que se
formado el Derecho, adapta sus formas a las exigencias de un producen, promueven y plantean el problema político formal del
constante fluir, característico de la vida social a lo largo de la his- constitucionalismo. Por esa vía se canalizan respuestas y reaccio-
toria. Cuando ese material plástico fragua, es deck, se solidifica o nes humanas y sociales que, luego, se decantan en contenidos
consolida -tal como ocurre con el yeso o el cemento-, sus formas normativos ordenadores del proceso formal de ese constituciona-
adquieren fijeza definitiva. En ese momento se fragua la institu- lismo. Cabe, entonces, reconocer que toda institución es la esta-
ción", tal es la sabia admonición de Sánchez Viamonte. bilización de formas necesarias para el logro de esa reciprocidad.

Con estas raíces conceptuales, que forman el andamiaje de lo que "Conviene distinguir -apunta Sánchez Viamonte- entre lo organi-
en este tema hemos inscrito como "Instituciones legales articula- zado y lo orgánico. En principio lo orgánico es natural, y lo orga-
doras de la democracia", trataremos de dilucidar los principales nizado artifidaL Cuando las formas jurídicas creadas artificiosa-
contenidos de los puntos que reseñamos a continuación. mente llegan a convertirse en formas orgánicas, se llaman institu-
ciones, y a eso se llega únicamente cuando la forma adquiere
3.1. Instituáonalidad del Derecho Político consistencia, rellenada por un conciencia viva y operante, que
actúa desde dentro hacia fuera"358.
Borja define al derecho político como "la rama del derecho público
que se encarga de regular la estructura, organización, funciones y Colofón de lo expuesto: sin perder de vista las "condiciones" en
cumplimiento de los fines del Estado y de cualesquiera otras so- que se producen o manifiestan los hechos políticos, existe la insti-
tucionalidad del derecho político, en cuanto una institución es un

J57
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit, p. 242.
356 358
SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Mam/al de Derecho Político: los problemas de la demo- SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Político: los problemas de la demo-
cracia; op. cit., p. 123. cracia, op. cit., p. 124.
250 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO ID: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 251
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sistema orgánico de normas vivas y operantes, emancipado de los constitucionalismo moderno: legislativo, ejecutivo y judicial, sepa-
hechos que le rodean y del tiempo en que se producen. "Es pre- rados y limitados entre sí: "Para que no se pueda abusar del po-
ciso diferenciar el derecho político, que se ocupa de las reglas que der, es preciso que el poder detenga al poder". Rousseau (1712-
rigen la vida de una comunidad política, de la áenáapolítica, que es 1778) acude con la propuesta del contrato social; su pensamiento
el estudio de las realidades y naturaleza de los fenómenos políti- político filosófico influiría en la génesis de la formación del Esta-
cos (...) el derecho político se mueve en el mundo de las normas do. "La guardia y custodia del derecho natural debe confiarse a la
y la ciencia política, en el de los objetos mismos". mayoría del pueblo". Cada individuo -sostuvo-, al obedecer a la
voluntad general, se autolimita a sí mismo y su voluntad queda
3.2. lúa clásica división de los poderes: teoría de los pesos y contrapesos supeditada a la voluntad general.

Lo expuesto en el tema 3.5. en relación con ccLos órganos y A esa troika genial del pensamiento político-jurídico, cabe añadir
competencias" (Capítulo II de este Manual) anticipa, en buena a Tocqueville (1805-1859), quien al jerarquizar a la igualdad la
parte, los razonamientos que complementariamente pasamos a traduce como la expresión esencial en la que descansa la ley. Con
exponerlos. agudeza reflexiona sobre el "presente y futuro de la libertad en el
seno de los nuevos sistemas sociales igualitarios que se irían im-
Lugar común al abordar la soberanía popular de los poderes del plantando por doquier".
Estado es la filosofía jurídica, que reside, en su esencia más pura,
en el pensamiento de tres grandes ideólogos, a los cuales ya nos Con la república democrática, el gobierno dejó de ser autoridad
hemos referido: Locke, Montesquieu y Rousseau. "Es una reac- personal. ccEn teoría, el soberano rey fue sepultado por el sobera-
ción contra el absolutismo, proclamando la existencia de princi- no pueblo, cuya representación, como mandante, es ejercida por
pios provenientes de la soberanía popular y del individuo que mandatarios o servidores de la voluntad popular"360.
están por encima de los gobernantes, que se ha convertido en
estandarte de lucha contra las tiranías y dictaduras"359. Recuérdese En el Capítulo II de este Manual revisamos con detenimiento los
que para Locke (1632-1704) existían normas eternas y de justicia, tres clásicos poderes, funciones o ramas del Estado, e incluso
superiores a los gobernantes y obligatorias para todos. Ya Aristó- incorporamos a la función electoral y de transparencia y control
teles había hablado de la separación de poderes. Todavía hoy social, consagradas como tales en el constitucionalismo ecuato-
tiene validez la clasificación aristotélica, desarrollada magistral- riano, a partir del año 2008.
mente bajo la sugestión del sistema inglés a través del pensamien-
to de Charles Louis de Secondat, nombre de pila de Montesquieu Claro está que ninguno de los tres poderes clásicos se limita es-
(1689-1759). Éste, con sus añoranzas y su doctrina se levanta trictamente a su función principal específica como autoridades
contra el abuso del poder, para lo cual considera que: "el poder gubernativas: dictar la ley, aplicarla y ejecutarla. Cada una desem-
tiene que ser contrapesado por el propio poder", y construye la peña, a la vez, las otras dos funciones, "sin perder por eso su
separación de poderes en base a la cual se fundamenta todo el
360
SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Político: los problemas de la demo-
}
BLANCO, Salvador Jorge, Introducción al Derecho, op. cit., pp. 194 y ss. cracia, op. cit., p. 211.
252 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 253
HEREJES

particularidad distintiva, necesaria para la división del trabajo - balanza de poderes, considerada como tal la división de poderes,
argumenta Sánchez Viamonte-, para el perfeccionamiento técni- vale decir, un sistema de equilibrio de fuerzas, para la "distribu-
co y para la compensación recíproca". ción más o menos equilibrada de funciones, atribuciones y res-
ponsabilidades entre los principales órganos directivos del Esta-
Con sentido crítico, Bernaschina al comentar la teoría de Mon- do, a fin de que ninguno de ellos, por sí solo, sea lo suficiente-
tesquieu reconoce que la misma "pasó a ser un dogma que no mente fuerte para supeditar a los otros o suprimir la libertad de
admitía discusión y que se ha planteado como postulado jurídico, los ciudadanos", según destaca Borja.
sin estudiar detenidamente su falso fundamento y las contradic-
ciones en que incurre al sostener que los poderes (punto de vista 3.3. Los mecanismos de control de los órganos del Estado
formal) o funciones (punto de vista material) son iguales e inde-
pendientes, y que deben actuar en forma coordinada"361. "Todo Estado, por la sola razón de su existencia, supone un go-
bierno y también el derecho u ordenamiento jurídico, impuesto a
El poder del Estado es uno, pero se ejerce a través de los órganos los gobernados por los gobernantes. Pero lo que caracteriza al
estatales, y cada uno asume su responsabilidad acorde con su Estado de derecho es un orden jurídico fundamental y estable,
competencia y funciones asignadas. Esta división de poderes se refie- impuesto normativamente al gobierno y a k sociedad; a los go-
re a un poder único, que se lo ejerce por medio de los diversos bernantes y gobernados.- En el Estado de Derecho, el orden
órganos, poderes o ramas del Estado. "La autoridad pública se jurídico comprende, por igual, al gobierno, a los gobernantes y a
distribuye entre los órganos legislativo, ejecutivo y judicial, de los gobernados.- En el Estado de Derecho, los gobernados se
modo que a cada uno de ellos corresponde ejercer un cúmulo hallan bajo el amparo y protección de la sociedad, contra el go-
limitado de facultades de mando y realizar una parte determinada bierno y contra los gobernantes, mediante normas impuestas a
de la actividad gubernativa", aclara Borja. todos por igual, en las cuales reside el principio de autoridad, y
cuya inobservancia priva de validez a los actos gubernativos. Por
HLstfraccionamientodel poder permite asignar a cada uno de los órga- eso afirmamos que no hay Estado de Derecho sin Constitución,
nos la potestad suficiente que genera una fuerza centrífuga, un ni puede revertir otra forma de gobierno que la republicana-
equilibrio, sustentado en los pesos y contrapesos determinados, a democrática, que nace de la soberanía popular y que asegura los
través de la ley, en las respectivas esferas de competencia. Esa derechos del hombre y del ciudadano"364.
"división de poderes es esencialmente un mecanismo de limita-
ción de las atribuciones de los órganos estatales mediante un "Estado de derecho. En su más simple acepción, es el Estado
sistema de pesosj contrapesos en el cual £el poder detiene al poder' e sometido al derecho, o sea el Estado sujeto a la acción omni-
impide el abuso de la autoridad"362. Al constitucionalista español comprensiva de la ley.- La característica fundamental de este tipo
Adolfo Posada363 cabe reconocerle la paternidad de la expresión de Estado es su entera sumisión a normas jurídicas, es decir, la
total racionalización de su hacer político con arreglo a un esque-
361
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario,' Manual de Derecho Constitucional, op. cit., p. 226.
362
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op cit, pp. 310-311.
363
POSADA, Adolfo, Tratado de Derecho Político, publicado por Librería General de Victo- 1
SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Político: los problemas de la demo-
riano Suárez, Madrid, España, 1916, p. 326. cracia, op. cit., p. 121.
254 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IH: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 255
HEREJES __

ma lógico-jurídico que regula imperativa y minuciosamente la Dos ideas complementarias que dan sentido de unidad a cuanto
actividad del Estado, las competencias de sus órganos gubernati- dejamos señalado. La primera: "no se puede fijar un límite a la
vos y los derechos de las personas, de modo que la autoridad no competencia estatal, sea máximo o mínimo. Sin embargo, gran-
puede requerir ni prohibir nada a sus ciudadanos más que en des autores -reconoce Bernaschina- sostienen que el Estado tiene
virtud de un precepto legal previamente establecido"365. un fin jurídico, ya sea para declarar, garantizar o proteger el dere-
cho, o, en otras palabras, el poder del Estado estaría limitado por
Ambos conceptos, evidentemente, apuntan en la misma direc- el derecho". La segunda: apropiándonos del pensamiento de
ción. Ligados a tales concepciones debemos anotar y destacar Kelsen, el Estado es el derecho, es la cultura, es el poder y es la
que: "El Estado es un orden jurídico coactivo y positivo; no ne- libertad, es el orden jurídico mismo, "es una forma del poder
cesita plantearse 'para qué' y 'por qué es'.- No se puede identificar político institucionalizado", dice Burdeau.
al Estado con un fin específico determinado, porque sería res-
tringir su concepto; sería circunscribir el ordenamiento jurídico a Otro elemento concurrente son los mecanismos de control de los
un punto fijo, lo que importa es reconocer su calidad de ordena- órganos del Estado, y su directa vinculación con el reconocimien-
miento jurídico supremo, no sujeto a otro orden o voluntad su- to de la supremacía constitucional, en cuanto (es el caso ecuatoriano)
perior", afirma Bernaschina366. "El orden jerárquico de aplicación de las normas será el siguiente:
la Constitución; los tratados y convenios internacionales; las leyes
Al margen de la doctrina, reproducimos a manera de ejemplo lo orgánicas; las leyes ordinarias; las normas regionales y las orde-
que ocurre en diversos ordenamiento constitucionales, tal el caso naras distritales; los decretos y reglamentos; las ordenanzas; los
de la Constitución ecuatoriana del año 2008, que trae la siguiente acuerdos y las resoluciones; y los demás actos y decisiones de los
definición y finalidades del Estado: CÍE1 Ecuador es un Estado poderes públicos" (Art. 425). Tal precisión, en extremo valiosa en
constitucional de derechos y justicia, social, democrático, sobera- un Estado de derecho, desde el punto de vista doctrinario en-
no, independiente, unitario, intercultural, plurinacional y laico" cuentra su sustento en el hecho de que: "El derecho, al cual el
(Art. 1, inciso primero). Añade, al precisar los deberes primordia- Estado debe someterse, se manifiesta a través de normas que, en
les del Estado, o, dicho de otro modo, las finalidades que se asig- conjunto, forman un ordenamiento jurídico escalonado -descrito
nan al Estado (Art. 3): "1. Garantizar (...) el efectivo goce de los por algunos juristas como pirámide jurídica- en cuya cúspide está la
derechos establecidos en la Constitución y en los instrumentos Constitución y en cuyos planos inferiores, cada vez más amplios
internacionales (...)? 2. Garantizar y defender la soberanía nacio- y diversificados, están las leyes generales, las leyes especiales, las
nal; 3. Fortalecer la unidad nacional en la diversidad; 4. Garanti- ordenanzas, los reglamentos y las demás normas de rango infe-
zar la ética laica (...); 5. Planificar el desarrollo nacional (...); 6. rior."367
Promover el desarrollo equitativo y solidario (...); 7. Proteger el
patrimonio natural y cultural del país; y, 8. Garantizar a sus habi-
tantes el derecho a una cultura de paz..."

5
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit, p. 387.
5
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constitucional, op. cit., pp.
162-163. 7
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., p. 154.
256
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 257
HEREJES

Hemos de admitir, discurriendo con lógica, que en general nin- Defensoría del Pueblo, de la Defensoría Pública General, de las
guna organización social puede tener y expresar su voluntad uni- Superintendencias, del Tribunal Contencioso Electoral, del Con-
ficada sino por medio de un órgano. "Entratándose del Estado - sejo Nacional de la Magistratura y del Consejo de Participación
del Estado de derecho- sus órganos realizan actividad oficial por Ciudadana y Control Social, y de las demás autoridades que de-
cuenta de éste dentro de los límites de su competencia (...) termine la Constitución (Art. 131).
cúmulo de potestades que las leyes asignan a un órgano estatal y
en razón de las cuales los actos efectuados por éste son imputa- Tienen atribuciones de control) expresamente determinadas en la
bles al Estado"368.
Constitución, los siguientes mecanismos: Función de Transpa-
rencia y Control Social (Art. 204), a través del Consejo de Partici-
De ello se deriva la teoría de las responsabilidades jurídica y política; la pación Ciudadana y Control Social (Art. 208.2); Contraloría Ge-
responsabilidad de los funcionarios estatales o responsabilidad neral del Estado (Art. 211-211); Superintendencias (Art. 213);
gubernamental, con sus diversos matices y grados, a saber: políti- Defensoría del Pueblo (Art. 215); Función Electoral (Art. 217), a
cos, administrativos, civiles y aun penales, para poner freno a la través del Consejo Nacional Electoral (Art. 219.2) y del Tribunal
impunidad por los actos u omisiones de los representantes elegi- Contencioso Electoral (Art. 221), sin perjuicio de sus responsabi-
dos para el ejercicio de una función pública. lidades sujetas al control de la Función Legislativa; Procuraduría
General del Estado (Art. 237.4). Referenck especial debe hacerse
La Constitución de 2008 establece que: "El Estado, sus delegata- respecto a la Corte Constitucional, convertida "en el máximo
rios, concesionarios y toda persona que actúe en ejercicio de una órgano de control, interpretación y administración de justicia en
potestad pública, estarán obligados a reparar las violaciones a los esta materia" (Art. 429), cuyos miembros "no están sujetos a
derechos de los particulares por la falta o deficiencia en la presta- juicio político ni podrán ser removidos por quienes los designen.
ción de los servicios públicos, o por las acciones u omisiones de No obstante, estarán sometidos a los mismos controles que el
sus funcionarías o funcionarios y empleadas o empleados públi- resto de autoridades públicas y responderán por los demás actos
cos en el desempeño de sus cargos" (Art. 11.9, párrafo segundo). u omisiones que cometan en el ejercicio de sus funciones.- Sin
perjuicio de la responsabilidad civil, en caso de responsabilidad
En la indicada Carta Política, al referirse al "Control de la acción penal únicamente serán acusados por el Fiscal General de la Na-
de Gobierno", consagra la potestad de la Asamblea Nacional ción (sic)369 y juzgados por el pleno de la Corte Nacional de Justi-
para proceder al enjuiciamiento del Presidente o Vicepresidente cia (...) (Art. 431).
de la República (Art. 129) por delitos, taxativamente señalados,
cometidos en el ejercicio de su mandato, cuya sanción -a través 3.4. Procedimientos y mecanismos electorales
del juicio político- atraviesa por la censura y la destitución. La
facultad legislativa alcanza, además, a los ministros de Estado, a La teoría de los derechos subjetivos ha sido combatida en su misma
los titulares de la Procuraduría General del Estado, de la Contra- concepción, que se inscribe en dos tendencias: a) La nu&ámalista,
loría General del Estado, de la, Fiscalía General del Estado, de la

J69
Debería deck Fiscal General del Estado (Art. 194), denominación utilizada a lo largo del
KELSEN, Hans, Teoría General del Derechoj del Estado, op. cit.
texto constitucional.
258 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 259
HEREJES

que niega globalmente la existencia de los derechos subjetivos, tativos de la voluntad popular, en elecciones de primero y segun-
afirmando la preeminencia del grupo sobre el individuo; y, b) La do grado. Pero también -añade- merece el nombre de sufrago el
realista, que afirma el carácter parcelario del derecho subjetivo370. acto por el cual los ciudadanos expresan una determinada volun-
Acudimos a esta fuente del derecho para rescatar las prerrogati- tad directa, acerca de un problema concreto, en forma de iniciativa
vas de naturaleza política, tales como los derechos políticos o o de referéndum plebiscitario"372.
cívicos de elegir y ser elegible, los cuales pertenecen a los ciuda-
danos: en tanto que los derechos civiles y los derechos subjetivos, Sin perjuicio de lo anotado, en este hilvanar doctrinario, es in-
en general, pertenecen a los individuos (población), independien- cuestionable asegurar que el sufragio es la base de la existencia de
temente de su nacionalidad. "Los derechos subjetivos solamente las formas democráticas de gobierno. "Quiénes eligen y cómo se
existen dentro de las previsiones del derecho objetivo que determina hace la elección son los dos problemas más importantes del su-
las condiciones de su existencia tal como el interés personal que fragio, que, respectivamente, se refieren a la composición del
lo origina y la posibilidad de disponer de su derecho"371. órgano electoral y al sistema electoral que debe emplearse para
asegurar una representación justa y racional en las elecciones plu-
Por encima de la doctrina destaquemos que la Constitución 2008 ripersonales, porque en las unipersonales no se puede hablar de
consagra que: "Las personas extranjeras que se encuentren en el proporcionalidad"373.
territorio ecuatoriano tendrán los mismos derechos y deberes que
los ecuatorianos, de acuerdo con la Constitución" (Art. 9), vale En esa materia, la mayoría de los tratadistas coinciden en apuntar
decir, con sujeción a las previsiones del derecho objetivo. No las siguientes características generales del sufragio: 1. Obligatorio;
obstante, avanza algo más. En efecto, si bien el goce de los dere- 2. Irrenunciable; 3. Personal; 4. Secreto o libre; 5. Amplio o uni-
chos políticos constituye prerrogativa de los ecuatorianos (Art. versal; 6. Igual; 7. Directo; y, 8. Proporcional. Aseguran, por cier-
61: derechos de participación), el citado artículo reconoce, en su to, que las cuatro primeras dicen relación con la naturaleza misma
párrafo final, que: "Las personas extranjeras gozarán de estos del derecho; las tres siguientes se refieren, en su orden, a las per-
derechos en lo que les sea aplicable". sonas que pueden votar, al número de votos que tiene cada ciu-
dadano y a los efectos o calidad del voto que emiten; y, por últi-
Junto al apunte precedente recordemos, al mismo tiempo, que mo, la proporcionalidad es una característica de los sistemas o
toda manifestación de voluntad colectiva, con el fin de constituir procedimientos electorales para elegir pluralidad de individuos, ya
el gobierno o decidir algún problema trascendental para los inter- que no es posible hablar de ella en los casos de elecciones uniper-
eses de la nación, toma el nombre de sufragio. Congruente con esa sonales. La doctrina, en base a tales características, profundiza en
concepción, por ejemplo, Sánchez Viamonte asevera que: "Es tres aspectos principales que comprende el estudio del sufragio:
frecuente reservar la denominación de sufragio o, por lo menos a) La naturaleza misma de esta función o derecho; b) La deter-
emplearla de un modo exclusivo, para referirse al voto en comicios minación de los individuos que pueden elegir o ser elegidos, o
electorales destinados a la designación de funcionarios represen-
372
SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Político: los problemas de la democracia,
AUBERT, Jean-Luc, Introducción al Derecho y temasfundamentales delDencho Civil. op. cit., p. 195.
373
BLANCO, Salvador Jorge, Introducción al Derecho^ op. cit., pp. 310-311. Ibídem, p. 200.
260
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO HI: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 261
HEREJES _^^_

composición del órgano electoral; y, c) Los sistemas para las elec- En las elecciones unipersonales la cuestión es más sencilla. Se
ciones pluripersonales. trata de los sistemas de mayoría. En esas elecciones debe triunfar
siempre el candidato que obtenga la mayoría de votos, base de la
La índole y naturaleza de este Manual no nos permite elucidar, en democracia. El problema, sin embargo, se origina cuando el
profundidad, todos y cada uno de los enunciados doctrinarios, de número de postulantes o candidatos (téngase como.ejemplo la
allí que remitamos al lector a la consulta de obras especializadas. nominación del Presidente de la República) abarca una amplia
No obstante, hay aspectos que deben ser registrados y comenta- nómina de aspirantes, hecho que pulveriza la votación. Si se apli-
dos; así, cuando los tratadistas dilucidan acerca del derecho o fundón case la simple mayoría acaso el ganador no obtendría el 30% de
del sufragio, de la mano con los teóricos clásicos, es procedente votos, sin perjuicio de lo cual su elección sería legal y legítima, en
rescatar que, al clasificarlos, éste figura "entre los derechos indi- tanto que el restante 70% (mayoría de sufragios) se fraccionaría
viduales (al entregar) su ejercicio al arbitrio de cada cual, ya que entre los demás candidatos con porcentajes obviamente inferio-
nadie podía ser compelido para hacer uso de ellos. En conse- res. En tal supuesto, un gobernante así limitado frente al respaldo
cuencia, el sufragio era un derecho irrenunciable, voluntario y aún popular ¿podría afirmarse que representa a la mayoría de los su-
delegable, como ocurría con el voto de los Lores en Inglaterra, fragantes? La democracia, sin duda, entraría en una fase de ingo-
que podían votar por medio de apoderados. Por otra parte, al ser bernabilidad. Otra sería la situación si uno de los postulantes
considerado en esa forma todos los individuos, sin distinción alcanzase el 50% más 1 votos, en cuyo caso la ganancia traduciría,
alguna, podían intervenir en las elecciones, pues ese derecho co- incuestionablemente, la expresión mayoritaria del electorado.
rrespondía a todos los miembros de la comunidad (...). En esas Esta es la fuente del denominado mecanismo de la mayoría abso-
circunstancias, sólo las personas determinadas en la ley pueden luta. En todo caso, hacia la solución de los problemas originados
ejercer esta función y siempre que respecto de ellas concurran los por las multicandidaturas para elecciones unipersonales y corregir
requisitos exigidos por las normas generales"374. De ello se deriva las derivaciones de los "porcentajes no representativos" de la
la exclusión de algunas, así como el carácter facultativo para otras. voluntad mayoritaria, surgió el sistema del balotaje, que se expresa
mediante la segunda rueda electoral en los sistemas de elección
Desde otro ángulo, el ejercicio del sufragio y sus efectos plantea-
universal, que exige la mayoría absoluta de votos para elegir al
ron la necesidad de introducir pa¿tatiws o correctivos del sufragio univer-
gobernante, cuando ninguno de los candidatos la ha alcanzado.
sal, mediante el establecimiento de sistemas electorales que dan
El proceso electoral ecuatoriano, en este caso, desde 1978 (en-
representación a las minorías, modalidad que, por cierto, desvir-
marcado en la reestructuración jurídica del Estado) se realiza
tuaba en su esencia el sufragio universal, tras haberse contamina-
mediante una segunda vuelta entre los dos candidatos que hubie-
do con el fraude, cohecho y falsificación o adulteración electora-
ren obtenido mayor votación, de manera que el ganador alcance
les. En la bitácora de este proceso inacabado se apuntan meca-
la mayoría requerida de votos375.
nismos como el voto plural, voto múltiple y voto familiar, o el
voto indirecto o graduado, o el voto de la representación gremial
o de los intereses grupales, v. g. el corporaüvismo.

374 375
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mai o, Mam/al de Derecho Constitucional, op. cit., pp. BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., p. 91, «recoge los
364-367.
antecedentes históricos del "balotaje"».
262 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 263
HEREJES

El concepto de representarían proporciona/ y sus sistemas se aplica A este respecto es ilustrativo recoger, a continuación, la reciente
para las elecciones pluripersonales, propias de la composición de experiencia ecuatoriana aplicada durante el proceso de elabora-
órganos colegiados, como la legislatura y los gobiernos locales y ción y aprobación de la Constitución 2008. Recuérdese que en la
regionales. Funciona, pues, cuando hay que elegir más de un re- consulta popular (una de las formas de ejercicio de la democracia
presentante. Los sistemas electorales más reconocidos se los cla- directa), del 15 de abril de 2007, el pueblo ecuatoriano aprobó la
sifica de la siguiente manera: convocatoria a una Asamblea Constituyente de plenos poderes
(sistema mayoritario). A continuación, el 30 de septiembre de
1. Sistemas que sólo dan representación a las mayorías y mi- 2007, el pueblo ecuatoriano, mediante elecciones libres, universa-
norías, con dos variantes: les y directas (democracia representativa), eligió a 130 ciudadanos
a) El sistema de lista completa, llamada "plancha"; y, como sus mandatarios para conformar la Asamblea Constituyen-
b) El sistema de los colegios múltiples uninominales. te. Hacia esos propósitos fueron aprobados el Estatuto de Elec-
ciones, Instalación y Funcionamiento del órgano constituyente, y
2. Sistemas que dan representación a las mayorías y minorías, luego el Reglamento de Funcionamiento de la Asamblea.
con esta clasificación:
c) Sistemas empíricos: lista completa y voto acumulati- El Estatuto de la Asamblea, en cuanto es aplicable al tema que
vo; y, estamos tratando, dispuso que estaría integrada por 130 asam-
d) Sistemas proporcionales o racionales, que tienen a su bleístas, con sus respectivos suplentes, distribuidos así: 100 elegi-
vez varias modalidades: dos por circunscripción electoral provincial; 24 por circunscrip-
i. Sistema del cuociente electoral, o sistema ción nacional; y 6 por ciudadanos ecuatorianos domiciliados en el
de Andrae y Haré, exterior (Art. 3). Sobre la forma de elección dispuso que todos
ii. Sistema de doble cuociente, los ecuatorianos votaran en la circunscripción nacional, así como
iii. Sistema del coeficiente, en la circunscripción provincial donde tienen domicilio. Para los
iv Sistema del común divisor, domiciliados en el exterior se les reconoció el derecho de votar
v Sistema d'Hondt o de la cifra repartidora. por la circunscripción nacional y por los candidatos de su prefe-
rencia en su respectiva jurisdicción exterior (Art. 4). Otro aspecto
El ejercicio de estos sistema electorales pretende, en gran medida, importante, también incorporado en el indicado articulo, consti-
atender conceptos esenciales de la democracia representativa: 1. tuyó la precisión de que los votantes podrán seleccionar sus can-
Acatar la voluntad popular; 2. Reconocer la voluntad expresada didatos "de una lista o entre listas". Para efecto de adjudicar los
por la mayoría; 3. Dar espacio a la representación de las minorías; escaños para la Asamblea Constituyente se dispuso la siguiente
4. Fortalecer a los partidos políticos; y, 5. Restringir la multiplica- mecánica: a) Los escaños de las circunscripciones nacionales y
ción de partidos y movimientos políticos. Conviene señalar que la provinciales se adjudicarán utilizando el "método proporcional";
adopción de uno o varios métodos del sistema por parte de la y, b) Los escaños de las circunscripciones en el exterior se asig-
Función Electoral debe manifestarse y recogerse expresamente narán a los candidatos "que obtengan la más alta votación" (Art.
en las leyes y normas electorales del respectivo país, para su debi- 5). Y, en cuanto a la puesta en vigencia de la Constitución, se
da aplicación y para el cabal conocimiento de los electores. señaló que: "Una vez aprobado el texto de la nueva Constitu-
264 CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 265
PENSAMIENTO POLÍTICO
HEREJES

ción" por parte de la Asamblea Constituyente, "el Tribunal Su- nen carácter vinculante, obligatorias y de aplicación inmediata e
premo Electoral convocará a un referéndum, para aprobar o inapelable (Art. 436).
rechazar el texto de la nueva Constitución por la mitad más uno
de los sufragantes" (Art. 23), vale decir, ejercicio de la democracia Calza bien, para cerrar este tema, reproducir las siguientes expre-
directa participativa, mediante el sistema mayoritario. siones de Mariano Moreno, insigne precursor del constituciona-
lismo argentino, recogidas en La Gaceta a comienzos del siglo
3.5. L¿zjurisdicción constitucional XIX: "(•••) el pueblo no debe contentarse con que sus jefes
obren bien; él debe aspirar a que nunca puedan obrar mal; que
Hay un principio de acogida universal: LJOCUS regit actum, compati- sus pasiones tengan un dique más firme que el de su propia vir-
ble con la filosofía jurídica que fundamenta dicho postulado en el tud; y que delineado el camino de sus operaciones por reglas que
reconocimiento de que: "La autoridad estatal es esencialmente no estén en sus manos trastornar, se derive de la bondad del go-
territorial, es deck, está necesariamente referida al territorio. Sus bierno, no de las personas que lo ejercen, sino de una Constitu-
leyes y disposiciones tienen un determinado ámbito territorial de ción firme, que obligue a los sucesores a ser igualmente buenos
validez"376, como lo destaca Borja. A esa línea de pensamiento que los primeros, sin que en ningún caso deje a éstos la libertad
concurre, como elemento sustantivo, el concepto de constituciones de hacerse malos impunemente (...)• Que el ciudadano obedezca
democráticas, o sea aquellas que las expide la comunidad política respetuosamente a sus magistrados; que el magistrado obedezca
mediante sus representantes reunidos en asamblea constituyente, ciegamente a las leyes".
un caso, o por medio de un referéndum, otro caso. En ambas
alternativas, en definitiva, está presente el principio de la soberan- -IV-
ía popular. De allí que: "Todas las normas deben mantener com-
patibilidad de fondo y forma con la Constitución, como requisito 4. Los Partidos Políticos y la Democracia
para su validez jurídica.- Para asegurar esa subordinación se ha
establecido el control de la constitucionalidad de las leyes y demás El siglo XX se constituyó en el escenario temporal más impor-
normas de rango inferior"377. tante en el proceso de organización y perfeccionamiento de los
partidos políticos, entendidos éstos como instrumentos de inter-
En consecuencia, de la mano con la teoría del ordenamiento jurídico vención política, de la comunidad, en los quehaceres del Estado.
está la determinación del órgano superior de garantías constitu- Este hecho permitió desplazar el peso de la actividad política que
cionales, según el sistema o mecanismo que adopte cada país. En radicaba en los individuos, como unidades, a estructuras colegia-
el caso ecuatoriano -ya lo indicamos anteriormente- corresponde das, que pasaron a constituir los sujetos principales de la acción
a la Corte Constitucional, "máximo órgano de control, interpre- política de la sociedad.
tación constitucional y de administración de justicia en esta mate-
ria" (Art. 429), con específicas atribuciones cuyas decisiones tie- Los partidos políticos como organizaciones de personas que con
similar base ideológica plantean acciones y programas de trabajo
3
Ibídem, p. 560.
gubernativo para el manejo del Estado, juegan en una relación de
7
Ibídem,p. 157. confrontación y de lucha por el poder. Muchos de estos actores -
266 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 267
HEREJES

partidos políticos- han alcanzado grados muy altos de organiza- En esa lógica, el elemento que caracteriza sobre todo a los parti-
ción, que han logrado transformarse, incluso, en "(...) laborato- dos políticos es su organización estable a nivel nacional, que les
rios de análisis y experimentación de soluciones para los conflic- "(...) capacita para intervenir en todos los momentos de la vida
tos de la sociedad -siendo éstos- (...) llamados a desempeñar el del Estado y el conjunto de principios doctrinales a los que ajus-
papel de custodios de la estabilidad política y el respeto a las tan su acción política y de los que deriva su plan de gobierno"380.
normas democráticas que deben regir la convivencia social"378 (los
entre guiones son nuestros). Y, b) Como funciones "(...) la conquista del poder, como medio
para convertir en actos de Gobierno sus postulados y sus planes
Según el doctor Burbano Portilla, los partidos políticos deben de acción, es el primer objetivo táctico de un partido"381. Cuando
tener tres objetivos fundamentales379: este objetivo no ha sido alcanzado, el partido político adopta una
nueva función, que lo transforma en instrumento de vigilancia de
a. Capacidad para entender su rol en la demanda política, es la función gubernativa, a través de una actitud crítica sobre los
decir el reclamo, la necesidad, la ocurrencia social que se tra- actos del gobierno. Esta función la realiza a través de la supervi-
ducen en las aspiraciones ce la angustia de la gente para pro- sión de las acciones de las autoridades públicas, y la vigilancia que
ducir políticas públicas que ayuden a solucionar los graves se debe a las libertades ciudadanas (Derechos Civiles y Políticos).
problemas de desigualdad, pobreza, exclusión, injusticia, falta
de servicios básicos de la población; Con base en esa lógica nace el concepto de oposición como un acto
b. Ser la efectiva representación de los grupos sociales y de la crítico constructivo, que debe crear mecanismos de análisis de los
sociedad entera que busca una mayor participación en las problemas nacionales en todos los campos, a fin de plantear so-
grandes decisiones del Estado; y, luciones concretas y cuantificables, iodo esto como producto de
c. Ser organismos de capacitación política, centros de estudios un proceso dialéctico y de construcción de consensos.
de las realidades nacionales e instrumentos de representación
de alternativas necesarias para llegar'al bien común, a la se- Ahora bien, los partidos políticos, en términos ortodoxos, son los
guridad jurídica, la justicia social y la libertad. actores privilegiados del quehacer político en los Estados, y re-
quieren, como escenario fundamental para sus actividades, la
Estos objetivos fundamentales que recogen algunas característi- democracia.
cas elementales y funciones de los partidos políticos, son desarro-
llados con mayor precisión por el doctor Borja, al mencionar: a) Por lo tanto, debemos entender esta forma de gobierno concebido
Como elementos que un partido político debe reunir, tres esen- en el marco del pensamiento aristotélico como una de las formas
ciales: 1. Ideología política; 2. Plan de gobierno; y, 3. Organiza- buenas, por la cual el gobierno es del pueblo, es decir el gobierno
ción permanente .establecida a escala nacional. de muchos, el gobierno de la multitud, que sobre la base del pen-
samiento revolucionario francés en el siglo XVIII, se atribuyó al

178
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Sociedad, Culturay Derecho, op. cit, p. 182.
1
179
BURBANO PORTILLA, Edison, El Estado de Derecho: un camino a la Gobernabilidad, op. BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Sociedad, Culturay Derecho, op. cit., p. 182.
l
cit., p. 186. lbídem,p. 182.
268 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO UI: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 269
HEREJES __

pueblo la decisión última de los destinos sociales y forjó el con- quier época y en cualquier parte L democracia será siempre, con-
cepto de la soberanía nacional. ceptualmente, algo inconcluso.

Doctrinariamente, la palabra democracia ha sufrido "...vaivenes En ese sentido, la democracia, adquiere un valor deontológico
de la tormentosa historia política y ha sido sometida a cambios a que lo hace algo más que una simple forma de gobierno; es una
veces drásticos. Está, además, muy vinculada a la ideología políti- forma de organización estatal que promueve un alto grado de
ca y a sus distintas concepciones del mundo. Esto explica la am- participación popular en las tareas de interés general384. La demo-
bigüedad de muchos vocablos que, como democracia^ han sufrido cracia se vuelve, en ese sentido, incluso, más que un modo de
una suerte de erosión semántica por el uso indiscriminado que de ordenamiento de las magistraturas públicas o una manera de ejer-
ellos hicieron teóricos y políticos de las más diversas vertientes cer el poder en un modo de convivencia social en los Estados
ideológicas. Hablaron de democracia los fascistas, los comunistas, modernos, en definitiva ha adquirido un valor ético universal.
los grupos oligárquicos, los golpistas (. ..)"382 y todo aquel que
quiere legitimar sus acciones, muchas de ellas nacidas de la volun- Con esto en mente, es decir, la democracia como un proceso
tad individual y en contra del interés colectivo, frente al Gobierno inconcluso, ético y moral en sí mismo, esta forma de gobierno se
y la sociedad que encabezan. vuelve a su vez meta y camino, incluyente (participativo), legiti-
mada por la voluntad de las mayorías, pero con respeto a las dife-
Pero más allá de estas disquisiciones, la democracia es una poliar- rencias de las minorías; es un modelo, en cualquier caso, que fu-
quía cuya característica principal es la participación amplia en los siona eclécticamente el deber ser y el ser, de una sociedad, estable-
quehaceres públicos y la oposición positiva; por ello, la democra- ciendo una forma de gobierno y un objetivo a alcanzar al mismo
cia es considerada un sistema abierto. En este sentido, Karl Pop- tiempo.
per señala que: "(...) la democracia es el único de los regímenes
en el que los gobernantes cambian sin derramamiento de sangre 4.1. La dudadaníay lafundón política
(.. .)"383, lo que implica el alto grado de predisposición, que tiene
la democracia, para transformar su estructura gubernativa pacífi- Uno de las aproximaciones académicas más acertadas son aque-
camente. llas recogidas en la obra del doctor Borja sobre el tema de ciuda-
danía, en ese sentido afirma que: "(•••) esta p^bra tiene dos
Según el doctor Borja, en su Enciclopedia, el concepto de demo- acepciones: la primera se refiere al conjunto de ciudadanos de un
cracia está compuesto de realidades y de ideales; razón por la cual Estado y, la segunda, al cúmulo de derechos y deberes políticos
la ubica como un proceso de continua e interminable construc- que cada uno de ellos tiene. A la persona le asisten dos clases de
ción. Así, su edificación inacabada es inherente a su propia esen- derechos: unos que le son inherentes por su calidad humana, y
cia y no depende de períodos históricos ni de lugares. En cual- que por tanto son comunes a todas las demás personas, y otros
que le pertenecen en cuanto elemento políticamente activo del
Estado, es decir, en cuanto ciudadano.
>82
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit, p. 208.
383
POPPER, Karl, E/ mito del marco común: en defensa de la ciencia j la racionalidad, Editorial
o i
\-.¿¿.~ Barcelona,
Paidós, T-?—- *^«-.
España, 1992, p. -111.
-- 1
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., pp. 208-209.
270 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 271
HEREJES

Dentro de esta doble consideración del individuo, como persona En ese sentido, para Almond la función política, como conjunto
humana y como ciudadano, los primeros son derechos civiles, los de actividades que desempaña un sistema político, puede agru-
derechos sociales y los nuevos derechos del ser humano, que se parse de la siguiente manera:
extienden a todos los individuos, nacionales o extranjeros, mayo-
res o menores de edad, que habitan en el territorio del Estado, y a) Función del Insumo
los segundos son los derechos políticos, que pertenecen exclusi-
vamente a la persona en cuanto miembro activo de la vida políti- 1. Socialización (asimilación de la cultura política) y Reclu-
ca del Estado. tamiento Político (adscriptivc por realización, etc.)
2. Articulación de intereses (grupos institucionales, grupos
No se deben confundir los conceptos nacionalidad y ciudadanía. étnicos o religiosos, grupos anónimos, grupos asociati-
La nacionalidad es una especial condición de sometimiento polí- vos).
tico de una persona a un Estado determinado, sea por haber na- 3. Agregación de intereses (instituciones sociales, principal-
cido en su territorio, por descender de padres naturales de ese mente los partidos políticos).
Estado o por haber convenido voluntariamente en sujetarse polí- 4. Comunicación (por medio de la cual se realizan las otras
ticamente a él. La ciudadanía, en cambio, es calidad que adquiere funciones).
el que, teniendo una nacionalidad y habiendo cumplido las con-
diciones legales requeridas, asume el ejercicio de los derechos b) Función del Exumo:
políticos que lo habilitan para tomar parte activa en la vida públi-
ca del Estado y se somete a los deberes que le impone su calidad. 1. Elaboración de normas.
2. Aplicación de normas.
Por tanto, está claro que no puede haber ciudadanía sin naciona- 3. Juicio conforme a normas.
lidad, puesto que ésta es condición necesaria para aquélla, pero sí Interesante resulta el enfoque funcional de la política comparada des-
puede haber nacionalidad sin ciudadanía, como en el caso de los arrollado por G. A. Almond y G. B. Powell386, que puede sinteti-
menores de edad o de los adultos interdictos por cualquier causa, zarse en:
que pertenecen al Estado pero que no tienen el uso de los dere-
chos políticos"385. 1. Mantenimiento del Sistema
1.1. Adaptación
Así, la naturaleza política de la ciudadanía adquiere una función a) Socialización
Ífí«BU©TEG*ll
política, que en los términos de Gabriel Almond, en su teoría b) Reclutamiento
/£/
denominada ÍCDe las Siete Variables", la función política es un 1.2.Conversión \ ,-N
i f
¿/ /
sistema de interacciones que realiza las funciones de integración y a) Articulación de Intereses • <-'' *£*^:*^'-'
de adaptación mediante el empleo, o la amenaza del empleo, de b) Combinación de Intereses
una coacción física más o menos legítima.
1
EMMERICH, Gustavo Ernesto, Tratado de Ciencias Políticas, Editorial Anthropos, Barce-
*Ibídem,p. 114. lona, España, 2007, p. 76, «cita a Almond y Powell».
272 CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 273
PENSAMIENTO POLÍTICO
HEREJES

c) Comunicación "tres elementos: una clase muy rica, otra muy pobre y una tercera
d) Legislación que se encuentra entre las dos"387.
e) Aplicación
f) Adjudicación Los filósofos ingleses que se encargaron de analizar la sociedad
2. Interacción con el Contexto durante el siglo XVIII utilizaron la expresión "clase" para desig-
2.1. Interno nar un estamento o un rango en la sociedad. Francisco Quesnay,
2.2. Internacional fundador de la fisiocracia, con base a su estudio sobre la circula-
3. Capacidad del Sistema ción de la renta entre los diversos grupos, distinguió tres clases
sociales, que los analizó en su obra "Tableau Economique"
Es la conjunción del sujeto y el objeto que permite una dinámica (1758): la clase productiva conformada por los campesinos; la
interacción social tendiente a definir los roles y establecer los clase distributiva, conformada por aquella que ostentaba la pro-
marcos de comportamiento en búsqueda de establecer diferentes piedad sobre predios; y, la clase estéril, formada por los comer-
estadios de participación en el espacio gubernativo del Estado. ciantes.

4.2. Partidos Políticosj Clases Sociales Jean Paul Marat, en el marco de la Revolución Francesa, advierte
que en la esfera de ese proceso se vislumbró por primera vez una
Con base a las premisas que han sido desarrollados en el inicio de conciencia de clase, entre los actores sociales estamentales.
este capítulo, es importante introducir algunos elementos adicio-
nales que nos permitirán entender la naturaleza de la relación de Al otro lado del Atlántico, el norteamericano James Madison, en
los partidos políticos con las clases sociales. su obra "El Federalista" (1788), afirma que: "(...) los propietarios
y los que carecen de bienes han formado siempre distintos ban-
Entendido que el partido que se hace del poder tiene una función dos sociales (.. .)"388.
administradora del Estado, y que a aquel que quedó fuera del
mismo se le confía una de las más importantes funciones que Para el siglo XIX, la mayor parte de los estudiosos enmarcaron
existen en el Estado democrático moderno, que es el de ejercer la en el concepto de "clase" al conjunto de los burgueses y al de los
oposición; esta función reviste gran importancia en el sistema obreros. Claude-Henri de Saint Simón, desde una visión socioe-
partidista, sea el bipartidista o el multipartidista, ya que en el de conómica, afirmaba que la Revolución Francesa representó la
partido único, esta calidad deja de existir. transición de una sociedad de tres clases sociales (nobleza, bur-
gués e industrial) hacia la sociedad bi-clasista: burgueses e indus-
Pero está en la conformación primigenia de los partidos políticos triales. Pero resulta de lo más ilustrativo, la definición dada por
la misma relación de las clases sociales. Así entendido, debemos Jean Baptiste Nothomb, cuando señala que la acción revolucio-
comprender que esta noción, clases sociales, es muy antigua; po- naria -refiriéndose a la Revolución Francesa- eliminó la nobleza y
demos advertir que Aristóteles ya hace una aproximación con-
ceptual importante, en función de la riqueza y del rango, dentro
7
de la sociedad. En ese sentido, Aristóteles sostuvo que existían BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Sodedad, Culturay Derecho, op. cit, p. 20.
*Ibídem,p. 21.
274 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 275
HEREJES ___

al clero como factores de poder dentro del Estado, para dejarnos El criterio marxista, que lo amplía brevemente el doctor Borja,
siempre dos clases de hombres: una que vende el trabajo y otra encuentra su antítesis en los postulado de Max Weber, quien
que lo paga389. explica la existencia de las clases sociales, sosteniendo que éstas
"(...) surgen y se plasman en función de la relación de las perso-
Sin embargo de estas aproximaciones conceptuales, que sin duda nas con el mercado. La posibilidad de acceso de ellas al mercado
contribuyeron con criterios como el económico para definir las determina la clase social a la que pertenecen. El mercado se en-
clases sociales, fue el aporte de Carlos Marx el que resultó tener el carga de hacer las discriminaciones y otorga los privilegios en
grado de precisión más adecuado, cuando señala que: "(...) son función del poder de compra de la gente. En consecuencia, for-
grupos distintos que se forman y consolidan en razón del lugar man parte de una clase social los que tiene la misma situación de
que sus miembros ocupan en la sociedad, de las tareas que des- mercado, o sea los que poseen iguales posibilidades objetivas de
empeñan en el proceso productivo, de la relación que mantienen acceso a los bienes que allí se venden (.. .)"391. Es evidente, en esta
con la propiedad de los medios de producción y de la proporción estructuración conceptual, que a diferencia de Marx, Weber no
en que reciben los beneficios de la faenas productivas. Sus inte- introduce elementos relaciónales forzosos entre las clases socia-
grantes, unificados por su común ubicación social y por el papel les, su pensamiento y ubicación política; otorgándole a la comu-
que juegan en el proceso de la producción y el intercambio, asu- nidad de intereses la capacidad suficiente para dirigir a las perso-
men una determinada conciencia de clase, que es la convicción nas hacia determinada situación política.
clara de que pertenecen a ese grupo social y no a otro y de que
están unidos entre sí por los mismos intereses económicos- Con estos elementos, podríamos concluir que existe una relación
sociales (.. .)"390. directa entre los Partidos Políticos y las Clases Sociales, los pri-
mero, en algunos casos, como expresión colectiva de defensa de
Este concepto, como podemos ver, amalgama el criterio econó- clase, que tienen como hilo conductor los mismos intereses que
mico y funcional de las estructuras subjetivas -personas- que se desarrollan en el mercado, para ser weberiano; aunque, tam-
forman una sociedad, a la cual le otorga un grado de conciencia bién resulta evidente que, la construcción de estos intereses en el
de clase, que según sostiene el doctor Borja, es más que la identi- mercado y la defensa de los mismos en él y fuera de él, se articu-
dad objetiva de intereses económicos entre los individuos; afir- lan a través de una confrontación que subsiste en la base ideoló-
mando que constituye la percepción que éstos -los individuos- gica con que se ha estructurado determinado partido que es el
tienen acerca de su comunidad de origen y de destino y la identi- brazo político de una clase social específica.
ficación que hacen de su adversario común en el proceso de la
producción e intercambio de los bienes económicos. 4.3. Caudillismoy Caciquismo

El caudillismo es un fenómeno de carácter social y político que:


"(• • •) surge en el contexto latinoamericano post independiente,
O VALLE, Estevan, Recopilación de tratados, convenciones, actas y demás instrumentos internacio-
marcado por las múltiples dificultades expuestas para generar
nales de las naciones civilizadas, Editorial J. Peidró, 1904, «digitalizado por Universidad de
Harvard, 20-ago-2007>, p. 228.
190 1
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Sociedad, Cultoray Derecho, op. cit., p. 21. JARY, David & JARY, Julia, Collins Dictionary Sociology, op. cit., p. 604.
276
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO UI: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 277
HEREJES

nuevas formas de gobierno tras la desarticulación del imperio, caudillos se rebelaban con sus aliados militares, deponían al go-
emergió con fuerza una forma de ejercicio personalista del poder bernante de turno, disolvían el Congreso y se autoproclamaban
(.. .)"392 de líderes carismáticos cuya forma de hacerse del poder y presidentes provisionales. Después de un corto plazo, se elegía a
gobernar, se articulaba en mecanismos informales y difusos de un nuevo congreso y se convocaba a elecciones presidenciales; y,
reconocimiento del liderazgo por parte de las masas, que deposi- en las elecciones, salía elegido el caudillo que había presidido
taban en flel caudillo" la expresión de los intereses del conjunto y anteriormente la "revolución" y deposición del antiguo gober-
la capacidad para resolver los problemas comunes. nante.

El vocablo "caudillo" era, en un principio, sinónimo de líder, Este ejercicio desordenado de toma del poder y redefiniciones
pero con el tiempo se le añadió una dimensión militar y fue este temporales del Estado, constituyó una lógica de inestabilidad que,
nuevo vector que redondeó la imagen de preeminencia y de lide- incluso en la actualidad, se registra en varios países latinoamerica-
razgo que asumiría la población. El poder de los caudillos se ba- nos, al conformarse Estados sin base nacional, y los sucesivos
saba en el apoyo de fracciones importantes de las masas popula- años de enfrentamientos políticos presididos por las diferentes
res; apoyo que se tornaba en su contra cuando las expectativas facciones que se disputaban el poder. De esta forma, las Repúbli-
nacidas de un discurso demagógico no eran concretadas, dando cas se constituyeron sobre una base nonata de Estado, desorgani-
paso a que otro caudillo asuma, con un discurso similar, el vacío zado económicamente, caótico en el orden político y sin planes
dejado por su antecesor. de gobierno que sigan disciplina y orden. Estos elementos hacen
que la democracia no sea totalmente efectiva, provocando un
El caudillismo, que fue tocia una corriente en América Latina, se abuso discursivo perverso de la libertad que suele perfilarse más
registró incluso dentro de la historia republicana de sus naciones, bien en el libertinaje.
que para el caso de algunos países, se convirtieron en fuertes
dictaduras, represivas a la oposición y que provocaron estanca- "El orden impuesto por la fuerza bruta dentro del caudillismo ha
miento económico y político; pero que, sin duda, fue el hall de quedado como herencia. Además, ciertas características del caudi-
ingreso que permitió canalizar las primeras modalidades de- llismo prosiguen hasta la actualidad. El caudillo, que buscaba
mocráticas y federales, así como proyectos de desarrollo autó- gloria y poder, intentaba con sus obras ganarse la simpatía de la
nomo, frente a las expresiones políticas neocoloniales393. población y desprestigiar al máximo al anterior gobernante; así,
reorganizaba el gobierno a su antojo y consideraba como malo
Entre las causas que se imputan para el aparecimiento de este todo lo que el gobernante anterior hubiese hecho. Hoy en día,
fenómeno en América Latina, está principalmente la incapacidad muchos gobernantes desprestigian aquello gestado por sus ante-
que se registró de alcanzar consensos políticos y el intento de cesores y lo abandonan, buscando el propio beneficio, o tal vez
implementar teorías utópicas de gobierno por parte de la aristo- como una estrategia para su obligada participación en las siguien-
cracia. Así, como parte del discurso para acceder al poder, los tes elecciones.
192
DEL ALCÁZAR, Joan, Historia contemporánea de América^ editado por la Universidad de Por otro lado, es importante resaltar que, al hablar de caudillis-
Valencia, Valencia, España, 2003, p. 92.
393
LUNA, Félix, Los Caudillos, Editorial Planeta, Buenos Aires, Argentina, 1988, p. 85. mos se habla también de consolidación de fuertes regionalismos,
278 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 279
HEREJES

que mermaron el casi inexistente estado-nación. Así, hoy en día que le sirven y trata de arruinar a quienes discuten su autoridad o
aún existen algunos de esos fuertes regionalismos, especialmente contradicen sus designios.
en el sur andino, que, a pesar de no ser una consecuencia directa
del caudillismo, ayudó a que se solidificaran algunos de ellos. Por Generalmente el cacique es el dador y dispensador de favores en
esta razón, algunas veces planes unificadores resultan insosteni- la comarca. Para ello, carente de convicciones ideológicas como
bles"394. es, suele estar siempre ligado al poder a fin de obtener el nom-
bramiento de las autoridades comarcanas y, por este medio, man-
Una expresión de Iidera2go, valorativamente negativo, constituye tener su influencia en el lugar (...)". Al respecto, concluye seña-
el caciquismo; manifestación de jefatura, que dista de la noción lando que: "(...) el caciquismo es un síntoma del subdesarrollo
aborigen de Cacique. En definitiva, el caciquismo es una defor- político de una comunidad. Mientras más avanzada es una socie-
mación altamente distorsionada de gobierno local donde un líder dad menos cabida hay para este tipo de caudillismo malévolo y
político tiene un dominio total de una sociedad del ámbito rural bastardo"396.
que se expresa y articula a través de mecánicas clientelares o clien-
telismo político. 4.4. Asociaciones, Sindicalismoy los Partidos Políticos

Este sistema, si puede denominarse así, tiene sus orígenes en Como ha quedado claro, el orden social, sea a través de la con-
España, sin embargo es en América donde su expresión adquiere formación de clases -general- o constitución de partidos políticos
mayor importancia y trascendencia. En ese sentido, el caciquismo -específico- bajo la visión mecanicista tiende a estructurar núcleos
constituye una mecánica que alude a aquellos sujetos que deten- que giran alrededor de hilos conductores de identidad y concien-
tan el poder con base a un sistema de "redes clientelares11. cia común entre quienes los conforman. Esta identidad y con-
ciencia será más compleja, al punto de estructurar como elemen-
Esto le permite al cacique controlar hasta el voto de sus "clien- to, para el caso de los partidos políticos, una base ideológica; y
tes" por lo que puede negociar con los políticos centrales y ser la para el caso de las demás formas gremiales, la determinación de
cara y base del partido. De esta forma se crean ficciones de de- intereses para articular mecánicas de defensa de los mismos.
mocracia que, en esencia, no responden a la naturaleza y esencia
de ella395. Con esto en mente, hay que aproximarse a aquellas estructuras
gremiales que, directa o indirectamente, hacen actividad política y
El doctor Borja señala que: "El caciquismo suele ser considerado su voz tiene eco en un conglomerado social determinado. Así,
un caudillismo primitivo, que se mantiene por el miedo o la ame- debemos entender, en primer lugar, que las asociaciones son "la
naza. El cacique favorece a sus amigos y se venga implacable- unión de varias personas o cosas para el logro de un fin" o bien,
mente de sus enemigos. Otorga protección a sus incondicionales. como lo describe el Diccionario de la Real Academia de la Len-
Dueño de vidas y haciendas, concede cargos y canonjías a los gua como la "Figura que consiste en decir de muchos lo que sólo

194
Ibídem, p. 97.
95
VARGAS GONZÁLEZ, Pablo, Lealtades de la sumisión, Editorial El Colegio de Micho-
5
acán, Michoacán, México, 1993, p. 84. BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Endclopedia de la Política, op. cit., p. 82.
280
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 281
HEREJES

es aplicable a varios o a uno solo, ordinariamente con el fin de sición y prohibición para que se realizaran asociaciones de traba-
atenuar el propio elogio o la censura de los demás". jadores, al punto tal que ese acto constituyó, en su momento,
delito penal.
Este tipo de estructuras gremiales suele ser la más amplia en tanto
y en cuanto el eje transversal que une a sus miembros no tiene Pese a ello, y de facto, existían los sindicatos; que conforme fue
limitación alguna, que no sea las establecidas por la Ley como consolidándose permitió que en varios países europeos se dé una
prohibidas o vetadas, y por ende, carecen de reconocimiento etapa de tolerancia, durante la cual se admitían agrupaciones de
jurídico. trabajadores, sin reconocimiento legal alguno. La época de tole-
rancia fue sucedida por la del reconocimiento jurídico o derecho
Por otro lado, en esa lógica asociativa aparece el sindicato, que sindical, que se ubicó a finales del siglo XIX. El primer país que
proviene del francés syndicat, que se empleó inicialmente para reconoció el derecho a la coalición laboral fue Inglaterra, en 1824,
referirse al asociacionismo en general; para luego adquirir una cuando otorgó legitimidad legal a estos grupos.
personalidad más puntual y referirse a la organización de los tra-
bajadores, por ramas de actividad, para la defensa de sus dere- En términos doctrinarios el marxismo le dio connotaciones revo-
chos ante los empresarios capitalistas397. lucionarias al hacer del sindicalismo un instrumento para el de-
rrocamiento del orden social capitalista. De ahí, pensadores como
Etimológicamente, el origen de la palabra viene de la antigua Piotr Kropotkin desarrolló una sub-clasificación, creando el anar-
Grecia, de SuvSrjxou que quiere decir síndico. Es un término que co-sindicalismo cuya influencia se vio reflejada en Francia en
empleaban los griegos para denominar al que defiende a alguien 1914, en la conformación de la Confederación General de Traba-
en un juicio, un protector. jadores de España en 1911, e incluso en la constitución de la
Trabajadores Industriales del Mundo, cuyas siglas en inglés son
En Atenas en particular, se llamó síndicos a una comisión de IWW, en los Estados Unidos de América en 1905. La mecánica
cinco oradores públicos encargados de defender las leyes antiguas con la cual se articulan estos grupos y expresan su lucha es la
contra las innovaciones; y más adelante, se utilizó la palabra huelga general, que es abordada por el tratadista francés Georges
síndico con valor adjetivo para denominar aquello que afectaba a Sorel en su libro "Reflexiones sobre la Violencia de 1908, en la cual
la comunidad o que era comunitario. considera que ésta -la huelga general- es el medio fundamental en
mano de los trabajadores para colapsar el capitalismo industrial398.
La palabra está formada por el prefijo Euv (syn), que significa
"con", más 8r¡xi (díke) = justicia, de la misma familia que 8r]xouoc; "Con estos antecedentes, el movimiento obrero en Europa se
(díkaios), es decir justo y otros. A partir del origen griego pode- bifurcó entre el 'tradeunionismo' inglés y nórdico europeo, de
mos entender claramente e.1 concepto de síndicos y sindicaturas, tendencia moderada y reformista, cuya acción se circunscribió a
pero no el de sindicalistas y sindicatos; la concepción en esa cate- las reivindicaciones laborales; y el sindicalismo del sur y del cen-
goría aparece en el marco de la revolución industrial, ante la opo- tro de Europa, predominantemente influido por el anarco-

'ibídem, p. 871. l
lbídem,p.871.
282 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO ni: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 283
HEREJES

sindicalismo y el marxismo, que amplió su radio de actividades clases, ésta adquiere una connotación política que termina, en
hacia la política general y que buscó la transformación violenta de muchos casos, articulándose a través de los partidos políticos, sea
la forma de organización social"399. en forma directa, cuando los obreros forman estas unidades par-
tidistas, o bien cuando utilizan estructuras partidarias existentes
Así, debemos entender entonces al sindicalismo como una em- para traducir sus intereses en una lógica para hacerse del poder.
presaria integrada por trabajadores en defensa y promoción de
sus intereses sociales, económicos y profesionales relacionados -V-
con su actividad laboral o con respecto al centro de producción
(fábrica, taller, empresa) o al empleador con el que están relacio- 5. Democraciay Sociedad
nados contractualmente.
Entendido como está, que la democracia es una forma de go-
Los sindicatos por lo general negocian en nombre de sus afiliados bierno y un valor ético en sí mismo, ésta articula las relaciones del
los salarios y condiciones de trabajo (jornada, descansos, vacacio- Estado entre sus Funciones y/o Poderes, y las interrelaciones con
nes, licencias, capacitación profesional, etc.) dando lugar al con- sus elementos constitutivos, en especial con su población.
trato colectivo de trabajo. El sindicato tiene como objetivo prin-
cipal el bienestar de sus miembros y generar mediante la unidad, Ahora bien, la democracia se articula a través de la lógica de la
la suficiente capacidad de negociación como para establecer una voluntad de la mayoría, y en ese sentido, la democracia es una
dinámica de diálogo social entre el empleador y los trabajadores. forma de gobierno por naturaleza dinámica y que está en perma-
nente confrontación -no conflictividad-.
La libertad sindical de los trabajadores para crear, organizar, afi-
liarse, no afiliarse o desafilarse a sindicatos libremente y sin inje- Es en el marco de esa dinámica de confrontación, resultante del
rencias del Estado o de los empleadores, es considerada como un ejercicio del poder -tanto del legal o legítimo, como del fáctico-,
derecho humano básico. A su vez la actividad sindical puede ser que se cuaja la gobernabilidad en la medida en que dichos pode-
considerada por los neoliberales, contrarios a la regulación de la res alcanzan grados de equilibrio, o bien la superposición de uno
esfera económica, como contraria a los derechos humanos bási- sobre el otro. Para entender aquello se analizará el papel o rol que
cos cuando la ley le otorga preferencias o privilegios al sindicato tienen estos poderes y quiénes los constituyen y que permiten
frente a los trabajadores autónomos, o si se obliga a los trabaja- que un Estado pueda alcanzar niveles de Gobierno útiles para
dores a pertenecer a un sindicato o al empleador a asociarse con atender los requerimientos sociales.
sindicalistas, ya que todo esto estaría en contra del principio de
libertad de asociación del contrato individual de trabajo. La democracia concebida en esos términos es inseparable del
surgimiento de la sociedad moderna, esto es, del mundo de la
Por la naturaleza de la actividad sindical, que de acuerdo a la vi- mercancía, del capitalismo. Ese modelo jurídico-político es el
sión marxista, está envuelta en la permanente confrontación de ideal que el mundo mercantil espontáneamente -algunos autores
sostienen necesariamente- proyecta y lo hace surgir; sin embargo,
1 tratar de realizar plenamente el principio democrático supone
Ibídem, p. 872.
284 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO UI: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 285
HEREJES

cumplk consecuentemente las exigencias racionalizadoras en que impuso la naturaleza al hombre, en definitiva, del dominio del
se basa el mundo moderno, supone atenerse a la naturaleza del hombre sobre la naturaleza, bajo la premisa de que todo lo que
propio mundo moderno. Así, la revolución en Marx no es ni más hay, todo lo ente, sólo es en la medida en que es reducdble a
ni menos que la asunción, con todas las consecuencias, de esas parámetros objetivos; es deck, ese carácter revolucionario se basa
exigencias de racionalización. en el principio de racionalidad, y ello en: a) Desde su vertiente
material, es deck del principio del desarrollo ilimitado de las fuer-
En la modernidad, volvemos a poner en el tapete el planteamien- zas productivas; y, b) Desde su vertiente política, es deck el prin-
to filosófico que apareció en la antigua Grecia, donde predomina cipio de igualdad universal de los hombres, por encima de sus
la pregunta por el ser, es deck, la pregunta que apunta a buscar diferencias cualitativas, entendidas éstas como étnicas, sanguí-
una respuesta respecto de la naturaleza, esencia o constitución de neas, de creencia, etc.403
las cosas, en definitiva renace esa misma pregunta de carácter
ontológico400, que en la modernidad se la replantea alrededor de Como queda visto, la sociedad moderna y su forma de gobierno,
dos postulados: a) El de que las "verdades universales y necesa- nos obliga a retomar cuestionamientos ontológicos, sobre la so-
rias" -en un marco de racionalidad matemática y pura- son sólo ciedad como sujeto y la democracia como valor ético -por tanto
las condiciones constitutivas de toda verdad y toda cosa401; y, b) objetivo deseable- y mecanismo práctico -estructura administrati-
La pretensión de que esas "verdades universales y necesarias" va del Estado-. Debiendo entenderse que este cuestionamiento
tiene una variable de relacionamiento, el mismo que está afincado
sean ellas mimas, directamente una verdad, un absoluto, en los
en el "poder", que como sostiene el doctor Borja Cevallos, "(...)
términos planteados por el racionalismo clásico de Descartes,
Leibniz o Spinoza. es cosa averiguada que el ser humano está movido por la incesan-
te búsqueda de poder, en cualquiera de sus modalidades: mando
político, prestigio, fama, riqueza, conocimiento, fuerza física, que
Por otro lado, en Marx, la racionalidad teórica -en el marco del
no son más que diferentes expresiones del poder que anhela
materialismo científico, y el concepto de desarrollo ilimitado de "404

las fuerzas de producción- y la racionalidad práctica -que se mani-


fiesta en el derecho y el Estado- son verdades, pero sólo para el
5.1. EIRolde los Poderes
propio mundo histórico capitalista o moderno; en terminología
marxista, son las superestructuras, la proyección ideológica del
Siempre resultó muy atractivo para el hombre la facultad de in-
mundo burgués402. En esta línea de pensamiento, la sociedad mo-
fluk, mandar, implantar su voluntad, dar órdenes y exigk su
derna se caracteriza por su naturaleza revolucionaria, se basa en la
cumplimiento sobre la sociedad políticamente organizada. Así, el
liberación respecto de todos aquellos límites que históricamente
poder se puede entender en una gama de múltiples conceptos, y
responderá al campo de análisis que se quiera hacer. Sin embargo,
Se trata de la pregunta socrádca por el ser, que en Platón aparece como la cuestión del a un nivel básico, poder suele identificarse con la noción de fuerza;
eídos y en Aristóteles como húle-morphé.
KANT, Immanuel, Crítica de la ra^ón pura, editado por la Universidad de Valencia, empero, la noción de poder suele estar más relacionada a la acción
Valencia, España, 1997, p. 23.
402
ARNAU ESPINOSA, J. Antonio y NIETO FERNÁNDEZ, Maximiliá, Democracia y 403
Sociedad Moderna, Editorial Revista Laberinto, Filosofía, Política y Economía, N° 9, Es- Ibídem, p. 3.
404
paña, p. 2. BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Sociedad, Culturay Derecho, op. cit., p. 71.
286 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 287
HEREJES

social colectiva que a la fuerza física o bien, entenderlo como la Legislativo), al no contar con la legitimidad que da el voto del
capacidad para cambiar la realidad. pueblo.

Con esto en mente, hay que revisar el concepto de Poder Políti- "Como el poder es un fenómeno específicamente humano, el
co, para luego entrar a analizar los poderes fácticos y los legales sentido que se le dé pertenece a su propia esencia (...). Con esto
que forman parte de la entramada relación que existe en una so- no queremos decir tan sólo que el proceso del ejercicio del poder
ciedad y en las estructuras del Estado. Así, el poder político debe está dotado de sentido. Tampoco el mero efecto natural posee
entenderse como una consecuencia lógica del ejercicio de las sentido. Nada hay en él que no lo tenga. En primer lugar, posee
funciones por parte de las personas que ocupan un cargo repre- el sentido más elemental, el de la causalidad^ según el cual ningún
sentativo dentro de un sistema de gobierno en un país, "(...) que efecto se produce sin una causa eficiente; y el de \SLfinalidad^ según
tiene una proyección totalizadora y que está asistido de la capaci- el cual todo elemento de la realidad está inserto en la relación
dad de emplear la fuerza para respaldar sus decisiones y para im- parte-todo. A ello hay que agregar el sentido propio de las espe-
poner la obediencia a sus designios"405. ciales formas estructurales y funcionales, tal como se encuentran
en las conexiones físicas, químicas, biológicas, etc. Pero quere-
En ese sentido, el poder político es identificado en sistemas de- mos deck más aún, a saber: que la iniciativa que ejerce el poder le
mocráticos con el poder Ejecutivo y Legislativo, mientras que el dota a éste de sentido"407 (las cursivas son nuestras).
tercer poder del Estado, el poder Judicial está dentro de un es-
quema distinto ya que su legitimidad no está sostenida por el Cuando nos referimos al ejercicio abusivo del poder, teóricamen-
voto del pueblo como los otros dos poderes, sino por el fiel te este abuso ha sido clasificado kantianamente de la siguiente
cumplimiento del ejercicio de sus funciones406. manera408:

En este punto, se introduce una variable importante en la con- • Coacción: Es el medio utilizado para que terceros sigan una
ceptualización del poder político, y es el relativo a la legitimidad. determinada conducta. Es lo que se conoce como coacción.
Así, el Poder Político es legítimo cuando es elegido o nace con- La coacción se fundamentaba en el temor de un daño seguro
forme a las Leyes o Normas; cuando hablamos del sistema de- en el caso de incumplir lo ordenado. Puede ser física o
mocrático, esa legitimidad está en relación directa al poder que psíquica; y,
otorga el pueblo a través del voto popular; y éste, se vuelve abu-
sivo y/o arbitrario cuando se excede en el ejercicio de sus fun- • Coerción: La coacción dio paso a la coerción que es la situa-
ciones, invadiendo en materias que están fuera del ámbito de su ción donde el tercero realiza el mandato debido a la amenaza
competencia; cuando esto ocurre estamos frente al poder político del uso de la violencia, es deck, la potencialidad del uso de
ilegítimo, por no estar autorizado por la Ley y se llevan a cabo esa violencia. De esta vertiente del poder se desarrolló lo que
actos de "propiedad" de las funciones del Estado (Ejecutivo y
407
105
Ibídem, p. 71. Ibídem, p. 15.
408
406
GUARDINI, Romano y SÁNCHEZ PASCUAL, Andrés, El Poder, Editorial Cristian- MONROY, Juan Antonio, Obras Completas^ Editorial Clie Ferrocarril, Viladecavalls,
dad, Málaga, España, 19S1, p'. 13. España, 1999, p. 221.
288 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 289
HEREJES

posteriormente se conocieron como delitos contra la autori- Este pensamiento nietzscheniano permite entender al poder en
dad, es decir, desafiar al poder. sus dos vertientes, el fáctico y el legal. En ese sentido, el poder
fáctico surge y opera en una sociedad en el marco de las potesta-
El tema del poder ha sido teorizado por Jean-William Lapierre, des públicas que no nacen de la Ley ni están reglamentadas por
quien en su obra El fin de la ideología de 1960, entiende y define al ella, sino que provienen de la dinámica de las relaciones sociales.
poder político como una función social que consiste en tomar
decisiones soberanamente para el conjunto de la sociedad global En ese sentido, el poder no es una potestad formal, jurídicamente
y de asegurar su ejecución por medio de la autoridad legítima y la regulada, sino más bien informal y que son ostentadas y ejercidas
de hecho por los individuos o grupos para defender intereses
supremacía de la fuerza pública.
económicos y sociales de carácter particular dentro de la comuni-
En ese marco, se desarrollan tres teorías que articulan el concep- dad política.
to:
1. Teoría Elitista.- En la que el poder está concentrado en po- Según el profesor Michael Coppedge409 existen actores estratégi-
cas manos políticas, sociales o económicas (élites). cos en la sociedad política, que son aquellos que tienen suficiente
2. Teoría Pluralista de Dahl.- Donde el poder está repartido poder para alterar el orden público, impulsar o detener el desarro-
entre grupos de la sociedad. Las decisiones son un agregado llo económico o, en general, afectar la marcha de la sociedad, ya
de los intereses de la sociedad. sea porque poseen determinantes bienes de producción, o mue-
3. Teoría Neo-corporativista.- Por el cual el poder está reparti- ven organizaciones de masas, o tienen influencia sobre la maqui-
do en 3 unidades constitutivas (Gobierno, patronal y sindica- naria administrativa del Estado, o manejan las armas o poseen la
tos) que negocian entre ellos y adoptan las grandes decisio- capacidad de diseminar con fuerza ideas o informaciones sobre la
nes económicas sociedad.

En esa lógica de procesos teóricos, resulta importante mencionar Este concepto amplio de las esferas del origen del poder fáctico
a Friecbách Nietzsche, quien crea la teoría del superhombre - permite entender la relación de éste con la administración del
tomada de las ideas hobbianas- que representa un individuo in- Estado y las interrelaciones sociales; es decir, con la gobernabili-
dependiente, seguro de sí mismo, fuertemente impulsado por la dad, que, por inferencia, podremos concluir que depende de las
voluntad del poder y capaz de desgarrar las tradiciones y de crear relaciones que entre estos actores estratégicos se establezca y sea
nuevos valores. Así, Nietzsche sostiene que todo acto o proyecto aceptada.
humano está motivado por la "voluntad de poder", que no sólo
es el poder sobre otros sino también el poder sobre sí mismo; y Algunos autores, entre ellos el doctor Borja, sostienen que los
como contraposición a este superhombre están las masas, que el poderes fácticos residen básicamente en los sectores empresaria-
filósofo, poeta y filólogo alemán las califica de "rebaño", "mana- les, los grupos de presión, la prensa, las iglesias, los estamentos
da" o "muchedumbre" que están sometida a la tradición y a la militares, los grupos de tensión, ciertas organizaciones no guber-
rutina, sin el "poder" de cambiar la realidad, ni tener conciencia
sobre su realidad. BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Sociedad, Cultura y Derecho, op. cit., p. 73, «citado en la
obra».
290 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 291
HEREJES

namentales (ONG'S), los movimientos sociales, las mafias y otras Desde una visión contractualista %..) no siendo la soberanía
entidades cuyas potestades no están previstas ni autorizadas por más que el ejercicio de la voluntad general, nunca se puede enaje-
la Ley pero que no por eso son menos eficaces ni menos influ- nar, y el soberano que es un ente colectivo, sólo puede estar re-
yentes a la hora de Ja toma de la^ decisiones en la vida social. presentado por sí mismo: el poder bien puede transmitirse, pero
la voluntad no"411. En definitiva, en democracia el pueblo otorga a
Huelga recordar, en este punto, que los poderes fácticos han sus gobernantes una mera autorización temporal y limitada para
demostrado tener mucha fuerza a lo largo de la historia, ya para que puedan gestionar los negocios públicos, pero no les entrega
promover ideas o iniciativas, ya para disuadir o intimidar a los la soberanía que es un atributo originario e inalienable de la so-
mandos del Estado. Suelen condicionar el ejercicio de la autori- ciedad.
dad pública, ejercer influencia sobre los medios de comunicación
social, moldean la opinión pública, ejercen influencia sobre el Así, el podei legítimo es ejercido por el gobierno y sus diferentes
pensamiento y la acción de las personas e intimidan o persuaden órganos; de hecho, históricamente no es posible encontrar socie-
a quienes tienen la atribución de tomar decisiones. Son, en pala- dades políticas que hayan podido prescindir de la autoridad y del
bras de Borja, "(...) poderes invisibles pero no por eso menos poder; desde la horda primitiva, gobernada por el más fuerte,
reales"410. hasta el Estado moderno, en el cual se ha institucionalizado el
poder -entendiéndose esto como el sometimiento a las normas
Por otro lado, existe el poder legítimo y legal, que la doctrina jurídicas-, todas las sociedades que registra la historia han tenido
aborda en el marco de la relación del poder político y la sobe- alguna fórmula discipHnal y de conducción: la autoridad -y el
ranía. En este sentido, el pueblo -como la base política de un poder- responde a una necesidad social.
Estado-, no obstante ser el soberano no puede en la práctica
hacer actos concretos de gobierno y administración, razón por lo 5.2. Opinión Pública j Voluntad Social
que le es preciso delegar el ejercicio del poder a personas que
obren en su nombre; reservándose, dependiendo el caso, la toma Para darle forma y contenido a este tema cabe considerar ¿[públi-
de las grandes decisiones de orden general por la vía plebiscitaria, co (nos resistimos extender al pueblo) como: "aquel conjunto de
electoral o de referéndum. individuos que participan de forma regular en ciertos procesos de
comunicación como consecuencia de los cuales alcanzan y des-
Con esto en mente, queda claro que la autoridad es el articulador arrollan una conciencia de permanencia grupal que, en ocasiones,
del poder.político y que sus actos se denominan gobierno; esta puede llegar a institucionalizarse y a influir en sus comportamien-
delegación del poder a los representantes sociales individualiza- tos"412.
dos, no conlleva la sesión de soberanía ni le faculta al mandatario
a enajenarla, en vista de que la soberanía es inalienable y perma-
nente, permaneciendo ésta invariablemente localizada en el pue-
blo.
111
ROUSSEAU, Jean Jacques, El Contrato Social, op. cit., p. 56.
Tomado del Informe Mac Bride, citado por M. Medina en su ensayo Organismos
410
Ibídem, p. 73. Internacionales, pp. 28-29.
292 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 293
HEREJES

A partir de ese concepto podemos deduck el significado de protagonismo significativo, por lo cual su actividad y expresiones
"público"413, afirmando que es una forma de agrupación social suelen mantenerse en el terreno de la presión e influencia, más
constituida por individuos o colectividades que adquieren imáge- que en el de la decisión y la acción de los gobernantes.
nes, generales o particulares, y realizan valoraciones comunes
sobre los acontecimientos locales e internacionales, a partir de la Planteado el tema en base a las reflexiones anteriores, conviene
información recibida merced a su inserción en los flujos de la precisar si esa opinión pública reúne alguno de los requisitos que
comunicación. Son opiniones, en definitiva, las que pasan a cons- le brinden articulación: la existencia de una base cultural común
tituirse en opiniones públicas. Es así como se suele hablar de la opi- mínima; un proceso de comunicación nacional periódica o per-
nión pública para referirse a la influencia que el público pueda manente; una interpretación y valoración de las informaciones
ejercer sobre los poderes y órganos de decisión de una sociedad. recibidas; la certidumbre de que esas interpretaciones y valora-
Desde allí surge el llamado poder de la opinión pública. ciones realizadas por cada indiviauo son compartidas por muchas
personas, dando conciencia a una manifestación grupal, o si pro-
Por cierto, hay que ser cuidadosos sobre las limitaciones que tales vienen simplemente de cenáculos que manejan intereses específi-
actos poseen a la hora de incidir, verdaderamente, en la dinámica cos.
nacional. Una limitación constituye la variedad de fuentes de
comunicación (emisores) y las informaciones transmitidas por los No olvidemos que la opinión pública, en general, presenta como
medios de comunicarían de masas que suelen generar, a la vez, una principales características comunes la heterogeneidad, una inten-
pluralidad de públicos diferenciados entre sí por su grado de or- sidad variable de participación y eventuales procesos de agrega-
ganización social, o nivel de información, o por las opiniones que ción articulada. Al consuno de los requisitos y características que
sustentan y por su capacidad de movilización o actuación que señalamos, el protagonismo de la opinión pública surge de una
ejercen. Se asegura -por parte de los especialistas- que existen voluntad social o colectiva, cargada de emotividad, y bien puede
además otros condicionamientos respecto de la articulación de traducirse en presiones a los centros de decisión y del poder na-
los "públicos"; en efecto, inciden en todo ello las diferencias cional, bien influyendo en los centros de decisión internacional, o
económicas, culturales, educativas, ideológicas, religiosas, lingüís- bien contribuyendo o estimulando la creación y articulación de
ticas, etc., que existen entre los individuos de diferentes comuni- grupos adherentes o movimientos simpatizantes en temas de
dades, pueblos y "nacionalidades", como ocurre en el Ecuador. convocatoria específica, como son los de la paz, desarme, medio-
En esas circunstancias y realidad nacionales sólo de modo excep- ambientales o ecológicos, de derechos humanos, etc.
cional el público alcanza un grado de organización social suficien-
temente desarrollado como para convertirse en actores con un En ese orden de ideas y en el ámbito de la heterogeneidad de los
grupos catalizadores de la opinión pública, identificamos entre los
413
CORRAL, Fabián y PÉREZ, Diego, E/ juego de la democracia-, reflexiones urgentes,
más relevantes, por su nivel y grado de institucionalización, a los
Editorial Taurus, Guayaquil, Ecuador, 2005, p. 256, WE1 pueblo ahora es un simple medios de comunicación -en gran medida vinculados a los círcu-
público, esto es, masa inorgánica que asiste a un espectáculo (...). Esta transformación los de poder económico-, a los partidos y movimientos políticos,
de pueblo en público explica el por qué los factores determinantes en la conquista del
poder ya no son los programas de gobierno ni las doctrinas. Lo fundamental ahora son a los organismos no gubernamentales criollos con nexos exter-
las consideraciones mercantiles de la política, la capacidad de seducción basada en ofer-
tas, gestos y sonrisas».
294 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUI TODOS SOMOS 295
HEREJES

nos, así como a las entidades y organizaciones de carácter corpo- ta conclusión. En realidad, el periodismo serio ayuda a construir una
rativo. memoria colectiva y contribuye a perfilar la conciencia de la co-
munidad, y eso implica, necesariamente, rebasar lo coyuntural
En una suerte de paralelismo, con semejanzas y diferencias, con (...). Pero semejantes tareas necesitan siempre de la calificación
coincidencias y disidencias, Borja nos llama la atención sobre la ética que fluye de la veracidad (...), es decir, la conciencia esencial
existencia de "dos métodos de participación popular en la vida entre los hechos y la palabra que los expresa (.. .)"415.
del Estado democrático: la acción política directa y la acción polí-
tica indirecta". En el primer nivel ubica al sufragio como un me- Hay un equívoco generalizado al convertir a los medios de comunica-
canismo a través del cual se canaliza la acción política directa; en dón en catalizadores de la opinión pública. Quizás se debe a que en
el otro sitúa a la opinión pública -cuya definición reconoce es ellos aparece la libertad de la palabra y la fuerza de la crítica, fren-
difícil de precisarla-, integrada por ios partidos políticos, grupos te a lo cual se requiere para el ejercicio de su labor periodística se
de presión y grupos de tensión. Se remonta a la antigüedad para tenga presente, en beneficio de los receptores del mensaje, que:
recordar que la expresión voxptfniti de los viejos romanos -dice- "La lectura precisa libertad de opinión, y (que) los autores necesi-
es, en cierta forma, "el antecedente de la moderna opinión públi- tan los derechos humanos para poder escribir la verdad"416. No
ca", concebida ésta, en la actualidad, como el "cúmulo de pensa- olvidemos que los medios de comunicación son centros emisores
mientos y sentimientos -en toda volición humana hay la concu- de opinión -diarios, emisoras, revistas, estaciones de televisión, y
rrencia de lo reflexivo y lo emocional- que en un momento dado otros- que tienen el imperativo deber de decir la verdad a sus
tienen los gobernados respecto a las cuestiones del Estado, en receptores.
general, y a la conducta de los gobernantes, en particular"414.
"La palabra tiene un lado demoníaco, es capaz de convencer pero
En sus reflexiones señala que frente a un acontecimiento cada también de seducir, de esclarecer pero también de engañar. Pero
grupo tiene su opinión y una particular interpretación. En todo ello no es característica de la verdad en sí misma, pues la manipu-
caso nos parece razonable pensar que la opinión pública para ser lación de las palabras y de los hechos acarrea o refuerza la falta de
tal requiere expresarse o manifestarse mediante un amplio sector libertad de los demás", advierte la pedagoga alemana Antje
de la sociedad, respecto de algún asunto de interés público o co- Wollmer. A dicho aserto sumemos esta otra versión. Corral nos
lectivo. anticipa que la tarea periodística es "memoria y verdad, testimo-
nio y permanencia, podrían ser, y de hecho son, dos de los refe-
Demos espacio a algunos breves apuntes sobre la acción de los rentes de la tarea apasionante y compleja que es escribir en los
medios de comunicación de masas, en particular a la prensa escri- diarios y, por cierto, manejar una materia prima que está consti-
ta. "Podría deckse que las notas de prensa, sus reportajes y opi-
niones nacen y mueren con la coyuntura, que esa es su circuns-
tancia y su condena, y que por eso se evapora velozmente la fres-
cura de una edición (...). Pero esa es una apresurada e incomple- CORRAL, Fabián y PÉREZ, Diego, El juego de la demacrada, reflexiones urgentes, op. cit., p.
243.
416
NARVÁEZ RIVADENEIRA, Luis, "El Periodismo en la Diplomacia", en Revista
414
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Endclopedia de la Política, op. cit., p. 705. AFESE, N° 36, Quito, Ecuador, 2000.
296
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 297
HEREJES

tuida por este dramático y, con frecuencia, doloroso amasijo de Constitucional, procurando enmarcarlo en la idea del estudio de
hechos, versiones, supuestos y sorpresas que se llama noticia"417. normas jurídicas agrupadas en una Constitución. Disentimos con
quienes se inscriben y propician este postulado. Más adelante
5.3. El Derecho Constitucional fundamentaremos nuestro punto de vista. For el momento, por
el respeto que debemos a los estudiosos, no soslayaremos las
En diversos pasajes de este Manual, de un modo u otro, nos proposiciones que dan asidero al llamado Derecho Constitucio-
hemos referido al Derecho Constitucional. Sin perjuicio, a conti- nal.
nuación trataremos de esquematizar este importante tema.
Bernaschina, por ejemplo, al establecer los "aspectos que com-
En efecto, "Las sociedades siempre han buscado organizarse de prende este ramo", referidos al Derecho Constitucional, acude a
acuerdo a ciertas normas de carácter general y obligatorio, que diversos ángulos del saber y los cita expresamente para brindar
garanticen estándares mínimos de convivencia civilizad? y pacífi- contenido a dicha disciplina: a) Filosófico; b) Histórico; c) Jurídi-
ca". Al compartir esta afirmación, también hacemos nuestra la co; d) Sociológico; y, e) Político. No obstante, anticipa que con su
aseveración de que "por más caótico o desordenado que pueda utilización "podremos en todos estos aspectos hacer un análisis
ser el sistema político y la vida en sociedad, existirá necesariamen- del Estado"419. Cabe, entonces, indicar que la materia de preocu-
te una Constitución"418. pación académica esencial del profesor chileno es el Estado, no el
"Derecho Constitucional". No está por demás destacar que di-
Hemos dicho y lo volvemos a repetir que la Constitución no es cho autor, con su valioso análisis, busca también las relaciones
sino el conjunto de normas que regula al Estado. La misma re- que existen con otras ciencias y deduce que "Estas relaciones se
produce principios fundamentales que debe acatar la sociedad en han hecho más ostensibles con las nuevas modalidades del dere-
su conjunto, gobernantes y gobernados. cho y con otras tendencias socialistas de la economía y de la polí-
tica, que han convertido al Estado en el eje o en el regulador de
Sabemos, además, que el derecho tiene por objeto regular la vida gran parte de las actividades sociales", grandes cuestiones que son
de los seres humanos y sus relaciones jurídicas. propias del Derecho Político en el amplio espectro de las Cien-
cias Sociales. En ese esfuerzo académico apunta que el "Derecho
Conocemos, a través de estas páginas, que al Derecho Constitucional Constitucional" mantiene vínculos con el Derecho Administrati-
se lo define como el conjunto de normas jurídicas que determi- vo, el Derecho Procesal, el Derecho Penal, el Derecho del Traba-
nan la organización y la actividad del Estado y los derechos de los jo y Legislación Social, el Derecho Financiero y las Ciencias Polí-
individuos, ya sea como gobernantes o gobernados. ticas, con el Derecho Privado, la religión y la moral. Confiesa, por
cierto, que tales trazos los ha realizado para configurar el estudio
Desde el campo académico y doctrinario se han hecho severos de la Constitución en el Programa de la Facultad de Derecho de la
esfuerzos para argumentar y sostener el nombre de Derecho Universidad de Chile, de la cual fuera su decano insigne.
117
CORRAL, Fabián y PÉREZ, Diego, 'Eljuego de la democracia: reflexiones urgentes, op. cit., p.
242. 419
418 BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constituáonal, op. cit., pp. 28-
Ibídem, p. 81.
40, «lo subrayado es nuestro».
298 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 299
HEREJES

Lo que sí es incuestionable es el desarrollo progresivo y sostenido facultades de Derecho, como materias distintas y deslindables el
del constituáonalismo a lo largo de la historia, y la acogida de este en Derecho Constitucional y el Derecho Político".
el marco del Estado democrático, que en la actualidad caracteriza
la convivencia de la sociedad, de una comunidad sujeta a un or- Sin agotar el tema, para concluir, conviene tener presente que
denamiento jurídico superior que determina y consagra la organi- "Las relaciones que deben existir entre gobernados y gobernantes
zación y la actividad del Estado, y a un régimen político que ga- se revelan por la filosofía política del Estado en una nación de-
rantice los derechos de los individuos, ya como gobernantes o terminada"422. El mismo autor define al Derecho Constitucional
gobernados. como "una rama interna del derecho público y tiene por objeto -
dice- la constitución política y social del Estado que se refiere a la
Borja, en el contexto de nuestras apreciaciones y reflexiones, es organización y funcionamiento del gobierno, incluyendo la liber-
categórico. Dice: "Actualmente no se concibe otra forma de or- tad política, que comprende la participación de los ciudadanos en
ganizar a las sociedades políticas que no sea mediante un docu- el gobierno", y en pie de página, tras citar algunos episodios
mento solemne que regule la convivencia social, el mando políti- históricos en torno al constitucionalismo en regímenes totalita-
co y los derechos y deberes de las personas. Este documento rios, expresa que: "De esto resulta que el Derecho Constitucional
solemne es la Constitución, y al conjunto de sus principios y nor- se convierte del derecho de la Constitución de cada país para ser
mas se le llama derecho constitucional"420. cada vez más el derecho de las instituciones políticas, indepen-
dientemente de que estén o no en la Constitución"423.
De otro costado, "La existencia de las Constituciones escritas y
de un orden jurídico integral y estable creada por ellas, dentro de 5.4. La democracia: un proceso
cuya órbita se desarrolla toda la vida social del gobierno y de los
gobernados, ha dado origen al Constituáonalismo como sistema de Entender la democracia como un proceso, requiere volver la vista
organización jurídico política de la sociedad j también al Derecho Cons- a los orígenes de esta forma de gobierno y mirar a través de sus
titucional como disciplina especializada en el conocimiento y diversas dimensiones, en tanto una mecánica utilizada por la so-
examen de las disposiciones constitucionales, pero se puede ad- ciedad como medio de interrelacionarse y establecer una lógica
venir una gran disparidad de criterios al respecto y no faltan articuladora de la interacción con el Estado -en tanto órgano
quienes consideran que el Derecho Constitucional debe reducirse al exa- jurídico-político-, así como objetivo ético y moral, en cuanto
men e interpretación de las cláusulas constitucionales, excluyendo los proble- valor, que intenta alcanzar la sociedad en su conjunto, como es-
mas doctrínales del Derecho Político, de la filosofía política o de la tienda de cenario privilegiado de carácter ontológico, que auto-regula las
la política, vinculadas estrechamente a la sociología y a la economía" 421. A relaciones de los individuos como unidades, y la sociedad como
manera de explicación (acaso de justificación) el destacado trata- colectivo; características a las cuales, en virtud de ellas, transforma
dista, a continuación, revela que: "Esa es la causa de que en las a la democracia, consecuentemente, en un valor universal, y co-
universidades argentinas figuren en el plan de enseñanza de las

120
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia ¿e la Política, op. cit., p. 230.
121 122
SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Político: los problemas de la demo- BLANCO, Salvador Jorge, Introducción ai'Derecho, op. cit, p. 87.
423
cracia, p. 14, «la cursiva es nuestra». Ibídem, p. 99.
300
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 301
HEREJES

mo tal, se introduce como característica específica, incluso, de lo los intereses de una colectividad y del individuo como parte de
que conocemos como civilización occidental. ésta.

Así, cuando hablamos de una sociedad moderna, la democracia, Una clasificación que nace de una visión histórica de la democra-
en términos bobbianos424, no es considerada incompatible con cia, clasifica este proceso en cuatro etapas, a saber427:
ésta, sino más bien concebida como consecuencia natural y esce-
nario único en la cual cualquier sociedad debe desenvolverse y • Primera Etapa.- Nace en Grecia con la terminología: demos
desarrollarse.
(pueblo) y kratos (autoridad). Fue aplicada como sistema
político en Atenas en el siglo V a.C. Sobre esta forma, Platón
Huelga señalar que una realidad a considerar es el corto tiempo sostenía que era un régimen de gobierno de los "pobres e ig-
en el que, efectivamente, la democracia se ha constituido en valor norantes" sobre los "sabios y los educados", que se caracteri-
universal, e incluso, bajo la lógica dialéctica, ha venido siendo zaba por ser anárquico y sustentarse en meras opiniones; por
objeto de un procesó cambiante -es un calificativo que preferimos otro lado, Aristóteles lo considera como la comunidad políti-
usar por su connotación neutral-, que ha pasado por etapas que ca de ciudadanos, capaces de decidir sobre las acciones co-
partieron por concebirla como una forma buena de gobierno - munes, aunque sostuvo que esta forma debe ser el gobierno
visión aristotélica en contraposición a la idea platónica de esta de las minorías con consentimiento de las mayorías.
forma de administración pública-, que se expresa directamente,
• Segunda Etapa.- Se desarrolla en la edad media con base en
para luego dar paso a la representativa425 y hoy hablar, incluso, de
las ideas iniciales de soberanía popular en medio del Imperio,
la democracia participativa, que según se puede percibir, resulta
la República y la Dictadura romanos; posteriormente, el con-
ser una interpretación moderna inextenso de la democracia dire-
cta de los griegos. cepto democracia es recogido por Maquiavelo, las repúblicas
inglesas y holandesas del siglo XVII, la Carta Magna de 1215,
la Petición de Derechos de 1628, el Hábeas Corpus Act de
Al ser un valor ético y moral, la democracia busca su desarrollo
1679, el Bill of Rights de 1689, la Declaración de Indepen-
en el marco de su propia naturaleza: el Estado de Derecho; que
dencia de los Estados Unidos de 1776, la Revolución France-
en términos "irenológicos"426 debe obtenérselo de procesos no-
sa de 1789 y la democracia inglesa a partir de 1688, que in-
violentos que base su imperio en una convicción profunda de
trodujeron en el concepto un contenido moral y humanista a
que tal forma de gobierno es la más aconsejable y favorable para
más de social y político.
• Tercera Etapa.- Nace con la democracia de carácter liberal
después de la Revolución Francesa y se desarrolla con los
124
125
BOBBIO, Norbeto, Liberalismoj Demacrada^ op. cit., p. 39. principios de libertad e igualdad, y el contractualismo rousse-
JARY, David &JARY, Julia, Collins Dictionary Sociolo®, op. cit., p. 154.
426
EBERT, Theodor y otros, ¿Defensa armada o defensa popular no-violenta?. Editorial Orbis,
auniano y su división de poderes, supremacía del individuo
Buenos Aires, Argentina, 1982, p. 131, «Término que proviene de la traducción del frente a la colectividad, respeto a las libertades fundamenta-
alemán Friedenforschung o del inglés Peace Reserch, que trata de designar las investiga-
ciones científicas sobre fomento y protección de la paz y de la seguridad con métodos
no-violentos. El término en español ha sido adaptado con base a un neologismo de la 427
BURBANO PORTILLA, Edison, El Estado ie Derecho: único ca.ñno a op.
raíz griega correspondiente a paz».
cit, pp. 174-175.
302 PENSAMIENTO POLÍTICO

les, las limitaciones al y del Estado, la supremacía de las nor- CAPÍTULO IV


mas constitucionales. LA CONJURA DEL TIEMPO
• Cuarta Etapa.- Período donde se desarrolla y prevalece la
democracia social, como contraposición a la democracia libe- -I-
ral, que establece una igualdad relativa entre los hombres, ba-
se para la proclama de los derechos sociales a favor de los 1. El Constituáonalismo en el Ecuador, breve visión histórica
sectores económicamente más débiles de la población. Esta
tendencia social de la democracia es, incluso, recogida en los "El suceso histórico está producido", fue la categórica admoni-
postulados de la Iglesia plasmados en la Encíclica Rernm Nova- ción de Galo Martínez Acosta. En efecto, al leerla advertimos
rum de 1891, emitido bajo el pontificado de León XIII, y co- que los hechos consumados son nuestra sombra. Uno de tales
nocido por Doctrina Social de la Iglesia. hechos, en palabras patéticas de Luis Moreno Guerra -acogidas
en el diario "El Comercio", en octubre del 2006-, es que: "En
De la lectura de la división por etapas expuesta por Burbano Ecuador nunca ha existido Democracia, por las siguientes con-
Portilla, puede inferirse que ha sido elaborada evolutivamente - sideraciones inapelables: a) Nos obligan a dar el voto, por gente
concebida ésta, en términos positivos-, aunque en ese proceso no que no conocemos; b) por gente, en cuya selección no partici-
introduce variables relativas a los avances sobre los niveles de pamos; y c) que, cuando resultan elegidos, jamás rinden cuen-
participación, es decir, el paso de la democracia directa, a la repre- tas; todo esto es negación de la Democracia". Otro hecho es
sentativa y finalmente la participativa, quedando solamente la aquel que luego de trazada y adoptada la reestructuración jurí-
descripción en la defensa de los principios naturales de la demo- dica del Estado, la cual fuera pergeñada a partir del año 1976, y
cracia como forma de gobierno. puesta a prueba a lo largo de los pasados 33 años, nos permite
constatar —bien como actores, bien como cómplices, sino en-
Todos estos elementos, desde aquellos plateados desde la formu- cubridores- la aplicación de una serie de sutiles emplastos para
lación misma del concepto democracia, hasta sus más vanguar- mantener la "gobernabilidad", en un escenario sarcásticamente
distas interpretaciones en la actualidad, dejan entrever una sola crítico por el que en los últimos tiempos han transitado siete
realidad: la democracia es un proceso inacabado, cuya naturaleza jefes de Estado, en el lapso de trece años.
es dinámica y que no admite como parte consustancial a ella pa-
trones estáticos, ni en su formulación como mecanismo guberna- Es el momento de escarbar y sacudir las páginas de nuestra
tivo, ni como valor universal. historia republicana, iniciada en mayo de 1830. Han transcurri-
do 179 años de un transido período.
* **
Este ejercicio nos conduce, irrevocablemente, a penetrar en el
ordenamiento constitucional, en el cual están acomodadas 18
Cartas Políticas, y arrimada a ellas la nonata del año 1938. Otra
vez, 179 años de vida republicana apuntalada en 19 constitu-
304 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 305

dones, lo cual equivale a la existencia de una constitución cada partidos políticos y movimientos independientes, incluso con
9 años y 9 meses, como promedio. Vigencia, por cierto, soste- paradojas en la conducción de sus empeños, fueron (mencio-
nida con emplastos para que de esa manera pueda subsistir la namos alfabéticamente): Alfaro, Ayora, Flores, García Moreno,
gobernabilidad, o al menos para que ésta tenga presencia for- Rocafuerte, Velasco Ibarra, quienes en el debido momento y
mal. Se advertirá, al final de cuentas, una imagen reveladora de circunstancias marcaron la impronta de su liderazgo. Se sumar-
importantes avatares, atolladeros y arteros procesos institucio- ían caudillos de diversa laya, con apetitos locales en búsqueda
nales incontinentes, que desembocan recurrentemente en la de la ratificación de sus prebendas y la consolidación de sus
convocatoria de Asambleas Constituyentes, como lo registra el intereses, ora enancados en la estructura de un partido político
intento fallido del 30 de noviembre de 2005, y la del año 2008 determinado, ora como padrinos de movimientos indepen-
que dio a luz a la actual Constitución de la República, la décima dientes.
novena en el registro histórico.
Al revisar su contenido ideológico o la orientación política de
En ese marco, aunque de manera aleatoria a la puesta en vigen- los partidos y movimientos, con desasosiego, encontramos una
cia de cada una de ks 19 Constituciones, nos planteamos, entre dación de anhelos y ansias excluyentes; una dación forjada en
tantas, las siguientes preguntas: ¿quiénes y de dónde procedían conspkaciones y conjuras sectarias; y, como consecuencia ob-
los miembros que integraron las constituyentes? Hablamos, via, la fragmentación y polarización política, resultado pernicio-
hasta inicios del año 2007, de 934 constituyentes; de ellos 120 so que acentuadamente caracteriza a la situación actual entre
pertenecieron a Guayas, 109 a Pichincha y 102 a Azuay, vale los actores del juego democrático, sumidos en un debate farra-
deck, representantes provenientes de los tres grandes y secula- goso e inconcluso. Hablamos, al 15 de agosto de 2006, de la
res repartos regionales del país, repartos en los que -añadimos- existencia de 10 partidos políticos, inscritos y registrados;
debería sustentarse la división político administrativa del Ecua- hablamos de la extinción, durante la pasada última década, de
dor, y no en esa atomización territorial que, en la actualidad, 30 partidos configurados en el oportunismo de alianzas electo-
aglutina a 24 provincias, en un proceso de permanente retaceo reras; hablamos también de k sepultura de agrupaciones de
territorial, o dicho de otro modo en un verdadero hacinamien- tradición histórica centenaria (PCE y PLRE); hablamos incluso
to provinciano. de que, en aplicación de ks normas legales de los años 1945,
1946 y 1967, cuya vigencia caducó en 1977, estuvieron inscritos
De la mano con el Derecho Político y con el respaldo emanado y registrados 17 partidos políticos; y señalamos que al amparo
de las ciencias sociales, nuestros partidos políticos se enmarca- de k legislación electoral de 1978 el Tribunal Supremo Electo-
ron en la matriz de la institucionalidad democrática y, por doc- ral, hasta el 19 de agosto de 1983, había reconocido e inscrito a
trina y en la praxis, asumieron el carácter de mediadores insti- 17 partidos políticos. Al 15 de agosto de 2006, 13 nuevos mo-
tucionales entre el poder político y la ciudadanía para el ejerci- vimientos políticos tramitaban sus respectivas inscripciones
cio de la democracia. En ese trajinar, que arranca desde la es- ante el Tribunal Supremo Electoral; sin credenciales oficiales,
tructuración jurídica del Estado ecuatoriano en 1830, figuras otros 37 movimientos políticos operaban localmente en seg-
epónimas para la articulación ideológica y conformación de los mentos del espacio territorial, sin k indispensable inscripción
306 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 307

dispuesta por la ley; y en el obituario político estaban anotadas 2006, ocasión en la que se eligió al 54° Presidente Constitucio-
45 agrupaciones extinguidas (30 partidos y 15 movimientos nal en la historia republicana, en la persona del economista
políticos). A la aparición de este Manual la nómina registra a 42 Rafael Correa Delgado, guayaquileño, nacido el 6 de abril de
agrupaciones actualmente activas (10 partidos y 32 movimien- 1963, quien logró el 56.67 % de los votos, en tanto su oponen-
tos políticos). te el 43,33%, referencia necesaria en el contexto asumido en
esta obra acerca del ordenamiento constitucional y la participa-
Con asidero ideológico y para la canalización de sus tendencias ción de los partidos políticos y movimientos independientes.
doctrinarias, reflejadas en los textos constitucionales, durante la Un primer dato: el presidente electo, duro y severo contradic-
etapa republicana, identificamos a los siguientes personajes más tor de la "partidocracia", alcanza el poder aupado por un mo-
gravitantes: Juan José Flores y Vicente Rocafuerte (período de vimiento político, identificado con el número 35, con una ofer-
la fundación de la República); García Moreno (período de la ta electoral que plantea un "cambio radical y de fondo" a la
tendencia conservadora); Eloy Alfaro (período de la tendencia estructura misma del país, uno de cuyos ejes es el de la "refor-
liberal); Isidro Ayora (período de la tendencia socialista); y José ma política del Estado". Otro dato: su agrupación política se
María Velasco Ibarra (período de tendencia populista). abstuvo, en las elecciones del 16 de octubre, de presentar can-
didaturas para diputados de la República, por estimar que la
En la orilla de la participación democrática directa se destaca, legislatura es la reproducción de los intereses de la "partidocra-
en las tres últimas décadas, la invocación recurrente para "con- cia" y que, en consecuencia, las reformas no permearían a
sultas populares" frente a las crisis del sistema de partidos, la través del congreso (sustentado en reglas vigentes excluyentes),
proliferación de movimientos y agrupaciones políticas oportu- por lo que propuso la realización de una "consulta popular",
nistas, los afanes autárquicos de los independientes, así como que sería convocada luego de su posesión presidencial el 16 de
una serie de propuestas enancadas en un farragoso debate enero de 2007, para que el "soberano" decida sobre la convo-
siempre inconcluso. catoria a una Asamblea Constituyente, recompuesta en cuanto
a la representación ciudadana y con atribuciones específicas
Cabe añadir, para avizorar hacia dónde apuntan las tendencias para la adopción de una nueva Carta Política, que para nuestros
del futuro inmediato, los resultados de los comicios del 15 de registros sería la décimo novena.
octubre y 26 de noviembre de 2006. Tras las elecciones presi-
denciales del 15 de octubre, alcanzaron la mayoría de votos el Esta gruesa reseña, para profundizar en su estudio, nos exige
abogado Alvaro Noboa Pontón (PRIAN) y el economista Ra- agregar algunas consideraciones adicionales.
fael Correa Delgado (PAÍS), desplazando a los otros once can-
didatos. Una vez más hubo de acudirse a la intermitente y per- Pertinente es recordar -y coincidimos con este aserto- que: "El
sistente segunda vuelta (hasta hoy presente en todos los proce- nacimiento del Estado del Ecuador no constituye un hecho
sos electorales ecuatorianos iniciados en 1978), en la cual No- forzado ni puramente artificial y casual", según atinada afirma-
boa y Correa, por su condición de ganadores de los dos prime- ción del destacado jurista Hernán Salgado, quien con mucha
ros puestos, electoralmente terciaron el 26 de noviembre de razón al referirse al proceso, fundamenta en que éste se extien-
308 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 309

de en el tiempo histórico "cuyos antecedentes más remotos al deseo de legitimar situaciones de hecho (derrocamiento del
podrían hallarse en los pueblos aborígenes que habitaron estos Presidente o golpes de Estado) y no a un afán de reestructurar
territorios e hicieron sus confederaciones, el llamado reino de las instituciones del Estado, o de proyectar verdaderas trans-
Quito, cuya identidad se mantuvo a pesar de la expansión cuz- formaciones"430. Con todo, de cara a la evolución constitucio-
queña que trajo el dominio temporal del incario"428. Por cierto, nal, Salgado destaca que: "el Constitucionalismo ecuatoriano
como ya hemos anotado en líneas precedentes, el Ecuador se está marcado por dos grandes orientaciones: la primera que
estructura jurídicamente como Estado en la Constituyente de iniciándose con la creación del Estado culmina en la Constitu-
Riobamba, en 1830, ocasión en la que se da su primer ordena- ción de 1906 y recibe el impulso de los principios del Constitu-
miento jurídico constitucional republicano. cionalismo clásico; la segunda que partiendo de la Carta de
1929 continúa hasta nuestros días, vigorizada -dice- con las
Han transcurrido sesenta y siete mil días desde el inicio del nuevas tendencias del Constitucionalismo social y económi-
período republicano hasta estos días, período durante el cual el co"431; y en cuanto a los períodos históricos identifica a los si-
Ecuador ha tenido 119 gobiernos unipersonales y 12 pluriper- guientes: período floreano (1830-1845); período marxista
sonales, en total 131 de distinto corte y de variable duración, (1845-1859); período garciano (1860-1875); período postgar-
estropeada con frecuencia en manos de 167 gobernantes. Son ciano (1875-1883); período progresista (1883-1895); período
179 años desde la estructuración jurídica del Estado, vale decir liberal (1895-1925); y período contemporáneo (1925-1998). En
gruesamente que cada gobierno ha permanecido en el mando los temas 2 y 3 infra volveremos con algunas reflexiones adi-
apenas un año con nueve meses, como promedio. Se han pues- cionales al consignar nuestras apreciaciones acerca de las Cartas
to en vigor, formalmente, 19 constituciones y muchos, mu- Políticas correspondientes al período 1830 a 1998.
chos, emplastos. Sin duda estamos frente a una inequívoca
inestabilidad, o sea no durable, no permanente, situación que Creemos que conviene, tras los comentarios que anteceden,
no contradice -sino en apariencia- la afirmación de que: "Nues- añadir otros que, en breves barruntadas, permitan al lector
tra historia se desenvuelve en un clima de gran quietud, que tal encontrar pautas -al menos referenciales- de las estructuras y
vez es síntoma de una baja virilidad o no es más que el resulta- conflictos de poder registrados en el Ecuador republicano du-
do del nivel tan alto de desintegración social prevaleciente"429. rante el inacabado proceso democrático constitucional:

La inestabilidad política es un hecho en el Ecuador. A los cam- i. En el proceso histórico nacional no hay cortes verticales
bios de gobiernos y gobernantes, no podemos dejar de señalar que marquen el inicio de un período y la terminación del
los cambios constitucionales, 19 a lo largo del período republi- que le precede. UE1 proceso de emancipación americana se
cano. "Estos constantes cambios han obedecido -casi siempre- inscribe dentro del gran cuadro de consolidación del sis-
tema capitalista internacional... el desarrollo de las fuerzas
428
SALGADO, Hernán y otros, Las Refomas Constitudonales de 1986, editado por JURIS-
PUCE-ILDIS, Quito, Ecuador, 1986. 130
SALGADO, Hernán y otros, Las Reformas Constitudonales de 1986, op. cit., p. 14.
429
SANTOS ALVITE, Eduardo, Ecuador, hada el diseño de una teoría de desarrollo humano^ 431
Mientras no se señale otra fuente, las transcripciones son tornadas de la obra citada en
editado por la Universidad Central del Ecuador, Quito, Ecuador, 1983, p. 24. la nota anterior.
310 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 311

productivas (finales del siglo XVIII y primera mitad del si- v. En la magistral disección socio-económica y política reali-
glo XIX) caracterizado por una dinamización del inter- zada por Hurtado432 pone en evidencia que a partir de ese
cambio comercial (...) contribuyó notabilísimamente a arranque histórico "En general toda la sociedad se im-
consolidar en forma definitiva la división internacional del pregna con la 'ideología' de explotación generada por la
trabajo". hacienda", constituida ésta "en el eje del poder político y
los hacendados en los factores de la autoridad que la ejer-
11. La conquista de la autonomía estuvo encadenada al es- cieron por sí o por interpuesta persona". Con severa
labón de "los terratenientes (quienes) habían consolidado dialéctica demuestra que "En la hacienda también radica el
los mecanismos de dominación, de manera que se patenti- fenómeno del caciquismo", y que su titular concentra una
zaba un divorcio entre el control del aparato productivo, preponderancia económica y social. "Cuando el cacique
que estaba en manos de los nobles criollos, y el manejo del ejerce funciones públicas desempeña los cargos de legisla-
sistema político, que retenía la burocracia peninsular". De dor, gobernador, alcalde o concejal municipal", y aunque
este modo, ccLos intereses de los grupos dominantes de la "generalmente carecen de ideas políticas o ellas son tan
Sierra y de la Costa convergieron frente a la necesidad de flexibles que con facilidad se acomodan a los 'principios'
la autonomía política". del gobierno en ejercicio (...) logian mantener su influen-
cia a pesar de los frecuentes cambios de gobierno, llegando
iii. Por esa vía aparecieron "Las contradicciones que luego muchas veces a formar verdaderas dinastías políticas". Por
habrían de ser la columna vertebral del conflicto político su parte, Ayala nos recuerda que: "En los albores de la vi-
republicano"; contradicciones con "protagonistas y usu- da independiente encontramos al país sólidamente contro-
fructuarios -que- crearon a su rededor todo un cerco na- lado por la clase terrateniente (...) los latifundistas criollos,
cional y popular que ha llegado hasta nuestros días. Puesto luego de consolidar la dominación económica, se lanzaron
que la transformación planteada no arrancaba de sus inter- a la conquista del poder político (.. .)"433.
eses, las masas mantuvieron una postura más bien pasiva".
Es claro que la naturaleza de este Manual se sustenta en una
iv En resumen, para el Ecuador republicano "La emancipa- metodología académica y didáctica, con base en las doctrinas
ción, que ciertamente no fue una lucha de liberación na- que conforman las Ciencias Políticas, aderezadas con el pen-
cional, significó indudablemente un paso adelante en la samiento y la contribución de especialistas y tratadistas sobre
historia ecuatoriana. Estableció nuevos términos de vincu- los diversos temas que abarca nuestro estudio. No excluye, a lo
lación con el capitalismo internacional (...) -y- sacó a flote largo de sus párjinas, el registro histórico de hechos, actores y
contradicciones no del todo definidas. Todo lo cual ace-
leró importantes cambios en las relaciones sociales y el
ámbito político ideológico". 432
HURTADO LARREA, Osvaldo, El Poder Político en el Ecuador, Editorial Planeta, Quito,
Ecuador, 1999, pp. 66 y ss.
433
AYALA, Enrique, Lj/cha políticaj origen de los partidos en el Ecuador, editado por la PUCE,
Quito, Ecuador, 1978, pp. 85-86.
312 313
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO

acontecimientos, en definitiva, el ejercicio y la acción práctica senté, para un análisis comprensivo global, que el constitucio-
observada, particularmente en el Ecuador. nalismo ecuatoriano está fraguado y marcado por dos grandes
orientaciones de carácter internacional occidental -como señala
Nuestros comentarios sobre la breve visión histórica del cons- Salgado-: la primera que iniciándose con la creación del Estado
titucionalismo en el país, con apego a las fuentes de la historia ecuatoriano (1830) culmina con la Constitución de 1906, recep-
nacional, no es un estudio histórico riguroso. Son datos de tora del impulso de los principios del constitucionalismo clási-
singular importancia que permiten apreciar y valorar el proceso co; y, la segunda que partiendo de la Carta Política de 1925
del desarrollo constitucional ecuatoriano, sus avances y afirma- continúa hasta nuestros días (1993), vigorizada por las tenden-
ción, sus desvíos y erosión de la democracia. cias del constitucionalismo social y económico.

Con estas indispensables acotaciones, una vez más, cabe insistir Han transcurrido 179 años de la historia republicana del Ecua-
en que, para el caso ecuatoriano, es válido reproduck los si- dor. En varias obras de la narrativa histórica, incluso en algunas
guientes conceptos que incluso ya los recogiéramos en el tema en las que se estudia y analiza el desarrollo político constitucio-
5.3 (Capítulo III), en relación con el Derecho Constitucional: nal del país, los autores suelen afirmar la existencia de 20 Cons-
"Las sociedades siempre han buscado organizarse de acuerdo a tituciones, lo cual numéricamente es correcto. Sin embargo, es
ciertas normas de carácter general y obligatorio, que garanticen un grave error no precisar un deslinde temporal entre los
estándares mínimos de convivencia civilizada y pacífica (...) hechos que marcaron la proclamación de la Independencia y la
por más caótico y desordenado que pueda ser un sistema polí- fundación misma de la República. En efecto, no cabe desde el
tico y la vida en sociedad, existirá necesariamente una constitu- punto de vista conceptual iniciar la contabilidad de nuestras
ción"434. En el Ecuador nuestro ejercicio o praxis política se Cartas Políticas a partir de la Constitución Quiteña del 15 de
traduce en la adopción de 19 constituciones, en 179 años de febrero de 1812, pues, en estricto sentido histórico, la funda-
vida republicana "democrática". ción de la República del Ecuador, consagrada el 11 de septiem-
bre de 1830, debe ser el punto de partida para una adecuada
-II- interpretación de los acontecimientos políticos, del proceso
normativo constitucional republicano, y, además, de los actores
2. Comentarios críticos a las Cartas Políticas (1830-1998)*** relevantes de la sociedad en el afán de contar con un pacto
social de alcance nacional.
Sin perjuicio de referirnos, más adelante, a las constituciones
expedidas durante el período republicano, se deberá tener pre- Con la visión que nos proponemos abordarla tendremos una
radiografía cuya imagen, asaz de interesante, es reveladora de
434
CORRAL, Fabián y PÉREZ, Diego, Eljt/ego de la demorada: reflexiones urgentes, op. cit, p.
92. importantes avatares, atolladeros y arteros procesos institucio-
435
Al tratar este tema y los subsiguientes, mientras no se señale lo contrario, hemos utili- nales incontinentes, que se traducen en los párrafos siguientes.
zado informaciones y comentarios contenidos en nuestra obra, aún inédita, cuyo título
preliminar es "67 mil días de historia" (autores Luis Narváez Rivadeneira/Luis Narváez
Ricaurte)
314 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 315

Veinte son las Constituciones elaboradas a lo largo de los 179 La Constitución de 1945, décima cuarta en la historia republi-
años de la historia republicana, a saber: 1830,1835,1843,1845, cana del País, apenas permaneció formalmente vigente 1 año, 9
1850, 1852, 1861, 1869, 1878, 1884, 1897, 1906, 1929, 1938, meses y 26 días. Calificada como la mejor Constitución Política
1945,1946, 1967, 1979,1998 y 2008, de las cuales no entró en de la República del Ecuador, fue rescatada para su aplicación
vigor la de 1938. en 1972 "en todo lo que no se oponga a los fines de la trans-
formación" propuesta por el Gobierno Nacionalista Revolu-
Quede como advertencia, para no caer en gravísimo error, que cionario, presidido por el general Guillermo Rodríguez Lara,
la sucesión normativa constitucional entre una y otra Carta desde el 15 de febrero de 1972 hasta el 11 de enero de 1976.
Política, vale decir entre la derogada y la naciente, no se produ-
ce automáticamente, sino que es una consecuencia y efecto del La Constitución de 1906, décima segunda en la historia repu-
desconocimiento y rompimiento constitucional tras la irrup- blicana del País, formalmente alcanzó 19 años de vigencia, al
ción de regímenes de facto, civiles o militares, en la conducción igual que la Constitución de 1979, décima séptima en la crono-
del Estado, y la subsecuente reparación mediante la puesta en logía republicana. No obstante, hay que destacar que la Carta
vigencia de la nueva Constitución. Política de 1906 de hecho fue abrogada por los regímenes pro-
visorios (1925-1929), y "formalmente sustituida" por la Consti-
Es interesante poner atención en el hecho de que durante los tución de 1929, décima tercera en el orden natal. Sin embargo,
70 años del siglo XIX, los primeros de la vida republicana del al fragor de las turbulencias políticas de los años treinta, mien-
país, se expidieron 11 Constituciones; asimismo que a lo largo tras los congresistas se empeñaban en introducir parches cons-
del siglo XX, con alcance hasta el año 2005 del siglo XXI, vale titucionales a la Carta Política de 1929, se mantuvo en aplica-
decir 105 años, se expidieron 7 Constituciones, de las 8 elabo- ción la Constitución de 1906 con los emplastos de la nonata
radas entre las cuales se incluye la nonata del año!938. Constitución de 1938. Dualismo aberrante que desapareció
luego de la expedición de la Constitución de 1945.
Desde otro ángulo apreciamos que el proceso constituyente, en
el que acaso se pusieron en juego las esperanzas ciudadanas a En la historia republicana dos Cartas Políticas, las de 1869 y
través de la búsqueda de un pacto social de largo aliento, desde 1979, fueron subordinadas a decisión de sendos referendums.
la fundación de la República en 1830 se registra que se han La primera, luego de la aprobación de la Convención Nacional,
expedido formalmente 19 Constituciones, de las 20 elaboradas "para afirmar aún más su autoritarismo (dice, en referencia a
durante los pasados 179 años. García Moreno) la sometió a un referéndum que la confirmó
por más de 13 mil votos contra 500"436. La segunda, de 1979, se
Aritméticamente, sin incluir la flamante Constitución de 2008, sujetó al Plan de Reestructuración Jurídica del Estado, aproba-
en promedio, la vigencia de cada una de las 18 Constituciones do por el Consejo Supremo de Gobierno, tras las consultas
cubriría sendos períodos de 9 años, 8 meses y 2 días. Es, evi-
dente, entonces, el alcance efímero de las mismas. 1
PAREJA DIEZCANSECO, Alfredo, Ecuador la República de 1830 a nuestros días, Edito-
rial Universitaria, Quito, Ecuador, 1979, p. 156.
316 317
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO W: LA CONJURA DEL TIEMPO

hechas con los partidos políticos y varios sectores de opinión. grupales, con tendencias ideológicas de signos opuestos: con-
Por separado, en el tema 4 infra, trataremos de la Constitución servatismo y liberalismo, ambos en la misma sacristía oliendo a
de 2008, aprobada también por referéndum. sahumerio. ¡Aflora una pizca de avenencia confesional-católica-
liberal!
Recurrentes fueron las insurgencias y las capitulaciones en es-
cenarios de pugnas caudillistas y de luchas despiadadas con 2.1. Desde la proclamación republicana
actores empeñados en la búsqueda de la hegemonía y del poder
autoritario, constatación persistente en el tiempo desde los Alfredo Pareja Diezcanseco437 nos recuerda que "en la lucha
albores republicanos y traducida en las pendencias entre Flores por alcanzar nuestro carácter nacional, vencida, por fin, la etapa
y Rocafuerte, o en las protagonizadas por Urvina y Flores; o en de la Colonia, se advierten dos principios contrarios: el conser-
las encabezadas por García Moreno, y luego lideradas por Alfa- vador -a ratos con anhelos monárquicos- y el liberal, que ansia
ro; o en las personalizadas a través de los artificios de Velasco recibir y practicar el ansia renovadora de los siglos XVIII y
Ibarra, durante cuatro especiosas décadas populistas; o en las XIX", con la influencia indudable de la Revolución Francesa
múltiples trapacerías de pequeñas estaturas ora civiles ora mili- de 1789, que repercutió en los trazos ideológicos de los actores
tares por mantenerse a horcajadas en el poder, en la data de los de la independencia, en la organización y configuración jurídica
años postreros. del nuevo Estado, y por cierto en la conducta de los caudillos
de la flamante República, tanto militares como civiles.
El omnipresente decidero castrense -foráneo al inicio de la
República y criollo hasta nuestros días- subrepticiamente per- Fuerza reconocer que en la antesala del Congreso Constituyen-
manece encubierto en una tenaz militancia política. te de Riobamba y en la génesis de la República pervivieron
severas cuestiones que entrabaron el proceso de nacimiento del
Procesos constituyentes, hasta ahora diecinueve, con matices flamante Estado. Registramos, entre otros, como fundamenta-
ligeramente distintos, llamados a estructurar flamantes Cartas les, la organización política del Estado; la vertebración misma
Políticas, generalmente carentes de planteamientos ideológicos de la Nación; la identidad nacional, e incluso el bautizo dado a
de consenso, convertidas en fe de bautizo de los titulares de la la novel República con el nombre de Ecuador. Miramos, en-
función Ejecutiva al reconocérselos mandatos constitucionales tonces, que la Constitución de 1830, primera en el orden repu-
ad-hoc, con incienso para la depuración inmediata de tales blicano, atiende esos trascendentes trazos al acoger el sistema
jefaturas dictatoriales, civiles o militares. presidencialista, la división de los poderes, la conformación de
"un solo cuerpo independiente con el nombre de Estado del
Sórdida e inagotable pugna a lo largo de las primigenias seis Ecuador" al reunir soberanamente, bajo su jurisdicción y com-
décadas republicanas entre bandos enjaezados unos por el cle- petencia, a los Departamentos de Azuay, Guayas y Quito.
ricalismo radical, y otros por la reacción contestataria, carente
de planteamientos doctrinarios. Sólo a inicios de los años 437
ARAUJO HIDALGO, Manuel, Las tendencias políticas en el Ectiador, editado por TSE-
CEN, vol. 4, Quito, Ecuador, 1990, «citado del ensayo "Análisis de los Proceso Electo-
ochenta del siglo XIX se perfilarían las yescas de arquetipos rales, de la Serie "Elecciones y Democracia en el Ecuador"».
318 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 319

Advertimos, igualmente, que: "Desde esta Carta Política arran- Con su peculiar autoritarismo, Juan José Flores se propuso
ca uno de los factores que se adliiere en todos los procesos anular la Constitución de 1835 y dictar una nueva Carta Política
constituyentes, cual es la influencia gravitante y a veces deter- que le permitiese expandir su poder. Hacia ese propósito con-
minante de los caudillos en la configuración de las institucio- vocó a una Convención que, a través de la aprobación de la
nes"438, santo y seña que nos acompañará aún en estos días, Constitución de 1843, conocida como la Carta de la Esclavitud,
justo al inicio del tercer milenio y del siglo XXI. A la par, la "configuró deliberadamente un sistema de gobierno funcional
vertebración misma de una Nación independiente, como reza- a sus aspiraciones de expandir e imponer su autoritarismo"440.
ba la proclama constitucional, quedó en entredicho respecto a Esta Constitución, la tercera en la historia republicana del país,
la anunciada conformación del naciente Estado en la Gran traduce "la tendencia hacia un sistema presidencialista cargado
Colombia; es que, además, al hurgar en la representación acre- y reforzado de atribuciones, al servicio de caudillos que por las
ditada a la Convención de Riobamba encontramos la asistencia circunstancias que vivía el país, no admitieron la posibilidad de
de 21 diputados, siete por cada Departamento: Azuay, Guayas construir una democracia con equilibrios y balances", sostiene
y Quito, quienes no obstante exhibieron credenciales conferi- el autor de nuestra referencia.
das por Cuenca, Chimborazo, Guayaquil, Loja, Manabí y Pi-
chincha, hecho que reveló la existencia de severas disidencias La efímera vigencia de la Constitución de 1843 se debió, en
respecto al trazo y reconocimiento territorial entre los Depar- gran parte, a la radicalización política manifestada en el debili-
tamentos y las regiones del país. tamiento al apoyo a Flores, por un lado, y al abuso agobiante
derivado de hegemonía del militarismo extranjero en la vida
Tras la proclamación y fundación de la República del Ecuador, doméstica del país. En ese ambiente adviene la Revolución del
en septiembre de 1830, con la puesta en vigencia la primera 6 de marzo de 1845. Los conjurados proclaman a Antonio
Carta Política, el marco histórico nos pone al frente de un Es- Elizalde como General en Jefe de las fuerzas revolucionarias, y
tado que en 1835, definitivamente, rompe con la confederación nombran un gobierno provisional integrado por Olmedo, Roca
grancolombiana, y que en su segunda Constitución consagra el y Noboa. La Asamblea Constituyente, por su parte, elaboró la
sistema presidencialista con un Ejecutivo fuerte ante "los ries- cuarta Constitución Política que, en lo esencial, reprodujo los
gos de desintegración del Estado naciente"439. Al Congreso textos de la Constitución de 1835.
Constituyente acudieron 39 diputados, provenientes de siete
provincias, quienes enfilaron sus discursos alrededor de la pen- Novedosas reformas fueron, en la Constitución de 1851, la
dencia entre Flores y Rocafoerte, enfrentamiento que se de- quinta en el período republicano, la introducción de un Con-
cantó a la postre en la adopción de la Constitución de 1835, greso unicameral, la supresión de la Vicepresidencia de la Re-
producto del acuerdo político entre los dos líderes. pública, y la composición y atribuciones asignadas al Consejo
de Estado. En el proceso histórico esta Carta Política se la

38
RIVERA, Ramiro, Reforma Política: más dudas qm certeras, editado por la Fundación
Konrad Adenauer, Quito, Ecuador, 2005, p. 86.
1
Ibídem, p. 87. Ibídem, p. 89.
320 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 321

dictó luego del golpe de Estado de Urvina a favor de Diego mayo de 1869 y aprobó la octava Constitución Política de la
Noboa. República, que sería calificada como Carta Negra, "en referen-
cia al carácter fuerte y autoritario de García Moreno y a su ex-
A penas si transcurrieron un año y unos pocos meses para, trema visión confesional del país". Décadas más tarde, con la
una vez más, acudir a otra Asamblea Nacional, en este caso mirada puesta en esos acontecimientos, el analista intelectual y
para elaborar una nueva Constitución, la sexta en la azarosa político de las filas del Partido Conservador Rafael Arízaga
vida republicana. Vega describiría el escenario político como un hecho en cuyo
núcleo "El despotismo militar se había sustituido por un des-
Los años 1859, 1860 y 1861 enmarcan la más grave crisis de potismo teocrático", señala Rivera443.
gobernabilidad del Estado ecuatoriano, que a la sazón sólo
había cumplido sus tres primeras décadas de vida republicana, El 6 de abril de 1878, la Convención Nacional reunida en Am-
vida inscrita en "una dinámica de enconos, odios y resenti- bato aprobó la novena Constitución, hecha desde luego a ima-
mientos. Liberales y Conservadores se disputan fieramente la gen y semejanza del Jefe Supremo General Ignacio de Veinte-
jefatura del país. Una crisis de legitimidad y de liderazgos se milla, quien de ese modo limpió su condición de dictador al ser
extiende en todo el país. No hay figuras que convoquen a una elegido Presidente Constitucional. Cambios constitucionales
cohesión social"441. El gobierno provisional de Quito, en octu- meramente cosméticos, sin tocar las estructuras.
bre de 1860, expidió un decreto convocando a elecciones para
diputados que integrarían una Asamblea Nacional Constituyen- En el combate contra Veintemilla, el país se había dividido en
te, la misma que se instaló el 8 de enero de 1861, para luego el representaciones regionales: el de Quito, Pentavirato, de pre-
10 de marzo aprobar la séptima Constitución de la República. dominio conservador; el de Guayaquil, presidido por Pedro
Ramiro Rivera asegura que la flamante Constitución de 1861 Garbo; y, el de Manabí y Esmeraldas, dirigido por Eloy Alfaro.
"representa un avance al proceso de construcción de la demo- Cada uno de esos gobiernos pretendió imponer su visión y
cracia" y, con la mirada puesta en la configuración de las ten- explicación del conflicto. Al final, los tres gobiernos resignaron
dencias ideológicas de las fuerzas políticas en pugna, anota que su poder ante la Asamblea Constituyente, la cual aprobó la
"Con esta Constitución se inicia un período conservador desde Constitución el 4 de febrero de 1884, la décima en la historia
la perspectiva confesional-cató'ica", en tanto que: "desde la republicana del país.
esfera confesional (sic), la Carta Política de 1861 es catalogada
como liberal por las instituciones que creó"442. Con el nacimiento mismo de la República, se inicia una ten-
dencia conservadora bolivariana, como eje central en el país.
En un ambiente de retorcidos acontecimientos antagónicos, Sin embargo, solamente en el año 1883 se funda la "Unión
convocó a una Convención Nacional, la cual se instaló el 16 de Republicana", primera organización política partidaria en la
historia del Ecuador. Divisiones, reorganizaciones y alineacio-
41
Ibídem, p. 93.
442
Ibídem, pp. 93-94. Ibídem, pp.94-96.
322 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 323

nes forman parte de esta agrupación que, en 1947, se inscribe en la historia de la República, "Se inicia el período liberal desde
como 'Tarrido Conservador Ecuatoriano"444. la revolución alfarista hasta la llamada Revolución Juliana de
1925".
A fines del siglo XIX el debate liberal-conservador estaba en la
médula de la actividad política. A la sazón ya en el año 1888 "Tiempos de la hegemonía y la intolerancia" -asegura Rivera-
participa en el escenario nacional el denominado "Partido Pro- dan origen a la décima segunda Constitución, nacida el 23 de
gresista". • En tales circunstancias, en 1890, se constituyó en diciembre de 1906 desde la matriz de una "Convención, fra-
Quito el 'Tarrido Liberal Nacional". El 5 de junio de 1895 guada al antojo del alfarismo"447. Esta Constitución, con ligeros
habría de estallar la Revolución Liberal, acaudillada por Eloy intervalos, reguló la vida de la nación por más o menos cuaren-
Alfaro. Igualmente, como ocurrió con el conservatismo, divi- ta años, vale decir, hasta la expedición de la Carta Política de
siones, reorganizaciones y alianzas, forman parte de esta agru- 1945 aupada por los estertores de "La Gloriosa", del 28 de
pación que, también 1947, se inscribe como "Partido Liberal mayo de 1944. Coincidimos en reconocer que: "es la Constitu-
Radical Ecuatoriano"445. ción Política que afianza y consolida las conquistas y las ideas
de la Revolución Liberal (...) dictada como secuela de una
Eloy Alfaro convoca a una Asamblea Nacional (la cual tuvo nueva insurrección o Golpe de Estado provocado, en este
lugar en Guayaquil desde el 9 de octubre de 1896, para luego caso, por Eloy Alfaro que, después de duros enfrentamientos
trasladarse a Quito), con el propósito de que elabore una nueva defenestró al Presidente Lizardo García, en colisión contra la
Constitución para "plasmar en el ordenamiento jurídico su tendencia placista del propio liberalismo"448. Se patentiza, en lo
visión liberal laica del Estado", ajustada a los imperativos de la ideológico, la fragmentación intestina en el seno de la corriente
Revolución de 1895 y como colofón de los "radicales enfren- liberal, signo que se repetirá insalubremente a lo largo de la
tamientos entre liberales y conservadores", nos recuerda Rive- historia republicano-democrática de los años venideros hasta
ra, quien a su vez reproduce la siguiente descripción interpreta- estos días.
tiva de Juan Larrea Holguín: "Aquella inspiración antirreligiosa
que contenía la Constitución (promulgada el 14 de enero de El año 1920 es emblemático en cuanto registra el comienzo de
1897) originó una lucha sumamente enconada excesiva de la difusión de las ideas socialistas en el país. Dos años más tar-
agravios y reacciones violentas y desmedidas, que a su vez en- de, en 1922, varios dirigentes socialistas lideraron una huelga
cendieron más los ánimos y llevaron a lamentables atropellos general y alentaron grandes agitaciones en el territorio nacional.
de intolerancia, como nunca se había producido en el Ecuador Desde el "Evangelio de un peregrino" traemos estos apuntes:
hasta entonces"446. Con la flamante Carta Política, la undécima "Esos tumultos ya no eran solamente militares y políticos, sino
el resultado de la situación penosa del proletariado (...). Era la
144
NARVAEZ RIVADENEIRA, Luis, Evangelio de un peregrino: Retablo de'Política Exterior, primera vez que en la historia del Ecuador se presentaba esta
op. cit., p. 24.
445
Ibídem.
46 447
RIVERA, Ramiro, Reforma Política: más dudas que certeras, op. cit., p. 98, «Efectivamente ÁLAVA ORMAZA, Milton, 40 Años de Constitucionalismo, Editorial Voluntad,
corresponde al pensamiento del destacado intelectual Monseñor Larrea Holguín, en la Quito, Ecuador, 2000.
448
obra Derecho Constitucional, Corporación de Estudios y Publicaciones, Quito, 2003». RIVERA, Ramko, Reforma Política: más dudas que certeras, op. cit., p. 100.
324 325
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO

clase de actitudes (...). Sobrevinieron las manifestaciones calle- Holguín dice que, esta Constitución contiene varias innovacio-
jeras. Asumió la dkección del movimiento popular la Confede- nes, 'aunque cometió el grave error de apartarse del sistema
ración Obrera del Guayas (...) en la noche -15 de noviembre- presidencialista', insinuando que se adoptó un régimen semi-
numerosos camiones y carretas se dedicaron a recoger cadáve- parlamentario, en el sentido de asignar al Congreso atribucio-
res y echarlos a la ría (...). El Gobierno y el Comandante de la nes propias e inherentes al Poder Ejecutivo en un régimen
Zona Militar de Guayaquil, por su parte, entendieron que hab- presidencial"450. En su obra "Conciencia y Barbarie", acerbo e
ían liquidado (...) una subversión bolchevique (...)"• Como implacable, Velasco Ibarra diría que la Constitución de 1929 es
consecuencia de tales nefastos hechos, el Partido Liberal Na- "un conjunto anárquico de cuanta institución moderna está
cional, en 1923, hubo de modificar su Programa de Principios mentada en los libros de los más avanzados autores de Dere-
y de Acción, incluyendo postulados de corte socialista. Entre- cho Político y Economía Social". La Carta Política había perdi-
tanto, en Quito, el 20 de julio de 1925 se forma el "Partido do legitimidad, erosionada por decisiones adoptadas en un
Social-Demócrata", y a la vez tras la instalación de una Asam- ambiente de tensiones, pugnas y enfrentamientos. Mantenida
blea Constituyente, el 26 de mayo de 1926, se funda el "Partido formalmente vigente a través de una serie de peripecias legalis-
Socialista Ecuatoriano". Esta agrupación, por cierto, desde sus tas, queda registrada como la décima tercera Constitución.
orígenes no estuvo exenta de similares actitudes a las ya señala-
das en relación con los otros grandes grupos políticos naciona- Dos decenios de descomposición política (1925-1944). Los
les, vale deck, al interior de la misma se presentaron divisiones, cuartelazos fueron frecuentes. El pueblo buscaba un caudillo
reorganizaciones, depuraciones y alianzas desconcertantes. que le conduzca y represente. Allí aparece José María Velasco
Ibarra, cimentando las bases populistas en el país. Quede regis-
Otra vez vamos hacia una nueva Constitución. En efecto, "La trada, a la vez, la convocatoria a una Asamblea Constituyente,
llamada Revolución Juliana, en la que termina la hegemonía hecha por el Presidente de la República el 20 de agosto de
liberal y el dominio del sector bancario y agro-exportador"449, es 1935. quien invocó que es "urgente que continúe imperando el
el marco que precedió a la convocatoria, el 28 de julio de 1928, régimen constitucional para evitar al país toda dictadura", a
de la Asamblea Constituyente, la cual inició sus tareas el 9 de cuyo propósito la misma debía reunirse el 12 de octubre. Los
octubre de dicho año. El 26 de marzo de 1929 se promulga la tumultos continuaron. Conviene reiterar, sin embargo, que si
décima tercera Constitución Política de la República del Ecua- bien se expidió la Constitución el 2 de diciembre de 1938, no
dor.
fue promulgada por el Ejecutivo, aunque el Presidente Aurelio
Mosquera Narváez, mediante declaración pública, "acató su
Para apreciar ese descomunal maremagno "normativo", re- vigencia (...) a través de la promesa y el juramento de posesión
cuérdese que de hecho no se abandonaron los mandatos cons- ante la Asamblea (.. .)"451.
titucionales de la Carta Política de 1906, ni aquellos incluidos
en la nonata Constitución de 1938. Anota Rivera: "Juan Larrea
450
Ibídem, p. 106.
' Ibídem, pp. 27-28, 106, 420, 240, 112, 272 y 121. 451
Ibídem, p. 420.
326 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 327

Tras ccLa Gloriosa" del 28 de mayo de 1944 y una vez que la dos nuevas y una antigua, o sea la de 1945 (décima cuarta), la
Asamblea Constituyente eligiera, el 10 de agosto de ese año, al de 1946 (décima quinta), y la de 1906 con sus reformas-, en
doctor Velasco Ibarra como Presidente, su gobierno "empezó alternativa con hechos dictatoriales o abiertas conculcaciones
por una abierta definición izquierdista (...) -en tanto se hizo de esas mismas Cartas Políticas".
presente-, la lucha por el poder entre las distintas y contradicto-
rias tendencias políticas que dieron el triunfo a Velasco Ibarra. En la epidermis nacional se constata que: "Desde la promulga-
Izquierdistas, centro y derechas se disputaron la hegemonía"452. ción de la Constitución de 1946 hasta la Asamblea Constitu-
En el breve lapso de 1944 a 1947 la atmósfera política se reflejó yente de 1967, el país vive doce años de estabilidad política o
en el hecho de que "Había dos etapas: de persecución y de continuidad presidencial (1948-1960) (...)"454. En efecto, del
sevicia en la venganza política: la una contra el 'arroyismo', o año 1948 al 1963, período en el cual se mantuvo vigente la
sea contra el liberalismo radical (...) Y la otra, contra socialistas décima quinta Carta Política, y bajo cuyos lincamientos se reali-
y comunistas, que antes le habían ayudado al Presidente Velas- zaron cuatro elecciones presidenciales sucesivas: 1948, 1952,
co Ibarra para la captación del poder y destrucción de los arro- 1956 y 1960, nos demuestra una etapa de estabilidad política y
yistas"453 jurídica como nunca antes se conociera en la historia de la Re-
pública. Con contradicciones y retruécanos, el ámbito domésti-
La décimo quinta y la décimo sexta Constituyentes, realizadas co mantuvo como coordenada a la resistencia clerical-
en tan breve período (1945-1946), revelan, categóricamente, no conservadora, que se vio obligada -lo dijimos en la obra citada
solamente la profusa inestabilidad política y la escasa visión en el pie de página 440- a enfrentar la violenta irrupción de
estructural del Estado, sino el profundo divorcio ideológico masas en el escenario político nacional, encuadradas política-
incapaz de encauzar la gobernabilidad en una nación carente de mente por una modalidad singular de "populismo" y alentadas
fortalezas que afirmen la identidad de un pueblo. La hege- por la aparición de las primeras organizaciones políticas de
monía de intereses sectoriales y regionales fue patética. orientación marxista.

"Se reúnen dos Asambleas Nacionales casi seguidamente, una El 16 de noviembre de 1966, Yerovi Indaburu instalaba una
tras otra, de tendencias extremas: la una, de 1945, con predo- Asamblea Constituyente y ante ella expresó su voluntad de
minio socialista y comunista (...); y la otra, de 1946, con pre- retirarse de la Encargaduría del Poder. En la misma fecha dicha
dominio completo de conservadurismo clerical.- Cada una de Asamblea elegía Presidente Constitucional Interino al doctor
aquellas Asambleas expide su Constitución, de acuerdo con el Otto Arosemena Gómez; y más adelante, el 25 de mayo de
espíritu doctrinario y la intención partidista de sus mayorías 1967, la propia Asamblea aprobaba una nueva Constitución
dominantes. Pero, en realidad, durante esos tres años escasos, Política, la décima sexta en la historia republicana del país, que
son tres las Constituciones que llegan a ponerse en vigencia - mereció el ejecútese del Jefe de Estado.

52
Ibídem, p. 240.
453 454
Ibídem, p. 112. Ibídem, p. 272.

?&&'
328 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 329

La arritmia revolucionada-nacionalista, con movimientos de Constitucional Interino al Presidente del Congreso Nacional,
diástoles exultantes y contracciones de sístoles extenuantes, Fabián Alarcón Rivera, para que en el lapso perentorio de un
impulsó el abandono de las dictaduras del período 1972-79. año convoque a elecciones generales. Asimismo, en tal resolu-
Las fuerzas políticas y sociales, en 1976, fueron invitadas a ción el parlamento se comprometió a realizar las reformas
mantener un diálogo civil-militar, que dio a luz un complejo constitucionales y legales "que viabilicen la instalación de la
plan de retorno al régimen democrático, consistente en un Asamblea Constitucional el 10 de agosto de 1998".
referéndum al que se le someterían dos proyectos: la Constitu-
ción de 1945 reformada, el uno, y la propuesta de una nueva, el Dos de las catorce preguntas de la consulta popular -como
otro; la formulación de una ley de elecciones, y la elaboración segmento del periplo político, de evidente maniqueísmo de-
de una ley de partidos. A poco aparecieron ineludibles discre- mostrado por el Presidente de la República- se refirieron a la
pancias y disidencias que ahondaron en demasía la formulación convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente (la
de un sólido pacto social. Los herejes pusieron zancadillas para décima octava). Esas preguntas merecieron la respuesta favo-
que el proceso no avanzara. Tomaron por trincheras los me- rable de la ciudadanía. Los comicios para elegir a los 70 miem-
dios de comunicación, los partidos políticos, los gremios em- bros de la Asamblea se realizaron el 30 de noviembre de 1997;
presariales y laborales: los civiles -una vez más- golpeando las en tanto que la Constituyente se instaló el 21 de diciembre, en
puertas de los cuarteles. El 15 de enero de 1978 se realizó el Riobamba. La Constitución, como se ha dicho, la décima octa-
referéndum. Triunfó la propuesta de nueva Constitución con va, fue expedida directamente por la propia Asamblea y publi-
el 45% de los votos455. Al amparo de la flamante Constitución, cada por ésta en la ingeniosamente innovada Gaceta Constitu-
la décima séptima en la historia republicana del país, en vigen- cional, en junio de 1998. Posteriormente, el 11 de agosto del
cia desde la posesión presidencial, el 10 de agosto de 1979 el mismo año, dicha Carta Política fue publicada en el Registro
binomio Roídos-Hurtado ascendió al poder por voluntad po- Oficial 1.
pular. Así se instauró la democracia: una iglesia donde todos
somos herejes. Prácticamente el flamante pacto constitucional 2.2. LM elastiddad constitucional: el caudillismo
estuvo vigente por casi veinte años; aunque "conviene recordar
que la Carta Política de 1978 fue reformada en diez ocasiones: Múltiples son las causas que explican el endeble proceso de
1980, 1983, 1992, 1995, 1996, 1997 y 1998, sin considerar las afirmación e identidad nacionales, entre ellas podríamos anotar
leyes interpretativas de la misma Constitución"456. la construcción política del Estado al margen de una parte sig-
nificativa de la población, así como la morosa delimitación y
El 6 de febrero de 1997 el Congreso Nacional declara el cese definición de los espacios territoriales (regionalismo), en las
de funciones del Presidente Bucaram, argumentando incapaci- entrañas mismas de una nación trazada longitudinalmente de
dad mental. En la misma resolución designa como Presidente norte a sur, y también respecto a la linderación con los países
vecinos. Históricamente estamos en un Ecuador acompañado
155
por dos pensamientos políticos permanentemente enfrentados
Ibídem, p. 272.
456
Ibídem, p. 121. desde los inicios mismos de la República -hasta hoy día-, aire-
330 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 331

dedor de sendos modelos económicos. Otra fracción de este • El control político se ubica en manos de los terratenientes
perfil lo constituyen los factores internacionales no controlados y sus gentes, con lo cual logran el dominio de las Asamble-
por el Estado y su estrecha vinculación, en especial, con las as Electorales, Municipios y otros órganos de dirección re-
exportaciones hacia los mercados externos, modelo muy frágil gional;
en la medida en que rebasa nuestra propia capacidad de mando • La 'gobernabilidad' y la lucha política se canalizan a través
en esa materia. En ese mismo rostro están las persistentes hue- de inestables alianzas entre gamonales;
llas de la confrontación entre las élites regionales al conjuro • Los reducidos niveles de cohesión interna, con un alto
recurrente de las sonatas castrenses a lo largo de toda la vida nivel de represión para mantener el poder, son manifesta-
republicana. El peso histórico del Ejército en el desarrollo del ciones predominantes en el período;
país, desde el nacimiento del Estado, es endémico.
• Los militares cumplen el papel de arbitros pendulares en
los conflictos locales y regionales;
2.2.1. ElFloreanismo
• Lo que se denominan "partidos políticos', en las primeras
décadas de la .vida republicana, cuando no son simples
El poder se desplaza a los "Señores de la Tierra", frase precisa
clientelas electorales de determinado notable, son movi-
para resumir las características centrales, político-ideológica,
mientos caudillistas casados en alianzas con el sector do-
que identificaron a los gobiernos que ejercieron el mando de la
minante;
República desde 1830 hasta 1860, de las que rescatamos457:
• La iglesia, aunque mediatizada por problemas endógenos
• La existencia política del naciente Ecuador está signada por en el seno del poder clerical, interviene como actor visible
una marcada desarticulación; en defensa de los intereses propios y de las fracciones do-
minantes.
• El fenómeno 'regionalista' aparece como una consecuencia
de la segmentación del poder;
Las tres décadas iniciales del período republicano estuvieron
• La persistencia de 'pronunciamientos' autónomos, luchas subordinadas a voluntades regionales normalmente contra-
por la descentralización y proyectos federalistas serían las puestas, lo cual determinó una lenta construcción del Estado-
demandas durante las primeras décadas republicanas; Nación, en una República que en sus seis Cartas Políticas
• La lucha política se manifiesta con varios niveles de con- (1830, 1845, 1843, 1845, 1851 y 1852) había proclamado su
tradicciones: antagonismos entre explotados y explotado- carácter y naturaleza de Estado unitario. En aquellos albores el
res; pendencias entre las fracciones dominantes en el plano caudillismo lo ejercitaron, dominantemente, dos personajes:
nacional; conflictos de intereses entre los terratenientes; Juan José Flores y José María Urvina, ambos al redoble de
• El ejercicio de acciones paternalistas ético-religiosas se marchas militares; el primero, con acento extranjero; el segun-
convierte en instrumento para la sustentación política; do, con compases criollos. En lo externo, entretanto, los signos
estuvieron marcados por la búsqueda del reconocimiento in-
ternacional para la naciente República, a través de la propuesta
' Ibídem, pp. 48-49.
232 233
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS

nidades y, por cuyo conducto, el ciudadano, sin intermediación 5. Fiscalizar los actos del poder público.
na, se expresa sobre temas de interés general. 6. Revocar el mandato que hayan conferido a las autoridades
de elección popular.
De la mano con la Constitución ecuatoriana de 2008, pasemos 7. Desempeñar empleos y funciones públicas con base en
revista a los principios básicos que caracterizan a la democracia méritos y capacidades, y en un sistema de selección y desig-
directa, para luego revisar sus mecanismos de aplicación. La pre- nación transparente (...)•
misa mayor la descubrimos cuando se consagra que: "La sobe- 8. Conformar partidos y movimientos políticos, afiliarse o des-
ranía radica en el pueblo, cuya voluntad es el fundamento de la afiliarse libremente de eEos (...).
autoridad, y se ejerce a través de los órganos del poder público y
de las formas de participación directa previstas en la Constitu- Como se podrá colegir, el constitucionalismo ecuatoriano, inserto
ción" (Art. 1, inciso segundo). Para el ejercicio de los derechos ciu- en los conceptos de la democracia moderna, supera a aquella
dadanos de participación directa se reconocen, entre otros, los "exclusiva" forma de participación de la sociedad en la política
siguientes principios (Art. 11): que se tradujera, en esencia, en la elección de sus representantes.
Por esta vía, de cara a los nuevos mandatos constitucionales, el
• Numeral 1. Los derechos se podrán ejercer, promover y exi- voto se constituye en un derecho inherente al ejercicio de todas
gir de forma individual o colectiva ante las autoridades com- las varias formas de democracia directa, que amplían al mandante
petentes (...). (conceptualmente al pueblo) la posibilidad de que exprese su
• Numeral 2. Todas las personas son iguales y gozarán de los opinión respecto de los diversos asuntos y materias en que se
mismos derechos, deberes y oportunidades. desarrollan los preceptos relativos a los "derechos ciudadanos de
• Numeral 4. Ninguna norma jurídica podrá restringir el con- participación".
tenido de los derechos ni de las garantías constitucionales.
• Numeral 6. Todos los principios y derechos son inalienables, En este Manual hemos destacado, por otro lado, el debilitamien-
krenunciables, indivisibles, interdependientes y de igual jerar- to del sistema democrático, en cuanto éste restringía la participa-
quía. ción ciudadana a la designación de sus representantes (democracia
representativa). En efecto, ese debilitamiento nace de cuatro causas
• Numeral 9. El más alto deber del Estado consiste en respetar
principales que se alimentan mutuamente: 1. La distancia que se
y hacer respetar los derechos garantizados en la Constitución.
establece entre los representantes y representados; 2. La escasa
La Carta Política, al apuntar los derechos de participación, en el Capí- visibilidad que tienen los ciudadanos hacia las actividades enco-
tulo quinto del Título II, expresamente dispone que las ecuato- mendadas a sus representantes; 3. El carácter esporádico de las
rianas y los ecuatorianos gozan de los derechos (Art. 61) de: elecciones, que relega a la ciudadanía a determinados momentos
específicos; y, 4. El escaso control a los representantes por los
1. Elegir y ser elegido. representados344.
2. Participar en los asuntos de interés público.
3. Presentar proyectos de iniciativa popular normativa. 344
PARTICIPACIÓN CIUDADANA, Democracia Directa: principios básicos y su
4. Ser consultados. aplicación en el Ecuador, folleto de difusión ideológica, Quito, Ecuador, 2008, p. 7.
234 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 235
HEREJES

Tales causas, a las que bien pueden agregarse otras, nos revelan la "formas" de democracia directa346: la iniciativa legislativa, la con-
insatisfacción de los procedimientos propios del sistema de parti- sulta popular y la revocatoria del mandato.
cipación política ciudadana y la apatía generada en la población,
lo cual nos conduce hacia la pérdida de legitimidad de la demo- Hay riesgos al introduck estas normas y sus respectivos procedi-
cracia y a la ausencia de apoyo popular a los actores políticos. mientos. A fin de evitar que esto suceda, es necesario definir con
claridad el ejercicio de participación ciudadana sobre las citadas
En ese escenario y para corregirlo es imperioso introduck meca- formas, consubstanciales a la naturaleza y fines de la democracia
nismos y procedimientos que incorporen otras formas de partici- dkecta, y evitar que tengan cabida situaciones o mecanismos que
pación directa, como las que anticipamos en líneas anteriores. las desnaturalicen.
Aquellas otras formas deben contribuir a cerrar la brecha entre
representados y representantes; deben ofrecen los instrumentos Desde el pasado, con las limitaciones marcadas durante el proce-
de control a los representantes; deben generar la posibilidad de so de democratización, la principal forma de participación dkecta
que la ciudadanía mantenga el interés en la actividad política; y de la sociedad en la política -acaso la única- fue y es la elección de
deben despejar de los ámbitos políticos los velos con los que sus representantes. El voto se constituiría en el mecanismo me-
tienden a cubrirse. diante el cual la ciudadanía expresa su opinión, y es a través de
éste que elige libremente a las personas que, en su nombre, go-
En la publicación de nuestra referencia345 al encuentro de esos bernarán y tomarán las decisiones rectoras en la sociedad. En ese
objetivos se invoca que en el proceso de afianzamiento de la de- sentido, las personas en goce de sus derechos políticos tienen
mocracia directa deben cumplkse tres condiciones: a) la partici- derecho al voto universal, igual, dkecto, secreto y escrutado
pación del conjunto de ciudadanos, sin ningún tipo de exclusión; públicamente; es obligatorio a partir de los dieciocho años de
b) tal participación debe realizarse de manera directa, sin inter- edad, y facultativo para las personas entre los dieciséis y diecio-
mediarios de ellos; y, c) cada individuo participará en su condi- cho años de edad, para los mayores de sesenta y cinco años, para
ción de ciudadano, lo que se traduce en la existencia del derecho los ecuatorianos que habitan en el exterior, y para los integrantes
a ejercer los actos de votación. de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, así como para
las personas con discapacidades, de acuerdo con las normas
Anotemos que en el plano doctrinario, tanto en el campo consti- constitucionales vigentes desde el año 2008. En el ítem 2.4. infra
tucional como del Derecho Político, aún no hay un acuerdo entre abordaremos, específicamente, el tema de la democracia representati-
los diversos tratadistas para defink unívocamente lo qué es, lo va. Al momento queda registrada esta forma de participación
qué debe ser y cuáles son las formas que caracterizan a la demo- dkecta.
cracia dkecta. En cambio, si nos remitimos a los objetivos de ella
advertiremos que se han aplicado en la praxis, a más de las elec- Una segunda forma se vincula con la participación (de los ciudada-
ciones de representantes (democracia representativa), tres maneras o nos) en los asuntos de interés público. Al respecto, la Constitución de
2008, en el Título IV sobre la "Participación y Organización del

5
Véase Capítulo I, ítem 4.4.4. Pormas de expresión democrática. Véase Capítulo I, ítem 4.4.4. Formas de expresión democrática.
236
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 237
HEREJES

Poder", incorpora una seria de normas que se refieren a la "Parti- Persiste, por cierto, en el ámbito y competencia de la Función
cipación en democracia", de las que nos interesa puntualizar Legislativa (Asamblea Nacional) la facultad de: "Expedir, codifi-
aquellas que consagran los "Principios de participación" (Art. 95) car, reformar y derogar las leyes, e interpretarlas con carácter
y los mecanismos de aplicación. Allí se reconoce, en forma indi- generalmente obligatorio" (Art. 120.6). Para el procedimiento
vidual y colectiva, la participación protagónica en la toma de deci- legislativo se diferencian las atribuciones sobre los trámites de
siones, planificación y gestión, de los asuntos públicos, y en el "las normas generales de interés común", según se traten de leyes
control popular de las instituciones del Estado y la sociedad y de orgánicas o de leyes ordinarias, y se ordena el encauzamiento de
sus representantes, a cuyo efecto se postula el desarrollo de "un "la iniciativa para presentar proyectos de ley".
proceso permanente de construcción del poder ciudadano" y se
consagra que "La participación de la ciudadanía en todos los asun- Con apertura al ejercicio de la democracia directa para las iniciati-
tos de interés público es un derecho, que se ejercerá a través de los vas legislativas se dispone que los ciudadanos que estén en goce
mecanismos de la democracia representativa, directa y comunita- de los derechos políticos y las organizaciones sociales que cuen-
ria". Como se aprecia, la norma constitucional apunta hacia un ten con el respaldo de por lo menos el cero punto veinticinco por
mecanismo nonato, apenas en génesis, tal es la construcción del ciento de quienes se hallaren inscritos en el padrón electoral na-
poder ciudadano y cómo se canalizará la "organización colectiva" cional (Art. 134.5) podrán presentar proyectos de ley, iniciativa
que dé cabida a la acción ciudadana, individual o colectiva, según popular que alcanza a las propuestas de creación, reforma o de-
proceda. rogatoria de normas jurídicas ante la Función Legislativa o cual-
quier otro órgano con competencia normativa (Art. 103). En
Otra forma de participación se manifiesta mediante el derecho todo caso, tal reconocimiento en el ámbito de la formación de
ciudadano para presentar proyectos de iniciativa popular norma- leyes equivale a considerar como una forma de democracia dire-
tiva, lo que en doctrina se reconoce como la iniciativa legislativa, cta, aunque explícitamente no se la trate de esa manera en vista
bien para la expedición de nuevas leyes, modificación de las exis- de los condicionamientos constitucionales establecidos, pues en
tentes e incluso la revocatoria de las actuales. El tratamiento y sus la práctica se trataría de un endoso del derecho ciudadano a un
mecanismos son diversos. El procedimiento constitucional en poder del Estado.
esta materia, con la mirada en el ordenamiento histórico ecuato-
riano, apuntaba como un derecho ciudadano transferido a las De otro costado, esa participación ciudadana inherente a la iniáa-
cámaras legislativas, exclusivamente. Se ampliaría a las facultades tiva legislativa, encuentra límites más severos al tratarse de las re-
del Ejecutivo al reconocer al Presidente de la República la calidad formas a la Constitución de la República, y por ende restringe el
de colegislador. En la actualidad, al consagrar las formas de de- ejercicio de los derechos inmanentes de la democracia directa.
mocracia directa, el ejercicio de la iniciativa legislativa tiene un Hacia ese aserto brindemos atención a lo dispuesto en el Título
nuevo derrotero y traza los mecanismos de expresión y de expe- IX relativo a la "Supremacía de la Constitución", en el cual se
dición de normas jurídicas, incluso las de carácter constitucional. incorpora el Capítulo tercero que establece las normas funda-
mentales para la "Reforma de la Constitución" (Arts. 441 a 444).
Así, para la enmienda de uno o varios artículos (propuesta que no
debe alterar la estructura fundamental de la Constitución, ni el
238 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 239
HEREJES

carácter y elementos constitutivos del Estado, ni establecer res- gobiernos autónomos descentralÍ2ados, sobre temas de interés
tricciones a los derechos y garantías, ni modificar los procedi- para su jurisdicción; o de la iniciativa ciudadana (democracia dire-
mientos de reforma constitucional) se realizará mediante referén- cta), sobre cualquier asunto. En todos estos casos -lo señala
dum, convocado por el Presidente de la República o por la ciu- explícitamente- se requerká dictamen previo de la Corte Consti-
dadanía con el respaldo de al menos del ocho por ciento de los tucional acerca de la constitucionalidad de las preguntas propues-
inscritos en el registro electoral (Art. 441.1)347, o por iniciativa de tas.
un número no inferior a la tercera parte de los miembros de la
Asamblea Nacional. Aquí cabe una glosa importante: al conver- Además, se prevé la posibilidad de la convocatoria a Asamblea
tirse la autoridad (Ejecutivo o Legislativo) en el sujeto convoca- Constituyente (Art. 444) a través de consulta popular, solicitada por
dor, la consulta pierde la parte más importante de su contenido y el Presidente de la República, por los dos tercios de los miembros
de su función. Los especialistas debaten sobre la conveniencia o de la Asamblea Nacional, o por el doce por ciento de los ciuda-
inconveniencia de esta atribución de facultades al Presidente o a danos inscritos en el registro electoral. Por esa vía, la nueva Cons-
los legisladores (mandatarios de elección popular) ya que, al titución, emanada de la Asamblea Constituyente, será aprobada
hacerlo así, se tiende a transgredir el núcleo de la consulta popu- por referéndum con la mitad más uno de los votos válidos.
lar -manifestación de la democracia directa- que se fundamenta
en la potestad ciudadana para voluntariamente expresar su deci- Se trata, luego de lo expuesto en los párrafos precedentes, de una
sión y canalizar sus demandas. cuarta forma de participación directa, que tiene que ver con el
derecho ciudadano para ser consultado, lo cual en doctrina ad-
Con sujeción al procedimiento, la iniciativa de reforma constitu- quiere la figura de consulta popular. Es interesante advertir que to-
cional debe ser tramitada por la Asamblea Nacional. Una vez dos los países de América del Sur han introducido alguna moda-
aprobado el proyecto de reforma constitucional, se convocará a lidad de consulta popular en su ordenamiento jurídico. Desde
un referéndum (democracia directa) dentro de los cuarenta y cinco 1990 hasta 2007 la consulta popular se ha utilizado en veinticinco
días siguientes, para su aceptación o negativa. Si la Función Le- ocasiones en los países sudamericanos. Después del Uruguay,
gislativa no llegase a tratar la propuesta de reformas, los propo- país que ha utilizado este recurso con siete consultas nacionales,
nentes podrán solicitar al Consejo Nacional Electoral que convo- nuestro país ocupa el segundo lugar, con seis a nivel nacional
que a consulta popular (democracia directa). (incluida la consulta realizada en 1978) y cinco veces en el ámbito
provincial. En el Ecuador, con ciertas modalidades, la consulta es
La Constitución vigente confiere al organismo electoral (Función obligatoria.
Electoral) la atribución para convocar a consulta popular (Art. 104)
"por disposición" del Presidente de la República, sobre asuntos Al tenor de lo anterior conviene tener presente el marco doctri-
que éste estime convenientes; o de la máxima autoridad de los nario. En ese estadio la consulta popular es considerada como la
materialización de dos derechos de la ciudadanía. El primero es el
derecho de la población a ser consultada sobre temas de carácter
Constitución de la República del Ecuador (RO 449: 20-oct-2008), art. 103, inciso
tercero: "Para la presentación de propuestas de reforma constitucional se requerirá el general, vale decir, sobre cualquier asunto. El segundo es su dere-
respaldo de un número no inferior al uno por ciento de las personas inscritas en el re- cho a convocar a consulta y someter a ella temas que considere
gistro electoral".
240 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 241
HEREJES

de importancia o prioritarios para la sociedad. En la primera mo- otorgado electoralmente a un magistrado de naturaleza represen-
dalidad la ciudadanía tiene un carácter pasivo, mientras que en la tativa antes de que cumpla el período para el cual fue elegido"349.
segunda asume una posición positiva. En efecto, la forma pasiva
se concreta cuando son las autoridades quienes tienen la potestad "Es -agrega- un mecanismo constitucional para asegurar la res-
de convocar a consulta sobre temas que consideren de interés o ponsabilidad de los gobernantes". Para Bernaschina la revocato-
sobre los cuales sea necesaria la opinión directa de la ciudadanía; ria "viene a ser un complemento de la iniciativa popular y un medio
por lo general, es una manera de legitimar las decisiones de los para asegurar que los representantes realicen la voluntad del pue-
representantes o, también, de transferir esas decisiones a la ciuda- blo (...) con esta forma se viene a ratificar la teoría de que la re-
danía. La forma activa, por su parte, se materializa en la convoca- presentación es un mandato imperativo"350.
toria directa por parte de la población, ya sea a través de sus pro-
pias organizaciones o de agrupaciones conformadas para este fin. En doctrina la revocatoria puede ser directa o indkecta. El trata-
Por cierto, para su ejecudón deben observarse determinados dista chileno destaca que: "Es directa cuando el pueblo aprueba
requisitos: respaldo de firmas, calificación de los temas, forma en la destitución lisa y llana del representante. Es indkecta cuando la
que serán redactadas las preguntas. Desde la perspectiva de sus moción tiene por objeto llamar a nuevas elecciones; si el o los
efectos también existen dos modalidades de consulta: como ple- representantes no son reelegidos, indkectamente se les ha aplica-
biscito o como referéndum. Se sostiene, aunque no hay un acuerdo do sanción.- También es indkecta cuando es el resultado de otro
entre los especialistas acerca de las características de cada una de acto"351. Trae como ejemplo, para este caso, lo ocurrido en Espa-
tales modalidades y sus diferencias, que el referéndum genera un ña cuando el Presidente fue destituido por haber disuelto las Cor-
mandato vinculante, es decir de acatamiento inmediato y obliga- tes por segunda vez (...) cuando era atribución de éste hacerlo en
torio, en tanto que el plebiscito no tiene tal carácter348. una sola ocasión.

Una quinta forma de democracia directa incorpora como dere- La Constitución ecuatoriana de 1998 incorporó la revocatoria del
cho ciudadano a la revocatoria. Borja nos introduce al tema recor- mandato, pero referida a los diputados y a los gobiernos autó-
dando el significado de la palabra inglesa recall, la misma que invo- nomos locales. Por su parte, la Constitución de 2008 amplía y
lucra la anulación o derogatoria de algo, dejarlo insubsistente. desarrolla el tema al incorporar que "Las personas en goce de los
"Esta palabra tiene un sentido jurídico amplio, especialmente derechos políticos podrán revocar el mandato a las autoridades
vinculado con el derecho civil y el mercantil, y uno específica- de elección popular.- La solicitud de revocatoria del mandato
mente político, ligado al derecho constitucional.- Desde esta podrá presentarse una vez cumplido el primero y antes del último
última perspectiva -dice-, el recall es una institución jurídico- año del período para el cual fue electa la autoridad cuestionada.
política que consiste en la opción que se da a los electores para Durante el período de gestión de una autoridad podrá realizarse
que puedan, en nueva votación, revocar el mandato político
349
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., p. 817, «el subrayado es
nuestro».
350
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constitucional, op. cit., p. 314,
8
PARTICIPACIÓN CIUDADANA, Democracia Directa: principios básicos y su «el subrayado es nuestro».
aplicación en el Ecuador, op. cit., pp. 13-14. l
lbídem,p. 315.
242 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 243
HEREJES

sólo un proceso de revocatoria del mandato (...)" (Art.105). Se se requerirá que la misma sea aprobada por la mayoría de los
señalan, a manera de requisito, los porcentajes que deben respal- votos válidos (esto supone un requerimiento mayor que el esta-
dar a la solicitud, según se trate de la revocatoria del mandato blecido para la elección), salvo el caso de la revocatoria del Presi-
presidencial o bien encaminada a otras autoridades impugnadas. dente de la República en cuyo caso se requerirá "la mayoría abso-
luta de sufragantes".
Un escenario reconoce que es atribución de la Función Legislati-
va, entre otras, resolver el cese de las funciones del Presidente de En cuanto a los requisitos se añade también un mínimo de res-
la República, de acuerdo con lo prescrito en la Constitución (Art. paldos ciudadanos para el inicio del proceso, expresados en un
120.2). Otro escenario establece que es atribución del Presidente número determinado de firmas. Este nivel de exigencia tiene su
de la República "disolver la Asamblea Nacional cuando, a su explicación en la búsqueda de un balance entre la expresión de la
juicio, ésta se hubiera arrogado funciones que no le competen voluntad ciudadana y la preservación de la estabilidad institucio-
constitucionalmente, previo dictamen favorable de la Corte nal.
Constitucional; o si de forma reiterada e injustificada obstruye la
ejecución del Plan Nacional de Desarrollo, o por grave crisis polí- 2.4. Democracia 'Representativa
tica y conmoción interna.- Esta facultad podrá ser ejercida por
una sola vez en los tres primeros años de su mandato" (Art. 148, Hurgar en el pasado nos permite conocer, recoger y recopilar
incisos primero y segundo). Bien se advierte que ninguno de am- manifestaciones y conductas que informan la naturaleza y el al-
bos escenarios corresponde propiamente al ejercicio del derecho cance de los actos políticos y las expresiones normativas desarro-
ciudadano de revocatoria, esencia misma del concepto de demo- lladas a lo largo del tiempo. Allá, en ese acervo patrimonial histó-
cracia directa. rico, encontramos formas de creaciones jurídicas encaminadas a
atenuar la autocracia enquistada en el poder y a desterrar definiti-
No obstante, conocida en el lenguaje político popular con la ex- vamente las monarquías absolutas. Hallamos, asimismo, vestigios
presión de muerte cruzada, el inciso segundo del indicado articulo, de representación, sin atender, por cierto, un tipo ideal de demo-
dispone que tras la publicación del decreto de disolución de la cracia. Ubicamos, además, testimonios de la evolución constitu-
Asamblea Nacional, el Consejo Nacional Electoral (Poder Elec- cional, que arrancan desde esos antecedentes primarios y van
toral) "convocará para una misma fecha a elecciones legislativas y paralelos con los orígenes de la ciencia política. Llegamos, en un
presidenciales para el resto de los respectivos períodos". Ésta momento, a identificar la ficción de la soberanía nacional que
operaría invocando el articulo 106, en cuanto dispone que: "El consagró el gobierno representativo, como expresión jurídica
Consejo Nacional Electoral, una vez que conozca la decisión del endosada a reproducir la manifestación popular, más tarde inscri-
Presidente de la República o de los gobiernos autónomos descen- ta como una de las formas de la democracia directa.
tralizados, o acepte la solicitud presentada por la ciudadanía (...)
convocará a referéndum, consulta popular o revocatoria del manda- Biscaretti aborda con profundidad el complejo análisis sobre el
to", que deberá cumplirse dentro de los plazos determinados por concepto y alcance de la representarían política, y en el afán de su-
la citada norma constitucional. Para la revocatoria, al igual que perar las controversias que levanta el tema, lo desbroza cavilando
para los asuntos propuestos a referéndum o a consulta popular,
244
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 245
HEREJES

en su naturaleza, en sus
y en los requisitos de sub- Al referirse a los requisitos de subsistenda que se los atribuye a la
sistenátf*2.
representación política, sostiene que "se quiere mantener un sen-
tido específico de aquel particular cuidado de intereses que debe
En cuanto al primer aspecto vinculado con la representación ser propio de los órganos representativos (...) (para lo cual) es
política, o sea sobre su naturaleza, anota y comenta algunas teorías menester exigir por lo menos dos requisitos esenciales, a saber: a)
que abordan el tema: la de la simple designación de capacidades; Que entre el órgano y la colectividad pueda constituirse jurídica-
la del mandato o delegación de poderes por parte del pueblo; y la mente una relación concreta, en el sentido de que los intereses en
de la representación de voluntades. En la primera reconoce que cuestión sean localizables claramente en la misma colectividad; y,
aquélla es fruto de la elección, aunque de por sí ésta no origine b) Que tal relación de homogeneidad de intereses se establezca
una verdadera relación de representación, sino, simplemente, realmente de hecho entre la mencionada colectividad y el órgano
aparece como el mejor método de designación de los individuos. definido, por ley, como representativo, sometido siempre a una
En la segunda, vale decir, respecto al mandato o delegación de responsabilidad política ante aquélla, al menos en el acto de su
poderes de la representación política, apunta que luego de la Re- renovación periódica", pues "es preciso reconocer que no se ha
volución Francesa, el "mandato es arrancado" del principio de la encontrado hasta ahora un procedimiento eficaz distinto del elec-
soberanía popular, principio que fue desvirtuado ya que "la sobe- tivo, realizado en un ambiente de verdadera libertad (...)".
ranía corresponde jurídicamente al Estado y no al pueblo (...)".
Finalmente, en relación con la tercera teoría, vale deck, la de la La censura crítica del tratadista italiano difiere, por cierto, de los
"representación de voluntades", la niega explícitamente al soste- razonamientos de Bernaschina. Éste, al abordar las características
ner que "es evidente que la colectividad popular no tiene propia de la democracia representativa, acude a la teoría clásica y de ella
voluntad autónoma que pueda representarse (...)". Por todo lo reproduce las siguientes: 1. Elección periódica de los representan-
expuesto, formula que "la representación política entra más bien tes; 2. Dependencia de los representantes respecto de los electo-
en la categoría de representación de intereses (...) que suele darse res; y, 3. Responsabilidad de los representantes. En esencia trata
cuando cun sujeto actúa en nombre propio, pero en interés de de rescatar el contacto permanente de los representantes con el
otro'".
elector "para que así su voluntad pueda ser el reflejo del sentir
nacional". Tal dependencia -afirma- hace posible la verdadera
El mismo autor, al examinar los fundamentos jurídicos de la repre- representación. Asigna a los partidos políticos la calidad de intermedia-
sentación política, en síntesis destaca que "es notorio cómo la rios para vincular a los ciudadanos con sus mandantes, y a partir
elección no confiere necesariamente carácter representativo", al de ello establecer las responsabilidades de los funcionarios de
no encontrar en esa designación por parte del representado su elección popular, para no destruir la característica del gobierno
fundamento jurídico; por tanto -añade- "no es ni suficiente, ni representativo. Por esa vía da cabida a la revocatoria del mandato,
indispensable que haya elección para configurar una representa- asunto al cual ya nos referirlos en el tema anterior.
ción del pueblo por parte de un órgano estatal".
En la base de la representación sitúa al principio de que: "el acto
del representante vale para el representado: Si A, como represen-
352
BISCARETTI DI RUFFIA, Paolo, Derecho Constitucional, op. cit., pp. 296 y ss. tante de B, realiza un acto, se dice que ese acto ha sido realizado
246 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 247
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por B, quien responde de sus consecuencias y es el obligado"353. nual. No es impertinente insistir en que la democracia contem-
Concluye su análisis sobre los fundamentos de la representación poránea -sin perjuicio de lo expuesto en el ítem 2.3. supra sobre
con la categórica aseveración de que: "La teoría de la representa- la "Democracia directa: principios y aplicación"-, es esencialmen-
ción no es más que una ficción, como lo es la de suponer que los te representativa, con todos los dobleces y censuras a los que nos
actos ejecutados por el representante vale como si los hubiera hemos referido al inicio de este tema. Hemos dicho que la demo-
realizado el pueblo, al que se considera un elemento del Estado". cracia representativa es una de las formas más cercanas al ejerci-
cio pleno de la democracia directa. Reconocemos que, en efecto,
Borja, desde su perspectiva analítica, conduce el tema de la demo- la principal forma de participación de la sociedad en la política es
cracia representativa por otro cauce. "La democracia es y seguirá la elección de sus representantes, pero no podemos dejar de aler-
siendo una meta. El mérito de una sociedad -y de un gobierno- es tar que "La incorporación de todas las personas como ciudada-
acercarse a ella impaciente y militantemente a sabiendas de que nos (únicamente limitada por las restricciones de la edad) es uno
nunca se la alcanzará plenamente.- La sustancia de la forma de- de los factores que limita significativamente la posibilidad de par-
mocrática del Estado es \& participación popular. Esto es lo que defi- ticipación directa de toda la ciudadanía, ya que mientras más per-
ne y caracteriza al sistema. No existe democracia sin participa- sonas sean reconocidas como sujetos políticos, menor será la
ción. Por tanto, no hay para qué hablar de democracia participa- proporción de los políticos activos"355. ¡Paradoja de paradojas!
tiva. Esto es casi un pleonasmo. La democracia es participativa o ¡Utopía y praxis!
no es democracia''-354.
¿Debilitamiento del sistema democrático? Nuestra propuesta
Con estas premisas fundamentales -añadida la ética política- el apunta hacia el fortalecimiento del Estado de Derecho; en ese
tratadista ecuatoriano apunta un concepto de Perogrullo: "Entre marco caben todas las formas de democracia dkecta, como mo-
la masa popular y el ejercicio del poder siempre hay personas dalidades complementarias a la democracia representativa: vale
interpuestas, dado que hasta hoy no ha podido resolverse la con- decir, gobernantes elegidos por votación universal, secreta y lim-
tradicción que se planteó -y que cada vez asume mayor fuerza- pia; una sociedad que se alimente zon la existencia y el reconoci-
entre el pueblo, titular de la soberanía, y la imposibilidad física del miento de las libertades y de las garantías que hagan posible la
gobierno directo. La fórmula que se ideó para resolver esta con- libre expresión de los ciudadanos.
tradicción, aunque deja mucho que desear, fue la del sistema repre-
sentativo, en que el poder se ejerce por personas que, elegidas por -III-
el pueblo, actúan en su nombre y en representación y le ligan con
sus actos". 3. Instituciones legales articuladoras de la demacrada

Vista la cuestión en esos términos cabe en este espacio llamar la Reconocemos, con otros autores, que la formación de una con-
atención del lector al párrafo final de la página (...). de este Ma- ciencia jurídica sólo opera como resultado de un proceso comple-

53
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constitucional, op. cit., pp.
355
302-303. PARTICIPACIÓN CIUDADANA, Democracia Directa: principios básicos y su
354
BORJA CEVALLOS, Podrigo, Enciclopedia fíe ¿- Política, op. cit., pp. 215-216. aplicación en el Ecuador, op. cit., p. 7.
248 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA OUE TODOS SOMOS 249
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to de maduración, y cuando esto ocurre las instituciones adquie- ciedades políticas. Para decirlo de la manera más simple: es el
ren "caracteres biológicos fundamentales", según atinada expre- conjunto de normas que ordenan la vida política de un pueblo"357.
sión de Sánchez Viamonte. Este tratadista argentino coincide con
J. Declareuil en cuanto al reconocimiento del derecho institucionali- Hay que advertir, no obstante, que: "el derecho político obedece,
%ado, es decir, según sus palabras, el derecho "constituido no sólo en mucho, a factores reales de poder que, al margen de las leyes,
como un sistema o continente normativo y formal, sino, también, dejan su impronta en la vida pública de una comunidad". El tra-
como una conciencia humana y social, que le da contenido, esta- tadista ecuatoriano, con citas de otros estudiosos, discurre alrede-
bilidad y perdurabilidad"356. dor de la "verdad política" y pone en duda que ésta pueda cono-
cerse a través del derecho constitucional. Nos dice, con propie-
Algo más, que conlleva nuestra coincidencia. En realidad, la con- dad, que "El derecho pertenece al mundo de las normas, del 'de-
tinuidad no es suficiente, por sí misma, para crear una institución. ber ser'. La política, al mundo del 'ser': es un dato de la realidad".
"Sólo se institucionaliza lo que adquiere vitalidad orgánica, lo que ¿Son estos conceptos antinomias de la institucionalidad del dere-
se incorpora a la sociedad con caracteres anátomo-fisiologicos.- cho político? En nuestra opinión, no. Es evidente que un conjun-
Se podría decir que el material plástico y cambiante de que está to de circunstancias, propias del momento histórico en que se
formado el Derecho, adapta sus formas a las exigencias de un producen, promueven y plantean el problema político formal del
constante fluir, característico de la vida social a lo largo de la his- constitucionalismo. Por esa vía se canalizan respuestas y reaccio-
toria. Cuando ese material plástico fragua, es decir, se solidifica o nes humanas y sociales que, luego, se decantan en contenidos
consolida -tal como ocurre con el yeso o el cemento-, sus formas normativos ordenadores del proceso formal de ese constituciona-
adquieren fijeza definitiva. En ese momento se fragua la institu- lismo. Cabe, entonces, reconocer que toda institución es la esta-
ción", tal es la sabia admonición de Sánchez Viamonte. bilización de formas necesarias para el logro de esa reciprocidad.

Con estas raíces conceptuales, que forman el andamiaje de lo que "Conviene distinguir -apunta Sánchez Viamonte- entre lo organi-
en este tema hemos inscrito como "Instituciones legales articula- zado y lo orgánico. En principio lo orgánico es natural, y lo orga-
doras de la democracia", trataremos de dilucidar los principales nizado artificial Cuando las formas jurídicas creadas artificiosa-
contenidos de los puntos que reseñamos a continuación. mente llegan a convertirse en formas orgánicas, se llaman institu-
ciones, y a eso se llega únicamente cuando la forma adquiere
3.1. Instituáonulidad del Derecho Político consistencia, rellenada por un conciencia viva y operante, que
actúa desde dentro hacia fuera"358.
Borja define al derecho político como "la rama del derecho público
que se encarga de regular la estructura, organización, funciones y Colofón de lo expuesto: sin perder de vista las "condiciones" en
cumplimiento de los fines del Estado y de cualesquiera otras so- que se producen o manifiestan los hechos políticos, existe la insti-
tucionalidad del derecho político, en cuanto una institución es un

357
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., p. 242.
56 358
SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Político; los problemas de la demo- SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Político', los problemas de la demo-
cracia; op. cit., p. 123. cracia, op. cit, p. 124.
250 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 251
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sistema orgánico de normas vivas y operantes, emancipado de los constitucionalismo moderno: legislativo, ejecutivo y judicial, sepa-
hechos que le rodean y del tiempo en que se producen. "Es pre- rados y limitados entre sí: "Para que no se pueda abusar del po-
ciso diferenciar el derecho político, que se ocupa de las reglas que der, es preciso que el poder detenga al poder". Rousseau (1712-
rigen la vida de una comunidad política, de la áenáapolítica, que es 1778) acude con la propuesta del contrato social; su pensamiento
el estudio de las realidades y naturaleza de los fenómenos políti- político filosófico influiría en la génesis de la formación del Esta-
cos (...) el derecho político se mueve en el mundo de las normas do. "La guardia y custodia del derecho natural debe confiarse a la
y la ciencia política, en el de los objetos mismos". mayoría del pueblo". Cada individuo -sostuvo-, al obedecer a la
voluntad general, se autolimita a sí mismo y su voluntad queda
3.2. L¿? clásica división de los poderes: teoría de los pesos y contrapesos supeditada a la voluntad general.

Lo expuesto en el tema 3.5. en relación con "Los órganos y A esa troika genial del pensamiento político-jurídico, cabe añadir
competencias" (Capítulo II de este Manual) anticipa, en buena a Tocqueville (1805-1859), quien cJ jerarquizar a la igualdad la
parte, los razonamientos que complementariamente pasamos a traduce como la expresión esencial en la que descansa la ley. Con
exponerlos. agudeza reflexiona sobre el "presente y futuro de la libertad en el
seno de los nuevos sistemas sociales igualitarios que se irían im-
Lugar común al abordar la soberanía popular de los poderes del plantando por doquier".
Estado es la filosofía jurídica, que reside, en su esencia más pura,
en el pensamiento de tres grandes ideólogos, a los cuales ya nos Con la república democrática, el gobierno dejó de ser autoridad
hemos referido: Locke, Montesquieu y Rousseau. "Es una reac- personal. "En teoría, el soberano rey fue sepultado por el sobera-
ción contra el absolutismo, proclamando la existencia de princi- no pueblo, cuya representación, como mandante, es ejercida por
pios provenientes de la soberanía popular y del individuo que mandatarios o servidores de la voluntad popular"360.
están por encima de los gobernantes, que se ha convertido en
estandarte de lucha contra las tiranías y dictaduras"359. Recuérdese En el Capítulo II de este Manual revisamos con detenimiento los
que para Locke (1632-1704) existían normas eternas y de justicia, tres clásicos poderes, funciones o ramas del Estado, e incluso
superiores a los gobernantes y obligatorias para todos. Ya Aristó- incorporamos a la función electoral y de transparencia y control
teles había hablado de la separación de poderes. Todavía hoy social, consagradas como tales en el constitucionalismo ecuato-
tiene validez la clasificación aristotélica, desarrollada magistral- riano, a partir del año 2008.
mente bajo la sugestión del sistema inglés a través del pensamien-
to de Charles Louis de Secondat, nombre de pila de Montesquieu Claro está que ninguno de los tres poderes clásicos se limita es-
(1689-1759). Éste, con sus añoranzas y su doctrina se levanta trictamente a su función principal específica como autoridades
contra el abuso del poder, para lo cual considera que: "el poder gubernativas: dictar la ley, aplicarla y ejecutarla. Cada una desem-
tiene que ser contrapesado por el propio poder", y construye la peña, a la vez, las otras dos funciones, "sin perder por eso su
separación de poderes en base a la cual se fundamenta todo el
360
SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Político-, los problemas de la demo-
359
BLANCO, Salvador Jorge, Introducción al Derecho, op. cit., pp. 194 y ss. cracia, op. cit., p. 211.
252 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 253
HEREJES .

particularidad distintiva, necesaria para la división del trabajo - balanza de poderes, considerada corno tal la división de poderes,
argumenta Sánchez Viamonte-, para el perfeccionamiento técni- vale decir, un sistema de equilibrio de fuerzas, para la "distribu-
co y para la compensación recíproca". ción más o menos equilibrada de fimciones, atribuciones y res-
ponsabilidades entre los principales órganos directivos del Esta-
Con sentido crítico, Bernaschina al comentar la teoría de Mon- do, a fin de que ninguno de ellos, por sí solo, sea lo suficiente-
tesquieu reconoce que la misma "pasó a ser un dogma que no mente fuerte para supeditar a los otros o suprimir la libertad de
admitía discusión y que se ha planteado como postulado jurídico, los ciudadanos", según destaca Borja.
sin estudiar detenidamente su falso fundamento y las contradic-
ciones en que incurre al sostener que los poderes (punto de vista 3.3. Los mecanismos de control dz los órganos del Estado
formal) o funciones (punto de vista material) son iguales e inde-
pendientes, y que deben actuar en forma coordinada"361. "Todo Estado, por la sola razón de su existencia, supone un go-
bierno y también el derecho u ordenamiento jurídico, impuesto a
El poder del Estado es uno, pero se ejerce a través de los órganos los gobernados por los gobernantes. Pero lo que caracteriza al
estatales, y cada uno asume su responsabilidad acorde con su Estado de derecho es un orden jurídico fundamental y estable,
competencia y funciones asignadas. Esta división de poderes se refie- impuesto normativamente al gobierno y a la sociedad; a los go-
re a un poder único, que se lo ejerce por medio de los diversos bernantes y gobernados.- En el Estado de Derecho, el orden
órganos, poderes o ramas del Estado. "La autoridad pública se jurídico comprende, por igual, al gobierno, a los gobernantes y a
distribuye entre los órganos legislativo, ejecutivo y judicial, de los gobernados.- En el Estado de Derecho, los gobernados se
modo que a cada uno de ellos corresponde ejercer un cúmulo hallan bajo el amparo y protección de la sociedad, contra el go-
limitado de facultades de mando y realizar una parte determinada bierno y contra los gobernantes, mediante normas impuestas a
de la actividad gubernativa", aclara Borja. todos por igual, en las cuales reside el principio de autoridad, y
cuya inobservancia priva de validez a los actos gubernativos. Por
Ese fraccionamiento del poder permite asignar a cada uno de los órga- eso afirmamos que no hay Estado de Derecho sin Constitución,
nos la potestad suficiente que genera una fuerza centrífuga, un ni puede revenir otra forma de gobierno que la republicana-
equilibrio, sustentado en los pesos y contrapesos determinados, a democrática, que nace de la soberanía popular y que asegura los
través de la ley, en las respectivas esferas de competencia. Esa derechos del hombre y del ciudadano"364.
"división de poderes es esencialmente un mecanismo de limita-
ción de las atribuciones de los órganos estatales mediante un "Estado de derecho. En su más simple acepción, es el Estado
sistema de pesosj contrapesos en el cual cel poder detiene al poder' e sometido al derecho, o sea el Estado sujeto a la acción omni-
impide el abuso de la autoridad"362. Al constitucionalista español comprensiva de la ley.- La característica fundamental de este tipo
Adolfo Posada363 cabe reconocerle la paternidad de la expresión de Estado es su entera sumisión a normas jurídicas, es deck, la
total racionalización de su hacer político con arreglo a un esque-
361
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual ¿e Derecho Constitucional, op. cit., p. 226.
362
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op cit., pp. 310-311.
363
POSADA, Adolfo, Tratado de Derecho Político, publicado por Librería General de Victo- 364
SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Político: los problemas de la demo-
riano Suárez, Madrid, España, 1916, p. 326. cracia, op. cit., p. 121.
254 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 255
HEREJES _^^_

ma lógico-jurídico que regula imperativa y minuciosamente la Dos ideas complementarias que dan sentido de unidad a cuanto
actividad del Estado, las competencias de sus órganos gubernati- dejamos señalado. La primera: "no se puede fijar un límite a la
vos y los derechos de las personas, de modo que la autoridad no competencia estatal, sea máximo o mínimo. Sin embargo, gran-
puede requerir ni prohibir nada a sus ciudadanos más que en des autores -reconoce Bernaschina- sostienen que el Estado tiene
virtud de un precepto legal previamente establecido"365. un fin jurídico, ya sea para declarar, garantizar o proteger el dere-
cho, o, en otras palabras, el poder del Estado estaría limitado por
Ambos conceptos, evidentemente, apuntan en la misma direc- el derecho". La segunda: apropiándonos del pensamiento de
ción. Ligados a tales concepciones debemos anotar y destacar Kelsen, el Estado es el derecho, es la cultura, es el poder y es la
que: "El Estado es un orden jurídico coactivo y positivo; no ne- libertad, es el orden jurídico mismo, "es una forma del poder
cesita plantearse 'para qué' y 'por qué es'.- No se puede identificar político institucionalizado", dice Burdeau.
al Estado con un fin específico determinado, porque sería res-
tringir su concepto; sería circunscribir el ordenamiento jurídico a Otro elemento concurrente son los mecanismos de control de los
un punto fijo, lo que importa es reconocer su calidad de ordena- órganos del Estado, y su directa vinculación con el reconocimien-
miento jurídico supremo, no sujeto a otro orden o voluntad su- to de la supremacía constitucional, en cuanto (es el caso ecuatoriano)
perior", afirma Bernaschina366. "El orden jerárquico de aplicación de las normas será el siguiente:
la Constitución; los tratados y convenios internacionales; las leyes
Al margen de la doctrina, reproducimos a manera de ejemplo lo orgánicas; las leyes ordinarias; las normas regionales y las orde-
que ocurre en diversos ordenamiento constitucionales, tal el caso nanzas distritales; los decretos y reglamentos; las ordenanzas; los
de la Constitución ecuatoriana del año 2008, que trae la siguiente acuerdos y las resoluciones; y los demás actos y decisiones de los
definición y finalidades del Estado: "El Ecuador es un Estado poderes públicos" (Art. 425). Tal precisión, en extremo valiosa en
constitucional de derechos y justicia, social, democrático, sobera- un Estado de derecho, desde el punto de vista doctrinario en-
no, independiente, unitario, intercultural, plurinacional y laico" cuentra su sustento en el hecho de que: "El derecho, al cual el
(Art. 1, inciso primero). Añade, al precisar los deberes primordia- Estado debe someterse, se manifiesta a través de normas que, en
les del Estado, o, dicho de otro modo, las finalidades que se asig- conjunto, forman un ordenamiento jurídico escalonado -descrito
nan al Estado (Art. 3): "1. Garantizar (...) el efectivo goce de los por algunos juristas como pirámide jurídica- en cuya cúspide está la
derechos establecidos en la Constitución y en los instrumentos Constitución y en cuyos planos inferiores, cada vez más amplios
internacionales (...); 2. Garantizar y defender la soberanía nacio- y diversificados, están las leyes generales, las leyes especiales, las
nal; 3. Fortalecer la unidad nacional en la diversidad; 4. Garanti- ordenanzas, los reglamentos y las demás normas de rango infe-
zar la ética laica (...); 5. Planificar el desarrollo nacional (...); 6. rior
Promover el desarrollo equitativo y solidario (...); 7. Proteger el
patrimonio natural y cultural del país; y, 8. Garantizar a sus habi-
tantes el derecho a una cultura de paz..."

65
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., p. 387.
366
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constitucional, op. cit., pp.
J
162-163. BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., p. 154.
256
PENSAMIENTO POLÍTICO
I CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 257
HEREJES

Hemos de admitir, discurriendo con lógica, que en general nin- Defensoría del Pueblo, de la Defensoría Pública General, de las
guna organización social puede tener y expresar su voluntad uni- Superintendencias, del Tribunal Contencioso Electoral, del Con-
ficada sino por medio de un órgano. "Entratándose del Estado - sejo Nacional de la Magistratura y del Consejo de Participación
del Estado de derecho- sus órganos realizan actividad oficial por Ciudadana y Control Social, y de las demás autoridades que de-
cuenta de éste dentro de los límites de su competencia (...) termine la Constitución (Art. 131).
cúmulo de potestades que las leyes asignan a un órgano estatal y
en razón de las cuales los actos efectuados por éste son imputa- Tienen atribuciones de control, expresamente determinadas en la
bles al Estado"368. Constitución, los siguientes mecanismos: Función de Transpa-
rencia y Control Social (Art. 204), a través del Consejo de Partici-
De ello se deriva la teoría de las responsabilidades jurídica y política; la pación Ciudadana y Control Social (Art. 208.2); Contraloría Ge-
responsabilidad de los funcionarios estatales o responsabilidad neral del Estado (Art. 211-211); Superintendencias (Art. 213);
gubernamental, con sus diversos matices y grados, a saber: políti- Defensoría del Pueblo (Art. 215); Función Electoral (Art. 217), a
cos, administrativos, civiles y aun penales, para poner freno a la través del Consejo Nacional Electoral (Art. 219.2) y del Tribunal
impunidad por los actos u omisiones de los representantes elegi- Contencioso Electoral (Art. 221), sin perjuicio de sus responsabi-
dos para el ejercicio de una función pública. lidades sujetas al control de la Función Legislativa; Procuraduría
General del Estado (Art. 237.4). Referencia especial debe hacerse
La Constitución de 2008 establece que: "El Estado, sus delegata- respecto a la Corte Constitucional, convertida "en el máximo
rios, concesionarios y toda persona que actúe en ejercicio de una órgano de control, interpretación y administración de justicia en
potestad pública, estarán obligados a reparar las violaciones a los esta materia" (Art. 429), cuyos miembros "no están sujetos a
derechos de los particulares por la falta o deficiencia en la presta- juicio político ni podrán ser removidos por quienes los designen.
ción de los servicios públicos, o por las acciones u omisiones de No obstante, estarán sometidos a los mismos controles que el
sus fúncionarias o funcionarios y empleadas o empleados públi- resto de autoridades públicas y responderán por los demás actos
cos en el desempeño de sus cargos" (Art. 11.9, párrafo segundo). u omisiones que cometan en el ejercicio de sus funciones.- Sin
perjuicio de la responsabilidad civil, en caso de responsabilidad
En la indicada Carta Política, al referirse al "Control de la acción penal únicamente serán acusados por el Fiscal General de la Na-
de Gobierno", consagra la potestad de la Asamblea Nacional ción (sic)369 y juzgados por el pleno de la Corte Nacional de Justi-
para proceder al enjuiciamiento del Presidente o Vicepresidente cia (...) (Art. 431).
de la República (Art. 129) por delitos, taxativamente señalados,
cometidos en el ejercicio de su mandato, cuya sanción -a través 3.4. Procedimientos y mecanismos electorales
del juicio político- atraviesa por la censura y la destitución. La
facultad legislativa alcanza, además, a los ministros de Estado, a La teoría de los derechos subjetivos ha sido combatida en su misma
los titulares de la Procuraduría General del Estado, de la Contra- concepción, que se inscribe en dos tendencias: a) La maximalista,
loría General del Estado, de la Fiscalía General del Estado, de la
369
Debería decir Fiscal General del Estado (Art. 194), denominación utilizada a lo largo del
KELSEN, Hans, Teoría General del Derecho y delEstado, op. cit. texto constitucional.
258 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 259
HEREJES

que niega globalmente la existencia de los derechos subjetivos, tativos de la voluntad popular, en elecciones de primero y segun-
afirmando la preeminencia del grupo sobre el individuo; y, b) La do grado. Pero también -añade- merece el nombre de sufrago el
realista, que afirma el carácter parcelario del derecho subjetivo370. acto por el cual los ciudadanos expresan una determinada volun-
Acudimos a esta fuente del derecho para rescatar las prerrogati- tad directa, acerca de un problema concreto, en forma de iniciativa
vas de naturaleza política, tales como los derechos políticos o o de referéndum plebiscitario"372.
cívicos de elegir y ser elegible, los cuales pertenecen a los ciuda-
danos: en tanto que los derechos civiles y los derechos subjetivos, Sin perjuicio de lo anotado, en este hilvanar doctrinario, es in-
en general, pertenecen a los individuos (población), independien- cuestionable asegurar que el sufragio es la base de la existencia de
temente de su nacionalidad. "Los derechos subjetivos solamente las formas democráticas de gobierno. "Quiénes eligen y cómo se
existen dentro de las previsiones del derecho objetivo que determina hace la elección son los dos problemas más importantes del su-
las condiciones de su existencia tal como el interés personal que fragio, que, respectivamente, se refieren a la composición del
lo origina y la posibilidad de disponer de su derecho"371. órgano electoral y al sistema electoral que debe emplearse para
asegurar una representación justa y racional en las elecciones plu-
Por encima de la doctrina destaquemos que la Constitución 2008 ripersonales, porque en las unipersonales no se puede hablar de
consagra que: "Las personas extranjeras que se encuentren en el proporcionalidad"373.
territorio ecuatoriano tendrán los mismos derechos y deberes que
los ecuatorianos, de acuerdo con la Constitución" (Art. 9), vale En esa materia, la mayoría de los tratadistas coinciden en apuntar
decir, con sujeción a las previsiones del derecho objetivo. No las siguientes características generales del sufragio: 1. Obligatorio;
obstante, avanza algo más. En efecto, si bien el goce de los dere- 2. Irrenunciable; 3. Personal; 4. Secreto o libre; 5. Amplio o uni-
chos políticos constituye prerrogativa de los ecuatorianos (Art. versal; 6. Igual; 7. Directo; y, 8. Proporcional. Aseguran, por cier-
61: derechos de participación), el citado artículo reconoce, en su to, que las cuatro primeras dicen relación con la naturaleza misma
párrafo final, que: "Las personas extranjeras gozarán de estos del derecho; las tres siguientes se refieren, en su orden, a las per-
derechos en lo que les sea aplicable". sonas que pueden votar, al número de votos que tiene cada ciu-
dadano y a los efectos o calidad del voto que emiten; y, por últi-
Junto al apunte precedente recordemos, al mismo tiempo, que mo, la proporcionalidad es una característica de los sistemas o
toda manifestación de voluntad colectiva, con el fin de constituir procedimientos electorales para elegir pluralidad de individuos, ya
el gobierno o decidir algún problema trascendental para los inter- que no es posible hablar de ella en los casos de elecciones uniper-
eses de la nación, toma el nombre de sufragio. Congruente con esa sonales. La doctrina, en base a tales características, profundiza en
concepción, por ejemplo, Sánchez Viamonte asevera que: "Es tres aspectos principales que comprende el estudio del sufragio:
frecuente reservar la denominación de sufragio o, por lo menos a) La naturaleza misma de esta función o derecho; b) La deter-
emplearla de un modo exclusivo, para referirse al voto en comicios minación de los individuos que pueden elegir o ser elegidos, o
electorales destinados a la designación de funcionarios represen-
372
SÁNCHEZ VIAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Político: los problemas de ¡a democracia,
t70
AUBERT, Jean-Luc, Introducción al Derecho y temas fundamentales del Derecho Civil. op. cit., p. 195.
373
171
BLANCO, Salvador Jorge, Introducción al Derecho, op. cit., pp. 310-311. Ibídem, p. 200.
260 CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 261
PENSAMIENTO POLÍTICO
HEREJES

composición del órgano electoral; y, c) Los sistemas para las elec- En las elecciones unipersonales la cuestión es más sencilla. Se
ciones pluripersonales. trata de los sistemas de mayoría. En esas elecciones debe triunfar
siempre el candidato que obtenga la mayoría de votos, base de la
La índole y naturaleza de este Manual no nos permite elucidar, en democracia. El problema, sin embargo, se origina cuando el
profundidad, todos y cada uno de los enunciados doctrinarios, de número de postulantes o candidatos (téngase como ejemplo la
allí que remitamos al lector a la consulta de obras especializadas. nominación del Presidente de la República) abarca una amplia
No obstante, hay aspectos que deben ser registrados y comenta- nómina de aspirantes, hecho que pulveriza la votación. Si se apli-
dos; así, cuando los tratadistas dilucidan acerca del derecho o fundón case la simple mayoría acaso el ganador no obtendría el 30% de
del sufragio, de la mano con los teóricos clásicos, es procedente votos, sin perjuicio de lo cual su elección sería legal y legítima, en
rescatar que, al clasificarlos, éste figura "entre los derechos indi- tanto que el restante 70% (mayoría de sufragios) se fraccionaría
viduales (al entregar) su ejercicio al arbitrio de cada cual, ya que entre los demás candidatos con porcentajes obviamente inferio-
nadie podía ser compelido para hacer uso de ellos. En conse- res. En tal supuesto, un gobernante así limitado frente al respaldo
cuencia, el sufragio era un derecho irrenunciable, voluntario y aún popular ¿podría afirmarse que representa a la mayoría de los su-
delegable, como ocurría con el voto de los Lores en Inglaterra, fragantes? La democracia, sin duda, entraría en una fase de ingo-
que podían votar por medio de apoderados. Por otra parte, al ser bernabilidad. Otra sería la situación si uno de los postulantes
considerado en esa forma todos los individuos, sin distinción alcanzase el 50% más 1 votos, en cuyo caso la ganancia traduciría,
alguna, podían intervenir en las elecciones, pues ese derecho co- incuestionablemente, la expresión mayoritaria del electorado.
rrespondía a todos los miembros de la comunidad (...). En esas Esta es la fuente del denominado mecanismo de la mayoría abso-
circunstancias, sólo las personas determinadas en la ley pueden luta. En todo caso, hacia la solución de los problemas originados
ejercer esta función y siempre que respecto de ellas concurran los por las multicandidaturas para elecciones unipersonales y corregk
requisitos exigidos por las normas generales"374. De ello se deriva las derivaciones de los "porcentajes no representativos" de la
la exclusión de algunas, así como el carácter facultativo para otras. voluntad mayoritaria, surgió el sistema del balotaje, que se expresa
mediante la segunda rueda electoral en los sistemas de elección
Desde otro ángulo, el ejercicio del sufragio y sus efectos plantea- universal, que exige la mayoría absoluta de votos para elegir al
ron la necesidad de introducir pa/iatiws o correctivos del sufragio univer- gobernante, cuando ninguno de los candidatos la ha alcanzado.
sal, mediante el establecimiento de sistemas electorales que dan El proceso electoral ecuatoriano, en este caso, desde 1978 (en-
representación a las minorías, modalidad que, por cierto, desvir- marcado en la reestructuración jurídica del Estado) se realiza
tuaba en su esencia el sufragio universal, tras haberse contamina- mediante una segunda vuelta entre ios dos candidatos que hubie-
do con el fraude, cohecho y falsificación o adulteración electora- ren obtenido mayor votación, de manera que el ganador alcance
les. En la bitácora de este proceso inacabado se apuntan meca- la mayoría requerida de votos375.
nismos como el voto plural, voto múltiple y voto familiar, o el
voto indirecto o graduado, o el voto de la representación gremial
o de los intereses guípales, v. g. el corporativismo.

375
4
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constitucional, op. cit., pp. BORJA CEVAILOS, Rodrigo, Endclop^a de la Política, of. cit., p. 91, «recoge los
364-367. antecedentes históricos del "balotaje"».
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 263
262 HEREJES

A este respecto es ilustrativo recoger, a continuación, la reciente


El concepto de representación proporciona/ y sus sistemas se aplica
experiencia ecuatoriana aplicada durante el proceso de elabora-
para las elecciones pluripersonales, propias de la composición de
ción y aprobación de la Constitución 2008. Recuérdese que en la
órganos colegiados, como la legislatura y los gobiernos locales y
consulta popular (una de las formas de ejercicio de la democracia
regionales. Funciona, pues, cuando hay que elegir más de un re-
directa), del 15 de abril de 2007, el pueblo ecuatoriano aprobó la
presentante. Los sistemas electorales más reconocidos se los cla-
convocatoria a una Asamblea Constituyente de plenos poderes
sifica de la siguiente manera: (sistema mayoritario). A continuación, el 30 de septiembre de
2007, el pueblo ecuatoriano, mediante elecciones libres, universa-
1. Sistemas que sólo dan representación a las mayorías y mi-
les y directas (democracia representativa), eligió a 130 ciudadanos
norías, con dos variantes:
como sus mandatarios para conformar la Asamblea Constituyen-
a) El sistema de lista completa, llamada "plancha"; y,
te. Hacia esos propósitos fueron aprobados el Estatuto de Elec-
b) El sistema de los colegios múltiples uninominales.
ciones, Instalación y Funcionamiento del órgano constituyente, y
luego el Reglamento de Funcionamiento de la Asamblea.
2. Sistemas que dan representación a las mayorías y minorías,
con esta clasificación:
c) Sistemas empíricos: lista completa y voto acumulati- El Estatuto de la Asamblea, en cuanto es aplicable al tema que
estamos tratando, dispuso que estaría integrada por 130 asam-
vo; y, bleístas, con sus respectivos suplentes, distribuidos así: 100 elegi-
d) Sistemas proporcionales o racionales, que tienen a su
dos por circunscripción electoral provincial; 24 por circunscrip-
vez varias modalidades:
i. Sistema del cuociente electoral, o sistema ción nacional; y 6 por ciudadanos ecuatorianos domiciliados en el
exterior (Art. 3). Sobre la forma de elección dispuso que todos
de Andrae y Haré,
los ecuatorianos votaran en la circunscripción nacional, así como
ii. Sistema de doble cuociente,
en la circunscripción provincial donde tienen domicilio. Para los
iii. Sistema del coeficiente,
domiciliados en el exterior se les reconoció el derecho de votar
iv Sistema del común divisor,
v Sistema d'Hondt o de la cifra repartidora. por la circunscripción nacional y por los candidatos de su prefe-
rencia en su respectiva jurisdicción exterior (Art. 4). Otro aspecto
importante, también incorporado en el indicado artículo, consti-
El ejercicio de estos sistema electorales pretende, en gran medida,
tuyó la precisión de que los votantes podrán seleccionar sus can-
atender conceptos esenciales de la democracia representativa: 1.
didatos "de una lista o entre listas". Para efecto de adjudicar los
Acatar la voluntad popular; 2. Reconocer la voluntad expresada
escaños para la Asamblea Constituyente se dispuso la siguiente
por la mayoría; 3. Dar espacio a la representación de las minorías;
mecánica: a) Los escaños de las circunscripciones nacionales y
4. Fortalecer a los partidos políticos; y, 5. Restringir la multiplica-
provinciales se adjudicarán utilizando el "método proporcional";
ción de partidos y movimientos políticos. Conviene señalar que la
y, b) Los escaños de las circunscripciones en el exterior se asig-
adopción de uno o varios métodos del sistema por parte de la
narán a los candidatos "que obtengan la más alta votación" (Art.
Función Electoral debe manifestarse y recogerse expresamente
5). Y, en cuanto a la puesta en vigencia de la Constitución, se
en las leyes y normas electorales del respectivo país, para su debi-
señaló que: "Una vez aprobado el texto de la nueva Constitu-
da aplicación y para el cabal conocimiento de los electores.
264 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 265
HEREJES _

ción" por parte de la Asamblea Constituyente, "el Tribunal Su- nen carácter vinculante, obligatorias y de aplicación inmediata e
premo Electoral convocará a un referéndum, para aprobar o inapelable (Art. 436).
rechazar el texto de la nueva Constitución por la mitad más uno
de los sufragantes" (Art. 23), vale decir, ejercicio de la democracia Calza bien, para cerrar este tema, reproducir las siguientes expre-
directa participativa, mediante el sistema mayoritario. siones de Mariano Moreno, insigne precursor del constituciona-
lismo argentino, recogidas en La Gaceta a comienzos del siglo
3.5. La. jurisdicción constitucional XIX: "(...) el pueblo no debe contentarse con que sus jefes
obren bien; él debe aspirar a que nunca puedan obrar mal; que
Hay un principio de acogida universal: LJOCUS regit actum, compati- sus pasiones tengan un dique más firme que el de su propia vir-
ble con la filosofía jurídica que fundamenta dicho postulado en el tud; y que delineado el camino de sus operaciones por reglas que
reconocimiento de que: "La autoridad estatal es esencialmente no estén en sus manos trastornar, se derive de la bondad del go-
territorial, es deck, está necesariamente referida al territorio. Sus bierno, no de las personas que lo ejercen, sino de una Constitu-
leyes y disposiciones tienen un determinado ámbito territorial de ción firme, que obligue a los sucesores a ser igualmente buenos
validez"376, como lo destaca Borja. A esa línea de pensamiento que los primeros, sin que en ningún caso deje a éstos la libertad
concurre, como elemento sustantivo, el concepto de constituciones de hacerse malos impunemente (...). Que el ciudadano obedezca
democráticas, o sea aquellas que las expide la comunidad política respetuosamente a sus magistrados; que el magistrado obedezca
mediante sus representantes reunidos en asamblea constituyente, ciegamente a las leyes".
un caso, o por medio de un referéndum, otro caso. En ambas
alternativas, en definitiva, está presente el principio de la soberan- -IV-
ía popular. De allí que: "Todas las normas deben mantener com-
patibilidad de fondo y forma con la Constitución, como requisito 4. LJOS Partidos Políticos y la Democracia
para su validez jurídica.- Para asegurar esa subordinación se ha
establecido el control de la constitucionalidad de las leyes y demás El siglo XX se constituyó en el escenario temporal más impor-
normas de rango inferior"377. tante en el proceso de organización y perfeccionamiento de los
partidos políticos, entendidos éstos como instrumentos de inter-
En consecuencia, de la mano con la teoría del ordenamiento jurídico vención política, de la comunidad, en los quehaceres del Estado.
está la determinación del órgano superior de garantías constitu- Este hecho permitió desplazar el peso de la actividad política que
cionales, según el sistema o mecanismo que adopte cada país. En radicaba en los individuos, como unidades, ¿ estructuras colegia-
el caso ecuatoriano -ya lo indicamos anteriormente- corresponde das, que pasaron a constituir los sujetos principales de la acción
a la Corte Constitucional, "máximo órgano de control, interpre- política de la sociedad.
tación constitucional y de administración de justicia en esta mate-
ria" (Art. 429), con específicas atribuciones cuyas decisiones tie- Los partidos políticos como organizaciones de personas que con
similar base ideológica plantean acciones y programas de trabajo
376
gubernativo para el manejo del Estado, juegan en una relación de
Ibídem, p. 560.
>77
Ibídem, p. 157.
confrontación y de lucha por el poder. Muchos de estos actores -
266 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 267
HEREJES

partidos políticos- han alcanzado grados muy altos de organiza- En esa lógica, el elemento que caracteriza sobre todo a los parti-
ción, que han logrado transformarse, incluso, en "(...) laborato- dos políticos es su organización estable a nivel nacional, que les
rios de análisis y experimentación de soluciones para los conflic- "(...) capacita para intervenk en todos los momentos de la vida
tos de la sociedad -siendo éstos- (...) llamados a desempeñar el del Estado y el conjunto de principios doctrinales a los que ajus-
papel de custodios de la estabilidad política y el respeto a las tan su acción política y de los que deriva su plan de gobierno"380.
normas democráticas que deben regir la convivencia social"378 (los
entre guiones son nuestros). Y, b) Como funciones "(...) la conquista del poder, como medio
para convertir en actos de Gobierno sus postulados y sus planes
Según el doctor Burbano Portilla, los partidos políticos deben de acción, es el primer objetivo táctico de un partido"381. Cuando
tener tres objetivos fundamentales379: este objetivo no ha sido alcanzado, el partido político adopta una
* nueva función, que lo transforma en instrumento de vigilancia de
a. Capacidad para entender su rol en la demanda política, es la función gubernativa, a través de una actitud crítica sobre los
deck el reclamo, la necesidad, la ocurrencia social que se tra- actos del gobierno. Esta función la realiza a través de la supervi-
ducen en las aspkaciones de la angustia de la gente para pro- sión de las acciones de las autoridades públicas, y la vigilancia que
duck políticas públicas que ayuden a solucionar los graves se debe a las libertades ciudadanas (Derechos Civiles y Políticos).
problemas de desigualdad, pobreza, exclusión, injusticia, falta
de servicios básicos de la población; Con base en esa lógica nace el concepto de oposición como un acto
b. Ser la efectiva representación de los grupos sociales y de la crítico constructivo, que debe crear mecanismos de análisis de los
sociedad entera que busc^ una mayor participación en las problemas nacionales en todos los campos, a fin de plantear so-
grandes decisiones del Estado; y, luciones concretas y cuantificables, todo esto como producto de
c. Ser organismos de capacitación política, centros de estudios un proceso dialéctico y de construcción de consensos.
de las realidades nacionales e instrumentos de representación
de alternativas necesarias para llegar al bien común, a la se- Ahora bien, los partidos políticos, en términos ortodoxos, son los
guridad jurídica, la justicia social y la libertad. actores privilegiados del quehacer político en los Estados, y re-
quieren, como escenario fundamental para sus actividades, la
Estos objetivos fundamentales que recogen algunas característi- democracia.
cas elementales y funciones de los partidos políticos, son desarro-
llados con mayor precisión por el doctor Borja, al mencionar: a) Por lo tanto, debemos entender esta forma de gobierno concebido
Como elementos que un partido político debe reunk, tres esen- en el marco del pensamiento aristotélico como una de las formas
ciales: 1. Ideología política; 2. Plan de gobierno; y, 3. Organiza- buenas, por la cual el gobierno es del pueblo, es deck el gobierno
ción permanente establecida a escala nacional. de muchos, el gobierno de la multitud, que sobre la base del pen-
samiento revolucionario francés en el siglo XVIII, se atribuyó al

3
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Sociedad, Culturay Derecho, op. cit., p. 182.
180
' BURBANO PORTILLA, Edison, Ei Estado fie Derecho: un camino a la Gobemabilidad, op. BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Sociedad, Culturay Derecho, op. cit., p. 182.
381
cit, p. 186. Ibídem, p. 182.
268 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 269
HEREJES

pueblo la decisión última de los destinos sociales y forjó el con- quier época y en cualquier parte la democracia será siempre, con-
cepto de la soberanía nacional ceptualmente, algo inconcluso.

Doctrinariamente, la palabra democracia ha sufrido "...vaivenes En ese sentido, la democracia, adquiere un valor deontológico
de la tormentosa historia política y ha sido sometida a cambios a que lo hace algo más que una simple forma de gobierno; es una
veces drásticos. Está, además, muy vinculada a la ideología políti- forma de organización estatal que promueve un alto grado de
ca y a sus distintas concepciones del mundo. Esto explica la am- participación popular en las tareas de interés general384. La demo-
bigüedad de muchos vocablos que, como democracia, han sufrido cracia se vuelve, en ese sentido, incluso, más que un modo de
una suerte de erosión semántica por el uso indiscriminado que de ordenamiento de las magistraturas públicas o una manera de ejer-
ellos hicieron teóricos y políticos de las más diversas vertientes cer el poder en un modo de convivencia social en los Estados
ideológicas. Hablaron de democracia los fascistas, los comunistas, modernos, en definitiva ha adquirido un valor ético universal.
los grupos oligárquicos, los golpistas (...)"382 y todo aquel que
quiere legitimar sus acciones, muchas de ellas nacidas de la volun- Con esto en mente, es deck, la democracia como un proceso
tad individual y en contra del interés colectivo, frente al Gobierno inconcluso, ético y moral en sí mismo, esta forma de gobierno se
y la sociedad que encabezan. vuelve a su vez meta y camino, incluyente (participativo), legiti-
mada por la voluntad de las mayorías, pero con respeto a las dife-
Pero más allá de estas disquisiciones, la democracia es una poliar- rencias de las minorías; es un modelo, en cualquier caso, que fu-
quía cuya característica principal es la participación amplia en los siona eclécticamente el deber ser y el ser, de una sociedad, estable-
quehaceres públicos y la oposición positiva; por ello, la democra- ciendo una forma de gobierno y un objetivo a alcanzar al mismo
cia es considerada un sistema abierto. En este sentido, Kaii Pop- tiempo.
per señala que: "(...) la democracia es el único de los regímenes
en el que los gobernantes cambian sin derramamiento de sangre 4.1. L¿z dudadaníay lafundón política
(.. .)"383, lo que implica el alto grado de predisposición, que tiene *
la democracia, para transformar su estructura gubernativa pacífi- Uno de las aproximaciones académicas más acertadas son aque-
camente. llas recogidas en la obra del doctor Borja sobre el tema de ciuda-
danía, en ese sentido afirma que: "(•••) esta palabra tiene dos
Según el doctor Borja, en su Enciclopedia, el concepto de demo- acepciones: la primera se refiere al conjunto de ciudadanos de un
cracia está compuesto de realidades y de ideales; razón por la cual Estado y, la segunda, al cúmulo de derechos y deberes políticos
la ubica como un proceso de continua e interminable construc- que cada uno de ellos tiene. A la persona le asisten dos clases de
ción. Así, su edificación inacabada es inherente a su propia esen- derechos: unos que le son inherentes por su calidad humana, y
cia y no depende de períodos históricos ni de lugares. En cual- que por tanto son comunes a todas las demás personas, y otros
que le pertenecen en cuanto elemento políticamente activo del
Estado, es deck, en cuanto ciudadano.
582
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., p. 208.
POPPER, Karl, El mito del marco cowríii: en defensa de la ciencia j ¡a racionalidad, Editorial
r > _ : J - í - r> i T~ - .«/-./-.
Paidós, Barcelona, España, 1992, p. ***
111. 1
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., pp. 208-209.
270 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 271
HEREJES

Dentro de esta doble consideración del individuo, como persona En ese sentido, para Almond la función política, como conjunto
humana y como ciudadano, los primeros son derechos civiles, los de actividades que desempaña un sistema político, puede agru-
derechos sociales y los nuevos derechos del ser humano, que se parse de la siguiente manera:
extienden a todos los individuos, nacionales o extranjeros, mayo-
res o menores de edad, que habitan en el territorio del Estado, y a) Función del Insumo
los segundos son los derechos políticos, que pertenecen exclusi-
vamente a la persona en cuanto miembro activo de la vida políti- 1. Socialización (asimilación de la cultura política) y Reclu-
ca del Estado. tamiento Político (adscriptivo, por realización, etc.)
2. Articulación de intereses (grupos institucionales, grupos
No se deben confundir los conceptos nacionalidad y ciudadanía. étnicos o religiosos, grupos anónimos, grupos asociati-
La nacionalidad es una especial condición de sometimiento polí- vos).
tico de una persona a un Estado determinado, sea por haber na- 3. Agregación de intereses (instituciones sociales, principal-
cido en su territorio, por descender de padres naturales de ese mente los partidos políticor).
Estado o por haber convenido voluntariamente en sujetarse polí- 4. Comunicación (por medio de la cual se realizan las otras
ticamente a él. La ciudadanía, en cambio, es calidad que adquiere funciones).
el que, teniendo una nacionalidad y habiendo cumplido las con-
diciones legales requeridas, asume el ejercicio de los derechos b) Función del Exumo:
políticos que lo habilitan para tomar parte activa en la vida públi-
ca del Estado y se somete a los deberes que le impone su calidad. 1. Elaboración de normas.
2. Aplicación de normas.
Por tanto, está claro que no puede haber ciudadanía sin naciona- 3. Juicio conforme a normas.
lidad, puesto que ésta es condición necesaria para aquélla, pero sí Interesante resulta el enfoque funcional de la política comparada des-
puede haber nacionalidad sin ciudadanía, como en el caso de los arrollado por G. A. Almond y G. B. Powell386, que puede sinteti-
menores de edad o de los adultos interdictos por cualquier causa, zarse en:
que pertenecen al Estado pero que no tienen el uso de los dere-
chos políticos"385. 1. Mantenimiento del Sistema
1.1. Adaptación
Así, la naturaleza política de la ciudadanía adquiere una función a) Socialización
política, que en los términos de Gabriel Almond, en su teoría b) Reclutamiento
denominada "De las Siete Variables", la función política es un 1.2.Conversión
sistema de interacciones que realiza las funciones de integración y a) Articulación de Intereses
de adaptación mediante el empleo, o la amenaza del empleo, de b) Combinación de Intereses
una coacción física más o menos legítima.
386
EMMERICH, Gustavo Ernesto, Tratado de Ciencias Políticas, Editorial Anthropos, Barce-
'Ibídem,p. 114. lona, España, 2007, p. 76, «cita a Almond y Powell».
272 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 273
HEREJES

c) Comunicación "tres elementos: una clase muy rica, otra muy pobre y una tercera
d) Legislación que se encuentra entre las dos"387.
e) Aplicación
f) Adjudicación Los filósofos ingleses que se encargaron de analizar la sociedad
2. Interacción con el Contexto durante el siglo XVIII utilizaron la expresión "clase" para desig-
2.1. Interno nar un estamento o un rango en la sociedad. Francisco Quesnay,
2.2. Internacional fundador de la fisiocracia, con base a su estudio sobre la circula-
3. Capacidad del Sistema ción de la renta entre los diversos grupos, distinguió tres clases
sociales, que los analizó en su obra "Tableau Économique"
Es la conjunción del sujeto y el objeto que permite una dinámica (1758): la clase productiva conformada por los campesinos; la
interacción social tendiente a definir los roles y establecer los clase distributiva, conformada por aquella que ostentaba la pro-
marcos de comportamiento en búsqueda de establecer diferentes piedad sobre predios; y, la clase estéril, formada por los comer-
estadios de participación en el espacio gubernativo del Estado, ciantes.

4.2. Partidos Políticosj Clases Sociales Jean Paul Marat, en el marco de la Revolución Francesa, advierte
que en la esfera de ese proceso se vislumbró por primera vez una
Con base a las premisas que han sido desarrollados en el inicio de conciencia de clase, entre los actores sociales estamentales.
este capítulo, es importante introducir algunos elementos adicio-
nales que nos permitirán entender la naturaleza de la relación de Al otro lado del Atlántico, el norteamericano James Madison, en
los partidos políticos con las clases sociales. su obra "El Federalista" (1788), afirma que: "(...) los propietarios
y los que carecen de bienes han formado siempre distintos ban-
Entendido que el partido que se hace del poder tiene una función dos sociales (.. .)"388.
administradora del Estado, y que a aquel que quedó fuera del
mismo se le confía una de las más importantes funciones que Para el siglo XIX, la mayor parte de los estudiosos enmarcaron
existen en el Estado democrático moderno, que es el de ejercer la en el concepto de "clase" al conjunto de los burgueses y al de los
oposición; esta función reviste gran importancia en el sistema obreros. Claude-Henri de Saint Simón, desde una visión socioe-
partidista, sea el bipartidista o el multipartidista, ya que en el de conómica, afirmaba que la Revolución Francesa representó la
partido único, esta calidad deja de existir. transición de una sociedad de tres clases sociales (nobleza, bur-
gués e industrial) hacia la sociedad bi-clasista: burgueses e indus-
Pero está en la conformación primigenia de los partidos políticos triales. Pero resulta de lo más ilustrativo, la definición dada por
la misma relación de las clases sociales. Así entendido, debemos Jean Baptiste Nothomb, cuando señala que la acción revolucio-
comprender que esta noción, clases sociales, es muy antigua; po- naria -refiriéndose a la Revolución Francesa- eliminó la nobleza y
demos advertir que Aristóteles ya hace una aproximación con-
ceptual importante, en función de la riqueza y del rango, dentro
387
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Sodedad, Culturaj Derecho, op. cit., p. 20.
de la sociedad. En ese sentido, Aristóteles sostuvo que existían 388
Ibídem,p.21.
274 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 275
HEREJES

al clero como factores de poder dentro del Estado, para dejarnos El criterio marxista, que lo amplíi brevemente el doctor Borja,
siempre dos clases de hombres: una que vende el trabajo y otra encuentra su antítesis en los postulado de Max Weber, quien
que lo paga389. explica la existencia de las clases sociales, sosteniendo que éstas
"(...) surgen y se plasman en función de la relación de las perso-
Sin embargo de estas aproximaciones conceptuales, que sin duda nas con el mercado. La posibilidad de acceso de ellas al mercado
contribuyeron con criterios como el económico para definir las determina la clase social a la que pertenecen. El mercado se en-
clases sociales, fue el aporte de Carlos Marx el que resultó tener el carga de hacer las discriminaciones y otorga los privilegios en
grado de precisión más adecuado, cuando señala que: "(...) son función del poder de compra de la gente. En consecuencia, for-
grupos distintos que se forman y consolidan en razón del lugar man parte de una clase social los que tiene la misma situación de
que sus miembros ocupan en la sociedad, de las tareas que des- mercado, o sea los que poseen iguales posibilidades objetivas de
empeñan en el proceso productivo, de la relación que mantienen acceso a los bienes que allí se venden (.. .)"391. Es evidente, en esta
con la propiedad de los medios de producción y de la proporción estructuración conceptual, que a diferencia de Marx, Weber no
en que reciben los beneficios de la faenas productivas. Sus inte- introduce elementos relaciónales forzosos entre las clases socia-
grantes, unificados por su común ubicación social y por el papel les, su pensamiento y ubicación política; otorgándole a la comu-
que juegan en el proceso de la producción y el intercambio, asu- nidad de intereses la capacidad suficiente para dirigir a las perso-
men una determinada conciencia de clase, que es la convicción nas hacia determinada situación política.
clara de que pertenecen a ese grupo social y no a otro y de que
están unidos entre sí por los mismos intereses económicos- Con estos elementos, podríamos concluir que existe una relación
sociales (.. .)"390. directa entre los Partidos Políticos y las Clases Sociales, los pri-
mero, en algunos casos, como expresión colectiva de defensa de
Este concepto, como podemos ver, amalgama el criterio econó- clase, que tienen como hilo conductor los mismos intereses que
mico y funcional de las estructuras subjetivas -personas- que se desarrollan en el mercado, para ser weberiano; aunque, tam-
forman una sociedad, a la cual le otorga un grado de conciencia bién resulta evidente que, la construcción de estos intereses en el
de clase, que según sostiene el doctor Borja, es más que la identi- mercado y la defensa de los mismos en él y fuera de él, se articu-
dad objetiva de intereses económicos entre los individuos; afir- lan a través de una confrontación que subsiste en la base ideoló-
mando que constituye la percepción que éstos -los individuos- gica con que se ha estructurado determinado partido que es el
tienen acerca de su comunidad de origen y de destino y la identi- brazo político de una clase social específica.
ficación que hacen de su adversario común en el proceso de la
producción e intercambio de los bienes económicos. 4.3. Caudillismoj Caciquismo

El caudillismo es un fenómeno de carácter social y político que:


"(...) surge en el contexto latinoamericano post independiente,
O VALLE, Estevan, Recopilación de tratados, convenciones, actasj demás instrumentos internacio-
marcado por las múltiples dificultades expuestas para generar
nales de las naciones civilizadas, Editorial]. Peidró, 1904, «digitalizado por Universidad de
Harvard, 20-ago-2007>, p. 228.
1
390
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Sociedad, Culturay Derecho, op. cit., p. 21. JARY, David & JARY, Julia, Collins Dictionary Socio/o^)', op. cit., p. 604.
276 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 277
HEREJES ^

nuevas formas de gobierno tras la desarticulación del imperio, caudillos se rebelaban con sus aliados militares, deponían al go-
emergió con fuerza una forma de ejercicio personalista del poder bernante de turno, disolvían el Congreso y se autoproclamaban
(.. .)"392 de líderes carismáticos cuya forma de hacerse del poder y presidentes provisionales. Después de un corto plazo, se elegía a
gobernar, se articulaba en mecanismos informales y difusos de un nuevo congreso y se convocaba a elecciones presidenciales; y,
reconocimiento del liderazgo por parte de las masas, que deposi- en las elecciones, salía elegido el caudillo que había presidido
taban en "el caudillo" la expresión de los intereses del conjunto y anteriormente la "revolución" y deposición del antiguo gober-
la capacidad para resolver los problemas comunes. nante.

El vocablo "caudillo" era, en un principio, sinónimo de líder, Este ejercicio desordenado de toma del poder y redefiniciones
pero con el tiempo se le añadió una dimensión militar y fue este temporales del Estado, constituyó una lógica de inestabilidad que,
nuevo vector que redondeó la imagen de preeminencia y de lide- incluso en la actualidad, se registra en varios países latinoamerica-
razgo que asumiría la población. El poder de los caudillos se ba- nos, al conformarse Estados sin base nacional, y los sucesivos
saba en el apoyo de fracciones importantes de las masas popula- años de enfrentamientos políticos presididos por las diferentes
res; apoyo que se tornaba en tu contra cuando las expectativas facciones que se disputaban el poder. De esta forma, las Repúbli-
nacidas de un discurso demagógico no eran concretadas, dando cas se constituyeron sobre una base nonata de Estado, desorgani-
paso a que otro caudillo asuma, con un discurso similar, el vacío zado económicamente, caótico en el orden político y sin planes
dejado por su antecesor. de gobierno que sigan disciplina y orden. Estos elementos hacen
que la democracia no sea totalmente efectiva, provocando un
El caudillismo, que fue toda una corriente en América Latina, se abuso discursivo perverso de la libertad que suele perfilarse más
registró incluso dentro de la historia republicana de sus naciones, bien en el libertinaje.
que para el caso de algunos países, se convirtieron en fuertes
dictaduras, represivas a la oposición y que provocaron estanca- "El orden impuesto por la fuerza bruta dentro del caudillismo ha
miento económico y político; pero que, sin duda, fue el hall de quedado como herencia. Además, ciertas características del caudi-
ingreso que permitió canalizar las primeras modalidades de- llismo prosiguen hasta la actualidad. El caudillo, que buscaba
mocráticas y federales, así como proyectos de desarrollo autó- gloria y poder, intentaba con sus obras ganarse la simpatía de la
nomo, frente a las expresiones políticas neocoloniales393. población y desprestigiar al máximo al anterior gobernante; así,
reorganizaba el gobierno a su antojo y consideraba como malo
Entre las causas que se imputan para el aparecimiento de este todo lo que el gobernante anterior hubiese hecho. Hoy en día,
fenómeno en América Latina, está principalmente la incapacidad muchos gobernantes desprestigian aquello gestado por sus ante-
que se registró de alcanzar consensos políticos y el intento de cesores y lo abandonan, buscando el propio beneficio, o tal vez
implementar teorías utópicas de gobierno por parte de la aristo- como una estrategia para su obligada participación en las siguien-
cracia. Así, como parte del discurso para acceder al poder, los tes elecciones.

DEL ALCÁZAR, Joan, Historia contemporánea de América, editado por la Universidad de Por otro lado, es importante resaltar que, al hablar de caudillis-
Valencia, Valencia, España, 2003, p. 92.
3
LUNA, Félix, Los Caudillos, Editorial Planeta, Buenos Aires, Argentina, 1988, p. 85.
mos se habla también de consolidación de fuertes regionalismos,
278 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 279
HEREJES

que mermaron el casi inexistente estado-nación. Así, hoy en día que le sirven y trata de arruinar a quienes discuten su autoridad o
aún existen algunos de esos fuertes regionalismos, especialmente contradicen sus designios.
en el sur andino, que, a pesar de nc ser una consecuencia directa
del caudillismo, ayudó a que se solidificaran algunos de ellos. Por Generalmente el cacique es el dador y dispensador de favores en
esta razón, algunas veces planes unificadores resultan insosteni- la comarca. Para ello, carente de convicciones ideológicas como
bles"394. es, suele estar siempre ligado al poder a fin de obtener el nom-
bramiento de las autoridades comarcanas y, por este medio, man-
Una expresión de liderazgo, valorativamente negativo, constituye tener su influencia en el lugar (...)". Al respecto, concluye seña-
el caciquismo; manifestación de jefatura, que dista de la noción lando que: "(...) el caciquismo es un síntoma del subdesarrollo
aborigen de Cacique. En definitiva, el caciquismo es una defor- político de una comunidad. Mientras más avanzada es una socie-
mación altamente distorsionada de gobierno local donde un líder dad menos cabida hay para este tipo de caudillismo malévolo y
político tiene un dominio total de una sociedad del ámbito rural bastardo"396.
que se expresa y articula a través de mecánicas clientelares o clien-
telismo político. 4.4. AsoáaáomS) Sindicalismoy los Partidos Eolíticos

Este sistema, si puede denominarse así, tiene sus orígenes en Como ha quedado claro, el orden social, sea a través de la con-
España, sin embargo es en América donde su expresión adquiere formación de clases -general- o constitución de partidos políticos
mayor importancia y trascendencia. En ese sentido, el caciquismo -específico- bajo la visión mecanicista tiende a estructurar núcleos
constituye una mecánica que alude a aquellos sujetos que deten- que giran alrededor de hilos conductores de identidad y concien-
tan el poder con base a un sistema de "redes clientelares". cia común entre quienes los conforman. Esta identidad y con-
ciencia será más compleja, al punto de estructurar como elemen-
Esto le permite al cacique controlar hasta el voto de sus "clien- to, para el caso de los partidos políticos, una base ideológica; y
tes" por lo que puede negociar con los políticos centrales y ser la para el caso de las demás formas gremiales, la determinación de
cara y base del partido. De esta forma se crean ficciones de de- intereses para articular mecánicas de defensa de los mismos.
mocracia que, en esencia, no responden a la naturaleza y esencia
de ella395. Con esto en mente, hay que aproximarse a aquellas estructuras
gremiales que, directa o indirectamente, hacen actividad política y
El doctor Borja señala que: "El caciquismo suele ser considerado su voz tiene eco en un conglomerado social determinado. Así,
un caudillismo primitivo, que se mantiene por el miedo o la ame- debemos entender, en primer lugar, que las asociaciones son "la
naza. El cacique favorece a sus amigos y se venga implacable- unión de varias personas o cosas para el logro de un fin" o bien,
mente de sus enemigos. Otorga protección a sus incondicionales. como lo describe el Diccionario de la Real Academia de la Len-
Dueño de vidas y haciendas, concede cargos y canonjías a los gua como la "Figura que consiste en decir de muchos lo que sólo

1
Ibídem, p. 97.
>
VARGAS GONZÁLEZ, Pablo, lealtades de la sumisión, Editorial El Colegio de Micho-
5
acán, Michoacán, México, 1993, p. 84. BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de ¡a Política, op. cit., p. 82.
280 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 281
HEREJES

es aplicable a varios o a uno solo, ordinariamente con el fin de sición y prohibición para que se realizaran asociaciones de traba-
atenuar el propio elogio o la censura de los demás". jadores, al punto tal que ese acto constituyó, en su momento,
delito penal.
Este tipo de estructuras gremiales suele ser la más amplia en tanto
y en cuanto el eje transversal que une a sus miembros no tiene Pese a ello, y de facto, existían los sindicatos; que conforme fue
limitación alguna, que no sea las establecidas por la Ley como consolidándose permitió que en varios países europeos se dé una
prohibidas o vetadas, y por ende, carecen de reconocimiento etapa de tolerancia, durante la cual se admitían agrupaciones de
jurídico. trabajadores, sin reconocimiento legal alguno. La época de tole-
rancia fue sucedida por la del reconocimiento jurídico o derecho
Por otro lado, en esa lógica asociativa aparece el sindicato, que sindical, que se ubicó a finales del siglo XIX. El primer país que
proviene del trances syndicat, que se empleó inicialmente para reconoció el derecho a la coalición laboral fue Inglaterra, en 1824,
referirse al asociacionismo en general; para luego adquirir una cuando otorgó legitimidad legal a estos grupos.
personalidad más puntual y referirse a la organización de los tra-
bajadores, por ramas de actividad, para la defensa de sus dere- En términos doctrinarios el marxismo le dio connotaciones revo-
chos ante los empresarios capitalistas397. lucionarias al hacer del sindicalismo un instrumento para el de-
rrocamiento del orden social capitalista. De ahí, pensadores como
Etimológicamente, el origen de la palabra viene de la antigua Piotr Kropotkin desarrolló una sub-clasificación, creando el anar-
Grecia, de £uv8r]xou que quiere decir síndico. Es un término que co-sindicalismo cuya influencia se vio reflejada en Francia en
empleaban los griegos para denominar al que defiende a alguien 1914, en la conformación de la Confederación General de Traba-
en un juicio, un protector. jadores de España en 1911, e incluso en la constitución de la
Trabajadores Industriales del Mundo, cuyas siglas en inglés son
En Atenas en particular, se llamó síndicos a una comisión de IWW, en los Estados Unidos de América en 1905. La mecánica
cinco oradores públicos encargados de defender las leyes antiguas con la cual se articulan estos grupos y expresan su lucha es la
contra las innovaciones; y más adelante, se utilizó la palabra huelga general, que es abordada por el tratadista francés Georges
síndico con valor adjetivo para denominar aquello que afectaba a Sorel en su libro deflexiones sobre la Violencia de 1908, en la cual
la comunidad o que era comuirtario. considera que ésta -la huelga general- es el medio fundamental en
mano de los trabajadores para colapsar el capitalismo industrial398.
La palabra está formada por el prefijo Suv (syn), que significa
"con", más Srjxi (díke) = justicia, de la misma familia que 8r}xouoc; "Con estos antecedentes, el movimiento obrero en Europa se
(díkaios), es decir justo y otros. A partir del origen griego pode- bifurcó entre el ctradeunionismo' inglés y nórdico europeo, de
mos entender claramente el concepto de síndicos y sindicaturas, tendencia moderada y reformista, cuya acción se circunscribió a
pero no el de sindicalistas y sindicatos; la concepción en esa cate- las reivindicaciones laborales; y el sindicalismo del sur y del cen-
goría aparece en el marco de la revolución industrial, ante la opo- tro de Europa, predominantemente influido por el anarco-

7
Ibídem, p. 871. 'lbídem,p. 871.
282 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 283
HEREJES

sindicalismo y el marxismo, que amplió su radio de actividades clases, ésta adquiere una connotación política que termina, en
hacia la política general y que buscó la transformación violenta de muchos casos, articulándose a través de los partidos políticos, sea
la forma de organización social"399. en forma directa, cuando los obreros forman estas unidades par-
tidistas, o bien cuando utilizan estructuras partidarias existentes
Así, debemos entender entonces al sindicalismo como una em- para traducir sus intereses en una lógica para hacerse del poder.
presaria integrada por trabajadores en defensa y promoción de
sus intereses sociales, económicos y profesionales relacionados -V-
con su actividad laboral o con respecto al centro de producción
(fábrica, taller, empresa) o al empleador con el que están relacio- 5. Demacraday Sociedad
nados contractualmente.
Entendido como está, que la democracia es una forma de go-
Los sindicatos por lo general negocian en nombre de sus afiliados bierno y un valor ético en sí mismo, ésta articula las relaciones del
los salarios y condiciones de trabajo (jornada, descansos, vacacio- Estado entre sus Funciones y/o Poderes, y las interrelaciones con
nes, licencias, capacitación profesional, etc.) dando lugar al con- sus elementos constitutivos, en especial con su población.
trato colectivo de trabajo. El sindicato tiene como objetivo prin-
cipal el bienestar de sus miembros y generar mediante la unidad, Ahora bien, la democracia se articula a través de la lógica de la
la suficiente capacidad de negociación como para establecer una voluntad de la mayoría, y en ese sentido, la democracia es una
dinámica de diálogo social entre el empleador y los trabajadores. forma de gobierno por naturaleza dinámica y que está en perma-
nente confrontación -no conflictividad-.
La libertad sindical de los trabajadores para crear, organizar, afi-
liarse, no afiliarse o desafilarse a sindicatos libremente y sin inje- Es en el marco de esa dinámica de confrontación, resultante del
rencias del Estado o de los empleadores, es considerada como un ejercicio del poder -tanto del legal o legítimo, como del fáctico-,
derecho humano básico. A su vez la actividad sindical puede ser que se cuaja la gobernabilidad en la medida en que dichos pode-
considerada por los neoliberales, contrarios a la regulación de la res alcanzan grados de equilibrio, o bien la superposición de uno
esfera económica, como contraria a los derechos humanos bási- sobre el otro. Para entender aquello se analizará el papel o rol que
cos cuando la ley le otorga preferencias o privilegios al sindicato tienen estos poderes y quiénes los constituyen y que permiten
frente a los trabajadores autónomos, o si se obliga a los trabaja- que un Estado pueda alcanzar niveles de Gobierno útiles para
dores a pertenecer a un sindicato o al empleador a asociarse con atender los requerimientos sociales.
sindicalistas, ya que todo esto estaría en contra del principio de
libertad de asociación del contrato individual de trabajo. La democracia concebida en esos términos es inseparable del
surgimiento de la sociedad moderna, esto es, del mundo de la
Por la naturaleza de la actividad sindical, que de acuerdo a la vi- mercancía, del capitalismo. Ese modelo jurídico-político es el
sión marxista, está envuelta en la permanente confrontación de ideal que el mundo mercantil espontáneamente -algunos autores
sostienen necesariamente- proyecta y lo hace surgir; sin embargo,
399
tratar de realizar plenamente el principio democrático supone
Ibídem, p. 872.
284 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 285
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cumplir consecuentemente las exigencias racionalizadoras en que impuso la naturaleza al hombre, en definitiva, del dominio del
se basa el mundo moderno, supone atenerse a la naturaleza del hombre sobre la naturaleza, bajo la premisa de que todo lo que
propio mundo moderno. Así, la revolución en Marx no es ni más hay, todo lo ente, sólo es en la medida en que es reductible a
ni menos que la asunción, con todas las consecuencias, de esas parámetros objetivos; es deck, ese carácter revolucionario se basa
exigencias de racionalización. en el principio de racionalidad, y ello en: a) Desde su vertiente
material, es deck del principio del desarrollo ilimitado de las fuer-
En la modernidad, volvemos a poner en el tapete el planteamien- zas productivas; y, b) Desde su vertiente política, es deck el prin-
to filosófico que apareció en la antigua Grecia, donde predomina cipio de igualdad universal de los hombres, por encima de sus
la pregunta por el ser, es deck, la pregunta que apunta a buscar diferencias cualitativas, entendidas éstas como étnicas, sanguí-
una respuesta respecto de la naturaleza, esencia o constitución de neas, de creencia, etc.403
las cosas, en definitiva renace esa misma pregunta de carácter
ontológico400, que en la modernidad se la replantea alrededor de Como queda visto, la sociedad moderna y su forma de gobierno,
dos postulados: a) El de que las "verdades universales y necesa- nos obliga a retomar cuestionamientos ontológicos, sobre la so-
rias" -en un marco de racionalidad matemática y pura- son sólo ciedad como sujeto y la democracia como valor ético -por tanto
las condiciones constitutivas de toda verdad y toda cosa401; y, b) objetivo deseable- y mecanismo práctico -estructura administrati-
La pretensión de que esas 'Verdades universales y necesarias" va del Estado-. Debiendo entenderse que este cuestionamiento
sean ellas mimas, directamente una verdad, un absoluto, en los tiene una variable de relacionamiento, el mismo que está afincado
términos planteados por el racionalismo clásico de Descartes, en el "poder", que como sostiene el doctor Borja Cevallos, "(...)
Leibniz o Spinoza. es cosa averiguada que el ser humano está movido por la incesan-
te búsqueda de poder, en cualquiera de sus modalidades: mando
Por otro lado, en Marx, la racionalidad teórica -en el marco del político, prestigio, fama, riqueza, conocimiento, fuerza física, que
materialismo científico, y el concepto de desarrollo ilimitado de no son más que diferentes expresiones del poder que anhela
/ y'404
las fuerzas de producción- y la racionalidad práctica -que se mani-
fiesta en el derecho y el Estado- son verdades, pero sólo para el
propio mundo histórico capitalista o moderno; en terminología 5.1. El Ra/ de los Poderes
marxista, son las superestructuras, la proyección ideológica del
mundo burgués402. En esta línea de pensamiento, la sociedad mo- Siempre resultó muy atractivo para el hombre la facultad de in-
derna se caracterÍ2a por su naturaleza revolucionaria, se basa en la fluk, mandar, implantar su voluntad, dar órdenes y exigk su
liberación respecto de todos aquellos límites que históricamente cumplimiento sobre la sociedad políticamente organizada. Así, el
poder se puede entender en una gama de múltiples conceptos, y
100
responderá al campo de análisis que se quiera hacer. Sin embargo,
Se trata de la pregunta socrática por el ser, que en Platón aparece como la cuestión del
eídos y en Aristóteles como húle-morphé. a un nivel básico, poder suele identificarse con la noción de fuerza;
}l
KANT, Immanuel, Crítica cis ¡a ra^ón pura^ editado por la Universidad de Valencia, empero, la noción de poder suele estar más relacionada a la acción
Valencia, España, 1997, p. 23.
402
ARNAU ESPINOSA, J. Antonio y NIETO FERNÁNDEZ, Maximiliá, Democracia j
i03
Sociedad Moderna, Editorial Revista Laberinto, Filosofía, Política y Economía, N° 9, Es- Ibídem, p. 3.
paña, p. 2. 404
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Sociedad, Ctdkiray Derecho, op. cit., p. 71.
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social colectiva que a la fuerza física o bien, entenderlo corno la Legislativo), al no contar con la legitimidad que da el voto del
capacidad para cambiar la realidad. pueblo.

Con esto en mente, hay que revisar el concepto de Poder Políti- "Como el poder es un fenómeno específicamente humano, el
co, para luego entrar a analizar los poderes fácticos y los legales sentido que se le dé pertenece a su propia esencia (...). Con esto
que forman parte de la entramada relación que existe en una so- no queremos decir tan sólo que el proceso del ejercicio del poder
ciedad y en las estructuras del Estado. Así, el poder político debe está dotado de sentido. Tampoco el mero efecto natural posee
entenderse como una consecuencia lógica del ejercicio de las sentido. Nada hay en él que no lo tenga. En primer lugar, posee
funciones por parte de las personas que ocupan un cargo repre- el sentido más elemental, el de la causalidad, según el cual ningún
sentativo dentro de un sistema de gobierno en un país, "(...) que efecto se produce sin una causa eficiente; y el de Iz finalidad, según
tiene una proyección totalizadora y que está asistido de la capaci- el cual todo elemento de la realidad está inserto en la relación
dad de emplear la fuerza para respaldar sus decisiones y para im- parte-todo. A ello hay que agregar el sentido propio de las espe-
poner la obediencia a sus designios"405. ciales formas estructurales y funcionales, tal como se encuentran
en las conexiones físicas, químicas, biológicas, etc. Pero quere-
En ese sentido, el poder político es identificado en sistemas de- mos decir más aún, a saber: que la iniciativa que ejerce el poder le
mocráticos con el poder Ejecutivo y Legislativo, mientras que el dota a éste de sentido"407 (las cursivas son nuestras).
tercer poder del Estado, el poder Judicial está dentro de un es-
quema distinto ya que su legitimidad no está sostenida por el Cuando nos referimos al ejercicio abusivo del poder, teóricamen-
voto del pueblo como los otros dos poderes, sino por el fiel te este abuso ha sido clasificado kantianamente de la siguiente
cumplimiento del ejercicio de sus funciones406. manera408:

En este punto, se introduce una variable importante en la con- • Coacción: Es el medio utilizado para que terceros sigan una
ceptualización del poder político, y es el relativo a la legitimidad. determinada conducta. Es lo que se conoce como coacción.
Así, el Poder Político es legítimo cuando es elegido o nace con- La coacción se fundamentaba en el temor de un daño seguro
forme a las Leyes o Normas; cuando hablamos del sistema de- en el caso de incumplir lo ordenado. Puede ser física o
mocrático, esa legitimidad está en relación directa al poder que psíquica; y,
otorga el pueblo a través del voto popular; y éste, se vuelve abu-
sivo y/o arbitrario cuando se excede en el ejercicio de sus fun- • Coerción: La coacción dio paso a la coerción que es la situa-
ciones, invadiendo en materias que están fuera del ámbito de su ción donde el tercero realiza el mandato debido a la amenaza
competencia; cuando esto ocurre estamos frente al poder político del uso de la violencia, es decir, la potencialidad del uso de
ilegítimo, por no estar autorizado por la Ley y se llevan a cabo esa violencia. De esta vertiente del poder se desarrolló lo que
actos de "propiedad" de las funciones del Estado (Ejecutivo y
I07
Í05
lbídem, p. 71. lbídem, p. 15.
)8
406
GUARDINI, Romano y SÁNCHEZ PASCUAL, Andrés, El Poder, Editorial Cristian- MONROY, Juan Antonio, Obras Completas, Editorial Clie Ferrocarril, Viladecavalls,
dad, Málaga, España, 1981, p". 13. España, 1999, p. 221.
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posteriormente se conocieron como delitos contra la autori- Este pensamiento nietzscheniano permite entender al poder en
dad, es decir, desafiar al poder. sus dos vertientes, el fáctico y el legal. En ese sentido, el poder
fáctico surge y opera en una sociedad en el marco de las potesta-
El tema del poder ha sido teorizado por Jean-William Lapierre, des públicas que no nacen de la Ley ni están reglamentadas por
quien en su obra El fin de la ideología de 1960, entiende y define al ella, sino que provienen de la dinámica de las relaciones sociales.
poder político como una función social que consiste en tomar
decisiones soberanamente para el conjunto de la sociedad global En ese sentido, el poder no es una potestad formal, jurídicamente
y de asegurar su ejecución por medio de la autoridad legítima y la regulada, sino más bien informal y que son ostentadas y ejercidas
supremacía de la fuerza pública. de hecho por los individuos o grupos para defender intereses
económicos y sociales de carácter particular dentro de la comuni-
En ese marco, se desarrollan tres teorías que articulan el concep- dad política.
to:
1. Teoría Elitista.- En la que el poder está concentrado en po- Según el profesor Michael Coppedge409 existen actores estratégi-
cas manos políticas, sociales o económicas (élites). cos en la sociedad política, que son aquellos que tienen suficiente
2. Teoría Pluralista de DahL- Donde el poder está repartido poder para alterar el orden público, impulsar o detener el desarro-
entre grupos de la sociedad. Las decisiones son un agregado llo económico o, en general, afectar la marcha de la sociedad, ya
de los intereses de la sociedad. sea porque poseen determinantes bienes de producción, o mue-
3. Teoría Neo-corporativista.- Por el cual el poder está reparti- ven organizaciones de masas, o tienen influencia sobre la maqui-
do en 3 unidades constitutivas (Gobierno, patronal y sindica- naria administrativa del Estado, o manejan las armas o poseen la
tos) que negocian entre ellos y adoptan las grandes decisio- capacidad de diseminar con fuerza ideas o informaciones sobre la
nes económicas sociedad.

En esa lógica de procesos teóricos, resulta importante mencionar Este concepto amplio de las esferas del origen del poder fáctico
a Friedrich Nietzsche, quien crea la teoría del superhombre - permite entender la relación de éste con la administración del
tomada de las ideas hobbianas- que representa un individuo in- Estado y las interrelaciones sociales; es deck, con la gobernabili-
dependiente, seguro de sí mismo, fuertemente impulsado por la dad, que, por inferencia, podremos concluir que depende de las
voluntad del poder y capaz de desgarrar las tradiciones y de crear relaciones que entre estos actores estratégicos se establezca y sea
nuevos valores. Así, Nietzsche sostiene que todo acto o proyecto aceptada.
humano está motivado por la "voluntad de poder", que no sólo
es el poder sobre otros sino también el poder sobre sí mismo; y Algunos autores, entre ellos el doctor Borja, sostienen que los
como contraposición a este superhombre están las masas, que el poderes fácticos residen básicamente en los sectores empresaria-
filósofo, poeta y filólogo alemán las califica de "rebaño", "mana- les, los grupos de presión, la prensa, las iglesias, los estamentos
da" o "muchedumbre" que están sometida a la tradición y a la militares, los grupos de tensión, ciertas organizaciones no guber-
rutina, sin el "poder" de cambiar la realidad, ni tener conciencia
sobre su realidad. 09
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Sociedad, Cultura y Derecho, op. cit, p. 73, «citado en la
obra».
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namentales (ONG'S), los movimientos sociales, las mafias y otras Desde una visión contractualista "(•-.) no siendo la soberanía
entidades cuyas potestades no están previstas ni autorÍ2adas por más que el ejercicio de la voluntad general, nunca se puede enaje-
la Ley pero que no por eso son menos eficaces ni menos influ- nar, y el soberano que es un ente colectivo, sólo puede estar re-
yentes a la hora de la toma de las decisiones en la vida social. presentado por sí mismo: el poder bien puede transmitirse, pero
la voluntad no"411. En definitiva, en democracia el pueblo otorga a
Huelga recordar, en este punto, que los poderes fácticos han sus gobernantes una mera autorización temporal y limitada para
demostrado tener mucha fuerza a lo largo de la historia, ya para que puedan gestionar los negocios públicos, pero no les entrega
promover ideas o iniciativas, ya para disuadir o intimidar a los la soberanía que es un atributo originario e inalienable de la so-
mandos del Estado. Suelen condicionar el ejercicio de la autori- ciedad.
dad pública, ejercer influencia sobre los medios de comunicación
social, moldean la opinión pública, ejercen influencia sobre el Así, el poder legítimo es ejercido por el gobierno y sus diferentes
pensamiento y la acción de las personas e intimidan o persuaden órganos; de hecho, históricamente no es posible encontrar socie-
a quienes tienen la atribución de tomar decisiones. Son, en pala- dades políticas que hayan podido prescindir de la autoridad y del
bras de Borja, "(•..) poderes invisibles pero no por eso menos poder; desde la horda primitiva, gobernada por el más fuerte,
reales"410. hasta el Estado moderno, en el cual se ha institucionalizado el
poder -entendiéndose esto como el sometimiento a las normas
Por otro lado, existe el poder legítimo y legal, que la doctrina jurídicas-, todas las sociedades que registra la historia han tenido
aborda en el marco de la relación del poder político y la sobe- alguna fórmula disciplinal y de conducción: la autoridad -y el
ranía. En este sentido, el pueblo -como la base política de un poder- responde a una necesidad social.
Estado-, no obstante ser el soberano no puede en la práctica
hacer actos concretos de gobierno y administración, razón por lo 5.2. Opinión Públicaj Voluntad Sodal
que le es preciso delegar el ejercicio del poder a personas que
obren en su nombre; reservándose, dependiendo el caso, la toma Para darle forma y contenido a este tema cabe considerar al públi-
de las grandes decisiones de orden general por la vía plebiscitaria, co (nos resistimos extender al pueblo) como: "aquel conjunto de
electoral o de referéndum. individuos que participan de forma regular en ciertos procesos de
comunicación como consecuencia de los cuales alcanzan y des-
Con esto en mente, queda claro que la autoridad es el articulador arrollan una conciencia de permanencia grupal que, en ocasiones,
del poder político y que sus acto? se denominan gobierno; esta puede llegar a institucionalizarse y a influir en sus comportamien-
delegación del poder a los representantes sociales individualiza- tos "412
dos, no conlleva la sesión de soberanía ni le faculta al mandatario
a enajenarla, en vista de que la soberanía es inalienable y perma-
nente, permaneciendo ésta invariablemente localizada en el pue-
blo.
411
ROUSSEAU, Jean Jacques, El Contrato Social, op. cit., p. 56.
412
Tomado del Informe Mac Bride, citado por M. Medina en su ensayo Organismos
' Ibídem, p. 73. Internacionales, pp. 28-29.
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A partir de ese concepto podemos deduck el significado de protagonismo significativo, por lo cual su actividad y expresiones
"público"413, afirmando que es una forma de agrupación social suelen mantenerse en el terreno de la presión e influencia, más
constituida por individuos o colectividades que adquieren imáge- que en el de la decisión y la acción de los gobernantes.
nes, generales o particulares, y realizan valoraciones comunes
sobre los acontecimientos locales e internacionales, a partir de la Planteado el tema en base a las reflexiones anteriores, conviene
información recibida merced a su inserción en los flujos de la precisar si esa opinión pública reúne alguno de los requisitos que
comunicación. Son opiniones, en definitiva, las que pasan a cons- le brinden articulación: la existencia de una base cultural común
tituirse en opiniones públicas. Es así como se suele hablar de la opi- mínima; un proceso de comunicación nacional periódica o per-
nión pública para referirse a la influencia que el público pueda manente; una interpretación y valoración de las informaciones
ejercer sobre los poderes y órganos de decisión de una sociedad. recibidas; la certidumbre de que esas interpretaciones y valora-
Desde allí surge el llamado poder de la opinión pública. ciones realizadas por cada individuo son compartidas por muchas
personas, dando conciencia a una manifestación grupal, o si pro-
Por cierto, hay que ser cuidadosos sobre las limitaciones que tales vienen simplemente de cenáculos que manejan intereses específi-
actos poseen a la hora de incidir, verdaderamente, en la dinámica cos.
nacional. Una limitación constituye la variedad de fuentes de
comunicación (emisores) y las informaciones transmitidas por los No olvidemos que la opinión pública, en general, presenta como
medios de comunicación de masas que suelen generar, a la vez, una principales características comunes la heterogeneidad, una inten-
pluralidad de públicos diferenciados entre sí por su grado de or- sidad variable de participación y eventuales procesos de agrega-
ganización social, o nivel de información, o por las opiniones que ción articulada. Al consuno de los requisitos y características que
sustentan y por su capacidad de movilización o actuación que señalamos, el protagonismo de la opinión pública surge de una
ejercen. Se asegura -por parte de los especialistas- que existen voluntad social o colectiva, cargada de emotividad, y bien puede
además otros condicionamientos respecto de la articulación de traducirse en presiones a los centros de decisión y del poder na-
los "públicos"; en efecto, inciden en todo ello las diferencias cional, bien influyendo en los centros de decisión internacional, o
económicas, culturales, educativas, ideológicas, religiosas, lingüís- bien contribuyendo o estimulando la creación y articulación de
ticas, etc., que existen entre los individuos de diferentes comuni- grupos adherentes o movimientos simpatizantes en temas de
dades, pueblos y "nacionalidades", como ocurre en el Ecuador. convocatoria específica, como son los de la paz, desarme, medio-
En esas circunstancias y realidad nacionales sólo de modo excep- ambientales o ecológicos, de derechos humanos, etc.
cional el público alcanza un grado de organización social suficien-
temente desarrollado como para convertirse en actores con un En ese orden de ideas y en el ámbito de la heterogeneidad de los
grupos catalizadores de la opinión pública, identificamos entre los
CORRAL, Fabián y PÉREZ, Diego, El juego de la democracia: reflexiones urgentes,
más relevantes, por su nivel y grado de institucionalización, a los
Editorial Taurus, Guayaquil, Ecuador, 2005, p. 256, «El pueblo ahora es un simple medios de comunicación -en gran medida vinculados a los círcu-
público, esto es, masa inorgánica que asiste a un espectáculo (...). Esta transformación los de poder económico-, a los partidos y movimientos políticos,
de pueblo en público explica el por qué los factores determinantes en la conquista del
poder ya no son los programas de gobierno ni las doctrinas. Lo fundamental ahora son a los organismos no gubernamentales criollos con nexos exter-
las consideraciones mercantiles de la política, la capacidad de seducción basada en ofer-
tas, gestos y sonrisas».
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nos, así como a las entidades y organizaciones de carácter corpo- ta conclusión. En realidad, el periodismo serio ayuda a construir una
rativo. memoria colectiva y contribuye a perfilar la conciencia de la co-
munidad, y eso implica, necesariamente, rebasar lo coyuntural
En una suerte de paralelismo, con semejanzas y diferencias, con (...). Pero semejantes tareas necesitan siempre de la calificación
coincidencias y disidencias, Borja nos llama la atención sobre la ética que fluye de la veracidad (...), es decir, la conciencia esencial
existencia de "dos métodos de participación popular en la vida entre los hechos y la palabra que los expresa (.. .)"415.
del Estado democrático: la acción política directa y la acción polí-
tica indirecta". En el primer nivel ubica al sufragio como un me- Hay un equívoco generalÍ2ado al convertir a los medios de cotmtnica-
canismo a través del cual se canaliza la acción política directa; en dón en catalÍ2adores de la opinión pública. QuÍ2ás se debe a que en
el otro sitúa a la opinión pública -cuya definición reconoce es ellos aparece la libertad de la palabra y la fuerza de la crítica, fren-
difícil de precisarla-, integrada por los partidos políticos, grupos te a lo cual se requiere para el ejercicio de su labor periodística se
de presión y grupos de tensión. Se remonta a la antigüedad para tenga presente, en beneficio de los receptores del mensaje, que:
recordar que la expresión voxpopuli de los viejos romanos -dice- "La lectura precisa libertad de opinión, y (que) los autores necesi-
es, en cierta forma, "el antecedente de la moderna opinión públi- tan los derechos humanos para poder escribir la verdad"416. No
ca", concebida ésta, en la actualidad, como el "cúmulo de pensa- olvidemos que los medios de comunicación son centros emisores
mientos y sentimientos -en toda volición humana hay la concu- de opinión -diarios, emisoras, revistas, estaciones de televisión, y
rrencia de lo reflexivo y lo emocional- que en un momento dado otros- que tienen el imperativo deber de decir la verdad a sus
tienen los gobernados respecto a las cuestiones del Estado, en receptores.
general, y a la conducta de los gobernantes, en particular"414.
"La palabra tiene un lado demoníaco, es capaz de convencer pero
En sus reflexiones señala que frente a un acontecimiento cada también de seducir, de esclarecer pero también de engañar. Pero
grupo tiene su opinión y una particular interpretación. En todo ello no es característica de la verdad en sí misma, pues la manipu-
caso nos parece razonable pensar que la opinión pública para ser lación de las palabras y de los hechos acarrea o refuerza la falta de
tal requiere expresarse o manifestarse mediante un amplio sector libertad de los demás", advierte la pedagoga alemana Antje
de la sociedad, respecto de algún asunto de interés público o co- Wollmer. A dicho aserto sumemos esta otra versión. Corral nos
lectivo. anticipa que la tarea periodística es "memoria y verdad, testimo-
nio y permanencia, podrían ser, y de hecho son, dos de los refe-
Demos espacio a algunos breves apuntes sobre la acción de los rentes de la tarea apasionante y compleja que es escribir en los
medios de comunicación de masas, en particular a la prensa escri- diarios y, por cierto, manejar una materia prima que está consti-
ta. "Podría decirse que las notas de prensa, sus reportajes y opi-
niones nacen y mueren con la coyuntura, que esa es su circuns-
tancia y su condena, y que por eso se evapora velozmente la fres-
cura de una edición (...). Pero esa es una apresurada e incomple- 115
CORRAL, Fabián y PÉREZ, Diego, El juego de la democracia: reflexiones urgentes, op. cit., p.
243.
416
NARVÁEZ RIVADENEIRA, Luis, "El Periodismo en la Diplomacia", en Revista
1
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de ¡a Política, op. cit., p. 705. AFESE, N° 36, Quito, Ecuador, 2000.
296 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 297
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tuida por este dramático y, con frecuencia, doloroso amasijo de Constitucional, procurando enmarcarlo en la idea del estudio de
hechos, versiones, supuestos y sorpresas que se llama noticia"417. normas jurídicas agrupadas en una Constitución. Disentimos con
quienes se inscriben y propician este postulado. Más adelante
5.3. EI Derecho Constitucional fundamentaremos nuestro punto de vista. Por el momento, por
el respeto que debemos a los estudiosos, no soslayaremos las
En diversos pasajes de este Manual, de un modo u otro, nos proposiciones que dan asidero al llamado Derecho Constitucio-
hemos referido al Derecho Constitucional. Sin perjuicio, a conti- nal.
nuación trataremos de esquematizar este importante tema.
Bernaschina, por ejemplo, al establecer los "aspectos que com-
En efecto, "Las sociedades siempre han buscado organizarse de prende este ramo", referidos al Derecho Constitucional, acude a
acuerdo a ciertas normas de carácter general y obligatorio, que diversos ángulos del saber y los cita expresamente para brindar
garanticen estándares mínimos de convivencia civilizada y pacífi- contenido a dicha disciplina: a) Filosófico; b) Histórico; c) Jurídi-
ca". Al compartir esta afirmación, también hacemos nuestra la co; d) Sociológico; y, e) Político. No obstante, anticipa que con su
aseveración de que "por más caótico o desordenado que pueda utilización "podremos en todos estos aspectos hacer un análisis
ser el sistema político y la vida en sociedad, existirá necesariamen- del Estado"419. Cabe, entonces, indicar que la materia de preocu-
te una Constitución"418. pación académica esencial del profesor chileno es el Estado, no el
"Derecho Constitucional". No está por demás destacar que di-
Hemos dicho y lo volvemos a repetir que la Constitución no es cho autor, con su valioso análisis, busca también las relaciones
sino el conjunto de normas que regula al Estado. La misma re- que existen con otras ciencias y deduce que "Estas relaciones se
produce principios fundamentales que debe acatar la sociedad en han hecho más ostensibles con las nuevas modalidades del dere-
su conjunto, gobernantes y gobernados. cho y con otras tendencias socialistas de la economía y de la polí-
tica, que han convertido al Estado en el eje o en el regulador de
Sabemos, además, que el derecho tiene por objeto regular la vida gran parte de las actividades sociales", grandes cuestiones que son
de los seres humanos y sus relaciones jurídicas. propias del Derecho Político en el amplio espectro de las Cien-
cias Sociales. En ese esfuerzo académico apunta que el "Derecho
Conocemos, a través de estas páginas, que al Derecho Constitucional Constitucional" mantiene vínculos con el Derecho Administrati-
se lo define como el conjunto de normas jurídicas que determi- vo, el Derecho Procesal, el Derecho Penal, el Derecho del Traba-
nan la organización y la actividad del Estado y los derechos de los jo y Legislación Social, el Derecho Financiero y las Ciencias Polí-
individuos, ya sea como gobernantes o gobernados. ticas, con el Derecho Privado, la religión y la moral. Confiesa, por
cierto, que tales trazos los ha realizado para configurar el estudio
Desde el campo académico y doctrinario se han hecho severos de la Constitución en el Programa de la Facultad de Derecho de la
esfuerzos para argumentar y sostener el nombre de Derecho Universidad de Chile, de la cual fuera su decano insigne.

.ORRAL, Fabián y PÉREZ, Diego, El juego de la democracia: reflexiones urgentes, op. cit, p.
419
BERNASCHINA GONZÁLEZ, Mario, Manual de Derecho Constitucional, op. cit., pp. 28-
418 ,
*Ibídem, p. 81. 40, «lo subrayado es nuestro».
298 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 299
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Lo que sí es incuestionable es el desarrollo progresivo y sostenido facultades de Derecho, como materias distintas y deslindables el
del constitucionalismo a lo largo de la historia, y la acogida de éste en Derecho Constitucional y el Derecho Político".
el marco del Estado democrático, que en la actualidad caracteriza
la convivencia de la sociedad, de una comunidad sujeta a un or- Sin agotar el tema, para concluir, conviene tener presente que
denamiento jurídico superior que determina y consagra la organi- "Las relaciones que deben existir entre gobernados y gobernantes
zación y la actividad del Estado, y a un régimen político que ga- se revelan por la filosofía política del Estado en una nación de-
rantice los derechos de los individuos, ya como gobernantes o terminada"422. El mismo autor define al Derecho Constitucional
gobernados. como "una rama interna del derecho público y tiene por objeto -
dice- la constitución política y social del Estado que se refiere a la
Borja, en el contexto de nuestras apreciaciones y reflexiones, es organización y funcionamiento del gobierno, incluyendo la liber-
categórico. Dice: "Actualmente no se concibe otra forma de or- tad política, que comprende la participación de los ciudadanos en
ganizar a las sociedades políticas que no sea mediante un docu- el gobierno", y en pie de página, tras citar algunos episodios
mento solemne que regule la convivencia social, el mando políti- históricos en torno al constitucionalismo en regímenes totalita-
co y los derechos y deberes de las personas. Este documento rios, expresa que: "De esto resulta que el Derecho Constitucional
solemne es la Constitución, y al conjunto de sus principios y nor- se convierte del derecho de la Constitución de cada país para ser
mas se le llama derecho constitucional"420. cada vez más el derecho de las instituciones políticas, indepen-
dientemente de que estén o no en la Constitución"423.
De otro costado, "La existencia de las Constituciones escritas y
de un orden jurídico integral y estable creada por ellas, dentro de 5.4. "La democracia: un proceso
cuya órbita se desarrolla toda la vida social del gobierno y de los
gobernados, ha dado origen al Constitucionalismo como sistema de Entender la democracia como un proceso, requiere volver la vista
organización jurídico política de la sociedad j también al Derecho Cons- a los orígenes de esta forma de gobierno y mirar a través de sus
titucional como disciplina especializada en el conocimiento y diversas dimensiones, en tanto una mecánica utilizada por la so-
examen de las disposiciones constitucionales, pero se puede ad- ciedad como medio de interrelacionarse y establecer una lógica
vertir una gran disparidad de criterios al respecto y no faltan articuladora de la interacción con el Estado -en tanto órgano
quienes consideran que el Derecho Constitucional debe reducirse al exa- jurídico-político-, así como objetivo ético y moral, en cuanto
men e interpretación de las cláusulas constitucionales, excluyendo los proble- valor, que intenta alcanzar la sociedad en su conjunto, como es-
mas doctrinales del Derecho Político, de la filosofía política o de la ciencia de cenario privilegiado de carácter ontológico, que auto-regula las
la política, vinculadas estrechamente a la sociología y a la economía" 421. A relaciones de los individuos como unidades, y la sociedad como
manera de explicación (acaso de justificación) el destacado trata- colectivo; características a las cuales, en virtud de ellas, transforma
dista, a continuación, revela que: "Esa es la causa de que en las a la democracia, consecuentemente, en un valor universal, y co-
universidades argentinas figuren en el plan de enseñanza de las

420
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia de la Política, op. cit., p. 230.
422
421
SÁNCHEZ VTAMONTE, Carlos, Manual de Derecho Político: los problemas de la demo- BLANCO, Salvador Jorge, Introducción al Derecho, op. cit., p. 87.
423
cracia, p. 14, «la cursiva es nuestra». Ibídem, p. 99.
300 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO III: UNA IGLESIA EN LA QUE TODOS SOMOS 301
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mo tal, se introduce como característica específica, incluso, de lo los intereses de una colectividad y del individuo como parte de
que conocemos como civiÜ2ación occidental. ésta.

Así, cuando hablamos de una sociedad moderna, la democracia, Una clasificación que nace de una visión histórica de la democra-
en términos bobbianos424, no es considerada incompatible con cia, clasifica este proceso en cuatro etapas, a saber427:
ésta, sino más bien concebida como consecuencia natural y esce-
nario único en la cual cualquier sociedad debe desenvolverse y • Primera Etapa.- Nace en Grecia con la terminología: demos
desarrollarse. (pueblo) y kratos (autoridad). Fue aplicada como sistema
político en Atenas en el siglo V a.C. Sobre esta forma, Platón
Huelga señalar que una realidad a considerar es el corto tiempo sostenía que era un régimen de gobierno de los "pobres e ig-
en el que, efectivamente, la democracia se ha constituido en valor norantes" sobre los "sabios y los educados", que se caracteri-
universal, e incluso, bajo la lógica dialéctica, ha venido siendo zaba por ser anárquico y sustentarse en meras opiniones; por
objeto de un proceso cambiante -es un calificativo que preferimos otro lado, Aristóteles lo considera como la comunidad políti-
usar por su connotación neutral-, que ha pasado por etapas que ca de ciudadanos, capaces de decidir sobre las acciones co-
partieron por concebkla como una forma buena de gobierno - munes, aunque sostuvo que esta forma debe ser el gobierno
visión aristotélica en contraposición a la idea platónica de esta de las minorías con consentimiento de las mayorías.
forma de administración pública-, que se expresa directamente, • Segunda Etapa.- Se desarrolla en la edad media con base en
para luego dar paso a la representativa425 y hoy hablar, incluso, de las ideas iniciales de soberanía popular en medio del Imperio,
la democracia participativa, que según se puede percibir, resulta la República y la Dictadura romanos; posteriormente, el con-
ser una interpretación moderna inextenso de la democracia dire- cepto democracia es recogido por Maquiavelo, las repúblicas
cta de los griegos. inglesas y holandesas del siglo XVII, la Carta Magna de 1215,
la Petición de Derechos de 1628, el Hábeas Corpus Act de
Al ser un valor ético y moral, la democracia busca su desarrollo 1679, el Bill of Rights de 1689, la Declaración de Indepen-
en el marco de su propia naturaleza: el Estado de Derecho; que dencia de los Estados Unidos de 1776, la Revolución France-
en términos ccirenológicos"426 dele obtenérselo de procesos no- sa de 1789 y la democracia inglesa a partir de 1688, que in-
violentos que base su imperio en una convicción profunda de trodujeron en el concepto un contenido moral y humanista a
que tal forma de gobierno es la más aconsejable y favorable para más de social y político.
• Tercera Etapa.- Nace con la democracia de carácter liberal
después de la Revolución Francesa y se desarrolla con los
BOBBIO, Norbeto, Liberalismoj Democracia, op. cit., p. 39. principios de libertad e igualdad, y el contractualismo rousse-
* JARY, David &JARY, Julia, Co//ins Dictionaiy Sociolo°y, op. cit., p. 154. auniano y su división de poderes, supremacía del individuo
EBERT, Theodor y otros, ¿Defensa armada o defensa popular no-violenta?, Editorial Orbis,
Buenos Aires, Argentina, 1982, p. 131, «Término que previene de la traducción del frente a la colectividad, respeto a las libertades fundamenta-
alemán Friedenforschung o del inglés Peace Reserch, que trata de designar las investiga-
ciones científicas sobre fomento y protección de la paz y de la seguridad con métodos
no-violentos. El término en español ha sido adaptado con base a un neologismo de la 427
BURBANO PORTILLA, Edison, El Estado de Derecho: único camino a la gobernabilidad, op.
raíz griega correspondiente a paz». cit., pp. 174-175.
302 PENSAMIENTO POLÍTICO

les, las limitaciones al y del Estado, la supremacía de las nor- CAPÍTULO IV


mas constitucionales. LA CONJURA DEL TIEMPO
• Cuarta Etapa.- Período donde se desarrolla y prevalece la
democracia social, como contraposición a la democracia libe- -I-
ral, que establece una igualdad relativa entre los hombres, ba-
se para la proclama de los derechos sociales a favor de los 1. El Constitucionalismo en eI Ecuador: breve visión histórica
sectores económicamente más débiles de la población. Esta
tendencia social de la democracia es, incluso, recogida en los "El suceso histórico está producido", fue la categórica admoni-
postulados de la Iglesia plasmados en la Encíclica Remm Nova- ción de Galo Martínez Acosta. En efecto, al leerla advertimos
nim de 1891, emitido bajo el pontificado de León XIII, y co- que los hechos consumados son nuestra sombra. Uno de tales
nocido por Doctrina Social de la Iglesia. hechos, en palabras patéticas de Luis Moreno Guerra -acogidas
en el diario "El Comercio", en octubre del 2006-, es que: "En
De la lectura de la división por etapas expuesta por Burbano Ecuador nunca ha existido Democracia, por las siguientes con-
Portilla, puede inferirse que ha sido elaborada evolutivamente - sideraciones inapelables: a) Nos obligan a dar el voto, por gente
concebida ésta, en términos positivos-, aunque en ese proceso no que no conocemos; b) por gente, en cuya selección no partici-
introduce variables relativas a los avances sobre los niveles de pamos; y c) que, cuando resultan elegidos, jamás rinden cuen-
participación, es decir, el paso de la democracia directa, a la repre- tas; todo esto es negación de la Democracia". Otro hecho es
sentativa y finalmente la participativa, quedando solamente la aquel que luego de trazada y adoptada la reestructuración jurí-
descripción en la defensa de los principios naturales de la demo- dica del Estado, la cual fuera pergeñada a partir del año 1976, y
cracia como forma de gobierno. puesta a prueba a lo largo de los pasados 33 años, nos permite
constatar —bien como actores, bien como cómplices, sino en-
Todos estos elementos, desde aquellos plateados desde la formu- cubridores- la aplicación de una serie de sutiles emplastos para
lación misma del concepto democracia, hasta sus más vanguar- mantener la "gobernabilidad", en un escenario sarcástocamente
distas interpretaciones en la actualidad, dejan entrever una sola crítico por el que en los últimos tiempos han transitado siete
realidad: la democracia es un proceso inacabado, cuya naturaleza jefes de Estado, en el lapso de trece años.
es dinámica y que no admite como parte consustancial a ella pa-
trones estáticos, ni en su formulación como mecanismo guberna- Es el momento de escarbar y sacudir las páginas de nuestra
tivo, ni como valor universal. historia republicana, iniciada en mayo de 1830. Han transcurri-
do 179 años de un transido período.
**
Este ejercicio nos conduce, irrevocablemente, a penetrar en el
ordenamiento constitucional, en el cual están acomodadas 18
Cartas Políticas, y arrimada a ellas la nonata del año 1938. Otra
vez, 179 años de vida republicana apuntalada en 19 constitu-
304
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 305

ciones, lo cual equivale a la existencia de una constitución cada partidos políticos y movimientos independientes, incluso con
9 años y 9 meses, como promedio. Vigencia, por cierto, soste- paradojas en la conducción de sus empeños, fueron (mencio-
nida con emplastos para que de esa manera pueda subsistir la namos alfabéticamente): Alfaro, Ayora, Flores, García Moreno,
gobernabilidad, o al menos para que ésta tenga presencia for- Rocafuerte, Velasco Ibarra, quienes en el debido momento y
mal. Se advertirá, al final de cuentas, una imagen reveladora de circunstancias marcaron la impronta de su liderazgo. Se sumar-
importantes avatares, atolladeros y arteros procesos institucio- ían caudillos de diversa laya, con apetitos locales en búsqueda
nales incontinentes, que desembocan recurrentemente en la de la ratificación de sus prebendas y la consolidación de sus
convocatoria de Asambleas Constituyentes, como lo registra el intereses, ora enancados en la estructura de un partido político
intento fallido del 30 de noviembre de 2005, y la del año 2008 determinado, ora como padrinos de movimientos indepen-
que dio a luz a la actual Constitución de la República, la décima dientes.
novena en el registro histórico.
Al revisar su contenido ideológico o la orientación política de
En ese marco, aunque de manera aleatoria a la puesta en vigen- los partidos y movimientos, con desasosiego, encontramos una
cia de cada una de las 19 Constituciones, nos planteamos, entre dación de anhelos y ansias excluyentes; una dación forjada en
tantas, las siguientes preguntas: ¿quiénes y de dónde procedían conspkaciones y conjuras sectarias; y, como consecuencia ob-
los miembros que integraron las constituyentes? Hablamos, via, la fragmentación y polarización política, resultado pernicio-
hasta inicios del año 2007, de 934 constituyentes; de ellos 120 so que acentuadamente caracteriza a la situación actual entre
pertenecieron a Guayas, 109 a Pichincha y 102 a Azuay, vale los actores del juego democrático, sumidos en un debate farra-
deck, representantes provenientes de los tres grandes y secula- goso e inconcluso. Hablamos, al 15 de agosto de 2006, de la
res repartos regionales del país, repartos en los que -añadimos- existencia de 10 partidos políticos, inscritos y registrados;
debería sustentarse la división político administrativa del Ecua- hablamos de la extinción, durante la pasada última década, de
dor, y no en esa atomización territorial que, en la actualidad, 30 partidos configurados en el oportunismo de alianzas electo-
aglutina a 24 provincias, en un proceso de permanente retaceo reras; hablamos también de la sepultura de agrupaciones de
territorial, o dicho de otro modo en un verdadero hacinamien- tradición histórica centenaria (PCE y PLRE); hablamos incluso
to provinciano. de que, en aplicación de las normas legales de los años 1945,
1946 y 1967, cuya vigencia caducó en 1977, estuvieron inscritos
De la mano con el Derecho Político y con el respaldo emanado y registrados 17 partidos políticos; y señalamos que al amparo
de las ciencias sociales, nuestros partidos políticos se enmarca- de la legislación electoral de 1978 el Tribunal Supremo Electo-
ron en la matriz de la institucionalidad democrática y, por doc- ral, hasta el 19 de agosto de 1983, había reconocido e inscrito a
trina y en la praxis, asumieron el carácter de mediadores insti- 17 partidos políticos. Al 15 de agosto de 2006, 13 nuevos mo-
tucionales entre el poder político y la ciudadanía para el ejerci- vimientos políticos tramitaban sus respectivas inscripciones
cio de la democracia. En ese trajinar, que arranca desde la es- ante el Tribunal Supremo Electoral; sin credenciales oficiales,
tructuración jurídica del Estado ecuatoriano en 1830, figuras otros 37 movimientos políticos operaban localmente en seg-
epónimas para la articulación ideológica y conformación de los mentos del espacio territorial, sin la indispensable inscripción
306 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 307

dispuesta por la ley; y en el obituario político estaban anotadas 2006, ocasión en la que se eligió al 54° Presidente Constitucio-
45 agrupaciones extinguidas (30 partidos y 15 movimientos nal en la historia republicana, en la persona del economista
políticos). A la aparición de este Manual la nómina registra a 42 Rafael Correa Delgado, guayaquileño, nacido el 6 de abril de
agrupaciones actualmente activas (10 partidos y 32 movimien- 1963, quien logró el 56.67 % de los votos, en tanto su oponen-
tos políticos). te el 43,33%, referencia necesaria en el contexto asumido en
esta obra acerca del ordenamiento constitucional y la participa-
Con asidero ideológico y para la canalización de sus tendencias ción de los partidos políticos y movimientos independientes.
doctrinarias, reflejadas en los textos constitucionales, durante la Un primer dato: el presidente electo, duro y severo contradic-
etapa republicana, identificamos a los siguientes personajes más tor de la "partidocracia", alcanza el poder aupado por un mo-
gravitantes: Juan José Flores y Vicente Rocafuerte (período de vimiento político, identificado con el número 35, con una ofer-
la fundación de la República); García Moreno (período de la ta electoral que plantea un "cambio radical y de fondo" a la
tendencia conservadora); Eloy Alfaro (período de la tendencia estructura misma del país, uno de cuyos ejes es el de la "refor-
liberal); Isidro Ayora (período de la tendencia socialista); y José ma política del Estado". Otro dato: su agrupación política se
María Velasco Ibarra (período de tendencia populista). abstuvo, en las elecciones del 16 de octubre, de presentar can-
didaturas para diputados de la República, por estimar que la
En la orilla de la participación democrática directa se destaca, legislatura es la reproducción de los intereses de la "partidocra-
en las tres últimas décadas, la invocación recurrente para "con- cia" y que, en consecuencia, las reformas no permearían a
sultas populares" frente a las crisis del sistema de partidos, la través del congreso (sustentado en reglas vigentes excluyentes),
proliferación de movimientos y agrupaciones políticas oportu- por lo que propuso la realización de una "consulta popular",
nistas, los afanes autárquicos de los independientes, así como que sería convocada luego de su posesión presidencial el 16 de
una serie de propuestas enancadas en un farragoso debate enero de 2007, para que el "soberano" decida sobre la convo-
siempre inconcluso. catoria a una Asamblea Constituyente, recompuesta en cuanto
a la representación ciudadana y con atribuciones específicas
Cabe añadir, para avizorar hacia dónde apuntan las tendencias para la adopción de una nueva Carta Política, que para nuestros
del futuro inmediato, los resultados de los comicios del 15 de registros sería la décimo novena.
octubre y 26 de noviembre de 2006. Tras las elecciones presi-
denciales del 15 de octubre, alcanzaron la mayoría de votos el Esta gruesa reseña, para profundizar en su estudio, nos exige
abogado Alvaro Noboa Pontón (PRIAN) y el economista Ra- agregar algunas consideraciones adicionales.
fael Correa Delgado (PAÍS), desplazando a los otros once can-
didatos. Una vez más hubo de acudirse a la intermitente y per- Pertinente es recordar -y coincidimos con este aserto- que: "El
sistente segunda vuelta (hasta hoy presente en todos los proce- nacimiento del Estado del Ecuador no constituye un hecho
sos electorales ecuatorianos iniciados en 1978), en la cual No- forzado ni puramente artificial y casual", según atinada afirma-
boa y Correa, por su condición de ganadores de los dos prime- ción del destacado jurista Hernán Salgado, quien con mucha
ros puestos, electoralmente terciaron el 26 de noviembre de razón al referirse al proceso, fundamenta en que éste se extien-
308 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 309

de en el tiempo histórico "cuyos antecedentes más remotos al deseo de legitimar situaciones de hecho (derrocamiento del
podrían hallarse en los pueblos aborígenes que habitaron estos Presidente o golpes de Estado) y no a un afán de reestructurar
territorios e hicieron sus confederaciones, el llamado reino de las instituciones del Estado, o de proyectar verdaderas trans-
Quito, cuya identidad se mantuvo a pesar de la expansión cuz- formaciones"430. Con todo, de cara a la evolución constitucio-
queña que trajo el dominio temporal del incario"428. Por cierto, nal, Salgado destaca que: "el Constitucionalismo ecuatoriano
como ya hemos anotado en líneas precedentes, el Ecuador se está marcado por dos grandes orientaciones: la primera que
estructura jurídicamente como Estado en la Constituyente de iniciándose con la creación del Estado culmina en la Constitu-
Riobamba, en 1830, ocasión en la que se da su primer ordena- ción de 1906 y recibe el impulso de los principios del Constitu-
miento jurídico constitucional republicano. cionalismo clásico; la segunda que partiendo de la Carta de
1929 continúa hasta nuestros días, vigorizada -dice- con las
Han transcurrido sesenta y siete mil días desde el inicio del nuevas tendencias del Constitucionalismo social y económi-
período republicano hasta estos días, período durante el cual el co"431; y en cuanto a los períodos históricos identifica a los si-
Ecuador ha tenido 119 gobiernos unipersonales y 12 pluriper- guientes: período floreano (1830-1845); período marxista
sonales, en total 131 de distinto corte y de variable duración, (1845-1859); período garciano (1860-1875); período postgar-
estropeada con frecuencia en manos de 167 gobernantes. Son ciano (1875-1883); período progresista (1883-1895); período
179 años desde la estructuración jurídica del Estado, vale decir liberal (1895-1925); y período contemporáneo (1925-1998). En
gruesamente que cada gobierno ha permanecido en el mando los temas 2 y 3 infra volveremos con algunas reflexiones adi-
apenas un año con nueve meses, como promedio. Se han pues- cionales al consignar nuestras apreciaciones acerca de las Cartas
to en vigor, formalmente, 19 constituciones y muchos, mu- Políticas correspondientes al período 1830 a 1998.
chos, emplastos. Sin duda estamos frente a una inequívoca
inestabilidad, o sea no durable, no permanente, situación que Creemos que conviene, tras los comentarios que anteceden,
no contradice -sino en apariencia- la afirmación de que: "Nues- añadir otros que, en breves barruntadas, permitan al lector
tra historia se desenvuelve en un clima de gran quietud, que tal encontrar pautas -al menos referenciales- de las estructuras y
vez es síntoma de una baja virilidad o no es más que el resulta- conflictos de poder registrados en el Ecuador republicano du-
do del nivel tan alto de desintegración social prevaleciente"429. rante el inacabado proceso democrático constitucional:

La inestabilidad política es un hecho en el Ecuador. A los cam- i. En el proceso histórico nacional no hay cortes verticales
bios de gobiernos y gobernantes, no podemos dejar de señalar que marquen el inicio de un período y la terminación del
los cambios constitucionales, 19 a lo largo del período republi- que le precede. "El proceso de emancipación americana se
cano. "Estos constantes cambios han obedecido -casi siempre- inscribe dentro del gran cuadro de consolidación del sis-
tema capitalista internacional... el desarrollo de las fuerzas
428
SALGADO, Hernán y otros, Las Reforwas Constitucionales ¿e 1986, editado por JURIS-
430
PUCE-ILDIS, Quito, Ecuador, 1986. SALGADO, Hernán y otros, Las Reformas Constitucionales de 1986, op. cit., p. 14.
129 431
SANTOS AL VITE, Eduardo, Ecuador, bada el diseño de una teoría de d wiro¡h humano, Mientras no se señale otra fuente, las transcripciones son tomadas de la obra citada en
editado por la Universidad Central del Ecuador, Quito, Ecuador, 1983, p. 24. la nota anterior.
310 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 311

productivas (finales del siglo XVIII y primera mitad del si- v. En la magistral disección socio-económica y política reali-
glo XIX) caracterizado por una dinamización del inter- zada por Hurtado432 pone en evidencia que a partir de ese
cambio comercial (...) contribuyó notabilísimamente a arranque histórico "En general toda la sociedad se im-
consolidar en forma definitiva la división internacional del pregna con la 'ideología' de explotación generada por la
trabajo". hacienda", constituida ésta "en el eje del poder político y
los hacendados en los factores de la autoridad que la ejer-
ii. La conquista de la autonomía estuvo encadenada al es- cieron por sí o por interpuesta persona". Con severa
labón de "los terratenientes (quienes) habían consolidado dialéctica demuestra que "En la hacienda también radica el
los mecanismos de dominación, de manera que se patenti- fenómeno del caciquismo", y que su titular concentra una
zaba un divorcio entre el control del aparato productivo, preponderancia económica y social. "Cuando el cacique
que estaba en manos de los nobles criollos, y el manejo del ejerce funciones públicas desempeña los cargos de legisla-
sistema político, que retenía la burocracia peninsular". De dor, gobernador, alcalde o concejal municipal", y aunque
este modo, "Los intereses de los grupos dominantes de la "generalmente carecen de ideas políticas o ellas son tan
Sierra y de la Costa convergieron frente a la necesidad de flexibles que con facilidad se acomodan a los 'principios'
la autonomía política". del gobierno en ejercicio (...) logran mantener su influen-
cia a pesar de los frecuentes cambios de gobierno, llegando
iii. Por esa vía aparecieron "Las contradicciones que luego muchas veces a formar verdaderas dinastías políticas". Por
habrían de ser la columna vertebral del conflicto político su parte, Ayala nos recuerda que: "En los albores de la vi-
republicano"; contradicciones con "protagonistas y usu- da independiente encontramos al país sólidamente contro-
fructuarios -que- crearon a su rededor todo un cerco na- lado por la clase terrateniente (...) los latifundistas criollos,
cional y popular que ha llegado hasta nuestros días. Puesto luego de consolidar la dominación económica, se lanzaron
que la transformación planteada no arrancaba de sus inter- a la conquista del poder político (.. .)"433.
eses, las masas mantuvieron una postura más bien pasiva".
Es claro que la naturaleza de este Manual se sustenta en una
iv En resumen, para el Ecuador republicano "La emancipa- metodología académica y didáctica, con base en las doctrinas
ción, que ciertamente no fue una lucha de liberación na- que conforman las Ciencias Políticas, aderezadas con el pen-
cional, significó indudablemente un paso adelante en la samiento y la contribución de especialistas y tratadistas sobre
historia ecuatoriana. Estableció nuevos términos de vincu- los diversos temas que abarca nuestro estudio. No excluye, a lo
lación con el capitalismo internacional (...) -y- sacó a flote largo de sus páginas, el registro histórico de hechos, actores y
contradicciones no del todo definidas. Todo lo cual ace-
leró importantes cambios en las relaciones sociales y el
ámbito político ideológico". 432
HURTADO LARREA, Osvaldo, El Poder Político en el Ecuador, Editorial Planeta, Quito,
Ecuador, 1999, pp. 66 y ss.
433
AYALA, Enrique, LJIcha política j origen de los partidos en el Ecuador, editado por la PUCE,
Quito, Ecuador, 1978, pp. 85-86.
312 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 313

acontecimientos, en definitiva, el ejercicio y la acción práctica senté, para un análisis comprensivo global, que el constitucio-
observada, particularmente en el Ecuador. nalismo ecuatoriano está fraguado y marcado por dos grandes
orientaciones de carácter internacional occidental -como señala
Nuestros comentarios sobre la breve visión histórica del cons- Salgado-: la primera que iniciando;:^ con la creación del Estado
titucionalismo en el país, con apego a las fuentes de la historia ecuatoriano (1830) culmina con la Constitución de 1906, recep-
nacional, no es un estudio histórico riguroso. Son datos de tora del impulso de los principios del constitucionalismo clási-
singular importancia que permiten apreciar y valorar el proceso co; y, la segunda que partiendo de la Carta Política de 1925
del desarrollo constitucional ecuatoriano, sus avances y afirma- continúa hasta nuestros días (1998), vigorizada por las tenden-
ción, sus desvíos y erosión de la democracia. cias del constitucionalismo social y económico.

Con estas indispensables acotaciones, una vez más, cabe insistir Han transcurrido 179 años de la historia republicana del Ecua-
en que, para el caso ecuatoriano, es válido reproducir los si- dor. En varias obras de la narrativa histórica, incluso en algunas
guientes conceptos que incluso ya los recogiéramos en el tema en las que se estudia y analiza el desarrollo político constitucio-
5.3 (Capítulo III), en relación con el Derecho Constitucional: nal del país, los autores suelen afirmar la existencia de 20 Cons-
"Las sociedades siempre han buscado organizarse de acuerdo a tituciones, lo cual numéricamente es correcto. Sin embargo, es
ciertas normas de carácter general y obligatorio, que garanticen un grave error no precisar un deslinde temporal entre los
estándares mínimos de convivencia civilizada y pacífica (...) hechos que marcaron la proclamación de la Independencia y la
por más caótico y desordenado que pueda ser un sistema polí- fundación misma de la República. En efecto, no cabe desde el
tico y la vida en sociedad, existirá necesariamente una constitu- punto de vista conceptual iniciar la contabilidad de nuestras
ción"434. En el Ecuador nuestro ejercicio o praxis política se Cartas Políticas a partir de la Constitución Quiteña del 15 de
traduce en la adopción de 19 constituciones, en 179 años de febrero de 1812, pues, en estricto sentido histórico, la funda-
vida republicana "democrática". ción de la República del Ecuador, consagrada el 11 de septiem-
bre de 1830, debe ser el punto de partida para una adecuada
-II- interpretación de los acontecimientos políticos, del proceso
normativo constitucional republicano, y, además, de los actores
2. Comentarios críticos a las Cartas Políticas (1830-1998)** relevantes de la sociedad en el afán de contar con un pacto
social de alcance nacional.
Sin perjuicio de referirnos, más adelante, a las constituciones
expedidas durante el período republicano, se deberá tener pre- Con la visión que nos proponemos abordarla tendremos una
radiografía cuya imagen, asaz de interesante, es reveladora de
134
CORRAL, Fabián y PÉREZ, Diego, El juego ¿e la democracia: ref/exio
<iones mugentes, op. cit., p. importantes avatares, atolladeros y arteros procesos institucio-
92.
435
Al tratar este tema y los subsiguientes, mientras no se señale lo contrario, hemos utili- nales incontinentes, que se traducen en los párrafos siguientes.
zado informaciones y comentarios contenidos en nuestra obra, aún inédita, cuyo título
preliminar es "67 mil días de historia" (autores Luis Narváez Rivadeneira/Luis Narváez
Ricaurte)
314 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 315

Veinte son las Constituciones elaboradas a lo largo de los 179 La Constitución de 1945, décima cuarta en la historia republi-
años de la historia republicana, a saber: 1830,1835, 1843,1845, cana del País, apenas permaneció formalmente vigente 1 año, 9
1850, 1852, 1861, 1869, 1878, 1884, 1897, 1906, 1929, 1938, meses y 26 días. Calificada como la mejor Constitución Política
1945, 1946, 1967, 1979, 1998 y 2008, de las cuales no entró en de la República del Ecuador, fue rescatada para su aplicación
vigor la de 1938. en 1972 "en todo lo que no se oponga a los fines de la trans-
formación" propuesta por el Gobierno Nacionalista Revolu-
Quede corno advertencia, para no caer en gravísimo error, que cionario, presidido por el general Guillermo Rodríguez Lara,
la sucesión normativa constitucional entre una y otra Carta desde el 15 de febrero de 1972 hasta el 11 de enero de 1976.
Política, vale decir entre la derogada y la naciente, no se produ-
ce automáticamente, sino que es una consecuencia y efecto del La Constitución de 1906, décima segunda en la historia repu-
desconocimiento y rompimiento constitucional tras la irrup- blicana del País, formalmente alcanzó 19 años de vigencia, al
ción de regímenes de facto, civiles o militares, en la conducción igual que la Constitución de 1979, décima séptima en la crono-
del Estado, y la subsecuente reparación mediante la puesta en logía republicana. No obstante, hay que destacar que la Carta
vigencia de la nueva Constitución. Política de 1906 de hecho fue abrogada por los regímenes pro-
visorios (1925-1929), y "formalmente sustituida" por la Consti-
Es interesante poner atención en el hecho de que durante los tución de 1929, décima tercera en el orden natal. Sin embargo,
70 años del siglo XIX, los primeros de la vida republicana del al fragor de las turbulencias políticas de los años treinta, mien-
país, se expidieron 11 Constituciones; asimismo que a lo largo tras los congresistas se empeñaban en introducir parches cons-
del siglo XX, con alcance hasta el año 2005 del siglo XXI, vale titucionales a la Carta Política de 1929, se mantuvo en aplica-
deck 105 años, se expidieron 7 Constituciones, de las 8 elabo- ción la Constitución de 1906 con los emplastos de la nonata
radas entre las cuales se incluye la nonata del año!938. Constitución de 1938. Dualismo aberrante que desapareció
luego de la expedición de la Constitución de 1945.
Desde otro ángulo apreciamos que el proceso constituyente, en
el que acaso se pusieron en juego las esperanzas ciudadanas a En la historia republicana dos Cartas Políticas, las de 1869 y
través de la búsqueda de un pacto social de largo aliento, desde 1979, fueron subordinadas a decisión de sendos referendums.
la fundación de la República en 1830 se registra que se han La primera, luego de la aprobación de la Convención Nacional,
expedido formalmente 19 Constituciones, de las 20 elaboradas "para afirmar aún más su autoritarismo (dice, en referencia a
durante los pasados 179 años. García Moreno) la sometió a un referéndum que la confirmó
por más de 13 mil votos contra 500"436. La segunda, de 1979, se
Aritméticamente, sin incluir la flamante Constitución de 2008, sujetó al Plan de Reestructuración Jurídica del Estado, aproba-
en promedio, la vigencia de cada una de las 18 Constituciones do por el Consejo Supremo de Gobierno, tras las consultas
cubriría sendos períodos de 9 años, 8 meses y 2 días. Es, evi-
dente, entonces, el alcance efímero de las mismas. 436
PAREJA DIEZCANSECO, Alfredo, Ecuador la República de 1830 a nuestros días, Edito-
rial Universitaria, Quito, Ecuador, 1979, p. 156.
316 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍraLO IV: 1A COISJTURA DEL TIEMPO 311

hechas con los partidos políticos y varios sectores de opinión. grupales, con tendencias ideológicas de signos opuestos: con-
Por separado, en el tema 4 infra, trataremos de la Constitución servatismo y liberalismo, ambos en la misma sacristía oliendo a
de 2008, aprobada también por referéndum. sahumerio. ¡Aflora una pizca de avenencia confesional-católica-
liberal!
Recurrentes fueron las insurgencias y las capitulaciones en es-
cenarios de pugnas caudillistas y de luchas despiadadas con 2.1. Desde la proclamarían republicana
actores empeñados en la búsqueda de la hegemonía y del poder
autoritario, constatación persistente en el tiempo desde los Alfredo Pareja Diezcanseco437 nos recuerda que "en la lucha
albores republicanos y traducida en las pendencias entre Flores por alcanzar nuestro carácter nacional, vencida, por fin, la etapa
y Rocafuerte, o en las protagonizadas por Urvina y Flores; o en de la Colonia, se advierten dos principios contrarios: el conser-
las encabezadas por García Moreno, y luego lideradas por Alfa- vador -a ratos con anhelos monárquicos- y el liberal, que ansia
ro; o en las personalizadas a través de los artificios de Velasco recibir y practicar el ansk renovadora de los siglos XVIII y
Ibarra, durante cuatro especiosas décadas populistas; o en las XIX", con la influencia indudable de la Revolución Francesa
múltiples trapacerías de pequeñas estaturas ora civiles ora mili- de 1789, que repercutió en los trazos ideológicos de los actores
tares por mantenerse a horcajadas en el poder, en la data de los de la independencia, en la organización y configuración jurídica
años postreros.
del nuevo Estado, y por cierto en la conducta de los caudillos
de la flamante República, tanto militares como civiles.
El omnipresente decidero castrense -foráneo al inicio de la
República y criollo hasta nuestros días- subrepticiamente per- Fuerza reconocer que en la antesala del Congreso Constituyen-
manece encubierto en una tenaz militancia política. te de Riobamba y en la génesis de la República pervivieron
severas cuestiones que entrabaron el proceso de nacimiento del
Procesos constituyentes, hasta ahora diecinueve, con matices flamante Estado. Registramos, entre otros, como fundamenta-
ligeramente distintos, llamados a estructurar flamantes Cartas les, la organización política del Estado; la vertebración misma
Políticas, generalmente carentes de planteamientos ideológicos de la Nación; la identidad nacional, e incluso el bautizo dado a
de consenso, convertidas en fe de bautizo de los titulares de la la novel República con el nombre de Ecuador. Miramos, en-
función Ejecutiva al reconocérselos mandatos constitucionales tonces, que la Constitución de 1830, primera en el orden repu-
ad-hoc, con incienso para la depuración inmediata de tales blicano, atiende esos trascendentes trazos al acoger el sistema
jefaturas dictatoriales, civiles o militares. presidencialista, la división de los poderes, la conformación de
"un solo cuerpo independiente con el nombre de Estado del
Sórdida e inagotable pugna a lo largo de las primigenias seis Ecuador" al reunir soberanamente, bajo su jurisdicción y com-
décadas republicanas entre bandos enjaezados unos por el cle- petencia, a los Departamentos de Azuay, Guayas y Quito.
ricalismo radical, y otros por la reacción contestataria, carente
de planteamientos doctrinarios. Sólo a inicios de los años ARAUJO HIDALGO, Manuel, Las tender das políticas en el Ecuador, editado por TSE-
ochenta del siglo XIX se perfilarían las yescas de arquetipos CEN, vol. 4, Quito, Ecuador, 1990, «citado del ensayo "Análisis de los Proceso Electo-
rales, de la Serie "Elecciones y Democracia en el Ecuador"».
318 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 319

Advertimos, igualmente, que: "Desde esta Carta Política arran- Con su peculiar autoritarismo, Juan José Flores se propuso
ca uno de los factores que se adhiere en todos los procesos anular la Constitución de 1835 y dictar una nueva Carta Política
constituyentes, cual es la influencia gravitante y a veces deter- que le permitiese expandir su poder. Hacia ese propósito con-
minante de los caudillos en la configuración de las institucio- vocó a una Convención que, a través de la aprobación de la
nes"438, santo y seña que nos acompañará aún en estos días, Constitución de 1843, conocida como la Carta de la Esclavitud,
justo al inicio del tercer milenio y del siglo XXI. A la par, la "configuró deliberadamente un sistema de gobierno funcional
vertebración misma de una Nación independiente, como reza- a sus aspiraciones de expandir e imponer su autoritarismo"440.
ba la proclama constitucional, quedó en entredicho respecto a Esta Constitución, la tercera en la historia republicana del país,
la anunciada conformación del naciente Estado en la Gran traduce "la tendencia hacia un sistema presidencialista cargado
Colombia; es que, además, al hurgar en la representación acre- y reforzado de atribuciones, al servicio de caudillos que por las
ditada a la Convención de Riobamba encontramos la asistencia circunstancias que vivía el país, no admitieron la posibilidad de
de 21 diputados, siete por cada Departamento: Azuay, Guayas construir una democracia con equilibrios y balances", sostiene
y Quito, quienes no obstante exhibieron credenciales conferi- el autor de nuestra referencia.
das por Cuenca, Chimborazo, Guayaquil, Loja, Manabí y Pi-
chincha, hecho que reveló la existencia de severas disidencias La efímera vigencia de la Constitución de 1843 se debió, en
respecto al trazo y reconocimiento territorial entre los Depar- gran parte, a la radicalización política manifestada en el debili-
tamentos y las regiones del país. tamiento al apoyo a Flores, por un lado, y al abuso agobiante
derivado de hegemonía del militarismo extranjero en la vida
Tras la proclamación y fundación de la República del Ecuador, doméstica del país. En ese ambiente adviene la Revolución del
en septiembre de 1830, con la puesta en vigencia la primera 6 de marzo de 1845. Los conjurados proclaman a Antonio
Carta Política, el marco histórico nos pone al frente de un Es- Elizalde como General en Jefe de las fuerzas revolucionarias, y
tado que en 1835, definitivamente, rompe con la confederación nombran un gobierno provisional integrado por Olmedo, Roca
grancolombiana, y que en su segunda Constitución consagra el y Noboa. La Asamblea Constituyente, por su parte, elaboró la
sistema presidencialista con un Ejecutivo fuerte ante "los ries- cuarta Constitución Política que, en lo esencial, reprodujo los
gos de desintegración del Estado naciente"439. Al Congreso textos de la Constitución de 1835.
Constituyente acudieron 39 diputados, provenientes de siete
provincias, quienes enfilaron sus discursos alrededor de la pen- Novedosas reformas fueron, en la Constitución de 1851, la
dencia entre Flores y Rocafuerte, enfrentamiento que se de- quinta en el período republicano, la introducción de un Con-
cantó a la postre en la adopción de la Constitución de 1835, greso unicameral, la supresión de la Vicepresidencia de la Re-
producto del acuerdo político entre los dos líderes. pública, y la composición y atribuciones asignadas al Consejo
de Estado. En el proceso histórico esta Carta Política se la

38
RIVERA, Ramiro, deforma Política: más dudas que certeras, editado por la Fundación
Konrad Adenauer, Quito, Ecuador, 2005, p. 86.
439
Ibídem, p. 87. Ibídem, p. 89.
320 CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 321
PENSAMIENTO POLÍTICO

dictó luego del golpe de Estado de Urvina a favor de Diego mayo de 1869 y aprobó la octava Constitución Política de la
Noboa. República, que sería calificada como Carta Negra, "en referen-
cia al carácter fuerte y autoritario de García Moreno y a su ex-
A penas si transcurrieron un año y unos pocos meses para, trema visión confesional del país". Décadas más tarde, con la
una vez más, acudir a otra Asamblea Nacional, en este caso mirada puesta en esos acontecimientos, el analista intelectual y
para elaborar una nueva Constitución, la sexta en la azarosa político de las filas del Partido Conservador Rafael Arízaga
vida republicana. Vega describiría el escenario poKtico como un hecho en cuyo
núcleo "El despotismo militar se había sustituido por un des-
Los años 1859, 1860 y 1861 enmarcan la más grave crisis de potismo teocrático", señala Rivera443.
gobernabilidad del Estado ecuatoriano, que a la sazón sólo
había cumplido sus tres primeras décadas de vida republicana, El 6 de abril de 1878, la Convención Nacional reunida en Am-
vida inscrita en "una dinámica de enconos, odios y resenti- bato aprobó la novena Constitución, hecha desde luego a ima-
mientos. Liberales y Conservadores se disputan fieramente la gen y semejanza del Jefe Supremo General Ignacio de Veinte-
jefatura del país. Una crisis de legitimidad y de liderazgos se milla, quien de ese modo limpió su condición de dictador al ser
extiende en todo el país. No hay figuras que convoquen a una elegido Presidente Constitucional. Cambios constitucionales
cohesión social"441. El gobierno provisional de Quito, en octu- meramente cosméticos, sin tocar las estructuras.
bre de 1860, expidió un decreto convocando a elecciones para
diputados que integrarían una Asamblea Nacional Constituyen- En el combate contra Veintemilla, el país se había dividido en
te, la misma que se instaló el 8 de enero de 1861, para luego el representaciones regionales: el de Quito, Pentavirato, de pre-
10 de marzo aprobar la séptima Constitución de la República. dominio conservador; el de Guayaquil, presidido por Pedro
Ramiro Rivera asegura que la flamante Constitución de 1861 Garbo; y, el de Manabí y Esmeraldas, dirigido por Eloy Alfaro.
"representa un avance al proceso de construcción de la demo- Cada uno de esos gobiernos pretendió imponer su visión y
cracia" y, con la mirada puesta en la configuración de las ten- explicación del conflicto. Al final, los tres gobiernos resignaron
dencias ideológicas de las fuerzas políticas en pugna, anota que su poder ante la Asamblea Constituyente, la cual aprobó la
"Con esta Constitución se inicia un período conservador desde Constitución el 4 de febrero de 1884, la décima en la historia
la perspectiva confesional-católica", en tanto que: "desde la republicana del país.
esfera confesional (sic), la Carta Política de 1861 es catalogada
como liberal por las instituciones que creó"442. Con el nacimiento mismo de te República, se inicia una ten-
dencia conservadora bolivariana, como eje central en el país.
En un ambiente de retorcidos acontecimientos antagónicos, Sin embargo, solamente en el año 1883 se funda la "Unión
convocó a una Convención Nacional, la cual se instaló el 16 de Republicana", primera organización política partidaria en la
historia del Ecuador. Divisiones, reorganizaciones y alineacio-
441
Ibídem, p. 93.
442
Ibídem, pp. 93-94. Ibídem, pp.94-96.
322 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 323

nes forman parte de esta agrupación que, en 1947, se inscribe en la historia de la República, "Se inicia el período liberal desde
como "Partido Conservador Ecuatoriano"444. la revolución alfarista hasta la llamada Revolución Juliana de
1925".
A fines del siglo XIX el debate liberal-conservador estaba en la
médula de la actividad política. A la sazón ya en el año 1888 "Tiempos de la hegemonía y la intolerancia" -asegura Rivera-
participa en el escenario nacional el denominado "Partido Pro- dan origen a la décima segunda Constitución, nacida el 23 de
gresista". • En tales circunstancias, en 1890, se constituyó en diciembre de 1906 desde la matriz de una "Convención, fra-
Quito el "Partido Liberal Nacional". El 5 de junio de 1895 guada al antojo del alfarismo"447. Esta Constitución, con ligeros
habría de estallar la Revolución Liberal, acaudillada por Eloy intervalos, reguló la vida de la nación por más o menos cuaren-
Alfaro. Igualmente, como ocurrió con el conservatismo, divi- ta años, vale decir, hasta la expedición de la Carta Política de
siones, reorganizaciones y alianzas, forman parte de esta agru- 1945 aupada por los estertores de "La Gloriosa", del 28 de
pación que, también 1947, se inscribe como "Partido Liberal mayo de 1944. Coincidimos en reconocer que: "es la Constitu-
Radical Ecuatoriano"445. ción Política que afianza y consolida las conquistas y las ideas
de la Revolución Liberal (...) dictada como secuela de una
Eloy Alfaro convoca a una Asamblea Nacional (la cual tuvo nueva insurrección o Golpe de Estado provocado, en este
lugar en Guayaquil desde el 9 de octubre de 1896, para luego caso, por Eloy Alfaro que, después de duros enfrentamientos
trasladarse a Quito), con el propósito de que elabore una nueva defenestró al Presidente Lizardo García, en colisión contra la
Constitución para "plasmar en el ordenamiento jurídico su tendencia placista del propio liberalismo"448. Se patentiza, en lo
visión liberal laica del Estado", ajustada a los imperativos de la ideológico, la fragmentación intestina en el seno de la corriente
Revolución de 1895 y como colofón de los "radicales enfren- liberal, signo que se repetirá insalubremente a lo largo de la
tamientos entre liberales y conservadores", nos recuerda Rive- historia republicano-democrática de los años venideros hasta
ra, quien a su vez reproduce la siguiente descripción interpreta- estos días.
tiva de Juan Larrea Holguín: "Aquella inspiración antirreligiosa
que contenía la Constitución (promulgada el 14 de enero de El año 1920 es emblemático en cuanto registra el comienzo de
1897) originó una lucha sumamente enconada excesiva de la difusión de las ideas socialistas en el país. Dos años más tar-
agravios y reacciones violentas y desmedidas, que a su vez en- de, en 1922, varios dirigentes socialistas lideraron una huelga
cendieron más los ánimos y llevaron a lamentables atropellos general y alentaron grandes agitaciones en el territorio nacional.
de intolerancia, como nunca se había producido en el Ecuador Desde el "Evangelio de un peregrino" traemos estos apuntes:
hasta entonces"446. Con la flamante Carta Política, la undécima "Esos tumultos ya no eran solamente militares y políticos, sino
el resultado de la situación penosa del proletariado (...). Era la
444
NARVAEZ RIVADENEIRA, Luis, Evangelio de un peregrino: Retablo de Política Exterior, primera vez que en la historia del Ecuador se presentaba esta
op. cit., p. 24.
45
Ibídem.
447
46
RIVERA, Ramiro, Refoma Política: más dudas que certeras, op. cit., p. 93, «Efectivamente ÁLAVA ORMAZA, Milton, 40 Años de Constitucionalismo, Editorial Voluntad,
corresponde al pensamiento del destacado intelectual Monseñor Larrea Holguín, en la Quito, Ecuador, 2000.
448
obra Derecho Constitucional, Corporación de Estudios y Publicaciones, Quito, 2003». RIVERA, Ramiro, Reforma Política: más dudas que certeras, op. cit., p. 100.
324 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 325

clase de actitudes (...). Sobrevinieron las manifestaciones calle- Holguín dice que, esta Constitución contiene varias innovacio-
jeras. Asumió la dirección del movimiento popular la Confede- nes, 'aunque cometió el grave error de apartarse del sistema
ración Obrera del Guayas (...) en la noche -15 de noviembre- presidencialista', insinuando que se adoptó un régimen semi-
numerosos camiones y carretas se dedicaron a recoger cadáve- parlamentario, en el sentido de asignar al Congreso atribucio-
res y echarlos a la ría (...). El Gobierno y el Comandante de la nes propias e inherentes al Poder Ejecutivo en un régimen
Zona Militar de Guayaquil, por su parte, entendieron que hab- presidencial"450. En su obra "Conciencia y Barbarie", acerbo e
ían liquidado (...) una subversión bolchevique (...)"• Como implacable, Velasco Ibarra diría que la Constitución de 1929 es
consecuencia de tales nefastos hechos, el Partido Liberal Na- "un conjunto anárquico de cuanta institución moderna está
cional, en 1923, hubo de modificar su Programa de Principios mentada en los libros de los más avanzados autores de Dere-
y de Acción, incluyendo postulados de corte socialista. Entre- cho Político y Economía Social". La Carta Política había perdi-
tanto, en Quito, el 20 de julio de 1925 se forma el "Partido do legitimidad, erosionada por decisiones adoptadas en un
Social-Demócrata", y a la vez tras la instalación de una Asam- ambiente de tensiones, pugnas y enfrentamientos. Mantenida
blea Constituyente, el 26 de mayo de 1926, se funda el "Partido formalmente vigente a través de una serie de peripecias legalis-
Socialista Ecuatoriano". Esta agrupación, por cierto, desde sus tas, queda registrada como la décima tercera Constitución.
orígenes no estuvo exenta de similares actitudes a las ya señala-
das en relación con los otros grandes grupos políticos naciona- Dos decenios de descomposición política (1925-1944). Los
les, vale decir, al interior de la misma se presentaron divisiones, cuartelazos fueron frecuentes. El pueblo buscaba un caudillo
reorganizaciones, depuraciones y alianzas desconcertantes. que le conduzca y represente. Allí aparece José María Velasco
Ibarra, cimentando las bases populistas en el país. Quede regis-
Otra vez vamos hacia una nueva Constitución. En efecto, "La trada, a la vez, la convocatoria £. una Asamblea Constituyente,
llamada Revolución Juliana, en la que termina la hegemonía hecha por el Presidente de la República el 20 de agosto de
liberal y el dominio del sector bancario y agro-exportador"449, es 1935, quien invocó que es "urgente que continúe imperando el
el marco que precedió a la convocatoria, el 28 de julio de 1928, régimen constitucional para evitar al país toda dictadura", a
de la Asamblea Constituyente, la cual inició sus tareas el 9 de cuyo propósito la misma debía reunirse el 12 de octubre. Los
octubre de dicho año. El 26 de marzo de 1929 se promulga la tumultos continuaron. Conviene reiterar, sin embargo, que si
décima tercera Constitución Política de la República del Ecua- bien se expidió la Constitución el 2 de diciembre de 1938, no
dor. fue promulgada por el Ejecutivo, aunque el Presidente Aurelio
Mosquera Narváez, mediante declaración pública, "acató su
Para apreciar ese descomunal maremagno "normativo", re- vigencia (...) a través de la promesa y el juramento de posesión
cuérdese que de hecho no se abandonaron los mandatos cons- ante la Asamblea (.. .)"451.
titucionales de la Carta Política de 1906, ni aquellos incluidos
en la nonata Constitución de 1938. Anota Rivera: "Juan Larrea
150
1
Ibídem, p. 106.
Ibídem, pp. 27-28, 106, 420, 240, 112, 272 y 121. 451
Ibídem, p. 420.
326 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 327

Tras "La Gloriosa" del 28 de mayo de 1944 y una vez que la dos nuevas y una antigua, o sea la de 1945 (décima cuarta), la
Asamblea Constituyente eligiera, el 10 de agosto de ese año, al de 1946 (décima quinta), y la de 1906 con sus reformas-, en
doctor Velasco Ibarra como Presidente, su gobierno "empezó alternativa con hechos dictatoriales o abiertas conculcaciones
por una abierta definición izquierdista (...) -en tanto se hizo de esas mismas Cartas Políticas".
presente-, la lucha por el poder entre las distintas y contradicto-
rias tendencias políticas que dieron el triunfo a Velasco Ibarra. En la epidermis nacional se constata que: "Desde la promulga-
Izquierdistas, centro y derechas se disputaron la hegemonía"452. ción de la Constitución de 1946 hasta la Asamblea Constitu-
En el breve lapso de 1944 a 1947 la atmósfera política se reflejó yente de 1967, el país vive doce años de estabilidad política o
en el hecho de que "Había dos etapas: de persecución y de continuidad presidencial (1948-1960) (...)"454. En efecto, del
sevicia en la venganza política: la una contra el 'arroyismo', o año 1948 al 1963, período en el cual se mantuvo vigente la
sea contra el liberalismo radical (...) Y ^a otra, contra socialistas décima quinta Carta Política, y bajo cuyos lincamientos se reali-
y comunistas, que antes le habían ayudado al Presidente Velas- zaron cuatro elecciones presidenciales sucesivas: 1948, 1952,
co Ibarra para la captación del poder y destrucción de los arro- 1956 y 1960, nos demuestra una etapa de estabilidad política y
yistas"453. jurídica como nunca antes se conociera en la historia de la Re-
pública. Con contradicciones y retruécanos, el ámbito domésti-
La décimo quinta y la décimo sexta Constituyentes, realizadas co mantuvo como coordenada a la resistencia clerical-
en tan breve período (1945-1946), revelan, categóricamente, no conservadora, que se vio obligada -lo dijimos en la obra citada
solamente la profusa inestabilidad política y la escasa visión en el pie de página 440- a enfrentar la violenta irrupción de
estructural del Estado, sino el profundo divorcio ideológico masas en el escenario político nacional, encuadradas política-
incapaz de encauzar la gobernabilidad en una nación carente de mente por una modalidad singular de "populismo" y alentadas
fortalezas que afirmen la identidad de un pueblo. La hege- por la aparición de las primeras organÍ2aciones políticas de
monía de intereses sectoriales y regionales fue patética. orientación marxista.

"Se reúnen dos Asambleas Nacionales casi seguidamente, una El 16 de noviembre de 1966, Yerovi Indaburu instalaba una
tras otra, de tendencias extremas: la una, de 1945, con predo- Asamblea Constituyente y ante ella expresó su voluntad de
minio socialista y comunista (...); y la otra, de 1946, con pre- retirarse de la Encargaduría del Poder. En la misma fecha dicha
dominio completo de conservadorismo clerical.- Cada una de Asamblea elegía Presidente Constitucional Interino al doctor
aquellas Asambleas expide su Constitución, de acuerdo con el Otto Arosemena Gómez; y más adelante, el 25 de mayo de
espíritu doctrinario y la intención partidista de sus mayorías 1967, la propia Asamblea aprobaba una nueva Constitución
dominantes. Pero, en realidad, durante esos tres años escasos, Política, la décima sexta en la historia republicana del país, que
son tres las Constituciones que llegan a ponerse en vigencia - mereció el ejecútese del Jefe de Estado.

52
Ibídem, p. 240.
453
Ibídem, p. 112. Ibídem, p. 272.
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330 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 331

dedor de sendos modelos económicos. Otra fracción de este • El control político se ubica en manos de los terratenientes
perfil lo constituyen los factores internacionales no controlados y sus gentes, con lo cual logran el dominio de las Asamble-
por el Estado y su estrecha vinculación, en especial, con las as Electorales, Municipios y otros órganos de dirección re-
exportaciones hacia los mercados externos, modelo muy frágil gional;
en la medida en que rebasa nuestra propia capacidad de mando • La 'gobernabilidad' y la lucha política se canalizan a través
en esa materia. En ese mismo rostro están las persistentes hue- de inestables alianzas entre gamonales;
llas de la confrontación entre las élites regionales al conjuro • Los reducidos niveles de cohesión interna, con un alto
recurrente de las sonatas castrenses a lo largo de toda la vida nivel de represión para mantener el poder, son manifesta-
republicana. El peso histórico del Ejército en el desarrollo del ciones predominantes en el período;
país, desde el nacimiento del Estado, es endémico. • Los militares cumplen el papel de arbitros pendulares en
los conflictos locales y regionales;
2.2.1. ElFloreanismo
• Lo que se denominan 'partidos políticos', en las primeras
décadas de la vida republicana, cuando no son simples
El poder se desplaza a los "Señores de la Tierra", frase precisa
clientelas electorales de determinado notable, son movi-
para resumir las características centrales, político-ideológica,
mientos caudillistas casados en alianzas con el sector do-
que identificaron a los gobiernos que ejercieron el mando de la
minante;
República desde 1830 hasta 1860, de las que rescatamos457:
• La iglesia, aunque mediatizada por problemas endógenos
en el seno del poder clerical, interviene como actor visible
• La existencia política del naciente Ecuador está signada por
en defensa de los intereses propios y de las fracciones do-
una marcada desarticulación;
minantes.
• El fenómeno 'regionalista' aparece como una consecuencia
de la segmentación del poder;
Las tres décadas iniciales del período republicano estuvieron
• La persistencia de 'pronunciamientos' autónomos, luchas subordinadas a voluntades regionales normalmente contra-
por la descentralización y proyectos federalistas serían las puestas, lo cual determinó una lenta construcción del Estado-
demandas durante las primeras décadas republicanas; Nación, en una República que en sus seis Cartas Políticas
• La lucha política se manifiesta con varios niveles de con- (1830, 1845, 1843, 1845, 1851 y 1852) había proclamado su
tradicciones: antagonismos entre explotados y explotado- carácter y naturaleza de Estado unitario. En aquellos albores el
res; pendencias entre las fracciones dominantes en el plano caudillismo lo ejercitaron, dominantemente, dos personajes:
nacional; conflictos de intereses entre los terratenientes; Juan José Flores y José María Urvina, ambos al redoble de
• El ejercicio de acciones paternalistas ético-religiosas se marchas militares; el primero, con acento extranjero; el segun-
convierte en instrumento para la sustentación política; do, con compases criollos. En lo externo, entretanto, los signos
estuvieron marcados por la búsqueda del reconocimiento in-
ternacional nara la naciente República, a través de la propuesta
Ibídem, pp. 48-49.
332 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 333

y celebración de sendos acuerdos de amistad y alianza, que • La construcción de vías de comunicación a través de una
incluían compromisos a favor del libre comercio458, con la figu- firme política de desarrollo de la infraestructura física e ins-
ra descollante de Vicente Rocafuerte "uno de los talentos más titucional; y,
lúcidos de su tiempo y un pionero de las ideas liberales en • La atención preferente al desarrollo y tecnificación de la
nuestro medio". educación.

2.2.2. El Garáanismo El período garciano dominado por la férrea autoridad del líder
conservador, se inscribe en la formulación de una estructura
La gran mayoría de nuestros historiadores coincide en apuntar constitucional consagrada en las Cartas Políticas de 1861 y
al período 1860—1875, como la etapa garciana, identificándola 1869, respectivamente459.
expresamente con el liderazgo dominante de Gabriel García
Moreno, y su ejercicio hegemónico del poder en cuya jefatura 2.2.3. El Progresismo
acumuló 4.726 días de gobierno. La ponderación de la gestión
gubernamental emana de la impronta garciana, reflejada en la Esta etapa, que apuntó hacia el predominio agroexportador,
consolidación del Estado oligárquico, a través de: cuyo núcleo y matrÍ2 corresponden al período históricamente
denominado "Progresismo", se extiende desde 1875 hasta
• Una acción política que se constituyó en el primer intento 1893, vale deck, desde el magnicidio a Gabriel García Moreno
serio para la creación del Estado-Nación; hasta los umbrales de la Revolución Liberal. Consecuentemen-
• Un orden económico que dio origen a un modelo que te, es un lapso que se inscribe en la fase conflictiva de la inser-
regiría el desarrollo del país durante 65 años (1860-1925); ción doctrinaria del liberalismo en un escenario de tenaces
• El restablecimiento de la unidad político-administrativa del pendencias ideológicas con el conservadurismo y por ende en
Estado mediante la imposición de la ley y el orden a cual- el espacio emergente de la formación de los partidos políticos
quier precio; en el Ecuador460. Cabe recordar, por añadidura, que durante
• La adopción de facilidades arancelarias para el libre flujo esta etapa se expidieron las Constituciones de 1878 y 1884,
del comercio de importación y exportación; respectivamente.
• La búsqueda e incremento de relaciones comerciales y
Una vez más, el país soportó la presencia de gobiernos en para-
financieras con el exterior;
lelo, asentados en distintas regiones. Tal fue el caso de la crisis
• El establecimiento de facilidades tributarias y administrati-
de la restauración del año 1883. Parte de esa inestabilidad pue-
vas para el flujo de los factores de la producción;
de explicarse por la confrontación entre las élites dominantes

58 459
NÚÑEZ, Pablo, artículo "De la Fundación a la Crisis de 1859" publicado en el libro de la NARVÁEZ RIVADENEIRA, Luis y NARVÁEZ RICAURTE, Luis, 66 Mil días de
AFESE titulado "Ecuador en el Mundo 1830-2006".- Imprenta Mariscal.- Quito, Historia (Obra Inédita), Quito, Ecuador.
460
Ecuador, 2006, pp. 19-43. RIVERA, Ramiro, Reforma Política: más dudas qm certeras, op. cit, pp. 85-86.
334 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 335

de la Sierra y de la Costa, una y otra con visiones muy dispares • Los pronunciamientos militares y las montoneras revolto-
-una más tradicional y otra más abierta- de cómo debe ser la sas se constituyen, a lo largo de la etapa de predominio
estructura del Estado y cómo debe desenvolverse la economía agroexportador en un serio obstáculo para la institucionali-
del país. En ese panorama registramos: dad y para las actividades productivas públicas y privadas.

• Los dos gobiernos de Ignacio de Veintemilla (1876-1883) 2.2.4. El Aforismo


impulsaron las exportaciones, con una mejora importante
en relación con el período anteiior; La Revolución Liberal marcó la declinación de la relativa
• Sin embargo, el papel del Estado en la promoción del pro- hegemonía política que venían disponiendo los latifundistas
greso económico retrocede a niveles inferiores a los pauta- serranos, y convierte, ahora sí, en élite política a la burguesía
dos durante la época garciana; y, agroexportadora de la Costa463, en ckcunstancias, además, alta-
• Suben los gastos militares en tanto se contraen los recursos mente significativas para el país:
destinados a obras públicas, educación y salud.
• La construcción y funcionamiento del ferrocarril Guayaquil
En el lapso que va de 1883 a 1893, vale decir, el período de los - Quito, que establece un nexo dinámico con el interior del
gobiernos "Progresistas", se destacaron los siguientes aspectos país; y,
en la acción gubernamental461:
• La construcción e inauguración de los servicios del Canal
• Una clara tendencia positiva de las exportaciones, gracias al de Panamá, que permitieron y facilitaron la colocación de
aumento de la producción del cacao y otros productos del nuestros productos en el mercado internacional.
sector agrícola;
• La prosperidad agroexportadora se constituye en el germen El predominio absoluto de la burguesía liberal se prolongó
del capitalismo mercantil criollo; hasta 1922, mediante la acumulación originaria de capitales y su
• La economía ecuatoriana se torna extremadamente vulne- expansión comercial, financiera y bancaria, en el marco de una
rable al quedar dependiente de la suerte de un solo produc- política de libre cambio y el ejercicio de una ideología laica y
to -el cacao- y de las compras que realice un solo país -los anticlerical, encapsuladas en las Constituciones de 1897 y de
EE.UU.-462; 1906, respectivamente. La figura central y señera del quehacer
• Las facilidades para la colocación de inversión extranjera doméstico fue la de Eloy Alfaro, cuyo liderazgo le llevó a ejer-
en actividades productivas del país; y, citar directamente la Jefatura del Estado a lo largo de 4.791
días, a los que se sumaron los 2.922 días que le cupo a su co-
ideario Leónidas Plaza Gutiérrez, compañero de armas, prime-
61
Ibídem,p. 91. ro, y rival por el poder, después.
62
PACHECO, Lucas y otros, "La Política Económica del Ecuador Republicano", en
Economía: Ecuador 1830-1980, Corporación Editora Nacional, segunda parte, Quito, 463
Ecuador, 1983, pp. 101-113. Ibídem.
336
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 337

El dominio de los caudillos liberales por espacio de 30 años, o • La transformación de un capitalismo elitista hasta entonces
sea de 1895 a 1925, introdujo importantes cambios en los monopólico hacia un capitalismo también monopolice pe-
órdenes jurídico, administrativo e institucional. Lo testimonian: ro transferido al Estado;
• La crisis del cacao y la caída de los precios en el mercado
• Las reformas constitucionales y la amplia labor legislativa internacional se convierten en factores que colateralmente
secundaria, acorde con la ideología implantada; facilitaron cierta diversificación en la composición de nues-
• La introducción del laicismo en la concepción del Estado; tra oferta exportable;
• La realización de una amplia obra de infraestructura física • El auge de la producción bananera y la bonanza de los
tendiente a articular la geografía nacional y propiciar la in- precios del café a partir de los años cincuenta, lo que per-
tegración de los pueblos; mitió ejecutar un vasto programa de construcción vial;
• El impulso y desarrollo decididos en los campos de la edu- • El registro de ciertos avances en la industrialización, no
cación, la ciencia y la cultura; y, como un proceso de sustitución de importaciones, sino
• La hegemonía burguesa y el dominio de la plutocracia al como el resultado del afianzamientos de algunas áreas in-
socaire del liberalismo. dustriales tradicionales existentes;
• El papel acumulador del Estado mediante la instauración
2.2.5. Eijulianismo
de ciertos mecanismos institucionales y legales de coordi-
nación y manejo económico;
Lucas Pacheco464, ubicado en los antecedentes de la gran crisis • La ampliación de determinados estratos sociales medios y
capitalista de los años treinta del siglo pasado, no deja de intro- su participación en el manejo del Estado, con matices pro-
ducir en el ámbito nacional el impacto que tuvieran en nuestro
gresistas; y,
país la primera guerra mundial y la propia Revolución bolche-
• El inicio de un proceso de concentración urbana.
vique, de modo concreto a partir de la Revolución Juliana de
1925, al instaurarse políticas reformistas en el Ecuador con
Debido a su incidencia en el escenario nacional, bien cabe re-
creciente intervención del Estado. Reformismo y cambios -
coger algunos hechos significativos ocurridos a lo largo de esta
coinciden los analistas- que se extendieron hasta los años se-
etapa, en la que las sonatas castrenses fueron frecuentes y noto-
senta del siglo XX, a través de un proceso que se caracterizó en
esencia por: rias en los años treinta y soterradas en los decenios posteriores,
en un orden constitucional, con emplastos incluidos, marcado
• La posición de una burguesía obligada durante ese período por la vigencia formal de las Cartas Políticas de 1929, 1945 y
a compartir nuevamente el poder con la aristocracia terra- 1946 (con el aderezo de la nonata Constitución de 1938) y la
teniente;
presencia de un grueso puñado de gobiernos fugaces, con la
salvedad de aquellos correspondientes al período 1948-1961 de
alternabilidad democrática presidencialista. Paralelas al refor-
' MONGA YO, Patricio, Ecuador, grietas en la dominación, Quito, Ecuador, 1977, p. 110. mismo impreso por el militarismo, se agregaron nuevas formas
338 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPiTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 339

de producción capitalista, la urbanización, el populismo, la Durante los años 1948 a 1961, coincidentes con el repunte de
extensión de las ideas a través de núcleos de intelectuales y la nuestras exportaciones, el Ecuador vivió un período de "estabi-
organización popular, así como la politi2ación del movimiento lidad democrática, alternándose en el poder la burguesía liberal
estudiantil. y la burguesía (antiguamente aristocracia) terrateniente"467. A
inicios de la década del 60 se producen la caída de las exporta-
2.2.6. El Velasquismo ciones y la catástrofe de sus precios. A la crisis económica si-
guió una agudización de los problemas sociales internos.
Con contradicciones y retruécanos, el ámbito doméstico man-
tuvo como coordenada a la resistencia clerical-conservadora, Aquella situación obligó a introducir en los años 70 varias re-
que "se vio obligada a enfrentar la violenta irrupción de las formas proteccionistas, al socaire del gobierno militar del gene-
masas en el escenario político nacional, encuadradas política- ral Rodríguez Lara:
mente por una modalidad singular de populismo y alentadas
por la aparición de las primeras organÍ2aciones de orientación • Trasladar el eje de la acumulación capitalista desde el agro
marxista"465. hacia la industria, a través de la sustitución de importacio-
nes;
En la médula de la arquitectura de la sociedad ecuatoriana "El
período (48-60) marca un viraje de significación en la correla- • Redistribuir el ingreso a fin de ampliar una base social para
ción de fuerzas: la burguesía liberal, pese a seguir atada al co- el crecimiento del mercado interno;
mercio exterior y a la actividad financiera, afirmará sus posicio- • Impulsar el proceso de industrialización, implementado a
nes, en los planos político e ideológico, no tanto por sus pro- partir de 1972, con los recursos provenientes de la exporta-
pios esfuerzos como por la asimilación de su ideario, por los ción petrolera;
demás sectores sociales, incluido el latifundista y en especial • Generar poder y fuerza política en el sector modernizante
por las capas medias urbanas, cuyo alejamiento de la influencia de la burguesía dedicada al sector industrial, en contratarse
clerical-conservadora permitiría que -desde los 50- (...) -los con la vieja burguesía librecambista y a la oligarquía terra-
liberales- triunfaran, sin recurrir al fraude, en la mayoría de las teniente;
capitales de provincia, y aun en Quito: Es decir allí donde (...) • Desarrollar una sólida infraestructura vial, portuaria, hidro-
hay una clase media cuantitativamente importante, capaz de eléctrica, seguridad alimentaria; y,
arrastrar en política a otros sectores cpor ese tejido de adhesio- • Fortalecer el sector servicios en telecomunicaciones, trans-
nes, lealtades y aspiraciones que suele formarse en la frontera porte, bienes y capitales.
de las diversas clases sociales'"466.
Advino, entonces, una suerte de reformismo proteccionista a
65
lo largo de los años setenta, con una política económica que
Ibídem, p. 25.
466
ÁLAVA ORMAZA, Milton, 40 Años de Constitucionalismo, p. 27, «Las expresiones
finales corresponden a una cita que el autor señala la tomó de Agustín Cueva, de la obra
167
El proceso de dominación política en el Ecuador, Ediciones Crítica, 1973, p. 67». MONCAYO, Patricio, llenador, grietas en la dominación, op. cit., p. 111.
340 CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 341
PENSAMIENTO POLÍTICO

propició un crecimiento muy desigual en la economía: los privi- para 'alcanzar un régimen constitucional renovado' (...). En
legiados fueron -dice Pacheco- los sectores comercial, financie- dos años el plan estaría completo". En la obra de nuestra refe-
ro, minero e industrial. Y destaca: la defensa de los recursos rencia Pareja reproduce estas palabras del Ministro de Gobier-
naturales, la ampliación de la intervención del Estado en la no: "Los militares somos hombres de honor y nos hemos
economía, la acumulación del capital con gran dependencia del comprometido en dar paso a un régimen constitucional en el
extranjero; sin embargo -comenta- "la riqueza petrolera sólo plazo estipulado".
mejoró las condiciones de vida de la pequeña burguesía y de un
reducido porcentaje de empleados y obreros (...). Un hecho "En septiembre, se abrieron discusiones para conformar las
significativo en este período -en ello ponemos énfasis por su comisiones jurídicas, que se establecieron en diciembre: Prime-
conexión directa con el presente trabajo- es la desarticulación ra (proyecto de nueva constitución), Segunda (proyecto de las
de los partidos tradicionales conservador y liberal y el afianza- reformas a la Carta de 1945) y Tercera (ley de elecciones, ley de
miento de nuevas corrientes políticas". partidos políticos y estatuto para el Referéndum)", señala la
crónica de Pareja.
-III-
Del "Apéndice (1976-1979)", que forma parte de la obra de
3. Evo ludan de la estructura política en el Ecuador Osvaldo Hurtado469, actor relevante del proceso, a la sazón
Presidente de la Tercera Comisión, recogemos la siguiente
3.1. JL¿? restructuraciónjurídico-política a partir de 1976 versión: "Ante esta propuesta militar se produjeron reacciones
de los movimientos políticos 7 de las fuerzas sociales y econó-
A propósito de este tema, en este mismo Capítulo IV, ítem micas, convocadas por el nuevo gobierno militar para un diálo-
2.1., adelantamos una brevísin.a referencia sobre la reestructu- go, con el propósito de lograr un acuerdo en cuanto al camino
ración jurídico-política a partir de 1976. que ha de seguirse para la restauración democrática de la Re-
pública". Al referirse a dichas "reacciones", en síntesis, deja el
Alfredo Pareja Diezcanseco468, con la aclaración de que se remi- testimonio de que la primera correspondía a las agrupaciones
te a lo publicado por la prensa, advierte que: "no es una verda- de inspiración marxista, cuyo planteamiento fue solicitar al
dera historia espumada de los hechos puntuales". Sin embargo, gobierno que continúe en el poder "hasta la realización de la
cabe anotar que dicho autor, reputado historiador, fue actor ofrecida revolución nacionalista". La segunda reacción se mani-
activo en el escenario político de este período. Nos dice: "El 1 festó a través de la actitud de los sectores de la derecha política
de junio de 1976, y luego de algunas reuniones de consultas y económica, "representada por los partidos motejados de
con los partidos políticos y varios sectores de la opinión, fue retornista¿\ vale deck, la devolución del poder a los civiles (libe-
anunciado (...) el Plan de Reestructuración Jurídica del Estado, rales, conservadores y grupos afines) para tomar bajo su con-
trol la designación de un presidente provisional que convoque

PAREJA DIEZCANSECO, Alfredo, Ecuador, la República ¿e 1830 a nuestros días, pp. 427
469
HURTADO LARREA, Osvaldo, El Poder Político en el Ecuador, op. cit., pp. 324 y ss.
342 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 343

a una Asamblea Constituyente; y, la tercera reacción provino Es interesante rescatar este juicio de valor de Hurtado: "Este
del sector denominado "progresista", con la demanda de que la resultado electoral es la primera demostración empírica del alto
instauración democrática requiere de un acuerdo civil-militar grado de autonomía adquirido por la opinión pública, con rela-
para la construcción, desarrollo y defensa del régimen constitu- ción a las directivas partidistas, cuyas resoluciones carecían de
cional. influencia en la conducta política de las bases (...)".

De tales reuniones -reconocidas por Pareja y Hurtado- surgió Las elecciones presidenciales se efectuaron el 16 de julio de
el Plan de Reestructuración jurídica del Estado. Quedó clara la 1978. Precedidos de siniestras maniobras, comenzaron los
constitución de las tres comisiones -que ya anotamos- y que: escrutinios (que incluso estando en proceso fueron suspendi-
"Los proyectos de constitución se someterán a consulta popu- dos), cuya proclamación de resultados fue tortuosa y largamen-
lar mediante referéndum", es decir, en doctrina, se trataba de te demorada. Finalizaron en noviembre. Promulgados los re-
un ejercicio de democracia directa con la participación popular, sultados de la primera vuelta, se convocó a una segunda y defi-
fuente de la soberanía. Se añadió el compromiso castrense de nitiva, a celebrarse el 29 de abril de 1979. Con el triunfo de
expedir las leyes de procedimiento, y que el nuevo presidente Roídos-Hurtado (62% de los votos emitidos) el Ecuador co-
de la República sería elegido de acuerdo con tales disposiciones mienza a vivir una "nueva" etapa histórica del constituciona-
legales. Una vez más en la historia nacional -denuncia Hurtado- lismo. La nueva constitución -la décimo séptima del período
"Las comisiones inician su trabajo en 1977 en un ambiente republicano, aprobada en el referéndum del 15 de enero de
cargado de augurios pesimistas y sospechas de todo orden"470. 1978- entró en vigencia, desde la posición presidencial, el 10 de
En otro párrafo reconoce: "En mi condición de Presidente de agosto de 1979.
la Tercera Comisión, debo señalar que tuvimos una gran inde-
pendencia en nuestro trabajo legislativo". Por cierto, la base del poder político, sustentada antaño en el
concepto patrimonial de "hacienda", había entrado en crisis, en
No entraremos en los detalles. Cabe sí destacar que se había tanto la expansión económica se situaría en los recursos petro-
cumplido gran parte del Plan y quedaba por convocarse "in- leros, hecho que liquidó -dice Hurtado- "la estructura del poder
mediatamente al Referéndum. Inexplicablemente la fecha para generada por la hacienda y por lo tanto, su expresión política, el
la consulta plebiscitaria se dilató hasta el 15 de enero de 1978 bipartidismo conservador-liberal".
(...)"; en todo caso, en esa fecha, se realizó el referéndum y
triunfó la opción de la nueva constitución, con el 45% de los Había concluido la arritmia revolucionario-nacionalista (1972-
votos, la reformada constitución alcanzó el 32% y los votos 1979), para dar paso a la democracia: una iglesia donde todos
nulos llegaron al 23%. somos herejes (1979-1998)471.

1
NARVÁEZ RIVADENEIRA, Luis, Evangelio de n peregrino: Retablo de Política Exterior,
1
Ibídem, p. 329. op. cit., pp. 375, 438-457.
344
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 345

La Constitución de 1979, en lo esencial, recoge las siguientes (mayo) y 1997 (enero). Destaca que: "entre las codificaciones
novedades:
de 1996 y 1997, no existen mayores cambios; pero al confron-
tarlas con la de 1993, ahí sí, surgen algunas variaciones" de
• El sufragio tiende a ser universal, al suprimir el requisito de interés, entre las cuales se anotan las relativas a las garantías de
saber leer y escribir; los derechos (defensor del pueblo, hábeas data, recurso de
• Sólo los partidos políticos legalmente reconocidos pueden amparo, medioambiente); a las de orden político (reelección,
presentar candidatos a elecciones populares; consulta popular, congreso nacional, comisiones legislativas,
• El Congreso Nacional vuelve a ser unicameral, por cuarta subrogación del Presidente de la República, atribuciones del
vez en la historia constitucional; pero existirían dos clases Vicepresidente); a las de carácter orgánico-funcional (Función
de diputados: nacionales (12) y provinciales (59); Judicial, organismos del Estado, Tribunal Constitucional), así
• Se suprime la representación funcional en la legislatura, que como las atinentes a la interpretación y reformas constituciona-
hubo desde 1929; les.
• Se crean cuatro comisiones legislativas, con amplías atribu-
ciones; Pese a tales esfuerzos, la porosidad constitucional no fue co-
rregida. Acaso cabe traer para nuestras reflexiones aquel seña-
• Para el Presidente de la República no hay reelección;
lamiento del tratadista Antonio García, quien en su libro
• Se establece un nuevo procedimiento para declarar el esta- "Dialéctica de la Democracia" dice: "Reformar una constitu-
do de emergencia nacional;
ción no debe ser reemplazar textos, ni cambiar principios sobre
• Los derechos y garantías fundamentales están enriquecidas el papel, sino crear la posibilidad de rehacer jurídicamente la
en los aspectos sociales y económicos; y, vida de la nación, a imagen y semejanza de la nación y la vida
• Se crea el Consejo Nacional de Desarrollo, como entidad que han ido saliendo a flote en las corrientes de la historia que
de planificación, bajo la presidencia del Vicepresidente de de alguna manera se refleja en el mundo ideal de nuestras con-
la República. cepciones históricas".

En un valioso artículo escrito por Villacís Esquetini472 destaca Es que debemos atender a las causas y ponderar los efectos.
que la Constitución de 1979 fue objeto de "reformas importan- Con una visión de esa naturaleza podemos superar los bloque-
tes o secundarias que han modificado sus normas o simple- os en las relaciones entre las funciones legislativa y ejecutiva,
mente el articulado, por lo que ha sido necesario, también, principalmente, a través del consenso y no en el sometimiento
codificarla para mantener el adecuado ordenamiento estructu- o en la confrontación, como ha sido tradicional en la política
ral de la Carta Política". Nos refiere, a continuación, que las nacional.
codificaciones tuvieron lugar en los años 1993 (abril), 1996

472
VILLACIS ESQUETINI, Benjamín, "Principales innovaciones contenidas en las dos
últimas codificaciones de la Constitución Poética", en Revista AFESE, N° 29, Quito,
Ecuador, 1997, pp. 146 y ss.
346 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 347

3.2. Persistencia en la elastiádad constitucional de antagonismo, revanchismo, regionalismo, oportunismo,


populismo, caudillismo, demagogia y crisis"474.
No hemos puesto atención, para la búsqueda y afianzamiento
de la democracia, del Estado de derecho y de la preservación Tras la crisis de febrero de 1997 se planteó, otra vez, según
del ordenamiento constitucional, en esta sabia admonición: "La advierte Yánez, la necesidad de una reforma política que pudie-
eficaz resolución del conflicto en cualquier sociedad, sin recu- se reforzar la organización institucional del Estado; erradicar la
rrir a la coerción, es a la vez un reto para la democracia efectiva concepción mesiánica y populista del manejo político; garanti-
y una prueba de su consecución. En la experiencia ecuatoriana, zar la participación y representación de los diversos grupos
el conflicto incontrolable, el conflicto que rebasa el marco de sociales; despolitizar el sistema judicial y los diversos órganos
las leyes, ha sido uno de los mayores obstáculos para el asen- estatales de control. En ese escenario, luego de la consulta po-
tamiento de sólidos cimientos democráticos. Por consiguiente, pular de mayo de 1997, se designó a los integrantes de \&A.sam-
la forma en que se enfrentaba el conflicto en el gobierno de- blea Constitucional (nótese el apelativo), la cual dio paso a la
mocrático de 1979 a 1984 estaba destinada a tener repercusio- aprobación de la Constitución fechada el 5 de junio de 1998, la
nes trascendentales para el futuro de la democracia ecuatoria- décima octava en la historia republicana del Ecuador, que entró
na"473. Nótese que, en breve, la restaurada democracia empezó en vigencia a partir del 10 de agosto del mismo año. Conviene,
a hacer agua, no obstante lo cual habría de mantenerse, con de todos modos, rescatar algunos aspectos consagrados en esta
retruécanos, la alternabilidad presidencial desde 1979 hasta Carta Política, que fue abrogada en el año 2008, tras el referén-
1996 (períodos 1979-1984; 1984-1988, 1988-1992, 1992-1996, dum aprobatorio de la actual Constitución:
1996...).
• Inclusión de importantes principios para la protección
Insistimos en que: "la recurrente situación de conflicto, inesta- constitucional de los derechos y libertades individuales y de
bilidad y crisis del sistema ecuatoriano, circunstancia que no ha la colectividad (principios generales, derechos civiles, dere-
podido ser superada desde nuestros orígenes como República chos políticos, derechos económicos, sociales y culturales,
hasta la actualidad", marca esa persistencia en la inestabilidad derechos colectivos);
constitucional. "Hechos recientes (ocurridos en 1997), como la
inestabilidad y conflictividad política vivida durante el interi- • Reforzamiento de las garantías institucionales de los dere-
nazgo del Presidente Fabián Akrcón, ratifican la idea de que la chos y libertades del individuo y de la colectividad (recurso
caída del régimen de Bucaram no ha logrado cambiar la esencia de habeas data, acción de amparo constitucional, defen-
del sistema político ecuatoriano, esto es, un escenario plagado soría del pueblo, recurso de habeas corpus, Tribunal de
Garantías Constitucionales, separación del Ministerio

74
473
MILLS, Nick, Crisis, Conflicto y Consensos: Ecuador 1979-1984, Corporación Editora YÁNEZ, Hernán, "Bucaram: expresión de conflictos y crisis del sistema político
Nacional-CORDES, Quito, Ecuador, 1984, p. 11. ecuatoriano", en Avista AFESE, N° 32, Quito, F.cuador, 1999, pp. 107 y ss.
348 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 349

Público de la Procuraduría General del Estado, administra- • Descentralización en el campo administrativo;


ción de justicia, reformas al sistema penal); y, • Ampliación de la ciudadanía a todos los ecuatorianos, al
eliminar el límite de edad;
• Incorporación de la plurinacionalidad, sin perjuicio de la • Concesión del voto a los ecuatorianos domiciliados en el
visión de un Ecuador único, y el reconocimiento de la di- exterior;
versidad cultural del Estado ecuatoriano. • Extensión de facultades para la convocatoria a consultas
populares;
Es oportuno, en este punto, hacer nuestro el pensamiento de
• Incorporación de la revocatoria del mandato para alcaldes,
Carlos Sánchez Viamonte: "Es necesario comprender las vir-
prefectos y diputados, nominados por elección popular;
tudes del constitucionalismo para respetarlo y amarlo, para
luchar por su implantación y para defender su estabilidad (...). • Control de los gastos electorales;
El Estado de Derecho es, también, un estado de conciencia • Facultades concedidas al Congreso para modificar las leyes
colectiva. Y una Constitución debe ser algo así como una puer- que permitan la plena aplicación de los principios de efi-
ta que se cierra sobre la injusticia del pasado (...)". ¿Lo fue la ciencia, solidaridad, sustentabilidad y calidad;
Constitución de 1998, que minó la institucionalidad, que redujo • Eliminación de los diputados nacionales, quedando el
la naturaleza y el carácter del Estado, que introdujo un modelo Congreso integrado por diputados exclusivamente provin-
de desarrollo solapado en la teoría neoliberal? ciales;
• Reconstrucción de competencias e integración de los órga-
Al pasar revista a la Constitución de 1998, Villacís475 luego de nos estatales de control;
consignar los antecedentes políticos que dieran paso a la con- • Eliminación de la planificación; y,
sulta popular de mayo de 1997 y a la conformación de la • Cerrojos a las propuestas de reformas constitucionales.
Asamblea Constitucional, que inició sus labores en Ambato en
diciembre de ese año, destaca la base legal para el funciona- Otra vez, el blindaje jurídico constitucional lucía como una
miento de la misma, creada por el Congreso en septiembre de propuesta sólida, de largo plazo, una suerte de pacto social
1997. Con juicio mesurado traduce una serie de zancadillas consolidado.
conducidas desde el Ejecutivo, en alianza con el Congreso,
contra la autoproclamada Asamblea Nacional Constituyente. En la senda yuxtapuesta inherente a la esfera internacional,
entre tanto, especialmente en el ámbito panamericano, habíase
Del escrito del indicado autor rescatamos los principales aspec- aprobado varios tratados en materia de derechos humanos y de
tos recogidos en la Constitución de 1998: salvaguardia de la democracia, obviamente con carácter vincu-
lante para y entre todos los estados que los incorporaron a su
legislación nacional. Tal era y es el caso ecuatoriano.
475
VILLACÍS ESQUETINI, Benjamín, "La Reforma Constitucional de 1998", en Revisfa
AFESE, N° 34, Quito, Ecuador, 1999, pp. 98 y ss.
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 351
350

Citamos este punto para rescatar la apreciación externa que se 3.3. Teoríay praxis durante el caos político
tuvo en torno a los sucesos domésticos del Ecuador registra-
dos en el año 2000, primero, y en el 2005, después, y que co- Entender la actual Constitución y poder comprender los ele-
rroboran nuestra tesis de la elasticidad constitucional. "A ini- mentos que dieron origen a ésta, así como la posible proyec-
cios de la década de los 90, adquiere fuerza el análisis del desa- ción que tenga, requiere hacer una revisión histórica a lo que
rrollo normativo y consuetudinario del derecho a la legitimidad hemos denominado teoría y praxis durante el caos político, la
democrática desde el punto de vista del derecho internacional que por razones metodológicas, la iniciaremos el 6 de febrero
(...). Ese análisis también se ha extrapolado al sistema Ínter- de 1997, cuando empieza un incierto camino de reforma políti-
americano para subrayar que la región ha logrado avances (para ca, a seis meses de posesionado el Gobierno del Presidente
el) establecimiento de un sistema de normas e implantación de Abdalá Bucaram, cuando éste y su equipo fueron cesados tras un
mecanismos operativos (.. .)"476, nos recuerda Montalvo en el paro cívico convocado por las fuerzas sociales y políticas, es-
artículo de nuestra referencia, a propósito de la crisis política grimiendo su repudio al régimen en virtud del estilo de con-
acaecida en el país en enero de 2000, que: "produjo reacciones ducción del país, la corrupción e inmoralidad, la política
en la comunidad interamericana'' a través de los pronuncia- económica y la incertidumbre, que concluyó con la designación
mientos del Consejo Permaneí 'fe de la OEA y de la Comisión de un Presidente Interino478, cargo que recayó en un heredero
Interamericana de Derechos Humanos. de las huestes del populismo velasquista, doctor Fabián
Alarcón.
Completamos esta información con otra del mismo Montalvo,
quien dice: "Al producirse el golpe de Estado del 21 de enero En el marco de los hechos acaecidos, una de las reflexiones
de 2000 y la sucesión presidencial el 22 del mismo mes, el Con- inmediatas que surgió tanto en las estructuras sociales como en
sejo Permanente de la OEA adoptó dos resoluciones que pue- las políticas (las primeras, en un franco proceso de mayor parti-
den interpretarse como respaldo de la comunidad hemisférica a cipación e injerencia en la vida política de la Nación y, las se-
la consolidación del proceso democrático en el país y, al mismo gundas, en un intento por recuperar espacios minados por ellos
tiempo, un categórico rechazo a cualquier atentado contra el mismos a lo largo de más de 25 años de un proceso sostenido
Estado de Derecho". de incapacidad de dar respuestas institucionales a las demandas
nacionales), fue la necesidad de revisar la base normativa cons-
Nada más patético respecto a todo cuanto precede, y en parti- titucional que entró en vigencia el 10 de agosto de 1979, tras un
cular frente a los sucesos de abril de 2005, pese a b ironía y al proceso que se inició en 1976 de reestructuración jurídica del
sarcasmo con los que escribe el periodista Francisco Febres Estado, promocionado por la dictadura militar que nombró
Cordero477, constatar en sus crónicas diarias la elasticidad cons- dos comisiones de juristas para que elaboren sendos proyectos
titucional. Nosotros nos quedamos con el desencanto.

476
MONTALVO, Andrés, "El derecho a la democracia en el Sistema Interamericano: el 478
RIBADENEIRA, Jorge; HERNÁNDEZ, José; ARÁUZ, Marco, Ecuador frente al vértigo
caso ecuatoriano", en Revista AFE SE, N° 38, Q lito, Ecuador, 2002, pp. 23 y ss.
477
FEBRES CORDERO, Francisco, El '¿¿¡uta, Editorial Planeta, Quito, Ecuador, 2005. fatal, libro publicado por la Editorial El Comercio.- Quito, Agosto, 1997.
352
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 353

constitucionales que fueron sometidos al electorado mediante de diciembre de 2005, para lo cual pide que se califique la soli-
referéndum popular el 15 de enero de 1978.
citud en el término previsto en la Ley, es decir, 15 días. Esta
iniciativa no logra su propósito, al nacer de la presión política
Casi 20 años más tarde, en 1997, la vida política ecuatoriana que le permitió hacerse del Poder en el año 2005 bajo la pro-
retorna al caos, esta vez, por responsabilidad tanto de la parti- mesa de refundar la país, que respondía más al temor de que se
docracia tradicional como de los movimientos sociales, ambos repitiera en él la suerte de su antecesor, que a un proceso inclu-
conspiradores en el Estado de Derecho. Se inicia, como se yente y de diálogo con las estructuras políticas y los actores
menciona supra, con la destitución política e ilegal del Presi- sociales.
dente Bucaram, hecho al cual deben sumársele elementos de
inestabilidad posteriores que dieron lugar a la salida del Presi- En ese contexto político, irrumpe en la vida política del país un
dente Jamil Mahuad (2000) y destitución del Presidente Lucio profesor de economía, Rafael Correa Delgado. El economista
Gutiérrez (2003). Hechos que, paradójicamente, la misma de- Correa, fungió de Ministro de Economía y Finanzas del Go-
recha ecuatoriana coadyuvó a que tengan lugar, retirándole del bierno del Presidente Alfredo Palacio, sin embargo a poco
poder al primero (Jamil Mahuad) a pesar de ser el más impor- tiempo de posesionado en tal cargo, se alejó de la tendencia del
tante exponente de las estructuras políticas tradicionales e insti- Primer Mandatario que respondía a una Agenda de Política
tucionalización partidista de derecha; y, el segundo, a pesar de
Económica ortodoxa implementada por su antecesor y soste-
ser el representante populista (Lucio Gutiérrez) que supo en-
nida y defendida por los partidos políticos de derecha y los
contrar en segmentos militares, en los movimientos indígenas y
sectores productivos de esa tendencia. Las discrepancias sobre
en algunos movimientos sociales de corte demagógico, el res- el manejo de la política económica llegaron a punto que el Mi-
paldo suficiente para hacerse del Poder Político en el Ecuador
nistro de Economía y Finanzas, Rafael Correa, dimite al cargo,
"(...) el 24 de noviembre de 2002 (...) con 54% (,..)"479 de apo- e inicia, conjuntamente, con otros académicos un movimiento
yo popular.
denominado Alianza País, el mismo que entre otras metas fija-
das, plantea la necesidad de reformar la Constitución de 1998, y
Tras la caída de éste, su sucesor, Alfredo Palacio, amparado en
dar al Estado ecuatoriano un giro estructural y sistémico.
el artículo 104 de la actual Constitución, remitió al Tribunal
Supremo Electoral (TSE) la convocatoria a una consulta popu-
A esto debe sumarse la miopía de las estructuras políticas par-
lar para que el pueblo se pronuncie sobre la instalación de una
tidistas que ostentaban el poder Legislativo, a quienes "(. • •)no
Asamblea Nacional Constituyente480. En su carta al Presidente suele importarle la legalidad cuando logra sumar los votos ne-
del TSE, y por su intermedio al Tribunal, deja constancia de cesarios para tomar una resolución (.. .)"481. Esta falta de visión
que la consulta podría realizarse tentativamente el domingo 18
y caos institucional provocó un desgaste aún más profundo en
479
ECUADOR.COM, (Iittp://xx^-\v.ecua\vorld.com/elecciones2002.htm), 30-may-2008,
12H30.
480
DIARIO "HOY", (w^-w.hov.com.ec/NoticiaÑuc.asp?rowJd=216726), 30-may-2008, 481
12H50. HURTADO LARREA, Osvaldo, Los Costos del Populismo, editado por CORDES y
Fundación Konrad Adenauer, Quito, Ecuador, 2006, p. 111.
354 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 355

su estructura al punto que el Parlamento fue cesado en cuanto Gobierno, contra 814.323 votos que estuvieron opuestos a esta
la Asamblea Nacional Constituyente entró en funcionamiento. iniciativa.
Representantes más significativos de la partidocracia tradicio-
nal, como Ramiro Rivera y Carlos Larreátegui, del partido Esta victoria abrumadora se tradujo en dos posiciones dentro
Unión Demócrata Cristiana -ex Democracia Popular- hijos de la tendencia que estaba en contra del proceso: a) Aquella
naturales de la derecha serrana; el abogado Jaime Nebot y la que redefinió su posición y aceptó que para que sus tesis sean
abogada Cynthia Viteri, del partido Social Cristiano, represen- escuchadas, era importante participar en el proceso y alcanzar
tantes de la derecha de la costa; o bien, personajes como el una curul en la Asamblea Nacional Constituyente; y, b) Aquella
doctor Andrés Páez de la Izquierda Democrática y líderes de que, definitivamente, mantuvo una posición intransigente de
otros Partidos Políticos tradicionales ecuatorianos, entre los oposición articulando discursos que intentaban deslegitimar las
cuales están también los representantes del populismo como el futuras acciones de este cuerpo colegiado, al argumentar desfa-
abogado Alvaro Noboa del PRIAN, tuvieron posiciones vorablemente sobre los alcances de los Plenos Poderes y la
opuestas a la idea de la Asamblea Constituyente, quienes esta- ilegalidad de los Estatutos aprobados.
blecieron un frente común implícito que sólo les unía la idea de
ir en contra de establecer esa mecánica para una reforma inte- Sin embargo de la oposición, el proceso de reforma constitu-
gral del Estado, sin tener una capacidad pro-activa de formular cional se enmarcó en la legitimidad jurídica y política. En lo
iniciativas que pudieran dar una solución al deseo nacional de jurídico, se puede afirmar que las normas fueron obedecidas,
cambio. sin que haya mediado el recurso al monopolio de la violencia,
cumpliéndose los tres requisitos que las teorías modernas del
Sin embargo con el advenimiento del Gobierno del Presidente derecho establecen para alcanzar tal legitimidad: justicia, validez
Rafael Correa, quien alcanza la Primera Magistratura con el y eficacia. Asimismo, se cumplió la legitimidad política, ya que
56,57%, es decir con 3'517.635 votos, su Plan de Gobierno se el proceso se enmarcó en el ejercicio del poder político, enten-
puso en ejecución, y el domingo 15 de abril de 2007, se llevó a dido este último como legítimo al ser mayoritariamente obede-
cabo la Consulta Popular que buscaba específicamente aprobar cido.
"(...) que se convoque e instale una Asamblea Constituyente
con plenos poderes de conformidad con el Estatuto Electoral A pesar de lo mencionado, la oposición siguió persistiendo. La
(...), para que transforme el marco institucional del Estado y misma se articuló a través de campañas que apuntaron a des-
elabore una nueva Constitución"482. Esta iniciativa contó con el acreditar el trabajo de la Constituyente, así como la exacerba-
apoyo mayoritario de la población ecuatoriana (5'354.595 vo- ción de la población, al cuestionar los temas abordados por la
tantes, es decir con el 81,72%) que le otorgó una legitimidad Asamblea.
que se transformó en el instrumento político de cambio del
Se dieron hechos como los liderados por el abogado Jaime
Nebot, quien hoy por hoy es el único actor político con pre-
482
Estatuto de Elección, Instalación y Funcionamiento de la Asamblea Constituyente sencia nacional que puede hacer una oposición al Presidente de
(DE-148. RO-2S 33: 5-mar-2007).
356 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 357

la República; quien expresó que desobedecerá la Constitución Cevallos, de la Izquierda Democrática, reconoció a la Confede-
si ésta llega a ser aprobada tal y como fue redactada por la ración de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE),
Asamblea Constituyente. que asistida de movimientos sociales que moralmente se cues-
tionaban ante la exclusión que sufrían estos pueblos, coadyuva-
-IV- ron a su inserción en la arena política nacional; este proceso lo
logró la CONAIE a través de su brazo político PACHAKU-
TIC, agrupación que en corto plazo alcanzó ingresar al Parla-
4. L¿? Constitución de 2008: génesis y proyección mento Nacional y que luego, a través de una alianza con el
Movimiento Sociedad Patriótica (SP), liderado por el coronel
Este proceso de reforma se desarrolló en un contexto socio- Lucio Gutiérrez, participó en el co-Gobierno del Estado ecua-
político determinado, en el cual el Ecuador, desde antes de su toriano (2003).
nacimiento como República en 1830, se estructuró con base a
un proceso de dominación de carácter excluyente que res-
Concomitantemente a los hechos mencionados supra, el
pondía a una mecánica de relación de explotación en la cual los Ecuador pasó del esquema bipartidista (1830-1920) al multipar-
nativos eran considerados simplemente semovientes y, en el me-
tidismo, cuando se funda el Partido Socialista Ecuatoriano
jor de los casos, sujetos de menos derechos. Esta estructura
(1926) y aparecen en la actividad política, partidos y políticos
social y su dinámica composicional fue heredada hasta entrados
populistas en la década de los años treinta del siglo XX. Sin em-
los años treinta, cuando en el ámbito literario irrumpió el géne-
bargo, la fluctuante histórica política ecuatoriana, que ha tenido
ro indigenista, sustentado en las ideas de igualdad social desde
el país desde los años 30 hasta finales de la década del 70, en un
la óptica paternalista. Esto no significó una limitada o parcial
ir y venir de la democracia, logró consolidar esta forma de Go-
participación en la actividad política, simplemente un ejercicio
bierno en 1979, cuando la dictadura militar da paso a los civiles
de mea-culpa frente a los abusos que la sociedad imprimía o para que se hagan cargo del manejo y dirección del Estado. El
toleraba de las castas altas hacia las más bajas.
proceso de retorno a la vida constitucional conllevó la prepara-
ción y entrada en vigencia de normas legales tendientes a mar-
En este ejercicio inicial, ninguno fue el involucramiento exis-
car dónde y cómo se establecerían las relaciones de los partidos
tente entre la población ecuatoriana en su conjunto y los gru-
políticos, de manera que el multipartidismo encontró en ese
pos de poder político; la relación se articulaba simplemente en
momento, su mayor cúspide y blindaje.
términos formales, es deck, durante los períodos democráticos,
la población era utilizada para legitimar, a través de las urnas, la
El proceso de fortalecimiento de la estructura partidista se dio
ubicación de las clases dominantes en el aparato estatal.
a través de una mecánica definida, empero, esto no se des-
arrolló paralelamente al obvio fomento y promoción de una
Esta situación se alteró profundamente a inicios de la década cultura política que debió ser una de las acciones prioritarias de
de los noventa, cuando el Gobierno del doctor Rodrigo Borja los partidos políticos; desde entonces, la actividad política en el
358 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 359

Ecuador se ha caracterizado por el alto nivel de confrontación, El Ecuador es una nación que ha carecido de una cultura polí-
no ideológica, sino de intereses, al transformarse muchos de los tica, y que más bien ha manejado las relaciones políticas a
parados políticos en empresas políticas que se caracterizaron por través del paternalismo afincado en el caciquismo regional.
establecer una mecánica de liderazgo basado en el caciquismo. Esta lógica fue la que provocó la crisis de las estructuras políti-
cas tradicionales que, al ser excluyentes, permitieron que se cree
Importante resulta entonces abordar el tema del caciquismo, el nivel crítico necesario para que aparezcan movimientos so-
fenómeno característico que, incluso hoy en día, se lo puede ciales que ocuparan esos espacios perdidos por la instituciona-
observar en el marco de la interrelación social ecuatonana en lidad política.
forma implícita; y, explícitamente, en la mecánica articuladora
de los poderes fácticos que se trasplantó e inscribió en el marco Los partidos políticos se concibieron como empresas cuya
de esas relaciones con las cuales se ha desarrollado el país. estructura, en algunos casos, fue diseñada para que los puestos
de liderazgc sean heredados; o bien, de tal manera que la elec-
El caciquismo, fenómeno político propio del subdesarrollo, ción de la directiva del mismo, sea una imposición del cacique
ante la ausencia de cultura política, es para el caso ecuatoriano, del partido político. Esta dinámica agotó el modelo vigente -
la base relacional entre el dispensador de favores y las pobla- excluyente- y dio la bienvenida a la crisis más significativa que
ciones locales, articulada mediante el temor y la amenaza que ha tenido el multipartidismo. A esta lógica, debe sumársele el
les infringe el terrateniente poseedor también de poder políti- relacionamiento que los partidos políticos construían con sus
co483. pares que ocupaban temporalmente el Gobierno; lógica que se
traducía en confrontación irracional, que no permitía un con-
Esta mecánica relacional que hasta 1992 se desarrollaba bajo senso para la implementación de una agenda de desarrollo na-
una lógica pendular, se articulaba a través de un frágil y des- cional.
institucional sistema partidista, que manipuló el sistema electo-
ral durante todas las etapas democráticas desde 1979, con el fin Como se deja sentado supra, la crisis política que se inicia en
de atender intereses corporativos nacionales. La derecha, desde 1996 permitió el nacimiento de nuevos líderes; líderes que no
inicios de la década de los noventa, empujando a una reducción provenían de las estructuras partidistas tradicionales, sino de la
del tamaño del Estado bajo la influencia del "Consenso de sociedad civil. Estos nuevos actores, frente al análisis del ago-
Washington"; mientras que la izquierda emulaba una lógica que tamiento normativo constitucional vigente (Constitución de
le permitiera, tras la "Caída del Muro de Berlín", articularse 1998) plantearon un conjunto de cambios; el más significativo
nuevamente a la arena política sin replicar las viejas formas fue el elaborado por el Movimiento Alianza País, que en su
combativas que caracterizaron a esta tendencia política desde plan de gobierno proponía como primer paso para llevar a
los años 50. cabo una "revolución ciudadana", modificar la base constitu-
cional. Lo interesante de este modelo propuesto es que su
construcción respondió a un amplio llamado hecho por ese
1
movimiento a actores internos y a personas ajenas al mismo, de
BORJA CEVALLOS, Rodrigo, Enciclopedia ¿le la Política, op. cit., p. 82.
360 361
PENSAMIENTO POLÍTICO CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO

modo que se caracteriza por ser incluyente en tanto amplió el Esta realidad, determinó que se adopte una modalidad específi-
universo de personas que colaboraron para su formulación. ca para establecer el proceso de reforma constitucional en su natu-
raleza y alcance, para el caso que se analiza, jurídicamente se
Otros líderes, cuyo ámbito en términos regionales y de impacto inscribió en la pregunta sometida a consulta popular, en cuanto
poblacional era menor, tuvieron que apegarse a este fenómeno se recabó del ciudadano su pronuaciamiento acerca de si acep-
denominado "Correa", quien supo capitalizar aquello de mane- taba "que se convoque e instale una Asamblea Constituyente
ra de reducir el tablero político nacional a un esquema bicéfalo: con plenos poderes, de conformidad con el Estatuto Electoral
por un lado, él y su propuesta de cambio revolucionario sus- que se adjunta, para que transforme el marco institucional del
tentado en la implementación del Socialismo para el siglo XXI; Estado, y elabore una nueva Constitución?"484.
y, por otro, la derecha que no logra una articulación adecuada y
se debate a su interior provocando que su discurso no sea úni- Una de las esquirlas de la crisis, descrita en el párrafo inicial de
co ni coherente, sino que replique la naturaleza de la Hidra de este tema, fue el cerrojo numérico constitucional (Art. 281) y la
Lema, es decir un solo cuerpo con un sinnúmero de cabezas tozudez de los bloques legislativos, insensibles a la necesidad
que actúan desarticuladamente. de introducir reformas vía Congreso Nacional o mediante con-
sulta popular (Arts. 280 y 283), con apego a la Constitución de
Este escenario político permitió que agrupaciones sociales se 1998. En ese contexto, el Movimiento Patria Altiva y Soberana
"empoderen" y ejerzan presión en la arena política, e incluso (MPAIS) enarboló el llamado a una Asamblea Constituyente,
participen directamente mediante alianzas cuya mecánica de propuesta que sometida legalmente a consulta popular, por
asociación no está articulada a través de un hilo conductor iniciativa del Ejecutivo, el 15 de abril de 2007, aprobó la con-
ideológico, sino más bien en propuestas heterodoxas de inter- vocatoria otorgándosela, a la vez, plenos poderes y el Estatuto
eses comunitarios e individuales. El mínimo común denomi- Electoral, correspondiente.
nador era el "cambio", sin que existan acuerdos, convergencias
o consensos sobre la orientación, lo cual hizo que las estructu- Desde el punto de vista doctrinario y de los principios recogi-
ras no-partidistas que estaban participando en la Asamblea dos en el Derecho Constitucional general, el proceso hacia las
Constituyente, incluyendo a Alianza País, se atomizaren con reformas se ajusta a las fuentes de la democracia: la participa-
gran facilidad. ción ciudadana; la designación de sus legítimos representantes
asambleístas; el otorgamiento de un mandato sustentado en la
El elemento más articulador que se encontró en el proceso de voluntad popular, para que se transforme el marco institucional
reforma constitucional fue el referente a las propuestas nacidas del Estado y se elabore una nueva Constitución; y la reserva del
de los actores de defensa étnica, que buscaron consolidar su ejercicio de su facultad para expresarse de manera directa sobre
agenda en temas de su interés consuetudinario, como es el la aceptación o no de la nueva Constitución, pronunciamiento
derecho al uso del agua, la distribución de la tierra, el recono-
cimiento de niveles de autogestión e incluso autodeterminación
administrativa, manejo de los recursos naturales, entre otros.
Resolución PLE-TSE-2-1-3-2007 (RO 37: 9-mar-2007).
362 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 363

que hubo de manifestarse en el referéndum que se reaÜ2Ó el 28 Tema altamente sensible en los días previos a la instalación de
de septiembre de 2008. la Asamblea, con manifestaciones de rechazo, constituyó la
suspensión de la representación y de las funciones de los dipu-
En el marco del Estado de Derecho y acorde con la observan- tados que fueron elegidos el 15 de octubre de 2006. Mediante
cia del debido proceso, tras la elección del 30 de septiembre de el Mandato Constituyente 1 se dispuso que "hasta cuando se
2007, en la que participaron candidatos provenientes de once realice la proclamación oficial de los resultados del referéndum
partidos y veintidós movimientos políticos, los nominados 130 aprobatorio"485 de la nueva Constitución, tales legisladores
asambleístas con acatamiento al "Estatuto de elección, instala- permanecerán en receso; entretanto la Asamblea Constituyente
ción y funcionamiento de la Asamblea Constituyente" -en de- asumió las atribuciones y deberes de la Función Legislativa
bates ásperos y tensos, producto de la radicalÍ2ación de posi- (Art. 6).
ciones políticas, más que doctrinarias-, el 29 de noviembre
aprobaron el "Mandato Constituyente 1", publicado en el su- Una breve digresión. Aún está latente en el ámbito nacional la
plemento del Registro Oficial 223, del día siguiente. Este ins- experiencia, cercana en el tiempo, del entorno en el cual se
trumento jurídico recoge y reconoce los siguientes principios realizó la Asamblea Nacional, iniciada en Ambato el 20 de di-
que guiaron el proceso: ciembre de 1997, transformada luego en "Constituyente", en
circunstancias en las que se exacerbó el conflicto entre ésta y la
• Del poder constituyente: La Asamblea asume y ejerce el actitud conjunta de los poderes constituidos a través de los
poder constituyente con plenos poderes (Art. 1). presidentes del Congreso y de la República, en un marco -aún
• De las atribuciones: Sus facultades las ejerce mediante vigente- que revela "ciertos males endémicos de la política
mandatos constituyentes, leyes, acuerdos, resoluciones y ecuatoriana: la fragmentación de su sistema de partidos, la vola-
decisiones, jerárquicamente superiores a cualquier otra tilidad de sus conductas y la indisciplina de sus afiliados"486. El
norma de orden jurídico y de obligatorio cumplimiento funcionamiento simultáneo del Congreso y de la Asamblea
Nacional se convirtió en un serio obstáculo al proceso de re-
(Art. 2).
formas y al nacimiento mismo de la Constitución de 1998. Esa
• Del incumplimiento de las decisiones: La Asamblea desti-
patética experiencia, de alguna manera, condujo a la consulta
tuirá, sin perjuicio de imponer sanciones penales, adminis-
popular del 15 de abrü de 2007.
trativas y civiles a las autoridades, funcionarios y servidores
públicos que incumplieren, por acción u omisión, las deci-
Estas referencias, desde luego sumadas a la naturaleza jurídico-
siones de ella (Art. 3).
política del proceso, llevaron a la consulta popular de abril, y a
• De las funciones del Estado: Ratifica y garantía la existen- la aprobación multitudinaria de la convocatoria para una
cia del Estado de Derecho (Art. 5).
185
Mandato Constituyente 1 (RO-S 223: 30-nov-2007).
86
Hurtado Larrea, Osvaldo, Una Constitución para elFuturo, editado por Fundación Ecuato-
riana de Estudios Sociales y Fundación Konrad Adenauer, Quito, Ecuador, 1998, pp.
32 y 141.
364 CAPÍTULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 365
PENSAMIENTO POLÍTICO

"Asamblea Constituyente", de plenos poderes, y al Estatuto El proceso entonces enfrentó la necesidad de aceptar princi-
electoral. Con tales basamentos se dio paso al Mandato Consti- pios básicos que permitirían o viabilizarían la reforma constitu-
tuyente 1, el cual fue aprobado por la mayoría absoluta de los cional, para el efecto, en el registro electoral, para la elección de
asambleístas, por cierto con una tenaz oposición que se declinó los asambleístas, confirmó un total de 9'371.238 electores; de
a favor del "receso" del Congreso, ligado a la opción de que las ellos sufragaron 6'857.466, quienes emitieron sus votos por
atribuciones asumidas por "el poder constituyente con plenos lista completa y/o cerrada y mixta. Participaron once partidos y
poderes" (Arts. 1 y 2) se subordinan "hasta cuando se realice la veintidós movimientos políticos, situación que evidencia un
proclamación oficial de los resultados del referéndum aproba- multipartidismo enorme, una diáspora ideológica heterogénea,
torio" (Art. 7) de la nueva Constitución. una pulverización doctrinaria. En ese contexto, el proceso elec-
toral se canalizó, a efecto de asignar los escaños, a través de la
Desde el punto de vista doctrinario, el poder constituyente no combinación del método valorativo del voto, complementado
es susceptible de control o impugnación por parte de los pode- con el de repartición de escaños, sustentado en el método de
res constituidos, y por cierto formalmente el papel fiscalizador Haré. Doctrinaria y legalmente se garantizó la voluntad popular
del parlamento en receso -durante el proceso- se halla en statu para las elecciones pluripersonales, de modo que se reconocie-
quo. En cuanto a los riesgos que conllevaba una Asamblea ron los escaños para las mavorías, así como la presencia de las
Constituyente dominada por una gran mayoría, los límites es- minorías en la composición de la Asamblea Constituyente, que
tuvieron implícitos en la consagración a priori de determinados representa a la soberanía popular que radica en el pueblo ecua-
principios constitucionales, como aquellos relativos a los dere- toriano, y por su propia naturaleza, está dotada de plenos po-
chos fundamentales de la persona, avalados por convenios deres.
internacionales en vigor, y en la reacción de la opinión pública
expresada a través de diversos canales. Del universo de votantes, mediante elecciones libres, universa-
les y directas, realizadas el 30 de septiembre de 2007, el
En el orden reglamentario, la Asamblea aprobó, el 11 de di- 46,17%, vale decir 3'166.612 (votos en plancha más voto indi-
ciembre de 2007, el relativo al funcionamiento de la misma, viduales), se pronunció a favor de los candidatos del MPAIS,
instrumento que fue publicado en el suplemento del Registro agrupación política en ejercicio del Poder Ejecutivo desde su
Oficial 236, del 20 de dicho mes. En él se consignan normas posesión el 15 de enero de 2007, bajo el liderazgo del Presiden-
que ratifican y desarrollan principios como los de la igualdad te de la República. Numéricamente MPAIS alcanzó 82 esca-
entre los asambleístas, la no discriminación, la libre expresión ños; PSP 18, PRIAN 8, PSC 5, MPD 4, RED 3, ID 3, Pacha-
de los mismos y las atribuciones de éstos, así como la compo- kutik 2, UNO 2, MHN 1, FUTUED YA 1, PRE 1. De cara a
sición y competencia de los órganos de la Asamblea, las pautas las cifras se colige, con evidencia, que el movimiento político
sobre los debates y toma de decisiones, y cuestiones de proce- gubernamental, por sí solo, reunió la mayoría parlamentaria
dimiento tanto funcionales como orgánicas. En lo específico como para adoptar decisiones, a nombre del pueblo y en repre-
también figuran las mesas de trabajo con una importante carga sentación de los 130 asambleístas.
de responsabilidades.
366 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 367

Para organizar los trabajos, en base al Reglamento de Funcio- contenido del informe, y de ser del caso, artículo por artículo
namiento (Arts. 3, 11 y 12), aprobado el 11 de diciembre de (Art. 44). Se impone luego la compaginación y armonización
2007, se crearon 10 Mesas Constituyentes con temas específi- que estará a cargo de la Comisión Especial de Redacción (Art.
cos, a ser tratados en el seno de cada una de ellas, a saber: 1. 47). Una vez aprobado el texto de la nueva Constitución, de-
Derechos Fundamentales y Garantías Constitucionales; 2. Or- ntro de los 45 días siguientes, correspondió al Tribunal Supre-
ganización, Participación Social y Ciudadana y Sistema de Re- mo Electoral convocar a un referéndum para que el pueblo
presentación; 3. Estructura e Instituciones del Estado; 4. Or- ecuatoriano la apruebe o rechace, a través del pronunciamiento
denamiento Territorial y Asignación de Competencias; 5. Re- de la mitad más uno de los sufragantes (Art. 69).
cursos Naturales y Biodiversidad; 6. Trabajo, Producción e
Inclusión Social; 7. Régimen de Desarrollo; 8. Justicia y Lucha La sola idea de la propuesta para una Asamblea Constituyente,
contra la Corrupción; 9. Soberanía, Relaciones Internacionales desde que se planteara en el último trimestre de 2006 hasta la
e Integración Latinoamericana; y, 10. Legislación y Fiscaliza- convocatoria y la realización de la misma a partir de noviembre
ción. Cada una de las Mesas Constituyentes, integradas por de 2007, polarizó a la ciudadanía, aunque conviene registrar
trece asambleístas (Art. 11), con representación proporcional que el sentimiento mayoritario se inclinó a favor de la realiza-
en las mismas, recibieron de manera directa o por conducto de ción, como lo testimonió el resultado del 15 de abril. La oposi-
la Secretaría de la Asamblea las iniciativas y propuestas prove- ción no cesó, ni ha cesado. Disímiles actores, coincidentes en la
nientes de: los propios asambleístas, movimientos sociales, censura al Ejecutivo y a la Asamblea, no han logrado configu-
sindicales, indígenas, etnias, clasistas, cívicas, gremiales, socie- rar un conglomerado unívoco con propuestas coherentes.
dad civil, instituciones y órganos del Estado, cualquier persona
natural o jurídica (Art. 23). La sola idea de la propuesta para una Asamblea Constituyente,
desde que se planteara en el último trimestre de 2006, pasando
Tras el estudio y discusión respectivos, la Mesa correspondien- luego por la convocatoria y la realización de la misma, a partir
te emitía su informe al Pleno, vía Presidente de la Asamblea. de noviembre de 2007 hasta el referéndum aprobatorio del 28
En el seno del Pleno conocían los informes de mayoría y mi- de septiembre de 2008, polarizó a la ciudadanía; aunque con-
noría, se procedía al debate y a la aprobación de los textos pro- viene registrar que el sentimiento mayoritario se inclinó a favor
puestos, que se convirtieron en Mandatos Constituyentes de la realización, como lo testimonió el resultado de la Consul-
(veintiuno), leyes (seis), reglamentos (siete), todos con fuerza ta Popular del 15 de abril de 2007. La oposición no cesó. Di-
vinculante inmediata y obligatoria. En lo atinente a los princi- símiles actores, coincidentes en h censura al Ejecutivo y a la
pios y al articulado, que conformarán las partes doctrinaria y Asamblea, no lograron configurar un conglomerado unívoco
orgánica de la nueva Constitución, quedan las tareas de análisis, con propuestas coherentes.
debate y resolución (Art. 39)487, y luego la aprobación con el
respaldo de la mayoría absoluta (sesenta y seis asambleístas) del Advertido de esa realidad el MPAIS, por conducto de la Presi-
dencia de la Asamblea, articuló una estrategia de efectos positi-
vos, como la acogida brindada por la Asamblea a centenares de
' Reglamento de funcionamiento de la Asamblea Constituyente (RO-S 236: 20-dic-2007).
368 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 369

grupos, gremios e integrantes de la sociedad civil, que acudie- pondían a la orientación ideológica, a la naturaleza, experiencia
ron a ella para exponer sus demandas y puntos de vista. El y organización de cada uno de los partidos y movimientos polí-
avance de los trabajos generó desasosiego frente al vencimien- ticos que alcanzaron los 130 escaños. Con recursos económi-
to de los plazos previstos para la presentación de los resulta- cos propios y otros provenientes de contribuciones personales
dos. En efecto, se extendió el plazo de 60 días para la conclu- -individuales y colectivas-, más la cooperación técnica y finan-
sión, en uso de la facultad establecida en el artículo 2 del "Esta- ciera de organizaciones internacionales no gubernamentales,
tuto de Elección, Instalación y Funcionamiento de la Asamblea estructuraron talleres de formación en base al estudio y simula-
Constituyen te". Todo esto en un entorno que acusó de la exis- ción de casos, sin perjuicio de la capacitación ideológica parti-
tencia de una Constitución prefabricada por el Ejecutivo y que dista y la elaboración de planes de acción de gobierno. De lo
estaba lista para su aprobación a mano alzada; incluso se cues- que se conoce, por ejemplo, el MPAIS, que armó una base
tionó sobre el pedido que hiciera el Presidente de la República programática para generar una alianza con los movimientos
al Consejo Nacional de Educación Superior para que preparase indígenas y otras agrupaciones étnicas, impartió en idiomas
una propuesta de texto constitucional. ancestrales cursos de capacitación y talleres de formación, con
el claro paradigma del reconocimiento al carácter multicultural
La reforma, dentro de la lógica de la dialéctica, tuvo que esta- y multiétnico del la población del Ecuador. Técnica y académi-
blecer mecanismos relaciónales con la misma sociedad, en este camente para los cursos de capacitación y entrenamiento se
caso en los debates, tanto en el seno de las Mesas como en el utilizaron además metodologías complementarias que fusiona-
Pleno, donde estuvo presente la posibilidad y el ejercicio del ban los niveles de gestión vertical y horizontal, y su medición
derecho de cada uno de los asambleístas para exponer y defen- por resultados.
der sus posiciones en temas de la más variada importancia,
temas que sujetos a discusión y luego a la aprobación, para su De otro costado, las expresiones opositoras apoyaron y apun-
validez, se subordinaron a la expresión de la voluntad mayori- taron hacia el pronunciamiento del "no" a la Constitución que
taria, en aplicación estricta al clásico principio democrático. fue sometida a referéndum. El discurso y talantes recurrentes,
difundidos en tonos diversos a través de los medios de comu-
Paralelamente, con el evidente liderazgo del Presidente de la nicación, proclamaron que el país había comprobado que la
República y su directo involucramiento y participación, el cuer- Asamblea era un organismo obediente y no deliberante, que al
po directivo del MPAIS imprimió sus instrucciones a los final del plazo que le quedaba, pese a la pantomima de debates
asambleístas pertenecientes a esa tienda política para que man- -aseguraron- saldrán del armario los textos preparados.
tengan sindéresis y apoyo a las diversas propuestas que postula-
ron, más allá de sus posiciones personales; incluso hubo un No debe dejarse a un lado el frente externo y el rol de la co-
coordinador entre el Ejecutivo y la Asamblea. munidad internacional, en ese sentido los acontecimientos
políticos que se vienen registrando desde 1996, y las sucesivas
La preparación de los asambleístas, como fue obvio, estuvo crisis, han sido situaciones a las cuales la comunidad interna-
determinada por estrategias y metodologías diversas, que res- cional le ha prestado atención; en unos casos, simplemente
370 PENSAMIENTO POLÍTICO CAPITULO IV: LA CONJURA DEL TIEMPO 371

como fenómeno para el análisis desde el campo de las ciencias gica; así pues, el proceso tuvo apoyo explícito de Venezuela y
políticas, o bien, en otros, para evaluar el nivel de estabilidad Bolivia, mientras que una aceptación formal, más dada en el
con fines pragmáticos e identificar el nivel de "riesgo país". En marco de la cortesía internacional, se presentó por Perú y Co-
cualquier caso, y tomando en consideración lo amplio del aba- lombia.
nico motivacional, existió un interés manifiesto de la comuni-
dad internacional para observar por un lado, e intervenir, en Acaso por la alta sensibilidad que revisten las relaciones de los
otros, en esta compleja y dinámica realidad ecuatoriana. Estados Unidos con los países latinoamericanos, en el caso
ecuatoriano no aparece explícita su participación en el proceso.
En este sentido, importante resulta determinar los sujetos de la No obstante, es claro que el tema de la afirmación democrática,
comunidad internacional que tuvieron presencia en el proceso como elemento de la política exterior norteamericana, contó
en su conjunto, y de entre éstos, definir cuáles fueron los acto- con su apoyo a través de respaldos canalÍ2ados por conductos
res más trascendentes e influyentes. no-gubernamentales, así como mediante manifestaciones tute-
lares en el ejercicio de acciones que tradujeron una implícita
En un primer término hay que mirar la presencia de países acogida al proceso.
amigos, especialmente de aquellos ubicados en la subregión
andina en virtud de la vinculación tradicional de carácter bilate- Un mayor involucramiento es el que registra la ONU, que a
ral; especial atención, por la influencia geopolítica, merece los través del PNUD desarrolló un programa para el estableci-
Estados Unidos. Los Organismos Internacionales son otros miento de una metodología a implementarse por la Asamblea
actores de importancia, sobre todo por la forma en la que se Constituyente. El programa tuvo como objetivo establecer un
articularon al proceso, en ese sentido, miraremos el rol de la conjunto de bases y procedimientos que permitan administrar
Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Euro- adecuadamente la información proveniente de los actores so-
pea (UE) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU). ciales y políticos que directa o indirectamente participaron en
Una mención importante tienen las Organizaciones No- las diferentes etapas del proceso.
Gubernamentales (ONG's), así como los centros académicos
tales como la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales Por el lado de los Organismos Internacionales, la OEA des-
(FLACSO) y la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB). arrolló una presencia veedora del proceso, bajo los lincamien-
tos contenidos en la Declaración de Lima de 2001 (Carta De-
El punto de partida para erectos del presente análisis fue la mocrática), de manera de garantizar que la transparencia fuera
segunda vuelta electoral, hecho democrático que determinó la una línea rectora tanto en lo que al debate se refiere, como a la
ganancia del economista Rafael Correa a la Presidencia de la inclusión de las iniciativas nacidas de los diferentes actores
República, y el concomitante cumplimiento de instaurar una sociales ecuatorianos. Asimismo, su participación se enmarcó
Asamblea Nacional Constituyente. En el marco de las relacio- en "observadores" de los procesos electorales previos a la ins-
nes internacionales las afinidades o desavenencias básicamente talación de la Asamblea.
se desarrollaron con sujeción a la proximidad o lejanía ideoló-
372
PENSAMIENTO POLÍTICO

La Unión Europea tuvo también una participación, si cierta- BIBLIOGRAFÍA


mente no en forma directa, lo ha venido haciendo a través de
los Organismos No Gubernamentales con los cuales mantie- ÁLAVA ORMAZA, Milton, 40 Anos de Constitucionalismo, Edito-
nen relaciones488. En este punto, la influencia de estos actores rial Voluntad, Quito, Ecuador, 2000.
ha sido determinante aun en la inclusión de temas que fueron
abordados en el seno de las Mesas o bien en el debate general a ALIANZA NACIONAL POR EL DERECHO A DECIDIR
nivel de la Asamblea. El sinnúmero de ONG's que existen en "ANDAR", Los Derechos Civiles, Edititorial Las Hojas de Andar,
el Ecuador hace, sin embargo, difícil determinar el nivel de México DF, México, 2005.
involucramiento, pudiendo registrarse la participación más bien
de aquellas que por su reputación y trabajo sostenido en las ALMOND, Gabriel, Communism and Política/ Culture Theory, AL-
áreas políticas intervienen a través de nacionales que hacen de MOND, Gabriel, Communism and Political Culture Theory,
portavoces de dichas tesis. publicado en Comparative Polirics, Estados Unidos, 1983.

Por otro lado, resulta importante destacar la participación del ALTAMIRA, Rafael, Historia de la Propiedad Comunal, ALTAMI-
sector académico, en especial de la FLACSO y la UASB; insti- RA, Rafael, Historia de la Propiedad Comunal, (publicado por
tuciones educacionales regionales que no sólo hicieron críticas LÓPEZ CAMACHO, 1890, procedente de la Universidad de
desde el plano doctrinal al proceso, sino que estuvieron presen- California), digitalizado l-oct-2007.
tes directamente en la construcción del nuevo modelo de Esta-
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