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Historia y fundamentos de la psicología

Augusto Comte: entre la razón y la locura

Ayudante: Fabián Leal

El positivismo asocia el nombre de una figura, Augusto Comte, corriente del pensamiento que
atraviesa las esferas del conocimiento. Tanto el positivismo de Comte, como el cientificismo de
Claude Bernard expresan un análogo dinamismo, es decir, una similitud de la actividad o
movimiento por la confianza de los hechos.

Comte, no fue la única figura vinculada con esta corriente de ideas, sino que de alguna manera
impuso un clima de época, y llego a originar incluso una religión. Primero, dio lugar a una actitud
religiosa con respecto a no creer en las religiones, en segunda parte se convirtió en el sacerdote de
la religión llamada positivista.

El positivismo, fue creado como una palabra que valoraba cierto modo de pensar, cierta
metodología, donde Comte lo denominaba como “Espíritu positivo” que fue denostada
peyorativamente por otras corrientes durante el siglo XIX, y XX.

Este modo de ver las cosas en 1837 (S. XIX), Bacon, fundador del pensamiento científico moderno,
y antecesor de Comte expone “prolongó la vida; mitigó el dolor; extinguió enfermedades; aumentó
la fertilidad de los suelos; dio nueva seguridad al marino; suministro nuevas armas al guerrero; unió
grandes ríos y estuarios con puentes de forma desconocida para nuestros padres; guío el rayo desde
los celos a la tierra haciéndolo inocuo; iluminó la noche con el esplendor del día; extendió el alcance
de la visión humana; multiplico la fuerza de los músculos humanos; aceleró el movimiento; anuló las
distancias; facilitó el intercambio y la correspondencia de acciones amistosas, el despecho de todos
los negocios; permitió al hombre descender a las profundidades del mar; remontarse en el aire;
penetrar con seguridad en los mefíticos recovecos de la tierra; recorrer países en vehículos que se
mueven sin caballos; cruzar el océano en barcos que avanzan a diez nudos por hora contra el viento.
Estos son sólo una parte de sus frutos, y se trata de sus primeros frutos, pues la ciencia es una
filosofía que un ca reposa, que nunca llega a su fin, que nunca es perfecta. Su ley es el progreso”.
Ésta lista representa una impresión del clima de la época, desarrollo creciente con una dirección
precisa y que implica valoración estricta de mejoramiento de la vida humana hacia un dominio de
la naturaleza.

El Espíritu positivo, asociado a la idea de progreso. La utopía de Comte viene a ser una utopía
conservadora, no revolucionaria, como otras del S. XIX. Es una Utopía asociada a la idea de progreso
y orden. Apareciendo el positivismo como movimiento contrario a la ilustración (Kant y Foucault).

El positivismo rechaza la idea de ruptura, anarquía, todo lo que implica que el cuerpo social no se
comporte como un organismo, en que sus partes tienen una cierta armonía.

Comte tomo las ideas de Condorcet, la idea de las leyes del progreso de la civilización. Concepción
general de elevar la política al rango de las ciencias de la observación. Civilización sometida a un
curso progresivo conectado con las leyes naturales, que pueden descubrirse mediante la
observación filosófica del pasado, que determinan de una manera positivista cada época,
incorporados al estado social.

Condorcet y la ilustración habían oscurecido la visión del pasado, alentado esa aversión ciega hacia
la edad media, inspirada en el progreso de la época moderna.

El pensamiento de Maistre y de Bonald, era un antecedente necesario del espíritu positivo, aunque
fueron superados por la nueva filosofía.

El Positivismo reúne una raíz filosófica con una raíz científica y esa unión ofrece una inspiración
capaz de convertirse en algo universal.

En el fondo del espíritu positivista, aparece una fe borrada como tal. Idea de creer en la soberanía
de los hechos, llevo al positivismo a suponer que no hacia falta revisar el valor de las creencias en
los hechos como referentes de una verdad.

El Marx científico, tenia un pensamiento parecido al de Comte como hecho implícito y sería rechazo
por un Marxista formal.

La centralidad de las ciencias sociales de la observabilidad de los hechos sociales señala el


parentesco epistemológico de Marx con Comte. La critica es la forma de pensamiento que Comte
situaba dentro de lo que llamaba metafísica, porque pensaba que la historia en su devenir
atravesaba ciertos estadios.

Hablaba de 3 estadios: el teológico; el metafísico y el positivo.

El positivo era la culminación de la historia, todos los individuos iban a pensar conforme a la manera
correcta de pensar, acorde con el espíritu positivo. Cuando la razón se hizo represiva, cuando el
hecho, que es lo que adora el positivismo, se convierte en un tirano nos encontramos en el terreno
de la crítica.

Hoy en el terreno de la crítica, donde está concentrado el pensamiento que es objeto de la critica y
la rechaza, queda situada en el lugar de lo que no tiene valor, lo excluido del foco del pensamiento,
sin embargo, el pensamiento positivo es una tentación inevitable de la cultura.

Hay una dimensión práctica, una dimensión ligada al positivismo y no lo puede dejar fuera.
Contradicción que no se ha resuelto.

La crítica insiste, el pensamiento que valora los hechos es una prisión. En eso se convierte el
pensamiento de la razón, el pensamiento positivo, en una cárcel.

La dialéctica del Iluminismo, en toda su obra, sostiene la lucha contra el positivismo.

La utopía positivista, es una utopía no anárquica, es una utopía del orden, de la armonía y en la
ultima parte de la vida de Comte, del amor también.

Años después de que Comte produce su obra, Baudelaire narra la experiencia del Tedio. Tedio que
cuando comienza el S. XX hace desear que haya algún tipo de cataclismo. Cuando en una época de
la primera guerra mundial se desencadena una sensibilidad de época. Nietzsche, en el S. XIX, es el
que anuncia el cataclismo. Ahora transitamos la contra cara de todo eso. Aquí esta la idea de historia
y como situarse frente a la naturaleza. Y como nos situamos frente a la naturaleza es el producto de
un devenir histórico. Nietzsche para criticar la historia y Marx para afirmarla.

Darwin, afirma el lugar que esta ubicado el hombre, devenir de la evolución. Comte, da una
explicación de por qué hay distintas ideas.

Tanto en el desarrollo de la humanidad como del individuo, hay una sucesión de etapas. Siendo
Comte el vocero de aquella culminación. Entonces Comte adquiere un carácter religioso, borrado
por los seguidores del positivismo, que no asume ese lado religioso del pensamiento de Comte. Se
refiere a la metodología, sistema, que tiene que ver con el orden y el progreso, pero dejan de lado
ese perfil de Comte, perfil que reescriben en términos mas comprensivos que peyorativos.

Bacon, quien coloco la experiencia como fuente del conocimiento, proveniente de las acciones
humanas. Y Descartes, quien aporto la traición racionalista proveniente de la antigua Grecia.

Se asocia racionalidad y el lenguaje matemático, el conocimiento es algo que se ha de expresar


en un lenguaje matemático. Ese es uno de los aportes de Descartes. El positivismo configura lo
que se piensa acerca de la realidad, realidad que está al alcance de los sentidos y si no está al
alcance de los sentidos no es objeto de ninguna consideración científica.

En la primera vida de Comte, el arte, literatura, poesía, son instrumentales que pueden afirmar el
espíritu, pero nada tiene que ver con el conocimiento.

El discípulo de Comte, Emile Littré, dice que “positivo” es aquello que se apoya sobre los hechos,
sobre la experiencia, sobre las nociones a posteriori.

Comte, al hablar del espíritu positivo, dice que se refiere a lo real, lo que es, aquello que está al
alcance de los sentidos y lo contrario a aquello lo denomina lo quimérico. Lo quimérico sería un
valor, por ejemplo, para el romanticismo. Lo que tiene que ver con la imaginación, la fantasía, lo que
tiene que quedar fuera.

La actitud que tiene que positivismo con respecto a los hechos. El encierro dentro de esa
metodología, certeza metódica que garantiza la certeza del conocimiento.

Comte, propondrá lo preciso como otra característica del espíritu positivo en contraposición a lo
vago. Estas cualidades se superponen con las demás. Lo quimérico es indecidible y vago.

Otro rasgo del espíritu positivo es la utilidad. Comte piensa que el espíritu positivo tiene una alianza
intrínseca con la utilidad. El pensamiento positivo es útil. Ciencia y técnica son armónicas.
Finalmente, el espíritu positivo es relativo, rechaza cualquier noción de absoluto. Cualquier
concepto de absoluto en términos de verdad o en términos de bien o belleza queda relegado al
terreno de la metafísica.

Lo relativo es relativo a los hechos, relativo a la organización y nuestra situación. La soberanía en el


pensamiento positivo procede de los hechos y los hechos son singulares. Un concepto absoluto es
general y está desligado de cualquier singularidad. El concepto de sustancia es abolido y sustituido
por el concepto de relación. Las teorías ya no reflejan al ser en su conjunto, en lugar de ello explican
causalmente las regularidades empíricas. Las cuestiones metafísicas se eliminan de la discusión.
Para Comte, la filosofía no tiene autonomía. Es una disciplina diferente a las demás, pero el asunto
de la filosofía son los descubrimientos de las ciencias.

Comte, tiene la ambición de hacer un mapa de todo el saber disponible, y ésta probablemente sea
una culminación histórica de la modernidad que ya después no se pudo repetir. La filosofía es un
parasito del saber científico, un ordenador de la ciencia, pero nada más. Por eso se habla del
relativismo, hay relatividad respecto de cualquier concepto abstracto. Por eso Hume en el S. XVIII,
abarca lo ordenado al campo del saber, ciencias naturales y sociales comparten la lógica y el
fundamento metodológico, aunque no los procedimientos.

El modelo para Comte, proviene de la ciencia, de la matemática, astronomía, física, química, biología
y culmina finalmente en aquello que él aporta a las ciencias, como uno de los fundadores que es, la
sociología.

Durkheim distinguía entre Comte y Saint Simon, Comte separaba la ciencia de la practica sin
desinteresarse en la ciencia, desarrollándola de una manera abstracta y desinteresada y no desde
el punto de vista de un fin inmediato, que sería la forma en que habría actuado Saint Simon.

Las diferencias entre hechos y valor: hechos y valores son heterogéneos y distinguibles. Cuando nos
hallamos frente a un hecho y cuando o valoramos.

Las investigaciones mas importantes y difíciles… conciernen directamente a la sociedad humana.


Esta idea acerca del espíritu positivo que abarcaba los hechos singulares, que son objetos de la
ciencia, se integran en lo que Comte llamaba la gran ley fundamental de la evolución de la
humanidad o ley de los tres estadios.

Toda civilización debía pasar por el estadio Teológico en el que existían ciertos mitos; las causas
primeras y finales, que eran sobrenaturales. La tradición aristotélica que cree en causas finales, la
teleología, es una de las tradiciones en las que se ha pensado el conocimiento.

Comte coloca la tradición aristotélica dentro de ese primitivo estadio que fue superado por la
historia en el que se pueden considerar como objeto del conocimiento causas primeras y causas
finales. En el segundo periodo, el metafísico, aparece lo abstracto, como periodo de transición.
Comte postuló: el espíritu positivo renuncia a buscar el origen y el destino del universo y a conocer
las causas intimas de los fenómenos. Lo único que habría que hacer es descubrir mediante el
razonamiento y la observación las leyes efectivas, es decir aquellas relaciones de sucesión y similitud
que existen entre los hechos abstrayéndose totalmente, entonces, de cualquiera otra
consideración.

La idea de sociedad según Comte, es la sociedad es un organismo colectivo, similar a la de los seres
vivos.

Otra idea fundamental del espíritu positivo: observar los hechos permite prever lo que va a
suceder. La verdadera ciencia, ve para prever.

Comte decía, en lo que consiste realmente la ciencia es en las leyes por las que se rigen los
fenómenos, es decir, si bien son relativos, se rigen por leyes, y el científico tiene que definir cuáles
son esas leyes.
La previsión, permitirá no confundir jamás la ciencia con esa vana erudición que acumula
maquinalmente hechos sin aspirar a deducir unos de otros.

Un organismo tiene una estructura y un funcionamiento armónicas que buscan fines comunes
mediante la acción y las relaciones entre las partes y el medio ambiente.

Así como el organismo biológico está limitado por la piel, el organismo social tiene factores
unificantes que son espirituales y culturales. Ese cemento que requiere el lazo social está
conformado por la religión y la moral. Eso une a la sociedad en un culto común que estimula los
vínculos afectivos del orden social y las creencias que legitiman ese orden social.

La ultima finalidad del pensamiento científico, es el poder de la corrección de aquello que se desvía
y de vista metodológico es monista. Hay un ideal metodológico que es la física matemática y hay
que lograr que los casos individuales o singulares que refieren a los hechos se subsumen bajo leyes
generales hipotéticas de la naturaleza. No hay explicaciones finalistas. A esto se opuso en el S XIX lo
que se conoce como hermenéutica.

Se planteo una dualidad entre ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu. Se le dijo al espíritu
positivo: Ustedes ocúpense de las ciencias naturales, de la biología, física, química, pero de los
acontecimientos humanos, lo que refiere al espíritu humano, no puede entenderse en términos de
explicaciones causales, sino que requiere la comprensión, termino empleado para los fines,
intenciones, propósitos del sujeto, ya sea individual o social. Dualismo, distinción entre el explicar y
el comprender.

Explicar: Tipo lógico, matemático, referido a los hechos de la naturaleza.

Comprender: El hombre, el conocimiento humano tanto social como individual se asemeja al


conocimiento de una persona, por lo cual no hay punto de partida en términos de observación que
permita generalizar leyes. No se puede entender un acto particular si no se conoce la trama de ese
sujeto.

La tradición que se llamo hermenéutica o ciencias del espíritu, sufrió numerosas transformaciones,
pero fue una de las grandes reacciones que hubo en el campo del pensamiento contra el espíritu
positivo.