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Guía para la elaboración de las relatorías

A) Sentido de la relatoría.

La lectura de textos relacionados con la física, como estrategia pedagógica,


requiere que los estudiantes, en forma individual, preparen rigurosamente las
temáticas antes de cada sesión, según las lecturas asignadas. La relatoría,
entonces, corresponde al momento propio de la escritura resultante de la
lectura que cada cual ha realizado. Esta actividad es la base para el trabajo
presencial y en el cual se recoge el aporte que el alumno propone a la clase.
En ningún caso ha de ser un resumen, ni la simple unión de frases tomadas
directamente del texto leído; sino, por el contrario, debe ser una
reconstrucción, o sea una re-elaboración, desde la apropiación de la temática
por parte del estudiante. Una relatoría, entendida así, será siempre una síntesis;
esto es, una forma propia de configuración de la información que refleje un
trabajo riguroso de reflexión del texto leído y de su comprensión.

Los estudiantes en ocasiones se quejan de la falta de libertad –o los límites que


sienten respecto a ésta— cuando realizan este “trabajo riguroso” del cual se
está hablando, en razón de las pautas que en esta guía de relatoría se señalan.

Una oportunidad que el alumno tiene para mostrar el nivel de educación de su


pensamiento –es decir, evidenciar disciplina y organización en la manera
como se dan sus procesos cognitivos-- es cuando puede desenvolverse con
versatilidad ante las circunstancias que el entorno le exige. En otras palabras,
el seguir reglas o guías para pensar no significa limitar la capacidad de
reflexión de la persona, sino por el contrario, se convierte en un reto para
abordar los entes desde escenarios diversos. Su carácter formativo parece ser
poco discutible. En este orden, ¿qué pasaría si un jugador de ajedrez quisiera
mover sus fichas, según su propio criterio y no con las reglas estrictas y
universalmente aceptadas?. ¿Será que al ajedrecista se le limita su creatividad
por seguir las reglas del juego?

Si se revisan los procesos científicos –cualquiera sea sus paradigmas-- se


observará que constantemente los investigadores deben seguir las reglas y
procedimientos aceptados por la comunidad en ese momento para producir el
conocimiento.
Así pues, seguir reglas dentro de los procesos cognitivos genera una situación
formativa muy importante para el alumno. Con esto se intenta establecer o
enriquecer el rigor del pensamiento y por consiguiente del conocimiento. El
objetivo es que el alumno, al hacer sus planteamientos, no exprese “cualquier
cosa”, sino piense con disciplina. Se entiende por pensamiento disciplinado
aquel que se caracteriza por ser formulado con fundamentos rigurosos, en vez
de manifestarse como una mera opinión.

Con base en lo anterior, se solicita a los estudiantes seguir estrictamente las


pautas que a continuación se indican. Considere que cada vez que elabora una
relatoría es una oportunidad para poner en práctica sus procesos cognitivos.

B) Consideraciones formales.

 Todas las relatorías deben dar cuenta de tres puntos que se señalan más
adelante, a partir de una de las opciones que éstos ofrecen.
 En todos los casos se debe indicar los puntos y las opciones escogidas al
iniciar la relatoría. Para tal efecto, se sugiere señalar antes de escribir el
primer párrafo de cada punto –con un número romano (I, II, III) con la
opción seleccionada (1, 2, 3, 4 o 5)— el tipo de decisión que ha tomado
para desarrollar cada uno de los tres puntos de la relatoría. Por ejemplo: II-
2, para referirse a la pregunta ¿cómo representaría la estructura del texto?
(ver página 4).
 Cuando exista más de un texto propuesto para la clase, éstos no deben
tomarse por separado. Sólo se realiza una relatoría, pero tomando todos
los textos como base para la reflexión.
 Las relatorías deben tener una extensión entre tres y cinco páginas y se
debe elaborar a máquina o en computadora, a doble espacio, con la
metodología ICONTEC.
 El alumno puede referirse, en el proceso de elaboración de la relatoría, a
otros textos que considere se relacionan y enriquecen el análisis. Lo
importante es que el estudiante no abandone –o asuma tangencialmente—
los textos propuestos para la clase.
 Favor paginar el texto de la relatoría.
 Favor utilizar tres grapas en el lado izquierdo del documento.
 Los criterios de calificación serán: cumplimiento con lo solicitado en la
guía, coherencia en el discurso, recursividad, creatividad, aportes y
adecuado proceso formal: ortografía, redacción y presentación.
 La portada debe incluir los siguientes ítems:
a) Identificación institucional.
b) Nombre de la asignatura.
c) Título que usted le asigne a la relatoría (opcional).
d) Nombre del estudiante.
e) Área de énfasis.
f) Fecha de entrega la relatoría.

C) Puntos y opciones para la elaboración.

A continuación se presentan los tres puntos –que se identifican con números


romanos—los cuales deben incluirse en toda relatoría, cada uno con varias
opciones –que se identifican con números arábicos-- para que los alumnos
puedan elegir –una por cada punto-- según sus intereses, inquietudes y
características de los textos leídos. Téngase en cuenta que en los párrafos que
siguen de esta guía, cuando se habla del autor(es), se está haciendo referencia
a quienes escribieron los capítulos o artículos de los textos propuestos para la
relatoría. Igualmente, cuando se habla del lector, se está haciendo referencia
al estudiante de la clase física.

I) SOBRE LA TEMÁTICA DEL TEXTO(S)


En este punto los alumnos deben hacer referencia a la temática del texto(s),
según una de las siguientes opciones:

1. Según su criterio, ¿cuál es la tesis propuesta por el autor o autores?

Presente de una manera clara y específica, cuál es la postura y/o compromiso


asumido por el autor (es) frente al tema. Analícela y justifique sus
apreciaciones.

La TESIS es una postura o compromiso asumido por el autor del texto


frente al tema por él abordado. Por lo anterior, no puede ser
confundida ni con el tema (sobre lo que se escribe) ni con un resumen
del texto. La TESIS presentada por el lector debe surgir de un proceso
cuidadoso de lectura en el cual se combina el análisis y la síntesis. De
acuerdo con lo anterior, ésta es, por supuesto, una aproximación que
se presenta de acuerdo con los niveles de lectura logrados, los cuales
pueden alcanzar cada vez mayor complejidad. De esta forma, la
TESIS presentada por el lector debe ser rigurosamente justificada, es
decir, es importante que éste exponga los motivos por los cuales
considera que determinada idea es la tesis.
2. Según su lectura, ¿cómo se desarrolla la argumentación?

Presente las razones que el autor(es) utiliza para sustentar la(s) tesis
que propone y analizar la manera como las organiza.

DESARROLLO ARGUMENTATIVO: El autor para justificar su tesis


puede ordenar de diferente manera su exposición y para ello elegir
diferentes argumentos. Se trata de mostrar, a partir de la tesis
propuesta por el lector, los diversos argumentos y el orden escogido
por el autor para reforzar sus planteamientos, según la interpretación
lograda por el propio lector.

3. Según su perspectiva, ¿cuáles son las categorías principales


del texto(s)?
Presente de manera puntual las categorías y/o subcategorías
principales que el autor(es) propone; además, muestre cómo están
articuladas entre sí y, desde ahí, exponga y analice su relación con el
tema tratado.

Las CATEGORÍAS son expresiones que se utilizan para hablar de “lo


real”. Son empleadas para construir una determinada concepción del
mundo. Al ser enlazadas o disociadas --ya sea privilegiándolas,
valorándolas o desvalorizándolas unas frente a otras—se modifica o
no una determinada forma de “ver” el mundo. En síntesis, las
CATEGORÍAS son como “ventanas” que nos permiten “ver” la
“realidad” conceptualmente hablando.

4. Según su criterio, ¿cuáles son las conclusiones que propone el


texto(s)?
Presente las inquietudes, sugerencias, resoluciones, determinaciones
dadas por el autor(es), bien sean preguntas, conclusiones o problemas
sin resolver. Analice los planteamientos por los cuales el autor(es)
llega a ellas.
Las CONCLUSIONES son generalmente el resultado --o puntos de
llegada-- de la reflexión del autor desde la tesis por él propuesta. Estas
pueden ser inquietudes, problemas, preguntas, soluciones o
conclusiones definitivas. Se trata de establecer cuáles serían éstas
mostrando las razones.

Nota 1: Es fundamental que el estudiante, dentro del texto de la


relatoría, identifique el lugar específico del párrafo(s) donde está cada
tópico desarrollado –tesis, desarrollo argumentativo, categorías,
conclusiones, idea para el trabajo de grado utilizando— utilizando las
palabras “tesis”, “desarrollo argumentativo”, “categorías”,
“conclusiones” e “idea para el trabajo de grado”, a efectos que el
profesor o tutor no tenga que suponer que el alumno es consciente de
estos tópicos cuando está escribiendo la relatoría. En otras palabras,
no exponga un conjunto de ideas generales acerca de la tesis --y los
otros tópicos indicados anteriormente-- sin precisar dónde se ubican
éstos en cada caso en los párrafos de la relatoría. Ejemplos: “Con
base en lo anterior, se puede afirmar que la tesis que presenta el autor
es...” o “En este orden, las categorías que defiende Piaget son las
siguientes...”

Las anteriores consideraciones tienen como objetivo que los alumnos,


al conceptualizar sus relatorías, sean precisos y rigurosos al escribir
los documentos.

II) SOBRE LA ORGANIZACIÓN DEL TEXTO(S)

Este punto cubre la forma propia de organizar y expresar el autor(es)


sus ideas. Seleccione una de las siguientes opciones.

1. A su juicio, ¿cuál es el sentido e implicaciones del título de


cada lectura?
Reflexione sobre el sentido del título(s) y analice su relación con los
aspectos tratados en el texto(s). Si son más de dos textos, explique
cómo se comparan los títulos teniendo en cuenta lo que cada uno
propone. Una sugerencia: tome las palabras de cada título y analice la
manera como se articulan, para transmitir un mensaje en cada texto.
2. ¿Cómo representaría la estructura del texto(s)?
Sintetice el texto(s) utilizando una conceptualización en donde se vean
las partes en que está dividido el texto(s) y la manera de hilarlas. Con
base en esto haga un esquema que lo represente o ilustre. Se sugiere
no hacer esquemas tipo organigramas, sino más bien de tipo mapas
conceptuales.

3. ¿Cómo considera que el uso del lenguaje incide en la temática


expuesta en el texto(s)?
A partir de ejemplos del uso del lenguaje –formas retóricas, figuras;
especialmente las metáforas— demuestre cómo influye éste en la
exposición y sentido del texto(s). Sea específico en cada caso.

III) SOBRE SU PROCESO DE LECTURA


Aquí se trata de reconocer, analizar y expresar el proceso de lectura
vivido por el estudiante.

1. ¿Qué nuevas ideas descubrió?


Presente las ideas que aprendió con la lectura(s) y argumente cómo
encajan o no con sus concepciones anteriores. Conceptualice
suficientemente las ideas que aborde.

2. ¿Qué no entendió del texto(s)?


Exponga los aspectos del texto(s) que no comprendió o se le dificultó
entender y explique qué información o procesos requiere para hacer
una mejor lectura. Sea específico en cada caso.

3. ¿Qué citaría del texto(s)?


Escoja un párrafo o una frase del texto(s) que lo haya impactado o
movido y explique suficientemente las razones. No se limite a señalar
algún párrafo y expresar en forma vaga el asunto.

4. ¿Cuáles pueden ser las palabras claves del texto(s)?


Señale las palabras que considere fundamentales para la comprensión
del texto(s). Justifique ampliamente su respuesta.

(Adaptado de la guía para elaboración de relatorías de la maestría en educación de la U. Norte)


Una clave que pasó inadvertida

Al estudiar la mecánica, recibimos al principio la impresión de que, en esta rama


de la ciencia, todo es simple, fundamental y definitivo. La Física, aventura del
pensamiento Albert Einstein y Leopold Infeld Preparado por Patricio Barros
Difícilmente se sospecharía la existencia de una clave importante, que nadie notó
durante más de tres siglos. La clave menospreciada está relacionada con uno de
los conceptos fundamentales de la mecánica, la masa. Retornemos al sencillo
experimento ideal del carro sobre un camino perfectamente llano. Si estando
inicialmente en reposo le damos un empuje, se pone en movimiento, con el que
continúa uniformemente y en línea recta. Supongamos que la acción de la fuerza
pueda repetirse todas las veces que deseemos sobre el mismo cuerpo y con la
misma intensidad. La velocidad final, adquirida mediante estos impulsos iguales,
es en todos ellos la misma. Pero ¿qué sucede si el carro está a veces cargado y
otras no? Adquirirá, evidentemente, menos velocidad cuando está con carga que
sin ella. En consecuencia: si una misma fuerza actúa sobre dos cuerpos distintos,
al principio en reposo, sus velocidades resultantes no serán iguales. Lo cual se
expresa diciendo que la velocidad depende de la masa del cuerpo, y es menor si
es mayor la masa. De acuerdo con esto, poseemos un método, por lo menos en
teoría, para determinar la masa o, más exactamente, para hallar la relación entre
las masas de distintos cuerpos. En efecto, si sobre dos masas en reposo actúan
dos fuerzas idénticas y la velocidad final de una resulta triple que la de la otra,
concluimos que la primera tiene una masa tres veces menor que la segunda. Ésta
no es, evidentemente, una manera práctica de obtener dicha relación, lo cual no
quita que podamos imaginar este u otro procedimiento, basado en el principio de
inercia, para su determinación. ¿Cómo se determina la masa en la práctica? No,
naturalmente, de la manera descrita, sino por medio de la balanza: pesando.
Vamos a discutir más detalladamente, las dos maneras de hallar la masa. El
primer método no tiene relación alguna con la gravedad, o sea con la atracción de
la Tierra. Después del empuje, el vehículo se mueve uniformemente si está sobre
un plano perfectamente liso y horizontal. La fuerza de la gravedad que hace que el
cuerpo esté sobre dicho plano, no varía y no haré ningún papel en la
determinación de la masa. La cosa cambia cuando lo efectuamos por pesadas. No
se podría usar jamás una balanza si la Tierra no ejerciera una atracción sobre los
cuerpos, si la gravedad no existiera. La diferencia entre los dos métodos de hallar
la masa está, pues, en que en el primero la fuerza de gravedad no interviene en
absoluto, mientras que el segundo está esencialmente basado sobre su
existencia. Nos preguntamos ahora: ¿Si se determina la relación de dos masas
siguiendo los dos caminos esbozados arriba, obtendremos un mismo resultado?
La respuesta que da la experiencia es rotunda: ¡el valor obtenido en ambos casos
es exactamente el mismo! Esto no podría preverse; se basa en la observación y
no en el raciocinio. Llamemos, para simplificar, masa de inercia la una y masa de
gravitación la otra, según el procedimiento por el cual se la determina. Hemos
visto que son iguales, pero es fácilmente imaginable que podría no suceder así.
Aquí se presenta, lógicamente, esta otra pregunta: ¿la cantidad entre ambas
clases de masa será puramente accidental o tendrá una significación más
profunda? La respuesta, desde el punto de vista de la física clásica, es: la igualdad
entre ellas es realmente accidental, no debiendo adjudicársele una trascendencia
ulterior. La contestación de la física moderna es diametralmente opuesta: dicha
identidad constituye una clave nueva y fundamental para la comprensión más
profunda de la naturaleza. Esta fue, en efecto, una de las claves más importantes,
de las cuales se desarrolló la así llamada teoría general de la relatividad. Una
novela de misterios que explique los sucesos extraños como accidentes parecería
defectuosa. Es, ciertamente, más satisfactorio un relato que sigue una trama
racional. De igual manera, una teoría que ofrece una explicación de la identidad
entre las masas de gravitación y de inercia es superior a otra que la interpreta
como algo accidental; con tal que, naturalmente, ambas teorías sean igualmente
compatibles con loa fenómenos observados. Como dicha identidad constituye un
hecho fundamental para la formulación de la teoría de la relatividad, se justifica
que la examinemos algo más detenidamente. ¿Qué experimentos prueban
convincentemente la igualdad de las dos masas? La contestación está en el
antiguo experimento de Galileo, consistente en dejar caer desde una torre distintas
masas. Notó entonces que el tiempo requerido para la caída era siempre uno
mismo; el movimiento de caída de un cuerpo no depende de su masa. Para
relacionar este resultado experimental, simple pero muy importante, con la
identidad de las dos masas, debemos seguir un razonamiento algo intrincado. La
Un cuerpo en reposo, bajo la acción de una fuerza exterior, se pone en
movimiento y alcanza cierta velocidad; cede más o menos fácilmente según su
masa de inercia, resistiendo el cambio más tenazmente cuanto mayor sea su
masa, e inversamente. Sin pretensión de rigor, se puede decir: la prontitud con
que un cuerpo responde al llamado de una fuerza exterior depende de su masa. Si
fuera cierto que la Tierra atrae a todos los cuerpos con fuerzas iguales, los de
masa inercial mayor caerían más lentamente. Pero esto no es cierto, ya que
sabemos con Galileo, que todos los cuerpos caen igualmente. Esto significa que la
fuerza de atracción que la Tierra ejerce sobre cuerpos distintos debe ser diferente.
Ahora bien, la Tierra atrae a una piedra, por ejemplo, con la fuerza de la gravedad,
ignorando su masa de inercia. El "llamado" de la fuerza de gravitación de la Tierra
depende de la masa gravitacional. El movimiento "respuesta" de la piedra
depende de su masa inercial. Como el movimiento "respuesta" es siempre uno
mismo, según vimos, se colige que la masa de gravitación debe ser igual a la
masa de inercia. Un físico formula la misma conclusión (con un poco de
pedantería), expresando: "la aceleración1 de la caída aumenta proporcionalmente
a su masa de gravitación y disminuye en proporción a su masa de inercia. Como
todos los cuerpos poseen misma aceleración constante, las dos masas deben ser
iguales. En nuestro gran libro de misterios no existen problemas total y
definitivamente resueltos. Al cabo de tres siglos tuvimos que retornar al problema
inicial del movimiento y revisar el procedimiento de investigación, descubrir claves
que pasaron inadvertidas, adquiriendo así una nueva imagen del universo que nos
rodea.