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SAGRADA ESCRITURA Brown, en su estudio crítico de la

Escritura, ha estado animado por un


Raymond E. BROWN, An Introduction deseo de ayudar a construir con más
to the New Testament, The Anchor firmeza la fe de los creyentes cristianos
Bible Reference Bible, Doubleday, New modernos, tarea que sólo puede
York 1997, 878 pp., 24 x 17,5. hacerse en y sobre la verdad. «Fermen-
tando y volviendo a escribir ideas tra-
Raymond Brown, autor con una dicionales bajo el impacto de una
extraordinaria producción de investiga- investigación cuidadosa es mejor que
ción neotestamentaria, ofrece un com- descartar esas ideas o ignorar la investi-
pendio de los conocimientos acumula- gación. Siguiendo el principio fides
dos en tiempos más recientes sobre los quaerens intellectum (la fe que busca
veintisiete textos que forman la colec- expresión intelectualmente respetable),
ción fundamental y normativa para los la creencia cristiana no tiene nada que
cristianos. El libro es una aportación temer de una investigación sólida y
sobre todo ahora cuando la literatura cuidadosa».
apócrifa, no-canónica, es utilizada con
frecuencia para restar valor o relativizar El libro tiene cuatro partes: una pre-
los contenidos de la canónica. liminar en donde Brown presenta lo
que se refiere al origen de los libros que
Brown escribe esta introducción al componen el NT y los textos tal como
Nuevo Testamento por la misma razón han llegado a nosotros, los métodos de
por la que se dedicó al estudio profesio- interpretación, algunas cuestiones sobre
nal de la Sagrada Escritura hace ya casi inspiración y revelación, y el contexto
medio siglo: la absoluta importancia de político, social, religioso y filosófico del
estos libros para la fe y la vida cristiana, tiempo en que se redactaron. La
sobre todo hoy en una época de transi- segunda parte es sobre los cuatro evan-
ción. Escribe para estudiantes matricu- gelios y textos relacionados (Hechos de
lados en cursos formales de universida- los Apóstoles y las tres cartas de Juan);
des, seminarios, parroquias y otras ins- la tercera es una introducción a San
tituciones, pero también para un cre- Pablo y a las cartas paulinas; la cuarta
ciente número de creyentes que, está dedicada a los demás textos
haciendo una lectura atenta de la Escri- (Hebreos, Santiago, las cartas petrinas y
tura, ve la necesidad que la edad el Apocalipsis). Cada uno de los veinti-
moderna o post moderna tiene de infor- siete textos neo testamentarios recibe
marse mejor para entender y aprove- una introducción y comentario. Aún
char la Palabra de Dios así como para con casi novecientas páginas, las limita-
poder explicar los textos a no creyentes ciones son considerables, pero Brown
modernos. El objetivo del libro es, ha escrito una introducción en la que
pues, leer de una manera informada el muestra dotes pedagógicas, rigor y pre-
Nuevo Testamento. cisión en la exposición, y un equilibrio

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a la hora de presentar el avance de la démicos y ventajas a quienes las propo-


investigación. nen. Al comunicar tales propuestas, los
medios de comunicación pueden dar la
Escribiendo sobre los autores de los impresión de que son aceptadas por los
evangelios que desde el siglo segundo la eruditos en general. Ciertamente,
tradición atribuido a dos apóstoles puede que una u otra de esas ideas gane
(Mateo y Juan) y a dos «compañeros de amplia audiencia; pero mucho más a
los apóstoles» (Marcos y Lucas), Brown menudo lo que conquista la atención
señala que la gran mayoría de investiga- de los medios de comunicación tiene
dores hoy piensa que los nombres muy pocos seguidores y poca plausibili-
«famosos y apostólicos» se refieren más dad».
a la autoridad de los textos que a auto-
res particulares del texto que recogerían Muchas veces, a pesar del extraordi-
esas tradiciones. Y comenta luego que nario esfuerzo de los últimos cien años,
«la negación de la tradición no es tan todo lo que podrá concluir el investiga-
aguda como parece». dor está muy lejos de la certeza abso-
luta. Brown avisa y advierte, pone cau-
Dedica un capítulo a «una apre- telas, reclama la prudencia, y usa con
ciación de San Pablo» recordando que frecuencia adverbios de más o menos
los primeros cursos que tomó sobre el posibilidad, más o menos probabilidad;
Apóstol -el énfasis en memorizar fechas o admite sin más, con franqueza, la
y rutas y esquemas de sus cartas- no ignorancia sobre el tema cuando tal es
consiguieron despertar mucho amor por la situación en la comunidad científica
Pablo, «este hombre que hizo más que bíblica.
ningún otro en su tiempo para llevar a la
gente a ver lo que Jesucristo significaba Á. de Silva
para el mundo». La literatura que ahora
se llama deuteropaulina aparece en la
Introducción como un tributo de la pri-
mera cristiandad a la fidelidad a Cristo y Antonio GARCfA-MoRENO, El Cuarto
fecundidad del Apóstol. Esas cartas son Evangelio. Aspectos teológicos, Ed.
testimonio elocuente de su formidable Eunate, Pamplona 1996, 532 pp., 16 x
influencia, respeto y autoridad. 25, ISBN 84-7768-070-1.
La postura de Brown se adecúa a su
En este volumen el A. ha recopilado
pretensión de ofrecer una obra intro-
catorce estudios publicados, desde
ductoria, que no debe perderse en teo-
1982 a 1996, en diversas revistas y actas
rías sino que ha de presentar de manera
de congresos, a excepción de dos, que
sucinta y clara el status de la cuestión de
son nuevos e inéditos. El conjunto se
la manera más honesta posible. Una
refiere a otros tantos temas de teología
introducción no es foro adecuado para
bíblica del IV Evangelio, con algunos
hacer política de partido ni para des-
excursus por los otros escritos del cor-
viarse por vericuetos de las últimas
pus joánico. No constituyen una teolo-
posibilidades o hipótesis de la investiga-
gía bíblica sistematizada, pero abarcan
ción. Brown prefiere, no la idiosincrasia
una parte considerable de la temática a
de los extremos, sino la moderación.
este propósito.
Con razón dice que «tesis nuevas y
audaces tienden a atraer la atención yes Van distribuidos en tres bloques, que
muy posible que atraigan puestos aca- respectiva y preferentemente se ocupan

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de la cristología, la eclesiología y los sos facilita al lector un adentrarse, de


sacramentos. En todos subyace, de una u manera imparcial y segura, en aspectos
otra manera, la dimensión soteriológica. importantes del corpus de escritos joan-
neos. El desarrollo de la exposición hace
Más en concreto, el A. explora, en emerger, con frecuencia, el riquísimo
el texto del N Evangelio y su ámbito, simbolismo vétero y neo testamentario
las implicaciones del título «Cordero de que impregna el IV Evangelio.
Dios» aplicado a Jesucristo, el amor de
Dios al mundo en Jesucristo, la sacra- J. M.a Casciaro
mentalidad y la unidad de la Iglesia por
su unión con Cristo; el culto y los sím-
bolos litúrgicos, la adoración «en Espí-
ritu y en verdad», Jesús y el Templo, las John W. MILLER, The ortgms of the
fiestas judaicas y la predicación y auto- Bible. Rethinking Canon History, Paulist
manifestación de Jesús; finalmente, los Press, New York - Mahwah, NJ 1994,
sacramentos en general, y el bautismo, 250 pp.
eucaristía, penitencia y sacerdocio, en
particular. Una amplia temática, pues, El libro, dirigido al gran público y
por la que se ha interesado la investiga- también al ámbito académico, se pro-
ción exegética de la actualidad, en la pone responder a la pregunta de cómo
que el A. se mueve con maestría. se ha formado la Biblia que usan hoy las
comunidades eclesiales, y así, al mismo
La diversa ocasión de cada estudio
tiempo, mostrar su mensaje y relevan-
configura su género literario: desde la cIa.
investigación científica, que es el predo-
minante, al status quaestionis crítico y la Comienza exponiendo cómo las
alta divulgación. En todos se apoya en escrituras hebreas llegaron a formar
abundantes y selectas referencias biblio- parte de la Biblia cristiana: porque los
gráficas, que orientan al lector para primeros cristianos eran hebreos y,
ulteriores ampliaciones y profundiza- como tales, tenían ya un cuerpo de
ciones. Los estudios se caracterizan por escrituras sagradas autoritativas que
los argumentos y juicios ponderados y conscientemente retuvieron y defendie-
el dominio de los escritos joánicos, ron frente a un fuerte intento de aban-
especialmente del IV Evangelio. Tales donarlas surgido en la Iglesia y capita-
cualidades hacen patente la dedicación neado por Marción (capítulo primero).
que el A. ha mantenido con constancia En el capítulo final, el décimo, se
a esta área del Nuevo Testamento vuelve sobre el tema para mostrar que,
durante casi un cuarto de siglo. Esa añadiendo los Evangelios y los Hechos
larga dedicación ha debido de contri- de los Apóstoles a aquel cuerpo de
buir, sin duda, a la claridad de estruc- Escrituras ya existente, se reorientaba el
tura argumental y de estilo expositivo, sentido de la historia del mundo conte-
que hacen grato y apto el libro para una nida en ellas, y se entendía como una
amplia gama de lectores. Las cualidades historia de salvación universal ofrecida
editoriales son también muy agrada- por Dios a todos los pueblos mediante
bles, sólo empañadas por el excesivo la predicación del evangelio por medio
número de erratas tipográficas. de los apóstoles.
La recopilación bien ordenada en un En la parte central del libro, la más
solo volumen de estudios antes disper- original sin duda, se expone cómo sur-

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gieron las escrituras sagradas dentro del los sadoquitas encargados del culto en
antiguo Israel. El autor explica que esto el Templo y centrados en él y en los
sucedió a partir de la época de las refor- sacrificios, no en la enseñanza de la Ley.
mas llevadas a cabo por Esdras y Nehe- Es aquí donde tienen lugar las reformas
mías, es decir, entre los siglos quinto al de Esdras y Nehemías que, mante-
segundo a. c., y fue el resultado de una niendo a los sadoquitas en sus funcio-
crisis que venía planteándose desde nes sacerdotales tradicionales, asumen
antiguo en la historia de Israel: la lucha la tradición y visión de los levitas dando
entre dos grupos sacerdotales rivales, a éstos un espacio en el Templo como
los sadoquitas de un lado y los levitas liturgistas y maestros de una colección
de otro (capítulo segundo). Según de escrituras autoritativas que irá en
Miller esta crisis comenzó cuando aumento (capítulo sexto). Cuando se
Salomón expulsó de Jerusalén a los redacta la obra del Cronista (hacia el
sacerdotes levitas, representados en la 400) esa colección incluye, según
familia de Abiatar, y dejó como encar- Miller, la Ley y los profetas. Su forma-
gados del culto a la familia de Sadoq, ción se ha realizado añadiendo a la his-
los sadoquitas. Señales de esa lucha se toria deuteronomista escrita por los
encuentran, según el autor, en la histo- levitas, primero los profetas, después
ria deuteromista (Dt a 2 Re), escrita Éx-Lv-Num, y, finalmente, como clave
por sacerdotes levitas y desde el punto de toda la colección, Gn. Así se unen las
de vista del culto. Pero también en el perspectivas de los levitas y de los sado-
Tetrateuco (Gn a Lev), escrito poste- quitas constituyendo el fundamento
riormente, donde aparece la preemien- cúltico, constitucional y pedagógico del
cia de los hijos de Aarón (antecesor de Israel unido (capítulo séptimo).
Sadoq) sobre los levitas. A partir de
estos bloques de literatura, Miller A partir de entonces los levitas fue-
ofrece los rasgos principales de la teolo- ron los guardianes y maestros de aque-
gía de ambos grupos: los sadoquitas lla especie de biblioteca colocada en el
centrados en la actividad de Dios como segundo Templo, y conocida por los
Creador y como garantía de unas pro- judíos de todo el mundo según des-
mesas incondicionales hechas a Abra- prende Miller de los datos de 2 Mac,
hán, Isaac y Jacob; los levitas centrados del comienzo del tratado Abbot y del
más bien en la alianza hecha por Dios hecho de que el libro de las Crónicas,
con Moisés y condicionada por el cum- donde aparecen las prerrogativas de los
plimiento de la ley (capítulos tercero y levitas, cerrase la colección (capítulo
cuarto). octavo). Los mismos levitas añadieron a
la colección existente los «escritos», con
Esas tensiones teológicas y existen- un propósito claro: proporcionar
ciales se avivaron por lo que Miller medios para la unificación y renova-
llama la «batalla de los profetas» (capí- ción de Israel. Estos escritos fueron
tulo quinto), que se desarrolla desde la introducidos atendiendo a la cronolo-
invasión asiria hasta los umbrales de las gía de sus supuestos autores, y cada uno
reformas de Esdras y Nehemías, añade su acento particular a la biblio-
momento en que se llega a un impasse teca. Así se constituye una colección
entre la tendencia expresada por los destinada a ayudar a la comunidad a
profetas de procedencia levítica tomar conciencia de sí misma y a
(Segundo y Tercer Isaías, Zac 1-9; y sobrevivir como pueblo obediente a la
Malaquías) y la orientación que toman Ley en medio de unas fuerzas que de

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otro modo la hubiesen destruido (capí- Jacinto GoNZÁLEZ NÚÑEZ, Consolación


tulo noveno). ISART HERNÁNDEZ, Pilar GONZÁLEZ
La visión de la formación de la CAsADo, El Protoevangelio de Santiago
Biblia que presenta Miller, apoyándose (Apócrifos cristianos 3), Editorial Ciudad
en la existencia de dos corrientes sacer- Nueva - Fundación San Justino, Madrid
dotales y teológicas en tensión que lle- - Buenos Aires - Santafé de Bogotá -
gan a encontrar una unificación, es Montevideo - Santiago, 1997, 221 pp.,
coherente e ilumina aspectos importan- 13,5 x 20,5, ISBN 84-89651-24-8.
tes de la redacción, transmisión y reco-
pilación de los libros. También es inte- Como nuevo título de esta reciente
resante la explicación del significado del colección aparece ahora el Protoevange-
orden de los libros en la tradición judía lio de Santiago. La obra consta de tres
y de la aportación de cada uno -sobre partes. La primera se trata de una
todo de los «escritos>)- al conjunto de amplia introducción general a este apó-
la colección. Sin embargo hay pasos en crifo realizada por Jacinto González
la argumentación del autor que parecen Núñez (pp. 12-77). La segunda la cons-
no encontrar suelo suficientemente tituye la traducción castellana del texto
firme. En concreto, no queda demos- griego llevada a cabo por Consolación
trado que la coleción Ley y profetas esté Isart Hernández, sobre la base de la edi-
ya configurada en la época de la redac- ción crítica de É. de Strycker (1961). La
ción de Esdras, Nehemías y Crónicas, traducción va precedida de una breve
exactamente igual a como la encontra- introducción sobre la historia de la
mos hoy en la Biblia hebrea: Los datos transmisión de! texto griego del apó-
de 2 Mac sobre la Biblioteca que reunió crifo (pp. 81-90) y acompañada de
Nehemías no dan esa impresión, por abundantes notas . .La ' tercera parte
mucho que se esfuerce el autor en expli- recoge la traducción del texto siríaco
carlo así. realizada a partir de la edición de A.
Por otra parte, si se supone una Smith Lewis (1902). Va también prece-
determinación tan clara, universal y dida de una introducción sobre la tradi-
estricta del grupo de los «escritos» como ción textual y las características de este
la que presenta Miller, difícilmente texto (pp. 137-147) Y acompañada de
podrán explicarse las voces discordantes asimismo de numerosas anotaciones.
que aparecen en el mismo nuevo Testa- Esta tercera parte ha corrido a cargo de
mento Oudas 9) o las discusiones pos- Pilar González Casado. En un apéndice
teriores entre los rabinos. Parece obli- final (pp. 189-196) se da cuenta de la
gado admitir que en el siglo primero tradición textual latina, árabe, copta,
antes y después de Cristo, la colección etiópica, armenia, georgiana y paleoes-
de escrituras hebreas, aun teniendo lava, señalando los materiales que se
como núcleo central admitido por conocen en cada una de estas lenguas y
todos la Ley y los Profetas, no tenía aún sus respectivas ediciones. La edición
definidos los límites del grupo de los está acompañada de una bibliografía
«escritos», que llega a configurarse más fundamental (pp. 197-200) Y de diver-
tarde y de distintas formas entre cristia- sos índices: de citas bíblicas, de otras
nos y judíos; formas que señalan a su obras apócrifas y de obras y autores
vez distinta valoración del mismo antiguos y modernos (pp. 201-218).
cuerpo de escrituras hebreas. Este apócrifo, descubierto a media-
G. Aranda Pérez dos del siglo XVI, narra el nacimiento

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de la Virgen, su permanencia en el tem- Eva; Hija de Sión; Virgen, Esposa y


plo de Jerusalén hasta ser desposada con Bendita del Señor; Arca de la Alianza;
José, el nacimiento virginal de Jesús Paloma inocente) . Deja en interrogante
-acompañado de prodigios- y la la pregunta de si el Protoevangelio de
muerte de Zacarías, padre de Juan Bau- Santiago afirma la concepción virginal
tista, por orden de Herodes. La impor- de María en el seno de Santa Ana.
tancia de esta obra en el conjunto de la
literatura cristiana apócrifa es enorme, La introducción se lee con gusto y
tanto por su antigüedad (segunda el autor guarda un moderado equilibrio
mitad del siglo II) y defensa que hace entre las opiniones de quienes han estu-
de la virginidad de María (en, antes y diado recientemente estas cuestiones. A
después del parto), como por el influjo veces, sin embargo, se inclina con pron-
que ha ejercido en la liturgia (fiestas de titud por algunas de ellas. Así sucede
de San Joaquín y Santa Ana, de la Nati- con la Maternidad divina de María. J .
vidad de María, de su Presentación en González Núñez, apoyándose en É.
Cothenet, mantiene que «el autor de
el Templo ... ), en el arte cristiano y en la
literatura apócrifa posterior. El Proto- este apócrifo tiene el propósito de afir-
evangelio de Santiago es sin duda el mar esta verdad fundamental de la fe
ortodoxa» (p. 47) . No obstante, es más
evangelio apócrifo más popular. Se
encuentra, además, dentro de la línea cauto al examinar la Concepción Inma-
de ortodoxia de la primera cristiandad. culada de María, cuando siguiendo a J .
Su publicación en castellano es, por A. de Aldama afirma que el Protoevan-
tanto, un acierto. gelio «prepara el terreno para aceptar la
doctrina del privilegio extraordinario
En la introducción, J. González de la Inmaculada Concepción» (p. 69).
N úñez presenta este apócrifo ofre- Para la traducción del texto griego ha
ciendo con claridad y concisión el
sido un acierto partir de la edición crítica
estado actual de la investigación en
de É. de Strycker (1%1). La traducción
torno a él. Expone los argumentos en
castellana hasta ahora existente, realizada
pro y en contra acerca de si el original
por A. de Santos en su obra Los Evange-
fue escrito en griego o en una lengua
lios Apócrifos (B.A.C. 148), se llevó a
semita, y sobre el lugar de origen cabo sobre la base de la edición crítica
(Egipto o Siria), sin pretender dirimir
griega de Tischendorf de 1876. Por otra
estas cuestiones, aún no aclaradas por la
parte, en la presente traducción, se reco-
crítica. Dedica especial atención al
gen variantes de cuatro importantes
género literario de la obra: un midrash
códices descubiertos desde entonces. La
haggádico escrito por un cristiano fuera traducción es fiel al griego y en buen
de Palestina a partir de los datos de la
estilo castellano. Las notas a pie de
infancia de Jesús que aparecen en los
página, además de las diferencias textua-
evangelios de San Lucas y San Mateo, y les entre los códices, hacen referencias a
del Antiguo Testamento. Se trata en
citas bíblicas o patrísticas y dan las opor-
definitiva de un evangelio que refleja el
tunas explicaciones para facilitar al lector
judeocristianismo del siglo II. Expone la comprensión de algunas expresiones o
también las enseñanzas teológicas con-
instituciones antiguas.
tenidas en el apócrifo (la virginidad de
María, su maternidad divina, su Con- El texto siríaco del Protoevangelio de
cepción Inmaculada), que son expresa- Santiago no había sido todavía tradu-
das en diversos títulos de María (Nueva cido al castellano. La autora no sólo ha

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tenido en cuenta el texto establecido por libro no admitido en el canon, sin duda
A. Smith Lewis sobre la base de dos «arroja mucha luz sobre los orígenes de
manuscritos (el de Tur Abdin, que R. la fe», como sucede con otros apócrifos.
Harris proporcionó a Smith Lewis, y el (P. C. B., La interpretación de la Biblia
palimpsesto del Sinaí, sir 30, ss. V-VI), en la Iglesia, III. B. 1).
sino que ha cotejado las variantes de
otros dos textos (el códice de Londres J. Chapa
BL Add. 14484, s. VI, publicado por W Marie VIDAL, Un judío llamado Jesús.
Wright, y el de Berlín, sir. 208, sin (Lectura del Evangelio a la luz de la
fecha, publicado por E. Nesde). Además Torah), Ed. EGA, Bilbao 1997, 288
nos ofrece una síntesis de la forma bas- pp., 14,5 x 2l.
tante diferente que adquiere el Protoe-
vangelio en otro manuscrito publicado De una manera sugestiva y sin pre-
por E. A. Wallis Budge (1899, fecha tensiones de agotar el tema ni ofrecer
equivocada en p. 138, nota 4), del que una interpretación definitiva, Marie
se promete la traducción castellana y Vidal se adentra en los Evangelios
publicación en el futuro (pp. 139-143). teniendo en cuenta la tradición oral
judía. Con respecto a esta tradición, las
Aunque el texto siríaco y el griego
fuentes bibliográficas que utiliza son
coinciden fundamentalmente, en la tra-
muy abundantes, y cubre todo el arco
ducción del texto siríaco se aprecia con
histórico desde el período talmúdico
más frescura el carácter semita de las
hasta el siglo xx.
expresiones y se encuentran variantes
de gran interés, entre ellas la que refleja Su propósito es mostrar a Jesucristo
que la «concepción de María puede no totalmente incardinado en su Pueblo y
entenderse como virginah> (p. 144). tradiciones, dando cumplimiento a la
Ciertamente que a través de las traduc- Torah y formando parte -en su modo
ciones no pueden llevarse a cabo estu- de enseñar- del grupo compuesto por
dios rigurosos sobre la lengua original los fariseos. (Es ésta, quizá, la tesis más
del Protoevangelio de Santiago, pero discutible de la autora).
-como se dice en la introducción-
puesto que «la duda está entre el griego Vidal recomienda profundizar en la
y una lengua semita (hebreo o arameo) doctrina de la Encarnación valorando
hemos dado la traducción de los textos todas las consecuencias de que el Verbo
griego y siríaco -una lengua aramea- hecho carne sea judío y se identificara
que permite hacer una comparación totalmente con su pueblo. Esto implica
clarificadora» (p. 77). En especial, per- aceptar también el valor de la Torah, sin
mite ver «cómo circulaban los textos de relegarla a «Antiguo Testamento», en el
las obras apócrifas dentro del cristia- sentido de algo periclitado.
nismo antiguo» (ib.). Vidal agrupa los veinticinco capítu-
No hay duda de que tanto ambas los del libro en cinco partes, reflejando la
traducciones, como el conjunto de distribución del Pentateuco. La primera
introducciones y notas, hacen de esta y quinta parte «<La Torah y las horas del
obra una publicación muy deseada por día» y «la Torah y las etapas de la vida»)
todos los interesados en la literatura reflejan el significado que el tiempo
apócrifa. Pero también es un libro a tiene para los judíos, siguiendo el ritmo
tener muy en cuenta entre las fuentes de los días y de las horas, pero sobre todo
de la Mariología: aunque se trata de un considerando que quien pasa propia-

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mente, avanzando en su perfección judía. En esta tradición se narra cómo


moral, es el hombre, no el tiempo. La Dios concede a Adán la perla del llanto
segunda y la cuarta parte, tituladas «La que le libra del peso de sus pecados y le
identidad judía» y «La ética judía», pre- restituye su dignidad de sacerdote. Jesu-
tenden demostrar el arraigo de los Evan- cristo, Nuevo Adán, da cumplimiento a
gelios en la Torah, defendiendo, entre esta promesa (cfr. pp. 65-70).
otras cosas, la tesis de que Lucas utiliza
una exposición especialmente judía de El constante recurrir a la tradición
Jesús, a pesar de lo que la exégesis había oral judía aparece también en la segunda
afirmado hasta ahora acerca del autor parte, titulada «La identidad judía»: aquí
humano del tercer Evangelio (cfr. pp. Vidal contextualiza palabras evangélicas,
19-35). El centro del libro es el Capítulo como p. ej. la frase de las mujeres ante el
13, titulado «Nazaret», subrayando que sepulcro del Señor: «¿Quién hará rodar
Jesús pertenece al Pueblo de Israel. la piedra?». Esta piedra del sepulcro
recuerda, según la a., la que cubría el
Quizá la aportación más sustanciosa pozo en el encuentro de Jacob y Raquel
de la obra de Vidal se encuentre en las (Gn 29,2), que se denomina «grande» al
pistas que desde el universo judío nos igual que en Marcos. La piedra grande es
ofrecen sus tradiciones respecto a removida por Jacob que besa a Raquel y
hechos, palabras y situaciones descritas le anuncia que es pariente de su padre, y
por los evangelistas, y que se dirigen en ésta corre a contárselo a Labán. La seme-
un primer momento a personas inmer- janza con las apariciones de Jesús resuci-
sas en ese humus cultural y religioso. tado a las mujeres está clara. Además,
Citemos brevemente algunos ejemplos. apunta Vidal, según una tradición oral
judía, cuando la piedra no se vuelve a
En las pp. 39-42 Vidal abre rendijas
colocar sobre el pozo se anuncia que
por las que entra una luz nueva respecto
habrán llegado los tiempos mesiánicos
al episodio del canto del gallo y las
(pp. 71-78).
negaciones de Pedro, señalando cómo
en la tradición judía este animal simbo- En el capítulo central «Nazaret»
lizaba la capacidad de discernimiento Vidal apunta al significado de esta pala-
entre el fin de la noche y comienzo del bra como «la que guarda», según la acti-
día (desaparición de la oscuridad y lle- tud interior judía de conservar el amor
gada de la luz), actitud fundamental de Dios en el corazón. La a. invita a los
para quien quiera ser fiel al Señor. lectores a fijar su mirada en la letra Nun
En el capítulo titulado «Las Biena- de Nazar. Esta «N» compone la palabra
venturanzas», la a. recuerda que Lucas «Notsec», masculino de Notséret. Es la
expone este episodio de la Vida de letra que se encuentra en el núcleo de
Cristo siguiendo un modo de Exposi- una especie de letanía llamada: «Los
ción que contrapone el bendecir «<bie- Trece Atributos del Nombres del
naventurados ... ») al maldecir «<¡Ay de Señoc». Enel último mes del verano los
ti ... »), y que se encuentra en el corazón judíos recitaban estas oraciones como
del mensaje de la Biblia con la doctrina petición de perdón. Durante este
de «los dos caminos». tiempo y contexto sitúa Vidalla lectura
de Isaías que Jesús hizo en la sinagoga de
Vidal relaciona el episodio de la Nazaret recogida por Lucas (cfr. Lc 4).
agonía y sudor de sangre de Jesús en Al recitar Éx 34,6-7 en el noveno atri-
Getsemaní con otra tradición oral buto del Señor se dice: «Él guarda (Not-

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ser) Su amor durante tres mil genera- Sin embargo, el loable esfuerzo de la
ciones». Esta tradición religiosa estaba a. por introducir al lector cristiano en el
llena de evocaciones para los primeros contexto judaico de Jesús conduce, en
cristianos al considerar el nombre Naza- ocasiones, a direcciones discutibles,
ret como símbolo del Amor y misericor- particularmente en la insistencia con
dia permanentes de Dios ante el cora- que pretende demostrar que Jesús era
zón del hombre que desea purificarse. fariseo, reduciendo la importancia de
las discusiones y desacuerdos entre el
Vidal sugiere también una contex- Señor y esta facción religiosa a mero
tualización del Padrenuestro en el modo método de' escuela. En este sentido
de orar fariseo, y discute la tesis de J. parece cobrar menor relieve la radical
Jeremías cuando considera la expresión novedad de la figura del Señor dentFO
<<Abbá» como exclusiva de Jesús, y para del pueblo judío.
algunos escandalosa, como modo de
referirse a Dios Padre (cfr. pp. 150-151). En un capítulo conclusivo la a. sin-
tetiza las idea que ha pretendido apor-
La a. relaciona el pasaje de la Resu- tar a lo largo de sus páginas. El que los
rrección en el que «dos varones» pre- cristianos reconozcan · la identidad
guntan casi en tono de reproche a las judía de Jesús les hará comprender que
mujeres: ¿Por qué buscáis entre los lo universal se manifiesta en lo parti-
muertos al que está vivo?, con la tradi- cular, y este será un paso importante
ción oral judía en la que aparecen para el diálogo y la paz. La a. ve en esta
Aarón y Moisés echan en cara al Faraón actitud una posible inspiración para la
en su biblioteca el nombre del pueblo paz en Tierra Santa y consecuente-
de Israel entre los otros que adoran a mente en todo el mundo (cfr. pp. 257-
dioses falsos, por lo que no encueiura 267).
nada. Los dos jefes del Pueblo elegid?
llaman al rey de Egipto estúpido por Un completo glosario de expresio-
buscar al vivo entre los muertos. nes hebreas utilizadas a lo largo del libro
y otras palabras castellanas explicadas
En el capítulo titulado «Pasemos a desde la óptica de la tradición judía da
la otra orilla» ofrece Vidal una de sus fin a sus páginas. Es útil para seguir las
inclusiones más sugestivas, poniendo interpretaciones de la autora y el por
en relación la orden de Jesucristo a sus qué de sus opciones en la hermenéutica
discípulos para que crucen el lago con que propone (cfr. pp. 267-283).
el pueblo hebreo y su paso del Mar
R. Hernández Urigüen
Rojo con Moisés. En ese cruzar se
encierra un dinamismo de conversión
(cfr. pp. 193-199).
En suma, Vidal consigue con su HISTORIA DE lA IGLESIA
libro el propósito que declara en las
páginas de presentación: dar a conocer Enrico DAL COYOLO, Donna e matri-
la enseñanza de Jesús «inmersa en la monio alfe origini della Chiesa, lAS,
savia de la Torah» (p. 29). Ciertamente, Roma 1996, 170 pp., 16,5 x 24, ISBN
es muy útil la visión que ofrece, frente 88-213-0327-6.
la insuficiencia de las biografías del
Señor descontextualizadas del humus Bajo la coordinación de Enrico Dal
cultural y religioso judío. Covolo se recogen en el presente volu-

697
RESEÑAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

men una serie de contribuciones reali- singular con el alma asexuada (en la
zadas en XVIII «Convegno di Catechesi línea de la tradición platónica, que suele
Patristica» sobre «Mujer y matrimonio. conceder siempre una mayor autonomía
Siglos U-III», que tuvo lugar en Roma al alma respecto al cuerpo). De esta
el año 1995. manera se atenúan otras visiones cristia-
nas, que ponen más de relieve el sentido
Los trabajos aquí reseñados se cen- de inferioridad de la mujer.
tran en autores importantes y represen-
tativos de la época estudiada. Clemen- Renato Uglione nos presenta la
tina Mazzucco se ocupa de los Padres visión de Tertuliano sobre la temática
Apostólicos. Considera la autora que el examinada en este Congreso. Acerca de
matrimonio es la situación más fre- la mujer se sitúa en una perspectiva
cuente en la que viven los cristianos de protológica, en la que es paradigmática
la primera hora, aunque la virginidad es la afirmación tertulianea de considerar
muy apreciada por toda la comunidad a la mujer como diaboli ianua (De cu/tu
cristiana. La posición de los PP. Apostó- flminarum, 1, 1, 1-2). El autor analiza
licos condenando el adulterio, el los diversos condicionantes, que gravi-
aborto, la exposición de niños y la tan sobre Tertuliano: judíos, paulinos y
pederastia, contrasta vivamente con la paganos. En relación con el matrimo-
cultura pagana contemporánea. El con- nio, Tertuliano trata de conseguir un
cepto de «patriarcalismo» sólo se puede difícil equilibrio entre la defensa del
afirmar de Clemente Romano, pero no matrimonio cristiano frente a los mar-
de Ignacio de Antioquía, ni de Poli- cionitas y el encratismo judeo-cristiano
carpo de Esmirna. de carácter escatológico, que culmina
en la doctrina de la recapitulatio (De
Cario Nardi estudia a Clemente de monog., 5,2).
Alejandría. Las diversas propuestas cle-
La profesora Sfameni Gasparro hace
mentinas parecen atravesadas por unas
aporías permanentes no resueltas, sobre un intento de síntesis sobre la condi-
la concepción de la mujer, el matrimo- ción femenina en el cristianismo de los
tres primeros siglos. Pone de relieve la
nio y la familia. Estas aporías son debi-
das, según Nardi, a diversos influjos autora el mejor conocimiento de esos
aspectos en los últimos decenios. Pasa
filosóficos de epicureísmo y estoicismo
revista a tres temas muy significativos:
en el pensamiento de Clemente. Es
profecía, enkrateia y gnosis. El ejercicio
interesante también la consideración
del profetismo por las mujeres cristia-
que hace de la Trinidad como familia.
nas durante los tres primeros siglos
Emanuela Prinzivalli dedica su aten" parece deducirse claramente de las
ció n al pensamiento de Orígenes sobre fuentes. El profetismo femenino está
la mujer y el matrimonio, enmarcán- también entrelazado con la llamada
dolo primero en una perspectiva histó- «tradición de la enkrateitl». Esta tradi-
rica y, luego después, analizando la sin- ción arranca, según la autora, del capí-
gularidad de la posición de Orígenes, a tulo 7° de la primera Epístola de Pablo
pesar de encontrarse inmerso en una a los Corintios. Entiende la enkrateia
cultura -la de la antigüedad romana- no sólo como continencia total de la
con fuertes connotaciones «machistas». actividad sexual, al modo de la virgini-
Como señala lúcidamente la autora, dad, sino también como la abstención
tanto en Orígenes como en Dídimo se total o parcial del uso de matrimonio
da una identificación de la personalidad en los casados. Pero, a su vez, distingue

698
SCRIPTA THEOLOGICA 30 (1998/2) RESEÑAS

en esa tradición un postura radical, e! piezas gregorianas. La presente colec-


«encratismo», que rechaza e! matrimo- ción es más rica que la anterior, ya que
nio y tiene una connotación herética, reproduce doscientos veintidós docu-
denunciada ya por Ireneo y Clemente mentos, al paso que la obra sobre Cle-
de Alejandría. Otra será también la mente IV recoge doscientos nueve.
enkrateia promovida por algunos movi-
El primer paso que dio e! A., según
mientos gnósticos, con motivaciones
confiesa en la Introducci6n, fue localizar
dualísticas. Seguidamente pasa revista a
los documentos. Acudió ante todo al
una serie de figuras femeninas, que apa-
archivo medieval más importante de!
recen en algunos apócrifos: Hechos de
mundo, al Vaticano. Después recorrió
Andrés, Hechos de Tomds, Hechos de
veintitrés archivos y bibliotecas de
Pablo y Tecla. De la revisión de textos
España, Francia e Italia. Fruto de este
gnósticos se deduce una visión muy
enorme trabajo de búsqueda fue la loca-
negativa de la condición femenina.
lización de los doscientos veintidós
El volumen finaliza con una diplomas que aquí presenta. El
«bibliografía sobre la mujer en los orí- siguiente paso fue la consulta de toda la
genes de la Iglesia» de Enrico dal bibliografía accesible, con textos, reges-
Covolo. tas o citas de documentos gregorianos
desde fines de! siglo XV hasta nuestros
La obra resulta ilustrativa para quie- días.
nes estén interesados en la fundamenta-
ción de la teología feminista y en la his- De los doscientos veintidós docu-
toria de! pensamiento cristiano de los mentos, se habían publicado íntegra-
primeros siglos. mente ochenta y cinco, y parcialmente
treinta y cinco. Los demás permanecían
D. Ramos-Lissón inéditos. De estos últimos, cincuenta y
siete eran desconocidos. Otro hecho
que destaca e! A. es que sólo han lle-
gado hasta nuestros días treinta y dos
Santiago DOMfNGUEZ SANCHEZ, Docu- diplomas en forma de originales. Los
mentos de Gregario X (1211-1276) demás se han reconstruido por copias
referentes a España, Secretariado de de registro o por copias diversas.
Publicaciones, Universidad de León,
León 1997,401 pp., 17 x 24, ISBN 84- Precede a la Colección un estudio
7719-614-1. diplomático. En él se describen la can-
cillería que expidió las bulas, e! proceso
de su gestación, los elementos externos
A un año de distancia de los Docu-
mentos de Clemente IV (1265-1268) e internos de las mismas, es decir, su
escritura, e! soporte utilizado, los sellos,
referentes a España, S. Domínguez nos
etc., y e! estilo, tipos documentales y
sorprende gratamente con una colec-
formularios, y su tradición documental.
ción análoga de su sucesor Gregorio Xj
Vienen después la bibliografía, la colec-
pero es obvio que no la ha compuesto
ción diplomática y los índices.
ni en un año ni en dos, porque veinti-
trés archivos o bibliotecas no se consul- El interés de la colección no se
tan ni se transcribe la documentación limita a España, como podría parecer
que contienen de la noche para la por e! título. Dos hechos le confieren
mañana, como tampoco la larga lista de una dimensión europea y universal: e!
obras que publican, regestan o citan «fecho de! Imperio», que termina en fra-

699
RESEÑAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

caso para las aspiraciones de Alfonso X Se renovaron los titulares de varias


el Sabio, y el concilio II de Lyon (1274), sedes metropolitanas, pero sus nombra-
el XIV en la historia de los concilios mientos causan penosa impresión, por-
generales de la Iglesia. Sobre el primer que para favorecer económicamente a
asunto se publican numerosos docu- los nuevos arzobispos, el papa les con-
mentos, que se señalan en los índices. cedía facultad para dispensar del
defecto de ilegitimidad de nacimiento a
Gregorio X invitó al concilio a los
veinticinco aspirantes a las órdenes, lo
reyes de Castilla, Alfonso X, de Aragón,
que estaba en abierta oposición a la
Jaime 1, y de Navarra, Enrique 1. Sólo
reforma que pretendía impulsar desde
acudió personalmente Jaime I el Con-
el concilio.
quistador con el deseo de ser coronado
por el papa; pero pronto se retiró dis- No faltan quejas por abusos, plei-
gustado, porque Gregorio X le exigía el tos, elecciones dobles, noticias sobre
juramento de fidelidad y un tributo órdenes religiosas y militares, parro-
feudal. quias, iglesias, hospitales, mezquitas,
clero secular y cabildos. Por cierto, en el
El papa invitó también a todos los número 143 se atribuye la iglesia de
obispos, si bien tan sólo asistieron vein- San Martín de Uncastillo a la diócesis
ticinco de la península ibérica. A algu- de Zaragoza, cuando en realidad perte-
nos encargó que se informasen bien de necía a la de Pamplona. A la de Zara-
las cosas necesitadas de reforma en paí- goza correspondía Manchones y a la de
ses determinados y enviasen su parecer Tarazona, Alfana (¿Alhama?) y Cintrué-
a la Santa Sede seis meses antes de la nigo (Navarra). La misma bula se presta
apertura del concilio, ya que uno de los a confusión.
fines prioritarios de la asamblea iba a
ser precisamente la reforma de la Igle- En definitiva, la obra constituye
sia. El arzobispo de Compostela y el una relevante aportación a la historia
obispo de Ciudad Rodrigo llevarían a civil y eclesiástica de España y aun de
cabo la tarea en el reino de León; los Europa.
arzobispos de Toledo y Sevilla, con los J. Goñi Gaztambide
obispos de Segovia y Cádiz, en el de
Castilla; el arzobispo de Tarragona, en
el de Aragón y el obispo de Pamplona,
en el de Navarra. En los casos de plura- Josep-Ignasi SARANYANA, La discusión
lismo no se concreta la zona de trabajo medieval sobre la condición femenina
de cada uno. Es de suponer que los _ (siglos VIII al XIII), Publicaciones Uni-
interesados cumplirían el encargo. Por versidad Pontificia de Salamanca, Sala-
desgracia no se ha conservado ninguno manca 1997, 156 pp., 17 x 23,5, ISBN
de sus informes. 84-7299-397-3.

Otro objetivo asignado al concilio El tema de esta monografía no está


fue el de organizar una cruzada para la planteado por la intelectualidad medie-
recuperación de la Tierra Santa. La val como materia de discusión, puesto
expedición no llegó a ponerse en mar- que la condición femenina como tal no
cha, pero se cobró la décima seisenal, despertaba . suficiente interés en los
impuesta por la asamblea. Algunas ins- magistri como para suscitar una quaestio
tituciones, que se consignan en la colec- o una confrontación abierta de pare-
ción, fueron dispensadas del pago. ceres. No obstante está justificado el tér-

700
SCRIPTA THEOLOGICA 30 (1998/2) RESEÑAS

mino «discusión" que figura en el título, con la llegada de la filosofía natural aris-
porque existe un marcado contraste en totélica a las universidades y debido a la
el modo de entender la condición feme- influencia de algunas obras de medicina
nina y, en consecuencia, de actitudes. greco-árabe, se racionalizó la inferiori-
dad de la mujer bajo una consideración
El estudio se centra en los teólogos
biologista. De ahí la misoginia de los
medievales, desde la época merovingia y
teólogos de clara influencia aristotélica
carolingia hasta la plenitud del siglo
como Tomás de Aquino.
XIII con Santo Tomás de Aquino. Se
aprecian dos corrientes distintas -no Es un estudio interesante, llevado a
simultáneas, sino sucesivas- en la cabo con rigor y una amplia bibliogra-
interpretación de una fuente común: la fía, tanto de fuentes como de trabajos
Sagrada Escritura, concretamente los recientes. Ciertamente no es sólo un
pasajes del Génesis -en los relatos de punto de llegada, sino al mismo tiempo
la creación- y los textos paulinos que un punto de partida que abre nuevas
tratan de la mujer. Una de las posicio- perspectivas a la investigación.
nes se expresa más favorablemente
E. Reinhardt
acerca de la mujer, mientras que la otra
se manifiesta claramente misógina.
Siguiendo un orden cronológico, el
autor busca la explicación de este fenó- TEOLOGíA FUNDAMENTAL
meno mediante un riguroso examen his- y DOGMÁTICA
tórico de la transmisión e interpretación
de los textos escriturísticos pertinentes. Peter C. ERB, A question ofsovereignity:
the politics ofManning's conversion, Pitts
Junto a los teólogos de diversos
tiempos y escuelas, se concede voz a la Theology Library, Adanta 1996, 33
mujer medieval como autora de escritos pp., 13,5 x 20,5.
religiosos: es el caso de Hroswitha de
Gandersheim y escritoras místicas de No es fácil en la actualidad encon-
trarse con estudios teológicos o históri-
los siglos XII y XIII.
cos sobre el arzobispo Henry Manning
Se realiza un estudio colateral sobre (1808-1892), sucesor de Nicolás Wise-
la mujer en la medicina medieval, con man en la sede de Westminster. Aunque
vistas a su posible influencia en la con- su controvertida figura ha sido en parte
sideración que la condición femenina recuperada para la historia de la Iglesia
merece a los teólogos del siglo XIII. y la espiritualidad, gracias al trabajo de
estudiosos como V. McClelland, D.
Al finalizar el rastreo histórico sobre
Newsome, y J. Pereiro, su nombre tiene
el tema queda patente que hubo un
aún dificultades para ocupar un puesto
vuelco radical en la reflexión medieval
destacado en la atención de los historia-
sobre la condición femenina, fechable
dores del catolicismo inglés.
hacia 1250, que tiene una explicación.
Antes, se interpretaba de modo alegó- La presente publicación obedece a
rico los respectivos pasajes mosaicos y una iniciativa del Aquinas Center of
paulinos, y se entendía también alegóri- Theology, de la Emory University
camente el llamado binario psicológico (Adanta, Georgia). Contiene el texto de
de Filón de Alejandría (vir / ratio supe- la segunda Thomas Aquinas Lecture
rior - mulier / ratio inferior). Después, pronunciada en la Escuela de Teología

701

¡,
RESEJ'iAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

de la Universidad. El autor procede del refleja las intenciones y propuestas del


Instituto de Estudios Medievales de ensayo. Hay obras de E. Vilanova, P.
Toronto, y ha sido docente por un Tillich, C. Geffré, A. Torres y P. Jossua,
tiempo de la Wilfrid Laurier Universiry. que no abundan en la visión defendida
por Espeja, y que probablemente des-
La conferencia analiza el trasfondo
concertarían al lector que las consulte.
teológico y político que constituye el
marco histórico-eclesiástico de la con- J. Morales
versión de Manning, ocurrida en 1851 y
provocada por una de las frecuentes cri-
sis que sacudieron a la Iglesia de Ingla-
terra a lo largo del siglo XIX. Las inevi- Sebastián FUSTER PERELLÓ, Misterio
tables comparaciones con Newman trinitario. Dios desde el silencio y la cer-
están realizadas con acierto y mesura. canía, San Esteban-Edibesa, Sala-
manca-Madrid 1997,302 pp., 24 x 15,
J. Morales ISBN 84-8260-030-0.

Nos encontramos ante un nuevo


tratado sobre el misterio de Dios,
Jesús EsPEJA PARDO, Para comprender
escrito por un conocido y experimen-
mejor la fe: una introducción a la teología,
tado profesor dominico de la Facultad
Ed. San Esteban, Salamanca 1997, 178
de Teología San Vicente Ferrer de
pp., 15 x 23,5, ISBN 84-8260-028-1.
Valencia. Como el mismo A. explica en
el comienzo del libro, su objetivo se
El autor, que enseña cursos de teo-
concreta en estas coordenadas: a) elabo-
logía desde 1960 en la Facultad teoló-
rar una síntesis teológica que sirva de
gica de San Esteban (Salamanca), ofrece
manual para quienes se inician en el
en este ensayo una cierta introducción a
estudio de Dios y sea al mismo tiempo
la teología, como dice el subtítulo de la
una ayuda para los ya iniciados; b)
obra. No es una introducción propia-
tener presente a Santo Tomás de modo
mente dicha, porque el texto va diri-
que, aunque no se pueda calificar el
gido sobre todo a lectores que ya cono-
libro como un manual tomista, sí tenga
cen las cuestiones tratadas, y no princi-
una auténtica impronta tomasiana,
palmente a quienes acceden por pri-
especialmente en lo que respecta a los
mera vez a la ciencia teológica.
principios fundamentales; c) unir la
La exposición se concentra especial- especulación teológica con la proyec-
mente en las cuestiones básicas referentes ción dinamizadora de otros (p. 8) .
a la teología y su relación con la fe, así
Fuster divide su libro en cinco capí-
como en el método de la ciencia sagrada.
tulos: 1. Aceptar a Dios como el gran des-
Se inserta en un marco histórico que, en
conocido (pp. 13-63). Trata aquí las
opinión del autor, recomienda una vez
cuestiones propiamente introductorias,
más tener en cuenta la visión sapiencial y
y dos grandes temas: el ateísmo con-
teológica de Tomás de Aquino.
temporáneo y la posibilidad de conocer
La bibliografía recomendada en las a Dios; II. Fundamentos bíblicos de la fe
páginas finales resultará orientadora, en trinitaria (pp. 64-112), donde se reú-
líneas generales, para quienes se hallan nen los testimonios bíblicos estructu-
familiarizados con estas cuestiones. rándolos en torno a cada una de las Per-
Pero indica un eclecticismo que no sonas divinas; III. Desarrollo histórico

702
SCRIPTA THEOLOGICA 30 (1998/2) RESE¡;;¡AS

del dogma trinitario (pp. 114-183). Fus- mismo de Santo Tomás (pp. 15-17).
ter realiza aquí un recorrido sintético Sin embargo, por razones de espacio
por Santos Padres, reservando algunos prescinde casi totalmente de estas cues-
de ellos para el capítulo siguiente. IV. tiones. Aún dentro de esta opci6n, qui-
Principales modelos de sistematización zás sea oportuno prestarles mayor aten-
trinitaria (pp. 184-233). Tanto en este ción en ulteriores ediciones. Así se verá
capítulo como en el anterior están mejor que la confesión del misterio tri-
ausentes los PP. Capadocios. A San nitario incluye no sólo la afirmación de
Agustín se le dedican tres páginas y sólo la existencia de tres personas en Dios,
una a Ricardo de San Víctor. Las pági- sino también y al mismo tiempo la afir-
nas dedicadas a Santo Tomás son un mación de su unidad. Y la confesión de
resumen claro y sugerente de las qq. 27- su simplicidad. Lo mismo cabría decir
29 de la primera parte de la Suma Teo- de la trascendencia divina y de la teolo-
lógica, es decir, las cuestiones dedicadas gía apofática. El A. alude a ella, p.e., al
a las procesiones, las relaciones y las enfocar la cuestión de la paternidad o
personas. Este capítulo -que es indis- maternidad de Dios: «La verdad -dice
cutiblemente el más denso-, concluye en la p. 251- es que Dios no tiene
con nueve páginas dedicadas a la refle- nombre y que ningún calificativo puede
xión sistemática actual. Estas páginas determinarle. Por ello mismo, ni padre,
están dedicadas a K. Rahner, H. Müh- ni madre le definen. Dios está por
len, J. Moltmann y L. Boff. El capítulo encima. Más allá de nuestro lenguaje
V -Perspectivas prdctico-pastorales (pp. (... ) Siendo así, ni masculino ni feme-
244-278)- trata cuestiones como el nino son categorías en Dios. Se trata de
verdadero humanismo, el feminismo y expresiones humanas, referidas a nues-
la historia como historia trinitaria. tra experiencia terrena, que s610 analó-
Fuster hace un notable esfuerzo por gica y lejanamente pueden orientarse
dialogar con la cultura contemporánea. hacia la comprensión de la divinidad.
Para ello selecciona textos de filósofos y Dios es siempre lo otro, lo distinto, lo
literatos contemporáneos con los que que está mm alld de nuestras pobres
establecer un inicio de diálogo. Se miopías» (p. 251). La presencia de la
encuentran entre ellos, autores como teología apofática es muy útil también
Eco, Casaldáliga, Camus, Buñuel, al tratar otras cuestiones, por ejemplo,
Kafka, Luca de Tena, Hermann Hesse y la historia del pensamiento cristiano
Tagore. Entre textos de menor interés, sobre Dios. Ella marca profundamente
nos encontramos a veces con otros ver- toda la posición oriental.
daderamente oportunos y hermosos L. F. Mateo-Seco
como el que Hermann Hesse dedica al
Contra Gentes (p. 243).
La presencia de Santo Tomás es Susan HASKINS, María Magdalena.
notable y traída con solvencia. Buena Mito y Metdfora, Herder, Barcelona
muestra de esto son las páginas dedica- 1996, 521 pp., 14,5 x 21,5, ISBN 84-
das a la analogía (pp. 57-63) . El A. es 254-1931-X.
claramente contrario a tratar las cues-
tiones sobre Dios en dos tratados dife- La autora, que es profesora de len-
rentes: Dios uno y Dios trino. Y lleva gua inglesa y de historia del arte en el
toda la razón. Y es justo decir que esa Universiey College de Londres, ofrece
separación deforma el pensamiento en esta monografía una contribución a

703
RESEKlAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

los ya numerosos estudios sobre la Peter HONERMANN, Cristología, Her-


figura de María Magdalena. La tesis der, Barcelona 1997, 510 pp., 14 x 25,
principal de la profesora Haskins, que ISBN 84-254- 1955-7.
es compartida por muchos estudiosos
de la ciencia bíblica, es que María Mag- Se condensan aquí veinte años lar-
dalena -discípulo de Jesús y primer gos de docencia e investigación de
testigo de la Resurrección- ha sido Hünermann, especialmente sus leccio-
presentada casi exclusivamente por la nes de cristología en Münster y
tradición cristiana como la mujer arre- Tubinga. El lector se encuentra, pues,
pentida que enjuga los pies de Jesús, de ante un libro que recoge una amplia
modo que la figura de la pecadora experiencia teológica.
habría absorbido los demás aspectos de El orden seguido es también usual
este gran personaje femenino del Evan- en este tipo de tratados: una Introduc-
gelio. En un proceso continuo de carác- ción (pp. 13-71) donde trata las cues-
ter interpretativo e iconográfico, que se tiones del Jesús de la historia y el Cristo
consolida en el s. XVI, la pecadora arre- de la Iglesia y cuál es exactamente el
pentida acapara de hecho en la litera- objeto de la cristología; un amplio espa-
tura y la piedad cristianas todo el signi- cio dedicado a las cuestiones bíblicas,
ficado religioso de María Magdalena. tanto del Antiguo como del Nuevo Tes-
La obra contiene en realidad dos tamento (pp. 73-165); un extenso apar-
libros. El primero es una historia reli- tado dedicado al testimonio sobre Jesu-
giosa del personaje de María Magda- cristo en el Credo eclesial (pp. 167-
lena, tal como ha sido visto y conside- 239), que abarca desde las primeras
rado por la tradición teológica cristiana. confesiones de fe hasta el III concilio de
El segundo es su historia iconográfica y Constantinopla (a. 381); una detallada
social, que es probablemente el más presentación del pensamiento cristoló-
interesante y mejor documentado, por- gico visto tanto en su dimensión meta-
que la autora ha conseguido componer física como en su vertiente teológica
un libro bello, ilustrado por noventa y (pp. 241-413), que presenta desde los
una interesantes láminas. rasgos fundamentales de la cristología
en la Edad Media hasta la cristología en
El generoso y amplio planteamiento el marco de la metafísica de Kant y
que la autora hace de la historia cris- Hegel. El libro concluye con un largo
tiana qe María Magdalena la obliga a capítulo (pp. 415-485) que Hüner-
pronunciarse de pasada sobre numero- mann titula así: jesucristo, nuestro amigo
sos asuntos delicados e importantes, y señor para el restablecimiento de fa cris-
como pecado original, sexualidad, reli- tología ontoteológica en una cristología
quias, mujeres en la Iglesia, etc. Son histórica.
cuestiones en las que ocasionalmente
formula juicios discutibles por incom- Quizás como recuerdo del ámbito
pletos. La autora arguye bien, sin escolar en que ha nacido esta cristolo-
embargo, la idea de que la presentación gía, el A. sintetiza en tesis lo fundamen-
iconográfica de la Magdalena, así como tal de su pensamiento. Sesenta y dos
su interpretación religiosa, se ha reali- tesis en total. Nada mejor, para descri-
zado en función de los ideales y percep- bir su posición teológica que citar
ciones culturales de cada tiempo. alguna de ellas: «El mensaje y la praxis
de Jesús parecen paradójicos. Sólo pier-
J. Morales den ese aspecto cuando se les entiende

704
SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2) RESEÑAS

como un hecho de comunicación miento escatológico. Pone así de relieve


humano-divina. Esta interpretación la validez del acontecimiento Cristo
tiene su base en la comprensión que de para el hombre de todo tiempo, tam-
sí mismo tiene Jesús. Jesús se sabe evan- bién para el hombre de nuestro mundo
gelista mesiánico al servicio de los científico técnico.
pobres» (tesis 12, p. 112); «Jesús
Hünermann sabe presentar armóni-
caminó hacia su muerte, a la que atri-
camente unidos en esta obra unos
buyó, en la última cena, un carácter
amplios conocimientos históricos con
expiatorio» (tesis 13, p. 116). He aquí
una destacada especulación metafísica.
su pensamiento sobre Calcedonia: «El
Es buen conocedor de la filosofía
concilio de Calcedonia entiende su
moderna y está atento al pensamiento
confesión de fe como exposición y con-
contemporáneo. Es a este pensamiento
firmación de la confesión de Nicea. Su
al que mira especialmente a la hora de
fórmula dos naturalezas-una persona
elaborar esta cristología en la que se nota
proporciona una solución de equilibrio
una especial influencia de Rahner, sobre
a la disputa precedente. Los límites de
todo, porque «ve el acontecimiento
Calcedonia se derivan del insuficiente
Cristo como algo dado que implica una
esclarecimiento del concepto de per-
pretensión de verdad» (p. 427).
sona» (tesis 28, p. 213).
¿Cuál es el objeto de la cristología en L. F. Mateo-Seco
la mente de Hünermann? El A. la
expresa con envidiable claridad en su
tesis 3: «La cristología dogmática pre- INSTITUTO SUPERIOR DE CIENCIAS
senta el acontecimiento Cristo como un RELIGIOSAS «SAN AGUSTíN», Teología del
acontecimiento escatológico de lo /aieado, ed. Instituto Internacional de
sagrado -destacándolo y coordinán- Teología a Distancia, Madrid 1995, 130
dolo con los múltiples acontecimientos pp., 19 x 26, ISBN 84-88118-96-1.
de lo sagrado, las religiones y en particu-
lar a las etapas de la historia salvífica del La obra es una versión en español
Antiguo Testamento-. Prueba la pre- del libro: Teologia del /aieato de Ettore
tensión de verdad de la confesión crís- Malnati, traducida por Eloy Requena.
tica mostrando que las cristologías histó- Muestra en su estructura un matiz típi-
ricas son articulaciones de la historia de camente didáctico y ofrece, en cuatro
Jesucristo con los hombres. Tiene que capítulos, una reflexión global sobre la
mostrar, finalmente, que el aconteci- realidad de los laicos, como individuos
miento Cristo es un acontecimiento pertenecientes a la Iglesia y al mundo.
escatológico para el mundo moderno En su desarrollo cita frecuentemente
científico-técnico» (pp. 43-44) . numerosos documentos magisteriales
con el intento de despertar a los laicos
Según esto, la cristología tiene
para una participación más consciente
como objeto la realidad de Cristo, y no
en la vida eclesial, pública y social.
puede concebirse como un mero dis-
curso indirecto sobre las primeras con- El primer capítulo enfoca la cues-
fesiones de fe. Le interesa vivamente la tión de la naturaleza del laico basada en
realidad de Jesús. De ahí el esfuerzo del el hecho de ser un bautizado y, por eso,
A. por aunar en su estudio la presenta- un incorporado a Cristo y a la Iglesia.
ción de la historia de Jesús con la afir- También trata de la dignidad como
mación de su carácter de aconteci- constitutivo específico de la persona, en

705
RESEÑAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

orden a valorar los aspectos esenciales a los sacramentos de iniciación cristiana


de su existencia como ser en relación en su conjunto como un todo que ali-
con Dios, partner del Creador y colabo- menta y fomenta la vida de todos los
rador con la divinidad en la obra de la cristianos y su misión.
Redención de la humanidad.
N. Vieira
A continuación presenta una doble
dimensión vocacional del fiel cristiano
laico, es decir: la vocación a la santidad, Pedro Jesús LASANTA CAsERO, Ecume-
según la vivencia de las virtudes teolo- nismo y nueva evangelización ante el Ter-
gales, y la vocación al apostolado, cer Milenio (principios y praxis), Ed.
donde subraya la contribución singular EGA, Bilbao 1997,201 pp., 15 x 21.
de la mujer.
Pedro Jesús Lasanta, presbítero de la
La misión surge como la concreción
diócesis de Logroño, después de nume-
de la vocación cristiana. Por eso el
rosas publicaciones en las que ha
mundo es el lugar teológico del laico en
demostrado ser buen conocedor del
el cual debe ordenar todas las realidades
Magisterio de Juan Pablo II, se propone
temporales a partir de Dios, promo-
con este libro tres objetivos fundamen-
viendo la dignidad de la persona en
tales: entusiasmar a los lectores con la
todos los campos de acción social,
urgente tarea eclesial del ecumenismo;
como son la familia, la sociedad, la
salir al paso del tópico que considera
política y el trabajo.
injustamente el actual pontificado
El último capítulo trata de la parti- como obstaculizador de la actividad
cipación de los laicos en las funciones, ecuménica impulsada por el último
ministerios y servicios en la Iglesia. Concilio ecuménico (demostrando con
Subraya el redescubrimiento de la res- los textos del Papa y sus actuaciones
ponsabilidad de los bautizados en la edi- concretas que la clarificación doctrinal
ficación del Reino de Dios. En la comu- supone un avance sólido y que sus ense-
nidad eclesial los laicos no tienen sólo ñanzas impulsan luminosamente el diá-
deberes, sino también derechos como la logo y la unidad); y finalmente desde
colaboración con los pastores en el dis- estos fundamentos ofrecer unas bases
cernimiento de la vida de las comunida- teológicas firmes que dinamicen praxis
des, y la participación en las asociacio- concretas en comunión eclesial. El a.
nes como respuesta a un modo de ser y consigue a lo largo de sus páginas expo-
de obrar. Apunta como servicios impar, ner acabadamente el cuerpo doctrinal
tantes de los laicos la catequesis y su par- ecuménico en su status quaestionis.
ticipación en la liturgia. Termina
haciendo una breve referencia a la res- El estilo del a. se expresa en una
ponsabilidad de la escuela en todo el exposición sistemática y actualizada de
la doctrina católica acerca de la reflexión
proceso educativo de los jóvenes.
ecuménica, introducida con una breve
La exposición sobre la naturaleza y referencia histórica (pp. 11-13). Sus
dignidad de los fieles cristianos laicos capítulos ofrecen a pie de página nume-
está bien presentada desde una antro- rosos textos magisteriales del Concilio
pología teológica, mientras que en rela- Vaticano II y Papas recientes, recogidos
ción a la vocación y misión de los laicos literalmente junto con simples referen-
hay una insuficiente argumentación cias a los discursos o textos. En la fun-
teológica sacramental: falta la referencia damentación textual se han incluido las

706
SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2) RESEÑAS

enseñanzas de Orientale Lumen y Ut recordando la doctrina de Pablo VI en


unum sint. El último Directorio de Ecu- Ecclesiam Suam, las Constituciones
menismo con la presentación del Carde- conciliares Gaudium et spes junto a
nal Cassidy se recoge literal y totalmente Lumen Gentium, y preconizando el
en su parte normativa desde el nO 92 fomento del diálogo teológico. Final-
hasta el nO 218 inclusive por la intencio- mente, se recuerda el peligro de un falso
nalidad práctica del a. (cfr. pp.139-175). irenismo que ocultase la sólida funda-
mentación en la verdad. Para afrontar
La primera parte, titulada: «Princi-
las bases de un ecumenismo práctico, el .
pios de Ecumenismo», se divide en 1O
capítulo VIII recuerda la doctrina que
capítulos. En los tres primeros capítulos
ilumina las realizaciones conjuntas
se exponen los presupuestos del ecume-
entre católicos y miembros de otras
nismo (pp. 23-35), se analizan las causas
confesiones o iglesias, resaltando la
profundas de la división encontrando la
importancia de la catequesis, en con-
respuesta en el pecado (pp. 37-42) Y
creto lo que dice el Catecismo de la Igle-
peculiares factores históricos, y un tercer
sia Católica y el conocimiento profundo
capítulo bajo el título «El movimiento
de la Sagrada Escritura (que como
ecuménico» (pp. 45~55) expone las
fuente común de inspiración es base
bases doctrinales que lo fundamentan
insustituible para superar las divisio-
especialmente desde el último Concilio
nes) . Bajo la luz del CIC y de los últi-
señalando las actitudes positivas en con-
mos documentos se expone lo que se
traposición a las erradas, y poniendo el
refiere a la communicatio in sacris, y
acento en la esperanza de la meta ecu-
finalmente la oportunidad de encuen-
ménica como compromiso irrevocable.
tros entre miembros de distintas iglesias
Un cuarto capítulo expone qué significa
y confesiones así como los testimonios
la comunión y la unidad en la Iglesia
conjuntos y colaboraciones en el orden
considerándola como don de Dios y
asistencial y en la defensa de la vida
analizando los presupuestos correctos de
humana, que son manifestación de la
la tarea y esfuerzo humanos. Afirma que
caridad de Cristo (pp. 97-109).
la fundamentación última de la espe-
ranza · ecuménica consiste en que este Celebrar juntos la Eucaristía se pre-
movimiento está inspirado por Dios. senta como objetivo y deseo de todo el
Termina mostrando el Ministerio del movimiento ecuménico a lo largo del
Sucesor de Pedro como un servicio a la capítulo IX, resaltándose con apoyo en
unidad (pp. 57-75). los textos magisteriales la imprescindi-
El capítulo V, bajo el título «Actores ble purificación y crecimiento en santi-
del Ecumenismo», junto con resaltar dad de todos los cristianos como condi-
que esta tarea incumbe a todos, recoge ción y motor que posibilite reunirse
la doctrina del CIC sobre las distintas con verdad alrededor de un mismo altar
competencias y responsabilidades de los (pp. 111-114).
Obispos y las Conferencias Episcopales Cierra la primera parte de esta obra
(pp. 77-78).
el X capítulo en el que se expone lo
Un sexto capítulo se centra en ellla- principal del magisterio de Juan Pablo II
mado «Ecumenismo espiritual» resal- acerca de la importancia de la unidad de
tando la importancia de la oración y de los cristianos para hacer creíble su fe
una ascesis ecuménica que aliente ante ante la nueva evangelización que
las dificultades (pp. 79-89). El diálogo reclama el inicio del siglo XXI. La credi-
ecuménico ocupa todo el capítulo VII, bilidad de las iglesias se basa en alcanzar

707
RESEJ'lAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (I99812)

esa anhelada unidad. Los constantes lla- El presente volumen tiene el carác-
mamientos del pontífice actual junto a ter de introducción a la Teología Fun-
su oración pidiendo esta gracia de Dios, damental. No se trata de un manual ni
así como las reflexiones que ha ofrecido de un tratado acabado. El objeto que
sobre la fuerza de tantos mártires cristia- persigue el dominico español es, más
nos (de diferentes iglesias y confesiones) bien, exponer y analizar los problemas
en especial en la última centuria del pendientes que todavía hoy se presen-
siglo XX, constituyen motivos de espe- tan a esta disciplina en cuanto a su
ranza fundada para llegar a la meta de la naturaleza, objeto y método.
oración sacerdotal del Señor: «que todos
sean uno» (pp. 115-126). La obra se divide en tres partes, cada
una de las cuales consta de tres capítu-
En la segunda parte, bajo el título los. La primera, de carácter general e
«Praxis de Ecumenismo: Directorio de introductorio, aborda el problema de la
Ecumenismo» se recoge este último identidad y estatuto de la Teología Fun-
documento, añadiendo a continuación damental. El autor analiza las etapas
un Anexo que e1enca numerosos párrac recorridas por la Teología Fundamental
fos sacados de homilías, discursos, en su búsqueda de una identidad propia
declaraciones conjuntas, alocuciones y y ofrece una presentación de lo que han
de la carta apostólica Ut unum sint pro- de ser sus áreas nucleares: la revelación y
nunciados o escritos por Juan Pablo II la fe, la Iglesia y la tradición, y las cues-
(pp. 127-193). tiones relacionadas con la naturaleza de
la teología. Estos temas son objeto de un
Esta obra es útil para cualquiera que
análisis más desarrollado en las partes
desee iniciarse en el estudio del ecume-
segunda y tercera de la obra.
nismo; la abundancia de textos magiste-
riales motiva acudir a las fuentes y trans- La exposición se realiza -especial-
mite la mente católica sobre el tema. mente en la segunda parte, que consti-
R. Hernández Urigüen tuye el núcleo de la obra-, en confron-
tación con los defectos e insuficiencias
que se encuentran en la apologética clá-
sica. La crítica a estas deficiencias, hoy
Felicísimo MARTÍNEZ DlAz, Teología pacíficamente admitida en el ámbito de
Fundamental. Dar razón de la fe cris- la teología fundamental, constituye la
tiana, San Esteban-Edibesa, Sala- pars destruens sobre la que el autor cons-
manca-Madrid 1997,278 pp., 24 x 15, truye su propuesta. Recogiendo los
ISBN 84-8260-029-X. logros de la perspectiva teológica actual,
la obra subraya la dimensión personal
Esta obra forma parte del proyecto de la revelación y de la fe, y la necesidad
de las editoriales San Esteban y Edibesa de evitar perspectivas abstractas e inte-
que tiene como finalidad la elaboración lectualistas, alejadas del hombre y sus
de una serie de publicaciones de teolo- problemas, de modo que esta disciplina
gía y Sagrada Escritura en el horizonte logre centrar su estatuto epistemológico,
del siglo XXI. La colección (Horizonte y servir en el mundo de hoy.
dos mi4 se nutre de las colaboraciones
de un amplio grupo de dominicos, pro- El considerable afán crítico con el
fesores en centros superiores de Teolo- que se enfoca esta tarea, junto al estilo
gía y en otras instituciones universita- impulsivo que el autor imprime en algu-
nas. nos momentos de la obra, hace inevita-

708
SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2) RESEÑAS

ble que algunas afirmaciones no estén SVD, y Richard H. Bliese, de la Escuela


suficientemente matizadas, más aún Luterana de Teología de Chicago.
teniendo en cuenta el carácter introduc-
La presente versión no coincide del
torio que tiene el volumen. Este hecho
se observa especialmente cuando al todo con el texto alemán de 1987. Se
han puesto al día los artículos origina-
hablar de la Iglesia como signo de credi-
les. Se han añadido párrafos enteros y
bilidad, se insiste tanto en la necesidad
suprimido otros. Algunos autores han
de su compromiso activo en las cuestio-
reelaborado sus colaboraciones; y se
nes sociales -para el autor la opción por
han añadido voces nuevas. La biblio-
los pobres es el primer signo de credibili-
grafía ha sido en gran parte sustituida
dad de la Iglesia-, que algunos puntos
por títulos publicados en el mundo teo-
clave de su realidad teológica -su ori-
gen en Cristo, su santidad-- quedan lógico de habla inglesa.
relegados a un segundo plano. El Diccionario refleja el nuevo enfo-
que experimentado por la teología cris-
Podríamos decir a modo de resu-
tiana de la misión en la segunda mitad
men que el presente volumen se mueve
del siglo XX, que viene provocado por el
en la óptica de la mayoría de las obras
fin de la era colonial, pero sobre todo
de carácter introductorio que hoy
por la eclesiología del Concilio Vaticano
encontramos en el ámbito de la teología
II. Este volumen busca insertarse en un
fundamental . En este caso, el acento
marco eclesiológico, y tener en cuenta
viene puesto en las dimensiones contex-
coordenadas ecuménicas e interconfe-
tual, práctica y política de la teología
sionales. Presta especial atención a los
cristiana. Si bien la dimensión teoló-
contenidos de la Exhortación Apostó-
gico-dogmática está presente en el con-
lica Ecclesia in Africa de 1995.
junto de la obra, en algunas ocasiones
corre el riesgo de perder su fuerza en Tanto el planteamiento general
contraste con las anteriores. como el contenido de los 110 artículos
son útiles y orientadores. Hay, sin
J. Alonso embargo, deficiencias de fondo en algu-
nas colaboraciones, como «Anthropo-
logy» (A. J. Gittins, Chicago), «Chris-
K. MÜLLER, TH. SUNDERMEIER, S. B. tology» (N. Klaes, Würzburg), y
BEVANS y R. H. BUESE (Eds.), Dictio- «Ethics» (D. Miranda, Tagaytay, Filipi-
nary 01 Mission, Orbis Books, Maryk- nas). El soporte teológico de conjunto
noll-New York 1997, 518 pp., 18 x 26, resulta frágil e insuficiente.
ISBN 1-57075-148-X. J. Morales
He aquí la traducción inglesa del
Lexikon Missions-theologisches Grundbe-
griffe (Lexicon de Conceptos fundamen- John Henry NEWMAN, Cartas y Dia-
tales de teología de la Misión), publi- rios. Selección, traducción y notas de
cado por Dietrich Reimer Verlag (Ber- Víctor García Ruiz y José Morales,
lín) en 1978, y editado por Karl Müller Rialp, Madrid 1996, 166 pp., 13,5 x
SVD, y Theo Sundermeier, profesor en 20, ISBN 84-321-3125-3.
la Facultad de Teología protestante de
Heidelberg. Esta edición inglesa ha La presente selección de Cartas y
estado a cargo de Stephen B. Bevans Diarios de]. H. Newman (1801-1980),

709
RESEÑAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

editada por Víctor García Ruiz y el fir- notas de Víctor García Ruiz y José
mante de estas líneas, contiene un grupo Morales, Rialp, Madrid 1997, 127 pp.,
de textos muy representativos del 13,5 x 20, ISBN 84-321-3146-6.
extenso epistolario de su autor. Las car-
tas se intercalan con entradas tomadas Desde los primeros momentos de
de los diarios. La selección se inaugura su vida pastoral, John Henry Newman,
con una carta de 1817 y termina con un seguro de haber recibido una misión
texto del diario, correspondiente a 1876. espiritual bien definida, se manifiesta
Las cartas suministran una idea como un predicador comprometido en
cabal del amplio arco de personas con la causa de la verdad evangélica. Su pre-
las que Newman sostenía una relación dicación aumenta en importancia y
habitual. Los asuntos de que tratan sue- significado a partir de 1828, cuando
len ser muy variados pero el eje e inte- -convertido ya a las opiniones
rés principal de esta correspondencia es anglocatólicas de John Keble y Hurrell
la religión. Los editores han incluido en Froude- se hace cargo de la Parroquia
todas las cartas una nota explicativa, universitaria de Santa María.
que informa brevemente sobre las per-
Los sermones dominicales predica-
sonas receptoras de las misivas. El lector
dos en Sto Mary's por el nuevo Vicario
puede apreciar su notable diversidad de
constituyen por sí solos un capítulo
condición, y el gran número de las que
mayor en la homilética anglicana de
fueron recibidas en la Iglesia católica.
todos los tiempos. «Sencillos, directos,
Este volumen forma grupo con sobrios -escribe William Church, tes-
otros dos, que contienen la Carta al tigo de los acontecimientos e historia-
Duque de Norfolk (1874), publicado dor clásico del Movimiento de
también en 1996, y una colección de Oxford-, envueltos en un inglés puro
seis Sermones, que apareció en 1997 y lúcido, sin faltas de gusto, recios en su
bajo el título de Esperando a Cristo. flexibilidad y perfecto dominio del len-
guaje y pensamientos, eran la expresión
Las páginas conclusivas del libro de una visión penetrante y profunda
(161-166) contienen el texto del sobre el carácter, la conciencia y los
famoso Biglietto Speech, pronunciado motivos del obrar; de una simpatía,
por Newman en mayo de 1879, al reci- severa y tierna a la vez, con los tentados
bir en Roma la notificación formal de y los vacilantes; de una fe ardiente y
su creación como Cardenal de la Iglesia absoluta en Dios y en sus designios, en
romana. Este breve texto encierra gran su Amor, en sus juicios, en la gloria
significación, no sólo por la ocasión sobrecogedora de su generosidad y en
memorable en que fue pronunciado, su magnificencia. Los Sermones hacían
sino también porque sintetiza el ideario pensar a los oyentes sobre las cosas que
religioso que sostuvo a Newman toda hablaba el predicador y no sobre el ser-
su vida y confirió a ésta una llamativa món mismo» (The Oxford Movement.
unidad. Twelve Years 1833-1845, 92-93).
J. Morales
En la primera parte de este libro
-«Esperando a Cristo y otras homi-
lías»- se recogen seis sermones repre-
John Henry NEWMAN, Esperando a sentativos de la personalidad y pensa-
Cristo. Traducción, introducciones y miento religioso de Newman.

710
SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2) RESEÑAS

El primero -«La curiosidad, una El sexto Sermón, «Esperando a


tentación para el pecado>)- nos mues- Cristo» (1840) contiene las ideas cen-
tra al predicador en el ejercicio de sus trales de su escatología, que tiene como
excepcionales cualidades para escrutar eje la venida de Cristo, desde cuya
los corazones, analizar la psicología de expectación interpela al oyente para
hombres jóvenes, y hacer un diagnós- que reforme su vida y avive la confianza
tico espiritual que es a la vez severo y en el Justo Juez.
compasivo.
El libro incluye también, en su
El Sermón «La Inmortalidad del segunda parte -«Los deberes de la
alma», predicado por primera vez el Iglesia hacia el saben>- un texto de
21 de julio de 1833, es decir, una Newman que forma parte de los nueve
semana después del famoso Sermón Discursos dirigidos a los católicos de
de John Keble -«Apostasía Dublín en la fundación de la Universi-
Naciona),>-, que se suele considerar dad Católica de Irlanda (1852), de la
como el inicio del Movimiento Trac- que había sido designado rector.
tariano, revela el hondo sentido doc- T. Trigo
trinal de Newman, que enseña una
religión de misterios cristianos, y no
de meros sentimientos.
Aidan NICHOLS, O.P., Epiphany. A
En «Los riesgos de la fe» (1836), el The%gical Introduction to Catholicism,
predicador invita a medir y sopesar el The Liturgical Press, Collegeville, Min-
costo de la fe, un costo que él, confiado nesota 1996, 492 pp., 15,2 x 22,8,
en la gracia de Dios y en las promesas ISBN 0-8146-5504-1.
de Jesucristo, ya ha calculado y acep-
tado. Este Sermón será recordado por El dominico Aidan Nichols, que
muchos como un vuelco en sus vidas. tiene su residencia habitual en Cam-
«El mundo invisible» (1837) es un bridge (UK), enseña en el Studium que
Sermón emblemático del pensamiento su Orden regenta en Oxford, y en el
teológico y religioso de Newman. Des- Angelicum de Roma. Es autor de
pliega en él sus dotes de orador y de numerosas monografías, que cubren un
poeta, para sugerir a los oyentes, extenso campo teológico. Buen conoce-
mediante la descripción de la naturaleza dor de la teología contemporánea y de
que se renueva en la primavera, las las cuestiones con que se enfrenta,
bellezas del mundo invisible al que Nichols ha publicado excelentes traba-
también pertenece el cristiano. jos sobre Newman, Congar, Ratzinger y
diversos teólogos ortodoxos.
En «Palabras irreales» (1839), New-
La presente obra ofrece una exposi-
man aborda valientemente el tema de la
ción global de la fe católica. Sin eludir
autenticidad cristiana, analiza la patolo-
temas delicados y difíciles, proporciona
gía de una religión que no va más allá
una visión sintética que trata de res-
de declaraciones vacías, formas sin con-
ponder a las preguntas de un lector
tenido y promesas que no se cumplen.
culto, y lo hace sin ambigüedades ni
Fueron muchos los oyentes que, des-
vacilaciones.
pués de escuchar este Sermón, se dieron
cuenta claramente de que sus vidas El libro se divide en catorce capítu-
tenían que cambiar. los, titulados: 1. Una filosofía cristiana;

711
RESEÑAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

2. La Revelación y sus fuentes; 3. El Entre sus colaboradores -que sobrepa-


Jesús de los historiadores; 4. El Jesús de san los 150- figuran nombres tan ilus-
la Iglesia; 5. La Trinidad; 6. La natura- tres como H. U. von Balthasar, H. Caze-
leza de la Salvación: 7. La Iglesia; 8. La lles, Y. Congar, J. Doré, P. Grelot, J.
vida religiosa; 9. Los ritos de la Iglesia; Guitton, R. Laurentin, R. Marlé, J.
10. María y los santos; 11. El marco Ríes, X. Tilliete yA. Vauchez. Se unen a
cósmico de la salvación; 12. La vida estos autores, excelentes especialistas
buena; 13. Caminos de santidad; 14. El menos conocidos por el gran público,
Catolicismo y las otras religiones. como M. Delahoutre (Hinduismo), J.
Duchesne-Guillemin (Historia de las
Cuando el autor habla de la «Reve-
religiones), T. Gyal-Po (Budismo tibe-
lación y sus fuentes» en el capítulo 2°,
tano), C. Larre (Taoísmo), P. Massein
utiliza el término fuente en un sentido
(Budismo en general), M. Meslin (reli-
general, y no en estricto sentido teoló-
giones antiguas), G. Monnot (Islam) y J.
gico. Según el Concilio Vaticano II la Soustelle (religiones precolombinas).
Revelación tiene una única fuente.
El tono general de este diccionario
J. Morales es informativo, como corresponde a su
carácter de vademécum de historia de
las religiones y religiones comparadas.
Paul POUPARD, Diccionario de las reli- Los autores no pretenden reflexionar
giones, Herder, Barcelona 1997, 1889 teológicamente sobre la esencia y el sig-
pp., 17,5 x24,5, ISBN 84-254-1547-0. nificado de los contenidos que expo-
nen. Hay algunas excepciones, que vie-
Este excelente volumen se suma a la nen exigidas por la naturaleza misma de
abundante producción de los últimos determinadas voces, como ocurre, por
años acerca de las religiones de la tierra. ejemplo, en la entrada «Teología y reli-
No es, sin embargo, uno más entre los giones». El autor -Pierre Massein, del
diccionarios publicados recientemente. Instituto Católico de París- ofrece una
La acertada elección de las voces y el valoración concisa y acertada de los
número y calidad de los colaboradores intentos cristianos de buscar el sentido
hacen de esta obra un libro del que será providencial de las religiones y su rela-
difícil prescindir. ción con el Cristianismo.

Se trata en realidad de una pequeña La obra incluye la voz «Teología


enciclopedia que ofrece un inventario musulmana», que es desarrollada por
prácticamente completo de las manifes- Robert Caspar (Instituto Pontificio de
taciones de lo religioso que se han pro- Estudios Arabes e Islámicos). Pero no
ducido en la historia conocida de la incluye voces como Teología hindú o
humanidad. Teología budista, lo cual puede parecer
un juicio indirecto sobre la naturaleza
Los temas tratados abarcan sectorial- teológica deficiente de la reflexión reli-
mente la ciencia de las religiones; las reli- giosa de hindúes y budistas, o simple-
giones antiguas; Judaísmo y Cristia- mente una laguna difícil de justificar.
nismo; y las religiones actuales de África,
Este diccionario se caracteriza, en
Asia y Oceanía. Dirigida por el Cardenal
cualquier caso, por el equilibrio y
Paul Poupard, presidente del Consejo
mesura con que está redactado.
Pontificio de la Cultura, la obra fue
publicada por primera vez en 1983. J. Morales

712
SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2) RESEJ'lAS

José Antonio SAYÉS, Señor y Cristo, Miroslaw VOLF (Ed.), The foture 01
EUNSA, Pamplona 1995, 552 pp., theology. Essays in Honor olJürgen Molt-
14,5 x 21,5, ISBN 84-313-1351-X. mann, Wm. B. Eerdmans Pub., Grand
Rapids 1996,298 pp., 16,5 x 24, ISBN
El autor ofrece en este libro una 0-8028-3807-3.
exposición de la Cristología que, sin las
formalidades de un tratado ni las liber- El presente volumen es una colec-
tades de un ensayo, contiene suficiente ción de ensayos teológicos publicados
contenido para ser considerado un buen en honor de Jürgen Moltmann, que ha
compendio de la doctrina cristológica. cumplido 70 años en 1996. Moltmann
La obra se divide en tres partes, titu- es uno de los teólogos luteranos de
ladas: 1. Jesús y la historia; 11. La fe de nuestro tiempo más conocidos y cita-
la Iglesia; III. La Redención. Se tratan dos. Autor de numerosas obras, ha dise-
en ellas las cuestiones clásicas de la Cris- ñado una teología que coloca en su cen-
tología, además de otros asuntos de tro a la esperanza, y que se ha comple-
planteamiento más moderno, como la mentado más tarde con una teología de
relación entre el Jesús histórico y el la cruz según la concepción de Lutero.
Cristo de la fe, los títulos cristológicos, Aunque la reflexión teológica de Molt-
cómo entendió Jesús su propia muerte, mann ha atraído abundantes simpatías,
la relación entre Resurrección e histo- la crítica más autorizada suele repro-
ria, y la psicología de Cristo. charle su falso optimismo, su tendencia
mítica y su sincretismo.
El autor ha conseguido un texto
equilibrado, escrito con sentido tradi- Este homenaje ha reunido textos de
cional, y atento al progreso que la doc- autores bien conocidos en el mundo de
trina cristológica ha experimentado en la teología contemporánea, como son,
las últimas décadas. Es un libro que por ejemplo, Dorothée Salle, Stanley
resultará de gran utilidad tanto a profe- Hauerwas, Johann B. Metz, Gustavo
sores como a estudiantes de teología, y Gutiérrez, John B. Cobb, Wolfhart
a personas interesadas en profundizar Pannenberg, Hans Küng, etc. El lector
sus conocimientos religiosos. podrá apreciar que las opciones teoló-
Un libro actual de cristología no gicas, religiosas y culturales que subya-
puede evitar ya tratar el tema de Jesu- cen en esos textos, y afloran en ocasio-
cristo y las religiones, que incide plena- nes a la superficie, resultan no sólo
mente en el misterio del Verbo encar- diferentes sino con frecuencia contra-
nado tal como lo proclama la Iglesia. Es dictorias.
una laguna de esta obra que el autor Hay artículos de gran calado, como
podría cubrir en sucesivas ediciones. la Introducción de Miroslav Volf, y las
Se echa de menos una bibliografía colaboraciones de S. Hauerwas (<<No
que oriente al lector sobre las obras cris- Enemy, No Christianity»), N. Wolters-
tológicas más significativas de los últimos torff (<<The Travail of Theology in the
años. Precisamente porque las cristolo- Modern Academy») y G. Wainwright
gías publicadas durante los últimos dece- (<<Back to the futufe»). Pero la lectura
nios presentan un valor muy desigual, de todo el volumen hará pensar a
sería útil recoger al final los libros que el muchos que el "futuro de la teología» es
autor considera realmente importantes. sumamente problemático.
J. Morales J. Morales

713
RESE J'l AS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (I998/2)

TEOLOGíA MORAL hombre y su ordenación a la felicidad


Y ESPIRITUAL (pp. 15-22), muestra el referente del
misterio de la Santísima Trinidad para
Pedro BETETA LÓPEz, Familia y sexua- comprender la llamada a la comunión
lidad. Uuan Pablo JJ habla del misterio de la persona humana (pp. 23-26), Y
del sexo y de la vida), Ed. EGA, Bilbao tiene en cuenta finalmente la familia
1996, 131 pp., 13,5 x 20, ISBN 84- llamada por Dios desde el principio a
7726-156-3. ser imagen del Misterio trinitario (pp.
27-44) .
Con este segundo título de la En esta primera parte de la obra,
Colección Juan Pablo n, iniciada por entre otros temas claves, el a. recoge la
Editorial EGA, el a. afronta el sentido enseñanza del Papa sobre la teología del
de la sexualidad, el amor y la familia cuerpo que expuso durante la audien-
siguiendo el magisterio de Juan Pablo cias generales de los años 80. Beteta
n. En esta obra, Beteta va más allá de expone de forma sistemática las bases
un estilo recopilatorio, superando la de lo que expondrá en la cuarta y
mera recogida de textos en citas literales quinta parte. A continuación, bajo el
del Pontífice, y ofreciendo síntesis e título «Por el camino de la Sagrada
introducciones en lenguaje verdadera- familia" se extiende en 67 páginas sobre
mente asequible para cualquier lector. un elenco amplísimo de temas,
El a. , inspirándose en el contenido de la noviazgo, apoyo cristiano a las madres,
Carta a las familias de Juan Pablo n, tercera edad, aborto, minusvalía, euta-
expone su propósito de vertebrar el nasia, televisión, vocación de los hijos,
libro desde los contenidos más signifi- educación familiar en la solidaridad,
cativos de este documento pontificio, confianza en la gracia del sacramento
pero sin centrarse exclusivamente en él. del matrimonio y en la Eucaristía, etc.
Muchas citas o referencias proceden de Como trasfondo de este capítulo se
discursos o alocuciones del Papa. encuentra el ejemplo de la familia de
Nazaret, con referencias concretas a San
La estructura que presenta el a.
José y a la Virgen María (pp. 45-112) .
podría reducirse a las tres dimensiones
de la verdad cristiana sobre la familia: 1. En el último capítulo, se proyectan
Su relación con el misterio trinitario. 2. los textos del Papa sobre la realidad
El referente luminoso de la familia de familiar desde una perspectiva eclesioló-
Nazaret. 3. Finalmente la visión eclesio- gica, que expone la vocación a la santi-
lógica, que considera a la Iglesia familia dad implicada en el Sacramento del
de las familias, y la importancia del Matrimonio como imagen de la entrega
magisterio eclesiástico acerca de la entre Cristo y su Iglesia, y la postura
sexualidad y la moral familiar que católica acerca del amor libre, la homo-
indica las vías hacia la santidad de la sexualidad y la anticoncepción. El a.
ecclesia domestica. dedica las últimas páginas a aclarar las
diferencias entre la anticoncepción arti-
En los primeros tres capítulos, ficial y la continencia periódica (pp.
Beteta expone lo esencial de la antropo- 113-131).
logía cristiana en el magisterio de Juan
Pablo n, fundamentando todo lo que La obra, en su conjunto, resulta
va a venir en las páginas siguientes. Así, mucho más pedagógica que otras ante-
comienza afrontando el misterio del riores y consigue mantener la tensión y

714
SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2) RESEJ'lAS

el interés del lector a lo largo de sus sión, sobre todo en el ámbito de la teo-
cinco capítulos. Incluso la inserción de logía moral católica. Tal debate gira en
anécdotas y referencias oportunas a torno a los conceptos de libertad y de
otros autores (Lejeune, Ratzinger, norma, de autonomía y de heteronomía,
Madre Teresa) al comienzo de los apar- de autodeterminación y de determina-
tados, aportan agilidad narrativa sin ción exterior mediante la autoridad».
distraer del rigor que todo razona-
miento doctrinal impone. ¿Qué es la conciencia? ¿En qué con-
siste su absoluta dignidad e inviolabili-
Este libro, tanto por su contenido dad? ¿Por qué, debiendo cada uno
como por su forma de exposición, seguir la conciencia, ha de ser oportuna-
amplía el espectro potencial de lectores mente formada? ¿El juicio moral es
acercando el magisterio del Papa espe- acaso verdadero por el hecho mismo de
cialmente a los jóvenes, por el lenguaje provenir de la conciencia? ¿Es la
coloquial usado por el a. y por el carác- conciencia ontológicamente autónoma
ter sintético de los textos. Como la e independiente de Dios? ¿Es compati-
forma literaria no rebaja la profundidad ble con la conciencia una ley moral
de la doctrina expuesta, ya que man- independiente de la subjetividad del
tiene el equilibrio entre lo coloquial y la individuo? ¿Cómo es posible que algu-
argumentación rigurosa, este libro nos de los mayores crímenes de nuestros
puede difundirse a todos los niveles, días hayan sido perpetrados en nombre
también entre quienes se preparan al de la conciencia individual? Son cues-
Matrimonio, grupos de pastoral fami- tiones fundamentales cuya respuesta no
liar, etc. Resultará luminoso como interesa únicamente a los expertos en
introducción para estudiantes universi- teología moral, pero que requieren pro-
tarios que aborden cursos de antropolo- fundos estudios teológicos y filosóficos
gía o de ética desde una perspectiva para poder ser resueltas y explicadas
cristiana. adecuadamente al hombre de hoy.
R. Hernández Urigüen En la primavera de 1994, seis gran-
des filósofos y teólogos católicos (Cario
Caffarra, Ignacio Carrasco de Paula,
Wojciech Giertych, Ralph McInerny,
Graziano BORGONOVO (ed.), La cos-
Servais Pinckaers y Robert Spaemann)
cienza (Conferenza Internazionale
se dieron cita en una ex abadía benedic-
patrocinata dallo «Wethersfield Insti-
tina del siglo VIII, situada en las cerca-
tute» di New York, O rvieto , 27-28
nías de Orvieto, en Umbría, para arro-
maggio 1994), Libreria Editrice Vati-
jar luz sobre el tema de la conciencia
cana, Citta del Vaticano 1996,213 pp., desde múltiples y convergentes puntos
15 x 21, ISBN 88-209-2286-X.
de vista. La Encíclica Veritatis sp/endor
del Santo Padre Juan Pablo II sobre la
«En el debate actual sobre la natura- enseñanza moral de la Iglesia, y el texto
leza propia de la moralidad y sobre «Conciencia y Verdad» del Cardenal
la modalidad de su conocimiento Joseph Ratzinger, representaron dos
-afirma el Cardenal Joseph Ratzinger puntos firmes de referencia, decisivos
en su estudio «Conciencia y Verdad», para el desarrollo de los trabajos.
reproducido en el presente volumen-,
la cuestión de la conciencia se ha con- Las intervenciones que han dado
vertido en el punto central de la discu- cuerpo a la Conferencia de Orvieto, edita-

715
RESEJ'lAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

das y presentadas por Graziano Borgo- El núcleo del ensayo está consti-
novo (Facultad de Teología, Lugano), tuido por los capítulos dedicados a la
representan todas, sin excepción, contri- escuela francesa clásica, desde San Fran-
buciones de primerísima calidad: «La cisco de Sales, hasta el dominico Ale-
ética cristiana de la responsabilidad» (R. xandre Piny, pasando por San Juan
Spaemann); «La conciencia y el objeto Eudes, Bossuet y Fénelon. Antes de
del acto moral» (R. McInerny); «Con- abordar ese periodo de Margerie decide,
ciencia, verdad y prudencia» (S. Pincka- sin embargo, analizar algunos antece-
ers); «La autonomía de la conciencia y la dentes, tanto cercanos (San Ignacio de
sumisión a la verdad» (c. Caffarra); Loyola) como remotos (el mensaje
«Conciencia y liberum arbitrium> (W, bíblico, la doctrina de San Agustín). En
Gierrych); «Praxis pastoral y conciencia» estos primeros capítulos su atención se
(1. Carrasco de Paula). Como puede dirige también hacia ambientes extra-
apreciarse por los títulos de los trabajos, cristianos, concretamente el estoicismo
a partir de los fundamentos filosóficos y de Epicteto, el budismo amidista, el
a través de las implicaciones antropoló~ sufismo árabe y judío, que le sirven
gicas y morales, se llega a las consecuen- tanto para mostrar las hondas raíces que
cias de tipo eclesial-pastoral. implica la actitud de abandono en Dios
como para poner de relieve la peculiari-
En la primera parte del presente dad de ese abandono en contexto cris-
volumen, después del texto-base del tiano, en el que el abandono está ínti-
Cardenal Ratzinger, se ha insertado
mamente unido, mejor, fundado, en la
también un ensayo del prof. John Haas
experiencia de Jesús y connota siempre,
-moderador de la Conferencia Interna- en consecuencia, resonancias trinitarias
cional de Orvieto y editor de la edición y cristológicas.
americana-, que lleva por título «La
crisis de la conciencia y de la cultura». Completada la exposición de la
T. Trigo escuela francesa clásica, de Margerie
prosigue su recorrido histórico, exten-
diendo su estudio a dos representantes
de la espiritualidad italiana, San Pablo
Bertrand DE MARGERIE, L'abandon a de la Cruz y San Alfonso María de
Dieu. Histoire doctrinale, Pierre Téqui, Ligorio, para volver de nuevo a Francia
París 1997, 299 pp., 15 x 22, ISBN 2- con Mons. Charles Gay y, finalmente,
7403-0462-5. Santa Teresa de Lisieux.

La crítica historiográfica reciente ha La exposición es clara y bien docu-


abierto la discusión sobre la autentici- mentada, con preocupación por mos-
dad de algunos de los escritos dejados trar los presupuestos teológico-dogmá-
por el que suele presentarse como figura ticos de las actitudes espirituales, aun-
culminante de la experiencia espiritual que en algunos momentos hubiera
del abandono en Dios, al menos, de esa venido bien una mayor profundización
experiencia en el seno de la tradición en este campo. Un libro, en suma, útil
espiritual francesa: el jesuita Jean-Pierre para los estudios de espiritualidad, pues
de Caussade. Partiendo de la constata- ofrece no ya una panorámica completa
ción de ese hecho, el también jesuita de la experiencia y la reflexión sobre el
Bertrand de Margerie emprende la tarea abandono, lo que hubiera reclamado
de trazar la historia del concepto. una investigación mucho más desarro-

716
SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2) RESEJ'lAS

liada, pero sí la presentación de algunos miento de Gaston Fessard sería tarea


jalones especialmente representativos ardua. Limitémonos por eso a reco-
del desarrollo histórico respecto a una mendar su lectura, difícil pero estimu-
de las experiencias espirituales básicas. lante, y a dar algunos datos histórico-
bibliográficos. Fessard publicó parte de
J. L. Illanes esta obra en algunos artículos apareci-
dos en 1947 y 1948. Posteriormente,
en 1960, en una de sus obras funda-
Gaston FESSARD, Le mystere de la mentales, De l'actualité historique, reela-
sociéte. Recherches sur le sens d'histoire, boró esos escritos llegando a un amplio
Culture et verité, Bruselas 1997, 645 esquisse, esbozo o síntesis, de una obra
pp., 14 x 22, ISBN 2-87299-053-4. definitiva que deseaba preparar. En el
momento de su muerte, ocurrida en
1978, no había llevado a cabo el pro-
Gaston Fessard es, sin duda alguna
yecto. Retomando esos escritos, junto
uno de los pensadores más originales de
con materiales inéditos, el también
ese mundo intelectual particularmente
jesuita Michel Sales. asumió la tarea de
rico que fue la Francia de mediados de
completar la obra, llegando al libro que
nuestro siglo. Su intento de repensa-
ahora se publica. En él, el texto de Fes-
miento y superación, desde una pers-
sard ocupa las páginas 139 a 523. Una
pectiva cristiana, de la dialéctica histó-
amplia introducción al pensamiento
rica hegeliana constituye un jalón de
fessardiano, debida a Michel Sales, y
particular importancia en la historia del
diversos apéndices, con escritos breves
pensamiento teológico católico francés.
de Fessard o con aclaraciones comple-
Le mystere de la société representa a mentarias, llenan el resto del volumen.
ese respecto un momento culminante
de su esfuerzo especulativo. Como
J. L. Illanes
punto de partida, Fessard afirma la exis-
tencia de una escisión, introducida por
el liberalismo, entre el hombre y el Dietrich VON HILDEBRAND, El corazón.
mundo, que intentan superar, pero Un andlisis de la afectividad humana y
equivocadamente, esos dos plantea- divina, Ediciones Palabra, Madrid
mientos opuestos, aunque ambos tota- 1997, 224 pp., 21 x 13, ISBN 84-
litarios, que son el comunismo y el 8239-155-0.
nacionalsocialismo. Ese diagnóstico da
paso -segunda y tercera parte de la Con esta obra de D. von Hilde-
obra- a un esfuerzo de superación gra- brand (1889-1977), Ediciones Palabra
cias a la dialéctica entre hombre y inicia una nueva colección de libros de
mujer, entre esclavo y libre, entre judío pensamiento, Biblioteca Palabra, con la
y pagano, que conducen -en su pen- que pretende poner al alcance de los
samiento y en su pluma- a una inte- lectores un amplio abanico de reflexio-
gración, primero, de las nociones de nes sobre temas de actualidad: cuestio-
familia, pueblo, nación y ciudadanía, y, nes de ética y antropología, la mujer,
después, de la afirmación de la fraterni- problemas sociológicos, la crisis del
dad tanto nacional como universal. estado del bienestar, etc.
Intentar esbozar aunque fuera bre- La elección de esta obra de von Hil-
vemente las líneas centrales del pensa- debrand, El corazón (The Heart), que

717
RESE Ñ AS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

no había sido publicada en España en se pueden producir libremente; en


su versión definitiva, parece un gran segundo lugar, porque se quiere evitar
acierto, que será objeto de agradeci- confundir el sentimiento de dolor por el
miento por parte de todos aquellos que mal que se ha realizado con la verdadera
están interesados en conocer mejor una contrición, que lleva consigo la firme
dimensión de la persona humana (y de intención de no pecar más en el futuro;
Cristo) -el corazón- tan postergada y por último, por el hecho de que el
por filósofos y teólogos unas veces, y corazón usurpa a menudo el papel del
tan mal comprendida, otras. intelecto o de la voluntad. Todos ellos
son peligros reales que el autor nos
Como afirma Alice von Hildebrand enseña a evitar, a la vez que nos muestra
en el Prólogo, el gran mérito de esta también los peligros también reales que
obra «estriba en su brillante y original lleva consigo la hipertrofia del intelecto
análisis de la esfera afectiva». El discí- y de la voluntad, y por tanto, la impor-
pulo de Husserl desenmascara la nota- tancia de situarlos a su vez en el lugar
ble ambigüedad que existe en el uso de que les corresponde.
la palabra «sentimiento», y muestra
cómo la vida afectiva de la persona no La segunda parte de este libro se
se puede limitar a los sentimientos cor- vuelve hacia el Sagrado Corazón de
porales y psíquicos, sino que existe tam- Jesús y nos ofrece una larga meditación
bién el mundo de los «sentimientos sobre <<la afectividad del Dios-hombre»,
espirituales», a los que denomina «expe- contemplando la Santa Humanidad de
riencias intencionales», que requieren lá Cristo. El autor trata de comprender el
aprehensión intelectual previa de un Corazón de Jesús escuchando, en pri-
«objeto motivante». Tales experiencias mer lugar, las palabras y las parábolas en
afectivas, cuando son auténticas, deben las que se manifiestan sus sentimientos;
ser «sancionadas» por la voluntad a fin y después, contemplando las acciones y
de poseer plena validez, del mismo las actitudes que revelan su afectividad
modo que los sentimientos ilegítimos santa. Esta comprensión de los senti-
deben ser «desaprobados». mientos de Cristo es indispensable si
queremos darnos cuenta de la natura-
A partir de este análisis previo, D. leza y profundidad de la verdadera
von Hildebrand nos hace ver la impor- devoción al Sagrado Corazón, como
tancia de los sentimientos, y los errores también para desenmascarar las defor-
que pueden derivarse para la persona maciones y faltas de autenticidad que a
tanto de su desprecio y anulación como veces se han dado.
de la actitud que trata de concederles la
La tercera parte trata de la sublimi-
primacía directiva de la vida moral.
dad e importancia de la vida afectiva de
El error que ha llevado a clasificar a la persona para su santificación; más
los sentimientos y al corazón como aún, del necesario cambio de su corazón
«sentimentales» y a excluirlos, por tanto, a través de la vida sobrenatural de la gra-
de la parte más seria e importante del cia, teniendo en cuenta que «la transfor-
alma humana, se ha dado a veces en el mación de nuestro ethos depende de la
campo de la dirección espiritual. Dicho posesión de una verdadera imagen de
enfoque puede comprenderse, sin Cristo y de su Sagrado Corazón» (p.
embargo, por varias razones: en primer 200) . En esta parte muestra el autot
lugar, porque las actitudes afectivas, a cómo la transformación de nuestro
diferencia de los actos de la voluntad, no corazón, operada por la gracia, no

718
SCRIPTA THEOLOGICA 30 (1998/2) RESEÑAS

implica en modo alguno una proscrip- orden temático. Los tre~ primeros capí-
ción de la afectividad; por el contrario, tulos (S. Vidal, M. Gesteira, S. Arzu-
el corazón se hace incomparablemente bialde) tratan del seguimiento desde
más sensitivo y ardiente, y queda dotado una perspectiva bíblica. J. A. Martínez
con una afectividad inaudita, al mismo Camino y M. Vidal lo abordan inme-
tiempo que se purifica de toda afectivi- diatamente después desde el punto de
dad ilegítima, de toda respuesta afectiva vista de la Teología Moral. Las ponen-
no motivada por el valor o por un ele- cias que vienen a continuación obede-
vado bien objetivo para una persona. cen a perspectivas menos unitarias.
Algunas hablan de interpretaciones his-
En mi opinión, la lectura de esta tóricas del seguimiento (S. Ignacio: J.
obra de von Hildebrand -accesible e Corella; la espiritualidad monástica: P.
interesante para muchos- es de espe- Alvarez Navarrete). Otras se asoman al
cial importancia para los educadores y tema desde un punto de vista linguís-
para todos aquellos que de algún modo tico-narrativo (X. Quinzá), psicológico
tienen la misión de orientar la vida (J . A. García-Monge) o espiritual-
espiritual de otros. Tal importancia amartológico (segui¡piento a Cristo en
radica en que puede enseñarnos a poner su descenso a los infiernos: D. Aleixan-
el corazón en su sitio, en el lugar que le dre) . Un último grupo lo hace desde
corresponde dentro de la vida moral, una perspectiva histórico-cultural (A.
alejándonos a la vez de dos extremos Tornos) , ecuménica (J. J. Alemany) o
igualmente nocivos: el fervoroso y esté- interreligiosa (E. Gil). El capítulo final
ril sentimentalismo, y el frío y descar- nos reconduce a la dogmática, anali-
nado espiritualismo. zando las relaciones entre seguimiento
T. Trigo de Cristo y comunión con la Trinidad
(J . R. García-Murga).
La variedad de perspectivas y autores
impide, como resulta obvio, un juicio
J.M. GARClA loMAS y J. R. GARClA
unitario. El estilo y grado de cientificidad
MURGA (dirs.), El seguimiento de Cristo,
es también distinto según los casos.
PPC, Madrid 1997,445 pp., 13 x 21 ,
ISBN 84-288-1416-3. Resulta en todo caso un libro que será útil
a quienes se interesen por el tema,
entrando en diálogo con quienes protago-
Durante varios períodos académi- nizaron un seminario por el que no cabe
cos, entre febrero de 1995 y junio de sino felicitar a la Facultad que le dio vida.
1996, varios profesores de la Facultad
de Teología de la Universidad Pontificia J. L. Illan es
de Comillas, desarrollaron un semina-
rio de profesores en torno al segui-
miento de Cristo. El libro que recensio-
José María MAImONES, Andlisis de la
namos recoge, reelaborados, los textos
de las catorce ponencias que fueron
socíetÚld y fe cristiana, PPC, Madrid
1995, 299 pp., 13 x 21, ISBN 84-288-
presentadas como base para el posterior
diálogo teológico. 1210-1.

En el libro -ignoro si también en «La fe siempre es una opción exis-


la sucesión de las sesiones del semina- tencial situada. Está anclada en unas
rio- los textos se disponen según un raÍCes sociales y culturales determinadas

719
RESEÑAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

y (... ) expuesta a los rigores y a las ven- escritos aquí recogidos le servirán, sin
tajas de la situación». Con estas pala- duda, de estímulo.
bras inicia José María Mardones la pre-
J. L. Illanes
sentación del presente libro, expresando
con ellas lo que constituye, sin duda,
uno de los rasgos más significativos de
su producción literaria, caracterizada José Antonio MARINA TORRES, Juan
toda ella por un intento de análisis de la Pablo MARTÍN DUEÑAS, Carlos DfAz
sociedad contemporánea y, más concre- HERNÁNDEZ, Alfonso LóPEZ QUINTÁS,
tamente, de confrontar con esa socie- Educar en valores, Editorial Brufió,
dad la fe cristiana. Madrid 1997, 96 pp., 15 x 22, ISBN
Mardones recoge en esta obra diver- 84-216-3267-1.
sos escritos, en su casi totalidad ya
publicados o presentados precedente- Se recogen en este libro los cuatro
mente en revistas y ciclos de conferen- trabajos expuestos en el 7° Ciclo de
cia. La inspiración de fondo es, sin Conferencias de la Cátedra de Educa-
embargo, unitaria y, como él mismo ción Cristiana «San Juan Bautista de La
advierte, ofrecen su juicio sobre los ras- Salle», que constituyen una excelente
gos que estructuran y conforman la aportación para todos aquellos educa-
sociedad de nuestros días. La obra se dores que se afanan por impregnar su
divide en tres partes. La primera, titu- tarea de formación con la vivencia de
lada «Pórtico», aspira a esbozar un jui- los valores.
cio general sobre la «modernidad En la primera conferencia, titulada
capitalista». La segunda -y más «Educación en valores», el prof. José
amplia: pp. 39-261-, bajo el título Antonio Marina (Catedrático de Filo-
«Estructuras de la modernidad y fe cris- sofía en Bachillerato) se enfrenta con las
tiana», analiza cuestiones muy diversas: siguientes cuestiones: ¿Cómo podemos
orígenes ideológicos del capitalismo, ensefiar los valores? ¿Cómo podemos
racionalidad y religión, razón tecnoló- hacer que los valores se defiendan, rea-
gica y trascendencia, pluralismo y per- licen o respeten?
tenencia religiosa, democracia, ética
civil y religión, utopía y sociedad Existen dos maneras de responder a
actual, secularización y desinstituciona- estas preguntas: a) los psicólogos de la
lización religiosa. La tercera aborda, educación en valores defienden que la
finalmente, la cuestión sobre cómo solución está en una pedagogía de las
vivir el seguimiento de Jesús y su mesia- actitudes, en una educación emocional
nismo en la sociedad actual. que proporcione al sujeto capacidades
psicológicas para enfrentarse con los
No comparto todos los plantea-
problemas y para realizarse personal-
mientos y apreciaciones de Mardones,
mente; b) la segunda tendencia, a la que
cuyos juicios me parecen, en ocasiones,
Marina llama «jurídica», considera que
precipitados. Y el concepto mismo de
lo importante es cumplir el deber, tener
«modernidad», central en su pensa-
la firme decisión de cumplir con las
miento, me parece sujeto a revisión. A
obligaciones.
quien esté interesado por el diagnóstico
cultural acerca de la situación presente Pero entonces el problema que se
y por un diálogo a ese respecto desde la plantea es: ¿basta la presión social, la
perspectiva de la fe, el conjunto de los apelación al deber, para resolver los pro-

720
SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (I99812) RESEÑAS

blemas de conducta? ¿Tenemos forzosa- En la última parte de su conferen-


mente que elegir entre una llamada al cia, y como deducción de todo lo ante-
deber, que nos convierte en voluntades rior, expone el autor la perspectiva u
todopoderosas, y una comprensión psi- orientación fundamental que se debe
cológica, que acaba por excusarlo todo? dar a la práctica educativa si se quiete
Para resolver esta cuestión de fondo, educar realmente para la solidaridad, y
Marina comienza por estudiar el origen las exigencias concretas que se derivan
de los valores y el nacimiento de la para el marco escolar. Ofrece, por
voluntad. De este modo llega a la con- último, diez objetivos que pueden ser-
secuencia de que la educación en valo- vir de base para la elaboración de un
res tiene que darse en tres niveles: edu- tema transversal sobre la justicia y la
cación sentimental, educación motiva- solidaridad.
cional y educación ética. En la tercera conferencia, Carlos
El hno. Juan Pablo Martín Dueñas Díaz Hernández (Profesor de la Univer-
(Licenciado en Física y en Ciencias sidad Complutense de Madrid) habla
Catequéticas) estudia un valor muy sobre «El valor de la interioridad en la
concreto: la solidaridad. ¿Cómo se vive escuela», y lo hace -como siempre-
este valor en nuestra sociedad? Por una de forma amena y sugerente, divertida y
parte, hay señales esperanzadoras, son a la vez profunda. Hay que leerla con la
muchos los jóvenes y adultos que están mente bien despierta para pararse de
viviendo de manera fecunda esta era del vez en cuando y pensar... o reír, porque
voluntariado. Pero, desgraciadamente, a Carlos Díaz no le falta erudición, ni
también es cierto que la solidaridad se sabiduría, ni sentido del humor, que
ejerce en pequeños círculos y no llega a también éste es un valor -no sabría
ser causa común, que muchos hablan decir si ético, estético o religioso (o las
de solidaridad sin comprometerse con tres cosas a la vez)- que sin duda
ella, que mucha gente muere en el supone siempre una rica interioridad.
mundo por insolidaridad, que nos ame- El último trabajo, de Alfonso López
naza el gran peligro común del neolibe- Quintás (Catedrático de Filosofía. Uni-
ralismo. versidad Complutense de Madrid), se
Ahora bien, ¿cómo entender la titula: «Cómo lograr una formación
solidaridad -se pregunta el prof. Mar- integral. El modo óptimo de realizar la
tín Dueñas- para que responda a esas LOGSE». El problema del que parte
exigencias? El autor afirma con pala- López Quintás es una exigencia de la
bras de J. García Roca, que el único LOGSE que parece muy difícil de cum-
planteamiento correcto de la solidari- plir. La ley propone como meta última
dad es «el que se sitúa en el nivel de las de la enseñanza lograr la <<formación
exigencias éticas derivadas de la integral de los alumnos». Para ello
interdependencia que denuncia nues- señala seis objetivos o metas parciales y
tra responsabilidad en la injusticia, la siete temas transversales. Estos temas
cual debe ser resuelta en justicia y fra- -según la ley- han de ser tratados a
ternidad para propiciar el desarrollo través de todas las áreas, de forma tal
integral de las personas y de los pueblos que, al mismo tiempo que se exponen,
en armonía con la naturaleza». A con- se vayan consiguiendo aquellos objeti-
tinuación extrae y profundiza en las vos: pensar con rigor, razonar de forma
implicaciones de este modo de enten- coherente, convivir de forma grata y
der la solidaridad. fecunda, etc.

721
RESEÑAS SCRIPTA THEOLOGICA 30 (1998/2)

Esta exigencia de la leyes causa dencia, todos relativos a la doctrina


actual de perplejidad y preocupación social de la Iglesia (OSI) .
por parte de numerosos profesores, que
se sienten seguros en el campo de su Oos rasgos de la reflexión del autor
área, pero se ven perdidos a la hora de merecen ser destacados . En primer
realizar tareas que siempre han sido lugar, la prioridad que concede a la
consideradas competencia de la ética, cuestión de la pobreza. La opción pre-
de la formación humana ... A requeri- ferencial por los pobres está expuesta
miento de diversos grupos de profeso- por el autor con una interpretación
res, López Quintás, aplicó a esta cues- integral y no reductivo-economicista,
tión los resultados de las investigaciones como un amor de preferencia por los
que tuvo que realizar para configurar la más carentes, teniendo presente que las
«escuela de pensamiento y creatividad», carencias pueden ser de muchos tipos y
y abrió una vía fecunda para dar cum- no solamente materiales. El segundo
plimiento a la ley sin causar la menor rasgo es la relevancia que asigna el autor
distorsión a los profesores. Éstos no a la cultura, tanto como ámbito privile-
necesitan preocuparse de «enseñan> giado de evangelización como -en
directamente valores y creatividad a los algunos casos- causa radical de caren-
alumnos, pero han de poner sumo cias y estancamientos económicos, a
empeño en subrayar ciertas cuestiones nivel de personas y de pueblos enteros.
de su propia área que tienen gran inci-
dencia en la formación integral de los El libro consta de tres partes; la pri-
jóvenes. Para descubrir esta incidencia, mera trata de la naturaleza y concep-
el prof. López Quintás analiza a fondo ción de la OSI. El primer artículo, La
lo que es e implica el proceso forma- DSI ante algunos retos de nuestro tiempo,
tivo, y por último, explica cuál es la recuerda que la OSI contiene una
aportación de las diferentes áreas a dimensión inherente de renovación: su
dicho proceso. lectura de la situación social del
momento y los problemas, a la luz del
T. Trigo Evangelio y de la Tradición, hace que la
OSI se tenga que actualizar constante-
mente, al ritmo de los cambios que
Jorge MEjlA, Temi di dottrina sociale experimenta la sociedad. (Algunos de
della Chiesa, Libreria Editrice Vaticana, los retos del actual momento que piden
Citra del Vaticano 1996, 181 pp., 15,5 una luz evangélica orientadora: la
x 21, ISBN 88-209-2288-6. «mundialización» de la economía; los
problemas del neoliberalismo; el
Temi di dottrina sociale della Chiesa aumento tanto de la pobreza como de
es una publicación de particular inte- la desocupación). El artículo La justifi-
rés, dada la experiencia de su autor, cación de la DSI expone el porqué de
Mons. Jorge Mejía, quien ha sido una OSI y la razón de su contenido.
durante ocho años Vice-Presidente del Remarca la complejidad de la delimita-
Pontificio Consejo Justicia y Paz ción de tal contenido, pero destaca el
(1986-94), antes de ser nombrado interés particular que suscitan las cues-
Secretario de la Congregación para los tiones fronterizas: la cultura; los dere-
Obispos y Secretario del Colegio Car- chos humanos; el problema de los
denalicio. El libro hace acopio de con- pobres. El rol del Obispo en la proclama-
ferencias y escritos de distinta proce- ción y aplicación de la DSI ofrece una

722
SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2) RESEJ'lAS

reflexión acerca de la responsabilidad en el sindicato hace una relectura de la


del Obispo por los temas y el contenido RN; después de recordar algunas de sus
de la OSI: si ésta pertenece a la teología enseñanzas sobre los sindicatos, analiza
moral, no cabe duda de que la OSI la naturaleza y la actividad del sindi-
forma parte de la función magisterial cato, insistiendo en la ética y los valores
del Obispo. que se han de hacer presentes en estas
organizaciones. En el artículo La paz
La Segunda Parte trata de temas cen- fruto de Úl solidaridad, el autor afirma
trales en la reflexión sobre la OSI. El pri- que la paz es una cuestión religiosa; más
mer artículo, La encíclica "Centesimus en concreto, teológica y moral. «El
annus»: aspectos históricos, culturales y pas- carácter tan profundamente humano de
torales, ofrece claves para la lectura de la la aspiración a la paz y la necesidad que
encíclica: en primer lugar, «la dimensión uno tiene de ella, hace que sea incom-
histórica y la lectura interpretativa de la pleto y mutilado cualquier tipo de dis-
historia son líneas distintivas del docu- curso que no tenga en cuenta la voca-
mento» (p. 66); en segundo lugar, el enfo- ción trascendente del ser humano».
que cultural de la encíclica sitúa las raíces Estas reflexiones son complementadas
de muchos problemas actuales no en la por el siguiente artículo, un estudio
economía ni en la organización, sino en bíblico titulado El misterio de Úl no-vio-
la cultura, y plantea la evangelización de lencia cristiana. Es un análisis compara-
la propia cultura; en tercer lugar, la tivo de textos del AT Y del NT, mos-
dimensión pastoral presente en el docu- trando a la luz del NT el sentido de
mento hace que tenga valor de un instru- algunos lugares del AT que -fuera de
mento para la evangelización. "Centesi- contexto- parecerían dar soporte a
mus annus» y "Redemptoris missio» (RM): manifestaciones de violencia (la guerra,
ÚJs horizontes de Úl misión de Úl Iglesia el castigo... ). Al final, el libro presenta
recuerda que los cristianos han de «tra- -en esquema- una Aproximación
duciD>la Verdad a las diversas situaciones, bíblica a Úl ecología, uno de los temas
tradiciones y culturas: hoy en día, de más recientes de la OSI.
modo urgente, al mundo del trabajo; a
culturas impregnadas de marxismo; ya A. Carol i Hostench
situaciones de pobreza. El artículo Tra-
bajo y sindicalismo en Úl encíclica «Rerum
novarum» destaca las contribuciones de Domenec MELt (dir.), Empresa y vida
la RN a la civilización del trabajo, y familiar (IV Coloquio de ética empresa-
aplica sus principios a la cuestión de la rial y económica), Estudios y Ediciones
mundialización y universalización del IESE, S.L., Barcelona 1995, 311 pp.,
trabajo. 15 x 22, ISBN 84-86851-21-1.

La Tercera Parte afronta aspectos El IESE viene organizando anual-


específicos de la OSI, relativamente mente, desde el año 1991, los COÚJquios
novedosos. El artículo Nueva evangeli- de ética empresarial y económica. El pre-
zación y sentido cristiano del trabajo en sente volumen recoge las actas del IV
didÚJgo con Úls diversas culturas sostiene Coloquio, celebrado en septiembre de
que, en una «civilización del trabajo», es 1994. La elección del tema -«Empresa
precisamente la OSI la que permite y vida familiar>)- difícilmente podía
establecer un diálogo evangelizador con ser más oportuna, tanto por el
las nuevas culturas. La ética y los valores momento (el Año Internacional de Úl

723
RESEÑAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

Familia) como por la trascendencia que sintético sobre las virtudes (La unidad
tiene la vida familiar para cada persona de las virtudes), para llegar a la conclu-
y la vida profesional. sión de que «el desarrollo armónico de
las virtudes se consigue mejor en la
A partir del Prólogo -a cargo del familia que en la empresa, en cuanto
Cardo López Trujillo (Presidente de la implica a la persona en la totalidad de
Comisión Pontificia para la Familia)- y sus capacidades. En consecuencia, la
de la Presentación del Dr. Melé, el libro relación familiar requiere (...) una pri-
se divide en cuatro partes. La primera, El
macía respecto al trabajo profesional.
desarrollo personal en la familia y en el tra- No cabe decir que una persona es vir-
bajo, tiene un carácter teórico. Presenta tuosa y desempeña bien su trabajo, si
los fundamentos antropológico-teológi- no es capaz de discernir esta primacía y
cos de la persona; de su dimensión fami- hacerla vida en su propia vida» (p. 68).
liar (vocación a la comunión de perso-
nas); y de su dimensión profesional Los restantes bloques que integran
(vocación al trabajo). Nos permitimos este libro tienen una índole más prác-
destacar únicamente la excelente colabo- tica. El segundo trata de la Armonización
ración de la profesora Jutta Burggraff (La del trabajo con la vida familiar, y tiene el
familia como comunidad de personas) y rasgo distintivo de incidir expresamente
-por su tratamiento antropológico de en la combinación de la tarea profesio-
las virtudes- el trabajo del profesor nal con la dedicación a la família y la
Joan Fontrodona (Trabajo y familia en el educación de los hijos. La tercera parte
desarrollo de las virtudes humanas). (Actividad empresarial y vida familiar)
vuelve sobre la misma cuestión, pero
Burggraff, tras una descripción de la
toma una perspectiva diversa: atiende
dramática situación de la familia en
Occidente, formula un reto interesante fundamentalmente a la actuación de las
empresas, y descubre un interesantísimo
y actual: mantener vigente la institu-
ción matrimonial, pero «dando un paso abanico de iniciativas empresariales
adelante» en la profundización sobre la actuales, que muy bien pueden consti-
tuir la «avanzadilla» de un cambio de
naturaleza del matrimonio, para remo-
mentalidad en la gestión del factor
ver lo que son «prejuicios de antes» y
poder así atender a los signos de los humano. Empresa y vida familiar cierra
sus páginas con una cuarta parte (Inci-
tiempos modernos. La exposición es
sugerente e innovadora, incorporando dencia en la vida familiar de poltticas y
los desarrollos teológicos sobre la fami-
prdcticas empresariales), que transcribe el
lia como «communio personarum», tan diálogo que tuvo lugar en la mesa
redonda, en la que intervinieron distin-
presentes en la antropología teológica
tos directivos del mundo empresarial.
de Juan Pablo II.
Fontrodona comienza con una A. Carol i Hostench
«antropología de la sociedad» (El desa-
rrollo humano en la sociedad), aten-
diendo específicamente al influjo que
tienen la familia y la empresa sobre el J. A. MIGUEL SANZ, J. PÉREZ ADAN,
hombre, y al grado/modo de «integra- M. BARCELÚ IRANw, A. OrrE, J. M.
ción» (entrega) que le conviene vivir en DE MARIGORTA, Sexo y naturaleza,
esas dos formas de asociación. A conti- EUNSA, Pamplona 1995,250 pp., 15
nuación presenta una suerte de tratado x 20, ISBN 84-313-1339-0

724
SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2) RESEÑAS

Con un talante claramente divulga- José María MONFORTE REvuELTA, Ideas


dor, el libro reúne cuatro estudios en éticas para una vida feliz. Guía de lectura
torno a la sexualidad humana, inten- de la «Veritatis splendor», EUNSA, Pam-
tando ofrecer una alternativa a la visión plona 1997,191 pp., 11 x 18, ISBN 84-
disgregada de las diversas facetas que la 313-1498-2.
componen, propia de la cultura con-
temporánea. Quizá el mérito más des- José María Monforte, Doctor en
tacado del libro sea precisamente subra- Teología y conocido autor de intere-
yar que sin una sólida conexión de la santes obras de investigación y divulga-
vertiente cultural, psíquica y trascen- ción sobre la Sagrada Escritura, pre-
dental de la persona, la sexualidad es senta en este trabajo, de forma sencilla
apreciada de forma unilateral y por y ordenada, «unas ideas básicas para
tanto desequilibrada. una vida feliz», al hilo del contenido de
la Encíclica Veritatis splendor, para que
Los trabajos tuvieron su origen en
el lector puede rearmarse doctrinal-
los «Cursos de cultura de la vida y regu-
mente en las cuestiones morales de
lación de la fertilidad» impartidos por
nuestro tiempo. Resulta a la vez una
la Asociación valenciana para la defensa
buena guía para profundizar en los
de la Vida, y tienen por tanto un claro
aspectos fundamentales de la Teología
interés en remarcar la importancia de
Moral: la libertad, la ley, la conciencia,
una correcta comprensión de la sexuali-
los actos humanos y el pecado.
dad como requisito previo para abordar
adecuadamente una actitud respetuosa Tiene un interés especial para
y éticamente correcta que haga posible aquellos que, sin ser especialistas en
una verdadera cultura de la vida. Teología Moral, desean conocer los
No es, sin embargo, un libro «a la problemas más importantes que hoy
defensiva», sino una serena exposición en día se debaten en esta materia. Con
que va desde la descripción de la sexua- gran sentido pedagógico, el prof. José
lidad integrada plenamente en la racio- María Monforte, al mismo tiempo
nalidad y en la alteridad (no sólo inter- que deja hablar a la Encíclica, va
humana, sino también trascendente) de explicando breve y claramente los
la persona, hasta el posicionamiento del conceptos que exigen por parte del
lector un mayor conocimiento de la
Magisterio de la Iglesia sobre la anti-
concepción y la paternidad responsable, Teología.
pasando por el estudio de la dinámica Tras una introducción acerca del
de la afectividad en el comportamiento papel del Magisterio de la Iglesia en las
sexual humano, y la naturaleza de los cuestiones morales, aborda los tres
métodos naturales de regulación de la momentos de la Veritatis splendor. la
natalidad que atienden a los periodos meditación bíblica sobre la conversa-
de fertilidad en la mujer. ción del joven rico con Cristo; el dis-
En resumen, una buena contribu- cernimiento doctrinal sobre diversas
ción dirigida especialmente a matrimo- propuestas morales de nuestro tiempo;
nios, pero que no dejará de interesar a y por último, la exposición pastoral
aquellos que tienen una función educa- sobre el «bien moral» en la vida social
tiva. y la que se hace necesaria «nueva evan-
gelización» con motivo ella llegada del
J. M . Pons Tercer Milenio.

725
RESEÑAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

La intención del prof. Monforte es habla del derecho a la vida, lo hace, casi
ayudar al lector a poner los fundamen- siempre, entendiéndolo como el dere-
tos doctrinales de la conversión que el cho que da fundamentación a todos los
Santo Padre nos pide ante la celebra- derechos, no como algo instrumental y
ción del Gran Jubileo del año 2000. relativo. Sin olvidar, al mismo tiempo,
que no se trata de un derecho absoluto,
T. Trigo
en el sentido de que, a imitación de
Cristo, hay motivos por los que vale la
pena dar la vida.
José PtREZ ADÁN-Vicente VILLAR
AMIGÓ, Sexo: razón y pasión. La racio- Los autores muestran que la razón
nalidad social de la sexualidad en Juan de base sobre la que se asienta el magis-
Pablo!!' EUNSA, Pamplona 1997, 109 terio pontificio sobre la vida es un
pp., 11 x 18, ISBN 84-313-1470-2. entendimiento de la persona humana
con perspectiva social, ya que <<nuestra
«Si la cultura moderna ha dejado de razón de ser, en la medida en que nos lo
ser católica, y por ello el Papa urge a dice el ser humano por excelencia, Jesu-
una nueva recristianización, es, sobre cristo, son los demás. El amor a Dios en
todo, porque ha dejado de respetar la el prójimo es la base sobre la que se
vida humana, porque ha trivializado el asienta la visión cristiana del orden
sexo, y porque la consolidación del pro- social. Nosotros somos para los demás,
yecto ilustrado del siglo XVIII reser- y por ellos, para Dios. Esta concepción
vando toda la soberanía para el indivi- está en la raíz del entendimiento de
duo y el estado, deja fuera, no sólo a la Juan Pablo II sobre el ser humano, una
Iglesia, sino también a la familia» (p. visión que algunos han calificado como
12). Con estas palabras de la Introduc- "personalismo comunitario"» (p. 21).
ción, los autores señalan las verdaderas
raíces de la cultura de la muerte. Una visión equilibrada de la sexua-
lidad -somos cuerpo y espíritu, y
Para profundizar en los problemas
tenemos razón y pasión- se echa de
de esa cultura y encontrar las soluciones
menos en la cultura moderna que
que lleven a una cultura de la vida,
desemboca muchas veces en el hedo-
Pérez Adán y Villar Amigó, dos jóvenes
nismo: una concepción reduccionista
científicos, pertenecientes ambos al Ins-
de la persona según la cual nos moverí-
tituto Pontificio Juan Pablo II de Cien-
amos por el deseo de maximizar una
cias para Estudios sobre el Matrimonio
utilidad llamada placer. Esa visión
y la Familia (Pontificia Universidad
excluye la dimensión espiritual del
Lateranense, Sección española), bucean
hombre. Los autores defienden, en
en las enseñanzas de Juan Pablo I1, con-
cambio, que la dimensión espiritual es
vencidos de que ha sido «el gran após-
imprescindible, y que la doctrina de la
tol de la vida del siglo xx» .
Iglesia sobre la sexualidad, la procrea-
El juicio del actual Pontífice sobre ción, la continencia y la educación para
el valor de la vida humana está en total el amor -que contempla al hombre en
contraste con algunas actitudes que se toda su verdad-, aparece como la
perciben en nuestro tiempo, que valo~ única plenamente humana, la única
ran la vida con criterios mercantilistas y que conduce a la verdadera felicidad y
economicistas. Nada más opuesto al realización de la persona y de lasocie-
espíritu cristiano. Juan Pablo I1, cuando dad.

726
SCRIPTA THEOLOGICA 30 (199812) RESEÑAS

De modo breve y sencillo, y siempre con la convicción de que a través de él


al hilo de las enseñanzas de Juan Pablo II, irán surgiendo todos los temas morales
los autores de este libro nos hablan del discutidos en la actualidad.
comienzo de la vida humana; de los
Según Sayés, la fundamentación de
métodos naturales de regulación de la
la moral en el catolicismo tiene un
natalidad, atendiendo a los periodos de
doble polo: el de la dignidad trascen-
fertilidad; de los problemas y pseudopro-
dente de la persona humana creada a
blemas demográficos; de la manipula-
imagen de Dios (ley natural), yel de la
ción política de la medicina; de la fami-
vocación del hombre en Cristo a la
lia: de la cultura de la vida; y de la nece-
visión beatífica como fin último y que
sidad de que la experimentación cientí-
vivimos por la fe, la esperanza y la cari-
fica respete la dignidad de la persona.
dad según la Ley Nueva y el espíritu de
Resultan muy interesantes las solu- las bienaventuranzas.
ciones prácticas que aportan en el
Es en el primer polo (ética natural)
último capítulo: que los cristianos desa-
donde se plantean hoy en día los gran-
rrollen una verdadera actividad apostó-
des problemas de la moral (anticoncep-
lica en los diversos ámbitos en los que
ción, aborto, bioética, etc.), por lo que
están presentes: familia, trabajo, rela-
al hablar de antropología será preciso
ciones sociales; que adquieran una seria
referirse sobre todo al sentido filosófico
formación para poder dar razón de lo
o racional de palabra.
que viven; que los católicos introduzcan
en los ámbitos públicos, y principal- El trabajo está concebido en dos
mente en los gobiernos, la sensibilidad partes: la primera trata del problema
social por la protección de los más débi- antropológico en el Magisterio moral
les y su reconocimiento como sujetos actual y en la filosofía; la segunda
de derecho. aborda el tema moral desde la llamada
(<llueva moral» y la l-éritatis splendor, y
T. Trigo
termina con un breve estudio de la Ley
Nueva.
Comienza la primera parte con un
José Antonio SAYÉS, Antropología y
breve recorrido por el Magisterio actual
moraL De la «nueva moral" a la « l-érita-
que le permite al autor comprobar que
tú splendonJ, Col. Pelícano, Ediciones
la Iglesia ha ido viendo en la persona
Palabra, Madrid 1997, 236 pp., 13 x
humana, creada a imagen y semejanza
21, ISBN 84-8239-163-1.
de Dios, la clave de la moral. La per-
sona humana es un valor trascendente
«La crisis de la moral actual versa que, en todo momento tiene que ser
-según José Antonio Sayés- sobre el respetado. De ahí la existencia de lo
problema de la objetividad, sobre la intrínsecamente malo, aquello que
existencia o no de lo intrínsecamente daña a la persona, de modo que los
malo» (p. 9) . Pero éste, a su vez, mandamientos recogen las implicacio-
depende de otro problema anterior: el nes, las exigencias que manan de la
de la fundamentación de la moral, una misma dignidad de la persona.
cuestión que está íntimamente unida a
la antropología. De ahí que el autor A continuación trata de fundamen-
aborde directamente el tema de la rela- tar filosóficamente estas afirmaciones
ción entre la antropología y la moral antropológicas. Expone, en pnmer

727
RESEÑAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

lugar, las dimensiones que el hombre también ha señalado Grisez, la cuestión


presenta y que fenomenológicamente fundamental de la Veritatis splendor,
podemos describir: que tiene autocon- desarrolla después los temas de la
ciencia, que se expresa en su cuerpo, que conciencia moral y de la libertad; el
percibe en el otro un ser de igual digni- concepto de la ley natural en el Magis-
dad y que, experimentando su finitud, terio eclesiástico, especialmente en la
se pregunta por la existencia de Dios. Encíclica Humanae vitae, respondiendo
a las críticas de la <<llueva moral»; y, por
Pero la fenomenología no explica al último, analiza el modo en que ésta
hombre en su condición ontológica, en entiende la opción fundamental y sus
sus elementos esenciales. Para llegar a la planteamientos consecuencialistas y
verdad última del hombre se impone la proporcionalistas.
metafísica. Por eso estudia a continua-
ción la esencia de la persona, los facto- Si hasta ahora el autor se ha dedi-
res últimos que componen su esencia. cado a estudiar el problema moral al
Un problema clave es el modo de nivel de la ley natural es porque preci-
entender la relación alma-cuerpo. Sayés samente en ese plano se ha planteado el
analiza la explicación de la filosofía problema de la objetividad. Pero la
tomista señalando aspectos positivos y moral católica no se encuentra centrada
deficiencias, y trata de buscar un con- únicamente en la ley natural y en el
cepto más adecuado de persona en el decálogo, sino que tiene otra base fun-
que se pueda encuadrar la unidad per- damental: la Ley Nueva.
sonal de cuerpo y alma.
Sayés afirma que es preciso retornar
En la segunda parte, comienza por al tema del fin último del hombre, de
resumir los planteamientos de la <<llueva modo que se vea que la moral cristiana
mora!», término con el que designa no no es sólo una moral de obligaciones,
algunas morales renovadas según el sino una cuestión sobre el sentido
espíritu del Vaticano II (Optatam totius mismo de la vida, una vocación que
16), sino una corriente de pensamiento tiende a la felicidad y que se logra en la
que ha terminado por configurar una visión beatífica. Hay que volver a la
moral de signo subjetivista, que ha cuestión del fin último del hombre que
motivado la aparición de la Encíclica se nos hace presente en Cristo como
Veritatis splendor, y entre cuyos princi- centro y punto de referencia de la moral
pales exponentes Sayés cuenta a: P. cristiana.
Knauer, J. Fuchs, B. Schüller, F. Bockle,
F. Furger, Ch. Curran, M. Vida!' A partir de aquí aborda el tema de
McCormick, Demmer, Merks, y otros. la especificidad de la moral cristiana y
trata de mostrar que «Cristo es la clave
Después de estudiar la orientación de integración de todos los preceptos
general de la nueva moral, el autor naturales, la posibilidad de cumplirlos
entra a tratar aspectos concretos de la en su conjunto. Es justamente el
misma, exponiéndolos con mayor deta- comienzo de la moral, no el fin. La base
lle y dando sobre ellos, con la ayuda de de todo el edificio de la moral es
la Veritatis splendor, un juicio valora- Cristo» (p. 182).
tivo.
Sayés sabe poner de relieve acerta-
Aborda el problema de los actos damente la nueva perspe"ctiva de la
intrínsecamente malos, que sería, como moral que ha de vivir el hombre como

728
SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2) RESEÑAS

hijo de Dios en Cristo, llamado a la Jacques Rousseau, profesor emérito en


santidad, convocado a participar en la la Universidad de Ginebra, que decidió
vida divina, y no al cumplimiento de montar su exhibición en 1994 sobre
un mínimo de preceptos y obligaciones. una fascinante cualidad clásica, Lar-
Siguiendo a Pinckaers, el autor afirma, gesse, es decir, la largueza, largura, libe-
pues, la especificidad de la moral cris- ralidad, generosidad, esplendidez. La
tiana, porque «Cristo de tal modo fun- versión inglesa de su ensayo se ha publi-
damenta la moral que lo cambia todo, cado acompañada con un centenar de
incluso los preceptos categoriales (... ). dibujos y grabados, y la combinación
Todo el conjunto de los mandamientos de texto y arte gráfico redobla con gran
adquiere una nueva dimensión y que- poder el placer de su lectura e invita a la
dan transformados desde el interior» (p. reflexión, empezando por la magnífica
189). Con esta perspectiva, Sayés estu- reproducción de la portada donde
dia la relación entre la Ley Antigua y la vemos a Eva ofreciendo la manzana a
Ley Nueva en la enseñanza de Cristo y Adán en la versión de Corregio en el
en la teología de San Pablo. Louvre, uno de los más bellos dibujos
de toda la historia del arte.
Termina la obra con un apéndice en
el que el autor, junto con la moral for- Starobinski abre su ensayo con un
mal de Kant, alude brevemente a algu- pasaje de Rousseau soñador y paseante
nas éticas irracionales como la ética de solitario que recoge con precisión el
situación y la propuesta por algunos sentimiento de una época crucial en la
exponentes del positivismo lógico. historia de lo sentimental. La anécdota
El libro de José Antonio Sayés tiene reaparece en el texto porque contra ella,
la virtud de ser claro y de ofrecer al lec- por así decirlo, se lanzó luego furioso
tor no iniciado en los problemas actua- Baudelaire, y sería recontada por el
les de la Teología Moral, una informa- católico Huysmans en una de sus nove-
ción sucinta sobre las corrientes morales las aunque con otra intención. A partir
más relevantes y sobre los enfoques de la de ese momento estamos en manos de
Veritatis splendor con respecto a las cues- un escritor de asombrosa cultura y eru-
tiones más debatidas en este terreno. dición, consciente a finales'del siglo XX
de que dar y recibir, regalar y agradecer,
T. Trigo son gestos humanos fundamentales con
una infinita variedad. La facilidad con
que puede llevarnos de Rousseau a
Jean STAROBINSKI, Largesse, University Nerón, de Séneca (autor de De Benefi-
of Chicago Press, Chicago 1997, 211 ciís que Diderot leyó varias veces llo-
pp., ISBN 02-26771-35-0 rando) a las obras de misericordia, o del
caballo de Troya al mundo bíblico de
En 1990, el departamento de artes Eva y de Abraham, o de Salomé y
gráficas del Museo del Louvre inició un Herodes (con su sangriento regalo; «en
programa llamado Partí Pris en el que Herodes, se nos ofrece un retrato del
algunos famosos de la cultura moderna amante del arte» escribe Starobinski
fueron invitados a montar exhibiciones después en una asombrosa aseveración);
usando las colecciones del museo. Tras o a las aguas prometidas a la mujer
el filósofo Jacques Derrida y el cineasta samaritana; y del genial Victor Hugo a
Peter Greenaway, le tocó el turno aJean una famosa escena de Eisenstein en
Starobinski, el famoso erudito en Jean- «Iván el Terrible»; de Boecio a Shakes-

729
RESEJ'lAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

peare o Alfred Jarry, de Goethe a «La como si e! poeta sugiriera que «lo más
fiesta de Babette», etcétera, etcétera, es precioso que uno puede recibir dentro
a menudo genial y era de esperar en un de uno mismo es e! poder de dar; y lo
ensayo sobre la generosidad y largueza. más precioso que uno puede dar a otros
es aquello que despierta en ellos la capa-
Empieza Starobinski con la clásica cidad de dan> . Con la condena de!
sparsio de los romanos y sus espectacu- «esteticismo», de! arte por e! arte, o de
lares missilia (monedas, pan, regalos) la religión de lo bello, Starobinski viene
lanzados a voleo en los circos o lugares al tema del artista como dador, y
públicos siempre con gran ostentación lamentando la disminución (desapari-
(Montesquieu iba a observar que «los ción sería demasiado pesimista) de!
peores emperadores romanos eran los deseo en los artistas de dar en sus obras,
que más habían dado»); pero desde la de hacer un arte votivo, oferente, y
primera página (y la magnífica portada también un arte que sea acción de gra-
con e! dibujo de Corregio) estamos cias. El artista es «como una fuente de
también en presencia de! «regalo mor- regalos» y es esta esencia suya la que les
tal» que trae consigo la desgracia y la hace «sentirse llamados a conocer y qui-
muerte. El libro recorre muy libre- zás también a gobernar e! mundo junto
mente, como si se tratara de una danza, a los poderes que gobiernan las nacio-
la liberalidad en la Ostentación, la For- nes, comisionados por ellos, aunque no
tuna, la Caridad, y la Poesía. con la misma autoridad que ellos tie-
Después de dos mil años de cristia- nen» . Cita con admiración conclusiva,
nismo, uno vuelve a recordar que en e! y no sólo para los artistas, una poesía de
espíritu de la moral antigua era más André Frénaud que es una reformula-
honorable dar sin condiciones que ción de! cogito en oposición a todo tipo
pagar una deuda o esperar una recom- de soberbia y orgullo. De la cita escojo
pensa. Hay regalos divinos y regalos aquí estas líneas:
humanos, y en e! antiguo y nuevo Tes- le me donne done je suis, un instant
tamento la orientación vertical y hori- le me rends libre, j'existe désespérée
zontal de esos dones son <<inseparables» le donne et je rerois, je donne, ainsi
y «la ayuda que e! hombre bueno pro- je suis.
vee a otros tiene e! valor de un regalo
¿Cuál es e! presente de la largueza?
hecho a Dios». La misma Escritura
La antigua largitio y sparsio de los roma-
ofrece un testimonio fundamental
nos, la ve Starobinski transformada
sobre la liberalidad divina y la natura-
ahora en la «difusión inexhaustible» de
leza humana; Starobinski ve en la pala-
imagénes, de objetos regalados, de
bra «abundancia», las olas (unda) que
incentivos gratis para conseguir más
llegan sin término en una recepción
ventas, hasta de órganos corporales
que a su vez se derrama en nueva distri-
donados, de esa abundancia de fábula
bución sin límite (la gracia). El cristia-
sin fin, y a veces sin sentido, que es la
nismo ofrecerá una nueva interpreta-
sociedad de consumo. Pero observa que
ción de la pobreza y una conducta
en mucho de ese «dan> no hay un sacri-
social nueva con la Caridad.
ficio consciente sino que abunda e! ilu-
En un capítulo titulado «Poesía», sionismo, un arsenal de engaño,
Starobinski repasa la atención privile- muchas veces, desgraciadamente, e!
giada que e! don, en su verdad o per- engaño de uno mismo. Damos pero sin
versión, tuvo en Charles Baude!aire, darnos. Damos lo que no tendríamos

730
SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2) RESENAS

que dar. Vivimos en la prodigalidad toria como re.fUgio, como un modo de


(siempre pecado para Tomás de Aquino evadir la complejidad del presente.
como recuerda Starobinski) y nunca Sería, sin embargo, un juicio injustifi-
vemos la miseria que nos rodea gracias cado, si se tiene en cuenta que destaca-
a nuestros trucos para no verla. La lista dos economistas e historiadores con-
podría ser otro ensayo tan largo como el temporáneos -entre ellos J. A. Schum-
de Starobinski. «Es la serpiente», escribe peter, por citar al que quizá alcanza
al acabar, «que algunas veces susurra en mayor influjo- han puesto de mani-
nuestro oído que los regalos de los que fiesto la importancia que revisten los
somos testigos no son verdaderos rega- escritos teológicos escolásticos en el
los, sino sólo el disfraz del egoísmo». Se ámbito de la historia del pensamiento
lamenta de que hermosas palabras, clá- económico. En particular, dentro de ese
sicas y cristianas, como "Liberalidad" y amplio y variado conjunto de las fuen-
«Caridad» hayan desaparecido para dar tes escolásticas, adquieren singular
lugar a otras como «Solidaridad» en la relieve los escritos de los teólogos espa-
que generalmente sólo existe una ñoles del Siglo de Oro, que pudieron
dimensión horizontal (el vocablo inicia observar y analizar la significación
ese sentido moderno en 1795, so color moral y económica de los fenómenos
revolucionario). que dieron lugar al nacimiento de la
economía moderna.
Termina este ensayo magnífica-
mente ilustrado con un envois para vol- El libro consta de tres partes. La ter-
ver a empezar, para no perder el sentido cera, objetivo central de la atención del
del don y del regalo porque quizá el autor, se adentra propiamente en la
poeta haya expresado uno de los pensa- reflexión moral sobre la actividad credi-
mientos más profUndos, en donde se ticia y financiera del XVI o, más con-
puede fUndar toda una filosofía de la cretamente, sobre la consideración
vida y de la muerte, al escribir «Je me moral del oficio de cambista (banquero)
donne donc je suis». Dono ergo sumo y de las operaciones financieras de inter-
Somos lo que recibimos y lo que damos. cambio de dinero, desde los escritos que
A. de Silva llegaron a denominarse con el título
genérico de tratados de cambiis. Tras
caracterizar la figura del cambista y la
naturaleza del contrato de cambio, se
Abelardo DEL VIGO GUTI~RREZ, Cam- analizan los núcleos de la doctrina
bistas, mercaderes y banqueros en el Siglo moral sobre los cambios en general, para
de Oro español, Biblioteca de Autores dar paso finalmente al juicio que mere-
Cristianos (BAC) , Madrid 1997, 498 cen las distintas categorías de cambio.
pp., 12 x 20, ISBN 84-7914-308-8.
Las otras dos partes del libro tratan
Acercarse a la dimensión moral de de situar el cuerpo de la exposición en lo
la realidad económica presente desde el que constituye su contexto remoto y
estudio de fUentes teológicas del siglo próximo. La primera de ellas dibuja las
XVI -lejanas tanto en el tiempo como líneas principales del marco histórico,
en el plano económico, cultural y teo- económico, ideológico e institucional.
lógico- puede suscitar en el lector una La segunda parte ofrece un amplio catá-
primera reacción de sospecha, que atri- logo de los treinta autores estudiados con
buya ese proceder a un recurso a la his- una breve indicación biográfica sobre

731
RESEÑAS SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2)

cada uno, en su mayoría de Salamanca y promoción vocacionah>, se celebró en


Alcalá, así como algunas consideraciones Bussolengo, Italia, el 15 Y 16 de marzo
generales sobre el método y las categorías de 1994. La idea del Centro organiza-
morales que impregnan los desarrollos dor era afrontar cuestiones de pastoral
específicos. La alusión al entronque de la vocacional en un contexto eclesial más
escolástica española en las distintas líneas amplio que el diocesano. y facilitar una
que sigue la evolución de esta materia en seria reflexión sobre la cuestión voca-
sus precedentes europeos de los siglos cional escogiendo como interlocutores
XIII-xv, queda sólo apuntada -quizá a jóvenes consagradas, buscando la rela-
con escaso detenimiento- en la intro- ción entre la Iglesia local y la Vida con-
ducción a la tercera parte. sagrada. Se trataba de que por una parte
las religiosas asumieran más y mejor los
El libro recoge finalmente un índice dinamismo y los tiempos concretos de
onomástico que se revela muy útil si se la Iglesia local; pero también constatar
tiene en cuenta el amplio arco de auto- que las diócesis salgan de ciertos rígidos
res y fuentes que maneja el autor. La y peligrosos localismos, aprendiendo a
bibliografía secundaria está bien selec- asimilar más y más la agilidad misio-
cionada y permite al lector obtener nera que caracteriza a muchos Institu-
mayor información sobre las cuestiones tos de Vida Consagrada y los lleva a
que se tratan; no obstante, esta labor extender el anuncio del Evangelio a
podría verse facilitada por una sección todo el mundo.
bibliográfica que recogiera los títulos
que se citan en las notas. Se ha tratado de establecer priorida-
Se trata, en definitiva, de una buena des en la pastoral vocacional, haciendo
monografía que deja ver tras sus pági- ver cómo las vocaciones nacen en el
nas la lectura paciente de las fuentes, y contexto eclesial de una comunidad
que progresa en un campo de la litera- cristiana, de una parroquia, de un
tura de nuestro Siglo de Oro que toda- grupo eclesial, de un movimiento, etc.
vía hoy resulta en buena parte descono-
El volumen contiene primero tres
cido.
relaciones principales, una serie de
R. Muñoz comunicaciones y seis trabajos de gru-
pos; finalmente se añaden algunos tex-
tos del Cardenal Martini, Arzobispo de
Milán, sobre la vida consagrada. Las tres
PASTORAL Y CATEQUESIS relaciones principales se encuadran bajo
el título: «La mujer consagrada en la
CENTRO loMBARDO PARA lAS VOCA- Iglesia», y está compuesta por las ponen-
CIONES, Luz en mi camino. Jóvenes con- cias de Marcella Farina, «La vida consa-
sagradas y promoción vocacional Socie- grada en la Iglesia actual: problemas y
dad de Educación Atenas, Madrid perspectivas»; Azia Ciariano, «La mujer
1997, 190 pp., 13 x 21, ISBN 84- consagrada: testigo y guía entre los jóve-
7020-419-X. nes»; y la de Oscar Canto ni, «La mujer
consagrada en la pastoral vocacional de
El libro presenta las intervenciones la Iglesia local». La segunda parte del
de un congreso organizado por el Cen- libro se titula «Carismas y misión para la
tro Lombardo para las Vocaciones, que Iglesia de ho}'», y comprende las seis
bajo el titulo «Jóvenes consagradas y comunicaciones antes señaladas, y cuyos

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títulos son: «Carisma-misión en la cari- parte, destinada a hacer una serie de


dad»; «Carisma-misión en la educa- reflexiones sobre la Exhortación Apos-
ción»; «Carisma-misión en el cuidado tólica Familiaris consortio (22.X1.1981),
de la vida»; «Carisma-vocación en la y que subtitula «para leer y comentar en
colaboración parroquial y diocesana»; familia». Siguiendo el orden del docu-
«Carisma-misión en la secularidad»; mento, divide esta parte en 44 aparta-
«Carisma-misión ad gentes»: está última dos, y en cada uno de ellos sigue el
comunicación, especialmente amplia, mismo esquema: una preguntas y res-
me parece de las mejores. puestas (de 2 a 6) para expone las ideas
principales, la mayoría de las veces con
Como se puede ver, recoge una serie las mismas palabras que el Papa; des-
de reflexiones con el fin de promover la pués se incluye una lectura (de otros
difusión de las preocupaciones vocacio- documentos magisteriales sobre la
nales en el seno de una diócesis. familia) o puntos para el examen, y se
J. Pujol concluye con una oración colecta sobre
el tema tratado. Cada apartado son
pues dos o tres págin,as para que, efecti-
vamente, se pueden leer y comentar en
Juan lARREA HOLGufN, El Papa y la familia.
familia. Reflexiones y exposición de la doc-
trina del Papa Juan Pablo JI en los docu- La segunda parte es un resumen de
mentos Familiaris consortio, Carta a las la Carta a las Familias (2.11.1994). El
Familias y Evangelium Vitae, Palabra, esquema es similar al anterior: divido
Madrid 1996,218 pp., 13,5 x 20, ISBN todo el contenido en 19 grandes apar-
84-8239-092-9. tados, cada uno de ellos lo estructura de
la siguiente manera: unas consideracio-
De una forma ingeniosa y un tanto nes iniciales sobre el tema, de una
original, Mons. Juan Larrea, Arzobispo página; dos preguntas y respuestas
de Guayaquil, resume en este libro tres sobre el tema, y una oración que recoge
documentos de Juan Pablo 11 sobre la también el punto central tratado. La
familia. La forma de presentar esta doc- tercera y última parte del libro es un
trina es a través del clásico modelo de resumen de la Encíclica Evangelium
preguntas y respuestas de los catecismo. Vitae (25.111.1995). En ese caso son 24
Como nos dice el autor en la presenta- los apartados que el autor ha hecho y
ción, «la forma de preguntas y respues- después de transcribir un breve texto
tas, que tiene larga tradición en la cate- del documento, añade sin más las pre-
quética cristiana, sirve para detenernos guntas y respuestas.
a meditar cada idea y penetrar así en el
verdadero sentido. También facilita la Queda clara la intención: se trata de
reflexión sobre las aplicaciones concre- presentar con brevedad y precisión con-
tas a las circunstancias de cada uno y, tenidos importantes, ofreciendo la posi-
finalmente, a conservar en la memoria bilidad de leer y comentar en familia
los conceptos que no basta haberles estos grandes documentos del actual
oído o leído una vez, sino que deberían Pontífice sobre la familia, haciéndoselos
guiar la existencia entera» (p. 6). accesibles. Las preocupaciones del
autor, pastor en una dilatada diócesis de
Después de una breve introducción, América Latina, se traslucen en el libro:
pasa inmediatamente a la primera estamos seguros que estos temas conec-

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RESEÑAS SCRIPTA THEOLOGICA 30 (1998/2)

tarán con las preocupaciones de diez primeros capítulos, el Dr. Nathan-


muchos padres y madres de familia, son fue uno de los defensores acérrimos
para los que puede ser un buen instru- de la liberación total del aborto, y per-
mento de formación y recuerdo de la sonalmente ha dirigido 75.000 de ellos.
doctrina cristiana sobre el matrimonio A principio de los años 70, se empezó a
y la familia. cuestionar la moralidad del aborto.
Explica que fueron las modernas técni-
J. Pujol cas de exploración de los embarazos a
través de los ultrasonidos y la posibili-
dad de observar el corazón del feto en
Bernard NATHANSON, La mano de monitores electrónicos cardíacos fetales
Dios. Autobiografia y conversión del lla- lo que le hicieron cambiar radicalmente
mado «Rey del aborto», Ed. Palabra, de postura. La introducción en ese
Madrid 1997, 258 pp., 13,5 x 20, nuevo mundo, según cuenta, le causó
ISBN 84-8239-167-4. un fuerte impacto: Dios se servía de
aquello para hacerle ver que lo que se
Ciertamente estamos ante un libro estaba haciendo era completamente
importante, como nos dice en su Epí- inmoral. A partir de aquel momento
logo C. J. McCloskey III, el sacerdote dejó casi de practicar abortos (sólo
que en los últimos cinco años ayudó al intervino a partir de entonces en aque-
Dr. Nathanson a recorrer los peldaños llos casos en los que él creía todavía que
para llegar a la fe católica. Precisa- era necesario), yen 1979 participó en el
mente es McCloskey quien cuenta en último aborto. Dio un giro a su vida y
el epílogo el Bautismo del citado Doc- se dedicó a reflexionar sobre este fenó-
tor el 9 de diciembre de 1996 en la meno del aborto, tan rápidamente
Cripta de la Catedral de San Patricio extendido por todo el de mundo, lle-
de Nueva York. Este testimonio y la gando además a la conclusión de que
descripción de los últimos pasos hacia <<interrumpir o abortar una vida en los
la conversión y el bautismo es un bro- nueve primeros meses de vida es intole-
che a toda la apasionante narración rable: es un crimen. No tengo remilgos
anterior. en emplear esta palabra: el aborto es un
crimen» (p. 161). Los últimos quince
La autobiografía de este médico es
años los está dedicando a colaborar
especialmente importante, porque
activamente con los movimiento Pro-
pone al descubierto, pasados ya casi
Vida. Muchas de las páginas del libro
treinta años desde la legalización del
narran precisamente sus experiencias
aborto en Estados Unidos -y como
con este movimiento, y el progresivo
consecuencia, en muchos otros paí-
acercamiento a Dios a través de las per-
ses-, el desastre humano, moral yespi-
sonas que allí ha conocido. Como él
ritual que se esconde detrás de este ver-
dice, muchas personas creen en Dios y
dadero holocausto de víctimas inocen-
tes y en aquellos que lo practican. entonces se dedican a trabajar en los
movimientos en favor de la vida; su
Aunque para muchos lectores ya sea camino fue el contrario: comenzó a tra-
historia conocido, el interés del libro bajar en esos movimientos y, el con-
estriba, a mi parecer, en los datos de tacto con la gente y el espíritu que les
primera mano que ofrece el autor. animaba, es lo que le ha ido acercando
Como bien describe a lo largo de los a Dios.

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SCRIPTA THEOLOGlCA 30 (1998/2) RESEÑAS

Junto a este eje central del libro, haciendo con los tejidos embrionarios
lleno de detalles, estadísticas, anécdotas de seres humanos producto de los abor-
vividas, nombres y apellidos de perso- tos. El hilo conductor que el autor
najes del mundo del aborto, el autor quiere mostrarnos, de una forma u otra,
narra a fondo su infancia en una fami- es que Dios está siempre esperando;
lia de judíos, llena de problemas y, aun- que no se cansa de nosotros y está
que. practicante, agnóstica. La inten- deseando perdonarnos.
ción el autor de hacer ver que su forma
de entender las grandes cuestiones de la Quizá en algún momento le falta al
vida son el fruto de aquellas raíces fami- libro un poco de unidad, pues parece
liares -sobre todo paternas-llenas de que se han ensamblado una serie de
egoísmo, amoralidad y desprecio por temáticas un tanto heterogéneas. Pien-
los otros, hace esta primera parte del so que en una reflexión ulterior, desde
libro un poco pesada, aunque no deja la fe cristiana, se podrá sacar todavía
de ser interesante. más partido de todas las tremendas
experiencias que el autor relata, muchas
Junto al tema del aborto el autor de las cuales ha vivido con gran intensi-
desvela también todo el trasfondo de la dad.
batalla por conseguir liberalizar la euta-
nasia y el negocio actual que se está J. Pujol

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