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ALUMNA: DIANA LAURA GALLARDO RUIZ

MATERIA: GINECOLOGIA Y OBSTETRICIA II

GRUPO. 8G

PROF: DR. RÓMULO ALMARAZ

ENSAYO: ENDOMETRIOSIS
La endometriosis es una entidad patológica que provoca alteraciones en la calidad de vida
así como en la capacidad reproductiva de la mujer. Su frecuencia es de 7-10% en la población
general, siendo que el 50% de los casos ocurre en mujeres premenopáusicas. Entre el 50.80%
de las mujeres con este diagnóstico presentan algún síntoma de la tríada clásica de dicha
enfermedad: dismenorrea, dispaurenia e infertilidad. Cabe considerar que la endometriosis
afecta a varios grupos de edad. La edad promedio al momento del diagnóstico es a los 16
años.

Se define a la endometriosis como la presencia de tejido endometrial funcional, glándulas y


estroma, fuera de la cavidad uterina, principalmente en ovarios y en la superficie del
peritoneo pélvico, lo cual induce una reacción inflamatoria crónica (Katz VL et. al. 2007).

La fisiopatología y causalidad no se han delucidado por completo, son varias las teorías que
buscan una explicación del origen de dicha enfermedad, destacando la del reflujo menstrual
de material endometriósico (Sampson, 1927).

Entre los factores de riesgo para desarrollar endometriosis podemos encontrar: menarca a
temprana edad, dismenorrea, hipermenorrea, peso elevado, ser de raza blanca. El ejercicio
físico regular ocasiona disminución de estrógenos asociándose a una reducción en el riesgo
de endometriosis.

Los sitios de implantación más frecuentes de encuentran dentro de la cavidad pélvica. Los
ovarios son el principal sitio de afección, dos de cada tres mujeres presenta endometriosis en
este sitio. En la gran mayoría de las mujeres es bilateral. El peritoneo sobre el útero, el fondo
de saco posterior y anterior así como los ligamentos útero sacros son los sitios en frecuencia
que le siguen la endometriosis del ovario.

Broten y colaboradores han enfatizado la importancia de distinguir las lesiones superficiales


como profundas de endometriosis, estableciendo que una lesión profunda debe tener una
penetración mayor a 5mm, y esta traduce una mayor progresión de la enfermedad. Tan sólo
el 10 al 15% de las mujeres con la enfermedad avanzada presenta lesiones rectosigmoideas.
Histológicamente tres son los hallazgos para establecer el diagnóstico histopatológico y son:
la presencia de glándulas endometriales ectópicas, estroma endometrial ectópico y una
hemorragia adyacente al tejido estudiado.
Las pacientes con endometriosis pueden asistir a consulta con multiplicidad de síntomas, la
historia clínica y en el examen físico algunos signos nos pueden orientar la sospecha del
diagnóstico. Sin embargo es importante enfatizar que la endometriosis se puede manifestar
de diferentes e impredecibles maneras, se sabe que aproximadamente una de cada tres
mujeres con endometriosis cursan asintomáticas. La sintomatología clásica es la
dismenorrea, y el dolor pélvico con o sin presencia de dispareunia. No existe una correlación
entre el grado de endometriosis y la sintomatología, variando ésta de una mujer a otra.

El estándar de oro para el diagnóstico de endometriosis es la visualización directa por


laparoscopía o laparotomía, con toma de biopsia y confirmación por examinación
histológica, ya que el diagnóstico puede ser errado hasta en una de cada cinco pacientes.
Sobretodo se recomienda la toma de biopsia en las lesiones atípicas para confirmar el
diagnóstico.

La endometriosis exige un tratamiento debido a que frecuentemente está asociada al dolor


pélvico y a la infertilidad, y además se trata de una enfermedad de carácter progresivo. El
cuadro parece agravarse en el 30-60% de las pacientes a los largo del año siguiente, al
momento del diagnóstico, y en más del 90% de las paciente con endometriosis espontánea a
lo largo de dos años siguientes al diagnóstico. No se puede predecir en que pacientes la
endometriosis va a seguir avanzando. Desafortunadamente la eliminación quirúrgica o la
supresión mediante medicamentos de los implantes endometriósicos con frecuencia sólo
consiguen una remisión temporal de la enfermedad. De hecho la endometriosis se puede
considerar una enfermedad recurrente. El riesgo conocido de recurrencia es del 5% al 20%
anual con una tasa acumulada del 40% al cabo de 5 años.

El manejo médico está diseñado para suprimir la síntesis de estrógenos, inducir la atrofia de
tejido endometrial ectópico o interrumpir el ciclo de estimulación y el sangrado. El
tratamiento médico se basa en la alteración hormonal del ciclo menstrual por medio de
anticonceptivos orales, generar un estado de pseudo menopausia con la utilización de
agonistas de (GnRH) o causando anovulación crónica por medio de danazol o progestágenos.
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