Anda di halaman 1dari 13

1 KARL POPPER.

LA LOGICA DE LA INVESTIGACION CIENTIFICA

2 PRIMERA PARTE

3 INTRODUCCION A LA LOGICA DE LAS CIENCIAS

4 PANORAMA DE ALGUNOS PROBLEMAS FUNDAMENTALES

5 El hombre de ciencia, ya sea teórico o experimental, propone enunciados, y los contrasta paso a paso. En particular en el
6 campo de la ciencia empírica construye hipótesis, o sistemas de teorías, y las contrasta con la experiencia por medio de
7 observaciones y experimentos.

8 La tarea de a investigación científica es ofrecer un análisis lógico de tal modo de proceder, esto es, analizar el método de
9 las ciencias empíricas.

10 Dista determinar cuáles son los métodos de las ciencias empíricas, y a que cosa llamamos ciencia empírica.

11 1. El problema de la Inducción.
12 De acuerdo con esta tesis. Las ciencias empíricas pueden caracterizarse por el hecho de que emplean los
13 llamados “métodos inductivos”, según esta tesis, la lógica de la investigación científica seria idéntica a la lógica
14 inductiva, es decir, al análisis lógico de tales métodos inductivos.
15 Es común llamar “inductiva” a una inferencia cuando pasa de enunciados singulares, tales como descripciones
16 de los resultados de observaciones o experimentos, a enunciados universales, tales como hipótesis o teorías.
17 Desde un punto de vista lógico, dista mucho de que estemos justificados al inferir enunciados universales
18 partiendo de enunciados singulares, por elevado que sea su número, pues cualquier conclusión que saquemos
19 de este modo corre siempre el riesgo de resultar falsa.
20 Se conoce con el nombre de problema de la inducción la cuestión acerca de si están justificadas las inferencias
21 inductivas, o de bajo qué condiciones lo están.
22 El problema de la inducción puede formularse como la cuestión sobre cómo establecer la verdad de los
23 enunciados universales basados, en la experiencia. Pues muchos creen que la verdad de estos enunciados se
24 “sabe por experiencia”, no puede ser originariamente un enunciado universal, sino solo un enunciado singular.
25 Por lo tanto, quien dice que sabemos por experiencia la verdad de un enunciado universal suele querer decir
26 que la verdad de dicho enunciado puede reducirse, a la verdad de otros enunciados. Lo cual equivale a decir que
27 los enunciados universales están basados en inferencias inductivas. Así la pregunta de si hay leyes naturales
28 cuya verdad nos conste, viene a ser otro modo de preguntar, si las inferencias inductivas están justificadas
29 lógicamente.
30 Si queremos encontrar un modo de justificar las inferencias inductivas, hemos de intentar, en primer término,
31 establecer un principio de inducción, y semejante principio seria un enunciado con cuya ayuda pudiéramos
32 presentar dichas inferencias de una forma lógicamente aceptable.
33 Pero tal principio de inducción no puede ser una verdad puramente lógica, como una tautología o como un
34 enunciado analítico. Por tanto, el principio de inducción tiene que ser un enunciado sintético, esto es, uno cuya
35 negación no sea contradictoria, sino lógicamente posible, surge así pues, la cuestión acerca de por qué habría
36 que aceptar semejante principio, y de cómo podemos justificar racionalmente su aceptación.
37 A partir de la obra de Hume, debería haberse visto que parecen claramente incoherencias cuando se admite el
38 principio de inducción, y también que difícilmente puede evitarse, ya que a su vez, el principio tiene que ser a su
39 vez un enunciado universal. Así pues, si intentamos afirmar que sabemos por experiencia que es verdadero,
40 reaparecen de nuevo justamente los mismos problemas que motivaron su introducción, para justificarlo
41 tenemos que utilizar inferencias inductivas, para justificar estas hemos de suponer un principio de inducción de
42 orden superior, y así sucesivamente. Por tanto, cae por su base el intento de fundamentar el principio de
43 inducción en la experiencia, ya que lleva, inevitablemente, a una pregunta infinita.
44 Kant intento escapar a esta dificultad admitiendo que el principio de inducción, era “valido a priori”. No tuvo
45 éxito en esta tentativa de dar una justificación a priori de los enunciados sintéticos.
46 En resumen: la lógica de la inferencia probable o “lógica de la probabilidad”, como todas las demás formas de la
47 lógica inductiva, conduce, bien a una pregunta infinita, bien a la doctrina del apriorismo.
48 La teoría que desarrollan en esta obra se oponen directamente a todos los intentos de apoyarse en las ideas de
49 una lógica inductiva. Podría describírsela como la teoría del método deductivo de contrastar.
50 Para desarrollar esta tesis que podría llamarse “deductivismo” es necesario hacer la distinción entre la psicología
51 del conocimiento, que trata de hechos empíricos, y la lógica del conocimiento, que se ocupa exclusivamente de
52 relaciones lógicas. Pues la creencia de una lógica inductiva se debe, a una confusión de los problemas
53 psicológicos con los epistemológicos.
54 2. Eliminación del psicologismo.
55 El trabajo del científico consiste en proponer teorías y contrastarlas.
56 La etapa inicial, el acto de concebir o iniciar una teoría, es decir, la cuestión de cómo se le ocurre una idea nueva
57 a una persona, puede ser de gran interés para la psicología empírica, pero acrece de importancia para el análisis
58 lógico del conocimiento científico. Este no se interesa por cuestiones de hecho, sino únicamente por cuestiones
59 de justificación y validez. Para que un enunciado pueda examinarse lógicamente de esta forma tiene que
60 habérsenos propuesto antes.
61 En relación a la tarea de la lógica del conocimiento, se basa Popper en el supuesto de que consiste pura y
62 exclusivamente en la investigación de los métodos empleados en las contrastaciones sistemáticas a que debe
63 someterse toda idea nueva antes de que se la pueda sostener seriamente.
64 Una de las objeciones es, que sería más pertinente considerar como ocupación propia de la epistemología la
65 fabricación de lo que se ha llamado una “reconstrucción racional” de los pasos que han llevado al científico al
66 descubrimiento, a encontrar una nueva verdad. Pero la cuestión se convierte entonces en, ¿qué es exactamente
67 lo que queremos reconstruir?, si lo que se trata de reconstruir son los procesos que tienen lugar durante el
68 estimulo y formación de inspiraciones, no es tarea de la lógica del conocimiento, tales procesos son asunto de la
69 psicología empírica, pero difícilmente de la lógica.
70 Todo descubrimiento contiene un elemento irracional o una intuición creadora
71 3. Contrastación Deductiva de Teorías
72 El método de contrastar las teorías procede de la siguiente manera:
73 a) Se encuentra la comparación lógica de las conclusiones unas con otras, con lo cual se somete a contraste
74 la coherencia interna del sistema;
75 b) El estudio de la forma lógica de la teoría, con el objeto de determinar su carácter, si es una teoría
76 empírica, o si es tautológica.
77 c) La comparación con otras teorías, que tiene por objetivo la de averiguar si la teoría examinada
78 constituiría un adelanto científico.
79 d) Finalmente la contrastación por medio de la aplicación empírica de las conclusiones que pueden
80 deducirse de ella. Lo que pretende con este contraste es descubrir hasta que punto satisfarán las nuevas
81 consecuencias de la teoría a los requerimientos de la practica.

82 Durante el tiempo en que una teoría resiste contrastaciones exigentes y minuciosas, y en que no la deja
83 anticuada otra teoría en la evolución del progreso científico, podemos decir que “ha demostrado su temple”
84 o que esta corroborada por la experiencia.

85 En el procedimiento que se acaba de esbozar no aparece nada que pueda asemejarse a la lógica inductiva.
86 En esta obra lo que se pretende es dar un análisis detallado de los métodos de contrastación deductiva: he
87 intentare mostrar que todos los problemas, que se suelen llamar epistemológicos pueden tratarse dentro
88 del marco de dicho análisis. En particular a los problemas a que da lugar la lógica inductiva.

89 4. El problema de la demarcación
90 La objeción más importante que se realiza es: que rechazar el método de la inducción, privo a la ciencia empírica
91 de lo que parece ser su característica más importante. La respuesta esto es, que la principal razón para rechazar
92 la lógica inductiva es precisamente que no proporciona un rasgo discriminador apropiado del carácter empírico,
93 no metafísico, de un sistema teórico, que no proporciona un criterio de demarcación apropiado.
94 El problema de demarcación es el de encontrar un criterio que nos permita distinguir entre las ciencias
95 empíricas, por un lado, y los sistemas metafísicos, por otro. El problema de demarcación es el problema
96 fundamental. La razón principal por la que los epistemólogos con inclinaciones empiristas solo al “método de
97 inducción” parece ser que la constituye su creencia de que éste es el único método que puede proporcionar un
98 criterio de demarcación apropiado. Sobre todo estos es visible en los que siguen el “positivismo”.
99 Los antiguos positivistas estaban dispuestos a admitir únicamente como científico o legítimos aquellos
100 conceptos, que se derivaban de la experiencia. Los positivistas modernos son capaces de ver con mayor claridad
101 que la ciencia no es un sistema de conceptos, sino más bien un sistema de enunciados.
102 Los positivistas suelen interpretar el sistema de demarcación de un modo naturalista, como si fuese un
103 problema de la ciencia natural, en lugar de considerar que se encuentran ante la tarea de proponer una
104 convención apropiada, creen que tienen que descubrir una diferencia, entre las ciencias empíricas y la
105 metafísica.
106 Lo que los positivista tratan realmente de conseguir no es tanto una demarcación acertada sino derribar
107 definitivamente la metafísica, cada vez que los positivistas, han intentado decir con mayor claridad lo que
108 significaba “con sentido” la tentativa conducía al mismo resultado: a una definición de “clausula con sentido”,
109 que simplemente reitera el criterio de demarcación de su lógica inductiva. Esto se hace evidente con claridad en
110 Wittgenstein, según el cual toda proposición con sentido tiene que ser lógicamente reductible a proposiciones
111 elementales (o atómicas), que caracteriza como descripciones o imágenes de la realidad. Al llegar al problema
112 de la inducción es donde se derrumba este intento de resolver el problema de la demarcación: los positivistas,
113 en sus ansias de aniquilar la metafísica, aniquilan juntamente con ella la ciencia natural. Pues tampoco las leyes
114 científicas pueden reducirse lógicamente a enunciados elementales de experiencia. Las tentativas de
115 Wittgenstein de desenmascarar el problema de la inducción como un pseudo problema vacío, ha sido expresada
116 por Schlick con las siguientes palabras: “el problema de la inducción consiste en preguntar por la justificación
117 lógica de los enunciados universales acerca de la realidad… reconocemos, con Hume, que no existe semejante
118 justificación lógica: no puede haber ninguna, por el simple hecho de que no son auténticos enunciados.
119 Esto nos muestra que el criterio inductivista de demarcación no consigue trazar una línea divisoria entre los
120 sistemas científicos y los metafísicos.
121 Mi criterio de demarcación por tanto ha de considerarse como una propuesta para un acuerdo o convención,
122 cuyo objeto de una decisión que vaya mas allá de toda argumentación racional.
123 La primera tarea de la lógica del conocimiento es proponer un concepto de ciencia empírica con objeto de llegar
124 a un uso lingüístico lo más definido posible, y a fin de trazar una línea e demarcación clara entre la ciencia y las
125 ideas metafísicas, aun cuando dichas ideas pueda haber favorecido el avance de la ciencia a lo largo de toda su
126 historia.
127 5. La Experiencia como Método
128 La tarea de formular una definición aceptable de la idea de ciencia empírica no está exenta de dificultades. Con
129 el objeto de precisar más esta afirmación podemos distinguir tres requisitos de nuestro sistema teórico empírico
130 tendrá que satisfacer:
131 a) Ha de ser sintético, que pueda representar un mundo no contradictorio, posible,
132 b) Debe satisfacer el criterio de demarcación, es decir, no será metafísico, sino que representara un mundo
133 de experiencia posible,
134 c) Es necesario que sea un sistema que se distinga de otros sistemas semejantes por ser el que represente
135 nuestro mundo de experiencia.
136 Se distinguirá el sistema que representa nuestro mundo, por el hecho de que se le ha sometido a
137 contraste y ha resistido las contrastaciones, esto quiere decir que se le ha de distinguir aplicándole el
138 método deductivo que se pretende analizar y describir. Según esta opinión, la “experiencia” resulta ser
139 un método distintivo mediante el cual un sistema teórico puede distinguirse de otros, con lo cual la
140 ciencia empírica se caracteriza, no solo por su forma lógica, sino por su método de distinción.
141 Puede describirse la teoría del conocimiento, cuya tarea es el análisis del método o del proceder
142 peculiar de la ciencia empírica, como una teoría del método empírico, una teoría de lo que se llama
143 experiencia.
144 6. La falsabilidad como Criterio de Demarcación
145 El criterio de demarcación inherente a la lógica inductiva, equivale a decir que todos los enunciados de la ciencia
146 empírica, sean susceptibles de una decisión definitiva con respecto a su verdad y a su falsedad, tienen que se
147 “decidibles de modo concluyente”, un autentico enunciado es verdadero tiene que ser susceptible de
148 verificación concluyente, si no es posible determinar si un enunciado es verdadero, entonces carece de sentido,
149 pues el sentido de un enunciado es el método de su verificación.
150 Será lógicamente inadmisible la inferencia de teorías a partir de enunciados singulares que estén verificados por
151 la experiencia, pues las teorías no son nunca verificables empíricamente. Solo admite Popper un sistema si es
152 susceptible de ser contrastado por la experiencia. Y el criterio de demarcación no será el de la verificabilidad
153 sino el de la falsabilidad de los sistemas. Exigiendo así que un sistema científico sea susceptible de selección en
154 un sentido negativo por medio de contrastes o pruebas empíricas, ha de ser posible refutar por la experiencia un
155 sistema científico empírico.
156 Pueden hacerse varias objeciones al criterio de demarcación que se acaba de exponer:
157 a) Puede parecer de que toda sugerencia de que la ciencia haya de caracterizarse por satisfacer una
158 experiencia negativa, como es la refutabilidad, se encamina en una dirección falsa, respuesta, el
159 volumen de información positiva que un enunciado científico comporta es mayor que mas fácil es que
160 choque con enunciados singulares posibles.
161 b) Otra objeción es que la falsabilidad es un criterio de demarcación análoga de los que Popper ha
162 suscitado contra la verificabilidad. Respuesta, está basada en una asimetría entre la verificabilidad y la
163 falsabilidad, simetría que se deriva de la forma lógica de los enunciados universales, mediante
164 inferencias puramente deductivas,
165 c) Tercera objeción, podría decirse que aun admitiendo la asimetría, sigue siendo imposible falsar de un
166 modo concluyente un sistema teórico, pues siempre es posible encontrar una vía de escape de la
167 falsacion.

168 El criterio de demarcación nos conduce a una solución del problema de Hume de la inducción, el problema de la validez
169 de las leyes naturales, cuya raíz se encuentra en la aparente contradicción existente entre lo que podría llamarse “la
170 tesis fundamental del empirismo”, la de que solo la experiencia puede decidir acerca de la verdad o falsedad de los
171 enunciados científicos, y la inadmisibilidad de los razonamientos inductivos, de la que se dio cuenta Hume. Esta
172 contradicción surge únicamente si se supone que todos los enunciados científicos empíricos han de ser decidibles de
173 modo concluyente. Si renunciamos a esta exigencia y admitimos como enunciados empíricos también los que sea
174 decidibles en un solo sentido, y puedan ser contrastados mediante ensayos sistemáticos de falsacion, desaparece la
175 contradicción.

176 7. El Problema de la “Base Empírica”


177 Para que la falsabilidad pueda aplicarse de algún modo como criterio de demarcación deben tenerse a mano
178 enunciados singulares que puedan servir como premisas en las inferencias falsadoras. Por lo tanto nuestro criterio
179 aparece como algo que solamente desplaza el problema, nos retrotrae de la cuestión de carácter empírico de los
180 enunciados singulares.

181 En la práctica de la demarcación científica la demarcación presenta, una urgencia inmediata en lo que se refiere a los
182 sistemas teóricos, mientras que rara vez se suscitan dudadas acerca de la condición empírica de los enunciados
183 singulares.co de enunciados singulares.

184 Por lo tanto los problemas de la base empírica, es decir, los concernientes al carácter empírica, los concernientes al
185 carácter empírico de enunciados singulares y a su contrastación, desempeñan un papel en la lógica de la ciencia
186 diferente de los demás problemas. Pues gran parte de estos se encuentran en relación con la práctica de la
187 investigación, mientas que el problema de la base empírica pertenece casi exclusivamente a la teoría del
188 conocimiento. Ellos dan lugar a muchos puntos oscuros, lo que ocurre con las relaciones entre experiencias
189 perceptivas y enunciados básicos, “enunciados básicos” o “proposiciones básicas” son aquellos enunciados que
190 pueden servir de premisa en una falsacion empírica, a la enunciación de un hecho singular.

191 Existe una estrecha conexión entre los enunciados básicos y nuestras experiencias perspectivas, donde se tiene unqa
192 impresión exacta de que los enunciados solo pueden justificarse lógicamente mediante otros enunciados, y por ello
193 la conexión permanece oscura. La solución a esto, sería si separamos claramente los aspectos psicológicos del
194 problema de los lógicos y metodológicos. Distinguiendo así por un lado, nuestras experiencias subjetivas, que no
195 pueden jamás justificar enunciado alguno, y, por otra parte, las relaciones lógicas objetivas existentes entre los
196 diversos sistemas de enunciados científicos y en el interior de cada uno de ellos.

197 8. Objetividad Científica y Convicción Subjetiva


198 El empleo que se hace de los términos “objetivo” y “subjetivo” no es muy distinto del kantiano, este autor utiliza
199 la palabra “objetivo” para indicar que el conocimiento científico ha de ser justificable.
200 Popper dice que las teorías científicas no son nunca enteramente verificables o justificables, pero que son, no
201 obstante, contrastables, por tanto, la objetividad de los enunciados científicos descansa en el hecho de que
202 pueden contrastarse intersubjetivamente. Kant aplica la palabra “subjetivo” a nuestros sentimientos de
203 convicción, el examen de cómo aparecen estos es asunto de la psicología.
204 Desde el punto de vista epistemológico, carece enteramente de importancia que mi sentimiento de convicción
205 haya sido fuerte o débil.
206 Al exigir que haya objetividad, tanto en los enunciados básicos como en cualquier otro enunciado científico, nos
207 privamos de todos los medios lógicos por cuyo medio pudiéramos haber esperado reducir la verdad de los
208 enunciados científicos a nuestra experiencia.
209 Cualquiera que sea la respuesta de la cuestión empírica, una cosa tiene que quedar clara, si persistimos en pedir
210 que los enunciados científicos sean objetivos, entonces aquellos que pertenecen a la base empírica de la ciencia,
211 tienen que ser también objetivos, es decir, contrastables intersubjetivamente. Pero la contrastabilidad
212 intersubjetiva implica siempre que, a partir de los enunciados que se han de someter a contraste, puedan
213 deducirse otros también contrastables. Por lo tanto no puede haber enunciados últimos en la ciencia, no puede
214 existir en la ciencia enunciados último que no puedan ser contrastados, y, en consecuencia, ninguno que no
215 pueda ser refutado al falsar algunas de las conclusiones que sea posible de deducir de él.
216 De este modo llegamos a la siguiente tesis, los sistemas teóricos se contrastan deduciendo de ellos enunciados
217 de un nivel de universalidad más bajos, éstos, puesto que han de ser contrastables intersubjetivamente, tienen
218 que poderse contrastar de manera análoga, y si ad infinitum.
219 Sin embargo, el método deductivo de contrastar no puede estatuir ni justificar los enunciados que se contrastan,
220 ni se pretende que lo haga, de modo que no hay peligro de una regresión infinita. Pero debe si admitirse que la
221 situación de la contrastabilidad ad infinitum y la ausencia de enunciados últimos que no necesitasen ser
222 contrastados, crea un problema, pues es evidente que si bien las contrastaciones no pueden prolongarse hasta
223 el infinitum, se debe señalar que la circunstancia de las contrastaciones no puedan continuar indefinidamente
224 no choca con la petición de que todo enunciado científico sea contrastable. Pues no es necesario haber
225 contrastado realmente todo enunciado científico antes de aceptarlo, solo es requerido que cada uno de estos
226 enunciados sea susceptible de contrastación.
227
228

Resumen de Popper "La lógica de la Investigación Científica" Cat. Maestro 1° Cuat. de 2007

229 Popper “La lógica de la investigación científica”


230 Panorama de algunos problemas fundamentales. El hombre de ciencia ya
231 sea teórico o experimental, propone enunciados (o sistemas de
232 enunciados) y los contrasta paso a paso. En particular, en el campo de las
233 ciencias empíricas construye hipótesis (o sistemas de teorías) y los
234 contrasta con la experiencia por medio de observaciones y experimentos.
235
236 El problema de la inducción. Es común llamar “inductiva” a una
237 inferencia cuando de “enunciados singulares/particulares”, tales como
238 descripciones de los resultados de observaciones o experimentos, a
239 “enunciados universales”, tales como hipótesis o teorías. Cualquier
240 conclusión que se saque de este modo corre el riesgo de resultar una idea
241 falsa.
242
243 Se conoce con el nombre del “problema de la inducción” la cuestión
244 acerca de si están justificadas las inferencias inductivas, o de bajo que
245 condiciones lo están.
246
247 El problema de la inducción puede formularse como la cuestión sobre
248 cómo establecerse la verdad de los enunciados universales basados en la
249 experiencia. Muchos creen que la verdad de estos enunciados se “sabe por
250 experiencia”, sin embargo, es claro que todo informe en que se da cuenta
251 de una experiencia no puede ser originariamente un enunciado universal,
252 sino solo uno singular. Así pues, la pregunta acerca de si hay naturales
253 cuya verdad nos conste a ser otro modo de preguntar si las inferencias
254 inductivas están justificadas lógicamente.
255
256 Pero si queremos encontrar un modo de justificar las inferencias
257 inductivas hemos de intentar establecer un principio de inducción que
258 determine la verdad de las teorías científicas. Ese “principio de inducción”
259 tiene que ser un enunciado sintético, es decir, uno cuya negación no sea
260 contradictoria, sino lógicamente posible. Surge, pues, la cuestión acerca de
261 porque habría que aceptar semejante principio y de cómo podemos
262 justificar racionalmente su aceptación. El principio de inducción es
263 superfluo y lleva forzosamente a incoherencias/incompatibilidades
264 lógicas.
265
266 El principio de inducción tiene que ser un enunciado universal. Si
267 intentamos afirmar que sabemos por experiencia que es verdadero,
268 reaparecen de nuevo los mismos problemas que motivaron su introducción
269 para justificarlo tenemos que utilizar inferencias inductivas; para justificar
270 estas hemos de suponer un principio de inducción de orden superior, y así
271 sucesivamente. Por tanto, cae por su base el intento de fundamentar el
272 principio de inducción en la experiencia, ya que lleva, inevitablemente a
273 una regresión infinita.
274
275 Eliminación del psicologismo. Algunos objetarán que sería mas pertinente
276 considerar como ocupación propia de la epistemología la fabricación de lo
277 que se ha llamado una “reconstrucción racional” de los pasos que han
278 llevado la científico al descubrimiento. Si de lo que se trata de reconstruir
279 son los procesos que tiene lugar durante el estímulo y formación de
280 inspiraciones, tales procesos son asuntos de la psicología empírica. Otra
281 cosa es que queramos reconstruir racionalmente las “contrastaciones
282 subsiguientes” mediante las que se puede descubrir que cierta inspiración
283 fue un descubrimiento o se puede reconocer como un conocimiento.
284
285 No existe, en absoluto, un método lógico de tener nuevas ideas, ni una
286 reconstrucción lógica de este proceso. Todo descubrimiento contiene un
287 elemento irracional o una “intuición creadora”.
288
289 La tarea de la lógica del conocimiento consiste en la investigación de los
290 métodos empleados en la contrastaciones sistemáticas a que debe
291 someterse toda idea nueva antes de que se la pueda sostener seriamente.
292
293 Contrastación deductiva de teorías. Una vez presentado a título provisional
294 una nueva idea, aún no justificada, se extraen conclusiones de ella por
295 medio de una deducción lógica; estas conclusiones se comparen entre sí y
296 con otros enunciados pertinentes con objeto de hallar las relaciones lógicas
297 (equivalencia, deductivilidad, compatibilidad) que existan entre ellas.
298
299 Podemos distinguir cuatro procedimientos de llevar a cabo la
300 contrastación de una teoría. En primer lugar se encuentra la comparación
301 lógica de las conclusiones unas con otras, con lo cual se somete a contraste
302 la coherencia interna del sistema. Después está el estudio de la forma
303 lógica de la teoría, con objeto de determinar su carácter: si es una teoría
304 empírica (científica) o si es tautológica, por ejemplo. En tercer término
305 tenemos la comparación con otras teorías, que tiene por principal mira la
306 de averiguar si la teoría examinada constituiría un adelanto científico en
307 caso de que sobreviviera a las diferentes contrastaciones. Y finalmente
308 viene el contrastarlas por medio de la aplicación empírica de las
309 conclusiones que pueden deducirse de ella. Con este tipo de contraste se
310 pretende descubrir hasta que punto satisfarán las nuevas consecuencias de
311 la teoría a los requerimientos de la práctica. También en este caso el
312 procedimiento de contrastar resulta ser deductivo. Con ayuda de otros
313 enunciados anteriormente aceptados se deducen de la teoría a contrastar
314 ciertos enunciados singulares (predicciones). Se eligen entre estos los que
315 no sean deductibles de la teoría vigente y más en particular aquellos que se
316 encuentren en contradicción con ella. A continuación tratamos de decidir
317 en lo que se refiere a estos enunciados deducidos, comparándolos con los
318 resultados de las aplicaciones prácticas y de experimentos. Si la decisión
319 es positiva, esto es, si las conclusiones singulares resultan ser aceptables, o
320 verificadas, la teoría ha pasado con éxito las contrastaciones, por esta vez.
321 Pero si la decisión es negativa, si las conclusiones han sido falsadas, la
322 teoría es falsa.
323
324 Durante el tiempo en que una teoría resiste las contrastaciones, y en que
325 no la deja anticuada otra teoría en la evolución del progreso científico,
326 podemos decir que está corroborada por la experiencia.
327
328 El problema de la demarcación. La principal razón para rechazar la lógica
329 inductiva es porque no proporciona un “criterio de demarcación”
330 apropiado. El problema de la demarcación es el de encontrar un criterio
331 que permita distinguir entre las ciencias empíricas, por un lado, y los
332 sistemas metafísicos por el otro. Los positivistas suelen interpretar este
333 problema de un modo naturalista, como si fuese un problema de las
334 ciencias naturales. En lugar de considera que se encuentran ante la tarea de
335 proponer una convención apropiada, creen que tienen que descubrir una
336 diferencia (que existiría en la naturaleza de las cosas) entre la ciencia
337 empírica y la metafísica.
338
339 Al llegar al problema de la inducción es donde se derrumba el intento de
340 resolver el problema de la demarcación: los positivistas, en sus ansias de
341 aniquilar la metafísica, aniquilan juntamente con ella las ciencias
342 naturales. Pues tampoco las leyes científicas pueden reducirse lógicamente
343 a enunciados elementales de experiencia.
344
345 La primera tarea de la lógica del conocimiento es proponer un concepto de
346 ciencia empírica con objeto de llegar a un uso lingüístico lo mas definido
347 posible, y a fin de trazar una línea de demarcación clara entre la ciencia y
348 las ideas metafísicas, aún cuando dichas ideas puedan haber favorecido el
349 avance de la ciencia a lo largo de la historia.
350
351 La experiencia como método. Se pueden distinguir tres requisitos que
352 nuestro sistema teórico tendrá que satisfacer:
353
354 Sintético. Que pueda representar un mundo no contradictorio
355 Posible. Debe satisfacer el criterio de demarcación, debe representar un
356 mundo de experiencia posible.
357 Debe representar nuestro mundo de experiencia
358 Puede describirse la teoría del conocimiento, cuya tarea es el análisis del
359 método o del proceso peculiar de la ciencia empírica, como una teoría del
360 método empírico, una teoría de lo que normalmente se llama experiencia.
361
362 La falsabilidad como criterio de demarcación. No existe nada que pueda
363 llamarse inducción, por tanto será lógicamente inadmisible la inferencia de
364 teorías a partir de enunciados singulares que estén “verificados por la
365 experiencia”. Las teorías no son nunca verificables empíricamente.
366
367 El criterio de demarcación que hemos de adoptar no es el de la
368 verificabilidad, sino el de la falsabilidad, de los sistemas. Ha de ser posible
369 refutar por la experiencia un sistema científico empírico, es decir que debe
370 ser susceptible de selección en un sentido negativo por medio de
371 contrastes o pruebas empíricas.
372
373 No se propone la falsabilidad como criterio de sentido; separa dos tipos de
374 enunciados perfectamente dotados de sentido (los falsables y los no
375 falsables), traza una línea dentro del lenguaje con sentido, no alrededor de
376 él. Esta propuesta está basada en una asimetría entre la verificabilidad y la
377 falsabilidad que se deriva de la forma lógica de los enunciados
378 universales. Pues estos no son jamás deductibles de enunciados singulares,
379 pero si pueden estar en contradicción con estos últimos. En consecuencia,
380 por medio de inferencias puramente deductivas (modus tollens) es posible
381 argüir de la verdad de enunciados singulares la falsedad de enunciados
382 universales. Una argumentación como esta es el único tipo de inferencia
383 estrictamente deductiva que se mueve en “dirección inductiva”: de
384 enunciados singulares a universales.
385
386 El criterio de demarcación propuesto nos conduce a una solución al
387 problema de Hume de la inducción, el problema de la validez de las leyes
388 naturales. Su raíz se encuentra en la aparente contradicción existente entre
389 lo que podría llamarse “la tesis fundamental del empirismo” (solo la
390 experiencia puede decidir acerca de la verdad o falsedad de los enunciados
391 científicos) y la inadmisibilidad de los razonamientos inductivos, de lo que
392 se dio cuenta Hume.
393
394 El problema de la base empírica. Los problemas de la base empírica,
395 concernientes al carácter empírico de enunciados singulares y a su
396 contrastación, pertenecen casi exclusivamente a la teoría del
397 conocimiento. Son importantes debido a que dan lugar a muchos puntos
398 obscuros, especialmente con las relaciones entre experiencias perceptivas
399 y enunciados básicos (enunciados que puede servir de premisa en una
400 falsación empírica).
401
402 Con frecuencia se ha considerado que las experiencias perceptivas
403 proporcionan algo así como justificación de los enunciados básicos. Se
404 tenía la impresión exacta de que los enunciados sólo pueden justificarse
405 lógicamente mediante otros enunciados.
406
407 Hemos de distinguir, por una parte, nuestras experiencias subjetivas o
408 nuestros sentimientos de convicción que no pueden jamás justificar
409 enunciado alguno, y por otro lado las relaciones lógicas objetivas
410 existentes entre los diversos sistemas de enunciados científicos y en el
411 interior de cada uno de ellos.
412
413 Objetividad científica y convicción subjetiva. Las teorías científicas no
414 son nunca enteramente justificables o verificables, pero son, no obstante,
415 contrastables. La objetividad de los enunciados científicos descansa en el
416 hecho de que pueden “contrastarse ínter subjetivamente”.
417
418 Fue Kant el primero en darse cuenta de la objetividad de los enunciados se
419 encuentran en estrecha conexión con la construcción de teorías (con el
420 empleo de hipótesis y de enunciados universales). Solo cuando se da la
421 concurrencia de ciertos acontecimientos de acuerdo con reglas o
422 regularidades pueden ser contrastadas nuestras observaciones por
423 cualquiera. Solo merced a tales repeticiones podemos convencernos de
424 que no nos encontramos con una mera coincidencia aislada, sino con
425 acontecimientos que, debido a su regularidad y reproductibilidad son, en
426 principio, contrastables ínter subjetivamente.
427
428 El hecho de que estoy experimentando un sentimiento de convicción no
429 puede aparecer en el campo de la ciencia objetiva más que en forma de
430 hipótesis psicológica, lo cual pide un contraste o comprobación inter
431 subjetiva.
432
433 Pero desde el punto de vista epistemológico, carece enteramente de
434 importancia que mi sentimiento de convicción haya sido fuerte o débil.
435
436 Si persistimos en pedir que los enunciados científicos sean objetivos,
437 entonces aquellos que pertenecen a la base empírica de la ciencia tienen
438 que ser también objetivos, contrastables inter subjetivamente. Pero la
439 contrastabilidad intersubjetiva implica siempre que a partir de los
440 enunciados que se han de someter a contraste, puedan deducirse otras
441 también contrastables. Por tanto, si los enunciados básicos han de ser
442 contrastables inter subjetivamente a su vez, no puede haber enunciados
443 últimos en ciencia, no pueden existir en la ciencia enunciados últimos que
444 no puedan ser contrastados y, en consecuencia, ninguno que no pueda ser
445 refutado al falsar algunas de las conclusiones que sea posible deducir de
446 él.
447
448 Los sistemas teóricos se contrastan deduciendo de ellos enunciados de un
449 nivel de universalidad más bajo, éstos, puesto que han de ser contrastables
450 intersubjetivamente, tienen que poderse contrastar de manera análoga, y
451 así ad infinitum.
452
453 El método deductivo de contrastar no puede estatuir ni justificar los
454 enunciados que se contrastan, ni se pretende que lo haga; de modo que no
455 hay peligro de una regresión infinita. De hecho, las contrastaciones no
456 pueden prolongarse ad infinitud: tarde o temprano hemos de detenernos.
457 No pido que sea preciso haber contrastado realmente todo enunciado
458 científico antes de aceptarlo: solo requiero que cada uno de estos
459 enunciados sea “susceptible” de contrastación.
460
461

462