Anda di halaman 1dari 9

El impacto de la invención

de los logaritmos en el siglo XVII


ARTÍCULOS
Julio 2014
76
pp. 17­25
CARLOS DORCE POLO

Henry Briggs y los logaritmos decimales 17


76
La aparición de los logaritmos en el Mirifici Como es bien sabido, la aparición del Mirifici Logra-
Logarithmorum Canonis Descripo que John Napier
publicó en 1614 significó un antes y un después en
tihmorum Canonis Descriptio (1614) despertó un gran
la historia de las matemá cas. Astrónomos, interés dentro de la comunidad científica, sobretodo
astrólogos, cartógrafos,… se rindieron en aquellos matemáticos y astrónomos que tenían
inmediatamente a las simplificaciones en los
cálculos que aportaban y, como es natural, que trabajar con tablas trigonométricas. Por citar
enseguida se propusieron modificaciones que los un ejemplo, las simplificaciones en los cálculos que
adecuaron aún más a la realidad para la que fueron
implicaban los nuevos logaritmos de John Napier
creados. Así aparecieron los logaritmos decimales y,
un poco más tarde, las reglas de cálculo que no (Castillo de Merchiston, 1550-Edimburgo, 4 de abril
dejan de ser la versión primi va de nuestras de 1617) y la facilidad con la que permitían operar
actuales calculadoras.
enseguida captaron la atención del gran navegante
Palabras clave: Historia de las Matemá cas,
logaritmos, Napier, Briggs, Bürgi.
y cartógrafo Edward Wright (Garveston?, octubre
de 1561-Londres, noviembre de 1615), quien decidió
The impact of inven on of logarithms
traducir la obra del latín al inglés (Dorce, 2014).
in the seventeenth century Pero Wright no fue el único que se maravilló con
The emergence of logarithms in Mirifici estos nuevos logaritmos, ya que casi al mismo
Logarithmorum Canonis Descripo published by tiempo el profesor Henry Briggs, decidió que se te-
John Napier in 1614 marked a watershed in the
history of mathema cs. Astronomers, astrologers, nía que reunir con el autor de aquel prodigio. Briggs
cartographers, etc. immediately surrendered to the había conseguido la plaza de profesor de geometría
simplifica ons in the calcula ons which a logarithm en el recientemente creado Gresham College de
provided. Of course, modifica ons to make them
more adequate to the reality they were created for Londres en marzo de 1596, y una de sus primeras
were proposed rapidly. That is how decimal tareas allí había sido la de elaborar una tabla para
logarithms started and later on, slide rules, a
primi ve version of present day calculators.
determinar la latitud de un lugar a partir de su de-
Key words: History of Mathema cs, logarithms,
clinación magnética (que fue incluida posteriormente
Napier, Briggs, Bürgi.. en la edición de 1602 del On the loadstone («De la

Ar culo recibido en Suma en noviembre de 2013 y aceptado en febrero de 2014


JULIO
2014
piedra imán») del físico y filósofo William Gilbert 1617 publicó una obra menor consistente
(Colchester, 24 de mayo de 1544-Londres, 30 de en una introducción seguida de 15 páginas
noviembre de 1603). Poco más se sabe de esta etapa de tablas donde vieron la luz los logarit-
académica de Briggs a excepción de que estuvo en mos decimales (log1 = 0 y log10 = 1) de
contacto con al profesor James Ussher del Trinity los números naturales entre el 1 y el 1 000
College de Cambridge, futuro arzobispo de Armagh con 14 cifras decimales (Briggs, 1617). En
(Hobson, 1914), y que en una carta datada en agosto 1624 Briggs completó su trabajo con su
de 1610 le contó que estaba trabajando sobre el Arithmetica logarithmica (Briggs, 1624)
tema de los eclipses. A partir del descubrimiento de donde dio los logaritmos decimales del 1
la Descriptio, Briggs tuvo claro que tenía que reunirse al 20 000 y del 90 001 al 100 000, también
con Napier y mejorar aún más, si se podía, esa gran con 14 cifras decimales. Además, hubieron
idea. Napier y Briggs se reunieron dos veces en los algunas ediciones de sus tablas que inclu-
veranos de 1615 y 1616 y de la primera de esas citas yeron un apéndice con los logaritmos del
conservamos el testimonio que el astrólogo William 100 001 al 101 000. Además de trabajar
Lilly (1602-1681) dejó en su William Lilly’s History en la elaboración de una edición de los
of his Life and Times (Lilly, 1715): Elementos de Euclides y colaborar en otra
del Almagesto de Ptolomeo, los logaritmos
[...] Por lo tanto, yo te explicaré una historia memorable
que me relató Mr. John Marr, un excelente matemático y pasaron a ser una obsesión y, en 1625,
geómetra, de quien consigo recordar que era sirviente del llegó a contactar con Johannes Kepler
rey Jacobo y [también] de Carlos I. (Weil der Stadt, 27 de diciembre de 1571-
18 Cuando Lord Napier, o Merchiston, publicó sus logaritmos,
Mr. Briggs, lector de astronomía en el Gresham College de Regensburg, 15 de noviembre de 1630)
76 Londres, se sorprendió en un primer momento con tanta para discutir con él sobre el uso de los lo-
admiración hacia ellos que no pudo reconciliarse con la garitmos en la astronomía. También tuvo
tranquilidad hasta que no se reunió con Lord Merchiston,
su único inventor. John Marr me contó que había ido a Es­ correspondencia diversa con el historiador
cocia antes que Mr. Briggs para poder estar allí cuando y geógrafo Lukas Holste (Hamburgo,
estas dos sabias personas se reunieran. Mr. Briggs designó 1596-Roma, 2 de febrero de 1661), futuro
una cierta fecha para reunirse en Edimburgo pero al no
concretarla, Lord Napier estaba dudoso sobre si él no ven­
bibliotecario de la Biblioteca Vaticana de
dría. Entonces un día que John Marr y Lord Napier estaban Roma, y con el astrónomo danés Christen
hablando de Mr. Briggs: «Ah, John», dijo Merchiston, «Mr.
Briggs no vendrá hoy», y en ese mismo instante alguien
llamó a la puerta. John Marr se apresuró [escaleras] abajo
y resultó ser Mr. Briggs para su gran satisfacción. Condujo
a Mr. Briggs hacia arriba hasta la habitación del Lord
donde pasaron casi un cuarto de hora observándose el
uno al otro con admiración, hasta que una palabra fue
dicha. Al fin Mr. Briggs empezó:
«Mi Lord, he emprendido este largo viaje a propósito
para ver a su persona y saber por que método de ingenio
o inventiva llegó a pensar en la más excelente ayuda para
la astronomía, o sea, los logaritmos. Pero mi Lord, ha­
biendo sido descubiertos por usted, me pregunto si
nadie más los encontró antes cuando siendo conocidos
ahora, son tan fáciles». Fue noblemente entretenido por
Lord Napier y cada verano después de aquello cuando
estaba vivo el Lord, este venerable hombre, Mr. Briggs,
fue a propósito a Escocia a visitarlo. Los tiempos están
cambiando. [...]

Ambos personajes llegaron a la conclusión que la


reformulación de los logaritmos era una buena idea Figura 1. Detalle de una de las tablas logarítmicas
y Briggs fue el encargado de llevarla a cabo Así, en de la Arithmetica logarithmica

CARLOS DORCE POLO


Sorensen (Lonberg, 4 de octubre de 1562- las tangentes con 10 y sus logaritmos con 11, para JULIO
2014
Copenhague, 8 de octubre de 1647), más cada centésima parte del grado entre 0º y 90º. Con
conocido como Longomontano, aunque este trabajo, Briggs hubiese visto completada su
las dos cartas que cruzo con este último gran obra, ya que hay que añadir que en 1627 Eze-
no se han conservado hasta nuestros días chiel De Decker (Leiden, c. 1603-íd., c.1647) había
(Feingold, 1984). publicado el Het tweede deel van de Nieuwe telkonst
Briggs tenía pensado terminar sus tablas («Primera parte de la nueva telkonst») con los 70.000
logarítmicas de números y empezar pos- logaritmos que faltaban en la Arithmetica logarithmica.
teriormente unas tablas logarítmicas para El Tweede deel pasó bastante desapercibido y la razón
las funciones trigonométricas. Sin em- fue quizás la publicación un año más tarde de la
bargo, alrededor de 1628 vio que la em- Arithmetica logarithmica sive logarithmorum chiliades tentum
presa completa no iba a ser terminada y, de Adriaan Vlacq (Gouda, 1600-La Haya, 1667),
por ese motivo, abandonó la primera idea quien había sido citado como asistente de De Dec-
y se volcó casi exclusivamente con la se- ker pero que realmente era el auténtico autor de las
gunda (Hallowes, 1962). Tras Napier, Ed- tablas (Vlacq, 1628). Para cada minuto de los arcos
mund Gunter (Hertfordshire, 1581-Lon- del primer cuadrante, Vlacq calculó tablas para los
dres, 10 de diciembre de 1626) en su Canon logaritmos de las funciones seno, coseno, tangente
triangulorum (Gunter, 1620) ya había pu- y cotangente con 10 cifras decimales. Dos años más
blicado unas tablas logarítmicas de las fun- tarde, completó sus tablas calculando los logaritmos
ciones seno y tangente con siete cifras de- de las funciones trigonométricas para cada 10 se-
cimales para cada minuto de arco entre gundos de arco y publicó el resultado en su Trigono- 19
0º y 90º, además de acuñar las palabras metria artificialis de 1633 (Vlacq, 1633). 76

«coseno» y «cotangente». Gunter era


amigo de Briggs en el Gresham College,
donde era profesor de astronomía, y no El Mirifici Logratihmorum
hubiese sido extraño ver a ambos perso- Canonis Constructio (1619)
najes hablando del tema en alguno de los
corredores del College. Napier había fa- En el prefacio de esta obra póstuma de Napier, su
llecido en 1617 y la publicación póstuma hijo Robert empieza con una dedicatoria al «lector
del Mirifici Logratihmorum Canonis Constructio devoto de las matemáticas» donde especifica que:
(Napier, 1619) a cargo de su hijo Robert [...] Desde el abandono de esta vida [en 1617], he visto
había desvelado el proceso por el cual las claramente como los matemáticos más habilidosos de
tablas logarítmicas habían sido construi- esta disciplina han utilizado este nuevo descubrimiento,
y nada les placería tanto como que la construcción de
das, por lo que ahora cualquier astrónomo, este Canon Maravilloso o de alguna parte del mismo
astrólogo, geógrafo o matemático estaba fuera mostrada para el escrutinio público. [...] Así pues,
al corriente ya del nuevo método de amable lector, tienes en este pequeño tratado la teoría
para la construcción de los logaritmos explicada absolu­
cálculo. Briggs llevó a cabo la elaboración tamente (a los que [mi padre] llama aquí números arti­
de sus nuevas tablas logarítmicas para las ficiales, ya que tenía la costumbre de llamarlos así
funciones trigonométricas y, tras su durante muchos años antes de la invención de la palabra
‘logaritmo’); en él, su naturaleza y propiedades, y las di­
muerte, las completó y publicó en 1633
versas relaciones de estos números están claramente de­
el profesor Henry Gellibrand (Aldersgate, mostradas [...].
17 de noviembre de 1597-Londres, 16 de
febrero de 1637) bajo el título Trigonometria Napier empieza su tratado con unos resultados pre-
britannica (Briggs y Gellibrand, 1633). En vios equivalentes a las fórmulas actuales:
estas tablas, los senos están dados con 15 7
107 − x < LogNap x < 10 (107 − x )
cifras decimales, sus logaritmos con 14, x

EL IMPACTO DE LA INVENCIÓN DE LOS LOGARITMOS EN EL SIGLO XVII


JULIO x 2 − x1 se tiene que 1 < LogNap 9999999 <
2014 107 < LogNap x 1 − LogNap x 2 <
x2 < 1,0000001 y Napier determina la media
x − x1 aritmética como valor final: Log-
< 107 2 , si x 1 < x 2 Nap 9999999 = 1,00000005. Del mismo
x1
modo, 2 < LogNap 9999998,0000001 <
donde LogNapx = –107 ln10–7x, indica el logaritmo < 2,0000002 y, por lo tanto, concluye
tal como fue inventado por Napier (Dorce, 2014), a LogNap 9999998,0000001 = 2,0000001,
los que siguen la construcción de tres tablas. La pri- y así sucesivamente. Napier se dedica a
mera de ellas contiene el resultado de la expresión: calcular los logaritmos de todos los nú-
7⎛ 1 ⎞⎟n meros de las tres tablas, tras lo cual, es-
10 ⎜⎜1 − 7 ⎟⎟ , para n = 0, 1, 2,…, 100
⎝ 10 ⎠ cribe su Radicalis Tabulae («tabla de radi-
Es decir, cada uno de los valores tabulares se forma cales») hasta la columna 69.ª (tabla 1),
a partir de la resta del número anterior menos el donde su último valor es LogNap
número que se obtiene moviendo sus cifras siete 4998609,4034 = 6934250,8. Como se
lugares a la derecha: puede observar, cada una de las sesenta y
10000000,0000000 nueve columnas está dividida en dos sub-
1,0000000 columnas...
9999999,0000000 la primera de las cuales contiene las propor­
ciones geométricas a las que llamamos senos
,9999999 o números naturales, mientras que la se­
20 9999998,0000001 gunda contiene sus logaritmos en progresión
,9999998 aritmética.
76
9999997,0000003 Napier explica también como calcular el
9999996,0000006 logaritmo de un número que no esté en
... su tabla de radicales:
9999900,0004950 Se busca el seno de 7489557. El valor tabular
más cercano es 7490786,6119 [cuya diferen­
La segunda tabla contiene los números: cia] es 1229,6119, que multiplicada por el
⎛ ⎞n seno total [107] y dividida por el número más
10 7 ⎜⎜1 − 1 5 ⎟⎟⎟ , para n = 0, 1, 2,…, 50 fácil, ya sea 7489557,0000 o 7490786,6119 o
⎝ 10 ⎠ cualquier número óptimo situado entre ellos,
como 7490000, y a partir de la división más
mientras que la tercera consiste en sesenta y nueve sencilla se obtiene alrededor de 16401, valor
columnas con veintiún números cada una de ellas. que se ha de sumar al logaritmo del seno ta­
El primer número de cada columna está calculado bulado (ya que el seno dado es menor que el
tabulado), que es 2889111,7, y dará
restando 1 – 1/100 del primer número de la columna 2890751,8 [...].
de su izquierda y, dentro de cada columna, cada nú-
mero se obtiene multiplicando el número precedente
por 1 – 1/2000. En resumen, el valor que ocupa la
m-ésima posición de la columna n-ésima es:

( ) ( )
m −1 n−1 Primera columna Segunda columna
10 7 1 − 1 1− 1 Números naturales Logaritmos Números naturales Logaritmos
2000 100 10000000,0000 0 9900000,0000 100503,3
9995000,0000 5001,2 9895050,0000 105504,6
A partir de aquí, Napier se dispone a calcular los 9990002,5000 10002,5 9890102,4750 110505,8
logaritmos de los valores tabulares. Excepto el valor 9985007,4988 15003,7 9885157,4238 115507,1
9980014,9950 20005,0 9880214,8451 120508,3
conocido LogNap 107 = 0, el cálculo del resto de ... ... ... ...
logaritmos se fundamenta en los dos lemas previos 9900473,5780 100025,0 9801468,8422 200528,2
que abren la Constructio. Así, por el primer resultado Tabla 1

CARLOS DORCE POLO


Por lo tanto, si se quiere encontrar Log- determina que: JULIO
2014
Nap x de modo que x > x0 y en la tabla 7

viene dado y0 = LogNap x0, el algoritmo si- LogNap 10 + LogNap sen x =


2
gue el segundo de los lemas previos y es:
LogNap x = y 0 + 10 7
x − x0 = LogNap sen x + LogNap sen 90º − x
2 2 ( )
c
donde x0 ≤ c ≤ x.
Tras la publicación de la Constructio, la misma tabla
Finalmente, para poder calcular un loga-
de logaritmos fue publicada en Colonia en 1624
ritmo que no está dentro de los límites de
por Benjamin Ursinus (1587-1633), antiguo ayu-
la tabla, Napier incluye otra tabla (tabla
dante de Kepler en sus estancias en Praga y Linz y
2) con las diferencias entre los logaritmos
profesor de matemáticas en Fráncfort del Óder.
de dos senos dados que están en una pro-
Como apunte histórico, hay que señalar que fue
porción dada.
gracias a la Trigonometria Logarithmica John Neperi
(«Trigonometría logarítmica de John
Diferencia Diferencia
Proporción dada entre sus logaritmos Proporción dada entre sus logaritmos Neper») que el propio Ursinus había
2a1 6931469,22 8000 a 1 89871934,68 publicado en 1618 que Kepler entró
4a1 13862938,44 10000 a 1 92103369,36 en contacto con la obra del escocés,
8a1 20794407,66 20000 a 1 99034838,58
10 a 1 23025842,34 40000 a 1 105966307,80 un año antes de la llegada de la Des-
20 a 1 29957311,56 80000 a 1 112897777,02 criptio a sus manos.
40 a 1
...
36888780,78
...
100000 a 1
...
115129211,70
... 21
2000 a 1 76008996,24 8000000 a 1 158949461,70
76
4000 a 1 82940465,46 10000000 a 1 161180896,38
Un apunte final: Joost Bürgi
Tabla 2
Pese a que es indudable que Napier fue el primero
Por ejemplo, para calcular LogNap 378064, que publicó unas tablas logarítmicas, el nombre de
Napier muestra que multiplicando el seno Joost Bürgi (Lichtensteig, 28 de febrero de 1552-
por 20 se obtiene 7561280 cuyo logaritmo Kassel, 31 de enero de 1632) siempre ha estado li-
está en la tabla de radicales y es gado a la rivalidad por la primicia de la autoría. En
2 795 444,9. Por lo tanto, como a una pro- 1579, Bürgi fue contratado como relojero en la corte
porción de 20 a 1 le corresponde una di- de Guillermo IV de Hesse-Kassel (landgrave entre
ferencia de 29957311,56, sumando ambos 1567 y 1592), quien destacó por su gran interés por
valores se tiene que LogNap 378064 = la ciencia y la construcción del primer observatorio
=32752756,4. astronómico de la Europa central. Su trabajo lo re-
lacionó inmediatamente con dicho observatorio y
Dado que el uso de los logaritmos está
pensado para problemas de trigonometría
y pese a que la Constructio permite calcular
directamente el LogNap de cualquier seno
correspondiente a un ángulo entre 0º y
45º, Napier concluye su obra con un nuevo
cálculo del logaritmo del seno de cualquier
ángulo menor de 45º. A partir de la de-
mostración geométrica de la igualdad equi-
valente a nuestro actual teorema del seno:
1 sen α = sen α cos α
2 2 2 Figura 2. Joost Burgi

EL IMPACTO DE LA INVENCIÓN DE LOS LOGARITMOS EN EL SIGLO XVII


JULIO
2014
allí empezó a destacar también como matemático, dora científica y que son la base de los li-
de manera que en 1590 sustituyó a Christoph Roth- bros de texto no se corresponden ni con
man (Bernburg, c.1555-íd., c.1600) como matemá- los del uno ni con los del otro, sino más
tico y astrónomo real. Poco antes fue cuando Bürgi bien con los de Briggs. Por otro lado, el
empezó a darle vueltas a la idea de los logaritmos a logaritmo al que llamamos neperiano apa-
raíz de todos los cálculos que tenía que hacer para reció indirectamente a través de diversas
construir un reloj astronómico basado en el nuevo modificaciones que el inglés John Speidell
sistema heliocéntrico de Copérnico. Reimers Baer hizo de las tablas publicadas en la Cons-
sabía ya en 1588 que Bürgi disponía de un método tructio. Por lo tanto y más allá de las obras
que simplificaba mucho los cálculos y su referencia concretas publicadas sobre el tema, el gran
iba más allá de un posible cálculo con las fórmulas invento fue el concepto en sí mismo y la
de la prostaféresis. En 1604 se trasladó a la corte de gran simplificación en los cálculos que
Rodolfo II (emperador entre 1576 y 1612) en Praga aportaba.
donde coincidió con Kepler y ambos matemáticos Como dato interesante hay que señalar
entablaron grandes diálogos sobre este nuevo in- que la llegada de los logaritmos a España
vento de Bürgi. De hecho, el propio Kepler citó a se produjo a mediados de la década de
Bürgi en su introducción de las Tablas Rudolfinas 1630-1640 (Navarro-Loidi, 2008a). La pri-
(Kepler, 1627): mera referencia que tenemos de ellos es
Joost Bürgi inventó estos logaritmos como ayuda para el la edición de los Elementos de Euclides (Al-
cálculo muchos años antes de que la obra de Napier apa­
22 reciese, pero siendo un hombre indolente y muy poco co­
calá de Henares, 1637) del ingeniero ma-
drileño de origen italiano Luis Carduchi.
76 municativo, en lugar de criar a su hijo para el beneficio
público, desertó de él al nacer. Esta versión de la obra griega no pretendía
ser una mera traducción de la edición de
Esta no era la primera vez que Kepler se refería a Rodrigo Zamorano, sino que quería ser
los logaritmos de Bürgi ya que en 1594 ya había di- un manual de uso práctico de geometría,
cho públicamente que el suizo disponía de un mé- ya que Carduchi era profesor desde su cá-
todo muy eficiente para calcular multiplicaciones y tedra de Matemáticas, Fortificación y Ar-
divisiones. Al parecer, Kepler insistió tanto a Bürgi tillería de Madrid. Por lo tanto, muchas
que al final el suizo publicó su Arithmetische und Ge- de las demostraciones están abreviadas o
ometrische Progress-Tabulen (Bürgi, 1620) en Praga. La simplificadas, e incluso es posible ver al-
obra consistía en 58 páginas de tablas con el resul- gunos errores de redacción bastante im-
tado de las potencias: portantes. En el prólogo, Carduchi reco-
⎛ ⎞n noce que (Carduchi, 1637):
⎜⎜1 + 1 4 ⎟⎟⎟ , 0 ≤ n ≤ 23027
⎝ 10 ⎠ Deseo (claro está) que este mi trabajuelo pa­
rezca bien, y sea de utilidad, que siéndolo me
con 9 cifras decimales. Los exponentes n están pin- animaré a imprimir otros no de menor gusto
tados de rojo por lo cual estos logaritmos quedaron y provecho que tengo ya escritos, que son de
Perspectiva Práctica, de Geometría Práctica,
bautizados como los «números rojos». con cosas bien nuevas artillería también por
modo fácil y breve [...] y de la pólvora un se­
creto de mucho servicio a Su Majestad, los lo­
garitmos que he traducido del francés y
Epílogo añadido, de relojes solares, de conducciones
de ríos y fuentes, &c.
Es pues bastante factible aceptar que fue Bürgi el
primero que llegó a la idea de los logaritmos aunque En 1646, el jesuita escocés Hugo Sempil
fuera Napier el primero que los publicara. Aún y (Craigbait, 1589-Madrid, 13 de septiembre
así, los logaritmos que figuran en cualquier calcula- de 1654), profesor del Colegio Imperial

CARLOS DORCE POLO


de Madrid, empezó a redactar su Arithmé- gevano, 8 de septiembre de 1682) los incluyó en su JULIO
2014
tica común y decimal y Algebra. El manuscrito, Architectura Civil Recta y Obliqua. La obra fue publi-
que nunca fue terminado y que contiene cada en 1678 en tres volúmenes, los dos primeros
numerosas correcciones, estaba pensado de texto y un tercero con las ilustraciones explicati-
en doce libros y en él nos encontramos vas, y el tercero de los diez tratados en los que está
con el uso sistemático de los logaritmos. dividido el corpus didáctico está dedicado a la «lo-
Aún y así, el libro XII y último sobre «las garítmica, arte nueva, y hasta ahora jamás tratada
progresiones» debía de ser el lugar ade- en castellano» (Caramuel, 1678). Cita directamente
cuado para introducirlos pero Sempil mu- el Chilias logarithmorum de Kepler (1624) y, al igual
rió antes de poder finalizar su trabajo con que Zaragozá, introduce los logaritmos a partir de
lo que nunca podremos saber como hu- la relación que hay entre una progresión aritmética
biese sido esta primera explicación siste- y una de geométrica. Explica también la historia de
mática del tema (Navarro-Loidi, 2008b). su creación citando a Napier, Kepler, Ursinus,
Tras Sempil, sólo en la Arquitectura militar Briggs, Vlacq y Gellibrand, entre otros, y da una ta-
de Vicente Mut (Palma de Mallorca, 1614- bla comparativa entre los diferentes tipos que hay
íd., 1687) publicada en 1664 nos encon- (tabla 3).
tramos el uso de los logaritmos decimales Caramuel muestra la complejidad que implican los
para el cálculo de áreas y volúmenes y logaritmos de Napier y dice que los suyos y los de
también de distancias (Mut, 1664). Briggs son absolutamente equivalentes, tras lo cual,
De esta manera, la primera aparición es- el tratado continúa con la explicación de su uso y el
de las tablas logarítmicas que incluye.
23
pecífica de los logaritmos en un texto es- 76
pañol fue en la Trigonometria española de Un ejemplo más para entender la importancia de
José Zaragozá (Alcalá de Chivert, 1627- la aparición de los logaritmos en la historia de las
Madrid, 1679), publicada en Mallorca en matemáticas es que su uso se extendió aún más
1672, donde se explica que (Zaragozá, con la invención de las reglas de cálculo. Para ha-
1672): cernos una idea, pensemos que a casi todo el
Los logaritmos son ciertos números artificia­ mundo nos enseñan cuando somos pequeños el
les que en progresión aritmética responden algoritmo de la división o el de la raíz cuadrada de
a los números verdaderos de una progresión cualquier número pero, no por ello, habitualmente
geométrica.
no dejamos de utilizar una calculadora para hacerlas.
Los atribuye a Napier aunque cita a Briggs La regla de cálculo iba a desempeñar esa función.
y Vlacq como los autores de la «forma En el Canon triangulorum de 1620, Gunter diseñó
que hoy se conserva». Explica como cal-
cular los logaritmos decimales de cualquier
número y también como se opera con
Números Logaritmos Logaritmos Logaritmos
ellos. Zaragozá también fue el primero en naturales de Vlacq de Napier de Caramuel
imprimir las primeras tablas logarítmicas 1 0,00000 2 302 585,20 10,00000
en sus dos obras tituladas Tabula Logarít- 10 1,00000 2 072 326,68 9,00000
100 2,00000 1 842 068,16 8,00000
mica continens undecim numerorum chiliades cum 1 000 3,00000 1 611 809,64 7,00000
suis Logarithmis y Canon Trigonometricus Con- 10 000 4,00000 1 381 551,12 6,00000
100 000 5,00000 1 151 292,60 5,00000
tinens Logarithmos, Sinus et Tangentium, ambas 1 000000 6,00000 921 034,08 4,00000
del mismo año. Tras esta primera apari- 10 000 000 7,00000 690 775,56 3,00000
100 000 000 8,00000 460 517,04 2,00000
ción, su uso en España se generalizó y 1 000 000 000 9,00000 230 258,52 1,00000
tan solo cuatro años más tarde, Juan Ca- 10 000 000 000 10,00000 000 000,00 0,00000

ramuel (Madrid, 23 de mayo de 1606-Vi- Tabla 3

EL IMPACTO DE LA INVENCIÓN DE LOS LOGARITMOS EN EL SIGLO XVII


JULIO
2014
una «línea de números» logarítmica donde escribió
los números 1, 2, 3, ..., 10 consecutivamente de
manera que la distancia entre ellos estaba en función
de sus logaritmos (escala de Gunter). Con este
nuevo artilugio, los navegantes podían multiplicar
y dividir con la ayuda de las propiedades de los lo-
Figura 4. Detalle de una escala de Gunter.
garitmos y dos compases con los que eran capaces Fuente: <www.themathematicaltourist.wordpress.com>
de sumar o restar distancias. Gunter repitió su di-
seño en su Description and Use of the Sector, Cross-
Staff and other instruments («Descripción y uso del
sector, la alidada y otros instrumentos») publicada
en Londres en 1624. En el mismo año, Edmund dos años más tarde que la de Wingate. A
Wingate (Flamborough, junio de 1596-Gray’s Inn partir de este momento, las reglas de
Lane, diciembre de 1656) publicó en París la Usage cálculo empezaron a ser objeto de la lite-
de la règle de proportion en l’arithmétique et géométrique ratura matemática de la época hasta el
(«Uso de la regla de proporción en la aritmética y punto que ya en el siglo XVII, se convir-
la geométrica») introduciendo la escala de Gunter tieron en un instrumento imprescindible
en Francia. Este libro tuvo posteriormente diversas para cualquier navegante, astrólogo o ma-
traducciones al inglés en Inglaterra y el propio Win- temático, y sólo vieron su declinar con la
gate publicó en 1630 el Of Natural and Artificial aparición de las calculadoras electrónicas
24 Arithmetic («Sobre la aritmética natural y artificial») en el siglo XX.
76 con la primera descripción de una regla de cálculo. Napier nunca pudo imaginarse la grandeza
Paralelamente, William Oughtred (Eton, 5 de marzo de su invento. Hoy, 400 años después de
de 1574–Albury, 30 de junio de 1660) también em- la publicación del Mirifici Logarithmorum
pezaba a darle vueltas a la invención de una buena Canonis Descriptio, los logaritmos están en
regla de cálculo aunque la publicación del The Circles los libros de texto y ya han «perdido» la
of Proportion and the Horizontal Instrument («Los cír- esencia por la que fueron creados. Sin em-
culos de proporción y la línea horizontal») llegó bargo, son imprescindibles para el cálculo
del área bajo una hipérbola equilátera, o
para la resolución de ciertas ecuaciones
diferenciales propias del siglo XVII…, pero
esto ya es otra historia.

Referencias bibliográficas
BRIGGS, H. (1617), Logarithmorum chilias prima,
Londres.
— (1624), Arithmetica logarithmica, William
Jones, Londres.
BRIGGS, H., y H. GELLIBRAND (1633), Tri-
gonometria britannica, Pieter Rammazeyn,
Gouda.
BÜRGI, J. (1620), Arithmetische und Geometrische
Progress-Tabulen, sambt gründlichem Unter-
richt, wie solche nützlich in allerley Rechnungen
Figura 3. Juan Caramuel y Lobkowitz zugebrauchen, und verstanden werden sol. Praga.

CARLOS DORCE POLO


CARAMUEL, J. (1678), Architectura civil recta y KEPLER, J. (1627), Tabulae Rudolphinae, quibus astronomicae JULIO
2014
obliqua: considerada y dibuxada en el Templo de scientiae, temporum longinquitate collapse restauratio contine-
Ierusalen, Vigevano. tur, Praga.
CARDUCHI, J. (1637), Elementos geometricos de LILLY, W. (1715), William Lilly’s History of his Life and Times,
Euclides philosopho megarense: sus seys primeros from the Year 1602 to 1681, written by himself, in the sixty-
libros, Alcalá de Henares. sixth year of his Age, to His Worthy Friend, Elias Ashmole,
DORCE, C. (2014), «Un paseo histórico por la Esq. Published from the original Ms. 1715, Londres.
invención de los logaritmos», Suma, n.º MUT, V. (1664), Arquitectura militar, Francisco Oliver, Ma-
75, 33-42. llorca.
FEINGOLD, M. (1984), The Mathematicians’ Ap- NAPIER, J. (1619), Mirifici Logratihmorum Canonis Construc-
prenticeship: Science, Universities and Society in tio; et eorum ad naturales ipsorum numeros habitudines; una
England, 1560-1640, Cambridge Univer- cum appendice, de alia aeque praestantiore Logarithmorum
sity Press, Cambridge. Specie condenda, Edimburgo.
GUNTER, E. (1620), Canon triangulorum, sive tab-
NAVARRO-LOIDI, J. (2008a), «El número e en los textos
ulae sinuum et tangentium artifialium ad radium
matemáticos españoles del siglo XVIII», Quaderns
10000,0000. & ad scrupula prima quadrantis,
d’Història de l’Enginyeria, volum IX. 145-165.
William Jones, Londres.
— (2008b), «La Arithmética común y decimal y Algebra
HALLOWES, D. M. (1962), «Henry Briggs,
del P. Hugo Sempil Escocés de la Compañía de
mathematician», Transactions of the Halifax
Jesús», III Jornada d’Història de la Ciència i Ensenyament,
Antiquarian Society, 113-129.
Nova Època/volum 1 (2), 303-310.
HOBSON, E. W. (1914), John Napier and the In-
vention of Logarithms, 1614; a lecture, Cam- VLACQ, A. (1628), Arithmetica logarithmica sive logarithmorum 25
bridge University Press, Cambridge. chiliades tentum, Pieter Rammazeyn, Gouda.
76
KEPLER, J. (1624), Chilias logarithmorum, Caspar — (1633), Trigonometria artificialis, Pieter Rammazeyn,
Chemlin, Marburg. Reproducido en KE- Gouda.
PLER, J., Gesammelte Werke, volume IX, ZARAGOZÁ, J. (1672), Trigonometria española: resolución de
Mathematische Schriften, C. H. Beck’sche triangulos planos y esfericos, fabrica y uso de los senos y los
Verlagsbuchhandlung, München, 1960. logaritmos, Francisco Oliver, Mallorca.

CARLOS DORCE POLO


Facultad de Matemáticas (Universidad de Barcelona)
<cdorce@ub.edu>

EL IMPACTO DE LA INVENCIÓN DE LOS LOGARITMOS EN EL SIGLO XVII

Minat Terkait