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Nombre: Angie Pillajo Correo: angiepillajoim@hotmail.

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Curso: IX nivel

LOS JARDINES DE CUIDADO INFANTIL: LA CALIDAD ES LO QUE

CUENTA

En América latina surgen procesos de transformación social dentro de paradigmas

complejos, en los cuales se forman intereses y necesidad que confluyen el diario vivir social

de la gente que busca mejorar a través de derechos como la educación. Siendo la menos

relevante la educación inicial, a pesar de los intentos en cambios de políticas y avances

existen procesos y derechos que quedan inhibidos para ciertos actores sociales.

Existen 36 programas de jardines de cuidado infantil en América latina. En la última

década se puede rescatar que el porcentaje de niños que asisten a jardines en zonas urbanas

y rurales tienen diferencias abismales, teniendo como resultado mayor asistencia en las zonas

urbanas. A excepción de Ecuador, la diferencia porcentual es mínima.

¿Quiénes usan los jardines de cuidado infantil? Durante décadas se tuvo la percepción de

que solamente las personas cuyo estatus económico era alto tenían la posibilidad de llevar a

su hija/o a un centro infantil. El paradigma actual en algunas zonas latinoamericanas se rige

en subsidiar la educación inicial en niveles altos. Este hecho ha permitido el ingreso

mayoritario de zonas urbanas y rurales a la educación.

Al hablar de la importancia de la edad de ingreso se consideran de importancia los factores

de desarrollo integral, la salud dentro de la parte física y su desarrollo psicomotor, afectivo,

cognitivo, personal y emocional. Siendo eje transversal el apego como parte fundamental del
desarrollo infantil para la construcción del adulto sano emocionalmente, dando como

resultado una sociedad sana (Andalución, 2011).

El libro menciona que "un vínculo con al menos un adulto permite que los niños aprendan

a regular sus sentimientos" las investigaciones brindan diferencias certeras entre la diferencia

de sentimientos y emociones. Siendo su definición mayor: las emociones son reacciones

momentáneas a estímulos ambientales y un sentimiento es una reacción permanente a un

estímulo propuesto. En este contexto, se comprende que el trabajo infantil radica en el

aprendizaje de reconocimiento y control emocional, mas no sentimental. Investigaciones que

apoyan la crianza positiva ven este paso como parte fundamental de formación y cambio

social (Davidson, 2012).

El mirar al niño desde la necesidad de afecto, no cubre en un 100% su complejidad. Dentro

de la parte económica estatal se considera la edad infantil como una fuerte inversión para el

estado debido a que la Academia norteamericana de pediatría menciona que es necesario un

cuidador para 3 niños de 0-11 meses y un cuidador por cada ocho niños en edades de 4-5

años. Comparado con niños en edad escolar la relación estudiante-docente es el doble. Esto

representa un gasto público mayor en el cual la educación infantil es prioritaria para el

desarrollo de los otros procesos educativos superiores. A pesar de la posibilidad que ofrece

el estado para el ingreso a un jardín de cuidado existe un contrafactual dado por la elección

de los padres de alargar el tiempo con sus hijos o la escasa posibilidad económica de acceso

a un centro de cuidado (Banco Interamericano de Desarrollo, 2015).

Beneficios de familias económicamente estables nacen desde la nutrición y posibilidad de

adquisición a información y mejores oportunidades educativas, lo cual se demuestra con los

indicadores de escolaridad en niños de madres que tienen estudios secundarios o mayores,


dando 20 puntos de diferencia entre los niños que ingresan al centro infantil de madres que

tienen formación primaria o menor. Sin embargo, esto no es determinante para elegir el tipo

de educación. En chile el 72% de familias con estudios altos solicitaron educación pública.

Es imperativo recalcar que a pesar del crecimiento relativo en centros de cuidado la

relación con su calidad no ha sido evaluada a profundidad. El América latina se aplican

modelos de educación infantil comunitarios, de los cuales una o grupo de madres están a

cargo de 30 o más estudiantes. La paga de maestra cubre un subsidio por niño y su sueldo

básico; empero su contratación no es formal con el programa (UNESCO, 1993).

Por otro lado, el modelo institucional brinda mayor seguridad y organización a nivel

estructural de empleados y el cuidado de los niños. Las cuidadoras de este tipo de modelos

para continuar con su ejercicio requieren contar con certificados técnica o profesional en la

primera infancia (Albrecht & Karabenick, 2017).

La calidad educativa dentro de la práctica tiene dos dimensiones a estudiar: estructural y

de proceso. La primera referente a los bienes y recursos con los cuenta la institución

educativa, protocolos de salud, características de docentes y estudiantes (Andalución, 2011).

Por su parte, la calidad por el proceso abarca el currículum, frecuencia, tipos e interacción

de relación maestro- estudiante, entre otros. Para evaluar estos procesos se encuentran

formatos estandarizados que procuran encontrar estándares de calidad; no obstante están

desarrollados para un contexto de contraste en comparación a América Latina (Educación de

Calidad, 2015).

Como conclusión se encuentra la importancia de desarrollar procesos de mejora a través

de la información y la educación sobre la primera infancia, para de esta manera llegar a un


estado de conciencia de su vitalidad para el crecimiento social de un país. Son estas y más

las prioridades que necesita tener un país en vías de desarrollo para comprender que los

intereses politiqueros y personales quedan rezagados ante la importancia de un cambio

estructural desde la primera infancia.

Referencias
Albrecht, J. R., & Karabenick, S. A. (2017). Relevance for Learning and Motivation in Education.
Ther Journal of Experimental Education, 1 -10.
Andalución, F. d. (12 de Enero de 2011). La importancia de la alimentación en los niños de infantil.
Obtenido de Federación de enseñanza de Andalución:
https://www.feandalucia.ccoo.es/docu/p5sd7889.pdf
Banco Interamericano de Desarrollo. (2015). Los jardines de cuidado infantil: la calidad es lo que
cuena. En S. Berlinski, & N. Schady, Los primeros años: el bienestar infantil y el papel de
las políticas públicas (págs. 95-122). Washington, D.C.: BID.
Davidson, R. (12 de Noviembre de 2012). Aprender a gestionar las emociones. (E. Punset,
Entrevistador)
Educación de Calidad. (2015). Educacióndecalidad.ec. Obtenido de educaciondecalidad.ec:
http://educaciondecalidad.ec/ley-educacion-intercultural-menu/reglamento-loei-texto.html
UNESCO. (1993). Boletín: Proyecto Principal de Educación en America Latina y el Caribe.
Santiago de Chile, Chile.