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FACULTAD DE INGENIERIA Y ARQUITECTURA

CARRERA PROFESIONAL DE ARQUITECTURA

TEMA:
Vivienda Social

ASIGNATURA: DISEÑO I

DOCENTE: CAMPANA ZAPATA, JOSE


ENRIQUE

ALUMNO: MEDINA ZAMORA, MAYRA


YOSMARA

CÓDIGO: 016100964E

CUSCO - PERÚ
Abril de 2019
INTRODUCCIÓN:
El tema de la vivienda social, nacido a inicios del siglo XX conjuntamente con el
movimiento moderno, tuvo como base la investigación teórica y empírica en el campo
del diseño arquitectónico y urbano. Sin embargo, la vivienda de interés social que ha
caracterizado el panorama de los países latinoamericanos a partir de la segunda mitad del
siglo XX se ha divorciado de la investigación científica y responde por entero a intereses
utilitarios y económicos.
Perú se ha posicionado en la última década como el país sudamericano con mayor índice
de crecimiento económico; sin embargo, este crecimiento no es percibido equitativamente
por toda la población.
El problema de desigualdad económica y social, es uno de los principales factores que
promueve el proceso de migraciones internas del campo a las ciudades, lo cual ha
incrementado el problema de déficit habitacional, tanto cuantitativo como cualitativo. En
el Perú, la necesidad de mejoramiento de la vivienda, el llamado déficit cualitativo, es un
elemento sustancial del problema de la vivienda, afectando al 74 por ciento de la
población. Es decir, en una gran mayoría de casos las viviendas ya existen, pero las
condiciones de habitabilidad son inadecuadas. En esta situación se ven afectadas
principalmente las personas con menores recursos económicos, quienes no pueden
acceder fácilmente a una vivienda de calidad. Han existido en el mencionado período
algunos ejemplos paradigmáticos vinculados a concursos de diseño destinados a la
vivienda de interés social, de cuyas experiencias de desarrollo en el tiempo hay mucho
que aprender con vistas a mejorar la calidad de la vivienda futura para sectores
poblacionales de escasos recursos. Tal es el caso de las unidades vecinales de Mariscal
Gamarra (Cusco) Matute, (Lima) Mirones(Lima), y Rímac (Lima) 1946, también los
proyectos PREVI Lima (1965) y Elemental Chile (2002). En el país se han planteado
políticas de vivienda a lo largo del tiempo en respuesta a esta problemática y a partir del
año 2002 se viene desarrollando el Programa “Techo Propio”, administrado por el Fondo
MIVIVIENDA y el cual se encuentra vigente actualmente.

OBJETIVO:
El objetivo a alcanzar en la presente monografía es el de dar a conocer al lector acerca de
la vivienda social en el Perú.
Con que proyectos se inició, en que años, que tipologías usaban, etc.
VIVIENDA SOCIAL

La vivienda es la unidad básica de la ciudad, es el espacio principal donde los individuos


desarrollan sus actividades cotidianas y de la cual depende principalmente su desarrollo
como ciudadanos. Sin embargo, no es correcto hoy en día ya entender a la vivienda
únicamente como el espacio contenido entre muros y techado donde habitan las personas;
las viviendas se extienden a otros espacios de la ciudad como áreas verdes y
equipamientos que son complementarias a esta edificación básica para el
desenvolvimiento en el día a día de los seres humanos. A partir de esta monografía se
busca establecer para la presente investigación un concepto de vivienda social – o
vivienda de interés social – que logre englobar las distintas consideraciones que se deben
tener al momento de su planteamiento. En principio es necesario establecer las
características sobre la edificación básica habitable donde vivirán las personas.

Todo ser humano independientemente de su condición socioeconómica tiene derecho a


una vivienda digna, tal como señala la Constitución de diversos países. Por concepto de
vivienda digna se entenderá un espacio óptimo para habitar; Beatrice Rosahn (1957)
menciona que se trata de “un ambiente fisiológico que regule la iluminación, humedad,
sonido, temperatura y ventilación, y también un ambiente social que promueva seguridad
emocional y asegure la privacidad de la familia y del individuo.” (Rosahn, 1957). Este
espacio debe contar con buena calidad arquitectónica y ser desarrollado con materiales
que no perjudiquen la salud de las personas que en él habiten. Se entenderá entonces que
básicamente la vivienda deberá contar con los cerramientos mínimos necesarios en el
espacio: puertas, ventanas y techo terminados. Esta construcción mínima deberá llevarse
a cabo con los materiales óptimos que satisfagan las necesidades de la familia
dependiendo de las condiciones climáticas donde habiten, y que no sean perjudiciales
para su salud. Además de ello, cuando se mencionan las condiciones de habitabilidad de
una vivienda se entiende que debe contar también con los servicios básicos de agua,
desagüe y electricidad; y en caso no puedan contar con una conexión a las redes
principales, se deberá proveer de una solución alterna de correcto funcionamiento.

CARACTERIZACIÓN Y EVALUACIÓN DE LOS CASOS DE ESTUDIO:


A inicios del primer gobierno de Fernando Belaunde Terry, el Perú tenía un déficit de
casi un millón de viviendas. Para superarlo, era necesario construir y habilitar 70 mil
viviendas populares por año durante tres décadas, lo que suponía una movilización de
recursos sin precedentes. Apenas asumió la presidencia, Belaunde constituyó la Junta
Nacional de Vivienda, para administrar los programas de vivienda de interés social.
A su iniciativa se deben la creación de la Corporación Nacional de la Vivienda, el plan
de “unidades vecinales” considerado un modelo Latinoamericano.
La Junta Nacional de Vivienda tuvo el encargo de culminar las obras iniciadas en
administraciones anteriores como las unidades vecinales de Matute, Mirones y Rímac en
Lima y Mariscal Gamarra en Cusco.
El presidente Fernando Belaunde puso en funcionamiento el banco de materiales, el cual
otorgo créditos para estos conjuntos populares por un monto aproximado de 45 mil
millones de soles anuales.
Entre el periodo 1963-1968 las inversiones realizadas superaron los 2.300 millones de
soles, se atendieron 27.000 viviendas con obras de saneamiento en barrios populares, se
construyeron 32.000 viviendas (38% en provincias). Nunca antes se había realizado
proyectos de vivienda de interés social en tal magnitud.
Las “unidades vecinales”, se inspiraron en una idea británica: la “ciudad jardín”. En la
versión peruana, conjuntos de mediana altura, apostados en el perímetro de un gran
terreno, cuentan con parques, campos deportivos, escuela, centro comunitario, iglesia,
etc., Al quedar el automóvil limitado al estacionamiento periférico, las familias y los
niños recorren los vecindarios libres de peligro. Producen un hábitat agradable en el que
las áreas verdes compensan adecuadamente la densidad de los multifamiliares.

UNIDAD VECINAL MARISCAL GAMARRA


La Unidad Vecinal Mariscal Gamarra de Cusco fue construida en el primer gobierno del
presidente y arquitecto Fernando Belaunde Terry, entre los años 1963 a 1968, esta unidad
al igual que las demás unidades vecinales fue inspirada en una idea británica: la “ciudad
jardín”, la cual consiste en proyectar unidades vecinales que se caracteriza por tener
alrededor de estas pequeñas vegetaciones; el crecimiento de los espacios urbanos se
realiza de manera moderada. Las dimensiones de una ciudad jardín por lo regular no son
muy grandes, es lo apropiado para que las autoridades tengan cierto control sobre sus
pobladores y puedan darle mantenimiento con cierta regularidad.

Esta unidad vecinal cuenta con 21 bloques, los cuales están agrupados de a dos, a
excepción de uno que se encuentra solo, estos bloques fueron construidos en diferentes
etapas (para ser exactos en ll etapas).

Las medidas de dichos bloques varían de acuerdo a la etapa de construcción tanto como
al tipo, puesto que los bloques de tipo B son considerablemente más grande que los del
tipo A.
UNIDAD VECINAL ‘MATUTE’
La Unidad Vecinal Matute es uno de los primeros conjuntos residenciales proyectados en
Latinoamérica. Fue proyectado en 1952 por el arquitecto Santiago Agurto. Entre 1953 y
1954 se construyó una primera etapa según el plan original, pero terminada esta fase se
frenan las obras. Una década más tarde, se le encarga al joven arquitecto Enrique Ciriani
terminar el conjunto.
La tesina tiene tres objetivos principales. El primero es presentar el trabajo del Arq.
Santiago Agurto y la posterior intervención del Arq. Enrique Ciriani. En segundo lugar,
está el reconstruir, mediante el redibujo y el levantamiento en tres dimensiones, los
edificios que conforman la UV, tanto en la versión original como en la construida. Por
último, analizar las soluciones generadas con 10 años de diferencia en un mismo conjunto
habitacional y la forma en que estas se relacionan.
LA UNIDAD VECINAL DE ‘MIRONES’
En 1955 se crea la Unidad Vecinal Mirones, su construcción estuvo a cargo del arquitecto
Santiago Agurto, a su vez que se construyó esta, también se construyeron las Unidades
Vecinales de Angamos y Miraflores (en el distrito de Miraflores), la Unidad Vecinal
Matute (en La Victoria) y para después seguir con la Unidad Vecinal del Rímac (en el
distrito del mismo nombre).
Las Unidades Vecinales son divididas en Bloques y cada bloque tiene una letra para
reconocer las viviendas, un bloque puede estar compuesto por distintas casas en una
manzana o también un bloque puede ser un edificio dividido en departamentos.

UNIDAD VECINAL DEL RÍMAC


Fue durante el gobierno del Arq. Fernando Belaunde (1963-1968), que Enrique Ciriani
interviene en el desarrollo de nuevos edificios de viviendas que complementen la zona
que había sido construida, siguiendo el plan urbano propuesto por Agurto.

Con esta oportunidad y con Belaunde como jefe de Estado, Ciriani se permitió la
propuesta de bloques de vivienda donde otorgaba arquitectura de innovadora calidad
espacial. Dichos edificios, a diferencia de los de Agurto que contaba con cuatro pisos,
proponía bloques de viviendas de cinco niveles conformados por un flat en el primero y
dos dúplex en los niveles superiores. Este apilamiento le permitía otorgarles a aquellas
familias que no tenían sus hogares a nivel de la calle, en los dúplex, un espacio a doble
altura, como una suerte de patio, como extensión de la zona destinada a la cocina.

Estos nuevos bloques de vivienda limpios, libres de ornamentos en sus superficies,


contaban con una circulación vertical que se desprendía del volumen y se configuraba
como un elemento casi escultórico, del cual nacían corredores en el segundo y cuarto
nivel para el acceso a las viviendas tipo dúplex. Además, estas escaleras modulaban
longitudinalmente tramos de este bloque residencial.

PREVI Lima
PREVI [proyecto de vivienda experimental], fue concebido en Lima a mediados de la
década de 1960. En 1965 el presidente de Perú, el arquitecto Fernando Belaunde Terry
inició una serie de consultas para explorar nuevas formas de controlar el flujo de personas
migrantes que llegaban a la ciudad y evitar la propagación de proyectos de auto-
construcción en los barrios informales en Lima. El Gobierno y el PNUD [Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo] convocaron al arquitecto inglés Peter Land para
que asesorase las políticas de vivienda social a través del Banco de la Vivienda del Perú.
De esta convocatoria surgió la forma inicial del PREVI con sus tres proyectos piloto, los
cuales intentaban enfrentar el problema de la vivienda desde perspectivas
complementarias. Las propuestas se presentaron al PNUD en 1966 y fueron aprobadas en
1967. Los trabajos se iniciaron en 1968 con la intención de llevar a cabo tres proyectos
piloto en tres años.
En el concurso participaron 13 arquitectos internacionales invitados, que fueron: Toivo
Korhonan, Charles Correa, Christopher Alexander, Iniguez de Ozono & Vázquez de
Castro, Georges Candilis, Alexis Josic, Shandrach Woods, James Stirling, Esquerra &
Samper, Aldo van Eyck, Kikutake, Kurokawa & Maki, Svenssons, Hanson & Hatloy,
Herbert Ohl, Atelier 5 5. (José Antonio Coderch era uno de los miembros del jurado.) El
jurado se reunió en 1969 y se eligieron tres proyectos ganadores de los 13 arquitectos
internacionales; Kikutake-Kurokawa-Maki; Atelier 5 y Herbert Ohl.

Según Huidobro, Torres y Tugas, entre los conceptos propuestos por las bases del
concurso estaban la racionalización, modulación, tipificación, crecimiento progresivo,
flexibilidad y función. Cada tipología propuesta por los arquitectos de ambos concursos,
planteaba versiones distintas para diferentes grupos familiares: las casas debían alojar de
cuatro a seis personas en una primera etapa, y de ocho a diez personas en una segunda,
para lo cual cada proyecto proponía su sistema de crecimiento.

El proyecto se inició en 1965 y terminó en 1973. El gobierno peruano proporcionó los


fondos para la construcción y el terreno y los actores locales; la ONU y el PNUD corrían
con los gastos del apoyo técnico, el personal internacional y los costes del concurso
internacional. El proyecto consiste en un nuevo barrio de casas de bajo costo construidas
por contratistas
Según Land, quien fue el director del proyecto para la ONU, el barrio era experimental
porque estaba basado en la concepción de soluciones de baja altura y alta densidad y
constituía un modelo para la futura expansión de la ciudad, y también porque se componía
de casas con patio que podían crecer, contenía diferentes formas de agrupaciones
habitacionales dentro de un plan general con una propuesta paisajística, el entorno del
barrio era totalmente peatonal y a escala humana, e introducía nuevos y mejores métodos
de construcción. Este experimento es piloto en Latinoamérica y sirvió de ejemplo a otros
países para resolver algunos de los problemas de vivienda en sus ciudades. La experiencia
ha generado impacto positivo, tanto en la dinámica social como en los costos, lo cual
denota satisfacción de las necesidades y expectativas de los habitantes, en opinión de los
autores consultados.
Entre las consideraciones más relevantes derivadas de la evaluación de este caso pueden
mencionarse la localización del proyecto alejado de la ciudad, lo que provocó su
crecimiento expansivo y el proceso de conurbación, el diseño de los espacios públicos
vinculados a las circulaciones peatonales que favorece el intercambio social y la
apropiación de los habitantes, y el uso de especies nativas en los espacios verdes que
facilitan su conservación, con independencia del aporte posterior de los residentes. Sin
embargo, el jardín no delimitado fue ocupado con construcciones que afectaron el entorno
urbano. La solución inicial a partir de viviendas de baja altura permitía el logro de altas
densidades. No obstante, la falta de orientación y control en el crecimiento progresivo de
las viviendas ha ocasionado un excesivo desarrollo en altura (cinco plantas) con riesgos
estructurales y afectaciones al ambiente interior, llegando al hacinamiento. Por otro lado,
la variedad de soluciones habitacionales concebidas desde la etapa inicial permitió la
adecuación a los requerimientos familiares y evitó la monotonía urbana. Sin embargo, la
falta de orientación y control en su transformación progresiva afectó la imagen del barrio.
Otro problema detectado consistió en que las terrazas concebidas como elementos para la
futura ampliación de las viviendas contribuyeron al crecimiento excesivo en altura. Los
patios, inicialmente concebidos para favorecer las condiciones ambientales interiores, se
han ido reduciendo como consecuencia de las acciones progresivas posteriores de los
usuarios. A pesar de no haber sido concebido en el proyecto original, el espacio
productivo apareció en las viviendas, para lo cual resultan más favorables las que tienen
doble acceso.

EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA EN EL PERÚ

Con la finalidad de describir el problema de la vivienda en el Perú se presenta a


continuación la descripción del Parque Habitacional, el Perfil habitacional, el Déficit
habitacional, y la Producción habitacional.

Parque habitacional

Según el Censo de 1993, el total de viviendas particulares, (17) alcanzó en el Perú la cifra
de 5.099.592 unidades habitacionales. Esta cifra muestra, en relación con la obtenida en
el Censo de 1981, un crecimiento anual de 121.249 unidades con ocupantes presentes.
Del total de viviendas, el 80% han sido autoconstruidas,(18) esto es, fueron producidas al
margen de la formalidad y carentes de condiciones mínimas de habitabilidad.
A nivel departamental, el mayor porcentaje de viviendas con ocupantes presentes se
encuentra en el departamento de Lima (28,3%) (19) siguiéndole en importancia los
departamentos de Puno (6,1%), Piura (5,9%), Cajamarca (5,7%), La Libertad (5,6%),
Cusco (5,0%) y Junín (4,8%).

Perfil habitacional

De las características predominantes de la vivienda en el Perú se puede identificar el perfil


habitacional:

Tipo de vivienda: casa independiente 87,3%. Área de ubicación: proporción de 2 a 1 a


favor del ámbito urbano, 17,9% en pueblos jóvenes. Régimen de tenencia:
mayoritariamente propietarios 87,3%. Número de habitaciones: 45,0% del total de
viviendas cuenta con 2 ó menos habitaciones. Materiales: en paredes exteriores: 41,5%
en ladrillo o bloque de cemento, 41,2% adobe o tapia; en techos: 34,0% de calamina o
fibra de cemento, 29,3% en concreto armado; en pisos: 45,5% de tierra, 37,2% de
cemento. Servicios domiciliarios: Abastecimiento de agua mediante red pública dentro
de la vivienda, 60,8%; servicios higiénicos con red pública dentro de la vivienda, 45,1%;
alumbrado eléctrico, 69,6%.

Déficit habitacional

Respecto al déficit habitacional no existe una cifra de común aceptación, por la poca o
nula importancia que se le ha venido dando al estudio del tema habitacional en nuestro
país. El mayor esfuerzo ha sido elaborado por el INEI a través de los Censos Nacionales
de Población y Vivienda y de la Encuesta Nacional de Hogares, esfuerzo que no ha sido
complementado con estudios de mayor nivel de desagregación y no se valora en su
verdadera dimensión la importancia de contar con información actualizada y no existe la
voluntad política para realizar un nuevo Censo, por ello no se considera en el Presupuesto
Nacional recursos para tal fin.
Se estima que el déficit habitacional para el año 2000 ascendía a 1.233.000 viviendas,
correspondiendo a viviendas faltantes 326.000 (26%), bajo el supuesto de una vivienda
por cada hogar (déficit cuantitativo), y 907.000 (74%) a viviendas existentes pero
inadecuadas por características físicas y de hacinamiento (déficit cualitativo). El déficit
cuantitativo reflejaría el número de viviendas nuevas que se necesitarían; el déficit
cualitativo, el número de viviendas que necesitarían ser sustituidas, ampliadas,
remodeladas o rehabilitadas. Los mayores niveles de déficit cuantitativo y cualitativo por
características físicas se concentran en los departamentos de Lima 40,9%, Puno 6,6%,
Cusco 5,4%, Callao 4,8%, Junín 4,8% y el resto (37,5%) en 19 departamentos. (Ver
cuadro N(cid:176)2)

Producción habitacional primaria: Suelo

Disponibilidad del suelo: En nuestro país, el suelo para usos residenciales puede resultar
siendo escaso o abundante, dependiendo del tipo, tamaño o configuración de la ciudad o
sector urbano en el que se pretenda edificar.

Patrones de ocupación: Los patrones de ocupación del suelo residencial, según tipo de
poblamiento, tenencia y nivel de habilitación se pueden agrupar en dos:

- Invasión – formalización – urbanización progresiva,

- Urbanización previa – adquisición – inscripción registral.

El primero de los patrones prima a nivel nacional, con la consiguiente carencia


mayoritaria de derechos de propiedad reconocibles, insuficientes e inacabadas obras de
urbanización. Este patrón se repite a lo largo del territorio nacional, con la consiguiente
extensión urbana de los centros de población hacia las faldas de los cerros, márgenes de
los ríos, terrenos eriazos y terrenos de cultivo.

Marco normativo: Mientras el uso del suelo urbano para fines residenciales está
supeditado a las normas de zonificación, el uso del suelo no urbano está supeditado a las
normas de zonificación e integración al área urbana y a la habilitación urbana. Estas se
recogen en los Planes Urbanos, Reglamento Nacional de Construcción, Código del Medio
Ambiente y otras normas afines, como la Ley General de Habilitación Urbana y los
reglamentos provinciales aprobados mediante ordenanzas municipales. Las últimas
modificaciones a la Ley General de Habilitaciones Urbanas N(cid:176)26878, posibilitan
la expansión del suelo urbano, y la sobre densificación. Actualmente "se pueden ejecutar
proyectos en área de expansión urbana, en zonas periféricas, en zonas donde se sustituyan
áreas urbanas deterioradas, en islas rústicas, o en áreas donde se realicen proyectos de
renovación urbana".

Producción habitacional secundaria: Viviendas

Modalidades productivas:

La producción habitacional es mayoritariamente informal en nuestro país, está ajena a las


formalidades administrativas y exigencias tecnocráticas. Como ya se ha indicado, durante
el período intercensal 1981 – 1993, se han construido en promedio 121.249 viviendas por
año, siendo éstas, en su mayoría, construidas por el "sector social" y carentes de
condiciones de habitabilidad, es decir, viviendas improvisadas, las no construidas para
vivienda o similares han crecido en 14,2% en promedio, durante el periodo intercensal,
específicamente, las viviendas improvisadas, es decir aquellas construidas con materiales
ligeros (estera, caña chancada) o de desecho (cartón, latas, etc.) o con ladrillos
superpuestos, se han incrementado de 28.667 en 1981 a 179.264 en 1993, es decir, 6,2
veces; esto grafica dramáticamente la precarización de la vivienda producida en dicho
período; la masiva inmigración del campo a la ciudad y la inexistencia de una oferta
formal comercializable de viviendas, concordante con los niveles de ingreso y
expectativas poblacionales, ha propiciado la autoconstrucción informal. Las condiciones
de la vivienda autoconstruida causa elevadas tasas de morbilidad y mortalidad infantil
(infecciones agudo-respiratorias y diarreicas), violencia familiar, costo excesivo.

Durante décadas, hasta mediados de los noventa, la oferta formal comercializable, más
preponderante por sus volúmenes, ha estado a cargo del Estado: barrios fiscales, barrios
obreros, unidades vecinales, conjuntos habitacionales, conjuntos residenciales,
urbanizaciones populares de interés social, lotes tizados, lotes con servicios, etc. En lo
que respecta al proceso de producción residencial formal, a cargo del sector privado,
habría que hacer una diferenciación entre los hogares que contratan pequeñas o
microempresas para la construcción de su vivienda unifamiliar y el grupo de
desarrolladores inmobiliarios que edifican viviendas para su colocación en el mercado.
Este último es bastante incipiente, debido, entre otras razones, a la no- incorporación de
los necesitados a la economía de mercado, a la desequilibrada relación calidad – precio,
y al actuar del beneficiario condicionado a la existencia de regímenes promocionales. A
título referencial se puede señalar que, en Lima Metropolitana, se concentra el 29% de la
población nacional y es el mercado inmobiliario más activo; la oferta formal
comercializable durante los años 1999, 2000 y 2001 fue de 4998, 5266 y 5138 viviendas
respectivamente. Esta producción formal representa sólo el 4,2% con respecto al
promedio anual de viviendas particulares con ocupantes presentes "construidas" durante
el período 1981–1993. La oferta formal de viviendas durante el año 2001 en Lima
Metropolitana, se caracteriza por el predominio de viviendas multifamiliares sobre
unifamiliares, tanto en unidades como metros cuadrados construidos: diez unidades de
departamentos por una de casa construida; precio medio unitario de la oferta de casas, US
$ 52.647, con un área promedio de 93 m2 y un precio promedio por metro cuadrado de
US $ 385; precio medio unitario de la oferta de departamentos US $ 64.621, con un área
promedio de 105 m2 y un precio promedio por metro cuadrado de US$ 565. La mayor
frecuencia se presenta en los rangos de precio de US$ 20.001 a 30.000 dólares (23,7%).

Marco normativo:

El diseño, licencia, ejecución y conformidad de obra, declaratoria de fábrica y


administración de las edificaciones están supeditados a las normas técnicas y
administrativas recogidas en el Reglamento Nacional de Construcciones, en la Ley de
Regularización de Edificaciones, procedimiento para la declaratoria de fábrica y del
régimen de unidades inmobiliarias de propiedad exclusiva y de propiedad común, en
Ordenanzas Municipales, Decretos y Resoluciones de Alcaldía.

Rol del Estado: En febrero de 2002, el gobierno difunde un documento (22) en el que
fundamenta los criterios, conceptos, que guiarán su accionar en materia de vivienda,
mencionan que "las políticas en épocas pasadas, que consideraban a la vivienda como un
derecho, terminó asignando al Estado un rol asistencialista y ejecutor directo de los
productos habitacionales".
Se propone que "si bien se considera a la vivienda como un bien de innegable connotación
social, se destaca como un artículo inmerso en el espacio donde se desarrolla la economía
de mercado", en la búsqueda del "equilibrio" entre las responsabilidades del sector
público y privado "el Estado asume un rol normativo, facilitador y promotor de la
actividad privada orientado a la creación de un mercado de viviendas que satisfaga de
forma sostenible y permanente las necesidades habitacionales de la población,
estableciendo las condiciones para que las familias, cualquiera sea su condición
económica, tengan acceso a las oportunidades que el mercado les brinda. En este último
aspecto le corresponde al Estado un rol subsidiario y complementario"; el mercado
manda.

POLÍTICA DE VIVIENDA ACTUAL

La política de vivienda actual se caracteriza por la centralización de programas destinados


tanto a la construcción de nuevas viviendas para sectores medios vía el Fondo Mi
vivienda, el mejoramiento de la vivienda, con muy poco alcance tanto por la poca difusión
como por el bajo presupuesto asignado, al Banco de Materiales, y por último el Programa
de Mejoramiento Integral de Barrios, que permite la construcción de obras urbanas, y
además brinda trabajo a aquellos vecinos que se encuentran en condición de desocupados.

Fondo Mivivienda

Es la principal institución pública a cargo de los programas de asistencia para el acceso a


vivienda. Fue creada con los objetivos de promover:
El acceso a viviendas (nuevas), y El ahorro con este fin. Provee acceso al mercado
hipotecario a aquellos segmentos de la población con escasa participación en dichos
mercados.

Productos del Fondo Mivivienda (FMV)

• Crédito Mivivienda:

Es un producto hipotecario cuyo objetivo es incrementar la demanda por viviendas


mediante tasas de interés por debajo de las de mercado para segmentos de ingresos medios
y bajos. El FMV provee créditos de manera indirecta –otorgados a los participantes a
través de los intermediarios financieros (banca privada comercial) y manejados por ellos,
a tasas de interés menores a las de mercado- Premio del Buen Pagador. Así mismo, el
FMV provee los fondos y asume parte del riesgo con la banca comercial: 1/3 del riesgo y
tiene orden de prelación último en caso de liquidación de activos. Los precios de las
viviendas pueden ser de hasta US $ 30.000.

• Techo Propio:

Es un subsidio directo a la demanda diseñado para promover la tenencia de casas nuevas


entre los hogares de bajos ingresos.

-Con fines de renovación urbana se financian viviendas con equipamiento adecuado.

-Techo Propio provee subsidios directos (Bono Familiar Habitacional – BFH) a los
hogares pobres considerados "elegibles" que decidan comprar una vivienda nueva.
-Se dan dos montos de subsidios, dependiendo del precio de la vivienda: a) US$3.600
para viviendas hasta por US$8.000; y, b) US$1.800 para aquellas entre US$8.001 y
US$12.000. Sin embargo, sólo el primer monto es demandado en el mercado.

-Los subsidios deben ser acompañados de un crédito hipotecario a través de la banca


comercial, cuando sea necesario. Los criterios de elegibilidad para los subsidios son:
- El proceso de selección determina qué hogares obtienen el subsidio basado en criterios
socio económicos, los cuales se usan para determinar un puntaje para cada familia
postulante.
- De acuerdo al número disponible de BFH (disponibles en cada convocatoria del
programa), todas las familias con los mejores puntajes son automáticamente
seleccionadas para recibir el subsidio.
- Los postulantes pueden participar las veces que deseen, siempre y cuando satisfagan los
criterios de elegibilidad.

Particularidades del producto Renovación Urbana

-Flexibilidad en la asignación [6 modalidades de aplicación].


-Flexibilidad en el uso de la tierra [construir sobre terrenos ocupados o edificaciones
existentes].
-Cooperación y mejora del poder de negociación con los gobiernos municipales.
-Compromiso con los moradores.

Estrategia: Segmentación del mercado hipotecario.

Banco de Materiales (BANMAT)

El Banco de Materiales fue creado en 1980. A partir de 1993, se plantea como objetivo
principal la construcción de viviendas en pueblos jóvenes, sus fondos provienen de un
fondo rotativo originado con los aportes del FONAVI, ENACE, MIVIVIENDA, entre
otros. Se orienta a los Niveles Socio-Económicos más bajos, otorga créditos bajo dos
modalidades: (i) Vivienda Progresiva [individual] (ii) Vivienda Básica [grupal]. Su
finalidad no es tanto la adquisición de vivienda nueva sino mejoramiento o ampliación.
Los créditos se dan, por tanto, por montos más bajos (US$1.000 – US$10.000) y a plazos
menores (8 – 15 años). La tasa de interés está alrededor de 9% anual en Soles (moneda
local).
En los años 1990-2000 desarrolló un masivo programa de apoyo a la autoconstrucción de
viviendas siendo sus modalidades principales:

-"Inicio solo": cuyo monto ascendió a 1.600 dólares (equivalente en moneda local),
incluyendo materiales y mano de obra, asistencia técnica, tarrajeo y pintado de fachada,
puerta y/o ventana metálica, en este caso el monto cubría una o dos habitaciones desde el
cimiento hasta dejar lista para el techo un área aproximada de 36 a 40 m2.

-"Techo solo": con un monto similar al anterior (1.600 dólares, equivalente en moneda
local) incluyendo materiales, mano de obra y asistencia técnica, el monto alcanzaba para
techar un área aproximada de 60 a 70 m2.

- "Inicio con techo o módulo cerrado habitable": cuyo monto ascendió a 2.300 dólares
(equivalente en moneda local), alcanzaba para materiales, mano de obra y asistencia
técnica; la obra incluye levantar desde el inicio, techar un área de 36 a 40 m2 (2
habitaciones), tarrajeo, pintado de fachada, puerta y/o ventana metálica.

Los plazos de pago fueron de hasta 5 años; una limitación de las modalidades antes
descritas es que el BANMAT solo apoya construcciones en primera planta, descartándose
la densificación como línea de apoyo principal.
A fines de los años 1990 el Banco de Materiales fue progresivamente desnaturalizando
sus fines iniciales; se le añadió funciones vinculadas al apoyo a locales comunales de
organizaciones sociales como Comedores Populares y Clubes de Madres, infraestructura
de microempresa, locales comerciales en mercados y hospedajes para turismo, con visos
de manipulación política, los mismos que fueron captados por la población beneficiada,
organizándose en "Comités por el No Pago", es por ello que en octubre de 2002 solo
contaba 14 millones de dólares disponibles, siendo su cartera de créditos de 1.000
millones de dólares, siendo el índice de morosidad superior al 80%.

• Programa de Mejoramiento Integral de Barrios/Mi Barrio

Este programa está orientado a mejorar el entorno habitacional (de la casa para afuera) y
condiciones de vida de barrios urbanos marginales.
Permite en Barrios Urbano-Marginales la construcción de obras de infraestructura urbana,
servicios de agua y desagüe, pistas, veredas, construcción de servicios comunales y áreas
verdes, entre otros.
El financiamiento opera con el Bono de Mejoramiento Barrial, que otorga el gobierno
central, (se conoce que el Banco de Materiales cuenta con US $ 12 millones para este fin),
además del cofinanciamiento con la municipalidad y la Organización Comunitaria,
siguiendo la siguiente estructura.

La principal dificultad de este programa, son los pocos recursos que cuenta la entidad
estatal (Banco de Materiales) frente a las ingentes necesidades de los pueblos, el esquema
de ejecución, el alto nivel de subsidio (85%), y el elevado número de beneficiarios.
Actualmente esta entidad atraviesa severas restricciones financieras para continuar con
estas intervenciones.

CONCLUSIONES:
 El problema de la vivienda en el Perú se debe subsanar inicialmente desde un
nivel más profundo de desarrollo de políticas del Estado. Siendo más del 60%
del déficit habitacional dentro del sector urbano, y mucha de esta problemática
ocasionada por la constante migración, se debe asegurar que las personas puedan
permanecer en su lugar de origen contando con la correcta atención a sus
necesidades para no sobre-poblar las ciudades y aumentar el problema del déficit
habitacional.
 La vivienda social se puede dar como un laboratorio donde experimentar sobre
nuevas modalidades de diseño, sistemas constructivos, materialidad y maneras
de vivir de la sociedad moderna. No se debe limitarse a entenderse como una
solución meramente para las personas con pocos recursos económicos y
dándoles la solución más simple posible.
BIBLIOGRAFIA:

 http://www.redalyc.org/html/3768/376839863007/

 https://elcomercio.pe/noticias/unidades-vecinales?ref=ecr

 http://quaderns.coac.net/es/2013/05/previ-lima/

 http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0250-
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 http://revistainvi.uchile.cl/index.php/INVI/article/view/333/877

 https://upcommons.upc.edu/bitstream/handle/2117/87782/MEZA_TESIS_MAS
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