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NOTICIAS

Capitulo iv

1. ¿La distribución de utilidades en la SAS está sujeta al resultado del

ejercicio?

Si bien en las sociedades por acciones simplificadas (SAS) es viable acordar

condiciones distintas a las generales que prevé el Código de Comercio para la

distribución de dividendos, la Superintendencia de Sociedades precisó que existe

una premisa imperativa que se debe respetar.

Esta disposición señala que la utilidad a disposición de los socios es la que resulta

luego de que la compañía atiende todos los gastos y obligaciones que la ley ha

dispuesto sobre el flujo obtenido de la actividad comercial.

Así las cosas, los accionistas solo cuentan realmente con utilidad cuando la

compañía ha cumplido con los intereses derivados de los préstamos financieros,

por lo que en ningún caso podría pretender un accionista que se privilegie el

reparto de su dividendo sin que la sociedad haya descontado antes de su flujo el

costo financiero.

Tampoco puede repartirse el dividendo si sobre la SAS gravitan unos impuestos

cuya base gravable es la utilidad operacional, o desconocer el costo de la

depreciación de los activos que afectarán a futuro la operación de la empresa.

Evidentemente, cada uno de los cargos que se descuentan de la utilidad

operacional responde a garantías de permanencia de la sociedad a las cuales los


accionistas deben ceder, frente a su interés de obtener beneficios derivados de su

inversión. (Lea: Ampliación de facultades al representante legal de la SAS debe

inscribirse en cámara de comercio)

En conclusión, mientras no se hayan determinado las utilidades sobre un balance

cierto y aprobado por el máximo órgano social, no se puede distribuir ningún valor

bajo el concepto de utilidades, ya que antes de que finalice el ejercicio no existe

certeza de si habrá utilidades y cuál será su monto, por lo que, si no son

justificadas, mal podrían distribuirse de manera anticipada.

Adicionalmente, el concepto enfatizó que tampoco procede dicho reparto si no se

han liquidado las pérdidas de ejercicios anteriores y menos aún si no se hacen

previamente las apropiaciones respectivas para las reservas, como lo establece el

Código de Comercio.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-intelectual-

y-arbitraje/la-distribucion-de-utilidades-en-la

2. Utilidades se pueden cruzar con obligaciones exigibles, aun sin

mediar aceptación del accionista.

En la medida en que las obligaciones a cargo del socio tengan el carácter de

exigibles, la sociedad puede cruzarlas contra la cuenta de los dividendos, aun sin

mediar aceptación del accionista, precisó la Superintendencia de Sociedades.

De acuerdo con lo previsto en el artículo 156 del Código de Comercio, sobre pago

de utilidades y cobro judicial, las utilidades que se repartan se pagaran en efectivo


dentro del año siguiente a la fecha en que se decreten y se compensarán con las

sumas exigibles que los socios deban a la sociedad.

El derecho de crédito comporta una relación jurídica en la que intervienen al

menos dos personas, una como titular (acreedor) y el deudor, la cual se obliga al

cumplimiento de una determinada prestación, lo que no obsta para que el

asociado pueda renunciar a su derecho, siempre que no esté expresamente

prohibido.

En este evento, es muy importante tener en cuenta que la renuncia solo es

posible cuando el derecho se concreta, es decir, a partir del momento en el cual se

decreta el dividendo, pues antes solo existe una mera expectativa, la cual no es

renunciable.

Al respecto, la entidad indicó que las normas que en protección de los asociados

consagran como derecho inherente a esta calidad la de percibir utilidades son de

derecho público, las cuales no pueden ser modificadas por convenio entre

particulares, teniendo en cuenta que su objetivo es el de fijar un límite a las

voluntades individuales, con el fin de lograr la convivencia entre los miembros de

un grupo social.

No obstante, cuando el órgano máximo de la sociedad aprueba el reparto de

utilidades, a título de participación o dividendo, se genera un derecho de crédito a

favor de asociado y a cargo de la sociedad, valor patrimonial propio que puede

ceder a un tercero, gravarlo, donarlo, etc. Ese derecho no puede ser desconocido
por nadie ni a la compañía le es permitido eximirse unilateralmente de la

obligación de pagarlo.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/administrativo-y-

contratacion/utilidades-se-pueden-cruzar-con-obligaciones

Capitulo v

1. ¿Desde cuándo tienen efectos las reformas estatutarias?

La asamblea general de accionistas cuenta con todas las facultades para adoptar

las medidas que exija el interés de la sociedad, bien sea sobre la época y la forma

de convocar a reuniones como en la forma de cortar sus cuentas.

Estas decisiones tendrán efectos frente a los asociados desde el mismo momento

en que se aprueben con el lleno de las formalidades legales y estatutarias

pertinentes. Lo anterior supone, adicionalmente, el registro de la correspondiente

escritura pública en la cámara de comercio para hacerla oponible a terceros y

evitar traumatismos con los entes de control y supervisión, de acuerdo con lo

previsto en el artículo 158 del Código de Comercio.

Así, toda reforma al contrato social supone la aprobación previa del máximo

órgano social, adoptada en la sesión ordinaria o extraordinaria que al efecto se

convoque, teniendo en cuenta las mayorías exigidas por la ley o los estatutos y

atendiendo que las decisiones surten efectos entre los asociados desde cuando se

acuerden o aprueben.
Esto sucede, indicó la Superintendencia de Sociedades, con las reformas

estatutarias encaminadas a reducir a un solo ejercicio social o efectuar un único

corte de cuentas para preparar y difundir estados financieros de propósito general

a 31 de diciembre.

Por lo tanto, una reforma adoptada en estas circunstancias y antes de hacerse

obligatorio el corte de cuentas a 30 de junio, tendrá efectos respecto de los socios

y de terceros a partir de su aprobación, por lo que ya no será necesario realizar

dos cortes, sino uno con cierre al 31 de diciembre, en los términos de los artículos

34 y 45 de la Ley 222 de 1995.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-intelectual-

y-arbitraje/desde-cuando-tienen-efectos-las

2. El contrato social y la corrupción

Escribió Jean-Jacques Rousseau que, “la igualdad en la riqueza debe consistir en

que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, ni ninguno tan

pobre que se vea precisado a venderse”. Un silogismo geométrico y filosófico que

nos conduce al análisis de la corrupción, ahora que entramos en la recta final para

concurrir a la convocatoria del Estado a la Consulta Popular Anticorrupción que,

en buena lid, logramos imponer como perentoria e irrechazable más de cinco

millones de colombianos que firmamos la solicitud.

Este miembro separatista de La Ilustración del siglo XVIII, filósofo, escritor,

botánico, naturista y además músico, fue sobre todo un observador magnífico y

crítico acérrimo de la sociedad de su tiempo, a la que describía como constituida


por personas que firmaban un contrato social que les otorgaba ciertos derechos a

cambio de abandonar la libertad de que podían disponer en estado natural y

aceptar otros deberes, y de allí devino un importante aporte suyo, El contrato

social, que me parece que sigue vigente entre nosotros en el siglo XXI.

Suponía Rousseau que siendo los deberes y derechos de los individuos el

contrato, el Estado era simplemente una entidad para hacerlo cumplir. Sin

embargo, en nuestra sociedad caribe y siendo el Estado el principal –y a veces

único– contratista de la inversión, los derechos de los individuos se modelan o

adaptan a las necesidades de una maquinaria monstruosa que es el gobierno,

donde la mayoría de los funcionarios y los representantes elegidos por voto

popular se desbaratan por acceder a esos fondos, gordos y sin doliente, puesto

que son ellos mismos quienes deberían hacer de guardianes del tesoro.

De manera que la desigualdad reinante en Colombia –y más aguda en el Caribe y

en otras zonas apartadas del centro administrativo andino– conduce a la

corrupción de manera exponencial de acuerdo con la lejanía en que se encuentren

del gobierno central los municipios y corregimientos, tanto como las capitales. Por

eso vemos con horror cómo caen presos alcaldes, contralores, concejales y ediles

de pueblos casi inexistentes en la cartografía nacional, mientras sus pares en las

capitales hacen lo mismo y roban aún más, se pasean orondos del brazo de

aquellos que deberían fiscalizarlos, pero que también gustan del dinero abundante

y sin dolientes del Estado.


https://www.elheraldo.co/columnas-de-opinion/el-contrato-social-y-la-corrupcion-

518584

Capítulo vi

1. Omitir relacionar inmuebles en el acuerdo de fusión da lugar a nueva

escritura

Por medio de un concepto, la Superintendencia de Sociedades explicó que la

fusión es el proceso a través del cual una o más sociedades se disuelven sin

liquidarse para ser absorbidas por otra o para crear una nueva. Así las cosas, la

absorbente o la nueva compañía adquiere los derechos y obligaciones de la o las

sociedades disueltas al formalizarse el respectivo acuerdo.

En tal sentido, indicó que la escritura de formalización del acuerdo de fusión se

erige en justo título para adquirir derechos y recibir obligaciones, efecto que opera

por ministerio de la ley. Además, agregó que el título traslaticio de dominio debe

ajustarse a los requisitos establecidos por el modo de adquirir.

Así las cosas, siempre que se trate de un bien sujeto a registro la fusión sólo dará

o transferirá la posesión efectiva cuando se verifique este procedimiento.

También, advirtió que la tradición de los bienes inmuebles se hará por la misma

escritura de fusión o por escritura separada, si así lo acuerdan las partes, la cual

debe ser registrada conforme lo indique la ley y la de los muebles se hará por
inventario, que habrá que adecuarse a las formalidades propias para que tengan

efectos ante terceros, como la inscripción en el respectivo libro de accionistas.

De acuerdo con lo previsto en el artículo 178 del Código de Comercio, el texto

aseguró que una vez formalizado el acuerdo de fusión la sociedad absorbente

adquiere los bienes y derechos de las sociedades absorbidas y se hace cargo de

pagar el pasivo interno y externo de las mismas.

Con todo, concluyó que si en la escritura de fusión se omitió la inclusión del folio

de matrícula inmobiliaria de un bien inmueble que pertenecía a la absorbida,

puede correrse una nueva escritura pública, con el fin de que sea transferido a la

sociedad absorbente.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-intelectual-

y-arbitraje/omitir-relacionar-inmuebles-en-el

2. ¿Qué pasa con las sucursales dentro de un proceso de fusión de

sociedades extranjeras?

La integración de las sucursales en el país en razón de la fusión de sociedades

extranjeras trasciende la simple distribución de una masa o acervo de bienes

comunes entre los sujetos de la operación para concretarse en la titularidad de un

conjunto de relaciones jurídicas.

En este evento, la sociedad absorbente como resultado del proceso adquiere los

bienes y derechos de la sociedad absorbida y debe hacerse cargo de pagar el

pasivo interno y externo de la sucursal en Colombia que desaparece.


El concepto mismo de fusión supone obviar el procedimiento de liquidación de la

absorbida, lo cual se materializa mediante la inserción en escritura pública de los

documentos señalados en el artículo 177 del Código de Comercio.

Así las cosas, basta con insertar en la escritura las copias de las actas en que

consten la aprobación del acuerdo y el balance consolidado de la sucursal de la

sociedad absorbente.

En este caso, el apoderado general en el país asumirá la representación de la

absorbida con las responsabilidades propias de un liquidador por el pago de las

obligaciones que a través de la sucursal asumió.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-intelectual-

y-arbitraje/que-pasa-con-las-sucursales-dentro

3. Si sociedad subordinada absorbe a su matriz también es viable la

fusión

Un proceso de fusión en el que la sociedad absorbente es filial de la absorbida,

que es su matriz o controlante, es viable jurídicamente, independientemente de

que la sociedad resultante sea la subordinada, sin que por la ocurrencia de esa

sola circunstancia se exijan condiciones o requisitos diferentes a los que las

disposiciones legales imponen para el efecto, bien que la filial absorbente sea o no

totalmente de la sociedad matriz que será absorbida, precisó la Superintendencia

de Sociedades.
Así las cosas, al no existir norma legal que de manera tácita o expresa lo prohíba,

es viable el proceso de fusión a través del cual la matriz absorba su subordinada,

siempre que desde el punto de vista jurídico y contable se cumplan los requisitos y

formalidades que los estatutos y la ley imponen.

“En este orden de ideas, es dable afirmar que la legislación mercantil no consagra

norma alguna que haga referencia expresa a un tipo de fusión Inversa

propiamente dicho”, puntualizó la superintendencia.

La entidad recordó que según el artículo 162 del Código de Comercio, la fusión es

una reforma estatutaria, que el artículo 172 define así: “Habrá fusión cuando una o

más sociedades se disuelvan sin liquidarse, para ser absorbidas por otra o para

crear una nueva. La absorbente o la nueva compañía adquirirá los derechos y

obligaciones de la sociedad o sociedades disueltas al formalizarse el acuerdo de

fusión”.

Adicionalmente, reiteró que dicho proceso puede adelantarse en cualquier

momento, sea durante el funcionamiento de la sociedad o con posterioridad a su

disolución, situación que contempló el artículo 31 de la Ley 1429 del 2010.

Por otra parte, agregó que el artículo 33 de la Ley 1258 del 2008 establece para

las SAS una nueva modalidad de fusión, denominada fusión abreviada, la cual,

como su nombre indica, trata de reducir o, en otras palabras, de simplificar los

trámites para llevar a cabo una fusión de las que la legislación mercantil regula.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/sociedades-y-economia-

solidaria/si-sociedad-subordinada-absorbe-su-matriz
Capitulo vii

1. ¿Sucursales pueden celebrar reuniones de junta de socios o asamblea

general?

En las sucursales no existe como tal un máximo órgano social autónomo y distinto

de la matriz, así como tampoco existen socios ni accionistas, por lo que no tienen

la obligación de efectuar reuniones de ninguna índole, como aquellas que dispone

el artículo 181 del Código de Comercio, sobre asamblea general y junta de socios,

indicó la Superintendencia de Sociedades.

Teniendo en cuenta que se trata de una forma de desconcentración de los

negocios sociales o una extensión de la sociedad en el exterior, el único

administrador de la sucursal es el mandatario general o representante legal, pero

esta representación se limita a los negocios permanentes que la sociedad

extranjera establezca en Colombia.

En la resolución o acto en que la sociedad extranjera acuerde, conforme a la ley

de su domicilio principal, establecer negocios permanentes en el país debe

expresar:

I. Los negocios a desarrollar, ajustándose a las exigencias de la ley

colombiana respecto a la claridad y concreción del objeto social.

II. El monto del capital.

III. El domicilio.
IV. El plazo de duración de los negocios en el país y las causales de

terminación de los mismos.

V. La designación de un mandatario.

De lo expuesto se desprende que la sucursal de una sociedad extranjera es un

establecimiento de comercio conformado por un conjunto de bienes corporales e

incorporales carente de personería jurídica, que se crea con el objetivo de realizar

en el país las actividades propias del objeto social de la casa matriz, como

prolongación de la misma.

Por tanto, es la casa matriz quien se obliga en el desarrollo de los negocios

permanentes en Colombia y responde sobre todas las obligaciones contraídas al

efecto.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-intelectual-

y-arbitraje/sucursales-pueden-celebrar-reuniones

2. Restricción de administradores para representar acciones ajenas no

aplica ante curaduría

La prohibición prevista en el artículo 185 del Código de Comercio, según la cual

los administradores y empleados de la sociedad no podrán representar en las

reuniones de la asamblea o junta de socios acciones distintas de las propias,

mientras estén en ejercicio de sus cargos ni sustituir los poderes que se les

confieren no aplica en los casos de curaduría, advirtió la Superintendencia de

Sociedades (Supersociedades).
Según la entidad, dos consecuencias surgen de la norma referida:

La primera, el carácter sancionatorio que aplica cuando los administradores o

empleados de la sociedad actúan como mandatarios de un socio en las reuniones

del máximo órgano social, o cuando al otorgárseles poder, y para evitar quedar

incursos en la prohibición, los sustituyen.

Por su parte, la segunda alude a la representación convencional, y nunca, por

ejemplo, a la que se lleva a cabo entre un padre y su hijo, pues la ley los ha

exonerado en forma expresa de la prohibición.

En tal sentido, la Supersociedades puso de manifiesto que si bien el artículo 184

del Código de Comercio otorga el derecho para los socios de cualquier compañía

de hacerse representar en las reuniones de la junta de socios o asamblea, no es

menos cierto que la preceptiva legal es de tal claridad, que limita esa libertad.

(Lea: Sindicación de acciones va más allá de representación en asambleas o

juntas)

Así, los administradores o empleados de la sociedad (siempre que estos

desarrollen labores administrativas de confianza y manejo), se encuentran

inhabilitados para actuar en nombre de otros accionistas en la respectiva reunión,

con el fin de procurar que se garantice total independencia e imparcialidad en la

gestión del mandatario.

Por consiguiente, frente a los supuestos planteados sostuvo que, de acuerdo con

el artículo 480 del Código Civil, incumbe al tutor o curador representar o autorizar
al pupilo en los actos judiciales y extrajudiciales que le conciernan y puedan

menoscabar sus derechos e imponerle obligaciones.

A partir de esta lectura, la entidad concluyó que la curaduría comporta la

representación del pupilo por disposición de la propia ley, luego no se está ante la

prohibición que de manera expresa exceptúa los casos en que se ejerce la

representación legal.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-intelectual-

y-arbitraje/restriccion-de-administradores-para

Capitulo viii

1. Simple nombramiento del revisor fiscal no inhabilita ejercicio en más

de cinco compañías.

Teniendo en cuenta lo dispuesto en el artículo 215 del Código de Comercio, según

el cual ninguna persona podrá ejercer el cargo de revisor fiscal en más de cinco

sociedades por acciones, el Consejo Técnico de la Contaduría Pública precisó que

al ser la palabra “ejercer” el verbo rector, el simple nombramiento no configura la

inhabilidad.

En este sentido, la entidad recomienda a los contadores públicos revisar

adecuadamente la cantidad de revisorías fiscales aceptadas en calidad de

suplentes y aquellas ejercidas en calidad de principales, con el fin de verificar el

cumplimiento de la norma.
Ahora bien, la entidad recordó que, desde el año pasado, coincide con lo

establecido por la Superintendencia de Sociedades respecto a este tema.

Precisamente, esa superintendencia ha sostenido que para la aplicación de esa

disposición debe considerarse el ejercicio efectivo del cargo y no la simple

posibilidad de ejercerlo.

Por consiguiente, para entrar a desempeñar efectivamente una revisoría fiscal en

carácter de suplente, así sea en forma provisional, y, además, se ejerza en calidad

de principal en otras cinco sociedades por acciones, es indispensable que se

renuncie a una de estas.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/tributario/tributario-y-contable/simple-

nombramiento-del-revisor-fiscal-no-inhabilita

2. Obligación de tener revisor fiscal surge a partir del año siguiente en

que se superan topes

Si con base en los estados financieros con corte al 31 de diciembre se verifica el

cumplimiento de alguno de los requisitos previstos en el parágrafo 2 del artículo 13

de la Ley 43 de 1990, la obligación de tener revisor fiscal solo surge para la

compañía a partir del año siguiente a aquel en el que fueron superados los topes

de activos o ingresos brutos correspondientes.

Por lo tanto, precisó la Superintendencia de Sociedades, si uno de los

presupuestos se presenta al corte de cuentas del año 2016, la obligación surge a


partir del año 2017, pues la norma señala “al 31 de diciembre del año

inmediatamente anterior”.

Así mismo, indicó que debe tenerse en cuenta que los estados de fin de ejercicio

deben ser sometidos a consideración del máximo órgano social en su debida

oportunidad, por lo que el deber de tener revisor fiscal surge una vez sean

aprobados los mismos.

Por otro lado, hay que recordar que el revisor no puede suministrar a ningún

accionista de manera individual o particular informes, datos ni explicaciones

relacionadas con sus funciones, solamente puede y debe hacerlo ante la

asamblea general de accionistas, junta de socios o junta directiva.

El artículo 214 del Código de Comercio consagra que este debe guardar completa

reserva sobre los actos o hechos sobre los cuales tenga conocimiento en ejercicio

de su cargo y solamente podrá comunicarlos o denunciarlos en la forma y casos

expresamente previstos en la ley.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-intelectual-

y-arbitraje/obligacion-de-tener-revisor-fiscal

Capitulo ix

1. Ausencia de ánimo societario no es causal de disolución, pero puede

desembocar en una de ellas

Aunque la ausencia del ánimo societario no está consagrada expresamente como

causal de disolución de una compañía, indudablemente puede conllevar a que la


sociedad no pueda operar como tal y por ello desemboque en una causal de

disolución, indicó la Superintendencia de Sociedades.

En efecto, agregó, si bien la falta de ánimo, de acuerdo con la normativa legal

aplicable a las sociedades, no constituye causal de disolución de una compañía,

puede generar parálisis de la sociedad, en donde los órganos sociales, asamblea

general de accionistas o junta de socios no se reúnan, es decir, no tomen

decisiones relacionadas con la aprobación de estados financieros, consideración

de reformas o que por la falta de interés de uno o varios socios, bien sea por

discrepancias o porque no desean permanecer en sociedad, no pueda

desarrollarse el objeto social.

El numeral 2 del artículo 218 del Código de Comercio dispone causal de disolución

por la imposibilidad de desarrollar la empresa social, que se configura cuando uno

o varios de los asociados logra bloquear al máximo órgano social de manera

reiterada y significativa, pues este no se reúne durante un periodo considerable y

no se facilita la debida configuración del quórum mínimo necesario.

En el caso particular de una sociedad de responsabilidad limitada, donde el

máximo órgano social no puede sesionar o no pueden tomarse decisiones que son

vitales para el funcionamiento de la compañía o la parte administrativa se paraliza

es una clara consecuencia de la falta de ánimo societario de uno de los socios, lo

que la puede conllevar a estar incursa en la causal de disolución mencionada.

Si el querer de uno de los socios es no seguir perteneciendo a la compañía de la

cual hace parte, lo procedente es realizar una cesión de cuotas conforme a las
normas legales y estatutarias. En caso de existir diferencias entre los asociados,

entre estos y la sociedad o entre estos y sus administradores, puede acudirse a la

superintendencia, para que, mediante el ejercicio de funciones jurisdiccionales, a

través de un proceso verbal sumario, se pronuncie al respecto, en los términos del

artículo 25, numeral 5 del Código General del Proceso.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-intelectual-

y-arbitraje/ausencia-de-animo-societario-no-es

2. Disolución y liquidación de las SAS sería más expedita

Se radicó en el Congreso de la República un proyecto de ley que busca

modernizar las normas relativas a la disolución y liquidación de las sociedades por

acciones simplificadas (SAS), con procedimientos sencillos, reducción de costos

de transacción para los emprendedores y flexibilización de formalidades en la

conclusión de su ciclo vital.

Dentro de las novedades de esta iniciativa está la figura de la reactivación de la

sociedad, la cual permite que la explotación económica del ente pueda continuar

sin necesidad de cumplir previamente el proceso de liquidación, evitando el costo

que implica extinguir a la sociedad para crear una nueva, en aquellos casos en

que hay voluntad de los asociados para continuar.

Así mismo, se propone incorporar dentro del régimen de liquidación privada las

reglas relativas a la reapertura del proceso de liquidación cuando se encuentran

nuevos bienes pertenecientes a la sociedad, de manera que estos puedan


incorporarse a la masa liquidatoria, aún después de haber culminado

definitivamente el proceso.

Con el fin de proteger a los accionistas, se crearía un procedimiento especial para

sancionar las actuaciones fraudulentas de los administradores. Por lo tanto, si en

el curso del proceso se prevé que el administrador ha enajenado bienes de la

sociedad por liquidar, cuyo efecto ha sido reducir los activos disponibles para el

pago de obligaciones, este deberá resarcir a la sociedad en un monto equivalente

al detrimento patrimonial.

Por último, cualquier trámite de inscripción en el registro público de comercio

podría cumplirse por medio electrónico, permitiendo el fácil acceso y economía

para los particulares. Esta disposición estaría acorde con lo previsto en la Guía

legislativa sobre registro de empresas aprobada recientemente por la Comisión de

Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (CNUDMI).

En opinión de los autores de la propuesta, complementaria de la Ley 1258 del

2008, la ausencia de trámites liquidatorios expeditos en la regulación actual trae

consecuencias negativas para la economía y el sistema jurídico, como congestión

de registros, responsabilidades tributarias y de seguridad social, responsabilidades

de los administradores, conflictos entre accionistas, incertidumbre para terceros y

múltiples costos, entre otras.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/congreso/mercantil-propiedad-intelectual-

y-arbitraje/disolucion-y-liquidacion-de-las-sas

Capitulo x
1. ¿Hasta cuándo y por qué conceptos responde el liquidador de una

sociedad?

Solo con la inscripción en el registro mercantil del acta contentiva de la cuenta final

de liquidación la sociedad se extingue del mundo jurídico y, por ende, todos sus

órganos de administración y de fiscalización, si existieren, explicó recientemente la

Sección Cuarta del Consejo de Estado.

Es decir, a partir de ahí desaparece el tráfico mercantil y, en consecuencia, no

puede ejercer derechos ni asumir obligaciones, máxime cuando su matrícula ha de

cancelarse. (Lea: Supersociedades explica alcances de los ajustes a los procesos

de insolvencia)

En ese orden, es cuando se surte la inscripción en el registro mercantil de la

cuenta final que la sociedad para todos los efectos desaparece como sujeto de

derecho, lo que a su turno implica que el liquidador ostentará hasta entonces el

carácter de representante legal y en tal virtud estará llamado a responder y actuar

en nombre de la misma.

Así pues, el liquidador de una sociedad que ya se liquidó solo responde por los

perjuicios causados por el incumplimiento de sus deberes, para lo cual el artículo

255 del Código de Comercio prevé que las acciones de los terceros (y los

asociados) contra los liquidadores prescriben en cinco años, contados a partir de

la fecha de la aprobación de la cuenta final. (Lea: Acreedor puede renunciar

voluntariamente al cobro de la obligación)


Es importante precisar que, de acuerdo con el ordenamiento jurídico aplicable en

la materia, los deberes del liquidador son:

- Exigir la cuenta de su gestión a los administradores anteriores, o a

cualquiera que haya manejado intereses de la sociedad.

- Cobrar los créditos activos de la sociedad, incluyendo los que

correspondan a capital suscrito y no pagado en su integridad.

- Vender los bienes sociales, cualesquiera que sean estos, con excepción de

aquellos que por razón del contrato social o de disposición expresa de los

asociados deban ser distribuidos en especie.

- Liquidar y cancelar las cuentas de los terceros y de los socios como se

dispone en los artículos siguientes.

De este modo, cumplida la obligación de informar a los acreedores sociales sobre

el estado de liquidación, el liquidador debe realizar el inventario, que incluye la

relación pormenorizada de los distintos activos sociales, de todas las obligaciones

con especificación de prelación u orden legal de pago, inclusive de las que solo

pueden afectar eventualmente su patrimonio, como las condicionales, litigiosas,

fianzas o avales, entre otras (C. P. Milton Chaves García).

https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-intelectual-

y-arbitraje/hasta-cuando-y-por-que-conceptos

2. Acreedor puede renunciar voluntariamente al cobro de la obligación


Frente a una consulta sobre la forma de terminar un proceso de liquidación

cuando la sociedad solo tiene un acreedor con quien se celebró un contrato de

mutuo y este está dispuesto a condonar la obligación, la Superintendencia de

Sociedades indicó que el acreedor quirografario puede renunciar libre y

voluntariamente al cobro de su acreencia.

En todo caso, señaló, la viabilidad de la medida está condicionada a que el trámite

liquidatorio haya cumplido con todas las etapas establecidas en los artículos 233 a

242 del Código de Comercio, es decir, que previa a la elaboración del inventario

las obligaciones sociales se hayan atendido observando las disposiciones sobre

prelación de créditos.

Así las cosas, al acreedor le basta con expresar su voluntad individual de liberar a

la sociedad deudora de la obligación por cualquier medio que pueda probarse.

Cumplido lo anterior, la sociedad debe proseguir con la aprobación de la cuenta

final de la liquidación y de las cuentas a los liquidadores.

De otra parte, de acuerdo con lo previsto en el artículo 1502 del Código Civil,

aplicable por remisión expresa del Código de Comercio, el acreedor debe tener

capacidad para obligarse, consentir (libre de vicio) en el acto o declaración y que

recaiga sobre un objeto y causa lícita.

https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-intelectual-

y-arbitraje/acreedor-puede-renunciar

Capitulo xi
1. ¿Sabía que si su empresa tiene más del 50% del capital en otra

empresa puede existir una situación de control o grupo empresarial?

Aunque el tema de las matrices y filiales esta regulado desde el año 1995 con la

ley 222, muchas empresas no realizan registro de las situación de control o grupo

empresarial, por tal razón nos parece importante recordarles cuando pueden darse

estas figuras jurídicas, cuales son las obligaciones y que efectos tiene.

En primer lugar, la legislación nacional entiende que existe situación de control

cuando el poder de decisión de una sociedad esta sometido a la voluntad de otra u

otras personas. (Artículo 260 C.Co.). De lo anterior, se desprende que el

controlado será una sociedad que puede estar subordinado al poder de cualquier

persona, sea natural o jurídico, nacional o extranjera.

Este control puede ser ejercido de forma individual, conjunto o compartido; y de

forma directa o indirecta.

Por su parte, el artículo 261 C.Co. modificado por el artículo 27 de la Ley 222 de

1995, establece tres eventos en los cuales se presume que existe control

societario:

1. Control interno por participación: Se verifica cuando se posea más del cincuenta

por ciento (50%) del capital en la subordinada, sea directamente o por intermedio

o con el concurso de las subordinadas, o las subordinadas de estas .

2. Control interno por el derecho a emitir votos constitutivos de mayoría mínima

decisoria: Esta modalidad se presenta cuando se tiene el poder de voto en las


juntas de socios o en las asambleas de accionistas, o por tener el número de

votos necesario para elegir la mayoría de los miembros de junta directiva, si la

hubiere .

3. Control externo: Esta forma de control también se ha denominado

“subordinación contractual” y se verifica mediante el ejercicio de influencia

dominante en las decisiones de los órganos de administración, en razón de un

acto o negocio celebrado con la sociedad controlada o con sus socios.

Por lo tanto, la normatividad presume la situación de control o subordinación en

estos eventos; presunción que podrá desvirtuarse demostrando que no existe

dicho control pero la carga de la prueba es para las empresas, razón por la cual en

un caso concreto la Superintendencia de Sociedades presumirá el control por el

solo hecho de que una empresa tenga más del 50% del capital en otra.

Ahora bien, además de la situación de control “simple”, existe otro figura jurídica

que es el de “grupo empresarial” (artículo 28 de la Ley 222 de 1995) donde

además de existir la situación de control o subordinación, se puede verificar que

adicionalmente entre todas las vinculadas hay una “unidad de propósito y

dirección”.

Esta unidad de propósito y dirección se da cuando la existencia y actividades de

todas las vinculadas persiguen un objetivo determinado por la matriz o controlante

en virtud de la dirección que ejerce sobre el conjunto, sin perjuicio del desarrollo

individual del objeto social o actividad de cada una de ellas.


En caso de existir la situación de control o grupo empresarial es obligación por

parte de la controlante realizar la inscripción de la misma en el registro mercantil

como lo establece el artículo 30 de la Ley 222 de 1995, la cual se realiza mediante

un documento privado suscrito por la persona controlante, que debe contener la

información relativa al nombre, domicilio, nacionalidad y actividad de los

vinculados, así como el presupuesto que da lugar a la situación de control.

Esta inscripción deberá hacerse dentro de los treinta (30) días siguientes a la

configuración de la situación de control. Adicionalmente, la información deberá

mantenerse actualizando debiendo inscribirse cualquier modificación en el mismo

plazo.

En el evento en que la controlante no realice la inscripción, la norma faculta a la

Superintendencias de Sociedades o en su caso la Superintendencia Financiera

para que de oficio o a solicitud de cualquier interesado, declare la situación de

vinculación y ordene la inscripción en el Registro Mercantil, sin perjuicio de la

imposición de multas a que haya lugar por dicha omisión.

Para el caso de los grupos empresariales, adicional a la inscripción deberán

presentarse estados financieros consolidados (artículo 35 de la Ley 222 de 1995),

y la elaboración de un informe especial de los administradores para los grupos

empresariales (artículo 29 de la Ley 222 de 1995).

Por otro lado, los efectos jurídicos más relevantes de las situaciones de control y

grupos empresariales son:


- prohibición de La imbricación: El artículo 32 de la ley 222 de 1995 que

modifica el artículo 262 del Código de Comercio, prohíbe a las sociedades

subordinadas tener a ningún título, partes de interés, cuotas o acciones en

las sociedades que las dirijan o controlen. La realización de están

operaciones será ineficaces, es decir que no producirá efectos para la

legislación Colombiana.

- Presunción de responsabilidad de la controlante en la liquidación de la

controlada. En principio siendo personas diferentes cada una de las

vinculadas responde por sus obligaciones y no existe solidaridad. No

obstante, el artículo 61 de la Ley 1116 de 2006 establece una presunción

de responsabilidad de las matrices o controlantes en los casos de

insolvencia o de liquidación judicial de las subordinadas, esta presunción, al

igual que la control, puede desvirtuarse y la controlada puede demostrar

que la situación concursal no se produjo por actuaciones derivadas del

control , caso en cual no asumirá responsabilidad alguna.

De todo lo anterior, podemos concluir que todas las sociedad en Colombia debe

verificar si esta dentro de alguno de los eventos, bien sea una situación de control

simple o un grupo empresarial.

http://www.vsmlegal.com/notasdesdeelescritorio/sabia-que-si-su-empresa-tiene-

mas-del-50-del-capital-en-otra-empresa-puede-existir-una-situacion-de-control-o-

grupo-empresarial/
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Tomado el día 21 de marzo de 2019 de los siguientes links:

 https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-

intelectual-y-arbitraje/la-distribucion-de-utilidades-en-la

 https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/administrativo-y-

contratacion/utilidades-se-pueden-cruzar-con-obligaciones

 https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-

intelectual-y-arbitraje/desde-cuando-tienen-efectos-las

 https://www.elheraldo.co/columnas-de-opinion/el-contrato-social-y-la-

corrupcion-518584

 https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-

intelectual-y-arbitraje/que-pasa-con-las-sucursales-dentro
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intelectual-y-arbitraje/omitir-relacionar-inmuebles-en-el

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solidaria/si-sociedad-subordinada-absorbe-su-matriz

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intelectual-y-arbitraje/sucursales-pueden-celebrar-reuniones

 https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-

intelectual-y-arbitraje/restriccion-de-administradores-para

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contable/simple-nombramiento-del-revisor-fiscal-no-inhabilita

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intelectual-y-arbitraje/obligacion-de-tener-revisor-fiscal

 https://www.ambitojuridico.com/noticias/mercantil/mercantil-propiedad-

intelectual-y-arbitraje/ausencia-de-animo-societario-no-es

 https://www.ambitojuridico.com/noticias/congreso/mercantil-propiedad-

intelectual-y-arbitraje/disolucion-y-liquidacion-de-las-sas

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intelectual-y-arbitraje/hasta-cuando-y-por-que-conceptos

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intelectual-y-arbitraje/acreedor-puede-renunciar
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tiene-mas-del-50-del-capital-en-otra-empresa-puede-existir-una-situacion-

de-control-o-grupo-empresarial/