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Presencia de arsénico en el mineral de cobre de La Granja

Ing. Rogger Incio Sánchez (*)


CIP Nº 81689

El proyecto minero La Granja ha sido ampliamente estudiado por diversas empresas extranjeras y locales,
tanto en su composición mineralógica como en sus diversos aspectos vinculados a su producción y
efectos ambientales.

Cuando la agencia estatal privatizadora, Proinversión, en el año 2005, relanzó el proyecto a concurso
público internacional para entregarlo en concesión, contaba entonces con un valioso bagaje de
información técnica, elaborados por las diversas empresas, públicas y privadas, que de alguna u otra
forma estuvieron vinculadas a este proyecto, entre los cuales, por supuesto, ya se revelaba la
composición mineralógica de los sulfuros de cobre de este yacimiento.

Información existente

Algunos de estos informes fueron entregados por la empresa australiana BHP Billiton, e identificados en
el Data Room del proceso privatizador, como Código GRJ-5: “Composición mineralógica de Sulfuros de
Cobre, La Granja”, por Lakefield Research Chile S.A., Agosto 1995; Código GRJ-58: “Resultados de
Análisis Químico de muestras de mineral”, por CIMM, del 07.05.95 (2 tomos); Código GRJ-60: “Archivo de
pruebas metalúrgicas preliminares”, por CIMM y Geolab y Cia. Ltda. 31.01.95; Código GRJ-63:
“Mineralogical Examination of nine head Cu-Zn Samples from La Granja”, por Lakefield Research, July 9,
2001, entre muchos otros.

El contenido de arsénico en los sulfuros de cobre de La Granja, entonces, ha sido ampliamente conocido,
y difundido, en el ámbito minero, y por ello es que todas las publicaciones especializadas resaltaron, en
su oportunidad, la decisión del gobierno de relanzar este proyecto, y en todos los casos, se hacia mención
a su alto contenido de arsénico, señalándolo incluso como un reto para quien resultara favorecido en el
proceso de concesión, por cuanto debía encontrar un método para procesar, en forma rentable, el mineral
rico en arsénico.

Así, resulta lógico que, durante y después del proceso de concesión del referido proyecto, hubieran
declaraciones públicas, que pueden ser visitadas en diversas páginas web, como las que se indican a
continuación, además de lo identificado por Proinversión:

• PROINVERSION: Al promocionar la concesión del yacimiento minero La Granja, en la Ficha Técnica


del proyecto, octubre del 2005, señalaba que los Estudios de Impacto Ambiental y de Factibilidad,
realizados entre los años 1970 y 2001, confirmaban la “existencia de recursos mineros de baja ley de
cobre, y oro en menor cantidad, además de la presencia de arsénico y zinc”.

• Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía: En declaraciones del Sr. Carlos del Solar,
Presidente de dicha institución, cuando Minera Río Tinto se adjudicó el proyecto, diciembre del 2005,
dijo: La Granja es un yacimiento "difícil por su contenido de arsénico, pero ellos tienen la tecnología
para manejar eso”.

• Minera Río Tinto: En declaraciones del Sr. Tom Albanese, Gerente General de Cobre y
Exploraciones, en abril del 2006, al ser preguntado sobre qué se haría con el alto contenido de
arsénico del proyecto La Granja, dijo: "Lo que estamos buscando son tecnologías de lixiviación que,
básicamente, dejen el arsénico intacto en el lugar",

Por ello resulta preocupante que la empresa concesionaria Río Tinto, al difundir su proyecto de Planta de
Demostración, oculte a la población del Distrito de Reque, Provincia de Chiclayo, la existencia de este
importante elemento tóxico, cuya composición en el mineral sulfurado de cobre, debería revelarse y
explicar cuál sería el tratamiento obligado para los residuos peligrosos finales que lo van a contener.

El arsénico, un problema para el proyecto

Uno de los problemas del proyecto La Granja, y por el cual permaneció por más de 30 años, sin que
ninguna empresa concretara su interés en su explotación, era por su alto costo de producción, derivado,
precisamente, de su elevado contenido de arsénico y su consiguiente efecto ambiental.

Proinversión, aprovechó una coyuntura favorable de precios internacionales para relanzar este proyecto.
Los precios del cobre se incrementaron como consecuencia de la creciente demanda de este metal a
nivel mundial; recordemos que hasta fines del 2001, el precio internacional del cobre, en promedio, era de
US$ 0.75 por libra, y cuando este proyecto se sometió al concurso internacional, en el 2005, el precio ya
estaba en el orden de los US$ 1.8 por libra.
Pero en nuestro país, si bien se considera la oportunidad del aspecto económico favorable para la
realización de un proyecto, al riesgo ambiental no se le considera de la misma manera, pues simplemente
se procede, sin importar las consecuencias, y si puede pasar desapercibido, mejor aún.

El arsénico, un problema para la salud humana

En forma natural, el arsénico se encuentra, por lo general, en la superficie de las rocas combinado con
azufre o metales como el Fierro, el Niquel, Plata, etc., siendo así los principales minerales del arsénico, la
arsenopirita, (FeAsS), y la enargita, (Cu3AsS4).

Cuando los sulfuros de cobre, conteniendo arsenopirita o enargita, se tratan a través de procesos
pirometalúrgicos para obtener el cobre, es decir en procesos de fundición, ocurren graves problemas de
contaminación por vía aérea, a través de las chimeneas de las fundiciones, en la forma de As2O3,
esparciéndose, según el volumen de los gases y la velocidad de los vientos, a lo largo de muchos
kilómetros de la fuente de emisión, depositándose en los suelos, en la vegetación, o en el agua, e
iniciándose de esta manera el ciclo de contaminación a la salud humana.

La situación de exposición al arsénico que la población del norte de Chile soporta desde hace décadas,
producto de la fundición de los minerales de cobre, constituye, para muchos especialistas, un caso único
en el mundo, y prueba de ello es que La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, (EPA), en
un informe que publicó sobre estudios epidemiológicos relacionados con el arsénico, para una zona
minera del norte de Chile, le atribuyó que era el causante del 7% de todos los fallecimientos en personas
mayores de 30 años.

Al arsénico se le asocia con diversos cánceres, principalmente al del pulmón, y para no dudarlo, La
Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, International Agency for Research on Cancer
(IARC) ha clasificado el Arsénico, como un agente cancerígeno comprobado

En nuestro país, los procesos de lixiviación han procesado, principalmente, minerales oxidados de cobre,
mas no los sulfurados, y menos aún, conteniendo arsénico, por lo que no se tienen referentes locales de
su operatividad, eficiencia y supuesta “bondad” ambiental.

Pero de lo que no nos cabe duda, es que en un proceso de lixiviación férrica, alimentado con sulfuros de
cobre, conteniendo determinado porcentaje de arsénico, y probablemente algún otro elemento pesado, el
producto final será el cobre, con alto grado de pureza, más los residuos finales, que en forma de lodos,
contendrán el porcentaje de arsénico que ingresó con el mineral inicial, constituyéndose en residuos
peligrosos y por lo tanto en un riesgo ambiental, sea cual sea su destino final.

Es decir, si la grave contaminación ambiental que generan las fundiciones, se presenta mayormente por
vía aérea, el riesgo de contaminación sigue presentándose con los procesos de lixiviación, vía los
residuos peligrosos, precisamente por el contenido de arsénico.

Conservadoramente, podemos hacer un paralelo con los lodos que se obtienen de las refinerías de cobre,
donde generalmente se trata cobre metálico con contenidos de arsénico. El lodo de las “celdas
liberadoras”, (stripping cells), contiene usualmente de 7 % a 27% de arsénico y de 40% a 60% de cobre,
representando así una fuente potencial de contaminación ambiental.

Adolfo Ríos Pita, investigador peruano, diseñó un proceso para la recuperación del cobre y arsénico del
llamado “lodo de celdas liberadoras”, proporcionando un método químico-metalúrgico para la
recuperación del cobre, como Cobre y como óxido cuproso, y del arsénico como sal insoluble de arseniato
de calcio, sin la generación de subproductos ecológicamente dañinos.

Para una zona exclusivamente agrícola, sin vinculación con una actividad metalúrgica, la presencia de un
elemento tóxico como el arsénico, comprobadamente nocivo para la salud humana, sea cual sea su
magnitud, requiere de mucha atención por parte de los responsables del proyecto y de un estado de
alerta por parte de la población en riesgo.

23.07.2008

(*) Ingeniero Químico.


Ex funcionario de Centromín Perú,
Analista e Investigador de temas minero-energéticos;
Miembro del Foro del Acuerdo Nacional en el Grupo sobre Competitividad del País.