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Evolución del pensamiento económico

Los 'mercantilistas' y 'fisiócratas' fueron


asociados con el aumento del nacionalismo
económico y el capitalismo moderno en
Europa. El mercantilismo fue una doctrina
económica que floreció desde el siglo XVI al
XVIII a través ya sea de los comerciantes o de
los estadistas. Sostuvo que la riqueza de una
nación depende de su acumulación de oro y
plata. Las naciones que no tienen acceso a las
minas podían obtener oro y plata del comercio
sólo mediante la venta de productos en el
extranjero y la restricción de las importaciones
que no sean de oro y plata. La doctrina
llamada de importación de materias primas
baratas para ser utilizadas en productos
manufacturados, que podrían ser exportados,
y la regulación estatal con la que imponer
aranceles proteccionistas sobre bienes
manufactureros extranjeros y prohibir la
fabricación en las colonias.
Los Fisiócratas, fueron un grupo de pensadores del siglo XVIII y escritores franceses, que desarrollaron la idea de
la economía como un flujo circular de la renta y producción. Adam Smith describió su sistema "con todas sus
imperfecciones" como "tal vez la más pura aproximación a la verdad que todavía no se ha publicado" sobre el
tema. Los Fisiócratas creían que sólo la producción agrícola generaba un superávit claro sobre el costo, siendo así
la agricultura era la base de toda riqueza.
Por lo tanto, se oponían a la política mercantilista de promover la fabricación y el comercio a expensas de la
agricultura, incluidos los aranceles de importación. Los Fisiócratas abogaban por sustituir la recaudación de
impuestos administrativamente costosa, con un impuesto único sobre la renta de los propietarios de la tierra.
Variaciones sobre un impuesto semejante a la tierra han sido ocupadas por los economistas posteriores
(incluyendo a Henry George un siglo más tarde) como una fuente relativamente no distorsionante de los ingresos
fiscales. En reacción contra la abundante normativa comercial mercantilista, los fisiócratas abogaron por una
política de laissez-faire, que requería una intervención mínima del gobierno en la economía.
Es en este punto donde nace el Liberalismo de Adam Smith, como teoría económica que con algunas variaciones
ha vivido hasta nuestros días basado en la propiedad privada y el uso de los recursos del Estado para el bienestar
de las persona a través de la redistribución de la renta y los servicios asistenciales, pese a que la forma de
entender estos principios ha llevado a interpretaciones muy diversas pasando por los neoclásicos hasta
el marxismo y el capitalismo (ya sea desde el keynesianismo con mayor intervención estatal en la economía a
través del gasto público o el monetarismo apoyándose en la oferta monetaria como variable para controlar la
economía).
A continuación presentaremos las escuelas económicas más significativas que han llegado hasta nuestros días.
Las escuelas de pensamiento económico describen la variedad de enfoques que a lo largo de la historia de
la teoría económica con los que se ha pretendido explicar el comportamiento de los agentes económicos y la
economía en general.
Mientras que los economistas no siempre se ajustan a escuelas concretas, sobre todo en los tiempos modernos,
es común clasificarlos en base a sus similitudes que suelen
encontrarse muchas veces dentro de su entorno histórico.

Economía Clásica
La escuela económica clásica nace con la publicación por Adam Smith
de "La Riqueza de las Naciones" en 1776, describiendo su publicación
como el nacimiento efectivo de la economía como una disciplina
separada. El libro identifica la tierra, el trabajo y el capital como los
tres factores de producción y de los principales contribuyentes a la
riqueza de una nación.
En opinión de Adam Smith, la estructura económica ideal es un
sistema autorregulado de mercado que satisface de forma automática
las necesidades económicas de la población. Él describió el
mecanismo de mercado como una "mano invisible" que lleva todas las

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personas, en aras de sus propios intereses, para producir el mayor beneficio para la sociedad en su conjunto.
Smith incorporó algunas de las ideas de los fisiócratas, incluyendo el laissez-faire, en sus propias teorías
económicas, pero rechazó la idea de que la agricultura era lo único productivo.
En su famosa analogía de la mano invisible, Smith defendió la idea aparentemente paradójica de que los
mercados competitivos tienden a promover los intereses sociales, aunque paradójicamente sean impulsados por
el interés particular. Este enfoque iniciado por Adam Smith fue llamado la economía política y posteriormente
economía clásica.
Desde la pionera aportación de Adam Smith haciendo hincapié en la producción de ingresos,
otros autores han desarrollado otras facetas dentro de la economía clásica. Así, David Ricardo
se centró en la distribución del ingreso entre los terratenientes, los trabajadores y los
capitalistas.
David Ricardo vio un conflicto inherente entre los terratenientes, por un lado y la mano de obra y
capital por el otro. Consideró que el crecimiento de la población y el capital, al haber una oferta
fija de tierra, hace subir los alquileres y mantenía bajos los salarios y beneficios.
Thomas Robert Malthus utilizado la idea de los rendimientos decrecientes para explicar el bajo
nivel de vida de la época. Según el autor, la población tiende a aumentar geométricamente,
superando la producción de alimentos, que aumenta aritméticamente. La fuerza de una
población en rápido crecimiento en contra de una cantidad limitada de tierra significaba
rendimientos decrecientes de la mano de obra. El resultado, según él, eran bajos salarios, lo que impidió que el
nivel de vida de la mayoría de la población se elevarse por encima del nivel de subsistencia.
Hacia el final de la tradición clásica, John Stuart Mill se apartó de los economistas clásicos anteriores sobre la
inevitabilidad de la distribución de los ingresos producidos por el sistema de mercado. Mill apuntaban a una clara
diferencia entre dos funciones del mercado: la asignación de recursos y la distribución de ingresos. El mercado
puede ser eficiente en la asignación de recursos, pero no en la distribución de ingresos, por lo que es necesario
que la sociedad intervenga (redistribución de rentas).
La teoría del valor fue importante en la teoría clásica. Adam Smith escribió que el precio real de cada cosa es el
esfuerzo y la dificultad de su adquisición como resultado de su escasez. Así, la economía clásica se centró en la
tendencia de los mercados para llegar a un equilibrio a largo plazo.
Ahora bien, profundizaremos un poco más cada uno de los principales exponentes de la escuela clásica:

Adam Smith (1723 – 1790)


Smith dice que en una economía de libre mercado el comportamiento anárquico de los individuos (productores y
consumidores) guiados por su propio egoísmo (los productores buscando el máximo beneficio o lucro, y los
consumidores la máxima satisfacción o utilidad) produce resultados que concuerdan con el interés general de la
colectividad, esto es, conduce a situaciones de máximo bienestar social: «No esperemos obtener nuestra comida
de la benevolencia del carnicero, del cervecero o del panadero —dice Adam Smith—, sino del cuidado que ellos
tienen de su propio interés. No recurramos a su humanidad, sino a su egoísmo, y jamás hablemos de nuestras
necesidades, sino de las ventajas que ellos obtendrán».
Hay tres ideas fundamentales en el mundo económico de Adam Smith que hacen que la sociedad progrese
constantemente hacia la multiplicación de riqueza y de bienes:
1) la fuerza impulsora del interés o egoísmo individual;
2) el mecanismo regulador del mercado, que a través de la ley de la oferta y la demanda (la competencia, en
definitiva) hace el comportamiento anárquico y egoísta de los diferentes individuos, y
3) el principio de la división del trabajo, que lleva a una mecanización creciente del proceso productivo, con el
consiguiente incremento de la productividad del trabajo. Estos tres factores constituyen la causa determinante de
la dinámica oculta que mueve hacia el progreso todo el conjunto social.

David Ricardo (1772 – 1823)


Su entrada a la teoría económica fue por una situación casual. En 1799, con 27 años, mientras pasaba una
temporada en un centro termal, se encontró con una copia de La riqueza de las naciones, de Adam Smith. La
lectura de este libro lo impactó y lo convirtió, como muchos otros en aquel Tiempo, en un convencido seguidor de
Smith.
Su formación económica fue autodidacta y tardía, y se remitió principalmente a la lectura de la obra fundamental
de Smith. A partir de entonces, Ricardo, junto a su actividad comercial, escribió en forma permanente artículos
económicos en la prensa inglesa. Años más tarde, cuando ya estaba retirado de sus actividades profesionales,
sus amigos lo animaron a escribir un libro para formalizar su concepción económica. Fue así como surgió su gran
obra, Principios de economía política y Tributación (1817), un libro relativamente breve, aunque complejo de leer,

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que contiene probablemente la formulación más sistemática y coherente de todo el pensamiento económico
clásico.

Una ventana al Comercio Internacional


En general, este autor fue esencialmente un pensador práctico, ya que ante todo se caracterizó por ser un hombre
de negocios. Su aporte teórico siempre hizo referencia al mundo de su época, el que conocía muy Bien. A
diferencia de A. Smith, en cuyos trabajos se apoyó, Ricardo se ocupó sólo en segunda instancia de averiguar las
causas del Crecimiento Económico del país.
David Ricardo desarrolló su teoría del Comercio Internacional, estableciendo de forma explícita, que a un país le
conviene concentrarse en elaborar aquellas mercancías en las que tiene Ventajas Comparativas.
Con esta teoría argumentó de manera convincente a favor del librecambismo y propició la abolición de las "Corn
Laws" (Leyes de granos) británicas. Estas disposiciones buscaban proteger la agricultura nacional inglesa contra
las Importaciones extranjeras de grano. Según Ricardo, este mecanismo proteccionista contribuía a enriquecer a
los terratenientes -quienes dominaban el Parlamento y la vida política- a costa del bienestar del país.
Toda la teoría de David Ricardo se cimenta en la "ley de los rendimientos decrecientes". Esta ley, establecida por
Malthus, dice que en la medida que se intensifica la mano de obra o el Capital, su rendimiento va siendo cada vez
menor. En este panorama ricardiano, la razón humana sólo podía adoptar una postura pasiva: adaptarse a las
exigencias de esa ley.
De los rendimientos decrecientes se deriva una de las principales y más controvertidas teorías de este autor.
Ricardo planteó lo que para él era una gran paradoja: la consecuencia del crecimiento económico es que se irían
reduciendo los márgenes de Ganancia de las empresas, hasta llegar a ser prácticamente cero. Aquí se produciría
el fin del Crecimiento y se llegaría a un Estado estacionario. Por lo tanto, tarde o temprano, el crecimiento
económico terminaría debido a la Escasez de Recursos Naturales.
La paradoja era que el resultado del Crecimiento Económico a la larga sería el estancamiento. Este planteamiento
tuvo una gran trascendencia para la historia, principalmente porque Karl Marx lo hizo suyo y lo convirtió en un pilar
para demostrar por qué el Capitalismo se terminaría autodestruyendo.
Otra idea novedosa de Ricardo fue su teoría del Valor, que se conoce como la "teoría del valor- Trabajo". El
resultado de su análisis concluyó que los Precios relativos de la gran mayoría de los Bienes se determinan por la
cantidad de Trabajo utilizado en su producción, y no por su Escasez o por la Utilidad que el Bien reporta. Ésta fue
una gran contribución a la economía, y generó discusión por muchos años.

Información aclaratoria:

EL PRINCIPIO DE LA VENTAJA COMPARATIVA Y EL COMERCIO INTERNACIONAL

Un país posee una ventaja absoluta sobre otros países en la producción de un bien cuando puede producir más
cantidad del bien con los mismos recursos que sus vecinos.
Entonces cada país tenderá a especializarse en la producción de ese bien que tiene ventaja absoluta para
aumentar la eficacia de sus recursos e intercambiar el excedente por aquellos bienes que no tiene ventaja alguna.
Ahora bien según el principio de la ventaja comparativa a los países se especializarán en la producción de los
bienes que pueden fabricar a un costo relativamente menor. Por ejemplo si Japón tiene una mayor

LEY DE RENDIMIENTOS DECRECIENTES


Cuanta mayor productividad de la tierra mayor es el valor de la misma.
Cuando la tierra no es fértil el valor sólo alcanza a cubrir los costos mínimos entonces no tienen renta.
Siguiendo con la idea anterior ante un aumento de la población primero se agota la tierra fértil luego se agota la
tierra que no es fértil entonces no queda tierra libre para poder producir la cantidad de alimentos necesarios.
Generando así una escasez de la tierra si aumentando el valor de la misma lo que genera una baja en la
productividad del capitalismo. El capitalismo ajusta sus costos disminuyendo los salarios de los burgueses. Lo que
genera un estancamiento en la economía. Tengamos en cuenta que lo que disminuye es el salario de los obreros
y no el valor de la tierra por lo tanto hay un favorecimiento por el lado de los terratenientes quiénes son los dueños
de la tierra.

LA DISTRIBUCIÓN DE LA RENTA
La renta se distribuye en las tres clases sociales: los trabajadores los capitalistas y los terratenientes.
Para incrementar la renta de una clase social si o si se debe bajar la pro en proporción a las otras clases.
Entonces cuanto mayor es la población y mayor es la expansión económica se necesita cada vez más alimentos si

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a esto lo relacionamos con la ley de rendimientos decrecientes y que la tierra es fija aumentan los costos laborales
y disminuyen el salario de la gente provocando el estancamiento de la economía.

Thomas Malthus (1776-1834)


Corresponde a la escuela clásica. Pesimista. Thomas Robert Malthus fue
el primer economista en proponer una teoría sistemática de la población.
Malthus propone el principio de que las poblaciones humanas crecen
exponencialmente (es decir, se duplican con cada ciclo) mientras que la
producción de alimentos crece a una razón aritmética (es decir, mediante
la adición repetida de un incremento uniforme en cada intervalo de tiempo
uniforme).
Su gran preocupación era el atascamiento general lo que se podría
traducir en la inundación de mercaderías sin posibles compradores. Este
argumento del aumento aritmético de los alimentos con un crecimiento
geométrico simultáneo de la población humana predecía un futuro en el
que las personas no tendrían recursos para sobrevivir. Para evitar tal
catástrofe, Malthus sugirió con ahínco que se implementaran controles en
el crecimiento demográfico.
En caso de no controlar el índice de nacimiento, la población se
multiplicaría tan rápidamente que generaría una escasez de tierra y una
demanda de alimentos entonces lo que decía era que las guerras,
epidemias y plagas serían necesarias para regular la población mundial.
Pese a los avances que hubo en la medicina, que prolongaron la expectativa de vida, la teoría malthusiana quedó
superada por los hechos. Hoy la producción de alimentos, ayudada por la tecnología, crece mucho más rápido que
la población.
Por otro lado Malthus decía que había dos categorías de productos los esenciales que son los alimentos básicos y
que no hay saturación ya que son producidos de acuerdo a lo demandado. Y los no esenciales que son los de alto
valor. Son aquellos productos lujosos y suntuosos que solamente pueden ser adquiridos por los terratenientes y
capitalistas.
Entonces lo que decía era que había que estimular los gastos de estas dos clases sociales para mantener la
fuerza de los productos no esenciales como posible solución proponía mantener los ingresos de los terratenientes
y capitalistas para evitar el estancamiento general.

John Stuart Mill (1806 – 1873)


También de origen clásico decía que había dos leyes en la ciencia
económica. Las leyes de la producción que eran inmutables sea
fijadas por la naturaleza y la tecnología; y las leyes de la
distribución que son controladas por las personas entonces
podían ser alteradas.
A diferencia de Malthus, Mill creía que la clase trabajadora podía
cambiar a través de la educación y que no siempre debía estar
subordinada al capitalismo.
Fue un filósofo, economista y político escocés defensor del
utilitarismo enfocado en la calidad, la libertad, la igualdad de
género y la búsqueda de la felicidad para la mayoría de las
personas.
En 1848 se publicó su obra principal en el campo de la economía
política Principles of Political Economy (Principios de economía
política), en los que cabe distinguir tres partes diferenciadas. En la primera etapa, Mill realizó un completo análisis
del proceso de formación de los salarios que entendió determinado por la interacción entre la oferta de trabajo y
de la demanda del mismo en forma de fondo de salarios. Valoró el beneficio como renta del capital y lo hizo
dependiente del nivel general de precios. En su teoría del intercambio introdujo la utilidad como factor
determinante del valor de cambio de un bien, a la par con su coste de producción. En la segunda parte del libro,
Mill trabajó sobre cuestiones de estática y dinámica y expuso su idea de una evolución hacia el estancamiento de
la totalidad del sistema capitalista a causa de una tendencia irreversible a la reducción de los beneficios, concepto
que sería recuperado por Karl Marx. Finalmente, en la tercera parte es donde más profundamente se refleja su
talante reformista y trata de las medidas necesarias para favorecer una más justa distribución de la renta, entre las
que Mill propuso la limitación de la herencia, la cooperación obrera e interterritorial y la promoción de la pequeña
propiedad campesina.

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Economía Marxista
Se deriva de la obra de Karl Marx. El primer volumen de la obra principal de Marx,
El Capital, fue publicado en alemán en 1867. En él, Marx se centró en la teoría
del valor-trabajo o lo que él consideraba, explotación del trabajo por el capital.
La teoría del valor-trabajo consideró que el valor de una cosa estaba decidido por
el trabajo necesario para su producción. Esto contrasta con la comprensión
moderna de que el valor de una cosa está determinado por lo que uno está
dispuesto a pagar por ella.
Así, las ideas de Karl Marx, como precursoras de la escuela marxista desarrollan
una concepción del mundo económico y sociopolítico y socioeconómico basado
en una interpretación materialista de la evolución, una visión dialéctica del cambio
social, y un análisis de las relaciones entre clases sociales y su aplicación en el
análisis y crítica del capitalismo. Sus ideas introducidas junto con las de Friedrich
Engels a mediados y finales del siglo 19 han influido en múltiples ideologías
políticas y movimientos sociales a lo largo de la historia. La escuela económica
marxista abarca una teoría económica, una teoría sociológica, un método
filosófico y una visión revolucionaria de cambio social.
La obra principal de Marx sobre política económica fue Capital: A Critique of Political Economy (más conocido por
su título alemán Das Kapital), una obra en tres volúmenes, de los cuales sólo se publicó el primer volumen en vida
(los otros fueron publicados por Friedrich Engels a partir de las notas de Marx). Una de las obras de juventud de
Marx, Critique of Political Economy, se incorporó en su mayoría en Capital: A Critique of Political Economy.
Marx desarrollo una teoría del valor-trabajo, que sostiene que el valor de una mercancía es el tiempo de trabajo
empleado en ella. En este modelo, los capitalistas no pagan a los trabajadores el valor total de las mercancías que
producen, sino que compensar al trabajador por sólo una fracción de un día completo de trabajo - el resto, el
excedente de mano de obra, se lo embolsa el capitalista. Marx teorizó que la diferencia entre el valor de lo que un
trabajador produce y su salario es una forma de trabajo no remunerado, conocido como plusvalía que se queda el
capitalista. Considera así más justo repartir el rendimiento del trabajo entre todos los trabajadores en función de su
esfuerzo y dedicación.
Por otra parte, Marx argumenta que los mercados tienden a oscurecer las relaciones sociales y los procesos de
producción. Así afirmaba que la gente es muy consciente de las materias primas, y por lo general no pensamos en
las relaciones y el trabajo que ellos representan.

El análisis Socioeconómico
Karl Marx se dedicó a analizar el capitalismo, la forma de producción de su época. Para Marx, el capitalismo se
sustenta en la existencia de dos clases cuyos intereses son contradictorios: una es dueña de los medios de
producción, los burgueses; y la otra clase es dueña únicamente de su fuerza de Trabajo, los proletarios.
Burgueses y proletarios están enfrentados en lo que el autor define como "lucha de clases"; es decir, dos grupos
antagónicos con intereses contrapuestos.
Este conflicto no era algo nuevo. Según Marx, siempre había existido a través de la historia en las sociedades de
clases. Antiguamente, se enfrentaron esclavos con hombres libres, luego siervos con señores. Por lo tanto, la
pugna que se daba en el Capitalismo era la reproducción de relaciones económicas basadas en la explotación.
Otro factor importante en la obra de Marx es la división del Trabajo. A medida que la división del Trabajo se va
consolidando -algo que se veía con fuerza en la época- éste se hace cada vez más fragmentado, lo que genera
conflictos de intereses que se agravan a causa de la institución de la Propiedad privada. Cada trabajador se
convierte, según Marx, en un especialista en cierta materia determinada y no sabe hacer nada más. Si una
máquina reemplaza esa tarea, el obrero pasaría a ser una "Mercancía de desecho".

El fin del capitalismo


Marx consideró al capitalismo no como un orden social inmutable, sino como un eslabón de una cadena. A su
juicio, este sistema tenía contradicciones inherentes que generarían su propio fin. ¿Por qué el capitalismo
necesariamente se iba a acabar? Marx estableció básicamente cinco razones o leyes.
En primer lugar, lo que ocurría en el capitalismo era que la tasa de Beneficio de las empresas iba bajando cada
vez más. Marx tomó este argumento de los economistas clásicos (especialmente de David Ricardo) y adquirió un
rol clave en su análisis.
En segundo lugar, la tasa decreciente de Ganancia permitía competir sólo a los más eficientes, por lo que las
pequeñas empresas no tenían posibilidad alguna de hacerlo. Así, su propietario o comerciante debía abandonar el
negocio porque no era rentable y debía incorporarse como proletario a la gran fábrica. Es decir, la Propiedad se
iría concentrando cada vez más en menos manos.

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En tercer lugar, la sustitución de trabajadores por maquinaria haría que el Desempleo se incrementara, generando
lo que Marx llama un creciente ejército industrial de desempleados. De este modo, aumentaría progresivamente la
miseria de la gente, ya que por una parte habría más desempleados y, por otra, los que estuvieran empleados
serían cada vez más explotados para compensar la baja de los beneficios de los empresarios.
Finalmente, y Producto de todo lo ya señalado, Marx predijo que las crisis y depresiones serían cada vez mayores
y que afectarían cada vez a más personas.
La consecuencia lógica de estas leyes para Marx era la revolución del proletariado. En algún momento, la gran
masa se iba a levantar, generando una revolución de la cual surgiría una nueva Sociedad: la Sociedad comunista,
donde no existirían relaciones de explotación en lo económico, ni relaciones de dominación en lo político e
ideológico.

Información aclaratoria:

TEORÍA DEL VALOR -TRABAJO PLUSVALÍA


Teoría del valor trabajo: postula que el valor de los bienes se deriva íntegramente de la cantidad de trabajo
necesario para producirlos.
Valor de uso: es la utilidad de la mercancía.
Valor de cambio: es el precio de la mercancía: el tiempo trabajado la capacidad del trabajador la maquinaria y las
materias primas.
Marx diferenciaba la fuerza de trabajo que decía que es la capacidad del hombre para realizar ese trabajo y por
otro lado estaba el tiempo del trabajo que es la duración propiamente dicha de ser trabajo.
Entonces lo que decía era que el empresario pagaba por la fuerza del trabajo, Y que existe una diferencia entre el
salario que el trabajador recibe y el valor del producto que ese trabajador produce. Esto es lo que se llama
plusvalía.

Economía Neoclásica
La economía neoclásica sistematizó la oferta y la
demanda como determinantes de la participación
de precio y cantidad en el equilibrio del mercado,
que afectan tanto a la asignación de la producción
y la distribución de ingresos. Se prescindió de la
teoría del valor-trabajo de la economía marxista en
favor de una teoría de la utilidad marginal del valor
de la demanda y una teoría general de los costes
de oferta.
En microeconomía, la teoría neoclásica interpreta que los incentivos y los costos juegan un papel dominante en
la toma de decisiones. Un ejemplo inmediato de esto es la teoría de la demanda de los consumidores
individuales, que aísla cómo los precios y los ingresos afectan la cantidad demandada. En la macroeconomía se
refleja una síntesis neoclásica duradera con la macroeconomía keynesiana.

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Alfred Marshall (1842-1924)
Verdadero fundador de la escuela neoclásica de economía, que combina el
estudio de la distribución de la riqueza de la escuela clásica con el marginalismo
de la escuela austriaca y la escuela de Lausana.

distintos tipos de excedentes, como el excedente del consumidor o del productor.


La determinación de los precios de mercado se convirtió en el problema
fundamental de la economía neoclásica. Para Marshall, el análisis del
funcionamiento del sistema de mercado que empezaba con el estudio del
comportamiento de los productores y de los consumidores, pues era la clave para
analizar la determinación de los precios. En la formulación de Marshall el concepto
de demanda como una tabla de relación precio cantidad era crucial para su
solución. Según ella, el consumidor racional estaría dispuesto pagar menos por la
última unidad de un bien que por las anteriores y sería necesaria una reducción en
el precio para inducirle a comprar más.
El elemento básico de la escuela neoclásica consiste en entender como entra las preferencias de los
consumidores a formar parte de la demanda de bienes. Demanda y oferta era lo necesario para Marshall para
explicar el precio del mercado al igual que con los factores el precio también se determina por la intersección de
la demanda.
En cuanto a la producción que los empresarios buscaban racionalmente el máximo beneficio y minimizar los
costos. Marshall creía que las ventas de cada empresa están limitadas al mercado particular lenta mente adquirido
y, aunque la producción puede aumentarse muy rápidamente, no ocurriría lo mismo con las ventas. Además, la
expansión de la empresa más allá de sus límites naturales la expondría también a la competencia de sus rivales.
Por eso Marshall opinaba que era improbable que la economía presentara serio desafío al mantenimiento del
orden competitivo.

Economía Keynesiana
John Maynard Keynes (1883-1946)
La economía keynesiana (keynesianismo) o teoría keynesiana se deriva de John Maynard Keynes, en particular,
su libro "La Teoría General del Empleo, Interés y Dinero" (1936), que marcó el comienzo de
la macroeconomía contemporánea como un campo distinto. El libro se centró en los factores determinantes de la
renta nacional en el corto plazo cuando los precios son relativamente inflexibles.

La "teoría general"
El principal problema que enfrentaba el mundo de los años 30 era el enorme desempleo. Frente a esto, la tradición
de la economía clásica planteaba que, por tratarse de una cuestión puntual, el desequilibrio momentáneo se
ajustaría automáticamente por medio de una baja en los salarios.
Keynes, sin embargo, discrepaba por completo: la
economía se podía encontrar en equilibrio, pero
con un alto nivel de desempleo. Para él, la
desocupación existente en Inglaterra, lejos de ser
puntual, era estructural. Frente a esto, la autoridad
debía hacer un enérgico uso de la Política Fiscal
(Impuestos y Gastos gubernamentales) para
"desatascar" la economía. En el fondo, lo que
proponía era que el Estado complementara el
mecanismo de mercado del sector privado, que no
conseguía resolver por sí mismo el problema de la
ocupación.
El planteamiento general que hizo Keynes en
materia económica es que se debía incrementar el
gasto público en los períodos de recesión -
haciendo que el Estado incurriera en un déficit-
para generar demanda adicional que estimulara la
inversión y disminuyera el desempleo. De esta forma, Keynes confiaba en que el gobierno podía moderar y hasta
eliminar los ciclos económicos interviniendo en la economía.

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La importancia de la Teoría General de la ocupación, el interés y el dinero fue tal que, para muchos, funda la
macroeconomía, una de las ramas de la teoría económica moderna, dedicada a explorar las relaciones entre los
grandes agregados de la renta nacional.
Otro aspecto fundamental en la economía keynesiana es el papel que juegan las expectativas sobre el ciclo
económico. El autor consideraba que éstas -las cuales dependen exclusivamente de factores psicológicos- tienen
efectos importantísimos sobre la inversión y, por tanto, sobre la economía en general. Sin embargo, las decisiones
de ahorro las toman los individuos en función de sus ingresos, mientras que las decisiones de inversión las toman
los empresarios en función de sus expectativas. De este modo, no hay ninguna razón para que el ahorro y la
inversión coincidan, como lo había señalado la mayor parte de los economistas clásicos.
Así, cuando las expectativas de los empresarios son favorables, éstos están más dispuestos a realizar proyectos
de inversión, lo que provoca una fase expansiva y un gran crecimiento a la economía. Por el contrario, cuando las
expectativas son desfavorables, la contracción de la demanda puede provocar una depresión. Y es precisamente
ante esto que el Estado puede impedir la caída de la demanda aumentando sus propios gastos.
En cualquier caso, lo que Keynes quiso transmitir es que el futuro era desconocido y "desconocible" -en el sentido
de que no puede inferirse racionalmente-, debido a que está fuertemente marcado por variables psicológicas. Al
hacer esta observación puso una enorme interrogante a la capacidad de realizar pronósticos útiles en la
economía.
El prestigio alcanzado por John Maynard Keynes fue tal que el rey Jorge VI le nombró barón en 1942, ingresando
en la Cámara de los Lores. Durante su vida, Keynes había ocupado altos cargos en la administración británica,
como el de consejero financiero de la Corona y gobernador del Banco de Inglaterra. Al final de su vida también
colaboró con el plan británico de la Conferencia de Bretton Woods, en 1943, cuyo objetivo era evitar desórdenes
monetarios como los sucedidos antes de la Segunda Guerra Mundial. Para ello se propuso la creación de un
Banco internacional que regulara la Oferta Monetaria, lo que dio origen al Fondo Monetario Internacional. Keynes
murió tres años después, en 1946, en Sussex.
Si bien se podría decir que la revolución keynesiana no consistió en construir un nuevo edificio teórico, sino que
más bien se limitó a ordenar el sistema económico heredado, es incuestionable que Keynes removió tanto la
política como el análisis económico. Con el paso de los años sus ideas fueron penetrando en el mundo académico
y en las políticas económicas de los países del mundo occidental. Muchos vieron con entusiasmo una política
capaz de darle un segundo aire al sistema capitalista después de la crisis, e incluso los socialdemócratas miraron
con interés una doctrina que propiciaba la intervención del Estado en la economía. Sólo los más liberales se
opusieron con fuerza a sus ideas intervencionistas.

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Economía Monetarista
La economía monetarista o escuela
económica monetarista (monetarismo)
toma el nombre también de Escuela de
Chicago porque es en la Chicago School of
Economics donde desarrollan sus ideas los
autores fundamentales de esta corriente de
pensamiento económico.
La Escuela de Chicago de la economía es
conocida por su defensa del libre mercado
y las ideas monetaristas. De acuerdo con
Milton Friedman y el resto de monetaristas,
las economías de mercado son
inherentemente estables por sí mismas y
las depresiones únicamente son resultado
de la intervención del gobierno. Friedman,
por ejemplo, argumentó que la Gran
Depresión fue el resultado de una
contracción de la oferta monetaria,
controlada por la Reserva Federal, y no por
la falta de inversión como la economía
keynesiana había afirmado. Ben Bernanke,
Presidente de la Reserva Federal, es uno de los economistas que hoy en día, aceptan el análisis de Friedman
respecto de las causas de la Gran Depresión.

Milton Friedman (1912-2006)


Milton Friedman sostuvo efectivamente muchos de los principios básicos
enunciados por Adam Smith y los economistas clásicos. Un ejemplo de
ello es su artículo en la edición de septiembre de 1970 de The New York
Times Magazine, donde afirmaba que la responsabilidad social de las
empresas debe ser "para utilizar sus recursos y participar en actividades
diseñadas para incrementar sus beneficios... (a través) la competencia
abierta y libre, sin engaño o fraude".
Friedman criticó el gran tamaño adquirido por el sector público en los
países occidentales, denunciando la distorsión que la intervención
estatal introduce en el funcionamiento de los mercados. Propuso
desmontar el Estado de bienestar y dejar que actúen libremente las
leyes de la oferta y la demanda, volviendo a la pureza original del
sistema que definiera Adam Smith. Recuperando viejas ideas, actualizó
la teoría cuantitativa de la moneda, denunciando los efectos
inflacionistas de las políticas expansivas keynesianas. Sin embargo,
defendió al mismo tiempo medidas de protección contra la pobreza, como un impuesto sobre la renta con tramos
negativos para los ciudadanos de menores ingresos.
La principal novedad que aportó la llamada Escuela de Chicago radicó en la importancia que daba a la influencia
de la masa monetaria en el crecimiento económico. Considerando la economía como una ciencia empírica, Milton
Friedman y Anna Schwartz, en su libro Historia monetaria de los Estados Unidos, trataron de demostrar que la
rápida expansión de la masa monetaria es la causa de la inflación, mientras que una brusca retención es la causa
principal de las crisis más profundas. A partir de esta aportación se concluía que el papel del Estado en la
economía debe limitarse al control de la masa monetaria en circulación.

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