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COMANDO DE INSTITUTOS MILITARES DE ENSEÑANZA

DEL EJERCITO
COLEGIO MILITAR DE SUB OFICIALES DEL EJERCITO “Tte.
1° Inf. Rva Manuel Irala Fernández

BATALLA DE INGAVI

AUTORES:

Carlos Enrique Villaverde Garrido

Luis Fernando Villalba Benítez

Junior Vázquez

Rigoberto Kalil Velázquez Martínez

Encarnación – agosto de 2019


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COMANDO DE INSTITUTOS MILITARES DE ENSEÑANZA
DEL EJERCITO
COLEGIO MILITAR DE SUB OFICIALES DEL EJERCITO “Tte.
1° Inf. Rva Manuel Irala Fernández

BATALLA DE INGAVI

AUTORES:

Carlos Enrique Villaverde Garrido

Luis Fernando Villalba Benítez

Junior Vázquez

Rigoberto Kalil Velázquez Martínez

TUTOR

Dr. Antonio Kiernyezny Rovate

Encarnación – agosto de 2019

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Índice

Introducción 4

Batalla de Ingavi 5

Tratado de 1907 6

Importancia estratégica del Fortin Ingavi 8

La batalla de Ingavi 8

Datos sobre la Batalla de Ingavi 10

A los Jefes, Oficiales, Clases y Soldados del ejército en campaña. 17

Conclusión 13

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Introducción

Este trabajo trata sobre la “Batalla en Ingavi”, tiene principalmente como objetivo, dar a

conocer una relación detallada en algunos aspectos sobre esta importantísima acción

militar, que ha repercutido por su grande y decisiva proyección en el orden político y

diplomático, pues, la Victoriosa “Batalla en Ingavi”, obtenida por las Fuerzas Paraguayas,

tuvo la meritoria virtud de ser uno de los factores preponderantes, que provocan el cese

definitivo del fuego, después de tres largos años de contienda.

La Batalla de Ingavi librada principalmente en los días que corren del 3 al 7 de junio de

1935, con el fin de detener la peligrosa progresión del enemigo, se llega a las acciones

decisivas donde quedan destruidas las tropas y desbaratados los planes del enemigo. Quizás

como pocas victorias obtenidas en la explotación del éxito, ha sido de tan real y efectiva

contundencia, superando todos los cálculos más optimistas.

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BATALLA DE INGAVI

La Guerra del Chaco

Esta contienda se desarrolló en el Chaco Boreal, una extensa área en la que los caminos

eran escasísimos, los pozos de agua casi inexistentes, y la vegetación estaba compuesta de

maleza espinosa y altos pastizales que dificultaban los movimientos de tropas.

La posesión de las Fuentes de agua devino en un objetivo de primer orden porque su

dominio proporcionaba una gran vegetación sobre el adversario. La orografía determinó

que el peso de la guerra recayera en la infantería, que tuvo que padecer enormes

sufrimientos. También fue una lucha con armas modernas, como tanques, aviones y

morteros, que elevaron el número de víctimas.

Además, la guerra significó la transformación de una sociedad que se concentró en

actividades relacionadas con ella: todas las fábricas se dedicaron a producir bienes que se

destinaban en el campo de batalla, como en los arsenales de la Marina, donde 15.000

operarios trabajaban turnos seguidos para fabricar material de guerra. Millares de hombres

marcharon en el campo de batalla, se realizaron colectas entre la población para recaudar

fondos y muchas mujeres marcharon al Chaco para servir como enfermeras.

La guerra se inició el 15 de junio de 1932 con el ataque al fortín paraguayo Carlos Antonio

López, situado en la laguna Pitiantuta. Las tropas paraguayas la reconquistaron un mes más

tarde, lo que provocó la reacción de las fuerzas andinas con la toma de los fortines corrales,

Toledo y Boquerón. A partir de ese momento, se pueden distinguir tres grandes fases en la

contienda como veremos a continuación.

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Tratado de 1907

Con el inicio del siglo XX, las autoridades paraguayas se mostraron partidarias de discutir

el tema mediante títulos y derechos históricos legales.

Al mismo tiempo, el gobierno boliviano decidió ocupar el territorio mediante la instalación

de fortines militares a lo largo del río Pilcomayo, con Ballivián y Guacalla, a lo que

respondió Paraguay con el dominio territorial hasta Bahía Negra. En 1907 hubo una nueva

tentativa (que no fructificó) diplomática con el Protocolo Pinilla – Soler y el mantenimiento

del statu quo, es decir, no avanzar en la ocupación del territorio hasta que un arbitraje

internacional decidiera la situación.

La Construcción de Fortines

A partir de 1920, ambos países iniciaron una frenética carrera para construir fortines, lo que

incrementó la tensión militar, sobre todo tras la muerte del teniente paraguayo Adolfo Rojas

Silva. La Conferencia de Paz, entre septiembre de 1927 y julio de 1928, no llegó a ningún

resultado positivo, y los choques entre combatientes se intensificaron con el ataque

paraguayo al fortin boliviano Vanguardia (diciembre de 1928) y la conquista boliviana del

fortín paraguayo Boquerón. Estos incidentes motivaron una primera ruptura de relaciones

diplomáticas.

En septiembre de 1929 tuvo lugar en Washington una Comisión de Investigación y

Conciliación, con representantes de varias naciones que restableció el statu que anterior a

los incidentes el intentó buscar una solución al litigio. Pero los preparativos militares

continuaron, las protestas populares en las dos naciones crecieron y la tensión aumentó

hasta el punto que en julio de 1931, se rompieron de nuevo las relaciones diplomáticas. A

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finales de este año, una Comisión de Neutrales intentó que ambos países firmara un pacto

de no agresión, sin resultado, pues en junio de 1932 estalló la guerra abierta.

Situación general en el frente de operaciones a mediados y fines de abril de 1935,

especialmente en el sector Ingavi.

Situación general en el frente de operaciones a mediados y fines de abril de 1935, en el

sector

A mediados del mes de abril de 1935, el ejército boliviano se lanza nuevamente a una

ofensiva general. Cae decididamente sobre Boyuibé, consigue quebrantar el centro y se

lanza amenazante sobre Carandaity. Además, a fines de abril, el II C.E. boliviano acciona

ofensivamente en el Sector Parapití, y por otro lado, la D.I.7 enemiga presiona fuertemente

al Destacamento Duarte Sosa, obligándole a replegarse a Cambeity.

Pero, donde las cosas se presentaron mucho grave, fue en el sector Ingavi; la situación se

torna muy grave, en razón de que la 6ª División Boliviana, del III C.E. cumplían con un

plan estructurado por el Comando Superior Boliviano, en el sentido de tomar Ingavi,

prosiguiendo en tal forma, a caer resueltamente sobre las espaldas del grueso del Ejército

Paraguayo, o bien, orientando su progresión hacia Km 180, creando así, serias y graves

contingencias.

Las fuerzas bolivianas se lanzan decididamente el 24 de abril de 1935, en furiosas acciones

ofensivas evolventes sobre las posiciones paraguayas, enclavadas en ese entonces a la

altura del Km. 20 del camino Ingavi- Raverlo, defendidas en ese momento por tan solo 165

hombres, al mando del abnegado Capitán de Administración Don Wenceslao López,

después General, con el evidente objetivo de recapturar INGAVI, que constituye nada

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menos que, la llave de todo el Sector Norte del teatro de operaciones, convirtiéndose

nuevamente, por imperio de los acontecimientos para ambos Altos Comandos en pugna, en

un punto de vital importancia estratégica. Se combate intensamente, creándose una

situación para nuestras tropas, de real peligro y gravedad, pues, el enemigo por su inmensa

superioridad, en efectivos y materiales, así como de su mejor organización, consigue

fácilmente bordear las alas e interceptar el camino principal de Ingavi. Momentos álgidos y

de real dramatismo atravesaban nuestras tropas, pequeñas en números y en armamentos,

rodeados por fuerzas muy superiores y bien equipadas; en un supremo esfuerzo, consigue

forzar el cerco enemigo, donde encontrara tenaz y porfiada resistencia. Es así como

consigue abrirse paso nuevamente hacia el Fortín Ingavi, con la incertidumbre lógica de

que en cualquier momento pudieran recibir el definitivo ataque del enemigo, sin que

tampoco se tuviera la certeza por nuestra parte, de recibir el auxilio necesario en tiempo y

forma, por la enorme y dificultosa distancia, que tenían que recorrer estos auxilios, si es que

venían. Como se aprecia la situación no era nada halagadora ante la inminencia de un

nuevo ataque de un enemigo poderoso, pues, habían logrado cercar a nuestras tropas, que

aunque no lograron destruirlas, las hicieron retroceder una apreciable distancia, a esto se

suman los factores anímicos psicológicos que habrán cundido en los espíritus de aquellos

valientes.

Los bolivianos habían tomado posiciones a la atura aproximada del km 14/12 del Camino

Ingavi – Ravelo, en tanto que las fuerzas paraguayas, mantenían retenes adelantados a la

altura cercana del km 10/11 del mencionado camino, que fue el camino y eje de maniobra

para ambas fuerzas contendientes.

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Los bolivianos habían conseguido empujar a las fuerzas paraguayas de la Zona de Ingavi,

unos diez kilómetros más al Sur aproximadamente, crenado una verdadera inquietud a

nuestras fuerzas.

Con ello, se cernía para los paraguayos, el peligro cada vez más agudizado de que el

enemigo, sin ser hostigado, una vez reorganizado en el km14, a pocas horas más se

lanzarán a su objetivo: Capturar Ingavi. Por nuestra parte debíamos acometer en forma

acelerada y paralela las urgentes y primordiales tareas de ir organizándonos e ir

neutralizando los intentos sucesivos del enemigo, si es que tiempo le dábamos y nos daban

para ello.

Ingavi se convirtió de pronto en centro neurálgico de gran importancia, tanto desde el punto

de vista estratégico, como del punto de vista político, pues, la concurrencia de esos factores,

así lo determinaban en los tramos finales de nuestra cruenta Guerra.

Importancia estratégica del Fortin Ingavi

Ingavi, a todas luces se constituía en el nervio y centro de un importante nudo de caminos

estratégicos, llave de acceso de todo el Sector Norte. En efecto: Punto de unión de tres

caminos en capital importancia: Ellos son: El que va de Santa Fé a 27 de Noviembre, ahora

“Aspirante Gabino Mendoza”, hacia el Oeste; hacia el Norte del que va de Ingavi, para por

Ravelo y llega hasta Roboré; hacia el Sur Este, el que saliendo por Ingavi, pasa por

Baptista, Madrejón y llega a Pitiantuta, hoy Carlos Antonio López. Todos ellos

camionables.

El problema del agua, que durante el transcurso de la cruenta lucha fue lo vital, por lo

escaso del precioso líquido, como así también indispensable, ya que a veces tenía que

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transportarse desde puntos muy distantes y no está demás consignar, que la falta de agua, en

el momento y circunstancias precisas, a ambos ejércitos, les costó muchas y preciosas

vidas, que cayeron abatidas por la muerte cruel de la sed.

Más en Ingavi, el problema del agua estaba atenuado, dado que por el mismo fortín pasa el

Río Timane, claro que al ir alejándonos del fortín ya iba constituyendo un problema, por la

distracción de transporte, de personal y de tiempo, pero nuestras tropas tenían la confianza

de la proximidad relativa del líquido.

Ahora bien; la concepción operativa del Comando Supremo Boliviano, “PEÑARANDA-

TORO”, era: Que el III C.E. que cubría el Sector Norte; INGAVI – ROBORE-PUERTO

SUÁREZ, debía recapturar INGAVI como base fundamental, para luego quedar en

condiciones de maniobrar ofensivamente hacia el Oeste, 27 de Noviembre (Aspirante

Gabino Mendoza) o bien, hacia el Sur Este, Madrejón, Pitiantuta (Carlos Antonio López),

para allí amenazar la terminal del Ferrocarril Central de Casado y luego ganar el Río

Paraguay, meta y aspiración del Ejército Boliviano. Como puede apreciarse, de cualquiera

de los dos ejes direcciones de maniobras a seguir amenazaba abiertamente toda la espalda y

flanco derecho del Ejército Paraguayo en operaciones.

La posición paraguaya de Ingavi, era a todas luces, de una importancia realmente

extraordinaria, pues, con ello, como hemos visto, se impedía posibles maniobras de

envergadura del lado Boliviano, por ese sector. Además era factible concebir dentro de las

hipótesis a plantarse por nuestro Comando, una fuerte ala de maniobra paraguaya en

dirección a Santa Fé – Charagua, como la que ya se puso en ejecución. Así como otra fuerte

columna paraguaya que actuase amenazando todo el Sector Norte Boliviano, vale decir,

Ravelo, Roboré y Puerto Suárez, desde Ingavi. A esto último, debemos adelantarnos a

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acotar que con la Victoria de Ingavi, para el Comando Superior Paraguayo, estaban echadas

las bases para continuar con esta concepción operativa, pues, estaba en pleno ejecución, y

con enormes posibilidades de éxitos, dado que en ese sector estábamos empujando

apresuradamente a las tropas Bolivianas, en forma rápida y estaban retrocediendo ante el

empuje de nuestras fuerzas, cuando nos sorprende el cese de la guerra en plena maniobra,

que de no haber sido por esto, estamos seguros que nuestro Comando se hubiera empeñado

en llevar hasta el final la concepción operativa y tal vez nos atrevemos a decir, que el plan

Político-Militar, para repeler la agresión Boliviana, hubiera variado fundamentalmente,

porque entendemos que este último Sector, se ofrecían nuevas y mejores perspectivas para

el Comando Paraguayo para batir al Ejército Boliviano.

La Batalla de Ingavi

“Radio Prensa”, manifiesta al referirse a la Batalla de Ingavi, lo que sigue: El 6 de Junio de

1935, por la mañana, nuestras dos columnas de maniobra se enlazaban, quedando

completado el cerco. Los Bolivianos forman un reducto de 10Kms de circunferencia.

Nuestros grupos de morteros bombardean sin descanso el reducto. El contacto es estrecho

en los cuatro frentes. Se cubren fuertemente todos los piques. Al atardecer, los bolivianos

atacan violentamente a 3kms al sur del camino el Regimiento Ballivián, es diezmado por

nuestras automáticas. Podemos afirmar que ese día 6 de junio de 1935, la lucha se torna

intensa y a veces dramática en todos los frentes del sector. El enemigo cercado trata de

abrirse paso a través de los bosques muy tupidos por cierto del sector Ingavi, a fin de tomar

enlace con las tropas amigas que tratan tenaz e infructuosamente de liberarlos, ese sentido,

ya Radio Prensa en su precipitado comunicado dice: “El Regimiento Ballivián, es casi

totalmente diezmado en su empeño e intento, de abrirse paso”. Las tropas de auxilio del

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enemigo que vienen desde el exterior del cerco, de hacia dirección Ravelo, llevan

continuados e infructuosos ataques con el fin ya sabido de quebrantar el cerco, tratando de

ponerse en contacto a su vez con sus camaradas cercados del km14, camino INGAVI-

RAVELO. Digno es destacar la valiente y decidida acción del R.I. “Batallón 40” para

conjurar en todos estos intentos que fueron variados en ese día, y a pesar de los porfiados

intentos, encontró nuestra fuerza de vanguardia inconmovible y fuerte.

En verdad, podemos afirmar que se día 06 de junio, lo reiteramos, la lucha se torna intensa

y a veces dramática en todos los frentes del sector. El enemigo cercado trata

desesperadamente de abrirse paso a través de los bosques del sector Ingavi, a fin de tomar

contacto con las tropas que tratan de libertarlos.

Y, las tropas de auxilios del enemigo que vienen desde el exterior del cerco, de hacia

dirección Ravelo llevan continuados e infructuosos ataques a fin de quebrantar el cerco y

tratan de ponerse en contacto a su vez con sus camaradas cercados del km14, camino

Ingavi-Ravelo. Por nuestra parte, nos esforzábamos en rechazar violentamente cada intento

del enemigo en afianzar nuestras posiciones recientemente conquistadas a su retaguardia y

estrechar por el S.E. nuestro cerco, que hasta ese momento, como lo explicáramos, lo

manteníamos por medio de patrullas.

El Sgto. Ayala, del Regimiento “Rivas”, que había acompañado a la patrulla destacada del

Rgto. “Avay” hasta los 2700 metros o sea hasta el mismo límite de sus posiciones

establecidas en el extremo Sur Oeste. El Sgto. Ayala regresó a las 19 horas a su Unidad,

pero como habrían transcurrido cuatro horas, vale decir que serían entonces como las 23

horas del día 06 de Junio de 1935, aún el Rgto. “AVAY”, no ha había tomado enlace

(acotamos que al precitado Rgto., se le hacía en extremo difícil distraer más personal, por

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estar prácticamente totalmente empleado en la cobertura del extenso frente a cubrir, amén

de otras misiones que se le confiara, como ya lo habíamos explicado anteriormente), el

Comandante del Rgeto. “Rivas”, dispone ordenar el Batallón del Tte. 1º de Rva. Rodolfo

López Viveros, y a la unidad Comandada por el Tte. Cañete, una aproximación hacia la

línea enemiga de su frente a retaguardia del enemigo, al mismo tiempo despachar

nuevamente al Sargento Ayala, con la misión de seguir el mismo itinerario anterior y

procurar traer a tropas del Regimiento “AVAY” para dejar cubierta la brecha existente como

ya lo habíamos aclarado, y que esa brecha daba acceso a un extenso y tupido bosque de por

sí hostil y que por la escasez de personal y por las disposiciones tomadas, la ruta de

maniobra y el corral o círculo seguido era de Norte a Sur, con los elementos de juicio

aportados en el curso de la presente exposición. Bien, no obstante, se tomaban las

disposiciones de que una vez aseguradas las posibles vías de irrupción del enemigo en su

esfuerzo de retirada, cubrir convenientemente dicha brecha. El Sgto. Ayala, a los 2.000

metros más o menos, de su lugar de partida. Chocó fuertemente con tropas enemigas que se

suponen cruzaban o estaban tratando de cruzar el pique, esto acontecía siendo las 01:20

horas de la madrugada del día 7 de junio de 1935, luego de una hábil maniobra logra cortar

la columna enemiga desbaratando su intento, aunque al parecer un importante grupo logró

transponer el límite entrando en el denso bosque, que para salir junto a tropas amigas

debían de hacer un gran rodeo, el resto fue dispersado volviendo a entrar en el bolsón,

capturándose algunos prisioneros, dejando establecido allí un pequeño retén, pasando hasta

el puesto del “Avay” en el extremo Sur, comunicando de la novedad y regresando

inmediatamente por el mismo pique hasta su base, llegando aproximadamente a las

03:15horas de la madrugada. Cabe señalar que la premura era debido en primer lugar para

informar a su Superior y estar listo para cualquier eventualidad o recibir nuevas misiones.
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Conviene señalar lo importante de la iniciativa de los Sub Oficiales y Clases que además de

la visión e inteligencia nata demostrada en cada uno de sus procederes, a todo lo largo de la

guerra, estaban demostrando también el gran concepto que tenía de la responsabilidad

asumida en cada misión que se les confiaba. El Sargento Ayala es un digno ejemplo de ello.

Datos sobre la Batalla De Ingavi

Media noche 6 al 7 de Junio de 1935, gran parte de la División 6ª Boliviana consigue

escurrirse por los bosques, quedando en el cerco importante fracciones.

Al atardecer del día 7 de junio de 1935, nuestras fuerzas del Destacamento “Y” inician la

persecución por el pique de retirada. Nuestro Destacamento “Z”, que queda libre, emprende

la marcha en dirección Ravelo.

La VI División Boliviana está completamente perdida, pues, carece de armas, víveres, y

aun cuando consiga salir al camino lo encontrará ocupado. Tiene que marchar por el bosque

sin auxilio alguno, Ravelo está a 50km.

A las 16 horas se alcanza al enemigo que huye por el pique y se inicia la rendición.

A las 17 horas, se entrega sobre el camino el Comandante de la 6ª División Boliviana,

Coronel Julio Bretel.

A las 20 horas, se entregan los Comandantes de Regimientos Mayor Menacho Paz y Mayor

Bernz Vivianco, y el Comandante del Escuadrón Divisionario Tte. Armando Saint.

De los bosques salen grandes grupos de soldados.

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En el km14 se constatan en el reducto más de 250 muertos Bolivianos, y se recoge un

riquísimo botín de guerra.

El 7 de Junio de 1935, se libró una gran batalla en el Sector Ingavi, que superó todas las

expectativas. Ese día nuestras tropas del Destacamento progresaron hasta el km27 del

camino Ingavi-Ravelo, es decir, empujamos al resto dela 6ª División Boliviana, trece

kilómetros más al Este de sus primitivas posiciones fortificadas del km14 “Pozo de Tigre”.

Creemos oportuno recordar que en esos días, al Gral. Estigarribia, se le presentó, la

oportunidad de ser reporteado por una Agencia Noticiosa Internacional de mucho prestigio,

que al ser reproducida por los grandes rotativos del mundo, especialmente en Buenos Aires,

Capital de la República Argentina, donde se hallaban reunidos los integrantes de la

Comisión de Mediación o de Mediadores, impresionaron vivamente a los mismos, cuyos

párrafos esenciales decían: “Uno de los esfuerzos más grandes realizados por el Ejército de

Bolivia ha sido la última ofensiva iniciada el 17 de abril. Ella no ha logrado ninguno de los

objetivos estratégicos perseguidos por el Comando enemigo, y en cambio el Ejército

Boliviano, sufrió un serio desgaste, muy difícil de reponer a esta altura de la lucha. Esta

situación permitió al Ejército a mi mando retomar la iniciativa de las operaciones en todos

los sectores y obtener felices y positivos resultados. La prosecución de la Campaña promete

a nuestras armas importante triunfos. Sin jactancia alguna, puedo decir que el Ejército

Paraguayo está en condiciones de imponer su voluntad al enemigo, dotado de una moral

indestructible, de medios suficientes y de gran experiencia en sus cuadros, y que jamás

como ahora, alcanzó un grado tal alto en pujanza y combatividad. Desde la iniciación de la

Guerra, hace tres años, hemos demostrado en reiteradas oportunidades nuestro pacifismo.

Hemos anhelado desde el primer día y seguimos anhelado la paz, pero es hora ya de que no

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se confunda pacifismo con debilidad y de que se abandone definitivamente este error de

apreciación que ha llevado al fracaso todas las negociaciones de paz”

El 14 de junio el enemigo destacó las patrullas por todo el frente de nuestro dispositivo, que

eran sangrientamente rechazas, y una de ellas seguramente la más odiada aniquilada frente

a un nido de ametralladora paraguaya; eran las 11:57 horas, el día radiante del 14 de Junio

de 1935.

La última víctima de la guerra en el Sector Ingavi, sobre cuya tumba se clavaron los

“HITOS”.

A las 12 horas en punto se disparó el último tiro en son de guerra, señalando así el final de

una tragedia

1º Captura de las poderosas posiciones fortificadas enemigas del Kilómetro 12 al 14 del

camino Ingavi-Ravelo. Así como capturamos centenares de prisioneros, entre ellos un

importante núcleo de Jefes y Oficiales Bolivianos, muchos de ellos Santacruceños, que

tienen fama de ser los mejores de Bolivia. Todo su gran parque de guerra, su bien provista

intendencia y todo el servicio sanitario, con sus interesantes materiales pertenecientes a la

6ª División boliviana que pertenecía al Tercer Cuerpo de Ejército.

2º Captura de las poderosas posiciones enemigas escalonadas en profundidad a lo largo del

camino Ingavi-Ravelo, a saber:

a. Posiciones fortificadas del kilómetro 12 al 14. Así como la del 15km.


b. Posiciones fortificadas del kilómetro 20 “Patio Bárbaro”
c. Posiciones fortificadas del kilómetro 25
d. Posiciones fortificadas de kilómetro 30
e. Posiciones fortificadas de kilómetro 35 “Pozo del Bárbaro”, y la última gigantesca

posición fortificada del kilómetro 45 “Tapacaré”

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3º Repliegue del enemigo del kilómetro 12 al 14 del camino Ingavi-Ravelo, hasta más allá

del kilómetro 45 del citado camionable conocido como “Tapacaré”. Es decir empujamos al

enemigo de 31 kilómetros más al Noreste de sus posiciones primitivas del “Pozo de Tigre”;

y unos 46/47 kilómetros del Fortín Ingavi, nudo importante de caminos camionables. Con

la victoria de Ingavi, las iniciativas de las acciones bélicas quedaron nítidamente a favor del

ejército paraguayo.

A los Jefes, Oficiales, Clases y Soldados del ejército en campaña.

“Con profunda emoción es anuncio la cesación de la lucha. En tres años habéis demostrado

ser dignos de nuestros mayores, realizando una obra que las generaciones del porvenir

recordarán con orgullo”

Quiera Dios que ellos se inspiren siempre en vuestro ejemplo.

Habéis vencido en jornadas inolvidables a un enemigo tenaz y a una naturaleza hostil. La

Nación no olvidará a quienes combatieron y sufrieron para salvarla de la mutilación y la

deshonra. Si un pueblo debe ser grande por la inteligencia, el valor y el sacrificio de sus

hijos, digo, que el nuestro está llamado a los más altos destinos.

En este día tan feliz, recuerdo especialmente con el corazón dolorido a los hermanos que

cayeron desde “Pitiantura” hasta “Charagua”. Sea parte ellos nuestro homenaje y sirvamos

en todo tiempo el Santo Ideal que los llevó a la muerte en plena juventud.

Jefes, Oficiales, Clases y Soldados combatientes y los Servicios, a todos mi gratitud de

soldado y de paraguayo. Yo llevaré a la tranquilidad de mi hogar como el más grande honor

de esta Guerra, el haber sido vuestro Comandante en Jefe.

José Félix Estigarribia.


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Gral. Cmdte. en Jefe del Ejército en Campaña

Conclusión

Como lo dijeran el propio Presidente de la República de entonces Dr. Don Eusebio Ayala y

Mcal. Don José Félix Estigarribia, Conductor Victorioso de la Guerra del Chacho, la acción

de Ingavi, la última resonante victoria de las Armas Paraguayas en la sangrienta contienda

del Chaco, tuvo una gravitación extraordinaria para que los deliberantes llegaran a una feliz

culminación de los esfuerzos de Paz.

La acción victoriosa de Ingavi fue como un epílogo feliz del titánico esfuerzo, abnegado y

patriótico desarrollo por el Ejército Paraguayo en Campaña

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Anexo

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Bibliografía

José María Cazal. Diario de Guerra y Recuerdos personales de la Batalla Ingavi

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