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Marco Teórico

bipoolitica

Esta investigación abarca la esfera macrosocial ya que la temática aquí tratada parte de una
problemática social y cultural en la cual se ha naturalizado en los saberes científicos
acumulados y en las relaciones de poder que se entretejen en la sociedad latinoamericana o
mas específicamente la Colombia y su capitalina. En general el cuerpo ha sido silenciado,
acallado y borrado pero también abarca lo micro social ya que es al interior de las
instituciones educativas publicas y privadas en sus practicas institucionales que fortalecen
los discursos que se han tejido alrededor del cuerpo y que buscan afanosamente ser
confrontados.

Desde esta perspectiva puede verse como muchos de los postulados de la teoría moderna
han degenerado en una sociedad desigual, egoísta, intolerante, donde se constriñen las
libertades. El individuo es masificado y es fácilmente encausado y subjetivado de tal forma
que parece someterlo a actuar bajo las dinámicas en un proyecto de sociedad que ha sido
construido desde un poder hegemónico. El capitalismo neoliberal ha devenido
especialmente en Latinoamérica en un economía política que arrasa con la naturaleza y los
territorios ancestrales de las comunidades mientras que al mismo tiempo refuerza
problemas como exclusión, violencia y como si fuera poco no permite espacios para
proyectos contra hegemónicos emergentes.

Allí el “avance científico” (enfatizado en las ciencias duras) es lo que permite el desarrollo
de las naciones, no en vano desde esta óptica a los países de centro y sur américa se les ha
rotulado como países subdesarrollados. Desde este escenario se evidencia que la mente y la
razón son sobrevaloradas en detrimento de toda corporalidad y sensibilidad, esto ha
afectado la formación de un sujeto, donde este ha supeditado su corporalidad al discurso
moralista donde la razón subyuga al cuerpo.

Por todo lo anterior se hizo necesario ubicar esta investigación desde la perspectiva crítica
ya que allí se hace un esfuerzo por superar la noción dualista (cuerpo, alma) donde la
experiencia corporal, lo somático y sensible toma mayor relevancia en el discurso,
sociológico, antropológico, filosófico, político y pedagógico. Apartándose de reducir el
cuerpo de la mirada biológica y orgánica para verlo desde unas mayores complejidades
como lo son la otredad, la intersubjetividad y hace una reflexión de la construcción
sociocultural de éste. Adicional a esto también permite comprender al sujeto como
transformador de su propia realidad que agencia tanto sus proyectos como sus
reivindicaciones.

La razón deja de ser el paradigma y el centro del análisis y se ponen escena otros
componentes de la subjetividad y se genera la posibilidad de reivindicar el papel de lo
corporal en la construcción del sujeto mismo. Ana Martínez Barreiro analizando los
planteamientos de Bryan Turner Plantea con respecto a estos viejos paradigmas ”a su vez,
la sociología clásica tendió a evitar las explicaciones del mundo social que tenía en cuenta
al cuerpo humano, centrándose en el actor humano como un creador de signos y
significados. La preocupación sociológica por la historicidad y el orden social en las
sociedades modernas no parecía involucrar al cuerpo salvo en las cuestiones ontológicas”.
Barreiro, (2004)

Las afirmaciones anteriores permiten reconocer que en el debate contemporáneo por el


contrario, aparecen nuevas formas de comprender el mundo y las relaciones que establecen
los sujetos. En esta dirección estas nueva formas de reflexionar han permitido por ejemplo
ver la historia de la humanidad desde otras ópticas identificando formas subjetivación
desde el poder y el saber que ha configurado el concepto del cuerpo y el conocimiento
acumulado sobre él.

En el centro de estas teorías alternativas desde donde se indaga la historia se puede


observar que desde las ideas clásicas sobre el libre mercado, el cuerpo fue
menospreciándose y así fue construyendo sobre él una perspectiva de fuerza de trabajo,
que sirviera para favorecer la producción y la mano de obra barata y cualificada; desde esta
lógica el cuerpo pudo ser fácilmente domesticado, homogenizado y controlado para servir a
estos intereses evidentemente económicos, el hombre debe ser entonces competitivo. En
este sentido la escuela se configuró como un dispositivo de subjetivación en función de esa
homogeneización con el fin de cumplir con su tarea de entregar unos ciudadanos formados
y regulados a esa sociedad con una lógica consumista de libre mercado.

Y entonces cabe hacernos la pregunta volcar la mirada hacia el cuerpo y sus


potencialidades, pues abordarlo de esta manera nos ayudara a avanzar en un sentido del
respeto, identidad, la dignidad y la convivencia y la agencia social.

Al respecto conviene señalar que fue en el posestructuralismo y sus debates sobre


la subjetivación, subjetividad política, identidad, cultura, etc donde posteriormente tuvo
asiento la teoría de la posmoderna que presentara como centrales los conceptos de
identidad, individuación, diversidad, pluriculturalidad desde una perspectiva critica y se
reconfigurará la noción diferente de ciudadanía e identidad en donde la noción de escuela y
su papel dentro de la sociedad cobran nuevos sentidos, a los proceso de enseñanza
aprendizaje ya no como dispositivo de poder, moralización y homogenización sino que da
cabida a todas estas construcciones alternativas multiculturales para inclusión cerca del
valor de la diferencia y se enmarca dentro de una óptica ética y política.

Si bien es cierto que esta configuración del cuerpo y la subjetividad se ha dado desde
posesos histórico-sociales como lo son la primera y segunda guerra mundial, la
revolución industrial para nombrar algunos, que han dejado su legado inscrita en los
sujetos situados en dichas transiciones históricas, cuando se habla de biopolítica se
esta refiriendo aun marco mas amplio que tuvo su lugar al interior de meta relatos de
occidente como lo es el paradigma del individuo civilizado.

La biopolítica pues, se convierte un escenario de saber y poder que surge con el animo
gobernar organizar los procesos biológicos y todo lo que se relaciona con ellos es
decir la vida misma de los sujetos con el fin ultimo de gobernar. Temas como raza,
medicina, psiquiatría, la natalidad, la muerte, la sexualidad, al educación emergen
como escenarios donde se concreta este entramado de gobierno de la vida que se
denomina biopolítica.

Por lo tanto al acercarnos al estudio de los educativos de “enseñanza-aprendizaje”


estamos hablando directamente de procesos de subjetivación los cuales se encuartan
atravesados por los discursos circulantes sobre de la vida, orden social, el poder y el
saber.
Cuando hablamos de biopolítica se debe entender que no es un concepto definido
dentro como ideario de gobernabilidad de ninguna nación. Por el contrario es un
concepto que aunque lo podemos ver como ya se ha dicho en las formas y en las
relaciones de poder y en el como se ha venido desarrollando el conocimiento
científico desde un lugar hegemónico sobre el cual se desarrollado la organización de
la vida de los países.

En Latinoamérica y especialmente en Colombia las formas instauradas de la


biopolítica se hacen presentes con mas fuerza desde los debates como el acceso a la
salud, los índices de pobreza, el desplazamiento forzado, la religión, el derecho a la
tierra de las poblaciones, moralidad de país, la violencia, el narcotráfico, la
delincuencia.
Hacen que esa biopolítica aterrice con mas fuerza para “mantener controladas” las
diferentes problemáticas con las que convive nuestro país

Biopolitica, Amatomopolitica y biopoder.

Desde el tratamiento conceptual donde se enmarca esta investigación se exponen


planteamientos en los que convergen el cuerpo, el sujeto y subjetividad(teorías sustantivas)
de esta investigación. Desde esta perspectiva se hace imposible evadir lo que Michael
Foucault define como biopolítica la cual presenta para efectos de esta investigación como la
teoría general sobre la cual se sustentaran las categorías anteriormente señaladas. La
biopolítica por consiguiente actúa como mecanismo que configura la subjetividad y de los
individuos desde el avance del conocimiento del cuerpo y el sujeto al mismo tiempo que así
regula y organiza la población desde el cuerpo individual y social desde la una época
premoderna hasta nuestros días.
En este sentido la historia y la cultura se ha encargado de ir configurando una perspectiva
del cuerpo que va evolucionado según se van desarrollando los profundos cambios sociales
e históricos, en este sentido Citar .