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ACCIÓN POSESORIA DE CARÁCTER ADMINISTRATIVO

En lo que respecta a la acción posesoria, abarca definiciones jurídicas, pero también


puede ser establecido por entidades administrativas decretadas expresamente por
ley. Y es así que El Organismo de Formalización de la Propiedad Informal - COFOPRI
fue creado en 1996 mediante el Decreto Legislativo N° 803, Ley de Promoción del
Acceso a la Propiedad Formal, como un organismo rector máximo, encargado de
diseñar y ejecutar de manera integral y comprensiva el Programa de Formalización de
la Propiedad a nivel nacional, centralizando sus competencias y toma de decisiones
con esta finalidad.

COFOPRI está facultada para definir el mejor derecho de posesión de los poseedores
informales de predios estatales, fiscales o municipales. Sin embargo, salvo disposición
legal expresa en contrario, el hecho de que administrativamente se haya reconocido
el mejor derecho a la posesión no impide que su titular pueda obtener dicho
reconocimiento judicialmente, puesto que a nadie puede negarse el derecho a la tutela
jurisdiccional consagrado en el art. 139 de la Constitución. COFOPRI solamente está
facultada para declarar el mejor derecho de posesión; cuando advierta que sobre el
predio existe un derecho de propiedad o ambas partes en conflicto exhiben títulos de
propiedad porque, por ejemplo, un Concejo Municipal ha transferido el predio en dos
o más ocasiones, debe declinar su competencia para pronunciarse en un proceso
sobre el mejor derecho de posesión, puesto que el conflicto entre probables
propietarios debe ser dilucidado judicialmente.1

Mediante la Ley N° 28923 Ley que establece el Régimen Temporal Extraordinario de


Formalización y Titulación de Predios Urbanos, COFOPRI asumió las funciones de
ejecución, de manera directa, de los procedimientos de saneamiento físico legal, y la
titulación de predios urbanos, a nivel nacional, ubicados en posesiones informales, de
manera excepcional, por un periodo de tres años (hasta diciembre de 2009).
Asimismo, se estableció que COFOPRI llevaría a cabo, por encargo de las
municipalidades provinciales, los procesos de Prescripción Adquisitiva de Dominio y
Tracto Sucesivo, a los que hubiera lugar2.

1
(Torres Vásquez, 2006)
2
https://www.cofopri.gob.pe
EXTINCIÓN O PÉRDIDA DE LA POSESIÓN

Nuestra legislación peruana en el artículo 922°, nos señala que la posesión se


extingue a través de cuatro causales, dentro de ellas se destaca: La Tradición,
Abandono, Ejecución de Resolución Judicial y la destrucción o pérdida del bien.

1-. TRADICIÓN:

En congruente, al referirnos a traditio o a la tradición, se puede recalcar que es el


modo de apropiarse de la coacción de las cosas, por lo cual el dueño entrega las
cosas a otro, arbitrando de parte de quien transmite voluntad y facultad de trasladar
el dominio y por quien recibe capacidad e intención de recibirlo. En otras palabras algo
consistente en la transmisión de la posesión de una cosa de una persona a otra,
ambas capaces, con el intento de que la última se haga propietaria. La forma de
transmitir el derecho de posesión es consecuente con su naturaleza jurídica y
comprobación de ella. Si bien es cierto, se puede recalcar que se cesa en la posesión,
esto da a entender que se traspasa a otro la cosa mediante la tradición, bien sea a
título oneroso por ejemplo una compra- venta, arrendamiento, permuta, etc. o también
gratuito como la donación.

2-. ABANDONO:

Al referirnos al abandono, se alude al preciso momento por el cual se abandona la


cosa, con la intención de renunciar a ella, es por ello que la cosa pasa a ser res
derelictae. Por otro lado, el abandono implica también una perdida voluntaria de la
posesión. Y es así que el abandono es la terminación de la ocupación material de la
cosa e importa un acto que revela no querer conservar la posesión, además acarrea
un acto unilateral que presupone una voluntad pero no exige la declaración de
voluntad, lo más fundamental a no olvidar es que la cosa abandonada puede entrar
en la posesión de otro o quedar simplemente desprovista de poseedor.

Según la doctrina, nos relata que el abandono implica una voluntad abdicativa, que
debe exteriorizarse colocando a una cosa en circunstancias de las que socialmente
se deduzca su desapoderamiento o desposesión. Ello supone que el abandono no se
presume. Pero implica, además, que a la pérdida del corpus acompañará una pérdida
de todo ánimo posesorio.3

Si bien es cierto, en el abandono, como se mencionó anteriormente, se requiere solo


la declaración de voluntad de quien la hace, sin necesidad de algún otro acto de
exteriorización de su parte. En los derechos reales se admite que se pierde el derecho
desde el momento de la renuncia, sin tener que esperar la desposesión de la cosa, es
decir, se entiende que los efectos de la renuncia, se producen después de verificada
la misma4

3.- EJECUCIÓN DE RESOLUCIÓN JUDICIAL

En lo que conlleva a la extinción mencionada anteriormente, nos da a conocer que la


posesión se pierde también por ejecución de resolución judicial. Dicha resolución
conjetura el anticipado trámite de un juicio en el cual el poseedor ha sido vencido. Se
trata efectivamente de una pérdida involuntaria de la posesión.

Por otro lado, cabe mencionar, para que una resolución judicial pueda ser ejecutada,
debe estar firme, es decir, ello supone la existencia de un fallo consentido o

ejecutoriado (cosa juzgada) que disponga el fin de la posesión 5

4.- DESTRUCCIÓN O PÉRDIDA DEL BIEN

Y por último, cabe recalcar que la destrucción del bien, prevista como causal de
extinción de la posesión, se ha establecido claramente que el bien tiene que destruirse
en forma total.

En un supuesto de destrucción parcial del bien, es evidente que no se extinguirá la


posesión, la cual se conservará respecto de todo aquello que no se haya destruido.

3
(Diez-Picaso, 2016)
4
(Albaladejo, 2016)
5
(Avendaño Valdez, 2017)
La destrucción total de la cosa objeto del derecho real extingue éste, pues siendo un
poder sobre la misma, desaparece el poder al desaparecer su objeto. Si la destrucción
es parcial, subsiste el derecho sobre la parte que reste6

Respecto de los bienes inmuebles, es poco probable que estos se destruyan o se


pierdan, lo que no sucede con bienes muebles, ya que estos son susceptibles de
destrucción; no obstante, hay bienes muebles que siguen existiendo, pero no se usan
para el fin que se crearos.

POSESIÓN LEGÍTIMA

Esta clasificación no está establecido en nuestro actual el Código Civil, pero si bien es
cierto se puede concluir que la posesión es legítima cuando es continua, no
interrumpida, pacífica, pública, no equívoca y con intención de tener la cosa como
suya propia. Así mismo la posesión es legítima cuando se conforma respectivamente
al derecho. Debidamente es la la que se ejerce de acuerdo a lo establecido por ley,
además de ser licita la misma en cuento a su origen (título)

Por otro lado, toda posesión legítima es la que emana de un titulo, derivada de un
derecho real y congruentemente de un negocio juridico válido. Es necesario y de
mucha importancia verificar la validez del titulo y del contenido del derecho
transmitido.En efecto, la posesión legítima no es de buena o de mala fe; o en todo
caso, la creencia del poseedor respecto de su presunta ilegitimidad no tiene
consecuencia jurídica alguna cuando el poseedor es legítimo.7

Desde otro punto de vista, la opuesta a la posesión legítima, que sí existe, en el


Código, la ilegítima, es decir, "toda propiedad que se adquiera sin títulos”.
Haciendo un análisis se puede recalcar que la posesión legítima es la que se adecúa
a un parámetro de normas establecidas, mientras que la ilegitima es la contraria al
derecho.

6
(Gónzales Barron, 2005)
7
(Avendaño Valdez, 2017)
POSESIÓN VICIADA O VICIOSA

Hay posesión viciosa cuando una persona ejerce el dominio de hecho sobre una cosa,
en la que otra se halla, contra la voluntad de este o sin su conformidad. La posesión
viciosa supone despojo, violento o clandestino de otro poseedor.

Un vicio en la posesión, según la doctrina relata que destruye su existencia, hace la


posesión jurídicamente estéril o inútil, tanto para el ejercicio de las acciones
posesorias y la publiciana, como para la usucupación. Los vicios que resaltan son la
violencia, la clandestinidad, la discontinuidad y la ambigüedad, los cuales
explicaré brevemente:

VIOLENCIA:

Es la que se adquiere por medio de la fuerza, dicha fuerza puede ser actual o
inminente. Es necesario recalcar que la violencia defensiva del poseedor actual no
vicia su posesión, a menos que esta se halle viciada a su fuerza. El vicio de violencia
se aplica siempre con el verdadero propietario del bien.

En consecuencia, mediante la posesión violenta se coacciona injustamente a una


persona para que se desprenda de la posesión o tenencia de un bien. Arrebatar un
bien a una persona es una fuerza actual, y es inminente cuando existe de por medio
una amenaza suficiente para intimidar al poseedor, propietario o tenedor. 8Existe
violencia también cuando alguien se apodera de la cosa en ausencia de su dueño y
al regresar éste, lo repele.

CLANDESTINIDAD:

En lo que acontece al vicio de clandestinidad se manifiesta cuando la posesión se


ejerce ocultándola a los que tienen derecho de oponerse a ella.9 Dicho de otra forma,
cuando los actos por los cuales se tomó o se continuó fueron ocultos o se tomó en
ausencia del legal poseedor o con precauciones para sustraerla al conocimiento de
los que tenían derecho a oponerse.

8
(Cortés, 1982)
9
IBÍDEM
La posesión clandestina es más practicable en los bienes muebles que en los
inmuebles, respecto de los cuales, dice la doctrina, sería necesario recurrir a actos
posesorios subterráneos para lograr ocultación, como construir bajo la casa del vecino
una bodega, sin que ningún signo exterior revele la usurpación.

A modo más sencillo, por ejemplo desde el momento en que algo se revele por algo
exterior, ahí es done cesa la clandestinidad, y pues solo desde ese entonces empieza
la posesión (claramente con el vicio de la clandestinidad)

DISCONTINUIDAD:

Consiste en no ejercer un poder de hecho, en otras palabras, cuando el poseedor no


ejerza su poder de hecho nunca, la discontinuidad no es ya un simple vicio de
posesión, sino que implica la perdida de la misma por por pérdida del elemento
corpus10

En efecto, la discontinuidad hace perder la posesión anterior que puede comprender


un extenso período de tiempo, salvo cuando el poseedor anterior que pierde la
posesión o es perturbado en ella, establece dentro del año subsiguiente a la pérdida
o al acto o actos perturbadores al respectivo interdicto posesorio para recuperarla o
para conservarla.

AMBIGÜEDAD:

Haciendo énfasis en el último vicio de la posesión, nos referimos al vicio de la


ambigüedad, y se establece cuando respectivamente los actos con que se pretende
acreditar una posesión no revelan esta de una manera irrefragable11. Suele
presentarse por ejemplo en casos cuando una persona que alega la posesión de
objetos o valores de la persona con quien convive, aquí se puede resaltar que una
convivencia no siempre hace equívoca la posesión.

10
(Aguilar Gorrondona, 2008)
11
(Cortés, 1982)
POSESIÓN DE BUENA Y MALA FE

Analizando en lo que respecta a una comparación, la posesión es de buena fe, cuando


el poseedor, por ignorancia o error de hecho, se persuadiere de su legitimidad; es
decir, el poseedor es refutado de buena fe cuando cree haber adquirido del verdadero
propietario o titular la cosa o el derecho que ostenta.12Lo que conlleva a nuestra
normativa peruana, en el artículo 907°, establece que la buena fe dura mientras las
circunstancias permitan al poseedor creer que posee legítimamente o, en todo caso,
hasta que sea citado en juicio, si la demanda resulta fundada.

Hay que recalcar que la creencia que importa la buena fe debe ser firme, el que duda
de la legitimidad de la adquisición posee de mala fe. Así, por ejemplo, el poseedor
de buena fe hará suyos los frutos percibidos, hasta el momento en que cesó esa buena
fe en virtud de conocer que no le correspondía poseer la cosa mientras que el de mala
fe debe restituir el valor de esos frutos, con la sola deducción de los gastos que hizo
para obtenerlos.

Ahora si bien es cierto, al referirnos a la posesión de mala fe alude a el que entra a


posesión sin título alguno para poseer, lo mismo que el que conoce los vicios de su
título, que le impidan poseer con derecho13. La posesión de mala fe puede o no ser
viciosa, debido a ello la posesión se la denomina como viciosa cuando fuere de cosas
muebles adquiridas por hurto, robo; y siendo de inmuebles, cuando sea adquirida por
violencia o clandestinidad. Según nuestra legislación peruana en el artículo 910°, el
poseedor de mala fe está obligado a entregar los frutos percibidos y, si no existen, a
pago su valor estimado al tiempo que los percibió o debió percibió, esto quiere decir
que si el poseedor no percibió frutos, ya sea debido a diferentes causas, estará
preceptivo a pagar su valor estipulado en congruencia con el tiempo en que los debió
percibir.

12
(Zeballos La Fuente, 2001)
13
IBÍDEM
Aguilar Gorrondona, J. L. (2008). Cosas, Bienes, Y Derechos Reales. UCAB.

Albaladejo, M. (2016). Derecho Civil III. EDISOFER S-L.

Avendaño Valdez, J. (2017). Derechos Reales. Lima: PUCP.

Diez-Picaso, L. (2016). Sistema de Derecho Civil. Tecnos.

Gónzales Barron, G. (2005). Tratados de Derechos Reales. Lima: Jurista Editores.

Informal, O. d. (s.f.). https://www.cofopri.gob.pe.

Torres Vásquez, A. (2006). Derechos Reales. Lima: IDEMSA.

Zeballos La Fuente, R. (2001). Teoría General del Derecho Civil. Lima: Amigos del libro.

ANEXOS:
CONCLUSIONES

 A modo de conclusión, nuestro Código Civil, establece expresamente, cuatro


causales de las cuales dan origen a la extinción o pérdida de la posesión, en el
artículo 922°, por lo cual cada de uno de ellas, como es que el bien va
perdiendo sus efectos jurídicamente.
 Al insinuar al poseedor ilegítimo, pues es quien no tiene derecho a poseer, ya
que va en contra de la legislación establecida. Contrariamente, poseedor
legítimo es el que tiene derecho a poseer. Dicho de otro modo, la posesión es
legítima cuando se ajusta a derecho, y si cumple con las expectativas
brindadas.