Anda di halaman 1dari 2

Psm- por Ricardo Diego Sampietro

La Gestión de Seguridad de Procesos o PSM (Process Safety Management) es la


implementación de un sistema de gestión enfocado a la identificación, entendimiento y
control de los riesgos de proceso para prevenir incidentes y lesiones relacionadas con las
energías peligrosas asociadas a los procesos.
En este sentido, los sistemas de gestión de seguridad de proceso (PSM) son un conjunto de
políticas, procedimientos y prácticas diseñadas para asegurar que las barreras para prevenir
la ocurrencia de episodios están implementadas, son usadas y son efectivas.

Como en todo sistema de gestión pero especialmente en los de seguridad, las auditorías son
una pieza clave y fundamental, pues nos permiten aprender de los procesos y actividades,
identificar los riesgos asociados e implementar estrategias de prevención y mitigación antes
que los incidentes y lesiones ocurran.

La otra fuente de aprendizaje y mejora son las investigaciones de los incidentes ocurridos,
pero, en este caso, no son de nuestro interés pues no constituyen una fuente preventiva de
mejora.

Volviendo sobre el punto de las auditorías asociadas a la seguridad de procesos, podemos


definir dos tipos: las auditorías de seguridad de proceso y las auditorías del sistema de
gestión de seguridad de proceso.

Las auditorías de seguridad de proceso son una revisión formal para identificar riesgos de
proceso en relación con estándares establecidos y reconocidos (RAGAGEPs, recognized
and generally accepted good engineering practices); por ejemplo, examinando una
instalación o equipo, habitualmente utilizando una lista de verificación (checklist) u otra
guía para la auditoría.
Las auditorías del sistema de gestión de seguridad de proceso son revisiones sistemáticas
del sistema de PSM, con la finalidad de verificar la adecuidad del sistema y su
implementación efectiva y consistente.

Las auditorías de seguridad de proceso son fundamentalmente diferentes de las auditorías


del sistema de PSM. mientras el foco de las primeras es identificar y evaluar riesgos
específicos, el foco de las segundas es evaluar y verificar el sistema de gestión para
asegurar un control continuo de los riesgos.

Esta importante diferencia puede ilustrarse con un par de ejemplos:


Uno puede realizar inspecciones o pruebas de determinados dispositivos y enclavamientos
de seguridad. O se puede revisar el sistema de gestión para asegurar que los dispositivos y
enclavamientos de seguridad han sido diseñados, instalados, operados y mantenidos de
acuerdo con criterios de gestión de los riesgos de proceso previamente establecidos.
El primer caso identifica un riesgo particular en un momento determinado. Puede permitir
la corrección del mismo pero sin identificar las causas subyacentes por las cuales dicha
condición de riesgo existe. Alternativamente, la segunda de estas revisiones apunta al
sistema de gestión implementado que podría permitir la existencia del riesgo. La detección
de brechas en el sistema de gestión podrá permitir implementar acciones correctivas sobre
el sistema mismo y de este modo prevenir la aparición de riesgos futuros.

Una adecuada gestión de riesgo de proceso debe contemplar ambos tipos de auditorías y
establecer un programa amplio y efectivo de ambos. (Sampietro, s.f.)