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Caso sismo de Tehuacán, Puebla, junio 15 de 1999, m = 6.

El Servicio Sismológico Nacional (SSN) informó del suceso de un sismo a las 15:41:06
h de magnitud local o de Richter de 6.7 el 15 de junio de 1999 con epicentro en el suroeste
de la ciudad de Tehuacán, Puebla, con coordenadas 18.20° N y 97.47° O y con una
profundidad de 70 km.

El sismo tuvo efectos en siete estados de la República: Morelos, México, Tlaxcala,


Veracruz, Guerrero, Oaxaca y Puebla. Estos dos últimos presentan las mayores
consecuencias, principalmente en monumentos históricos, viviendas, escuelas, hospitales
y la pérdida de vidas humanas.

El temblor produjo intensidades de moderadas a altas en el epicentro, causando daños de


consideración en algunas ciudades y poblados del sur de Puebla y norte de Oaxaca,
(Alcocer et. al., 1999), y en mucho menor medida en el sur de Morelos y en los otros
estados antes mencionados. Para la ciudad de México, la intensidad del sismo fue muy
baja, esto debido a la atenuación de las ondas sísmicas en el eje neovolcánico
transmexicano.

De acuerdo con la sismicidad causante por la subducción de la placa de Cocos debajo de


la placa de Norteamérica ha causado daños en diversas ciudades y poblados del altiplano
mexicano. De acuerdo con las investigaciones del Dr. Singh, del SSN, desde 1864 hasta
la fecha se han presentado 10 sismos con magnitud mayor a 6.5 en la región epicentral
del sismo de Tehuacán; por lo que se ha podido calcular que el periodo de retorno medio
para sismos de magnitud mayor a 6.5 es de 20 a 30 años.

Si bien el evento sísmico provocó daños importantes en viviendas, escuelas, iglesias,


edificios públicos y obras de infraestructura, principalmente en los estados de Puebla y
Oaxaca, donde se tiene una gran variedad de suelos y formaciones geológicas; los
principales problemas geotécnicos que afectaron a la población y a las obras de ingeniería
fueron los fenómenos de licuación de suelos, los problemas de inestabilidad de laderas y
los casos de hundimientos o agrietamientos del terreno; estos últimos sucedieron
principalmente en la zona urbana de los municipios aledaños a Tehuacán, debido a las
condiciones particulares del terreno y a la posible existencia de cavernas creadas por la
explotación a cielo abierto de antiguas minas de arena rellenas con materiales no
compactados, en combinación con el fenómeno de licuación de suelos.

Los casos de licuación reportados ocurrieron en algunas poblaciones del sur del estado
de Puebla, en donde se observaron asentamientos de hasta 50 cm que provocaron
desplazamientos diferenciales, grietas y el colapso de algunas casas habitación. En la
carretera a Huajuapan de León, Oaxaca, se observaron daños similares por el fenómeno
de procesos gravitacionales ocurrido en depósitos naturales de suelos y rocas.
Finalmente, en la ciudad de Cholula, Puebla, se reportó el colapso parcial de estructuras,
principalmente iglesias.
Cabe comentar que en este evento sísmico los casos de licuación de arenas no fueron tan
extensos y severos como los ocurridos en octubre de 1995, lo que se debió seguramente
a que después del sismo de ese año se realizaron trabajos de mejoramiento de suelos en
las zonas que sufrieron licuación y estabilidad de taludes en las carreteras. Casos
concretos fueron los trabajos que se realizaron en el km 29 de la carretera Puebla-
Tehuacán para la estabilidad de los taludes y la remoción de rocas y suelos propensos a
procesos gravitacionales e hidrometeorológicos en el municipio de Ajalpán, Puebla.

Asimismo, se reportaron casos de deslizamientos de suelos en los cañones y barrancas de


los ríos aledaños al epicentro, donde se tienen laderas muy escarpadas con pendientes del
orden de 70º constituidas por materiales de origen calcáreo intercalados con depósitos
fluviales con poca o nula cementación. Otros deslizamientos se concentraron en cortes
efectuados para dar paso a los caminos y carreteras del estado.

El Centro SCT de Colima reportó, con fecha de enero 22, zonas de deslizamiento de
tierras y rocas en cortes de las carreteras, sumando un volumen de material caído de
102,100 m³, con el mayor derrumbe de 100,000 m³ entre los km 16+000 al 26+000 de la
carretera Huajuapan-Tehuacán, en donde se cerró un carril y se canalizaron ambos
sentidos por el cuerpo B de la carretera.

Antes del sismo, las condiciones registradas del Popocatépetl se reportaban estables. Sin
embargo, al día siguiente se observó un incremento en la actividad del volcán. Se
registraron diversos eventos volcanotectónicos, la mayoría con magnitud entre 2.5 y 3 y
dos más con magnitud mayor a 3. Estos eventos fueron localizados debajo del cráter entre
4 y 7 kilómetros de profundidad desde la cima sin manifestaciones externas.

A partir del 19 al 21 de junio se observaron algunas exhalaciones acompañadas de ceniza


y una disminución en los sismos volcanotectónicos. El 4 de julio ocurrieron dos
explosiones que alcanzaron 5 kilómetros y se registró caída de ceniza en el sector noreste
del volcán. El 1 de agosto se detectó un enjambre de Vt’s de magnitud de 3.1 localizados
al sureste, causando un incremento en el nivel de alertamiento y el inicio del crecimiento
de un domo de lava. El día 2 agosto se presentó una exhalación con emisión de ceniza
que duró cerca de 90 minutos. Para el 12 de agosto las exhalaciones incrementaron,
muchas de ellas estuvieron acompañadas de ceniza y alcanzaron entre 5 y 6 kilómetros
de altura. Para el 16 de agosto se registraron cerca de 25 horas de tremor armónico. Las
vibraciones generadas por el volcán fueron sentidas por la población a un radio de 12 a
14 kilómetros. Los inclinómetros detectaron una inflación asociada con el emplazamiento
del domo de lava. El monitoreo visual, a través de sobrevuelos, detectó un incremento en
el volumen del domo con un tasa de crecimiento de 180 y 200 m3/s.

Este nivel de actividad motivó a las autoridades de Protección Civil a constituirse ese día
en un comité de seguridad, y a declarar un incremento en el nivel de alertamiento y la
definición de radio de seguridad de 13 km. Este radio fue sugerido para incluir al menos
a varias de las poblaciones más vulnerables, como San Pedro Benito Juárez y Xalitzintla,
que está ubicada en uno de los drenajes de flanco Norte, por lo que fue necesaria la
evacuación preventiva de estas comunidades que comenzó el 21 de agosto. Cerca de
41,000 personas abandonaron el área y 14,000 aceptaron ser transportados a albergues,
en donde se quedaron por hasta 10 días. Como lo anticipó el modelo predictivo,
posteriormente de un periodo de 3 días de relativa calma, el 24 de agosto por la tarde
comenzó una erupción de baja explosividad y larga duración, lanzando grandes
cantidades de fragmentos incandescentes en los flancos del volcán, en tres diferentes
episodios, y destruyendo el domo.

Para el 13 de septiembre, con fotografías aéreas, se pudo observar que el domo había sido
parcialmente destruido; se recomendó la reducción del radio de seguridad a 12
kilómetros, por lo que la gente pudo regresar a sus casas.

Días más tarde, el 22 de septiembre se presentó una emisión de ceniza que en pocos
minutos incrementó su explosividad, alcanzó más de 8 kilómetros de altura y generó
flujos piroclásticos que descendieron por varías de las barrancas del volcán hasta
distancias estimadas de 4 a 6 kilómetros. Los flujos piroclásticos pasaron sobre el glaciar,
lo fundieron parcialmente y generaron un lahar que descendió hasta 1 kilómetro antes de
alcanzar la población de Santiago Xalitzintla, sin que se presentaran pérdidas humanas ni
materiales

Unos jóvenes empresarios compraron un predio de 100 x 20 m con el propósito de montar


una pequeña industria farmacéutica que elaborará productos cosméticos. Se realizó la
distribución de los establecimientos con base en la NOM-002-STPS-2010 para disminuir
los posibles riesgos.

Croquis del predio.

En las oficinas laboran 12 personas con 8 escritorios y 6 equipos de cómputo, en la zona de


producción se encuentran 5 personas con 4 equipos eléctricos para la manufactura de los
productos cosméticos, además tienen 4 recipientes de 200 L de disolventes.

En la bodega de reactivos y disolventes se mantiene un inventario de aproximadamente


5,000 litros de los siguientes disolventes:
Tabla 1

Propiedades físicoquímicas
Presión de vapor Temperatura de
mmHg Pa inflamación

Disolvente (°C)
1. Alcohol 47 6,266 13
etílico
(etanol)

2. Propanol 14.5 1,933 23


3. Ester (salicilato 0.05 6 96
de metilo)

En el mismo lugar pero en menor proporción se almacenan aceites esenciales, fijadores y


otros productos químicos.

En la bodega general se almacenaran 3 toneladas de papel para el etiquetado, publicidad y


material de oficina, además de frascos y botellas.

En el almacén de productos se tiene en promedio 2 toneladas de cremas y perfumes.

Como medidas preventivas se consideraron los siguientes extintores con base al riesgo
calculado:

Tabla 2

Extintor
Establecimiento Cantidad Tipo Distancia*
(m) Área Tipo de
riesgo
m2

1 2 BC 5 150 Ordinario
(CO2)
1 ABC 17 Alto
(PQS)

2 BC 10
2 (CO2) 525
3 1 ABC 18 200 Ordinario
(PQS)
4 2 Sustituto 5 200 Alto
de gas
halón
5 1 Espuma 7 150 Alto

* Distancias máximas de recorrido