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¿Qué es la multiculturalidad?

El de multiculturalidad o multiculturalismo es uno de esos conceptos que, si


bien los usamos y aplicamos a diario, no sabemos exactamente cómo definir. Su
significado parece evidente a simple vista, pero traducirlo a palabras no
resulta tan sencillo.

De acuerdo a la Sociología o la Antropología, se habla de multiculturalidad


cuando un espacio geográfico, físico o social reúne a distintas culturas que
coexisten e intercambian a diario pero sin que ninguna ejerza una influencia
demasiado drástica sobre otras. Dentro de esta multiculturalidad se aceptan y
reconocen todas las diferencias culturales, tanto las de índole racial o étnico
como las religiosas o lingüísticas; e incluso se promueve el derecho a esta
diversidad. Cuando estas comunidades logran convivir en un marco de
tolerancia y respeto es que los expertos comienzan a hablar de
multiculturalismo.

Dentro del paradigma pluralista, el multiculturalimo surgió como un modelo de


política pública y como una filosofía o pensamiento social de
reacción frente a la uniformización cultural en tiempos de globalización.

Se ha concebido como una oposición a la tendencia presente en las sociedades


modernas hacia la unificación y la universalización cultura, que celebra y
pretende proteger la variedad cultural, al tiempo que se centra sobre las
frecuentes relaciones de desigualdad de las minorías respecto a las culturas
mayoritarias.
Qué es Pluriculturalidad

La pluriculturalidad hace referencia a la coexistencia en un mismo espacio


geográfico de diferentes culturas.
En la pluriculturalidad, los diferentes grupos culturales no necesariamente
desarrollan vínculos o relaciones de intercambio.

Sin embargo, para la participación en los asuntos del Estado, las distintas
comunidades hacen uso de instrumentos de acción política para luchar y hacer
valer sus derechos, tanto políticos como sociales.

La pluriculturalidad es común en países con acentuada presencia indígena y


con procesos de dominación colonial por parte de una potencia extranjera en el
pasado.
De allí que haya una cultura dominante en el Estado, basada en la lengua y las
instituciones de la antigua metrópoli, que debe lidiar con un conjunto de grupos,
etnias y comunidades con lenguas, historias, cosmovisiones y religiones
diferentes.

En este sentido, es importante que los Estados creen políticas que se adecúen a
la condición pluricultural de los países, protegiendo los derechos de las minorías
culturales, y promoviendo el respeto y la convivencia pacífica.

Una situación de convivencia armónica, tolerancia y sostenidos vínculos de


intercambio en un país pluricultural, dará paso a la multiculturalidad, situación en
la que se produce intercambio y mutuo enriquecimiento entre las diferentes
culturas.

Un país latinoamericano que reconoce, desde su texto constitucional, la situación


pluricultural de su Estado es Bolivia, que se autodenomina “Estado plurinacional”,
pues en su seno cohabitan diferentes etnias y culturas.
Interculturalidad
La interculturalidad se puede definir como el proceso de comunicación e interacción entre
personas y grupos con identidades culturales específicas, donde no se permite que las ideas y
acciones de una persona o grupo cultural esté por encima del otro, favoreciendo en todo
momento el diálogo, la concertación y, con ello, la integración y convivencia enriquecida entre
culturas.
Sin embargo, su significado es polisémico y se ha interpretado desde varias miradas, en
especial en las políticas lingüisticas de México, que si bien transformaron la visión en la
educación indígena, no han logrado integrar de una manera consistente a los estudiantes
indígenas en el proceso educativo. Este problema ha sido trabajado de manera transdiciplinar
como autores como Rebeca Barriga Villanueva, María Bertely, Yolanda Jiménez Naranjo,
y Bruno Baronnet.
Las relaciones interculturales se emplean en el respeto a la diversidad y el enriquecimiento
mutuo; sin embargo, no es un proceso exento de conflictos. Estos pueden resolverse
mediante el respeto, la generación de contextos de horizontalidad para la comunicación, el
diálogo, la escucha mutua, el acceso equitativo y oportuno a la información pertinente, la
búsqueda de la concertación y la sinergia.
La interculturalidad no se refiere tan solo a la interacción que ocurre a nivel geográfico sino
más bien, en cada una de las situaciones en las que se presentan diferencias. Hay que tener
en cuenta que la interculturalidad depende de múltiples factores, como las distintas
concepciones de cultura, los obstáculos comunicativos, la carencia de políticas estatales, las
jerarquías sociales y las diferencias económicas. Además de acuerdo a la perspectiva con la
que sea observada puede entenderse de una u otra forma. Por ejemplo, si se analiza el
concepto desde la ética podemos descubrir que la forma en la que se involucra en el
enraizamiento de los valores sociales es a través de la promoción del respeto de la diversidad,
donde cada persona tiene derecho a ser como desea y el mismo paradigma vale para los
colectivos. La ética intenta inculcar valores afines para construir sociedades democráticas,
integradas y donde la armonía sea protagonista de la interacción social.