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1. Eje del café y las casas comercial.

El café ha sido de valiosa importancia para la economía venezolana, en sus inicios ayudó a
incrementar los ingresos nacionales gracias a la demanda del producto. Venezuela fue un gran
exportador de café y cacao durante los primeros años del siglo pasado, marcando una pauta especial
gracias a su calidad de renombre internacional. Sin embargo con el proceso petrolero poco a poco
fue reduciendo su área de siembra.

El café cambió favorablemente las condiciones de vida de los pueblos andinos


especialmente de Mérida, mejorando todos los aspectos sociales y de infraestructura del estado,
abriendo caminos y canales fluviales; así como el comercio e intercambio con el puerto de Maracaibo
a través del cual se exportaba el producto a Europa y Norteamérica para luego regresar los
agricultores con productos y tecnologías importados de esas naciones.

La expansión del cultivo del café en Venezuela, se inscribe dentro de un escenario de


grandes cambios en la producción y el consumo. Desde inicios del siglo XIX el consumo mundial de
café se había incrementado rápidamente, especialmente en Estados Unidos, que importaba a
principios del siglo unos 100.000 sacos anuales, menos del 10% de consumo mundial, elevándose
al 30% entre 1855-1859 y al 40% entre 1880-1890. Notables crecimientos del consumo también se
observaban en Alemania y Francia.

2. Crisis mundiales y sus efectos sobre los precios del café siglo XIX.
La crisis de 1825, que deprimió económicamente a la Gran Bretaña, redujo el precio del
quintal de café en Venezuela de 11 pesos en 1825 a 7,50 en 1827, cuando el peso del quintal
oscilaba entorno a los 9 pesos. Entonces, muchos productores prefirieron dejar perder los frutos
sobre los arbustos del café.
La crisis de 1836, provocada por la desmedida exportación de oro de Inglaterra a los Estados
Unidos. Y las medidas tomadas por el Banco de Inglaterra para frenarla, así como sus efectos sobre
el mercado financiero de Nueva York, trajeron consigo el derrumbe de los precios del café‚ en los
años sucesivos, hasta principios de 1840.
La crisis de 1857, que afecto a Inglaterra, Francia y los Estados Unidos, iniciada a raíz de la
disminución de los beneficios de la exportación de las minas de oro de California y de Australia y de
ciertas líneas de ferrocarril, por cierto crisis ocasionó en Venezuela la caída de los precios del café‚
en un 20 por ciento, del azúcar en un 50 por ciento y de los cueros en un 70 por ciento. El cierre casi
total del mercado exterior para las exportaciones venezolanas dejó como saldo una balanza
comercial desfavorable y un aumento en la deuda, tanto interna como externa.
La crisis de 1882, iniciada con la quiebra financiera de la Unión Genérale francesa, difundiéndose
sus efectos negativos a muchos otros bancos e industrias europeas, sacudió a la bolsa de Nueva
York entre 1882 y 1884, lo que llevó a la quiebra a 404 bancos. Sus consecuencias fueron
desastrosas para la economía venezolana: baja en los precios internacionales del café‚
disminución del numerario circulante y, particularmente, de los ingresos por derechos de
importación que, según la Memoria de Hacienda 1884-85, " constituye la primera base de
existencia del Tesoro Público" La crisis de 1890, que estallo en París con el escándalo de Panamá
y del ring del cobre, llevó a la quiebra parcial a la Casa Baring Brothers, removió al mercado
financiero francés, inglés, italiano y estadounidense. Y se extendió hasta 1896, cuando se presento
una severa crisis mundial de la sobreproducción de café‚ particularmente por la intensa
competencia del café‚ brasileño. En Venezuela, estas crisis provocaron una drástica reducción de
los precios de exportación del café‚, que duró hasta 1908. Además esos años fueron aciagos para
el país, ya que además, según R. J. Velázquez (1973), se produjeron dos revoluciones, un ataque
de viruela, una plaga de langostas y una larga sequía. La baja de los precios del café‚ hizo perder
el crédito internacional del país, y ocasionó la paralización de las aduanas y una drástica reducción
en las ventas que llevó a la quiebra a muchos comerciantes. A finales de 1898, ante la gravedad
de la crisis, el gobierno de Andrade sometió a la Cámara de Comercio de Caracas tres soluciones
para superarla: la emisión de papel moneda, la acuñación de monedas de plata y el incremento de
un 25% en las tarifas de aduana. Prudentemente, la Cámara escogió la tercera medida.

3. Proyecciones hacia la gran depresión del 1929-1933.


Los años veinte fueron buenos para los Estados Unidos, como dice Galbraith, “los más ricos
se enriquecieron mucho más deprisa que los pobres dejaron de serlo”. Además los norteamericanos
desplegaron un asombroso afán de enriquecerse rápidamente y con un mínimo esfuerzo. El ánimo
especulativo fue creciendo día a día, y en el caso de Florida, donde hombres del norte se lanzaron
a comprar terrenos que aumentaban de valor sin motivos aparentes, es una prueba de ello.
El 24 de octubre de 1929 es conocido como “jueves negro” porque se produjo una quiebra
del mercado de valores de Nueva York, que provocó un prolongado período de deflación (la caída
de la producción, la acumulación de stocks, el desempleo masivo, la contracción del comercio
mundial y la ruptura del sistema de pagos internacionales marcaron la coyuntura en la mayoría de
países capitalistas avanzados). Los negocios eran rápidos y beneficiosos. Había muchos pequeños
ahorradores que decidieron invertir, e hicieron de ello su forma de vida. Los agentes de bolsa
prestaban a sus clientes tomando como garantía los propios títulos comprados, y, a su vez, pedían
prestado a los bancos para comprar esos títulos, pues con las ganancias de la bolsa se podía pagar
los créditos y sus intereses.
El paro en el trabajo superó los 12 millones en EEUU, siete millones en Alemania y tres
millones en Gran Bretaña. La producción industrial cayó entre 1929 y 1932 un 38 por ciento a escala
mundial, y un 50 por ciento en EEUU. Galbraith («El crac del 29», 1955) distingue entre el crac
propiamente y lo que él llama la «Gran Crisis», período este último que se prolonga hasta 1939.

CAUSAS DE LA GRAN DEPRESIÓN:


 La teoría económica marxista ha hecho hincapié a la sobreproducción, como Nogaro, sin
en cambio para Nere, en cambio, la sobreproducción es un mito ideologizado y no explica todas las
posibilidades causales.
 La producción supera las necesidades reales de consumo a partir de 1925, sobre todo en
los Estados Unidos, donde los Stocks aumentaban conforme se reconstruían las economías
europeas. Las causas de la sobreproducción son:
 Distribución desigual de las rentas, que lleva implícita la limitación del consumo a las capas
sociales más ricas.
 Mantenimiento de precios de monopolio, tipo cartel, que obligaba a la existencia de
grandes cantidades de stocks sin vender.
 Desfase entre precios agrícolas e industriales: los primeros crecen más lentamente que los
segundos y hacen disminuir.
 El sector agrario fue el más perjudicado por los excedentes invendidos y la consiguiente
baja de precios, cuyo índice pasó de 147 en 1925 a 138 en 1929.

CONSECUENCIAS DE LA CRISIS:
 La primera y más terrible consecuencia de la gran depresión. En 1932 había en el mundo
40 millones de desempleados. En los Estados Unidos, el paro total y el paro parcial.
 Después encontramos el descenso demográfico. Se produce por la disminución de la
nupcialidad, la natalidad y las migraciones, unida al aumento de la mortalidad infantil y senil. En
cuanto a las migraciones, los Estados Unidos se negaron a la entrada de emigrantes. En este
aspecto la crisis también contribuyó a cambiar el statu quo imperante en el mundo.
 Y finalmente tenemos la desigualdad en la estructura social. Los patrimonios personales de
los ricos no mermaron mucho, mientras que la depresión afectó de lleno a las clases medias y
bajas.

4. Realizar el grafico referido a la distribución porcentual de café en Venezuela.

Realizar el mapa de Venezuela donde refleja la producción de café a fine del siglo XX
Milenio (1000-2000) I década abarca 10 años