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INTRODUCCION

La magia de los ritos y leyendas, las manifestaciones artísticas acompañan a Piura en


su recorrido a través de la historia. Desde los primeros pueblos con gobiernos
matriarcales de las "capullanas", hasta la mangachería y la gallinacera que aún se
conservan desde los tiempos coloniales.

La calidez de los piuranos y el intento de superar las adversidades es reflejo de la


braveza de sus habitantes que lucharon contra el terreno agreste e inhóspito del
desierto. Asimismo, el amor a la libertad lo heredó de sus antepasados, sobre todo de
los tallanes, y lo demostró más tarde con la contribución de la División Piura a la causa
independentista. Pues, más de mil piuranos participaron en la victoria de Pichincha el
24 de mayo de 1822.

En resumen, la historia de Piura se desarrolla siempre rodeada de tradiciones y


manifestaciones cultural, como el folklore y artesanías, que han marcado la evolución
de un pueblo. Los historiadores han encontrado en este departamento vestigios
pertenecientes a tiempos muy remotos, incluso algunos sostienen que en esta parte de
nuestro territorio podría encontrarse la fase más antigua del hombre de la costa.

INICIOS DE LAS CIVILIZACIONES

Los primeros grupos humanos que habitaron la región de Piura tuvieron que adecuarse
a los numerosos cambios de la zona. En los inicios, las costas eran lugares inhabitados,
peligrosos e inhóspitos. Cinco mil años antes de Cristo se produjo un cambio climático
fuerte y se forma la geografía de Piura tal y como la conocemos hoy.

Piura es una ciudad con herencia de muchas culturas autóctonas. La riqueza de su


tradición nace en las costumbres de los pueblos Tallanes de quienes hemos heredado
no sólo el amor por la libertad sino también algunas palabras de su dialecto, como
nombres de pueblos, accidentes geográficos o apellidos.

La cultura Vicús es posterior, pero su origen sigue siendo un misterio por los constantes
saqueos a los que fue sometida, y serían los primeros sometidos por los Incas. Luego,
los tallanes son sometidos por los Wari, por un corto periodo por los mochicas y
finalmente, el imperio inca los dominará al extenderse por el norte. Los Vicús, Tumpis,
Tallanes, Guayacundos y Huancapampas recibieron aportes de pueblos foráneos. Las
culturas recibieron aportes de pueblos foráneos. Las culturas Mochica, Huari, Chimú e
Inca se hicieron presentes en suelo piurano a través de conquistas o por medio del
contacto con pueblos vecinos sometidos.

Los incas llegaron tardíamente hasta estos lares, apenas unas décadas antes que
arribaran los navíos de los conquistadores españoles, y no tuvieron tiempo suficiente
para influir demasiado en nuestras culturas piuranas.

FUNDACION E INDEPENDENCIA

En 1532, Pizarro venía de Tumbes y deseaba asentarse en un pueblo del norte. Tangará
es el lugar escogido para la fundación de la primera ciudad en América del Sur. Sus
orígenes se remontan al 15 de julio, según los estudios de don Enrique del Carmen
Ramos, aunque el acta de San Miguel de Piura se perdió.

Sin embargo, esto no sería definitivo. Por ello, Piura es llamada la ciudad errante porque
tuvo tres lugares de asentamiento. Después de Tangará se trasladó a Monte de los
Padres, luego a San Francisco de la Buena Esperanza en Paita, y posteriormente, a
orillas del río Piura, en el Chilcal, el 15 de agosto de 1588.

A pesar del espíritu independiente de los pobladores, Piura dio el grito libertario el cuatro
de enero de 1821. La idea de apoyar a la independencia se fue difundiendo y así en un
movimiento de unidad, pobres, ricos, artesanos y sacerdotes se juntaron en la asamblea
general convocada por el pueblo en el convento San Francisco.

En la noche del cinco de enero se iluminó la ciudad, se quemaron castillos y fuegos


artificiales en medio de un entusiasmo y fervor inarrables. El día siguiente, fue saludado
con una salva de 21 cañonazos, la cual encontró a la gente en las plazas y calles, pues
la mayoría se había amanecido para saludar el nuevo gran día. A la diez de la mañana,
congregando el pueblo en la Plaza de Santa Lucía, Piura juró ser libre e independiente
para siempre jamás. Desde este momento Piura se enrumbaba hacia su vida
republicana.

GUERRAS Y FENÓMENOS NATURALES

Piura tuvo una gran participación en la guerra con España en 1866, pues sobresalieron
distinguidos combatientes como el almirante paiteño Manuel Frías en el combate de
Abtao, el contralmirante Lizardo Montero y el general Miguel Medina.

Después de guerra con Chile (1789-1883), donde el piurano Miguel Grau tuvo una
significativa participación en la defensa marítima, el país queda en la bancarrota.
Además, la ciudad enfrenta la peste bubónica tríada por un vapor en Paita.
Piura no sólo soportó este tipo de enfrentamientos, sino que también se libró una batalla
con los diversos fenómenos naturales, como las lluvias de 1891 o el terremoto en 1912.
La gran intensidad de este desastre destruyó el cercado de Piura, esto demando la
agilización de las labores de reconstrucción de las calles.

A pesar de las lluvias torrenciales de 1925, el departamento resurgirá. Sin embargo, otro
fenómeno abatirá la ciudad. En 1983, hubo torrenciales lluvias, tormentas eléctricas,
maretazos y las consecuentes inundaciones huaycos y plagas que generaron
enfermedades (cólera, bronquitis, latigazo, entre otras); así como aislamiento de
pueblos, carreteras destruidas, y falta de energía eléctrica y encarecimiento de la vida.
En 1998, el fenómeno El Niño nuevamente coloca a Piura en una etapa de
reconstrucción, que aún no culmina en su totalidad.

En la evolución de la ciudad de Piura se quedaron muchas tradiciones, leyendas,


costumbres, etc. Sin embargo, nuestro pueblo no pierde una cierta identificación con el
pasado, Según el historiador José Estrada Morales aún en Piura se conservan algunos
dioses permanentes como el sol, el río, los vientos.

El sol porque López Albújar en Matalaché, dice que todo lo que hace el piurano es
producto del sol. El río porque cuando se embravece no respeta dada y barre todo. Los
vientos de setiembre que agitan toda la ciudad y la llenan de tierra viene la invasión del
desierto.

FOLKLORE Y ARTESANÍAS

En Piura, tierra de insignes héroes y artistas, encontramos manifestaciones de folklore


desde su mar bravo hasta sus altas montañas, la reciedumbre de los varones y la alegría
de las mujeres.

Muchas frases se elaboran haciendo alusión a las bellezas naturales del departamento,
así como a leyendas y tradiciones. Por ejemplo, "estar en la luna de Paita “es decir
embobado (como por la belleza del resplandeciente y grande astro), fue complementado
por "y el sol de Colán"(aturdido por la fuerza de sus rayos).

Pero son pocos los atarantados. El valor de los piuranos halla eco en su tradicional
"Nadie me pisa el poncho", dicho no sólo para proclamar su hombría, sino como reto al
oponerse al posible contrincante.

Los turistas también perciben estas características situaciones y algunos viajeros lloran
de emoción. Si regresan al pueblo: de ellos se dirá que "se le pegó la leche de pinllo".
Describir al detalle las múltiples peculiaridades lingüísticas de Piura sería redactar una
lista interminable, por ello sólo mostramos algunas.

TONDERO

El gallo hace un rodeo a la gallina, la persigue, la mide hasta llegarle a coger por el
cuello. Es por eso que cuando se baila en Morropón es frecuente escuchar: “! Dale,
toma, entra cógela y muérdele el cuello, toma, echa, ¡así!". Este es la figura que se
intenta evocar con el Tondero, baile típico de Piura. Se caracteriza por ser muy
expresivo, de ritmos muy alegres, vivaz y atrevido.

El bailarín del tondero lo hace siempre inclinado hacia su pareja, buscándole el cuello y
la cara; lo que es muy diferente a la marinera porque en la marinera norteña el varón
baila siempre erguido. Esta danza se encuentra ya generalizada que en el departamento
de Piura se baila el Tondero, pero en cada provincia, pueblo o distrito con diferente
modalidad.

En las diferentes comunidades de Morropón se recoge la versión que antiguamente se


bailaba en Chulucanas, Yapatera y Morropón un festejo que no era el propio de este
ritmo con el nombre de Lundú o Landó. El bailarín de este Lundú recibía el nombre de
"Lundero". Sin embargo, con el tiempo este baile fue perdiendo figuras y formas, hasta
degenerar en Tondero como baile y como vocablo.

ARTE

Piura tiene diversas manifestaciones artísticas, son características la orfebrería de


Catacaos, la alfarería de Simbilá, así como diferentes pintores representantes de
diversas corrientes, predominando la costumbrista. Sin embargo, estos artistas se
encuentran trabajando para romper estos prejuicios.

Los famosos olleros de Simbilá practican su peculiar alfarería desde tiempos


inmemoriales. Fabrican esa infinidad de objetos de barro cocido de uso hogareño y
doméstico, que usan todas las familias campesinas de la región y que aún se encuentran
en todo el país.

Las dormilonas de plata, las diferentes piezas de filigrana, los productos de paja toquilla
y zapote hacen de Catacaos una ciudad de la artesanía de Piura.

LOS PRIMEROS PUEBLOS

Los primeros grupos humanos que habitaron la región de Piura tuvieron que adecuarse
a los numerosos cambios que hubo en la zona. En los inicios, las costas eran lugares
peligrosos e inhóspitos que no fueron habitados. 5000 años antes de Cristo se produjo
un cambio climático fuerte y se forma la geografía de Piura tal y como la conocemos
hoy.

En el primer milenio de nuestra era se formaron diversos señoríos o cacicazgos en la


región norte del actual Perú en los que se mantuvo un sistema de "cooperación mutua".
El llamado intercambio comercial concebido con mentalidad occidental no se conoció:
el trueque y la redistribución fueron las formas predominantes de relacionarse con los
vecinos en pro de la sobrevivencia de los pueblos. Posiblemente los primeros
pobladores de esta zona provinieron de migraciones de la sierra o del norte ecuatoriano.

Los primeros pobladores de la región Piura y Tumbes fueron un campamento de


recolectores y cazadores asentados en la quebrada de lo que hoy es Sicches.

Las supersticiones envolvían la vida de los pobladores tallán, se dedicaban a la


agricultura y eran considerados un pueblo pacífico, su dialecto, el Tallán o Sec era
diferente de los demás.

Según el arqueólogo norteamericano Hans Horkheimer "el régimen de los caciques tuvo
su origen en Piura". Eran matriarcados comandados por las capullanas llamadas así por
la falda en forma de capuz que utilizaban.

TALLANES Y VICUS

El pueblo tallanca no pretendió grandes territorios, ni ambicionó conquistas, pero


constituyó una de las etnias más prosperas de nuestra zona costeña, organizada en
curacazgos dispersos que tuvieron dialectos locales propios.

Los tallanes fueron pobladores supersticiosos que temían a todo cuanto no podían
explicar y venerar a quien les ofrecía ayuda. Las creencias se manifestarán
prácticamente en sus ritos, pompas funerarias, creencias del más allá, así como en la
capacidad de mitificar a los personajes que ayudaron a la civilización y desarrollo del
pueblo tallán. Las conchas eran especialmente valoradas porque se creía que eran hijas
del dios del mar y por tanto otorgaban poder a quienes las poseían.

Siguiendo trabajos de hidráulica de los tallanes y vicús, construirán un camino desde


Quito, Piura y Cajamarca hasta el Cuzco, al que hoy llamamos Camino Real.

Luego, cruentas batallas los pueblos de los Guayacundos en la Sierra y los


Huancapampas en ceja de selva, serán conquistados por los Incas. Mitimaes de las
punas de Chancay y Canta fueron traídos por Inca Yupanqui para repoblar Huarmaca
(Huancabamba), y mitimaes de la región Zamora (Ecuador) fueron asentados en
Cumbicus (Frías). Ambos ayudaron a la difusión y asimilación de la cultura y lengua de
los Incas. Aún se encuentran en las ruinas de Aypate en Ayabaca, Caxas y Carimanga
como muestra de la influencia en la sierra piurana.

Pueblos autónomos

El amor a la libertad del pueblo piurano lo heredó de sus antepasados sobre todo de los
tallanes.

El pueblo tallanca no pretendió grandes territorios, ni ambicionó conquistas, pero


constituyó una de las etnias más prosperas de nuestra zona costeña, organizada en
curacazgos dispersos que tuvieron dialectos locales propios.

Mientras la mayor parte de los investigadores suelen ubicar a los tallancas alrededor de
los años 500 después de Cristo, Josefina Ramos de Cox lo sitúa desde 1500 años
después de Cristo.

En algunas zonas se dio un fuerte matriarcado donde dominaron las "capullanas" y


tuvieron el privilegio de escoger varios maridos.

La magia está en la fuerza que "emana" de un individuo, objeto o amuleto y, sobre todo,
de las almas de los difuntos, hechiceros que se ganaban a cualquier pueblo con los ritos
que realizaban, los amuletos, las creencias, las supersticiones, etc.

Cuarenta años antes de la llegada de los españoles, Inca Yupanqui someterá con
violencia los distintos cacicazgos de la zona, especialmente, hace desaparecer algunos
de los pueblos que no quisieron obedecerle, como consecuencia los Incas se establecen
a lo largo de toda la costa piurana.

INDEPENDENCIA

Pizarro venía de Tumbes, era 1532, y deseaba asentarse en un pueblo del norte.
Escogió como el lugar indicado a Tangará, fundada la rimera ciufdad en América del
Sur. Aunque el acta de fundación de San Migfuel de Piura se perdió, se cree por los
estudios de don Enrique del Carmen Ramos que fue fundada el 15 de julio.

Piura es llamada la ciudad errante porque tuvo tres lugares de asentamiento. Después
de Tangará se trasladó a Monte de los Padres, luego a San Francisco de la Buena
Esperanza en Paita, y posteriormente, asentamiento definitivo en el Chilcal, a orillas del
río Piura el 15 de agosto de 1588.

INTERCAMBIO COMERCIAL

El comercio en la colonia se realizaba desde las tinas de jabón, la paña de algodón, el


transporte de mercaderías en piajenos (burros) y mulas, la sal de Sechura y
Cordobanes. Así, diversas rutas de comercio se establecieron entre Piura-Sullana-
Macará o Cuenca-Piura-Paita-Sullana-Piura entre las principales.

Desde esa época Piura fue considerada una zona de transporte de comercio. Aunque,
el trueque se remonta a civilizaciones anteriores. Por ejemplo, los tallanes consideraban
como un elemento mágico e importante para sus rituales las conchas Spondylus, que
se extraían principalmente de las costas ecuatorianas, e intercambiaban con los
pobladores de esas zonas tejidos, que eran muy apreciados. Asimismo, el pueblo Vicús
mantenía una política de "cooperación mutua".

La clase media popular fue adicta a la causa de la independencia desde que


comenzaron a difundirse las ideas de libertad que preconizaba los líberos de los
espíritus liberales y traían los viajeros de Lima.

La chispa de la emancipación brotó de una comunicación de Torre Tagle, presidente de


la Intendencia de Trujillo, pidiendo a los piuranos que se plegaran al movimiento
emancipador iniciado por San Martín, Luis Ugarte, joven emisario, trajo el documento a
la ciudad de Piura.

Piura dio el grito libertario el cuatro de enero de 1821. Los partidarios de la


independencia trabajaron toda la noche, después de la llegada de la comunicación
oficial de Torre Tagle, pidiendo apoyo a la población y colocando cartelones anunciando
una asamblea a las once de la mañana. El coronel español Casariego trató de frustrar
la acción libertaria arengando a los soldados de los cuarteles de "El Carmen" y "El
Cabildo", sin embargo, no pudieron organizar la resistencia.

La concurrencia al convento San Francisco fue masiva, aunque los realistas quisieron
postergar la sesión. La presión popular fue muy fuerte y se dio el grito libertario y se
logró escoger funcionarios públicos.

La junta de Gobierno se reunió el día 5 y decidió por unanimidad jurar la independencia


de Piura. Así, el 6 de enero de 1821, día de los reyes magos, se firmó el acta de
proclamación en el municipio de Piura.

PIURA REPUBLICANA

Desde la independencia hasta 1837, Piura formó parte del departamento de La Libertad
con la denominación de provincia de litoral. El Mariscal Santa Cruz le concedió
autonomía y permitió que nombraran a sus propias autoridades.
Primero era partido principal de la intendencia de Trujillo. Por esta época, los otros dos
partidos de Trujillo ya habían obtenido la independencia. Lambayeque el 27 de
diciembre de 1820 y dos días después Trujillo.

El 30 de marzo de 1861, el Mariscal Ramón Castilla, atendiendo a los "importantes


servicios prestados desde la guerra de la Independencia" eleva a departamento a la
antigua provincia, incluyendo en sus límites a la región de Tumbes.

La diversidad cultural en el Perú

Somos un país diverso y nos cuesta reconocerlo. Somos uno de los países más grandes
del mundo. Ocupamos el19 lugar en extensión entre el conjunto de casi 200 países. Si
preguntamos a jóvenes estudiantes por el lugar que ocupa el Perú por el tamaño de su
territorio, pocos aciertan, no sólo por ignorancia sino por baja autoestima, pocos creerían
que estamos entre los 20 países más grandes del mundo.

Dentro de ese inmenso territorio, poseemos una enorme diversidad geográfica,


biogenética y también cultural. Las dos primeras son ya valoradas positivamente, pero
nos cuesta hacer lo mismo con nuestra variedad de razas, lenguas, religiones,
costumbres, tradiciones. Si por algún desastre cósmico desapareciera la vida en la tierra
y mucho después alguna expedición extraterrestre comenzara a buscar evidencias
sobre la vida en la tierra y excavando en el Perú encontrara documentos de Sendero
Luminoso, al leerlos con ayuda de alguna máquina traductora pensaría que este era un
país tan homogéneo como Islandia o Japón. Porque no existe una sola línea en los
documentos oficiales de Sendero Luminoso que hable sobre las diferencias étnicas,
lingüísticas o culturales en general, que constituyen un problema y una posibilidad en
nuestro país. Considero que esa ceguera ante la diversidad cultural fue una de las
causas de la derrota de Sendero Luminoso, que terminó reprimiendo las costumbres
"atrasadas" de los campesinos quechuas, aymaras o de los asháninkas y otros pueblos
amazónicos a los que supuestamente quería representar.

Pero éste no fue sólo un problema de SL. Muchos de nosotros mismos, si bien
reconocemos la diversidad cultural, étnica y racial porque nos la cruzamos en las calles,
o en nuestra propia casa, o en nuestro propio cuerpo, tenemos dificultades para
aceptarla como algo positivo. Nos es difícil estar cómodos mirándonos al espejo y
aceptando la imagen cultural y racial mente diversa que el espejo nos devuelve. Cuando
la aceptamos, la diversidad aparece casi como un castigo. Por lo menos hasta hace una
generación, era frecuente escuchar esta queja: "¿por qué no nos conquistaron los
ingleses? En ella se traslucía una crítica a los españoles, considerados flojos y abusivos,
pero también la oculta creencia de que los ingleses hubieran exterminado a los indios.
Porque no hay que olvidar que los pueblos quechuas, aymaras y amazónicos,
denominados indios, indígenas o aborígenes, han sido y en cierta medida siguen siendo,
junto a los afroperuanos, la parte negada o vergonzante de nuestra diversidad étnica y
cultural.

No es de extrañar, entonces, que hacia 1900 un diputado por Puno presentara un


proyecto de ley para el exterminio de la raza aborigen. Todavía en la década de 1930,
el filósofo y pedagogo Alejandro O. Deustua, criticaba que se invierta dinero en la
educación indígena, porque: "El Perú debe su desgracia a esa raza indígena, que en su
disolución psíquica no ha podido transmitir al mestizaje las virtudes de las razas en
períodos de progreso...EI indio no es ni puede ser sino una máquina" (Citado en:
Degregori 1979).

Los tiempos han cambiado, mucha agua ha corrido bajo los puentes, los pueblos
indígenas se han liberado de la servidumbre, muchos han migrado a las ciudades, han
ganado el derecho al voto y nadie se atrevería a repetir las palabras de Deustua. Sin
embargo, aún hoy es difícil que aceptemos nuestra diversidad cultural como un activo,
más allá del folklore y del turismo.

¿Por qué esa dificultad para reconocer algo que es tan importante como el nombre y el
apellido? A mi entender, además del ya mencionado paradigma uniformizador que hasta
hace pocas décadas dominaba las concepciones sobre desarrollo y ciudadanía, esta
dificultad tiene que ver con la forma en que se construyó la nación peruana. Según
Benedict Anderson, las naciones modernas son "comunidades imaginadas":

a) Porque, a diferencia de las comunidades aldeanas, por ejemplo, no todos se


conocen personalmente, pero se reconocen como miembros de un mismo
Nosotros, de una misma comunidad.
b) Porque en algún momento fueron imaginadas por alguien, generalmente por
algún núcleo de intelectuales en el sentido amplio de la palabra, núcleo en el
cual los maestros tienen con frecuencia gran importancia. Ese núcleo imagina el
perfil de una nación todavía inexistente o en construcción, tiene un proyecto
nacional.

Habría que añadir que el perfil de esas 'comunidades imaginadas' puede variar con el
transcurso del tiempo, e incluso puede haber diferentes proyectos en competencia
simultáneamente. Veamos cómo se construye la nación peruana a partir de este
concepto de 'comunidad imaginada'.