Anda di halaman 1dari 2

SOPORTANDOOS CON PACIENCIA

Francisco Acevedo

Julio 2018

El Apóstol Pablo les dice a los cristianos de Éfeso que anden con
toda humildad y mansedumbre “SOPORTANDOOS con PACIENCIA
los unos a los otros en AMOR” (Ef. 4: 2). Al leer esta cita, con una
mentalidad dada por nuestra cultura latina-venezolana, usted
piensa que se tiene que “calar” (perdóneme la expresión vulgar) al
hermano fastidioso y odioso que constantemente lo molesta con su
“mal carácter” producto de su inmadurez. Y posiblemente usted ha
escuchado sermones donde el predicador entiende los término
SOPORTAR y PACIENCIA en ese sentido y aconseja a la grey que se
debe soportar con paciencia y amor al hermano de carácter difícil,
inmaduro, necio y odioso que molesta de contínuo con sus
impertinencias y majaderías.

Pero ese no es el significado ni el sentido de los términos


“SOPORTANDOOS”, “PACIENCIA” y “AMOR” dados en el texto
bíblico citado. Este “SOPORTANDOOS” (SOPORTAR) viene de la
palabra griega “ANECHOMENOI” y tiene el mismo significado que la
función del soporte del motor o de la caja de velocidades de un
vehículo: soportar para que no se caiga el motor o la caja.
SOPORTAR aquí es sinónimo de apoyar, sostener, aguantar el peso
de la carga del hermano para que no se caiga. Es ayudarse
mutuamente en situaciones de crisis, situaciones difíciles, ya sean

1
económicas, de enfermedad, problemas familiares, morales, etc.
Para la palabra PACIENCIA aquí se usa el término griego
MAKROTHUMIA. La traducción literal de MAKROTHUMIA es
“sufrimiento largo” o “gran sufrimiento” que significa un gran
problema que requiere persistencia y permanencia en atender y
servir al hermano que sufre hasta que se le resuelva su situación
que normalmente va a llevar un largo tiempo, tomando en cuenta
que hay un proceso y tratamiento directamente proporcional a su
problema. Hay un ingrediente en este proceso: El AMOR (ágape,
amor de Dios). No se trata del amor fileo (amor afectivo entre
hermanos naturales y espirituales). El amor ágape es el amor de
Dios, es la VIDA DE DIOS que está en su Hijo, Jesús. “Dios nos ha
dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo,
tiene la vida” (1 Jn. 5: 11-12). El mismo Jesús dice: “El que cree en el
Hijo tiene vida eterna” (Jn. 3: 36). De manera que si tenemos al Hijo
tenemos la vida de Dios, el AMOR (ágape) de Dios en nuestro
corazón y este es el amor (Cristo en nosotros) con el cual debemos
SOPORTARNOS (ayudarnos, aguantarnos, sostenernos, apoyarnos)
con paciencia los unos a los otros en situaciones de crisis. Dice el
Apóstol Juan: “En esto hemos conocido el amor (ágape), en que él
puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner
nuestras vidas por los hermanos” (1 Jn. 3:16). Ese es el sentido, y no
otro, del término SOPORTANDOOS (ANECHOMENOI) en Efesios 4:2.
Bendiciones. Francisco ACEVEDO. Maturín, Venezuela, julio 2018.