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se refiere a cómo se siente una persona con su aspecto

físico, y a la vez nos habla de cómo se siente


internamente a nivel emocional.

Esto se debe a que, al estar dejando de ser niños para convertirse en adultos, a los adolescentes
les preocupa mucho más cómo los ven los demás. Y en los adultos se refleja más en su imagen
corporal como se sienten emocionalmente

Hay multitud de factores (como las imágenes que difunden los medios de comunicación de chicas
delgadas y chicos musculosos con abdominales esculpidos) que pueden repercutir sobre la imagen
corporal de una persona.

La autoestima es un conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y


tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de
comportarnos, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácte

1. ¿Qué relación hay entre imagen corporal y autoestima? 2. Elabora un cuadro comparativo
señalando cuatro cualidades o características de personas según los Grados de Autoestima (Coloca
imágenes) 3. Utilizando la escalera de la autoestima, menciona cualidades tuyas; es decir elabora
una idea sobre ti mismo 4. Investiga cual es la importancia de la imagen corporal en los siguientes
trastornos (no olvides definir cada uno de ellos y coloca imágenes): ANOREXIA NERVIOSA –
BULIMIA NERVIOSA – TRASTORNO DIMORFICO CORPORAL – VIGOREXIA O DISMORFIA CORPORAL
“Estoy gordo. Estoy flaco. Me gustaría ser más alto, más bajo, tener el pelo rizado, el pelo liso, la nariz más
pequeña, los músculos más desarrollados, las piernas más largas…”

¿Te resulta familiar alguna de estas afirmaciones? ¿Estás acostumbrado a dejar de valorarte? En tal caso, no
estás solo.

Es por desgracia un problema muy extendido, que en principio no se le da importancia, pero acaba generando
problemas más serios; de hecho, no es un problema “que se estanca”, sino que crece o disminuye, en función
a que le pongamos solución o no.

Los adolescentes, experimentan multitud de cambios. Y, a medida que va cambiando su cuerpo, también lo
hace su autoimagen (la imagen que tienes de ti mismo), así como la imagen “idealizada”, que te viene
“inoculada” por modas sociales. A muchos les cuesta habituarse a esos cambios, y mantenerse firmes sobre
las influencias externas, y eso acaba repercutiendo su autoestima.

Pero este no es un problema solo de la adolescencia. Se observa en adultos, que a medida que decrece la
autoestima y/o crece un estado depresivo, el cuidado de la imagen corporal se deteriora, y en la medida que
se descuida la imagen corporal decrece la autoestima y crece los sentimientos depresivos.

“Estoy gordo. Estoy flaco. Me gustaría ser más alto, más bajo, tener el pelo rizado, el pelo liso, la nariz más
pequeña, los músculos más desarrollados, las piernas más largas…”

¿Te resulta familiar alguna de estas afirmaciones? ¿Estás acostumbrado a dejar de valorarte? En tal caso, no
estás solo.

Es por desgracia un problema muy extendido, que en principio no se le da importancia, pero acaba generando
problemas más serios; de hecho, no es un problema “que se estanca”, sino que crece o disminuye, en función
a que le pongamos solución o no.

Los adolescentes, experimentan multitud de cambios. Y, a medida que va cambiando su cuerpo, también lo
hace su autoimagen (la imagen que tienes de ti mismo), así como la imagen “idealizada”, que te viene
“inoculada” por modas sociales. A muchos les cuesta habituarse a esos cambios, y mantenerse firmes sobre
las influencias externas, y eso acaba repercutiendo su autoestima.

Pero este no es un problema solo de la adolescencia. Se observa en adultos, que a medida que decrece la
autoestima y/o crece un estado depresivo, el cuidado de la imagen corporal se deteriora, y en la medida que
se descuida la imagen corporal decrece la autoestima y crece los sentimientos depresivos.