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Señor
JUEZ CIVIL MUNICIPAL DE MONTERIA CORDOBA (REPARTO)
E.S.D.

REF: ACCIÓN DE TUTELA


ACCIONANTE: ALEJANDRINA ISABEL MARTINEZ ROJAS
ACCIONADO: NUEVA E.P.S REGIMEN SUBSIDIADO

ALEJANDRINA ISABEL MARTINEZ ROJAS, mayor de edad,


identificada como aparece al pie de mi firma, por medio del presente
escrito muy respetuosamente acudo ante su honorable despacho y su
muy digno cargo, con el objeto de presentar ACCIÓN DE TUTELA,
invocando el artículo 86 de la Constitución Política De Colombia,
Decreto 306 del año de 1992 que reglamenta el decreto 2591 de 1991,
en contra de la entidad NUEVA E.P.S REGIMEN SUBSIDIADO
para que previo trámite de Ley sean protegidos mis derechos
fundamentales consagrados en la constitución en sus artículos 1,11,13,48,
49 como lo es el, DERECHO A LA SALUD, A LA INTEGRIDAD EN
CONEXIDAD CON LA VIDA, AL MÍNIMO VITAL, A LA
IGUALDAD los cuales considero está siendo vulnerado y/o
amenazado por la parte accionada.

PRETENSIONES

PRIMERO: Que sean tutelados mis derechos fundamentales


constitucionales como son el, DERECHO A LA SALUD, A LA
INTEGRIDAD EN CONEXIDAD CON LA VIDA, AL MÍNIMO
VITAL, A LA IGUALDAD

SEGUNDO: Que como consecuencia del fallo proferido por su Señoría se


ordene a la NUVA E.P.S REGIMEN SUBSIDIADO, a garantizar todo
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un servicio sin limitaciones de ningún tipo, transporte en avión, viáticos,


hospedaje, y alimentación para mí y un acompañante, debido a dos
exámenes que deben realizárseme en la ciudad de Medellín los “días 6
y 10 de abril del año 2019”, llamados “RENOGRAMA DIURÉTICO
y GAMMAGRAFIA RENAL”, en ocasión a falla en mi Riñón derecho
que están desmejorando mi calidad de vida.

TERCERO: Que se le ordene a la NUVA E.P.S REGIMEN


SUBSIDIADO, a garantizarme un “TRATAMIENTO INTEGRAL”,
respecto al padecimiento que padezco, con viáticos para cualquier
ocasión que necesite cuidados médicos, debido a que resido en el
Municipio de Tierralta Córdoba, y debo realizar viajes constantes a la
ciudad de Montería para mi atención, y por mi edad ya no me dan
trabajo, no cuento con ningún tipo de pensión, no tengo ingresos
económicos, y la afectación que padezco puede ocasionarme hasta la
muerte si no es tratada como es debido.

HECHOS

PRIMERO: Soy afiliada NUEVA E.P.S REGIMEN SUBSIDIADO,


tengo 73 años de edad, no soy pensionada, siempre realice trabajos
ocasionales como empleada del servicio, nunca estuve afiliada a ningún
régimen pensional ni público, ni privado, no tengo ningún ingreso
económico, dependo de mis hijos los cuales en este momento se
encuentran desempleados, y debido a que vivo en el municipio de
Tierralta, debo viajar constantemente a la ciudad de Montería en la
cual me está tratando mi enfermedad, se hace un esfuerzo
sobrehumano para asistir a las diferente citas medidas con especialistas,
para exámenes que solo son realizados en esta ciudad.

SEGUNDO: Desde hace varios años vengo padeciendo de problemas en


los riñones, el 22 de noviembre del año 2014 se me fue realizado una
cirugía en el riñón izquierdo llamada “LITROCIA” realizado para
pulverizar piedras o cálculos de la vejiga urinaria, desde esa época siento
muchas afecciones, en la actualidad me está fallando mi Riñón Derecho
sufro de mareos, extremos sangrados, dolor, visito constantemente la
urgencia, se ha desmejorado mi calidad de vida, sobre todo ya soy una
persona de la tercera edad, requiero compañía.
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En esas repetidas visitas a las urgencias los médicos me han dicho que
requiero de los exámenes necesarios para ver realmente como están mis
Riñones, y según todos los síntomas que estoy padeciendo, pueden
llevarme hasta la muerte.

TERCERO: El día diez (10) de enero del año 2019 se me ordenaron dos
exámenes uno llamado “GAMMAGRAFIA RENAL” el cual requiero
para que se observen mis riñones, la circulación de sangre en el mismo.
Sufro una Litiasis Coraliforme la cual es una patología que de no ser
tratada efectivamente lleva al daño renal progresivo e irreversible, con
consecuencias que pueden ser letales.

El otro examen es un “RENOGRAMA DIURETICO”, para la


exploración del riñón y las vías urinarias, detección de la pielonefritis
aguda y cicatrices renales.

En el estado en que me encuentro requiero, necesito con urgencia la


realización de estos procedimientos para poder mejorar mi estado de
salud, y que este no me lleve hasta la muerte.

CUARTO: El día once (11) de enero del mismo año se me autorizaron


estos dos exámenes remitiéndome a una entidad medica llamada
ESPECIALIDADES MEDICAS METROPOLITANAS S.A, ubicada en
la ciudad de Medellín.

QUINTO: El día quince (15) de enero del año 2019 presente Derecho de
Petición ante la NUEVA E.P.S REGIMEN SUBSIDIADO, solicitándoles
que se cubrieran los gastos de traslado y viáticos necesarios con un
acompañante para poder llevar a cabo estos estudios médicos.

SEXTO: El día respondieron dándome excusas absurdas e inhumanas


para negarme mi petición, ya que recalco que soy una persona de
escasos recursos, de la tercera edad, además señor Juez le expongo que
no soy una mujer pensionada, sobrevivo con lo poco que pueden
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enviarme mis hijos, los cuales se encuentran desempleados, y les es


imposible en estos momentos cubrir esos gastos, debido a mi edad y mis
achaques ocasionados por enfermedades, ya no me dan trabajo.

SEPTIMO: El día veinticuatro (24) de enero del año 2019 la entidad a la


cual se me fue remitida “ESPECIALIDADES MEDICAS
METROPOLITANAS S.A”, mediante llamada telefónica me
programaron la fecha de los exámenes, y como son dos procedimientos
diferentes no me los pudieron programar para un mismo día, me fijaron
los días seis (06) y diez (10) de abril para proceder a su realización.

OCTAVO: Encarecidamente señor Juez solicito no seguir la indolencia la


cual refleja sin temor esta entidad, y entiendan el estado en que me
encuentro, y que es importante visualizar a través de estos
procedimientos en qué etapa de gravedad me encuentro, ya que
humanamente esto me ha limitado en todos los sentidos, los dolores son
extremos, los sangrados son preocupantes.

NOVENO: Por lo anteriormente explicado señor Juez debo recalcar que


alguien de mi familia debe acompañarme, y además debido a mi edad
ya no me encuentro en la suficiente claridad, me pierdo en ocasiones, y
visitar una ciudad desconocida por varios días, pasar por dos
procedimientos sola se me es imposible.

DECIMO: Expongo al igual mi imposibilidad de cubrir los gastos ya se


vive un calvario día a día para suplir necesidades básicas, y como ahora
poder cubrir un gasto muy costoso a otra ciudad.

UNDECIMO: En la ciudad de Montería hay otras entidades que ofrecen


el servicio como lo es el “INSTITUTO DE MEDICINA NUCLEAR
MEDINUCLEAR S.A”. Y tengo entendido que la E.P.S debe cubrir los
transportes de pacientes ambulatorios cuando existiendo entidades que
realicen los procedimientos en la Ciudad, y la E.P.S no la tuvo en cuenta
para su cobertura, es obligación de estos cubrir los gastos de viáticos de
transporte para las ciudades ordenadas.
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COMPETENCIA

Es usted señor Juez competente para conocer de ésta demanda, por la


índole del asunto, por tener jurisdicción en el lugar de la ocurrencia de
los hechos y la naturaleza (privada) de la entidad accionada.

FUNDAMENTOS JURÍDICOS

Sentencia T-481/12

Es procedente la acción de tutela para solicitar el traslado en ambulancia o


subsidio de transporte, incluido el hospedaje para el paciente en los eventos que
el servicio esté excluido del POS, siempre que se verifique: “(i) que el
procedimiento o tratamiento se considere indispensable para garantizar los
derechos a la salud y a la integridad, en conexidad con la vida de la persona; (ii)
ni el paciente ni sus familiares cercanos tienen los recursos económicos suficientes
para pagar el valor del traslado; y (iii) de no efectuarse la remisión se pone en
riesgo la vida, la integridad física o el estado de salud del usuario”. El transporte
dentro del sistema de salud es considerado una prestación que permite el acceso
a los servicios médicos. De ahí que no conceder el traslado a un paciente vulnera
su derecho a la salud pues impide al acceso a las atenciones requeridas para que
recupere su estado de salud

Sentencia T-707/16

En relación con la cobertura del transporte o traslado de pacientes, el


artículo 126 de la Resolución 5592 de 2015 dispone que el Plan de Beneficios en
Salud con cargo a la UPC cubre el traslado acuático, aéreo y terrestre (en
ambulancia básica o medicalizada) en los siguientes casos:

“• Movilización de pacientes con patología de urgencias desde el sitio


de ocurrencia de la misma hasta una institución hospitalaria,
incluyendo el servicio prehospitalario y de apoyo terapéutico en
unidades móviles.

• Entre IPS dentro del territorio nacional de los pacientes remitidos,


teniendo en cuenta las limitaciones en la oferta de servicios de la
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institución en donde están siendo atendidos, que requieran de


atención en un servicio no disponible en la institución remisora.
Igualmente, para estos casos está cubierto el traslado en ambulancia
en caso de contrarreferencia.

El servicio de traslado cubrirá el medio de transporte disponible en el


sitio geográfico donde se encuentre el paciente, con base en su
estado de salud, el concepto del médico tratante y el destino de la
remisión, de conformidad con la normatividad vigente.

Asimismo, se cubre el traslado en ambulancia del paciente remitido


para atención domiciliaria si el médico así lo prescribe”.

Igualmente, el artículo 127 de la citada Resolución establece: (i) que “[e]l servicio
de transporte en un medio diferente a la ambulancia, para acceder a una
atención incluida en el Plan de Beneficios en Salud con cargo a la UPC, no
disponible en el lugar de residencia del afiliado, será cubierto en los municipios o
corregimientos con cargo a la prima adicional para zona especial por dispersión
geográfica”; y (ii) que las EPS o las entidades que hagan sus
veces “deberán pagar el transporte del paciente ambulatorio cuando
el usuario debe trasladarse a un municipio distinto a su residencia
para recibir los servicios mencionados en el artículo 10 de este acto
administrativo, cuando existiendo estos en su municipio de residencia
la EPS o la entidad que haga sus veces no los hubiere tenido en cuenta
para la conformación de su red de servicios”.

De esta forma, se entiende que salvo los casos arriba enunciados, los costos que se
causan como consecuencia de los desplazamientos deben ser asumidos
directamente por el paciente o por su núcleo familiar. Sin embargo, esta Corte
ha sostenido que cuando se presentan obstáculos originados en la
movilización del usuario al lugar de la prestación del servicio que
requiere, dichas barreras deben ser eliminadas siempre que el
afectado o su familia no cuenten con los recursos económicos para
sufragar el mencionado gasto, con el fin de que la persona pueda
acceder de forma efectiva y real al servicio.

En esa medida, cuando el paciente no tiene la capacidad para sufragar


los gastos que le genera el desplazamiento y esa es la causa que le
impide recibir el servicio médico, dicha carencia económica se traduce
en una barrera para acceder al goce efectivo de su derecho a la salud,
y por esa razón corresponde al juez constitucional enderezar su
análisis en la observancia de los principios de integralidad y
accesibilidad, toda vez que el respeto a esta garantía fundamental no
solo incluye el reconocimiento de la prestación del servicio que se
requiere, sino también su acceso material y oportuno; motivo por el
cual, cuando un usuario es remitido a una zona geográfica diferente a
la de su residencia o a un lugar retirado de su domicilio para acceder a
un servicio, pero ni él ni su familia cuentan con los medios económicos
para hacerlo, esta Corporación ha exigido a las entidades promotoras
de salud eliminar estas barreras y les ha ordenado asumir el
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transporte de la persona que se traslada, incluso con un acompañante,


y, en los casos necesarios, sufragar el costo del alojamiento o la
manutención en el los sitios a los cuales se desplazan.

En lineamiento con lo anterior, la sentencia T-760 de 2008 explicó que “[s]i


bien el transporte y hospedaje del paciente no son servicios médicos, en ciertos
eventos el acceso al servicio de salud depende de que al paciente le sean
financiados los gastos de desplazamiento y estadía en el lugar donde se le pueda
prestar atención médica”, pues todo individuo “tiene derecho a que se
remuevan las barreras y obstáculos que impidan a una persona
acceder a los servicios de salud que requiere con necesidad, cuando
éstas implican el desplazamiento a un lugar distinto al de residencia,
debido a que en su territorio no existen instituciones en capacidad de
prestarlo, y la persona no puede asumir los costos de dicho traslado”.

De esa manera, en primer lugar, se ha considerado que la obligación de asumir


el transporte de una persona se traslada a la EPS solamente en casos en los
que “(i) ni el paciente ni sus familiares cercanos tienen los recursos
económicos suficientes para pagar el valor del traslado y (ii) de no
efectuarse la remisión se pone en riesgo la vida, la integridad física o
el estado de salud del usuario”. Y, en segundo lugar, se ha reconocido
“la manutención cuando el desplazamiento es a un domicilio diferente
al de la residencia del paciente, si se carece de la capacidad económica
para asumir tales costos” o su familia no está en las condiciones de
sufragar los mismos.

Igualmente, si se comprueba que el paciente es “totalmente dependiente de un


tercero para su desplazamiento “y que requiere de “atención permanente para
garantizar su integridad física y el ejercicio adecuado de sus labores cotidianas”,
está obligación también comprenderá la financiación del traslado de un
acompañante, siempre que ni él ni su núcleo familiar cuenten con la capacidad
económica suficiente para financiar el traslado del acompañante.

No obstante, esta Corporación también ha ordenado que las entidades


promotoras de salud suministren el traslado con acompañante a aquellas
personas que si bien conservan una capacidad residual de
independencia y no requieren supervisión permanente, son pacientes
con dificultades en su desplazamiento por la edad o por hallarse en
circunstancias de debilidad manifiesta como consecuencia de las
secuelas generadas por los tratamientos recibidos o de la situación de
discapacidad que afrontan.

Por otro lado, resulta de suma importancia señalar que también corresponde al
juez de tutela evaluar si el requerimiento del servicio de transporte es pertinente
y necesario con referencia a los supuestos fácticos y la situación particular de
quien lo solicita. Esto, con el fin de garantizar que el medio de desplazamiento
elegido sea adecuado, digno y se compadezca con la condición de salud
particular, pues no todo tipo de transporte resulta idóneo para preservar el
bienestar del paciente en la totalidad de los casos, o incluso, puede resultar
peligroso, por la falta de acondicionamiento de los vehículos o por la propia
masividad de su uso.
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Sobre el tema, si bien la Corte ha emitido numerosos fallos ordenando el servicio


de transporte a pacientes que requieren traslados intermunicipales o dentro de la
misma ciudad, en la mayoría de los casos no se ha hecho referencia explícita al
medio de transporte que debe brindárseles, pues generalmente la concesión de
este servicio ha estado ligada a las peticiones de los accionantes, que usualmente
solicitan el cubrimiento de los gastos que les demanda el desplazamiento sin más
particularidades o en medios ordinarios.

CUMPLIMIENTO ART. 37 DCTO 2591/91: JURAMENTO

Manifiesto bajo la gravedad de juramento que no he presentado


ninguna otra acción de tutela por los mismos hechos narrados en la
presente acción.

PRUEBAS Y ANEXOS

I. DOCUMENTALES:

a) Copia de mi Historia Clínica.


b) Copia de las autorizaciones para la realización de los dos exámenes
de “RENOGRAMA DIURÉTICO y GAMMAGRAFIA RENAL”
de fecha once (11) de enero del año 2019 en la entidad
“ESPECIALIDADES MEDICAS METROPOLITANAS S.A”,
ubicada en la Ciudad de Medellín.
c) Copia del recibido mediante el cual la NUEVA E.P.S REGIMEN
SUBSIDIADO, me recibe la petición el día quince (15) de enero del
año 2019.
d) Respuesta del Derecho de Petición notificado por la NUEVA E.P.S
REGIMEN SUBSIDIADO el día 28 de enero del año 2019.
e) Copia mi Cedula de Ciudadanía.
f) Certificado expedido por COLPENSIONES, el cual demuestra que
no me encuentro afiliada en su base de datos.

II. INFORME: Oficiar al INSTITUTO DE MEDICINA NUCLEAR


MEDINUCLEAR S.A ubicado en la Cr6 Numero 29-12 centro
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Montería, para que, bajo la gravedad de juramento, indique si su


entidad realiza los exámenes llamados “RENOGRAMA
DIURÉTICO y GAMMAGRAFIA RENAL”; así como lo demás
que usted determine para el esclarecimiento de los hechos en que
se basa ésta acción constitucional, conforme a lo previsto en el
artículo 19 del Decreto No. 2591 de 1991.

NOTIFICACIONES

-La parte demandada recibe notificaciones en la Calle 27 No 8-46 Local


3 Centro Montería.

-La parte demandante recibe notificaciones en la Diagonal 6 Número 5-


66 Barrio la Granja.
E-mail: toronay@gmail.com; Teléfono: 3057626614- 7953258.

Atentamente, ALEJANDRINA ISABEL MARTINEZ ROJAS


C.C. No. 25.784.525