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El gigante norteamericano busca una hegemonía total sobre los países de centro y

sudamérica, esto debido a la gran cantidad de recursos que estos países poseen. El país
norteamericano, bajo la premisa de brindar seguridad y auxilio ante desastres, crea sus
bases militares a lo largo de todo el continente. Estas bases militares, han servido para
tener control e intervención de carácter militar en toda la región.
Actualmente, Estados Unidos posee alrededor de 76 bases militares en América Latina,
entre las más destacadas se encuentran 12 en Panamá, 12 en Puerto Rico, 9 en Colombia
y 9 en Perú.
La superpotencia mundial ha creado estrategias de control para nuestra región en los
próximos diez años, basándose en lo que podría representar una amenaza para su país,
entre estos eventos se encuentran la lucha contra el narcotráfico, las redes ilícitas de
comercio, la presencia de China y Rusia en suelo sudamericano.
El motivo de las numerosas bases militares de Estados Unidos en Panamá es el comercio
que se da en el canal de ese país, el plan estratégico creado menciona que se establecen
las bases para Defensa del canal de Panamá, Operaciones de control de Migración,
Asistencia humanitaria y respuesta ante desastres. Cuba es otro de los países que
continúa bajo amenaza e intervención de los norteamericanos, esto debido a sus
actividades de vigilancia y contrainteligencia en la región.
Los gastos militares de Colombia, Brasil y Argentina han sido relativamente altos en los
últimos años debido al aumento del peligro que surge en base al narcotráfico y distintos
problemas sociales, Norteamérica ve esto como un punto débil de los países
sudamericanos por ende instala sus bases militares para lograr la hegemonía total del
continente.
La inmersión de los estadounidenses en suelo peruano y ecuatoriano ha generado
polémica en los últimos años. Bajo el pretexto de luchar contra el terrorismo y el
narcotráfico, las fuerzas militares más grandes del mundo, bajo la facilidad que proveen los
gobiernos nacionales han tomado gran partido en las decisiones que se manejan a nivel
militar en estos países en vías de desarrollo, por lo cual entendidos en el tema manifiestan
que esto representa un gran peligro para esas naciones.

Actualmente, estas bases no son solo militares, sino que funcionan como centros para la
guerra mediática y ciberguerra, las fuerzas del Comando Sur (Fuerza militar
norteamericana) trabajan en conjunto con agencias de inteligencia para controlar la
seguridad informática y el tráfico de información que es clasificada, con esto, se logra
tomar el control total de las actividades militares y de despliegue que realizan los países
pequeños.