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LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO

Para llevar a cabo este trabajo, iremos por parte, empezando con la definición de
principio, general y derecho.
Ossorio (2011) expresa que:

“Por principio; es el comienzo de un ser, de la vida/ Fundamento de algo”.


Entonces se entiende que por principio es un inicio o un comienzo de algo, podría referirme que es
una aspiración, es una guía, un indicador, es la orientación central de un sistema o de cualquier
otra disciplina.

Real Academia Española (2018) manifiesta que:

“Por general es común a todos los individuos que constituyen un todo, o a muchos objetos,
aunque sean de naturaleza diferente”.
Teniendo en cuenta tal definición se puede manifestar que general es un todo común que,
pese a su naturaleza distinta, habrá algo que lo generalizará en uno.
Finalmente, no dirigimos con el último término designado para este trabajo, Derecho.

Castán(s/f) expresa que:

Es el sistema de normas fundadas en principios éticos susceptibles a una sanción coercitiva que
regulan la organización de la sociedad y las reacciones de los individuos y agrupaciones que
viven dentro de ella, para asegurar en la misma la consecución armónica de los fines
individuales y colectivos.
Respecto a ésta definición otorgada por dicho autor, el derecho es un sistema de normas
fundadas en principios éticos, y aquel que no cumple aquellos principios éticos teniendo
en cuenta que este infractor conoce hasta qué límites puede actuar y si sobre pasa de
aquellos límites será merecedor de una sanción coercitiva por parte de un ente que es el
“Estado” que sirva como modelo para el resto que quiera infligir. Con la única finalidad de
asegurar la convivencia pacífica dentro de una sociedad. Pues bien, si ya se ha dado una
definición de cada una de ella, ahora que pasaría si hacemos una fusión de aquellas
palabras, a que se refiera con “Principios Generales del Derecho”
Citaré dos autores que ayudaran con dicha definición.

MONROY (2013) expresa que:


Los principios generales de derecho tienen carácter ideal y absoluto y, por lo tanto, son
superiores al orden positivo, porque tienen valor dentro de las normas, puesto que representan
la razón suprema y el espíritu que las informa.
Asimismo, son una forma de método de integración jurídica reconocido por la Teoría del
Derecho, y en concordancia a ello, existen dos normas complementarias en nuestra legislación.
Uno es el inciso 8 del artículo 139 de la Constitución Política del Estado que establece que: “El
principio de no dejar de administrar justicia por vacío o deficiencia de la ley. En tal caso deben
aplicarse los principios generales del derecho y el derecho consuetudinario”. Y el otro, es el
artículo VIII del Título Preliminar del Código Civil: “Los jueces no pueden dejar de administrar
justicia por defecto o deficiencia de la ley. En tales casos deberán aplicar los principios
generales del derecho y, preferente, los que inspiran el derecho peruano”
Como se aprecia, ambas normas consideran que ante el vacío, deficiencia o defecto de la ley, los
jueces no deben dejar de administrar justicia. Por eso, los principios generales del Derecho son
conceptos o proposiciones de naturaleza axiológica o técnica, que informan la forma de
estructura, operación y el contenido mismo de las normas, los cuales pueden o no estar
previstos en la legislación, pero el que no lo esté no es obstáculo para su aplicación.

Teniendo en cuenta que principio es el inicio, comienzo, el génesis de algo, se manifiesta


que los principios generales del derecho son aquellos enunciados globales o
generales que pese a que no se hayan considerado o integrados en los ordenamientos
jurídicos particulares, pues estos recogen de manera muy abstracta el contenido de un
grupo de ellos, estas son de valor superior al orden positivo porque son de carácter ideal y
absoluta, de esos principios nos vamos a valer cuando no encontremos en algún
ordenamiento legal lo que le corresponde al acusado, imputado o investigado. Si en un
proceso no encontramos una norma que pueda abarcar y\o asimismo dar una
correspondiente sanción, el juez por esa deficiencia no va a dejar de administrar justicia,
pues estaría incurriendo a una omisión de sus funciones correspondientes. Él debe
ejercer la justicia de acuerdo a nuestro ordenamiento jurídico, cuando hay esa deficiencia
lo que debe él, es aplicar los principios generales del Derecho como primera opción, y si
es que no se ha llegado de una manera satisfactoria pues allí recién se aplica la analogía,
el hecho de que esté o no la norma o no en nuestra legislación eso no quiere decir que
sea obstáculo para el Juez, él debe seguir administrando justicia.
Aplicar los principios generales del derecho es no ir en contra de la constitución, tenemos
que saber usar el principio de legalidad. Tampoco es ir encontrar de la persona o violar la
democracia, es tener cuenta cada una de ellos para la convivencia pacífica de una
sociedad.
Podremos decir que los principios generales operan de dos formas: una de ellas es
generando normas aplicables a las lagunas o deficiencias a partir de sus contenidos y la
otra a través de la analogía.
También puede ser hacer referencia a un conjunto de soluciones a un vacío legal.
La importancia de estos principios es que al ser axiológicas o técnicas, ellos informan la
estructura, la forma de una posible operación y el contenido mismo de las normas, grupos
normativos o subconjuntos como una totalidad, pueden estar recogidos o no en la
legislación, y si no están pues no será obstáculo para su existencia y funcionamiento.
Esa actuación que hacen estos principios sirven para poder entender la ratio legis de las
normas y así poder aclarar sus alcances al momento de su interpretación.

La misma idea tiene el autor Manuel Ossorio (2011) lo interpreta de la siguiente manera:
Los Principios Generales del Derecho; La ley escrita no puede abarcar todas la
posibilidades o eventos que en la vida se presentan.
De ahí que, en la aplicación de las normas jurídicas a casos concretos, se adviertan
lagunas legales, que dejan al juzgador en la necesidad de acudir a otras fuentes para
resolver el litigio sometido a su jurisdicción , ya que no cabe abstenerse de pronunciar un
fallo a pretexto del silencio de la ley. A falta de un precepto expresamente aplicable, habrá
que valerse de la analogía jurídica y a, falta de ésta, serán de aplicación los principios
generales del derecho.
La dificultad está en determinar cuáles sean esos principios. Para algunos autores, son el
Derecho Natural, o sea, los que derivan de la naturaleza misma de las cosas. La idea es
tan ambigua que no faltan doctrinas que niegan la existencia de un Derecho Natural.
Lo que queda expuesto se refiere a todas las ramas del Derecho (Civil, Comercial,
Administrativo, Laboral), pero no al Derecho Penal, donde no cabe ni la aplicación
analógica ni la de los principios generales, porque no hay delito ni pena sin previa ley que
los determine y porque cualquier omisión legal al respecto se tiene que resolver a favor
del imputado.

Éste autor nos da entender que, no toda conducta u omisión esté regulado en nuestro
ordenamiento jurídico, para que así el que administra justicia tome esa norma y pueda
llevar el proceso sin ningún conveniente. Van a existir lagunas legales de las cuales no
será impedimento de seguir administrando justicia en una determinada jurisdicción, es
entonces que si no encontramos una norma escrita que regule un hecho, acto u omisión,
recurriremos a llamémoslo como una primera instancia a la “analogía jurídica” de esta
analogía se puede valer ya sea en lo civil, laboral, comercial, etc. A falta de ésta será
considerable aplicar los Principio Generales del derecho, pero cual sería esos principios a
abarcar o tener en cuenta, pues para la gran mayoría de autores consideran que la opción
sería el Derecho Natural, porque se son verdades jurídicas universales dictadas por la
una recta razón y su existencia no depende, de lo que pueda disponer el Derecho del
Estado. Este Derecho natural no manifiesta que, no quiere decir que todas las normas del
Derecho hayan sido fabricadas por el Estado, si no que cual fuere su origen el Estado las
tiene que aceptar.
En sentido contrario hay un Derecho positivista; estos si son creadas directamente valga
la redundancia por las normas positivas generadoras de un orden político determinado, o
son normas inducidas por vía de generalizaciones sucesivas de los propios textos
positivos, estas normas se erigen en pilares fundamentales del Ordenamiento jurídico.

Los principios generales deben ser encontrados en distintos aspectos del Derecho. Al
respecto dice Albaladejo
a) Se trata de los principios jurídicos del derecho positivo, principios que se logra determinar
por abstracción, de las normas singulares que componen aquel.
Esta tesis ha sido la predominante en Italia, al interpretar el Código de 1865 habla de
«principios generales del Ordenamiento jurídico del Estado» y es acogida en España por
parte de la doctrina.
b) Se trata de principios jurídicos más allá de las normas legales (y consuetudinarias); como
principios del derecho natural, o del derecho científico (los principios más generales de la
ciencia jurídica) Posición a la que se adscribe el código austríaco de 1811, primero que
habla de principios de Derecho, cuyo artículo 7 remite al juez a los «principios jurídicos
naturales».
c) Se trata de los principios de derecho positivo legislado (o consuetudinario), pero no
solamente de ellos, sino que, cuando se agotan, se puede recurrir a estos otros principios
jurídicos de la segunda teoría, pues la frase «principios generales del Derecho», admite
aquellos y estos.

Tengamos en cuenta que los principios generales del Derecho pueden estar o ser
ubicados dentro de la legislación positiva, mediante abstracción de su contenido
subyacente, mediante aquellos procedimientos correspondientes al método lógico, que
indaga la ratio legis de la norma, pero esto no quiere decir que el que administra justicia
indague por principios más generales que son muy válidos para el derecho sin que estén
contenido en la norma positiva.

Los principios generales como ya se ha venido manifestando reiteradas vecen, informan


al Derecho en diversos niveles, y para el autor Marcial Rubio Correa (2009) podemos
encontrar cuatro de ellos:
1. El primero es el de validez general, universal para todo el fenómeno humano y
por ende, para el Derecho. En este sentido, los principios generales son preceptos
ideológicos de una sociedad o de una época determinada que tienen validez en
diversos campos de la vida. Tal el caso de la libertad, la igualdad, la justicia y otros
similares. Nótese que no son valores cuya primacía rige en todo tiempo y lugar
pues, muchas veces, ellos son recusados o al menos recortados. Por ello no les
corresponde tener validez universal sino validez ideológica, es decir, aceptación
intersubjetiva en tiempo y lugar determinados.

2. Hay un segundo grupo de principios propios del Derecho, pero que valen para
todos los Derechos establecidos (o cuando menos la generalidad de ellos).
Muchos de estos son de naturaleza técnica (no contradicción del legislador; ley
especial prima sobre general, etcétera) y también de carácter valorativo (primer
derecho mejor derecho; riesgo en el sentido de que quien participa en la ganancia
participe también del daño, etcétera).

3. Un tercer grupo de principios rige a un derecho determinado y lo caracteriza frente


a otros (en el sentido de que aun cuando no es el único sistema jurídico que los
tiene, no son principios aceptados generalmente). Desde el punto de vista técnico
tenemos algunos como el de que los funcionarios del Poder Ejecutivo distintos del
Presidente pueden emitir normas de carácter general (por ejemplo, los ministros y
aun muchos otros organismos con atribución normativa), cosa que no ocurre en
todos los sistemas de Derecho. Desde el punto de vista de fondo, tenemos el
principio de lo democrático-representativo, que no es un principio común a todos
los sistemas.

4. Un cuarto grupo de principios informan diversos aspectos parciales de un sistema


jurídico determinado. Pueden situarse en un determinado conjunto, subconjunto,
grupo normativo o norma individual. Si pensamos en nuestro derecho
constitucional, a nivel de toda la rama tenemos como principio rector la forma
republicana de Estado y ello es particular a nuestro sistema pues existen otros que
tienen formas distintas, por ejemplo, la monárquica. Dentro de la organización de
los poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), que es un subgrupo normativo dentro
de la Constitución, tenemos el principio de estructura mixta, por contraste con el
régimen parlamentarista o presidencialista. Finalmente, la norma de elección
presidencial prevé la no reelección por más de dos periodos consecutivos, que es
un principio al nivel de la norma individual. Cada uno de estos principios, según el
lugar del sistema jurídico en el que se halla inserto, colabora a la determinación de
las soluciones jurídicas a darse para los casos tanto de interpretación como de
integración jurídica.
Finalmente, los Principio generales del Derecho, pueden estar o no contenido en un cuerpo legal,
tengamos en cuenta lo que no afecta su vigencia legislativa, no hay excusa para seguir
administrando justicia.