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Enfermedades del tacto

Urticaria
La urticaria es una alteración alérgica de la piel caracterizada por la aparición
repentina o reiterada de manchas, ronchas u otras manifestaciones, que son
lesiones cutáneas elevadas de bordes irregulares que se acompañan de
inflamación y prurito. La enfermedad aparece asociada con frecuencia a la fiebre
del heno o a el asma Está causada por una reacción alérgica de aparición rápida
tras la ingestión, inhalación, inyección o contacto con el antígeno específico.
Psoriasis
Es una enfermedad crónica y recurrente de la piel, que se caracteriza por la
aparición de placas eritematoescamosas y pápulas sobre la superficie cutánea. Las
lesiones suelen estar ligeramente elevadas sobre la superficie normal de la piel y
se diferencian de forma clara de la piel normal; su color va del rojo al castaño rojizo.
Suelen estar cubiertas por pequeñas escamas blanco grisáceas que se adhieren a
la erupción subyacente y, que si se quitan, dejan una superficie eritematosa con
puntos hemorrágicos. La extensión de la enfermedad puede variar desde algunas
lesiones pequeñas a la afección generalizada de la mayor parte de la superficie
cutánea. Afecta de forma
Característica los codos, las rodillas, el cuero cabelludo y el pecho.

Enfermedades olfativas
Anosmia
Es la pérdida del olfato. En ocasiones es congénita (presente desde el momento del
nacimiento) y puede deberse a un trastorno de origen genético.
Hiposmia
Es la reducción de la capacidad de detectar los olores. Puede deberse simplemente
a la edad avanzada que provoca pérdida fisiológica en la capacidad para detectar
sustancias odoríferas, pero gran parte de los casos se deben a infecciones
repetitivas de las vías aéreas superiores tanto de la nariz como de los senos
paranasales que dañan a la mucosa. En ocasiones está causada por la existencia
de pólipos nasales o es debida a traumatismos craneales.
Enfermedades de la vista
Miopía
Dificultad para ver claramente los objetos distantes.
Hipermetropía
Dificultad para ver claramente los objetos cercanos.

Enfermedades del gusto


Disgeusia
Es una distorsión en la percepción del gusto, puede manifestarse como la existencia
de sensación de gusto cuando no existe ningún estímulo que la provoque, o como
la percepción de un gusto desagradable provocado por un estímulo que en
condiciones normales se considera agradable.
Hipogeusia
Escasa capacidad para diferenciar los sabores, como la que sufren las personas
fumadoras. En muchas ocasiones se debe en realidad a una deficiencia de olfato o
a producción insuficiente de saliva por las glándulas salivares.

Enfermedad del oído


. Hipoacusia
La hipoacusia es una patología del oído que produce sordera parcial o una acusada
pérdida auditiva. Generalmente los síntomas se manifiestan de diferentes maneras.
Pueden percibirse sonidos más fuertes de lo que realmente son, dificultad para
seguir el hilo de la conversación cuando hay varios interlocutores, mayor dificultad
para entender voces femeninas que voces masculinas, difícil distinción de sonidos
agudos o voces que se emiten entre dientes… Hay otros síntomas algo más
complejos como perder el equilibrio o sentirse mareado (más común en un neuroma
acústico), presión en el oído o acúfenos.

Cuando se produce en una etapa prelingual, es decir, antes de que el bebé


comience a hablar, puede no presentar ninguna sintomatología. Sin embargo, en
algunos casos pueden producirse síntomas alarmantes, como que el bebé no
reaccione ante ruidos o que no pueda alertar de algo mediante balbuceos. Por
norma, todo recién nacido debe someterse a un estudio auditivo para detectar
problemas de este tipo. Pero si no se observan hasta más tarde, entonces habrá
que consultar con un pediatra, y deberá realizar una audiometría tonal, una logo
audiometría, y una impedanciometría.
Pérdida auditiva bilateral

Esta patología se produce cuando hay una pérdida auditiva en ambos oídos a la
vez y en el mismo grado. Puede producirse por varios motivos, pero los más
comunes son la exposición excesiva a una fuente de sonido muy elevada, por la
edad o también por factores genéticos. En este caso el tratamiento más frecuente
es el uso de audífonos en ambos oídos, dependiendo del grado de sordera. Otro
tratamiento común sería la cirugía.