Anda di halaman 1dari 10

DISIDENTE

tomo 1

7m, 8m, feminismos,


disidencias.
-nota editorial
COLABORAN EN
hOLA DISIDENTES, MARCIANXS, LOCXS,
ESTE NÚMERO

Somos lxs espíritus libres invitándoles a jugar. Clip Toris


Somos lxs rarxs, lxs fexs, lxs lindxs, lxs jóvenes
y viejxs; somos el caos, venimos a mostrarles Flavia Kaine
nuestras historias y opiniones e invitarles a hacer Mar
de esto un juego, un posicionamiento político,
una acción, un sigilo; Polen
Belén
somos dadá y somos todos y ninguno.
Destrucción anal 4
Riley
Mill
Thom
ex-Cis-tenz
Chuminga Cachucha
azi
Feminazi dijiste?
Me coparía apoderarme de ese insulto y devolvertelo como un grito de
guerra, para hacerte temblar. Pero no puedo. Me acuerdo de mis com-
pas judíxs, gitanxs, lgtb, discapacitadxs y de todxs aquellxs que mató
Hitler. Vos sentado ahí en ese trono de caca, creyéndote el faraón de
Egipto, pidiendo tu “libertad de expresión” después que te bloquearon
por insultar y acosar. Sos siniestro y rastrero. No cabe mencionar acá
todas las veces que lxs oprimidos superamos el cansancio de trabajar,
estudiar y cuidar a otrxs y sin embargo nos reunimos. Accionamos. Ce-
lebramos. Tampoco voy a hacerte acuerdo de todas las veces que ayudé
a una amiga, acosada por vos o por tipos como vos. Las veces que dije
“tengo novio” “voy al baño y ya vuelvo” solo para sacarte de encima. Ya
perdí la cuenta de todas las veces que le puse el hombro a una amiga,
porque a vos o a un tipo como vos le pintó hacer turismo emocional y
jugar con la gente.
¿Te cuento de las veces que conseguimos pastillas o miso a escondidas?
Porque no querías usar forro claro y tampoco te ibas a hacer cargo de
la cría. Pensé que me iba a olvidar de los más siniestro, pero no, tengo
una memoria prodigiosa. Te cuento que hicimos colecta de alimentos
para tus hijxs. Estas feminazis... como se les ocurre alimentar niñxs que
los padres dejan morir de hambre. Porque vos renunciaste a tu trabajo
para no pasarle plata a la “negra luchona” de tu ex mujer. Que se mane-
je, dijiste. ¿Te acordás? Yo sí me acuerdo. A pesar de vos, de tus ami-
gotes (de esos que hacen turno en las redes para acosarnos); o de las
alienadas satelitales que nos roban fotos para burlarse; vamos a seguir
accionando.
curso de feminAZISMO
NADIE LE CREE A LAS LOCAS

Las locas somos todas, lxs locxs somos todxs. Lo somos cada vez que somos inte-
ligentes, que les damos discusión, o no, y si hablás mucho o no, si hablás raro, si
participás en las conversaciones, si das mucha información o ninguna, si preguntás
por las cosas, si hacés grandes gestos, si te vestís distinto: cada vez que somos libres.
Cuando sos una marimacho. Cuando tus intereses son parecidos a los de los hom-
bres. Jamás dejé de jugar a las barbies ni peinarlas, pero no me dejaban jugar al
fútbol en el recreo. Una vez me dejaron, y mandé la pelota tan lejos que se fue para
Agraciada y se pinchó. Me debés una pelota, me decía el gurí, me decían todos.
Tenía miedo de decirle a mamá que tenía que comprarle una pelota de 200 pesos
a alguien. Tenía miedo, porque nunca teníamos 200 pesos de más. Era la que caía
con el mikado y el par de medias a los cumpleaños en un colegio en el que estaba
súper becada y que la plata que pasaba mi papá, sin mirarla, mamá la mandaba
para ahí. Mi mamá, una loca, trabajando todos los días de la semana sin parar (y
sin exagerar). Mi mamá, que disfrazaba los apagones, y que como en mi casa no se
veía el canal cuatro les tocaba el piano a mis amigas y las hacía disfrazarse para que
dejaran de intentar mirar chiquititas, todo gris, acaso una figura, porque es sabido
que en Ciudad Vieja no se veía canal cuatro. Mis papás, disfrazando la pobreza con
algún cuento, y eso que ni siquiera éramos pobres del todo. Éramos la gente común
y corriente.
No sé cuándo pero en un momento empecé a ser la gorda de la clase (bah, éramos
dos). Yo no sabía que era gorda. Esto se continuó durante mucho tiempo y solo
sabía relacionarme con los varones a través de la violencia. Les pegaba, les pegaba
fuerte. Pero una vez fuimos al cumpleaños de un amigo, y su primo, que era el re
lindo, se había fijado en mí. Yo, que tenía una jumper de jean de una pequeña bue-
na racha económica que tuvimos y unas medias con rayas de colores, por primera
vez no un enterito. Una de mis compañeras dice “¿Le gustó Destrucción Anal 4?”
(ahí iría mi nombre, claro) con un tono de sorpresa. “¿Y por qué no?” “Porque, no
sé, a los varones no les gusta Destrucción Anal 4, eso debe ser porque no vino Ceci-
lia nada más”. Pero a mí ya me habían visto. A mí no me importaba.

Cuando la mano viene de generaciones y generaciones que usan lo heredado, lo


de sus hermanxs o primxs o más, lo que queda chico, no hay opción de ser muy
selectivo. Las que tenían suerte tenían una hermana mayor. Yo, la mayor de mis
hermanxs y primxs, hija de una mamá que tenía cinco hermanos varones de los que heredaba
la ropa de chica, me ponía lo que había o lo que yo creía estaba bien. mujer, además la mujer tenía que tener hijos y el hombre la ponía en una cueva y cuidaba a
Mi descuido se volvió evidente cuando llegué al liceo. Me perdía adentro de mis camperas o la hembra y a sus crías.
mi ropa más grande o directamente de mi gordura, que me hizo para adentro, en una postura Pero esto es biológico, es así, no puede cambiar, eto es eto y eto otro é eto otro. Y está cien-
de caparazón. tíficamente comprobado. Que es así porque sí. Lo dicen los mismos que pertenecen a la
La gente empezaba a sexualizarse y yo era una ameba. Un día, papá volvió de un embarque y raza humana, que construyó cohetes espaciales para la NASA y logró un promedio de vida
después de tres meses de no verlo fuimos a la feria. Me compré un bucito hippie, que usé para de 80 años o más gracias a la ciencia.
el cumpleaños de 15 de Lola, ese en el que tomamos alcohol rectificado, ese en el que tuve mi Pero nosotrxs somos lxs locxs. Los experimentos. Las interpelaciones. ¿Cómo podemos
primer novio, porque “yo no chuponeo con cualquiera”. “¿Es tu primera vez? No parece”, me vivir como lo estamos haciendo?
dijo una amiga de costado. Cómo decirle que sí me había chuponeado antes, que ese no era mi
primer beso. Al novio le corté ese mismo domingo porque me dijo “Ah, sos más gordita de lo Pues viviendo. Y muriendo. Por locxs. En las manos del marido policía, en el doble “suici-
que pensaba”, y después igual chuponeamos y me quiso tocar el culo y eso era imperdonable. dio”, en la forma de se pide secretaria mujer buena presencia, en el que te dice mamita por
Estaba llena de vergüenza. la calle, en los homicidios de mujeres trans que siempre “eran por prostitución”, en los rosa-
Es la miseria de ser mujer y no, es el lado más retorcido. Todo lo recuerdo en esa sepia de los do es para nena y celeste para varón; ahí nos vamos muriendo de miedo, de locura, porque
recuerdos que no brillan. Los días que estaba muerta. alguien dijo que nos lo merecemos.
El ocho de marzo pasado no fui a la marcha. Tenía un legrado, la última parte de mi IVE. Era Pero aquí está la cosa: no nos lo merecemos. Y con el fuego de las mujeres que murieron
mujer indudablemente por primera vez (¿era?) y me pusieron en una mesa de ginecólogo, en Chicago, con el fuego de Stonewall y con el fuego que se comió a las brujas estaremos
abierta de piernas, tapada en todos lados menos la zona a operar (la concha). Me tiraron io- vigilantes, poderosxs, orgullosxs, construyendo, porque si pueden hacer un misil nuclear,
dofón arriba de la concha. ¿Eso es ser mujer? Ser desplegable, adentrable, observable, como si pueden entender perfectamente cómo y por qué estamos enojadxs.
fuera un túnel misterioso. ¿Eso a lo que los “varones” tienen miedo? ¿Qué hay adentro de una
mujer? ¿Qué pasa si meto la pija? ¿Qué hay adentro? Las mujeres son víboras, se odian entre
ellas, te pinchan el condón para quedar embarazadas, o te dejan, o te odian; son brujas. Las
mujeres tienen el poder de seducirte, y te obligan a hacer cosas que no querés, como violarlas,
porque están tan buenas, como tocarlas, porque es inevitable. Así te enseñaron las canciones
del melódico internacional y así somos Kim Kardashian y Circe, Victoria Beckham y Boudicca,
somos las locas y somos imagen, generamos irracionalidad, y Dios quiera que justo te toque
una trava. O le contás a tus amigotes, o no les contás y te quedás igual, o te vas, porque los
hombres le tienen miedo a los travas, porque son Circes, te seducen a la cama y después tienen
el poder, porque “es un par”, porque “es un varón”, es casi una violación.
Lxs Brujxs, lxs locxs, seremos siempre el peligro. ¿Les vamos a decir que no? ¿Los vamos a
seducir? O quizás disminuyan nuestra hombría, piensa el amigo que te dice pollera porque tu
novix lo/te cuestiona, el consejo de amigos que tienen que aprobar a lxs lindxs, a lxs fexs, a lxs
gordxs a lxs tablas, lxs “medio pelo”. El que con x nunca se animaría a salir porque tiene “mu-
cha personalidad” o no saldría nunca porque “es muy puta” o “estuvo con x”, el que dice que
tu novix es fex pero en el fondo piensa lo contrario, porque tenemos bigote, o porque prefiere
decirle eso que “estás comiendo con aceite” (que vendría a ser el contrario, me explico).
Y para nosotrxs ustedes son el peligro, porque nos han humillado, porque nos han excluido: de
los círculos del saber y de los círculos del obrar. De vivir decentemente, porque no existe mujer
o disidencia alguna que no haya estado dominadx por el machismo en algún momento de su
vida. Y ustedes también, pero no les gusta saberlo, o no les reconforta, o por el contrario sí les
reconforta, o les da miedo qué pasaría si todo el poder lo tuviéramos nosotras: con el rencor
que llevamos arriba, con las rodillas rosadas de hacer petes que no quisimos, con la ira de no
haber participado de la política o las altas posiciones y decisiones del planeta Tierra por años.
Me dicen que el hombre es así porque es biológico, es más violento que la
I
Donde el atender
El amor Alguien más
Es una mierda No sea motivo
De rabia.
En nombre del amor
No acepto II
Lo que podes darme Donde sepamos
Exijo, porque Hasta dónde
Sino no es amor Puede ir le otre
Y nos vayamos
En su nombre Un poquito antes
Te veo hablando Para que todavía
Con otre Queden ganas
Y quiero esa atención De vernos
En mí
Donde aceptemos
En su nombre Que nada es para siempre
Pasamos más tiempo juntes Y que los vínculos
Del que nos soportamos Son hermosos y
Duran lo que tienen
En su nombre Que durar
No acepto el final
Te busco Donde te escribo
Te escribo Pero no te llega,
Te llamo Porque sé
O no. Que ya no corresponde. Hay amores que due-
len
Tal vez sólo (Románticos)
Te escribo poemas Hay amores de a dos
Que publico en Y sólo de a dos
Redes sociales (Monógamos)
Esperando que Hay amores que poseen
Los leas. (Capital)
Hay amores que matan
Dejemos de amar (Dejame soñar)
Encontremos otra cosa
Entre todos estos amores
Donde no importe Se esconde lo real.
Cuan seguido te vea
Sino cómo me siento (El amor es una mierda,
Cuando lo hago Detestablemente usual.
Amor,
La rima como predominancia
En el poema, las flores,
Mi confusión es terrible.
(Tu verdadera forma
Lesbianas, Lesbianes y Unicornios
Los regalos, los anillos, se me escapa)
La casa y xaternar.) Por ahora
Puedo decir
Amor, Que la mierda es otra cosa.
¿es que podés Una frase que volví a escuchar hace poco, “a mi me gustan las personas, no los géneros”,
ser otra cosa? siempre me hizo ruido.
¿será que puedo Muchas veces escuché esto, de personas que recién empezaban a salir con gente de su mis-
encontrarte en otros lados? mo género.
En mi caso, desde que descubrí que me gustaban las mujeres decidí nombrarme lesbiana.
En la sonrisa de Aún cuando decidiera vincularme con varones cis. No fue algo pensado ni meditado, des-
Una amiga, pués de ver una imagen que representaba la orientación sexual como un espectro supe muy
Feliz por bien dónde encajaba.
haber encontrado La tendencia a gritar a los cuatro vientos lo que era/soy me costó varies amigues, pero no
Aquello que no sabía podía dejar de identificarme, de ser.
Que deseaba? Si yo dijera que soy sólo persona, que no importa mi género, mi color de piel, la forma de
mi cuerpo, mi capacidad, quién me atrae, me pasa que como lesbiane/blanque/No Binarie/
En el abrazo apretado neurodivergente, dejo de existir y se me identifica como mujer heterosexual normal (blanca,
De las personas recién neurotípica, con un cuerpo adecuado).
Conocidas, Empiezo a sentirme un unicornio. Todes ven un caballo, sólo alguien especial puede ver el
Que te acomodan todas cuerno. Y a la vez, todes quieren ver el unicornio. Lo representan en películas, poniéndole
Las energías? un cuerno a un caballo, lo dibujan en todos lados, hasta canciones le hacen.
Pero, en verdad, nadie quiere verlos (ni vernos). Ahí están, o estaban hasta hace poco, más
En la mirada y sonrisa gordos de lo que deberían, más toscos de lo que imaginaban. Les decimos rinocerontes.
De la compañera Les lesbianes pasamos por lo mismo. Nos salimos del ideal de lesbiana (pensado para com-
Un poco pícara, placer al hombre heterosexual) y no existimos.
A quien le abriste Nos dicen que no nos encasillemos, que no les gustan las etiquetas, que “¿qué pasa si des-
Tu corazón, pués te gustan los varones?”.
Y sólo atinó a responder Reivindico esta etiqueta como parte de mi identidad, digo que existo y soy así, y que no
Ahora estoy tranquila. estoy para complacer a nadie mas que a mí misme.
Pero que dejó bien claro Decirse persona implica invisibilizarse, en este sistema.
Que sigue queriendo Decir que te gustan las personas y no los géneros implica invisibilizarnos.
Tu presencia junto Ambas implican ser funcionales al sistema. Todo aquello que no se autoidentifica
A la suya. como disidencia es automáticamente considerado hombre/mujer heterosexual.
Comprendo el miedo que da salirse del sistema, pero no puedo permitir que se nos siga
(Capaz lo que pasa invisibilizando.
Es que el amor, Lo personal es político, y visibilizarnos y devenir disidentes es, tal vez, el mayor acto de
No mata, resistencia al heteropatriarcado que podemos hacer.
No posee,
No es de a dos,
No duele.)
Abril disidente
Me gustaría hablar de “la nena de Jujuy” y prefiero llamarla así para que su nombre no se siga ar-
rastrando por la web.
En mi opinión, me gustaría hablar sobre ella ya que su caso que se viene tratando hace unos días me
tocó bastante y es disidente por completo, les explico por qué:
La nena es violada y queda embarazada, tanto ella como su madre piden la interrupción del embara-
zo que corresponde por más de una causal. Es legal, y por lo tanto obligatorio que se lo hagan e inclu-
so existe un protocolo (ILE).
Acá viene la parte disidente de todo ese asunto de terror: Las fundaciones “anti-derechos”, los
“Pro-vida” se manifiestan en contra, el gobierno de la provincia y el ministerio de salud espera a los 5
meses de embarazo para “interrumpirlo” cuando en realidad se refieren a dar a luz en ese momento
haciendo violación de la privacidad, divulgando datos, nombres, direcciones, horarios, diagnósticos,
etc. Le practican una cesárea en contra de su voluntad y nace una bebé de 5 meses que pesa sólo 700
gramos. Y hablando de violaciones (que ya vamos con varias) los movimientos “Pro-vida” violan en
muchos más casos la voluntad de acción y libre albedrío de la niña, como por ejemplo: sin respetar
los procedimientos de adopción le dicen que una familia “importante” va a adoptar a la bebé, le pone
un nombre (Esperanza), cae un cura y la bautiza, a los días la bebé fallece, se presentan para reclamar
el cuerpo (sí, señores, reclamar el cuerpo) para darle cristiana sepultura (sí, señores, cristiana sepul-
tura).
A este punto de la historia, la nena de Jujuy deja de haber sido sólo violada físicamente por un tipo
de 60 años, fue violada también por toda esta organización que se hace llamar “Pro-vida”, porque se
violó su derecho de decisión, su derecho legal para obtener la interrupción de su embarazo a tiempo
y de un modo seguro, su privacidad, su seguridad, todo.
La obligaron a parir básicamente, la dejaron con una cicatriz de por vida a una niña que empezando
no tendría que haber pasado por todo ese circo internacional.
¿Qué pasa en estos casos cuando toda una nación no se acata a su propio sistema legal y decide
dejar ese camino legal para obligar a una niña de 12 años a dar a luz a otra niña? ¿Por quién estamos
amparadas en estos casos? ¿Quién nos defiende de esta gente? ¿El sistema? Seguro que no.
Montevideo, Uruguay,
Quince de Abril de
Dos mil diecinueve.