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ARQUITECTURA BARROCA

Allá por el siglo XVII en roma, se generó uno de los periodos más revolucionarios, más
llamativos de la historia de la arquitectura… “EL BARROCO”

PRIMERO! El término barroco proviene principalmente de dos teorías; del portugués “barocco”
O del castellano barrueco, pero da igual, de todas formas iba a significar lo mismo.
Se refiere a una perla irregular, una perla que no es perfecta, démonos cuenta, esto ya nos da
mucha información de cómo va a ser el barroco.

El barroco surge como una reacción, premia lo irregular, lo extremo, lo natural, no premia lo
idealizado, si algo es como es da igual si es hermoso o feo, como lo veremos en algunas obras.
La principal característica de la arquitectura barroca fue la utilización de composiciones
basadas en puntos, curvas, elipses y espirales. Se valió de la pintura y la escultura
España
La afirmación del barroco se encontró con las dificultades debidas a la decadencia económica
del reinado de Felipe III.
Tengamos en cuenta de donde veníamos, pues veníamos del estilo herreriano, era
principalmente austero, recordemos el importante complejo Monasterio de el Escorial.
Poco a poco la renovación del barroco fue escalando en España hasta que la decoración y las
líneas y curvas acaban inundando fachadas y plazas.

Etapas y evolución

- Periodo purista:

Abarca los dos primeros tercios del siglo XVII). La penetración del barroco -en sus formas
arquitectónicas italianas (plantas complicadas, movimiento de fachadas, decoración
abundante y creadora de contrastes de luz)- va a ser lenta. La presencia de la ideología
religiosa de la Contrarreforma y el prestigio de la monarquía de Felipe II pesan sobre el arte de
la época: se prefiere la sobriedad, la sencillez y la uniformidad. Hay una evidente pobreza de
materiales –ladrillo, tapial y yeso- junto a una depuración de líneas -al estilo del Escorial-. Así
como un escaso desarrollo del movimiento en plantas y alzados.

- Periodo rococó:

En el siglo XVIII, el barroco español camina hacia un estilo mucho más ornamentado. La
escultura, la pintura y la talla se funden con la arquitectura, en ocasiones para animar los
clásicos esquemas arquitectónicos que continúan vigentes. Se crean interiores vibrantes. Este
barroco tardío -que emplea con motivos ornamentales como la hoja de acanto, de raíz clásica-
comienza a impregnarse en la década de 1730 de la influencia del Rococó francés,
ejemplarizada fundamentalmente en la difusión de un nuevo motivo ornamental:
la rocalla consistente en complicados juegos de "C" y "S" que generan formas asimétricas y
que también recuerdan a formas marinas. La rocalla comenzó a conocerse en España a través
de tres vías fundamentales: su difusión a través de los libros de patrones, la importación de
mobiliario y otras artes decorativas de Europa y su directa traída de mano de arquitectos
foráneos, caso del portugués Cayetano de Acosta.
De este modo, para el caso español es difícil hablar de la existencia de un rococó puro sino,
más bien, de un barroco tardío que toma prestados elementos del rococó francés.
- Corriente nacional: Churrigueresco.
Por otro lado, la arquitectura del siglo XVIII aumenta la tendencia ornamental hasta límites
nunca conseguidos; a este estilo se le llama Churrigueresco: por el nombre de la familia con
este apellido que produjo mayores obras. Es una decoración de amontonamiento de formas en
ciertos lugares del edificio –puertas, fachada, etc; sobresalen por su monumentalidad y
aparatosidad.
Durante el siglo XVIII se acelera la construcción de edificios; resalta la plena asimilación de las
formas espaciales de Italia (De Borromini y Bernini) en edificios como: San Marcos de Madrid,
las Salesas Reales de Madrid, San Francisco El Grande -Madrid-, Palacio Real de Aranjuez -
capilla. Son todos ellos edificios en los que destaca su compleja planta con juegos de curvas y
contracurvas, combinación de formas ovaladas en los que las cúpulas. son de gran complejidad
(destacan las cúpulas encamonada creadas por Francisco Bautista en e1 siglo XVIII: son un
sistema de doble cúpula en el que el intradós es de madera y yeso, mientras que el exterior se
despega y separa quedando un espacio hueco para lograr mayor efecto de altura y
monumentalidad. Al ser de menor peso permite la constitución de espacios más
desahogados).