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Autoridad y Autoritarismo

No tiene nada que ver educar desde la autoridad que desde el autoritarismo.

El diccionario de la Real Academia Española nos dice que:

Autoridad

1. Poder que gobierna o ejerce el mando, de hecho o de derecho.

2. Potestad, facultad, legitimidad.

3. Prestigio y crédito que se reconoce a una persona o institución por su legitimidad o por su calidad
y competencia en alguna materia.

Autoritarismo -de autoritario-

1. Sistema fundado primariamente en el principio de autoridad.

2. Actitud de quien ejerce con exceso su autoridad.

3. Régimen autoritario.

Destacamos de la definición de Autoridad: Ejerce el mando; legitimidad, competencia en alguna materia.

Destacamos de la definición de Autoritarismo: Exceso de autoridad, régimen autoritario.

Diferencias significativas entre Autoridad y Autoritarismo a la hora de Educar

Los padres y profesores tienen legítimamente Autoridad con los alumnos. Esa legitimidad viene del cargo
que ejercen y de las responsabilidades que tienen hacia los niños/as.

Autoridad, como su propia definición indica supone “potestad, facultad”… es decir, que el niño/a te considere
como la persona que tiene poder sobre él y, a su vez, te lo conceda. Y este respeto hay que ganárselo. Y se
gana con autoridad, firmeza pero con grandes dosis de cariño, paciencia, comprensión y amor. Si estas
cuatro características no están presentes en el proceso educativo o lo están en pequeñas y aisladas dosis,…
estamos frente al otro concepto: el autoritarismo.

El Autoritarismo… viene determinado por el miedo. “Haces esto porque lo digo Yo” “Así no se hace, hazlo
así”, “¿Tú, quién te has creído?”, “No, no lo harás” “te quedarás sin salir al patio”… El autoritarismo no genera
respeto, genera miedo. No genera aprendizaje ya que cuando la persona “autoritaria” no esté presente, el
niño actuará de la misma manera. El autoritario exagera los castigos, prácticamente no elogia buenos
comportamientos y siempre está pendiente de los pequeños fallos para corregirlos. El miedo no educa y va
generando, además, rechazo. Es importante mantener lo más posible la coherencia. , pero, a veces, decidir
ceder en algún aspecto con los niños (si está justificado),… puede ser un triunfo en el proceso educativo.