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UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN MARTÍN – TARAPOTO

FACULTAD DE ECOLOGÍA
ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERÍA AMBIENT AL

MONOGRAFÍA:
FLUJOS DE MATERIA Y ENERGÍA
AUTORES:
Gonzales Chingo Greth Jhumira
López Dávila Alondrita
Monteza Sempertigue Diana Lucia
Pérez Cumbia María Alexandra

DOCENTE:
Lic. M. Sc. Roydichan Olano Arévalo
LÍNEA DE INVESTIGACIÓN: Ciencias
ambientales MOYOBAMBA - PERÚ
2019

1
ÍNDICE
CAPÍTULO I

Introducción……………………………………………………………………………………………………………………………... 4
CAPÍTULO II
Definiciones básicas…………………………………………………………………………………………………........ 5

2.1. Flujos de materia y energía en los ecosistemas……………………………………………………….. 5

2.1.1. Leyes de la termodinámica…………………………………………………………………………………… 6

CAPÍTULI III

Rutas de energía.................................................................................................................... 7

3.1. Ley del diezmo…………………………………………………………………………………………………………. 7

3.1.1. El diagrama de flujo de energía……………………………………………………………………………. 7

3.1.2. Flujo de energía en el ecosistema…………………………………………………………………………… 9

3.1.3. Biomasa…………………………………………………………………………………………………………………. 9

3.1.4. Tipos de biomasa…………………………………………………………………………………………………. 10


CAPÍTULO IV

Productividad………………………………………………………………………………………………………………… 11

4.1. Producción primaria (PP)…………………………………………………………………………………… 11

4.1.1. Producción primaria neta (PPN)…………………………………………………………………………… 12

4.1.2. Producción primaria bruta (PPB)………………………………………………………………………….. 13

4.1.3. Producción secundaria (PS)………………………………………………………………………………….. 13

4.1.4. Producción secundaria bruta (PSB)……………………………………………………………............ 14

4.1.5. Producción secundaria neta (PSN)………………………………………………………………………… 14

4.1.6. Eficiencia………………………………………………………………………………………………………………. 14
CAPÍTULO V

Ciclo del nitrógeno…………………………………………………………………………………………………………. 15


5.1 Etapas………………………………………………………………………………………………………………………. 15

CAPÍTULO VI

Ciclo del carbono…………………………………………………………………………………………………………… 16

6.1. Tipos de ciclos…………………………………………………………………………………………………………. 17

CAPÍTULO VII

Modelos cuantitativos de flujos de materia y energía……………………………………………………. 18

7.1. Propiedades emergentes………………………………………………………………………………………… 19

CAPÍTULO VIII

Efectos de las actividades humanas sobre los flujos de energía y sobre los siglos del

C Y N...…………………………………………………………………………………………………………………………… 20

8.1. Servicios ambientales……………………………………………………………………………………………… 20

8.1.1. Una propiedad emergente de los ecosistemas: los servicios ambientales


pueden desaparecer si la intensidad de uso es excesiva…………………………………… 20

8.1.2 Influencia humana en el ciclo del carbono……………………………………………………………. 24

8.1.3. EL IMPACTO HUMANO SOBRE EL CICLO DEL CARBONO……………………………………… 25

8.1.4. Las actividades humanas han cambiado para siempre el ciclo del nitrógeno de la
tierra………………………………………………………………………………………………………………….. 26

CAPÍTULO IX
Conclusiones…………………………………………………………………………………………………………………. 28
I. INTRODUCCIÓN

Este presente trabajo monográfico tiene como objetivo principal explicar el flujo de
materia y energía, rutas de energía, productibilidad: PPN, PPB, PSN, PSB, ciclo e
importancia del carbono y nitrógeno. Modelos cuantitativos de flujo de materia y energía.
Efectos de las actividades humanas sobre los flujos de materia y energía y sobre los ciclos
del carbono y nitrógeno.
Todos los seres vivos de un ecosistema se relacionan a través de cadenas tróficas o redes
tróficas en los que opera un continuo flujo de materia y energía. La transferencia de
energía (diezmo ecológico), del 100%de energía absorbida, el 90% es para las funciones de
cada especie y el 10% es para otra especie que cumplen las leyes de la termodinámica.
Los seres humanos jugamos un rol muy importante en nuestro ecosistema ya que, si
alteramos los ciclos de carbono y nitrógeno, estos al ser alterados producen el cambio
climático que afecta a todos seres vivos.
La importancia del flujo de materia y energía va más allá de una cadena o red trófica, sino
que ayuda a un ecosistema en general, de tal manera que ayuda o perjudica en gran
magnitud si es que existe la intervención antropológica.
Es importante reconocer y determinar la importancia del flujo de materia en las leyes de la
termodinámica, para poder explicar los distintos casos en los cuales actúa esta y de qué
manera la energía se conserva.
Además, identificar los aportes energéticos de distintos organismos entre otros, también
reconocer fundamentalmente el gran aporte energético de la biomasa el cual es la materia
orgánica reciente que se ha derivado de animales y vegetales como resultado del proceso
de conversión fotosintético.
El valor energético de la biomasa de materia vegetal proviene originalmente de la energía
solar a través del proceso conocido como fotosíntesis.
La energía que entre en el ecosistema es la energía solar, que los productores la
transforman en energía química y la almacenan en compuestos orgánicos como la glucosa.
Una parte de la energía contenida en estos compuestos orgánicos se utiliza para realizar los
procesos vitales del organismo y otra es liberada por la respiración en forma de calor.
Es por ello que, a lo largo de este tema se explicará cada proceso formativo e
intervencionista que actúa en relación con el flujo de materia y energía, de esta manera
interpretaremos de manera más cercana una explicación precisa con respecto a la
cantidad de energía que pasa de un nivel trófico a otro, el cual depende del tipo de
ecosistema y de las fluctuaciones de los factores abióticos de acuerdo con las estaciones
del año, a este proceso de circulación de materia es a lo que se le denomina ciclo
biogeoquímico.
II. DEFINICIONES BÁSICAS

A). MATERIA
Materia es todo lo que tiene masa y ocupa un lugar en el espacio. La química es la ciencia que
estudia su naturaleza, composición y transformación. Si la materia tiene masa y ocupa un lugar
en el espacio signifca que es cuantifcable, es decir, que se puede medir. Todo cuanto podemos
imaginar, desde un libro, un auto, la computadora y hasta la silla en que nos sentamos y
el agua que bebemos, o incluso algo intangible como el aire que respiramos, está hecho de
materia. Los planetas del universo, los seres vivos como los insectos y los objetos inanimados
como las rocas, están también hechos de materia. La cantidad de materia de un cuerpo viene
dada por su masa, la cual se mide normalmente en kilogramos (en química, a menudo se mide
en gramos). La masa representa una medida de la resistencia que opone un cuerpo cuando se
halla sometido a una fuerza. Esta fuerza puede derivarse del campo gravitatorio terrestre, y en
este caso se denomina peso. (La masa y el peso se confunden a menudo en el lenguaje
corriente; no son sinónimos). La materia forma los átomos, tomemos por ejemplo una pared,
está formada por bloques, los bloques están formados por arena, cemento y piedras pequeñas.

B). ENERGÍA
La energía es la capacidad que tiene la materia para realizar un trab ajo, en este caso,
el trabajo es mantener sus funciones vitales. Es decir, que cuando algo se calienta, enfría o
cambia su naturaleza, hay energía que se absorbe o se libera de alguna forma. En ecología
los dos tipos principales de energía son la energía química y la solar. La primera es la
energía que se libera o absorbe en un cambio químico, la segunda es la energía que emite el
sol. El comportamiento de la energía se describe mediante la primera y la segunda ley de
la termodinámica.

C).FLUJOS

La química de flujo (también procedimiento continuo o química de flujo


continuo) comienza con dos o más flujos de distintos reactivos bombeados a velocidades
específicas en una sola cabina, tubo o microrreactor. Se produce una reacción y, a la salida,
se recopila el flujo que contiene el compuesto resultante. Es posible que también se dirija
la solución a ciclos de reactor de flujo posteriores para generar el producto final. So lo
se necesitan pequeñas cantidades de material, lo que mejora considerablemente la
seguridad del proceso. Debido al diseño inherente de la tecnología de flujo continuo, es
posible que se den condiciones de reacción que no se pueden obtener de forma segura con
reacciones por lotes. El resultado es un producto con mayor calidad, menos impureza y
menos duración del ciclo de reacción.

2.1. FLUJOS DE MATERIA Y ENERGÍA EN LOS ECOSISTEMAS

El flujo de energía es uno de los modelos conceptuales que mejor organizan el


conocimiento disponible acerca del funcionamiento de los ecosistemas. En tal sentido
constituye un valioso auxiliar didáctico en la ecología. El diagrama de flujo de energía
establece un puente entre disciplinas al relacionar conceptos físicos tales com o las leyes
de la termodinámica, con procesos bioquímicos, como la fotosíntesis y la respiración, o
biológicos, como las interacciones entre especies. Da a su vez un marco conceptual común
para comprender los procesos que ocurren en sistemas naturales y en sistemas manejados o
modificados por el hombre tales como los ecosistemas urbanos y los agroecosistemas. Uno
de los aspectos claves en la discusión del flujo de energía es identificar el nivel de
organización a la cual tienen lugar: el ecosistema, el cual abarca a la comunidad biótica y
a su ambiente físico. Este cambio en el nivel de organización tiene consecuencias
muy importantes en nuestra percepción del objeto de estudio. Para el análisis de la
transferencia de energía en el ecosistema dejamos de considerar a las poblaciones
individuales y en cambio agrupamos los organismos de acuerdo a sus similitudes en cuanto
a la fuente de energía que utilizan: productores, consumidores primarios o secundarios,
descomponedores. Muchos procesos clave a nivel de individuo (acumulación de biomasa) o
de población (tasas de crecimiento) se integran en nuevos procesos (la productividad o el
consumo) a este nivel de organización. Un recurso particularmente útil en la discusión del
flujo de energía en el ecosistema es la comparación entre sistemas naturales y sistemas
manejados por el hombre. Los cambios en las magnitudes de los flujos, los mecanismos de
modificación de esos flujos y los recursos para lograrlos permiten mejorar nuestra
percepción de los límites impuestos por la naturaleza a los agroecosistemas.

2.1.1. LEYES DE LA TERMODINÁMICA


 PRIMERA LEY DE LA TERMODINÁMICA O LEY DE LA
CONSERVACIÓN DE LA ENERGÍA. Establece que la energía no se crea ni
se destruye, solo se transforma. Por ejemplo, la luz es una forma de energía que
´puede transformarse en calor, trabajo o energía potencial de los alimentos,
dependiendo del caso, pero nada de ella se destruye.
 SEGUNDA LEY DE LA TERMODINÁMICA O LEY DE LA ENTROPÍA.
Puede establecerse de diversas maneras, incluyendo la siguiente: ningún proceso
que incluya transformación de energía, ocurrirá de manera espontánea a menos que
conlleve la degradación de energía de una forma concentrada hacia una forma
dispersa. Por ejemplo, el calor de un objeto a alta temperatura tiende
espontáneamente a dispersarse hacia un entorno más frío. La segunda ley de la
termodinámica, también puede formularse de la siguiente manera: ya que parte de la
energía se dispersa como energía calorífica y no queda disponible, ninguna
transformación espontánea de energía (por ejemplo de luz solar) a energía potencial
(por ejemplo, protoplasma), es eficiente en 100 %. La entropía del griego en= “en”
y tropé = “transformar”, es la media de la energía que no está disponible resultante
de las transformaciones; este término también se emplea como índice general del
desorden asociado a la degradación energética.
III. RUTAS DE ENERGÍA

El Flujo de energía y nutrientes en un ecosistema es el nombre que recibe la totalidad de la


cadena trófica, así como el flujo de cualquier fuente aprovechable de energía. El flujo de
energía es el aprovechamiento de los productos primarios y secundarios
por organismos que a su vez utilizaron consumidores primarios herbívoros de los cuales se
alimentan los consumidores secundarios es básica para el funcionamiento de cualquier
ecosistema. Gracias a las interacciones que se dan entre diferentes organismos, la energía
fluye de especie a especie. Sin embargo, a medida que esta va ingresando al cuerpo humano
que a su vez regresa al ecosistema, su cantidad disminuye. La cantidad de nutrientes
y energía en la tierra es muy pequeña, y por eso tiene diferentes ciclos. El ciclo empieza
en los productores, los cuales captan la luz solar, y la utilizan en un ciento por ciento.
Luego , al ser consumidos por un consumidor del primer orden, el diez por ciento
aproximadamente de esa energía pasa a ese ser vivo. Si seguimos con la cadena trófica, nos
encontramos con los consumidores de segundo orden que, al alimentarse de los del primer
orden, toman también un diez por ciento de su energía, lo que sería un uno por ciento de la
original. El siguiente eslabón son los consumidores de tercer orden, que obtienen un 0,2%
de la energía primeramente obtenida por el productor. Así, los descomponedores nada más
pueden sacar el 0,01% de la energía, lo que significa que esta se pierde a medida que
se avanza en la cadena alimentaria, o sea, se libera al ambiente en otras formas de energía,
tales como la térmica.

3.1. LEY DEL DIEZMO

Ley del diezmo ecológico o también denominada Ley del diez por ciento. Establece que los
organismos solamente pueden capturar aproximadamente el diez por ciento de la energía
del nivel, en el nivel trófico inmediato superior, de la pirámide de números. Al aplicar las
leyes de la termodinámica al flujo de energía y materia y a la formación de biomasa, se ha
considerado que al pasar de un nivel trófico a otro se obtiene sólo el 10% de la energía que
se obtuvo en el nivel precedente, lo que significa que, de un 100% de energía capturada,
los organismos ocupan el 90% en su metabolismo, movimiento, transporte, etc.
Analizando este enunciado observamos que un productor aprovecha el 90% de la energía
solar que fija para realizar sus funciones de sobrevivencia y en caso de servir de
alimento a algún herbívoro esto sólo podrá utilizar el 10% de toda la energía que fijó el
vegetal. A su vez el herbívoro utiliza el 90% de esa cantidad que recibió para sobrevivir, y
en caso de servir de alimento a algún carnívoro éste, sólo podrá utilizar el 10% de la
cantidad que recibió el herbívoro forma de tejido.

3.1.1. EL DIAGRAMA DE FLUJO DE ENERGÍA


Los organismos que integran un ecosistema captan y transforman la energía incidente.
Estos organismos están organizados en niveles tróficos, vale decir en un conjunto de
poblaciones que captan y transforman la energía de manera similar. Dentro de cada nivel
trófico y entre niveles, las distintas poblaciones específicas interactúan entre sí.
Típicamente identificamos los siguientes niveles tróficos (componentes) en un ecosistema:
productores, consumidores primarios (herbívoros), consumidores de orden superior
(secundarios o terciarios) y descomponedores. Cada uno de esos niveles puede ser
representado por un recipiente de tamaño variable en un diagrama.

Todos los niveles tróficos en su conjunto constituyen la biomasa y contribuyen a un


recipiente adicional en donde se acumulan los desechos y partes muertas de los organismos,
la necromasa. Los recipientes representan las variables de estado de nuestro modelo del
flujo de energía en el ecosistema. Estas variables permitirán tener una descripción del
estado del sistema en cada momento. Sin embargo, el sistema es dinámico y el contenido de
estos recipientes cambia de manera continua. El volumen contenido en cada recipiente
representa la cantidad de energía acumulada en la biomasa del nivel trófico
correspondiente o en la necromasa y puede ser expresada en unidades de energía o masa
por unidad de superficie (Mj.m-2 o g. m-2). Las unidades de masa y energía son
convertibles. Los cambios en la cantidad de energía acumulada dependen de las entradas
y salidas las cuales se miden en unidades de flujo que incorporan la dimensión del tiempo,
por ejemplo MJ.m-2
.día-1 o g. m-2 .año-1.
La cantidad total de radiación recibida por año en distintos puntos del país no sólo depende
de la latitud sino también de la nubosidad. La energía aportada por el sol corresponde a la
radiación electromagnética de onda corta. Los productores primarios interceptan parte de
esa energía, una parte es reflejada, otra es transmitida y la restante es absorbida. La
cantidad total de radiación interceptada depende fundamentalmente de la superficie de
tejidos verdes y de su disposición en el espacio. El Índice de Área Foliar (IAF = m2 de
tejidos verdes. m-2 de suelo) y el ángulo de inserción de las hojas son dos buenos
indicadores de cuánta radiación puede interceptar la vegetación. Un cultivo de maíz
saludable en la región pampeana puede interceptar una proporción superior al 90% de la
energía incidente. La cantidad de radiación incidente e interceptada puede medirse
utilizando radiómetros. De la energía interceptada nos interesa particularmente la
proporción que es absorbida por los vegetales. Los productores primarios o autótrofos
transforman la energía electromagnética absorbida en energía potencial acumulada en los
enlaces de los productos orgánicos sintetizados a través de la fotosíntesis. Sin embargo, no
toda la energía absorbida está disponible para el proceso de fotosíntesis. Sólo el 50% de la
energía aportada por el sol, aquella correspondiente a la porción visible del espectro, puede
ser potencialmente utilizada por la fotosíntesis. Esa porción, cuya longitud de onda
corresponde a la franja comprendida entre los 400 y los 700 nanómetros, es la denominada
Radiación Fotosintéticamente Activa (RFA). De la energía efectivamente absorbida por
tejidos verdes una fracción pequeña termina siendo incorporada a estructuras orgánicas.

Este porcentaje rara vez es mayor al 2% de la energía incidente. La energía no utilizada


en el proceso de fotosíntesis se pierde como calor. Buena parte de esa energía es usada
para la evaporación de agua en las hojas de las plantas en el proceso de transpiración. La
fotosíntesis consiste básicamente en la reducción del dióxido de carbono (CO2). Este
proceso incluye varias etapas: la difusión del CO2 desde la atmósfera a los cloroplastos de
las células de la hoja, la generación del poder reductor a partir de la energía
electromagnética captada por los pigmentos (fundamentalmente la clorofila) y la reducción
bioquímica del CO2. Todos estos procesos tienen lugar en los tejidos verdes de las plantas.
El producto final de la fotosíntesis es una molécula de glucosa, un azúcar conformado por
una cadena de 6 átomos de carbono.

3.1.2. FLUJO DE ENERGÍA EN EL ECOSISTEMA

El funcionamiento de un ecosistema puede reducirse a un flujo de energía que se establece


entre una fuente externa, el sol. A través del ecosistema la energía y la materia van
pasando de un nivel trófico a otro, o si se quiere, de unos organismos a otros. El punto de
entrada de la energía procedente del sol son los autótrofos, los cuales mediante la fase
lumínica de la fotosíntesis, transforma la energía electromagnética procedente de el en
energía química, la energía química conseguida en esta fase es utilizada para reducir el
CO2 a un compuesto orgánico: la glucosa (otros compuestos inorgánicos como los nitratos
también sufren un proceso de reducción similar), los siguientes niveles están compuestos
por organismos heterótrofos. La energía y materia que entran en cada nivel son utilizadas
por los organismos para elaborar sus propias estructuras biológicas, crecer, reproducirse y
obtener la energía necesaria para las reacciones metabólicas. En este flujo de energía a
través del ecosistema pate de ella se pierde y no queda a disposición del nivel trófico
siguiente. Es necesario, pues, una entrada continua de energía (solar) en el ecosistema.

A consecuencia de este flujo de energía entre los distintos niveles tróficos del ecosistema,
la biomasa de cada uno experimenta cambios. Al cambio que experimenta la biomasa en
un ecosistema en un intervalo determinado de tiempo se le denomina producción.

3.1.3. BIOMASA

La biomasa es el nombre dado a cualquier materia orgánica de origen reciente que haya
derivado de animales y vegetales como resultado del proceso de conversión
fotosintético. La energía de la biomasa deriva del material de vegetal y animal, tal como
madera de bosques, residuos de procesos agrícolas y forestales, y de la basura industrial,
humana o animales.
El valor energético de la biomasa de materia vegetal proviene originalmente de la energía
solar a través del proceso conocido como fotosíntesis. La energía química que se almacena
en las plantas y los animales (que se alimentan de plantas u otros animales), o en los
desechos que producen, se llama bioenergía. Durante procesos de conversión tales como la
combustión, la biomasa libera su energía, a menudo en la forma de calor, y el carbón se
oxida nuevamente a dióxido de carbono para restituir el que fue absorbido durante el
crecimiento de la planta. Esencialmente, el uso de la biomasa para la energía es la
inversa de la fotosíntesis.
CO2 + 2H2O ([CH2O] + H2O) + O2

Fotosíntesis
Este proceso de captación de la energía solar y su acumulación en las plantas y árboles como
energía química es un proceso bien conocido. Los carbohidratos, entre los que se encuentra la
celulosa, constituyen los productos químicos primarios en el proceso de bioconversión de la
energía solar y al formarse aquellos, cada átomo gramo de carbono (14gr) absorbe 112kcal de
energía solar, que es precisamente la que después se recupera, en parte con la combustión de
la celulosa o de los combustibles obtenidos a partir de ella (gas, alcohol, etc.)

En naturaleza, en última instancia toda la biomasa se descompone a sus moléculas elementales


acompañada por la liberación de calor. Por lo tanto la liberación de energía de conversión de la
biomasa en energía útil imita procesos naturales pero en una tasa más rápida. Por lo tanto, la
energía obtenida de la biomasa es una forma de energía renovable. Utilizar esta energía recicla
al carbón y no añade dióxido de carbono al medio ambiente, en contraste con los combustibles
fósiles. De todas las fuentes renovables de energía, la biomasa se diferencia en que almacena
energía solar con efciencia. Además, es la única fuente renovable de carbón, y puede ser
procesada convenientemente en combustibles sólidos, líquidos y gaseosos.

3.1.4. TIPOS DE BIOMASA

 Biomasa natural
Es aquella que se genera en la naturaleza sin la necesidad de intervención humana. El
inconveniente principal que presenta este tipo de biomasa es el necesario y obligado
manejo de la adquisición y transporte del recurso desde su origen hasta el lugar de
utilización. Esto puede causar que la explotación de este tipo de biomasa sea
económicamente inviable.

 Biomasa residual (seca y húmeda).


Son los residuos generados por la agricultura (leñosos y herbáceos), la ganadería, las
actividades forestales, en la industria maderera y agroalimentaria, entre otras y que aún
pueden ser explotados y considerados subproductos. Como ejemplos de biomasa residual
seca podemos señalar el serrín, la cáscara de almendra, las podas de frutales, etc. Se
denomina biomasa residual húmeda a los vertidos denominados biodegradables, es decir,
las aguas residuales tanto industrial como urbana y los residuos ganaderos (purines).

 Cultivos energéticos
Este tipo de cultivos se producen con la finalidad exclusiva de producir biomasa
susceptible
de ser transformada en biomasa. Algunos ejemplos de estos cultivos son cereales,
remolacha, chopo, sauce, cardo, patata, etc. La biomasa pretende ser un sector puntero a la
hora de conseguir objetivos en materia de energías renovables y eficiencia. Al igual que
otras energías renovables, permite rebajar la dependencia energética de factores
externos,
así como reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, favorece el
sustento y diversificación del sector forestal, asistiendo así al desarrollo de
empleo especialmente en el sector rural.

IV. PRODUCTIVIDAD

En ecología, la productividad es la tasa a la que se integra la energía en los cuerpos de los


organismos en forma de biomasa. La biomasa es sencillamente la cantidad de
materia almacenada en los cuerpos de un grupo de organismos. La productividad puede
definirse para cualquier nivel trófico, o cualquier otro tipo de agrupación, y puede
expresarse en unidades de energía o de biomasa. Hay dos tipos básicos de productividad:
bruta y neta. Se puede cuantificar de las siguientes formas:

4.1. PRODUCCIÓN PRIMARIA (PP)

La tasa a la cual la energía magnética es transformada en energía química por los


autótrofos se denomina producción primaria. En realidad, a la cantidad de biomasa
producida, mediante fotosíntesis, por unidad de tiempo representa la producción primaria
bruta (PPB), ya que parte de esa biomasa es utilizada y gastada por los propios productores
para su mantenimiento, en una serie de reacciones de oxidación, entre las cuales la más
importante es la respiración. La diferencia entre la PPB y la energía gastada en la
respiración se denomina producción primaria neta (PPN).

Factores que limitan la producción


primaria

Si la producción primaria es la tasa de fijación de energía electromagnética en forma de


biomasa de autótrofos mediante la fotosíntesis, los factores que la condicionan deben estar
relacionados con los que condicionan este proceso. Estudiemos los factores en las
comunidades terrestres y acuáticas.

 La luz. De la radiación solar que llega a la superficie de la tierra solo el 44 %


aproximadamente, podría ser utilizado por los pigmentos fotosintetizadores; pero
aún más, la eficiencia de los ecosistemas fotosintetizadores solo permite aprovechar
eficazmente poco más del 1 % del total de la radiación incidente. Aunque en los
ecosistemas terrestres la luz puede limitar la producción primaria, en los
ecosistemas acuáticos, es donde se percibe mejor la influencia de la luz en la PP, ya
que el agua absorbe rápidamente la luz (más de la mitad de la luz incidente es
absorbida en el primer metro de agua). Por otra parte, la cantidad de radiación
aumenta con la latitud, se observa un aumento de la producción en este mismo
sentido en los océanos.
 El agua. En los ecosistemas terrestres el agua puede acondicionar la PP, ya que esta
puede ser escasa y perderse a través de las hojas por transpiración (los estomas
deben abrirse para captar el CO2).
 Los nutrientes. También resulta más que evidente que la disponibilidad de
nutrientes tiene que ser un factor determinante en la PP, ya que son la base para la
elaboración de la materia orgánica. Sin embargo, no todos los nutrientes tienen la
misma importancia: nitrógeno y fósforo parecen ser los que más influyen sobre la
PP. Los nutrientes en los ecosistemas acuáticos (continentales y oceánicos) llegan
por la meteorización y erosión de las rocas y suelos; en los océanos, hay zonas
donde la concentración de nutrientes es muy elevada debido a la existencia de
corrientes. Los océanos son menos productivos que las zonas terrestres ya que
tienen menor proporción de nutrientes (por ejemplo, el suelo pude tener un 0.5% de
nitrógeno, mientras que el océano solo posee el 0.00005%).

4.1.1. PRODUCCIÓN PRIMARIA NETA (PPN)

Es menor, se ajusta a la energía usada por los organismos en la respiración y el


metabolismo. Nos proporciona la cantidad real de biomasa de los productores que podría
quedar a disposición de los heterótrofos del siguiente nivel. Una forma muy sencilla pero
poco precisa de medir la PPN de algunas comunidades es estimar la biomasa al principio y
final de un periodo de tiempo (es necesario medir la biomasa de las plantas muertas, de sus
hojas y estimar la biomasa consumida por los herbívoros). Mediante diversos métodos se
ha tratado de estimar la PPN de los distintos ecosistemas (tabla 1); la PPN de los
9
ecosistemas terrestres es de unas 115 x 10 toneladas de peso seco al año y la de los
9
marinos de 55 x 10 toneladas de peso seco al año. En general la PPN es mayor en los
ecosistemas tropicales y va decreciendo conforme nos desplazamos hacia los polos. A pesar
de que los océanos ocupan las dos terceras partes del planeta su PPN es muy baja: un tercio
de la global.

Tabla 1 (según whittaker, 1975)


6 -2
Ecosistema ÁREA10 PPN gr m PPN del Biomasa
2 -1 9 9
Km año mundo 10 t mundial 10 t
-1
año
Bosque tropical lluvioso 17.0 2200 37.4 765
Bosque tropical estacional 7.5 1600 12.0 260
Bosque templado siempre 5.0 13000 6.5 175
verde
Bosque templado 7.0 12000 8.4 210
caducifolio
Bosque boreal 12.0 800 9.6 240
Zona de árboles y arbustos 8.5 700 6.0 50
Sabana 15.0 900 13.5 600
Pastizal templado 9.0 600 5.4 14
Tundra y zona alpina 8.0 140 1.1 5
Monte bajo semi y desértico 18.0 90 1.6 13
Desierto 24.0 3 0.07 0.5
Cultivos 14.0 650 9.1 14
Marismas y pantanos 2.0 2000 4.0 30
Lagos y ríos 2.0 250 0.5 0.05
Total continentes 149 773 115 1837
Océano abierto 332.0 125 41.5 1.0
Zonas de afloramiento 0.4 500 0.2 0.008
Plataforma continental 26.6 360 9.6 0.27
Lechos de algas y arrecifes 0.6 2500 1.6 1.2
Estuarios 1.4 1500 2.1 1.4
Total marino 361 152 55.0 3.9
Total 550 333 170 1841
PPN = PPB – R

4.1.2. PRODUCCIÓN PRIMARIA BRUTA (PPB)

Cantidad de biomasa sintetizada por los productores por unidad de tiempo, incluyendo la
que se consume en la respiración (R) y la que utiliza el vegetal para su crecimiento,
funcionamiento y reproducción.

PPB = PPN + R

La PPB, es la tasa de captura de la energía solar en moléculas de glucosa durante la fotosíntesis


(energía capturada por unidad de área por unidad de tiempo). Los productores como las plantas
usan parte de esta energía para su metabolismo y respiración celular y parte para su
crecimiento (formación de tejidos).

4.1.3. PRODUCCIÓN SECUNDARIA (PS)

La biomasa formada por los autótrofos mediante la fotosíntesis queda disponible para ser
utilizada por los herbívoros o bien por los descomponedores, cuando mueran; a su vez, los
herbívoros pueden ser consumidos por los carnívoros y estos por otros de un nivel trófico
superior. Recordemos que los organismos heterótrofos necesitan incorporar materia
orgánica ya elaborada (por los autótrofos u otros heterótrofos), para poder realizar todos sus
procesos vitales. A la tasa de producción de biomasa por parte de los heterótrofos se le
denomina producción secundaria. Pero no toda la biomasa de un nivel pasa al
inmediatamente superior.

 Hay partes de la planta o del animal que no se aprovechan por el herbívoro o el


carnívoro y se descomponen.
 De la parte consumida, hay una fracción que no puede ser digerida y se pierde con
las heces.
 De la proporción digerida una parte es utilizada para conseguir la energía
necesaria para su mantenimiento (mediante la respiración) y otra parte para su
crecimiento y reproducción
4.1.4. PRODUCCIÓN SECUNDARIA BRUTA (PSB)
Es la cantidad de alimento asimilado del total ingerido por unidad de superficie o
volumen
en un tiempo determinado. En el caso de los herbívoros, la porción no asimilada puede
representar el 90%, que será expulsada en forma de excrementos. Por el contrario, los
carnívoros son más eficientes, ya que hasta un 75 % del alimento ingerido puede ser
asimilado, aunque los valores normales oscilan alrededor del 30 % - 40 %.

4.1.5. PRODUCCIÓN SECUNDARIA NETA (PSN)


Es la energía que queda a disposición del nivel trófico siguiente una vez descontados los
gastos en respiración, excreción. Los tejidos y los excrementos pueden ser utilizados como
fuente de alimento para otros heterótrofos.

4.1.6. EFICIENCIA

La cantidad de energía que fluye de un nivel trófico a otro depende de la eficiencia con la
que la energía es utilizada. La eficiencia se define como el cociente entre dos variables: u
na de salida y otra de entrada. Podemos calcular varios tipos de eficiencia, tanto dentro de
un mismo nivel trófico como el paso de un nivel a otro; las más usadas son:

A). Eficiencia de consumo. Nos indica qué fracción de la población de un nivel trófico es
consumida por el nivel trófico superior; es decir, la presión de un nivel ejerce sobre el
inferior. Lo que no es consumido pasa al nivel de los descomponedores. La eficiencia de
consumo oscila entre el 0.05 de un bosque el 0.5 de un ecosistema pelágico con
fitoplancton (es mayor en los ecosistemas acuáticos que en los terrestres).

B). Eficiencia de asimilación. La fracción de la energía ingerida que llega al intestino


absorbida para realizar un trabajo. En los herbívoros la eficiencia de asimilación es más
baja que en los carnívoros (20-50% para los primeros y 80% para los segundos), ya que la
celulosa y lignina que poseen los vegetales son muy difíciles de digerir.

C). Eficiencia de producción. Se refiere a la fracción de la energía que es asimilada y que


se incorpora a la biomasa de ese mismo nivel (el resto que no es incorporado se pierde
en forma de color). Los ectotermos, sobretodo invertebrados, pierden poco calor y
su eficiencia es alta, ya que convierten casi todo lo asimilado en biomasa (10-40 %).

D). Eficiencia ecológica. Es la fracción de la producción de un nivel que es transformada en


producción del nivel inmediatamente superior. Tradicionalmente se consideraba que era
constante: alrededor del 10 %; en la actualidad, se sabe que oscila entre valores del 1 al 25
%, e incluso más. Esta circunstancia explica que por el número de eslabones raramente
pueden ser más de cuatro o cinco y que los escalones inferiores deben poseer más biomasa
que las superiores. Por ejemplo: de 100 unidades de energías almacenadas en el nivel de los
productores gracias a la fotosíntesis, solo pasan a los 10 herbívoros (necesitará comerse 10
veces 100 unidades para almacenar él 100 unidades); el carnívoro que se come al herbívoro
(aceptado la ley del 10 %) solo aprovechará el 1 % de la energía almacenada en el primer
nivel, el de los productores.
V. CICLO DEL NITRÓGENO

El nitrógeno es imprescindible para la producción de aminoácidos esenciales para la vida,


como las proteínas, encimas y otras grandes moléculas metabólicas. Para la síntesis de
proteínas y formación de ácidos nucleicos. Las plantas requieren de gran cantidad de
nitrógeno para crecer y producir semillas, y para el sistema de transporte de fluidos a través
de ellas y sus tejidos.
Debido a que las plantas y animales no pueden asimilar el nitrógeno puro, el mismo es
procesado y está sometido a cambios que les confieren los ciclos, para convertirse en
nitritos y nitratos útiles para los procesos celulares y metabólicos de los individuos.
5.1 ETAPAS

o LA FIJACIÓN

La fase del ciclo donde el nitrógeno que se encuentra en la atmósfera terrestre se integra en
las vegetación, por medio de unos microorganismos que están en el suelo y en medios
acuáticos esto sucede porque el nitrógeno gaseoso se transforma en amoniaco, ya que las
bacterias lo transforman y lo descomponen absorbiendo los nutrientes que estas utilizan
para subsistir y de esta manera se fijan al suelo, estas bacterias son precavidas ya que
viven en las raíces de las plantas para que el oxígeno no llegue a ellas y pueda transformar
el nitrógeno y no hacerles daño.

o NITRIFICACIÓN

Es una fase donde otras bacterias que están en el suelo oxidan el amoniaco y lo convierten
en amonio, generando energía, después otras bacterias la vuelven a oxidar y el amonio lo
transforma en nitrato, esto también va a depender de la temperatura del suelo y de su PH,
en esta parte de la fase es la oxidación de las bacterias de nitrógeno por otras que las oxidan
transformándolas en amonio y otras en nitratos, siendo el segundo paso de la fase.
o ASIMILACIÓN
En esta fase es donde las plantas a través de sus principales receptores como lo son sus
raíces absorben el nitrato o el amoniaco, procesando las y las plantas las transforman e
proteínas, para que los animales las consuman y sea posible que puedan aceptar el
nitrógeno en sus cuerpos sin que les pueda hacer daño.

o AMONIFICACIÓN

En este paso de la fase se realiza una descomposición de los materiales orgánicos, siendo
los desechos de unos que ayudan a otros a absorber indirectamente el nitrógeno en forma de
amoniaco procesado en combinación de del ácido úrico y los organismos muertos que se
encuentren en el suelo
o INMOVILIZACIÓN

En esta fase del ciclo aquello que no es inorgánico se le incorpora el nitrógeno formando un
nitrógeno orgánico, siendo lo contrario de la nitrificación. Por lo que las plantas no lo
absorben porque no hay una descomposición previa y no lo pueden usar.

VI. CICLO DEL CARBONO


El ciclo del carbono fue descubierto originalmente por Joseph Priestley y Antoine Lavoisier
y popularizado por Humphry Davy. El ciclo como terminología proviene del movimiento
cíclico de los elementos que forman los organismos biológicos (bio) y el entorno geológico
(geo) y que implican muchos cambios o procesos químicos diferentes y esencia les.
Gracias a los eventos que surgen de origen biogeoquímicos, todos los elementos están
disponibles para el uso y a su vez por otros organismos; sin estos ciclos, las criaturas
vivientes se extinguirían, debido a esto, son muy importantes todos estos procesos
naturales.
El ciclo completo del carbono requiere que los descomponedores metabólico en los
compuestos orgánicos de los organismos muertos y agreguen nuevas cantidades de CO 2 al
ambiente. A todo lo anterior debe sumarse la enorme cantidad de CO 2 que llega a la
atmósfera como producto de la actividad volcánica, la erosión de las rocas carbonatadas y,
sobre todo, la quema de combustibles fósiles por el hombre. El carbono va de la atmósfera
a las plantas
En la atmósfera, el carbono se combina con el oxígeno en un gas llamado bióxido de
carbono (CO2). Con ayuda del Sol, mediante el proceso conocido como fotosíntesis, el
bióxido de carbono es extraído del aire y se convierte en alimento.
El carbono va de las plantas a los animales.
Mediante las cadenas alimenticias, el carbón de las plantas va hacia los animales que se
alimentan de ellas. Los animales que se alimentan de otros animales también obtienen el
carbono a través de sus alimentos.
 El carbono va de plantas y animales al suelo. .

Cuando plantas y animales mueren, sus cuerpos, madera y hojas se descomponen en el


suelo. Parte de la materia descompuesta queda enterrada y tras millones y millones de años,
se convierte en combustible fósil.
 El carbono va de seres vivos a la atmósfera.

Cada vez que exhalas, estás liberando bióxido de carbono (CO2) hacia la atmósfera. Los
animales y las plantas se deshacen del gas bióxido de carbono mediante el proceso
conocido como respiración.
 El carbono se mueve de la atmósfera a los océanos.

El carbono es el cuarto elemento más abundante en la Tierra y es esencial para la vida. Es


la base de los carbohidratos, las proteínas y los ácidos nucleicos que necesitan los seres
vivos para vivir, crecer y reproducirse. También se encuentra en el dióxido de carbono
(CO2), cal, madera, plástico, diamantes y en el grafito. La cantidad total de carbono en la
Tierra es siempre la misma. Por medio del ciclo del carbono, los átomos de carbono se
intercambian continuamente entre los seres vivos y el medio ambiente y son reusados una
y otra vez. El ciclo básico del carbono de los sistemas, involucra los procesos de
fotosíntesis
y respiración. Por medio de la fotosíntesis las plantas absorben el dióxido de carbono de
la atmósfera y lo usan para fabricar carbohidratos (azúcares), esto con la ayuda de la
energía del sol. Como parte del ciclo, los animales comen plantas (u otros animales),
tomando los carbohidratos como alimento. Luego, por medio de la respiración, tanto las
plantas como los animales descomponen los carbohidratos liberando el dióxido de
carbono a la atmósfera. Este proceso puede ser descrito por medio de las siguientes
fórmulas:

 Fotosíntesis 6CO2 (dióxido de carbono) + 6H2 O (agua) + C6 H12O6 (glucosa) +


6O2 (oxígeno)
 Respiración C6 H12O6 (glucosa) + 6O2 (oxígeno) + 6CO2 (dióxido de carbono) +
6H2 O (agua)

No todos los átomos de carbono están en constante movimiento dentro del ciclo del
carbono. El carbono puede ser almacenado en los árboles, productos de madera, en
combustibles fósiles, o en otros depósitos llamados “sumideros”. Eventualmente, cuando
un árbol muere o si se queman los productos o combustibles, entonces se liberan los átomos
de carbono. Entonces, nuevamente estos se vuelven una parte activa del ciclo.

Los bosques desempeñan una parte importante dentro del ciclo del carbono global. Ellos
absorben el dióxido de carbono durante la fotosíntesis, y almacenan el carbono en sus
troncos, ramas y raíces. Tanto los árboles como los productos de madera pueden continuar
almacenando este carbono en tanto permanezcan intactos.
El ciclo del carbono (C) consiste en un proceso muy complicado, cuyos elementos
principales son los siguientes:

· El carbono está almacenado en el aire, en el agua y en el suelo en forma de un gas


llamado dióxido de carbono (CO2). En el aire está presente como gas; en el agua en
forma disuelta, y en el suelo, en el aire o agua del suelo. El C02 está disponible en
cantidades abundantes en el medio.

· Las plantas toman el carbono del C02 del agua (plantas acuáticas), del aire o del suelo
(plantas terrestres) y con la energía de la luz del Sol producen alimentos (glucosa,
sacarosa, almidón, celulosa, etc.), y liberan oxígeno (02 ) al aire, al agua o al suelo. Este
proceso químico se denomina fotosíntesis. En el ciclo del carbono las plantas juegan el rol
más importante y una gran parte de la masa de las plantas está conformada por compuestos
de carbono: azúcares, almidones, celulosa, madera o lignina y compuestos diversos. Cada
planta tiene miles de compuestos orgánicos elaborados en base a la fotosíntesis y pro cesos
celulares posteriores.

· Los animales herbívoros se alimentan de las plantas y usan los compuestos orgánicos
para vivir y formar su propia materia. Los carbohidratos (azúcares, almidón, celulosa,
lignina, etc.) son descompuestos por los herbívoros por procesos químicos en las células y
forman
el combustible de su cuerpo. Este proceso se inicia con la respiración, o sea la toma de
oxígeno del aire o del agua. Con el oxígeno se descomponen los azúcares y se emite C02 al
aire o al agua, con producción de diversas formas de energía, especialmente calor. En la
naturaleza existen muchos tipos de animales herbívoros, según las partes o compuestos de
las plantas de las cuales se alimentan. Los principales son los que comen hojas
(foliófagos); frutos (frugívoros); y madera (xilófagos), entre otros tipos. Para digerir las
partes de las plantas estos herbívoros tienen aparatos digestivos especialmente adaptados.
Por el proceso de la respiración los herbívoros emiten al aire o al agua el CO2.

· Los animales carnívoros toman la materia de otros animales por la alimentación.


Absorben los componentes de los animales por el proceso digestivo y los descomponen en
las células con ayuda del oxígeno que respiran (del aire o del agua) y emiten CO 2 al aire o
al agua. Existen muchos tipos de carnívoros especializados: los que comen zooplancton o
animales microscópicos del agua se denominan zooplanctívoros; los que comen insectos
se denominan insectívoros; los que comen peces se denominan piscívoros, etc.

· La descomposición de las plantas y de los animales al morir restituye el carbono al medio


en forma de CO 2 y materia orgánica, que son aprovechados por otras plantas para reiniciar
el ciclo. Los organismos vivos, que se encargan de la descomposición, proceso también
denominado putrefacción, se denominan detritívoros y están conformados esencialmente
por bacterias y hongos.

El ciclo del carbono es fundamental, porque de él depende la producción de


materia orgánica, que es el alimento básico de todos los seres vivos.

6.1. TIPOS DE CICLOS

A). Ciclo biológico

Comprende los intercambios de carbono (CO2) entre los seres vivos y la atmósfera, es
decir, la fotosíntesis, proceso mediante el cual el carbono queda retenido en las plantas y la
respiración que lo devuelve a la atmósfera. Este ciclo es relativamente rápido, estimándose
que la renovación del carbono atmosférico se produce cada 20 años.
B). Ciclo biogeoquímico
Regula la transferencia de carbono entre la Hidrósfera, la atmósfera y la litosfera (océanos
y suelo). El CO2atmosférico se disuelve con facilidad en agua, formando ácido carbónico
que ataca los silicatos que constituyen las rocas, resultando iones de bicarbonato. Estos
iones disueltos en agua alcanzan el mar, son asimilados por los animales para formar sus
tejidos, y tras su muerte se depositan en los sedimentos. El retorno a la atmósfera se
produce en las erupciones volcánicas tras la fusión de las rocas que lo contienen. Este
último ciclo es de larga duración, al verse implicados los mecanismos geológicos. Además,
hay ocasiones en las que la materia orgánica queda sepultada sin contacto con el oxígeno
que la descomponga, produciéndose así la fermentación que lo transforma en carbón,
petróleo y gas natural.

C). Almacenamiento

El almacenamiento del carbono en los depósitos fósiles supone en la práctica una rebaja de
los niveles atmosféricos de dióxido de carbono. Si éstos depósitos se liberan, como se viene
haciendo desde hace tiempo con el carbón, o más recientemente con el petróleo y el gas
natural, el ciclo se desplaza hacia un nuevo equilibrio en el que la cantidad de
CO2 atmosférico es mayor; más aún si las posibilidades de reciclado del mismo se reducen
al disminuir la masa boscosa y vegetal.

D). Explotación

La explotación de combustibles fósiles para sustentar las actividades industriales y de


transporte (junto con la deforestación) es hoy día una de las mayores agresiones que sufre
el planeta, con las consecuencias por todos conocidas: cambio climático (por el efecto
invernadero), desertificación, etc.

VII. MODELOS CUANTITATIVOS DE FLUJOS DE MATERIA Y


ENERGÍA

Un modelo (por definición es un planteamiento) que representa un fenómeno real y


mediante el que pueden hacerse predicciones. En su forma más simple los modelos son
verbales o gráficos (informales). Sin embargo, en última instancia deben ser estadísticos y
matemáticos (formales) para poder hacer predicciones cuantitativas razonables. Por
ejemplo un planteamiento matemático que represente los cambios numéricos de una
población de insectos y que prediga las cifras de población en un momento determinado
debe considerarse un modelo biológicamente útil. Si la población estudiada es una especie
plaga, el modelo puede tener una aplicación de importancia económica. Los modelos
simulados en computadora permiten predecir probables resultados cuando se modifican
ciertos parámetros del modelo, se incorporan nuevos parámetros o se retiran algunos de
ellos. De este modo un planteamiento matemático puede ser “afinado” por las operaciones
de la computadora (o integrador) para mejorar su “ajuste” con el fenómeno y de esa
manera, delimitan los aspectos que necesitan nuevos o mejores datos o principios. Cuando
un modelo no funciona es decir, cuando se parece muy poco al fenómeno real, las
operaciones de la computadora suelen proporcionar alguna manera de hacer los ajustes o
cambios necesarios. Una vez que el modelo representa adecuadamente la realidad, las
oportunidades de experimentación son limitadas, ya que es posible introducir nuevos
factores o perturbaciones a ver como afectan al nuevo sistema. Pero incluso cuando el
modelo representa inadecuadamente la realidad lo que suele ocurrir durante las primeras
fases de la investigación, es un instrumento de valor inapreciable para la docencia y la
investigación en sí cuando revela componentes e interacciones clave que merecen especial
atención.
En contra de lo que suponen muchos escépticos en cuanto a la producción de modelos de la
compleja naturaleza no son pocos los casos en los que basta un pequeño número de
variables para crear un modelo útil, ya que los “factores clave” y las propiedades
emergentes, junto con otras propiedades “integrativas” suelen dominar o controlar un gran
porcentaje de la acción. Watt (1963), por ejemplo afirma que “no es necesaria una cantidad
fabulosa de información sobre un gran número de variables para construir modelos
matemáticos útiles”. La elaboración de modelos comienza con la producción de un
diagrama o “modelo gráfico”, que suele ser un diagrama de cuadros o compartimientos, así
como mínimo cuadro ingredientes o componentes para tener un modelo funcional de una
situación ecológica, a saber.
1). Una fuente de energía o cualquier otra función de forzamiento externo
2).Propiedades llamadas variables de estado por los analistas de
sistema
3).Vías de flujo en las que se muestra donde los flujos de energía o transferencias de
material establecen conexiones entre las propiedades y con las fuerzas
4).Interacciones o funciones de interacción donde las fuerzas y propiedades interactúan
para modificar, ampliar o controlar los flujos o crear nuevas propiedades emergentes.

7.1. PROPIEDADES EMERGENTES

Podemos visualizar este concepto a través de la idea de principios no reducibles; es decir,


propiedades del todo que no son reducibles a la suma de las propiedades de las partes. Si
bien los descubrimientos que se hacen en un nivel, ayudan a comprender el nivel superior
inmediato, jamás explican por completo los fenómenos que ocurren en este último que debe
ser estudiado en sí para conocerlo a fondo. Bastan dos ejemplos, uno del terreno físico y
otro del terreno ecológico, para ilustrar las propiedades emergentes. Cuando se combinan el
oxígeno y el hidrógeno en cierta configuración molecular se forma agua, un líquido con
propiedades totalmente distintas de las de sus componentes gaseosos. Ciertas algas y
celenterados crecen juntos para producir un coral, con lo que se genera un eficaz
mecanismo de ciclaje de nutrientes que permite al sistema combinado sostener una elevada
tasa de productividad de los arrecifes coralinos son propiedades emergentes que solo se
encuentran a nivel de la comunidad recifal. Feibleman (1954) postuló que cuando menos
una nueva propiedad surge con la integración de cada componente a la nueva agrupación.
Salt (1979) sugiere que debe establecerse una distinción entre las propiedades emergentes
tal como se describieron, y las propiedades colectivas que son resultado de la suma del
comportamiento de las partes. Ambas propiedades corresponden al todo, pero las
propiedades colectivas no son características nuevas o únicas que hayan resultado del
funcionamiento de la unidad entera. La tasa de natalidad es un ejemplo de propiedad
colectiva, ya que es la mera suma de los nacimientos individuales en un tiempo dado ,
que se expresa como una fracción o porcentaje del número total de individuos en la
población. Las propiedades nuevas emergen porque los componentes interactúan, y no
porque la naturaleza básica de los mismos haya cambiado. Las partes no se han
“fundido”, sino se han integrado para producir propiedades nuevas y especiales.

VIII. EFECTOS DE LAS ACTIVIDADES HUMANAS SOBRE LOS FLUJOS DE


ENERGÍA Y SOBRE LOS SIGLOS DEL C Y N
8.1. SERVICIOS AMBIENTALES

Los humanos somos consumidores solamente una entre todas las especies de consumidores
que hay en el ecosistema. Casi todo lo que la gente requiere para sobrevivir proviene
de
ciclos de materia y flujos de energía para dos servicios esenciales:

 El suministro de recursos renovables (plantas, animales y microorganismos como alimento;


fibras de plantas y animales para el vestido; madera para la construcción; y agua).
 La absorción de contaminantes y residuos (consumo y descomposición de los residuos
orgánicos por bacterias, absorción de nutrimentos minerales del agua por plantas acuáticas,
y dilución de los materiales tóxicos en los ríos, océanos y atmósfera).

Nota: Los consumidores son animales (herbívoros, depredadores, parásitos) y micro-


organismos patógenos dentro de la red trófica.

8.1.1. UNA PROPIEDAD EMERGENTE DE LOS ECOSISTEMAS: LOS


SERVICIOS AMBIENTALES PUEDEN DESAPARECER SI LA
INTENSIDAD DE USO ES EXCESIVA

Esta propiedad emerge cuando una sucesión inducida por el hombre hace cambiar a un
ecosistema de un dominio de estabilidad ‘funcional’ a uno ‘no funcional’. Un ejemplo es la
sucesión de pesquerías, cuando los peces de valor comercial desaparecen por haber el
pescador enfocado sus esfuerzos sobre una especie determinada. El ecosistema cambia de
uno que provee peces comercialmente valiosos en abundancia a otro que no lo hace. La
desertificación debida al sobrepastoreo. La relación entre la intensidad de uso y los
beneficios obtenidos puede cambiar Desaparición de un servicio ambiental debido a la
sobreexplotación. Otro ejemplo es la intensificación de la producción de alimentos
extendiendo ladera arriba técnicas agrícolas inadecuadas – una práctica común en el
mundo en vías de desarrollo de hoy en día. Cuando se desarrollan cultivos año tras año en
las laderas, la erosión puede acabar con todo el mantillo, dejando al suelo sin la capacidad
para sostener más cultivos. De manera parecida, la intensificación inapropiada de la
producción de alimentos mediante el riego puede hacer que la tierra deje de ser adecuada
para ese propósito. El uso de riego en las regiones áridas donde el agua resulta insuficiente,
puede resultar en una salinización que hace que el suelo resulte tóxico para los cultivos.
Cuando el agua de riego se evapora, deja tras de sí minerales que pueden acumularse hasta
alcanzar concentraciones tóxicas para los cultivos, a menos que la tierra se sature con agua
adicional para lavarla de sales. En la ausencia de agua adicional, las sales se acumulan
hasta que el rendimiento de las cosechas decrece al grado que la agricultura se vuelve
improductiva.
Grandes superficies de tierras semi-áridas del sur de Asia que se dedicaron a la agricultura
durante la Revolución Verde de hace varias décadas, ahora son páramos debido a la
salinización.
Sucede lo mismo con la absorción de residuos en los ríos, lagos, océanos y otros
ecosistemas acuáticos. Arrojar demasiados residuos en un ecosistema acuático puede
reducir su capacidad para absorberlos. Los ecosistemas absorben residuos orgánicos
cuando, por ejemplo, los descomponedores, como las bacterias, los utilizan como alimento.
Los descomponedores utilizan el oxígeno del agua para respirar, y liberan cadenas de
carbono parcialmente rotas al agua, como subproductos de la descomposición. Incrementar
la cantidad de residuos implica que habrá más respiración, y más subproductos. Si se
arrojan demasiados residuos orgánicos al agua, los descomponedores utilizarán todo el
oxígeno disuelto en ella, y los subproductos liberados por ellos alcanzarán concentraciones
tóxicas. La calidad química del agua cambiará tanto que ni siquiera los descomponedores
que consumen residuos podrán sobrevivir. Los descomponedores que consumen residuos
serán sustituidos por otras especies de bacterias, que no purifican el agua, y la capacidad
natural del ecosistema acuático para absorber residuos orgánicos se verá
reducida.

Antes de la Revolución Industrial, cuando la población humana era relativamente


pequeña y las exigencias sobre los servicios ambientales eran correspondientemente
reducidas, el uso de los servicios ambientales se encontraba en la porción ‘ascendente’ de
la curva. Actualmente, con la superpoblación y una maquinaria industrial masiva, de
cobertura global, que consume grandes cantidades de recursos naturales, el uso humano de
los servicios ambientales se encuentra cada vez más en la porción ‘descendiente’,
de
sobreexplotación, de la curva.

. A veces, los procedimientos operativos para evaluar los servicios ambientales no son del
todo evidentes. La recolección y sistematización de los datos puede resultar costosa, y los
resultados pueden resultar poco concluyentes. Las actividades humanas incluyen ta
ntas acciones distintas que afectan a los ecosistemas, y las respuestas de los ecosistemas
pueden involucrar tantos servicios, que puede ser virtualmente imposible identificar
causas y efectos específicos. Más aún, la respuesta de los servicios ambientales a los
cambios en las actividades humanas puede tardar años o décadas, un marco de referencia
temporal que frecuentemente no coincide con la velocidad de cambio de las actividades
humanas
Los expertos advierten que en nuestro modo de producir y usar la energía y en el sistema
alimentario actual radica gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero
que
provocan el calentamiento global. Sin embargo, estos dos sectores incluyen muchas
actividades cuyas consecuencias todos tenemos el poder de evitar.

Desde que nos levantamos por la mañana hasta que nos acostamos por la noche estamos
generando gases de efecto invernadero. Nuestros hábitos de consumo, la alimentación, la
energía, los modos de transporte que usamos, el tipo de vivienda donde habitamos, la
gestión de nuestros residuos… Todo emite CO2. Dado el peligro ya constatado del cambio
climático, la cuestión está en emitir menos y ser más responsables con el Planeta.

A). Agricultura

La agricultura, junto a la deforestación, es responsable de cerca de un cuarto de las


emisiones mundiales de gases de efecto invernadero debidas a la acción del hombre según
la FAO, que asegura que si incluimos los cultivos, la ganadería, la silvicultura y
la pesca, las emisiones casi se han duplicado en los últimos 50 años y pueden aumentar en
otro 30 por ciento para el año 2050. Para evitarlo, infórmate sobre qué etiquetas distinguen
a los productos procedentes de agricultura sostenible y de cercanía.

B). Ganadería

La ganadería causa el 14,5 por ciento de todas las emisiones antropogénicas de gases de
efecto invernadero que como sabes son el dióxido de carbono, el óxido de nitrógeno,
el metano, los gases fluorados y el ozono. Pues bien, el ganado representa
aproximadamente la cuarta parte de las emisiones de metano que libera a través de la
fermentación intestinal y la putrefacción de los excrementos. Los expertos recomiendan
reducir el consumo de carne.

Producción de energía

Dos tercios de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero se deben al modo en
que producimos y usamos la energía, según la Agencia Internacional de la Energía . Es
fundamental acudir a fuentes de energía limpias en vez de usar combustibles fósiles, ya
que la combustión de carbón, petróleo y gas produce dióxido de carbono y óxido nitroso,
como explica la Comisión Europea.

Uso de la energía

Aprender a ser más eficientes a la hora de usar la energía y no derrocharla también es


importante. Cada vez que pulses el interruptor, o no lo apagues, piensa en las
consecuencias. Por ejemplo, cada hora que tu ordenador se mantiene encendido, emite
entre
52 y 234 gramos equivalentes de CO2 considerando una potencia de entre 80 y 360
vatios. Un aspirador con una potencia de entre 700-2000 vatios genera 455-1.300 gramos,
según una tabla publicada por la Comisión Europea en la que puedes consultar cuánto
CO2 emiten un montón de electrodomésticos.
Sistema alimentario

El actual sistema alimentario consume actualmente el 30 por ciento de la energía disponible


en todo el mundo. De este porcentaje, la FAO llama la atención sobre el hecho de que el 70
por ciento se gasta durante el transporte, el procesamiento, el embalaje, el
almacenamiento, y la compraventa de alimentos. Consumir fresco y local, así como evitar
el desperdicio de alimentos, es una manera de reducir emisiones.

C). Transporte

En nuestro país representa cerca del 40% de la energía consumida. Genera


aproximadamente una cuarta parte de los gases de efecto invernadero emitidos en España y
más del 40% del total de las emisiones totales de óxidos de nitrógeno. El transporte
contamina por tierra, por mar y por aire, pero si nos atenemos a los vehículos en la Unión
Europea los turismos y las furgonetas producen alrededor del 15% de las emisiones de
CO2 y los camiones, autobuses y autocares causan en torno al 5%.

Edificios

La UE también advierte de que los edificios en Europa representan el 40% del consumo
energético y emiten el 36 % del total de gases de efecto invernadero, el 80% en forma de
calor. La rehabilitación energética y caminar hacia la consecución de construcciones de
consumo de energía “casi nulo” es la solución.

Industria

La fabricación de productos químicos industriales a base de nitrógeno emite óxido nitroso.


También hay cuatro tipos de gases fluorados que se desarrollan específicamente para uso
industrial: los hidrofluorocarburos (HFC), los perfluorocarburos (PFC), los hexafluoruro de
azufre (SF6) y el trifluoruro de nitrógeno. Según los datos de la UE, las industrias
manufactureras y la construcción son responsables del 12% de las emisiones, mientras que
los procesos industriales lo son del 7,2 % y las industrias de la energía del 31,7% (datos de
2012 de los países miembros).
8.1.2 INFLUENCIA HUMANA EN EL CICLO DEL CARBONO

Gráfico 1

El almacenamiento de carbono en depósitos fósiles supone, en la práctica, una disminución


de los niveles atmosféricos de dióxido de carbono. Estos depósitos se estiman entre 4000 y
10000 Gt, y no figuran en el ciclo rápido del carbono. Sin embargo, las
actividades
antropogénicas (humanas), sobre todo la quema de combustibles fósiles y la deforestación,
están incorporando nuevos flujos de carbono en el ciclo biológico provenientes de estos
depósitos, con una influencia significativa en el ciclo global del carbono.
Estas actividades humanas transfieren más CO2 a la atmósfera del que es posible remover
naturalmente a través de la sedimentación del carbono, causando así un aumento de las
concentraciones atmosféricas de CO2 en un corto periodo de tiempo (cientos de años).

La influencia humana, iniciada sobre todo hace 200 años, cuando la concentración de CO2
atmosférico se situaba en los 280 ppmv (0,028% de la composición global de la atmósfera),
provocó un aumento significativo de la concentración de CO2, habiendo actualmente
sobrepasado los 380 ppmv (más de un 30% en sólo 200 años). Estos valores sitúan la
concentración actual como la más elevada de los últimos 650000 años y quizás superior a la
registrada hace 20 millones de años atrás. No todo el CO2 emitido antropogenicamente
queda retenido en la atmósfera. La tasa anual de emisiones antropogénicas durante la
década de los 90 se situó, en promedio, en 6,3 Gt. Sin embargo, en el mismo periodo, la
concentración de CO2 atmosférico aumentó, en promedio, 3,2 Gt por año. Esto se debe, en
parte, al aumento de la difusión de CO2 en los océanos, que habían pasado a absorber cerca
de 1,7 Gt por año de las 6,3 Gt emitidas. Las restantes 1,4 Gt por año se estiman que están
relacionadas con procesos en la superficie de la tierra. Esta última parcela tiene dos
componentes: la alteración de la utilización de los suelos, sobre todo la deforestación, que
reduce la tasa de absorción de CO2 en el suelo; y otra, todavía en estudio, que puede tener
diferentes orígenes, entre las cuales se encuentra el aumento de la tasa de absorción de las
plantas correspondiente a un aumento de la concentración atmosférica de CO2.
Otro escenario posible es el recrecimiento de los bosques en el Hemisferio Norte
(en especial del bosque Boreal), que sufrió deforestación en el siglo pasado. Sin
embargo, todavía está por determinar su influencia, siendo necesaria mayor investigación
científica para obtener nuevos datos que expliquen mejor el fenómeno. A pesar de las
incertidumbres, puede obtenerse una conclusión importante y cuantificable: las
actividades humanas influencian el ciclo global del carbono.

Al retirar carbono almacenado en los depósitos de combustibles fósiles a una tasa muy
superior a la de la absorción del carbono por el ciclo, las actividades humanas están
potenciando el aumento de las concentraciones de CO2 en la atmósfera y, muy
probablemente, afectando al sistema climático global. Según el Panel Intergubernamental
para las Alteraciones Climáticas de Naciones Unidas (IPCC), existen diversos escenarios
de aumento de la temperatura del aire de la superficie terrestre hasta 2090-2099, en
relación a
1990-1999, apuntando a un escenario bajo de aumento de 1,8ºC y un escenario alto de
4,0ºC. Otra conclusión significativa que puede ser obtenida del análisis del ciclo global del
carbono es el elevado potencial de algunos bosques para capturar el carbono atmosférico,
tanto en el manto vegetal como en la materia orgánica del suelo, lo que aumenta
la importancia de la manutención de ecosistemas con grandes cantidades de biomasa y
suelos estables, con el objetivo de que ciertos bosques se vuelvan sumideros de carbono a
mediano/largo plazo y otros no se vuelvan

8.1.3. EL IMPACTO HUMANO SOBRE EL CICLO DEL CARBONO

La demanda mundial por las limitadas reservas de combustibles fósiles de la Tierra ha


aumentado desde el inicio de la revolución industrial. Los combustibles fósiles se
consideran como un recurso no renovable porque se agotan mucho más rápido de lo que los
procesos geológicos pueden producirlos.
Crédito de imagen: "Amenazas para la biodiversidad: Figura 1" de OpenStax
College, Biology, CC BY 4.0

8.1.4. LAS ACTIVIDADES HUMANAS HAN CAMBIADO PARA SIEMPRE EL


CICLO DEL NITRÓGENO DE LA TIERRA

Un equipo internacional de científicos demuestra que los seres humanos sobrecargan los
ecosistemas con nitrógeno a través de la quema de combustibles fósiles y el aumento de las
actividades industriales y agrícolas. Aunque el nitrógeno es un elemento esencial para la
vida, a niveles altos es un riesgo para el medioambiente. Por ello los investigadores piden
medidas para reducir el uso de fertilizantes.
El exceso de nitrógeno producido por las actividades humanas contamina las aguas
continentales y las zonas costeras, además de contribuir al cambio climático. Según los
científicos del estudio que se publica esta semana en Science, los daños ecológicos podrían
reducirse con prácticas sostenibles tradicionales.

Desde tiempos prebióticos, el ciclo del nitrógeno ha pasado por varias fases. El ciclo fue
controlado por los procesos volcánicos, y luego, al comenzar la actividad biológica, por los
organismos anaeróbicos. Hace unos 2.500 millones de años, con la aparición del oxígeno
molecular en la Tierra, un conjunto de procesos microbianos vinculados evolucionó para
formar el ciclo del nitrógeno moderno.
A comienzos del siglo XX, las contribuciones humanas al ciclo del nitrógeno comenzaron a
dispararse. “Probablemente ningún fenómeno haya afectado más al ciclo del nitrógeno que
los aportes humanos de nitrógeno en los últimos 2.500 millones de años”, señala Paul
Falkowski, coautor del estudio e investigador en la Universidad de Rutgers (EE UU).

La investigación, que cuenta con la participación científicos estadounidenses y daneses,


recoge que en la actualidad las actividades humanas contribuyen al doble de la fijación de
nitrógeno terrestre de fuentes naturales, y “proporcionan cerca del 45% del total de
nitrógeno biológico útil que se produce anualmente en la Tierra”, informa Falkowski. A
esto se añade las contribuciones humanas de nitrógeno a los ecosistemas que provienen del
aumento del 800% en el uso “ineficiente” de fertilizantes de nitrógeno de 1960 a 2000.
Cerca del 60% del nitrógeno contenido en el fertilizante aplicado nunca se incorpora a las
plantas, es libre de filtrarse por las zonas radiculares y de contaminar los ríos, lagos,
acuíferos y zonas costeras a través de la eutrofización.

Además, algunas reacciones relacionadas con el nitrógeno liberan óxido de nitrógeno en la


atmósfera, que es un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento 300
veces superior (por molécula) que el del dióxido de carbono. El óxido de nitrógeno
destruye el ozono estratosférico que protege a la Tierra de la radiación de los rayos
ultravioleta nocivos. “Es probable que las reacciones naturales impulsadas por los
microorganismos produzcan un nuevo estado de equilibrio en una escala temporal de
décadas. Mediante este estado de equilibrio, el exceso de nitrógeno añadido a partir de
fuentes humanas eliminará tasas equivalentes a las tasas de adición, sin acumularse”,
manifiesta el científico.

Métodos para reducir la sobrecarga de nitrógeno

Ante las presiones para producir alimentos, el equipo de investigadores propone medidas
para reducir los daños causados por el hombre al ciclo del nitrógeno de la Tierra. Estos
métodos permitirían reducir el uso de fertilizantes e incluirían el uso de cultivos rotativos
sistemáticos. Incluiría además la optimización del tiempo y la cantidad de aplicaciones de
fertilizante con técnicas de reproducción seleccionada, y el uso de técnicas tradicionales de
reproducción para aumentar la capacidad de las variedades de importancia económica de
trigo, cebada y centeno para interactuar positivamente con las comunidades microbianas
asociadas a los sistemas radiculares de las plantas, y hacerlo de forma que mejoren la
eficiencia del uso del nitrógeno. ”Si bien los procesos de eutrofización han sido
reconocidos desde hace muchos años, solo recientemente los científicos han sido capaces
de situar los procesos antropogénicos en el contexto de una comprensión de los ciclos
biogeoquímicos más amplios del planeta”, explica Robert Burnap, director de programas de
la Fundación Nacional de Ciencia de EE UU.

Principales acciones que ponen en peligro el ciclo del carbono y el nitrógeno


 Deforestación de bosques

 Quema de combustible fósiles

 Gases muy contaminantes

 La caza furtiva

 Uso excesivo de fertilizantes

Que podemos hacer

 Reforestar

 No malgastar energía

 Reducir los escapes de calor

 Reducir el uso de combustibles de los automóviles

 No sobreexplotar los suelos

 No usar insecticidas

IX. CONCLUSIONES

Con respecto al trabajo presentado los integrantes del grupo, después de haber estado
debidamente informados concluimos lo siguiente:

Sin flujo de energía y materia no existirían los ecosistemas, ya que la energía les
llega del sol y entonces los productores convierten esa energía en materia orgánica.

Los efectos de las acciones humanas han modificado los ciclos del carbono e
hidrógeno provocando las alteraciones en nuestro ecosistema.

Sin nitrógeno las plantas tendrían un déficit proteico ya que el nitrógeno es un


elemento esencial para la formación de aminoácidos.

El ciclo del carbono es fundamental, porque de él depende la producción de materia


orgánica, que es el alimento básico de todos los seres vivos.
ANEXOS

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Donald E. Canfield, Alexander N. Glazer, Paul G. Falkowski. “The Evolution and Future of
Earth’s Nitrogen Cycle” Science vol 330, 8 de October de 2010.

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https://www.ecoembes.com/es/planeta -recicla/blog/nueve -actividades-humanas-

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generan-gases-de-efecto-invernadero
https://www.agenciasinc.es/Noticias/Las -actividades-humanas-han-cambiado-
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Batista.w.(1999).Flujo de energía de los ecosistemas.Recuperado el 25 de abril de 2109 de:
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https://www.mt.com/mx/es/home/applications/L1_AutoChem_Applications/continuous.html