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DOCTRINA JURÍDICA CONTEMPORÁNEA INTERPRETACIÓN Y ARGUMENTACIÓN


JURÍDICA EN MÉXICO
COLECCIÓN DIRIGIDA POR
José Ramón Cossío y Rodolfo Vázquez
Juan Antonio Cruz Parcero
Ramiro Contreras Acevedo
Fernando Leal Carretero
(Coordinadores)

69 fontamara
Los ARGUMENTOS LINGÜÍSTICOS EN LA
INTERPRETACIÓN JURÍDICA*
Juan Antonio Cruz Parcero

En el presente trabajo voy a presentar una propuesta de análisis sobre los ar-
gumentos lingüísticos, su importancia y límites en la interpretación jurídica. Lla-
maré la atención sobre los problemas que implica la idea misma de significado
literal de un término y trataré de ver cómo suele entenderse esta idea en el De-
recho y dar cuenta de sus implicaciones. En el trabajo se hace una propuesta de
reconstrucción de los argumentos lingüísticos echando mano del modelo de Toul-
min como una herramienta que nos ayudará a entender su estructura y funcio-
namiento en tanto argumento.

1. Aproximaciones teóricas

Los argumentos lingüísticos, gramaticales o semánticos son centrales en la


actividad interpretativa, pues son quizá los más usados de manera habitual, aun-
que quizá por este hecho los juristas suelan reflexionar poco sobre ellos y obviar
aspectos altamente complejos. Los problemas para determinar qué son y cómo
funcionan estos argumentos comienzan con esclarecer alguna idea de lo que en-
tendemos es el significado literal. Y esta idea por sí misma ya nos trae una serie
de dificultades.

• Este trabajo se realizó con el apoyo y en el marco del proyecto colectivo "Argumentación Jurídi-
ca", DGAPA-PAPllT IN 405309, de la UNAM.

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En el ámbito de la lingüística y de la filosofía del lenguaje existen corrientes En los casos de implicaciones pragmáticas y de lenguaje indirecto (hay otros
que tratan de explicar lo que es el significado y cómo este se relaciona con los casos más como la ironía), el significado expresado a través del enunciado no es
enunciados. De una expresión lingüística suele decirse que tiene un significado literal, es un significado que puede derivarse del significado literal pero esto no
literal y que este significado es resultado de las convenciones lingüísticas del len- es algo necesario. Un ejemplo puede servir para ver esto último: una madre le
guaje natural que hablamos (español, inglés, francés, etc.). Pero el significado de dice a su hijo "no te vas a morir" mientras le cura una pequeña cortada en la pier-
un enunciado no es producto sólo de estas convenciones y de las reglas de uso, na. Lo que literalmente expresa la oración es que el niño no va a morir, pero lo
sino que se requiere algún tipo de consideración sobre el contexto y sobre las in- que en esa situación significa es que la cortada no es nada grave, o que el niño
tenciones del hablante para saber qué se dijo (consideraciones pragmáticas). puede estar tranquilo porque nada le va suceder. Lo que algunos autores sostie-
Una frase como "Pedro es mexicano" literalmente significa que Pedro es na- nen es que en casos como éste el significado no deriva de lo que literalmente se
cional de México (que es lo que solemos entender por ser mexicano), pero para expresa (Recanati, 2004, p. 74), sino de un elemento contextual que tampoco
poder determinar las condiciones de verdad del enunciado necesitamos saber de se activa por nada que está en la oración. En este caso el significado no deriva de
qué Pedro estamos hablando. Y si consideramos la frase "él es mexicano", lite- lo que literalmente se dice (idem).
ralmente no podemos saber qué significa, necesitamos igualmente cierta infor- Habría entonces, de acuerdo con Recanati, varios sentidos en que se puede
hablar de significado literal:
mación del contexto para saber de quién se está hablando, por ejemplo, puedo
1. Significado literal-tipo. Cuando una expresión posee un significado conven-
enunciar la frase al tiempo que señalo a Pedro, de este modo "Él es mexicano"
cional (Rencanati, 2004, p. 68).
significa que Pedro es mexicano. Sin embargo, la frase puede tener otros signifi-
2. Significado literal-mínimo. Cuando lo que se expresa junto con algunos ele-
cados en otros contextos, por ejemplo, si alguien me pregunta si a Pedro le gus-
mentos contextuales mínimos (para determinar quién, cómo, dónde, cuán-
ta la comida picante y yo contesto diciendo "él es mexicano", el significado aquí
do, etc.), le dan el significado, como el caso que vimos de "Él tiene sed",
no coincide con lo que literalmente se dice, sino que se trata de una implicación
para significar que "Paul tiene sed". Este sentido por definición no es literal-
conversacional o una implicación pragmática; en este ejemplo se trata de una tipo (Recanati, 2004, pp. 68-70).
respuesta afirmativa a la pregunta, el significado sería algo como "sí, a Pedro le 3. Significado literal-primario. Este es otro caso diferente que señala Recana-
gusta el picante" o "por supuesto que le gusta el picante". Esta idea supone que ti. En este caso, supongamos que digo "Paules una finísima persona", jus-
en la conversación nuestro interlocutor puede saber o estar de acuerdo con que los to en un contexto donde quiero decir lo contrario (por ejemplo, Paul aca-
mexicanos comemos habitualmente comida picante. ba de hacer algo de muy mal gusto en la mesa). Se trata de una expresión
Pensemos también en los casos de actos de habla indirectos (indirect speech irónica, donde sólo se pretende estar afirmando lo que se dice. Sin embar-
acts). Recanati (2004) pone los siguientes ejemplos: Supongamos que Paul tie- go, dadas ciertas convenciones se pude entender de manera natural (Re-
ne sed, y yo te digo mientras lo señalo: "Él tiene sed". Por ende, yo estoy dicien- canati, 2004, pp. 71-72). El significado literal-primario suele coincidir con
do que Paul tiene sed. Lo que se dice no es literal porque la referencia a Paul es el significado literal-mínimo. Pero en el ejemplo anterior se muestra que el
algo que se obtiene por medio del contexto. La proposición de que Paul tiene sed significado primario no proviene del significado literal mínimo (ídem).
cuenta cómo no-literal. Sin embargo, en un sentido ordinario, el hablante está ha-
blando literalmente. Otra cosa sería si yo quiero significar cuando digo "Él tiene Con esta explicación sobre el significado literal queremos mostrar que cuando
sed", que le debes ofrecer una bebida. La proposición de que le debes ofrecer una hablamos de interpretación o argumentación literal podemos estar refiriéndonos a
bebida a Paul es una implicación convencional sin ser literalmente expresada (Re- cosas diferentes. Los especialistas de hecho suelen, como hemos visto, tener
canati, 2004, p. 69). El otro ejemplo sería cuando quiero pedirle a alguien que nociones diferentes de lo que es el significado literal de una expresión.
me pase el salero en una comida, le puedo requerir directamente el salero: "Por
favor, pásame el salero", pero con frecuencia usamos un lenguaje indirecto, ha-
ciendo una pregunta: ¿me puedes pasar la sal?, o haciendo una afirmación "no al-
canzo la sal", o simplemente "¡la sal!" (Recanati, 2004, p. 71 ).

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2. Los argumentos lingüísticos !ación semántica". Si con ella se refiere simplemente a lo que la semántica tradi-
cional3 reconoce como el significado literal, veremos entonces que es una mala
Para muchos autores esta categoría 1 de argumentos es la más importante de- caracterización de los argumentos semánticos o lingüísticos.
bido a que tienen cierto tipo de prioridad. Algunos autores como Alexy (1997) sos- Para Alexy, los argumentos semánticos pueden presentarse de una forma afir-
tienen que estos argumentos tienen una prioridad lógica, pe:o para este autor en mativa o de una negativa, pero también es posible que a través de un argumento
realidad de lo que se trata es de una prioridad prima facíe que surge de las reglas semántico se establezca que no se puede alcanzar ningún significado (mostrando
del discurso; es decir, que no es propiamente lógica la prioridad a la que refiere, la indeterminación del enunciado o su falta de significado) (ídem). Sin embargo,
sino que tiene un carácter pragmático. Alexy expresa esta prioridad con una regla Alexy no profundiza mucho sobre cómo ha de hacerse la argumentación seman-
pragmática: tica, sencillamente alude a que respecto a la justificación de una regla semántica
"pueden imaginarse tantas formas distintas, como distintas sean las invocaciones
(J.7) Los argumentos que expresan una vinculación al tenor literal de la ley o a la del hablante a su competencia lingüística, la investigación empírica y la referencia
voluntad del legislador prevalecen sobre otros argumentos, a no ser que puedan a la autoridad de diccionarios (Alexy, 1997, p. 227).
aducirse motivos racionales que concedan prioridad a los otros argumentos (Alexy, Para Robert Summers la interpretación orientada por el uso del lenguaje co-
1997, p. 238). mún o por el uso del lenguaje técnico de las palabras es un criterio metodoló-
gico general que debe entenderse a la luz de los propósitos del texto y el con-
Otros autores como Summers (2006), la entiende como una prioridad meto- texto (Summers, 2006, pp. 247 y ss.). La idea general que sostiene Summers es
dológica que no es necesaria, aunque reconoce que es común en los países oc- que los argumentos basados en el lenguaje ordinario parten del significado que
cidentales. Dicha prioridad radica en que el lenguaje de las normas fue el adopta- las palabras o las expresiones tienen a partir de lo que un hablante competente y
do por el legislador, es decir, la prioridad proviene de un componente autoritativo bien informado de tal lenguaje les dé de acuerdo con los recursos con que cuen-
(Summers, 2006, p. 257). 2 ta el lenguaje ordinario incluyendo el contexto. Los recursos del lenguaje ordinario
Para Robert Alexy puede hablarse de un argumento semántico cuando la inter- como refiere Summers, son muy ricos:
pretación de una norma se justifica en referencia al uso del lenguaje. Una norma
debe entenderse como una especificación del lenguaje natural o de un lengua- Estos recursos van más allá del vocabulario (lexicón) e incluye a los libros de gra-
je técnico, en particular el del derecho, pero dado que el derecho regula materias mática, la relevancia del contexto general, conocimiento general del usuario típico
y temas muy diversos no puede evitar usar otros lenguajes técnicos (por ejemplo, del lenguaje, el propósito inmediato que se pueda advertir del texto y el contexto, el
en telecomunicaciones, en medio ambiente, en salud, etc.). Los argumentos gra- uso que se hace en otras situaciones paralelas de la vida ordinaria, el conocimien-
maticales pueden usarse para justificar o mostrar que una interpretación es (o no to de hechos especiales que realmente se le puede atribuir al usuario del lenguaje,
recordatorios de consideraciones de hecho ya familiares, el análisis de casos hipoté-
es) admisible semánticamente (Alexy, 1997, pp. 226-227). Pero esta caracteriza-
ticos para probar el alcance de los usos del lenguaje, usos de palabras análogas,
ción no nos aclara mucho si no se determina qué entiende Alexy por una "interpre-
criterios de consistencia lingüística, la reflexión sistemática sobre los usos relevan-
tes a través de una variedad de contextos, y la conceptualización de las palabras
1 Uso la idea de "categoría" para distinguirla de "tipo" de argumento, como lo han sostenido algu-
para descartar consecuencias absurdas no compatibles con el uso del lenguaje, por
parte del legislador (Summers, 2006, p. 260).
nos autores cuando se habla de argumentos interpretativos, algunos son categorías muy amplias don-
de caben diversos tipos de argumentos. Los argumentos gramaticales no son un tipo sino una catego-
ría en la que entran diversos tipos de argumentos (MacCormick, 1993).
3 Para la semántica tradicional o formal el lenguaje es visto como un sistema de reglas o conven-
2 Usando un argumento de Recanati podríamos decir que no necesariamente habría que darles

este tipo de prioridad. Recanati muestra y da ejemplos de cómo un enunciado puede ser indetermi- ciones, en virtud de las cuales ciertos ensamblajes de símbolos cuentan como bien-formados, como
nado semánticamente, de forma que su interpretación es producto de un proceso pragmático que no enunciados con significado. El significado de un enunciado está determinado entonces por el signifi-
pasa por darle un sentido literal al enunciado, sino que precisamente dada la indeterminación no ha- cado de sus partes y la forma en que se conectan. El significado de un símbolo es la asignación con-
bría una primera interpretación literal que luego es derrotada por otra mejor (Recanati, 2004, pp. 29, vencional a dicho símbolo. Para la semántica formal conocer un lenguaje es como conocer una teoría
63). Claro que a esta posible objeción se podría contestar diciendo que aún en casos como éstos, el por medio de la cual uno puede deductivamente establecer las condiciones de verdad de cualquier
intérprete primero intentó encontrar el significado literal y precisamente al constatar la indeterminación enunciado de dicho lenguaje (Recanati, 2004, pp. 1-2). En suma, basta conocer las reglas y/o las con-
semántica inició otro tipo de interpretación. venciones para poder interpretar el significado de los enunciados.

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Aunque Summers no es muy preciso sobre cada uno de estos recursos que Fernando Atria (2001) recuerda un ejemplo de Fuller que ilustra bien el pun-
comprenden para él los criterios del lenguaje ordinario, con claridad vemos to: Supongamos que tenemos una regla que dice: "Será una falta menor, castiga-
que comparte una visión muy amplia de lo que significaría argumentar lingüística- da con una multa de cinco dólares, el dormir en cualquier estación de tren". Dos
mente. Él mismo es muy enfático al sostener que no debe confundirse este crite- hombres son llevados ante un juez. El primero, un empleado que regresaba a su
rio (y los argumentos basados en ellos) con lo que es el "literalismo" o el "forma- casa, estaba esperando un tren que venía con retraso y se quedó dormido. El se-
lismo". gundo llevaba una manta y una almohada y se encontraba ya acostado pero fue
El vicio del formalismo o lietaralismo -que Summers llama "literalismo rígido" arrestado antes de tener la oportunidad de dormirse. Lo que Fuller trata de mos-
(wooden literalism)- se ha desarrollado en todos los países de occidente y suele trar es que en este caso no existe vaguedad en la norma, sus términos son com-
ir acompañado también del deductivismo y del conceptualismo. Pero siendo él un prensibles y no presentan problema alguno. A primera vista los dos casos son
gran defensor de la importancia que para el derecho tienen los aspectos forma- claros bajo el contenido semántico de la regla (Atria, 2001, p. 13), pero si conside-
les, es importante no confundir la formalidad del derecho con el formalismo que ramos que la norma no se debe aplicar al caso del empleado que estaba esperan-
es una aproximación a la interpretación del mismo. No hacer la distinción entre la do al tren y se quedó dormido (y que posiblemente sí deba aplicarse al que estaba
forma {del derecho) y lo formal (de la interpretación de las normas) ha llevado a no acostado), entonces este ejemplo muestra de manera convincente que en ocasio-
pocos especialistas a atribuir los vicios del formalismo a los aspectos formales del nes la mejor interpretación de una regla es aquella que se hace en contra de su
derecho, o a restarles valor a los aspectos formales debido a su identificación con significado literal. Muchos autores coinciden en que aún en casos en donde el len-
los vicios del formalismo (Summers, 2006, pp. 275-276). guaje de la norma es claro no es obvio que la interpretación gramatical sea la más
En qué consiste el literalismo lo muestra a través de un ejemplo que proviene adecuada (Sunstein, 1989, p. 423).
de Cicerón: Una ley sobre salvamento en el mar prescribía que aquellos que en Pero detrás de estas ideas está el problema que le preocupa a algunos filóso-
una tormenta abandonen la nave deberán perder toda propiedad que quede ahí fos del lenguaje como a Recanati sobre lo que ha de entenderse como significa-
y el barco pertenecerá por completo a quienes "se queden" en él. Se presenta el do literal. Si partimos de una concepción semántica (tradicional) podemos acep-
caso de un pasajero, que por razones de enfermedad estaba impedido para esca- tar que Fuller, Atria, Sunstein tienen razón, y que no tenemos por qué quedarnos
par del barco cuando toda la tripulación lo hizo, y una vez a salvo reclama el con el significado literal aún en casos donde la norma sea clara. Pero si por "sig-
barco como suyo, cuando por razones de mero azar logró salvarse y llegar a puer- nificado literal" comprendemos algo diferente, es decir, si le damos un significa-
to. Pues bien, Summers considera que cierto uso literal permitiría decir que el pa- do acorde con el lenguaje ordinario, entonces el significado literal podría enten-
sajero enfermo "se quedó" en el barco, como lo contemplaba el precepto legal derse como el significado literal-primario (opuesto al significado literal-tipo y en
y, por ende, estaba autorizado a reclamarlo como suyo. En una disputa entre el ocasiones al significado literal-mínimo) que caracterizamos al comenzar este tra-
dueño del barco y el pasajero, los jueces dieron la razón al pasajero diciendo que bajo. Esto nos llevaría a ver que una postura semejante a la de Summers es más
el mismo "se había quedado en el barco". Este sería un caso de "literalismo tie- compatible con la forma en que solemos acudir al lenguaje ordinario para determi-
so" como lo llama Summers. Sin embargo, un usuario competente del lenguaje nar el significado de las normas. Y nos lleva a ver en el literalismo o formalismo un
en cuestión (el latín, el griego, el español) conocedor de los hechos y las circuns- vicio de quienes no saben hacer una buena interpretación de las normas por creer
tancias del caso habría dicho algo diferente. Se podría conceder que el pasajero que las palabras o los enunciados han de interpretarse al margen del contexto y
enfermo "se quedó en la nave" pero sólo en uno de los sentidos literales de la ex- de los propósitos de la norma. La idea sería que en el ejemplo de Fuller por ejem-
presión, que equivaldría a que "continuó a bordo de la nave". Mas, de acuerdo al plo, la expresión "el dormir en cualquier estación" interpretada de manera correcta
uso ordinario del lenguaje, el contexto y el propósito evidente e inmediato de las tendría un significado que no se corresponde con su interpretación literal-tipo, sino
palabras en la norma, el pasajero enfermo "no eligió quedarse en la nave", a fin de que es resultado de un proceso similar al que existe en las implicaciones conver-
salvarla, de hecho no contribuyó en nada para que se salvara y, por tanto, no de- sacionales, los actos de habla indirectos u otras formas indirectas del lenguaje.
bería recibir la recompensa de quedarse con ella. Se podría entonces distinguir Una buena explicación de por qué el formalismo {literalismo) es un vicio, lapo-
entre dos significados, uno donde "quedarse" equivale a "continuar a bordo" y otro dsmos encontrar en el argumento de Fernando Atria (2001 ), quien sostiene que a
donde equivale a "quedarse por elección"; o bien "quedarse con el propósito de pesar de que el derecho iiene un contenido formal al estar conformado por reglas
salvar la nave" (Summers, 2006, pp. 276-277). (también por principios), de esto no se sigue que el contenido de dichas re-

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glas deba interpretarse de modo formal (literal) y sin excepciones. Las reglas en guiarse por dicho propósito y no por la letra cuando se advierte un conflicto entro
el derecho son derrotables porque obedecen a (o son universalizaciones de) ra- ellos. En este debate intervienen de manera muy activa algunos jueces, incluiclos
zones sustantivas. De modo que la interpretación que hagamos debe ser cohe- miembros de la Corte Suprema de los Estados Unidos, juristas y filósofos del de-
rente con tales razones que subyacen a las reglas. Las reglas del derecho no son recho.
del todo autónomas a las razones que las justifican. Otras instituciones que ope- El textualismo se podría identificar históricamente con el formalismo y el lite-
ran con reglas como los juegos, pueden tener mucha autonomía (incluso una total ralismo del que hemos hablado. Sin embargo, esto es inexacto hoy día. Los de-
autonomía) de las razones para crearlas, y en ese sentido se pueden aplicar las fensores de esta corriente han evolucionado de una forma que ha hecho que el
reglas sin tener en consideración ningún otra consideración salvo el significado de debate se tenga que replantear y hay incluso quienes dirían que las diferencias
las mismas (Artria, 2001, pp. 39 y ss.). entre los textualistas y los intencionalistas se han borrado. Jonathan T. Molot
Pero incluso para las reglas del juego valdría apartarse de una idea de signi- (2006) afirma que los textualistas se han convertido en intencionalistas. Sin em-
ficado semántico de las normas, pues si operamos así tendríamos problemas se- bargo, habría que ver con más atención en qué consiste este "textualismo moder-
mejantes a los que tenemos en el derecho. Pongamos por ejemplo la regla 12 de no" o "nuevo textualismo" como suelen denominarlo (Manning, 2005 y 2006). John
fútbol que dice: "Se concederá un tiro libre directo al equipo adversario si un juga- F. Manning, un defensor destacado del textualismo, sostiene que el textualismo
dor comete una de las siguientes siete infracciones de una manera que el árbitro moderno, a diferencia de sus antecesores en el siglo XIX y primera parte del siglo
considere imprudente, temeraria, o con el uso de fuerza excesiva: (se enumeran xx, no creen que sea posible inferir el significado solo de las palabras y las reglas,
las siete infracciones)." Supongamos que dos jugadores cometen más de una in- esto es, se apartan de la semántica tradicional. Sostienen en cambio que el len-
fracción cada uno contra un jugador del otro equipo, por ejemplo, ambos le dan guaje es inteligible sólo en virtud de convenciones sobre el uso de las palabras en
patadas al tiempo que uno lo empuja y el otro lo golpea con el puño. Si nos atu- determinB.dos contextos. Habría que atribuirle al legislador una intención mínima
viéramos a las posibilidades de una lectura literal-tipo qué cosa tendríamos que (a la Raz), de modo que suelen aceptar que el texto de la ley se interpreta en fun-
interpretar cuando se dice que se concederá una falta si "un jugador comete una ción de las intenciones que una persona razonable haría del mismo en contexto
de las siete faltas". En este caso dos jugadores cometieron dos faltas cada uno. social y lingüístico apropiado (Manning, 2006, pp. 79-80).
Nadie en el fútbol consideraría que la interpretación correcta de la regla 12 es que Cuando se opera en el r.ontexto jurídico (una subcomunidad lingüística) el tex-
sólo cuando uno, y sólo un jugador, comete una y sólo una de las infracciones se tualismo exige que el intérprete considere las convenciones y las prácticas lingüís-
marcará un tiro libre. Sería muy absurdo que así entendiéramos lo que dice tal re- ticas particulares que operan en el derecho. Esto implica que una frase o una pa-
gla, dado lo que sabemos del juego y la forma en que se juega y se aplican las labra puedan tener connotaciones técnicas y apartarse del sentido ordinario. Los
reglas, es decir, dado el contexto sabemos que lo que entendemos por una apli- textualistas se apoyan incluso en lo que llaman conocimiento compartido (back
cación literal de la regla 12 no excluye el caso de las dos faltas simultáneas por grouncf) sobre los cánones interpretativoS" (algunos incluso orientados por con-
parte de dos jugadores. sideraciones políticas) (Manning, 2006, pp. 81-82). El significado de los textos
legales para 1os nuevos textualistas es un constructo, es decir, los jueces nece-
sariamente imputan el significado al texto normativo (Manning, 2006, p. 83). Los
El nuevo textualismo en el derecho. El caso norteamericano nuevos textualistas consideran a las intenciones como parte relevante del contex-
to interpretativo, pero no porque consideren que hay unas intenciones reales del
En el ámbito anglosajón, particularmente en los Estados Unidos de América
(EUA), la polémica entre los llamados textualistas y los intencionalistas (purpousi-
4 En los sistemas jurídicos operan una serie de máximas o principios interpretativos que se cono-
vists) es intensa y ha dado lugar a interesantes debates que nos pueden ayudar a
cen como los cánones interpretativos. Su estatus es cuestión de controversia entre expertos, algunos
aclarar algunas cuestiones sobre cómo se entienden los argumentos lingüísticos.
los consideran normas que rigen la interpretación, mientras otros las consideran reglas semánticas.
El textualismo afirma que los jueces tiene el deber de aplicar el texto promulgado Algunos son más escépticos como el ya clásico estudio de Karl Llewellyn (1950) que mostró cómo 100
(cuando es claro) y no los propósitos o la intención del legislador que no es par- jueces norteamericanos tienen a su alcance cánones contradictorios, mientras unos apuntan en una
te de lo que se promulga. El intencionalismo por su parte sostiene que dado que dirección siempre se puede encontrar otro que apunte en la dÍrección contraria. Algunos de los cáno-
las leyes que se promulgan tienen algún propósito, los jueces al aplicarlas deben nes no son exclusivos del derecho, sino operan en un ámbito más general. Su fundamento es varia-
do, algunas se apoyan en la experiencia, otras en la lógica, otras en la corrección lingüística, etcétera.

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legislador que hay que buscar, sino porque es parte de la labor de los jueces darle preta gramaticalmente que es difícil hacer una clasificación de los mismos. 5 Lo
sentido al corpus juris cuando no lo tiene (Manning, 2006, p. 85). curioso es que si bien se podrían escribir libros enteros, yo no conozco uno sólo
Estas características del nuevo textualismo parecen acercarlos mucho a las que aborde este tema con tal detalle. Aquí presentaremos algunos de los casos
posiciones intencionalistas, pero para autores como Manning la diferencia entre más comunes que suelen presentarse particularmente en el Derecho mexicano;
unos y otros se encuentra en que el contexto al que apelan los textualistas es no pretendemos hacer clasificación exhaustiva, pero podríamos mencionar varios
el contexto semántico, mientras que los intencionalistas apelan al contexto políti- tipos de argumentos relacionados con las siguientes cuestiones:
co (policy context). Los textualistas comienzan con la evidencia que encuentran a
partir de los usos y hábitos del discurso; creen que un texto legal puede tener un a) La definición de términos (palabras) del lenguaje ordinario,
significado semántico claro, aun cuando el significado no sea claro para el lector b) La definición de términos de leguajes técnicos,
ordinario sin un examen más cuidadoso. Los textualistas tratan de ensamblar las c) El uso de conjunciones, proposiciones, etcétera,
diferentes piezas de la información lingüística (definiciones de diccionario, cáno- d) La conjugaciones verbales,
nes interpretativos) dentro de la mejor explicación (y más coherente) del significa- e) El análisis de la estructura sintáctica,
do del texto normativo (Manning, 2006, p. 92). f) Alusiones explícitas a determinados contextos,
Para los textualistas es necesario establecer que el marco teórico que provee g) Los usos especiales del lenguaje (ordinario),
h) El uso sistemático de un término o expresión,
el "usuario razonable del lenguaje" es una forma justificada de entender el princi-
i) El uso que históricamente se le ha dado a una expresión,
pio de supremacía legislativa. Este principio se cumple si plausiblemente se asu-
j) El uso que la jurisprudencia le ha dado a un término o expresión, etcétera.
me que los legisladores intentaron decir lo que uno normalmente entendería que
dijeron, dadas las circunstancias en las que se dijo. Aquí la posición de Manning En este trabajo, por razón de espacio, no podemos abordar todos estos casos,
retoma la idea de Raz dei la intención mínima del legislador (a pesar de que Raz de modo que algunos de ellos quedan sólo mencionados en esta lista.
no sea un textualista, sino un intencionalista) (Manning, 2006, p. 100). A fin de
cuentas lo que intenta el textualismo es respetar el principio de supremacía legis-
lativa, tomándose en serio el resultado específico del proceso legislativo que es el Términos del lenguaje común
texto promulgado (Manning, 2006, p. 108).
Lo que muestra este ejemplo del textualismo norteamericano en uno de sus En el caso siguiente se muestra un problema con el lenguaje común donde se
defensores más importantes es que el formalismo, como decía Summers, tiende quiere saber si un documento con una firma facsimilar equivale a un documento
a desaparecer. Este nuevo textualismo en realidad rechaza la idea básica de la (válido) firmado. Para ello se acude a la definición de "firma" de un diccionario que
semántica tradicional, y asume ciertas ideas del contextualismo, aunque se trate establece que se trata de una rúbrica que una persona pone por propia mano. Al
de un contextualismo débil. La postura de Manning es en ocasiones difícil de en- tratarse la firma facsimilar de un sello que se estampa entonces no puede ser con-
tender como textualista, y quizá Moloto tenga razón en que las fronteras entre tex- siderada de la autoría de la persona.
tualismo e intencionalismo se han borrado en los hechos.
FIRMA FACSIMILAR. EL DOCUMENTO EN QUE SE CONTIENE CARECE DE VA-
LIDEZ. De la definición proporcionada por el Diccionario de la Real Academia de
3. Ejemplos de argumentos gramaticales la Lengua Española, del vocablo firma, consistente en: "El nombre y apellido, o tí-
tulo de una persona que ésta pone con rúbrica al pie de un documento escrito de
mano propia o ajena para darle autenticidad o para obligarle a lo que en él se dice.",
Como sostiene Summers: "libros enteros se podrían escribir en torno a los re-
se concluye que el documento en que aparece una firma facsimilar carece de vali-
cursos de la argumentación basada en el lenguaje ordinario" (Summers, 2006, p. dez, habida cuenta de que ésta consiste en una imitación o reproducción de la firma
261 ), ya que son tan variados los aspectos del lenguaje sobre los cuales se inter-

5 Bastaría mirar un libro de gramática para ver la enorme cantidad de reglas que existen, los mu-

chos problemas que implica saber usar el lenguaje de modo correcto y los muchos problemas o inco-
rrecciones que surgen al usarlo.

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autógrafa, por lo que en esa hipótesis no es posible atribuir la autoría de tal docu- ba. En efecto, el adverbio definitivamente, utilizado por el precepto interpretado sig-
mento a la persona cuya firma en facsímil fue estampada, pues es evidente que el nifica, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: Decisiva-
sello en que se contiene pudo inclusive asentarse sin su consentimiento. mente, resolutivamente. 2. En efecto, sin duda alguna; por lo que la separación de
mérito debe ser en forma decisiva, sin gozar de las prerrogativas correspondien-
Observemos en este caso que para saber si una firma facsimilar equivale a tes al cargo, esto es, opuesta a una separación temporal o sujeta a término o condi-
una firma (autógrafa) se recurre a una definición del Diccionario de la Lengua Es- ción; lo que es acorde con una interpretación sistemática y funcional del precepto
pañola de Real Academia Española. Se trata de un recurso muy común para en- constitucional de mérito, ya que la limitación establecida por el Constituyente pre-
contrar qué puede significar un término, pero sería un error creer que ello resuelve tende que los funcionarios públicos ahí señalados o quienes ocuparon tales cargos,
el problema de manera adecuada en todos los casos. Más adelante abundaremos no puedan tener influencia preponderante en la decisión de su candidatura ni en la
sobre los problemas que existen en considerar que el significado de un término voluntad de los votantes del distrito electoral de las entidades donde ejerzan sus
se encuentra en un diccionario. Por ejemplo, en este caso nos podemos pregun- funciones. En estas circunstancias, si el candidato solicita licencia con goce de suel-
tar si esta decisión que sostiene que los documentos con firmas facsimilares ca- do no puede estimarse que la separación se dio definitivamente, pues sigue disfru-
tando de los emolumentos de su función y vinculado al cargo.
rece de validez, podría servir para otros casos y sería fácil imaginar la gran can-
tidad de documentos que contienen firmas facsimilares y que solemos tomar por
documentos válidos (títulos académicos, cédulas profesionales, credenciales ofi- En este caso, además de citarse una definición del Diccionario de la Real Aca-
ciales, billetes bancarios, etc.), ¿significaría entonces que a la luz de este criterio demia Española, se alude además a una interpretación sistemática y funcional
lodos estos documentos deberían carecer de validez? Como se ve no es tan sen- (que propiamente no aparecen en el texto de la tesis transcrita). Es importante
cillo sostener de manera coherente que por tratarse de una firma facsimilar no es- distinguir entre casos donde sólo se menciona que a través de un tipo (o catego-
tamos ante un documento válido, aunque sea cierto que no estemos ante una fir- ría) de interpretación se llega a un resultado o conclusión y casos donde se argu-
ma autógrafa. menta en apoyo de tal conclusión. Podríamos decir, como en el caso anterior, que
En el caso que veremos a continuación se quiere interpretar la expresión "se- de una interpretación sistemática se concluye lo mismo que de la interpretación
paración definitiva del cargo 90 días antes de la elección" que el artículo 55, frac- gramatical, pero la diferencia es que sólo hay un argumento gramatical en la tesis,
ción v, párrafo tercero, de la Constitución mexicana establece como condición de modo que no se puede saber a ciencia cierta si la interpretación sistemática es
para que una serie de funcionarios públicos puedan ser electos diputados fede- plausible o no, porque sencillamente no aparece un argumento. 6
rales. En este caso hay duda sobre si un funcionario que se separó del cargo por En el siguiente caso presentamos el típico caso del vicio del formalismo o li-
medio de una licencia cumple o no con dicha condición. Lo que se trató de deter- teralismo. Se trata de determinar si una agravante para el delito de robo que
minar en sentido estricto es qué significa el adverbio "definitivamente", y usando se había introducido por el legislador para intentar frenar la escalda de los robos
un diccionario se determina que significa "decisivamente" o "resolutivamente", de en transporte público o en automóviles particulares, es aplicable cuando alguien
ahí que se deba entender que la separación definitiva implica que sea de forma es asaltado en una bicicleta, el problema surge porque la ley se refirió a "vehícu-
decisiva, cosa que se opone a la idea de una separación temporal o sujeta a tér- los" en general y no fue lo suficientemente específica de qué vehículos se trataba:
mino o condición, que es lo que implica una separación bajo una licencia.
ROBO CALIFICADO. LA AGRAVANTE PREVISTA EN EL ARTÍCULO 224, FRACCIÓN 111, DEL
ELEGIBILIDAD. ÜUÉ DEBE ENTENDERSE POR SEPARACIÓN DEFINITIVA DEL CARGO. El artícu- NUEVO CÓDIGO PENAL PARA EL DISTRITO FEDERAL, SE ACTUALIZA CUANDO LA VÍCTIMA SE
lo 55, fracción V, párrafo tercero, de la Constitución Política de los Estados Unidos ENCUENTRA EN UNA BICICLETA. El citado precepto establece como agravante del de-
Mexicanos, establece que los secretarios de gobierno de los Estados, los magis- lito de robo el hecho de que éste se cometa cuando el sujeto pasivo se encuentre
trados y jueces federales o del Estado, no podrán ser electos como diputados fe-
derales en las entidades de sus respectivas jurisdicciones, a no ser que se sepa-
6 No afirmo que en el texto de la sentencia no se encuentre el o los argumentos que apoyen una
ren definitivamente de sus cargos noventa días antes de la elección; precepto que
interpretado correctamente, debe conducir a estimar que el vínculo entre el can- interpretación sistemática, tan sólo quiero mostrar el hecho de que muchas veces se afirma que un
didato y el cargo del que se debe separar, debe desaparecer decisivamente y sin cierto tipo de interpretación conduce a un resultado determinado, sin que eso signifique que se está ar-
duda alguna, dejando de tener cualquier relación con la actividad que desempeña- gumentando, ni que se esté interpretando nada, tan solo se trata de una afirmación que no tiene sus-
tento (aunque podría tenerlo).

166 167
en un vehículo particular o de transporte público. Ahora bien, de una interpretación cata de ahí una noción técnica. Es además curioso que el juez sostenga que las
armónica y sistemática de dicho artículo, de las razones que motivaron al legisla- definiciones gramaticales no son la única base con que se cuenta y que una dis-
dor para establecer la mencionada calificativa, así como del concepto gramatical de posición debe interpretase conforme a su contexto; sin embargo, menciona que
"vehículo", dentro del cual quedan comprendidas las bicicletas por constituir medios
no encuentra nada en el contexto que lo lleven a sostener que los dos conceptos
de transporte terrestre, se concluye que el delito de robo calificado se actualiza con
sean usados de distinta forma. El error de esta decisión consistió en que "interés
la sola circunstancia de que la víctima se encuentre en una bicicleta, pues si el ar-
tículo 224, fracción 111, del Nuevo Código Penal para el Distrito Federal se refiere a
legítimo" e "interés jurídico" no se tomaron como conceptos jurídicos, sino se aisló
vehículos en general, sin hacer distinción alguna respecto a sus características o a las palabras "legítimo" y "jurídico" y éstas fueron interpretadas a la luz del lengua-
la materia del robo, al ser el derecho penal de aplicación estricta, debe regir la regla je común donde suelen tomarse son sinónimos. De esta forma se concluyó falaz-
consistente en que donde el legislador no distingue el juzgador no puede hacerlo. mente que "interés legítimo" e "interés jurídico" significan lo mismo, cuando se tra-
ta de términos definidos a través de la misma ley, de otras tesis jurisprudenciales
Un error que con cierta frecuencia se comete es el de interpretar conceptos o y de la doctrina. 8
expresiones que pertenecen a un lenguaje técnico como si fueran términos del
lenguaje común. El siguiente es un ejemplo de ello.
Términos del leguaje técnico y técnico-jurídico
"INTERÉS LEGÍTIMO" E"INTERÉS JURÍDICO". AMBOS TÉRMINOS TIENEN EN EL DERECHO LA
MISMA CONNOTACIÓN. Los conceptos "jurídico" y "legítimo" tienen gramaticalmente el El siguiente ejemplo muestra un problema similar al que acabamos de ver,
mismo contenido, según la Enciclopedia del Idioma de Martín Alonso; por legítimo pero en este caso se identifica de manera correcta el concepto de interés legítimo
se tiene "a lo que es conforme a las leyes" y jurídico tiene un significado de lo que como un término del lenguaje técnico-jurídico y se acude a la doctrina para expli-
se hace "con apego a lo dispuesto por la ley"; Escriche señala que legítimo es "lo carlo. En la tesis que se cita falta la referencia (el respaldo en términos de Toul-
que es conforme a las leyes, lo que está introducido, confirmado o comprobado por
min) de la doctrina se está citando (autores, libros, etc.), aunque estos datos sí
alguna ley" y de jurídico dice que es "lo que está o se hace según forma de juicio o
aparecen el cuerpo de la resolución: 9
de derecho". Se admite que no son las definiciones gramaticales la única base con
la que cuenta el Juez para decir el derecho, las palabras que forman parte de una
INTERÉS LEGÍTIMO, CONCEPTO DE, EN TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 34 DE LA LEY DEL TRIBU-
disposición legal deben interpretarse y aplicarse acordes al contexto de esa norma
jurídica, y es en ese contexto que este tribunal no encuentra diferencia, aparte de la NAL DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DEL DISTRITO FEDERAL. El artículo 34 de la
Ley del Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Federal precisa que
semántica entre una palabra y otra; cabe precisar que los artículos 33 y 71, fracción
sólo podrán intervenir en el juicio las personas que tengan interés legítimo en el
V, de la Ley Orgánica del Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Fe-
mismo. Ahora bien, el interés legítimo se debe entender como aquel interés de cual-
deral ya derogada, aludían a la necesaria existencia de un interés jurídico para acu-
quier persona, pública o privada, reconocido y protegido por el ordenamiento jurídi-
dir al juicio ante dicho tribunal y que el juicio sería improcedente contra actos que no
co. Desde un punto de vista más estricto, como concepto técnico y operativo, el in-
afectaran el "interés jurídico" del actor; en tanto que la ley vigente hace referencia a
terés legítimo es una situación jurídica activa que permite la actuación de un tercero
un "interés legítimo" lo que nos lleva a afirmar que basta que se consideren afecta-
dos quienes acuden al juicio para que éste sea procedente. y que no supone, a diferencia del derecho subjetivo, una obligación correlativa de
dar, hacer o no hacer exigible a otra persona, pero sí otorga al interesado la facultad
de exigir el respeto del ordenamiento jurídico y, en su caso, de exigir una reparación
Cuando la duda recae sobre un concepto jurídico como el de "interés jurídi- por los perjuicios antijurídicos que de esa actuación se deriven. En otras palabras,
co" o "derecho subjetivo", hay que acudir a diccionarios técnicos y en especial a existe interés legítimo, en concreto en el derecho administrativo, cuando una con-
la doctrina, en el ejemplo anterior incorrectamente se usa un diccionario de la len- ducta administrativa determinada es susceptible de causar un perjuicio o generar un
gua y aunque se acude a un diccionario jurídico (Escriche), 7 en realidad no se res- beneficio en la situación fáctica del interesado, tutelada por el derecho, siendo así

7
Aunque no se cita con exactitud se trata del Diccionario Razonado de Legislación y Jurispruden- 8 Véase al respecto "El problema del uso de conceptos jurídicos y su repercusión práctica: un

cia de Don Joaquín Escriche, aunque se desconoce la edición del mismo que se usó. Esto es muy im- ejemplo de la jurisprudencia en México", en Cruz Parcero (2007, pp. 175-200).
portante sobre todo tratándose de una obra que data de mediados del siglo XIX (Librería de Rosa, Bou- 9 La fuente es un estudio de Arturo Zaldivar Lelo de Larrea (2002). Remito de nuevo a Cruz Parce-

ret y Cia., París 1851), y que tiene varias ediciones subsecuentes con añadidos de diversos juristas. ro (2007, pp. 175-200).

168 169
que éste no tiene un derecho subjetivo a exigir una determinada conducta o a que cias respecto de cuándo se considera un robo como agravado, cuando se reúnen
se imponga otra distinta, pero sí a exigir de la administración el respeto y debido todos elementos mencionados o cuando alternativamente se presenta solo uno o
cumplimiento de la norma jurídica. [... ] El interés legítimo se encuentra intermedio varios.
entre el interés jurídico y el interés simple, y ha tenido primordial desenvolvimien-
to en el derecho administrativo; la existencia del interés legítimo se desprende de la ROBO CALIFICADO. LOS MEDIOS COMISIVOS "DE NOCHE", "LLEVANDO ARMAS", "CON FRAC-
base de que existen normas que imponen una conducta obligatoria de la adminis- TURA", "EXCAVACIÓN" O "ESCALAMIENTO" CONTEMPLADOS EN EL ARTÍCULO 380, FRACCIÓN
tración, sin embargo, no requiere de la afectación a un derecho subjetivo, aunque sí X, DEL CÓDIGO DE DEFENSA SOCIAL PARA EL ESTADO DE PUEBLA, PUEDEN CONFIGURAR-
a la esfera jurídica del particular, entendida ésta en un sentido amplio; a través del LO INDISTINTAMENTE. La citada disposición previene que además de la sanción que
interés legítimo se logra una protección más amplia y eficaz de los derechos que no corresponda al delincuente, conforme al artículo 374 de dicho ordenamiento sus-
tienen el carácter de difusos, pero tampoco de derechos subjetivos. Así, podemos tantivo, se le impondrán de seis meses a seis años de prisión cuando se cometa
destacar las siguientes características que nos permiten definir al interés legítimo: "de noche, llevando armas, con fractura, excavación o escalamiento". Tales medios
1) No es un mero interés por la legalidad de la actuación de la autoridad, requiere comisivos lo configuran indistintamente. En efecto, de la lectura del artículo cuestio-
de la existencia de un interés personal, individual o colectivo, que se traduce en que nado se aprecia claramente la utilización de la coma, así como de una conjunción.
de prosperar la acción se obtendría un beneficio jurídico en favor del accionante; 2) De conformídad con el libro "Ortografía de la Lengua Española", propiedad de la
Está garantizado por el derecho objetivo, pero no da lugar a un derecho subjetivo, Real Academia Española, Editorial Espasa Calpe, Sociedad Anónima, la coma in-
no hay potestad de uno frente a otro; 3) Un elemento que permite identificarlo plena- dica una pausa breve que se produce dentro del enunciado, separa las partes de
mente es que es necesario que exista una afectación a la esfera jurídica en sentido éste salvo las que vengan presididas por alguna conjunción, se usa para separar
amplio, ya sea de índole económica, profesional o de cualquier otra, pues en caso miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, tópico que
contrario nos encontraríamos ante lo acción popular, la cual no requiere afectación acontece en el caso que se estudia al quedar escrito "se cometa de noche, llevan-
alguna a la esfera jurídica; 4) El titular del interés legítimo tiene un interés propio, do armas, con fractura, excavación ... ". En ese orden de ideas, se tiene en primer
distinto del de cualquier otro gobernado, el cual consiste en que los poderes públi- término el hecho de que la coma está separando miembros gramaticalmente equi-
cos actúen de acuerdo con el ordenamiento, cuando con motivo de la persecución valentes "de noche", "llevando armas", "con fractura", "excavación", para luego en-
de fines de carácter general incida en el ámbito de ese interés propio; 5) Se trata de contrar la conjunción "o". Por conjunción se entiende a la palabra o conjunto de ellas
un interés cualificado, actual y real, no potencial o hipotético, es decir, se trata de un que enlaza enunciados o palabras mismas; cum con, y jungo juntar, por lo tanto, que
interés jurídicamente relevante; y, 6) La anulación produce efectos positivos o nega- enlaza o une con. En el caso, y como segundo término, se observa que se tiene una
tivos en la esfera jurídica del gobernado. conjunción disyuntiva, es decir, la que indica alternancia exclusiva o excluyente (a
diferencia de las conjunciones copulativas que sirven para reunir en una sola unidad
funcional dos o más elementos e indican su adición). Esta conjunción "o", entendido
Conjunciones, signos de puntuación, proposiciones... lo asentado sobre la coma (pausa breve), no indica otra cosa más que la alternancia
entre las diferentes hipótesis enunciadas en el artículo 380, fracción X, menciona-
Los argumentos gramaticales o semánticos no se refieren sólo a problemas do y, como tercer y último término, otra situación trascendental es que no existe una
de definición de términos o expresiones (o a presentar alguna concepción de un coma delante de la conjunción, encontramos escrito "o escalamiento ... ". Lo anterior
concepto), 10 sino que muchas veces se refieren a problemas que involucran una denota, sin lugar a dudas, que la palabra escalamiento en su secuencia con las de-
más no expresa un contenido distinto al elemento o elementos que la preceden, de
gran variedad de problemas o dudas que pueden surgir en el lenguaje. Entre los
lo contrario tendría que decir, "o escalamiento". Bajo estas consideraciones, relati-
más comunes nos hemos topado con problemas de conjugación de verbos (que
vas a la utilización correcta de la puntuación en los textos escritos, que pretenden
veremos en el siguiente apartado), a problemas con los diferentes signos de pun- reproducir la entonación de la lengua oral, se refuerza la aseveración a la que esta
tuación, el uso de las conjunciones y el de proposiciones; por citar sólo algunos Primera Sala concluye, estableciendo que los medios comisivos señalados en el
casos. artículo 380, fracción X, del Código de Defensa Social para el Estado de Puebla, de-
En el siguiente ejemplo se presenta un problema del uso de la coma ligada ben atenderse, de conformidad con la alternancia señalada en líneas anteriores, en
con la disyunción "o" en un enunciado en que se mencionan distintas circunstan- forma singular para acreditar esa calificativa al delito de robo. A mayor abundamien-
to, el propio numeral que ahora se analiza categóricamente establece: "Además de
la sanción que le corresponda al delincuente, conforme al artículo 374, se le impon-
10
Para esta distinción entre "concepto" y "concepción", véase Dworkin (1986, pp. 90-96).

170 171
drán de seis meses a seis años de prisión, en los casos siguientes: ... ", lo que deno- Parece mentira que esta solución haya sido adoptada, podríamos decir que se
ta el hecho de que al realizar la lectura continua con la fracción X, corrobora la con- trata de un claro ejemplo de una interpretación formalista, donde bien se pudo ad-
clusión a la que se llega en el sentido de establecer la alternancia en forma singular mitir un simple error del legislador que debió poner una "a" en vez de la "o", rero
de los medios comisivos contenidos en la misma. se llegó al extremo (absurdo diría yo) de declarar inconstitucional un artículo de la
ley penal.
Otro caso muy discutible pero donde se presenta también el problema de la Son numerosos los problemas que surgen en torno a la interpretación de los
conjunción "o" es cuando en la multa por robo se dice que "se impondrá prisión de signos de puntuación y el uso de conjunciones. Por ejemplo, en el a11ículo 737-D
cuatro a diez años y de cuatrocientos o seiscientos días multa, cuando el va-lor del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal está redactado de la
de lo robado exceda de setecientas cincuenta veces el salario mínimo". En el si- siguiente forma:
guiente caso se resolvió que se trata de una multa fija ya que la conjunción "o" de-
nota alternancia, de ahí que no se esté fijando un límite mínimo y uno máximo, por Artículo 737-D. En ningún caso podrá interponerse la acción de nulidad de juicio
lo que la pena contemplada es violatoria de la garantía de la exacta aplicación de concluido: 1.- Si ha transcurrido un año desde que hubiere causado cosa juzgada la
la ley penal. resolución que en ese juicio se dicto; y 11.- Si han transcurrido tres meses desde que
el recurrente hubiere conocido o debió conocer los motivos en que se fundare la
MULTA POR ROBO. LA SENTENCIA POR LA QUE SE IMPONEN AL INCULPADO CUATROCIEN- misma. (La cursiva de la "y;" es nuestra)
TOS DÍAS COMO SANCIÓN PECUNIARIA APLICANDO LA FRACCIÓN IV DEL ARTÍCULO 220 DEL
CÓDIGO PENAL PARA EL DISTRITO FEDERAL, VIOLA LA GARANTÍA DE EXACTA APLICACIÓN Como se muestra en el caso siguiente el problema que se le presenta al juz-
DE LA LEY PENAL PREVISTA EN EL PÁRRAFO TERCERO DEL ARTÍCULO 14 DE LA CONS- gador es determinar si los dos supuestos han de considerarse como alternativas
TITUCIÓN FEDERAL. Del artículo 220, fracción IV, del Código Penal para el Distrito o no, la duda surge porque se usa una conjunción copulativa ("y") que sirve para
Federal (reformado mediante decreto publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Fe- unir los dos supuestos. Sin embargo, la decisión es que son alternativas debido a
deral el nueve de junio de dos mil seis, en vigor al día siguiente de su publicación)
que a la conjunción le sigue un punto y coma ("y;").
se advierte que no se determina un mínimo y un máximo de la sanción pecuniaria
que debe imponerse a quien se ubique en el supuesto de la hipótesis ahí descrita,
NULIDAD DE JUICIO CONCLUIDO. LAS HIPÓTESIS DE PRESCRIPCIÓN PUEDEN ACTUALIZAR-
al señalar que se impondrá prisión de cuatro a diez años y de cuatrocientos o seis-
SE DE FORMA SEPARADA. El artículo 737-D del Código de Procedimientos Civiles para
cientos días multa, cuando el valor de lo robado exceda de setecientas cincuenta
el Distrito Federal, regula una perención de la acción de nulidad de juicio conclui-
veces el salario mínimo. Ahora bien, de acuerdo con el Diccionario de la Real Aca-
do en su modalidad de prescripción negativa, es decir, liberadora de obligaciones
demia Española, la conjunción disyuntiva "o", denota diferencia, separación o alter-
por el paso del tiempo, que opera, en un primer supuesto, ante el transcurso de
nativa entre dos o más cosas o ideas, de ahí que en el caso dicha vocal hace alu-
un año desde que la resolución dictada en el juicio concluido adquirió categoría
sión a que se puede imponer una u otra pena, pero no que el límite mínimo sean
de cosa juzgada; y, en un segundo caso, cuando hayan pasado tres meses a par-
cuatrocientos y el máximo seiscientos días multa, de lo que se obtiene que se trata
tir de que el actor haya conocido o debió conocer los moiivos en que se apoye la
de multas fijas, cuya inconstitucionalidad ha sido declarada por la Suprema Cor-
nulidad. Se trata, entonces, de dos hipótesis diversas que pueden actualizarse de
te de Justicia de la Nación, pues impiden su cuantificación para los efectos de la in-
íorma separada en tanto obedecen a motivos diversos, esto es, la primera prevé
dividualización de las sanciones conforme al grado de culpabilidad de los enjuicia-
una circunstancia genérica (existencia de cosa juzgada), y la segunda una especí-
dos. Por tanto, la sentencia por la que se imponen cuatrocientos días multa como
fica (conocimiento real o presunto de los motivos de nulidad). No obsta a la anterior
sanción pecuniaria, bajo el argumento de que, de la citada fracción IV, se advierte
conclusión, el hecno de que en el precepto analizado se haya utilizado la conjun-
que es la pena más benéfica para el sentenciado, en virtud de que el grado de cul-
ción copulativa "y" que sirve "para unir palabras o cláusulas en concepto afirmativo"
pabilidad que le fue apreciado es ligeramente superior al mínimo, viola la garantía
(Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española, vigésima segunda
de exacta aplicación de la ley penal prevista en el párrafo tercero del artículo 14 de
edición, dos mil uno), dado que el legislador la colocó delante del signo ortográfico
la Constitución Federal, ya que el hecho de que la pena impuesta sea la de menor
denominado "punto y coma", empleado "generalmente antes de cláusula de sen-
cuantía y por ello "benéfica" para el enjuiciado, no quiere decir que sea constitu-
cional. tido adversativo" (ibidem.), o sea, "que denota oposición o contradicción de senti-
do", conforme a la misma fuente semántica, lo que evidencia que se trató de sepa-
rar una y otra hipótesis por tener diverso sentido, tanto en el tiempo (un año, tres

172 173
meses) como en el supuesto de hecho (existencia de cosa juzgada, conocimiento REGULA OBLIGACIONES SURGIDAS CON ANTERIORIDAD A LA ENTRADA EN VIGOR DE DI-
de los motivos de nulidad). Incluso, si se estimara que la redacción utilizada por el CHA LEY. El participio, como una forma verbal, admite dos clasificaciones: la referida
legislador obedeció a una inadecuada sintaxis, y que, por tanto, el signo punto y al tiempo en que denota la comisión del verbo, y así se habla del participio pasivo,
coma debió anteceder a la conjunción copulativa "y", entrañando así esta última la correspondiente al pretérito y del participio activo, relativo al presente, y a la refe-
unión de las dos hipótesis, habría que atender a la intención del órgano legislativo rida a las grafías que integran la terminación del vocablo, y así se habla del parti-
de poner restricciones al ejercicio de la acción de nulidad, propósito con el que co- cipio irregular con terminación to, so y cho. Por lo tanto, es correcto estimar que la
lisionaría la unión de dos plazos diversos en uno solo (un año tres meses) que se- acepción "contraídas" utilizada por el legislador a propósito de las obligaciones en
ría mayor a cada uno de ellos individualmente considerados, amén de las distintas moneda extranjera, corresponde a un participio pasivo regular, ya que, en primer
causas fácticas ya apuntadas a que obedece su fraccionamiento en dos supuestos. lugar, orienta hacia el pasado la realización del verbo y, en segundo lugar, adopta
la terminación "idas", que es un derivado de "ido", de suerte que, prima facie, resul-
En este caso quien argumenta podríamos decir que no está muy seguro de taría exacto tener como verdadero el que la ley refiere a obligaciones surgidas en
que el argumento sobre uso del punto y coma sea muy convincente (aunque cier- momentos anteriores a la entrada en vigor de la legislación monetaria; sin embar-
tamente la regla que cita existe), y acude entonces a otro argumento (aparente- go, hay que recordar que los alcances semánticos de una palabra no sólo depen-
den de su estudio morfosintáctico sino además, se nutren del contexto que rodea
mente sobre la intención del legislador, lo cual es incorrecto) que apela al absurdo
el término en análisis, del párrafo en que éste se ubica y del universo sistemático al
que sería entender de manera unida las dos disposiciones.
que pertenece. En la especie, el concepto "contraídas" convive en su contexto con
la acepción "solventarán" y con la frase "fecha en que se haga el pago", lo que re-
vela que la referencia que ha de tomarse en cuenta para precisar la pretérita tem-
Conjugaciones verbales poralidad de la acción "contraídas" no es otra que la temporalidad futura inmersa en
la forma verbal "solventarán" y en la frase "fecha en que se haga el pago"; es decir,
La forma en que en ocasiones el legislador redacta las leyes con conjugacio- que la acción de contraer es pasada frente al tiempo futuro en que se manifiesta la
nes verbales y declinaciones que hacen más complejas la estructura sintáctica de acción solventar y frente a la fecha en que se haga el pago, pero no frente al mo-
la oración suele causar muchos problemas de interpretación. En tales casos se mento de entrada en vigor de la ley. El párrafo al que pertenece es un artículo de la
presentan dudas respecto del significado de los enunciados y de las consecuen- Ley Monetaria, y como tal se compone de un supuesto jurídico y su consecuencia,
cias legales que se deberían seguir. donde el término "contraídas", se identifica con aquél, y el "solventarán" se identifi-
ca con ésta, siendo racionalmente lógico que el supuesto es pretérito en relación a
En el caso que presentamos a continuación, surge la duda de si los hechos
su consecuencia. El sistema al que pertenece, es un ordenamiento jurídico que, de
que se regulan por el legislador son anteriores a la norma o se trata de he- acuerdo con el principio de irretroactividad, se expide para regir relaciones hacia el
chos posteriores. La duda surge porque se usa el participio "contraídas". El texto futuro. Combinadas pues, la interpretación gramatical y la jurídica, se colige que es
de la Ley Monetaria establece: incorrecta la argumentación que pretende que el término pretérito participio "contraí-
das" del artículo 80. se refiere a obligaciones nacidas con anterioridad a la entrada
ARTÍCULO 80. La moneda extranjera no tendrá curso legal en la República, salvo en vigor de la Ley Monetaria y no a futuras.
en los casos en que la Ley expresamente determine otra cosa. Las obligaciones de
pago en moneda extranjera contraídas dentro o fuera de la República para ser cum- Por lo pronto hasta aquí dejamos los ejemplos, sin haber abordado todos los
plidas en ésta, se solventarán entregando el equivalente en moneda nacional, al
casos de la lista mencionada al inicio del apartado 3.
tipo de cambio que rija en el lugar y fecha en que se haga el pago.

En este caso se argumentó que la forma verbal "contraídas" (pretérito partici-


4. La representación de los argumentos gramaticales
pio) debe entenderse no sólo desde la perspectiva morfosintáctica, sino de acuer-
do con el contexto que rodea al término.
Ahora veremos cómo alguno de estos argumentos podría representarse con el
modelo de Toulmin. 11
OBLIGACIONES EN MONEDA EXTRANJERA. LA FORMA VERBAL "CONTRAIDAS" EMPLEADA EN
LA REDACCION DEL ARTICULO 80. DE LA LEY MONETARIA NO IMPLICA QUE EL LEGISLADOR
11
Para una explicación del modelo de Toulmin puede verse Atienza (2003, cap. 4).

174 175
Toulmin presentó su muy conocido esquema (o diagrama) de argumentación El ejemplo que proporciona el mismo autor nos sirve para apreciar mejor el tipo
que tiene cuatro elementos básicos: la pretensión o conclusión (claim), las bases de conexión que existe entre las distintas proposiciones (Toulmin, 1993, p. 94). 12
o datos (grounds, data), la garantía (warrant), el respaldo (backing), y además los
cualificadores modales (modal qualífiers) y las condiciones de refutación (condi- Entonces, presu-
~arry nac10 en
tíons of rebutta~ (Atienza, 2003).
Bermudas
B
• miblemente
Q
Respaldo

i
1
Garantía 1
Porque
A menos que

Sus padres sean ex-


tranjeros/se haya natura-
lizado norteamericano
Bases o datos • Pretensión
CR

Usaré las letras P para la pretensión, B para base, G para garantía, R para res-
paldo, Q para los moralizadores y CA para las condiciones de refutación. El mo-
i
En virtud de
delo completo se representa así (Toulmin, 1993, p. 94):

En virtud de
R Las siguientes leyes y
disposiciones legales
R
Desde
G
Analicemos ahora uno de los argumentos que habíamos presentado en una de
las tesis de jurisprudencia:
B • Entonces, Q, P
MULTA POR ROBO. LA SENTENCIA POR LA QUE SE IMPONEN AL INCULPADO CUATROCIEN-
1 TOS DÍAS COMO SANCIÓN PECUNIARIA APLICANDO LA FRACCIÓN IV DEL ARTÍCULO 220 DEL
A menos que CÓDIGO PENAL PARA EL DISTRITO FEDERAL, VIOLA LA GARANTÍA DE EXACTA APLICACIÓN
CR DE LA LEY PENAL PREVISTA EN EL PÁRRAFO TERCERO DEL ARTÍCULO 14 DE LA CONSTITU-
CIÓN FEDERAL. Del artículo 220, fracción IV, del Código Penal para el Distrito Fede-
ral (reformado mediante decreto publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal

12 Aunque Toulmin no utilizó los recuadros y las flecílas de entre G y R y entre G y la flecha que co-

necta a By P, aquí usaremos así su esquema para facilitar su presentación y porque ayudan a enten-
der mejor las conexiones entre los elementos del esquema.

176 177
el nueve de junio de dos mil seis, en vigor al día siguiente de su publicación) se ad- y el máximo seiscientos días multa, (4) de lo que se obtiene que se trata de multas
vierte que no se determina un mínimo y un máximo de la sanción pecuniaria que tijas, cuya inconstitucionalidad ha sido declarada por la Suprema Corte de Justicia
debe imponerse a quien se ubique en el supuesto de la hipótesis ahí descrita, al se- de la Nación, pues impiden su cuantificación para los efectos de la individualiza-
ñalar que se impondrá prisión de cuatro a diez años y de cuatrocientos o seiscientos ción de las sanciones conforme al grado de culpabilidad de los enjuiciados. (5) Por
días multa, cuando el valor de lo robado exceda de setecientas cincuenta veces el tanto, la sentencia por la que se imponen cuatrocientos días multa como sanción
salario mínimo. Ahora bien, de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Es- pecuniaria, bajo el argumento de que, de la citada tracción IV, se advierte que es
pañola, la conjunción disyuntiva "o", denota diferencia, separación o alternativa en- la pena más benéfica para el sentenciado, en virtud de que el grado de culpabilidad
tre dos o más cosas o ideas, de ahí que en el caso dicha vocal hace alusión a que que le fue apreciado es ligeramente superior al mínimo, viola la garantía de exacta
se puede imponer una u otra pena, pero no que el límite mínimo sean cuatrocientos aplicación de la ley penal prevista en el párrafo tercero del artículo 14 de la Consti-
y el máximo seiscientos días multa, de lo que se obtiene que se trata de multas ti- tución Federal, (6) ya que el hecho de que la pena impuesta sea la de menor cuan-
jas, cuya inconstitucionalidad ha sido declarada por la Suprema Corte de Justicia tía y por ello "benéfica" para el enjuiciado, no quiere decir que sea constitucional.
de la Nación, pues impiden su cuantificación para los efectos de la individualización de
las sanciones conforme al grado de culpabilidad de los enjuiciados. Por tanto, la El orden en que aparecen los enunciados no significa que sea el orden que
sentencia por la que se imponen cuatrocientos días multa como sanción pecuniaria, ocupan en la reconstrucción del argumento. Lo que a continuación hay que ha-
bajo el argumento de que, de la citada tracción IV, se advierte que es la pena más cer es identificar cuál es la conclusión y cuáles son las premisas (los indicadores
benéfica para el sentenciado, en virtud de que el grado de culpabilidad que le fue
nos pueden servir para esta labor). Sin embargo, hay que tener cuidado dado que
apreciado es ligeramente superior al mínimo, viola la garantía de exacta aplicación
los argumentos que normalmente analizamos (o construimos) son complejos, de
de la ley penal prevista en el párrafo tercero del artículo 14 de la Constitución Fede-
ral, ya que el hecho de que la pena impuesta sea la de menor cuantía y por ello "be- modo que pueden tener conclusiones intermedias. En este caso la conclusión es
néfica" para el enjuiciado, no quiere decir que sea constitucional. la marcada con el número (5), pues lo que se quiere sostener es que la senten-
cia es inconstitucional porque viola la garantía de exacta aplicación de la ley. Si
Primero tenemos que identificar los elementos del argumento, para luego pro- bien en sí mismo esto es un argumento simple (hay una conclusión y una premi-
ceder a ordenarlos. Hay algunas técnicas para esto, aquí usaremos una que con- sa), para no complicar demasiado el esquema lo tomaremos como la conclusión.
siste en numerar las proposiciones que contiene el argumento y en identificar los La proposición (1) es la premisa que proporciona en este caso la base para justifi-
indicadores de premisas y conclusiones (que suelen tener cierta utilidad para de- car la pretensión, esto es, es violatorio del principio de exacta aplicación de la ley
terminar si estamos ante premisas o conclusiones): 13 porque el artículo 220 del Código Penal del Distrito Federal (CPDF) establece una
multa fija al no determinar un monto mínimo y uno máximo. La garantía para este
(1) Del artículo 220, tracción IV, del Código Penal para el Distrito Federal (reforma- argumento es la norma (regla o principio) que enuncia que las multas fijas son in-
do mediante decreto publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el nueve de constitucionales, y como respaldo se alude (vagamente) a la Suprema Corte en el
junio de dos mil seis, en vigor al día siguiente de su publicación) se advierte que enunciado (4).
no se determina un mínimo y un máximo de la sanción pecuniaria que debe impo- Ahora bien, hasta aquí el argumento no nos ha dicho por qué se considera que
nerse a quien se ubique en el supuesto de la hipótesis ahí descrita, al señalar que hay una multa fija. Si al parecer el artículo 220 del CPDF establece como san-
se impondrá prisión de cuatro a diez años y de cuatrocientos o seiscientos días mul- ción "de cuatrocientos o seiscientos días multa" -parte del enunciado (1 )- éste es
ta, cuando el valor de lo robado exceda de setecientas cincuenta veces el salario el tema interpretativo de este argumento. La base que se da entonces a favor de
mínimo. Ahora bien, (2) de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Espa-
la afirmación de que dicho numeral establece una multa fija es que no estable-
ñola, la conjunción disyuntiva "o", denota diferencia, separación o alternativa entre
ce un límite máximo y uno mínimo (3). Esta afirmación se apoya en lo que dice el
dos o más cosas o ideas, (3) de ahí que en el caso dicha vocal hace alusión a que
se puede imponer una u otra pena, pero no que el límite mínimo sean cuatrocientos Diccionario de Ja Real Academia Española (el respaldo) sobre lo que es una con-
junción disyuntiva: denota diferencia, separación o alternativa entre dos o más co-
sas o ideas (2).
13
No me puedo detener en explicar con detalle cómo funciona la técnica, ni los muchos problemas Usando ahora el modelo de Toulmin para representar la estructura del argu-
que se le pueden presentar a quienes reconstruyen los argumentos. Recomiendo para una explicación mento veremos que tendría una forma como la siguiente:
más detallada y para practicar con algunos ejercicios el capítulo primero del libro de lrving Copi y Carl
Cohen (2009, cap. 1).

178 179
La sentencia que se impone al in-'
- La experiencia o competencia lingüística
p ~ulpado viola la garantía de exacta apli
- El diccionario (de la lengua o técnico)
ación penal del artículo 14 constitucio-'
- La jurisprudencia
R
nal es inconstitucional.
- Autoridad en gramática (libro, artículo, etc.)
- Convención lingüística específica
r Las multas fijas son inconstitucionales G

(Porque) el art. 220 CPDF al no determinar un mí


lnimo y un máximo de la sanción pecuniaria que debe! B1
r
Lo ha declarado
la SCJN
R
I
-De acuerdo con el lenguaje común "f' significa q
imponerse a quien se ubique en el supuesto de la hi- -De acuerdo con el contexto C "f' se usa como q
!pótesis ahí descrita establece una multa fija. -De acuerdo con la definición D "f' significa q
-De acuerdo con la regla gramatical RG "f' significa q
@]

l···I-- La conjunción disyuntiva "o", deoo:


tterencia, separación o alternativa entr1
iOS o más cosas o ideas. B

En el art. 220 del CPDF se señala que se impondrá! B 1. 1


G Porque el término o enuncia-
do (conjunción, signo, etc.) t que 1 J
~
risión de cuatro a diez años y de cuatrocientos o seis contiene R significa q (esta es la • 1 La norma R significa R' 1P
ientos días multa, cuando el valor de lo robado exceda
e setecientas cincuenta veces el salario mínimo.
La vocal "o" hace alusión a que se puede imponet
una u otra pena, pero no que el límite mínimo sean cua-
r
Diccionario de la Real
R
interpretación R')

rocíentos y el máximo seiscientos días multa. Academia Española A partir de esta reconstrucción podemos observar lo siguiente:

a) La pretensión o conclusión consiste en afirmar que la interpretación de un


enunciado jurídico (R) tiene un significado específico (R'). En el ejemplo
La parte sombreada corresponde propiamente al argumento lingüístico. En que analizamos se afirmaba que el artículo 220 del CPDF establece una
este caso la garantía enuncia una regla gramatical sobre el uso de la conjunción multa fija, ésta es la interpretación (R') del enunciado que dice que se im-
disyuntiva "o". El respaldo que sirve a la garantía es el Diccionario de la Real Aca- pondrá multa "de cuatrocientos o seiscientos días de multa". R' suele ser-
vir, como hemos visto, para apoyar otra conclusión, es decir, se convierte
demia Española, que aunque se cita con cierta imprecisión está dando apoyo (la
en la base de otro argumento (en este caso es la base que apoya la preten-
autoridad del diccionario) a la regla que se enuncia.
sión de que se viola la Constitución).
A partir de este y de otros muchos casos -que por razones de espacio no pue-
b) Los datos o bases consisten en afirmar cierto tipo de hechos (en este caso
do presentar aquí- podemos proponer una reconstrucción de la estructura general
un hecho lingüístico) referidos al significado que tiene cierto término, cierto
de los argumentos gramaticales: concepto, o cierta frase o enunciado. 14 En el ejemplo se dice que "La vocal
"o" hace alusión a que se puede imponer una u otra pena, pero no que el
límite mínimo sean de cuatrocientos y el máximo de seiscientos días de
multa".

14 Se suelen interpretar sustantivos, adjetivos, verbos, pronombres, preposiciones, conjunciones,

adverbios ... , el uso de los signos de puntuación y signos de acentuación suelen generar problemas
también pero en este caso no se interpretan los signos propiamente, sino las palabras acentuadas o
los enunciados divididos con signos de puntuación.

180 181
e) Las garantías, según Tou/min, nos sitúan dentro de un campo de conoci- blemas más comunes que atañen a la estructura están la falta de garantía y/o la
miento determinado, de modo que los datos o bases que presentamos en falta de respaldo.
apoyo de una pretensión dependen del campo al que pertenezca la garan- Un error frecuente de este tipo es que se dé una interpretación lingüística de
tía que explícita o implícitamente utilicemos. En este sentido podríamos una norma sin que se aluda a alguna garantía o que no se ofrezca un respaldo
decir que los argumentos gramaticales se sitúan normalmente dentro del (sin que podamos presuponerlos). En el siguiente ejemplo se hace una interpreta-
campo o dominio del lenguaje o la lingüística, que comprenderá entre otras ción sin establecer ninguna garantía:
cosas la semántica, la gramática, la sintaxis y la pragmática. 15 De modo
que la garantía en este tipo de argumentos tendría que consistir en alguna PATRIA POTESTAD, PERDIDA DE LA. POR COSTUMBRES DEPRAVADAS Y ABANDONO DE DE-
definición, alguna regla gramatical, alguna regla sintáctica, formas de con- BERES. CASO EN QUE NO SE CONFIGURA. (LEGISLACION DEL ESTADO DE MEXICO). El ar-

jugación, o en alguna alusión al contexto de habla o uso común del lengua- tículo 426, fracción 111 del Código Civil establece como motivos de pérdida de lapa-
tria potestad: a) Costumbres depravadas de los padres; b) Malos tratamientos, y;
je, incluso a los propósitos para determinar cómo se debe entender el len-
c) Abandono de sus deberes; y que la concurrencia de cualquiera de estas causas
guaje usado por el legislador.
pueda comprometer la salud, la seguridad o la moralidad de los hijos, aun cuando
d) Lo que observamos con mayor frecuencia es que como respaldo de una esos hechos no cayeran bajo la sanción de la Ley Penal. Por lo que atañe a la pri-
definición de un término se cite algún diccionario, y es poco frecuente en- mera de las causas mencionadas, debe decirse que el término "costumbres" sig-
contrarse con citas de algún texto de gramática u otro tipo de fuente con nifica "el modo habitual de proceder o conducirse", la palabra "depravado",
autoridad en estas materias. Hay casos, no pocos, donde la definición, por expresa la idea de "pervertido, muy viciado o corrompido"; esto es, la expre-
ejemplo, se extrae de alguna otra resolución de algún juez o tribunal. Tam- sión "costumbres depravadas" que emplea la ley, denota las conductas reitera-
bién es frecuente encontrar casos donde las definiciones que se presentan damente viciosas de una persona; por tanto, para que el comportamiento de una
como válidas (verdaderas, apropiadas, etc.), no tienen respaldo alguno, en mujer reciba un calificativo semejante y traiga como consecuencia la pérdida de la
estos casos el juez o tribunal se asumen -de manera equivocada- como patria potestad, se requiere la demostración, de que realiza actos frecuentes que
autoridades en materia lingüística, a veces ni siquiera se apela a una ob- ponen en peligro la moralidad de los hijos. Pero tal hipótesis no tiene lugar cuando
se le imputa haber cohabitado con una persona diferente de su esposo, que escri-
servación o experiencia particular (competencia lingüística del hablante).
bió un poema erótico, o que tenía en su poder la portada de una revista pornográ-
fica, si no hay ningún medio probatorio que acredite que ese proceder lo llevaba a
cabo de manera constante. Igual consideración debe hacerse respecto de la causa
5. Criterios de corrección del argumento gramatical relativa al abandono de deberes paternos si no hay en autos prueba que ponga de re-
lieve que dejó de cumplir sin causa justificada tales obligaciones y que con ello sur-
Los criterios de corrección los podemos dividir en criterios estructurales o for- gió la amenaza de menoscabo en la salud de quienes están sujetos a la patria po-
males y criterios sustanciales o materiales. testad.

Criterios formales o estructura/es


Criterios sustanciales
Los criterios estructurales o formales tienen que ver tanto con los elementos
del argumento y la forma en que se relacionan, como con el tipo de inferencias Los criterios sustanciales o materiales se refieren a criterios relacionados con
formales que presenten (si es que lo hacen). La falta de algún elemento suele ser la verdad, probabilidad o razonabilidad de las premisas que sirven de apoyo para
un problema, pero no siempre es un problema grave, ya que algunos elementos proponer una interpretación y a la fuerza de la inferencia inductiva que presenten.
pueden entenderse implícitos o por razones contextua/es pueden no requerirse Por ejemplo, si se cita una regla gramatical esta regla debe estar respaldada (se-
(por ejemplo, por ser algo obvio para los hablantes involucrados). Entre los pro- ñalando su fuente) y ser verdad que dicha regla existe (esto es, que está en uso
y es reconocida, p9r ejemplo, por expertos en lingüística). Debe además ser rele-
15
vante la información que se usa y cumplir con otros criterios de las inferencias ma-
No intento hacer una clasificación aquí, sino simplemente aludir diversas cuestiones que entran teria/es (suficiencia, simplicidad, número de entidades, coherencia, etc.).
dentro de este campo, sin ser las únicas.

182 183
Los criterios sustanciales nos conectan con problemas y discusiones del cam- -Diccionario Ilustrado de la Lengua Española (1986)
po de la lingüística y la filosofía del lenguaje. De modo que muchas discusiones -Diccionario Larousse (1983)
interpretativas podrían derivar en discusiones relativas a estas disciplinas.

Fuerza y relevancia l
a) "Pan es la porción de masa ... "
:----¿Art~3ci~RGEMi-1
~----------------~

Uno de los criterios más importantes para evaluar los argumentos es el que tie- b) "Churro es la masa de harina y agua .. ."
ne que ver con el criterio de la relevancia. 16
Veamos el siguiente ejemplo que resulta además simpático:

CHURRERÍA. UN GIRO MERCANTIL QUE TENGA ESA ACTIVIDAD REQUIERE LICENCIA DE FUN-
CIONAMIENTO, AUNQUE SE REALICEN OTRAS PARA LAS QUE NO SE NECESITE (REGLAMENTO
GENERAL PARA ESTABLECIMIENTOS MERCANTILES Y ESPECTÁCULOS PÚBLICOS EN EL DIS-
Porque la palabra "churro" participa
de la misma naturaleza que la palabra
"pan" del artículo 3 RGEM (R)
1
¡ ~
Las churrerías al igual que las pa-
- naderías requieren licencia para ope-
rar(R")
TRITO FEDERAL).
Aun cuando dentro de los giros que son regulados por el artículo 3o. del Reglamen-
to General para Establecimientos Mercantiles y Espectáculos Públicos en el Distri-
to Federal, no se encuentra el relativo a la venta de hamburguesas, emparedados,
tortas, tacos, etc., sin embargo, sí está el que se refiere a la venta de churros, por-
que la elaboración y venta de pan sí aparece expresamente regulada dentro del
Porque son reguladas por el artículo 3 del
RGEM que regula a las panaderías
1• Las churrerías requie-
ren licencia para operar se-
gún el artículo 4 del RGEM
grupo uno, apartado octavo, del referido artículo 3o., pues atendiendo a la defini-
ción gramatical de la palabra "pan'', que según el Diccionario ilustrado de la
Lengua Española (edición 1986) es la "porción de masa de harina y agua que
después de fermentada y cocida en horno, tradicionalmente ha venido con- En este caso se destaca de manera sombreada lo que sería específicamente
siderándose el principal alimento del hombre, entendiéndose que es de tri- el argumento lingüístico. Aunque el error puede ser detectado sin necesidad del
go cuando no se expresa otro grano", que se hace de varias formas y que toma
esquema, éste nos muestra con más claridad el problema: si lo que se quiere afir-
nombres especiales, se puede deducir que el vocablo "churro" sin duda algu-
mar en este argumento es que las churrerías requieren de una licencia para ope-
na participa de tal naturaleza, al que tradicionalmente en nuestro país así se le
identifica o designa como una variedad de aquél y que el Diccionario Larous-
rar porque son similares a las panaderías (que requieren de cierta licencia de
se de la Lengua Española en su edición del año de 1983 define como masa de operación), es irrelevante que se ofrezca como base de la analogía (entre churre-
harina y agua que se fríe y tiene forma de bastoncito alargado o en rueda. De rías y panaderías) el argumento de que los churros y panes son cosas semejantes
acuerdo con lo antes expresado, resulta que en estricto sentido, un giro que se de- porque, por definición, están hechos de masa y agua. Para justificar que un giro
dica a la actividad de "churrería", sí se encuentra afecto a la regulación que hace el comercial es semejante a otro se tendría que dar otro tipo de argumento que fue-
artículo 3o. del Reglamento mencionado en cuanto a la elaboración y venta de pan se relevante, como el tipo de venta o consumo que se hace de los productos que
se refiere y que por ello, sí requiere de la expedición de la licencia a que obliga el elaboran, las formas de elaboración o fabricación, etc. Sería importante entender
artículo 4o. del propio Reglamento, para su debido funcionamiento. la finalidad por la cual se exige a las panaderías una licencia para operar, y a su
vez la razón por la cual no se les exige a las hamburgueserías y torterías. Una
El esquema de este argumento siguiendo una reconstrucción con el modelo de churrería es semejante en algunos aspectos a estas últimas pero también podría
Toulmin sería el siguiente: tener semejanza con las panaderías. En este caso la decisión debió basarse en
otro tipo de analogía que fuese relevante y no en un argumento lingüístico.
16
Lo que podemos decir a partir de este ejemplo es que el uso de los argumen-
Más adelante, en el capítulo dedicado a la analogía, hacemos algunas observaciones sobre la
idea de relevancia.
tos lingüísticos debe ser adecuado o relevante para el tipo de conclusión que se

184 185
quiere extraer. Por lo general, los argumentos gramaticales son aptos para deter- Sin embargo, pese a algunas de sus ventajas los argumentos lingüísticos en-
minar el significado de un texto cuando tenemos problemas de vaguedad, de am- cierran varios problemas serios. El más importante es que el significado de las pa-
bigüedad, problemas de sintaxis y, en general, problemas en la comprensión del labras depende tanto de la cultura como del contexto. Acudir ingenuamente al dic-
lenguaje. El problema en el caso de las churrerías no es un problema de vague- cionario para determinar el significado de un término, sin prestar ninguna atención
dad, esto es, el problema no consistía en determinar si las churrerías entran o no al contexto, suele llevar a errores garrafales (Sunstein, 1989, p. 417). La interpre-
bajo el concepto de panaderías, sino que se trataba de un caso de laguna donde tación gramatical debe ser tan solo una estrategia, entre otras, que podemos
el legislador no previó si las churrerías requieren o no licencia para operar y era elegir para interpretar una norma (Sunstein, 1989, p. 424). La idea de que existen
necesario entonces determinar si se les pedía operar con una licencia semejante casos fáciles suele estar relacionada con la existencia de un conceso sobre cómo
a la de las panaderías o a las de las torterías. Por ello, es importante determinar interpretar literalmente una norma. Pero esos consensos pueden variar o sencilla-
cuándo hay vaguedad o ambigüedad y cuándo estamos ante otro tipo de proble- mente no existir.
mas que requerirían otro tipo de argumento. Nadie duda que el texto de la ley sea producto de un proceso democrático
Cabe advertir también que los argumentos gramaticales podrían ser utilizados (cuando lo es), y si aparentemente se pasa por alto, esto es porque a menudo no
cuando a pesar de que el lenguaje sea claro, una interpretación literal parezca queda claro al intérprete qué quiso decir el legislador o es notorio que el texto es
conducir a algún tipo de absurdo o injusticia (recuérdese los casos vistos en pri- confuso o conduce a resultados absurdos. El problema no es si el texto es o no
mer apartado). Una interpretación gramatical que apele al contexto podría suge- importante, ya que casi nadie duda que lo sea (salvo algunos seguidores del rea-
rir una forma de interpretación del texto que evite llegar a tales absurdos, aunque lismo) y que con ello se promueva la certeza que es un valor importante del dere-
hay que advertir que en estos casos resulta quizá más propicio acudir a otro tipo cho; la cuestión que se nos plantea es si tenemos que quedarnos con lo que dice
de argumentos interpretativos. el texto y hacer honor sólo al valor de la certeza o si tenemos también la obliga-
ción o el compromiso con otros valores del derecho como la justicia, la equidad,
los derechos humanos, etc. Cuando existe una sola interpretación plausible en-
Virtudes y problemas con la interpretación lingüística tonces no hay problema, pero sabemos que hay casos donde surgen varias alter-
nativas posibles y el texto no nos sirve para elegir entre ellas.
Cass Sunstein ha señalado como ventajas de la interpretación lingüística las Otro problema con la interpretación gramatical se presenta cuando el legisla-
siguientes (Sunstein, 1989, p. 416): dor ha delegado facultades para determinar la aplicación de las normas a otras
a) Contienen una importante verdad (que a menudo se pasa por alto): los instancias, incluso a los jueces, tal es el caso del uso de principios. Otro caso es
términos en que es redactada una norma son producto de una legislatura cuando simplemente el sistema jurídico presenta lagunas normativas. En este úl-
electa democráticamente y representa el derecho relevante. Las normas tal timo caso suele usarse el argumento a contrario como parte de una interpretación
y como se presentan han pasado por procedimientos constitucionales (le- literal (lo que suele operar aquí es asumir la dudosa idea de que existe algo pare-
gales) específicos para su promulgación. cido a una implicación conversacional donde se afirma que si algo no se dijo ex-
b) Recurrir al texto promueve metas asociadas con el Estado de derecho (rule presamente entonces eso indica que se quiso dejar así).
of /aw): los ciudadanos tienen acceso al texto (las palabras) de las normas En suma, como sostiene Sunstein, no puede haber una interpretación gramati-
y pueden ordenar de manera más fácil sus asuntos en atención a tales pa- cal que prescinda del contexto y que sea la única guía de interpretación (Sunstein,
labras. 1989, p. 423). En los llamados casos fáciles en el proceso de interpretación de
e) Las palabras (términos) de una norma a menudo tienen una sola interpre- una norma entran en juego de manera implícita normas interpretativas sobre las
tación plausible o al menos constriñen de manera drástica los desacuerdos cuales existen acuerdos amplios que son sensibles al contexto relevante. El he-
legítimos. cho de que tales normas interpretativas sean parte de creencias compartidas es lo
d) El énfasis en la primacía de los textos sirve como una advertencia saluda- que las hace invisibles y que no sean objeto de controversia (ídem.). En los casos
ble sobre el potencial abuso del uso judicial de los "fines", "propósitos" o la difíciles sin embargo, la interpretación gramatical es inadecuada y tenemos que
"historia legislativa" (tradición). echar mano y discutir las razones que subyacen a ellas. Aún la forma más atrac-
tiva de textualismo, que implique sensibilidad al contexto y a normas compartidas

186 187
sobre la interpretación, es inadecuada en los casos difíciles donde dicha interpre- Manning, John F. (2006), "What Divides Textulists from Purposivists?", en Colum-
tación conduce a resultados no queridos o a injusticias (Sunstein, 1989, p. 424). bia Law Review, vol. 106, núm. 70, pp. 70 111.
En suma, un problema para determinar lo que es la argumentación lingüística ____ (2005), "Textualists and Legislative lntent", en Virginia Law Review,
radica en hacer explícita alguna noción de significado literal, que como vimos al vol. 91, núm. 2, pp. 419-450.
inicio podemos al menos distinguir tres formas de entender lo que es el significa- Molo!, Jonathan T. (2006), "The Rise and Fall of Textualism", en Columbia Law
do literal. Habría también que determinar lo que no ha de contar como el significa- Revíew, vol. 106, núm. 1, pp. 1-69.
do literal de una expresión para poder acordar cuándo ya estamos haciendo otra Recanati, Frangois (2004), Literal Meaning, Cambridge, Cambridge University
cosa. Mi impresión es que muchos de los que se denominan literalistas o (nuevos) Press.
textualistas están defendiendo una postura difícil de articular coherentemente de- Summers, Robert S. (2006), Form and Function in a Legal System. A General Stu-
bido a que no pueden explicar precisamente en qué consiste su noción de inter- dy, Nueva York, Cambridge University Press.
pretación literal. Cuando autores como Manning defienden el "nuevo" textualismo Sunstein, Cass R. (1996), Legal Reasoning and Política! Conflict, Nueva York/
norteamericano, parecen estar haciendo mucho más que interpretar el mero tex- Oxford, Oxford University Press.
to de la ley; su postura se justifica por las críticas (muchas de ellas correctas) que ____ (1989), "lnterpreting Statutes in the Regulatory State", en Harvard
hacen al intencionalismo y los peligros que advierten en el pragmatismo, de ahí su Law Review, vol. 103, núm. 2, diciembre, pp. 405-508.
énfasis en el valor del texto y el respeto al legislador. Sin embargo, su idea de per- Zaldívar Lelo de Larrea, Arturo (2002), Hacia una nueva ley de amparo, México,
manecer fiel al texto cuando es claro, los lleva sencillamente a caer en el vicio del llJ-UNAM.
formalismo. Para evitar esto tienen que adoptar una noción más amplia de lo que
es el significado literal y es aquí cuando su posición se acerca mucho a ciertas
versiones del intencionalismo o de plano a ciertas posturas teleológicas que se
basan en buscar los propósitos o fines de la norma.

Bibliografía

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