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PSICOLOGIA CRIMINAL

La psicología criminal es la parte de la psicología que estudia el comportamiento del delincuente; y


pretende estudiar el modo de conducirse del criminal en cuanto esta conducta es expresión de su
vida anterior.

Por ello, vamos a estudiar todo el proceder del delincuente; pero es claro que lo que más nos
interesa del mismo es su conducta criminal, entendiendo dicha expresión en sentido amplio: todo
actuar que esta relacionado con su vida como delincuente.

Esta preferencia por el proceder criminal es debida a que allí, precisamente, es donde tendremos
que encontrar posibles diferencias existentes entre el delincuente y el que no lo es, ya que el acto
criminal es expresión de una personalidad; precisamente por ello lo cometen ciertos hombres,
mientras que otros, incluso en las mismas circunstancias, se comportan según la ley; esto es, que el
acto criminal es significativo aunque lo sea en diverso grado.

CUESTIONES CONCEPTUALES

La agresión es cualquier forma de conducta dirigida a dañar o injuriar a otro ser vivo, que está
motivado a evitar tal trato. Se incluyen conductas que teniendo la intención de provocar un daño
fracasan en lograr este objetivo, y se excluyen aquellas que provocan daños sin tener intención. La
intención es el elemento central de la definición. Existen dos tipos:

1. Agresión afectiva u hostil: Se refiere a las acciones cuyo fin último es provocar un daño.
Ejemplo: asesinato por venganza.

- Se considera impulsiva y dirigida por la ira

- No hay consecuencias más allá de la propia venganza

- Es reactiva, precedida por una instigación previa

- Es más irracional que la instrumental

2. Agresión instrumental: Se refiere a las acciones dirigidas a conseguir algún objetivo o un fin
que no es un daño en sí mismo, siendo el daño un medio para conseguir algún otro fin; sea el
sometimiento de la víctima, colaboración o un beneficio de cualquier tipo. Ejemplo: robos con
extrema violencia.

- Se realiza tras anticipar consecuencias reforzantes o para evitar un castigo.

- No precisa de estímulos instigadores previos.

- Es deliberada, racional y no guiada por la ira.


La distinción entre la agresión hostil e instrumental se basa en motivaciones diferentes y sugiere
diferencias también en las expectativas de consecuencias, y en los antecedentes situacionales.

Parámetros de la agresión:

- La modalidad de respuesta (verbal o física)

- Su visibilidad (abierta o encubierta)

- El tipo de daño que produce (físico o psicológico)

- La duración de sus consecuencias (transitorias o duraderas)

- Los agentes implicados (individual, interpersonal, grupos)

La violencia es un subtipo de agresión, y se refiere a las formas extremas de agresión física.


Consiste en infligir fuerza intensa a seres vivos o propiedades con el propósito de destruirlos,
castigarlos o controlarlos.

SUPUESTOS BÁSICOS EN EL ANÁLISIS PSICOSOCIAL DE LA AGRESIÓN

1) El comportamiento agresivo es un comportamiento “normal” que forma parte del repertorio de


las conductas habituales de las personas.

Las teorías modernas (evolucionista, etología, sociobiología), defienden el origen innato de la


agresión: existen ciertos mecanismos innatos que participan en la agresión. Existencia de una
conexión cerebral cólera-miedo asociada a ciertas emociones relacionadas con la agresión y
relevantes para la supervivencia.

Destaca su valor adaptativo para el ser humano y la propia especie.

Las teorías del impulso. Apelan a mecanismos motivacionales: El motivo de hacer daño se
produce como reacción a eventos del entorno (los que provocan frustración o dolor).

Las teorías biológicas. Apelan a mecanismos motivacionales: El motivo es de satisfacción


inmediata. Relacionadas con procesos de activación-inhibición asociados respectivamente a la
dopamina (satisfacción urgente) y serotonina (inhibición de la conducta).

Perspectiva evolutiva: Las conductas agresivas entran dentro de la normalidad ya que se encuentran
estrechamente unidas al desarrollo evolutivo.

La agresión es una consecuencia conductual de la adquisición de nuevas habilidades físicas y


sociales, siendo fruto de la fuerza recién adquirida y de la creciente autonomía física. Se reduce con
la experiencia.
2) La cultura regula el uso de la agresión en las relaciones interpersonales y sociales.

La violencia se transmite culturalmente de generación en generación y lo hace:

- Tanto de forma activa como pasiva,

- Dotándola de significado

- Promocionando que sea más o menos frecuente

- Predominando unas formas concretas de agresión sobre otras

- Modula las condiciones para su ejercicio

- Modula la elaboración de expectativas para sus consecuencias

Dentro de cada sociedad la cultura no es completamente homogénea, sino que coexisten distintos
códigos o normas de violencia. Compartir un marco general de normas, valores y actitudes no es
incompatible con la existencia de subculturas más proclives a la violencia.

La Subcultura de la violencia: Existencia (dentro de grupos, bandas, coletivos) con condiciones,


códigos y manifestaciones específicas donde el uso de la violencia está regulado, legitimado e
incluso ritualizado. Ejemplo: violencia de género, entre bandas, grupos terrorista. En ellas se
desarrollan actitudes que promueven la violencia y articulan su práctica con tres actitudes:

1. Actitudes pro-violencia: justifican la agresión y culpabilizan a la víctima

2. Desaprobación de la violencia:

- rechazo de la conducta agresiva

- evaluación negativa de los agresores

3. Actitudes pro-víctima: reflejan empatía y apoyo hacia las víctimas.

La subcultura recurre con frecuencia a los rituales de agresión. Son conductas estereotipadas que
ayudan a enfrentarse de manera experta a las dificultades de las situaciones. Los rituales cumplen
dos funciones: 1) dan seguridad para enfrentarse a situaciones amenazantes y 2) ayudan a prevenir
actos de agresividad descontrolada (hipótesis de catarsis).

Los supuestos innato y cultural, provocan una transformación de los significados y manifestaciones
de la agresión. Concretamente se tiende al rechazo de ésta en relaciones interpersonales y
colectivas, al tiempo que se delega en las instituciones, el control de los procesos de violencia y los
instrumentos para tal fin.
TEORÍAS PSICOSOCIALES

Las siguientes teorías reflejan dinámicas sociales que contribuyen al desarrollo y mantenimiento de
la agresión.

Teoría del aprendizaje social. Aprendizaje Vicario.

Propone que la agresión se adquiere, mantiene y desarrolla según los principios del aprendizaje
social. Los procesos que explican que el comportamiento agresivo se adquiere por aprendizaje
social son dos:

El modelado: permite a las personas aprender el tipo de comportamientos apropiados en diferentes


situaciones, el tipo de personas con las que debemos comportarnos de una u otra forma y el tipo de
consecuencias que tienen ese tipo de comportamientos. Se da el aprendizaje de los comportamientos
observados. Ejemplo: Experimento de Bandura y Ross. “El comportamiento agresivo se adquiere
por aprendizaje social”.

Este factor influye especialmente si el modelo es relevante para el observador.

La imitación: mecanismo por el que posteriormente se reproduce la conducta aprendida.

El aprendizaje vicario o por observación depende además de:

- Las características del modelo: el grado en que el modelo y el observador son semejantes, la
simpatía que despierta y el estatus-poder que ostenta favorecen la imitación de su conducta.

- Las consecuencias de la conducta observada: cuanto más positivas son las consecuencias para el
modelo, mayor probabilidad habrá de que el observador incorpore esa conducta.

- La intensidad o cantidad de refuerzo (beneficios), que recibe el modelo alienta el aprendizaje y su


imitación (especialmente en condiciones similares y ante interlocutores semejantes a los
observados).

- Las conductas agresivas que no van seguidas de consecuencias o son castigadas, reducen la
frecuencia de la agresión por parte del observador.

Teoría de la escalada de violencia

La escalada de violencia, es la dinámica que se genera cuando una vez que se inician acciones
agresivas o violentas, la parte afectada tiende a responder con violencia, generándose un
intercambio de agresiones sucesivas que tienden a aumentar en frecuencia e intensidad. Por tanto se
cronifican las relaciones hostiles y obstaculizan las posibilidades de alcanzar una solución al
conflicto.

La escala de violencia puede iniciarse de dos formas:

1) A partir de una agresión aislada, que es seguida de una respuesta agresiva de mayor intensidad y
así sucesivamente.
2) A partir de repetidas acciones de exclusión social y de humillación hacia una de las partes, que
finalmente son respondidas con una violencia de gran intensidad.

La espiral el silencio. La agresión pública y silenciosamente tolerada:

En el contexto de la agresión, la espiral o conspiración del silencio es el proceso por el que la no


intervención y el silencio de los observadores de agresiones, o de actos violentos, son interpretados
como una señal de conformidad. De modo que, lo que es sólo opinión de una parte, llega a ser
considerado como una manifestación de aceptación generalizada.

Esta situación dificulta la expresión de posiciones contrarias a este tipo de acciones y en este
sentido promueve la violencia (la víctima pierde la esperanza de encontrar apoyo y los agresores
persisten en su conducta impunemente).

Los observadores se enfrentan a ello de diversas formas: evitan verse comprometidos, dan señales
de simpatía a los agresores y justifican sus acciones minimizando la gravedad de lo ocurrido.

ANTECEDENTES DE LA AGRESIÓN: EVIDENCIA EMPÍRICA

Los factores situacionales y de contexto que participan en el proceso de agresión son:

1. Factores procedentes del entorno físico:

Los estímulos físicos y ambientales instigadores de la agresión son de naturaleza aversiva. Los más
estudiados son: el ruido, la temperatura ambiental extrema, el hacinamiento y el dolor. Todos ellos
tienen en común:

- La subjetividad e interpretación que la persona hace de los estímulos del contexto, es la


clave para entender su influencia en la conducta.

- Los mecanismos propuestos para explicar las relaciones entre estos factores ambientales y
la tendencia a agredir son similares.

El ruido:

- Lo más estresante es la imposibilidad de predecirlo y la falta de control sobre él

- El ruido continuado tiene un efecto acumulativo que mina la tolerancia a la frustración

El Hacinamiento:

- No es la densidad (número de personas), sino la experiencia subjetiva displacentera, asociada a la


densidad. Esta variable que se asocia a la tendencia a agredir.

- Afecta más a hombres que a mujeres.


La temperatura:

Teoría de la “Ley térmica de la delincuencia”: predice una relación lineal entre temperatura y
agresión.

Estudios posteriores se inclinan por considerar la relación curvilínea entre el clima y la violencia
siendo:

- Clima muy frío: niveles inferiores de violencia

- Climas cálidos: niveles más altos de violencia

- Climas extremadamente calurosos: con niveles moderadamente altos.

Otros estudios encuentran una relación en forma de U invertida, entre el afecto negativo (que
provoca la combinación de las condiciones de temperatura), y la agresión.

- Mayores niveles de agresión: condiciones moderadas de afecto negativo

- Disminución de tendencia a agredir: afecto escasamente aversivo o extremadamente aversivo.

El dolor:

Cuando se tiene la oportunidad de dañar, genera mayor deseo de hacer daño incluso a aquellos que
no son causantes directos del dolor.

El dolor provoca emociones negativas asociadas a la agresión como irritabilidad y cólera, y estas
emociones son mayores cuando se anticipa a la persona, que va a ser sometida a una experiencia
dolorosa.

2. Antecedentes motivo-emocionales:

a) La frustración como antecedente de la agresión

Hipótesis de la frustración-agresión: Supone una relación directa entre frustración y agresión.


Afirma que la agresión siempre es la consecuencia o reacción inevitable de la frustración. Cualquier
estímulo o acontecimiento que obstaculiza o bloquea la consecución de una meta, genera frustración
y ésta desencadena inevitablemente una reacción agresiva. La frustración es antecedente necesario
para que se de la agresión.

1ª Revisión de Berkowitz. Propuesta de la activación o arousal: relación indirecta entre


frustración-agresión. La activación o arousal es un mecanismo mediador entre frustración y
agresión, que permite concebir la frustración como uno de los muchos factores que de forma
indirecta, favorecen la agresión. La energía que aporta la frustración propiciará que las tendencias
de acción de cada persona tiendan a manifestarse. La frustración es un caso más entre los estímulos,
que por ser activantes y aversivos propician reacciones agresivas. Cualquier estímulo estresante y
aversivo podría también provocar agresión.
2ª Revisión de Berkowitz. El afecto negativo: mecanismo por el que indirectamente la frustración
puede desencadenar agresión. La frustración desencadena una reacción emocional de cólera
caracterizada por manifestaciones expresivo-motoras (enrojecimiento, elevación de la tasa cardíaca,
cerrar los puños…), y que mediante procesos de condicionamiento clásico, activan en la memoria
un conjunto de cogniciones, experiencias pasadas y guiones de acción relevantes para la agresión.

b) Las emociones como antecedentes de la agresión

Los estados emocionales son importantes variables que intervienen en las interacciones sociales
agresivas. Algunas teorías, proponen la existencia de mecanismos innatos, asociados a emociones
relevantes para la supervivencia: Ejemplo: “El modelo del cálculo emocional de la agresión”:

El mecanismo es la conexión cerebral cólera-miedo. La primera emoción estaría unida al ataque


ofensivo y la segunda al ataque defensivo, desencadenando conductas agresivas o de huida. Este
mecanismo viene modulado por procesos cognitivos como:

- Procesos de evaluación

- Procesos de control observacional

- Procesos de reevaluación de la situación

Estos procesos permiten el análisis de los costes-beneficios, derivados de las posibles reacciones:

- Ante una situación de cólera, si la agresión es eficaz y sin riesgos altos, se opta por ella.

- Ante una situación de miedo, se opta por la huida, si nos lleva al éxito. Si la huida no es posible se
propicia una conducta de ataque defensivo.

Al margen de estos mecanismos específicos se propone que varias emociones, pueden explicar los
efectos de factores de la agresión:

Los afectos negativos (ira, agitación, irritación, estado depresivo), pueden instigar reacciones
agresivas ante una provocación.

Emociones positivas (alegría o empatía), pueden inhibir las conductas agresivas y facilitar
conductas de ayuda hacia otras víctimas. La empatía será más intensa a medida que aumente la
intensidad y la inmediatez de las señales de dolor. Existe incompatibilidad entre estas emociones y
las respuestas agresivas. Existe una relación negativa entre empatía y agresión o delincuencia.

Ambos tipos de emociones (positivas y negativas), tienen efecto mediador sobre la manifestación de
las conductas agresivas.
La cólera: Emoción intensa que se caracteriza por el deseo o motivación para dañar y puede
instigar la agresión, al menos a través de cinco vías. Está estrechamente vinculada a la agresión
afectiva o reactiva, ya que incide sobre alguno de los factores instigadores de la agresión.

- La cólera reduce la inhibición de la agresión: justifica la venganza agresiva, elemento clave


al decidir agredir, e inhibe procesos de razonamiento y juicio moral para analizar situaciones.

- Hace más persistente en el tiempo la intención agresiva y aumenta el recuerdo de los


eventos instigadores y del estado de activación.

- La ira adquiere valor informativo: para identificar las causas, la culpabilidad y las posibles
formas de respuesta. En situaciones ambiguas la ira, promueve interpretaciones hostiles.

- La cólera preactiva pensamientos agresivos, guiones, esquemas y conductas expresivo-


motoras de agresión, utilizadas para la interpretación de lo que ocurre y la selección de respuestas
agresivas ante la situación.

- La cólera aporta energía para la realización de conductas, ya que aumenta los niveles de
Arousal. Esto promoverá conductas expresivo-motoras de agresión.

Antecedentes socio-motivacionales

a) Ataque interpersonal

El ataque interpersonal es el instigador más potente de la agresión. Incluye una diversidad de


estímulos que provienen de otras personas (insultos, menosprecios, agresión verbal y física).

Adquiere su carácter instigador por cuestiones subjetivas, cuando se percibe una provocación. Por
tanto debemos atender a:

- Factores situacionales: contexto social instigador de la agresión.

- Factores personales: modula la percepción, activación, codificación e interpretación del


contexto así como las reacciones al ataque, consideradas oportunas.

Por tanto la agresión no es una simple reacción fruto de una secuencia ataque-reacción sino que en
todos los casos están presentes variables intermedias y moduladoras de tal reacción.

b) La exclusión social

Se refiere a la negación de derechos sociales, de oportunidades vitales fundamentales y de procesos


sociales, que comprometen las posibilidades de participación social de ciertos individuos, grupos,
colectivos y sociedades.
Se considera la exclusión como forma de agresión y a su vez como agente elicitador de la agresión.

La exclusión como forma de agresión (ostracismo, marginación, rechazo, descalificación,


denigración). Se incluyen situaciones que resultan de estos procesos (marginación, pobreza,
desigualdad cultural, económica o social).

Contextos: encontramos tres contextos donde se da exclusión con dimensiones propias:

- Escolar (bullying o matonaje)


- Laboral (mobbing)
- Social (exclusión estructural: se realiza desde las instituciones o normas sociales)

Diferencia exclusión/rechazo interpersonal:

La exclusión: Sólo es posible en virtud de la participación (activa y/o pasiva), del resto de los
miembros integrados de la comunidad.

La naturaleza social de la agresión se observa por respuestas de evitación, por parte de los otros
miembros de la comunidad. El temor a convertirse en víctimas del ostracismo les alienta a
respuestas de rechazo y devaluación.

Relación Exclusión - agresiones extremas: Ejemplo: asesinatos masivos en centros escolares. La


situación de exclusión genera en los agresores sentimientos duraderos de humillación e injusticia
que habrían sido definitivos en el deseo de vengarse y de acabar con sus propias vidas.

c) La violación de normas

Las normas tienen una cualidad moral prescriptiva y se refieren a las obligaciones, derechos y
privilegios que gobiernan la conducta: crean condiciones estables de cooperación, informan de
cómo deben ser las cosas, de lo aceptado y no aceptado, de lo que será castigado o premiado y
como.

La evidencia empírica confirma que la violación de las normas (incumplimiento o transgresión de


normas), suscita reacciones agresivas, genera sentimientos de ira, agresión y deseos de reparación
de la injusticia. En ocasiones adopta la forma de querer dañar al causante de la situación, sin
embargo, no provocarán reacciones agresivas si se juzga que tal infracción está justificada.
MECANISMOS IMPLICADOS EN EL PROCESO DE AGRESIÓN

Es el proceso por el que la conducta agresiva llega a manifestarse.

1 - La activación como intensificador de la agresión afectiva.

La frustración, el ruido, el hacinamiento y otros factores, aportan activación o energía para la


acción. En este estado de activación la conducta resultante será agresiva, sólo si la persona está
predispuesta a actuar de esta forma frente a otras alternativas de conducta.

En los estudios de activación de la conducta agresiva, se confirma este efecto puesto que entre los
grupos de experimentación, el mecanismo diferencial no fue la frustración por perder o el deseo de
venganza, sino la simple activación derivada de la competición.

2 - Transferencia de la activación y cólera

Transferencia de excitación: Zillman: Aplicado a la agresión sugiere que la energía producida por
un estímulo inicialmente irrelevante para la agresión, puede añadirse al arousal elicitado por otro
estímulo (próximo en el tiempo), que sí es relevante para la agresión.

Es decir, que se acumulan ambas energías para la realización de una conducta agresiva o dominante.
El arousal producido por un estímulo, puede ser transferido a otro instigador situacional, al atribuir
erróneamente que la activación se debe al segundo.

Los estudios en este sentido mostraron los siguientes resultados:

- La intensidad de la provocación modula los efectos: hay mayor tendencia a vengarse


cuanto más fuerte había sido la provocación.

- El tiempo de la demora de la venganza debía ser tal, que la excitación o “activación


residual” provocada por el estímulo inicialmente no relevante para la agresión, no se hubiera
extinguido.

- La relación entre los factores instigadores (frustración, provocación…), está mediada por
el nivel de arousal que provocan.

- Aumentar el nivel de arousal en una persona predispuesta para la agresión, puede aumentar
la tendencia a agredir.

- La transferencia de la excitación se da con mayor probabilidad, si uno de los estímulos


elicita emociones relevantes para la agresión (ira o deseo de venganza)
3 - Cognición y emoción en la transferencia de excitación

El etiquetaje cognitivo:

Sugiere que ante un estado de activación, serán las cogniciones disponibles las que etiquetarán la
emoción como relevante o no relevante, para la agresión.

Defiende que la condición que facilita el efecto de la transferencia de excitación, es que debe ser
etiquetada como emoción negativa consecuencia de una provocación, ignorando la principal fuente
de excitación.

Incluso en una situación donde se somete a una segunda fuente de activación, a una persona que ya
ha recibido un ataque interpersonal que desencadena enojo o ira en la persona, la transferencia se
producirá sólo si los mecanismos cognitivos y/o emocionales que acompañan a tal activación, son
relevantes para la agresión.

Si se atribuye la excitación a la provocación: la activación es etiquetada de cólera y aporta energía a


conductas agresivas.

Si se atribuye a una causa no relevante, la conducta agresiva será menos probable.

La cólera en la transferencia de excitación:

Perspectiva complementaria a la anterior que prioriza la relevancia de la emoción en la transferencia


de activación. Propone que el etiquetaje no es una condición necesaria para que la excitación
provocada por un estímulo irrelevante, se experimente como cólera. La propia emoción de cólera
actúa como fuente de información.

Según esta perspectiva la experiencia de cólera:

- Guía a las personas en la interpretación de sus causas, en la atribución de culpabilidad y


elección de respuestas oportunas.

- Es fuente de información para aclarar el significado de situaciones ambiguas.

- Interpreta las interpretaciones e intenciones desde una perspectiva hostil.

Algunos autores consideran la cólera como una respuesta emocional (expresada física, emocional y
comportamentalmente), desencadenada por mecanismos puramente asociativos. Por efecto del
condicionamiento clásico (incluso en ausencia de etiquetaje), la respuesta de cólera está asociada a
respuestas relevantes para la agresión.
4 - El motivo de venganza

Los pensamientos rumiativos y la idea de vengarse van acompañados de una fuerte sobrecarga
emocional, que activa los aspectos relevantes para la agresión. En este estado la persona está
orientada a conseguir reconocimiento y compensación (meta de retribución).

El motivo de venganza es la consecuencia de que el perceptor:

- Atribuya responsabilidad y/o intencionalidad al provocador.

- Experimente ira.

- Crea que el acto de venganza es posible y está pendiente.

5 - Mecanismos cognitivo-motivacionales

Los procesos atributivos contingentes a un ataque interpersonal, son los elementos determinantes de
la experiencia de arousal-cólera y de los deseos de agredir.

Creencias en un mundo hostil: creencias que expresan desconfianza y percepción del mundo
amenazante. “las personas van a lo suyo y no puedes esperar nada de nadie”, “no puedes fiarte de
nadie o te decepcionará”.

Creencia en un mundo justo: las experiencias de las personas son consecuencia de sus actos.
Desencadena procesos de justificación y aceptación de la violencia (consentimiento social de la
agresión. “cada uno tiene lo que se merece”).

Creencias normativas o normas sociales: Son creencias aceptadas socialmente por las que se
transmiten la aceptación y aprobación de la agresión (puede ser adecuado en unas culturas e
inaceptable en otras). Ejemplo: creencias que defienden la legitimidad de la venganza personal.

Esquemas procedimentales: Actúan como Scripts o guiones de acción. Ofrecen información sobre
las formas adecuadas de enfrentarse a los eventos. Indican como debe de sentirse una persona
expuesta por ejemplo, a la provocación e informa de la pertinencia o no de las conductas agresivas.

Consideración de las consecuencias futuras: La agresión puede ser el resultado de anticipar las
consecuencias positivas en dos sentidos: posibilita el logro de beneficios y el éxito en la
competición; y satisface el deseo de venganza. Ejemplo: reforzar autoestima amenazada, despertar
respeto y temor después de haber experimentado humillación.
6 - Mecanismos grupales instigadores de la agresión

Las relaciones entre grupos son con frecuencia conflictivas, sin embargo, la tendencia a resolver
conflictos de forma agresiva no es una característica que defina las relaciones intergrupales, sino
que está determinada por la orientación dominante del grupo hacia la violencia (tendencia a
considerar o no la violencia, como alternativa de respuesta).

En grupos donde la violencia es valorada (bandas juveniles, grupos terroristas), se crea una
atmósfera social en la que las prácticas de agresión intergrupal son habituales.

Dinámicas intragrupales de agresión: Agresión ejercida entre los miembros del propio grupo.

Factores intragrupales para la agresión:

- Los relacionados con la adquisición de liderazgo o de alto estatus. La pugna por el poder
lleva a estrategias agresivas de coacción.

- Los que surgen cuando el propio grupo o líderes sienten amenazada su posición de poder,
por agentes externos o conflictos internos.

- Cuando la pérdida de consenso dentro de un grupo estimula el desarrollo de conflictos


externos para favorecer la unidad y cohesión.

- Cuando se percibe que desde el exterior se está recibiendo un ataque, que atenta contra la
integridad del grupo, sus valores o su sistema de vida.

En un grupo que se define a partir de la violencia, la agresividad es un requisito necesario para el


alto estatus, los líderes sirven como modelos de acción y reforzarán la agresividad e identificación
con la violencia, frente a otras alternativas.

El desarrollo de grupos potencialmente hostiles y agresivos es más probable en situaciones de crisis


política, identitaria y social. Se organizan en torno a un líder que simboliza las metas del grupo. El
líder decide si la acción colectiva violenta (incluida la autoinmolación), es deseable o inevitable.

La ruptura con el exterior se consigue mediante el aislamiento físico del grupo, o mediante la
ruptura de vínculos ajenos al grupo. Se desarrollan comunidades cerradas caracterizadas por:
despersonalización, compromiso total, ideología compartida.

Se organizan de forma autocrática, con fuerte estructura jerárquica, en la que los procesos de
influencia y validación social (obediencia a la autoridad, desindividuación dentro del grupo,
imitación y sugestión, ilusión de invulnerabilidad del grupo si permanece unido, moralidad superior
del propio grupo frente al resto), actúan como formas de presión intragrupal, para lograr mayor
identificación, cohesión y aceptación de las normas agresivas del grupo.

Aparecen miembros que vigilan las conductas de los compañeros.


La diferencia entre unos grupos y otros es el grado en que llegan a incapacitar a sus miembros para
desarrollarse fuera del grupo, o establecer relaciones intergrupales no destructivas.

Dinámicas intergrupales de agresión: Agresión ejercida en las relaciones con otro u otros grupos.

Tres teorías en el estudio de la agresión en las relaciones intergrupales:

1. Teoría realista del conflicto.

2. Teoría de la identidad social

3. Teoría de la comparación social.

TEORÍA REALISTA DEL CONFLICTO

Las relaciones entre grupos marcadas por la competición del tipo “suma-cero” (para que uno gane
el otro tiene que perder), por los recursos valorados y escasos, desencadenan con mayor facilidad el
rechazo, la hostilidad y la discriminación intergrupal.

Esta circunstancia es especialmente clara cuando la amenaza recae sobre el bienestar, o la situación
de poder de los líderes o miembros de mayor estatus.

TEORÍA DE LA IDENTIDAD SOCIAL

Los mecanismos que sirven para producir cohesión grupal, pueden actuar como instrumentos de
exclusión y agresión intergrupal. El favoritismo endogrupal se manifiesta en:

- La tendencia a favorecer a los miembros del propio grupo frente a los no miembros
(consecuencia de la categorización social).

- Manifestaciones agresivas de rechazo social hacia los no miembros. (consecuencia de la


pérdida de cohesión interna o percepción de amenaza a la identidad social del grupo).

TEORÍA DE LA COMPARACIÓN SOCIAL. (Festinger)

Identifica los mecanismos y condiciones que pueden llevar a la manifestación de acciones


colectivas violentas, dirigidas a cambiar la situación social. Adquieren especial relevancia en
situaciones en las que aparecen desigualdades sociales. Señala el papel que pueden tener los
sentimientos de ilegitimidad, injusticia y frustración en las manifestaciones de violencia.
¿Cómo sirven a la teoría realista del conflicto?. Predicen la agresión societal cuando los miembros
de una sociedad experimentan desequilibrio entre sus necesidades o expectativas de meta y lo que
consiguen:

Frustración sistémica: descontento que produce ese desequilibrio y puede llevar a violencia
sociopolítica.

Privación relativa: revueltas sociales que surgen cuando los miembros de la sociedad culpan al
sistema político del desajuste entre el bienestar ( metas o expectativas), esperado y el alcanzado.

¿Cómo sirven a la teoría de la identidad social?. Están en la base de una identidad social
inadecuada. El resultado negativo de comparar al propio grupo, con uno u otros grupos en una
dimensión valorada socialmente, produce malestar que puede desencadenar una acción violenta
dirigida a recuperar, una identidad social positiva. Ejemplo: Las altas expectativas generadas por el
ideal republicano francés, provocan mayor malestar entre los colectivos excluidos.

FACTORES PSICOSOCIALES DE RIESGO

Existen factores psicosociales de riesgo o síndromes culturales de violencia, derivados de:

1. Primeras experiencias con la familia: incapacidad de los padres para desarrollar vínculos
afectivos seguros con los hijos, patrones que carecen de autoridad.

2. Experiencia de violencia en la comunidad (bandas armadas), en la familia o en la sociedad


(terrorismo, guerra, medios de comunicación)

3. Los niños que conviven con la violencia suelen padecer además de: pobreza,
malnutrición, hacinamiento, desempleo de padres, ausencia de estimulación cognitiva.

La experiencia temprana de violencia:

1. Experiencia directa de violencia:

La exposición a un ambiente violento convierte al niño en una víctima de la violencia en doble


sentido:

- Efectos en el desarrollo emocional y psicosocial: desordenes conductuales y emocionales,


conducta agresiva y antisocial, autoestima, desarrollo moral, expectativas de felicidad futura…
(conductas relacionadas con el deseo de protegerse y prevenir futuros maltratos y no tanto con el
desarrollo de conductas antisociales proactivas dirigidas a dañar a otros).

- Compromete la capacidad de los padres para satisfacer las necesidades de cuidado, (bien
porque los propios progenitores son agresores o porque la violencia en la comunidad les lleve a
sentirse atemorizados e indefensos).
2. Experiencia indirecta de violencia: agresión observada de los medios de comunicación. Existe
cierto consenso por el que se considera que los medios de comunicación actúan sobre la realidad
promoviendo y difundiendo aspectos que regulan la vida de las personas y sus visiones del mundo.

Ofrecen un amplio abanico de episodios de violencia que:

- Ilustran un variado repertorio de conductas o manifestaciones concretas de este tipo

- Transmiten las normas, valores y actitudes en las que estas acciones se fundamentan y
promueven este tipo de comportamientos.

El modelado, la imitación y el aprendizaje operante, son herramientas útiles para explicar que la
violencia presentada en los medios de comunicación, puede promover el aprendizaje de
comportamientos concretos y su puesta en práctica. Además se reduce la reacción que produciría la
visión del sufrimiento de las víctimas y de los actos violentos en sí mismos.

A pesar de ello no se puede presuponer que los espectadores sean receptores pasivos de la
información e imágenes que observan. Los efectos se reducen sustancialmente en función de la
situación (naturaleza real o ficticia de las imágenes), que rodea la exposición y del marco cultural
(promueven o no el uso de la violencia), en el que se producen.

Resultados: los medios de comunicación pueden en determinadas ocasiones fomentar la violencia y


las normas, valores y actitudes que la sustentan.
RELACION ENTRE BIOLOGIA Y CONDUCTA

BASES BIOLÓGICAS DE LA CONDUCTA

Ahora trataremos tramas concernientes a las bases biológicas de la conducta, entre ellas: la
estructura del sistema nervioso y sus funciones, las glándulas endocrinas, las glándulas exocrinas,
las hormonas, las neuronas, los nervios, la médula espinal, el encéfalo, el cerebelo, el cerebro, el
bulbo raquídeo, el tálamo y el hipotálamo, entre otras...

Alterna el estudio de los procesos físicos y químicos que tienen lugar en los organismos vivos
durante la realización de sus funciones vitales. Estudia actividades tan básicas como la
reproducción, el crecimiento, el metabolismo, la respiración, la excitación y la contracción, en
cuanto que se llevan a cabo dentro de las estructuras de las células, los tejidos, los órganos y los
sistemas orgánicos del cuerpo.

1) Bases biológicas de la conducta:

1.1 Conductas operadas por mecanismos químicos:

Las actividades del organismo humano están controladas por dos sistemas: el nervioso y el
endocrino.

Ambos sistemas están interrelacionados. Las secreciones de prácticamente todas las glándulas
endocrinas están controladas total o parcialmente por la acción directa o indirecta del sistema
nervioso. En muchos casos, el sistema nervioso proporciona información sobre el ambiente externo
y el sistema endocrino, regula la respuesta interna a esa información.

El sistema endocrino está compuesto por una serie de glándulas que segregan hormonas.

La hormona es una sustancia química compleja segregada en los líquidos corporales, por una o
varias células glandulares, que interviene en la regulación y coordinación de las actividades
celulares.

En el hombre, las hormonas intervienen en el mantenimiento del equilibrio del medio interno del
cuerpo; se relacionan con las diversas funciones metabólicas; controlan la intensidad de las
funciones químicas en las células; condicionan la morfología corporal; actúan sobre el
comportamiento, el carácter y la inteligencia.

En las plantas, las hormonas producen conductas llamadas tropismos y taxias. Los tropismos
suponen un crecimiento en una determinada dirección, como respuestas a estímulos que proceden
de esa dirección. Las taxias son movimientos simples, por los cuales las plantas se orientan hacia la
fuente de estimulación externa.
1.2 Nociones fundamentales de la secreción endocrina:

Las glándulas pueden ser:

- De secreción interna: (Endocrinas)

Su secreción es vertida al torrente sanguíneo y llevada a todo el organismo. A este grupo


pertenecen: la tiroides, la paratiroides, la hipófisis, las adrenales, la pineal y el timo.

- De secreción externa: (Exocrinas)

Su secreción es expulsada a la superficie externa del cuerpo. Son de este tipo: las digestivas, las
sudoríparas, las sebáceas y las lacrimales.

- De secreción mixta:

Pueden verter su secreción tanto interna como externamente. En este grupo esta: el páncreas, los
ovarios y los testículos.

Las hormonas, de acuerdo con la localización de la acción de su secreción, pueden clasificarse en:

- Hormonas locales:

Actúan en la vecindad del punto en que fueron liberadas: acetilcolina, noradrenalina, secretina,
pancreocimina.

- Hormonas generales:

Son transmitidas a todos los líquidos corporales para provocar acciones fisiológicas en puntos
distantes: tiroxina, las ováricas, las de crecimiento.

1.3 Funciones de las principales hormonas:

- Tiroxina:

Es la hormona de las glándulas tiroides, situada por debajo de la laringe. Sus efectos son:

- Aumento de las actividades metabólicas y liberación de mas calor.

- Aceleración de la transformación de los alimentos en energía.

- Crecimiento más rápido.


Las enfermedades de la tiroides son:

- Hipertiroidismo: caracterizado por un metabolismo basal exagerado que hace transpirar


mucho; delgadez y pérdida de peso por quemar rápidamente los alimentos; hipertensión arterial,
tensión nerviosa, irritabilidad, conducta hiperactiva; ojos saltones (exoftalmia).

- Hipotiroidismo: caracterizado por el descenso del metabolismo y de la producción de


calor; letargo físico con movimientos lentos; tendencia a la gordura (mixedema); disminución del
crecimiento corporal; retraso en el desarrollo mental (cretinismo); inmadurez sexual por falta de
desarrollo de los órganos sexuales; somnolencia y apatía.

- Paratohormona:

Producidas por las glándulas paratiroides que se hallan adosadas a la tiroides. Sus efectos son:

- Regular el contenido de calcio y de fosfato en la sangre y en los líquidos titulares.

- Intervenir en la formación de los huesos.

Las enfermedades de origen paratoideo son:

- Hipoparatiroidismo: produce irritabilidad neuromuscular; dolores de cabeza y musculares.

- Hiperparatiroidismo: caracterizado por el aumento del calcio en la sangre; huesos blandos


porque son corroídos por los osteoclastos; dolores en los huesos. El individuo se muestra indolente.

- Aplaxia de los dientes: se detiene la formación de los dientes por la falta de la hormona.

- Raquitismo: por falta de calcio y de la vitamina D.

- Insulina:

Es la hormona que produce el páncreas, que se halla situado por debajo del estómago.

Su principal función es la regulación del metabolismo del azúcar. Es necesaria para que el azúcar se
almacene en el hígado en forma de glucógeno, para que se oxide produciendo energía.

La deficiencia de la insulina produce la enfermedad llamada diabetes, caracterizada por:


concentración excesiva de azúcar en la sangre y en la orina; perdida de peso y debilidad;
hiperexitabilidad de las neuronas; irritabilidad y reacciones bruscas.
- Adrenalina:

Es producida por la médula de las glándulas suprarrenales, situadas encima de los riñones. Sus
funciones son:

- Aumento de la presión sanguínea y del ritmo cardíaco.

- Aumenta el contenido de glucosa en la sangre y disminuye el glucógeno del hígado.

- Aumenta el tono muscular.

- Estimula los músculos del aparato locomotor y cardíaco.

- Dilata las pupilas.

- Produce palidez en la piel por la constricción de las arterias.

- En las emociones aumenta, reforzándose los efectos de la emoción y en momentos de


peligro predispone al organismo para la lucha o fuga.

- Cortisona - Aldosterona - Androsterona:

Son hormonas producidas por la corteza de las glándulas suprarrenales.

La cortisona regula el metabolismo de las sales y de los hidratos de carbono y se usa para el
tratamiento de la artritis y de la leucemia.

La aldosterona regula el metabolismo del sodio y el potasio.

La androsterona funciona como hormona sexual masculina, y tiene efectos sobre la madurez sexual,
en la distribución del vello y en la voz. Su hiperfunción en los niños ocasiona madurez sexual
precoz, con características de adulto. En las mujeres su hiperfunción produce masculinidad por
crecimiento de la barba y voz ronca.

La secreción insuficiente de hormonas corticales produce la “enfermedad de Addison”,


caracterizada por: baja presión sanguínea, debilidad muscular, alteraciones digestivas y
pigmentación de la piel.

- Hormonas producidas por la Hipófisis:

La hipófisis o pituitaria es una glándula que se encuentra por debajo del hipotálamo en la base del
cerebro. Se considera como glándula rectora del sistema endocrino, porque es la que más influencia
tiene sobre las actividades hormonales de las otras glándulas y la que segrega la mayor cantidad de
hormonas:
- Tirotrópica: estimula la tiroides.

- Folículo estimulante: estimula los ovarios.

- Luteinizante: estimula los testículos y el cuerpo lúteo

- Prolactina: estimula la secreción de leche y el comportamiento materno.

- Del crecimiento: promueve el metabolismo celular.

- Intermedina: regula células adaptables de la pigmentación de la piel.

- Las del lóbulo posterior: regulan el metabolismo del agua, la presión sanguínea, la función
renal, la acción de la musculatura lisa.

Entre todas ellas hay que destacar:

La hormona del crecimiento: regula el desarrollo del organismo y el de los huesos largos. Su
hiperfuncionamiento produce gigantismo, y en personas ya desarrolladas acromegalia, caracterizada
por el aumento del tamaño de las manos, los pies y los huesos de la cara. El hipofuncionamiento
produce enanismo.

Las gonadotrópicas: estimulan los órganos sexuales primarios: los ovarios en el sexo femenino y
los testículos en el masculino. Son necesarias para lograr la madurez sexual y mantener el
funcionamiento sexual en los adultos. En la mujer regulan el ciclo menstrual.

- Testosterona:

Producida por los testículos, tiene como funciones:

- Estimular el desarrollo de los caracteres sexuales masculinos secundarios: barba,


distribución del pelo corporal, desarrollo de músculos mas grandes y fuertes.

- Produce la disminución del crecimiento del pelo en la parte alta de la cabeza (calvicie).

- La ausencia de esta hormona produce en el hombre la pérdida del pelo corporal y de la


barba, así como de la voz grave.

En su funcionamiento la testosterona atraviesa por varias etapas: en el feto se produce en poca


cantidad; durante la infancia no se produce; en la pubertad aumenta rápidamente su secreción y
después de los cuarenta años disminuye.
- Hormonas ováricas:

Foliculina: (Estradiol). Producida por los folículos de los ovarios y por la placenta, tiene como
funciones:

- Estimular el ensanchamiento de la pelvis.

- Estimular el desarrollo de las manos.

- Estimular el crecimiento del útero y de la vagina.

- Estimular el desarrollo de los genitales femeninos externos.

- Estimular el inicio del ciclo menstrual.

- Progesterona:

Es la hormona producida por las células del cuerpo amarillo de los ovarios y por la placenta. Sus
funciones son:

- Interviene para que se completen los ciclos menstruales.

- Hace posible la implantación del huevo fertilizado.

- Desarrolla las mamas en los últimos meses de la gestación.

- Estimula la aparición de las células deciduales en el endometrio para la nutrición del


embrión.

- Impide el desarrollo de nuevos óvulos durante el embarazo.

2) Nociones fundamentales sobre el sistema nervioso y sus funciones:

El ser humano está dotado de mecanismos nerviosos, a través de los cuales recibe información de
las alteraciones que ocurren en su ambiente externo e interno y de otros, que le permiten reaccionar
a la información en forma adecuada. Por medio de estos mecanismos ve y oye, actúa, analiza y
guarda en su encéfalo registros de sus experiencias.

Estos mecanismos nerviosos están configurados en líneas de comunicación llamadas en su conjunto


“sistema nervioso”. Este se divide en:
Sistema nervioso central: (SNC): que comprende:

- Encéfalo.

- Medula Espinal.

Se le llama también “de la vida de relación” porque sus funciones son:

- percibir los estímulos procedentes del mundo exterior.

- transmitir los impulsos nerviosos sensitivos a los centros de elaboración.

- producción de los impulsos efectores o de gobierno.

- transmisión de estos impulsos efectores a los músculos esqueléticos.

Sistema nervioso periférico: comprende:

- Nervios craneales

- Nervios raquídeos

Tiene como función recibir y transmitir, hacia el sistema nervioso central los impulsos sensitivos, y
hacia los órganos efectores los impulsos motores.

Sistema nervioso vegetativo: comprende:

- Tronco simpático: formado por cordones nerviosos que se extienden longitudinalmente a lo


largo del cuello, tórax y abdomen a cada lado de la columna vertebral.

- Ganglios periféricos. (Son grupos de cuerpos celulares).

Este sistema es llamado también, “autónomo”. Está en relación con las vísceras, las glándulas, el
corazón, los vasos sanguíneos y músculos lisos.

Su función es eferente, transmitiendo impulsos que regulan las funciones de las vísceras de acuerdo
con las exigencias vitales de cada momento.

2.1 La neurona:

Es la célula nerviosa derivada del neuroblasto. Es la unidad funcional del sistema nervioso pues
sirve de eslabón comunicante entre receptores y efectores, a través de fibras nerviosas.
La neurona consta de tres partes:

- Cuerpo o soma: esta compuesto fundamentalmente por núcleo, citoplasma y nucléolo.

- Dendritas: terminaciones cortas.

- Axón: terminación larga, que puede alcanzar hasta un metro de longitud.

El axón tiene múltiples terminaciones llamadas “botones terminales”, que se encuentran en


proximidad con las dendritas o el cuerpo de otra neurona. La separación que hay entre el axón de
una neurona y las dendritas es del orden de 0,02 micras y recibe el nombre de sinapsis, cuya función
es enviar los impulsos de un mensaje de una neurona a otra, transmitiéndole así la información
nerviosa.

La transmisión sináptica tiene las siguientes características: Se efectúa en un solo sentido: del axón
de una neurona al cuerpo, o dendritas de la otra neurona sináptica.

El impulso nervioso se propaga a través de intermediarios químicos, como la acetilcolina y la


noradrenalina, que son liberados por las terminaciones axónicas de la primera neurona y al ser
recibidos por siguiente, incitan en ella la producción de un nuevo impulso.

En el sistema nervioso central, hay neuronas excitadoras e inhibidoras y cada una de ellas libera su
propia sustancia mediadora.

La velocidad de conducción de un impulso a lo largo de la fibra nerviosa varía de 1 a 100 metros


por segundo, de acuerdo a su tamaño, siendo mayor en las más largas.

Cuando las terminaciones presinápticas son estimuladas en forma continuada o con frecuencia
elevada, los impulsos transmitidos disminuyen en número, a causa de una fatiga sináptica.

La transmisión de una señal de una neurona a otra sufre un retraso de 5 milisegundos.

2.2 Los nervios:

Son, generalmente, haces o conjunto de axones, salvo los nervios sensoriales que están constituidos
por dendritas funcionales largas que van desde el asta dorsal de la médula espinal, hasta los
receptores sensoriales, y cumplen la función de conducir los impulsos como los axones. Las fibras
que componen un nervio se mantienen unidas por tejido conjuntivo.

Los nervios pueden clasificarse de las siguientes maneras:

Por su origen:

- Raquídeos: constituidos por fibras nerviosas de las raíces anteriores o motrices y de las
raíces posteriores o sensitivas, que salen de la médula espinal a través de los agujeros
intervertebrales. Los nervios raquídeos tienen elementos viscerales y somáticos. Los viscerales
están relacionados con las estructuras vecinas a los aparatos digestivo, respiratorio, urogenital, y el
sistema vascular y la mayor parte de las glándulas.
Los somáticos están relacionados con los tejidos de revestimiento corporal y los músculos
voluntarios.

- Craneales: son 12 pares de nervios que nacen del tronco cerebral, al nivel del cuarto
ventrículo por encima del bulbo, y sirven en su mayoría a sentidos especializados de la cara y la
cabeza. Tienen fibras sensitivas y motoras. Ente los nervios craneales se encuentran: el olfativo; el
óptico, que se une al sistema nervioso central a nivel del tálamo; el oculomotor común; el troclear o
patético; el oculomotor externo; el trigémino, con fibras sensitivas de temperatura, dolor tacto y
presión; el facial; el estato-acústico, con receptores acústicos y de posición y movimiento de la
cabeza; el glosofaríngeo; el vago; el espinal accesorio y el hipogloso.

Por su función:

- Sensitivos o aferentes: conducen los impulsos que informan las distintas sensaciones.

- Motores o eferentes: conducen los impulsos para las funciones motrices.

- Mixtos: contienen fibras sensitivas y fibras motoras.

Por los receptores:

- Exteroceptivos: para impulsos producidos por los estímulos ajenos al cuerpo: tacto, dolor,
presión, y órganos sensoriales como el ojo y el oído.

- Propioceptivos: para estímulos producidos en el mismo cuerpo: músculos, tendones,


articulaciones y los relacionados con el equilibrio.

- Interceptivos: para los impulsos procedentes de la vísceras: sistema digestivo, respiratorio,


circulatorio, urogenital y las glándulas.

2.3 La médula espinal:

Es una masa cilíndrica de tejido nervioso que ocupa el conducto vertebral, tiene 40 ó 45 cm. de
longitud y se extiende desde el agujero occipital, donde se continúa con el bulbo, hasta la región
lumbar y está protegida por las membranas meníngeas: piamadre, aracnoides y duramadre y por el
líquido cefalorraquídeo.

De la médula salen 31 pares de nervios que le dan un aspecto segmentado: 8 cervicales, 12


torácicos, 5 lumbares, 5 sacros y un coxígeo.

La médula está compuesta por una sustancia gris formada por cuerpos neuronales, y por una
sustancia blanca formada por fibras mielinizadas ascendentes y descendentes.

Las fibras ascendentes constituyen los haces ascendentes que son sensitivos y conducen los
impulsos que reciben de la piel, los músculos y las articulaciones a las distintas zonas cerebrales.
Las fibras descendentes constituyen los haces descendentes que son motores y conducen los
impulsos que provienen de los centros superiores del cerebro a otros que radican en la médula o
bien a los músculos y a las glándulas.

La sustancia gris tiene unos ensanchamientos llamados astas: dos son dorsales o posteriores y
contienen neuronas que transmiten información sensorial; dos son intermedias que controlan las
respuestas motoras del sistema nervioso autónomo y 2 ventrales que contienen neuronas motoras,
cuyos axones terminan en músculos del sistema somático.

En el centro de la sustancia gris y a lo largo de ella hay un pequeño canal lleno de líquido
cefalorraquídeo.

En la médula hay neuronas que sirven de conexión entre las fibras sensitivas y motoras, lo que da
origen a respuestas reflejas, que no necesitan ser ordenadas por los centros cerebrales.

Las funciones principales de la médula son:

- Es un centro asociativo, gracias al cual se realizan actos reflejos.

- Es una vía de doble dirección: de la periferia a los centros cerebrales (sensitiva), y de los
centros cerebrales a la periferia (motora).

2.4 Encéfalo:

Es la parte del sistema nervioso central encerrada en la cavidad craneal. Se divide en:

Cerebro posterior o romboencéfalo: se localiza en la parte superior de la médula espinal y está


formado por tres estructuras: el bulbo, la protuberancia o puente, y el cerebelo. En él se encuentra,
también el cuarto ventrículo.

Cerebro medio o mesencéfalo: está formado por los pedúnculos cerebrales, los tubérculos
cuadrigéminos y la cavidad llamada Acueducto de Silvio.

Cerebro anterior o prosencéfalo: se divide en diencéfalo y telencéfalo. El diencéfalo comprende:


el tálamo, el hipotálamo, el quiasma óptico, la hipófisis, los tubérculos mamilares y la cavidad
llamada tercer ventrículo. El telencéfalo está formado por los ganglios basales: núcleos caudado y
lenticular que forman el cuerpo estriado, y el cuerpo amigdalino y el claustro; el rinencéfalo, el
hipocampo y el área septal, que forman el sistema límbico; y la corteza cerebral o neocortex.

El ensanchamiento del telencéfalo forma los hemisferios cerebrales que constan de tres lóbulos:
frontal, temporal y occipital. Externamente los hemisferios tienen múltiples pliegues separados
por hendiduras, que cuando son profundas se llaman cisuras.

Los dos hemisferios están unidos por el cuerpo calloso, formado por fibras que cruzan de un
hemisferio a otro.

La corteza cerebral es una capa de sustancia gris que se extiende sobre la superficie de los
hemisferios.
2.5 Bulbo raquídeo:

Es una estructura que se halla en el extremo superior de la médula y como prolongación de ella. En
el hombre mide unos 3 cm. de longitud.

A nivel del bulbo raquídeo cruzan algunos haces nerviosos dirigiéndose al lado opuesto del cerebro
después de juntarse con los que se habían cruzado en la médula. De igual modo las fibras que
proceden del cerebro se cruzan en el bulbo para dirigirse al lado opuesto a través de la médula.

Funciones del bulbo:

- Es el centro más importante de la vida vegetativa pues en él se encuentran situadas las


conexiones centrales relacionadas con la respiración y el ritmo cardíaco.

- Sirve de conexión de algunos nervios craneales.

- Interviene en los siguientes reflejos: el vómito, la tos, la salivación, la respiración, el


estornudo, la succión, la deglución y el vasomotor.

2.6 El cerebelo:

Es una estructura con muchas circunvoluciones, situada por detrás del cuarto ventrículo y de la
protuberancia y unido al tronco cerebral por haces de fibras aferentes, que le llevan impulsos
procedentes de la médula, bulbo, puente y cerebro medio y anterior. De los núcleos del cerebelo
nacen fibras eferentes para cada una de estas regiones.

En el cerebelo, la sustancia gris está en la corteza, mientras que la blanca está en el centro.

El cerebelo tiende a ser grande y bien desarrollado en los animales capaces de movimientos
precisos y finos y su extirpación produce pérdida de la precisión y de la coordinación de los
movimientos.

Sus funciones son:

- Se asocia a actividades motoras iniciadas en otras partes del sistema nervioso.

- Contribuye al control de los movimientos voluntarios proporcionándoles precisión y


coordinación.

- Regula y coordina la contracción de los músculos esqueléticos.

- Controla los impulsos nerviosos para llevar a cabo cada movimiento, apreciando la
velocidad y calculando el tiempo que se necesitará para alcanzar un punto deseado. Frena los
movimientos en el momento adecuado y necesario.

- Ayuda a predecir las precisiones futuras de las extremidades.

- Es esencial para el mantenimiento de la postura y el equilibrio.


2.7 Tálamo:

Es una masa ovoidea, formada principalmente por una sustancia gris, situada en el centro del
cerebro que actúa como estación de relevo sensorial o posada sensitiva. Hasta el tálamo llegan vías
aferentes que van hacia el cerebro, excepto las olfativas que lo hacen directamente.

Del tálamo nacen otras vías que conducen los impulsos hasta la corteza y otros centros. El tálamo
propaga los impulsos y quizás los integra. En el nivel talámico se hacen conscientes los estímulos
dolorosos.

Está formado por distintos núcleos de células nerviosas que poseen conexiones, tanto con la corteza
como con los niveles inferiores.

Sus funciones son:

- Es una estación de retransmisión en las vías aferentes que van a la corteza cerebral.

- Es una estación de análisis y de integración sensitivo sensorial: analiza y sintetiza los


impulsos sensoriales.

- Es estación de distribución de señales sensoriales.

- Es centro de asociación intra-diencefálica y cortico-diencefálica.

- Algún núcleo parece estar relacionado con la coordinación y regulación de actividades


motrices.

2.8 Hipotálamo:

Situado en posición vendal con relación al tálamo y formando el piso y la pared lateral del tercer
ventrículo, comprende varios núcleos que se hallan en conexión con el tálamo, el tronco cerebral, la
hipófisis y la corteza. Algunos de estos centros son por ejemplo: los tubérculos mamilares y varios
fascículos de fibras nerviosas ascendentes y descendentes; fascículo supraopticohipofisiario,
fascículo longitudinal dorsal, haz mamilotalámico.

Sus funciones son:

- Controla la hipófisis y, a través de ella, se constituye en regulador endocrino.


- Activa el mecanismo de expresión emocional.
- Excita e integra las reacciones viscerales y somáticas de la emoción.
- Interviene en el control de la vigilia y el sueño.
- Controla el metabolismo de las grasas.
- Regula el hambre y la sed.
- Es el centro de la regulación térmica del cuerpo.
2.9 El cuerpo estriado:

Son masas de sustancia gris, situadas en el interior de los hemisferios cerebrales, formadas por los
núcleos: caudado, lenticular, y la cápsula interna que los separa.

Recibe fibras del tálamo y de la corteza y las que de él nacen se dirigen al tálamo, al hipotálamo y a
otros centros.

Sus funciones: Se conoce muy poco del cuerpo estriado. Generalmente se le considera como
“posada motriz”, y se estima que es un eslabón importante en la vía motriz. Pero son aspectos poco
conocidos.

2.10 La corteza cerebral:

Es una lámina gris, formada por cuerpos de neuronas, que cubre los hemisferios cerebrales y cuyo
grosor varía de 1,25mm en el lóbulo occipital a 4mm en el lóbulo anterior.

Se calcula que en la corteza del cerebro humano hay unos siete millones de neuronas.
Aproximadamente la mitad de la corteza forma las paredes de los surcos de los hemisferios y no
está expuesta en la superficie cerebral.

Las neuronas de la corteza están dispuestas en capas bastante diferenciadas. Las fibras nerviosas
que nacen de ella establecen múltiples conexiones entre las distintas capas y zonas, lo que permite
que una señal llegada a la corteza se extienda y persista. Así mismo, los impulsos eferentes que
nacen de un área pueden llegar por las conexiones a otras, o a zonas cercanas a la primera haciendo
que continúe la actividad.

Las neuronas de asociación hacen que los impulsos que llegan a la corteza duren un tiempo
considerable y se extienda a un gran número de neuronas.

Funciones de la corteza:

- Retroalimentación: toda área que recibe fibras de otro centro, envía fibras en sentido
contrario. Por ejemplo, hay vías córtico-talámicas y tálamo-corticales.

- Recorticalización: una señal puede pasar varias veces por un analizador cortical para ser
depurada.

- Facilitación cuando se aplican estímulos consecutivos; e inhibición por fatiga.

Toda sensación consciente es fruto de extensa actividad cortical, en la que participan distintas áreas
a través de las fibras de asociación. El funcionamiento cerebral es global e integrado.

Los lóbulos frontales participan en la conducta, la personalidad, la memoria, la experiencia afectiva


y la conciencia del YO. La sección de los mismos mediante la lobotomía produce depresión, falta
de impulso para la acción, y pérdida de la capacidad de adaptación a situaciones desesperadas.
A través de la corteza se establecen reflejos condicionados, si bien no es necesaria para todas las
respuestas condicionadas.

Las áreas corticales relacionadas con el lenguaje (área de Broca), se encuentran en un solo
hemisferio: el izquierdo en las personas diestras y el derecho en las personas zurdas. En caso de
lesión de este hemisferio, puede cumplir su misión el otro.

La memoria depende de la corteza, áreas de asociación, aunque intervienen en ella conexiones del
tronco cerebral.

La corteza actúa: retardando la reacción al estímulo; eligiendo la respuesta; contribuyendo a


integrar la acción. Para ello analiza, sintetiza, correlaciona, integra y modifica.

2.11 Áreas corticales:

La corteza cerebral, también llamada cortex, presenta diferencias que han hecho que se la divida en
áreas con características propias, en cuanto a composición de las capas celulares, al espesor, por el
número de fibras aferentes y eferentes y por las funciones que cumplen.

Teniendo en cuenta el aspecto funcional, se encuentran en la corteza:

Áreas motrices:

La principal área motora, 4 de Brodmann, se halla situada delante del surco central o cisura de
Rolando. Posee células gigantes de las que nacen las vías corticoespinal y corticobulbar con axones
para los músculos estriados del organismo.

En la parte más alta de ésta área se localiza la zona para los movimientos de los miembros mas
distantes: pies, rodillas cadera; y en las partes más bajas los músculos para la masticación,
deglución, cara, cabeza, cuello y las zonas mas próximas de las extremidades.

Además de ésta, existe otra área situada por delante de ella, que se considera promotora y cuya
lesión produce pérdida temporal de las destrezas adquiridas.

Estas áreas envían los impulsos para la acción voluntaria, participando en la misma otros centros, ya
que el sistema nervioso funciona en forma integral.

Como las vías aferentes y eferentes cruzan a nivel de la médula o del bulbo, el hemisferio cerebral
derecho rige los movimientos del lado corporal izquierdo y viceversa.

Áreas sensoriales:

Son las áreas en que terminan las fibras sensitivas que transmiten impulsos visuales, auditivos,
olfativos y sensaciones desde la superficie del cuerpo y tejidos profundos.
Están distribuidas de la siguiente forma:

- Área somestésica: recibe a través del tálamo, los impulsos que rigen la sensibilidad
corporal general procedentes de la piel, los tejidos, músculos articulaciones y tendones del lado
opuesto del cuerpo. Se halla en la circunvolución central posterior, detrás de la Cisura de Rolando y
frente a la representación motora. Sus principales funciones son:

- Apreciación de las diferencias de peso.

- Discriminación espacial.

- Localización táctil.

- Apreciación de tamaño y forma.

- Semejanzas o diferencias de temperaturas.

- Todos los aspectos de la sensación que requieren comparación y juicio.

- Área visual: Está situada en el lóbulo occipital. En ella se aprecian zonas específicas para
la visión de la mácula o central; para la periferia de la retina y para las mitades superior e inferior de
la retina.

- Área auditiva: Se halla situada en los lóbulos temporales, por debajo de la cisura lateral o
de Silvio. Parece ser que cada oído tiene representación bilateral en la corteza por lo que al extirpar
un lóbulo temporal no se sufre mayor disminución de la audición.

- Área olfativa: Se sitúa en la circunvolución del hipocampo, próxima a la auditiva. Las


investigaciones han revelado poco sobre esta área.

- Área gustativa: Los pocos datos que hay sobre ella indican que se halla en el extremo
inferior de la circunvolución central posterior.

Áreas de asociación:

Son áreas que no reciben directamente impulsos sensitivos, sino que correlacionan los impulsos
recibidos de otros centros.

En los últimos años cada vez se utiliza menos esta expresión porque se conocen mejor las
conexiones tálamo-corticales y las funciones de las distintas áreas.
CONTROL SOCIAL Y DESVIACIÓN

1) Determinantes situacionales del comportamiento.

La vida social humana está gobernada por normas o reglas. Nuestras actividades desembocarían en
un caos si no nos atuviésemos a reglas que definen ciertos tipos de comportamientos como
apropiados, en determinados contextos, y otros como inapropiados, por ejemplo, la conducción en
una autopista sería un caos si no se respetaran las normas de tráfico. No todo el mundo se ajusta a
las expectativas sociales de cumplimiento de las normas, poniendo incluso en peligro las vidas de
los demás, y por tanto, las personas, en ocasiones, se desvían de las reglas que se suponen deben
respetar. El estudio de la desviación es una compleja área de análisis porque existen tantos tipos de
violación de las reglas, como normas y valores sociales. Considerando que las normas varían de una
cultura a otra, así como entre las diferentes subculturas de una misma sociedad, lo que se considera
normal en un contexto dado, se concibe como desviado en otro. Fumar marihuana es una desviación
en la cultura británica, mientras que beber alcohol no lo es, al contrario justo que en las sociedades
de Oriente Próximo.

Por tanto, se entiende por desviación la no conformidad a una norma o a una serie de normas dadas
que son aceptadas por un número significativo de personas de una comunidad o sociedad. Todos
transgredimos en alguna circunstancia, normas de comportamiento generalmente aceptadas. Se
diferencia del delito en que este consiste en la transgresión de las leyes.

La desviación no solo se refiere al comportamiento individual.

2) Normas y sanciones.

Normalmente respetamos las reglas o normas sociales porque como resultado de la socialización, se
han convertido en algo habitual, por ejemplo, utilizar el lenguaje, significa conocer unas reglas de
gramática y sintaxis. La mayoría de las veces las utilizamos sin pensar que las estamos utilizando.
Mantener una actitud de atención cortés hacia los extraños, emplear el tacto en nuestras
conversaciones con amigos, todo esto lo hacemos sin siquiera darnos cuenta de que incluyen reglas
concretas de actuación. Respetamos otros tipos de normas en la creencia consciente de que el
comportamiento que implican está justificado, por ejemplo, las normas de tráfico, conducir por la
derecha, respetar los semáforos, todo esto se acepta porque si la mayoría no se atuviera a dichas
reglas, la conducción sería mucho mas peligrosa de lo que es en la actualidad.

Este ejemplo nos sirve para estudiar los conceptos de conformidad y desviación: Todas las normas
sociales van acompañadas de sanciones que protegen contra la no conformidad. Una sanción es
cualquier tipo de reacción de otros ante el comportamiento de un individuo o grupo, y su objetivo es
asegurar que se cumple una norma concreta. Las sanciones pueden ser positivas (ofrecer
recompensas por la conformidad), o negativas (castigos por un comportamiento no conformista).
Pueden ser también formales o informales.
Los principales tipos de sanciones en las sociedades modernas son las impuestas por el sistema de
sanciones representado por los tribunales y las prisiones. La policía, sin duda, es la agencia
encargada de llevar a los transgresores a juicio y a un posible encarcelamiento. Las multas, el
encarcelamiento y la ejecución, son todas ellas ejemplos de sanciones negativas formales. No
existen sanciones positivas formales para recompensar el comportamiento.

Las sanciones informales positivas o negativas, son un rasgo común de todos los contextos de la
actividad social. Las de tipo positivo, incluyen desde decirle a alguien “bien hecho” o sonreírle, y
por el contrario, las sanciones informales negativas incluyen el insulto, el regañar o la agresión
física. Aunque las sanciones formales son normalmente más visibles que las informales, éstas tienen
una importancia decisiva para asegurar la conformidad a las normas.

3) Definición de desviación, anomia y subcultura.

Desviación: es lo que la gente entiende o define como tal, a la vista de que alguien está violando o
transgrediendo una norma cultural. Las normas guían prácticamente todo el rango de actividades
humanas, de manera que el concepto de desviación cubre un espectro igualmente amplio. Por su
parte, el control social es una forma de presión social, informal y difusa, que tiene como objetivo
evitar la conducta desviada, y aquí interviene lo que se denomina el sistema jurídico y penal, que es
el conjunto de instituciones policiales, judiciales y penitenciarias que se pone en funcionamiento
cuando se produce una violación de la ley. Se puede observar desde tres perspectivas:

Análisis funcionalista: En todas las sociedades existen formas de desviación, aunque lo que se
define como tal varía de sociedad a sociedad. La desviación y la respuesta social que provoca,
contribuyen a consolidar el sustrato moral de la sociedad. La desviación puede también conducir al
cambio social.

Análisis interaccionista: No existe ningún comportamiento o actitud que sea desviado por
definición. La desviación siempre viene definida por la reacción de los demás, y esas reacciones
varían mucho de unas sociedades a otras. La etiqueta o estigma que se imputa al que presenta una
conducta desviada, puede empujar a la reiteración de este tipo de conducta.

Análisis del conflicto: Las leyes y las normas sociales, reflejan los intereses de las clases más
favorecidas de la sociedad. Por lo general, son personas que amenazan el orden social las que suelen
ser clasificadas como desviadas. La probabilidad de que se considere como delitos los daños que los
más privilegiados producen, es menor que si el daño es ocasionado por los menos privilegiados.

La anomía: Durkheim utilizó el término anomía para referirse a la tesis de que en las sociedades
modernas, las normas y los valores tradicionales se ven socavados sin ser reemplazados por otros.
Existe anomía cuando no hay unos estándares dados que guíen el comportamiento en un área
concreta de la vida social, y en éstas circunstancias, la gente se encuentra desorientada y ansiosa. La
anomía es, por tanto, uno de los factores sociales que influyen en la disposición al suicidio.
Merton modificó el concepto de anomía para referirse a la tensión a la que se ven expuestos los
individuos, cuando las normas aceptadas entran en conflicto con la realidad social (mirar al futuro,
éxito material, ganar dinero, etc...). Los medios para conseguirlo se supone que son la autodisciplina
y el trabajo duro, pero eso no es así, pues la mayor parte de los que se encuentran en situaciones de
desventaja, tienen oportunidades muy limitadas de progresar. Los que no consiguen triunfar, se
sienten condenados por su falta de capacidad. En ésta situación existe una enorme presión por “salir
adelante”, por medios que sean legítimos o ilegítimos. Merton identifica cinco posibles reacciones a
las tensiones entre los valores socialmente aceptados y los medios limitados de alcanzarlos:

Los conformistas: aceptan tanto los valores generalmente aceptados, como los medios
convencionales de lograrlos, independientemente de que triunfen o no.

Los innovadores: son aquellos que, aceptando los valores socialmente compartidos, utilizan medios
ilegítimos o ilegales para tratar de lograrlos. Los delincuentes que tratan de hacerse ricos con
actividades ilegales ejemplifican este tipo de respuestas.

El ritualismo: caracteriza a aquellos que actúan de un modo acorde con los estándares socialmente
aceptados, pero que han perdido de vista los valores que originariamente impulsaron su actividad.
Un ritualista sería el que realiza un trabajo aburrido, aunque carezca de perspectivas profesionales y
le reporte un beneficio.

Los retraídos: son personas que han abandonado el enfoque competitivo por completo, rechazando
con ello, tanto los valores dominantes, como los medios para conseguirlos (Pej: un miembro de una
comuna autosuficiente).

La rebelión: es la reacción de los individuos que rechazan tanto los valores existentes, como los
medios normativos y desean sustituirlos por otros nuevos y reconstruir el sistema social, por
ejemplo, los miembros de grupos políticos activos.

Anomía y Subcultura: Las bandas de jóvenes delincuentes. Merton argumentaba que las bandas
surgen en comunidades subculturales, en las que las oportunidades de triunfar de un modo legítimo
son escasas (Pej: las comunidades de minorías étnicas pobres). Los miembros de las bandas,
aceptan algunos aspectos de la deseabilidad del triunfo material, pero estos valores se ven filtrados a
través de las subculturas comunitarias locales. En barrios donde existen redes de delincuencia
organizada, la subcultura de las bandas lleva a los individuos a pasar de los pequeños actos de robo,
a una vida adulta de delincuencia. Aquellos que no encuentran su lugar, ni en el orden social
legítimo ni en la subcultura de las bandas, tienden a resguardarse en la categoría de refugiados o en
la adición a las drogas.
Walter Miller piensa que las culturas de la desviación tienen mas probabilidades de desarrollarse
entre los jóvenes de clase baja, que son quienes menos oportunidades tienen de satisfacer sus
aspiraciones por medios legítimos. Según Miller, en las culturas de los jóvenes se presentan las
siguientes características:

- La rutina del conflicto, esto es, conflicto con profesores y policía

- La dureza: la valoración de la fuerza física

- La sagacidad: capacidad de adelantarse a los demás o tomarles el pelo y a la vez evitarlo.

- La emoción: consiste en el afán de experiencias arriesgadas y peligrosas.

- Preocupación por el destino, o la falta de control por el futuro

- La autonomía, esto es, el ansia de libertad.

Según Cohen, la cultura de las bandas en Estados Unidos se ha convertido en un modo de vida, en
el que los miembros de las bandas, más que estar interesados en los logros materiales, tienden a
robar por las mismas razones que les llevan a meterse en una pelea o realizar actos de vandalismo.
Todos estos actos reflejan un rechazo de la sociedad “respetable”. Al reconocer su posición de
privación dentro del orden social, las bandas crean sus propios valores de oposición.

4) Características de la desviación

Hay tres razones para explicar la desviación:

Lo que se entiende como conducta desviada, varía según cuáles sean las normas sociales de la
sociedad en la que vivimos. Esto significa que la desviación se define en relación a algo que tomar
como parámetro, y este algo son pautas culturales específicas que son distintas en sociedades
distintas.

Solo cuando los demás la definen así, la conducta de uno es una conducta desviada. Todos nosotros
nos saltamos muchas normas culturales con regularidad, en ocasiones hasta el punto de quebrantar
la ley. El que terminemos catalogados como unos locos o unos ladrones no depende de nosotros,
sino de cómo otras personas entienden y definen esas conductas.

La capacidad de elaborar reglas, así como de quebrantarlas, no está igualmente distribuida entre la
población: Para Marx, la ley es poco menos que una estrategia con la que los poderosos protegen
sus intereses. Los ejemplos son infinitos: un vagabundo que se ponga en una esquina a criticar al
ayuntamiento, puede ser arrestado por escándalo público, pero un político que haga lo mismo,
seguro que no.
5) Teorías sobre la desviación.

Emile Durkheim: las funciones de la desviación: Durkheim, llegó a la conclusión de que no existe
nada anormal en la desviación. La desviación cumple cuatro funciones esenciales en la sociedad:

- Contribuye a consolidar los valores y normas culturales: La cultura implica un consenso


acerca de lo que está bien y lo que está mal, a menos que queramos que nuestras vidas se disuelvan
en el caos, tenemos que respetar este consenso. Esto significa que existe el bien porque está en
oposición al mal, y solo existe el bien porque existe el mal. Del mismo modo que no puede existir
justicia sin delito. Por tanto, la desviación es indispensable en el proceso de generación de las
normas morales.

- La respuesta a la desviación, contribuye a clarificar las barreras morales. La definición de


algunos individuos calificados como desviados, ayuda a la gente a trazar una línea entre lo que está
bien y lo que está mal.

- La respuesta a la desviación fomenta la unidad social: La reacción de los individuos frente


a casos extremos, fomenta un sentido de solidaridad colectivo frente al ultraje, y cuando esto ocurre,
se consolidan los lazos morales que unen a la comunidad.

- La desviación fomenta el cambio social: los actos que transgreden las normas sociales,
invitan a reflexionar sobre la naturaleza de esas normas y sobre la conveniencia de seguir
manteniéndolas. Las conductas desviadas nos presentan alternativas al orden vigente, que pueden
empujar en la dirección de un cambio de la normas. Lo que hoy es una conducta desviada, mañana
puede no serlo (la cultura del rock and roll era hace cuarenta años una amenaza contra las buenas
costumbres, y hoy ya no lo es).

Teoría de Merton: Según Merton, los períodos recurrentes de desviación, se deben a coyunturas
sociales específicas. En particular el grado y el carácter de la desviación, dependen del grado en que
los miembros de una sociedad, pueden lograr los objetivos culturales y vigentes en esa sociedad
(como el éxito económico, por ejemplo), a través de mecanismos institucionalizados (los que
ofrecen las políticas de igualdad de oportunidades). Según Merton, existe conformidad cuando se
busca satisfacer unas metas u objetivos lícitos, a través de mecanismos que también son legítimos y
están aceptados socialmente.

Richard Cloward y Lloyd Ohlin ampliaron la teoría de Merton, en su investigación sobre la


delincuencia juvenil, estos se basan en que la conducta delictiva no depende solo de la escasez de
oportunidades lícitas o legítimas, sino también de la “oferta de oportunidades ilegítimas”. En el caso
de Al Capone, este no dispone de oportunidades lícitas y termina creando un imperio aprovechando
la oportunidad que le brinda la demanda de alcohol durante los años de la ley seca (oferta de
oportunidad ilegítima). Hay también ocasiones en las que no solo no hay oportunidades lícitas, sino
que también escasean las ilícitas (caso de las barriadas marginales o de experiencias personales
extremas). En estos casos la delincuencia se manifiesta en forma de subcultura del conflicto, donde
la frustración desemboca en episodios de violencia, o abandonándose los individuos al consumo de
alcohol o drogas.
Albert Cohen afirma que la incidencia de conductas delictivas, es mayor entre los jóvenes de las
clases mas desfavorecidas, porque son ellos los que tienen menos oportunidades de alcanzar el éxito
a través de mecanismos convencionales.

Walter Miller también piensa que las culturas de la desviación, tienen más posibilidades de
desarrollarse en jóvenes de clase baja, al tener menos oportunidades para satisfacer sus
aspiraciones. Su teoría es igual a la de Merton.

6) Desviación primaria y secundaria.

Teoría del etiquetaje

Uno de los enfoques más importantes para comprender la delincuencia, ha recibido el nombre de
teoría del etiquetaje, aunque este término es un rótulo, para un conjunto de ideas relacionadas entre
sí, más que un enfoque unificado. Los teóricos del etiquetaje, interpretan la desviación, no como
una serie de características de individuos o grupos, sino como un proceso de interacción entre los
desviados y los no desviados. Desde esta perspectiva, hay que saber por qué a algunos se les cuelga
la etiqueta de desviados, para poder comprender la naturaleza de la desviación. Los que representan
a las fuerzas de la ley y el orden o, lo que es lo mismo, los que pueden imponer definiciones de la
moralidad convencional a otros, constituyen la principal fuente de etiquetaje.

Las etiquetas utilizadas para crear categorías de desviación, expresan por tanto, la estructura de
poder de la sociedad. Por lo general, las reglas en cuyos términos se define la desviación y los
contextos en los que se aplican, están diseñados por los ricos para los pobres, por los hombres para
las mujeres, por los mayores para los jóvenes y por las mayorías étnicas para las minorías. Por
ejemplo: muchos niños realizan actividades como saltar a los jardines ajenos, romper ventanas,
robar fruta o hacer novillos. En los barrios acomodados, los padres, los profesores y la policía
pueden considerar esto como un aspecto inocente del proceso de crecimiento. Por el contrario, en
las áreas pobres, puede considerarse como evidencia de las tendencias a la delincuencia juvenil.

Una vez que un niño es etiquetado como delincuente, él o ella está estigmatizado como criminal y
es probable que se le considere (y sea tratado como), indigno de confianza por los profesores y sus
futuros jefes. El individuo reincide entonces en su conducta delictiva, ensanchando así la distancia
con respecto a las convenciones sociales ortodoxas. Edwin Lemer (1972) llama al acto inicial de
transgresión: desviación primaria, esto es; muchos episodios de transgresión (por ejemplo el abuso
de alcohol etc..), apenas provocan reacción por parte de los demás y tampoco afectan negativamente
en la concepción que de si mismo tiene, el que ha cometido esa transgresión. Pero que ocurre si
otras personas toman nota de los actos del transgresor y empiezan a actuar en consecuencia?. Por
ejemplo, se empieza a clasificar al que se ha sorprendido bebiendo como borracho, y se le excluye
de los círculos sociales habituales, pero puede ocurrir que esa persona, para evitar la censura de los
demás, busque la compañía de otras personas que no sean tan severas con la costumbre de beber.

De este modo, la respuesta del individuo que ha cometido una transgresión, puede dar lugar a una
desviación secundaria, esto es, buscando la compañía de los que no censuran sus actos, e insistiendo
en esas pautas de conducta, uno puede terminar adquiriendo la identidad social que en un principio
se le dio (o sea, puede terminar siendo un marginal, pues no hace falta más que ver con qué gente se
junta).
La desviación secundaria, se produce cuando un individuo llega a aceptar la etiqueta que se le ha
colgado y se considera a sí mismo un desviado.

La teoría del etiquetaje es importante, porque parte del presupuesto de que ningún acto es
intrínsecamente delictivo. Las definiciones de criminalidad, las instituyen los poderosos mediante la
formulación de leyes y de sus interpretaciones por la policía, los tribunales y las instituciones
correctoras. Los críticos de la teoría del etiquetaje han argumentado, que existe un cierto número de
actos total y absolutamente prohibidos en todas, o prácticamente todas, las culturas, como el
asesinato. En tiempos de guerra, matar al enemigo está indudablemente' aceptado, y hasta hace poco
tiempo las leyes británicas, no consideraban violación que un marido forzase sexualmente a su
esposa.

Se puede criticar la teoría del etiquetaje de un modo más convincente desde tres posturas:

- Primero, al enfatizar el proceso activo del etiquetaje, los procesos que conducen a los actos
concebidos como desviados se pasan por alto (Fine, 1977). El etiquetaje es claramente un acto no
del todo arbitrario: las diferencias en la socialización, las actitudes y las oportunidades influyen en
el grado de implicación de las personas, en un comportamiento particularmente susceptible de ser
etiquetado como desviado.

- Segundo: No está claro que el etiquetaje tenga realmente el efecto de fomentar la conducta
desviada. El comportamiento delictivo, tiende a aumentar la condena futura, pero ¿es el resultado
del etiquetaje?. Es muy difícil juzgar, ya que otros muchos factores, como la creciente interacción
con otros delincuentes o la aparición de nuevas oportunidades para delinquir, pueden estar
relacionados.

- Tercero: Se debería investigar el desarrollo global de los modernos sistemas legales,


judiciales y policiales, si pretendemos entender por qué se aplican distintos tipos de etiquetas.

7) Leyes, delitos y penas.

Las leyes son normas elaboradas por los gobiernos que deben respetar los ciudadanos, y las
sanciones formales las utilizan las autoridades contra aquellos que no se ajustan a ellas. Donde
existen leyes, existen también delitos, ya que el delito puede definirse como cualquier modo de
comportamiento que infringe una ley. La naturaleza del comportamiento considerado delictivo, ha
variado a lo largo de la historia, se destacan:

Los delitos en los tiempos preindustriales: En la Europa preindustrial, los delitos más graves son
aquellos que recibían la máxima pena, y eran de naturaleza religiosa o delitos contra la propiedad de
los gobernantes o de la aristocracia. Actualmente dichas transgresiones, o bien no son consideradas
delitos o constituyen ofensas menores. La herejía, el sacrilegio o la blasfemia, fueron durante
mucho tiempo sancionables con la muerte. Cazar o pescar, talar árboles o coger frutas en tierras de
Rey o de la aristocracia, eran también ofensas capitales, siempre que el autor proviniese del vulgo.
Cambios en los tipos de penas: Antes del siglo XIX, la cárcel rara vez era utilizada para castigar
delitos. La mayoría de las ciudades -pequeñas ciudades-, tenían una cárcel local, pero era muy
pequeña y no podía albergar gran cantidad de prisioneros, y solo se empleaban para “enfriar”
borrachos y ocasionalmente se utilizaba para meter a gente en espera de juicio. En las grandes
ciudades, existían grandes centros, en los que los internados eran criminales condenados que
esperaban su ejecución. En estos centros, la disciplina carcelaria era inexistente, y en ocasiones, los
penados solo veían la luz antes de ser ejecutados. Los principales tipos de penas, para el delito,
consistían en atar al preso a un tronco y azotarle, marcarle con un hierro candente o colgarle. Estos
castigos se hacían en público, y acudía mucha gente. También se ejecutaba ahorcando a los
prisioneros.

Prisiones e internados: Las modernas cárceles tienen su origen, no en las prisiones y calabozos de
otras épocas, sino en las casas de trabajo (hospitales). Las casas de trabajo datan del siglo XVII en
la mayoría de los países europeos, y se establecieron durante el período en el que el feudalismo
estaba en decadencia y muchos agricultores no podían conseguir trabajo en el campo, por lo que se
convertían en población errante. En éstas casas de trabajo se les daba comida, pero se les obligaba a
pasar casi todo el día trabajando muy duro, sin embargo, éstas casas se convirtieron además en
lugares en los que se internaba a otros grupos que nadie estaba preparado para cuidar, los enfermos,
los ancianos y los retrasados mentales.

Durante el siglo XVIII, las prisiones, los internados y los hospitales, se fueron gradualmente
diferenciando entre sí. El asesinato fue reconocido como el crimen más grave, pues el derecho a la
libertad individual se introdujo en el sistema político, y asesinar a alguien era atentar contra los
derechos del individuo. Se castigaba con la cárcel porque se pensaba que ahí se aprendían los
buenos hábitos de la disciplina y la conformidad. La idea de castigar a la gente en público fue
desapareciendo progresivamente (durante el siglo XX casi todos los países abolieron la pena de
muerte).

El comportamiento del loco se empezó a concebir como evidencia de un tipo de enfermedad, y el


concepto de enfermedad mental apareció por primera vez a finales del siglo XVIII. La locura se
medicalizó - pasó a manos de profesionales médicos -. La demencia fue reconocida como un mal,
como una variante del retraso mental o como una posesión de la mente por el demonio, y era algo
que solo los médicos podían tratar.

El delito, a diferencia de la desviación, es la transgresión de la ley, habiendo muchos tipos y


categorías de delitos, y por ejemplo se habla de delincuencia juvenil, para definir a la conducta
delictiva de los jóvenes. El delito ha sido estudiado a lo largo del tiempo, y en sus orígenes, se lanzó
una teoría en la que se exponía que los delincuentes, tenían unos rasgos físicos característicos que
los diferenciaban de las demás personas (eran algo como simios). Ésta teoría tuvo éxito durante un
tiempo, hasta principios del siglo XX, y más tarde Sheldon argumentó que la constitución corporal,
puede servir para predecir la predisposición al delito. Este probó que la probabilidad de delinquir,
era mayor entre las personas de constitución muscular y atlética. Más tarde, Glueck dijo que los
padres tratan a los hijos de constitución fuerte con menos mimo que a los que parecen mas débiles,
de forma que los más fuertes, crecen con una menor predisposición a mostrar afecto por los demás.
No obstante lo anterior, a día de hoy no existen conexiones entre la biología y la conducta desviada,
ni correlaciones, ni ninguna teoría que demuestre que los factores biológicos, tienen un impacto real
en la conducta desviada.
Las penas: medidas que se imponen a delincuentes y que se establecen en los siguientes conceptos:

Las condenas: A lo largo de la historia de la humanidad, se ha defendido la necesidad de las


condenas por cuatro razones distintas:

- El desquite: implica que la sociedad debe imponer a un delincuente, un sufrimiento


proporcional al que ocasionó el delito cometido. El desquite se basa en un principio de toda
sociedad que tiene su origen, en que existe un equilibrio moral que hay que mantener. Es la más
antigua justificación para el castigo y la condena.

- La disuasión: se define como el intento de desincentivar el crimen a través del castigo. El


castigo tiene un doble efecto disuasorio, porque disuade al que está tentado de delinquir si termina
entendiendo que no merece la pena correr riesgos, y también incide sobre el resto de la sociedad,
porque el castigo infligido a uno sirve de ejemplo para los demás.

- La rehabilitación: Es el propósito de reformar al delincuente y evitar así la repetición del


delito. Esta medida se tomó a partir del siglo XX, las condenas se llevan a cabo en cárceles y
reformatorios. La diferencia con la disuasión está, en que la rehabilitación se centra en la mejora
constructiva de la conducta, y la otra en la amenaza de castigo.

- Protección de la sociedad: Si la sociedad no puede o no quiere rehabilitar a los


delincuentes, su encarcelamiento, por lo menos, protege a la sociedad de nuevos crímenes.

8) Delitos sin víctimas.

Los llamados delitos sin víctimas, son actividades en las que los individuos participan más o menos
libremente, sin dañar a otros directamente, pero que se definen como ilegales (como tomar
narcóticos, prostitución o diversos tipos de juego). El término “delito sin víctimas”, no es del todo
preciso, porque aquellos que, por ejemplo se convierten en drogadictos o jugadores, en cierto
sentido se hacen víctimas de un sistema del crimen organizado. Sin embargo, ya que cualquiera que
sea el daño que se produce recae sobre ellos mismos, muchos sostienen que no es tarea del gobierno
intervenir en tales actividades, y que estos hábitos deberían descriminalizarse.

Algunos autores proponen, que ninguna actividad en la que los individuos satisfacen su voluntad
debería ser ilegal (siempre que no coarten la libertad de otros o les dañen). La posición contraria
aduce que el gobierno debe desempeñar el papel de guardián moral de la población, sometida a su
administración y que, por tanto, está justificado definir al menos algunos de estos tipos de actividad
como delictivos. Curiosamente, éste argumento lo sostienen a menudo los conservadores, quienes,
en otras cuestiones enfatizan, la libertad del individuo frente a la intervención del estado.

9) Desviación y enfermedad mental.

El etiquetaje y la salud mental

Una mujer que cree que Jesús la acompaña en el autobús todos los días cuando va al trabajo, ¿está
mentalmente enferma o está simplemente expresando su fe religiosa de una forma particularmente
gráfica?. Si un hombre, para consternación de su familia, decide no ducharse nunca, ¿está loco o
sólo se comporta de forma poco convencional?. Un vagabundo que no permite que la policía le
lleve a una residencia pública en una noche de invierno, ¿es un enfermo mental o está simplemente
tratando de proteger su independencia?.

El psiquiatra Thomas Szasz, cree que en la vida cotidiana empleamos el término «locura», para
describir lo que no es nada más que una conducta diferente. Por tanto, según este psiquiatra,
deberíamos abandonar el concepto de «enfermedad mental» (1961, 1970, 1994, 1995). La
enfermedad, de acuerdo con Szasz, es siempre física y afecta sólo al cuerpo. La enfermedad mental
es sólo un mito. El mundo está lleno de personas «diferentes», que ciertamente, nos pueden irritar,
pero esto no es razón suficiente para catalogarlas como enfermas mentales. El que así lo hace, dice
Szasz, no hace más que aplicar unos criterios de clasificación que, al fin y al cabo, son los criterios
que los sectores dominantes de la sociedad consiguen imponer a los demás. Por decirlo de otra
forma, loco es todo aquel que cuestiona las costumbres o valores de una sociedad, de los que
depende el bienestar de los privilegiados.

Por supuesto, las ideas de Szasz, son demasiado radicales para la mayoría de los psiquiatras que sí
opinan que al igual que hay enfermedades somáticas hay también enfermedades mentales. Aun así,
muchos psiquiatras piensan que, efectivamente, es necesario precisar dónde está la diferencia entre
la enfermedad mental y lo que no es más que una conducta diferente, a fin de evitar que la
psiquiatría (como ya hizo en el pasado), se ponga al servicio de los sectores dominantes de la
sociedad. Después de todo, muchos de nosotros hemos pasado por periodos de ansiedad, estrés,
irritabilidad o inestabilidad mental en algún momento de nuestras vidas. La mayoría de estos
episodios suelen ser pasajeros, pero si los demás (o nosotros mismos con relación a terceros),
empiezan a adjetivarnos y clasificarnos, podemos empezar a bajar por la pendiente de la
estigmatización, de la que no es nada fácil salir (Scheff).

La medicalización de la desviación

La teoría del etiquetaje, y en particular las ideas de Szasz y Goffman, contribuyen a explicar los
cambios que han tenido lugar en el modo de entender la desviación. En los últimos cincuenta años,
y debido a la influencia cada vez mayor que están cobrando la medicina y la psiquiatría, tiene lugar
lo que se llama la medicalización de la desviación, que consiste en la interpretación de cuestiones
ajenas a la medicina (como la moral).

En esencia, la medicalización consiste en la sustitución de un conjunto de etiquetas por otro. En


términos morales, evaluamos a las personas o su comportamiento como «bueno» o «malo». Sin
embargo, usando la pretendida objetividad científica de la medicina moderna, se sustituye estas
etiquetas por los diagnósticos clínicos «sano» o «enfermo».

Por ejemplo, hasta la mitad del siglo XX se juzga los alcohólicos como personas débiles y
moralmente deficientes, fácilmente tentados por el placer del beber. Lentamente, sin embargo, los
especialistas médicos han redefinido el alcoholismo, hasta tal punto que en nuestros días la mayor
parte de la gente lo considera una enfermedad. De modo similar, otros comportamientos que solían
verse en términos estrictamente morales, como la obesidad, la adicción al juego, o la promiscuidad
tienden a definirse en la actualidad como enfermedades.