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Los estados de la materia

En nuestra vida diaria, la materia se presenta en


distintas formas o estados; estos son los que conocemos
como estados de la materia. Cada estado está
caracterizado por un ordenamiento especial de las
partículas que lo componen.

Así, en la naturaleza, la materia se encuentra en uno de


estos tres estados: sólido, líquido y gaseoso.

A partir de las características macroscópicas de cada


estado de la materia, ¿podríamos inferir sus
características microscópicas? Por lo general, frente a
preguntas de este tipo los científicos tienden a
construir modelos, y a partir de ellos intentan explicar la
realidad.

Un modelo es una idealización o aproximación a lo que


realmente sucede; es un conjunto de supuestos lo más
simple posible, que estén de acuerdo con lo que
observamos en el objeto sometido a estudio.

Los gases
Para entender el ordenamiento de las partículas en cada estado de la materia, procederemos a construir un
modelo. Supondremos que las partículas en un material se comportan como niños jugando durante el recreo
en su colegio.
Imaginemos que estamos en el patio y que podemos observar el juego de nuestros compañeros en cada
lugar de este. Ahora, veamos si este modelo responde a las propiedades que observamos en los estado de
la materia.
Supongamos que un grupo de nuestros compañeros se encuentra jugando al “pillarse”. ¿Cuál es el
comportamiento de este grupo de niños? Lo que observamos es que cada niño corre azarosamente por el
patio; es más, rara vez se tocan. Si pusiéramos a los niños en una habitación, veríamos que estos tienden a
correr por todo el espacio disponible, razón por la cual la forma del grupo está definida tan solo por las
paredes del lugar que los contiene (la habitación). Si los devolvemos al espacio abierto, constataríamos que
la forma del grupo cambia constantemente, producto del deambular errático de cada uno de los niños. En
efecto, son estas las características que observamos en un gas.
Si observas cuando alguien fuma, verás que el humo no adopta una forma particular. Sin embargo, si pides
que echen el humo dentro de una botella, este ocupará todo el volumen disponible en el recipiente. En un
gas, las interacciones entre partículas son muy limitadas, y en algunos casos estas se pueden considerar
como cuerpos libres; es decir, sin ser sometidas a ningún tipo de interacción.
Los líquidos
Supongamos ahora que tomamos al grupo de niños y los hacemos jugar a la ronda. ¿Qué observamos?
Cuando los niños juegan a la ronda sus movimientos individuales ya no son tan erráticos, pues las
interacciones entre niños vecinos son más fuertes (de hecho, están tomados de la mano). Sin embargo, no
se encuentran del todo ligados unos a otros, pues si existe un obstáculo la ronda se deforma de acuerdo con
la forma de este.
Ahora, si ponemos al grupo en una habitación, observaremos que no tiende a utilizar todo el espacio
disponible; es decir, la ronda tiene un “volumen” definido, aun cuando su forma está determinada por el
recipiente que la contiene: si la habitación es cuadrada, la forma será circular, mientras que si la habitación
es rectangular, la forma será más bien ovalada.
De acuerdo con esto, podemos decir que la ronda de niños posee un comportamiento parecido al de los
líquidos, pues un líquido posee un volumen definido, pero no así una forma definida. Esto se debe a que en
el líquido, al igual que en la ronda, las interacciones entre partículas cobran importancia, pero no son lo
suficientemente fuertes como para mantener al conglomerado completamente unido. Las interacciones se
dan a primeros vecinos, lo que significa que existen interacciones mayoritariamente entre una partícula y sus
vecinas más cercanas, pero no así con todo el resto de las partículas. En el modelo de la ronda, cada niño
interactúa con su vecino tomándole la mano, mas no le toma la mano al que sigue a su vecino.
Si el líquido se encuentra en un recipiente, supongamos un vaso de vidrio, entonces las interacciones a los
primeros vecinos se dan a lo largo de todo el líquido; sin embargo, en la frontera líquido-pared del vaso
ocurre algo un tanto distinto, pues las últimas partículas deben interactuar con sus partículas vecinas y con
la pared del vaso, generando así una interacción conocida como tensión superficial. Cuando el material en
la frontera es un gas, las partículas del líquido no alcanzan a interactuar con este y solo interactúan entre sí.
Es por esto que las gotas de agua adquieren su forma característica en los bordes de un recipiente o en la
superficie de una mesa. Si el material en la frontera forma parte de un recipiente, las partículas del líquido
interactúan con este y tienden a adherírsele. Es por esto que los líquidos suben por las paredes de un capilar
o tubo muy delgado, o bien, tienen la forma curvada típica que se presenta en los bordes de un vaso.
También este mismo efecto es el responsable de que algunos insectos livianos puedan pararse sobre el
agua sin hundirse. En este caso, la tensión superficial hace las veces de cama elástica y sostiene el peso
del insecto.
Los sólidos
¿Qué sucede si ahora los niños se aprietan y comienzan a jugar abrazados? Dada esta situación (que el
grupo se encuentra apretado), las interacciones entre los niños son mucho más fuertes. El grupo ya no se
deforma frente a un obstáculo y ocupa un espacio definido. Este es el caso de los sólidos, los cuales se
caracterizan porque las interacciones entre partículas son tan fuertes que prácticamente la distancia entre
ellas se mantiene constante. Esto trae como consecuencia que los sólidos conservan su
volumen y forma.
En este tipo de materiales, las partículas interactúan y se ordenan esencialmente de dos formas:
– Cuando el material tiene una estructura ordenada y periódica, es decir, cuando cada partícula se encuentra
en un lugar específico y la misma estructura se repite a lo largo de todo el material, hablamos de un sólido
cristalino. Este es el caso de la sal de mesa común (cuya nomenclatura química es NaCl, cloruro de sodio),
en la cual las partículas de cloro y sodio se encuentran alternadas a lo largo de las esquinas de las caras de
un cubo.
– Si, por el contrario, el ordenamiento es azaroso y desordenado, hablamos de un sólido amorfo. Tal es el
caso del vidrio.
Características de los elementos sólidos
Algunas de las características más comunes de los elementos sólidos son las siguientes
enumeradas:
1 – Poseen partículas con baja energía cinética (energía obtenida a partir del movimiento),
debido a que la cercanía entre dichas partículas les impide el movimiento.
2 – Los electrones de los átomos que componen a los sólidos están en movimiento, lo que
genera pequeñas vibraciones. Sin embargo, los átomos se mantienen fijos en su lugar.
3 – Los sólidos tienen una forma definida, lo que quiere decir que no toman la forma de un
contenedor (como sucede con los líquidos, por ejemplo).
4 – Tienen un volumen definido.
5 – Las partículas de los sólidos están tan unidas que el aumento de la presión no va a
disminuir el volumen del sólido por compresión.
Los sólidos se dividen en dos categorías principales, de acuerdo con cómo se organizan las
partículas que los conforman: los sólidos cristalinos y los sólidos amorfos.
En los sólidos cristalinos, en ocasiones considerados los verdaderos sólidos, los átomos y
moléculas se organizan siguiendo un patrón simétrico y repetitivo. Estos sólidos, a su vez,
pueden ser de cuatro tipos:
Iónicos, compuestos por iones de cargas opuestas: un anión (ion de carga negativa) y un
catión (ion de carga positiva). Pueden ser disueltos en el agua y conducen la electricidad.
Moleculares, compuestos por moléculas con enlaces covalentes (es decir, enlaces en los
que se comparten electrones). Algunos de estos se pueden disolver en el agua, mientras
que otros no. Cabe destacar que los sólidos moleculares no son conductores de electricidad.
De red covalente, en estos sólidos no existen moléculas individuales, lo que quiere decir
que los átomos están unidos por enlaces covalentes en una cadena continua que da como
resultado un cristal de gran tamaño. Son muy duros, no se disuelven en agua y tampoco
conducen la electricidad.
Metálicos, estos son opacos, lustrosos, maleables (se les puede dar forma de hojas) y
dúctiles (se pueden moldear para crear cables). Por lo general, tienen un punto de fusión
notablemente alto.
Por otra parte, en los sólidos amorfos, también llamados pseudosólidos, las partículas que
los conforman no siguen un patrón definido, de ahí el nombre “sin forma”.
No tienen un punto de fusión definido, sino que se fusiona gradualmente puesto que los
enlaces que los conforman no se rompen al mismo tiempo (como la cera de una vela al
derretirse).
Plasma

existe este estado de la materia llamado plasma, que se forman bajo temperatura y presión
es extremadamente altas. un ejemplo de plasma presente en nuestro universo es mejor
plasma terrestre: los rayos durante una tormenta el fuego, el magma, la lava, la ionosfera
y la aurora boreal. placas espaciales y astrofísicos: las estrellas, los vientos solares y el
medio interplanetario, etc.. la materia entre las estrellas entre unas de ellas la estrella mas
grande es el sol.
Estado confesado de de Bose-Einteins
representa un quinto estado de la materia vito por primera vez en 1955. El estado lleva el
nombre de satyendra Nath Bose y Albert Einteins, quien predijo su existencia hacia 1920.
Los condensados B-E son súper fluidos gaseosos enfriados a temperaturas muy cercanas
al cero absoluto -273°C o -459,67 °F.

Las propiedades son muy complejas en la vida humana algunas de ellos los podemos ver
en la naturaleza, ejemplo: sobre los estados de la materia .

Los estados de la materia es necesario distinguimos unos de otros para poder darnos
cuenta en que los 3 estados de agregación más conocidos son sólido, liquido y gaseosos, y
después, le siguen los otros 2.

INTRODUCCIÓN
La forma en que las partículas que constituyen una sustancia se reúnen o agregan
determina una buena parte de las propiedades físicas y, entre ellas, su estado sólido, líquido
o gaseoso. Las leyes que rigen el comportamiento de la materia en la escala ordinaria de
observación pueden ser explicadas a partir de teorías que hacen referencia a las
interacciones entre sus componentes elementales. Sometida a condiciones extremas, la
materia puede pasar a estados físicos muy especiales; tal es el caso del plasma y de la
materia constitutiva de las estrellas de neutrones.

CONCLUSIÓN
La materia se presenta esencialmente, en nuestro planeta, bajo tres formas o estados de
agregación diferentes: el estado sólido, el estado líquido y el estado gaseoso. Cada uno de
estos tres estados presenta unas propiedades directamente observables que le son
características. Así los sólidos poseen una forma y volumen propios; los líquidos, por su
parte, aunque adoptan la forma del recipiente que los contiene, poseen un volumen propio
que se mantiene prácticamente constante aun en el caso de ser sometidos a presiones
exteriores considerables. Los gases, sin embargo, adoptan la forma del recipiente y además
ocupan todo su volumen interior.