Anda di halaman 1dari 15

UNIVERSIDAD NACIONAL DE UCAYALI

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD


ESCUELA PROFESIONAL DE ENFERMERIA

 Asignatura : Salud Pública.

 Tema : Participación comunitaria en salud:

Organizaciones de base, clubes de madres,

Comedores populares, vaso de leche.

Organización y funciones.

 Docente : Dra. Yolanda Santos Villegas.

 integrantes : Bustamante Machoa Dalma Roxana


Cárdenas Ruiz Leslie Johana
Chuquinbalqui Rivas Camila Fiorella

 Ciclo :V

PUCALLPA-PERÚ

2019
I. INTRODUCCIÓN
La participación comunitaria es definida como el proceso social en virtud del
cual grupos específicos, que comparten alguna necesidad, problema o
interés y viven en una misma comunidad, tratan activamente de identificar
dichos problemas, necesidades o intereses buscando mecanismos y tomando
decisiones para atenderlos. Una vez definidos y aclarados los términos, es de
la comunidad y de la participación comunitaria en el ámbito de la salud de lo
que vamos a tratar.
Es preciso recordar que las primeras preocupaciones por la participación
comunitaria surgieron de la disciplina del Trabajo Social, en los años 20 del
siglo pasado en Estados Unidos. Por entonces la acción se denominaba
“Organización de la Comunidad”.
OBJETIVOS GENERALES:

 Dar a conocer que la participación comunitaria en salud y las


organizaciones populares constituyen un gran soporte de alivio para la
pobreza, beneficiando a las poblaciones con menos recursos.
 Reconocer que el potencial de la participación de las personas en aquellos
elementos que determinan su estado de salud y su desarrollo,
participando en ellos desde la planificación hasta la implementación.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
 Difundir mecanismos con los cuales ha sido posible alcanzar la
participación de la comunidad en la gestión de los servicios de salud,
promoviendo la participación de la población.
 Incentivar la participación como elemento clave en las acciones de
cuidado de la salud en entornos adecuados.
 Promover la interacción con los agentes comunitarios, entendiendo la
importancia de su apoyo.
 Difundir las competencias de los agentes comunitarios de salud.
II. CONCEPTO
La Organización de Naciones Unidas (ONU) en 1981 definió la Participación
Comunitaria como “la creación de oportunidades accesibles a todos los
miembros de una comunidad y a toda la sociedad, para contribuir
activamente e influenciar el proceso de desarrollo y compartir
equitativamente los frutos de este desarrollo”. En el ámbito de la salud el
concepto de participación comunitaria se desarrolló a partir de los años
setenta, con la estrategia de “Salud para todos” elaborada por la
Organización Mundial de la Salud (OMS), con la que se pretendía reducir las
desigualdades, mejorar la salud y la calidad de vida de las poblaciones, para
hacer frente así a la crisis económica y del sistema sanitario tradicional.
Esta estrategia se basaba en: a) la orientación hacia la promoción de la salud,
b) el desarrollo de la atención primaria y c) la participación comunitaria.
En el nuevo planteamiento influyeron tres cuestiones:
1. Nueva consideración sobre lo que es la salud. Se promueve una concepción
multifactorial de los problemas de salud, en el que inciden con fuerza los
estilos de vida y sus condiciones, así como la dinámica de la organización
social.
2. Nueva concepción sobre los protagonistas. Los pacientes se consideran
ahora protagonistas y sin su participación no se pueden resolver los
problemas, prevenir las enfermedades y mejorar su salud.
3. Nuevos métodos de trabajo. Los nuevos conocimientos sugieren nuevos
métodos de trabajo en los que el enfoque integral y comunitario se considera
como una herramienta para los profesionales.
Navarro V. (en Martín- García) 13 considera que con este nuevo
planteamiento en el ámbito de la salud, se pretendían disminuir las
desigualdades, pues a pesar del incremento exponencial del gasto sanitario
y de que la salud de la población había mejorado globalmente, los
indicadores de salud reflejaban estancamiento de la esperanza de vida,
Aumento de la carga de enfermedad y mortalidad evitable y la aparición de
nuevas epidemias y enfermedades. El análisis pormenorizado de la salud
teniendo en cuenta los determinantes sociales y culturales, daba un saldo
positivo a favor de los grupos con mayor nivel económico y educativo.
Los expertos de la OMS consideraron que el modelo centrado en la
enfermedad y hospital céntrico no era capaz de intervenir eficazmente en los
determinantes de salud que vienen dados por el envejecimiento de la
población, la degradación del medio ambiente, los cambios en el estilo de
vida o el incremento de la pobreza y la exclusión social.
Está claro que la intervención en las causas sociales de la desigualdad no
corresponde al sistema sanitario, pero este si puede identificar esas
desigualdades así como los problemas de salud, establecer prioridades y
motivar a la comunidad para que se movilice en la exigencia de soluciones
mediante actuaciones gubernamentales. Para ello se necesitan actuaciones
integrales e integradas, de naturaleza política, económica, sanitaria,
educativa y medioambiental, además del compromiso y colaboración de la
comunidad y los grupos afectados.
La OMS define entonces la Promoción de la Salud como el proceso que
proporciona a las poblaciones los medios necesarios para ejercer un mayor
control sobre su propia salud y así poder mejorarla. La Participación
Comunitaria como el proceso por el que los individuos y las familias asumen
la responsabilidad de su salud y bienestar particular o colectivo, contribuyen
a su desarrollo económico y comunitario, conocen mejor sus problemas y
necesidades de salud y pueden ser agentes activos de su desarrollo social y
sanitario. Y define la Atención Primaria como el espacio adecuado para el
desarrollo de la promoción de la salud y la participación comunitaria dentro
de una concepción integral de esta.
Así Carrobles en 1985 (en Barriga Martin) propuso un nuevo concepto de
Salud, en él plantea la necesidad de un cambio hacia un modelo activo de
intervención, que pretende salir a la comunidad y trabajar con y sobre ella,
no solo en ella, con el objetivo de fomentar, promover y optimizar estilos de
vida sanos, utilizando los recursos comunitarios e individuales. Considera que
la Comunidad debe ser el principal agente y motor del cambio.
La Carta de Liubliana de 1996 sobre la Reforma de los sistemas de salud,
suscrita por la OMS, subraya la necesidad de unos sistemas de salud que
“pongan su atención sobre las personas y permitan que la voz, las
preferencias y la libre elección de los ciudadanos tengan influencia sobre
cómo están diseñados y cómo funcionan los servicios de salud”.
La propuesta de la Atención Primaria en Salud fue totalmente innovadora,
consideraba que las prácticas sanitarias tenían que ser aceptadas por la
comunidad en que se aplicaban, por tanto debían hacerse con la
participación de la comunidad y lograr la autogestión de la misma en materia
de salud.
Por tanto se considera que la Participación Comunitaria en salud debe:
1.Asumir la definición emitida por la OMS.
2. Referirse siempre a la participación colectiva (comunitaria), no a una
participación individual (ciudadana) que es ejercida por los pacientes
haciendo valer su derecho a la queja, la reclamación, la expresión de su
satisfacción o la libertad de elección entre otras fórmulas.
3. Canalizarse después del diagnóstico comunitario profesional (tarea que
desempeña el Trabajador Social Sanitario) y el autodiagnóstico de la propia
comunidad.
4. Las formas de participación no se pueden trasladar de unas zonas a otras,
cada comunidad es diferente.
5. No todas las estrategias de participación son válidas, es necesario definir
los objetivos que se quieren conseguir con ellas y qué papel van a tener los
ciudadanos, consultores o planificadores de los procesos.
ORGANIZACIONES DE BASE
Las políticas sociales son el eje central de las medidas gubernamentales en la
lucha contra la pobreza, teniendo como fin la preservación y elevación del
bienestar social. Por tanto, los programas sociales señalan los lineamientos
orientados a mejorar el acceso de la población en situación de pobreza
y pobreza extrema, a los servicios básicos y la satisfacción de necesidades
elementales.
En nuestro país, existe una diversidad de programas sociales de iniciativa
pública que se encuentran canalizados a través de las Organizaciones
Sociales de Base, que son aquellas que tienen el rol de brindar servicio
alimentario a la población de menores recursos. Entre dichas organizaciones,
se encuentran los Comedores Populares, Comités del Programa de Vaso de
Leche, Clubes de Madres, entre otros.

Durante los años 2007 y 2013, se aprecia un incremento en el número de


organizaciones de Comedores Populares en 3,9% (664), mientras que los
Comités del Programa de Vaso de Leche se redujeron en 2,6% (1 mil 728) y
los Club de Madres en 29,6% (4 mil 480).
A) Clubes de Madres

Los Clubes de Madres son agrupaciones sociales que tienen como objetivo
realizar actividades productivas y servicios, como talleres ocupacionales,
preparación de desayunos, almuerzos y paseos, entre otros.
En el año 2013, los municipios registraron 10 mil 635 Clubes de Madres, los
cuales beneficiaron a 516 mil 109 personas.
Según ámbito geográfico, existe una gran presencia de este programa en la
Sierra Sur, donde funcionan 2 mil 398 organizaciones, las cuales beneficiaron
a 96 mil 682 personas. Por otro lado, en Lima Metropolitana se han
registrado 1 mil 866 organizaciones con 147 mil 907 beneficiarios. Además,
la Selva concentra a 1 mil 774 organizaciones que beneficiaron a
60 mil 966 personas. Asimismo, cabe señalar que los mayores porcentajes
de beneficiarios de este programa se presentan en Lima Metropolitana
(28,7%), Sierra Sur (18,7%) y Costa Norte (14,8%).
B) Comedores populares
Los Comedores Populares están integrados en su mayoría por amas de casa,
cuya actividad principal es la preparación de alimentos. Estos tienen como
objetivo principal proveer de una alimentación saludable, principalmente a
la población de escasos recursos económicos, mediante la entrega diaria de
raciones alimenticias balanceadas a bajo costo. En el año 2013, las
municipalidades registraron un total de 17 mil 557 Comedores Populares, los
cuales beneficiaron a 939 mil 945 personas. A nivel de ámbito geográfico,
Sierra Centro concentra el mayor porcentaje de Comedores Populares con el

19,9%, seguido por Lima Metropolitana con 19,5%, la Costa Norte con 17,3%
y la Sierra Sur con 14,0%.
Asimismo, cabe señalar que el mayor porcentaje de beneficiarios de estas
organizaciones se encuentran principalmente en Lima Metropolitana
(29,7%), en la Costa Norte (17,4%), la Sierra Centro (16,5%) y la Sierra Sur
(11,5%).
C) Programa del Vaso de Leche

El Programa del Vaso de Leche se constituye como uno de los principales


programas de apoyo social alimentario que implementa el Estado.
Este programa es ejecutado por las municipalidades y está presente en todos
los distritos del país. Se realiza mediante la entrega de una ración diaria de
alimentos sin costo alguno a los sectores de la población más vulnerables.
Tiene como objetivo principal elevar el nivel nutricional de la población
beneficiaria, comprendida por niñas y niños menores de 6 años de edad,
madres gestantes y madres en periodo de lactancia; también el programa
se extiende a niñas y niños de 7 y 13 años de edad, adultos mayores, personas
con discapacidad, enfermos de tuberculosis entre otros casos sociales,
siempre que se cumpla con la atención prioritaria a la población mencionada
en el primer grupo.

Comité del Programa del Vaso de Leche:


De acuerdo con las disposiciones de la Ley N° 27470 “Normas
Complementarias para la ejecución del Programa del Vaso de Leche”,
establece que el Comité de Administración del Programa del Vaso de Leche
es el responsable de la selección de proveedores de acuerdo a los criterios
establecidos. Además, indica que este último en coordinación con las
municipalidades realizan las encuestas para determinar a la población
objetivo del programa.

En el año 2013, se registraron 65 mil 295 Comités del Programa de Vaso de


Leche en el país.

Cabe destacar que existen 15 mil 495 Comités del Programa de Vaso de Leche
en el departamento de Lima; 4 mil 734 en Cajamarca, 4 mil 284 en Piura y 3
mil 905 en Puno. Comparando con el año 2007, se presentó una
ligera disminución (2,6%) en el número de comités del Programa de Vaso de
Leche, debido principalmente a las variaciones en los departamentos de
Tacna, Moquegua, Tumbes y Arequipa, cuyas disminuciones estuvieron
alrededor del 15,0%.
Beneficiarios del Programa del Vaso de Leche

A nivel nacional, la mayor proporción (63,9%) de los beneficiarios del


Programa de Vaso de Leche son niños entre 0 y 6 años de edad, el 17,0%
niños de 7 a 13 años de edad, el 8,9% adulto mayor, el 4,8% madres en
periodo de lactancia, el 3,1% madres gestantes, el 2,0% personas con
discapacidad y otros casos sociales y el 0,3% personas afectadas
con tuberculosis.

Según departamento, el mayor número de beneficiarios


se encuentra en Lima (821 mil 261). El resto se distribuye en los
departamentos de Cajamarca (178 mil 586), Loreto (148 mil 144), Piura (143
mil 461) y Puno (132 mil 714), entre otros.
III. CONCLUSIONES
La participación comunitaria en salud en imprescindible para conseguir
mejoras en la salud de aquellas personas vinculadas en ese proceso.
Se hace necesario el conocimiento de los aspectos fundamentales que están
vinculados con la participación comunitaria para permitir que esta sea
efectiva y cumpla sus objetivos.
Estudiar y concientizar la salud como estado de bienestar físico, mental y
social nos permite comprender los elementos que en ella intervienen, el
papel que la comunidad puede desempeñar en esta y dar explicaciones al
fenómeno de la participación comunitaria.
También es importante conocer las estrategias fundamentales del sector
salud, su posición frente a la participación y relación de esta con diferentes
concepciones de Salud Pública para explicar el proceso de participación
comunitaria y el desarrollo de la salud.
IV. RECOMENDACIONES
 Participar activamente en la comunidad.
 Conocer los problemas de salud de nuestra comunidad.
 Ser líderes de la comunidad motivando, inspirando confianza y siendo
responsables con nuestras funciones.
 Brindar nuestro trabajo voluntariamente de manera incondicional sin
retribución económica.
 Brindar educación sanitaria a la comunidad,
 Difundir actividades que beneficien a la comunidad y que integre el
trabajo de todos.
V. BIBLIOGRAFÍA
• Agudelo, C.; Carlos, A., (1987). “Características de la participación
comunitaria de programas urbanos de atención primaria”. Bol. Oficina Saint
Penan 103 (1): 43-52, Julio. Bogotá.

• Aguilar Ibáñez, Mª José, (2006). “Participación comunitaria en salud:


balance crítico sobre los consejos de salud y otras experiencias participativas
en atención primaria”. Revista Comunidad nº 9, PACAP. SEMFyC.
• Alonso Alonso, Rosario, (2004). “Proceso metodológico en Trabajo Social
Comunitario”. Rev. Servicios Sociales y Política Social nº 66, 37-61. Consejo
General de Colegios Oficiales de Diplomados en Trabajo Social. Madrid
• Barriga Martín, Luis Alberto. (1997). “Trabajo Social, Salud y Organización
de la Comunidad: Paradigmas de complejidad.” Rev. Servicios Sociales y
Política Social nº 40,63-74. Consejo General de Colegios Oficiales de
Diplomados en Trabajo Social. Madrid