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INSTITUTO MEXICANO DE PSICOONCOLOGÍA

MESTRÍA EN EDUCACIÓN
SEMINARIO DE TENDENCIAS PEDAGÓGICAS CONTEMPORÁNEAS
ÁNGEL ANDRÉS BAAS CANCHÉ
UNA EDUCACIÓN VANGUARDISTA
Para Foucault la arqueología no es la historia contada a través de su obra. Él concebía su práctica

de la historia como una arqueología del saber, basándola en la episteme, en la que los

conocimientos son abordados sin referirse a su valor racional. Entenderemos pues, la arqueología

como las condiciones históricas de posibilidad del saber. No obstante, se puede distinguir la obra

de Foucault en tres etapas: la arqueológica, la genealógica y la de las técnicas de la subjetividad.

En la arqueología hablamos de “una ontología de nosotros mismos en relación a la verdad, a

través de la cual nos constituimos como sujetos de conocimiento, preocupados por el saber”

(Hernández, Beltrán, & Marrero , 2009, pág. 558) En este enfoque, Foucault plasma sus ideas en

función de una arqueología que comprende sus investigaciones en las ciencias humanas, tales

como el nacimiento de la clínica.

La genealogía, por otra parte, hace mención a “una ontología de nosotros mismos en relación con

el campo del poder, mediante el cual nos constituimos en sujetos que actúan sobre otros”

(Hernández, Beltrán, & Marrero , 2009, pág. 560) Todo sistema de educación es una manera

política de mantener o de modificar la apropiación de los discursos, con los saberes y los poderes

que conllevan. Eso nos lleva a su tercera etapa, que estriba en una ontología histórica de nosotros

mismos en relación con la ética a través de la cual nos constituimos como agentes morales, etapa

conocida como la de técnicas de la subjetividad.

En ese sentido, podemos notar que aunque su obra se divide en tres facetas, hay una línea muy

delgada entre éstas, ya que antes de incursionar como sujetos que actúan sobre otros, tuvimos

que constituirnos como sujetos preocupados por el saber, para finalmente indagar en los

aspectos éticos que como seres pensantes necesitamos.


INSTITUTO MEXICANO DE PSICOONCOLOGÍA
MESTRÍA EN EDUCACIÓN
SEMINARIO DE TENDENCIAS PEDAGÓGICAS CONTEMPORÁNEAS
ÁNGEL ANDRÉS BAAS CANCHÉ

UNA EDUCACIÓN VANGUARDISTA

Para Foucault la arqueología no es la historia contada a través de su obra. Él concebía su práctica

de la historia como una arqueología del saber, basándola en la episteme, en la que los

conocimientos son abordados sin referirse a su valor racional. En ese sentido, entenderemos la

arqueología como las condiciones históricas de posibilidad del saber. No obstante, se puede

distinguir la obra de Foucault en tres etapas: la arqueológica, la genealógica y la de las técnicas

de la subjetividad.

En la arqueología hablamos de una ontología de nosotros mismos en relación a la verdad, a

través de la cual nos constituimos como sujetos de conocimiento, preocupados por el saber. En

este enfoque, Foucault plasma sus ideas en función de una arqueología que comprende sus

investigaciones en las ciencias humanas, tales como el nacimiento de la clínica.

La genealogía, por otra parte, hace mención a una ontología de nosotros mismos en relación con

el campo del poder, mediante el cual nos constituimos en sujetos que actúan sobre otros. Todo

sistema de educación es una manera política de mantener o de modificar la apropiación de los

discursos, con los saberes y los poderes que conllevan. Eso nos lleva a su tercera etapa, que

estriba en una ontología histórica de nosotros mismos en relación con la ética a través de la cual

nos constituimos como agentes morales, etapa conocida como la de técnicas de la subjetividad.

En ese sentido, podemos notar que aunque su obra se divide en tres facetas, hay una línea muy

delgada entre éstas, ya que antes de incursionar como sujetos que actúan sobre otros, tuvimos

que constituirnos como sujetos preocupados por el saber, para finalmente indagar en los

aspectos éticos que como seres pensantes necesitamos.