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UNIVERSIDAD SANTA MARÍA

FACULTAD DE DERECHO
ESCUELA DE DERECHO
NÚCLEO - BARINAS

DERECHO CIVIL II

BACHILLERES:

- HERNÁNDEZ DAPHNEE
C.I. V-20.962.317.
- MAYA DELIBETH.
C.I. V- 23.032.465.
- PIETROBÓN MARÍA G.
C.I. V-24.190.101.
- SIMONE VÍCTOR.
PROF. C.I. V-20.239.290.
ABOG. ROSA E. QUINTERO.
- URBINA LUIS.
C.I. V-25.7979.813.
ASESORÍAS:
- ABOG. JORGE RAMÍREZ. - VALENZUELA ISELVIRA.
- ABOG. NIEVES. C.I. V-13.278.575.

II SEMESTRE- DERECHO
NOCTURNO. SECCIÓN “A”

BARINAS, JULIO 2.014.


2

ÍNDICE

pp.

ÍNDICE GENERAL……………………………..……………………….ii
INTRODUCCIÓN………………………..……………………………..3, 4.

1. SENTENCIA JUDICIAL………………………………………….……5.
1.1. CLASIFICACIÓN DE LA SENTENCIA……….…………………...5.
1.2. REQUISITOS DE LA SENTENCIA………………………………...6.
1.3. PARTES DE LA SENTENCIA………………….………………...…7.
1.4. ELEMENTOS DE LA SENTENCIA………………….……………..7.
2. AMPARO CONSTITUCIONAL……………………….………...….7, 8.
2.1. CARACTERÍSTICAS DEL AMPARO CONSTITUCIONAL….....9.
3. LAS CONDENAS EN COSTAS……………………………………9, 10.
3.1. LAS COSTAS DEL RECURSO……………………………………10.
3.2. A QUIÉN SE LE APLICA LA CONDENATORIA…………….…10.
4. LA SENTENCIA Nº 874. EXPEDIENTE 02-2801. FECHA 23-04-
2003. SALA CONSTITUCIONAL……………………………............11.
4.1. DE LA PRETENSIÓN DE LA PARTE ACTORA………….…12-15.
4.2. DE LA COMPETENCIA DE LA SALA……………………..…….15.
4.3. DE LA SENTENCIA OBJETO DE IMPUGNACIÓN……………16.
4.4. ADMISIBILIDAD DE LA PRETENSIÓN…………………..…16-18.
4.5. DECISIÓN……………………………………………..…………18-19.
5. ANÁLISIS DE LA SENTENCIA……………………………………..20.

CONCLUSIONES…………………….…………………………………..21.
BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………….22.
3

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo está referido, al análisis de la Sentencia Nº 874.


Expediente: 02-2801, de Fecha: 23-04-2.003; emitida por la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, cuyo ponente es, el Magistrado
Pedro Rafael Rondón Haaz, causa en la que se dirimió la impugnación de una
sentencia de un Tribunal Superior, considerando el Tribunal a quo, en su
sentencia, que los agraviados: los ciudadanos FRANCISCO MARTORANO
RIVAS y ONEIDA NÚÑEZ DE MARTORANO, titulares de las Cédulas de
Identidad Nº 5.541.490 y 5.575.066, respectivamente, en sus nombres y en
representación del niño cuyo nombre se omite por disposición de la Ley
Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente, mediante la
representación del abogado Luis Felipe Maita; buscan dilucidar una presunta
propiedad, por haber suscrito un contrato de opción de compra venta de un
bien inmueble, celebrado con la querellada PROMOCIONES FFJ, C.A., y
que dicha empresa posteriormente dio en venta al ciudadano ENRIQUE
TROCONIS SOSA, también querellado y que esta acción de Amparo
Constitucional, no es el medio idóneo para impugnar presuntos hechos
irregulares para determinar la propiedad o titularidad de los bienes, en razón de
ello, desestimó la acción porque la parte demandante pretendió hacer valer
su presunto derecho de propiedad a través de un amparo Constitucional,
era de esperar que el tribunal de Primera Instancia, ante el cual se interpuso el
amparo constitucional que dio origen al proceso civil, declare inadmisible el
mismo por cuanto el derecho pretendido no es reclamable por la vía del
Amparo Constitucional. Esto se podía resolver con una demanda por
incumplimiento de contrato.
En este orden de ideas los aspectos analizados están referidos en primer
lugar a la apelación interpuesta ante el Tribunal de Segunda Instancia; en
segundo lugar la impugnación de la sentencia decretada por el Tribunal de
Alzada, y por último el tema referido a la improcedencia de las costas
4

procesales contra niños, niñas y adolescentes, no procede porque los


niños, niñas y adolescentes no serán condenados en costas.”
La condenatoria en costas procesales es una figura jurídica que el
juez de la causa en determinadas Litis decreta en contra a la parte perdidora.
En este caso, la condenación de las costas de niños no procede a pesar
de que se haya perdido el caso.
Cuando lo motivos justifican la interposición de una demanda ante los
tribunales de la república en aras de hacer valer nuestros derechos, es
imprescindible tener pleno conocimiento de cuál es la pretensión que nos induce
a interponer una acción por la vía Jurisdiccional, así mismo se hace necesario
contar con el asesoramiento oportuno y adecuado de un profesional de las
ciencias jurídicas.
Entre las instituciones jurídicas existentes en el ordenamiento jurídico
venezolano contamos con el Amparo Constitucional, institución esta que se rige
por las normas contenidas en la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y
Garantías Constitucionales. Esta institución Jurídica, exige ciertos requisitos de
contenido y forma, que de no estar presente los mismos, de seguro que el
tribunal ante el cual se interponga la referida institución, lo declarará
inadmisible.
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1. SENTENCIA JUDICIAL:

La sentencia es una resolución judicial dictada por un juez o tribunal que


pone fin a la Litis (civil, de familia, mercantil, laboral, contencioso-administrativo,
etc.) o causa penal.
La sentencia declara o reconoce el derecho o razón de una de las partes,
obligando a la otra a pasar por tal declaración y cumplirla. En derecho penal, la
sentencia absuelve o condena al acusado, imponiéndole la pena
correspondiente.

1.1. CLASIFICACIÓN DE LA SENTENCIA:


(Proceso civil): las que crean, modifican o extinguen una relación judicial

- Por la presencia/ausencia del demandado:

 Sentencia contradictoria: cuando el demandado está presente en la


causa.
 En rebeldía: cuando la sentencia se dicta sin la presencia del demandado.

- Por la posibilidad de impugnación:


 Sentencia firme: aquella contra la que no cabe la interposición de ningún
recurso, ordinario o extraordinario. Y cuando ambas partes dejan
transcurrir el tiempo y no interpone recurso impugnatorio. Está amparada
por el principio de cosa juzgada.
 Sentencia no firme o recurrible: es aquella contra la que se pueden
interponer recursos.

- Por el grado de jurisdicción:


 Sentencia en primera instancia: la que devienen de los órganos de
primera instancia, por su competencia y jurisdicción.
 Sentencia en apelación: cuando se recurre, bien sea al mismo órgano o
al inmediatamente superior (Audiencia Provincial).
 Sentencia en casación: es aquella que se emite por el Tribunal Supremo
pretendiendo casar la causa.
6

1.2. REQUISITOS DE LA SENTENCIA:


La sentencia debe reunir los requisitos de tiempo, lugar y forma. Debe
dictarse en un periodo de tiempo apto para la realización de los actos del juez o
tribunal. La fijación de este plazo varía según el procedimiento de que se trate.

1.3. PARTES DE LA SENTENCIA:

 Encabezamiento o parte expositiva: en el que se señala la fecha y ciudad


en que se dicta, las partes intervinientes, sus procuradores y abogados, sin que
se puedan omitir sus nombres sin afectar a la debida integridad y publicidad de
las sentencias. Se hacen constar también las petinsas presentadas por las
partes, junto a los presupuestos o antecedentes de hecho en que se fundan.

 Parte considerativa: en la que se expresan los fundamentos de hecho y de


derecho, que contienen los argumentos de las partes y los que utiliza el tribunal
para resolver el objeto del proceso, en relación con las normas que se
consideran aplicables al caso.

 Parte resolutiva: en la que se contiene la decisión o fallo de condena o


absolución del demandado o acusado. Asimismo, suele incorporarse el nombre
del juez que la ha redactado y la firma de todos los que han concurrido a su
acuerdo.
Por otro lado, las sentencias deben ser congruentes, es decir, deben
resolver acerca de todas las cuestiones que hayan sido objeto de debate en el
proceso. El fallo no debe contener más, ni algo distinto, de lo pedido por las
partes. Cuando se trata de sentencias penales, la congruencia significa que
debe mediar una relación entre la sentencia y la acción penal ejercitada. Por
ejemplo, si una persona es acusada de homicidio, el juez no puede condenarle
por robo (para ello haría falta aplicar otro procedimiento), ya que está limitado
por los hechos alegados. Sin embargo, podría realizar una calificación jurídica
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diversa de la hecha por las partes, por ejemplo, en el mismo caso, condenar por
asesinato o parricidio y no por homicidio.

1.4. LOS ELEMENTOS DE LA ESTRUCTURA DE UNA SENTENCIA SON:

 Preámbulo, resultando, considerando y puntos resolutivos. En las


sentencias españolas su estructura es encabezamiento (nombre de las partes y
sus datos, identificación de procurador y abogado, objeto del juicio, fecha, lugar
y tribunal, jueces o magistrados, así como el ponente si es tribunal colegiado),
antecedentes de hecho (en párrafos separados y numerados, exponiéndose las
peticiones de las partes, los hechos en que las funden y las pruebas que se
hubieran propuesto y practicado -hechos probados-), fundamentos de derecho
(en párrafos separados y numerados, donde se apreciará el derecho que funda
las pretensiones, con cita de las leyes o doctrina aplicables) y, finalmente, el
fallo (que es la parte dispositiva, donde se resuelve el pleito).

 Redacción: La redacción de la sentencia corresponde al juez que la haya


dictado (si se trata de un órgano jurisdiccional unipersonal) o a uno de sus
miembros, si se trata de un órgano colegiado (en este caso, previa deliberación
y votación de la sentencia por parte de los miembros del tribunal).
Una vez firmada la sentencia por el juez o por todos los miembros del
tribunal, se da a conocer mediante lectura en audiencia pública o mediante
notificación por escrito a las partes.

 Impugnación: Dado que la sentencia es una resolución decisoria, en la


mayoría de los casos es posible impugnarla mediante la segunda instancia que
es integrada por los magistrados.

2. AMPARO CONSTITUCIONAL:

El Amparo Constitucional es un derecho que tienen todas las personas de


acudir a los tribunales para ser amparadas y protegidas cuando sientan que sus
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derechos, garantías constitucionales o cualquier derecho susceptible de


protección, han sido violados o existe el peligro cierto de violación, a objeto de
que se restablezca la situación jurídica infringida.
La Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales,
sancionada en fecha 27 de septiembre de 1988, mediante Gaceta Oficial No.
34.060, conjuntamente con la nueva Constitución de 1999, regulan la materia de
Amparo Constitucional, desde entonces esta ha tenido importantes
transformaciones.
El artículo 27 de nuestra constitución, reza que toda persona tiene derecho
a ser amparada por los tribunales en el goce y ejercicio de los derechos y
garantías constitucionales.
El artículo 1 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías
Constitucionales señala que toda persona puede solicitar ante los tribunales el
amparo previsto en el mencionado artículo 49, con el propósito de que se
restablezca inmediatamente la situación jurídica infringida
El amparo es equiparable a un proceso cautelar y restitutorio, tendente
únicamente a la constatación de la violación o amenaza de violación del derecho
o garantía constitucional, a objeto de que se le restablezca al solicitante el pleno
goce y ejercicio de tales derechos sin prejuzgar sobre ninguna otra materia,
quedando abiertas a las partes las vías ordinarias para reclamar las
indemnizaciones o restituciones a que haya lugar en derecho.
El procedimiento de amparo procede contra normas, actos administrativos
de efectos generales y de efectos particulares, contra sentencias, resoluciones
emanadas de los órganos jurisdiccionales, contra actuaciones materiales, vías
de hecho, abstenciones y omisiones de las autoridades o particulares, todas
estas proceden cuando se viole un derecho o garantía constitucional o cualquier
derecho susceptible de protección o, inclusive, cuando exista un peligro cierto
de violación, siempre y cuando no exista un medio procesal breve, sumario y
eficaz acorde con la protección constitucional.
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2.1. CARACTERÍSTICAS DEL AMPARO CONSTITUCIONAL:

•El procedimiento de amparo constitucional será oral, público, breve, gratuito y


no sujeto a formalidades (Art 27 C.R.B.V).

•La acción de amparo a la libertad o seguridad podrá ser impuesta por cualquier
persona, y el detenido o detenida será puesta bajo la custodia del tribunal de
manera inmediata, sin dilación alguna.

•Se caracteriza por la moral y ausencia de formalidades en los procedimientos.

•Los derechos y garantías amparados en el ordenamiento jurídico y en el


derecho internacional público son imprescriptibles y irrenunciables, y están
regidos por el principio de progresividad.

•Tiene total retroactividad.

•En su tramitación se aplica el principio de la simplicidad.

•Su tramitación debe garantizar la defensa, el debate y la prueba.

3. LAS CONDENAS EN COSTAS


Es la condena accesoria que impone el juez a la parte totalmente vencida
en un proceso o en una incidencia, de cancelar al vencedor los gastos que le ha
causado el proceso. El artículo 274 del Código Procesal Civil, establece que "a
la parte que fuere vencida totalmente en un proceso o en una incidencia, se la
condenará al pago de las costas". La jurisprudencia de casación ha sentado la
doctrina de que la declaratoria con lugar en todas sus partes de una acción, lo
que respecta al demandado, surge cuando la sentencia acoge todos y cada uno
de los pedimentos formulados en el líbelo.
La condena en costas se impone tanto por el vencimiento total en juicio
como en una incidencia del mismo. El contenido de la condena es el
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resarcimiento de los gastos realizados por el favorecido, para obtener el


reconocimiento total de su derecho.

3.1. COSTAS DEL RECURSO:

ART. 281 CPC: "Se condenará en las costas del recurso a quien haya apelado
de una sentencia que no sea confirmada en todas sus partes".

3.2. A QUIEN SE LE APLICA LA CONDENATORIA EN COSTA

La ley condena en costa a la parte perdidosa, de lo que se sigue que nadie


que no sea parte en el pleito puede sufrir tal condena.
Conviene entonces precisar las nociones relacionadas con el concepto de
parte, pues sobre ellas recae la condenatoria en costas.
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SENTENCIA Nº 874.
EXPEDIENTE Nº 02-2801.
FECHA: 23-04-2.003.
SALA CONSTITUCIONAL

Magistrado Ponente: PEDRO RAFAEL RONDÓN HAAZ.


Consta en autos que, el 11 de noviembre de 2002, los ciudadanos
FRANCISCO MARTORANO RIVAS y ONEIDA NÚÑEZ DE MARTORANO,
titulares de las cédulas de identidad no 5.541.490 y 5.575.066, respectivamente,
en sus nombres y en representación del niño cuyo nombre se omite por
disposición de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente,
mediante la representación del abogado Luis Felipe Maita, inscrito en el Inpre
abogado bajo el nº 16.588, intentó, ante esta Sala, amparo constitucional contra
la sentencia que dictó el Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil, Tránsito,
Trabajo y Menores de la Circunscripción Judicial del Estado Monagas, el 28 de
agosto de 2002, para cuya fundamentación denunció la violación de su
derecho al debido proceso y a la defensa que acogió el artículo 49, cardinal
1, de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Artículo 49. CNRBV. Cardinal 1. El debido proceso se aplicará a


todas las actuaciones judiciales y administrativas; en consecuencia:
1. La defensa y la asistencia jurídica son derechos inviolables en
todo estado y grado de la investigación y del proceso. Toda persona
tiene derecho a ser notificada de los cargos por los cuales se le
investiga, de acceder a las pruebas y de disponer del tiempo y de los
medios adecuados para ejercer su defensa. Serán nulas las pruebas
obtenidas mediante violación del debido proceso. Toda persona
declarada culpable tiene derecho a recurrir del fallo, con las
excepciones establecidas en esta Constitución y la ley.

Luego de la recepción del expediente de la causa, se dio cuenta en Sala por


auto del 11 de noviembre de 2002 y se designó ponente al Magistrado Pedro
Rafael Rondón Haaz.
El 21 de febrero de 2003, el abogado Luis Felipe Maita suscribió diligencia en la
que solicitó pronunciamiento sobre la demanda de amparo bajo examen.
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DE LA PRETENSIÓN DE LA PARTE ACTORA

1. Alegó:
1.1 Que suscribieron con Promociones FFJ C.A., ante la Notaría Pública
Segunda de Maturín el 15 de diciembre de 2000, un contrato de opción de
compraventa sobre una parcela de terreno y la vivienda que está construida
sobre ella, identificada con la letra y numero I-04, en el Conjunto Residencial
Villa Morichal, ubicado en Maturín, Estado Monagas.

1.2 Que dicho inmueble sirve de asiento familiar a sus representados y lo


poseían “...con ÁNIMO de propiedad.”

1.3 Que, el 2 de agosto de 2001, Promociones FFJ C.A. vendió el


inmueble que antes se identificó al ciudadano Enrique Troconis Sosa.

1.4 Que, el 20 de mayo de 2002, intentaron una demanda de amparo


contra Promociones FFJ C.A. y el ciudadano Enrique Troconis Sosa, por cuanto
les habrían vulnerado el derecho a la propiedad, a la vivienda y a la protección
de la familia.

1.5 Que el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil y Mercantil


de la Circunscripción Judicial del Estado Monagas, que conoció en primera
instancia de la demanda de amparo en cuestión, declaró sin lugar el amparo, a
tenor de lo que establece el artículo 6, cardinal 5, de la Ley Orgánica de Amparo
sobre Derechos y Garantías Constitucionales, ya que consideró que el amparo
constitucional no era la vía idónea para la solución del caso.

Título II. De la Admisibilidad. Artículo 6. Cardinal 5.


No se admitirá la acción de amparo:
Cuando el agraviado haya optado por recurrir a las vías judiciales
ordinarias o hecho uso de los medios judiciales preexistentes. En
tal caso, al alegarse la violación o amenaza de violación de un
derecho o garantía constitucionales, el Juez deberá acogerse al
procedimiento y a los lapsos establecidos en los artículos 23, 24 y
26 de la presente Ley, a fin de ordenar la suspensión provisional
de los efectos del acto cuestionado.

1.6 Que, contra esa decisión, sus representados incoaron el recurso de


apelación. Que el Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil, Tránsito, Trabajo y
Menores de la Circunscripción Judicial del Estado Monagas, que conoció en
segunda instancia constitucional, declaró inadmisible la demanda de amparo, de
conformidad con el artículo 6, cardinal 5, de la Ley Orgánica de Amparo sobre
Derechos y Garantías Constitucionales, por cuanto existen otras vías judiciales
idóneas para la tutela de los derechos que alegaron los quejosos.
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1.7 Que: “En ese Recurso de Amparo original, además de aquellas


garantías Constitucionales, se apuntó los alegatos del artículo 773 del Código
Civil.”
Artículo 773. Se presume siempre que una persona posee por sí
misma y a título de propiedad, cuando no se prueba que ha empezado
a poseer en nombre de otra.

Sin embargo, “Esta presunción legal, a favor de nuestros mandantes, la


alegamos ante el Juez de la Instancia Inferior y ante el Tribunal de la Alzada
Recurrida, de conformidad con el artículo 1397 del Código Civil, que no
valoraron ni juzgaron, en perjuicio procesal de (su) defensa.”
Artículo 1.397. La presunción legal dispensa de toda prueba a quien
la tiene en su favor.

1.8 Que: “La norma civil comentada abrigaba a la representación que


ejerzo, incluyendo al niño MARTORANO NÚÑEZ, con la presunción legal que
los dispensaba de prueba, en aquellos hechos de presunción de propiedad
cuando hubieron el inmueble que nos ocupa, y poseyeron para asentarse como
familia, presunción legal que debió destruir la parte querellada, que no hizo ni
rechazó en las Instancias ordinarias [de amparo constitucional],...”.

1.9 Que “...si la parte querellada no destruyó aquella presunción, ni


promovió prueba alguna a esos efectos, el Amparo de Primer Grado contra los
querellados, debió declararse con lugar, por invertirse la carga probatoria en
beneficio de mis mandantes por aquella norma del artículo 1397 del Código
Civil....

1.10 Que “...el Juez de Primer Grado y el Tribunal de la Recurrida, no


valoraron ni juzgaron aquella presunción legal en perjuicio del derecho a la
defensa de (sus) mandantes, que benefició a la contraparte que no solicitaron,
provocaron un desequilibrio procesal, en completa infracción del artículo 15 del
Código de Procedimiento Civil, al no mantenerse a la representación que ejerzo,
por la conducta judicial de aquellos Jueces, en sus derechos y facultades
comunes con la otra parte, sin diferencias ni desigualdades,...”.

Artículo 15. Código de Procedimiento Civil. Los Jueces


garantizarán el derecho de defensa, y mantendrán a las partes en
los derechos y facultades comunes a ellas, sin preferencia ni
desigualdades y en los privativos de cada una, las mantendrán
respectivamente, según lo acuerde la ley a la diversa condición
que tengan en el juicio, sin que puedan permitir ni permitirse ellos
extralimitaciones de ningún género.

1.11 Que, además de la falta de valoración de la presunción legal


que establece el artículo 773 del Código Civil, el Juzgado Superior en lo
Civil, Mercantil, Tránsito, Trabajo y Menores de la Circunscripción Judicial
del Estado Monagas declaró inadmisible la demanda de amparo y
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“...CONDENÓ EN COSTAS a (sus) mandantes, incluyendo al niño


MARTORANO NÚÑEZ, en completa violación del artículo 484 de la Ley
Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente,...”.

Artículo 773. CCV. Se presume siempre que una persona posee


por sí misma y a título de propiedad, cuando no se prueba que ha
empezado a poseer en nombre de otra.

Artículo 484. LOPNNA. Los niños, niñas y adolescentes no serán


condenadas o condenados en costas.

1.12 Que “...la sentencia Recurrida, además de infringir aquellas


garantías y derechos de naturaleza constitucional, del niño y sus legítimos
padres, cuando cambió y desnaturalizó aquella normativa, sancionando y
condenado en costas a los apelantes, entre ellos, aquel menor, materializó
abuso de poder al exceder su Jurisdicción más allá de los límites que impone la
Ley para la Protección del Niño y del Adolescente y el orden Público que los
abriga, suficientes motivos para declarar con lugar el Recurso que nos ocupa.”.

1.13 Que la sentencia que se impugnó por vía de amparo “...MODIFICÓ


la sentencia de Primer Grado y, como consecuencia de ello, no hubo
vencimiento total en contra de la defensa que ejerzo por lo que, mal podían ser
condenados en costas en aquella apelación, por lo tanto, aplicó mal el artículo
281 cuando debió aplicar el artículo 275, ambos del Código de Procedimiento
Civil.”
Artículo 281. CPC. Se condenará en las costas del recurso a quien
haya apelado de una sentencia que sea confirmada en todas sus
partes.

Artículo 275. CPC: Cuando hubiere vencimiento recíproco, cada


parte será condenada al pago de las costas de la contraria.
Mientras no estén liquidadas las costas de ambas partes, no podrá
procederse a su ejecución. En todo caso, éstas se compensarán
hasta concurrencia de la cantidad menor.

2. Denunció:
2.1 La violación de sus derechos al debido proceso y a la defensa que
establece el artículo 49, cardinal 1, de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela por cuanto “...el Juez de Primer Grado como el de la
Alzada Recurrida, debían valorar aquella presunción legal en beneficio
probatorio de (sus) mandantes, para afincar el derecho a la defensa de (sus)
representados y darle plena vigencia a lo impuesto por el artículo 49 ordinal
1°(sic) de la Constitución Bolivariana...”.
Además, se vulneró el debido proceso con la inaplicación del artículo 484 de la
Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente, por cuanto se
condenó en costas a un niño, lo cual está expresamente prohibido.
15

3. Pidió:
“...se ampare a (sus) representados, entre ellos, el menor MARTORANO
NÚÑEZ, en sus derechos y garantías constitucionales infringidos por dicha
sentencia y otorgarles la protección que acuerda el orden constitucional en estos
casos.”
4. Como medida cautelar solicitó que “se acuerde providencia cautelar, en
beneficio de aquel INTERÉS SUPERIOR del menor, suspendiendo los efectos
de la sentencia Recurrida, hasta tanto no se decida el presente Recurso.”

II
DE LA COMPETENCIA DE LA SALA
Por cuanto, con fundamento en los artículos 266, cardinal 1, 335 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y 4 de la Ley Orgánica
de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales, esta Sala declaró su
competencia para el conocimiento de las demandas de amparo constitucional
que se ejerzan contra las sentencias de última instancia que dicten los Juzgados
Superiores de la República, salvo el caso de las que pronuncien los Juzgados
Superiores de lo Contencioso Administrativo. Por cuanto, en el caso de autos, la
demanda fue ejercida contra la sentencia que dictó el Juzgado Superior en lo
Civil, Mercantil, Tránsito, Trabajo y Menores de la Circunscripción Judicial del
Estado Monagas, esta Sala declara su competencia para el conocimiento de la
demanda en referencia. Así se decide.

Artículo 266. CRBV. Artículo 266. Son atribuciones del Tribunal


Supremo de Justicia:
Ejercer la jurisdicción constitucional conforme al Título VIII de
esta Constitución.

Artículo 335. CRBV: El Tribunal Supremo de Justicia garantizará


la supremacía y efectividad de las normas y principios
constitucionales; será el máximo y último intérprete de la
Constitución y velará por su uniforme interpretación y
aplicación. Las interpretaciones que establezca la Sala
Constitucional sobre el contenido o alcance de las normas y
principios constitucionales son vinculantes para las otras Salas
del Tribunal Supremo de Justicia y demás tribunales de la
República.

Artículo 4.- Igualmente procede la acción de amparo cuando un


Tribunal de la República, actuando fuera de su competencia,
dicte una resolución o sentencia u ordene un acto que lesione
un derecho constitucional.
16

III
DE LA SENTENCIA OBJETO DE IMPUGNACIÓN

El Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil, Tránsito, Trabajo y Menores de


la Circunscripción Judicial del Estado Monagas juzgó sobre la pretensión de
amparo en los términos siguientes:

“Consideró el Tribunal a quo, en su sentencia, que los agraviados buscan


dilucidar una presunta propiedad, por haber suscrito un contrato de opción de
compra venta de un bien inmueble, celebrado con la querellada
PROMOCIONES FFJ, C.A., y que dicha empresa posteriormente dio en venta al
ciudadano ENRIQUE TROCONIS SOSA, también querellado y que esta acción
de amparo constitucional no es el medio idóneo para impugnar presuntos
hechos irregulares para determinar la propiedad o titularidad de los bienes, en
razón de ello, desestimó la acción.

Este Tribunal de Alzada, comparte plenamente dicho criterio, pues, ha


sostenido reiteradamente el Tribunal Supremo de Justicia, que el amparo no es
la vía idónea para dirimir cláusulas contractuales, ni para discutir las violaciones
de normas de rango infla (sic) constitucional, sino para ventilar la violación de
normas de rango netamente constitucional, siempre y cuando, no existan otros
medios procesales, que permitan el restablecimiento de la situación jurídica que
se alega infringida.

En razón de lo anterior, actuó ajustada a derecho la juez de la recurrida,


aunque en realidad lo procedente es declarar la inadmisibilidad del amparo
conforme a lo previsto en el artículo 6°, numeral 5°, de la Ley Orgánica de
Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales, por no existir elementos
que demuestren la justificación del amparo, ante la existencia de las vías
ordinarias para que se tutelen sus derechos.” (sic)

IV
ADMISIBILIDAD DE LA PRETENSIÓN
Luego del examen de los términos de la pretensión de amparo que fue
interpuesta, esta Sala procede a la comprobación del cumplimiento de los
requisitos que exige el artículo 18 de la Ley Orgánica de Amparo sobre
Derechos y Garantías Constitucionales y encuentra que dicha pretensión
cumple con los mismos. Así se declara.
En lo concerniente a la admisibilidad de la pretensión de amparo sub examine a
la luz de las causales de inadmisibilidad que preestableció el artículo 6 de la Ley
Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales, la Sala
encuentra que, por cuanto no se halla incursa prima facie en las tales causales,
la pretensión es admisible. Así se declara.
17

Artículo 18.- En la solicitud de amparo se deberá expresar:


1) Los datos concernientes a la identificación de la persona
agraviada y de la persona que actúe en su nombre, y en este caso
con la suficiente identificación del poder conferido.
2) Residencia, lugar y domicilio, tanto del agraviado como del
agraviante.
3) Suficiente señalamiento e identificación del agraviante, si fuere
posible, e indicación de la circunstancia de localización.
4) Señalamiento del derecho o de la garantía constitucional violado
o amenazado de violación.
5) Descripción narrativa del hecho, acto, omisión y demás
circunstancias que motiven la solicitud de amparo.
6) Y, cualquiera explicación complementaria relacionada con la
situación jurídica infringida, a fin de ilustrar el criterio jurisdiccional.
En caso de instancia verbal, se exigirán, en lo posible, los mismos
requisitos.

Ahora bien, de autos se desprende que los ciudadanos Francisco Martorano


Rivas y Oneida Núñez de Martorano, en sus nombres y en representación de su
hijo, cuyo nombre se omite por disposición de la Ley Orgánica para la
Protección del Niño y del Adolescente, intentaron demandada de amparo por la
supuesta violación de sus derechos al debido proceso y a la defensa, que habría
vulnerado la sentencia que dictó el Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil,
Tránsito, Trabajo y Menores de la Circunscripción Judicial del Estado Monagas,
que declaró inadmisible una demanda de amparo originaria, en virtud de que
consideró que el amparo constitucional no era la vía idónea para la tutela de sus
derechos, ya que los demandantes pretendían la protección constitucional de un
derecho de propiedad que está en discusión. Además, señaló que las supuestas
violaciones que se alegaron son de rango infra constitucional y contractuales,
razones por las cuales concluyó que no existían elementos que justificasen el
uso del amparo.
A juicio de los demandantes, la sentencia del Juzgado Superior es violatoria de
los derechos a la defensa y al debido proceso por cuanto no valoró ni juzgó la
presunción legal que establece el artículo 773 del Código Civil, con lo cual
benefició a la contraparte en la primigenia demanda de amparo, en detrimento
de sus derechos. Además, la sentencia que se impugnó por vía de amparo
condenó en costas a los demandantes, entre los cuales está un menor, lo cual
está expresamente prohibido por el artículo 484 de la Ley Orgánica para la
Protección del Niño y del Adolescente.
Observa la Sala que, en el caso de autos, los quejosos pretenden la
revisión de una decisión de amparo que les fue adversa, para lo cual
denunciaron una supuesta falta de valoración de la presunción legal que
establece el artículo 773 del Código Civil y la supuesta condenatoria en costas
de un niño. Así, pues, los quejosos pretenden que se juzgue nuevamente sobre
los hechos que se alegaron en primera y segunda instancia de amparo. Sin
embargo, considera esta Sala que dicha pretensión no puede ser acogida a
través del amparo constitucional, pues ello subvertiría la labor de justicia
18

constitucional del juez de amparo para convertir esta vía judicial en una tercera
instancia en la cual se juzgue, de nuevo, sobre los mismos hechos que ya
fueron juzgados y decididos en dos instancias judiciales.
También observa esta Sala que los demandantes pretenden, a través del
amparo, que se anule la decisión del Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil,
Tránsito, Trabajo y Menores de la Circunscripción Judicial del Estado Monagas,
que declaró inadmisible la primigenia demanda de amparo, porque consideró
que el amparo constitucional no era la vía idónea para el debate del derecho de
propiedad, tal como se señaló supra; pero esta Sala ha dicho, en abundantes
oportunidades, que los errores de juzgamiento de los tribunales de instancia no
pueden ser, en principio y salvo errores ostensibles, objeto de amparo, porque
los jueces gozan de autonomía e independencia cuando deciden, sin que esa
autonomía pueda traducirse en arbitrariedad, porque deben apego en sus
decisiones a la Constitución y a las leyes (vid. por todas, SS:C: n° 1834 de 09-
08-02).
En virtud de las consideraciones que se expusieron, esta Sala estima que la
demanda de amparo que se analiza resulta improcedente in limine litis, por
cuanto no se comprobó que el Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil, Tránsito,
Trabajo y Menores de la Circunscripción Judicial del Estado Monagas, Tribunal
supuesto agraviante, actuó fuera de su competencia. Así se decide.
Finalmente, esta Sala estima pertinente el señalamiento de que el artículo 484
de la Ley Orgánica para la Protección del Niño del Adolescentes explícitamente
establece que ni los niños ni los adolescentes serán condenados en costas; por
ello, es evidente para esta Sala que la condenatoria en costas a que se refieren
los demandantes opera sólo contra los ciudadanos Francisco Martorano Rivas y
Oneida Núñez de Martorano, pero no contra su hijo por disposición expresa de
la Ley especial.

V
DECISIÓN
Por las razones que antes fueron expuestas, este Tribunal Supremo de Justicia,
en Sala Constitucional, administrando justicia en nombre de la República por
autoridad de la Ley, declara IMPROCEDENTE IN LIMINE LITIS la demanda de
amparo que intentaron los ciudadanos FRANCISCO MARTORANO RIVAS y
ONEIDA NÚÑEZ DE MARTORANO, en sus nombres y en representación de su
menor hijo, cuyo nombre se omite por disposición de la Ley Orgánica para la
Protección del Niño y del Adolescente, contra la sentencia que dictó el 28 de
agosto de 2002, el Juzgado superior en lo Civil, Mercantil, Tránsito, Trabajo y
Menores de la Circunscripción Judicial del Estado Monagas

Publíquese, regístrese y archívese el expediente.

Dada, firmada y sellada en el Salón de Despacho de la Sala Constitucional del


Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los 23 días del mes
de abril de dos mil tres. Año: 192º de la Independencia y 144º de la
Federación.
19

El Presidente,

IVÁN RINCÓN URDANETA


El Vicepresidente,

JESÚS EDUARDO CABRERA ROMERO

JOSÉ MANUEL DELGADO OCANDO


Magistrado

ANTONIO JOSÉ GARCÍA GARCÍA


Magistrado

PEDRO RAFAEL RONDÓN HAAZ


Magistrado-Ponente

El Secretario,
JOSÉ LEONARDO REQUENA CABELLO
PRRH.sn.ar.
Exp. 02-2801
20

ANÁLISIS DE LA SENTENCIA

De los hechos

Capítulo I

De la Interposición de Amparo Constitucional de Primera Instancia.


La parte actora representada por los ciudadanos: plenamente identificados
en la sentencia objeto de análisis, ante la presunta, violación del derecho de
propiedad, interponen ante el tribunal segundo de primera Instancia en lo civil y
Mercantil de la Jurisdicción del estado Monagas; un amparo constitucional
dando como resulta el referido tribunal decretó la inadmisibilidad. En virtud del
artículo 6, ordinal 5 de la ley de Amparo sobre los Derechos y Garantías
Constitucionales.
Capitulo II
De la Apelación

La parte actora al no estar conforme con la sentencia de inadmisibilidad


decretada por el tribunal segundo de primera Instancia en lo civil y Mercantil de
la Jurisdicción del estado Monagas, apeló de la misma ante el tribunal de
Segunda Instancia. El tribunal de segunda Instancia en su sentencia ratificó lo
sentenciado por el tribunal de primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Tránsito,
Trabajo y Menores de la Circunscripción Judicial, todo en virtud, al contenido de
la norma señalada en el artículo 6, cardinal 5.

Capitulo III
De la sentencia objeto de impugnación

Ante la decisión del tribunal de Segunda Instancia el cual ratificó la


sentencia del tribunal de primera Instancia fundamentando dicha decisión de lo
preceptuado en el artículo 6, cardinal 5, la parte actora impugna dicha sentencia
ante la sala constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. Admitida la
impugnación y designado el magistrado ponente para que conociera de la
causa, éste después de analizar los alegatos expuestos por la parte
demandante al igual que lo solicitado por el mismo, ratifica la sentencia
decretada por el tribunal de segunda Instancia.
21

CONCLUSIONES

De las actuaciones señaladas en la sentencia objeto del presente


análisis, se puede observar que la parte demandante erró en cuanto a la
pretensión de hacer valer su presunto derecho de propiedad a través de un
amparo Constitucional, era de esperar en este sentido, que el tribunal de
Primera Instancia, ante el cual se interpuso el amparo constitucional que dio
origen al proceso civil, declarada la inadmisibilidad del mismo por cuanto el
derecho pretendido no es reclamable por la vía del Amparo Constitucional, es
por ello que tanto en el tribunal de segunda Instancia como la sala
Constitucional del Tribunal supremo de Justicia, ratifica la inadmisibilidad del
pretendido derecho.

En cuanto a lo relacionado con la condena en costas procesales contra el


niño Martorano Núnez, se hace difícil dar una opinión en relación al caso, puesto
que desconocemos el contenido de la sentencia del Juzgado de Segunda
Instancia por lo que en éste sentido, no nos consta que el mencionado niño
haya sido condenado en costas, en contravención a lo preceptuado en el
artículo 485 de la LOPNNA.

Aun cuando no disponemos de la aludida sentencia en el tribunal del


Juzgado de Segunda Instancia, conveniente es señalar, que de acuerdo a la
norma contenida en el artículo 485 de la LOPNNA, referida a la sentencia en su
parte in fine señala “ Los niños, niñas y adolescentes no serán condenados o
condenadas en costas”.
22

BIBLIOGRAFÍA

- LEY ORGÁNICA PARA LA PROTECCIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y


ADOLESCENTES. 2.009.

- CÓDIGO CIVIL.

- TSJ.GOV.VE

- CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL.

- LEY ORGÁNICA DE AMPARO SOBRE DERECHOS Y GARANTÍAS.


CONSTITUCIONALES.

- CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.

- WWW.MONOGRAFÍAS.COM/TRABAJOS

- HUNG A. Roberto. Jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia.


Ediciones Librería Destino. Caracas-Venezuela.

- Ossorio, Manuel. (2006). Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y


Sociales. Buenos Aires: Heliasta Editorial.