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CATECISMO

DEL
CONCILIO
DE TRENTO
PARA LOS
PÁRROCOS

TOMO SEGUNDO
CATECISMO ROMANO
COM PUESTO POR D E C R E T O

DEL SAGRADO CONCILIO TRIDENTINO

PARA LOS PARROCOS DE T O D A LA IGLESIA

r 1‘ VBLICAOO POR SAN PJO gVJNTO.

T R A D U C ID O DEL L A T IN AL C A S T E L L A N O ,
segun el Decreto del mismo Sagrado Concilio,

POR

DON LORENZO AG U STIN DE M A N TER O LA


Presbytero , Catedrático de Sagrada Escritura y de Retorica
Eclesiástica en el Seminario de San M iguel de Pamplona,

T O M O SE G U N D O .

AL FIN D E ESTE T O M O SE H A L L A R A N LOS DOS


Indices , que previene el primero.

TERCERA EDICION , HECHA POR LA SEGUNDA YA RETOCADA.

CON LICENCIA.
E n P am p lon a : E n la Oficina de JOS1LPH L O N G A S , donde
se hallará. A ñ o M D C C L X X X V 1.
L I C E N C I A , Y T A S A D E L R E A L , Y SU PR E M O
Consejo de N avarra.

C Ertifico yo el Secretario del R e a l , y Supremo Consejo de


este Rey no de Navarra , que por los Señores de e l , prece­
dente corrcccion , se ha concedido facultad á Don Lorenzo
Agustin de Manterola , Preshytero , Catedrático de Sagrada
Escritura en el Seminario de esta Ciudad , para que por
tiempo de cinco anos , y á quatro maravedís pc^r pliego , pue­
da hacer reim prim ir, y vender Ja Obra en dos Tomos del
Catecismo R om ano, que anteriormente la im prim ió, y tra­
dujo del idioma Latino al Castellano. En cuya Certificación
firmo en Pamplona á treinta y uno de Oétubre de mil sete­
cientos ochenta y seis.
D . Manuel Nicolás de A rrastia , Sec.

IN D IC E D E C A P IT U L O S , Y N U M E R O S D E
este Secundo Tom o.
TE R CE R A PARTE.
AP. I. Del Decálogo en general : dividido en 14. núme­
C ros. Pag. 1. y siguientes.
Cap. II. Del primer Mandairilento de la Ley de Dios : dividido
en 38. num. Pag. 8. y sig.
Cap. 111. Del segundo Mandamiento : dividido en 30. núme­
ros. Pag. 28. y sig.
Cap. IV. Del tercer Mandamiento ; dividido en 28. nume-
. ros* P:lg- 4 3 - Y sig.
C ap. V . Del quarto Mandamiento: dividido en vdute y dos
números. Pag. 57. y sig.
Cap. V I. Del quinto Mandamiento :. dividido en veinte y cin­
co números. Pag. 72. y sig.
Cap. V IL Del sexto M andam iento: dividido en trece núme­
ros. Pag. 84. y sig.
C ap. VIII. Del séptimo Maudamlento : dividido en veinte y
cinco num. P ag. 93. y sig.
Cap. IX. Del M andamiento: dividido en veinte y tres
mun* Pa¿. 107. y pig.
Cap. X. Del nono, y décimo Mandamiento : dividido en veinte
t y tres num. Pag. 12 1. y sig,

QU ARTA PARTE.
AP. I. De la Oración , y su necesidad : dividido en quatro
C números. Pag. 133. y sig.
Cap. II. De la utilidad de la Oración : dividido, en once nume-
~ ros. Pag. 136. y sig.
Cap. III. De.las partes, y grados de la O ración: dividido en sie­
te num. Pag. 14 1. y sig.
Cap. IV. De las cosas que se han de pedir en la O ración: divi­
dido en cinco num. Pag. 14 4 . y sig.
Cap. V, Por quienes se debe Orar : dividido en ocho núme­
ros. *46* y sig.
Cap. VI. A quien se deba hacer Oración : dividido en quatro
num. Pag. 150. y sig.
Cap. VII. De la Preparación para Orar : dividido en seis nú­
meros. Pag. i s a . y sig.
Cap. VIH. Del modo de Orar: dividido en nueve 11. P. 156. y sig.
Cap. IX. Del Proemio de la Oración Dominical : dividido en
veinte num. Pag. 161. y sig.
Cap. X, De la primera Petición del Padre nuestro : dividido en
nueve num. Pag. 174. y sigl
Cap. XI. De la segunda Petición: dividido en diez y nueve nú­
meros. Pag. 180. y áig.
Cap. XIL De la tercera Petición : dividido en veinte y quatro
num. Pag. 191 . y sig.
Cap. XIII. De la quarta P etició n : dividido en veinte y tres
num. Pag. 203. y sig.
Cap. XIV. D e la quinta Petición : dividido en veinte y tre$
num. Pag. 21 5. y sig.
Cap. XV. De la sexta Petición : dividido en veinte núme­
ros. Pag. 229. y sig.
Cap. XVI. De la séptima Petición : dividido en doce numei
ros. Pag. 243. y sig.
Cap. X V II. De la ultima Partícula de la Oración Dominical,
que es Amen : dividido en seis num. Pag. 252. y sig,

FIN D E L IN D IC E D E CAPITU LO S , Y N U M E R O S
de este Segundo Tomo.
^L.,3$' ^ - 8^'fer-fÍ" *fe, r^ S^.L, Jt^*' ^ -2^
^«r1‘^j^«r"ts^i-jj¡£ - ffi* • ffi ^ ■ * ^V

CATECISMO ROMAM>
C O M P U E ST O P O R D E C R E T O

D EL S A G R A D O C O N C IL IO TR ID E N flíN iO ,
PAR.A LOS PARROCOS DE T O D A LA IGLESIA,
t PUBLICADO POR S i í l VIO mjINiO.

T E R C E R A PARTE.

D E LOS D I E Z M A N D A M I E N T O S
del Decalczo.
O

C A P IT U L O P R IM E R O .

i . E l Decálogo es la suma do todos los Mandamientos fa


D ios.

Agustín (a) es- sen en el A r c a para perpetuo


d €> cr*bió que el D e- testimonio de su voluntad. Por
<3- *> calogo es la suma donde se dá á conocer, que to-
y compendio dé to- das las demas cosas que D ios
yt\ v m ¿ as jas L ey eSí por_ mandó, si di li gentemente bus-
que aunque es verdad que el camos su re&a inteligencia;
Síifior ordenó muchas Leyes se contienen en aquellos diez
á los Israelitas, sin embar- M andam ientos, que se escri->
go solas dos tablas de piedra b ieroi en las dos tablas; asi
dió (b) á M u yses,q u ese lia- c o mo estos mismos se enejer-
man las tablas de la L ey, las ran también en aquellos dos
q n . i i e ma n dó que se guarda- Preceptos del amor de Dios,
Tom* II. A y

(a) L ib . 2, Síip, Exod. q. 130. (b)£’jroíi.3i.v*i0.6'3C 3 2 tv.i5 *


2 Ciifsrtsmo Ron^no.
y tlul proxímo , en los qna- de los que están en tinieblas,
Jk*s se contienen (a) toda la in stru d o ie s de ig n o r a n t e s , y
Ley , y los Profetas. M aestros de niños, y el d iri­
2 ►Que los Pastores han de g ir ellos que (g) son espiritua­
medita' día y noche el D e - les á los que fueren p reocupa­
- \y por que. dos en algún delito.
Sieóílo pues el Decálogo la E n oír las Confesiones sostie­
suma de t tías las Leyes , es nen t a m b k u persona de Juez, y
¿ne:C'ter que los Pastores lo pronuncian la Sentencia según
estén contemplando día (b) y el genero , y g r a v e d a d de los
n o c h e r o solamente pai a ajus­ pecados. Por lo qual sino qu ie­
tar su propia vida á esta nor­ ren que su ign oran cia ocasione
ma, sirio también para instruir engaño á sí m ism os, y á los de­
al pueblo de su cargo en la más, es necesario sean m uy vi­
L e y del Señor: porque(c) ¡os gilantes en esto, y m uy e x e r d -
labios del Sacerdote guarda- tados en la inteligencia de los
Win la ciencia , y á su boca M andam ientos de D i o s , p ara
recurrirán los pueblos por la que puedan ju z g a r q u a ’quiera
inteligencia de la Ley, porque acción V omision según esta d i­
é l es A n gel del Señcf de los v in a r e g l a , y en se ñ e n , com o
Exércitos : la qual sentencia d ice el A p ó sto l ( h ) , la sana
principalmente se endereza á d o d r i n a , esto e s , aquella que
los Pastores de la nueva L e y , no co n tie n e -e r r o r a l g u n o , y
quienes como mas elevados, y c u r a las enfermedades de las
vecinos á Dios deben transfor­ a l m a s , que son los pecados: á
marse en él (d), adquiriendo fin que asi vengan á form ar un
cada vez mayor y mas claro pueblo (i) a ce p to á D i o s , y
conocimiento de las cosas di­ d e d ica d o á la p r a & ic a de bue­
vinas por iluminación del E s ­ nas obras. Pero antes de pasar
píritu Santo. Y resp eto que á e x p lic a r c a d a M andam iento
Cbristo Señor los apellidó (e) en p articular, ha de proponer
también con el nombre de luz, el Pastor á sí mismo y al p ue­
es su propio cargo, ser luz ( f ) blo las razones que á todos nos
per-
- r É -
(a ) M a itb . a 2 , v. 40. (f) Rom. a. v. 19.
(b) Psalm . 1. v. 2. (g) Gal, 6 . v. i*
(c) M a la ch .' 2. v. ( h ) 2 . Tim, 4. v . 3*
(d)*. Cor. 3. v. 18, (i) Z i f . a . v> 1 4 .
(c) M attb. $. i$.
Parte 1IL (?dp. L
persuaden la obligación que esta intima L ey , lo es tam­
tenemos de obedecer á la Ley bién de la escrita?
de Dios. Y aun por esto se ha de en­
3. Quién es el ¿tutor del D e­ señar, que quando Dios dio
cálogo: y cómo nos obliga éste. á Moyses la L ey, no tanto la
Entre otras cosas pues que estableció nueva, quinto res­
pueden mover los ánimos de tauró é ilustró (*) esta divina
los hombres á guardar los Pre­ luz de la razón natural, obs­
ceptos de esta L ey , es muy curecida yá por las deprava­
eficáz la consideración de ser das costumbres, y perversi­
Dios (*) su Autor. Porque aun­ dad habitual d élos 1 mbres:
que se dice (a) haber sido da­ y esto para que no suceda,
da por los A n g eles, sin em­ que al oír el pueblo estár yá
bargo nadie puede dudar ser derogada la L ey d1 Moysés,
él misino Dios su Autor. V de piense que no está obligado
esta verdad dan bien dilatado á los Mandamientos del Decá­
testimonio , no solamente las logo. Porque es del todo cier­
palabras del mismo Legisla­ to, que debemos guardar estos
d o r , que se explicarán poco Mandamientos , 110 por haber
después , sino también quasí sido dados por M oyses , sino
infinitos lugares (b) de las Es­ por ser naturalmente impresos
crituras , que fácilmente se en las almas de to d os, y ha*
ofrecerán á los Pastores. De­ ber sido también explicados y
más de esto no hay quien no confirmados por Christo Señor*
sienta haberle impreso Dios 4. L a consideración de ¡a
(c) en su animo una L ey, con Sabiduría y Poder d el A u tor
que pueda discernir lo bueno de la Ley excitará á su ob­
de lo m alo, lo honesto de lo servancia*
torpe , y lo justo de lo injus­ Asi pues ayudará muchísi­
to : y como por otra , par te la mo, y será muy poderosa pa­
fuerza y condicion de esta L ey ra persuadir la observancia de
natural no es distinta de la la Ley , aquella consideración
que está escrita, ¿quién habrá de que Dios es su A u to r, por­
que se atreva á negar , que que ni de su sabiduría y re&i-
asi como es Dios el Autor de tud podemos dudar en orde-
Aa nar-

( * ) 5 \ Thom* 1 . 2 . 98. art.2. v . 22. 27./JÍI/. 33. v. 22.


(a) G a L^ .v.\^ ,A Sior. 7.1;. 53, (c) Rom.
(b) Exod. 24. v* ia Levit. 4. \*)S,Tbomt 1. 2, q. 98. art.6.
a C : e:s¡n fi.om
iU iJ a , ni Luir de su infinita le e le v ó : como quando en el
virtud y poder en castigarnos, DeuLeronnmio dice (d): Estos
si fallamos á elia. Y esta es la Mandamientos han de distin­
caí sa poique quando Dios guir y señalar vuestra sabidu­
mauJai i por la boca de los ría é inteligencia entre las
Proretaa - o se guardase su demás naciones, de manera que
L ey , hacia presente (a) que el oyendo ellas todos estos pre­
era el Señor ¡ io s : y aun en ceptos que te neis, digan de
el ; ■ n o e \ u ;! ! . Decálo­ vosotros , este es el pueblo sa­
go reo m*dó lo mismo diciendo bio c Inteligente , y la gente
(b) : ‘i 'o svffi tu Señor D iosz ilustre: y otra vez en elPsalmo
Y en otra parte (c): ¿Si yo >oy (e): A ninguna nación ha f a ­
el Señor, dónde está mi temor? vorecido asi, á ninguna sino á
5 .Qtnín gran beneficio es ha­ sola esta ba manifestado sus
ber de clarado Dios en la Ley juicios y consej os,
su 6. También excitará á labu~
Y lo que mas e s , esta con- tnilde observancia de la^Ley
sideración de ser Dios el Au­ la explicación del modo con
tor de la L e y , no solo servi- que Dios la dio.
de mover los corazones de Y si demás de esto explica
es á guardar sus Man­ también el Párroco conforme
damientos, sino también los ex­ á la autoridad de la Escritu­
citará á darle gracias, por ha- ra el modo con que se dio Ja
dignado de manifestar Ley,fácilm ente entenderán los
c !.: Ley su voluntad, de cuyo Fieles, quan piadosa y humil­
mi ent o dependía nues- demente se debe guardar esta
tía salvación. Por cu ya causa L ey, recibida de Dios. Porque
al declarar la Escritura este tres dias antes de darse ella,
singularísimo beneficio hecho se d ix o ( f ) á todos por man­
por Dios al pueblo fiel, le amo­ damiento de Dios, que lava­
nesta en diferentes lugares, sen los vestidos , no tocasen í
que reconozca su alta digni­ sus m ugeres, para hallarse
dad , y agradezca la benevo­ mas santús y dispuestos para
lencia del Señor, que á ella recib irla, y acudiesen al ter-
ce-

(a) íe v it, i 8. v . 4 . 5. & C . 19. (c) Mahxch. i>v, 6.


v. 10. 12. 14. i ó . 18.25. 2ÍÍ. (d) Deut. 4. v. 6 .'
& a! ib: passim, (e) Psa/m. 147. v. 20.
E xo J . -í ) . y. 2 , ( f; Exod. 19. v . 10. 1 1 . i j .
Parte 11L Cap. I . * r fi
cero día. Después habiendo si­ hombre d amar ., amar , di o,
do conducidos ai monte , de á su liberal Criador , á su
donde el Sefior les liabia de amantisimo Padre , y b/c
dar la Ley por medio de tambis.11 á su carne en sus b r-
Moyses , á solo éste se dixo manos ? Pues en verdad que
que subiese á la cu m b re;y a ’fi quien a n ¡j, cumplió con téÑBpy.
vino Dios con grandísima M a- Por esto asegura abiertamente
gestad, y llenó aquel lugar de S. Juan ApustoJ ( b ) , que los
truenos, relámpagos, fuego y Mandamientos . ¿Jiáf tío son
de espesas nieblas, y comen­ pesados. P ninj$M cosa,
zando á hablar con Moyses, le como d (c). S. Be nardo,
dió Jas Leyes. Lo qual no hi­ se podia pedir al hombre ni
zo por otro m otivo la divina mas ju sta , i m¿ gloriosa y
Sabiduría, sino por dár á en­ útil para é l , que el amor de
tender á nosotros que la L ey Dios. Y asi m aravillado San
del Señor se debe abrazar con Agustín de la suma benigni­
.casto y humilde corazón , y dad de Dios en mandarnos que
que si somos descuidados en le ameipos , le habló de este
la observancia de estos Man­ modo (d ): ¿ Qué ccsa es el hom­
damientos , nos ca&zigará la bre , para que tu quieras ser
Justicia divina con las penas amado de é l1. 'ZT para que, si
que tiene aparejadas, no te ama, le amenazes con gra­
7. Quan fá c il es cumplir con vísimas penas? i P o r ventura
el Decálogo , amando á D ios tío es. harto grave pena el mis­
y a l próxima \y se rebate una mo no amarte ?
escusa, Mas si alguno pretendiere
Y aun pasando mas adelan­ escusarse de guardar la L ey,
te , haga ver también el Pár­ diciendo , que la corrupción
ro c o . que los Mandamientos de la naturaleza le impide
de la Ley no tienen dificultad; a m a rá D ios, se le ha de en*-
lo qual podra enseñar aun con , señac* que el mismo Dios que
sota esta razón de S. Agus* nos pide el amor , lo «infunde
‘tin , que dice asi (a): ¡Cómo se (e) en nuestros corazones por
dice, ruego, ser imposible al m e-

(a) Serm. 6 r. de Temp. & { t y j $nnn.£.v.,$ .M iU tb .* 1 .v.30*


Scrw, 47. de SiinEtii. (c) L ih . de dtligcrtdo D e o.
I id. Trident. Sess, 6. de (d) L ib. 1. Confes. cap. 5.
jfustif. cii$. 1 1 , & Can. i 3 . (e) Rom. 5. v. 5* *
Cütccismo Roni(in$.
medio de su santo Espíritu: ser necesaria para la salud la
y que el Padre celestial (a)es­ observancia de la L ey, sea ella
tá pronto para dár este E s p í­ fácil, ó sea difícil. C uya de­
ritu bueno á los que se lo pi­ testable é ímpia sentencia
den : por lo qual con mucha confutará el Párroco con tes­
: •- ;i oraba San Agustín, di­ timonios (e) de la Sagrada Es­
ciendo al Señor de este modo critura , y mayormente del
( b ) : Pcid Jo que mandais , y mismo Apostol,con cuya au­
wanda&qiia?¡to gustáis. Y asi toridad pretenden ellos apo­
por respeto que la ayuda de yar su error. ¿Qué dice pues
Dios está tan pronta para fa­ el Apostol? Que nada (f) vale
v o recern os , mayormente des­ el prepucio, nada ¿a Circunci­
pués de la muerte de Christo sión , sitio la observancia de
S eñor, por la qual fue arroja­ los Mandamientos de Dios* Y
do el(c) Principe de este mun­ quando en otra parte (g) repi­
do , no h a y motivo para que te la misma a m e n c ia , y dice,
la dificultad d éla L ey espán­ que solamente la nueva cria­
te á nadie; porque no hay (d) tura en Christo , es la que va­
cosa dificil para quien ama. le , entendemos llanamente
8. Que iodos los hombres es­ que llama nueva criatura en
tán obligados á guardar la Christo, á aquel que observa
Ley de Dios. los Mandamientos de Dios.
Demás de esto será medio Porque el que retiene y guar­
jnuy poderoso para persuadir da sus Mandamientos, esees
la misma observancia de la el que le ama, según asegura
L e y , el explicar , que el obe­ el mismo Señor por San Juan
decer á la L ey es del todo ne­ diciendo (h) : Qua ¡quiera que
cesario para salvarnos; cuya me ama , guardará mis pala­
doítrina singularmente urge bras. Porque aunque pueda
en nuestros tiempos en que justificarse el fcumbre, y ha­
no han faltado quienes se han cerse de malo bueno, antes de
atrevido á decir impíamente, practicar con atlos externos
y con gran daño propio ,* no cada Mandamiento de la Leyi
pero

(a) Luc, i r, v, 13. sess. 6 . de Justif, cap• 9. n «


(b) Lib. 10. Conf.c.2g.^6, 37, & Can. 19. 20.
(c) Joann. 12. v. 3 1. ( f ) 1. Cor. 7. v. 19.
(d) sfug. in Psalm . r 2 1 . ( g) Gal. 6. v. 15.
{é)Rom.2.v.6,f .g.Fid.Trident, (b) Joann. 14. v. 2 1,
Part¿ III. C.rp. i. '
pero es imposible que quien que cui.ociendo por medio di*
tiene yá uso de razón , se ha­ la Ley los caminos del Señor,
ga de ímpio justo , sino tiene y su sumísima Voluntad , en
preparado su animo para guar­ deiezamos nuestros pasos á la
dar todos les Mancamientos observancia de sus Aiauda-
d j Dios, mitntos. V p< rque solamente
9. Explicará también el los que temen á Dios son (c)
Párroco ¿os frutos de la ob­ verdaderamente sabios , luego
serva, fiei a de la Ley , pura la ti i Lma el ban-
excitar á ella. z a , de que á los
Finalmente, para que nodé- pequeños. í\ r este p i . los que
xe el Párroco cosa oportuna al guardan la Ley t D io s , son
mismo fin de excitar al pue­ colmados asi en esta vida, co­
blo fiel á la observancia de mo en la otra, de verdaderos
la L ey, hará ver,quan copiosos gozos, del conocí mltfnto de los
y suaves son los frutos que se divinos mysterios, y filialmen­
sacan de ella: lo qual podrá con­ te de muy grandes delicias, y
seguir fácilmente baliendose premios.
de las cosas que están escritas 1 o. Que se ha de guardar la
en el óalm .X V I 11; porqueen es­ Ley , mayorvi. nte por hacer
te se celebran los elogios de la la voluntad de D io s : y ¿juáti
L e y de Dios: entre los qua- grande es el premio por ello.
les el m ayor e s , que ella ex­ Mas con todo esto no tanto
plica la gloria , y Magestad liemos de observar Ja L ey por
del Señor, mucho mas que los nuestra utilidad, quanto por
mismos cuerpos celestes con amor de Dios, que fue servi­
su hermosura, y orden. Porque do de manifestar al linage hu­
aun que es cierto que estos arre* mano su voluntad en la mis­
batandose cün sus primores la ma Ley : pues yá que Jas de­
admiración de tedas las na­ más criaturas obedecenfd)á la
ciones, por barbaras quesean, voluntad de Dios, mucho mas
hacen que todas ellas (a) ven­ justo es, que el hombre la obe­
gan en conocimiento de la glo­ dezca también.
ria,sabiduría,y poder del artífi­ N i se ha de pasar en silen­
ce y criador de todas las cosas; cio la reflexión, de que Dios
mas Ja Ley del Señor convier­ descubrió muy singularmente
te (b) las aimas á D ios; por- su clemencia para con noso­
tros
(a) Rom• 1. v. 20. (c) ^ob 1 8 . ü . 21 f \ r . i r o . u . 10,
(b) Psalm. 28. v, 8. (d) Psalm, 102. v. 2 2.6° 14.8.
Ciitectsmo R/wmro,
•-tr .s. y los tesoros tic su bnh- é ? ¿2&.-■'2^1
dad suma , en que pudiéndo­
l o s haber obligado ú servirle C A P IT U L O ir.
para su gloria sin premio al- p ip r DOí\>itr
gimo, sin embargo quiso jun- U tL 1JK1MER MAN-
tar su gloria con nuestro pro- d a O lic n tO d e l D c c a -
ve ch o , disponiendo que una
misma cosa, que es su serví- lo g o *
c ío , fuese útil al hombre , y
como este Y o soy tu Señor Dios, cjuc
p r o v e c h o e s muy gran de y t c saque de la tierra de
excelen te , ensenará e! Parro-
co , que como dixo al fin el iig y p to , de la Casa
Profeta (a ), es mucha :etrí- d e la Esclavitud.
bucion ó galardón que nos *• o
dará Dios por haber guarda­ tocios ios hombres : y se re-
do sus Mandamientos. Porque fi&rc i ¡i h isto ria del ptisblo de
no nos tiene prometidas por Israel.
esto solas aquellas bendicio­ ció­ es
nes de los antiguos que pii se»- ta L e y 4 los Judíos en ell
parecían pertene- monte, no obstante, por cuan-’
felícidad de la tierra, to ella fue impresa ( f) y ora.
como el que seamos (b) ben­ bada mucho antes en los cora­
ditos en la Ciudad , y bendi­ zones de todos por la misma
tos en las haciendas; mas se naturaleza, y por ello quiso
nos tiene propuesta en los Dirs que todos Jos hombres la
Cielos la (c) merced copiosa, obedeciesen perpetuamente,
y la (d) medida buena, llena, por esto aprovechará muchí­
sopesada, y sobrante, la qual simo con encía
merecemos con piadosas y san­ las palabras, conque éüa fue
tas obras * ayudados de la di­ promuí; los Hebreos por
vina misericordia. medio de A loyses, como su
(g) Ministro é interprete , y
ta al­
fa) Psalffr. 18. v, 12. (e) Exod. 19. v„ 20. D eut. 5*’
(b) Deut. a 8. v. 3. Isai, 1. per to t. ,
v. 19. ( f ) R§ni. 2. v. 14.
(c) Matth. g. v* 12. (g) D eut. 5. v. 5. Gctlat. 3.
(d) Luc. 6. v. 38, v» 19.
Catecismo Rwmro.

I os, y los tesoros de su boh-


/d a d suma , en que pudiéndo­
C A P I T U L O II.
l o s haber obligado á servirle
para su gloria sin premio at-
►guno, sin embargo quiso jun­ D E L PRIMER M A N -
tar sil gloria con nuestro pro­ tlamicnto del Decá­
vecho , disponiendo que una
misma ^ o sa , que es su servi­ lo go.
c io , f i A f c lt i l al hombre , y
glcriosa^ H fcs. Y como este Y o soy tu Señor D io s , que
provech^^E ífiuy grande y te saqué de la tierra de
excelente , ensenará el Párro­
co , que como dixo al fin el
E g y p r o , de la Casa
Profeta (a), es mucha la retri­ de la Esclavitud*
bución ó galardón que nos i . Que el Decálogo obliga ú
dará Dios por haber guarda­ todos ¿os hombres : y se re­
do sus Mandamientos. Porque fiere la historia del pueblo de
no nos tiene prometidas por Israel.
esto solas aquellas bfcQdicio- A Unque el Señor dió (e) es
nes de los antiguos que princi- l \ . Ley á los Judíos en e l
pálmente parecían* pertene- monte, no obstante, por quan-
cer á la felicidad de la tierra, to ella fue impresa ( f) y gra-
como el que seamos (b) ben- bada mucho antes en los cora-
ditos en la Ciudad , y bendi- zones de todos por la misma.'
to se n las haciendas; mas se naturaleza, y por ello quíso­
nos tiene propuesta eu los Dii-s que todos los hombres Ja
Cielos la (c) merced copiosa, obedeciesen perpetuam ente,
y la (d) medida buena, llena, por esto aprovechará muchi-
sopesada, y sobrante, la qual .simo explicar con diligencia
merecemos con piadosas y san- las palabras, conque ella fue
tas obras * ayudados d e ia d i- promulgada-á los Hebreos por
vina misericordia. medio de A loyses, como su
(g) Ministro é interprete , y
ta ru­

fa) Psahn. 18. v K12. (e) Exod. 19. v* ao. Deut, 5*


(b) Deut. 28. v. 3. luim 1. per tot.
V. IC), ( f) Reñí. 2. v. 14.
(c) Matth. g. V. 12. (g) jDeut. 5. v. S- Gatot. 3.
(d) Luc. 6. V. 38, v. 19.
Parte I I I . Líip. //. ij
también la historia del Pue­ todo eso tilos se au m en tab a»
blo de I s r a é l, que está llena (g) maravillosamente : y es­
de mysterios. tando yá muy afligidos, y t r a ­
Pur lo qual en primer lu­ tados con J,*v mayor dure&a co­
gar referirá el Párroco, que mo e sc la v S levantó (h) á
de todas Jas naciones que ha­ Moyses por su caudillo , que
bía baxo el C ielo, sola una los sacase de al li á fuerza de
escogió (a)Dios, que descendia poder. Este es el libertamien-
de Habrahstn, á quien hizo pe­ to de que principalmente ha­
regrinar (b) por la tierra de ce mención el Señor al princi­
Chanaan: y aunque le prome­ pio de la L ey por estas pa­
tió (c) su posesion, sin embar­ labras : Yo soy tu Señor D ios,
go él y sus descendientes an­ que te saqué de la tierra de
duvieron (d) vagos mas de Egypto , y de la casa de la es-
quatrodentos años , antes de clavitud.
habitar la tierra prometida ; 2. Por qué Dios escogió pa­
mas nunca dexó el Señor de ra su pueblo á los Judíos.
cuidarlos en esta peregrina­ Entre todas estas cosas lo
ción. Pasaban (e) de gente en que singularmente habrá de
gente , y de R eyno en Reyno, advertir el Párroco, es, que
pero jámas consintió que se de todas las naciones del mun­
les hiciese injuria alguna, an­ do escogió Dios una sola, pa­
tes castigó á los Reyes por ra llamarla pueblo s u y o , y
amor de ellos. Y primero que descubrirse á ella , para ser
basasen á E g y p to , envió ( f ) conocido , y adorado; no por­
delante un varón , con cuya que ésta sobrepujase á las de­
prudencia pudiesen ellos y los más en santidad, ó nulueró,
E gyp cio s librarse de la ham­ como advierte (i) Dios á los
bre. Y en E g y p to mismo los mismos Hebreos , sino porque
protegió con tal benignidad, asi fue Ja voluntad del mismo
<que no obstante que les era Señor, que quiso aumentar y
contrario Pharaon, y estaba enriquecer una gente corta, y
empeñado en destruirlos, con pobre, á fin que su poder y
Tom . II. B bon-
'' ■------ ' ■ ■ 1 T»
(a) Deut. 4.V. 37.<S>£,.2 6 .t;.i8 . í f j Gen. 45. v. 7.
(b) Gen. 1 i , p e r t o t , (g) Rxod. 1. v. 1 2 .1 3 .
(c) Gen. i t . v , 7. (h) Exod. 3. & . 9.
(d)Gtvi. 15. v. 13 MElar, 7.®. & (i) Deut, 7.
je) Pfdlm* 104. v, 13.
jü Catecismo Remano. ,
bondad se hiciese mas cono­ solamente se hacen amigos de
cida é ilustre entre todas las Dios (d) los que son enemi­
naciones. Con este genero de gos del mundo, y los que se
hombres pues enlabio (a) Dios consideran peregrinos sobre
su amistad , y lo* amó de tal la tierra , y que entonces so­
suene, que siendo Sefior de mos admitidos mas fácilmen­
Cielo y tierra , no se corria te á la familiaridad de Dios,
de llamarse (b) su D io s, por qnando no tenemos comuni­
provocar con esto á las de­ cación alguna con el mundo:
más naciones á la imitación y demás de esto, para que
de esta , para que viendo to­ los que tenemos la dicha de
dos los hombres la felicidad haber sido traídos á la adora­
de los Israelitas, se convir­ ción y culto del verdadero
tiesen al culto del verdadero D io s, entendiesemos, quanto
Dios : á la manera que Sao Pa­ mas felices son los qne sirven
blo afirma (c) lo hacia* quan- á Dios , que los que sirven al
do proponiendo á los Judios mundo: lo qual nos advierte
la felicidad de los Gentiles, la E icritnra qnando hablan­
y el verdadero conocimiento do de los Israelitas dice (e) Pe­
de Dios en que los habia ins­ ro ellos servirán a l Rey
truido, les convidaba por este sac , para quj conozcan la dis•
medio á su imitación. tanda que hay de servir á mif
3. Por qué D ios permitióá servir á los Reyes de Ja
tan larga peregrinación, y tierra.
tan duros trabajos á su Pue­ También explicará, que Dios
blo , antes de dar la Ley \y dilató el cumplimiento de sus
por qué la dilató tanto. promesas hasta despues de
Despucs de esto enseñará á los quatrocientos y mas años, pa­
Fieles, que Dios permitió que ra que ínterin aquel pueblo
los Padres Hebreos anduvie­ se alimentase con la Fé , y
sen peregrinando por mucho Esperanza. Porque el Señor
tiempo, y que sus descendien­ quiere que sus siervos estén
tes fuesen atribulados y apre­ continuamente pendientes de
tados con durísima esclavi­ él , y que pongan toda su es­
tud á fin de euseñarnos, que peranza en svi bondad , como
se

(a") Tienta 10. í?. 15. (d) Jacob. 4. v. 4-


(b) Deut. 4. 6. 7 .8 . (e) 2. Paral 12, v. 8.
(c) Rom, n mv, 14.
Parte TIL Cap. IT. Ti d
se dirá en la explicación del 5- í¿ uc procuren los Parto- m
primer Mandamiento. eos imprimir en el coraxon de j
4. Por que Dios did la Ley los Fieles tste principio de la I
á su pueblo en aquel tiempo, L e y ; y por qué.
y ^gar. Despues de esto piocúre i
Finalmente notará el lugar el Párroco y haga el esfuerzo
y tiempo , en que el pueblo posible, á fin que el Pueblo fiel
de Israél recibió de Dios esta trayga siempre grabadas en su
Ley :es á saber , despues que corazon estas palabgps : To
libertado de E gypto , vino al soy tu Señor D i o g para que
desierto; cuyas circunstancias entienda, que tiene por su L e­
quiao ei Señor que precedie­ gislador á su mismo Criador,
sen, para que movido el pue­ que lo hizo, yconserva , y
blo con la memoria del recien­ diga con mucha razón aquello
te beneficio, y aterrado con del Salmo (b) : E l mismo es
la esperanza del lugar donde nuestro Señor D io s¡ y noso­
se hallaba , estnbiese mas ap­ tros somos Pueblo de su pastoy
to para recibir la L ey. Por­ y ovejas de su manada. Por­
que los hombres á ninguno que la repetición vehemente y
suelen quedar mas obligados, freqüente de estas palabras
que á aquellos cuya beneficen­ será poderosa^ para hacer 4
cia hán experimentado, y sue­ los Fieles mas prontos en la
len acogerse al amparo de observancia de la L ey, y apar­
D io s, quando se ven destitui­ tarlos del pecado, Y aunque
dos de todo socorro humano. las otras palabras que se si­
D e donde se dexa entender, guen , Quien te saqué de la
que tanto mas dispuestos es­ tierra de E gypto, de la ci1- .
tán los Fieles para a b ra za rla sa de la esclavitud, parecen
doftrina del Cielo, quanto mas convenir solamente á los Ju­
lejos se apártaren de los hala­ díos , que fueron libertados de
gos del mundo, y de ley tes de la potestad de los E gypcios,
la carne como lo escribió él no obitante, si observamos el
Profeta diciendo (a):¿ A quién designio que Dios tenia de
enseñará el Señor la ciencia,y sa;var á todo? los hombres,
á quien hará entender lo que figurado en el libertamiento
ba oído1. A los destetados de de este pueblo, hallaremos que
leche , y upar tados de los mucho mas pertenecen á los
pechos. Ba Chris-
■*— 1L ■■I * ^
(a) Isa i. 28. v. 9. (b) Psalm, 94. v . 7.
j2 CalétistftQ Romano.
Í Christianos, á quienes liber­
tó Dios , no de la esclavitud
dias de nuestra vida.
ó. L a disposición de animo
de E gypto , sino de Ja región que debe producir en los Ftelet
del pecado, y (a) potestad de este principio del Decálogo.
Jas tin ieb las, y los trasladó Y asi opondrán los Fieles i
al Reyoo de su amado Hijo. todo genero de tentaciones,
Este es el beneficio cuya gran­ como un escudo, aquello del
deza miraba Jeremías , quan- Apostol que dice (f) Los que
do lo pxpdixo por estas pala- hemos muerto y á para el peca­
bras (b): H e aqui vendrán diasy do , itómo aun viviremos en él%
Í dice ei Señor , en que no se
dirá y á , vive ei Señor que
Y á no somos nuestros, sino
de aquel (g) que murió y resu*
sacó á ios hijos de Israel de citó por nosotros. E l es nuestro
la tierra de Egipto , sino vi~ Señor Dios, (h) que nos ga­
t e el Señor que sacó á lo s nó para sí con su Sangre ¡¿có­
hijos de Israel de la tierra, mo podremos (i) pecar con­
del Aquilón , y de todas las tra nuestro Señor Dios? ¿ Y
tierras á que los arrojó los crucificarle (k) otra vez ? Y
volvió á su tierra , la qual asi, como verdaderamente li­
habia dado á sus Padres. He bres , y con aquella (1} libertad
aqui énviareyo muchos pesca­ en que Christo nos puso, haga­
dores , dice el Señor , y pes­ mos que nuestros miembros
caran á muchos: y otras pala­ (m) sirvan á Ja virtu d , para
bras que se siguen. Y en efec­ santificarnos, asi como ante*
to el Clementísimo Padre sirvieron al vicio.
Dios recogió por medio de su N o tendrás Dioses age-
H ijo á los hijos (c) que anda­
ban esparram ados, para que nos delante de mi.
no obedeciendo yá (d) al pe­ 7 . Que este Mandamiento
ta d o , sino á la virtud, le sir­ tiene dos partes ¡Mita afirma-
viésemos (e) eu santidad y t i va , y otra negativa.
justicia ante sus ojos todos los Primeramente enseñará él
Parro-

(a) Celos, x, v. 13. (g) 2. Cor. $. v. 15.


(b)$erem. 16. v. 14, 1$. i6.<5? fb) A 6tor. 20. v. 28.
C. 23. v. 7. 8. (\)Gen* 39. v>9.
c) Joann. 1 1 . v, 52. (k) Heb. ó. v. 6 .
d) Rom. 6. v . 16. (1) Galat. 4. v. 3 1.
(e) Luc. 1. v. 74. 75. (m) Rom. 6. v. 19.
Parte ///. Cap. //
Párroco , que las cosas que Di os , k- confesamos, (a) im
pertenecen á Dios Liencn el moble , (b) inm utable, con S
primer lugar en el DecüiOgj, tinte (c) en un mismo ser, (dj
y el segundo las que perteue- fiel, y redo sin defetfo al^u*
cen al proximo , cuya razón no : de donde necesariamente
es, parque D os deb¿ ser la se sigue que creamos á sus orá­
causa de todo el bien que ha­ culos, y le demos entera Fé
cemos á éste; pues no ama­ y autoridad. Asimismo el que
mos al proximo según nos considera su omnipotencia,
manda D io s, siao quando le clem encia, y su facilidad y
amamos por amor de Dios: y propensión para hacer bene­
estas cosas tocantes al honor ficios, ¿podrá dexar de poner
de D io s, fueron escritas en la toda su esperanza en él í Y sí
primera tabla. En segundo lu­ luego pasa á contemplar los
gar exp licará, que las pala­ tesoros de su (e) bondad y (fj
bras que se han propuesto, amor que tan liberalmenté
contienen dos Preceptos, de derrama sobre nosotros, ¿po*
los quales el uno es afirmati­ drá menos de amarle? Por es*
v o , y el otro negativo. Poique to vemos , que quando el Se­
el d e c ir , no tendrás Dioses ñor manda alguna cosa ea
agerivs delante de mi, hace es­ las Escrituras, usa, yá p o r prin­
te sentido: Me adorarás á mi cipio , yá por conclusión, de
como á verdadero D ios , y no aquellas palabras (g) To soy e l
Adorarás á Dioses ágenos. Señor.
8. L a primera parte de este S e explica e l motivo de
Pncepto contiene la F e , E s ­ la segunda parte de e n e
peranza , y Caridad. Mandamiento. 1
En el primsr precepto pues Mas la segunda parte de es­
de estas palabras, que es el te primer Mandamiento , ó su‘
afirmativo , se nos mandan la Precepto negativo es aquel:
Fé , la E sp eran za, y la Ca­ N o tendrás Dioses ágenos de­
ridad. Porque quando le lla­ lante de mi : del qual modo
mamos y reconocemos por de hablar usó (*) el L egisla­
dor

fa) Malacb. 3. v. 6. ( f) Rom. 9. v. 23.


(b) Jacob. 1. v, 17. (g) L e tít , 18. v. 4. g. 6.C . 2 1 ,
fe) Psalm. 101. v . 28, v. 30. & alibi s¿epe,
£d) Dtut. 32. v, 4. (*) S. Tfccm. 2 .2, 122, art,2%
• * 4
(e) Rom. 2. v. 4»
{4 Catecismo Romano.
d or, no porque esta prohibi­ nos gobierna ; él nos mantuvo
ción no estuviese yá bastante­ en el vientre de la Madre, y
mente explicada en el Precep­ nos sacó á esta lu z ; y el final­
to afirmativo que dice : M e­ mente nos franquea lo nece­
ada? arás á mi solo Dios : por­ sario para conservar la vida.
que si es D ios, uno solo es; si­ 1 r. Quienes pecan contra es­
no por la ceguera de muchos» te Mandamiento.
que antiguamente hacian pro­ Por tanto pecan contra este
fesión de adorar ai verdadero Mandamiento los que no tie­
D io s, y sin embargo venera­ nen Fé, Esperanza, y Caridad:
ban juntamente una multitud y este pecado es muy general.
de Dioses: como lo hacian mu­ Porque de este numero son,
chísimos de los mismos He­ los que caen en alguna here-
breos, que como les daba en g í a ; los que no creén las
«astro Elias (a), coxeaban di­ cosas que propone para
vididos en dos partes : y tam­ creer la Santa Madre Iglesia;
bién los (b) Samaritanos , que los que dan crédito (c) á los
adoraban al Dios de IsraéJ, y sueños agüeros, y demás co­
á los Dioses de los Gentiles. sas vanas; los que desesperan
10* Que este Mandamiento de su salvación y no confian
‘ es el primero y el mayor; y en la divina bondad ; los que
por qué. ponen su esperanza solamen­
Explicadas estas cosas, se te en las riquezas, ó en la sa­
habrá de añadir , que este lud y fuerzas del cuerpo: to­
Mandamiento es el primero, y do lo qual han explicado lar­
el m ayor de todos , no sola­ gamente los que ^han escrito
mente en el orden j&ino tam­ de vicios y pecados.
bién en condicion , dignidad, 12. No se opone á est^ Man­
y excelencia. Porque á Dios damiento t i culto que se dá d
debemos infinitamente mayor los Angeles , Santos , R e­
amor y veneración, que á Jos liquias,
Superiores, y á los Reyes de También se ha de enseñar con
ia tie rra : pues él nos crió , y gran cuidado en la explicación
de

a) 3. Reg. 18. v. s i . Jerem, 17. ir. 9.


b) 4 * Reg< i 7 -v ‘ 33 - 4 1* D e bis consuk 26. q* 2. cap,
(t) L evit. ip . v. 26, illtid quod est 6. ex A ug. lib.
Deut. 1 8 . v, 10. i . de Doct\ Cfa'ist, cap. 1,9.
1 Jsai,2, v*6t 20.21
Parte II/A
de este Mandamiento , que ao ! 3- ‘SV prueba ser bueno jj|
(*) se opone á esta Ley la ve­ santo el culto de ¡os Atigelcsd
neración é invocación de los Y en efeílo el Espíritu San­
Santos Angeles , y de las al­ to que dixo (c) : A ¿0I0 Dios
mas bienaventuradas que go­ sea la honra y gloria: él mis­
zan de gloria en el C ielo , ni mo mandó también que hon-'
el culto que á sus cuerpos y remos á los (d) Padres , y (e)
santas cenizas siempre ha da­ mayores. Demas de esto los
do la Iglesia Católica. Porque Santos varones que daban cul­
¿quién será tan necio, que al to á un solo Di«s , adoraban
oír manda el R e y , que nadie también á los Reyes, como re­
se usúrpe ínfulas de R ey, ni fieren ( f) las santas Escritu­
consienta ser venerado con ras , esto es , los veneraban
respeto y honor real , piense humillándose en su presencia.
luego , que el Rey no quiere, Pues si á los Reyes por quie­
que se de á sus Grandes y nes Dios gobierna el mundo,
Ministros el honor que como se tributa tanro honor , ¿no
átales se les debe? Asi pues rendiremos á aquellos Espíri­
aunque los Christianos ado­ tus A n gélicos, quienes quiso
ran á los Angeles, á imitación Dios fuesen sus M inistros, y
de los Santos (a) del Testa­ de quienes ( aunque no los vea­
mento viejo, no les dan la mis­ mos con los ojos) se v a le, no
ma veneración que á Dios. solamente en el gobierno de su
Y si algunas veces leemos (b>, Iglesia , sino también de las
que los Angeles rehusaron ser demás cosas, y por cuyo so­
venerados de los hombres, se corro nos libramos cada dia de
ha de entender que solo hicie* grandísimos peligros tanto de
ron esto para denotar, que no alm a, como de cuerpo? ¿no
querían se les diese aquel ho­ rendiremos, digo, á estas bien-'
nor, que á solo Dios se debe. 'aventuradas inteligencias tan­
to m ayor honor , quanto ellas
so-
(*) A ug. lib. 8. de C iv it* D e i c) 1. Timot. 1. v, 17 ,
cap. 27. & lib. 10, cap. 1. d) Exod. 20.V. i2„
BnsiL botn.io. in 40. M art. (e) Lev. 19.-y.32. D eut. g . v .i &
Greg. Na%. in Orat. de laúd. ( f ) Gen. 23» 12. 6° C. 43,
S . Cypr. v. *6 .2 8 .
(a) Geq. í. 19.Tr. r. 1. Reg. 24. v .q .& C * 35.V.23,
Alum* 22.V. 3 1. Josué $.v. rg. 2*Reg.<).v* 6. 5 .
(tyApoc, 18, v. iQ*&C,'2i,v.g*
Cute cismo Rom-Jno.
■pbrcpujan en dignidad á los con quien había luchado , que
Kñismns Reves l. A esto se jún­ le bendixese, y aun le obligó
g a l a caridad con que nos aman, á ello, protestando no dexarle
y el amor con que niegan al hasta recibir su bendición. N i
i Scíior por el bien de aquellas solamente quiso la bendición
- Provincias que están á su car­ del Angel á quien miraba pre­
go , como fácilmente se dexa sente, sino también la de otro
entender de la (a) Escritura: que no veía en aquella otra
lo qual no se debe dudar ha- ocasion v en que dixo (e) : E i
i cen también por aquellos, de ■Angel que me libró de todos los
1 cu ya custodia están encarga­ "males, bendiga á estes mucha­
dos , poique ellos presentan chos.
( b ) á :Qk>.s nuestras oraciones, 1 $. Por la invocación de lo9
y¡ J^gEunas,; y aun por esto Santos, y adoración de sus Re*
avisó el Señor en el (c) Evan­ liquiasnose dist*inuyeyantes se
gelio, que.no se debe dár oca- aumenta la gloria de Dios.
fijuii de escandalo á Jos peque- D e todo Jo qúal se podrá
ñiielostporque sus .Angeles vén co leg ir, que tan lexos está de
continuamente en el Cielo el disminuirse la gloria de Dios
eos tro -del Padre que está en éL por invocar y honrará los San*
1 4 . S e exorta á la invoca­ tos que descansan en Dios , y
ción de los Santos Angeles* por venerar sus sagradas R e ­
Por tanto hemos de invocar liquias ,, y cenizas, que antes
A jos ,$antosf Angeles, yá por­ se aumenta muchísimo, al pa-
que siempre están mirando á» s^jque^este culto excita y con -
D io s, yá también porque se» ñftna la Esperanza de los hora*
encargairgustosisimamente del bres y los incita á Ja imita­
patrociuio de nuestra salud, ción de los mismos Santos que
que Dios les ha encomendado: veneran. Y esta veneración y
f i e esta invocación tenemos: obsequio está confirmado por
ep ia divina Escritura, testi-' el segundo Concillo ( f) de N i-
nonios que la autorizan. Por­ c e a , por el de (g) G angres, y
que Jacob (d) pidió -al Angel - el de (h) T re n to , y - p o r la
áuto-

a^ Dan. 10. v. 13. ( f ) ASíione 6 .


b}To&» t2> v. 12 . (g).Cflrt 20.
el M atth. 18. v. io« (h) S es. i$ .d ccrtt. de in v o c ó
(d)Ge«. 32I V.’,26. «9, . vencr.; San&cr. & reliquier.
(e) Gen. 48. v. 16 . . ■ & de Sacr. Irnag,
Parte III. Cap. I I . 17
autoridad de los (a) Santos nosotros, por el motivo de
Padres. que ellos ruegan contiiniamen’
1 6. Fundamentos^ con que los te á Dios por nuestra salud , y
Párrocos pueden probar, ser porque por su mérito é inter­
loable la invocación de ios cesión nos hace su M ajestad
Santos. m ichos beneficios ? Porque ¿si
Mas á fin que el Párroco se en el Cielo resulta gozo(d) de la
instruya mejor para refutar á conversión de un pecador, de-
los que se oponco á esta ver­ xarán ~de ayudar aquellos Ciu­
dad , lea mayormente á San dadanos celestiales á los que
Geronimo contra V igilan d o, quieren convertirse á peniten­
y al(b)Dam asceno, A cuya au­ cia?-¿Por ventura si nosotros
toridad se junta la costumbre les rogamos, no nos consegui­
recibida de los Apostoles, y rán ellos el perdón de los pe­
retenida y conservada perpe­ cados , y nos concillarán la.
tuamente en la iglesia de Dioa, gracia de Dios ?
que es lo principal* Pero en 17 . S e demuestra, que la in­
prueba de esto ¿quién deseará vocación de los Santos no di­
argumento mas firme y claro, mana de fa lta de F e.
que el testimonio de la divina Y si á esto se opone lo que
E scritu ra , que celebra (c) ad­ algunos dicen, que el patroci­
mirablemente las alabanzas de nio de los Santos es superfluo,
los Santos? Porque si las San­ por quanto Dios ocurre á nues­
tas Escrituras publican alaban­ tros ruegos sin interprete algu­
zas y elogios con que el mis­ no , quedan estas voces de los
ino Dios ha honrado á algunos impíos fácilmente convencidas
Santos, ¿ qué motivo puede ha­ con aquello que San Agustín
ber para que los hombres no dice (e): que-D ios no quiere
les tributen un singular honor? conceder muchas cosas, sino
¿Quando aun por otra parte rogado por la intercesión de
los debemos venerar é invocar algún medianero. Lo qual se
Tom . II. C con-

(a) Dionys. de E ccle. Uieracb* (d) Luc. 15 . v . 7.


cnp. 7. (e) L i b . z . q . 149. Sup. Exod.
Ir en. lib. 5. contr, Hter* cap, 19, E x Serm. 1 .& ± d e S.Stepban„
yíu^.inlib*d< Curapro moríais. S . Ambros* lib. de voc. Gent.
S.Tvom. 6. cap. 10,
(b) Lib.^.deFidrürthod,c, 16. Grog, lib * 1, Dialog, cap. 8.
(c) hlccL 44. & seq*
13 Catecismo Romane,
ct iifirma con aquellos ilustres pues de habernos redimido
exempio-i de (a) Abim elec, y con (g) red.neion eterna , y
de los (b) amigos de Jx>bv cu­ entrado*una vez en el Ciclo,
yos pecados no perdonó Elias, nunca cesa, (h) de interceder
sino por los ruegos de Abrar poi nosotros: sin embaí go de
h án , y Job. Mas si aun: se re­ modo ninguno se pueue mle-
plica , que nuestra poca fé es n r de aq u í, que no es licito
la que nos induce á valernos recurrir á la inLeicesión oe los
de la intercesión, y patrocinio Santos. Porque si por tener á
de los Santos,.¿qué responde­ Jusu-Christo por. muco Patro­
rán los que esto .objetan á aquel, no, fuera iliciío- usar del so­
exemplo del.Centurión, quien corro de lo s.S a n to sn u n ca el
en el misino caso.en que envió' Aposto! hubiara-. deseado (i)
(c) al. SaiVador los%mas ancia­ con tanto ardor, ser encomen­
nos de los Judios,.á fin que con dado á Dios por las oraciones
su intercesiou.aicanzasen de él' de. sus hermanos aun vivos.
la saludl para el Joben. enfer­ Porque no menos disminuyeran
m o, fue.alabado (d) por el Se­ la gloria; dé Christo- nuestro
ñor con tan. singular elogio de- Medianero lás oraciones de los
6U mucha vivos, que la intercesión de los
i t i . Q u e la invocación dé los: Santos que están en el Cielo.
óaníos no se opone á la doc-■ 1 9; Sexonfirmalainvocación
trina . Me ser CJtristo nuestro¿ y patrocinio de los Santos pof
ntertianer o. los milagros v que ba obrado
Por. ta c to , aunque se débe: Dios á sn intercesión.-
confesar; q,pe solo Cliristo Se­ Mas ¿á quién no persuadirán
ñor se no*■ ; esta propuesto (e) el honorque.se detx: á los San­
por medianeros co«io quien ios , y t i Patrocinio con que
solo nos. reconcilió•('£) con el nos favorecen,.las-m aiavillai-
P£dre Celestial por. medio de que Dios ha obrado á sus se­
su Sangre», y como quien des*» pulcros v dando.- vi*ta á ciegos*
• sa-

(a) Gen. 20.T..1 7. (g ) H e k 9..V. 12;.


(b) Job 42. v. 8. xo.. ' (h) H e b i ’j . v. 25..
(,c) Luc, 7. v. 3. (ij Rom, 1.5. v.
(d) M a'tb. 8. v. 8. io é . Ephes. ó..í;. lil. rg..
(e) 1. Ti¡n. 1 . v. $.■ Tbess. 5, v. .25.. 6? c. v.aj#
( f ) . ü c w i . 5. v. 10. • &. Tbsss. 3. v , 1*
a . Corint. £. v . 18*
Parte I I I Cap. I I . t0
manando mancos, restituyendo 20. Q te las palabras que s e
i su antiguo estado á los impe­ siguen, componen un solo Man­
didos de todos sus miembros, damiento á una con las que
resucitando muertos, y lanzan­ preceden.
do demonios de 'los cuerpos Pero en orden á lo que se si-
humanos? Pues estos prodigios gue, N o harás Escultura , ni
escribieron (a) San Amhrosio, imagen alguna de cosa que hay
y (b) San Agustín, como testi­ ,en jel Cielo , ni en la tierra, ni
gos irrefragables., .no por ha­ d e las que hay en las aguas so­
berlos oído, como muchos, ni bre .ella. N o las adorarás, ni
por haberlos Jeído, como otros darás culto á ellas : juzgando
muchísimos y gravísimos va­ algunos que estas palabra*
rones , sino asegurando ha­ constituyen distinto manda­
berlos visto por si mismos. miento del primero, quisieron
|Y qué mas? Si los(c) vestidos, -que los dos últimos Manda­
si (d) los pañuelos, si la (e) mientos del Decálogo tuviesen
sombra misma de ios Santos, •fuerza de uno solo. Mas d ivi­
¿un antes de pasar de esta vi­ diendo (g) San Agustia los dos
da, desterraron las enfermeda­ Ultimos, quiso que estas pala-
des, y restituyeron las fuer­ bras se reduzcan al primer
zas , ¿quiéa á vlita de iodo es­ Mandamiento: la qual senteri^
to se atreverá i n e g a r , que cia seguimos de buená gana,
después de su muerte obra por ser celebre en la Iglesia;
Dios las mismas maravillas por sobre que también está á mano
sus sagradas cenizas , huesos, i£n prueba de esto aquella muy
y demás reliquias ? Bien decla­ verdadera razón , de que fue
ró esto aquel cadaver , que en­ conveniente que el premio, ó
terrado casualmente en el se­ pena que á cada uno corres­
pulcro de Elíseo , resucitó ( f ) pondiere por haber guarda­
al punto que tocó su cuerpo. do , ó faltado á los Manda-i
mientos, se colocase en el pri­
mero de elk»s.
C2 No

(a) L ib . 7. Ep. 59. & 60. & {á)ASlor. 19, v. 13.


Serm. 9 1 . de S'. sígnete & (e) Aátur. 5* v, 1
Serm.cyi. Qs.deSs. Gervás* f) 4, Reg. r 3» v. a i .
& Prútasio. g) Lib. 2. qiuest. sup. E xod.q .
(b'l Lib. 22. de Civ. T>ü ccipü. *2i,S.Thont, 1. 2,^. 100. a r .4,
^ / io Catecisffío Rcmiffíb.
2 r. Aro se opone á este Pre- rados, ó yá juzgando que Se
■repto el uso de las imágenes, les ha de pedir alguna gracia,
p recibido en la Iglesia, 6 que se baya de fixar Ja con­
Mas nadie piense que este fianza en las imágenes, como
Precepto proliibe totalmente en otro tiempo hadan los Gen­
L‘ el arte de pintar, componer, tiles, que ponian(c) su espe­
ú esculpir. Porque en las Es­ ranza en los Ídolos; lo qual re­
crituras leémos, que por man­ prenden (d) á- cada paso laj
damiento de Dios se^'trabaja- Santas Escrituras.
f ion simulacros é imágenes de E l otro modo es, pretendíen*
(a) Querubines , y de la (b) do representar por algún arti*-
serpiente de metal. De dbnde ficío'á la divinidad , como si
se. infiere, que solamente se fuera cosa que se pudiese m i­
prohibieron las imágenes-, á rar con ios ojos del cuerpo, 6
fin que no se le robase al ver- retratar con colores, ó figuras.
á adero Dios su debido culto*, Porque ¿ quién ser i poderoso^
adorando >á los simulacros co­ como dice (e) el Damasceno,
mo si’Fueran Dioses. para, retratar a Dios, que es
■.¡m , S*'explican h s modos de­ invisible Té incorporeo, ni pue­
que pfftyormtnte se ofende á de ser encerrado deni ro de limi­
&i6S en el uso de las imágenes te alguno, tii representado por
Por esto es c la ro , que por figura cilgttfta1 Este punto se
]o‘tocante á este Mandamien­ explica copiosamente en el se­
to , de dos modos mayormente gundo Concilio de Nicea. Yasr
se ofubde muchísimo á la Ma- excelentemente dixo de- lo»
gestad^de Dios: el uno-es-, 6 Gentiles el Apóstol (f), que
bien adorando á los idolas ó trasladaron la-gloria debida al*
imágenes como si fueran Dio- Dios incorruptible, á la ima­
«js, ó bien creyendo- haber en? gen de un hombre corruptible,
t’llós alguna divinidad, o vir­ de a ves, de animales de qua-r
tud >.por-la que deban ser ado-* tro pies , y de serpientes. Por­
que
1_•* *_— -- ,
(rf-Rxod-* 2-5. v. 184. Sap. 13 .^ . i-6. 1 7 .1 8 .
O. / í '/r, 6 . V . 2 *3 k ^ 4 i~ Psalm. 11 3, v, 4. 12*.
2. Pa^aL 3. v. 7» D ent. 4. v. ró.
(b) Nvm . 2¡i;. v, C; $u l-S-tli. 40. V. I 8 .
PLifm* 134. v. ifr. slStor. 17,
(dj. I&ai. 10.. v. x-o. i-i. & C l.4. (e) L tb, 4 .de Fia. Ortbo$,c. 1
(f) Rom. i> v. 23,
Parte 777. Cap. TI. 21
qué*’ proponiéndose ellos lígu­ idrea que asi lo interpretan, co­
las üe estas cosas , adoraban mo expuso (d) el séptimo Cot>-
por Dioses á todas eUas. V aun -.©ilio , declaran también bas*-
por cito los Israelitas que cla ­ tante aquellas palabras diíf
maban ante el simulacro d¿l Deuteronomto , con que Moy-
Becerro ( a ) , Estos son tus Dio­ ses procuraba apartar ai pue­
ses , h r a é i , quienes te saca­ blo de la idolatría diciendo (t ):
ron de la tierrct de Egipto, N o visteis imagen alguna del
fueron llamados Idolatras, por­ Señor en el día en que os habló
que (b) el honor y culto que á en el Monte Horeb de medio
solo D ios; verdadero era debi­ del fuego. Lo qual dixo el sa­
do , se lo trasladaron y dieron- pientísimo Legislador , porque
á un becerro que come heno,- no sucediese *. que cayendo en
23. S e explica el sentido dealgún •error , se fingiesen , j
esta segunda parte del Manda* labrasen alguna- imagen de Ja
miento. divinidad , y tributasen á al­
Habiendo pues prohibido el guna criatuia el lionor debido
Señor por Ja primera parte de á Dios.
este Mandamiento el adorar- á 24. Que.no s,e pponc a este
Jos Dioses ágenos , para qui­ thandamiauto el retratar al­
ta r de raiz la idolatría prohi­ guna persona de la Santísi­
bió también por esta otra el ma Trinidad-
que se labrase de metal nL otra Pero no obstante Jo dicho*,
materia imagen alguna de Ja nadie piense que se comete
divinidad; Que es- lo que de- pecado algnno contra Ja reli­
claró Isaías , quando dixó (c); gión , y L ey de Dios , quand®-
j¿ A qué simulacro asemejareis se retrata alguna de las Per­
ií O íos ? ¿ O qué imagen le pon­ sonas de la bantisima Trini­
dréis * Y que este sea el sen- dad en ciertas figuras que apa*
-Tiido de este Precepto, á* mas de recieron tanto en el ( f) viejo4
los escritos de los Santos Pa- como en el(g)uue vo Testameutoí
Por-

(a) Exod. 32. v. 4. €onc> Sess. 2 5. in decret. d*


(b) Psalm. io$* v. ao*- invocat. & vcmrat. Sandiar^
(c) I sl'i. 4 '\ v. i-3r & reli^uiar. & de 4'acr» Imag*
sfftor. 17 . v. 23: fe) D eut. 4. i v i-g.
(¿) r:em e\t ac Cmtcil. ftficehs ( f ) G t r n . 1 8 . v. 2%
I[. o>¿bd q u ilín id baket Exod. 33. v. 23.
í; ■ v vi Je item Tridwp, (g)Mattó.%. ZMÚ.& C .ip .v .g '
Catecismo Romane*
Porqué ninguno es tan ruJo 26. D e la figura de Paloma^
que crea , que por tales figu­ y lenguas de fuego.
ras se retrata la divinidad en Mas qué propiedades del Es­
sí misma; antes ha de .enseñar píritu Santo signifiquen en el
el Pastor , que por estas ¿ma- (c) E van gelio , y (d) hechos
genes se declaran algunas pro­ Apostólicos la figura de Palo­
piedades ó acciones , que se m a , y las lengua* como de
atiibuy.en i Dios: como quan­ fuego , es tan notorio , que no
do por la visión (a) de Daniel necesita de explicarse con mu-
se pinta un Anciano sentado £has palabras,
en un Trono , ante quien están 1 7. Que el retratar á Chris-
abiertos los libtos, se dá .á en­ to Señor , á su Santísima
tender en iestQ U .eternidad , é M a d re, y á los Santos^ t i
infinita sabiduría , con que mi­ loable>
ra Dios todos los pensamien­ P iro <como Christo Señor,
tos y acciones de los hotnbres. su Santísima y Purísima M a­
para juzgarlas todas. dre , y todos ios .demás San­
■25. Cómo se retrata/i Jos A n ­ ios participantes de la natu­
geles ; y por qué. raleza humana , no solamente
También se retratan los A n­ no se prohibió en este .Man­
geles, yá en figura humana, yá damiento pintar y honrar sus
con alas , para que entiendan imágenes , sino antes se ha
Jos F ieles, quan propensos son .tenido siempre esto por una
al iinage humano , y quan cosa san ta, y por una certí­
prontos es.tán para executar sima señal de agradecimiento,
las urdenes del Señor: pues (b) l-o qual confirman asi los mo­
todos son espíritus destinados numentos de ios tiempos de
al servicio ds los hombres, los A póstoles, como también
principalmente por aquellos,que (e) los Concilios generales , y
consiguen la herencia de la sal­ los esefitos de tantos santísi­
vación. mos , y do&jsimos ( f) Padres,
£ntre sí unánimes y conformes.
Se
(a) Dan. 7. v. 9. fdj Actor, -a. v. 3,
(b) H¿b. 1. v . 14. (e) C o n e .N ic .il.AÓlion. 5. & 7.
[y.) M a tíb. 3. j\ i£- Ttident* ub. supr.
Álarc. 1. v, j o, ( f) l i videri posunt apud Con-
L.uc. 3. v, 22. cil. Nicen. II. AEiiofu 5. 6?
jfoann. 1. v. 32. supr, nvm.i 5. 6? 1 6,huius c¿ip.
Parte I I r. Cap. II. 23
aS. S e expJ'can los frutes nuuo su memoria : para que
qut resultan ai puebio C r i s ­ excitados cou e te rebutido de
tiano dtl uso de ¡as- imagines.- los mysteiios dnines que allí
N i solamente en.eiiará- ti Pár­ se coutii^nen , nos inflamemos
roco, que es icno tener Image-- con mas íiidor á adorar y am¿ir
nes en la Iglesia . y da i las eu.to al mismo D ii si Explicará tam­
y honor,pues la honra que á ellas bién', que las imágenes de los
se hace v se orde a á sus exeni- Sanios están puestas^ en- lus
piares, sino dec ar^rá también, Tem plos, yá para que las ado­
que esto se na practicado hasta remos , yá para que acordán­
el día presente con grandísi­ donos de sus exemplares , nos
mo fruto de los Fieles , como conformemos á su1vida y eo s--
se dexa entender d el iibru .a},' tumbresv-
del üam asceno-, que escribió1 (¡d): Yo soy fu- Señor
sobre las lm ag eu es, y dei sep*
timo (b) Concilio , que es el D ios fuerte zelo so, y
íegundo de N ú ea. Mas porque'
que castigo la maldad de
el enemigo del linage humano*
está empeñado endepra • ar con¡ I05 Padres en> los hijíns;
fraudes y engaño^ todo - institu­
to sa n to , si acaso hubiere pe-
hasta fa rcrcera- y qnarra
cadoalgo el puebló en esta ma-- generación* de los- que
tería, el' Párroco , siguiendo el
decreto (c) del Concilio de me aborrecen,. y quien1
T ien to ,, procurará en q^anto» haro misericordias en se-
le fuere posible , corregir la • v 1
feria, é'inte* pietará también al' neraaones a los que me
pueblo el mismo decreto, quan-, aman ,, y guardara mis
do la ocasion lo- pidiere. Asi­
mismo enseñará'á lós rudos, y mandamicjirosi
á los que ignoran-el- designio1 29, Que estr apendiz rs co~-
de las im ágenes, que ellas se tntifi a iodos ios Mai damientos»*
hicieron, á fin de darnos á co­ Dofe cosas se han de expli­
nocer la historia deambo> Tes­ car con diligencia en la ultim a1
tamentos, y renovarnos á xne- parte de este Mandamiento: la
pri-

¿ib. 4. de fidrOrthod* e. 17. veverat. Sanctor. & reliquias *


(b) Acción. S ó. 7. & de Sacr. Imag,
{^¡Ssss. 3 5 . Jj¿cret*4zitivocat. (d) Exod, 20. v. 5. 6»
Catecismo Romattd.
primera e s , que aunque por la 30. Que de un tnodó ha de
su mu enormidad del delito que instruir el Párroco en este
se comete en quebrantar el pri­ apendiz á los perfectos, y de
mer Precepto , y la propensión otro á los carnales.
de los hombres á ello , justa­ L a segunda cosa es , que de
mente se propone en este lu­ un modo se les ha de instruir
gar la pena contra lus infrac­ en este apendiz á los perfectos,
tores , sin embargo este apen- y de otro muy diverso á los
díz es comtm á todos los Man* carnales. Porque para los per*
damientos: porque toda(a)L ey fedos que se rigen (g) por el
induce á los hombres á guar­ Espiritu de D io s , y le obede­
dar los Preceptos con pena y cen con pronto y alegre co-
premio : y de aqui dimanan ra zo n , es este apendiz á ma­
aquellas tan freqüentes y con­ nera de una embaxada muy ale­
tinuas promesas , que hace gre , y una gran prueba y tes­
Dios en las santas Escrituras* timonio de quan propensa está
Porque omitiendo quasi inu- la divina voluntad á favorecer­
merables testimonios del Tes­ los. Porque por él conocen (*)
tamento Viejo , está escrito en el cuidado que de ellos tiene
el E van gelio (b j; S i quieres en­ su amantisimo Dios , pues qua­
trar á la vida , guarda los si los fuerza á su culto y ve­
Mandamientos : y e n otra par­ neración , yá con prem ios, yá
te ( c ) : E l que hace la voluntad con penas: por él reconocen 311
de mi Padre, que está en el Cie­ inmensa benevolencia para con
lo , ese entrará en el Rey no de ellos , en quererles m andar, y.
ips Cielos : y en otra (d) : Todo servirse de su obsequio para
árbol que no dú buen fr u to , se­ gloria de su divino nombre:
rá cortado, y arrojado a l fuego: ni solamente adquieren este re­
y en otra ( e ) : Todo aquel que se conocimiento , sino conciben
enoja contra su hermano T será también una firme esperanza,
reo del- juicio : y finalmente en de que r como él manda lo que
otra-(f) - S i no perdonareis á quiere , asi dará también fuer­
los hombres , ni vuestro Padre zas para guardar su Ley. Mas
os perdonará vuestros p e c a d a á los carnales que aun no están
. libres

(a) D ist. 3. aup.Omnis autem 4. {e) M atth. 5. v. 22.


(b)AJnttk. t'9*Vé 17. ' . r ? (fJ M #H bm,6. v, í 5.
(c) M atth. 7. v. '2 1- (g) Rom. 8. 14. .
(ó) M atth. 10* s ’ (.*) Aug. lib . 10. Corifes, c. ap,
\c^,rr.
Pxr.fc [ I 25-
libres del espíritu (a) tle Li ser­ ciertameriLe persuadido , i,ue
vidumbre , y se abstienen de I)ios es fuerte , repite aquello
los pecados, ma? por ei temor de David : (b) i A dónde me au­
de la pena , que por amor á la sentare de tu Espíritu ? ¿ 1 ‘ a
virtud , es molesto , y acerbo donde huiré de tu presencia * La
este apendiz. Por lo qual es misma carne otras veces al
menester animar á estos con contrario , desconfiando de las
piadosas exortaciones , y con­ promesas de Dios , cree ser tar*
ducirlos como por la mano á poderosas las fuerzasde su ene­
la praética de este Mandamien­ migo , que de modo ninguno se
to. Y tenga presente el Párro­ contempla suficiente para resis­
co esta misma maxima , siem­ tir á ellas : m asía fé firme (V.)
pre que se ofreciere ocasion y constante de queDios es fuer­
de explicar algún Mandamien­ te , como se apoya en la vir­
to. tud y omnipotencia del Señor,
3 1. Explicación muy prove­ •sin titubear nada, recrea y con­
chosa de las palabras , Yo soy firma á lo» hombres ; porque
tu Dios fuerte. dice (d) : E i Señor es mi luz,
Mas asi á Los carnales , co­ y Salvador ¿ á quién, temeré
mo á los espirituales , se han 32. E l segundo aguijón es,
de aplicar aqui mayormente contemplará D ios, zeloso.
dos cosas , como otros tactos E l segundo aguijón es , el
aguijones , que puestos en este z e lo , con que Dios mira por
a p en d iz, estimulan muchísimo la observancia de su L ey. Por­
á los hombres á guardar la Ley. que á veces piensan los hom­
E l primer aguijón es , el lla­ bres que Dios no cuida (e)
marse Dios fu erte, y esto se ha de las cosas humanas , ni aun
de explicar con tanto mayor tela si guardamos su L ey , ó si
cu yd ad o, quanto muchas veces faltamos á ella ; de que se si­
la ca rn e, poco asustada de los gue gran confusion en la vida
terrores de las divinas amena­ humana. Mas quando contem ­
z a s , se finge varios modos pa­ plamos á Dios zeloso de su L ey,
ra poder escapar de la ira de ésta consideración nos contie­
Dios , y evitar la pena con que ne fácilmente cu su servicio.
le amenaza : pero el que está
Tomo I I . D Que
ia* M 11 "■— .......■
(a) Rom. 8. v. 15 , ídj Psalm. «6, 11. 1.
ib} Psalm. 138. v. 7. (e)s?o ^ 2s> v . 13. 14,
Jacob, 1. v. 6. fsalm * 7 1 , 11. 2, 4.
^ 26 Catecismo Romano,
33- Q ue e1 ze^° de &*os es su amav Por tanto enseñe el Pár­
t ranquilisima justicia, sin. tur- roco en este tugar , que los
bación alguna.. hombres deben- ser tan aman­
Mas el zelo (*) que se atri­ tes del caito y honra de Dios,
buye á Dios , no significa tur­ que cun mas razón puedan lla­
bación alguna de animo , si­ marse zelosos, que amantes, á
no aquel divino amor y cari­ imitación de aquel que dixo de
dad que hace , que de ningún sí mismo (b) : con zelo be ¿te­
modo sufra Dios , que alma lado por el Señor Dios de los
alguna se aparte de él sin exer ritos : y aun imiten al mis­
castigo ; pues pierde (a) á quan- mo Christo que dice (c) : E l
tos le abandonan- Por lo qual zelo de tu. casa me consumid.
el zelo* de Dios en. sui misma 34. S e explica el sentido de
tranquilísima- y sincerisima-juj- la amenaza que está en la?
ticia , con la, qual. répudia al sobredichas palabras*.
alma corrompida, coni falsas- También^ se ha. de explicar
opiniones,, y depravados ape­ el sentido de la amenaza , que
titos , y la arroja como adul­ Dios- hace: por estas' palabras:
tera. de su compañía*. Pero* y e s ,, que no dexará sin pena
á este mismo/ zelo. experimen­ 1 ios. pecadores*, sino' que ó
tam os muy suave y d u lce , a l bien* los castigará- como= Pa­
contem plar la suma é. increí- dre , ó- bien- Jos atormentará
ble afición que por éi nos m ues­ como Juez agria y severamen­
tra Dios. Porque como entre te : que es to que en- otra par­
Jos hombres no se.halla amor te significa. Moyses- diciendo
mas ardiente, ui unión.mayor,, (d) t T sabrás que tu Señor^
ni mas estrecha ,, q u e ja de los- Dios el mismo es el Dios fuer*
que están ayuntados, en el Ma­ te , y. fie 1. v que guarda: el paffio
trimonio; por esto quando Dios,, y la misericordia á los que le
comparándose- frequenremente- aman , y 4 los que observan sus
y á al esposo, yá al marido , se Mandamientos , en mil genera-
renombra zeloso , nos* muestra dones ,y quien castiga lutgo á
bien por. aqui lo mucho que nos, los que le aborrecen, Y Josué
dice

(*) D e boc jselo- vid*. S* Thom (b) 3.. Reg, 19: v. 10..
i . 2 . f . s H . art. 4 .. (c) Psalm. 68. v. 10*
S . Dionys,de D iv. nom. c%3.. f'oanu,. 2. v. 17,
¿ímbtos, in Psaltu,. n B f (dID c u t, 7. v. £. 10 -
(a) Psalm. 72. v.
P arte TIL Cap. TI. 27
dice (a) * N o -podréis servir ,a¡- tiempos siguientes habían ue
Señor ; porque D ios es Santo, venir sobre Judá , y Jerusa-
y fuerte zelctdor , y no os per­ len , por la impiedad de (d)

pecados, ó i dexdreis al Señor ,


donará vuestras maldades , y Manases su Abuelo , muerto
él , cayó la venganza de Dios
y sirviereis á Jos Dioses age- sobre su posteridad , de mo­
nos , volverá contra vosotros, do que ni aun perdonó (e) á
y os afligirá y asolará. sus mismos hijos.
35* Cómo se entiende el vi­ 3 <>* Cómo se ,concilla esta
sitar Dios los pecados de ¿os amenaza con ¡as palabras de
Padres en los bijas. E
“ zequieL
Demás de esto se ha de ern Mas el modo con que estas
señar al pueblo , que la pena palabras de la L e y conforman
con que aqui amenaza Dios, con aquella sentencia del Pro­
se estiende hasta la tercera y feta ( f ) , E l alma que pecare,
quarta generación de los fa- ella fuisma morirá , declara
cínorosos y m alvados, no por­ bien la autoridad de San G re­
que toda la posteridad paga gorio-, conteste con to áo slos
siempre Ja pena por los deli­ demás antiguos Padres 5 por
tos de sus mayores , sino por que d ice .asi ( g ) : Todo aquel
quanto aunque los primeros que imita la mala candu&a de i
descendientes , y aun tal vez iniqüo Padre , carga también
sus hijos queden sin castigo, con sus delitos ; pero el que no
mas no toda-su posteridades- imita la impiedad del Padre,
capará de la justicia -é ira de no toma sobre si sus pecados.
Dios. Esto sucedió (b) a l R ey De donde se sigue , que el
Josias: porque habiéndole per­ mal hijo del mal Padre no so­
donado Dios por su singular lamente paga los pecados que
piedad , y concedido fuese se­ él ha añadido , sino también
pultado en paz en el sepulcro los de su P ad re; pues no te­
de sus M ayores , para que no me juntar su malicia á los vi­
viese (c) los males que en los cios de su Padre , sabiendo
D 2 que

a) Josué 24. v, 19. 20. Jerem. 15. v. 4.


b) 4. Reg. 22. v. 18, i£. a o. (e) 4. Reg. 24. v. 5.
2. Para l. 34. v. 35. ( f) Ezecfo. 18. v. ao.
(c) 4. Reg. 23. v. 30. (g) Lib. 25. Moral, cap. 3 r.
2. Paral. 34. v. 35. S . Thotn. r. 3. q. 87. art. 8 .
(d) 4, Reg. a i . v. i i . £? a. 3. q, 108. art. 4.
Catecismo R m diie.
* qtie por ellos está Dio» eno­ decir que le aborrece.
jado : y es justo que quien 3Í;. je? explican lar ultimas,
no tiembla seguir á vista del palabras d¡e este Mandamien­
estrecho Juez ios caminos del to.
mal Padre , sea también obli­ Finalmente las ultimas pa­
gado á pagar en la vida pre­ labras , ¿i los que me atruw , y
sente las culpas del iniqiio guardan tnis Mamia mic nt as,
Padre. Despues de esto re­ enseñan el orden y modo de
cordará- el P á r r o c o - q u a n to observar la L ey. Poique es
sobrepuja (a) la bondad y mi­ necesario que los que guardan
sericordia de Dios á $a ju s ti­ la Ley de Dios , se m uevaa
c i a ; pues solo- estiende los á su obediencia (*) por la mis­
efectos de su ira hasta la ter­ ma caridad y amor que le tie­
cera y quarca generación , pe­ nen. Estas cosas se recorda­
ro alarga sus misericordiashasí- rán despues en la explicacioa-
ta mil generaciones- ¿ e cada Mandamiento^
37. S e explican ¡as otras pa­
labras. de los que me abor­
recen*
Las otras palabras que etr CAPITULO 111.
la L ey se siguen , de ios que
me aborrecen, declaran la g ra­ D E L S E G U N D O
vedad del pecado; Porque ¿qué M A N D A M IE N T O ,
cosa puede haber mas peí ver­
sa y detestable , que aborre­
cer (*) á la misma- bondad y N o tomaias cí N om bre
verdad suma ? Y sin embar­ de tu buiur Dios en
go es cierto , que esto se ve­
rifica de todos los pecadores: vano.
porque asi como el que retie­
ne y guarda- los Manda míen­ f . Por qué dio el Señor este
los de Dios » le (b) ama , asi Mandamiento separado del
también el que desprecia su. pritncru.
L ey , y 110 observa sus Pre­ Unque en el primer Man­
ceptos , justamente se debe;
A damiento de la Ley de
Dios
— ---------- a"— —
(a) jfac¿b. 2r. v . 13. b) Joann. 14. y. 21.
(*) S . Tbom. 1. 2. q. 73*. , art. *) CottCr' Trid. Sess. 6. di
Ptir ¿v III. Cap. 111. 2 (j
Dios que nos manda adora ríe diligencia , pues hay algunos
pia y santamente , de necesi­ que se hallan tan ciegos en las
dad se con¿icue también este tinieblas de sus eríores , que
segundo , ( pues el qu«J q jijr e 110 temen m akieur al mismo
que se le tribute hon¿r , pide que glorifican (bj los Angeles*
también que se le liunre mu­ Ni les aterra la Ley que se leí
cho con palabras, y prohíbe dió , para que dexen de atre-*
lo contrario , como claramen­ verse á obscurecer con la ma­
te lo indican aquellas del Se­ yor desvergüenza la Magestad
ñor por Malachias (a) E l bija de Dii s cada dia , y aun quasi
honra al Padre , y el siervo á cada hora , y momento. Por­
su Señor : i pues si yo soy Pa­ que ¿ quiéu no vé , que todo
dre , dónde esta mi honor ? ) se afirma ya con Juramento?
sin embargo por la gravedad ¿ Y qué todo está lleno de im­
é importancia de esta materia' precaciones , y execraciones?
quiso Dios entablarnos separa­ ¿ En tanto grado , que quasr
damente (*) este segundo M an­ no hay quien coippre , ó ven-*
damiento , de honrar su di’ da cosa aiguna , ó trate alj>un-
vino y santísimo nombre i é in­ ncgocio , sin que interponga
timarlo con distintas y clara* la religión del Juramento , y
palabras. tóme temerariamente en su bu-
a. Que el Párroco ha cte ex­ ca el Santísimo nombre d£
plicar clara y distintamente Dios mil veces aun en la cu­
este Mandamiento. sa mas leve y vana-? Por esto
E.sto ¿ la verdad debe ser ha de poner el Párroco tan­
g a ia el Párroco la* puncipal1 to mayor cuy dado en adver-'
prueba , de que no será bas­ tir ti eqüen-t emente á los Fie-
tante hablar generalmente de* Tes , quan grave y detestable'
esta raaLeria , sino que tsLe’ es esta maldad.
punto es de tanra importancia, 3. Qué- es lo que manda , y
que es necesario* se detenga prohíbe este Mandamiento.
en él de espacio , y explique Mas para esto se ha-de atfen^
í los F’ieles distinta clara y tar primerb en la explicación1
cuydadosamente todo lo que de este M andam iento, que con
foca á este Mandamiento. N i aquello que en él prohíbe Dios,,
se debe tener por nimia esta está asimismo junto elP recep -:
to%
■■■ ^ 1
(a ) ftfalacb. i . v . 6, (b) Psalm. 88. V. 8,
(*)V id .S x T b * ». 2 1.0 ^ 3 .. Isan 6. íí'i 3.
Catecismo Romano*
to afirmativo de lo que en este tente y eterna Magcstad d e l :
° particular deben hacer los Dios uno , y trin o , y que es-
hombres. Y ambas cosas 32 han ta es la que se nos manda ve­
di; enseñar separadamente ; en nerar. De donde fácilmente
primer lu g a r, qué es lo que se colige , quan vana era la
la Ley manda , y luego , qué superstición de algunos Judíos,
es lo que prohíbe \ para que que no se atrevían á pronun-
asi se expliquen mas facílinen- ciar el nombre de D io s , que
te los puntos que se han de escribían , como si la virtud
enseñar. Porque lo que man- de este nombre consistiera en
da e s , que se dé honor al aquellas quatro letras de que
nombre de Dios , y se jure se componía , y no en el sig-
lantamente por él : y lo que niñeado .divino. Y aunque el
prohíbe , que nadie desprecie Mandamiento habla en nume-
el nombre de Dios , nadie lo xo singular diciendo , No to-
tome en vano , ni júre por él muras el nowbre de Dios en
falsa vana ó temerariamente, vano , sin embargo no se ha
4. Cómo se debe .entender el de entender esto de un solo
nombre de Dios \y de los mu- *nombre particular, sino de to-
fbos que se le atribuyen. dos los que íe suelen atribuir
Por tanto en la primera par- á Dios. Porque son muchos
te de este Precepto , en que se los nombres que se le han
nos manda honrar el nombre .apropiado, como el de (a) S e ­
de Dios , intime el Párroco á ñor, (b) Todo poaeroso, £c) Se~
los Fieles , que 110 atiendan ñor .de los exercitos, (ti) Rey
en el .nombre de Dios sola- de ¡os Reyes , F u e r t e y otros
mente á las letras y silabas de semejantes que se leen en Jas
que se com pone, ni á la mis- Escrituras , los quales todos
ma palabra desnuda como es merecen igual veneración. Des­
en s í , como si esta fuera Ja pues de esto 5e ha de enseñar,
que se nos manda honrar , si- cómo se dá el debido honor
no que han de pasar á con- al nombre de Dios. Porque no
templar el valor de aquella es licito ai pueblo Christia-
*o z , que significa la omnipo- n o , por cuya boca se han de
eele-

nomin, agit f lieron. Ep. 13 f>.


f^id. item S . Tbom. 1. p, y,
J3* fere per tot.
Tar te I I I, Cup* I I L 31
celebrar continuamente las ala- alabanzas ; y quando le damos
banzas de Dios , ignorar una singulares gracias por todas
cosa tan suma mente útil y ne­ las co sa s, tamo prosperas v co­
cesaria para la salud , como mo adversas; incitando al Pro­
es esta» feta David , que dice ( a ) : Ben­
5, explican varios modos dice- alma n i a al Se Ñor , y no
de alabar el nombre de D ios. quieras olvidar todos sus bene-
Y aunque son muchos losficios.- Otros muchísimos- Sal­
modos de alabar el nombre de taos (b) hay también del mis­
D io s , no obstante parece que mo David , en que con una
el valor y peso de todos ellos excelente piedad para con Dios
se contiene en los que aqui se canta suavisimamente sus ala­
dirán. banzas. Y miramos en fin aquel
Primeramente* pues alaba­ maravilloso' exeúiplar de pa­
mos á Dios r quando- á vista ciencia; J o b , que habiendo caí­
de todos le confesamos (*) con­ do en las mayores y mas hor­
confianza por nuestro Dios y ribles calam idades, nunca ce­
Señor , y quando- publicamos só (c) de alabar á Dios con- un
á Christo- por Autor de nues­ excelso é invicto animo. Por
tra salud , en el modo mismo tanto quando nos; viéremos
en que por tál le- reconocemos. atormentadus de dolores de al­
También quando santa y di- ma , ó* cuerpo ,- ú- oprimidos
3ígenteinejate trabajamos* en de miserias y trabajos , volvá­
entender lá palabra( * ) de Dios,, monos luego á alabar á> Dios
por donde é l nos descubre su con el mayor conato y con
voluntad , y ros- exercitamos todas las fuerzas del espíritu,
de continuo en m editarla, y la diciendo aquello de Jol> ( d ) :
aprendemos con1 cuy dado , y á Sea bendito el nombre de Dios*
leyendo , yá; o y en d o , según 6. Se contimlan otros modos
corresponde á la condiciou ó' de alabar el nombre de D ios,
cargo de cada uno.^ N i honramos menos el nom­
Asimismo veneramos y ado­ bre- de Dios en implorar con
ramos el nombre de Dios, confianza su a y u d a , á fin que
«iempre que por via1 de obse- ó nos libre de los trabajos , ó
quio y religión celebramos sus nos dé constancia y valor pa--
ra

(*)M atth.- 10. v* 32.- (b) Psalm .9.30* 34.65. &P tí///,.
(*) 2. Cor, 2, v . 17 . (c) Job. C. 2 . V, IQ,-
i?) Psalm, ioj. v. ir (Ó) Job* ir v* ai*-
g2 Cu! crismo Rebano.
ra sobrellevarlos. Porque esto con sis ic , en que el Juramen­
quiere el Señor que hagamos, to fue instituido para que fue­
quando nos dice (a)': Llamame se como un remedio de la
en el dia de la tribulación ,yo te queza humana * y un instru­
libraré , y tu me honrarás. mento necesario para probar
De esta imploración se ha­ lo que decimos. Por lo qual
llan ilustres exemplos en mu­ á la manera que no es conve­
chos lugares de la Escritura, niente (*) aplicar al cuerpo
pero mayormente en los Sal­ las medicinas , quando no hay
mos XVI- X L 11I. y C X V I1I, necesidad de ellas , y aun su
Demás de esto honramos el freqiiente uso es muy pernicio­
nombre de D io s , quando para so , asi tampoco es saludable
persuadir alguna cosa # trae­ usar del Juramento, sino quan­
mos á Dios por te stig o ; mas do hay grave y justa causa
este modo es muy diferente de para el'o., en tanto grado, que
los que hasta aquí se han di­ si este uso es freqiiente , le-
cho. Porque los que arriba he­ xos de aprovechar , ocasiona
mos mencionado son por su gran daño. Por esto enseña
naturaleza tan buenos y ape­ muy bien San Chrisostomo, (c)
tecibles que no puede haber que la costumbre de jurar se
para el hombre suerte mas fe­ introduxo entre los hombres al
liz ni deseable , que el em­ cabo de largo tiempo , no al
plearse en ellos dia y noche, nacer el mundo , $in.o despues
Bendeciré, dice David ( b j, al que era adulto , quando lo*
ó * wr en todo tiempo , siempre mal.es ocuparon toda la redon­
estarán tus alabanzas en mi bo­ dée de la tierra á lo la rg o , y
fa. Mas el Juramento aunque ancho, y no se hallaba yá co­
por sí es bueno, sin embargo sa alguna en su lugar y or­
no es loable su freqiiente uso. den , sino que todo andaba
7. Porqué no es licito el jre- turbado y trastornado con gran
quente uso del Juramento \ y confusion de las cosas , y lo
quando comenzó. que peor es entre todos los ma­
Y la razón de esta diferencia les , quasi todas las nacione»
se

ía) Psalm. 4 9 * *£• S.Thotn. t . 2. q. 89. art*$. <£?


(Jb; Psalm. 33. t/. 25. in 3. S tn t„ dist. 39. <?. 1. art,
(*) V jd e A u g . de Serm. Bom. 2. q. 1.
in monte lib . i» cap. 3* & ha- (c) Homih 26. ad popul. / i f c
ket. 22. q. i . cgp, ita ergo 5, tiocb.
pArte m . Cap. I I I . 3S
se abatieron y á á . la fea ser­ D e donde se sigue , que los
vidumbre de los Idolos. Por* ¡que juran por el Evangelio,
que como entre tanta pérfidia juran por el mismo Dios » cu­
y maldad nadie queria creer ya verdad se contiene y de­
fácilm ente, por esto traían á clara en él : y lo mismo loa
Dios por testigo. que juran por los Santos que
8. Q ué cosa es ju r a r ; y se son (a) templos de D io s , quie­
explican sus varios modos. nes creyeron la verdad Evan­
M as como en esta primera gélica , la veneraron y guar­
parte del Mandamiento lo prin­ daron con el m ayor respeto,i
cipal es enseñar á los Fieles y la estendieron muchísimo
e l modo de jurar pia y santa­ entre las gentes y naciones.
mente , lo primero que se ha 9. Que también el Juramen­
de explicar es , que jurar na to execratorio es verdadero
es otra c o sa , sino poner á Juramento*
Dios por testigo , con qual- Igualmente se debe tener
quiera formula y palabras que por Juramenta^ el que se ha­
esto se haga. Porque lo mis- ce por vía de execración (* \
mo es decir Dios me es tes­ qual es aquel de San Pablo (b;:
tigo , como d e c ir , por Dios* To pongo á Dios por testigo
También hacemos Juramento, contra mi alma. Porque el que
quando , para que nos dén jura de este modo , se some­
asenso juramos por algunas (*) te al juicio de Dios , como
criaturas , como por los sa~ vengador de la mentira. Bien
grados Evangelios de Dios, que no por eso negam os, que
por la C iu a , por las Reli­ algunas de estas formulas se
quias , y nombre de los San­ puedan entender sin fuerza de
tos , y otras semejantes. Por­ Juramento ; pero sin embar­
que estas cosas no dán por sí go es útil observar también
mismas autoridad ó firmeza tn ellas las mismas precaucio­
alguna al Juramento, sino quien nes que pedimos para el Ju­
hace esto es el mismo D ios, cu ­ ramento , y ajustarlas entera*
y a Magestad brilla y resplan­ mente á la misma norma y
dece singularmente en ellas. regla que él.
Tomo I L E Que

(*) S.Thom. 2, 2. q. art* i» (*) S . Tbom. ubi sup.


St'Tbom. ib id, art, 0 . (b) 3. Cor. t* ir. ££.
(a) i f itf.
34. Catecismo Romand.
i o. Que bdy dos generas de cia. Estas , legun (c) San G e ­
Juramento , uno asertorio , y rónimo , cuenta brevemente
otro promisorio. Jeremías quando dice ( d ) : J u ­
Mas hay (*) dos geaeros de rarás , vive eJ Señor , con
Juramentos ; el primero se lla­ verdad, con ju ic io , y con ju s ­
ma asertorio , y se hace quan­ ticia : en las quales palabras
do afirmamos religiosamente abrazó breve y sumariamente
alguna cosa presente , 6 pasa­ todo* los requisitos necesario*
da , como el Apostol en la á un perfe&o Juramento , que
carta á los de Galacia (a) : H e son verdad * juicio * y justicia.
aqui delante de Dios que m 12 , Que la verdad ba de
Miento. acompañar á todo Juramento,
E l segundo se llama pro­ Por tanto el primer lugar
misorio * á que se reduce tam­ tiene en «1 Juramento la ver­
bién el cominatorio , y mira dad ,1 a qual consiste., en que
al tiempo venidero ; porque íea verdad lo que se afirma,
se hace ,, quando ciertamente y que quien jura lo tenga por
prometemos alguna cosa * con­ tál , ho temerariamente , ni
firmando la promesa con Ju­ por leves conjeturas, sino por
ramento* D e este genero fue pruebas muy ciertas* Del m ú-
aquel que hizo (b) D avid , quan­ mo modo requiere también
do á Bersabé su rrmger pro­ verdad el otro genero de Ju­
metió , jurando por su Señor ramento t con que promete­
Dios , que Salomon su hijo he­ mos algo- Porque quien pro­
redaría el Reyno * y sucede­ mete alguna cosa , debe
ría en su lugar. tstár resuelto á ponerla por
1 1 „ Tres cosas se requieren obra , y á cumplir efectiva*
para jurar bien. mente la promesa , quando
Y aunque para jurar bastallegáre su tiempo* Ni es fac­
poner á Dios por testigo , mas tible , que ningún hombre bué-
para que el Juramento sea rec­ flo se encargue jamás dé ha­
to y santo, se requieren mu­ cer cosa , que juzga oponer-
chas mas cosas * Jas quales se ge á los santos Mandamientos
has de explicar con diligea- y voluntad de Dios ; mas en
to-

(*) S , Tbom* ib id. art* i* — (d) Jerem. 4. v. 2.


(a) Gal. i . v. «20.. S* Tbom. ub~ sup. art. 2*
(b) 3. Reg. 1. v.. 14. (*) S» T b m . ibid* art,
(c) Hieran\ in tune JtTClti* ÍQC*
Parte I I ! . Cap. III. 35
todo aquello que es licito pro­ va á ello por odio , am or, ni
meter y ju r a r , nunca dexará otra pasión del animo , sino
de cumplir lo que una vez ofre­ en fuerza y necesidad del ca ­
ció ; sino es que por ha­ lo ; porque si esta considera­
berse mudado el estado de las ción y examen diligente no
cosas , comienze lo prom eti­ preced e, ciertamente será el
do á ser tal , que el querer Juramento precipitado y te­
y á guardar la fe * y observar merario : y tales son las irre­
la promesa , sea incurrir en ligiosas afirmaciones de aque*
odio y ofensa de Dios. Y que líos , que en cosas levisimas y
la verdad sea necesaria en el vanas juran sin razón ni con­
Juram ento,indica también Da* sejo alguno , llevados sola­
vid en aquellas palabras (a): mente de su mala costumbre:
E l que jura á su próxima , y lo qual vemoi hacen cada dia
no le engaña. y á cada paso los que com­
1 3, S e explica el segundo re­ pran , y venden. Pues por
quisito del Juramento , que vender mas caro , y comprar
es el juicio : y que los mur mas barato , no dudan ala­
chachos no pueden jurar» bar , ó vituperar con Jura­
En segundo lugar se sigue mento las cosas venales. Y asi,
el juicio. Porque no se debe por ser necesario el juicio y
jurar temeraria é inconsidera­ la prudencia para ju r a r , y no
damente , sino con miramien­ poder los muchachos pene­
to y circunspección. Por tan­ trar y descernir aun tan cla­
to el que ha de ju ra r, consi- ramente las cosas por su cor­
dére primeramente , si hay ta edad , por esto ordenó [b]
necesidad que le obligue á el Santo Pontífice Corneiio,
ello , ó no , y examine con el que no se les recibiese Jura­
m ayor cuidado el caso, sí es mento antes de la pubertad,
tal que parece necesitar de esto e s , antes de los catorce
Juramento. Demás de esto mi- años.
te al tiempo , atienda al lu­ 14. S e explica el tercer re^
gar , y obsérve otras muchas quisito del Juramento, que es
circunstancias que suelea acom­ la ju sticia.
pañar á las cosas : no se mue- Resta ahora la justicia , la
E 2 qual
(a) Psalm. 14. v. 5. S . Tbem. 1, 2. q. 89. art, 10,
(b )2 .2 . q.$.cap. Honestum 16. in torp. & ad 3.
E t ib id. cap. Pueri i g .
2o Cdlci'zsmo Romano,
qual donde mas se requiere es que en primer lugar la mis^
en Las promesas. Por donde si ma L ey del Señor , que es [c]
uuo promete cosa, injusta ó1 pura y (d) S an ta, mandó esto*
inhonesta, peca en jurar T y quando dixo (e) : A tu Señ$r
si cumple lo ju r a d o a g lo m e ­ D ios temerás, y á él solo ser­
ra delito sobre delito. De esto virás , y por su nombre jura*,
se halla [a] en el Evangelio rás. Y David dexó escriLo (f)r
aquel exemplo del R ey Here­ Serán alabados todos los qué
des , que enredado en su te­ juran por éL
merario Juramento , dio £ Ja1 Demás de estolas Santas Es*
M oza danzarina lar cabeza de ciituras indican , que las mis^
San Juan Bautista , por pre­ mas lumbreras de la Iglesia*
mio de su bayle* Tal fue tam* que son los- Santísimos Apos­
bien el Juramento [b] de los teles^ usaron algunas veces
Judíos * que como se refiere del Juramento ^ lo qual se de­
en los hechos ApostoVkos , ju ­ xa véc en las (g) cartas del
garon no gustar c©sa alguna Apóstol.
hasta matar á San Pablo. Mas los mismos Angeles ju**
15. S e prueba, que el ran también á veces.: porque
ramento con estos requisitos;
es licito,-
Explicadas asi estás cosas;,
(h)
San Juan Evangelista escribió
en el ApocaJy.psis que el:
AngeJ juró por el que vive e»
no queda la mas leve duda de los sigJus dtí los- siglos,.
que puede (*)• licitamente ji>' Y lo que mas- as , jura (i)-
rar con toda seguridad r quien: también el mismo D io s , ¿señor'
obteivva todos estos requisitos^ dejos Angeles, y-confirma con
y afianza su juramento coiv. Juramento sus promesas en
estas condiciones v como- con muchos lugares del Testamen­
otras tantas guarniciones : lo- to viejo , como lo hizo (k) á
qual es.' fácil probar también Abraham , y (1) á David , de
con muchos.fundamentos. Por- ]q& quales este escribió sobre
el

(a) M ure. 6. v. 23. (g) Rom. 1. v. 9.


(b) Actor.. 2.3. v. 12.
(*) S . Tbort1. ib Id. art. 4.
(cj Psakn. 18. i\. ii*.
(h) . jó..
i-. Cor. ig. v, 3r.
A poc. 10 v.
¿)an~ ia.-vt- 7.-
(d\R01n. .7., «>, lo.** i) Heb. 6. -v*. 17*.
(e) Dcut. 6. v, 13. k) Gen. 22. v. 16b
(f) Psalm. 62. v, 12*. (J) Psalm. 1 3 1 . o. i !*-
piarte I I Cap. I I I . 37
d Juramento de Dios aquellas el juramento se ordena y di­
palabras (a) : Juro el Señor^y rige únicamente , á probar Ja
no le pesará, tu eres Sacerdo­ justicia é inocencia del hom­
te para siempre según el or­ bre , y á poner [* | fin á los
den de MelckiscJech.- pleytos y controversias ; co­
16 . S e prueba por una ra* mo lo enseña también el Apos­
xon , que el Juramento es to! (d) en la carta á los He­
loable. breos.
Tam poco es obscura efe ex­ 18. Que nú se ópone á esta
plicarse la razón , por qué el doctrina el testimonio de Cbris-
Juramento es loable , si aten­ to Ssnor en el Evangelio,
tamente consideramos toda es­ N i se oponen á esta doétrfc
ta materia con su origen f y na aquellas palabras- de nues­
fin. Porque en orden al origen tro Salvador , que dicc por
el Juramento nace de la fé con San Matlico ( e ) : Tú oísteis qúg
que los hombres creen 7 que se dixo á los at.tiguos , ncf
Dios es- el Autor de toda ven­ perjurarás , y cumplirás al Se*
dad , que ni engañarse , ni ñor tus Juramentes, M as
engañar puede jamás , que á os digo , que de túngtm modo-
sus ojos [fc>] todo está claro y juréis ni per el Cielo , per­
descubierto', y que finalmen­ qué es e l trono de D ios , tíi
te cuyda (c) de todas las co* por la tierra' , porque cr ( f)
sas humanas-, y gobierna e l el estrada ¿h sus pies , ni
mundo can maravillosa pre­ por Jerusalén , porque es la
videncia. Imbuidos pues éa Ciudad del gran Rey , ni ju~
esta f¿ los hombres , penen á raras por tu cabtza porque*
Dios por testigo de ha ver­ tn> puedes Pace? á un solo ca*
dad , teniendo per cosa im­ bello , ni blanco, ni negt$. Sea4
pía y nefanda no darle fé. pues (g) vuestra p la tic a , si si,
1 7. Quál es el fin del J u ­ no no , y lo que de aqui pasa;
ramento. de mal proviene. Porque no se'
Mas por lo que toca al fin,. debe d e c ir , que por estas pa-;
kíbras

(a) Psalm. 109. v. 4, (d) Heb. 6. v. 16,


(b) Hefr* 4. t?. 13. (e) M atth.$. fl.33. asquead 37,

; ,
(c) Sap, 8» v. 2.
M attb. 10 v . 29
(*j 3 . Thom. in Epist* atf tíeb .
S . Thom.‘i.T.q.Hy. art.z. a d i*
E t in E p ist. ad Rom. lo $ t
í f ) Isai. 66. v , i .
ó. (s) Jacobs $•. v* 12*
Catecismo Ro '¡¡ano.
labras se condena generalmen­ podemos reducir de otro mo­
te el Juramento , pues liemos do á que nos crea. Mas al fin
visto arriba , que el mismo la necesidad de jurar tiene es­
S eñ or, y los Apostoles jura­ cusa. Y aun quando el Salva­
ron freqüentemente : sino qui­ dor dice , Sea vuestra platica,
so reprender el Señor el per­ si s i , no no , bastante declara
verso juicio de los Judíos , que por este modo de h ab lar, que
se habían persuadido , no de­ solamente prohíbe la costum­
berse evitar en el Juramento bre de jurar en conversacio­
Otra cosa que la mentira , y nes de cosas familiares y le­
por esto juraban á cada paso ves. Y asi lo que principal­
e llo s, y pedían Juramento á mente nos amonesta aquí el
otros en cosas levísimas y de Señor e s , que no seamos de­
ningún momento. Este abuso masiadamente fáciles y pro­
es el que reprueba y condena pensos á jurar : y esto se ha­
t i Salvador , ensenando que brá de enseñar é inculcar con
debemos abstenernos totalmen­ mucha freqüencia á los Fie­
te de jurar , siempre que no les. Porque es constante , asi

jp.
lo pida la necesidad. por la autoridad de las santas
S e explica cómo nace de Escrituras , como por Jos tes­

, ;
m al lo que pasa de la senci­ timonios de los santos Pa­
lla afirt?¡rt£r6Ti d negación y dres , que son quasi infinitos
ios daños de la costumbre de los males que dimanan de la
ju r a r , costumbre de jurar. Escrito
Y la razón de esto es , queestá en el Eclesiástico ^b): A ro
el Juramento solamente fue se acostumbre tu fyuca a jurar,
instituido para remedio de la porque hay muchos precipicios
flaqueza hum ana, y realmen­ en ello. Y también (c) E t boiw-
te proviene (a) de m a l, pues bre jurador será lleuo de mal­
indica , ó bien la inconstancia dad , y no se apartará de su
del que jura , ó bien la obs­ casa el azote de D ios. Mu­
tinación de aquel por quien chas cosas se pueden leer so­
ju ram os, de ver que no le bre esto en (*) San B asilio , y
San
(a) M atth. 5. v. 37. (b) Eccl. 23. v.9 . ¿5* 27. v. 1$.
A ug. de Serm. Dom. ¡ib. 1. (c) Eccl. 23. v. 12.
cap. 30. & babet. 22. q. j. (*) V id . itid . S . ü d sil. in illud
cap. Ita crgo 5. Psalm. 54. Qui ju rat pró­
S . Tbom. ub. supr. a r t.i. ad 2, ximo sus.
P arte III. C¿*p, I I I , 39
San Agustín * en los libros que notante, pensando que se le
escribieron contra la mentira. oculta alguna \erdnd , ó bien
Esto báste sobre lo que se de malicia y depravado alec­
manda ea este Mandamiento: to , en querer confirmar con
hablemos ahora de lo que en su testimonio la mentira,
él se prohíbe. a i : Perj nra el que jura ver­
20. Porqué el Juramento te­ dad ; creyendo ser mentira.
merario y falso es gravísimo Ni solamente jura en faJso,
pecado. el que jura ser verdad lo que
Prohíbesenos pues tomar en sabe ser mentira , mas tam­
vano el nombre de D io s ; por­ bién (*) el que afirma con Ju­
que es claro que incurre en ramento ser verdad lo que ea
grave pecado , el que teme­ realidad es asi , pero él lo
rariamente y sin consejo se tiene por falso. Porque co-
resuelve á jurar. Y que esto m© la mentira es tál ( * ) , por-
sea (*) gravísimo delito , de- que se dice contra la mente
claran también aquellas pala- y sentir del animo , es claro
bras (a) N o tomarás el nom- que éste tal miente de piano,
bre de tu Señvt D ios en va- y es perjuro.
fio , como dando la razón, 2 2. También es perjuro e l
porqué este pecado es tan de­ que “jura verdad, pero sin de*
testable y nefando, es á sa­ bida diligencia para sabef~
ber , porque por él se abate la,
la Magestad de aquel , ú quien A este símil es también per­
profesamos adorar por nuestro juro , el que jura Jo que tie-
Dios y Señor. Y asi prohíbe ne por verdad , pero en red-
este M andam iento, que los lidad es fa:so , sino puso quati-
hombres juren falsamente: por- to cuidado y diligencia pu-
que el que no teme poner á d o , á én de averiguar todo
Dios por testigo de mentira, el caso. Porque aunque sus
éste le hace una muy señala- palabras sean conformes á su
da in ju ria, pues en ello le mente , sin embargo es re®
planta (*) nota f ó bien de ig- de este Mandamiento.
____Q /úc-

(*) S.Tbotu. Q,uodlik.i.art, 17. Sernu a 8. <£? babet. 22* q, i*


ía) Exod. 20. i?. 17 . cap, bomims,
[*} S . Tbom, 2, 2. qusest, 98. (*) S , sJag. ¡ib. contra mend.
art. 2. cap. 4- S , Tbom* 2. 2, qr
(*) S , Aug* de verb* A post, n o . art, 1,
Catecismo Rowdr.s.
23. Quienes pecdn ?n el Ju ­ desprecio , como quando algft*
ramento promisorio T y en el no jura no obedecer á los con­
voto* sejos Evangélicos , como son
Es también reo (*) de este el del celibato., y la pobreza:
pecado , el que promete con porque aunque ninguno esté
Juramento alguna cosa sin íini- obligado á seguirlos , mas si
jno de cumplirla , ó aunque jura no observarlos , despre­
al tiempo de jurar tuviese cia y viola por tal Juramen­
animo , falta despues á la pro­ to los consejos divinos.
mesa. Y esto mismo se debe 25- E l que jura verdad por
decir de aquellos , que no leves conjeturas , peca contra
cumplen lo que ofrecieron á este Mandamiento.
Dios por algún (*) voto. Demás de esto quebranta
24. Como se peca contra la esta L ey ^ y peca por falta
justicia del Juramento. de juicio ó consideración , que
Contra este Mandamiento es el otro comité del Jura­
.se peca también , quando fal­ mento , el que jura verdad te­
ta la justicia , que es uno de niéndola por t a l , pero guia­
los tres comités del Juramen­ do solamente de leves y re­
to. Por io qual si uno jura co ­ motas conjeturas. Porque aun­
meter algún pecado íflortal, que á este Juramento realmen­
como por exempio , matar á te acompañe la verdad , mas
iin hombre , es reo (*) de .este en cierto modo vá también
Mandamiento , aunque lo djga sujeto á la falsedad \ pues
seriamente , y de corazon T y quien jura con tan poca pre­
acompañe ai Juramento la caución , se expone á gran pe-*
verdad , que declaramos yá ligro de perjurar.
ter en primer lugar necesaria*
Aqui vienen también aquellos 26. Quien jura por los Dio*
generos d e(*) Juramentos, que ses falsos , es perjuro.
dimanan de alguna manera de Asimismo jura en falso, quien
jura

(*) S . Tbom. 3. 2. q. 89. art. 7, Ecclesiastes $. i?. 3. atque ali~


(*) J/ota religiose impleuda tra- bi SíCpe.
. ditur L ev. 27» per tot. pr¿e- (*) V id . 2. 2. q. 4. cap. in ***-
sertim v. 28. £? *29. lis , & cap» qui Sacramento^
. Deut» 23. v. 21. 23, & cap< necesse est.
. Ju d ie , u , ^..3. (*) S . Tbom. 2. 3. 89. art♦7 *
rs a lm . 7 5 . v . 12. ád z.
Parte III, Cap. JJL 41
jura (a) por los falsos Dioses, delito nos pone en cucmLi 0
Porque ¿ qué cosa puede haber Principe de los Apóstoles, quan­
mas contraria á toda verdad, do hablando de las Epístolas
que el poner por testigos á los de San Pablo , dice ( c ) : Que
Dioses mentirosos , y fingidos, hay en ellas algunas cosas di­
como si fueran e l . Dios ver­ fíciles de entenderse , las qua-
dadero ? les pervierten los indodlos é in­
27. Que pecan los que inter­ constantes , como también las
pretan m a l, ó traen á cosas demás E scritu ras, para su pro­
vanas la palabra de D io s. pia perdición. Manchase tam­
En fin , porque al prohibir bién con feos y torpes borro­
la Escritura el perjuro, aña­ nes la Sagrada E scritu ra, quart-
dió * N i deshonrarás el nom­ do los hombres sacrilegos traen
bre de tu D io s , es claro , que sus palabras y sentencias que
ella nos prohíbe tainbien el se deben respetar con Ja ma­
tratar con irreverencia ó des­ yor veneración , á cosas pro­
precio algunas otras co sa s, á fanas , ridiculas , fabulosas , y
que por autoridad de este Man­ vanas, y á lisonjas , detraccio­
damiento debemos reverencia y nes, suertes, libelos famosos,
honor : y tal es la palabra de y otras cosas semejantes : el
D ios , cuya Magestad no so­ qual pecado , manda el Sagra­
lamente veneran los piadosos, do (d) Concilio de Trento , sea
mas también á veces los im­ castigado.
píos , como se refiere en Ja *8. Niegan á D ios el debi­
historia de los Jueces (b) de do honor los que no le invocan
Eglon R ey de los Moabitas. en sus trabajos.
Y asi hace suma injuria á la Demás de esto , asi como
palabra de Dios , qualquiera honran á Dios aquellos que im­
que violenta la Sagrada E scri-' ploran su socorro y ayuda en
tura de su reéto y legitimo sen­ sus calam idades, asi también
tida á los dogmas y here- le niegan el debido honor loa
gias de los impios ; del qual que en ellas no le piden su asis-
Tom. II. F ten-
(a) Exod* 2 v. 13, 2. v. 1 7. <£? C\ 4. v. 2. vid. item
S .s fu g u it. E p ist. 154. idem- cap. H aresis 24. q. 3.$* Can.
que intíutS* Synod, Trulianee cap. 19. &
S . Tbom.2 .2 . queest* 13.0*7.1» cap. E x it . deverb.Sigtüf, in 6 t
(b) Judie. 3. v, 20. (d) (Jone, Trid. Sess. 4, in finí
(c) 2. P etr. 3. v. 16. £? 2, Cor•
42 Catecismo Romano.
tericia : á estes reprende Da- co pueda mover mas los co­
vid quando dice (a) : N o in- razones de los hom bres, é im­
vccarcn á Dios , por eso te ti­ pelerlos mas fácilmente á la
biaron donde no babia que observancia de este Manda­
temer. miento , explicará con diligen­
29. Aun mayor pecado come­ cia su ultima p a rte , y como
ten ios que blasfeman el S a ­ apendiz, que dice asi ( c ) : Por­
grado nombre de D ios r ó de que no tendrá el Señor por ino­
sus Santos. cente , á aquel que tomare el
Pero aun cometen maldad nombre de su Señor Dios en
mucho, mas detestable, los que vano. Y en primer lugar en­
se atreven á blasfemar y mal­ señe , que con sumo consejo
decir con su impura y sucia se dispuso el juntar amenazas
Loca el sacrosanto nombre de á este Mandamiento ; porque
Dios , digno de ser bendito y por ellas se nos dá á cono­
ensalzado con sumos enco­ cer , asi la gravedad de este
mios por todas las criaturas, pecado , como también la be­
ó el de los Santos que reynan nignidad de Z>ios para con no­
con él. Este pecado es tan sotros , quien como- no se de­
atroz v y execrable * que las ley ta (d) con la perdición de
Santas Escrituras en algunas los hombres asi nos' aterra1
ocasiones en que se ofrece ha­ con estas saludables amenazas,
blar de la blasfemia , usan pa­ á fin que ro incurramos en
ra expresarla (b) del nombre su ira ¿-indignación’ ,. ames si
contrario de bendición.- le experimentemos' propicio,
30..Que los Párrocos expli­ y no ay rado: Inculque este
quen ¡as penas con que D io s punto el Pastor , y jT.o-’.ue
amenaza á los que violan este con el m ayor con;:;o, j: 1 c-
Mandamiento. *gue el pueblo k cm o c c r la
Mas porque el (*) terror de gravedad de este deii-o > y que
la pena y castigo suele conte­ lo deteste con las innvoi cs ve­
ner grandemente la licencia r a s , y ponga en evitarlo 'a
de p e c a r, para que el Parro* diligencia y cuy dado. D e c í ie
taiu-
---e:------------- .----------------------- „
(a) Psalm. 13. v. 5. <5? 52. v. 6. ■te , N um .\6. v. 30.IsaU 1.
1 3* 4. & C. 37. u. 34*
jo /\ 1. v . 1 1. & C . 2. i». 5. fe) kxod. 20. v. 7 .
(*) A d abiterrcndos Fideles á (d_) Tob. 3. v. 22.
perjurio consuie L e v it. 24. /íí- 1Sap* i. v. 13.
Tarte ITT. C df. ITT. 43
también , quan grande es la dos* los Fieles de un s;i'no te­
propt-nsion de los hombres á mor , huyan con la m ayor di­
cometer este pecado, pues ve­ ligencia de este pecado,. Por­
mos que no se tuvo por bas­ que si en el juicio final se ha
tante publicar Ja Ley desnu­ de dar cuenta (a) hasta de la
da , sin añadir también las menor palabra ociosa , ¿ qué
am enazas: porque es increí­ será de los gravísimos pecados
ble , quan útil es al hombre que publican un gran despre­
esta consideración de la pro­ cio del nombre de Dios?
pia malicia y ñaqueza ; por­
que asi como no hay ea el
mundo cosa mas nociva , que
lina incauta seguridad de ani­ CAPITULO IV.
mo , asi también aprovecha
muellísimo el conocimiento de DEL TERCER MAN­
la propia flaqueza. Y final­
D A M IE N T O .
mente explique , que no de­
terminó Dios castigo alguno
ñxo para los violadores de es­ (b) Acuerdare de San­
te Precepto , sino que gene­ tificar el dia Sabado. En
ralmente amenazó , que no es­
capará sin castigo qualquiera seis dias trabajarás , y
que cometiére este delito. Por
cuya razón los diversos ^cas­
haras todas rus obras.
tigos que cada día nos afligen, Mas en el séptimo dia
nos deben poner en cuenta de
este pecado ; porque de esta es el Sabado de tu Se­
misma generalidad con que ñ or Dios. N o haras obra
Dios amena¿ó , es fácil con­
jeturar , que por no obedecer alguna servil en él tu,
á este Mandamiento , incurren ni tu hijo , ni tu hija,
los hombres en grandísimas
calam idades; las quales si ellos ni tu criad o, ni tu cria­
se ponen presentes, es vero­ da , ni tu ju m e n to , ni
símil procederán mas cauto*
en lo sucesivo. Y asi penetra- el forastero que está den-
F 2 tro
— ____ — ______
(a) Mattb, i a . v. 36. Deut. 5. v, 12. 13. 14,
(b )E x o d . so. v. 8 . p. io . i i .
44 Catecismo Romano.
tro d e tus puertas. Por- esto quiso Dios determinar por
r .. t este Mandamiento cierto tietu­
días
q u e CU seis hizo el p o , en que la pudiesen cuín*»
Señor d Cielo r ía tierra, pl)r cornudamente.
* * 2. Que los l a? roeos han de
la mar , y todas las cosas inculcar mucho al Pueblo la
u « A~n observancia de este Manda-
que hay en ellos, y des- . y por qüét
canso e n el dia sepci- Siendo pues cierto*.que este
^ Mandamiento trae maravilló­
m e : p o r e s t o b e n d lX O sos flutos y ucí ¡dades, impor-
cl Señor al dia Sabado, ta muchísimo al Párroco el po-
. •£ ' ner sunia diligencia en expli-
y lO s a n t if ic o . - cario. Y para excitarle á este
d esvelo, es grandemente po-
i„ Qué es lo que manda t t - derosa aquella primera pala­
zo Mandamiento. bra del Precepto , Acuérdate*
On orden y conseqüencift Porque por ei mismo caso que
C se nos prescribe en este
"Mandamiento de la L ey , el
los Fieles deben acordarse de
este Mandamiento , por es
Culto externo que debemos á mismo toca al Pastor el recor-
‘.Dios ; porque él es como cier- dárselo á menudo \ yá amo-
lío fruto dtl Mandamiento pre- nestando , yá enseñando. Más
• rédente i pues al qire piadosa- lo mucho que importa á los
mente adoramos de lo intimo Fieles el guardar este Manda-
del c o r a z o n , movidos de la miento , se dexa vér , de que
fé , y esperanza que en él po- en observando éste * les será
Demos , no podemos dexar de yá mas ñicil guardar los de-
.honrarle también con algún más Preceptos de la Ley. For­
tu ito externo , y darle gra- que como entre las demás co­
lijas por sus beneficios. Pero sas que deben hacer los dias
¿orno los que viven ocupndos de fiesta , les es necesario (a)
ea negocios de este mundo, venir á la Iglesia , á oír la pa-“ '
co,n dificultad pudieran deseui- labra de Dios ; al paso que alli
penar esta obligación , por se huvieren instruido mejor ea
la
» ' ■— 1 ■
1 — —■■
»—— ■
i ■

(a' Concil. Cartbag. 4. cap. 2. 13. v. 27. 4 2 .4 4 . & C . i | . v.
6? T*id. Sess. 24. deRef. cap. su* & C\ iC , v, 4,
4. & colligi poiest ex Aclur,
Parte I II . Cnp* 11 . 45
la. l e y del (a) Señor , á ese Iglesia , mayormente en las
mismo se hallarán despues mas cobas que contribuyen á con­
prontos y mejor dispuestos (b) servar y aumentar el culto ex ­
de todo su coraron. Y esta es terior ele D ios , y á.que man4
Ja causa porque en las Sanias den al Pueblo , obedezca á los
Escrituras se- manda con tañ­ preceptos de los Sacerdotes.
ía freqüencia la celebridad y Mas por lo que toca á la ex­
culto del Sabado , como se plicación de este Mandamien*
puede vér (c) en el Exodo, to , se h a d e procurar.:que I09
(d) Levitico ? (e) Deuterono- Fieles entiendan dos cosas , ea
m io , y en los Priíetas ( f) á sa b e r, en qué conviene este
Isaías (g) Jeremías y (h) E ze- Precepto con los dtinás , y en
c h ie l; en todos los quales lu­ qué se diferencia de ellos. Por-*
gares se inculca este Manda­ que de este mpdo. conueeráa
miento de la observancia del la razón y caiasa que tenernos^
Sabado. para venerar y saatifiear , no
3. Que se ha de exortar á yá el Sábado, sino el Dom ingo.
ios Principes , á que coadju- S e explica la áijtrcncin
ven á la observancia de las que hay entre este Manda*
fiestas. miento, y les de m is fiel De~
Y a s í , es menester que los calogo.
Pastores amonesten y exorten Parece pues haber cierta (*)
á los Principes , y Magistra* diferencia entre este, y Ir.3 de­
dos, Á. que [*] ayuden con sil más mandamientos del t e c a -
autoridad á los Prelados de la logo , en que los otros son wa-;
tura- !
- ----------- — — -, „t■
(a; Psalm. 118.11.26.27.6? 135. <S* C. 44. v. 24. *
(b\ Psalm. i it j. v. 34. (*) l ride Cwe. Trid. Sess. u!t%¡
(cj kxúd. 20, v. 10. ¿ * 2 3 . v. dccr¡¿t* de recipicrui. & observ,
1 2. & C . 3 1. v* 13. 14. 1 5- <£? Decrctis Conain Cap» b Tcs ad
C . 35. v* 2. fidem, & cap. C^w ed verum.
(d) L evit. 16. v. 3 1. 5? C. 19. & alia p/itru di si. Id :xe-
ir. 3, 30. cuti sunt Principas *.¿2 . patet
(e) Deut, %, v. 12. 13- 14. Cod. de Suwm. Trinit. ¿ fid*
( f ) Isai. 56. v , 2. 4 .6 . C. Catfr, & Cod, de H # retv
58. v* 13. (*) S . Augusta E p ist. 119 . a4
(f>) fp r e m .ij. v .2 1. 22. 24. 27. jan u ar. cap. 12^ ,
(h) \iecb. 2 o. v. 13. 16. 20. & S . Jfjonu 2. 2. i22é art. 4*
C, «2. V* 8. 26, CV23. v . 38.
46 Caí crisma Romana.
turales , y perpetuos , ni se 5, En la muerte de Christo
pueden mudar en caso alguno: se removió ¡a observancia ce-
que es el motivo porque el pue­ remonial del Sabado , á una
blo Christiano guarda todos con las demás ceremonias an­
los Mandamientos que se con­ tiguas*
tienen en las dos tablas , no Mas el tiempo en que se ha­
obstante que se abrogó yá la bía de quitar (*) la observan­
L e y de M o y s e s; pues hace cia del Sabado , era el mismo
estío , no por haberlo manda­ en que se habían de antiqüar
do asi Moyses , sino porque . también los demás ritos y c e ­
ellos son conforcnes á la mis­ remonias de los Jud íos, es á
ma natu raleza, cuyo dictamen s a b e r , quando murió Christo
impele á los hombres á su ob- Señor. Porque siendo aquellas
servanoia. Mas este Manda­ ceremonias como ciertas som­
miento de guardar el Sabado, bras é imágenes de la luz y la
por lo que toca á la determi­ verdad , era necesario se des­
nación del tiempo , no es ñ:<0 vaneciesen con la venida de
Di constante , sino mudable, la (a) verdad, y la (b) luz , que
ni pertenece á las*costumbres, es Jesu-Christo. Y este es el
sino á las eeremoui'&J , ni es m otivo porque San Pablo , es­
natural , porque no nos dióra cribiendo á los de G alacia,
Di enseña ía natliraleza , que reprendió á los que entre ellos
démos á Dios el culto exter­ observaban las ceremonias M o-
no en este dia , mas que en fiayeas , diciendo de este mo­
otro ; sino que el Pueblo de do ( c ) : Observáis los dias , los
Israél-com enzó á guardar el meses , las estaciones , y /os
S ab a d o , desde aquel tiempo años ; tne temo haber trabaja­
en que fue libertado de la es­ do inútilmente en vosotros : al
clavitud de Faraón. mismo intento escribió tam­
bién á los de (d) Colosa. Y
esto báste en orden á la di­
ferencia»
____ En
(*) D e tac Subbati antiquatio- 103. art. 3. <5? 4.
ne vid. Rom. 3. v . áo. 21. 27. (a) Joann. 14. v, 6. & 1. Joann.
C. 4, v* $. 6. 7. 8. part- 5. v, 6*
ter ad Galat. & M Heb. f e * (b) Joann. i . v . $ . & C . 3. v*ig.
<te'pw toi. item-síEtor. 1 5/u. (c)G a la tt 4. v. 10. 1 r.
28. 29, & S * Thom* 1. 2. q. (d). Cotos, 2 ,v . 16, 17.
Parte I I I. Cap, I l r. 47
6. En qué conviene cst¿ Man- conLempiaüon de Dios. Y asi,
damiento con los demas del et que necesariamente deba
Decálogo* haber alguna parte de tiem­
Pero conviene este Manda­ po , consagrada á la venera­
miento (*) coa los d em á s, no ción de las cesas divinas , y i
en los ritos y ceiemonias , ai rendir á Dios el debido culto,
no ea aquello que1contiene de pertenece sin duda alguna i
moral * y natural. Porque el los Preceptos morales.
culto de Dios y la religión* 7. Que ¿os yJpoitoles consa­
que se nos prescribe por este graron al culto divino el Uta
Precepto , dimana de Ja mis­ Domingo.
ma luz y derecho natural; pues Por este m otivo determina­
la naturaleza nos üidta v que ron los Apostoles , consagrar
empleemos algunas horas en al culto divino el primero de
las cosas que pertenecen al cul­ los siete dias que compone# la
to de- Dios : en cuya prueba sem ana, y lo llamaron dia del
'venios , que en todas las na~ Señor v ó dia Domingo. En cu­
ctones ha habido ciertos dias y a pi ueba. vemos por una par­
festivos determinados , y pú­ te , que San Juan hace men­
b lico s, consagrados á los exer- ción (a) en ei A p ic a l y psis del
cicios sagrados y divinos. Por­ dia Domingo , y por otra m in*
que asi como es natuial al da San Pablo (b) , que, se re?
hom bie dedicar cien o tiempo cojan las limosnas de los Fie­
á las funcione* necesarias á es­ les en el primer día de la se­
ta vida , como al descanso del mana , que como interpreta (c)
cuerpo , sueño , y otras seme­ San Chrysostomo * es el Do-¿
j a o s , de e^u mis.na razón mingo ; para que por aqui en­
y didamen natural ha dima­ tendamos , que aun en tiempo
nado también , el conceder al de los Apostoles se tenia y á
alma alguna parte de tiempo, por santo en la Iglesia el dia
en que se alimente con la Domingo.. Mas- para que los
Fiew
MMWMft ■■ " 'i ■■■ I». — ,
(*) SJ'bom, 2. 2. q. 1 21* art, 4, log. 2. Tertulian, in yípolog.-
(a) Apoc. 1. v. 10. .cap. 16. <£? de Corona milita
(b) 1. Conutb. 16. v. 2,- C . 3. & tde IdoLC* ,14. S . Cyr
Acfor. 20. v. 7. pnatu Ep. 33. & S 9 ^ CUyient^
(c) i ’. Cbrysost, homil. 13. in A L x. líh. 2. Stromat. Orig,
1. ad Corinth. S . Ignat. b,p. bom, y*-in Exod, S . Thom,
ad Magtwsian. S . Justtn, Ap~ 3. q• 100. art* 7. ad 5 . & . a¿i
4.3 Catecismo Romana*
Fieles sepan, qu¿ es lo que de­ siempre al dia de fiesta. Por*
ben hacer en este día , y de qué que como en él hemos de dár á
cosas deben abstenerse , será Dios como una cuenta y ra­
del caso , que el Párroco expli­ zón de nuestras acciones y
q u e diligentemente palabra por obras , nos yernos obligados
palabra todo el Mandamiento* á hacerlas tales, que no sean
que cómodamente se puede di­ rechazadas en el juicio de
vidir en quatro partes. D io s , ni nos dén á nosotros,
8, S e explican las significa­ como está escrito ( a ) , materia
ciones de la palabra. Acuér­ de llanto , y tristeza de co­
date; razón.
Por tanto proponga prime­ Finalmente nos avisa esta
ramente en general, qué es Jo palabra, que no nos faltaráa oca­
que se prescribe por estas pa­ siones que nos induzcan al ol­
labras , Acnerdate de santifi­ vido de este Mandamiento , yá
car el dia Sabado ; y expli­ po que nos tirará el exemplo
que , que con toda propiedad de otros que no lo guardan,
se puso al principio d il Man­ yá porque nos arrastrarán los
damiento esta palab ra, Acuer­ espectáculos y juegos , que son
dóte , por quanto la observan­ los que ordinariamente nol
cia de este dia determinado apartan del santo y religioso
pertenecía á las ceremonias; culto de este dia. Pero pase­
y por este motivo parecía con­ mos yá á explicar la signifi­
veniente p^ner en cuenta de cación del Sabado.
esta observancia ai pueblo;pues 9. Que es Jo que significa
aunque la misma Loy natural en la Sagrad a Escritura el
di¿laba siempre deberse rendir Sabado , y el Sabatizar.
á Dios culto de religión en E l Sabado pues, que es nom­
algún tiempo , inas nunca ins bre Hebreo , interpretado en
piró dia determinado para el Latin significa cesación ; por
cumplimiento de e¿ta obliga­ lo qual el Sabatizar se llama
ción. en el vocablo latino cesar , ó
También se ha de ensenar descansar. Esta significación
á los Fieles , que de estas pa­ fue el motivo de llamarse Sa­
labras se puede colegir el mé­ bado ei dia séptimo , porque
todo de trabajar en toda la se­ en él cesó Dios (b) de obrar,
mana , es á saber , mirando despues de haber acabado y á
•y
W L* R*g- 25. z v 3 1. (b) Gen* a. v . 3.
P ú r tí U l . Ciip. I I '. 49
j perfeccionado todo eí rfiurv den , para que lo santifiques)
do : y de este modo le llama el Sabado es dia religioso , y
el mismo Señor (a) en el E xo­ consagrado al culto de Dios,
do. Pero despues no solamen­ ■ y santos exercicios. Y asi en­
te el dia séptim o, sino aun tonces celebramos plena y per­
la misma semana vino tam­ fectamente este dia , quando
bién á llamarse con este nom­ en él nos empleamos en tri­
bre por la excelencia de este butar á Dios obsequios de pie­
dia : que es e l sentido en que dad y religión : y este es sin
el Phariseo dixo por San Lu­ duda alguna el Sabado que (c)
cas (b) : Ayuno dos veces en el Isaias llama delicado ó delicio­
Sabado. Y esto bástc sobre la so , por quanto los dias de fies­
significación. ta son como unas delicias del
io . Santificar el Sabado es, Señor , y de los hombres vir­
abstenerse de obras corpora­ tuosos. Por lo qual si á este
les , y negocios , y emplear­ religioso y santo culto del S i-
se en santos exercicies. bado juntamos también la?
Mas en ordt^i á santificar obras de misericordia , son k
el Sabado , -se ha de saber, la verdad muchos , y muy
que esta santificación , según grandes los premios , que eA
estilo de las Santas Escrituras, el mismo capitulo de este pro^
es una cesación de las obras feta nos promete Dios.
corporales , y de los negocios 1 1 . Qual es el propio senti*
terrenos , como claramente lo do de esta parte del Man*
muestran aquellas palabras que é'amiento.
<e siguen en el Mandamiento: Asi pues , el verdadero y
N o harás obra alguna en el. propio sentido de la primera
N i pára en significar solo esto parte de este Mandamiento es*
la tal santificación , ( pues pa­ (*) que desembarazado el honv
ra esto .hubiera bastado decir bre de los negocios , y traba­
en el Deuteronom io, observa jos corporales, se dedique con
s i dia Sabado ) sino que ( co­ alma y cuerpo en algún tiem­
mo declaran las otras palabras po determinado, al cuidado de
que en el mismo lugar se aña- adorar y venerar piadosamente
Tom . II. á Dios. G De
(a) Exod* 20. v, i i . $$ C* 31* (c )ls a L 58. v, 13.
v. i g . 17. (*; S . Tbom« í* 2. 122. art .
D eut. 5. v. 14 . 4 ' ad g.
g r) Cal coi j’ff?o Romano,
12. D¿ lo que significa ¿a ponen la semana ; lo qual es­
otra parte d¿l ATaridamianto. tá todo lleno de mysterios,
Más t.n la segunda parte del tanto que el mismo Señor lla­
Mandamiento se declara, que ma á este dia señ a l, asi en el
el dia séptimo es el que está (a) Exodo , como por (b) E ze-
dedicado por Dius á su culto: quiel , diciendo : Cuidad de
porque dice asi : En seis dias guardar mi Sabado , porque
trabajarás , y harás todas tus él es una señal entre m i, y
obras : pero en el séptimo es $ntre vosotros en vuestras ge­
ei Sabado de tu Señor D ios. neraciones , para que sepáis
Las quales palabras dos quie­ que yo soy el Señor , que os
ren d e c ir , que el Sabado fue santificó.
consagrado al Señor , y que 14, S e descubren ios mysti­
asi este dia se le debian ren­ rios dei Sábado.
dir omenages de religión , y Y asi el Sabado fue (*) señal,
que el. séptimo dia es señal del que indicaba deber los hom­
descanso- ó cesación del Señor. bres dedicarse á D io s , y ofre­
1 3 . Porqué fue conveniente cérsele santos y puros , vien­
teñalar á los Judíos este ¿ta­ do que aun. el dia se dedjeó
para el culto de D ios, á siü culto porque el haberse
Y quisa el mismo Dios p o consagrada
r aquel dia al culto
sí dedicar este dia. á su culto,, de Dios , fue1 para que en éi
porque no convenía dexar al principalmente se exercitasezr
arbitrio del pueblo rudo la los hombres en obras de san­
fscu tad de escoger tiempo en tidad y reliaron..
que hubiese de desempeñar las Demás de esto el SaBado es
obligaciones de la: Keligiour seiial T y como- un monumen­
para que no corriese peligro to de la creación de -esta ma­
de imitar en su culto , y ce­ ravillosa universidad del mu
remonias las fiestas de 1<:§ do. Fue también un recuerdo «1
E^ypcios. Ppr esto ' escogí^ que despertase la memoria de
Dios para su .culto el .ultimo lus Israelitas, para que se-acor­
de los siete dias , que com- dasen , que por el socorro .da
Dios

(a) Exod. 3 1. v. 13. _Ezecb. 44. . .


(b) Ezecb. 20. 1a r , S . Tbort$. 1+ 2,.q. 100* art. 5.
(*) S .A u g . E p .' t¿£ . cap. 12., ad a. 6° 2. 2. q. 122. art. 4.
S . ¿fieron. ¿ib. r 5. in Isai. I ) amose. lib. 4. de O rto d o xa
C . 56.. & ¿ib. 16 . C / g S. & i» fide C . 24,
Parte III. Cap. I V . 51
Dios fueron sueltos y liberta­ con las obras infructuosas de
dos del durísimo yugo de la las tinieblas.
esclavitud de E gypto : que es 16. Q ué cosa es el Sabado ct-
lo que declaró el Señor por h stia l.
aquellas palabras ( a ) : Acuér­ Mas el Sabado celestial, co­
date , que también tu serviste rno diceSan C yrilo sobre aquel
En E gypto, y te sacó de allí tu lugar del Apostol (f) , Lúe-*
Señor D ios á mane poderosa, go aun resta un Sabatismo ó
y brazo tirado : por esto te reposo al pueblo de D ios , es
mandó , que guardases el dia aquella vida bienaventurada en
Sabado. Y finalmente es señal, que viviendo con C h risto , go-
tanto del Sabado espiritual* zarém osde toda sucite de Lre­
como del celestial. nes •, arrancando yá de raiz el
15. En qué consiste eJ S a ­ pecado , según aquello (g): No
bado espiritual. habrá alli León , ni llegará ¡a
E l Sabado espiritual consis­ mala bestia , sino estará alti
te (*) en cierto reposo santo y la senda , y el camino ¡ y se Ha-
m ystico , que se tiene , quan­ mará camino santo : parque en
do (b) sepultado (c) el hombre efedto el alma de b s bienaventu­
viejo á una con Christo , sale rados logra (h) todo genero de
uno á nueva vida , y se eJcer-* bienes eu la vista de Dios. Por
cita con diligencia en aquellas esto será menester , que el Pas­
fibras , que son propias de la tor exórte y estimule á los Fie­
piedad christiana. Porque los les con aquellas palabras del
que en algún tiempo eran (á\ Apostol (i): Luego démonos pri­
tinieblas-, mas ahora son (e) sa á entrar en aquel descanso.
lu¿ en el Señor, deben andar' iy. Tenían también los
como hijos de luz en toda dios otros dias de Fiesta.
bondad , justicia , y verd ad , y Demás del día séptimo tenia
no tener comunicación alguna también el pueblo de los Judíos
u G :a otros

(a) Deut. 5. v. 1 5. (e) Ibid. v . 11.


S. Aug. in Gen. ad lit. lib. S . CyriL lib. 4. irt Joann* C. $ 1.
4 . C. 1 2 . & E p . 1 1 9 . C . s i , (f) Heb. 4. v. 9.
(b) Rom. 6. v. 4. '(%) Isai, 2$. v. 8. 9,
(c) Rom. 6. v. 6. /(hj'iíii/k '7- v. 23.
nipbes. -4' v- 22. • . (i) Heb. 4. v . ii r .
(d) Eph$s, g. v. 8* •
52 Catecismo Re rjllriu*
otros dias festivos y sagrados, haber baxado eit él (d) el Es*
instituidos (a) por L ey divina, piritu Santo sobre los Apos­
para que en ellos renovase la teles,
memoria de los grandisimos J9 * Q ne demás de los Domin­
beneficios que habia recibido* gos hay en la Iglesia otfüf
i Q. Par qué la Iglesia tras- fiestas , y por qué.
. ¡ado la festividad del Sabado A este dia añadieron lo*
al Domingo. Apostoles , y nuestros Santos
Pero 3a Iglesia de Dios tuvo Padres , comenzando desde el
por conveniente , que el eulto principio de la Iglesia , y
y celebridad del ¿abado setras- continuando despues ea la su­
ladase (*) al Domingo + no so­ cesión- de los tiempos , otro»
lo porque este dia fue el pri­ dias (*) de fiesta , para que
mero (b) en que alumbró la en ellos hagamos pia y san­
luz á. la redondéz de la tierra, tamente memoria de los bene­
sino también porque en este ficios de Dios. Y entre ellos
mismo volvimos nosotros de las los mas celebres son , aquellos
tinieblas- del pecado* á la- luz; que' están Lconsagrados á la
de la g ra c ia , por haber, re­ religión: por los mysterios de
sucitado en él nuestro Jleden-- nuestras Redención : despues
t o r , que por su^ Resurreccioiii los que están dedicados á la
nos abrió el paso para la vida, Santísima Virgen IVTadre ; y
eterna ^ y aun por esto qui­ luegp los de los- Apostoles,
sieron los A posteles, que este.1 M artyres v y de más Sanios que'
dia se llamase (c) Domingo , 6 reynan con GhristO' : en. cu­
dia del Señor., Observamos.; y a s ' yj&or-ias se alaba la bon­
también en las santas-. Escrito­ dad. y poder de D ios, se tri­
ra s, que este dia es venerado butan1 L ellos los honores de­
como solemne r asi pop haber bidos , y se excita el pueblo-
comenzado en él la creación fiel á su imitación..
del mundo , como tanpbien por
Se

(aj Exod. 1 2 . v. 23. 24. 26. 3* 4^


vid. S . •Cyrii. lib. 17. de ado­ (b\ Gen» i . u. 3.
ra t. in S p M t. & verit. (cIsípbc. 1. v. roi-
{*)S\ (jregyr. , Alacianz*' era?. (d) SÍ&Q/. 2. Vi 2*
43 - Dam. Úb%j^} Leo :(*) V id r. cap. Pronuñciandum
Ep- 81. ad' . . -Vv v:) de consécrate dist. 3. & cap.
S* Tbornas 1 , 2 . y. 103* Wt* Caiques tus de feriis
Parte III, , Cap . I I r, 53
fco. S e eXpticrtn las otras pilcar la tercera parte d d M an­
palabras que se siguen en el damiento , quo cu alguna ma­
Mandamiento, nera describa el modo , con
Y porque para estimular queá debemos guardar el dia
la observancia de este Man­ Sabado ; pero mayormente de­
damiento es grandemente po­ clara , quó es to que se nos pro­
derosa esta segunda parte de híbe (*) hacer £11 este dia : pa­
é l , que se contiene en aque­ ra lo qual dice el Señor : N j
,
,,
llas palabras : E n ¡os seis dia: harás obra alguna &h vi tu
trabajaras, mas el séptimo es ni tu hijo ni tu b ija
el Sabado de tu Señor D ios* criado ,
ni tu criada
ni tu
ni tu

*
por esto la debe explicar eí ju m en to, ni el forastero que
Párroco diligentemente. Porque está dentro da tus- puertas
de estas palabras se puede cole­ Por estas palabras pues nos
*
g ir , que se ha de exortar á- enseña principalmente * que
los Fieles T no pasen la vida evitemos- enteramente todo
en ocio y floxedad, sino que aquello que puede impedirnos
acordándose de la voz del el culto de ¿ io s. Porque fácil­
Apostol, atienda (a) cada uno mente se de xa ver , que el mo­
ú su negocio y y trabáje (b) tivo de prohibírsenos todo ge­
con sus manos,,como ¿lio man­ nero de obras serviles , no es;
dó. Demás de esto' manda e l’ porque eilas sean de su natu­
Señor por estas palabras, que raleza torpes- ó malas- , sino
hagamos nuestras1 obras den­ porque distraen' nitóstra- aten­
tro de los seis» dias y é* fio-que ción del culto divi¡:o , que es-
ninguna cosa de las que se de-' el-fin del Precepto, Y- aun por-
befr obrar ó tratar en los de-' esto deben los Fióles poner-
más dias de la semana , que* m ayor cuidado en evitar los
de para el dia de fiesta , ni sea pecados , que no sola-ments
ocasioa. de apartar este dia divierten el animo de la apli­
nuestro animev del cuidado y cación á las cosas divinas , si­
atención de las" cosas de Dios» no que totalmente nos apar-'
2 1. S e explica lá tercera tan del amor de Dios*-
parte del Mandamiento.
Despues de esto se ha de ex*
Se

(aj i. Tbes. 4. v. 1 1 , (*) S , A ug, tradl, 3. in Joann.


(b) Epbes. 4* v. 28. (S? in Psalm, 32. S-, Tbom, 2,
2. ¿ fresal, 3. v, XQé 14fe* art. 4* 3»
54. * Catecismo Romano.
22. S e notan algunas obras observancia del Sabado , hiro-
se rv iles, que no se prohíben, se también mención del ju ­
Pero no se prohíben aque­ mento ; que es genero de ani­
llas obras y acciones, que con­ mal , con que ios hombres se
tribuyen al culto (*) divino, distraen de guardar las fiestas:
aunque sean serviles ; como porque si en el dia ftsrivo se
prepara? el Altar , adornar los destina el jumento á algún tra­
Templos por el motivo de al­ bajo , es necesario concurra
guna fiesta , y otras de esta también la industria del hom­
calidad. Y aun por esLo dixo bre , que lo gobierna ; pues
el Señor , (a) que los Sacerdo­ no puede el jumento hacer por
tes violan el Sabado en el Tem­ sí solo la obra , sino solamen­
plo , sin cometer pecado, te ayuda al hombre que la ma­
23, También .son licitas Jas quina. Por lo qual no siendo
obras de necesidad. licito á nadie trabajar en diá
Tampoco se deben tfner por festivo , tampr co lo pueden
vedadas en esta L ey aquellas los jumentos , de que los hom­
obras , que no se pueden om.i- bres se sirven para ello : y
tir en el dia de fiesta sin da­ por consiguiente la fuerza de
ño , pues las permitieron tam­ este Precepto se dirige tam­
bién los Sagrados (b) Cañones. bién , á que puesto que no
Otras jnuchas cosas declaró el quiere Dios hagan los hom­
Señor en el Evangelio , po­ bres trabajar á los jumentos
derse también hacer en Jos dias en dias festivos y mucho me­
festivos , las quales fácilmen­ nos deben ellos querer , que
te observará el Párroco en (c) trabajen estos dias sus sirvien­
San Matheo , y (d) San Juan. tes y obreros , sopeña de *er
24. Por qué mandó Dtos, inhumanos con ellos.
que ni los jumentos trabajen 25* S e notan los exercicios en
en los dias de fiesta. que se han de emplear Jos dias
Y para que no quedase sin de fiesta.
prohibición cosa alguna , cu­ También ha de explicar el
yo uso sea impeditivo de Ja Párroco , diJigentemente , en
qué
(*) S . Tbom, ub, sup, Conquestas ibid> in fin.
(a) M atth. 12. v, 5. (c) M u ttb, 1. v, 3. 4. 5.
fyoann, v. 32. 23* M arc. 3. v, 4.
Levit. 2E. v. 8- ^ (d) ¿foann. 5, v. 8. 9.
(b) Cap, Licet de fe tiis , & cap.
P arte 1IL Cap. 1 I r. 5 g¡
qué obras (*) y exercicios se íieqüentei] el sacrosanto Sa­
han de emplear los Christia- cra mérito de la Eucharisiía.
bos en los (lias de fiesta. Son Asimismo lian de oír los
pues estas , y oirás obras se­ Fieles el (*) Sagrado Sermón
mejantes : venir á la Iglesia, con atención y cuydado. Por­
asistir en ella 'con sirceia y que no hay cosa que menos
piadosa atención de animo al se deba tolerar , ni qu'e á la
sacrosanto Sacrificio de ¿a Ali­ verdad sea tan (*) indigna,
sa , y recibir con fieqiiencia como el despreciar , ii oír con
para curar las llagas del alma negligencia las palabras de
los divinos Sacramentos de la Christo. Finalmente deben los
Iglesia , que están instituidos Fieles ejercitarse mucho estos
para nuestra salud. dias en oraciones , y alabanzas
En efetto no hay cosa que ni de Di os , y polier su mayor
con m ayor utilidad t ni mas cuydado en aprender con dili­
oportunamente puedan hacer gencia las cosas tocantes al
los Christianos en tales dias,que reglamiento de una vida Chris-
el (*) confesar ¿ menudo sus tia n a , y emplearse en c>bias
pecados í los Sacerdotes. A lo de piedad , dando limosna i
qual podrá el Párroco exertar los pobres y necesitados, visi-,
al pueblo, valiéndose para re­ lando á los enfermos , y con­
comendación de este exerci- solando piadosamente ú los ti is-
cio de la copia de Doctrinas tes , y postrados de aflicción*
y preceptos , que arriba se' y dolor ; porque como di­
dieron en su lugar hablando* ce Santiago (a) : La rtiigion
del Sacramento de la Peniten­ pura é inmaculada ante D ios,
cia. N i solamente excitará á y el Padre consiste , en socor­
los Fieles á reeibir este Sa­ rer á Ies huérfanos , y f^iudiix
cramento , mas también los en si,:s tribulaciones. De lo di­
exortara. incesantemente, á que cho hasta aqui será fácil cole-
_ _ ___ _____
(*) ffid* Coftc« Agatbens. cap. (*) Cune. Trid. Sess. 24. de 2\ef.
47. & de Consec. dist. 1. cap. cap. 4. Conc. Cartbag. 4. cap,
M issas. Item Concil. A ure­ 24. & cap. Sacerdote de Con-
lias* Can. 28. & de Cons. cap* secr. dist. 1.
Ctm ad cehbrandus. (*) S .A u g.lib .$ o. hom. bom.26.
(*) Au'áor, Eccles'asticor.Dog- & babetur q u a s t.z . cap. In*
fttat. cap. 53. & babetur de terroga.
GwfeV' dwt' a. cap. Qvotidie. (a) Jacob, i* 27.
Catecismo Rvtmwo.
g i r , quales ion Lis cosas en cios? Luego ahora que sola­
que se peca contra la regla mente están dedicados á su
de este Mandamiento, culto unos pocos dias , no hay
26. Quan justo es , que ha­ la menor razón para que sea­
y a ciertos dias destinados al mos descuidados y remolo*
culto divino. nes en tributarle un obsequio,
Demás de esto debe poner que no podemos omitir sin
cuidado el Párroco en tener gravísima culpa,
á mano ciertos (*) lugares 6 27. Los bienes que gozan los
fuentes , de donde pueda sacar que guardan bten este Man­
razones y argumentos con que damiento.
persuadir al pueblo , m a yo r­ Despues de esto decláre el
mente el que observe este Man­ Párroco , quan soberanas son
damiento con sumo desvelo y las utilidades que trae consi­
cuidadosa dili genci a. Y para go este Mandamiento , pues
este fin será medio muy pode­ aquellos que debidamente lo
roso , que el pueblo entienda guardan , parece que están go­
y conozca bien , quan justo zando (*) de la presencia de
y conforme á razón es , que Dios , y hablando con é l : por­
tengamos ciertos .días , para que en efeéio al hacer nues­
emplearlos enteramente en el tras oraciones , estamos con­
eulto divino , y para recono­ templando la Magestad de
cer , adorar , y venerar en D io s , y hablando con él , y
ellos á nuestro Señor, de quien al escuchar á los Predicado­
liemos recibido sumo* é ínu- res , oímos la voz del mismo
merables beneficios. Porque ¿ D io s , que llega á nuestros
la verdad aunque el Señor nos oídos por medio de los que pía
hpbiese mandado , que le rin­ y santamente nos predican las
diésemos todos ios días el cui­ cosas divinas : asimismo a!
to de religión , ¿ por ventura asistir al Sacrificio del Altar*
no debíamos hacer todo lo po­ adoramos presente á Christo
sible para obedecerle con pron­ Señor. De estos bienes gozan ma­
to y alegre corazon , por sus yormente aquellos que obser­
grandísimos é infinitos benefi- van con diligencia este Manda*
miento. Quan
a 1, 'i 1 — " ■ -
(*) Huc confefant. D ist. 1. de S . Aug. Sérm. 2%. de Tempor•
consec. & tit.d e f^riis in D e­ (*) Exod. 23. v, 15.
creto. S . Ignat. in E p t ad Vbi- Vetttn 16 . v, 16,
Up. S . Leo. Ssrm* 3. de Quad.
Parle III. C^p. U • $?
28. pecado es que se nos manda en aquella
fa lta r á este Mandamiento. palabra , Acuerdóte ; y que
Mas al contrario los que fal- cada uno se ponga ante los
tan enteramente á este Man- «jos aquellas grandes utilida-
datniento, como desobedecen <des y bienes, -que-como he-
á D io s , y á la (a) Iglesia, ni mos declarado , se logran en la
Jiacen caso <de lo que se lea observancia de los di as fes ti**
manda, son enemigos de Dios, vos ^ y otras muchas cosas
y de sus santas Leyes. Y esto de este genero , qüe el buen
se puede colegir y probar, de Pastor y diligente podrá aña­
que este Precepto es t á l , que dir copiosa y largamente , se*‘
se puede cumplir sin trabajo gun la ocasion lo pidiere. 1
alguno : porque como en él
00 nos manda Dios trabajos, 1111................................. 11 1 1 1 1 ......... ..................

los que por arduos que fue­


sen , debiéramos abrazar por C A P IT U L O V .
su am or , siao que le obsequie­
mos en los dias festivos con D E L Q U A í t T O M AN ­
q uietu d , y desembarazo de los D A M IE N T O , ’
cuidados terrenos ^ indicio es
de gran temeridad el rehusar Honra á tu Padre , y
la obediencia de este Manda­ á tu Madre , para que
miento : y de esto nos deben
convencer , y servir de escar­ vivas largo tiempo so­
miento los castigos que Dios bre la tierra, que tu Se*'
tiene executados sobre los que
lo han quebrantado , como se ñor Dios te dará,
puede vér en el libro (b) de los 1. D é la excelencia1 de este
Números. Para que no incur­ Mandamiento ; y én qué cón-'"
ramos pues en tan gran ofen­ 4tiene con los antecedentes. (*)
sa de Dios , será conveniente Or quanto los M indamieh^'
considerar muchas veces lo
Tum . II-
P tos antecedentes son de
H suma
(a) M atth. 18. v, 17 . (*) In Prceceptis i . Tabula
Luc. xo. v, 16, magna diguitas , séd ¿h pr¿s~ •
jfoantt. 20. íi. a i . teptis 2. Tabulé magna neces-
H eb. 13. v. 17 . sitas. S . ¿tug, in Psalm• 52,
¿VTmw. ig - v. 32. 35. 36, Conc. z.
(b)C<Jp. 1$. v* 32* 35. 3*.
g8 Catecismo Romano.
suma excelencia y dignidad, y ama á su herfnano á quien ve’
los ,que ahora continuamos, de ¿ cómo puede amar á Dios , á
suma necesidad , con. razón quien no ve ? Que es decir í' si
se Ies dá á- estos el inmediato á los Pad res á quienes por
lu gar despues de aquellos* Por­ mandamiento de D iot debemos
que. aquellos miran derecha­ amar , no veneramos y hon­
mente (a) al fin t que es Diost. ramos , teniéndolos quasi siem­
y estas nos enseñan la caridad pre á la vista;, ¿ qué honor y
del Proximo : aunque también qué culto daremos á D io s , su­
estos pasan mas adelante , y mo y optimo (d) Padre , que
nos conducen, al mismo fin y de. nadie puede ser- visto ? Por
termino de aquellos ,, que es aqui se vé claramente la con­
D io s , pues nos mandan amar formidad y e n la ze , que estos
al proximo (*)‘ p o r Dios : y dos Mandamientos tienen en­
aun por esto dixo Christo Se­ tre sí.
ñor (b ), que' estos dos Man­ 2. Lo mucho que se estien­
damientos de amar/ á D io s , y de ¡a fuerza de este Manda­
al proximo Son :semejantes miento , ¿y aligera e i trabajoj
entre: si.-Mas^ quan tas sean las; de Jos Padres*-
utilidades qué trae consigo la i Pero se-h a de saber , que
observancia- dé* este- Manda-- son" muchas- las- personas á
raiento^ apenas se ■ puede ex­ quienes debemos honrar ea
plicar ; porque sobre, otros co­ fuerza; de este Mandamiento;
p a o s y esíceíentqs frutos que. porque demás de los Padres
produce ^ la. es también co­ naturales que nos engendraron,
mí) s una calificada aprueba i de: hay también, otros muchos á
la obediencia; y cumplimiento quienes debemos reverenciar
qpc darnos a l . primer* Manda^ como á P adres, yá por razón
miento y , del am or que pro­ de su’ (e) potestad , yá de la
fesamos á.D ios;; porque; como - ( f) dignidad y á de (g) uti­
cUxi^- San Juan (c),; Quien lid a d ,, ó yá de algún (h) car­
go

a) i* . Timoth. i ►v; .5*1 (c\ v. Joann. 4. v. ao..


*.) S r Áugu$t.' li¡?* 3 . de Dcc- (d) M alach,. 1. v. 6.
Q. ta.'MJib* so*- (e) 4, Reg. 5, v 13.
bom. bom¿. 58* & 39. (f) 1. Corhtt. 4. v*
( b) Mattb* 22. v. 39,^5* More, (g) EccL 4.. 2?. 10,
12.. v. 3 1.. (h) i f e ^ . 1 3 . Vé 1 7 ..
Parte I I I . Cap. V . 59
go ú oficio sobresaliente que demás. Y este repartimiento
exercen. Demás de esto alige­ se nos hizo muy al propio,
ra este .Mandamiento el .traba­ para que asi el mismo orden en
jo de los Padres , y ¡demás Su­ que se escribieron los Precep­
periores ^ porque como «1 prin­ tos , nos xliese á conocer la di­
cipal cuidado de éstos deba ferencia que hay entre ellos*
ser , el que los que están á su Porque todo lo que la L ey de
cargo .vivan jeiétamente y se­ Dios m anda, ó prohíbe en las
gún la L e y de Dios , será muy Santas E scritu ras, nace de uno
fácil este .cuidado , .despues de dos generos; es á saber, ó
que todos sus Subditos se hu­ bien del amor de D io s, ó bien
bieren ¡p e r s u a d id o 'q u e por ■del amor del proximo , pues
autoridad y •mandamiento de toda obra de virtud mira por
Dios deben rendir á los Padres Su principal objeto á la C ari­
y Superiores suma reverencia,; dad de D io s, ó del próximo:
y honor. M as para que se pue^- lo concerniente pues á ía ca­
da cumplir esta ob ligación , es lid ad y amor de -Dios se nos
necesario saber .cierta diferen­ enseña-en los tres Mandamien­
cia , que hay entre los Man­ tos antecedentes ; mas lo que
damientos de la primera , y toca al amor y sociedad de los
seguuda tabla. hombres , se contiene en los
3. Por .qué se grabaron ios ■siete restantes. Y asi , no se
Mandamientos Asi Decálogo hizo sin causa la distinción de
en dos tablas. colocar irnos Preceptos en la
Por tanto ha de explicar y primera ta b la , y otros en la
advertir en prim er lugar el segunda : porque (*)' -el obje­
P árroco, que los divinos Man* t a que tfátan lós tres M anda­
damientos del Decálogo fue­ mientos pífecedentes , de que
ron grabados (a) en dos tablas: se ha hablado , es Dios , esto
la primera contenía, com o nos e s , el sumo bien j mas el de
lo han enseñado los (b) Santos los otros es «el bien del proxi­
Padres , los tres que se han mo ; aquellos piden amor su­
explicado , y ia otra iodos ioá;- m o , estos el inmediato ; aque-
H 2 líos,

(a) Exod, 24. v. 12. S.Tbom , 1 .2 . q. 100. art. 8.


Deut, 4. v. 13. & C. 5. v. 22. in corp.
C, 9. v. 9. 10. (*) Vid, S , August. in Psalm.
(b) S . Clem. A k x , lib. 6. Stro- 32. Conc. 1. & S . Tbom» 2. 2.
mat, N agist. in 3 . dist, 37 , q, 122, art, 1. & 2,
6o Catecismo Romditor
líos'miran el fin, estos los me­ Padre», mas parece que se dá
dios que se ordenan á él» al mismo Dios , que á los
.4 ^ Que. debemos amar á Dios hombres ^ y esto es In que nos
por si rtrismo-, y hemos de significó el mismfl Señor, qnan-
amar y obedecer ai proximo do hablando por S. Matheo de
por Dios. la reverencia debida á lus Supe­
Demás de esto , la caridad riores,dixo de este modo (a): E l
de Dios no reconoce otro prin- que á vosotros recibe %á mi me
, cip io , sino al mismo Dios, por- recibe : y lo mismo enseña el
■ que Dios debe ser amado en su­ Apostol , quando al instruir á
mo grado , no por alguna otra los Sirvientes en la Carta que
cosa r sino (*) por sí mismo. escribió á los de Epheso , di­
Pero la. caridad del próxima ce asi (b): Sirvientes , obede­
.nace de la caridad de D ios r y ced á vuestros Señores■tem-
se debe ajustar á ella; como á; por ales con temor y temblorr
cierta regla-. Perque ai M i ­ y co* scnciUt?. de coraxon, co­
m os á. los Padres * si obedece— mo a¿ mismo Christo , sirvién­
jnos á los Señores r si reveren­ doles no solamente en su pre­
ciamos £ Los mayores en dig— sencia , cstno pretendiendo agra*
p illa d , todo esta debemos ha— dar solamente á los* hombres?
eer p<ina palmen te , porque sino cuwplitndo de todo vues­
Dios/es, aaCriadcu', y porque* tro cor^zou ., como verdaderos
él Jos quiso poRer de Superio­ sierros de Cbristo , ¿a volun­
res , y se vale de ellos para¿ tad le Dios en obedecer á elfos,
regir y defender á los demásr £. Que ei amor á Dios no se
hombres a p o r lo que .siendo ciftíá limite alguna r pero si
Dios qnieft nos. ^afld^yeD erar ti amor al próximo*.
estas pjersoa^sdebemos* prac— Finalmente niogui* honor*
tiearlgasi-, por el motivo de* piedad , nt culto se tributa ¿
ser el mismo , quien las c o n -, Dios , que sea bastaníemen-
decoró é hi^o dignas, de, este*, te digno' de é l , y el amor que
houo-r : de dopdp te sigue,, que, se le tiene T puede aumentar­
el ho,i)orvqy^ r^ndipao^^áj M l: se (f) infinitamente £y ami por
esto

¿*) S*<Bern. ¿ib. de .Dilj'gendo (b) 6 ..v. 5.


Dco. S . Aug. Iib. 3. de I)w- y.- P.etr, X' v* 18.
trin. Cbrist.- cap1-1 79. & lib: (*) S . Slug. in Psalm, 62. & S*
f e Conf. cnp. J). y o i.i » xa. íiboft. ¿'. 2. q- 24. art. & 8*
(a) Mattb?, i o. v. 4pé- .. . quod pata cxApo^t.Ad PbiI+%,
JPar-fe TIL Cap, V* 61
ésto es necesario , que nues­ Madre mas qtre á m i , nt> es
tra caridad para con él se va ­ digna de mi.
y a haciendo cada dia mas arr­ 6. Mudo de amar,y obedecer
ójente , pues él mismo nos á los Padres.
manda que le amemos (a) con Sin embargo no hay dudá
todo elcorazou , toda el alma, que debemos amar , y venerar
y todas nuestras fuerzas. Mas mucho á los Padres : mas pa­
la caridad para con el proxi- ra que esto sea en términos
m o tiene sus limite» , porque de piedad , e3 necesario an-*-
el Señor nos manda (b) y que te todas cosa^ , que siempre?
amemos- á los proximos , co­ se rinda el principal eúko y
m o á nosotros mismos : por Itf honor á Dios,- que es- el (f)
qual si alguno propasa de es-* Padre y Criador de todos , y
tos tenninos * amando igual­ que amemos-á los Padres-mor^
mente á Dios r y á los próxi­ tales , enderezando como- á ñnt
mos , comete enorme delito.. toda la fuerza de nuestro’ a m or
S i alguno viene á m i , dice (c)- al celestial y eterno Pariré. Por
e1 Señor , y no aborrecer á su lo qual , si- los preceptos d e‘
Padre f Madre , muger, bijosY los- Padres se oponen alguna
formarías hermanas, y aun su vez á los de Dios , es cierto
misma vida *■no puede ser mi que entonces deben J03 hijos*
discípulo* AL; mismo intento* preferir la voluntad de Dios^
dixo también; á uno que antes ai deseo de los Pad res ? acor-
de empezar á. seguirle quería dandoscf de aquella divina sen­
enterrar al Padre (d) De~ tencia que d (g) : Nccesa-*
xa que las* muertos- sepulten á rio es obedecer á Dios , ante#
sus muerto?.- V aun mas clara­ que á los hombresr
mente explican; esto aquellas
palabras de San Matheo (e):
E 4 que ama al Padre , ó á la

(a) Deutm & v. 5. |g) L uc, 14. v.- 26.


M atth r 2 2. V. 3^ir !d) Luc, 9. v. 60.
Marc . ra.- Vv 30. Matth. Í3. v, 22v
Luc. ro; v ✓27. e) M attb. to* y* 3y.-
0») M atth , 22. v . 39W* f) Deut. 32. v, 6,
Lev. 19, ti. í 3* Iscti.6 ‘3; V. i6 -.S C . 64» í/. 8v
S . Tbúin, 2*3 , i 6 . a r t , 2*4. Hierems 3 1. v. 9.
(lg) A&or* v r 29^
ó2 1 Catecismo Romane,
7. Se explica la primera principalmente de los Padres
palabra del Mandamiento ¡que que nos engendraron * sin em­
es , honrar. bargo este nombre se estien­
Despues de .exponer estas de á otros, que también pa-
c o s a s , interpretará el Párro­ .rece abraza la ,misma L e y , co ­
co las palabras de que se com­ mo se colige fácilmente de mu­
pone este Mandamiento , y en chos lugares de la D ivina Es­
prim er jugar declarará , qué critura. Y asi^ .demás tde los
cosa es (*) honra?'. Porque no Padres naturales hay -en las
és otra cosa , sino sentir .hon­ Santas Escrituras otros gene-
rosamente .de .alguno , y juz­ ros de Padres, ( lo que yá to­
gar altamente de todas sus co­ camos antes ) á cada uno de
sas. A este honor acompañan Jos quales se debe su respec­
el am or, la observancia la tiv o honor. Y en primer lugar
obed ien cia, y la veneración. Jos Prelados de la Iglesia , Pas­
M as con acuerdo se puso en tores , y Sacerdotes se llaman
]a L ey la voz de honor , y no Padres, como consta del Apos­
de amor ó ;temor , no obs­ tol , que escribiendo ,á los de
tante que ios Padres deben ser -Corinto dice .asi (a) t N o os
tn uy .amados, y temidos. Por­ escribo estas cosas por fionfun-
g u e el ,que ,ama , no siempre diros , sino que os amonesto
ve n era , y respeta ,ni el que te- ,icomo á mis hijos nnty .amados^
^ n e , ama siempre; pero ,el que porque aunque tengáis diez mil
honra ,de corazon jk otro , le Ayos en Christo , mas no te-
am a también y venera. Expli­ neis muchos P a d resp o rq u e yo
cado esto , pasará el Párroco soy quien es .engendré en Chris *
,á tratar de los P adres, y en­ to Jesús por el Evangelio* Y
señará quienes son los que se en el Eclesiástica está escrito
entienden ;baxo este nombre. (b) : Alabemos a los Varones
í . Quienes son los que se de­ gloriosos^ y Padres nuestros en
ben entender jbaxo $1 fiambre su generación,
/de Padres. Tam bién se 31aman Padres,
jo rq u e aunque la L ey habla aquellos á cuyo cargo -está ei
im -

(*) S , Thom. 2. %, q, 103. art, <$? C, 13. v. 14.


1. in corp . I sai. 22# v. 2 1 .
(a) 1. Corinth, 4. v, 14. 15 . Psalm. 44. v . 17.
judie, v 2 .v .io ,& C ,i% . v, 19. (b ) Eccl, 44. v . 1 7 .
Parte ¡ II. Cap. V . 63
im p erio , gobierno , ó potes­ han conducido á recibir los Sa­
tad , y rigen la República. Y cramentos, y nos han instruido
por esto á Naam an llamaban en la religión , y en el' trato hu­
M sus criadosf Padre.- mano y civil:-y ellos finalmente
Asimismo se tienen por Pa­ nos han enseñado la santidad y
dres , aquellos(*) á cu yo am­ pureza de costu mbres.Explique'
paro , fidelidad , y sabiduría también el Párroco1, que jus­
ee entregan1 otros i* como son tamente se expresó; en- este
los T utores, Curadores, A yos, Mandamiento el nombre-de la
y Maestros.- Por cuya razón- (*) M adre, para que conside­
¡os hijos de los- Profetas lia-»* remos los beneficios y m éritos1
man Padres-, á E lia s , y E lí­ con que nos tiene* obligados;,
seo. Finalmente llamamos Pa-* con quánto cuidado y solici­
dres á los A n c ia n o s ó * aban- tud nos traxo* en' e l1 vientre;
zadosen edad , á quienes tam-^ y con quánto trabajo y dolor’
bien debemos (b) venerar. Por ‘ nos parió , y educó.-
tanto entre los docum entos1 10. Se notan varios modos
del Párroco- sea! el principal;1 de honrar á los Padres
que debemos honrar á los Pa­ Por tanto ,■hemos, de- vene-'
dres de qualquiera- genero que' ra r'á los Padres de modo7, que
sean, peíam ayorm en teá aque­ el honor- que les rerídímos; pa­
llos que nos engendraron,- de rezca nacer de- am or, y de lo
quienes habla ¡ principalmente-' Íntimo del corazon : y este oh- '
]a L ey de Dios,- sequío leses muy debido, por '
9. Por qué debemos honrar á ‘ ser tan propensos á nosotros,'
ios Padres naturales»• qüe á- ningún trabajo ,■ =esfuer­
Porque ellos son como unos1 zo , n i’ peligro • perdonan por
simulacros del Dios inmortal, • nuestro a m o r, y por 110 po­
donde se nos representa el (*) der haber para ellos cosa m as¡
principio d¿ nuestro sér : ellos; jocunda1, qüe el conocer1 son1
nos han dado la vida, y de ellos- amados de sus hijos , á quie-1
se ha valido Dios para darnos nes ellos aman entrañablemen­
alma y entendimiento: ellos nos^ te. Aunque Josef era en-E gyp--
t-O'

(a) 4. Reg . 5. v* 13»* *) S . Tbom.o.', i.q , 101 .art.ct,'


1. Reg . 24. v. 12. *) Dereverentia Matribus de-'
(*) 1 . 'Macbabi 2. v . 65*- bita vid. Tob.4. vi 3. Eccl. j.-
(b) Lev. 19. v. 32. V* 29. 30. & C. 3. v . 3. 5, 1 tío-
<5^ Cate cismo Romam.
to (a) el inmediato al K cy en Hijos , dice (e) , obedcccd á
honor y grandeza, sin embar­ vuestros Padres en todo lo que
go (b) recibió honrosamente es conforme al Señor , porque
ai Padre , -quamio fue alli : y esto es justo, Y oLra vez ( f ):
Saiomon se levantó (c) atento H ijos , obedeced á Jos Padres
al venir su M adie , y despues en todo , porque esto agrada
de haverla venerado , Ja colo­ al Señor. Y esto misino está
có á su mano .derecha, en,el So­ confirmado con exempios de
lio Real, santísimos varones. Porque al
H ay asi mismo otras mane­ atar á Isaac su Padre (g) para
ras de honor que debemos á sacrificarlo , le obedeció mo­
los Padres. Porque también los destamente sin rehusarlo: y los
honramos , quando humilde- Recbabiias (h) se abstuvieron
mentó rogamos á Dios , que perpetuamente del vino , por
les sucedan todas sus cosas no dií>ciepar jamás del conse­
prospera y felizmente , que se jo de su Padre.
mantengan en gran reputación Asimismo honramos á los
y honor entre los hombres , y Padres imitando su buena con­
que sean muy aceptos al mis- ducta y costumbres \ porque
d i o Dios , y á los Santos que parece que los estimamos mu­
están eo t i Cielo,. cho , en querer ser m uy se­
Demás de esto honramos á mejantes á ellos. También les
los Padres , quando ajustamos tributamos honor , quando no
nuestras máximas é ideas á solamente solicitamos , mas
js.u arbitrio , y voluntad ; la también seguimos sus con*
qual persuade Salomou dicien­ sejos,
do (d) : Oye hijo mió los docu­
mentos de tu Padre , y no de­ 1 1 . También se honra á ¡os
sees la Ley de tu Madre , pa­ Padres asistiéndoles en sus
ra que se ponga sobre tu cabe­ necesidades , y enfermeda­
za la Corona , y el Collar á des.
tu cuello. Semejantes son tam­ Tam poco se honra menos
bién los avisos de San Pablo: á los Padres , en franquearles
lo

(a) Gen. 4 1. i». 40. 4 1 ,4 2 . (e) Ephes. 6. t». 1.


(b) Gen. 4 6, v. 29. & C, 4 7. ( f) Coios. 3. v. 20.
v . 7, (g) Gen. 22. v* 8. 9.
(O 3. Reg* 2. v. 19; (h) . , ,
Jerm . 3 5 D> 6 8
(d) Prov.i.v, 8. E ccl,3. per tot»
m . C \\ r . ^
lo que pide su (*) vida , y es­ miniaren los demás Sacra­
tado. Ésto se prueba con el mentos , que deben recibir los
testimonio de Christo Señor, Cftristianos., quando se acerca
quien reprehendiendo la im­ la muerte : como también que
piedad de los Fariseos, dixo los visiten con freqiiencia va­
(a) ¿ i* por que vosotros que- lones piadosos y religiosos , y
brantais el Mandamiento de los alienten y acuden con sus
Dios por vuestra tradición ? «consejos , si están desanima­
Jorque Dios dixo: honra alPa* dos , ó si estuvieren esforza*
dre , y á la Madre , y el que tíos , los eleven á la esperan­
maldixére al Padre , d á la z a de la inmortalidad ; para
Madre , muera : y vosotros que remontando yá sobre to­
dea is : quaiquiera bara bien do lo .humano , pongan toda
en decir á su Padre , o Madre: Su atención en D io s ; y'arm a -
t i don que yo ofreciere á Divsx dos con la santísima comitiva
á tí te aprovechará; y con es­ de la F é , Esperanza, y C a ­
to pucuc dexar de honrar á su ridad , y con los demás socor­
Padre ,y Míuíre con el socorro ros que para aquella hora sub­
de sus necesidades : y asi ha- ministra la religión , juzguen,
beis desvanecido el Manda** que no solamente no deben te­
miento íU Dios por vuestra m er la m u erte, pues es ine­
tradición. *" vitable f sino que aun la de­
Y aunque siempre debemosben apetecer , porque ella les
tributar á los Padres obse­ abre el paso para la eternidad,
quios de honor , mas nunca 1 2- Modos de honrar á los
con m ayor cuidado, que quan­ Padres difuntos.
do enferman de peligro. Por* - Finalmente se dá honor á
que entonces hemos de cu i­ los Padres , aun despues de
dar que no se omita diligen­ m uertos, en hacerles (*) los
c ia a lg u n a , á fia que confie­ funerales , en condecorar sus
sen sus pecados , y se les ad- exeq uias, en honrar su sepul-
Tom . II. I tu-

(*) S . ffasil. in bom. de honor. 6? cap. Cxterum , & cap. Fas*


P arentum^B inHexamer. hom, 9. ce dist. 86. S . Tbom. 2. 2.
S . Ambros. lib. 5. Hexamer, quast. l o i , art. q. 122,
cap. 16. S*Hieron.lib.2. Com- art. 5. ad 3.
ment. in M atth. S . A ugA lib, (a) Matth. 15 . v. 3. 4. $. 6.
t.qucest. Evangtlicar.cap. 14. (*) V id . Gen» C*. 35, C . 4$. &
V id , item cap» E st proóanda, C. 50. ¡ate*
Catecismo Romdnb.
tu ra , en celebrar por ellos su­ ron al Aposto! los de Galacia*
fragios y Alisas cada añ o, y Bien se v.é per el ilustre tes­
en p jgar exactamente sus man­ timonio que él les dló de la
das y legados. benevolencia que le tuvieron:
13. Se notan otros muchos Os aseguro , les dixo (b) , qut
que [ambicn deben ser honra­ si hubiera podido ser , os hu­
dos , y mayormente los Pas­ bierais sacado ¿os ojos , y n¡8
tores de la Iglesia, los hubierais, dado.-
Mas no solamente deben ser
honrados aquellos de quienes; 14. Que se debe subminis­
hemos nacido , sino también; trar lo necesario á los Sa­
otros que se liaman Padres,, cerdotes , y obedecer á los
como son (*) los Obispos , y Pasteres , aunque fuesen ma~
Sacerdotes los Reyes , los los.,
Principes , los Gobernadores, Demás de estose debe tam*
los Tutores, los Curadores, los- bien subministrar á los Sacer­
Maestros ,los; Ayos , los An­ dotes todo aquello , que han
cianos y" otros semejantes:: menester pava los usos nece­
porque* todos son: dignos de: sarios* de su vida. Por esto di­
p ercib ir los frutos de nuestra! ce San Pablo (c) : } Quien mi--
ca rid a d ,, obediencia , y so­ litó jamás ¿í sus expensas ? Y
corro-;* pero* unos mas quer en el Eclesiástico está escrito
otros. De. los Obispos y de­ (d) : Honra d los Sacerdotes^
más Pastores está escrito de* y pw'gü íuS pecados dando/es
este* modb (a) \-Los* Presbyte~ ofrendas adquiridas■ con tu tra­
ros que presiden: bien? r ron. dig­ bajo : dales la parte dé las pri­
nos de doblado honor, mayor-- micias , y diezmos , como se
mente los que trabajan en pre— te está mandado. Enseña asi­
dicar , y enseñar.. Y en efe(51a 1 mismo el Apostol , que tam­
¿.qué muestras de.amor.no die>- bién se les debe obedecer:
Obe- /

(*) S . Thom^2, 2\ q. 102, art, Luc. 10. v . 7.


1. 2. & 3. I . Timoth. 5. v. 1 8.
(a) i^Timoth. 5. vi i?: vid* S , Lev. 2. v . 3. & C. 7. v . 3**
Ambros.in hunc locum.- Num. 18. v. a r.
ib) Gal . 4. v.. 15.. Deut. 12. v . 6. & C. 14. v+
(c) r. Corinth. 9. v. 7 / 27. 29. Conc. Aurelian. i. c»
(d) Eccl..7 . v. 33, 34. 1 7 . Lateran. magn. C . 53»
M a ttb ..i o. v, 10^ Tridente Sess. cap. 13-
Parte I I L Cap. V . ¿7
Obedeced, dice (a) á vuestros bre que tiene potestad sobre vo-
Prelados , y sujetaos a ellos, sotros ,yá al Rey como á So-
porque ellos veían sobre voso­ .berano ,y á también á los de­
tros , como quienes Man de dar más Gobernadores , como á en*
cuenta de vuestras alma*. Y lo ■viados suyos. Porque el honor
que mas es , Christo Señor «que rendimos á ellos , redun­
mandó , que obedezcamos aun d a en D io s , á causa de que
á los inalos Pastores, pues di­ e l alto grado .de dignidad en
ce (b ): En la Cátedra de Moy­ que se hallan , los constituye
ses te sientan los Escribas y «dignos de la veneración de los
Fariseos \y asi guardad y ha­ hombres , no por otra cosa,
ced todo lo que ellos os dixé- ¡sino porque de algún modo
ren , mas no queráis imitar los hace participantes de la
sus obras ; porque dicen ,y no «divina potestad ; y también
fracen, porque en el honor que ren-
1 5 • Q ’J<? también se debe bo- -dimos á ellos , veneramos la
fiGr á los Reyes , y demás providencia de D io s , que les
Ministros políticos. encomendó el cargo de los ne­
L o mismo se debe decir (*) gocios públicos, y usa de ellos
de los Reyes 7 Principes , M a­ ( f) como d e ministros de su
gistrados , y demás i cuya potestad*
potestad estamos sujetos. Y qué 16. Por que se dtbe obedecer
genero de honor , culto y á los Magistrados aunque
veneración se les deba á estos, sean malos , é infensos á no­
explica largamente (c) el Apos­ sotros ; y quando no se de­
tol escribiendo á los Romanos, be esto+
'advirtiendo(d) que también se Y a s i , aunque tal vez suce­
debe orar por ellos : y San da ser los Magistrados (*) ma­
Pedro dice (e) : Estad sujetos los , no por esto veneramos su
por amor de Dios á todo bom- propia perversidad ó malicia,
I 2 sino

(a) Heb. 13 . v. 17 . (e) 1. Pet. 2. v. 12. 14.


(b) M attb . 23, v. 2. 3. (f) IsaL 10. v. £. 6. & C. 45.
(*) S . Tbom. 2 . 2 . 1 0 4 , art. 6 . v. 1. 2. Jerem* 27. v. 6. 7.
E t i.Sen t.d ist.^ .art.^ . ad 4. E zeck 29. v. 18. 19.
(c) Rotn. 13* Ephes. 6. v. 5. & (*) S . Tbom. Quod/ib. 8. q, 4.
seq. Coios. 3. v. 22. Tit . a .v , art . 2. in corp. & 3. Sent.
p. & C. 3. v. 1. dist. 9. q. t . art . 3. in corp.
(d) 1. Timotb. 2. v. 2 » & ad £•
68 Catecismo Romdíte.
sino la autoridad de Dios que 17. Que et premio de la oJ*
reside en ello s: y esto en tan­ servancia de este Mandamien­
to grado , ( lo que por ventu­ to no es solamente la vida
ra parecerá estraño ) que aun­ eterna , mas también la áilfr
que nos sean iníeasos é impla­ tacion de ¡a tQwporah
cables enemigos , todo esto no
es causa suficiente, para de- Estoa pues, logran de esta
xar de respetarlos con la ma­ observancia un grandísimo fru*-
y o r sumisión : pues asi vene­ to , (* )q n e es vivir mucho,
ró también David á Saúl (a) por ser dignos de gozar muy
€cn grandes obsequios, al tiem­ largamente del beneficio mis-
po mismo en que le era mas nao, de que perpetuamente vi­
infenso , 1ér quaT insinúa él ven agradecidos : y como los
por aquellas palabras ( b ) : Can que honran á los Padres, les
¿os que aborrecían la paz r era agradecen el beneficio de esta
yo pacifico. Mas* si nosr maní- luz y vida que por ellos go­
dan alguna eos® m ala 6 injus­ zan , justo es que lleguen has­
ta , como esto no dimciia de ta la m ayor ancianidad. V asi,
la divina* potestad , que resi­ se ha de hacer aqui una ilustre
de en ellos , sino de la injus­ exposición de esta promesa de
ticia y perversidad personal D io ? , que consiste, en que no
de su animo , deben en­ solamente promete á los que
teramente desatendidos, Des­ guardan este Mandamiento los
pues que el Párroco' hubiere;- bienes-de aquella dichosa y
explicada individualmente es­ eterna vida , mas también el
tas cosas , páse luego á con­ Uso de ésta- que" gozamos cíj
siderar , quál y quan p ro p ia la tierra cu ya inteligencia,
es el premio , que está pro-" autoriza San Pablo, quando di­
puesto á los que guardan es* ce (c): La piedad para todo es
te. divinO'Jvlandamjento# t it il , pues ú ella están pro­
metidos ¡es bienes de ¡a vid ti
presente, y de la venidera.

(a; i. Reír. 34. v. 7 . 8 . g.- geri dm vivar.t S. Tbom■.3 .2 *


Psalm, i i 91 v¿ 7. q. 122. art. g; ad 4.
Cur ¡Hit Purentiínu morh (c) I. Tmoth. 4. v . U,
Parte III, Cap. V . 69
ít?. Que esta ptomesa no es fuera necesario conceder á to­
Solamente iü vivir mucho , mas dos los piadosos larga v ¡damería
también de vivir bien. Dios infiel en su promesa, pues
N i es corto , ó despreciable á veces viven menos loe que
este premio , aunque varones pra&icaron mayor piedad con
santísimos, com o (a) Job , (b) sus Padres : pero esto les su­
D a v id , y (c) San Pablo desda­ cede , yá porque se les hace
ron Ja m uerte, y á los hom­ gran beneficio en sacarlos de
bres atribulados y miserables esta vida gantes que se apar­
sea también á las veces moles* ten del camino de & virtud
ta Ja prolongación de esta vi-- é inocencia ,-pues lo* arreba­
da : porque aquellas palabras* ta Dios (f) para que la mali­
que se añaden, que tu Señor cia no pervierta su entendí-
Í)tos te dará , no solamente m iento, ó Ja vanidad del munv
prometen muchos años de vi~ do^ o'en gañ e' su animo t ó yá
da , mas también descanso*, porqüe sorl llevados^ de esce
quietud , y salud , para vivir' mundo y quando amenaza al­
bien. Y asi en el Deuterono*' gún estrago y confusion- gene-
jtiio (d) no sol©- dice el Señor,. ral de las cosas v £ fin que no
para que vivas largo tiempo, experimenten la acerbidad de
sino también* añade , para que las- calamidades conmnes : por-
Jo pases bien lo» qual repitió* 4¿fe el justo retirado 4 di^
despues (e) el Ápostoi.- ce» fil Profeta (g), para que evi­
19. Que les que honran & tase ios efeftos de la malicia*
los Padres reciben él premio^ V esnr se les iteres ■ , porque nt>
de este Mandamiento , aunque p elig ra Su vir-iud ó salud- al
mueran temprano ; y porqué tiempo qiífc Dio-s castiga á los
á veces mueren asi. mortales por- sus maldades : ó
- Y decimos que consiguen estoa porque-en los tristísimos tiem ­
bíi*nes todos aquellos, á quienes pos que ¿e ¿cercan , no sien-
quiere Diós agradecer su piedad tai: acerbos dolores-,- (te'Véf las"
q.ue es lo qutrbasca para el cum­ calamidades de sus parientes y
plimiento de la promesa de amigos. Y aun-por esto hay
Dios 5 porque de otro mudo si muchísimo que U’naér*, guan­
do

(a) J o b . $ . v . 3. <5? C. 1 Q .y t 1. (e) Ephcs. C. v. 3^”


b) Psalm. i i $ í v. g, {f)S itp . 4.- z>. i'i.\ ■
c) Philip. 1. v. a ¿i . (% )lfai. 57. v. ú
d) D íB ír.g. V. l6 .
Catecismo Romattü,
lio la temprana muerte .arreba­ asi vtm os, que no dexóde ven­
ta á los buenos. gar las injurias que recibió
20. Con gravísimas penas David (e) .de su hijo Absalón,
amenaza Dios á los violado­ .antes .castigó á éste por su
res de este Mandamiento. iualdad , disponiendo que mu­
Pero al paso que Dios pro­ riese atravesado con tres lanzas
mete merced y fruto á la pie­ M as en orden á Jos que no
dad de los que son agradeci­ -obedecen á ios Sacerdotes > es­
dos á sus Padres , 4 ese .mis­ tá escrito ( f ) : E l que st en­
mo tiene también aparejadas soberbeciere , sin querer obede­
gravísimas .penas para los hi­ cer al mandato del Sacerdote,
jos ingratos é impíos. Porque que en aquel tiempo ministra á
escrito está ( a ) : E l que mal- tu Stñor Dios , morirá el tal
dixére & su Padre , q Madre, frombre por senttncifl de Juez,
tnuera: y en «otra parte ( b ) : E l 21 . S e 1explican las obliga­
que aflige al Padre , y no reve* ciones de los Padres para con
renda á la Madre , será ig­ Jos hijos,
nominias? £ infeliz : y en otra Y á ia manera que está or­
( c ) : E l que maldice á su Pa~ denado por JLey divina , que
dre , ó Madre ^ morirá en me­ los hijos honren , obedezcan,
dio de las tinieblas ; y £n jotra y obsequien Á los Padres ; asi
r( d ) : A l ojo que escarnece, del también es propio del cargo
Padre , y desprecia el parto y obligación (*) de estos , el
de su M adre , los cuerbos de. cr ia r los hijos con santísimas
Jos arroyos lo Arranquen,y los dodrinas y costum bres, y el
hijos del Aguila lo coman, JLeé- darles las mejores reglas de
mos también , que ardió la ira bien vivir ; para que instrui­
de Dios en castigar á muchos, dos , y zanjados en las m axi-
que injuriaron á sus Padres: y 111as de la religión, veneren á
Dios

(a) Exod, 21. v. 17. ( f ) Deut. 17. v. 12 .


Lev. 20* v* 9. (*) De offielis Parentvm in fi­
M attb . 15. v. 4. lias vid. Job. 1, v. 5. Prov •
(b) Prov. 1 9. v. 26. 19 . v. 18. Prov . 3. v. 24.
(c) Prov. 20, v. 20, Eccl. 7. v. 25. 26. 27.
(d) Prov . 30. v. 17. Pide ad Eccl. 30. fere per tft,
rem Gen. 9. v. 2 5. & C> 49. Ephes. 6. v. 4.
v.4. D eut. 2i*i;»i8.i9.2o. a i . Coios. 3. v . 21,
Parte III. Cap. V .
Dios santa é inviolablemente: prehensión :' porque muchas
como leéraos (a) haberlo hecho veces se pervierten los hijos
los' Padres de Susana. por la nimia' blandura, y fa­
Por tanto , amonéste el Sa­ cilidad de los Padres. Y asi
cerdote á los Padres, que sean apártelos de esta remisa indul­
para sus hijos Maestros de vir­ gencia , aterrándolos con el
tud , equidad, continencia, mo­ ejem plo de Helí sumo Sacer­
destia , y santidad, y que evi­ d ote^ ) , quien poc haber sido
ten mayormente tres cosas, en* demasiadamente: benigno: para
que de ordinario suelen1 tro­ sus hijos ,■fue castigado1 por
pezar : en primer lugar , que: Dios con gravísima peria* Fi­
no hablen ni traten á sus hi-- nalmente, que no se go&icínen!
jos con demasiada acerbidad,, en la crianza y educación de'
lo qual manda el Apostol erí los hijos por máximas y desig­
la carta á los de' Colosa' de1 nios torcidos, lo que á la Ver--
este modo (b) : Padres no que­ dad es cosa feísima. Porque’
ráis provocar a vuestros hijos muchísimos fio tienen ot?o'cui­
á indignación , para que' no se’ dada , siao el dexar ái sus^ hi­
hagan pirsiJanimcs porque si1 jos (*). riquezas, d in e r o s y un
todo Jo temen , corre p eligro1 caudaloso y ampio patrimonio,
que salgan dé:un animo abati­ exortandoloi no á los exerci-
do y flaco* Y asi mándeles', que* cios-de la piedad y religión,
huyan la nimia' severidad , y no á’ la instrucción de buenas
quieran mas corregir á los hi­ artes , sino á la* avaricia , y ¿
jos , que vengarse de ellos. aumemar la'hacienda : ni cui­
22. Se chin á los Padres otros? dan de la reputación: ni salva­
dos documentos.• ción1de los hijos v con; tal» que
Enséne asimismo, que si los' sean bíed^acati datad os y ricos*
hijos cometen alguna cu lp a , no Pues ¿qué cósa se puede decir
les perdonen los Padres por una ó pensar mas torpe que esta?
floxa condescendencia, pues es D e este inodo:sucede, que no
necesario el castigo y la re-­ tanto' heredan dp ellos- sus hi--
jos

(a) Dan. 13. v . 3.* tros, lib . $. de fid> ad Gra~-


(b) Coios. 3. v, a i . tianum. C. <i.
E p b e s 6. v, 4. (*) Huc confefunt" qüa haben-
(c) 1 4. v, 1 5. ita & Da*' tur E c c L i, v . 1 8 .1 9 . & C,
vid. 2. Rtg, 13. t». 2 1. ^k'V ,i2 .13* i i * & C .ú ,V '2 . -3.*
3. Regt 1* v. 6. y id, S A m -
Romano.
jos lns haciendas , quánto sus la doétrina de este Mandamien­
delitos y maldades; porque en to : porque en efcéto no se pue-
cuenta de conducirlos ni C ie3ot. , de escoger medio mas opor­
Jus lian servido de guias para tuno , para unir las volunta*
los eternos tormenLos del in­ des de los hombres , que el
fierno. Por esto pues instruya guardar todos santamente , y
el Sacerdote á los Padres con según conviene , la L ey de es­
santísimos documentos, y excí­ te Mandamiento bien explica­
ta o s á la imitación dei exenv d a : pues entonces se puede
pío y virtud (a) de T o b ía s, pa­ e s p e r a r q u e unidos los hom­
ra que despues que hubieren bres con una suma conformi­
criada á los hijos en el servi­ dad 4e animo * conservarán
cio de D io s ,y en santidad, co­ entre sí la mas perfecta paz
jan de ellos copiosos frutos de y armonía.
amor r obediencia, y obsequio. Pero aun fuera de esto, quan
necesario sea explicar este
Mandamiento , se colige clara­
mente , de que pasada aquella
C A P IT U L O vr. general inundación de toda la
tierra , lo primero que Dios
D E L Q U I N T O M a n ­ prohibió i los hombres fue es­
d a m ie n to . te delito. Pediré satisfacción^
dixo ( c ) , dt vuestras vidas á
todas las best ia s , y á Jos hom-
N o m adras, érefm Asimismo entre las L e-
yps antiguas que el Señor ex­
t . Utilidad de este Manda- , plicó en el Evangelio , la pri­
fniento, y necesidad de expli­ mera fue esta , deque S. Ma-
carlo, theo, escribió asi ( d ) : Dixóse á
Q uella gran felicidad que ios antiguos, no matarás; y las
A e»£á prometida á los hom­ demás cosas que allí se conti­
bres pacificas (b) de que ellos núan sobre esto.
serán llamados hijos de Dios , Demás de esto , deben los
debe estimular muchísimo á los Fieles oír la explicación de este
Pastores, á enseñar á los Fie­ Mandamiento con atención y
les coa diligencia y cuidado gusto : porque si bien se mira
su

(a) Tob, 4. late. (c) Gen. 9, v. 5.


(b) M a ttí, S* V, 9 . (d) M&ttb. 5« v, a i .
Parte t i l . Cap. V I . ?3
su espíritu , él es utia podero- ner paz con todos, y finalmen­
sli defensa de la vida de cada te de sufrir con paciencia todo
uno , pues por estas palabras, genero de injurias y agravios.
no matarás , absoluta y gene­ 3. No se prohíbe aqui matar
ralmente se prohíbe el homi­ animales.
cidio : y asi cada hombre de­ Pero en orden á la prohibición
be abrazarlo con tanjo gusto, de m atar, se ha de enseñar pri­
como si nombrando á él ea meramente , qué muertes son
particular se prohibiera so pe­ las que no se prohíben en este
na de incurrir en la ira de Mandamiento. Poique en pri­
Dios , y otras gravísimas pe­ mer lugar no se veda matar a ni*
nas , el que algimo le ofenda m ales, pues una vez que el Se­
ó lastíme. Luego al paso que ñor concedió i los hombres el
este Mandamiento es grato y* poderlos (c) comer , por consi­
suave al oído , á ese mismo guiente les es licito poderlos
también debe ser agradable la matar. Sobre lo qual habla S.
fuga del pecado que por él Agustín deeste modo (d): Quan
ie prohíbe. do oímos decir, no matarás , ti*
2. Que por este Mandamien­ gntendemos haberse dicho esto
to se prohíbe un* casa : y se de las frutas , porque no hay
manda otra. sentido en ellas , ni de los ani­
A l explicar pues (a) el Señor males irracionales , porque na
la fuerza de este Mandamien-, bay en ellos raxon que los asó*
lo , d eclaró, que en ¿1 se coa­ cié con nosotros.
tienen dos cosas : la una es la 4 . Tampoco se oponen , antes
prohibición de m atará alguno: ábedecen á este Mandamiento les
la otra (b) el Mandamiento de Magistrados, que quitan la vi*
amar á los enemigos con una da á los malos según las Leyes,
cordial amistad y caridad,de te- Otro genero (*j hay también
Tuin. íl. K. de
(a) M a ttb . v.. 2i» (d) S. August. lib. 1. de C ivit .
Exod. a i . v. 12. 13. 14, D e i cap. 20. & de Mor ib. Ma-
L¿v, 24. v. i j . nicheor. lib . 2. C . 13. 14» 1 g.
(b) M attb . v. 25. (*) S . Ang. Ep. 154. ad Public
Calos. 3. t>. 3 . col. í? babetur 23. q. 5. cap. de
Ephss* 4. v. 26. Occidertd. & iti í,p. 54. ad
{z) Gen. 9. v. 2. 3. Macedón. & babetur eadem q.
Exod. 12 .per tot.'S alib.passim. eap„ Non est iniquitatis. V id ,
£ . Tbom, 2, a. q. 64. art. 1. S* Tbom, 2. 2. q. 64. art. 2 *
Catecismo Romano,
de muerte licita , y es el que S. T'impoco faltan & este
pertenece á aquellas M agistra­ Mandamiento los que matan
dos , que tienen potestad de en guerra justa , ó por orden
quitar la vida , para castigar de Dios -
con ella á los iac morosos se­ Tampoco (*) pecan por te
gún las reglas y juicio de las misma razón los que inatan á
leyes , y defender á los ino­ los enemigos en guerra justa,
centes. Y quando ellos exercen no de pasión ni crueldad ; si-
justamente este oficio, tan le- no poniendo la mira solamen-
xos están de ser reos de la te en el bien publico. De esta
muerte que mandan executar,.. condícion son también las
que antes en eso mismo obe­ muertes , qué se hacen por or­
decen exactamente á esta divi­ den expresa de D io s: y asi, no
na Ley que prohibe la muer­ pecaron los hijos de Le vi en
te. Porque asi' como el fin de­ haber muerto en un dia tan­
es ta L ey es conservar la vida, tos millares de hom bres, pues
y salud de los hombres , asi vemos que despues que hicie­
también los castigos dé los Ma~ ron el estrago , les dixo Moy-
gistrados , que son legítimos ses (b y. Hoy habéis consagrado
vengadores de los delitos , se - vuestras manos á D ios .
ordenan á que , reprimida con* 6. N i quebranta este Man*»
el temor del castigo Ja osadía: datniento el que casualmente*-
é injusticia de los m alos, qué­ fr contra su voluntad mata á
de secura la vida de Ios h om - otro,-
bres. i\>r esto decia David .(a): ^Tampoco es reo dé este Man­
Desde la mañana, exterminare damiento el que mata á otro,,
yo á todos los pecadores de la ' no de voluntad ó intento , sino
tierra , á fin de limpiar lar (*) casualmente : sobre lo qual
Ciudad de Dios de todos, los que- se escribe en el Deuteroifomio
cometen injusticia. de este modo (c): E l que hirie­
re á su proximo ignoránt'émen-
't e \ y el que sin haber tenido-
odio alguno contra él ayer , nt
ante
(a) Psalm. 100. v. 18. (*) S . Tbom. 2. -2. q. 64. art, 8.
(*) Id Cólligitur ex Gen, 14. v, in corp. E t in 4. Seat , dist.
1 5. ExoJ, 17. v. 9. 10. 7-5. q. 1. art, 2. q . 2. ad 3.
Parte 1 1 L Cap. V I. 75
ante ayer , fuere sencillamente sacudir á la müger embaraza-
en su compañía a la selva á da. El otro es , matando al
cortar k ñ a ,ty ai cortarla se le hoinbie por descuido y falta -
escapare la hacha de la mano, de precaución , sin haber (*)
dse soltare el ¿ierro del hastil, premeditado bien todas las cir-
/ hiriere y matare á su ¿rfmigo, cunstancias,
6V .. Estas muertes son tales, 8. E l que mata á otro con la
que no se cuentan enteramen­ debida cautela por defender
te entre los pecados, por quan- su vida , no peca.
to no se hacen de voluntad, ni Por la misma razón es claro
proposito : lo qual se confirma que no falta á esta L e y , el que
con la sentencia de San Agus­ por defender su wida mata á
tín que dice asi (a) S i de las otro con Ja posible cautela. Es­
cosas que hacemos por fin buc-, tos genero? de muerte pues
no ó licito , resaltare contra que hasta aqui hemos notado,
nuestra voluntad algún mal á son los que no se prohíben en
alguno , de modo tiinguno se nos este Mandamiento ; pero to­
imputa. dos los que restan fuera de es­
7. Se notan dos modos de pe­ tos , están vedados por el , yá
car en la muerte casual. se mire al hom icida, ya al que,
No obstante aun en este ge­ es m uerto, yá finalmente á ios
nero de muerie se puede pe­ modos de execur.ir la muc¡te.
car de dus modos : el uno es, 9. Es general ni prohiinaan
quando de hab. r hecho uno al­ de cometer homicidio , por ¿o
guna cusa injusta , resulta la qi*e toca al bomicidd..
muerte del hombre: por ejem ­ lJorque si miramos á los ho­
plo : alguno diese (*) una micidas , es cierto que nadie
puñada, ó puntillóná una mu- está exceptuado de esta Ley,
ger embarazada, y de ello r<.*- ni lus neos , ni I.js p o d e rlo s,
sulias_‘ el aborto , aunque esto ni los Señores., ni los Padres;
sucediese sin intención alguna sino á iodos esLá prohibido
del percusor , sin embaí go se matar al hombre , sin dife­
le imputaría á culpa ; p. rcue rencia ni acepción de per­
de modo ninguno le era iicito dona .alguna.
K2 No
a) Auif.Ep. 154. ad Public* (*) Huc Conferí peceatum La-
*) Exod. 2 1. tí. 22. V id. Cap. mecb.
S t .Jeat, 39. dist. 50. Ge». 4 . v. 33 , v
á.Tbom.2.2,q. ad 2.
Catecismo Romano,
10. iVo hay hombre cuya vi- observar este Mandamiento,
da no defienda esta Ley , asi con solo guardar sus manos d*
de otros , como de sí mismo. executar la muerte. Mas esto
También se estrende esta que á ellos parecía un exatfo
L ey á todo hombre por la par­ cumplimiento de la Ley , de
te de los que son muertos : ni ningún modo es bastante para
hay hombre de tan baxa y un Christiano , quien por de­
humilde suerte , cuya vida no claración de Christo sabe , qu*
esié defendida por este M an­ esta L ey es espiritual, esto es,
damiento* Tampoco es licito á que no solamente manda guar­
nadie matarse (*) á sí mismo, dar puras las manos, mas tam*
parque ninguno es dueño de su bien conservar el corazon lim­
vida, de modo que pueda dar­ pio y sencillo : porque en el
se la muerte á su arbitrio r y Evangelio se enseña , que ni
«un por esto no se dixo en es­ enojarse es licito á nadie, pues
ta Ley , no mátes á otro , sino' dice el Señor ( a ) : Mas yo os
absolutam ente, no mates- digo , que todo aquel que se
i t . También es general laenoja contra su hermano, será
prohibición del homicidio por reo de juicio : y que el que di-
la parte de los modos de matar. xere á su hermano , vacio de
Asimismo por lo que mira í seso , será reo de concilio: mas
los muchos modos- de ejecu ­ t i que dixere fatuo , será reo
tar la m u erte, ninguno hay del fuego del infierno.
que se exceptúe de esta L ey. 12. Sé notan varios grados
Porque no solamente es ilícito de culpa cu esta materia ; y
quitar la vida al hombre con quando fio se peed en ella.
las manos, hierro , piedra , pa~ Por las quales palabras se
l o , lazo , é veneno ; mas tam­ vé claramente , que no (*) ca­
bién está absolutamente prohi­ rece de culpa aun el que so­
bido influir en ello por con— lamente se ejioja contra: su pro­
sejo , industria , ayuda , 'ó de ximo , aunque contenga la ira
otro qualquiera modo. En lo dentro d d ‘ coraron , y que el
qual fue suma la grosería y que descubre este enojo por al­
rudeza délos Judíos, que creían guna; señal , peca gravemente;
' y
Tbom 2 .2 . q. 64. art. 5. (*) V id. D . Aug, lib. 1. de
i» corp. Et 3. p- q- 4 7 * ar*‘ Sfrm. Dom. in monte.
Et in Ep. ad He&. 1 1 . k ft. 7. . ■y. Tbom. in Cat. áurea wp*
(a) M atth. 5. v. 22. rap. £. Matth
Parts íí i Cap. V I * .
f que aun es reo de mucho ch a , tente 'también aparejaita
m ayor p uva rio , el que pasa á la otra , y al que quisiere al­
tratar duramente é injuriar á tercar contigo , y quitarte la
su proxiino. Mas esto es ver­ túnica , dcxalc también la ca­
dad , quando no hay motivo pa , y ¿1 quaiquiera que te for­
justodeenojars#; porque quan­ zare para una milla , franquéa­
do castigamos á Jes que están te aun para otras dos. De Jo di­
sujetos á jiuestro mando y po­ cho hasta aqui se dexa enten­
testad , por haber en ellos cul­ der , quan propensos son los
pa que lo merezca , yá enton­ hombres á los pecados que pro­
ces hay causa justa de ira, híbe este Mandamiento , y
-concedida por (a) Dio» , y por quan muchos son los que qiían-
las (b) Leyes. Y la razón de do no con la mano , mas con
todo esto e s, porque Ja ira .del el corazon cometen homici­
Christiano no debe dimanar dios.
de los ímpetus de la carne, si­ 14. Quan horrible pecado ey
no del Espíritu Santo , respec* ti homicidioi
to que hemos de ser (c) tem* Y porque Jas Santas Escri­
píos del Espíritu Santo , (d) turas subministran remedio*
en que ha de habitar Jesu- contra esta enfermedad tan pe­
Christo. ligrosa , será de la inspección
1 3. Modo de observar perfec* del Párroco , enseñarlos con
turnarte esta Ley \y propen­ diligencia á Jos Fieles, Y el
sión de los hombres á que­ principal' C3 , que conozcan'
brantarla. estos, qué pecado tan nefan­
Otras muchas cosas enscñ<5 do es el homicidio : lo que se
tambieu el Señor , tocantes á dá bien á conocer por (f) mu­
la perfección dé esta L e y , qua- chísimos y gravísimos testimo­
les son aquellas (e) : No resis­ nios de las Santas Escrituras:
tir ¿ti malo , antes si alguno porque hasta tanto detesta Dios ■
te hiriere en la mexilla dere- en ellas el homicidio , (g) que ■
dice J
(a) Psalm. 4 . v. 5. (d) Epbes. 3. v. 17.
Epbss. 4. v. 26. (e) Mattb. ^ v. 39. 40 4 r.
(b) Videtur alindere ad idquoi S. Aug. Ep. 5 • ad MareeII,
mit L?x. ff. ad hg. Juliam (f)Geri'4. v,io. Exoci.2i.v, 12».
de Advocatis . Lev. 24. v. 7.
(c) i-, Corita b, 6, v. 19* (fi) Gen. 9. v . 5.
y8 Catecismo Romano.
dice (a) pedirá cuenta de él tas en e l, mismo Dios , cuya
aun á las bestias; y inunda imagen destruye. Lo qual me­
asimismo , sea muerto el ani- ditando David con divinas con­
.mal que matare al hombre. sideraciones , amargamente se
N i fue ,tan:poco oiro el moti­ quexó de los homicidas por
vo de q u c ie r, que el hom­ aquellas palabras ( d ) : Velices
bre tuviese honor (*) á la san­ son sus pies para aerramur
gre , sino poique Lie tocios mo­ sangre : ni dixo sencillamente,
dos guardase inocentes las ma­ .matan , sino den aman j tingre;
nos y el corazon del nefando las quales palabras pronunció
delito del homicidio. para amplificar esta detestable
15. Se declara per razones maldad , y dar á t atender la
lo enorme que es el pecado del inhumana crueldad de los he#—
homicidio. micidas. Asimismo , pur de­
Porque los homicidas son clarar may orinóme , quan pre­
aceibisimes enemigos del lina- cipitados se tiran estos á io -
ge humano , y por consiguien­ jneter este delito á impulsos
te de toda la naturaleza, pues de un luror diabólico , di\o:
en quanto .está de su pane Veloces son sus pies.
arruinan todas Jas obras de iG. Qué caas sen ¡as que
Dios , quando matan al .hom­ Dios fuatnui hacer per' estfi
bre , por cuyo motivo , dice Mandamiento.
é l , (b) crió t^das las demás . Mas las cosas que Christo
cosas. V lo i¡t?e mas es , pur Señor nos manda hacer por es-
quanto en el Génesis (c) pro­ Mandamiento , se ordenan
híbe Dios matar al hombre á que tengamos (e)paz con Lo­
alegando por .razón el haber­ dos : poique al o.pilcar esLe
lo criado á su imagen y se­ JViai dainitnto , dixo asi ( í) S i
m ejanza, síguese que le hace estatuía cjt eciendo tu áuu tu el
gravísima injuria el homicida, ¿tifiar, te acordares A lt de que
pues parece que al matar al tu binuauo tier.e quexa centra
.hom bre, pone manos viulea- t i , ütxa áiit tu tton arte el
si í tur,
(a) Exod. 2 j . v. 2 3 . Rom. 3. v. 'S -
Gen. 9. v . 4. Lev. 1 7. v. jo . (e) Rom. 12. v. j 8.
b\ Gen. j . v. 28. 29. 30. Heb. 12. v. 14.
c) Gen. 9. v. 6. ( f) Matth. 5. 7». 23. 24.
(d) Psalm. 13 v. 3. Prov, 1 . S . Ambros. lib. 1. de offic.
Vm 16. I smí» ¿9. v . 7. cap. 48.
P arte III. Cíip. V I . 79
\Altcif , y ve primero á tecon- enseña (c) el Salvador que
ciliarte con tu beiimmo , y yol- poseeremos niierrríi» almas.
viendo después , ofrecerás tu Asi mismo la beiieíkcr.cia es
don \ y lo d e m á s que se sigue, compañera tic la caridad, por-
Estas cosas explicará el Par- qué la (d) caridad es benigna.
foco , enseñando , que á to- Mas esta virtud de benigni-
dos sin excepción debemos dad y (*) beneficencia tiene
amar con caridad , á la qual mucha estension, y sií exer-
excitará quánto pudiere á los cicio consiste principalmente,
Fieles en la explicación de es- en subministrar á los pobres
te M andam iento, pues áqui es lo que necesitan , en dar de
donde mayórmente se señala com erá los hambrientos, y de
esta virtud. Porque como este beber á tos sedientos, en ves-
Precepto prohibe claramente tir á los desnudos, y en mos-
el od io , respeéto que (a) tramos tanto mas liberales,'
aborrece á su hermano , es bo- quánto mas el proximo nece-
filicida , necesariamente se si-- iitáre de nuestro socorro,
gue que manda el amor y la- iB . Estas obras sen mucho
caridad.- excelentes , quando se ha-*'
17. Qne ohras do caridad ccn con los enemigos,
se mandan en este Manda-"' Estas obras de bondad y be-
pñento. nefieencia que por sí mismas
Siendo pues cierto que por' son ilustres, todavía son m ti­
esta Ley se manda la caridad,- cho mas excelentes y quando
mandarse también por consi- se hacen con los enemigos : y
guíente todos a q u e llo s oficios por esto nos dice el Salvador'
y virtudes que suelen acompa- (e): Amad á vuestros enemigos,
ñaMa» Y asi , porque como y haced bien á los que os abor-
dice (b) San Pablo, la caridad recen : lo mismo amonesta el
es paciente,y sufrida , por esto Apóstol por acuellas palabras
se nos manda también aqui ( f ) : ^ tu enemigo tuviere
la p aciencia, por la qual nos hambre,, dale de~comcr v si tu-"
viere

(a) 1. Joimu 3. v. 1 £. (.*) S.Thom. 2. 2 . q. 31 .art. z**


(bj 1. Corintb. 13. v, 4, 3*
(c) Luc. 2 1. v. 19. fe) Mattb. S* ^*.44*
(d) i. Corintb. 13. V. 4r vid. S i (f) Rom. 12. v. 20- a i v
Thom, 2. 2. q, 2¿,art. 4 .- Prov. 25. v . 4 2 1 .
1. Corintb . 13* v. 4.-
go Catecismo Romtms.
viere s?d dale de beber, por­ sino asegurando también, qué
que batiendo esto , amontona' Jes tiene Dios concedido el
9iis carbones encendidos sobre perdón de sus pecados ; pero
su cabeza : no quieras dexar- que al contrario los que no
te vena r del m al , sino vence cuidan de esto • ó absoluta­
con el bisn e l i7ici/. I*ii¡a! cnen- mente lo rehúsan, no lo con­
íe si bien reparamos, que por seguirán. Mas como la pasioop
csic Mandamiento senos man­ de la venganza está tan entra­
da la caridad , que es benigna, ñada en los hombres, es nece­
hallaremos que por él se nos sario que el Párroco procúre
prescribe exercer todos los con la mayor diligencia , no
oficios de la mansedumbre, solamente enseñar , mas tam­
blandura , y demá* virtudes bién persuadir enteramente á
jde este genero. los Fíeles, que es menester que
19 . E l oficio mas excelente todo Christiano olvide y per­
de esta caridad es , perdonar done las injurias. Y por quan-
.enteramente los injmias. to los Escritores sagrados tra­
Mas entre todos estos ofi­ taron mucho de este punto3
cios el que sobrepuja muchísi­ consúltelos para rebatir la per­
mo á los demás , y está todo tinacia de .aquellos , que están
Lleno de caridad s y en que obstinados y endurecidos en
mayormente conviene emplear­ el apetito de la venganza , y
nos, es* perdonar[* ] con man­ tenga á mano las gravísimas
sedumbre I3S injurias que hu­ rabones , y muy acomoda­
biéremos recibido, A esto nos das al intento , que aquellos
estimulan y exortan coy íre- Padres tan piadosamente «ub*
qüencia, comg antes se ha di** ministraron.
c h o l a s divinas Es.crituras,no
solameníe llamando bienaven­
turados á lys que hacen esto,
Se
(*) Condonandas injurias haec M atth . 6. v. 14. 15.
loca demonstrante Alare, i r , v, 25. 26.
Deut, 32. v. 35. Luc. '(i. v. £5. 37.
1. Reg. 25. v. 32. 33. & cap, AElor, 7. v. 59. Tcrtullían, in
26. v, 9. & c. 24. v* 7. & 8, Apoiog. c* iv . S 37.
a. Reg. 19. v. 23. S . Aug. traft. 8. in J o a n n * &
Psalm. 7. v. 5. lib . 50. hom. bom. 6. & Serm*
E cel.v'á.p erw Jsái.sQ .v. 6* 6 1. de temp.
Parte ///. Cétp, ¿ 7 *.
proponen tres conside­ 2 l. Que tes hombres que nos
raciones poderosas para per­ injurian , son ei* esto Minis­
donar ¿as injurias : y se nota tros de Dios ; y se dá otra
la primera. reflexión para ser pacientes.
Pero principalmente ha de Mas no por esto piensen que
explicar el Párroco estas tres aquel S eñ o r, cuya benignidad
cosas. La primera e s , que el es inm ensa, nos castiga como
que piensa haber recibido al­ á enemigos (b) sino que an-
guna ofensa , se persuada fir­ tesbien nos corrige y amanes^
memente , que aquel de quien ta como á hijos. N i los hom­
desea vengarse , no ha sido la bres que nos ofenden , si mi­
causa principal de la injuria. ramos bien , sen en esto otra
A si lo hizo aquel admirable cosa , que ministros , y como
J o b , quando atribulado gra­ Alguaciles de la justicia de
vemente por los Sabios , y Dios ; porque aunque un hom­
Caldeos , y por el demonio, bre puede aborrecer y desear
no obstante sin hacer caso al­ pésimamente áotro , mas nun­
guno de ellos , usó santamen­ ca puede hacerle daño alguno,
te , como varón re&o y pia­ sino con permiso de Dios;
dosísimo , de aquellas palabras Convencidos de esta razón su­
(a) : E l Señor io di ó , el Señor frieron con igualdad de ani­
lo quitó. Por tanto á vista de m o, asi Josef(c) las impías de­
la oración y exemplo de aquel terminaciones de sus herma­
pacientisimo varón ^ persuá­ nos , como también David (d)
danse los Christianos la certí­ Jas injurias que recibió de Se-
sima verdad , de que quantos mei. Aqui viene también con
trabajos y penalidades pade­ toda propiedad aquella m axi-
cemos en esta v id a , todos vig­ ma , que San Chrisostomo (e)
ilen de mano de aquel Señor, trató grave y eruditamente, es
que es el principio y Autor á saber * que nadie es ofendi­
4 c toda justicia , y miseri­ do sino por sí mismo. Por­
cordia. que si los que juzgan haber
sido tratados injuriosamente
por alguno , miran á mejor
Tom . II. L luz

á) J o b , i , v . l i . & c. a . v . io . fe) Gen. 45. v. 5. 6 . 7. 8 .


b) Prov. 3. v. t 1 . . L2. ícH 2. Reg. ió . v. 10. i r , i-2.
tíefr, 12. v. 6. (e) S . Cbrisost, tom. 5. in hom.
rfpQf* 3, V, 1 g, Quodnemo Itsditur tusi áse ipso*
82 Catecismo Romanb.
luz el caso , hallarán sin du- ra semejantes i D io s, (b) qut
d a , que de ningún otro han hace que su sol nazca, sobre
recibido injuria, ni daño a l- buenos y males v y llueve so-
guno , sino de si mismos y por-' bre justos y pecadores
que aunque las injurias que les 23. Daños que se siguen de
hacen otros , lleguen á tocar­ no perdiñar las injurias \ y
les en. 16 exterior , mas quien se neta unov
■mayormente los ofende son Finalmente se han de expli­
ellos mismos , quando impía­ car- los males en que incurri­
mente manchan sus almas con mos', quando no queremos per­
cdios t en vid ias, y malos de­ donar las injurias que nos han
seos., hecho. Por tan to, haga vér
*2 . D os’ utilidades que se el Párroco á aquellos que no
consiguen de perdonar tas in- acaban, consigo para perdonar
jurias á los enemigos , que el odio
Lo segundo que se \\% d e1 110 solamente es pecado grave,
explicar es , que este exercicio' sino que con la continuación
trae consigo dos muy señala­ del pecar ,. vá también echan­
dos provechos que perciben: do-mas profundas raízes en el
aquellos , que movidos de un: corazon. Porque, como aquel
, piadoso afe¿to para con Dios,, en-cuyo animo hace una vez
perdonan, con gusto las-inju­ asiento* esta pasión r desea be­
rias. El primero es el perdón ber la sangre de su enemigo,
de los pecados, por haber pro­ ocupado todo-en el deseo de
m etido Dios (a) á: los que per— vengarse , pasa dias y noches
donan ^ sus proximos sus yer­ en: cierta, continua y perversa
ros , que también: ellos>a lc a n ­ agitación de animo , de tal mo­
zarán el perdón de:sus- culpas;: do , que nunca-parece cesa de
de la q ual promesa fácilmente^ maquinar la muerte , ó alguna
se c o lig e , quan grata- es á' otra maldad.. De donde se si­
Dios e^ia obra de caridad. E l g u e 1 que éste , (*) ó nunca , ó
otro provecho consiste, en que- con grandísimo trabajo se re­
por este acto conseguimos cier­ duce á perdonar del todo, ó
ta nobleza y perfección ; por­ siquiera en parte , las inju­
que en perdonar las injurias rias. Y asi con propiedad se
tíos hacemos en alguna mane." compára, la. llaga- de su alma
con

(a)M attb.6,vti4.&'C.iB,v,%2*- Luc . 6. v. 36,


(b) Mattb. 5» v. 4$„ (*) S , Tbom. a ¿ 2* q. 34; art. 6,
Parts III. Cap, V I , 63
con la herida , en que aun íe ñor Jesu-Christo, dixo á los Fa­
mantiene clavado el hierro. riseos , quando le querían dar
24. Se demuestra que deíodio la muerte , que tenían (c) por
nacen otros muchos pecados,. su Padre al Diablo.
Otros muchos daños y peca^ 2 5 . Se proponen remedios
dos hay también , cuyo con­ jeontra el odio.
junto vincula £n sí solo este Pero demás de estas d od ri­
pecado de - o d io p o r cuyo mo­ nas qua se han dado , en las
tivo dixo S. ] u a n l .este pro­ quales .tienen Jos Pastores ra­
posito (a) : E l que .aborrece á zones con que probar y per­
su hermano , está en tinieblas, suadir al p u e b lo q u a n t o de­
y no sabe á donde va ; porque b e detestar este pecado , sub­
Jas tinieblas cegaron sus ojos: ministran también las Escri­
y asi es necesario , que este tál turas otros dos remedios á la
ca y g a en muchos pecados: por­ verdad muy oportunos para
que como apenas es posible que evitarlo. E l primero y princi­
uno apruebe ios dichos , ó he­ pal de todos ellos es * el e jem ­
chos del que aborrece, de aqui plo de nuestro Salvador, que
dimanan los juicios temerarios nos debemos proponer para
é iniqüos ^ las iras , envidias, nuestra imitación. Porque este
murmuraciones, y otras co ­ Señor , siendo asi que (d) ni la
sas semejantes » en que suelea mas leve sospecha de pecado
enredarse aun los que están es­ cabia en é l, sin embargo des­
trechados por parentela ^ ó pues de haber sido azotado,
amistad. Y asi freqüenrejnente coronado de espinas , y clava­
sucede , que de este solo pe­ d o en la Cruz , hizo por sus
cado de jodio .nacen otros mu­ mismos perseguidores esta Ora*
chos. Con razón se dice tam­ •cion toda llena de caridad
bién , que este pecado es pe­ (e) : Padre perdónales , porque
cado del D iablo, porque él fue no saben lo que hacen 1 y de su
(b) homicida desde el princi­ sangre derramada dice el
pio del mundo. Y aun por esto Apostol ( f ) , que hablaba me­
el Hijo de Dios , nuestro Se- jor que la de Abel.
La El

(a) i . Joann. 2. v. 1 r. Joann, 8 . v. 4 5.


(b) Joann. 3. v. 10. 1 1 . 1. Joann, 3. v, 7.
Joann. 8. v. 44. (e) Luc, 43. v. 34.
fe) Joann. 8. v. 44. ( f ) Heb, 12, v. 24.
(d) Isa*, S3* 9•
Catecismo RoitiáHó.
El otro remedio es el que
propuso el Eclesiástico 7 ea
C A P IT U L O VII.
á saber , que nos m orde­
mos de la muerte , y del dia DEL SEXTO m a n ­
del Juicio * sícbcf dtíte T di­ d a m ie n to .
ce él (a) , de tus postrime-
Yhis •, y jamar pecaras* Líl
«jual sentencia quiere decir: N o adulterará».
considera una y muchas ve­
ces , que en breve has de i . Se nota el refflo orden en
ínorir ; y porque la eosa que se sigue este Mandamien­
que mas desearás , y mas to , y la cautela del Párroco
necesitarás en aquel lance en explicarlo.
será el conseguir la mise­ Or ser estrechísimo el laza
ricordia suma, de D io s , por
esto es necesario , que pa­
P del marido y la m uger, y
no poder haber para uno y
ra olvidar las injurias tray- otro cosa mas agradable, que
gas desde ahora siempre an­ fa satisfacción de que se aman
te los ojos la hora de tu mutuamente con un singular
muerte ; porque de este mo­ amor , como ni al contrario
do se te apagará aquel cruel' otra mas molesta , que el sen­
apetito de vengarte , vien­ tir se desvia á otro el legitimo
do que para implorar la mi­ amor que se les debe : por es­
sericordia de Dios ea aque* to con propiedad y orden se
Ha hora , no hallarás me­ sigue-i la L ey que defiende de
dio ni mas propio 7 ni mas- insultos la vida del hombre,
eficaz , que el olvidar las ésta que trata del Adulterio; á
injurias , y amar á los que fin que nadie se atreva á vio­
ú tí , ó á los tuyos , han lar y romper con Adulterio
ofendido • de obra 7. 6 pala­ aquel santo y honroso enlaze
bra.. - del Matrimonio, de donde, sue­
le nacer grande impulso de ca­
ridad. Pero en la explicación
de esta materia sea el Párroco
muy "cauto y prudente , y trá­
tela
Parte I I I . Cap. V I L ?>S
teTa' con palabras discretas, por las cosas que se pi'ofiibu??
pues tila mas pide modera­ el Adulterio es (*) una injurhi
ción , que proligidad en sus del legitimo lecho , sea agen®,
platicas. Porque se debe te­ ó propio : porque si el casado
m er , que si él quisiese esten­ peca con soltera, viola su pro­
derse demasiadamente en ex­ pio lecho ; y si el soltero pe­
p licar toáoslos modos, de que ca con casada , mancha con
lo s hombres pueden pecar con­ Adulterio el Jecho ageno. Pero
tra este Mandamiento, vinie­ se ha de saber qüe por esta
ra poy ventura á tratar de al­ misma prohibición del Adul­
gunas ca sas, que mas suelea terio se veda también todo ge­
subministrar materia de exci­ nero de deshonestidad é impu­
ta r liviandad , que remedio dicicia , como aseguran (a) San
para- apagarla. Am brosio, y (b) San Agustín.
t . Que en este Mandamien­ Y que este sea é\ sentido en
to se prohíbe una cosa , y se que se deben entender las pa­
tnanda otra. labras de este Mandamiento,
Sin embargo como en este se puede colegir de las Santas
Mandamiento se contienen mu- E scritu ras, tanto en et vifcjo,
eha^cosas que no se deben omi­ como en el nuevo Testamen^
tir , las explicarán los Párro­ to. Porque en la Ley de M oy­
cos en este lugar. H ay pues en ses vemos , que demás del
él dos maneras de viftud ó Adulterio se castigabn-n tam­
fuerza : ki una , con que- ex­ bién otros géneros de lüxuriav
presamente se prohíbe el Adul­ 4'. Se traen varios lugares
terio ; Ja otra con que implí­ de la Sagrada Escritura , en
citamente se manda guardar que se prohíben diversas «?j-
castidad de alma y cuerpo. pecies de luxurias.
3. Qué picados se prohíben En el Genésis (c) está la
fique baxoel nombre de Adul-* Sentencia , que pronunció Ju­
ferio» das contra su Nuera , y en eí
V comenzando la explicación Deuteronomio (d) aquella efr-'
ce -
(*) S . Tbom. 2 . 2. x 54. art . ( b) S . Aug. qatfst . 7 1 . in Exod*'
. 6? qmest. rgvd? Malo art, ¿r. Thom\ 7..íi . q. 154. art. 2-.
3. i n-corp. Et 4.-S*rtf. dist. & 4. Ssnt. dii't. 4 1. art. 4. q.
4 r. art 4 4. q. 2. in corp* t ; & q . r 5, de Malo art, 2t>
(a) S . Ambrost U b .i. offic. cap. (c) Gen. 38. v. 24.
5ok in fin. (d).Ztotf. 23. V. ¿7** ■
y5 Catecismo Romano.
celente Ley del mismo M oy­ 5. Por que en la prohibícien
ses , en que mando que nin­ de este Mandamiento se ex­
guna hija cié Israel fuese ra— presa el Adulterio.
mera: leemos también un exor­ Pero sin embargo de prohi­
to que hizo Tobías á su hijo bir esta .Ley .todo genero de
de este /eoíIo (a) : Guarda/e, luxuria , .todavía quiso expre­
hijo mió,de<oda luxur!¿i\as\jnis~ sar en la prohibición el Adul­
mo el E clesiástico, avergon­ terio , por quánto éste á mas
zaos, dice (b), de mirar á la mu- de la torpeza que le es cpmun
ger deshonesta : y en el Evan­ con las demás especies de lii-
gelio (c) dice Christo Señor, xuria ,, trae también consigo
que el co.razon es de ¿donde sa­ .otro pec.ado de injusticia , no
len los Adulterios ^ y otras lu- «olamente contra el proximo*
x u ria s, que ensucian al hom- mas también contra la sociedad
jbre. Mas el Apostol detesta re­ .civil.
petidas veces este vicio con Demás de lo dicho es asimis­
muchas y gravísimas palabras1 mo cierto , que quien no se
j¡d): La voluntad de D.ivs, dice, abstiene de ios demás generos'
es yuestr,a .santificación , esto de luxuria , fácilmente vendrá
es , que os abstengáis de la á caer también en este del
luxuria : y en otra parte (c^: Adulterio : por donde fácil­
Huid de la luxuria : y en otra mente venimos también á co­
( f ) : No os mezclets con los lu­ nocer , que por sola esta pro­
juriosos : y en otra [ g ] : Mas hibición del Adulterio se veda
sosa de luxuria , 4 qualquiera, lodo genero de impureza é im­
genero de inmundicia „ c ava­ pudicicia , con que se mancha
ricia t ni aun se nombre e n tr e jd cuerpo : y que no solamente
vosotros : y en otra (h) : N i esta impureza externa , sino
iot lujuriosos , ni los adúlteros, también toda liviandad interna
tii los sucios consigo mismo , ni esté prohibida en este Manda­
les Sodomitas pofeprán el Rey- miento , dá á conocer por una
fio de Dios. parte la fuerza de la misma
L ey , que consta ser espiritual,
y por otra lo enseñó Christo
.Señor,

(a) Tob• 4. V. 13. (e) 1. Corintb, 6, v. 18.


(b) Eccl. 4 1. v. 15 . (f) 1. Corintb. 5. v. 9,
(c) Mattb. 15. v. 19. (g) bphes. 5. v. 3*
(d) 1. Ibes. 4. v. 3. Ihj 1. Corintb. 6. v . 9. 10.
Parte III, , Cap. V I I . 87
Señor por aquellas palabras (a): les ha de advertir, que aunque
Oísteis que se dixo a los anti­ la virtud de la castidad singu­
guos , no adulterarás ; mas yo larmente brilla en-aquella
os digo , qut toda aquel que mi­ clase de personas, que- hacen
rare á la muger apete¿tendolar proiesion de observar santa y
cometió yá Adulterio con ella» religiosamente aquel hermosí­
Estas son- las cosas que hemos simo instituto v y todo divino,
creído deberse enseñar publi­ de la virginidad ; todavia-se es-
camente i los- Fieles , con tal tiende tajnbiea su practica y
que á. ellas se añadan los de­ mérjto á aquellos , q.ue ó bien*
cretos que el Santo Concilio guardan celibato vó bien a y u n ­
de Trento (b) form6 contra los tados en el Matrimonio , se
adúlteros, y los que mantienen mantienen puros y limpios de'
ram eras: omitiendo' otros mu~ toda liviandad prohibida.»
chos generosde impudicicia y y.- Se' proponen? tafias con*
liviandad * de que el Parrocó* sideraciones poderosas> para-
habrá de instruir privadamen­ guardar la castidad^
te á cada uno, según lo pidie­ Y porque los Santos Padre*
ren las circunstancias del tiem­ dexaron cscvitos muchos rtcie--
po , y de las personas. .Sígue­ d i o s c o i * que nos enseñan á
se ahora explicar las cosas, domar las pasiones, y enfre­
que se mandan practicar por nar' los apetitos r procúre el
este MundamienLo. Párroco explicarlos al puebla’
6. Qué cosas sean las que por con el m ayor desvelo , y sea
este Mandamiento te mandan muy di 1¡gente- en tratarlos.- De
hacer, estos pa*te coíisísíe en ra con­
Se les ha de enseñar pues y' sideración, y parte en la obra
exortar con vehemencia á los de acción.- El remedio q'ue te­
Fieles , á que guarden coa el nemos en la- consideración
m ayor cuidado la pureza y consiste mayormente^ en que
continencia , y se conserven entendamos, quaíi glande es la
[c] limpios de toda mancha fealdad de este pecado,y quai
de c a rn e , y espíritu , obran­ elJ estrago que ca u sa , y co-*
do su santificación en temor nocido e¿to , strá mas fácil de-
de Dios. Y en primer lugar se- testarlo. Q.uan pernicioso pues
st:a
(zYMattb. 5. v. 27. 28. (c) 1. Corinth. 7. v, 1*• •
(b) Stss, 24. de ref, M a trw . (*) Conc* Triden. Sess.- 24. di'
fap. 8, Matrim, Can. 10.
C a te c is m o Rcftií7T!i9.
sea este delito, se puede cono­ no se junta torpemeote £óft
c e r , de que por él (a) son arro­ ramera , hace á los miembros
jados y exterminados los hom­ de Christo miembro* de ra­
a r e s del K eyno de Dios , que m era : asi lo dice San Pablo
es el m ayor de todos íls males. (d) i N o sabéis qué vuestros
E s verdad que esta calami­ cuerpos son miembros de Cbris-
dad es común á todo delito, to ? ¿ Pues quitando á Christo
pías io privativo ele este peca­ sus miembros , haré de ellos
do es , que los deshonestes pe­ miembros de ramera ? Lesos
can cc-ntra sus mismos cuer­ sea tal cosa. ¿ 0 ignoráis por
pos , según la sentencia del ventura , que quien se junta con
A póstol que escribe (b): Huid la ramera , se bace un eperpo
de la luxuria , porque todos los con ella ?
demás pecados que ei hombre Finalmente el Chiistiano, co­
hiciere , son futra del cuerpo; mo afirma (e) él m ism o , es tem ­
mas el lujurioso pectí contra su plo del Espirita Santo , por
mismo cuerpo : lo qual se dice, donde el violar este templo no
porque lo trata injuriosamen­ es otra cosa , sino arrojar de
te , violando su santidad. Y él al Espíritu Santo,
aun por esto dice también el 8. S e hace ver , quan etior~
mism o Apostol á los de The- üie es el pecado de Adulterio .
aalonica.de este m o d o (c): Por - Pero se ha de notar que en
gue la voluntad de D ios es el delito del Adulterio h a y
Vuestra santificación , esto es, aun sobre lo dicho otra gran­
$ue os abstengáis .de la luxu­ de injusticia ; porque si , co ­
r ia , y que cada uno de voso­ mo dice ( f ) el Apostol , los
tros sepa gu.ard.ar su cuerpo en que están ayuntndos en el Ma~
santidad y honor, sin dejarse trim onio, están tan sujetos el
llevar de los apetitos de la uno á la potestad del . otro»
carne , como los Gentiles , que que ninguno de ellos tiene
no conocen á D ios . dominio sobre su cuerpo , sino
D em ás de esto ( lo que aun que tan servilmente están enla-
es mas horrible) si el Christia- iad o sg o u cierto vmculomiituo,
que

(a) i . Corintb. 6. v, 9. 10. (c) 1, Thcs . 4. v. 3. 4. s*


Apoc . 22. v , 15. (d) j . Corintb . 0. i».
G al . g. u. 19, 20. a i„ (e) 1. Cor . 6. i». 19.
(b) 1, Corintb . 6. v. 18, (f) 1. Corintb . 7. v. 4*
V id . Sw Thom. bic ¡e¿L 3.
Parte t í l Cap, V I L 8*
que el inaíido se debe confor­ y artos castigos j penas
mar con la voluntad de la mu- que se siguen á la luxuria .
g c r , y la muger coa la del Pero lo que mas es , por la.
m arido; á la verdad , si qual- luxuria de uno solo ha sido al­
quiera de ellos divide ó apar­ guna vez, no solamente muer­
ta su cuerpo del Consorte á to el que cometió ei delito*
quien por derecho está adju­ mas también asolada toda una
dicado , abar.donandolo á otro, C iu d a d , como leémos (c) de
comete enorme iniquidad é in­ los Sichhnitas. Muchos exem-
justicia. Y por quánto el mie­ plares de castigos que ha e je ­
do de la infamia estimula mu­ cutado Dios sobre ios desho­
cho á los hombres é guardar nestos , se refieren en las san­
lo que se les tiene m andado,. tas Escrituras , los quales po­
y los aparta grandemente de drá recoger el Párroco , para
lo prohibido , enseñará tam ­ aterrar á Jos hombres del ne­
bién el Párroco , que el Adul­ fando vicio de la luxuria ; co­
terio planta á los hombres ig ­ mo son la asolación (d) de So-
nominiosísima nota de torpe­ dorna , y de las demás Ciuda­
za. Porque las Santas Escritu­ des com arcanas: el castigo de
ras dicen asi (a) : E l que es los Israelitas ( e ) , que pecaron
adultero , perderá su alma por con las hijas de Moab en el
la necedad de su corazon; acar­ desierto : y la destrucción de.
rea para s í fealdad é ignomi­ los ( f) Benjamítas. Y aun los
nia „ y su afrenta no se borra­ que escapan de la muerte , no-
rá jamás. Mas por donde nos evaden muchas veces los into­
es muy fácil conocer la gra­ lerables dolores y penas , con
vedad de este pecado es , por que de ordinario son castiga­
la terrible severidad con que dos : y quando esto no sea,
Dios lo castiga. Y en prueba permite Dios que caygan ea
de esto vemos , que antigua­ tal ceguera de entendimiento,
mente los adúlteros eran ape­ ( lo que es gravísima pena )
dreados por le y , (b) que el Se­ que yá no tienen respeto á
ñor estableció en el Testamen­ Dios , ni á su fama , ni digni­
to viejo. dad , ni á sus hijos , ni aun á
Tom. II. M su

(a) Prov, 6. v. 32. 33. d) Gen. 19. v . 24.


(b) Levit . 20. v* 10. u) Num. 25. v. 4.
joann . 8. v. 5. (f) Judie, so. per tot*
(c) Gen, 34. v * 25. 26. 27.
56 Catecismo Romano,
su v id a ; y dé este modo vfe­ ocio , de que embotados los
rien 4 hacerse tan perversos é hombres de Sodoma, como di­
inútiles, que nihguna comisión ce (d) Ezequiel , se precipita­
importante se les deba fiar, y ron en aquel hediondo vicio
quasi para ningún cargo son de nefanda luxuria.
yá idoneos. De esto tenemos Demás de esto, se ha de evi­
efcemplr s (a) en David , y en tar en gran manera Ja destem­
(b) Salomón; de ‘los que el pla nzaen comer y beber : b&r-
primero despues que adulteró, téíos , dice (e) el Profeta , y
se hizo de repente tan dese­ el¡us lujuriaron , poTque el
mejante á sí mismo , que de vientre lleno y harto brota en
mansisimó que era pasó ¿ ser luxuria. Esto mismo dio á en­
cruel e s tanto grado , que en* tender el Señor por aquellas
tregó á la muerte á U r ía s , que palabras ( f) : Guardaos de que
tenia tanto mérito para’ con él: se carguen vuestros corazones
y el otro , habiéndose derra­ de comida y bebida* Y lo mis­
mado todo en liixtiria , llegó mo avisó el Apostol diciendo
ártál extrem o, que apostatan­ (g): No queráis embriagaros de
do de la verdadera religión, vino , porque el fomenta la lu­
se entregó al culto de los Dio­ xuria,
ses falsos. Y asi este pecado, Pero por donde mayormen­
como dixo (c) O seas, roba el te suele inflamarse el corazon
entendimiento „ y de ordinario en liviandad , son los ojos; y
]ó ciega. Pasémos ahora á los á esto alude aquella sentencia
remedios , que consisten en Ja de Christo Señor (h ): S i tu ojo
obra ó acción, tees ocasion de tropiezo¡arran-
10. Se proponen varios re- calo ,y arrojalo de tí, Muchas
medios de acción , para evi­ son también las voces que die­
tar la laxaría. ron los Profetas sobre la cau­
De estos pues el primero es, tela que se debe guardar en
liyir con el mayor cuidado el este particular , como quando
Job

(aj 2. Re¿r. i r. per tot. 22. 23.


(bJ 3 - Reg. 1 1 . per tot* ( f) Luc. 21, v. 34.
(c) Otete 4. v. i r . Rom. 13. v. 13.
S . Tbom. 2. 2, q. 4.6, art . 2, (g) Kpbss, 5. v. 18,
(d) F.&icb. 16. v. 49. (hj M itih .§ . v, 29. C. 18,
(e; ///Vr.-g. v. 7. V id. S. Hie~ v, 9. Marc, 9. v. 46,
ron. demCuitQ.lid uirgiu, Ep.
Parte III. Cap, V I L 91
Job dixo (a) Hize paCio con mis ,v/;i-l;t>ne>i¿e precioso » o curioso.
ojos , de no mirar ú virgen al­ Y San Pablo dice también (g),
guna. tla y finalmente muchos que no se adornen con cabella
y quasi ¡numerables exemplos encrespado, oro , perlas , ni ves*
de tu a 1tr”s y desastres , que han tido precioso. Porque mucha*
dimanado de la visca: asi pecó perdieron el ornato de alma y
(b) David : asi el Key ;c) de Si- cu e ip o , por haberse adorna­
chen : y asi Lambida aquellos do de oro, y peilas.
(d) viejas cainuuiiadores de A este in c e u iv o d e luxuria
Susan.u que .suele dimanar d .l exqui­
1 1 . Se continúa en notar otros sito adorno de los tr a g e s , se
varios incentivos de ¡uxuria¡ .sigue turo , que es el d-e
que se deben evitar. las palabras torpes y des­
Asiinisino el exquisito ador­ honestas. Porque la obsceni'r
no do los trages * que provoca dad de las palabras encienda
sobremanera la visLa, es gran­ como una hacha ardiente los
de ocasion de incentivo á la corazones de los Jovenes:
luxuria,. Por esto avisa el Ecle­ pues c o m o dice el Apostol (1^),
siástico (e) : Aparta tu rastro Las ^alas platicas corrompen
de la fíitiger ataviada. Y por­ las byenas costumbres.
que las mugeres ordinariamen­ Y porque las canciones de­
te cuidan demasiado de ador­ masiadamente muelles y afemi­
narse, será del caso que el Pár­ nadas, y Jos bayles suelen cau ­
roco ponga alguua diligencia sar este múin-j efecto , por es­
en avisadas y reprende* las de to es menester que oad¿ upíj
quando en quando con aque­ se guarde tam ban con uili-
llas gravísimas palabras , que gencia de estas ocasiones.
á este intento escribió el Apos- De ese genero s n
tpi San Pedro ( f) : No mu-es- pno los Ubi os obscenos y ama­
tren en lo estertor las mucres, torios i Los quales se d--be,i je vi-,
el cabello encrespado, o fe r ta ­ tar ; Cjinu también las ií/ii-
do de oro , ni ei vestido Jema" genes que ofrecen <i la vista
M 2 ni

(*) J'ob. $ r. v. r . Re. L $ . v* 5. (\jJ. ¡Jan. 13. ■


(?.. b.
'De byp . f o t i, loco. V i l . S. (e) E l.el. 9 . 8 . A d rcm. Isai.
Tbom. in cap. 1. Ep* ad Rom. 3. v. 16.
lett. i* , ■ ( l ) . i . i'itr.. 3. v. 3,
(b ) 'i. Reg. t i . v. 2, (g) 1, Ti'mtb. 2. v. 9.
(c)Lr<W. 34. 2. (h) 1. Corintb* 15. v . 33.
Catecismo Romctn**
alguna figura torpe ; porque 1 3 . Para guardar castidad
-son muy e fic a ce s para provo­ se ha de mortificar el cuerpo.
car á luxuria, é inflamar en Demás de esto,se ha de mor­
ella los ánimos de los Jovenes, tificar el cuerpo , y reprimir
por lo qual cuíde muchísimo los apetitos sensuales, no sola­
el Párroco , de que se obser­ mente con ayunos, mayormen­
ven santisi mámente las cosas, te con los que tiene instituidos
que en esta parte pia y reli­ la Santa Iglesia , mas también
giosamente decretó (a) el Sa­ con velas, peregrinaciones pia­
crosanto Concilio de Trcnto. dosas , y otros géneros de
Y si todos estos incentivos aflicciones: porque estos exer-
que se han notado , se evitan cicios y otros semejantes son,
con gran cuidado y diligen­ donde principalmente se acre­
cia , se quita á la luxuria dita la virtud de la templan­
tjuasi toda ocasion y materia. za. A este intento escribe San
12. S e proponen también Pablo á los de Corinto de este
otros remedios para guardar modo (b ): Todo aquel que pe­
castidad. lea , se abstiene de todo lo que
< Mas \ para reprimir el Ímpe­ te impide conseguir la vi ¿lo­
tu, de esta pasión, es medio ria. ¥ aquellos hacen esto por
m uy eficaz el freqiiente uso de conseguir corona corruptible,
la confesion y comunion , co- pero nosotros por alcanzar la
ino también el hacer conti­ incorruptible : y poco despues
nuas y piadosas oraciones á dice (c) : Castigo mi cuerpo,
'.Dios , acompañándolas con li­ y lo sugéto á servir á la ra­
mosnas y ayunos. Porque la zón , para que no suceda , qut
castidad es don de Dios, predicando á otros , yo mis­
quien no lo niega (*} á los mo me baga reprobo. Y en
que debidamente se lo piden, otro lugar (d ): N o condescen­
rn permite seamos tentados dáis á la carne en sus de-*
sobre nuestras fuerzas* masías.

CA-

(a) Cur.c. Trid. Sess. 25. ad S ess.2 4 . de r e f.M a tr . Can,g*


'in k min Decret\ de S a ciis ima* b) 1. Corintb. 9, v, 2$,
c) ib id , v , 27.
(*) MjMb* 19. v. 17, & r. Co- (d) Rom, 13. v. 14*
rintb. io» v. 13. Conc. TrlU*
Parte III . Cap. V I I I , .33
que se suelen suscitar por I03
b hurtos. Y como también esta
nuestra edad inciirre misera­
C A P I T U L O VIII. mente en estos pecados , y en
los males y calamidades que de
D E L SE PTIM O M A N ­ ellos resultan , por esto á imi­
D A M IE N T O . tación de los santos Padres y
Maestros de la doitrina Chris-
tiana , inculcarán los Párro­
N o hurtarás, cos esta materia , y explicarán
continua y diligentemente la
1. Quan antiguo es en la fuerza y sentido de este Man­
Iglesia inculcar este Manda­ damiento. Y en primer lugap
miento ; quan útil explicarlo aplicarán su conato y diligenr
también ahora \y quanto des­ c ia ,á declarar el infinito amor
cubre el amor que Dios nos de Dios para con el linage hu­
tiene. mano ; pues 110 contento con
Ue sea costumbre antigua defender nuestra vida , cuer*-
Q en Ja Iglesia el inculcar po , fama , y reputación coa
á los Fieles la fuerza y aquellas dos prohibiciones, «0
obligación de este Mandamien­ matarás , y na adulterarás,
to , indica aquella reprehen­ ampára también y protege coa
sión , que dió el Apostol álos este Precepto, no hurtarás ,co*
<jue aterraban á otros de los mo con cierto escudo , nues­
mismos vicios de que ellos es­ tras haciendas y bienes.
taban llenos. ¿Ti* qué enseñas 2, Se descubre el sentido de
á otro , decía (a) , no te ense- este Mandamiento ; y moda
ficts á t í mismo ? ¿ Tu qué pre­ de dar gracias á Dios por ¿7.
dicas , que no se debe hurtar, Porque claro está , que no
hurtas ? Con la qual do&rina es otro el sentido de este M an­
no solamente corregían Jos an­ damiento , sino que al modo
tiguos el pecado del (*) hurto, que arriba se ha dicho hablan­
freqüente eu aquellos tiempos, do de los dos precedentes , asi
mas también apaciguaban la§ también aqui prohíbe D io s, el
turbaciones , pendencias , y que á alguno se le quiten sus
otras causas de varios males, bienes,,.ó se le perjudique en
• . . . CilOS* ■
— I — j ■I rn
(a) Jiam. 2. v, 21. q. 66. art. 3. 5. 6. 7. & qu¿?st%
(*) í)e furto V id , S . Tfroffl, 3 .2 . 4. de rnalo art* 8. in arg. 1$,
94 Catecismo Róm&no.
e llo s , declarándose el mismo cosa contra la voluntad de su
por stí Proteétor. Por donde dueño , más también el apro­
quantb el beneficio que se nos piarse cosa agina , sabiendo,
hace por este Mandamiento, y resistiéndolo el dueño; pues
és mayor , tanto más agrade­ no se debe pensar (*) ? q Ue
cidos corresponde seamos á qíiien prohíbe el hurto , dexa
'Díos sil Autor. Mas porque el de reprobar las, rapiñas, que
"modo mejor de serle agradeci­ se liacen con violencia é in­
dos y darle gracias e s , tío el juria ; mayormente diciendo
bír so lámame con gusto sus el Apostol (a ), que los Rapi­
{Mandamientos , sin o íl obser- ñadores tw poseerán el Reyno
"vínlds efectivamente por la de T/irs ; y escribí tildo tam­
’dbra, po r esto es menester ex­ bién él n;i-nio ( b ) , que se áe-
citar é inflamar á los Fieles á ■be evitar todo t m o y fami­
f a r d a r este Precepto. Está liaridad con ellos,
piies él , asi como los antece­ 4 . Por qué se expreso aqui
dentes , dividido en dos par­ el hurto , y no ¿a rapirla,
le s : la primera , qué prohíbe siirtuo ésta thayor pecado*
fei hurto, está empresa ínéntedei- Y atmijue la rapiña sea ma­
th b itrta : mas el• sentido y es­ y o r (*■) pecado rué el harto,
píritu de la segunda , dotidé por quamo ella demás de quí*-
Se nos manda seamos ’b enig l a r la cos¿ , hace también vio­
nbs , y libérales ton los pro1- lencia al Dueño , y Causa ma­
xi^n^s , está Oculto y envuel­ y o r injuria , no por esto sé
to en íá primera: y asi en ^ i- d¿bej!esirañar el -haberse nota­
riier lu^ar 'hablaremos de la do este Mandamiento p r él
r • r
primara , N j b u rila s. expreso nombre de hurto , y
3- Q '¿? n0 solamente se pro­ no de rapiña. Porque fcsto se
hibí a fiii el hurto , thas tam­ hizo cori sumo consejo, á c a u -
bién la tapiaJt. isk de tyje el hurto es mas ge­
Es menester pues advertir neral , y trasciende mas que
aq ii , que por el nombre de las rapiñas , las quales sola­
hurto no solamjnte seencien* mente pueden hacer aquellos,
de to nar ocultamente algaaa que sobrepujar* á otros eu p^>-
! der
._____ J ,i- ;■’l i »
(*) S . 4 * r. j. 7 í. in E x tí, <S? (b) 1. Cor . £. 9 . r ).
babetúr cap, TS^rgtripes 32; [ * ) D : Rapiña* JSi4 . S . Tbom*
qu rst. 4. 2. 2. quxst* 6$. arí* 4*
(a) 1. Cvr. 6. V. ió« * 9,
Parte 7 / 7 . Cap. V III* 9j
der y fuerzas. Sobre que no 6. No solo se prohíbe aqui
hay quien no vea » que donde et hurto » mas también la vo*
s e excluyen pecados mas leves, luntad de cometerlo.
forzosamente se prohíben otros Pero demás del mismo hui>
mas graves del misino genero, to , esto e s , el a¿li> externo,
también se prohíbe por este
$. Se notan varios nombres Mandamiento el mismo animo
del burlo po? ¿a variedad de ó voluntad de hurtar. Porque
¡a materia hurtaaa. ésta L ey es espiritual,, y co-
Mas la iliju ta posesión y uso mp tal se endereza ai corazon,
de las cosas agenas se nota por fuente de los pensamientos y
vgrpos nombres , según la. dir determinaciones. Pues del co­
versidad de las mismas cosas, raron , dice el Señor ppr San
q¿je se toman contra la vo- Matheo (a) , salen los. malos
untad de sus dueños , que lo pensamientos, homicidios, adul^
ignoran. Porque si ocultamen­ terios , luxurias , hurtos , y
te se toma,alguna cosa de al- falsos testimonios,
gun particular , se llama Hur­ 7 ..Se hace ver , quan grave
to : si üe le quita al publico, pecado es el hurto.
se llama Peculado: el robar Mas quan grave delito se*
alguna persona libre ,ó escla­ el hurto , declara bástante la
va para el fin del servicio , se misma inclinación y Tazón
llama Plagio : y finalmente el natural : porque es contra­
hurtar cosa sagrad a, se lla­ rio á la Justicia , que dá á ca­
ma Sacrilegio ; el qual delito, da uno Jo suyo , y que por
siendo t#n nefando y detesta­ consiguiente dicia , que es ne­
ble , está sin embargo tan in­ cesario , que las di^tribucia-
troducido , que los bienes que ni’$ y asignaciones de los bie­
precisamente se aplicaron pia nes , establecidas allá desde
y sabiamente , tanto al culto el principio {*) por derecho de
de las c¿sas sagradas , como la¿ gentes , y confirmadas por
á los Ministros de la Iglesia, Leyes divinas y humanas , se
y uso de los pobres sé em- mantengan firmes , para que
pLan yá en satisfacer á los asi cada uno posea las cosas
apetitos , y perniciosos anto­ que de derecho le tocan , so
jos -<te cada uwo. pena de destruir en contrario
la
(a ) Mattb. 1$. v. 19. f*j V id. dist. 1. cap. Jus. gm'
l tium.
96 Catecismo Romano,
]a sociedad humana. Por lo lo que vé en otros, quánto por
q u a l , como dice el Apostol (a), la inclinación que siente en sí
j\fi ¡os ladrones , ni los ava­ mismo , se dexa entender por
rientos , ni los dados á la em­ el testimonio de Habacuch
briaguez , ni los maldicientes, Profeta , que dice (c) : ¡ de
ni los rapiñadores poseerán el aquel que multiplica lo que no
Reyno de Dios. Aunque lo gra­ es Suyo 1 í Hasta quando amon*
ve é intolerable del hurto aun tona contra si lodo craso ¿. Lo­
se dexa ver mas claramente, do craso llama á la posesioa
por los muchos males que de de las cosas agenas , porque
él resultan. Porque por él se con dicultad pueden salir y
hacen freqiien te mente juicios desembarazarse de ellas*'los
temerarios é inconsiderados de hombres.
muchas personas : de él nacen Mas en orden á los generos
odios : él suscita enemistades: de hurtos que se cometen:
y él finalmente ocasiona á ve­ ellos son tantos , que es difi­
ces sentencias de acerbísima cultosísimo numerarlos todos,
condenación contra hombres por lo qual será bastante ex­
inocentes, plicar estos dos , es á saber*
8. De la necesidad de res- el hurto , y las rapiñas , pues
tituir lo ageno, y su dificultad. á ellos se reducen como á su
Pues y 1 qué diremos de la origen y cabeza , los demás
necesidad que Dios impuso á quj trataremos. Y así emplea­
todos, de restituir á cada uno rán los Párrocos todo su co->
lo q u e se le huviese quitado? nato y diligencia , en hacer
¿ Quánto no se dá también á detestar estos pecados , y ea
conocer por aqui la malicia del aterrar al pueblo fiel de co­
hurto? Porque no se perdona, meter tan perversa maldad.
dice San Agustín (b) , el pesa­ Mas prosigamos ahora en ex­
d o s i no se restituye lo hurta­ plicar las p artes, ó diversas
do. La qual restitución quan maneras en que *e cometen los
difícil sea á qualquiera qua es­ hurtos, y las rapiñas.
tá hecho á enriquecerse de lo
a g en o , demás de que cada
uno lo puede ju z g a r, tanto por

(a) 1. Cor, 6. v. 10. E t in6. deusur. cap. Cw n.&


(b) S. Aug. Ep, 54. ad Mace- de reg. Jar. cap. peccatum*
don, & habstur 14. q. 6, c, i , (c) Habas* 2, v. 6.
Parte ITT, Cap. V IH . 97
p, Se notan varios Hnagef der hacen fralides, y usan cíe
de hombres , f ue se deben te­ falsas retailas : el Suior cas­
ner por ladrones. tigará las fraudes de estos. Pe-
Y hablando de los hurtos, r-n aun son mas depravados é
son en primer lugar ladronfcs, iiiiqiios en este genero de hur­
los que compran las cosas hur­ to , aquellos que venden mer­
tadas , ó retienen las halladas, caderías engañosas, ó corrup­
tom adas, ó quitadas de algún tas, por verdaderas, y sanas:
modo. Porque dice San Agus­ y asimismo los que engañan á-
tín (a) : S i balláste , y no res­ los compradores en el peso,
tituiste , hurtaste. Mas si de medida , numero , ó regla:
modo ninguno se pudiere ha­ porque escrito está en el Deu-
llar el dueño de las cosas , se teronomio (b) : No tendrás en
han de emplear en socorrer la talega diversas pesas: y en
á los pobres: y aquel que no el Levitico (c) : No cometáis-
las quiere restituir, bien acre­ injusticia alguna en et juicio,
dita en esto , que donde quie* en la regla , en el peso , ni en
ra robára qualquiera co^a , si la medida : sea justa la balan­
se le proporcionase ocasion. za , e iguales las pesas , ju ito
E n la misma maldad incur­ el ( i) M'odio , é igual el (2)
ren los que en comprar y ven- Sextario : y en otro lugar (d):
Tom . II. N Abo-

(a) S.A u g .U b . ¿o. bomü, bom* (b) Deut, 2$, v. 13.


$ .& de verbiApoM.ScTfn. 19. (c) Lev . 10, í/.c3j;. 36.
6? babetur cap. Sifuid. 14. (d) Prov. ao. v* 23. & C, i l .
g. 5. <£í S . Tbom,a, 2, q* 66, v, 1. <S? C. 20. v. 10.
art. 5. ad 2.

- (1), NO¡TA 2 i?? £1 Modio era una medida Romana , no sola-


M mente de cósas aridas, mas también de liquidas. En las ari-
» das cogía de veinte á veinte y un libras y media de trigo,
t> ni muy pesado , ni muy ligero. Era lo mismo que un s^to
w de arina de los tres que se nombran al Cap. 13. v. 33. de
San M aiheo. Eu cosas liquidas-contenia 16. Sextai ios R q-
« manos , 6 3 2 . hem ínas, ó 20. libras de agua , ó vino.
•^2-) -*r fcl-Sectario que-era medida de cosas liquida* , era tm
» grande vaso que hacía la sexta parte de un Cougio. Era de
»» tres genewJs: Romano, A ttic o , y Hebreo. El Romano contcnia
V 20. onzas de agu a, ó vino i el Attico 1 g. y d Hebreo 13.
Catecismo ■
Rwano* . . .
^hominccjon es ante Dios te- chos modos de hurtar , exco­
riar diversos pesas : la balan- gitados por la astuta avaricia,
%a engfltlosa no es buena. que sabe bien todos los ardi-
Tambien cometen hurto ma- des de sacar dinero.
nifksto los jornaleros, y artí­ ro. Avisos contra el hurto,
fices , que piden por entero el y rapiña ; y quienes / ean ra­
salario á íós que ellos no han piñadores.
hecho el justo y debido ser­ Por tanto parece deberse
vicio. Tampoco se distinguen hablar ahora de las rapiuas,
de los ladiones los sirvientes que son el otro pecado capi­
desleales á sus señores, é in­ tal qntre los de esta materia:
fieles en la custodia de las co­ mas para ello avíse primero el
sas que se les han fiado. Y aun: Párroco al pueblo Christiano*
son estos tanto mas detestables que se acuerde de aquella sen­
que los demás ladrones, quan- tencia del Apostol (a): Los que
to á los otros 6e les cierra Ja quieren hacerse rtjos , caen en
entrada con las lla ve s, mas la tentación y lazo del Diablo*
para el sirviente ratero no ha^r y que nunca se le escape de la
en casa cosa cerrada ni oculta. memoria este Precepto (b):
Asimismo parece que son la­ Todas aquellas cosas que que-
drones los que sacan dinero, reis os bagan los hambres á
yá con fingidas y astutas pa­ vosotros , bacedsefas también
lab ras,. 6 ya con falsa mendir imotros á ellos ; y qne con­
guéz; cuyo.pécadoes masgra* sidere, perpetuamente aquello,
v e , al paso que al hurto aña^ (c ):.L o que tu aborreces que
den la mentira. También se de­ otro {e baga guardate de ba^
ben colocar en el numero de cerlo jamás á otro,
los ladrones, aquellos que ba^ Las rapiñas pues trascien­
hiendo sido conducidos pa*a den-mucho 5 porque en primer
algún oficio privado ó pubii-: lugar los qiie no pagan el de­
co , trabajando poco ó nada, bido salario á los jornaleros,'
descuidan el eniplco , y dis­ son rapiñadores : y á estos
frutan el salario. Fuera largo, combida Santiago á penitencia
y como arriba diximos muy por estas palabras (d) : Haced
d ifícil, el numerar otros mu- ahora penitencia ricos , llorad
abu-

(a) i. Timotb. 6. v. 9. Luc . 6, v* 3 Í.


(b) Müitb. 7. v. 12. (d) Jacob . 5, v . i»
(c) Tvb. 4. v . 16.
Parte TFT. Cap. V J I L 99
abultando á vista de las mi­ con sus logrerías talan y der­
serias que han de venir sobre rotan á la misera plebe. Y
vosotros: y la causa que tienen usura e s , todó aquello que se
para esta penitencia pone mas recibe -demás del c a p ita l, que
abax » diciendo (a) : He aquí se dió , yá sea dinero , yá otra
el salario de loS jornaleros , que qualquiera cosa , que se pueda
han segado vuestras mieses, comprar , ó estimar por él:
el qual vosotros no les habéis pues por Ezequiel estl escri­
pagado , clama ¡y su clamor ha to de este rando ( f) : T tío re­
subido á los oídos del Señor de cibiere usuraj/sóbre ab'ándan-
¡os exercitos. Este genero de cía : y el Señor dnce por San
rapiña se prueba también con Lucas ( g ) : Dad prestado » ¿it*
vehemencia en el (bj Levitico, esperar demás cosa alguna, Aua
en el(c) Dente ronomio, en (d) en tre‘los Gentiles fue slerjipré
‘M atachias, y en (e) Tubias. fin mirada la usura por un Crimea
este crimen de rapiña son asi- ^ravisimo', y siíinai^ente odio­
misaió c . inprehensus, los que so , y esto es lo que entre ellos
no pagan , ó se adjudican y hizo común aquel proverbio,
apropian 1 -s^derech rs , tribu- (*) i Q ue' cosa ex dar á logro í
tos , diezmos , y otras cosas ÍÍ¿ <e si rio matar al hombre*
de este genero , qtie se deben Porque los que dán á logro,
á los Ministros de la Iglesia, venden dos veces una misma
y á los Magistrados. cosa , ó venden lo que no hay.
1 1 . También los usureros son 12. E l mismo delito cometen los
Rapiñadores, Jueces que tuercen la justicia
D e este numero son también por dinero, ó regalos ;y los que
los (*) usureros, acérrimos y defraudan á los acreedores.
cruelísimos rapiñadores, que Asimismo cometen rapiña
N a los

(a) Ibid* v , 4. ( f) Ezecb » 18. v. 17.


(b) Lev, 19. v. 13. Éteod, 2 2. v . 2 5. Lev* *5. late
‘(c ) Deut . 24. v, 14. 15. ' Deut, 23 ,v. 19. Psalm. 1 5.
■(d) Malacb. 3. v, 5, Prov.&2.v. i6.Jerew ,is.v. 10,
(el Tob, 4. v. 1 5 * i g ) Luc. 6. u. 35.
“w cap. PUríqus & cap. (*) Est Catonix Censoris sen-
Usura 14. q. $.S.Tbom. 2. 2» tentia relata á M. Tullio in 2.
- y. J 2 ,^ n , I. & 3. Sent; dist. Offic. Vtd. ítem S . vimbres,
3 7 .? . 1,a r t, ’6, & q, 13. de lib, de Tób.+ ap. 14.
ioo ÜatecistHo Romano,
los Jueces interesados , que res de tu proximo en prenda
tienen de venta la justicia , y su vestido , se ¿o volverás an­
.dexandose sobornar de precio, tes deponerse el sol ; porque
dadivas , arruinan justísi­ solo ese tiene para cubrir su
mas causas de los desvalidos y cuerpo, ni tiene otro en que dor­
pobres. Igualmente los que de­ mir : si clamare á m i , yo le
fraudan á los acreedores, los oiré , porque soy misericordio-
que niegan las deudas , y los so. Con razón pues llamare­
que comprando generos á fia­ mos á la dureza de estos ra­
do , pbligandose á pagar por pacidad , y por consiguiente
sí ó por otros en cierto tiem­ pecado de Rapiña,
po , qo pagan al plazo seña­ 14, En el mismo crimen son
lado , serán condenados del comprebensos los que en tiem­
mismo crimen de rapiña. Cu- po de carestía esconden• lo$
ty o delito es tanto mas grave, ( granos , y demás cosas fiece-
quánto los Mercaderes con sarjas á la vida.
ocasion de su engaño, y desam- También llaman Rapiñado*
páro , venden mas caras todas res los Santos Padres , á los
las cosas con grave perjuicio que en tiempo de carestía en­
del pueblo : y asi parece que cierran los granos , y hacen
á estos quadra aquella senten­ que por su culpa corran mas
cia de David (a) : Recibirá caras Jas vituallas, y sea mas
pesiado el pecador, y no pa­ dura la penuria : lo qual igual­
gará. mente se entiende en todo ge­
13. Los ricos que oprimen á nero de cosas necesarias para
los pebres , quitando prendas el sustento y la vida. A ^stos
por el préstamo , son rapi­ quadra aquella execración de
ñadores* Salomon (c): E l que csconde Iqs
Y ¿ qué dirémos de aquellosgranos , será maldito en los
tico s, que á los que no pueden pueblos. A los quales represen­
pagar , piden con rigor lo que tarán los Párrocos sus graví­
les prestaron, y aun les quitan simos delitos,.los reprenderá»
en prendas contra la prohibí- con libertad, y les explicarán
cion de Dios las cosas que ne­ difusamente las penas que es­
cesitan para cubrir sus cuer­ tán propuestas á estos pecados.
pos? D ice Dios (b): Si recibie- Esto baste en orden á las co­
sas

(a) Psalm . 36 . v> 2 1 . Deut, 24 . v . 1 3 .


¿b) Exod* 22. v. atf. (c )P r o v . 1 1 . V.
Parte I I L Cap* V III* 101
sas prohibidas en este Manda­ E l tercer genero e s , el de
miento : pasémos ahora á las los consientes.
que en él se mandan, entre Jas El quarto e s , el de aquellos
quales tiene el primer lugar la que participan y sacan ganan­
satisfacción ó restitución: por­ cia del hurto ; si es que se ha
que (*) no se perdona el pe- de llamar ganancia , la que sí
cado , sino se restituye lo mal, no se arrepienten , los conde­
llevado. na á tormentos eternos ; de
i£ . Quienes sean los que es­ quienes habla David de este
tán obligadas á la restitución. modo (a) : S i vefas al ladren,
Mas porque no solamente corrías con él.
debe restituid al perjudicado E l quinto genero es , el de
el que hizo el h u rto , sino aquellosquepudiendo prohibir
también están obligados á la los hurtos , están tan lexos de
restitución todos (*) aquellos obviar é impedirlos , que an*
que influyeron en é l , por esto tes permiten y conceden licen­
se ha de explicar , quienes cia de cometerlos.
son los que no pueden evadir E l sexto genero es , el de
la necesidad de satisfacer ó aquellos que sabiendo cierta­
restituir. mente el hurto que se ha he­
Estos pues son de muchos cho , y donde se ha cometido,
generos : los primeros son los no lo descubren , sino que di­
que mandan hurtar : los qua­ simulan saberlo.
les al paso que no solamente E l ultimo genero ea , el que
son cómplices , mas también comprende á todos los coad­
autores de los hurtos, asi tam­ jutores , guardas, y patronos
bién son los peores en este ge­ de los h u rtos, y los que dán
nero de ladrones. acogida y casa á los ladrones:
El segundo genero , igual todos estos deben satisfacer á
en voluntad á los primeros,aun­ los que hubieren sido perjudi­
que desigual en poder , pero cados en algo , y se les ha de
digno de ser colocado en el mís^ exortaf con las mayores verps
Dio grado de ladrones , es el 1 á cumplir esta precisa obli­
de aquellos , que yá que no gación,
pueden mandar , son conseje­ Tampoco están enteramen­
ros y promotores de los hurtos. te libres de este delito, los que
aprue-

(*) S.Aug.Ep.$ 4. ad Jtf4cedón. & pr^ccsertith art . y,


(*) S, Tfrotn* a* 6a. $?r tot* (a) Psalm 49*1’. i§ ,
161 Catecismo Román»*
aprueban , y alaban los hur­ misericordia. También se les
tos- Ni están esentos de la mis­ ha de enseñar, quan necesa­
ma culpa los hijos de fami­ ria es la limosna , es á saber,
lias , y las mugeres , que hur­ el que seam os liberales en asis­
tan dinero á sus Padres , y á tir á los pobres con nuestros
¿us Maridos. bienes y acciones * apoyando
i 6. jEn este Mandamiento sé esto con aquella verdaderisima
prescribe también tácitamen­ prueba , de que (d) en el diá
te ¿a limosna y socorro de los del Juicio detestará Dios y con­
pobres* denará á fuego eterno á los
Mas poi* te segunda parte de que descuidaron la limosna;
este Mandamiento se nos or­ quando al contrario despues de
dena , que nos apiademos de los haber alabado á los que fue­
pobres y necesitados, y que ron misericordiosos con lospo*
aliviemos sus trabajos y an­ b re s, los introducirá en la pa­
gustias con nuestros intereses* tria celestial. Ambas sentencias
y buenos oficios. Y porque es­ son pronunciadas por boca de
ta materia se ha de tratar con Chrtsto Señor (e) : J/i:nid ben­
‘m uchísima freqiiehcia, y 'muy ditos de mi Padre , poseed el
Copiosamente , tomarán los Reyno que se os tiene apareja­
barrocos las dodtrinas y mate­ do: Y ( f ) : Apartaos de mi muJ-
riales con que puedan satis- ditos al fuego eterno*
facer á este cargo , de los li­ 17. Dodírinas con que los Par-
bros de los Santísimos varones tocos excitarán á la limosna.
(a) CypriatiO* (b) El Chrysos- Demás de esto usarán los Sa-
to ín o ,(c) Gregorio Nacianze- cerdotes de aquellos testimo-
:íig , y o tro s, que escribieron trios y pasages de la Escritura,
excelentemente de la Ümosná. que son más acomodados para
Porque es menester inflamará persuadir la limosna , como es
los F ieles, eu el amor y gus­ ( g ) : D.,d , y se os dará. D e­
tosa prontitud dé socorrer á clararán aquella tan gran pro*
los que han de vivir de ageaa mesa de Dios, que ni imaginar
Se
- ------ -------- . , , . . * _n
(a) S . Cypr* in ¡ib* de Óper. & 32 .E t in 4.Sent*dist.i$.q.2,
eleemosin. (d) M attb. 25. iJ.42.43. 45.46.
(b) S* 'Cbrysost, hom, 33. ad (é) Ibid. v* 34.
póp. Tlhiiocb . (fli Ibid. v. 4 1.
(c; Naz. itt orat. 16* de pdupe- (en Luc* 6. v, 38.
rurn afrfóre. S*T&om.2> q¥
Parte TIL Cap, V I I I , 103
ie puede otra cosa mas liberal para socorrer á los que están
ni magnifica (a) : No habrá reducidos á vivir de misericor­
guie ti dexe su casa , S e . que no dia agena, y juntamente por
reciba cien veess tanto ahora evitar la ociosidad , procuren
en este tiempo ¡y en el otro mun­ adquirir con el trabajo, indus­
do la vida eterna. Añadirán tria , y las manos, medios con'
aquello que dixo Christo Señor que poder aliviar las necesida­
(b): Haced amigos con el inte* des de los pobres. A esto exor*
res , á fin que quando muriereis, ta á todos el Apostol en la Car­
os reciban en las moradas eter­ ta á los de Thesaloníca. por
nas. Explicarán también los aquellas palabras (e): Vosotros
varios modo? de desempeñar mismos sabéis el modo, con que
esta indispensable obligación, me habéis de imitar. Y á loa
enseñando lo primero, que los mismos dice también ( f ) : Op
que no pueden dar de limosna ruego, que cuidéis de vivir quie­
á ius necesitados con que sus-' tos , atendiendo cada uno 4 m
tentar Ja vida , á lo menos dén oficio, y que trabajéis con vues­
prestado ai pobre , según lo tras manos , como yo os ordené*
prescribió Christo Señor d i­ Y á los de Epheso escribe (g);
ciendo ( c ) : Dad prestado , sin B l que hurtaba ¡yá no húrt^
esperar demás cosa alguna: antes trabaje obrando con sus
y la bondad de esta obra de­ manos 16 que es bueno, á fin de
claró el bienaventurado Da­ tener con que socorrer al ne-
vid , quando dixo (d) : Bueno cesitado.
&s el hombre que se apiada , y 19. Se ha de vivir con fru­
presta, galidad 1 para no ser gravosos
18, Que los que no pueden á los proxirnos,
dar limosna de. otra modo , han Y finalmente que. s$ ha dé>
de trabajar para esto, y por guardar la frugalidad , y escu-
•evitar- el ocio. sar traeer gasto-de lo 3geno*
Lo segundo , que también á fin que no seamos gravosos
es propio de la piedad C bris- y molestos i los proxlmos, Es­
tian a, el que los Fieles, quan- ta- templartza brilla á la verdad
¿o no tuvieren otro arbitrio grandemente en todos los Ápbi-
■ jo■1
-
11»■ f » I| l^» I■
!—
{p) Marc. \Q. ^ ,2 9 . 30. - /e) a. Thes. 3. v. 7.
(b) Luc* 16. v . 9. ( f j 1, Thes, 4. v. - ii .
(c) Luc . 6, v . 35. ij¿) Ephes. 4. v, a 8, -
(d) Ptalm* n i * v, 5 . .) ■ 1 >*
Catecismo Romano*
toles - pero singularmente so- que hagan vér , lo detestable
biesale en San Pablo , como de los hurtos, y rapiñas , y
lo atestigua él m ism o, quaii- las horribles amenazasque pro­
do escribiendo á los de The- puso Dios á los que cometen
Salónica , d k e de este modo estos delitos. Amós Profeta d a ­
te) : Tá acoraais hermanos ma ( c ) : Oid esto ios qus sorbéis
ele mi trabajo y fa tig a : pues es al pobre ,y derrotáis d los «e-
predtqué et Evangelio de Dios, cesitados de la tierra , diciendo,
trabajando dia y noche por no ¿quando pasará ( i) la fiesta de
ser gravoso á ninguno de voso- la Calenda , para que entonces
tros, Y él mismo en otro lu- vendarnos ¡as mteses \y i quan*-
gar dice asi (b) : Obrando con 4o pasará el Sabado , para que
trabajo y fatiga dia y noche7 abramos los graneros , y m¡no-
per no ser gravoso á ninguno de remos la medida yy aumentemos
vosotros. el precio , y pongamos balan-
. 20. Modo con que los Parro- zas engañosas ? Otras muchas
pos han de apartar al puebla amenazas se hallan al mismo
fie todos los pecados arriba intento en (d) Jerem ías, en los
dichos , é inducir á la virtud (e) Proverbios,y en el (f) E c le -
contraria. siastico. N i se puede dudar»
v. Y para que el pueblo fiel que la mayor parte de los m a-
cofcre horror A todos loa so- les, de que se vé oprimido
bredichos generos de perver- nuestro tiempo, dimana de es-
80S pecados , razón será que tos pecados, que son como se-
los Párrocos tomen de los Pro- millas de toda suerte de ma-.
fetas y de los demás libros di- les. Mas para que los Christia-
vinos, aquellos documentos con nos se acostumbren á socorrer
•• . i COíl ■

{a) x. Thes. 2. v . 9. Isai • 3. v. 12. 14. 15.


.Jiclor. 2 o. v . 34. (e) Prov . 2 1. v. 6. 7. £? C . aa*-
’í I. Corintfi. 4. v. v. 16r
(£) Tk^s*' 3, v. 8. [ i) Eccl. 10. v . 9, 10. <£? C *
(c) ^ífnos. 8. v. 4. 5* <5. v, 17. 18.
(d) Hier ,- 22. --
-------------1 ---- ------ ^
(1) N O T A 1 ** L ira , la Interlineal, y otros leyeron m?ssis en
® lugard^^M*p/j*, y en esta leftura se debe traducir asi: ¿Quáo?
& do pasará el AgQsto, para eAtoaces Ycadainos, &<:•w
Parte TIL Cap* VIII* I05
cotí todo genero de liberali- solo uno es el modo de con­
da d y benignidad á los necesi­ servar y aumentar los estados,
tados y m endigos, que es lo riquezas, y gloria de los ascen­
que pertenece á la segunda dientes , que es, -el obedecer á
parte de este Mandamiento,de­ la voluntad de D io s , y guar­
clararán los Párrocos Los gran­ dar sus Mandamientos : y que
dísimos premios , que Dios si estos se atropellan, se arrui­
promete dár á. los limosneros y nan los estados mas firmes y
caritativos , asi en e sta , como mejor afianzados , y aun los
en la otra vida. R eyes mismos son desentroni­
21 .D e varios pretextos con ‘ zados con confusion del Solio
que se- escusan los hurtos, se R e a l, y sumo grado de honor*
rebate el primero , que es el llamando Dios á veces á ocu­
de mantener el estado. par su lugar hombres de Ínfi­
Pero porque no faltan algu­ ma suerte, y sumamente abor­
nos , que aun pretenden escu- recidos de ellos. Es increíble
sar sus h u rtos, se ha de ad­ la saña con que Dios amenaza
vertir á estos , que no admiti­ á estos , de que es buen testi­
rá Dios escusa alguna de su go Isaías, por quien dice el
pecado , y que por sus justi­ Señor estas palabras (a) : Tus
ficaciones no solamente no se Principes son infieles , cómpli­
aligerará su culpa, sino que an­ ces de ladrones , todos aman
tes se agravará muchísimo. He las dadivas ,y siguen los pre­
aqui salen las delicias repren­ sentes, Por esto dice ei Señor
sibles de los N o b le s, que se Dios de los exercitos , y fuerte
lisüQgean de desvanecer la cul­ de Isra el , Ha\ yo me consola­
pa , con asegurar , que no se ré sobre mis enemigos , y toma­
abaten á tomar lo ageno por ré venganza de ellos , estende­
avaricia , sino por conservar ré mi mano castigadora sobre
el esplendor de la familia , y ellos ,, y purificaré su escoria á
de sus mayores , cuya reputa- fuego de tribulaciones.
cion y dignidad dará en tierra, 22. Se rechaza otro pretex­
sino se sostiene con el socor­ to de hurtar , por pasar con
ro de bienes ágenos. A estos mas comodidad.
pues se les ha de sacar de este Tampoco faltan otros , que
pernicioso error , y juntaraen- yá no alegan por escusa el pre-
te se les ha de convencer, que texto del explendor, si solo al-
Tom. II. O gu-

(a) Isai, x. v , *3. 24, ug.


i o6 CatectSi 10 RomanD.
guna mayor comodidad y de­ la qual dá diciendo , que ad­
cencia , con que pasar la vida, quirió yá tal costumbre de hur­
A estos es menester rechazar tar', que le es diñtil arrancar
y e n s e ñ a r , quan impías son sus de ella el corazon y las manos.
obras y palabras pues Pre­ Pero si este no obedece al Apos­
fieren su comodidad á la vo­ tol que le dice (b)., el que hur­
luntad y gloria.de Dios , la, tabav yá no-hurte quiera 6
qual ofendemos estrafíamente,. no quiera se acostumbrará
quando atropellamos sus Man­ también v á padecer los tor­
damientos. Aunque ¿qué como­ mentos eternos:-
didad puede haber en el hur­ 24* Ss rebaten otras dos es­
to , de que se siguen sumas cusas-
incomodidades? Sobre el la­ Algunos hay también que se
dran está, dice (a) el Eclesiás­ escusan, diciendo ,- que hurta­
tic o , la confusion , y el arre­ ron algo por ocasion que se les
pentimiento. Pero démos que1 ofreció. Porque es refrán tri­
no vengan sobre ellos estas- llado , que la ocasion hace al
incomodidades , qué importa,, ladrón. A estos, es menester
si el ladrón desdora el.nombre- apear de tan perversa idea ha­
de Dios;, resiste á-su'santisima'- ciéndolos presente , que es ne­
voluntad , y desprecia sus sa­ cesario'resistir á los apetitos
ludables Preceptos ; que es la depravados. Porque si se hu­
fuente de donde- m án a. todo biese de poner por obra lo que
genero de. erro r,, improbidad,, las' pasiones- ditf an;,, ¿ dónde
é impiedad*.. hallarían fin* ni> termino las
23.. Se notan otros dos pesti^ abominaciones y maldades? Asi
feros pretextos.. que esta: escusa, no^ es otra co­
Y ¿ qué diremos dé otros la­sa , sino una: torpísima defen-
drones que: á veces se dexani s a d e la c itlp a v ó- poj? mejor
oír , pretendiendo no- come­ decir , confesíori' de una des­
ter pecado alguno , en quitar templanza é injusticia suma.
algo á los hombres poderosos Porque■ quien dice1que no pe­
y ric o s , que 110 padecen da- ca 1, porque no* se le c/rece
ño por esto , ni aun lo sienten? ocasion alguna de pecar , con­
Miserable á la verdad y pestí­ fiesa á poca diferencia , que'
fera defensa. Otro-piensa que se pecará siempre que ésta se le
le debe, abunür. sujsatisfacción, proporcione.* Otros dicen que
ellos
'■‘ ■MB» j
(a) Eccl. v. 17;- (b) Epbes. 4. v. 28.-
Parte III. Cap . V I H . 107
ellos hurtan por vengarse, por comparación es cosa mns for­
ha ver recibido de otros la mis- midable , ser condenado por
.ma injuria. A .estos se debe el juicio de D io s , que por el
responder .diciendo en primer de los hombres: y que por todo
lugar , *que Á nadie es licito esto deben los tales recurrir
volver la v¿ez por las injurias; con humildad al patrocinio y
y demás *d.e £Sto , que nadie piedad de Dios , para poder
puede ser juez en causa pro* alcanzar de él lo que necesi­
p ia , y .que «por consiguiente tan. Hay también otros gene-
mucho .menos es permitido á ros de escusas, que los Pár­
ninguno, ,el castigar á otros rocos prudentes, y bien dili­
por las .ofensas que le han gentes en su oficio , podrán
hecho. desvanecer fácilmente , para
25. S e rechaza d ultimo que así tengan .al fin un (b)
pretexto de hurtar , para pa­ pueblo dedicado á la pra&ica
gar deudas.. ,de buenas obras.
Otros finalmente piensan de­
fender y honestar bastante el
hurto * diciendo , que debea
mucho , y que no pueden sa­ CAPITULO IX.
lir de esta opresion , si no
hurtan para pagar. A estos es D E L O C T A V O m a n ­
necesario persuadir , que no d a m ie n t o .
hay mayor deuda , y que mas
oprima al linage humano, que
aquella de que hacemos metí' N o levantarás contra tu
cion cada dia en la Oración proxiiüo falso T c sú -
Dom inical(a),Per donano s nues­
tras deudxis : y que por tan­ m onio.
to es propio de hombre muy
necio , querer deber mas á f . Quan útil y necesaria sea
Dios , esto es , pecar mas, la explicación de este Man­
por pagar á los hombres lo damiento.
que les debe : que jes mucho Uan útil y aun necesaria
mejor ser puesto en la cárcel,
que ser entregado á las penas
Q sea ^ tanto la continua
explicación de^ste Man­
eternas del infierno : que sin damiento , como la perene
O 2 exor-

(a) Matth» 6. v, 12. (b) Tit. 2. v* 14.


ioS Catecismo Romanó,
excitación á su observancia, de su reputación, no ataba de
nos advierte la autoridad de reducirle á dár satisfacción al
Santiago por aquella palabras ofendido* Por tanto será me­
(a) : E l qus no se des/iza en nester advertir á los Fíeles en
hüblct , este es varón perfeGtoi este lugar , que rindan á DÍ03
y el mismo (b) : La lengua es quantas gracias pudieren , por
á la verdad un miembro peque­ haberles dado este Manda­
ño , pero suscita, cosas gran­ miento de no levantar falso
des ; aqui quan poco fuego Testim onio, porgue él no so­
basta para encender una selva lamente nos prohíbe injuriar á
grande , y lo demás que allí los próxim os, mas también no9
se sigue al mismo intento. Las pone á salvo de ser injuriados
quales sentencias nos avisan por ellos.
dos cosas: la prim era, que es­ 1. Que en este Mandamien­
te vicio de la lengua es muy to te manda mía cosa , y se
general; lo que también confir^ prohíbe otra.
ma aquella sentencia del Pro­ Mas en la explicación de
feta (c) : Todo hombre es men­ este Mandamiento se ha de pro~
tiroso *, de suerte , que quasi ceder por el mismo orden que
salo este pecado parece ser co­ se ha observado en los demás,
mún á todo hombre. La se­ es á saber, distinguiendo en
gunda e s , que de él dimanan él dos Leyes r una negativa,,
quasi enumerables males; por­ qtie prohíbe levantar falstj
que muchas veces se pierden Testimonio , y oira afirma­
por culpa de la mala lengua tiva 1 que manda , que huyen­
b ienes, fama , v id a , y salud do la ficción y doblez T ajuste­
espiritual, yá del que ea ofen­ mos nuestros dichos y hechos
dido , porque no acaba; consi­ á la sencil a verdad í lo qual
go para sufrir con paciencia- enseñó el Apostol á los Fieles
ios agravios, sino que los pro­ de Epheso por aquellas p«-ila—
cura vengar vencido del' eno­ bras (d) : Tratando verdad cen
jo ; yá del que ofende , por caridad , crezcamos e:i Christo
quánto acobardado de un per­ en todo lo espiritualr
verso rubor , y una falsa idea
Qué
rO

(a) Jacob. 3. v+ 1, & C. 2o,u.8. C. 4 1. v. 2 ir


(b) Ibid.v. S Prov. ift.v . 2 1. C, 28. v. 28. 30.
(e) Psalm. 115 . v. 1 1 . (d) Epbes. 4. v. 15.
Rotn. 3. fl.4 . Eccl, 19. v . 16. Zucb, U. v. 16„
Parle TIL Cap. IX. , 1 09
j , tQue es lo que mayormen­ jurados, si no están cscluídos
te se prohíbe en este Manda­ por legitimas (*) excepciones*
miento. ó no es patente su perversi­
L a primera parte pues de dad y malicia : mayormente
este Mandamiento se debe en­ habiendo mandado de la divi­
tender en este sentido , es á na Ley ( a ) , de que el Testi­
sa b er, que aunque por nom­ monio de dos ó tres personas
bre de fal*o Testimonio se de­ se tenga por verdadero y ra ­
n o t a en é! todo aquello que to. Mas para que los Fieles
se dice constantemente de otro, entiendan bien este Manda­
tanto en favor , como en con­ miento , se les habrá de ense­
tra , yá en ju icio, yá fuera de ñar , qué es lo que significa este
é l ; pero que sin embargo lo vocablo de Proximo , contra
que principalmente7 se prohí­ quien no es Hcito levantar fal~
be aqui es , aquel Testimonio so Testimonio.
que falsamente se dice en jui­ 4. Quienes se' deben entended
cio , despues de haber pres­ por próximas»
tado el acostumbrado jura­ El proximo pues, según se
mento de decir la verdad. Cu­ colige de la do&rina de Chris­
y a razón es , porque el testi­ to Señor (b), es qualquiera que
monio del que asi jura decir necesita de nuestro socorro*
ia verdad , interponiendo el yá sea allegado, yá estraf.o,
santo nombre de Dios, (*) ad­ yá com patriota, yá advenedi­
quiere sumo peso para hacer­ z o , yá amigo , yá enemigos
se creer 5 por donde como es­ porque es delito pensar f que
te Testimonio es tan delicado es licito decii' falso Testimo­
y de tan peligrosas conseqiien­ nio contra los enemigos, pues­
cías , por eso se prohíbo prin­ to que los- debemos- amar por
cipalmente eneste Mandamien­ Mandamiento (c) de Dios nues­
to : pues ni el mismo juez tro Señor. Y porque tam­
puede rechazar á los Testigos bién cada uno es en cierto- mo­
do

(*) V id . cap. de Test¡bus 29. Joann. fí. v. 17.


de Te#t> & attest* 2. Corintb. 1 3. v. 1*
(*) V id. Gloss. in cap. In no­ Heb, jo . v.
mine Dotitini 2. de Testibvsr (b) Luc. ro. v. 3ó. 37. V id. S .
Verb . Uvi l i rj ¡mi. Jíug. Ep. 52. ad Macedón &
(a) Deut, 19. u. ? *■ lib. 1. de Docir. L'hrist. c.^o*
Mattb. rtí. "• k; [c) M attb . 5 . 44>
Catecismo Romano.
do proximo pára sí mismo , á gear alguna utilidad ó como­
ninguno es licito decir falso didad á los que son de la mis­
■Testimonio con.tra su persona.: ma .naturaleza, y religión que
y ios que tal cometen , al pa­ nosotros. Porque á nadie nos
so que se imp,onen nota de ig­ es licito favorecer con menti­
nominia y afrenta , ofenden á ra y falsedad , y mucho .me­
sí mismos , y á la Iglesia cu­ nos con perjúro. Por esto San
yos miembros son ; asi como Agustín en lo (b) jde M.endaci'0
perjudican á ¡a .República los ad Crescentjum enseBa;,-que se­
que se dán Ja muerte á sí mis­ gún sentencia .del Aposjtoi, la
mos : porque San Agustín dice mentira se *débe contar entre
asi (a ): .Ni podía parecer á los los falsos Testimonios,.aunque
que bien entienden , .que por se diga en falsa .alabanza de
haberse añadido .en el Precep- alguno; pojque.tratan do aquel
to las palabras,.contra tu pro­ Jugar (c)'.Somos convencidos de
ximo no .esté prohibido el falsos testigos de Dios , por­
asistir cada uno de falso Tes­ que dixmos Testimonio contra
tigo contra s í mismo, No por D ios , asegurando que resucitó
esto pues se tenga por Ubre de á Christo , á quien no resuci­
este crimen y gl que hubiere di­ tó * si los muertos no resucitan;
cho falso Testimonio contra sé sobre esto pues dice : falso
mismo , porque el buen amador Testimonio llama el Apostol
del proximo de s{ mismo toma al mentir en favor de Christo ,
la .regla con que debe amarlo. y en lo que parece .ser alaban­
5. Tampoco es licito .decir za suya.
falso Testimonio , x> mentir, 6. barias conseqüencias de
por favorecer á alguno. .1os falsos Testimonios, .dichos
N i de ver que se nos pro­ per favorecer á alguno*
híbe ofender al proximo con Sobre que muchísimas veces
falso testimonio, colija (*) al­ sucede ,.que ei que de ,es.te mo­
guno , que se permite lojco.n- do favorece á u n o d a ñ a á
trario , es á saber, que es li- otro. .Lo cierto e s , que .al Juez
lito perjurar , á fin de gran- se dá motivo de errar , por­
que
(a) S . Aug. lib. 1. de Civit. q. 1. art, 2, & in expositione
Dei. cap4 20. & habetur 23. textus..
q. 5. cap. S i non licet. (b) S . Augyst, ¡ib.. de Mendac.
(*) S . Thom. 2. 2, q, 110. art. cap.. 12. £? 13.
a. & 3. E t Sent. dist. 38. (c) i . Corintb. 1$. v. 15.
Parte TIL Cap, IX . ni
que á veces compelido de los que componen el juicio. Fi­
' falsos testigos se vé precisa­ nalmente prohíbe Dios tanto
do (*) á determinar y juzgar en juicio , como fuera de él,-
contra justicia en ta-vor de la todo Testimonio* qüe pueda
injuria.- También acontece al­ ocasioriar- incomodidad ó per­
guna vez ,• que el que apoya­ juicio á otro ; porque en el L e-
do de algún falso Testimonio v ític o , que es donde estos
salló v e n c e d o r en juicio , y Preceptos se inculcan, está es­
quedfrsiflj castigo;, regociján­ crito asif (a): N o‘ hurtareis^
dose luegp' de? lai iniqüa victo­ no mentiréisnt engañará algu­
ria , se acostumbra á corrom­ no á su proximo ^ de suer-*
per y valerse de falsos testi­ te que nadie puede dudar, que*
gos , por cuyo- medio espera- Dios extermina y condéda por'
conseguir todo lo que quiere.- este' Mandamiento toda $Ien--
D em is de esto ,- es cosa muy tir-a ; lo qual atestigua David
penosa al mismo testigo,, el ser con Iá mayor claridad, dicien­
.conocido por falso y perjuro do de este modo (b) '. Perderás'
por aquel á quien ha aliviado1 á todos los qjue hablan Men-r
y ayudado con el falso ju ra­ tira o-
mento :^y éste porque1su aten-' B' Tam&iert se prohíbe' aqui:
tado le salió como desea banca­ toda detracción.■
da dia aumenta la pradica y N i solamente se prohíbe en*
costumbre de la impiedad y' esté Mandamiento el falso Tes­
osadía.- timonio , mas también- aque­
7; En' esfe Mandamiento se lla detestable pasión y costum­
prohíbe toda falsedad áquan- bre de (*) detraer ó ; difamar
tos concurren ajuicio , y ge­ ocultamente al proximo y de la-
neralmente toda Mentira*- qual peste es increíble quan-
V del mismof modo- que átos y qiían graves daños» y ma­
losT estigosyse prohíben tam­ les nacen. V a s i, á> cada> pa­
bién la fülsedád , m entiras,y so’ reprueban las divinas E s­
perjuros á ios Acusadores,Heos, crituras'este vicib^dé hablar en-
Pa tronos, Procuradores ,■A bo­ oculto mal y afrentosamente del
gados , y á todos los demás- proximo ;con e ltá l dice(c) D a --
vid,

(*) Cap. Pastoraiis de Offic. <S? (b) Psalm. 5. d. 7.


pot. Jud * deleg.- (*) S.Th. 2.2 .q. 73. per 4. ttrti-
S , Tbom. 2. 2. y. 67, art. 2 . (c). Psalm* 100. v. %.
(a) Levit, 19. v. 1 u-
Catecismo Rofáctnb,
vid , no comía: y Santiago (a): biere cometido ocultamente al­
.Hermanos míos , rto queráis gún pecado , cuya noticia fue­
murmurar unos de otros. Ni ra denigrativa de su fama,
solamente imponen las santas qualquicTa que lo descubre
Escrituras Preceptos de no de­ dunde , quando , y aquienes
traer , mas también subminis­ no es necesario , justamente
tran exemplos , por donde se se llama detractor y maldi­
•dá á conocer la gravedad de ciente.
jeste delito : porque en ellas Pero entre todas las detrac­
vem os, que Amán (b) con crí­ ciones no hay otra más per­
menes que ¿1 fingió , encendió versa , que la de aquellos que
jal R ey Asuero contra los Ju­ hablan nial de la dodrina C a­
díos en tanta ira , que man­ tólica , y de sus Predicadores,
dó matar á todos los de esta Semejante culpa cometen tam­
nación* Llena está de semejan­ bién , los que ensalzan con
tes ejemplares la Sagrada His­ elogios ó los Maestros de ma­
toriados quaies procurarán los las doélrinas y errores,
Sacerdotes poner presentes á 10. En este pecado incurren
los Fíeles , á fin de aterrarlos los que con gusto oyen de­
de este_ perverso vicio. traer ; y también los ¿bisé­
9. Se notan varios modos mosos.
de incurrir en este vicio. D el numero de estos son
Mas para entender bien los también y cómplices en la mis­
fueros de este pecado de de­ ma culpa, los que dando oídos
traer ó difamar al proxim o, se á los que detraen , no los re­
ha de *aber , que no solamen­ prenden , antes se conforman
te se viola la reputación ele loa gustosamente con ellos. Por­
hombres , desdorándolos con que no es fácil decir , escri­
falsos crimenes , mas también ben (c)San Geronimo , y (d)
■(*) aumentando y exagerando San Bernardo, qual de dos co­
sus verdaderos delitos. Del sas es mas condenable , ó el
ínismo modo , si alguno bu­ detraer, ó el oír al que detrae*
pues

fa) Jacob . 4. v. r r. exponit. S . Tkom. 2 .2 . 73.


Exod . 22. v. 28. art. 1. ad 3.
Prov, 4. v. 24, (c) S . Hieren . in Ep, ad N e-
Sap. 1. v, i i , potirtn, circa fin .
(b) Esther. 13. late, (d) Lib. 2, de Constd. ad Eug.
(*; Quot tyodis id fiat egregia S . Tbom. 2. 2. q. 73. art, 4.
Parte I I I. Cap, IX . 113
pues no hubiera detractores, bueno malo. A estos hemos de
¿i no hubiera quien los oyese, apartar y arrojar de nuestra
Del mismo gcr.sro sen C .v iij.p o i 1 no-s 10 advir­
bien los (*) que con sus artifi­ tió David por aquellas pala­
cios dividen á los hom bres, y bras (d) : E l juste me corregí*-
los ponen encontrados , delec­ rá y reprenderá con misericor­
tándose mucho en sembrar dis­ dia , mas no consentiré que las
cordias , á fin de romper con lisonjas de los pecadores enso~
sus fingidos razonamientos es­ herbezcan mi coraxon. Porque
trechísimos lazos y amistades, aunque estos no dicen mal del
y reducir á hombres amiguísi­ proximo , sin embargo le ha­
mos á implacables enemista­ cen muchísimo daño , porque
des , y aun á tomar las ar­ alabando sus pecados , le dán
mas. Ésta peste detesta Dios motivo para perseverar eu los
por estas palabras (a) : No se­ vicios toda su vida. Mas en
rás revelador de delitos , ni este genero la peor lisonja es,
Chismoso en el pueblo. Tales aquella que se dirige al daño
eran muchos Consejeros de y calamidad del proximo. Asi
S a ú l, (b) que procuraban de­ adulaba Saúl á David , quan­
saficionarle de D avid * é in­ do deseando exponerlo al fu­
citarle contra él. ror y espada de los Philisteos*
a . E l mismo pecado come- para qtie lo matasen , le de­
ten los lisongeros. cía aquellas palabras [e] : He
Finalmente pecan ea esta aqui mi bija mayor Merob : es-
materia los (*) aduladores y li- ta te daré por mager : tu cuy-
j o n g e r o s , que con adulacio­ da solamente de ser varón f uer­
nes y fingidas alabanzas lison- te , y de pelear en las guerras
gean los oídos y ánimos de del Señor, Asi también habla­
aquellos, cuya gracia , dine­ ron los Judios á Christo S¿ñor
to , ú honores apetecen , lía* con falsas palabras diciendole
mando , como dice el Profeta (f) Maestro , yá sabemos que
(c) á lo malo bueno , y á lo tratas verdad , y que en ver-
Tom. I!. P dad
(*) D e bis V id. S , Tbom.\. ¿ per 2. art,
q . 74. per 2. art. (a) Isai . 5. v . to ,
(a) Lev , 19. v. 16, (dj Psalm. 140. v. 5.
(b) 1. Reg, 24. v, iq. & C, z.6, (e) 1. Reg. i&, v . 17 .
v. 19. ( f ) Mattb. 22. i). 16.
{*)D *bkS,T bom . 2 .2 .g . n j , Mare» 1 2.v, 14 . Luc, 20. v. 21*
i [4 C a te c is m o R om anó.
dad e n s e ñ a s e l c a m in o d e D i o s . gravemente con aquellas inju­
12, T o d a v ía es m ucho, rias y detracciones, que se ha~
m as
p e r n ic io s o a d u la r á lo s e n je r ­ cen por medio de los (*) libe­
ta o s d e p e lig r o s o b r e su e s ta d o , los , que llaman , f i á r n o s o s , y
Pero aun son mucho mas con otras afrentas semejantes.
perniciosos los razonamientos Demás de esto, es cosa muy
c u l i que los A m igos, afiaes, y indigna engañar á alguno con
parientes lisongean á veces á Mentira. (*)joi.o sa, ú oficiosa,
los que postrados de enferme­ aunque á nadie resulte de ella
dad mortal, están cercados á la daño , ni provecho ; porque el
m uerte, asegurándoles, que no Apostol nos avisa de este mo­
Ies amenaza por entonces pe- do (a) : D e x a n d o l a M e n t i r a ,
íigro de muerte, ordenándoles^ b a b l a d l a v e r d a d , y también
que se mantengan contentos y porque en esto hay gran peli­
alegres , apartandolos de con­ gro de pasar á mentir con fj e-
fesar sus pecados, como de un qiiencia ; y en asuntos graves;
tristísimo pensamiento , y di­ y porque asimismo de las Men­
virtiendo finalmente su animo tiras jocosas adquieren los hotií
de toda solicitud y considera­ bres costumbre de m entir, de
ción de los extremos peligros donde vienen á caer en la re­
en que se hallan. Por tanto, se putación de mentirosos, y Jue­
ha de huir de toda Mentira, go para q u e sus dichos hagan
pero mayormente de aquella, fé , necesitan de estár jurando
que puede ocasionar gra ve da­ perpetuamente.
ño al proximo. Bien que la Finalmente , en la primera
M entira mas colmada de im­ parte de este Mandamiento se
piedad es aquella > que se dice destierra toda ficción:y no so­
contra la religión f ó en ma­ lamente son comprensas en es­
teria de ella. te crimen las palabras falsas,
I 3 * Q u e b r a n t a n ta m b ié n e s ­ mas también las (*) accione¿¡,ú
t e M a n d a m ie n to lo s A u t o r e s obras fingidas y engaiÍosus;por-
d e l i b e l o s fiá r n o s o s , l o s q u e d i - qiie tanto las palabras , como
cen m e n tir a s jo c o s a s , y lo s las obras , son ciertas notas y
fr y p c c r ita s . señales de lo que cada uno sien­
Asimismo se ofende á Dios te en su corazon ; y este es el
mo-

(*) Vid, Bullam $. P ii V . in- S . Tbom. i . i . q . 110* art• 2.


cip. Rouiani. & aliam Gregor. (aj Epbet. 4. v. 25. *
X llL in cip + E a est rerum. S . Tbom. Ibid. art. 1.
.
Parte I I I . Cap. I X 115
motivo porque muchas veces tamos publicamente ,y sin ha-
al reprender el Señor á los Fa* hemos condenado judicialmcn-
riscos, los llamaba [aj Hypo- t e , en medio de ser Romanos,
critas. Hasta aqui hemos trata- nos metieron en la cárcel y
do de la primera parte de este ahora nos sacan ocultamente:
Mandamiento , que es negati- demás de esto , á que los Jue-
va : pasemos ahora á explicar, ces (e) no condenen á los ino-
qué es lo que manda el Señor cernes, y absuelvan á los reos:
eri la otra, y por ultimo , á que no se de-
14. Se notan muchas cosas xen mover de precio, ó empe­
que se mandan por este Man- ño , de odio * ó amor : pues
damiento en orden á los ju i­ asi instruía Moyses á los A n ­
cios. cianos que habia puesto por
El sentido pues y espíritu de Jueces del Pueblo, diciendo (f):
esta segunda parte se dirige, á Juzgad lo que fuere justo , yá
que los juicios forenses se exer- sea el juzgado compatriota, ya
zan justamente , y según las peregrino : no haréis distinción
L e y e s :y á que los hombres no alguna de personas : del mismo
se arroguen y usurpen los jui­ modo oiréis al pequeñudo , co­
cios de cosas que no les tocan; mo al grande: ni háreis acepción ,
porque escribe (b )e l Apostol, de persona alguna ; porque el
que d o es licito juzgar al sier­ juicio que exerceis es de Dies.
vo ageno: asimismo , áque no 1 5. Los reos jurídicamente ‘
se dé sentencia sin conoci­ preguntados han de confesar
miento de la causa ; que fue la verdad.
el vicio en que incurrió el Con­ Asimismo en orden á los
sejo de los Sacerdotes y E s c r i­ Reos y cúlpádos quiere Dios(*) ‘
bas ( c ) , que juzgaron á San que confiésen la verdad,quandb
Estevan ; y qual fue también el son jurídicamente preguntados.
pecado de ios Magistrados de Porque ésta confesion es cierto
Philipis , de quienes dice el testimonio y predicación, que
Apostol ( d ) : Despues de azú- redunda en alabanza, y gloria
P 2 de
(a) Mattb. 15 . v. 7. & C. 23. Dan. 13. v. 34. 36, 4 1 .
v. 1 3. & alibi passim. • S.Tt?om.2.2.q. 67. per 4. art,
(b) Rom. 14. v. 4. ( f ) Deut. r. v . 16. 17.
(e) Actor. 7. v. 56. 57. 58. Joann. 7. v. 24.
(d ) Affor. 16. v. 37. (*) Tbom.2 .2 . 2*69. a rt. 1.
(e) Exod. 23. v. 7.
! i$ Catecismo ítcmstid*
de Dios , según sentencia del lies asuntos , que ni sabefno*,
mismo J o s u é , quien al exortar ni los debemos ignorar. Sobre
á Achan A confesar la verdad, lo qual se lee aquella sentencia
le dixo (a) : Hijo mió , dáglo - de kan Agustín ( i ):E l queocut-
ria al Señor Dios de Israel. ta la verdad , y el que dice la
1 6. Que los testigos legiti- mentira , uno y otro son reos:
mámente preguntados, deben aquel, porque no quiere aprove-
confesar la verdad. * y éste porque desea da-
Mas porque este Mandamíefr- fiar. H ay ocasiones en que e»
to toca muy singularmente £ licito callar la verdad , pero
los testigos, también habrá de; fuera de juicio. Porque en jui~
tratar con diligencia de éstos, ció donde el testigo es legiti-
ei Párroco : y asi les habrá de mámente preguntado por el
ensenar , que la fuerza de este? J u ez, es del todo necesario
Precepto no se limita á prohi- descubrir la verdad : mas en
bir el falso Testimonio , ma& esto han de cuidar los testi-
tambien se estiende á mandar* gos , de no asegurar (+) por
que los testigos digan (*) la ver- cierto, fiados demasiadamente
d a d ; cuyo motivo es, el ser en su memoria , lo que cierta-
n?uy necesario en el convido» mente no- les coasta ser taL
hjiaiano el usa del verdadero* Restan ahora los Patronos de
Testimonio , por haber en él las causas, y Abogados, y Juego-
i¿u:nerabiescosas, que es pre- los Actores, y Demandadoras,
císo ignoremosTsi no las sabe- i j . Corno deben e:tercer su
m'os p o r la fidelidad de los tes?- oficio los Abogados ry Pairo-
tigos. Por lo qual no hay eosa nos de i as causas..
tan uecesaxia v cora© la verdad Losprim :roa pues no negarán
de loa Testimonios r en a que-- (*) su ayuda y patrocinio á los
hom -

(a )Jos. 7 . v , 1 9 , (*)S.Tbom* ibid . a rt* 4 . ad 1.


(*) S . Tborn. 2.. 2. q. 7 0 . art . í* (*) *5". Tbom, 2. a. 7 1. art . i r
i*) S . Tbom, 2.-2. q* 70 . art, i*

(1 ) Sententia isthe iii Áugustmi operibus inventa non est:


refertur tamen á Gratiano veluti Áugustiniana Cap. Quisquís
ittetti i í . q“. 3 . A Buchardo paríter inter Augüsttniana didía
ciiata tiiit S. itidem. Thi.nn. 2. 2. q. 70. art. 1. in a g. S e d con-
tra_ ipsam Augustini nomina proferí. Similitcr Itgitur & apud-
S* lsidoi'Utii lib. cip . ¿r).
Parte I I I . Cap. IX . 117
hombres en sus conflictos y no son menos que miembros de
necesidades, y ampararán be­ un misino cuerpo.
nigna meirte á los pobres. D e­ 19. Hará ver el Párroco la
más de esto , no se encarga­ suma fcciiami de ¿a mentira ¡y
rán (*) de defender causas in~ los malts que une (ti de ella .
justas, ni dilatarán las deman­ Y para que de mejor ganaí
das con calumnias , ni las la­ se guarden los Fieles de esto
mentarán por avaricia. Por lo v k io de m en tir, Jes hará ver
que toca al salario de su tra­ el Párroco la suma miseria y
bajo é industria, te medirán fealdad en que incurren k>a
según derecho y justicia, men ti rosos ,, pues se hacen hi­
1 8. Como deben proceder en jos del Diablo-; porque según
su oficio ¡os Demandadores, ias Santa* Escrkuias-y el padre1
y Aflores \y un documento pa* de la mentira es el Demonio;,
ra todo hombre en orden á la pues por no haber perseverar
veracidad.- do el en la verdad (n) , es men­
Mas á los Demandadores y tiroso , y padre de la nu.Tjt>ira*
(*) Acusadores es menester ad­ Asimismo , para descerrar-
vertir , que á nadie pongan en tan perverso delito t añadiré
peligro de ser perjudicado con los males , daño», y calamida­
iniqiias acusaciones, dexando- des , que resultan de ia m eati-
se llevar de am or, odio T ó al-» r a , mas porque ellos son inu--
guna otra pasión. Finalmente,, merablesi pondrá á la vifta lo*
Óios tiene puesto á todos los- principales , que son como*
piad050$ Precepto de hablar fuentes r y manantiales de to-
siempre en sus congresos y dos los d emas* V en prim er
conversaciones la verdad,y se* lugar i quan grande sea la-^
gun su corazon; y de no decir ofensa y odio de D io s, en que-i
cosa , que pueda: ©bscurecer incurre el hombre-falso y nuen-
Ja reputación del1próximo r ni- tiiosoy declarará con aquella 1
aun la de aquellos de quienes autoridad de Saiomoi* qus di*--'
se hablan injuriados y persegui­ ce ( b ) : Seis son las cosas que
dos ; porque deben tener pre­ aborrece el Señor , y. su alma
vente y que tienen con ellos tan detesta la séptima : es á saber4.
esírecho-enlaze y compañía,que los ojos altivos y la lengua -metív *
ti-

(*). Ihiii, art. q. c-t (a ) Joann. 8. v, 44. V id . Aug¥


{*)S.Tko n -■ > tradim 42. in Joann*- ;;
at(v (b) Prov*6 . V* 16» 121 í8.
113 Catecismo Romano*
t irosa, //H5manos que derraman modo (b) : Señor , ¿ quien abi­
sangre inocente, el coraron que tará en tu Tabernáculo ? Res­
'tiuíqiiintt pensamientos per versi- pondió el Espíritu S an to: E l
Sirnos , les pi£s veloces para que habla la misma verdad que
1correr al mal, y el testigo fa ­ concibe en su ccrazon no ha­
laz que dice falso Testimonio, ce fraude al proximo con su
con lo demás que alli íie sigue. lengua.
P u e s ¿quién será poderoso para H ay también otro gravísimo
precaver de gravísimos casti­ mal en la M entira, y es , .el ser
gos y tormentos al que Dios quasi insanable este achaque.
aborrece con tan singular odio? Porque como por una parte,
. 20. Se notan otros males que el pecado que se comete acri­
nacen de la Mentira . minando falsamente al protfi-
• Demás de esto ¿qué cosa pue­ m o , ú obscureciendo su fama
de haber mas impura y fea, y .reputación , no se perdona,
como dice Santiago (a) , que sin que el calumniador (*) sa­
usar de la misma lengua coa tisfaga la injuria á quien ofen­
que bendecimos á Dios Padre, dió , y por otra , esto se ha­
para maldecir á los hombres ce difícil á los hombres , prin­
hechos á su imagen , y seme­ cipalmente porque , como an­
jan za , de suerte que por el tes advertimos, los retrae cier­
mismo’ caño máue la fuente to vano rubor , y falsa idea
agua dulce , y amarga ? Por­ de su reputación y dignidad;
que la misma lengua que antes' por esto no podemos dudar,
tributaba glorias y alabanzas á que quien se halla en este pe­
Dios , esa misma le afrenta cad o, está destinado á las pe­
despues y desdora quánto es nas eternas dei infierno : por­
de su p a r te , con la Mentira. que nadie tiene que esperar el
D e aqui dimana , que los ’ perdón de las calumnias-, y de­
mentirosos estad excluidos de tracciones , si primero (*)
laposesioo de la bienaventu­ no satisface -á aquel , cuya
ranza celestial. Porque pregun­ dignidad ó fama obscureció,
tando David al Señor de este yá publicamente en juicio , ó

(a ) Jacob, 3. v. 9. in corp. <S? ad 2. & 4. Sent.


(h) Psalm. 14. v* 1. 3* dist . 14. q. 2. art. 5. q. 2. ad
(*) y id. S . Gregór. Magn.Hb, 1. & dist. i 5. <7.1. art. 5. q • 2.
5. E p. 30. in corp,& QuodL 12. art. 6.
(*}>&• Tbonu 2 .2 . q . 62. art. 2,
Parte 1Ur, Cap. IX . IT 9
y i en conversaciones particu­ ella, es muerte dfcl alma ; y
lares y i.«iiuj ii¿ai es - asi exortará.á todo$: lo^oyen*
•Fuera üe lslcj son tan gene­ tes , A que en sus cqhHícÍos
rales los daños de U mentira, angustias cu fie n «1 Dios,, y
que alcanzan & todos los huni- no recurran al artificio de ineil*-
bres j o r q u e la fa sedad , y la tir. Porque los que usan de
M eatira destierran del mundo semejante tra^a , bien . decla­
la fidelidad y verdad , estre­ ran * que mas quiqjjeir $ar en
chísimos lazos de la sociedad su prudencia , que esperar en
humana , de cuya falta se si­ Ja providencia de f)í_os»i.
gue en la vida humana tan su-»- Mas á los que se escusan^
ma confusion , que no parece descargando la causa de: haber
h aver;diferencia alguna entre mentido sobre otrjos .quq pri-y
los hombres y los demonios. mero les engañaron con M en*
Por tanto enseñará el Párro­ tira f se; ha detenaenaf *..que
c o , que se ha de huir de la lo- no es licito á los licuables i .d
quacidad , cuyo freno , á mas vengarse , y que no se ha dq
de servir para evitar lus de­ pagar (b) mal con mal * sinot
más pecados * es gran cautela qup antes, se ha de vencec:^ )
para n© mentir ; porque con al mal con el bien; y que. ailnsf
dificultad pueden guardarse Ios- que fuese licito volver ]ai)TO2^
habladores de este vicio. mas á nadie es útil ,veiígars¿
%i . Se ocurre tí varios pre- con daño propio; y es .muy*
.fextof que se suelen aligar pa­ grave el daño, que nos hace­
ra excusar la Mentira, 1 mos en mentij-. Asimismo,á lofi
Finalmenl^sacai á de su erfror que oponen ia fragilidad de lat;
el Párroco á aquellos , que se natura leza humanare les habrá;
escusan con lo frivolo del asun­ de instruir en el Precepto que ■
to en que mienten , y defien­ tienen , de implorar el soeoí-
den la Mentira con el exemplo ro de D#os-t y de no ceder á l a .
de los prudentes, de quienes* flaqueza naLufaL . .jj;
dicen , ser propio mentir en A ios que alegan la costum?:
ocasiones. A esLos ocurrirá con bre de mentir , que adquirie­
una indubitable verdad dicien­ ron yá , es menester ordenar,
do , que (a) esta prudencia es que trabajen en acostumbrarse
prudencia de la carne T y que á tratar la verdad , asi como1
se

(a) Rom. 8. v. 6 . i» Petr. 3. z\ 9.


(b) Rom. 12. v. 17 (c) Rom• 1-2. v. 21.
j 20 Catecismo Romano,
se acostumbraron á mentir, 22. Se rechazan las Mentí-
mayormente siendo asi , que ras jocosa , y oficiosa.
los que pecan de costumbre, ResLan otros dos generos
pecan mas gravemente que los de hombres , que escusan sus
demás. Mentiras : los unos dicen,
*2. Se rebaten otras dos es­ que mienten por jocosidad;
cusas, mas los otros por utilidad,
¡ Y porque tampoco faltan alegando), que ni comprar*
algunos que se escusan con ni vender pudieran bien , si­
1h autoridad de otros hom­ no mintieran. A unos , y
bres , de quienes dicen , que otros deberán los Párrocos
mienten y perjuran á cada sacar de su error : á los pri­
p a s o , es necesario apartar meros , enseñando por una
i los tales de este error di­ parte , lo mucho que en es­
ciendo , que no hemos de te genero se aumenta la cos­
im itar á los malos , sino re­ tumbre de pecar con el usó
prender y corregirlos ; y que de la Mentira , y por otra
s i nosotros mismos mentimos, inculcando, que hasta de una
menos autoridad tendrán las palabra (a) ociosa hemos de
palabras , con que repren­ dar cuenta ; mas á los se­
demos y corregimos á los gundos reprenderán mas agria­
demás. A otros que se de­ mente , porque su misma es­
fienden , alegando que mu­ cusa es su m ayor acusación;
chas veces han experimen­ pues en ella publican , que
tado daño diciendo la ver­ no dán fé , ni reconocen au­
dad , rebatirán los Sacerdo­ toridad alguna en aquellas
tes haciendo vér , que esto palabras de Dios , que dice
po es defensa , sino acusa­ (b) : Buscad primero el Rey-
ción p ro p ia} porque el Chris* no de Dios , y la santidad
tiano hace profesion de su­ de vida que él os pide , y to­
frir qualquiera pérdida , an­ das estas cosas de acá se
tes que mentir. os darán como por añadidu­
ra*

____________ ____ CAPI-


(a) M attb. 12. v. 36. (b) M altb . 6. v. 33,
Parte t i l. Cap. JT.
tentó con lo suyo , no apete­
cerá lo ageno , se alegrará del
bien de los proximos , rendirá
C A P I T U L O X. ¿loria al Dios in m ortal, y le
dará muchísimas gracias, guar­
D E L N O V E N O , Y D E ­ dará el Sabado, esto es , go­
zará de perpetuo reposp , ve­
CIMO MANDAMIENTO.
nerará á los m a yo re s, y fin a ­
mente- á nadie ofenderá de
N o codiciaras la casa ob ra, palabra , ni de otro mo­
de tu proxim o, ni de­ do ; porque la raíz y origen
de todos los males (a) es la
searás su m ug<r, ni su c o d ic ia , ó apetito desordena­
siervo , sierra , buey, do , de que los que se dexan
dom inar, se tiran precipitados
asno , ni otra cosa algu­ .i. todo genero de maldades y
abominaciones: y este conoci­
na de las suyas, miento debe hacer á los Pár­
rocos tnas diligentes en expli­
t . Se declara , que estas dos car las doctrinas concern len­
últimos Mandamientos sen co­ tes á estos Mandamientos , y
mo resguardo di todos ios de* do menos atentos á los Fieles
mas. en escucharlas.
O primero que se ha de sa­ 2. Por qué se han juntado
L ber en estos dos últimos estos dos Mandamientos , y
Mandamientos es, que en ellosque diferencia hay entre ellos,
le establece quasi todo el mo­ Y .aunque hemos juntado es­
do de guardar loa demás Pre­ tos dos Mandamientos, por ser
ceptos* Porque lo que se nos semejantes sus m aterias, y pe­
prescribe por las palabras de dir una misma manera de ex­
este Mandamiento , se endere­ plicación , sin embargo quan­
za , á que qualquiera que de­ do el Párroco e*orta ó amo­
sea observar los Mandamien­ nesta á tu observancia, podrá
tos precedentes, ponga su ma­ tratarlos juntos t ó separados;
yor cuidado en esto , que es, según le pareciere mas conve-
no codiciar \ pues en efe&o niente.Ma§ quando emprendié-
quien no codicia , estará coo- re explicar todo el Decálogo,
Tom . II, Q mos-

(a) x. T im th . 6, v. io , Jacob, 4. V, 1. & C. 1. v .1 4 .


J22 Catecismo Romano.
mostrará , qual es la deseme- dos coa sus pecados , no po-
janza de estos dos Preceptos dian reducirse á creer que
entre s í , y en que se diferen- esto estaba prohibido por Dios,
cian los dos generos de apeti­ en tanto g r a d o , que aon des­
tos, que en ellos se prohíben; pués de y sabida
la qual diferencia declara (a)
San Agustín en el Libro de entre ellos haeiátt profesión de
la& questiones sobre el Exodo, interpretes de la L e y , vivieron
diciendo, que el uno de ellos en. este error : lo qual se de­
Tnira solamente á la utilidad y xa entender de aquellas pala­
provecho , mas el otro tienen bras del Señor , que refiere
por su objeto las liviandades y San Matheo (b) Oísteis que se
deley tes ; porque el que co­ dixo á los antiguos, no adulte­
dicia la heredad 6 la casa d el rarás ; mas yo os digo ; y
proximo , mas anhela al ínte­ lo demás que se sigue* E l otro
res y provecho , que al d eléy- motivo era , por prohibir cla­
te : pero el que desea la mu* ra y distintamente en estos dos
ger agena , arde en apetito Mandamientos algunas cosas,
no de utilidad r sÍQO de de ley te*. que no se vedaban expresamen­
3. Se explican dos razones, te en et sexto, y séptimo* Por*
que descubren la necesidad que que por exemplo , el séptimo
babia de estos dos Manda­ Mandamiento prohibía el co­
mientos. diciar injustamente la ageno,
Mas en orden á la necesi­ ó el procurar quitarlo ; mas
dad,estos Mandamientos fueron éste veda aun el apetecer
necesarios por dos m otivos: el aquello r que se puede conse­
uno era por explicar el senti­ guir según derecho y L e y , si
do del sex to , y séptimo- Man­ se vé que de su consecución
damiento : porque aunque por ha de resultar algún daño al
la misma luz natural se dexaba: proximo.
entender, que una vez veda­ 4. Este Mandamiento no solo
do el Adulterio , estaba tam­ se endereza á contener el ape­
bién prohibido el deseo de go­ tito' , mas también á desem­
zar la muger agena ; ( pues si barazarías para el ¿crvici&
fuera licito apetecer v lo fuera da Dios*
también el usar) sin; embargo Pero lo que principalmente
muchos de los judíos cega- se ha de ad v e n ir á los- Fieles*
a'n-

(a) S.^ug.qu^st. 77. in Exod% (b) M attk . 5. v. 27. 28.


Parte TIL Cap. X . T23
antes de pasar i explicar estos 5. Estos dos Mandamientos
Mandamientos, e s , que no so­ declaran la diferencia que hay
lamente nos obligan ellos á re­ entre las Leyes divinas y hu­
frenar nuestros apetitos , mas manas.
también i reconocer la inmen­ N o solo esto nos enseñan
sa piedad usa con no­ estos Mandamientos, mas tam­
sotros* Porgue-despues que nos bién nos declaran, que la L ey
guarneció con los Manda­ de Dios es de tal condicion,
mientos precedentes, como con - .que no se ha de guardar con
ciertos valuartes,para que na­ solos los aítos externos , sino
die ofendiese nuestras perso­ juntamente con la intima de­
nas , y bienes; añadiendo lue­ voción del corazon ; y que
go estos dos Preceptos, quiso hay esta diferencia entre las
mayormente proveer , que ni Leyes divinas , y humanas,
nosotros mismos nos lastimáse­ que éstas se contentan con so­
mos con nuestros apetitos : lo las las acciones externas, mas
qual sucediera fácilmente , si aquellas piden una sinceray pu­
nos fuera licito apetecer y de­ ra castidadé integridad del mis­
sear libremente todas las co ­ mo interior , porque Dios (a)
sas. Y asi , en entablar Dips mira al corazon, Y asi la L e y
esta L ey de no apetecer , aos de Dios viene á ser como un es­
proveyó de remedio , para pejo , en que descubrimos la
que rebatiendo con su virtud corrupción de nuestra natura^
el Ímpetu de los apetitos, que leza ; que es lo que hizo de­
nos suelen incitar á todo lo cir al Apostol (b) : No cono'-
pernicioso, nos veamos menos ciayo el pecado de !a concupis­
perseguidos de ellos ; y por cencia , ó apetito desordenado,
consiguiente, desembarazados si ¡a Ley no maridara , no codi­
de aquella molesta inquietud ciarás : porque como la con­
de deseos, tengamos mas tiem­ cupiscencia, esto es , el fomi-
po para emplearnos en obse­ te del pecado , que nació del
quios de piedad y religión, pecado original,internadosiem-
que debemos á Dios muchos pre en nuestros corazones, nos
y muy grandes. está inclinando al m a l, la L ey
de Dios que nos prohíbe con­
sentir á estas inclinaciones , y-
Q 2 ape-
(a) r. Reg, 16. v, 7. Jerem. 1 1 . v. 20.
Psalm. 7, v. 10. (b) Rom, 7. v. 7.
124_ Catecismo Rotnañd,
apetitos , nos háce ver , que manera que los deínJs raovK
liemos nacido ea pesado - y mientos del corazon no siem­
por esto recurrimos humildes pre son malos , asi tampoco
á D io s , como á quien solo es este impulso de apetecer es
poderoso para lavar las man­ siempre vicioso. Porque no es
chas dei pecado.. malo el desear la comida , 6 la
6. Qué cosa es Canaupiscen- bebida, 6 el calentarnos quan­
tia , y qual es la>que aqui se do tenemos frío , ó al contra­
probibt*. rio el querer refrescarnos quan­
Mas conviene cada uno de do* tenemos calor ; pues este­
estos dos Mandamientos con r e r o impulso de apetecer nos
]os demás , e a que también dio impreso en la naturaleza*
estos prohíben unas cosas y e l mismo Dios Autor de ellas
mandan otras, como aquellos. mas por el pecado de nuestros
Y por lo que toca í la fuer­ primeros Padres sucedió , que
za de la prohibición , para atropellando esta inclinación,-
que nadie por ventura piense* ó apetito los justos limites d e
que de alguna manera es vicio la naturaleza , se depravó en
aquella Concupiscencia r que tanto grado ,.que muchas ve^
carece de vicio * como es la ces incita á apetecer cosas^
Concupiscencia: 6 deseo det que repugnan al espíritu y á-
espíritu (a) contra la carne , & la razón.
el ansia de conocer (b) la- vo­ j . Se notan varias utilidades
luntad y mandamientos' de que ocasiona ti apetito bien'
Dios en todo tiempo r que es lo ordenado.-
que David sumamente, deseau- Y lo que masr e s , si esta
ba ; por tanto enséñe el Par-' Concupiscencia , ó apetito es>
roco , qual es la Concupiscen- moderado , ;y- ceñido á sus jus­
cia que se debe evitar por1 tos limites, lexos de scf malo,
Mandamiento de esta L ey. S e ocasiona freqüentemente mas
ha. de saber pues , que la Con­ que medianas utilidades. Por­
cupiscencia es (*) cierta co— que en primer lugas hace, que
mocion é Ímpetu del animo^ reguemos-áDios^on continuas
impelidos los hombres oraciones, y le pidamos hu­
-ajietecen las-cosas de placer y mildes las cosas que muchode*
gysto que no tienen. Y á. la- seamos. Pues la- oración es eL
inter-

(a) Gal. s> v. i j\ (*) S> Thom, i,2 * f . 30. art.-


(b¡ Psalm.. iq8.. í/. 20- u & 2.
Partí III, , Cap. X. í2*3
Míferprete de nuestros-deseos. Concupiscencia 6 deseo d é la
Por lo qual sino hubiese este carne : Andad y dice ( c ) , se-
red o apetito ,, no habría tan­ gtm el espíritu , y t\o cumpláis
tas preces en la iglesia de los deseos de la carne.
Dios. 9, La Concupiscencia nattt-
Hace también que estime­ r a l , y espiritual según raxon^
mos más- los dones de Dios: no están prohibida?.
porque con quauto mayor an­ ¥ asi no está prohibida aque-*
helo y ardor deseamos alguna lia Concupiscencia natural y
c o s a , tanto nos es mas esti^ moderada , que no excede su£
mada y sabrosa , quando la debidos términos y mucho
hemos yá conseguida. menos-aquel espiritual apetite,,
Y" finalmente, la misma com1 fiacido de un reéto- corazo nr9,
placencia que sentimos en la que nos incita á desda? la? cor­
posesion de la cosa deseada, sas que repugnan á la carnej
nos mueve á dár á Dios las pues á él nos exortan las San-^
gracias con- m ayor piedad y tas Escrituras diciendo (d):
devoción* Por tanto , si licita­ Apeteced mis palabras r‘ y ea-
mente se ptiedeir apetecer al­ otro lugar (e) : Pasad á mi to*
gunas-cosas , es necesario con­ dos los que me codiciáis.
fesar , que no toda' Concupis-* ro. Se declara la Concupis­
cencia es-tá- prohibida. cencia que aqui se prohíbe.
8. No se opone á esto I7au Asi que no se veda- en esto í
mar el Apostolpecado á Id Mandamientos lá misma Con­
Ccncupis te?¡ela. cupiscencia- ó propensión , de
Y aunque S. Pablo dixo (a)¿ que se puede usar tanto para
que la Concupiscencia es peca­ bien , como para'mal ; sino lo­
d o , esto se lia de entender en= que enteramente se prohíbe
el sentido en que habló (b)- el uso del* apetito depravado^
Meyses , cuyo testimonio él que se llama Concupiscencia
alega-; como también lo de­ de 1& carne, y fórnite del pesa­
claran otras palabras del mis­ do , y es vicio , siempre que
mo Apostol, quando á este ge­ se halla acompañad*)' de con­
nero de Concupiscencia llama' sentimiento. Y asi solamente
en la Carta á los de Galacia,- está prohibido aquel lJviaii©
ape-

(a) Rom. 7. v. 7; (d) Sap. 6. v. 12.


b) Exod, 2o, v* 17.- (e) Eccl. 24» v. 26,■
c).Ga;* s* v‘ I^<
i2 6 Céttccismo Romanó.
apetito,quee! Apostol llama (a) Deuteronomio el apetecerlos*
Concupiscencia de la carne; También se veda este apetito
esto e s , aquellos movimientos como vicioso , porque incita á
de Concupiscencia , que exce­ desear las cosas agenas , como
den la moderación de la razón, es la casa el siervo , la sier-
y atropellan los limites seña­ va , la heredad, Ja jn u g e r, el
lados por Dios,. buey , el asno , y cítrai mu­
x i. Por qué está prohibida chas cosas , que por ser age-
esta Concupiscencia. nas prohibe la divina L ey co­
Y está condenada éfta Con­ diciarlas : y el «apetito de ta­
cupiscencia, yá porque apete­ les cosas es perverso , y gra­
ce lo que por sí es malo , co­ vísimo p eca d o , quando está
mo son los adulterios, embria­ acompañado de consentimien­
gueces , homicidios , y otras to interno.
semejantes m aldades, de que 13. Quánd9 pasa el apetito
el Apostol habla asi ( b ) : No natural á ser pecado.
apetezcamos cosas malas, ¿orno Porque la Concupiscencia
aquellos apetecieron í ó yá, por­ natural entonces pasaá ser pe­
que aunque las cosas apeteci­ cado , quando (*) despues del
das no sean malas por su na­ impulso de los apetitos desor­
turaleza , mas hay razón y denados ; se deleyta el animo
causa externa , por la que es en cosa m alas, y presta con­
ilícito desearlas. De este gene­ sentimiento , ó no resiste ; co­
ro son las cosas que Dios, 6 la mo lo enseña Santiago , al de
Iglesia nos prohíben poseer: clarar el origen y progresos
porque 110 nos es licito de­ del pecado, por aquellas pa­
sea rlo que nos es ilicito poseer; labras ( d ) ; Cada uno es ten-
quales eran en la Ley antigua tado de su Concupiscencia que
el oro» y la plata , de que se le tira ,j» arrastra; despues la
habiaa labrado los Idolos, por Concupiscencia quando preva­
haber prohibido Dios (c) en el lece , páre el pecado 1ty el pe-
cada
(a) Gal. $.v. r 6. 17. 19. (b) 1. Cor. 10 v. 6.
1. Petr ♦2. v. 1 1 . (c) Deut. 7. v. 25.
1. Joann. 2. v. 16. t. Machab. i c . v. 40*
V id. S , Tbom. Qtjodl. 4 . art. £*) Vid, S . Tbom. 1. 2. q. 74.
Parte III, Cap. X. 127
fado quando fuere consumado, ñor edificó casas á las Parte­
gngendra la muerte* ras , el sentido e s , que acre­
declara el sentido de centó y aumentó sus- bienes,
estos dos Mandamientos. P orcuya interpretación enten­
A si pues ? quando tu esta demos, que pur esta Ley se noí
Ley se nós manda, no codicia­ manda, no desear con ansia las
rás , el sentido de. estas pala­ riquezas , ni tener envidia de'
bras es , que contengamos y los bienes T p od er, ó nobleza;
enfrenemos nuestros apetitos agena, sino que vivamos con­
del deseo de las cosas agenas; tentos con nuestro enfado, Sea?
porque la sed de codiciar lo el que fuere, asi baxo , como
ageoo * es (*) inmensa, é infi­ alto* Asimismo debemos en­
nita, ni se sacia jam ás, como tender , que se nos prohibí
está escrito ( a ) : E l avarienta codiciar la gloria agena , por­
nunca se saciará de dinero : de* que también esta se compren­
los viciados en esto dice tam­ de baxo el nombre de la casa.*
bién lsaias (b) : A y de los que 15. Qjié es lo que se denota
juntáis casas á caías ^y agre­ ciqui por el buey , y el asno.
gáis campos á campos. Pero Mas las palabras que se si­
mas fácilmente se entenderá guen , ni el buey * ni el asno% -
la fealdad y gravedad de este denotan, que fio solamente nos
p ecad o, explicando distinta^ es ilicito y prohibido codiciar
mente cada palabra de la L ey. lascosas grandes del proximo,
14. Que cosas se entienden como son la c a s a , la noble­
prt/biiidíis baxo el nombre de za , Y la gloria , mas también
casa* las pequeñas , de qualquíera
Por tanto enseñará el Pár­ calidad que sean ,• asi' a n iñ a ­
roco', que por el vocablo de das* corno inanimadas'.
Casa no solamente se debe en^ 16. Quiénes se entienden aquí
tender el lugar donde habita­ por ¿ietvo , y sierva*
mos , mas también: todo ge­ Síguese despues, ni el sier--
nero de hacienda, ó- bienes, v o n i la srerva, lo qual se de- *
como se dexa vér del uso y be entender, tanto de los cau­
costumbre de los Escritores Ca­ tivos, como de los demás g é ­
nónicos. Y a s i , quando en et neros de sirvientes, los qua-
Exodo se dice (c) , que el Se- ies no debamos codiciar, como
ni

(*) S. Tb:vi: 1. '2. q. 30. art. 4* (b) Isai. 5. v. 3 .


(aj v, <j.. {c.) Exod. 1. v. 2 1.
i>2-8 Cüttcisfno Romano*
ni los demás bienes del pro- t8 . No quebrantan 4stot
ximo. Asimismo , nadie debe Mandamiento los que com­
sobornar ó solicitar con pala­ pran las cosas Henales del
bras , esperanzas, promesas, próxima.
premios , til de otro modo , á Pero de modo ninguno que­
las personas libres que sirven, brantan este Mandamiento, los
y á voluntariamente, yá con­ que desean comprar * ó efec­
ducidas por salario, ó yá mo­ tivamente compran por su jus«
vidas de amor y veneración, á to precio las cosas , que ios
fin que desampáren á aquellos proximos exponen á la vanta:
é cuyo servicio se dedica roa porque los tales lexos de per­
espontáneamente ; antes bien, judicar al proximo , al con­
§1 los abandonárea antes de trario le ayudan mucho , pues
aquel tiempo que prometie­ el dinero será para él de ma­
ron llenar en su servicio ^£« yor comodidad y provecho,
Uienester amonestarlos inter­ <jue las cosas que vende.
poniendo la autoridad de este 19, Como se deba entender
^andam iento , que vuelvan el décimo Mandamiento de
indefectiblemente á ellos. no desear la muger del pró­
1 7. Qué es lo que denota el xima
hacerse mención del pro- A esta L ey de no codiciar
fimo, los bienes ágenos , se sigue la
Mas el hacerse en este Pre­ atraque prohíbe desearla mu­
cepto mención del proximo, ger del proximo. En la qual
ce endereza á indicar la ma­ no solamente se entiende pro­
la inclinación que suele rey- hibido el torpe apetito , con
nar entre los hom bres, de co­ que el adultero codicia la mu­
diciar los campos y casas ve­ ger del proxim o, mas también
cinas , .ú o tías cosas seme­ el deseo de contraer M atri­
jantes que confinan con ellos; monio con ella ; cosa que fácil*
porque Jja vecindad que se tie­ mente podía suceder en el tiem­
ne por uno de los principios po de la Ley de M oyses; por­
de la amistad , suele venir á que como entonces era per­
transformarse por el vicio de mitido (a) dar libelo de re­
la codicia , de causa de amor pudio , era fácil que uno to­
¿n ocasion de odio. mase por su muger la que otro
babia repudiado.Mas el Señor
pro-
1 — -^«1
(a) Deut, 24. v . 1. 3.
Parte TIL Cap.A r, J2p
prohibió (a) e s tó , yá porque por muger la que está consa­
] ;h maridos no fuesen solicita­ grada al culto , y servicio de
dos á fin de soltar á sus mu- Dios.
geres , yá porque las mugeres 20. No quebranta este Man­
jjo se hiciesen desabridas , y damiento el que desea por mu-
molestas á sus maridos , á fia f ger á ¡a casada , que juzga
citi reducirlos quasi á necesi­ ser Ubre.
dad de repudiarlas. Por donds Pero si juzgando uno ser
aliora que no es licito contraer libre la que es casada , la de­
Matrimonio con muger agena, sease para su muger,, con tál
aunque esté repudiada por su animo , que no la apeteciera,
marido , hasta que muera és­ si supiera estar ella casada,
te , mayor pecado fuera el de« (que es lo que leemos liaver su­
mearla : Jo cierto es, que quiea cedido á Faraón ( b ) , y A b i-
apetece la muger agena , fa-; melech ( c ) , que desearon á
cilmente se precipitará de un, Sara por su muger , creyen­
deseo en otro , porque ó bien do s~r libre , y hermana de
deseará que muera su marido, Abrahan , y no muger ) es
ó bien cometerá adulterio con cierto , que este tál no pare­
ella. ce violára la L ey de este Man­
Esto mismo se debe enten­ damiento.
der también de las mugeres 2 1. Qué coyas son las que
que esLán desposadas con otros: se mandan hacer en la parta
porque tampoco es licito de­ afirmativa de este Manda­
sear é sta s, pues los que pro* miento.
curan rescindir estos contra?, Mas á fin que el Párroco
tos , violan el santísimo lazo pueda enseñar á los Fieles los
de la ñdelidad , con que ellas remedios acomodados. , para
están prometidas á otros. D e­ reprimir este vicio del apetito
más de esto , á la manera que desordenado , que se prohíbe
es del todo ilicito apetecer la por estos dos Mandamientos, de
muger casada , asi también lo be explicar la ,o^ia obligación
es de todos modos * el desear afirinativa ,quí’ elLoa imponen:
Tom . 11. R] . y

(a) M attb . 5. v. 32. Í3* C. i£» 1. Cor. 7. v. 10. 1 1.


v. 9. Conc. Trtdent. Sess. 24. Ctin,
M arc . 10* v. 12* 7. de Matrim .
Luc. 1 6, v. 18, b) Gen. 12. v. 1 í). 19,
V* J* c) Gen, 20. v. 2. 3.
i jo Catecismo Romano.
y ésta consiste,en que siabun- quiere, como te dice en la
damos (a) en riquezas , no Oración Doiniuical. Y la vo­
pongamos, el corazon. en. ellas, luntad de Dios- consiste ma­
antes estemos aparejados (*) yormente ,. en que- nos. b aga­
á sacrificarlas á la piedad , y mos Santos é inocentes de un
observancia de las cosas di­ modo singular, y conservemos
vinas ; y en que empleemos el corazon. sencillo r p u ro, y
gustosamente el dinero en so­ limpio de toda mancha ; y en
correr las. miserias de los po­ que nos empleemos en aque­
bres ; y finalmente en que si llos exercicios de alma y es­
nos faltan bienes , suframos la- píritu, que repugnan á los sen-
pobreza con igualdad y ale­ tidos del cuerpo; y en que do­
gría de corazon- Y á la ver^ madas las pasiones , y guia­
dad si. fueremos líberalesjen d ar dos: por/ la rázon , tirem oj
nuestras cosas , apagarémos reglamente el curso de la vi­
la codicia de las agenas. Mas da conforme á las leyes del
en orden á los elogios de la espíritu ; y por ultimo en que
pobreza , y desprecio de las reprimamos mayormente el
riquezas v faciL será al Párro­ vigor de aquellos-sentidos, que
co recoger muchas* doctrinas: subministran mas cebo á núes*
en. las divinas (b) Escrituras, tros;apetitos y liviandades..
y Santos (c) Padres , y ense­ 22. Daríos que dimanan de no
ñarlas al- Pueblo. También se­ resistir á los apetitos desor-
nos manda por estos. Precep­ denados-.
tos , que deseemos.con ardien­ A sim ism o, es remedio muy
te, ansia y suitioj a n h e l o q u e poderoso para apagar este ar­
se haga , no lo que. nosotros: dor de los- apetitos y el po­
apetecemos , ^ino. lo que. Dios-. nemos ante los- ojos los.daños
que
(a) Psalm,. 6 1, v. n , . Greg. bom* lÜ .in Ezecb .
( * ) M a ttb . 2i. Ambros. lib.. 5. in Luc. cap.
(b) Mattbt$¿ü'3±& C'jQ'V.H.. -6. ££ lib. 3. Epist . 10,
Marc.. 4. v. 1Í9.. Greg.Naz. orat. 16. de pau-
L u c..6 .v , *0. 21. 24. & c.. perum amore.■
1 6,.v.. 20. & seq. & c. 18. Leo ñínpr. iti Serm. omnium
‘ v . 22. 24.. Snn&vr.
sfftor. 4. v. 34. 3?. & c\ 5. S . Tbom.i^.q.^i.per lo.ort,
v 1. >. 3, E t 4. Seat. dist. 15. q, 2..
í Jirrcn*. E p . 1, ad H d lo d „
Parte III. Cap. X. 1 31
cuie dimanan de ellos. V el pn- con las tinieblas de estas pa­
n ero es , que por obedecer á siones , tienen por honestas
tales deseos, reyna el pecado é ilustres todas las cosas que
en nuestras almas con sumo do­ .apetecen.
minio y poder ; que es el mal Demás de esto , se sofoca
contra que nos previno el con el ardor de los apetitos
Apostol , quando dixo (a): la divina palabra , que sem­
No deis lugar á que el peca­ bró en nuestras almas aquel
do reyne en vuestro cuerpo mor* gran Labrador Dios ; porque
tal obedeciendo á ¡os apetitos ■en San Marcos está escrito de
desordenados de la carne. Por­ este modo (e) : Otros hay en
que A Ja manera que resistien­ quienes se siembra la palabra
do á estos apetitos, quebran­ de D io s , como entre espinas:
tarnos las fuerzas del pecado, *estos son 1os que oyen ¡a pa­
asi rindiéndonos á ellos, arro­ labra , pero ¡os cuydados del
jamos .al Sefior de su (b) R e y - siglo , la ilusión de las rique­
no , é introducimos en su lu­ zas , y los apetitos de otras
gar al pecado. ■cosas , que entran en su co­
E l otro perjuicio es ^ que raban ^ sofocan la palabra -yy
de esta desordenada concu­ la privan de fruto.
piscencia manan como de fuen­ 23. Quienes son mayormente
te todos los pecados1 , como Jos que caen en este vicio de
lo enseña (c) Santiago , y di- torcidos deseos.
ce tambien San Juan por Finalmente, .las que mayor­
aquellas palabras (b) : Todo mente incurren en este vicio
lo que hay en el mundo es de la co d icia, y i quienes por
Concupiscencia de ¡a carne , y consiguiente debe exor tar con
Concupiscencia de los ojos , y mayor diligencia el Párroco á
soberbia de la vida. la observancia de este Man--
E l tercer daño es , el obs­ damiento ^ son , los que se en­
curecerse con estos apetitos tretienen en pasatiempos no
el re¿to juicio de la razón; honestos, y los que abusan sin
porque cegados los hombres moderacion(*)del juego: tam-
R 2 bien
(a) Rom. 6. v . 12. (e) Marc. 4. v. 18. 19.
(b) Mattb, 6, v. 10. (*) Deludo S . Tbom. 2. 2, q.
j . Cor . 6. v , 15. 16. 168. art. 2, 3. 4. & 4. Scnt.
(c) Jacob. 1. v. 14. 15. dist. 16. q. 4. art. 2. q. U
(d) i. Joann. 2. v. 16. & s.
Catecismo Romano,
bfen los Tratantes que desean tifices que desean la penuria
la cerniría de las cosas, y ca- de todas as cosas eoncermen-
l e 4 de vituallas, y " « a n á tes al alimento y decencia
m i que lw ya otros que vea- por sacar ellos de esto mu­
dan v compren , porque ellos cha ganancia. Demás de es-
oucdan vender mas c a r o , y to pecan gravemente en este
tom prar mas barato: enloqual genero , los que anhelan y
necan también los que desean codician las alabanzas , y gi0-
á otros pobreza , por ganar ría del p roxim o, no sin algti-
ellos en ve n d e r, ó comprar. na murmuración de su fama;
Pecan asimismo los Sóida- mayormente si los que esto
dos que suspiran por la guer- apetecen son hombres floxos,
¡ra para podei hurtar : los y de ningún mérito. Poiqu»
M é d ic o s que anhelan enferme- la fama , y la gloria son pre-
d ad es: los (*) Jurisconsultos míos de la virtud é industria,
q'je apetecen haya copia d e no de la floxeitaJ y pereza,
pleytos y demandas ; los A r—

(*) S . Tbom. 2. 2. q. 71. per 4. art.

FIN DE LA TERCERA PARTE.

quar-
*3 ?
5IOeC?íC»QIOIC^OfóK>!eíC^^^iíOe©K^O!GIC^^©IC^OOC

QUARTA PARTE
D EL

C A T E C ISM O ROMANO.

D E L A ORACION ,T
■ "lu g a r de/su necesidad.
E N PRIMER

C A P IT U L O P R IM E R O ,

1. '>
r„ Q U A N N E C E S A R I A E S L A E N S E Ñ A N Z A
dtl Pastor en materia de Oración ; y que Ja del Padre
fínese ro compendia todas las demás Oraciones necesarias,

Ntre todas Taá instfruc- espíritu, sí el Pástóriio las eje»


E piones que están á car-* plica con pía y fiel diligencia^
go de la Cura P astoral, una Por tanto e íp fin d p á l cuida-
de las mas necesarias para ' ctodel Párroco debe enderezar*
la salvación tlel pueblo fiel , es se ^ á que los piadosos oyen*
Ja de las (*) Oraciones Chri-s- tés entiendan * qué ea- lo qwe
tian ai: poique es necesaria que han de pedir á Dios , y cómoi
omchoa ignoren su virtud y Todas las partes pwe$ ée^!la
O ra-

(*) De Qrationevirfevis Ambr * 67. S. Thomt 2. 2. q. 83. per •


tifr* 5-. & 6. de Sacram. t f . tfff. & 4. Sent. dist. 1 ¿¿
Dómase* lib, 2. Parnífelorum q* 4. & olibi s*?pt\ 6? V . Lu*
cap. 1 5 . & ¿e-fidé Ortbod. lib. dov. Gran, tom. 2. oper. btsp, )
3.01/1,24. ,ufí'fi- C ^ v ’ ■
v- novissintíc edit¿ M atrit,
j 24 Catecismo Remano.
Oración necesaria al Christia- está intimado no solamente por
n o , contiene aquella divina via de consejo, mas también
fo r m u la que Christo benor en fuerza de necesario precep­
quiso manifestar á los Apos­ to : lo qual declaró Christo
tóles, y por medio de ellos, y Señor por aquellas palabras (a):
sus sucesores ájo d o s lod que E s menester ■orar siem pre Y
despiies’buBiesen de recibir ia aun la misma iglesia pública •
Religión Christiafia; cuyas pa­ e*ta necesidad de orar en
labras y sentencias es menester aquellas p a la b ra s, que sirven
imprimir en el corazon y la como de proemio á la Ora­
memoria, de tal m odo, que las ción dominical (b) : Amones­
tengamos mu\y prontas y á ma­ tados con preceptos saludables
no.. Y asi., paisa que los Párro­ y enseriados con divina instruc­
cos tengan comodidad de ins­ ción • osamos decir. Y .asi, por
truir ¿ lo s Fieles en ¡este mo­ ser necesaria Ja Oración á los
do de orar , hemos recopilado C hristian os, y haber hecho
aquí las doctrinas que nos han los Discípulos al mismo Señor
parecido mas oportunas al in­ aque'la suplica (c ), Señor+en­
tento , tomadas de aquellos Es­ séñanos á orar , les prescribió
critores , que por su juicio y la forma de orar el Hijo de
erudición s-on más celebrados Dios j, y íes dió esperanza de
en esta m ateria. Porque lo de­ lograr las cosas que pidiesen:
más , si fuere necesario , po­ y auu él mismo fue documen­
drán tomar los Párrocos de las to de Oración , pues no solo
jim ia s fuentes. usaba de ella continuamente,
mas también velaba noches
a . Que el txercirio de ¡a Ora- enteras (d) en este exercicio:
¿ton es necesario para la sal- cuyos preceptos no cesaron de
Vación. enseñar despues los Aposteles
En primer lugar pues se ha á Jos que se convertían á la-
de enseñar,quan necesaria (*) Fé de Jesn-Christo : porque
jes la Qr ación 9 cuyo ejercicio asi San Pedro, com o San Juan
ins-
(*) S.Tbom. 3. p. q, 39. art.$: Polos. 4. v. 2.
in corp, & jLect. in cap. 1 ¿ (b) In Pr&fat* Orat. Dom. in
ad Rom, M issa.
(a) Luc. i.E cck iS.u .2 2. c) Luc. 1 1 . v. i . '
i . Thes.$,v. 1 f.Epbes.6. v . 18. d) Luc. 6. v, 12.

/
Parte I V . Cap. 1. 135
(a) instruyen con la mayor di­ 4. Algunas cosas hay que no
ligencia en esto á los piado­ se pueden conseguir sitw por
sos ; y teniendo presente lo la Oraciot\ \y d ¿ qiiantos bie­
misino el A postol, exorta en nes se privan los que no la
muchos (b) lugaresá ios Chris- ejercitan son di¿tg£ncia.-
tianos al d e s e m p e ñ o de la sa­ Mayormente siendo constan­
ludable necesidad de orar. te, que hay ciertas cosa& que-
3. Ra zon que descubre la ne­ no se pueden- conseguir , sino1
cesidad de la Oración. con la ayuda d éla üracion.Por-
Demás de esto , hemos me­ que las preces sa ca d a s tienen
nester tanto» bienes y com o­ aquella-excelente virtud , cotí'
didades necesarias para defen­ que principalmente se lanzan
der yasi el alm a, como el cuer­ los demonios : pues hay cierto’
po , que es preciso*recurrir á genero1de demónios (d), qne no
la Oración , com o 1á ía rfrejór se arrojan sí no’ por medio* d el
interprete de n u estras necesi­ ay únoVyla Oracion.Por lo qual
dades , y á la mas eficaz con­ se pri van’de gran caudal de sin--
seguidora de todo lo que ne­ guiares-dones, los que no se em­
cesitamos. Porque como nada plean en esta costumbre y exer--
debe (c) Dios á nadiev síguese ejeio de orar pia y diligente--
á la verdad , que le hemos de mente: Porquerpara conseguí r loj
pedir todo lo que necesitamos qiie se deseá, es necesario una
con suplicas, jr Oraciones, las Oración no solamente honesta,,
quales nos dio* él comí) un si también (e) continua* Pues
instrumento necesario para como d ite (f) S. Getunimo,.es-4
conseguir lo que ' deseamos. cri toést á '•AtodvaqUéique pr¿&,
& ‘ledú:íu$gósráffncTsetedái
es purque no pides : pedid pues
(g),, y recibiréis:* CA-

(a) i.Petr.^.v. 7 .& ? • 4. v. 7. S . Tbom. fl.-Ü< q* 83V


Ápoe. 5. v. 0. 8. v . 3 .4 . iñ'córp*- & 4s Sentí- disí. i
Jacob , 5. v. 13. i6¿ Jud. 20.- q. 4. art. 2.
(b) Rom-, 12. v', 12, E t in i.a d T b s s , 5. leí?; 2v
Philip. 4. v. 6. ( f ) In cap. 7. M atth . v* 8^
:i.T im o tb .i . v. r. <£?.*•. g .v . $.• (g) Mattb. 7. v.*¡. B. & t\ 2i*
Heh. 4.1?; 16. v. 22. M,<xrc*-- ii.- v. 24.
(c) Ro n ' 1 1, 35. ' L u c 1 r . v. 9.
(d) l.ijíb . 1 7 v.' 2(y, *Joann. 14. v. 13. & a 16. v.
{<■ ) V -i ■»!?. 5,' 'V. t 6 ; ' ’ 33; 24. - ’ ’ 141
-6 Catecismo Remarte.
da en las Divinas Escrituras
coji el perfume , según el Pro­
feta que dice (a) : Sea recibi­
C A P iT t't.O II. da mi Oración en tu presencia,
J\
asi como el perfume* Y asi en
D E L A U T IL ID A D DE el orar profesamos, que esta­
mos sugetos , y colgados de
la Onjcion. D ios, reconociendo le y publi­
cándole Autor de todos los
i. Varios frutos que proda-r bienes , y poniendo los ojos en
ce la necesidad de ia Oración; solo é l, como el único en quien
y se explica el primero* colocamos el refugio y defen-J
sa de nuestra libertad y salud.
A s esta necesidad tra^ Est¡e fruto es tainbieu.el que
M consigo una dulcísima sernos advierte por aquellas
palabras (b) : Llamame en el
utilidad , por los abundantísi­
mos frutos que la Oración.pro­ dia de la tribulación , yo te Ib
duce , cuya copia tomarán los braré , y tu me honrarás.
Pastores de los Escritores (*)' a. Explicase el segundo fru ­
^agrados , quando fuere nece­ to de l a . Oración.
sario explicarlos al pueblo fie l.. , Siguese despues aquel am­
‘ Nosotros hemos escogido de.( plísimo y suavísimo fruto de la
esta abundancia algunos, que Oración, que se percibe , quai>
hemos contemplado cías acó- do nuestras suplicas son uídas
ipoiados á nuestro proposito. de Dios. Porque en seutir de
E l primer fruto pues que de San Agustín , la. Oración es la
aqui cogemos consiste, en que lláve del C ielo; pues dice (c):
al orar tributamos honor, á Sube la Oración, y baxa la mi­
Dios , porque la Oración es sericordia de Dios. Baxa es ¡a
cierta prueba y testimonió del tierra,y alto el Ciclo, pero sin
culf.0 que. ieadlmos á Dios,, embargo oye Dios la lengua del
por cuya causa es coi^para­ hombre. Tai} graade es la vir­
tud

(*) Isidor. lib . de sumo bono c.*?. Gent. cap. 9 13. & V . Ludov.
S , Thm .2.2. q, $ 3 'art, a. & Cranat. tom. 2. oper. hisp. nú*
1 5. & in i . $p. ad Car. 13, iíisshncü edit. M atrit.
ledt. 3 . S i n 2,ádTimaj. hdt* (a) Psalm. 140. v. 2.
1 . ^ 4 . Sent. dist . 1$. £-,4. (b) Psalm» 49. v . 15.
' A* ’* . ' 1
Parte TV. Cap. ti* 137
tu j y utilidad de este exerci- marás^ysJ Señor te otra, cia­
d o de la Oración , que por es- ruarás, y dirá ; aqui estoy : y
te medio conseguimos abun- otra vez (c) : T sucederá que
dancia de dones celestiales. antes que ellos clamen , yo ¡os
Porque (*) por la Oración al­ oiré ; estando aun ellos hablan*
canzamos el tener ai Espíri­ ¿o , yo los oiré. Mas omitimos
tu Santo por guia y ayuda los exemplos de los que efecti­
ouestra : por ella logramos La vamente consiguieron de Dio»
conservación de la Fé , la li­ lo que pedían, por ser quasi in­
bertad y esencioQ de las pe­ finitos y patentes á los ojos.
nas , el patrocinio de Dios en 4. Porqué niega Dios á ve­
las tentaciones , y la viétoria ces lo que le pedimos.
del Diablo : y en fin en la Pero á veces sucede , que
Oración se halla el colmo de fio alcanzamos de Dios lo que
un sin gu lar, y perfeéto (*) le pedimos. Asi es; mas enton­
gozo ; por lo qual decia el ces mismo es quando mas mira
Señor de este modo (a) ; P l­ por nuestro provecho,yá por-
d id ,y recibiréis , para que asi que nos franquea otros m ayo-
vuestro gozo sea perfefto* res y mas excelentes bients, ó
3. Siempre oye Dios la Ora- yá porque 110 nos es necesario
chn. ni útil lo que le pedimos ; an-
N i hay lugar alguno de du- tes fuera tal vez superfluo y
dar , en que la benignidad de nocivo , si nos lo diera. Por*
Dios acuda (*) prontamente á que hay ciertas cosas , dice (d)
nuestras oraciones; porque es- San A gu stín, que niega Dios
to está comprobado con mu­ benigno¡y concede ayrado. Tam ­
chos testimonios de la divina bién sucede á las veces , que
E scritura, los que por ser ob­ oramos tan remisa y ilo xa men­
vios , solamente apuntaremos te , que ni aun nosotros mis­
algunos por vía de exemplo en mos atendemos á io que de­
Isaías. Entonces, dice ( b j, Ha- cimos. Siendo pues la Ora-^
Toin. IJ. S cion
(*) S . Thom. in cap. 12. ad (b) Istii. 58. v, 9.
Rom, le€l, 2, (cj Isai. 6$. v. 24. Psalm. 90.
(*) S.Tbom. in exposit, Psalm . v. 15, & Psalm. 144. v, i 3 .
4 *. sub fin, Prov.8. v.34.<$? C .15 . v. 29,
(a) Joann* 16. v. 24. Eccl. 3. v. 4.
(*) S . Thom. 2. 2. q. 83. art, (d) Serm. 33. de verb. Dom,
z.£Qnt*Gent'e.<)Q. & Tradt. 73. in Joqnnt
338 Catecismo Romáfio.
cion (*) elevación del corazon clara también aquel símil (b)
á D io s, si al tiempo de orar del hijo Prodigo , que hubo de
vaguea el animo que debía es- juzgar se le haría gran favor,
tar a tentó á Dios,y se derraman en que su Padre le contase por
con temeridad las palabras uno de sus jornaleros, Y lo que
de la Oración sin atención ni mas es , no solamente nuestras
piedad alguna , ¿Cómo podre­ Oracíones- bien hechas, más
mos llamar á este vacio eco de también nuestros buenos pen­
Oración , deprecación C hris- samientos colma Dios con los
liana ? Por esto no es de ma- dones de su g r a c ia , no solo
ravillar, que Dios no condes- por la copia de bienes que nos
cicndaá nuestra v o lu n ta d le s franquea , sino también por la
nosotros mismos acreditamos, prontitud con que á nuestros
con nuestra floxedad , é igno- deseos acude* Lo qual decla­
Tancía del modo de orar , no ran las divinas Escrituras,
querer aquello mismo que pe­ quando usan-de aquel modo de
dimos ; ó tal vez suplicamos hablar (c) Oyó el Señor el de­
cosas * que nos habían de da­ seo de ios pobres. Porque Dios
ñar. acude á los íntimos y mudos
5, Los que oran bien, consi­ deseos (*) de los necesitados,
guen mas efe ¡o que piden \ j sin aguardar á oír su voz.
Dios acude aun a los buenos 6r Se explica el tercer fruto
deseos. de la Oración*
Pero at contrario, á los que Juntase tanabíen á esto aquel
oran con atenta consideración otro fruto,de que al orar exer­
y diligencia; * franquea Dios ci tamos- , y acrecentamos las
mas de lo.que piden. Lo qual virtudes-del alma , y mayor­
atestigua el Apostol (a) en la mente la Fé* Porque á la ma­
C arta á los de Epheso „ y de- nera que no- oran bien los que
no

(*) DamascJib.^.ds fideOrtb* (b) Luc. 15 .


c&p+'i^.Aug+lib. 2. deSerm . (c) Psalm. 9. (£? sccundwn He-
Dcm.inmoiUe£ap.'z.& Serm. breos 10. v. 1*7.
230» de temp,. Psalm. 20. v , 3.
S . Tbom.'Z.'i.q. 83. art . t . í ? Psalm. 77. v. 29. 30.
3- & 4* Sent. dist* 15 . 4* Prov. [o, v. 24.-
art. 1 , q. í . in corp. (*) S . Thom, 2* 2 . q. C3; art. r.
[1} £p¡j;s. 1. v. 2, 3. ad u
Parte IV, C«p. IL 1 39
no creen á Dios : Pues ¿co-no £]. Tmihieti se a:mcnta la
Caridad en el exercicio de la
)t cunarán, dice ( a ) , á aquel en
Oración.
(¡ui:n no creyeron í Asi los F ieles
(¡uanto mas atentos oran , tan­ También se aumenta (*) la
to mayor y mas cierta Fé tie­ Caridad. Porque como en la
nen del cuidado y providen­ Oración reconocemos á Dios
cia de Dios , quien muy sin­ por Autor de todos nuestros
gularmente quiere de nosotros, bienes y utilidades, venimos
que presentándole nuestras ne­ á amarle con la m ayor caridad
cesidades^ le pidamos el socor­ que podemos : y asi como los
ro de todas ellas* amantes se encienden mas en
7. Porqué pudiendo Dios dar* el amor con el coloquio, y fa­
nos todo, sin pedir , ni pensar miliaridad: asi también los bue­
en ello , no lo hace* nos quanto mas freqüentemen-
Verdad es, que pudiera Dios te vierten sus ruegos en la pre­
franquearnos liberal todas las sencia de Dios , é imploran su
cosas , sin pedirselas , ni aun benignidad , como hablando
acordarnos de ellas; asi como con é l , movidos de tanto ma­
provee á los animales irracio­ yor alegría en cada Oración,
nales de todo lo necesario pa­ se excitan con mas aidor á
ra la conservación de su vida. amar y venerarle.
Mas el beneficentísimo Padre 9. También quiere Dios que
(*) quiere que sus hijos le in­ nos ejercitemos en la Oración,
voquen: quiere que con la ne­ para que seamos dignos de sus
cesidad de pedirle cada dia, benefiews , humildes, y arma­
nos hagamos á pedirle con mas dos contra el demonio.
confianza: quiere que, despues Demás de esto quiere que
de haber conseguido las cosas nos empleemos en el exercicio
que le hemos suplicado , ates­ de la Oración , á fin que enfer*
tigüemos y publiquemos mas vorizados con las ansias de pe­
cada dia su benignidad para dir lo que deseam os, aprove­
con nosotros. chemos con esta continuación
y deseo , tanto que seamos yá
S 2 dig- '
(a) Rom. 10. v. 14. Vide ítem (*) S . Tbom. 2. 2. q. 83. art*
M attb.9.V. 28. 29. <$¿*0.1 7 . 2. ad 3.
v. 19. Marc* 1 1, v, 22, 23. (*) S . Tbom. in cap. 12* ad
Jacob, 5. v, i S* Rom, le&, a.
140 Catecismo Romano.
dignos (* ), deque se nos fran­ de nuestros entendí miento!,
quéen aquellos beneficios , de para que al paso que le pre­
que antes no era capá¿ nuestro sentamos nuestras Oraciones,
vacío y angosto animo. Quiere y anhelamos merecer sus do­
asimismo que entendamos lo nes , recibamos de su Magos­
que realmente es a s i , estoes, tad deseos de ser inocente**
que tengamos- muy presente, y nos purifiquemos de toda
que de nuestra cosecha no p o ­ m ancha, removiendo entera­
demos conseguir eosa alguna*, mente todos nuestros delito»,
ti nos desampara el socorro de
Ja gracia celestial, y que por i r .S e explica el ultimo fru­
esto nos dediquemos con todo to de la Oración.
conato á la Oración. Mas con­
tra lo que principalmente va­ Finalmente, en sentir de (b)
len estas como armas de Ja San G eronim o, la Oración re­
O ración es , contra aquellos siste á la ira de Dios. Y asi
acérrim os enemigos de nuestra al querer Dios castigar á su
naturaleza : porque dice San: pueblo , viéndose impedido de
Hilario ( a ) : Contra, el Diabla ías Oraciones de Moyses ,
y sus armas hemos de pelear dixo de este modo (c) : D é-
con el sonido de nuestras Ora­ xame. Porque no hay cosa
ciones. que asi ablande á Dios ayra-
d o , y le retárde , y apláq.ue
1 o. S e ex p lica e lq u tr to fr u - flu furor , aun despues de d e ­
ta de la Oración* puesto á descargar el golpe
sobre los malos, como son la»
Tam bién con*egmmos de la Oraciones de los buenos.
Oración aquel excelente fru«
t o , que consiste y en que sieo»-
do nosotros inc)iaados al mal1,
jr á los varios apetitos de laa
pasiones por el vicio de nues­
tra natunal flaqueza , sin em^
barga D ios se dexa concebir

(* ) S . Tbom. 2.2. q. 83. art. 2. (b) Incap. 7. Je>


in rorp. Ncm obsistas thibi*
fa) In jPsalín. fc) Exud. 32- v. to .
Parte IV. Cap. III. 141
ser conducente sn explicación
á los oyen tes, consultarán á
los Escritores sagrados , ma­
C A P IT U L O 111. yormente á (.b) San Hilario >y
¿>an (c) Agustín.
D E LA S P A R T E S, Y 2. Se explican las dos par*
tes principales de la Oracióny
grados de la Ovación* que son Petición,y Acción
gracias .
i . T>e que partes consta ia Pero porque las= partes (* )
Oración Cbristiana* principales ¿le la Oración son
d o s , es á saber , Petición, y

D Eelarada yá la necesidad,
y utilidad de la Oración
Christiaua , es menester tam ­
Acción de gracias , de quienes-
dimanan como de cabeza la®
demás , hemos juzgado no de­
bién que el pueblo fiel sepa, ber omitir uátas en manera ala­
de quantas , y qué partes guna. Parque nos llegamos 4
consta esta Oración* Pues que Dios , ó bien para que rindieiK
esto contribuya á la perfec­ dolé culto y veneración con*"
ción de este excrcicio , atesti­ sigamos alguna coaa de él , 6
gua el Apostol,quando al exor- bien para darlegracias por lo»
Éar en lu Carta á Timotheo á beneficios con que su- benigní-
©rar pía y santamente , cuen­ dad nos favorece y honra con­
ta con diligencia las partes de tinuamente. Estas dos parteé
Ja Oración , Ruego , dice (a), de Ut Oración sumamente ne­
Que ante todas cosas se bagan cesarias r ftiejPon pronunciadas
sagradas deprecaciones, Ora- por el mismo Dios en boca de
ciones , peticiones, y acciones David por estas palabras (d)t-
de gracias por todos los hom­ Llámame en el dia de la tri -
bres. Mas por quánto Ja dife­ bulacion , yo te libraré , y ti*
rencia de estas partes es subtil, me honrarás
si los Párrocos contemplare»
Se

i) ir-. Tim. 2. v. 1.
(a) f i f w i . ad Tim. 2. lc&* r. &
(bj In Psalm, 140. super iliudy 4. Sent, dist. l-j., q. 4. art. 3.
aiur Orado
hado mea. q. 1. i ti ccí'p. ■
(c) Epist. 5Q. ad Paulinum ad i*)D ehis v¿de Basi!. iib.Cons
qiiiZit, ^. titiitionum I¡í^iüSt¡L'íi}'.cap.i2 9
*S\ Thom. 2. ■ 2. a. 83. cftt* 17. (d) Psalm. 49. v . 15.
i.-j 2 Cauri* *i:o Romanó,
3. Se advierte la suma libz- Pues puraque el pueblo fiel no
ralhiiul de Dios para con ios solamente óre , iino exerza
hombres; y que hay muchos también á la perfección e^ie
grados de Oración. efido , 1c propondrán los Pas-
Mas lo mucho que necesita­ tures el sumo y perfecto mo­
mos de la divina liberalidad y do de orar, y leexortarán con
bondad , ¿quién habrá que ig­ la m a y o r diligencia que les fue­
nore , con tal que ponga los re posible,á ponerlo por obra,
ojos en la suma pobreza y mi­ 4. Se explica el mejor y su­
seria de los hombres ? Asimis­ mo grado de Oración.
mo quan propensa sea la vo­ Y ¿quál es el mejor (*) mod&.
luntad de Dios al lina ge hu­ y el sumo grado de Oracion|
ma no , y quan prodiga su be­ Aquel que usan los pios y jus-s
nignidad con nosotros, cono­ ros, que fundados sobre el fir­
cen todos los que tienen ojos, me cimiento de la Fé , llegan
y entendimiento. Porque á por ciertas gradas de una san­
donde quiera que tendamos la tísima m ediLacion y Oración
■vista, á donde quiera que vol­ á aquel lugar , de donde pue­
vamos el pensamiento , en to­ den yá contemplar el infinito
das partes se nos presenta la pod er, y la inmensa benigni­
luz admirable de la divina be­ dad , y sabiduría de Dios ; y
neficencia y benignidad. Por­ donde vienen también yá á go­
que ¿qué cosa tienen los hom­ zar de una certísima esperan­
bres '^a), que no baya venido z a , de que conseguirán en es­
de la liberalidad de Dios * V ta vida quanto pidieren , y en
si todas las cosas son dones y laotraaquella inexplicable co­
regalos de su bondad , ¿ cómo pia de bienes , que Dios pro­
todos no celebran con alaban­ metió dár á los que pía y co r­
za? , y dán gracias según to^ dialmente imploraren el socor­
da su posibilidad al beneficen­ ro divino. Elevada pues el al­
tísimo Dios? Pero uno y otro ma al Cielo con estas dos con­
exercicio , asi el de peJir al­ sideraciones , como con otras
go á Dios , como el de darle tantas á la s , llega á Dios con
gracias, admiten muchos gra­ ardientes ansias , y le honra
dos , entre los quales uno es con todo genero de gracias y
mas alto y perfecto , que otro. alabanzas , par haber sido la*
vo-

(a) 1 .Cor. 4. v. 7. drag. & Serm* de 4. modis


(*} Vide Beru . Serm*4. deQua- orandi, <£? B aiil. ubi supr*
Parte I V . Cap. III. 343
yorecida de él con sumos be­ es , el de aquellos que en me­
neficios: encauces r e v e s t í de dio de ebiar oprimidos de pe­
singular piedad y veneración, cados moríales , sin embargo?
]e expone su necesidad sin ge­ mediante aquella Fé que se lla­
n e r o de duda , como mi hijo ma (e) muerta , se esfuerzan á
uirnico á su carísimo Padre. Y levantarse, y subir á D io s;m a í
%ste modo de orar expresan por estar quebrantadas sus-
las divinas Escrituras eon la fuerzas, y sumamente Haca si*
voz de derramar , porque di- F é , no pueden levantarse de
te el Profeta ( a ) : "Derramo en la tie rra , pero reconociendo'
% presencia mi Oración,y ex- sus pecados , y penetrados del
hngo ante él mi tribulación* remordimiento y dolor de ellos,,
a qual voz hace el sentido, de imploran arrepentidos desde
que quien se pone á orar, nada aquel distantísimo lugar con
cal la,nada oculta,*! no que todo humildad- y sumisión eí per-
lo derrama , acogiéndose con don de sus culpas , y la recon-
confianza al seno del Amantisi- ciliacioa con Dios. La Oraciorv
mo Padre Dios. Porque á esto de estos tiene (*)su lugar e»
nos exoriala doctrina del Cielo la presencia divina, porque oye
por aquellas palabras (,b): Der­ Dios sus ruegos; y lo que mas
ramad ante él vuestros cora- es;, á tales personas convida
tenes : y (c) : Descarga sobre liberalisinramente el misericoj?'*
el S^ñor tu cuidada* Y este es dioso Señor diciendo (.f) : F e*
el grado de Oración que dá tiid á mi todos ¿os que estáis
á entender San Agusiin, quau- atribulados y cargados / yo
do en aquel Libro intitulado os recreará Del nu'mero- de'
Encbiridion dice ( d ) : Lo que estos fue aquel Publica no (g),<
¡a F é cree,eso es lo que la ü¿- que no atreviendo^ á levan­
peranza, y la Caridad oran. tar los ojos al Cielo y sin ern^
g. Se explica el segundo gra­ barga baxd y dice , del Teirw
do de Oración. pío , mas1 justificado que etf
El otro grado de Oración; Fariseo* /
Se
(a) Psalm« 14 1. v. 3. (*) Aug, TraSí. 44. in Joann..
1. Reg. 1. v. t j . S . Thom. 2. 2. y. 03. art. 16*
(b) Psalm, 6 1. v. 9. & 4 . Senr.dist. q. 2. art.2*
(c) Psalm. 54. v. 23. q. 2. ad 2.-
(d) In Encbir. r ip. y, (f) Mattk.- 1 r , 'j.
(?) Jacob. 2, v 1 7. (gj Lucf ib . v. 13. 24*
144 C a te c is m o R o m a n o »
6. Se expJka el tercer gra~ Oración de e^tos no es oída
po de Oración, de D io s : pues de Antiocho es-
También hay en la Oración tá escrito de este modo (b):
el grado de aquellos, que aun Oraba este malvado al Señor,
fio han recibido la luz de la de quien no babia de conse­
Fé , mas encendiendo la di­ guir misericordia. Por tanto
vina benignidad su poca luz es menester exortar con vehe­
n a tu ra l, se excitan con ardor mencia á los que yacen en es­
al deseo y ansia de la verdad, ta grande miseria , 4 que des­
y piden con sumas instancias, pidiendo de si la voluntad de
que se les instruya en ella. p eca r, se conviertan á Dios
$i estos perseveran en esta de v erd a d , y corazon.
voluntad, no rechaza la cle­
mencia de Dios su deseo, co­
mo lo vemos comprobado en
el exemplo (a) de Cornelio C A P IT U L O IV .
Centurión : porque á ningu­
no (*) que haya pedido esto D E LAS CO SAS Q U E
de corazón , se han cerrado
jamás las puertas de la benig­ se lian de pedir.
nidad Divina.
7. Se explica el ultimo gra­ r. Que cosas se pueden pe-*
do de Oración. drr licitamente á Dios .
E l ultimo grado es , el de
aquellos que lexos de estar Orquanto en cada petición
arrepentidos de sus delitos y
maldades, aglomeran pecados
P se dirá á su tiempo , qué
es lo que se ha de pedir á Dios*
sob*e pecados, y sin embargo y qué no; bastará aquienseñar
no se corren de pedir muchas generalmente á los Fieles, que
veces á Dios el perdón de las le pidan cosas (*) justas y ho­
culpas, en que quieren perseve­ nestas; para q ue no suceda que
rar ; siendo a si, que en tal esta­ pidiendo al contrario lo que no
do ni aun á los hombres debian es decente , sean rechazados
atreverse á pedir perdón. La con aquella respuesta ( c ) : No
sa-

(a) Actor. 10. per tot. (*) S.Tbom.2.2.q. 83.a r t.g . 6.


(*) S . Tbom. a. a . q. 83. art• (c) Mattb . 20. v. *2.
iS» 1 6 . Marc . 10. v. 38,
(b) 2. Macbab. 9. v. 13.
Parre W . Cap. 11'r. T45
rahts tú que pedih . Es licito riqu ezas, los honores , y la
pues pedir todo lo que justa­ gloria, por quanto muchas ve­
mente se puede desear , como ces subministran ellos materia
lo aseguran aquellas liberalisi- de pecar ,(d e que se sigue que
jnas promesas del Señor (a), no es del todo pía y saludable
Pediréis todo lo que quiste* su Petición ) se ha de limitar
Teit yy se os concederá \ por- á estos términos , es á saber:
que promete conceder todas que estas comodidades de la
li s cosas. vida se pidan por necesidad:
%. Se dá regla para ordenar el qual modo de orar es el
nuestras deseos, que se ordena á Dios. Porque
Por tanto , en primer lugar lícito nos es pedir con ruego»
hemos de ajustar nuestras an- las cosas que Jacob , y S a lo
sias y deseos á esta regla , es mon pid ieron; y de estos el
á saber : que el sumo anhelo primero oró de este modo (b):
y deseo se endeféze á Dios,que S i el Señor me diere pan para
el sumo bien : despues de comer , y ropa para vestir , le
esto desearemos aquellas cosas reconoceré de un modo especial
que mas nos unen con Dios, y por mi Dios : y Salomón por
desterraremos de todos nues­ estas palabras ( c ) : Dame so -
tros deseos todo aquello que lamente lo necesario para mí
nos aparte de él , ó traiga con vida.
sigo alguna causa de esta se­ 4. Cómo se ha de usar de lot
paración. De aquí se dexa en­ bienes externos.
tender , que las demás cosas Mas quando yá por la be­
que se Llaman bienes , se de­ nignidad de Dios se nos dá de
ben desear y pedir á Dios comer y v e s tir, conviene que
nuestro Padre con arreglo á nos acordemos de aquel exor­
aquel sumo y período bien. to del Apóstol (d) : Los que
3. Cómo se han de pedir á compran , vivan como si nada
Jjios los bienes externos. poseyeran , y los que usan de
Porque la Petición de estos este mundo , como si no lo usa­
bienes ex tem os, que se llaman ran : porque pasa la figura de
del cuerpo,com o son la salud, este mundo. lten (e): S i abun­
las fuerzas, la hermosura, las dáis en riquezas , no queráis
Tom . 11. T poner

(a) Joann. 15 . v* 7 . & C, 16 . íc) Prov ¿ 30. v . 8.


v. *3 . id) 1. Cor, 7 . v. 30. 31.
(bj Gen. 28. v. 20. ax# (e) Psalm* 91» v . n *
146 C a te e irm o R o m a fo .
poner el corí&on en ellas : pues son la F é, el temor de Bibi*
ijo menos que ei mismo Dios y su amor , de que hablare-
es jVlaestro que nos ensena (a), mus copiosamente en la ex­
que el fruto y uso de las ri­ plicación de las. Peticiones.
quezas es solamente üuestro,
pero de modo que lo partamos
también con otros. Por. donde
si gozamos de salud, y si abuíi- C A P IT U L O V..
¿Jamos en los demás bienes ex-^
ternes ..y corporales , acorde-: P O R (QUIENES1
monos , que se nps han; dado,,,
paraf q\ie más Jfacilment;^ se deba Orar. .
podamos servir á Dios „ y á r
también para- que con. todos* , t r Que se debe: Omr por to­
ellos podamos favorecer al pró­ do hombre sin e&epiion <?/-*
ximo.. ■¿runa-
- 5. Como se han de pedir á O Abidas y i las cosas que se
Dios ios bienes dz ingenio- ; #■[ hande.pedir, se ha de en*
ciencia... señar al pueblo fiel vp or quie­
Tambien es licito' pedir ü nes (*) deba orar ; y como la
Dios los bienes y ornamentes- Oración' contiene Petición , y
de. ingenios , como es la peri­ A cción de gracias v primero
cia? en l a s a rte s>„ y . ciencias^ habláremos de la Petición.. Se
pero solamente con esta con­ ha de orar pues por todos * s ia :
dición si nos hacu de. servir que- las-eneaiist£¿d(¿s-, diCcren-r
para, gloria de Dios , y nues­ cía de nación ó religión sean-
tra saivacion^Mas lo que se ha: pai te para excepción alguna.
de desear solicitar ,ry p ed ir Porque todo hom bre es pro*i~’
a b s o lu ta m e n te y sin. condi­ mo wyá sea enemigo-, y i es-
ción alguna , como antes d i- t^ fio y á infiel: y como á.to-
xiiiios , es la gloria de:Dio.s,^ do próximo debemos aína 1 par
y. despues de ella , todas aefue- mandamiento de D io s , síguese
lias cosas que nos pueden unir que también hemos de orar por
con.aquel sumo Bien , como-, todos, los hombres-, que es el.
Oiiüió

{a) Lev. 25. v. 35. 36. . _ Luc. 14. v. l ^ 14. 6? C.


teeut. 15. v. 7. fcí. v. 9, - ■
P r o v .\ ^ v .iy .& C \ 28.V. 27.. (*) S . Tfom. 2 ,2 ,
M m b h 0 .^ 4 3 . & Q * i 7.» 8*-
Parte ÍV\ Cap. V . 147
ofi.-io d d amor. Pues á esto se ha de orar por los que es-
alude aquel exorto d d A pos- tán destinados á predicar la
toi ( a ) ; Ruego que se hagan palabra de la verdad.
Oraciones por todos los bom- E n segundo lugar es menes­
t r a . Y en e s ta ¿rad on se de- ter que oremos por los (*)
ben pedir primero Jas cosas Principes , en sentir del mis­
concernientes á Ja salud del m o (f) Apostol: porque nadie
alma?, y (despues Jas concer­ 3gnora lo mucho que nos con­
nientes á la del .cuerpo. ducen para él bien publico los
a. Se debe ,orar .en -primer Principes píos , y justos. Y asi
Jugar por los Pastores de at­ ■se ha de lo g a r á Dios , á fin
inas, despues por Jos Princi­ que sean ta le s, quales convie­
pes^ y también por los justos* ne sean Jos que rigen.á los de­
Mas en primer lugar debe"* más hombres.
mos tributar este obsequio de H a y asimismo exemplos (g )
la Oración á los Pastores (*) de :de varones .santos que uos ad­
alm as; lo qual nos enseña, el vierten , que oremos también
Apostol con su exemplo : por­ por los buenos (*) y pios: por­
que escribe (b) á los Colosen- que también ellos necesitan de
ses que oren por é l , á fin que Oraciones agenas : Jo qual dis­
Dios le asista para predicar: y puso D io s , para que no los
lo mismo hace escribiendo (c) desvanezca la soberbia, al ver
á los de Thesalonica. También que necesitan de los sufragios
se dice en los hechos Apostoli­ de los inferiores,
ces ( d ) : Qtte la Iglesia oraba 3. También se ha de orar por
sin cesar por Pedro. Y final­ los enemigos y y por los
mente el mismo obsequio nos que están fuera de la Igle­
enseím San Basilio en el Libro sia*
(e) de Moribus, diciendo , que Demás de esto mandó el
T 2 - Se-

(a) 1. Timoth. 2. 1), 1. (g) 4. 'Reg: 19. Rom. 1 g .v . 30.


(*) S.Thom. in j, ad Titítr 2 . Glossa ín buhe loe.
lefit. 1. S . Tbom. 83. art . 7, ad
(b) Color. 4. v. 3. 3. & 4, Sent, dist, a$. q. 4.
fc) 2. Th°s.,3 . v. 1. art . 4. q. 3.
(d) AStor. 12. u. 5. {*) S. Tbom* 2 .2 . <7. 83. art. 7.
(e) L ib. de Mor. Regul, ad 3. & 4. Sent* dist . 25. q.
(*) S . Tbom. ubi sup% 4* at t* 4* q* 3 *
( f ) 1. Tirn. 2* v. 2.
*48 Catecismo Romane.
Señor (a) , que oremos por los de ira los hace vasos de mise­
que nos persiguen, y afrentan. ricordia : á lo qual contribu­
También es maxima cele­ yen muellísimo las Oraciones
brada por testimonio (b) de S* de los buenos , sin que ningu­
A gustin, que es costumbre re­ no que siente bien lo pueda»
cibida desde ios Apostoles, el dudar.
liacer súplicas y Oraciones 4, También es doftrina Apos*
por los que están fuera de la í oliea orar por las Almas
Iglesia , á fin que á los Infie­ del Purgatorio,
les se les de Fé * los Idolatras, Asimismo las Oraciones que
salgan dél error de la impie:* «e hacea por los (*) difuntos,
dad , los Judíos, desvanecidas; á fin que se libren de las pe­
las tinieblas de su corazon, re­ nas del Purgatorio, dimanaron
ciban la luz de la verdad , los también de la doétrina de los
H ereges volviendo á lasanidad Apostoles ; de lo qual se ha>-
de la doétrina Católica, se de- bló bastante al tratar deL Sa­
xen imbuir de sus Preceptos, y crificio (*) de la Misa..
los Cismáticos vuelvan á unir­ Es propio de la caridad
se mediante el lago de la ver— erar por los que pecan basta
dadera caridad con su santisi-- la muerte, aunque apenas les>
ma Madre la Iglesia , de que-' aprovechará
se apartaron. Y quan podero­ M as á los que perseveran
sas sean las Oraciones hechas (e) pecando hasta la muerte*
de corazon por tales hombres,, apenas aprovechan los ruego»
consta de tantos exemplares. y Oraciones. No obstante es»
de todo genero de hombres propio de la caridad Christia-
quienes sacando de Ja potestad^ na , orar también por ellos, é
de las tinieblas , (c) traslada instar con lagrimas por si se
Dios cada dia al Reyno de su pudiere aplacar i su favor el
amado Hijo , y de vasos (d) furor de Dios».
Cámo

(a) Mattb. 5. v,■44* 1. art, 1 » q> r * ad 1.


Luc* 6, v, 28. (c) Coios, 1. v . 13.
Actor, 7. a 59, (d) Rom. 9. v , 22. 23..
R-om. 12. v, 20, (*) S , Tbom. 4. Sent. dist. 4$,
1. Cor. 4.. v. 12; q, 2, art.- u q, 2, in corp.
Thom.- 2, 2. q. 83; art, 8. art, 3, q, 1. in corp.
(b) E p ist, i 07. ad F ita le m . (*) íbid . num. 79.
, •£, 'fk w . a. ^ dist* r¿8, q, (e) i. Joann. 5. v, 16*
fiarte W . Cap. Vn 149
6. Como se deben entender las banzas y por las victorias y
execraciones de los Santos triunfos que por su benigni­
contra los malos. dad consiguieron de todos su&
Y asi , las execraciones queenemigos , asi internos > co*
los Sanios varones fulminan (a) 1110 externos.
contra lo» impíos r consta por
sentencia de los(b) Padres,que 6. En la Salutación Ange~
son , ó bien predicciones de íica se dán sumas gracias d
los males que á estos han de D io s ; y porqué la Iglesia
suceder * ó bien dirigidas, so- añadió d ella la deprecación
íamente contra el pecado r á de la S A N T A M A R IA *
fin que quedando salvos lo»
hombres , muera la m alicia Aqui entra aquella primer-*
de la culpar fa parte de la Salutación An»
gelica r quando usamos de
7. Se explican los motivosella para orar 5 Dios te salve
í porque damos gracias á Dios . M afia v llena eres de gracia,
el Señor es contigo , bendita
En la otra parte de la Ora­ tu eres entre todas ¡as muge-
ción damos muchisimas gra-' tes . Porque aqui celebramos
cias á Dios por sus divinos é (*) á Dios coa symas y d ig­
inmortales beneficios, coa que nas alabanzas y g ra cia s, por
siempre favoreció , y favore­ haber colmado á ]a Santísi­
ce cada dia al linage humanos ma Virgen de todo* genero de
Y quien principalmente nos* dones celestiales \ y á la mis­
dá materia y ocasion de exer- ma Virgen? damos el parabiea
citarnos en esto de dár gra~ de aquella su singular felici­
c i a s , son todos los Santos} dad* Justamente añadió tam­
porque en obsequio suyo tri­ bién la Santa Iglesia de Dios á
buíamos á Dios singulares ala- esta A cción de gracias la de-
preca-
» II > I * ' «IIBII ■ It
(a) Psalm* 6. 78. 108* <August¿niarios,
J>er tot . Ambros, lib. 2-, Com. in Luc .
Isai. 2. Jerem, 10. Éern, hani. 2. super Missusf
(b) August. ds Serm. Dom. in est. E t Scrnié 4. de Assump~
mente lib. i . cap. 45. tione a lii : ipsam vero S a •
S . Tbam.v.2. q.?6. per 4 . arf. iutationem Angtlic. exponib
(*) id agunt Aug. seu Fu¡v\vi- &, Thom. Opuse. 4.
tius Serr/h 18.de Sjri;,
i jj g'Q
.precación é imploración (*)
de la Santísima Madre de
Dios V°con'que-uos* ácogjese-
M7vbSíá -eli¡a pía y - humilmente, C A t l T V L Q V I/
Á fin que con su intercesión
.aplacase á Dios para nosotros A Q U IE N SE DEBA
■ptcadóteS , y nos' álcanzase
*ios bienes •necésartós , tanto hacer Oración.
<pára esta-, contó para Ja eter-
tm^ vida. Por tantó' nosotros i. Bs cierto que se debe ha-
hijos "de ’E^a destérfádds, que \cer Oración á Dios*
moramos en este valle de
lagrimas , debemos invocar Uc se deba orar i Dios, é
incesantemente á la Madre
de las .misericordias , y A bo­
Q invocar su nombre, diéta
la misma inclinación na­
gad:» del • pueblo fiel , para tura] , grabada en los ánimos
,que ruegue -por nosotros pe^ de los hom bres; ¿obre .ense­
madores ; é implorar con es­ ñarlo asi las divinas Escritu­
ta deprecación su auxilio, y ras , donde oímos á D io s, que
socorro: pues nadie puede du- nos maiída (a) : invócame en
jdar! sino impía y perversa­ el ¿fia He la irihnlvdon. Mas
mente , que ’síís méritos son ¡en 1nombre de Dios se deben
en la presencia dé Dios *ex­ entender las tres Perso'nas.
celentísimos y suma su p ro a. También se bii de hacer
ensjon á ayudar al linagé Oración á los Santos.
u;uano. En segundo lugar nos aco­
gemos al socórro de los San­
ios que están en el C ie lo : y es
tan d erto (*) en la Iglesia de
Dios deberse orar á ellos, que
ro cabe tn los buenos ia me-
ppr dudá sobre esto. Mas por-
lu ■ que

V id. IrentEttm lib. 5. adver- (a) Psalrm 49, v* Jg.


sus b&reses cap. 19. Gtegor. (*) S . Tborn.^.. i.q . 83. art. 4.
'Ñaz* srat . 18. in laúd. S , in corp. & 4. Sent. dist. 15.
Cypv.Dámasc.iorat. i . de Na- q. 4. art. 5. q. 1. in corp.
tiv. V irg. & érat. £, de A s - dist, 45. q. s , art . 2. ¿d 2.
sumptione ejusdem.
jp j rte IV * Cap* VyI*
que esto pupto :se explicó, sej tos podemos pedir en’ divcr--
p&rada-iiieni* en su lug<*ijijemir «r-sem idp'
tjmus allí á los Panotívs* y to? stíicoi dia (*) de uo-otros^
dos Jos dciLás.No ©bstaute^pa^ pues son iríüjJ ^mise'ficordió-'
ra d e s te lla r, de los í^uorun- sos, V asi les pedemos suplí--
fes tíido ejrror ^..strá ; cocve-j* pff. i^e^dps^c^la-m f^
Jiiente enseña^. ál i-ueblo se ri á d e nn e st fa co ndicio ti nos¿
ja dí.fwviH'iarQue-fray en^i^ e$r- ayudtfn C^eu.teí.^ixiS' .cjm- sii
ío& modos- d8 invocar.- valimientu é inte/cesion. Mas*'
$. Se explica la diferencia1 aqui Lan,4e evitar, icdo$ con1
que hay entre ia, invocación de el mayor "cuidado , eL* atri­
D i o s + y. la de. losSantQS^\ buir á al&úno. o^ro/o (jije' es*
r. Porque no-imploramos de uo, E¿©pÍo‘ 4 e- ^ i q v . Por í&iitp,-.
mismo ¡nució ei'a.u xilio de Dips* quando aigürio pronuncia £a-
y el.de 1©»* Sauios/- pues ro-r Oración Dominical ante1 1^'
gamos á Dios , que él mismo: Imagen de algu-ct Santo , ten--
ó uos dé los-bienes r ó nos» li­ ga ea su alma este sentimien­
bre des lo»-i males- : pero* á los to,*, es,£ sa% r :• que pide z t
Santos v P^r ser ellos aceptos- Santo- que ore juntamente-'
en Ja presencia 4 e-14ips , su­ con él ,r y solicite t para,él"
plicadlos , que se encarguen aquellas ,co?as que contiene"
de nuestro patrocinio, y nos la: Oración Dominical v y se&r
alcancen de Dios las^cosas que- finalmente su interprete é ia--.
neoes^amosv Y, jisi -usamog ,da­ tercesor en la , prejsei^#,
das íQpiiulas. de opqr , difcje^r Djqí. Pues qu£j jos $añ^os¿
tes el modo-;, p a q u e a . Dios^ excrcen e&te. oficio v enseñó^
decimos' propiamente : Teited San Juan Apóstol en el
misericordia de nosotros : Oíd­ Apocaíypsis.* ¿
nos \m Mas, a LS a n t o Jfauegfi pop ; -- - * j. ■
1- 1 .^u 1 O
nosottfls.- . ■,. i i. . -,*■ ‘ -V r
4., Qjie también á-, :hs. Santos . ? -j¡. • : itf
$üdeitto¿ p?dif , que tengan mi- : ■ >{
icricttrdia de nosotros ‘ pero'
en diverso sentido.
Aunque Lambien- á. 'lo*. Sán- ;■ . . i . -¿i ViV’ü ( t;'
»' -• ..........................V,
i «9 Catecismo Rom¡im.
un corazon humilde y enco1
gido , junto con el reconoci­
miento (*) de los pecados, por
CAPITULO VII. los quales entienda el que se
pone á orar f que no solamen­
D E L A F R E P A R A- te no es digno de conseguir
cosa alguna de Dios , mas ni
cion para Orar aun de ponerse á orar ea su
presencia. Muchísimas veces
t . Que se M e prepararel hacen mención de esta prepa­
tilma para Orar , en primer ración las divinas Escritura»,
lugar con la humildad , y lue­ Jas que también dícea (b) que
go con el sentimiento de los miró Dios á la Oración de les
pecados. butntides , y que no despreció
sus rueges : y (c) que la Ora*
Scrito está en las divinas cion del que se humilla, pene­
E letras (a): Prepara tu al­
ma antes de ¡a Oración
trará las nubes. Mas porque
no
á los Pastores instruidos se les
quieras ser como kctiibre que ofrecerán inumerabtes (d) lu­
tienta á Dios. Perene ¿ Dios gares , que conspiran á este
(*) tienta , quien bjtn era , y intento, omitimos como no ne­
mal obra ; y quien hubiando cesaria la comemo ración de
con Dios , trae su corazoa mas testimonios \ pero no de**
distraído de la Oración. Por xaremos de recordar también
esto , como es de tanra im­ aqui aquellos dos Exemplos
portancia la disposición de ; ni- <qiie arriba tocamos, pues qua-
mo con que cada ruaí ora, en­ dran áeste proposito. M uy sa­
señarán los Pa rotos a 3o> pia­ bido es aqutl Publica no (e),
dosos oyentes las preparacio­ que parándose á lo le x e s , no
nes , que se requieren para se atrevía á levantar los ojos
orar. Él primer cscalon pues del suelo : lo es también aque-
para llegar á la Oración , ser& Jla muger pecadora ( f ) , que
pene-

(a) Eccl, J 8, v, 23* (d) Jud. 9. v . i6s


*)¿> .Tbotn.z. 2 .^ 9 7 . per tot. Psalm . 17. t*, 33. & 50.
*J S , Tbom. 4. Sent. dtst, 15. Isai. §7. £? C. 6>6. v. 2.
q. 4. art. 1 . q. 2. ad 3. e) Luc , i 3 . v. 13.
(b) Psalm. x o i. v. 18.
(c) E ccl . 35. V. 2 1 .
Í f) Luc. 7, AddeAchab. 3 *Reg+
21. V* 27, 28. 29.
Parte I V . Cap. V I L 153
penetrada de d o lo r, baño de llenas de sangre*
agrim as los pies de Christo Asim ism o se ha de huir de
Señor: am bos declararon,quan- la ira , y de las discordias,1
to peso dá á la Oráfcion la hu­ que también impiden m uchí­
m ild a d Christiana. simo el despacho de nuestras
A esta se sigue cierta con­ O raciones : á lo qual viene
goja , dimanada de la memo­ aquello del A postol ( b ) : Quie­
ria de los p eca d o s, ó á lo ro que los varones dren en to­
menos algún sentimiento de do lugar , levantando las ma­
d o lo r, por lo mismo que no nos. nos puras sin ira , ni discor­
podemos d o le r: de suerte que dias.
si estas dos cosas , ó á lo me­ Dem ás de esto , hemos de
nos la una no se halla en el cuidar de no hacernos im ­
peniten te, no puede conseguir placables á nadie por alguna1
perdón. injuria , porque en este esta­
2. S e notan varios generos do no podremos conseguir de
de pecados , que mayormente Dios con la O ración el que
impiden el fruto de la Ora­ nos perdone. Quando estuvie­
ción, reis orando, dice él mismo (c),
Pero com o h a y ciertos g e - per donad, si algo teneis: y (d):
ñeros de p e c a d o s, que singu­ si vosotros no perdonareis á
larm ente em barazan el que los hombres , ni vuestro P a­
D io s nos conceda lo que le pe­ dre os perdonará vuestros pen­
dim os , com o son las muertes, cados.
y opresiones , es necesario Tam bién hemos de evitar e l1
guardar las manos de esta ser duros é inhumanos con- los%
crueldad y violencia. D e este necesitados: porque contra los
delito habla D ios por boca de tales está escrito aquello (e):
Isaías en esta form a (a ): Quan- E l que tapa el oída al clamor
do estendiéreis vuestras ma­ del pobre , clamará también
nos , apartaré mis ojos de •vo­ é l , y no será oído. '
sotros : y guando multiplica­ Y ¿ qué direm os de la so­
reis la Oración , no os oíré\ berbia ? T estigo es de lo mu­
porque vuestras manos están cho que ésta ofende á D io s'
Tom . II. V aque-

( i j lsa i. i . v . 15.<£? C . $9. r . (d) M attb. 6 . v . 1 5 .


2. 3* E ccl. a 3 . v, 1- & seqt
(b) 1. Tim . 2. v, 6. (e) Prov . 2 r. v . 13 .
(c) Marc* ii« v . 2 5 .
Catecismo 1
aquella voz que dice (a): Dios De esta Fé escribe San Agus­
resistí á los soberbios , mas a tín en lo de Vsrbts Domini (d):
los humildes dá la gracia* S i falta ¡a F é , pereció ia Ora­
Y ¿ qué del desprecio de losción. Por tanto para orar bien
oráculos divinos í Contra este lo principal es , lo que yá se
está aquello de Salomón (b): ha dicho y es á saber ; que
La Oración del que aparta sus estemos firmes y fixos en la Fé:
oídos , por no oír la Ley , se­ Jo qual declaró el Apostol por
rá execrable. Mas no se ex­ su contrario , diciendo (e):
cluye en este lugar el solici­ ¿ Cómo invocarán á aquel 4 en
tar la misericordia de Dios quien no creyeron* Es necesario
por las injurias hechas por la pues que cream os, y á para que
muerte , por el enojo , por la podamos orar, yá también pa­
dureza con los pobres , por la ra que no nos falte la misma
soberbia , por eL desprecio de Fé con que oramos provecho­
la palabra divina, ni por otros, samente^ Porque la Fé es la
qualesquiera d e lito sp id ie n d o que vierte las Oraciones, y las
perdón por elJos* Oraciones hacen que sea fir­
3. Quan necesaria es la F é me la Fé sin la mas leve du­
y confianza para la Oración*. da* Bien entendía esto San Ig­
También es muy necesaria nacio , quando á Jos que iban
para esta p rep a ra ció n de ani­ á orar exortaba de este modo
mo (*) la Fé ; porque si ésta ( f ) ; N o queráis tener ei co-
fa lta , no hay conocimiento de razón dudoso en la Oración:
la Omnipotencia del sumo Pa­ bienaventurada es el que no du-
dre , ni de su misericordia ddre, Y asi para conseguir de
siendo asi que de aqui nace D ios lo= que quejem os, es m uy
la confianza de quien ora 5 co­ poderosaía Fé T y cierta es-,
mo lo enseñó el mismo Chris- peranza de c o n se g u irlo c o m o
to Señor diciendo ( c ) : Todas lo advierte Santiago dicienda
las cosas que pidiereis en la ( g ) : Pero pida sin ia menor
Oración can g e , las recibiréis, desconfianza*
Se
(a) Jucob. 4. v , (c) M attb . t i . v. 22.
j . Petr. %. v. 6+ d) Serm. 36,
Prov . 3. v. 34. e) Rom. 10- v. 14,
(b) Prov. 28. v, 9. f) Epist. 10. ad Heronew,
(*) S. Tkom. 2. 83. arf* g ) Jacob . 1* v» 6*
ad 3.
Parte TV. Cap. V IL igg
S í declaran Jos motivos y ¡os hombres , Christo Jesús
que tenemos para orar con hombre. Iten escribiendo á los
confianza. Hebreos (e) : Por tanto debió
• Muchos son los motivos por- asemejarse en todo á sus her­
que debemos tener confianza manos , para hacerse miseri­
en este exerclcio de la O ra­ cordioso , y fiel Pontífice , ó
ción. Uno de ellos es la vo­ Medianero para con Dios t á
luntad y benignidad de Dios fin de aplacar su enojo , movi­
para con nosotros , tan decla­ do por los pecados del pueblo.
rada en mandarnos (a) que le Por tanto ^ aunque nosotros
llamemos Padre, para que ten­ seamos indignos de conseguir
gamos entendido que somos cosa alguna, sin embargo por
sus hijos : eslo también el nu­ la dignidad del mejor inter­
mero quasi infinito de los que prete é intercesor Jesu-Chris-
efectivamente consiguieron de to , debemos esperar y con­
Dios sus intentos; y asimismo fiar grandemente ,que nos con­
lo es aquel sumo intercesor cederá Dios todas las cosas
Christo Señor , que siempre que debidamente pidiéremos
está pronto para favorecernos, por medio de él.
de quien está escrito en San 5. E l Espíritu Santo es el
Juan de este modo (b) : S i Autor de nuestras Oraciones.
alguno pecare , tenemos por Finalmente el Espíritu San­
Abogado para con el Padre á to es el Autor de nuestras
Jesu-Cbristo justo ; y él es el Oraciones , con cuya direc­
Sacrificio por nuestros peca­ ción es necesario sean oídos
dos. Y San Pablo dice (c): nuestros ruegos. Porque hemos
Christo Jesús que murió, y que recibido el Espíritu ( f) de
también 'resucitó , que está á hijos adoptivos de Dios , con
la diestra de Dies , quien in­ que clamamos Padre , Padre:
tercede también por nosotros. el qual Espíritu sostiene (g),
Iten , escribiendo á Timotheo nuestra flaqueza, é ignorancia
(d): Porque uno es Dios , y uno en este exercicio de la O ra­
también el medianero entre Dios ción : y aun dice el Apostol (h)t
V 4 que

(a) M atth . 23. v. 9. ( f) Rom. 8. v. 15,


(b) 1. Joann. 2. v . i , 2. Galat. 4, v. 5.
(c) Rom. 8. v. 34, (g) Rom. 8. v. 26,
Catecismo Romano*
que el mismo Espíritu nos ba>-
ce pedir con gemidos inexpJi- ""
cables.
6. Se dan reglas para avivar C A P IT U L O VIII.
esta confianza.
Y si tal vez titubean algu­D E L M O D O DE
nos , ni se sienten bastante t

firmes en esta confianza, Orar.


ijsea de aquella voz de los
Apostoles (a ): Señor , auménta­ 1. Que los Párrocos instruk
nos la F é: y de la de aquel yan al Pueblo en el modo de
Padre (b): Perfecciona mi poca Orar :y qué cosa es Orar en
F é , Pero entonces singu lam en- espíritu y verdad*
te conseguiremos de Dios to­ *
dos nuestros intentos, quando As importa muchísima
con una viva F é, y Esperan­ M el modo con que ora­
za ajustáremos á la L ey y vo- mos ; porque aunque Ja Ora­
luatad de Dios todos nuestros ción es un bi"n saludable , no
pensamientos , o b ra s, y O ra­ obstante sir.o se pra&ica bien
ciones. S i estuviereis T dice nada aprovecha. Pues como*
(c) , en mi , jy mis palabras es­ dice Santiago (d) r muchas ve­
tuvieren en vosotros, pedireis ces dexamos de conseguir Jo
todo lo que quisiereis , y se que p edim os, porque lo pe­
pj concederá. dimos mal. P01; tanto , -ense­
Bien que para tener esta ñarán los Párrocos al pueblo-
facultad de conseguir de D ios fiel , qual es el mejor modo-
todas las cosas , es en primer de pedir bien , y de orar pri-;
lü¿ar necesario , como antes vada y publicam ente; puesto
diximos , el olvido de Jas in­ que estas reglas de la Oración
jurias , la benevolencia, y una Christiana están enseñadas por
fiberal voluntad para con ios do¿trina de Christo Seiloc.
¿Luximos, Se ha de orar pues en es­
píritu- y en verdad ; porque el
Padre celestial quiere (e) estos
tales

( i) Lar. 17. v . %f> (e) JamVk 4, v. 23.


(!•) Marc. 9. v, 23, V id Cyril. A le x r in libris
(e) -Joann rs» v, 7 . de adora£íone.in spiritu vs-
(<J) '}M 0b. 4. V. 3, fiiate*
Parte I V '. Cap. V I I I . 1 57
tales , qiie le adoren tn cspi- y necesidad , porque ertiende
ritu y en verdad. Y ora de es ei tervor del coiazon , é infla*
te m od o, el que ora con un ma la devocion de quien ora-:
intimo y encendido fervor de lo qual escribió San Agustín
corazon. Bien que r¿© excluí* á Proba tje este modo (d): A l*
mos de este modo espiiitual gunas veces mas vehemente-
dé orar á la G ra d en vocal; mente nos excitamos á aumen­
pérfc si juzgamos- deberse el tar el dese» santo con pala­
primer lugar á aquella Ora-^ bras , y otras señales. Así-*
eion , qué sále de un corazon mismo en ocasiones nos veinos
Vehemente ; la qual oye Dios, precisados en fuerza del ardor
á quien están patentes (a) los y piedad del animo , á descu­
pensamientos ocultos de los brir . por palabras e\ senti­
hombres , aunque no se pro­ miento interno, Pofque'i-fcgtf-
„ _l__ _ A*Ié\ J _ 1 ♦ «
nuncie con la boca» Así oyó cijandose (*) de alegría el co­
las intimas Oraciones de aque- razón , justo es que tambiert
lia Ana , que fue Madre de la lengua publique su gozo*
Samuel , de la que leemos (b), sobre que es muy puesto eti
que oraba llorando» y que no razón , que ofrezcamos este
hacía sino mover los labios. sacrificio colm adoT y perfec­
D e este modo oró también Da­ t o , es á sab er, de alma y
vid , pues decía (c) : A ti te cuerpo. Y que este modo de
dixo mi corazón , mi rostro te orar hubiese sido costum bre
buscó con diligencia. De estos entre ios Apostoles , sabemos
exemplos ocurren á cada paso de muchos, lugares , tanto de
en ias divinas Escrituras , á sus (e) hechos , como del ( f )
los que las leén. Apostol. ■ ■
2. Que también la Oración 3. No es igualmente necesaria.
vocal es útil y necesaria. el oficio de la lengua en ¡as
Mas también la Oración vo+ Oracionesprivadasy públj casJ
cal tiene su propia (*} utilidadj Sin embargo cómo hay dos*
’ 1 j¿en e- ¡
'M 1 1 1 1 ■ iI 1;— -------- ' — ¡?
(3) IJeut. 3 1 . v. a i , artt 2« _»
jú b , 22. v . 13. d) Epist, 121- cap. 9.
Heh. 4-. v. 131. ) P-rttln. . 1 g-, v. n. --
(b} 1. Reg, 1. v . 13* e) Adiar i a .-v . 24. & seq. &
(c) Psalm. 26 , v . 8. * Cv 1G, 25.
(*) Thom. 2.2 87. art, r 2.- ( f) 1. Cor. r4. Epbc?. 5. v. r-9;
in corp. é 4. S . ■ 15 . C'olos, 3. v* 1 6,
i 58 Catecismo Romano.
generos de Oración , es á sa­ muía con su mismo exeinplo &
ber , privada, y publica , usa­ este modo de orar : pues no
mos de la prouurciacion en la solamente gastó él noches (b)
privada , á fin de avivar la en O ración, sino también repi­
intima devoción y piedad; mas tió (c) tres veces una misma
en la publica , que está insti­ súplica. Y asi solamente se ha
tuida para excitar la devocion de asentar , que Dios no se
del pueblo fiel,d e ningún mo­ paga del vano sonido de las
do se puede omitir el oficio palabras.
de la lengua en ciertos y de­ 5. Que no eremos como ¡os
terminados tiertipos. hipócritas , sitio en el secreto
4 . Este modo de orar en es­ de nuestro corazon.
píritu es propio de solos ios Tam poco oran de corazon
Cbristianos. los hypocritas, de cuya imita­
Pero este modo de orar en ción nos aparta Christo Señor
espíritu , propio de solos los con estas palabras (d): Quando
Christianos , de ningun modo oráis , 110 sereis como los bypo-
observan los Infit les, de quie­ critas , que son amigos de orar
nes nos habla Christo Señor en pie en las Sytiagogas ,y rin­
en esta forma ( a ) : No queráis cones de las plazas , para ser
hablar mucho en la Oración, vistos de los hombres : en ver­
ccriéO hacen los infieles \ porgue dad os digo , que recibieron y á
piensan ser oídos por su mu­ su premio. Mas tu quando hu­
cho hablar* No queráis pues bieres de orar , entra en tu re•
astffíejctros á ellos , porque sa­ trete , y (e) cerrada la puerta,
be vuestro Padre , qué es lo era á tu Padre en ¿ecreí# : y
que necesitáis , antes que se lo tu Padre que vé ¡o mas escon­
pidáis . dido , te concederá tu petición,
Mas al prohibir el Señor la Por el retrete de que aqui se
(*) lcquacidad , está tan lexos* habla , se puede entender el
de reprobar las Oraciones lar­ corazon del hombre , al qual
gas , que nacen de un vehe­ no basta en trar, sino también
mente y continuo fervor de es necesario cerrarlo , para
corazon , que antes nos esti- que no entre de fuera á las
almas
(a) Matth. 6. v. 7. (c) Matth. 26. v. 39.
(*) S . Tbom. 2. 2. q. 83. art . (d) M attb . 6. v. 5. 6.
14. ad 1. (e) S ic Ehsceus fecit 4. Reg*
(b”) Lúe* 6. v. 12. 4- 33.
Parte IV , , Cap. F U I , 159
almas alguna c o s a , que pueda con ruegos aliento para per­
violar la pureza de la Ora­ severar. *"
ción : porque entonces el Pa­ 7. Quiere Christo Señor que
dre celestial, que mira (a) coa eremos ai Padre en su nem~
la m ayor claridad los corazo­ ¿re.
nes y ocultos pensamientos, Quiere también el Hijo de
otorga la petición del que ora» D ios* que enviemos nuestras
6. Que la Oración ha de ser Oraciones al Padre en su nom­
continua , y perseverante* bre , las quales por el méri­
Demás de esto la O ración to y gracia de su intercesión
pide (*) perseverancia t cu ya reciben tanto peso , que son
eficacia declaró el Hijo de oídas del Padre Celestial. Por­
Dios (b) coa el exemplo de que suya es aquella voz que
aquel Juez T que siendo asi nos dice San Juan (e): En ver­
que ni temia á Dios , ni reve­ dad os digo <f si pidiereis al­
renciaba á los hombre* , sin guna cosa al Padre en mi nom­
embargo vencido de la perse­ bre, os la dará- Hasta ahora
verancia y diligencia de la no habéis pedida cosa alguna
Viuda , la otorgó su petición* en mi nombre* Pedid y y rech
Por tanto se ha de orar con btreis T para que vuestro goza
perseverancia , y no im itar á sea perfeÜo : y otra vez ( f);
aquellos que se cansan de orar,, Qualquiera cosa que pidiereis
si despues de haber orado una ai Padre en mi nombre , os la
ó dos v e c e s , no consiguen lo concederá.
que piden- Porque nunca ha 8. Se ha de imitar en Ja
de haber cansancio alguno en Oración el-fervor de los San*
este exercicio * como nos lo tos ±y juntar á la Petición
enseña (c) la autoridad de el bacimiento de gracias.
Christo Señor, y del (d) Apos­ Imitemos pues; aquel ardien­
tol. Y si tal vez desfalleciére te fervor con que oraban los*
la voluntad , pidamos á Dios Santos; y juntemos i la Peti­
ción 1
(a) Deut. 31» v. a i . (b) Luc . 18. v. 2. 3.
Job. 22 r v. 13. (c) Luc. 18. v. 1.
Luc, s- v, 22» & C. 9. v. 4y , EccL 18. v. 22*
& C. 1 t.v . 17. Heb, 4. v. 13. (d) 1. Thes. 5. v. ty .
(*) S. Thom. 2. 2. q. 83. art. (e) Joann. 16. v. 23.- 24/
í 4, & 4. Senté dist , i^. q, 4. ( 0 Joann, 14. v. 1 Jr
in \ .adTh¿$. 5.
6o Catecismo Romano.
cion el b acimiento de gra­ ridad , si al mismo tiempo
cia s, á exemplo de los Apos­ no solicita el perdón de su
tóles , que guardaron perpe­ pecado, y juntamente no pi*-
tuamente esta costumbre , co,- de á D ios humilmente la ca­
mo se puede ver (a) ea San ridad ? Por esto dispuso Dios,
Pabío, que hubiese estos tres reme­
g. Que d la Oración han de dios para la salud de los
acompañar el ayuno , y la li­ hombres : porque como al pe­
mosna, . car. , ú ofendemos á D io s, ,ó
Demás de-esto, acompañe? agraviamos al proximo , ó
¡nos á la Oración con ayunos, nos dañamos á nosotros mis­
y limosnas. E l ayuno á la ver­ mos , con las santas O racio­
dad tiene muchísima herman- nes aplacamos á Dios , con
dad (b) con la Oración. Por­ Ja.limosna redimimos las ofen:
que el entendimiento, de los sa s. de los hombres ,. y
que están cargados cíe comida el ayuno lavamos las man­
y b eb id a, está oprimido r de chas de la propia vida. Y
manera que ni puede mirar aunque cada remedio de es­
á Dios , ni considerar qual es tos aprovecha contra todo
el espíritu de la Oración- Si-^ genero de pecados , sin em­
güese la limosna que tam ­ bargo cada uno d*e ellos vie­
bién tiene gran conexión con ne’ propiamente ajustado y aco­
]# Oración. Porque-¿ quién ae modado contra cada genero
atreverá á decir que .tiene, de los que hemos dicho,
caridad v :si pediendo socorrer 1 . »
ú su proxiftiQ y hiatrtnanO^.qae
\ iv e . dé. miserhcordia age;i^,
no le asiste ? Pues ¿ con qué
frente implorará el auxilio de
p iip s, el que se baila sin ca -
*.i. i.i ■ t CA-
(o) i , Cvr+ 14 . ,v. 17* .... in iu & -fin.
Epbss. 1. v , 1 6. & c . $. v. 4. a o. León. Serm. 1. de Jejun .
Coios s* 3 - r . 17. Petr. Cbrysolog. Serm. 43.
1. Tim. 2. z\ l . ..i i Bern ¿ scht. ¿etit.. 1 1,
2 . Ibes. 1. y» 2 ^ * ¿v'S. . S . Tfom, 1, 2, q. io § . art. 3 *
& alifa pqssivt.
Ib) Toó. 1 ^ v, .8. Audtor. Opcr, itnperfc&i in
V i de Aug. in Psalm. 42. ad Mattb . bom» í$ .
Parte IV . Cap. IX. 1 6t
mira á las palabras , es muy
breve ; mas si se pesan las cu­
sas , es gravísimo , y muy
C A P IT U L O IX lleno de mysterios. La pri­
mera voz que por mandamien­
D E L PROEM IO DE to é institución de Dios usa­
mos en esta Oración , es Pa­
la Oración. dre. Porque aunque nuestro
Padre nuestro, que es* Salvador pudo preparar esta
Oración con alguna palabra
tas en los Cielos. magestuosa, como de Criador,
ó Señor , sin embargo omitió
i . Que los Párrocos han de este genero de palabras, que
explicar este Proemio :y por­ juntamente nos podian ocasio­
que Christo Señor puso en él nar tem or, y puso esta , que
la vez Padre , y tío otra. á los que oran y piden aígd
á Dios inspira amor y confian^
O r quanto esta formula (*) za. Porque ¿ qué cosa mas dul­
P de la Oración Christiana ce que el nombre de Padre»
está dispuesta en tal orden que suena á indulgencia y
y sentido, que antes de llegar am or?
á las Peticiones nos es preci­ 2. Se notan tres títulos por
so usar por via de Proemio los que podemos llamar d
de ciertas palabras , con que Dios Padre , y se explica et
llegándonos primero á Dios primero.
devotamente , podamos luego Mas para enseñar al pueblo
orar con mas confianza ; por fiel los títulos por donde con­
tanto es de la inspección del viene á Dios el nombre de
Párroco , explicar estas pala­ Padre , podrá usar el Párroco
bras clara y distintamente , á de los lugares ó puntos de la
fin que el pueblo devoto vaya Creación , Gobierno , y R e­
mas alegre á orar , y entien­ dención. Porque como Dios
da que ha de tratar con Dios crió al hombre á su im agen
Padre. E l Proemio p u es, si se sin haber comunicado esta se-
Tom. II. X me- '
(*) Oration. Dominic. explana- ad Probar». S . Thom. Opuse.
runt Cypr„ Serm. 6. de Orat. 3. & Aucior, Oper. imperf,
Dom. Ambros. lib. 5. de Sa­ bcm. 14*
cra m. cap. 4. Aug. Epist* j a i .
j(j2 Catecismo Ttmtfns.
niejanza á los demás animales, el linage humano , y asistir
justamente se llama en las di- prontamente á cada hombre,
viuas Escrituras (a) Padre de á ñn que ninguno padezca
todos los hombres , no sola- grave daño. Porque á J a má­
mente fieles , mas también in- fiera que los Padres dán á sus
fieles , por esta singular prer,- hijos guardas y coadjutores,
rogativa de que dotó al hojn- que les libren de los peligros
quando tienen que transi Lar por
3*. Se comienza á explicar algún infesto y peligroso ca-
el segundo titulo . mino ; asi el Padre Celestial
Asimismo el Gobierno sub- nos diputó (*) á cada uno en
ministrará materia al T a r ro - este camino por donde aspi-
co : porque de tal manera ramos á la patria del Cielo,
m ira Dios y cuida de la uti- Angeles , con cuya protección
lidad de los hombres,, que usa y diligencia evitásemos los ja-
con nosotros de caridad y zo s, que ocultamente nos pá-
amor (*) de Padre por un sin- ran nuestros enemigos , y re­
gular modo de cuidado y batiésemos los horribles impe-
providencia* Mas para que en tu s , con que nos acometen;
la explicación de; este punto y así anduviésemos con su
se conozca mejor el paternal dirección camino reéto , sin
cu id a d o , que Dios tiene de que ningún error propuesto
los hombres , parece conve^ por eL faláz enemigo , nos
nieute hablar algo de la cus- pudiese apartar de la vereda
todia de los Angeles á cuya que conduce al Cíelo.
tutela están los hombres 5. S e demuestra por exem-
- 4* Q>ue Dios mandó á Jos plos la grande utilidad , que
Angeles nuestra proteccionv dimana ú los hombres de la
>destinándonos á cada uno el custodia de los Angeles.-
suyo Mas qual sea la utilidad de
Porque Dios por su p roví- este singular cuidado y pro
dencia encargó á los A nge- videncia, que Dios tiene de
les este negocio de guardar los hombres T mandando sli
car-

(a) Deut. 32- v. 6. Tob. 5. v* 2 1-


. Isai. 63, v. 16. Psalm . 90» Vr I I .
. M a lü ib . i.v.C.,&alib.peLSiim , .M attb. i&. v. 10.
(*) ftT.itth. 6. & C. 7*6? C . 23. A & or* 12. v, 1
(*) Constat, ex Gen* 48. v . 1 6* H ek, z* v» 14,
Parte TV. Cap, IX. 163
cargo y administración á los T o b ía s , que estaba ciego.
Angele* 1 cuYa naturaleza es 6. Se declara lo msmo con
media y entrepuesta entre, el exemplodel Angel , que
D ios, y los hombres f se de- libró á S . Pedro de la cárcel.
xa vér claramente por los También subministrará co-
exemplos , cuya copia sub- piosa materia , para instruir
ministran (a) las divinas le-, al piadoso rebaño sobre el ad-
tr a s , asegurando haber m u- mirable fruto del cuidado , y
chas veces obrado los Angeles custodia de los Angeles , aquel
por la benignidad de Dios Angel libertador (h) del Prín-
cosas maravillosas á vista de cipe de los Apostoles , quan~
lo* hombres ; para que por. do los Párrocos explicaren,
aqui entendamos , que losi que el Angel iluminó las ti­
Angeles custodios de nuestra nieblas de la cárcel , que to~
salud obran útil y saludable­ cando á Sau Pedro en e] lado
mente inumerables prodigios le despertó del sueño , que le
de este gen ero»que no se de* soltó las caden as, rompió Jas
xan ver por los ojos. E l An-< ligaduras, y le dixo que se
gel Rafaél (b) compañero de levantase ^ y que Calzado y
T o b ia s, y destinado por Dios vestido le ¡siguiese: quando-
para guia del camino , le también enseñaren , que e l’
conduxo, y reduxo salvo : asi­ mismo Angel le sacó libre­
mismo le ayudó , á que aquel mente de la cárcel por medio
gi an pez (c) no le tragase , y de las guardas r y que final­
le declaró (d) quanta virtud mente abriendo la puerta le 1
habia en su h íg a d o , hiel , y puso y á en salvo.
corazon ; él arrojó al Demo­ Llena está , como antes di-,
nio (e) , é impidiendo y li­ xitn os, la historia de lassan-
gando su potestad , hizo que •tas Escrituras t e este genero
no dañase á T o b ia s: él le en-s de exemplos , por los que en­
señó (f) al Jobea el verdades tendemos , quan grande es la
ro y legitimo derecho y uso copia de beneficios , que vier­
d d Matrimonio : y él restitu­ te Dios sobre los hombres por
y ó (g) la vista á su Padre medio de los Angeles, no sola-
X 2 m in­

(a) Gen. 18. v . i 9. & ahb . seepe. ie) Tob. 8. v. 18,


(b) Tob. 5. usque ad 13, ( f) Tob. 6* v. 18.
c) Tob. 6. v. 2. 3. 4* (g) Tob. 11. v. 7. 8. 15.
d) Ibid, v. 6» (h; Actor. 12. v. 7. & stq.
! Cate cism é' ’Roihdn%
mente enviándolos sobre a l- nosotros , y nunca dexa aquel
gunos determinados y parti­ singular cuidado , con que
culares negocios , mas tam ­ nos rige. Y si alguno piensa
bién encargándoles nuestro que se olvida de los hom bres,
cuidado desde la prim era fur- es fallo de ju icio , y echa en
ínacrioo. y colocándolos en la rostro á D u s una indignisi-
defensa de la salud de ca d a ma injuria. Enojase t i íjeñor
hom bre. E sta doftrina dada contra lsraél por la blasfemia
con d ilig e n c ia , traeré la uti­ que com etía su gente , en pen­
lidad de elevar los ánimos de sar que había sido desam pa­
los o y e n te s , y de excitarlos á rada del socorro Celestial:
reconocer y venerar el cu i­ pues se escribe en el É xodo
dado y providencia (*) pater­ (b) : Tentaron al Señor dicieti-
nal , que D ios tiene de ellos* dv+i está por ventura el Señor
7 . También explicará el Par- entre nosotros , ó no i V p r
roco la inmensa bondad de E zech iel se irrita Dios contra
'D io s , en no- olvidarse ja ­ el: mismo Pueblo , porque ha­
más de nosotros. b ía dicho ( c ) : ¿Vo ¡tos vé D h s ,
D em ás de esto , recomenda-. desamparo t ¿ Señor á la tierra,
jé (*) en este lugar el Párro­ P o f tanto 5 ee menester ater­
co , y predicará ante tod as rar á Jus Fieles c* n estas au­
cosas los tesoros de Ja benig­ toridades de aquella nefanda
nidad de Dios para con el li~ opinion , de que Dios pueda
náge- humano porque no ha­ olvidarse alguna vez de los
biendo . cesado nosotros de hom bres, A este intento se
ofenderle con ínu mera bles de­ puede oír cambien ai- misino
litos y maldajdes desde el pri­ pueblo de ls r a é l, quexanJo-^
m er (a) Padre de nuestra na­ se por 'Isaías de Dios , y al
turaleza t y pecado , hasta el contrario á D ios rebatiendo
d ía de hoy , sin em bargo él con un benigno símil su necia
mantiene su caridad, para con quexa ; pues se escribe asi (d):
D ixo

bati'c paternam habes (b) Exod, 1 7 . v. 7.


G&u ££ 7. & 8. & r-2» é? (c) kzccb. 8. v. 12. V tde item
3 ja* & 39* & 4S«1_ fíd-rtm Pscthn. 93,
(* j Ht'C pcrñneht quee haben-* Jisb. 22. v. 1$.
tur Exod. ( ) . & 9* Eccl. 5, r . 5.
Num. -20. Deut. 4. & £v (d) h ji. 49. v, 14. 1$. iC*
3. -v. 6 k . . .
Parte I V . Cap. IX. 165
Viseó Slofi : el Señor n:e desam­ de tu vida , espinas y abrojos
paró , el Señor se olvido de mí. te brotará, y ccm¿rds hitrba
A quitn responde D io s: ¿ Qué de la tierra : quando los ves
Madre hay yus se olvide de su arrojados (b) del Paraíso , y
hijo chiquito , y qus no tinga lees haber sido colocado en su
corazon para apiadarse de lo entrada el Cherubin , vibran*
ique salió de sus entrañas? Pues do Ja espada de fuego de dos
Si fuere posible que haya al­ filos : quando entiendes que
guna Madre en quien pueda vengando Dios su injuria , Jos
caber este olvido , en mi nun­ afligió con molestias internas*
ca jamás cabrá ; porque en mis y externas ; por ve».tura no
manos te tengo escrito. juzgas que acabó yá con el
8. Se confirma la misma doc­ hom bre’í ¿ No lo contemplas
trina con el exemplo de los yá , no solamente privado deí
primeros Padres. auxilio divino , mas también
Y aunque con estos lugaresexpuesto á todo genero de in-*
se confirma claramente ti in­ jurias ? Pues no obstante toda
tento , sin embargo para per­ esto , entre tantos indicios de
suadir enteramente al pueblo ira y venganza divina apare­
fiel , que no puede llegar ció una luz de la caridad de
tiempo en que Dios éche en Dios para con ellos : porque
olvido á los hom bres, y dexe hizo el Señor Dios , dice la
de hacer con ellos ios oficios divina Escritura ( c ) , á jídan+
de su paternal caridad , com­ y á su muger túnicas de pielh
probarán los Párrocos la doc^ y los vistió : Jo qual fue
trina con el clarísimo exem- grandísima prueba , de que
pío de los primeros hombres* jnmás faltará [Dios á los hom­
¿Por ventuu quándooyes que' brea»
estos, despues* de haber aban­ 9. Se prueba cón la Sagra­
donado y quebrantado el man^ da Escritura , que ko agotan
¿amiento de Dios , fueron tan; el amor de Dios todos los pe~
agriamente acusados , y con­ cados de los hombres,
denados con aquella horrible- E l espíritu de este sentir*
sentencia ( a ) ; Maldita será la de que todas las injurias de
tierra por ti , con trabajas los hombres rro agotan el
comerás de ella todos los días amor de Dios y expresó tam­
bién

(a) Gtn. 3r i**. 18. e) Ibid. v ,


(b) Ib id. v. 2 3.
í66 Catecismo Romano.
bien David por aquellas pala­ singular providenciadeD lojeil
bras ( a ) : ¿ Por ventura conten­ am ar, y proteger al linage hu­
drá en medio de su ¿ra sus mise­ mano. Pero sin embargo aque­
ricordias* El mismo sentimien­ lla obra de redimir al hombre,
to declaró Habacuc , hablan­ sobresale tanto entre las dos
do con Dios , y diciendo (b): primeras , que nuestro bene­
Quando te enojares, te acorna­ ficentísimo D io s, y Padre, hizo
rás de Ia misericordia : y el aun mas ilustre su benignidad
mismo descubrió Micheas de suma para con nosotros , con
este modo ( c ) : ¿ Qué Dios hay el colmo de este (d) tercer be­
semejante a t i ; que quitas la neficio. Por tanto , explicará
tnaictad, y disimulas el peca­ el Párroco á sus espirituales
do de ¡as reliquias de tu he­ hijos , é inculcará continua­
redad ? No enviará mas su fu ­ mente á sus oídos esta caridad,
ror , porque es amigo de mi­ de Dios para con nosotros, á
sericordia. Ello es asi , que fin que entiendan , que por
quando nos tenemos por mas haber sido redimidos , se han
perdidos , y despojados de la hecho hijos de Dios de un ma­
protección de Dios , entonces ravilloso modo : porque lesdid ,
es quando mas nos busca y dice San Juan (e), potestad pa­
cuida Dios por su inmensa ra hacerse hijos de D ios . Y
bondad. Porque en medio de aun por esto el Bautismo , que
sus iras contiene la espada de es la prim eia pjenda , y re­
su justicia , y no cesa de cuerdo de nuestra Redención,
derramai les inagotables teso- se llama (f) Sacramento de re­
ios de su misericordia, generación , por quanto en él
10. Se explica el tercer ti- renacemos hijos de D io s ; pues
tula porque podemos llamar á dice el mismo Señor (g) : La
Dios Padre. que ta naciao de. espíritu , es~
Grande pues es la eficacia piritu es : y es necesario que
que tienen la Creación , y el vosotros nuzcáis de nuevo, Y
G o b iern o , para declarar la San Pedro A postol(hj; Renaci­
dos
(a) Psalm . 76. 1?. 1, Rüw. 5. v. 7. 3 . 9.
fob . 3. v, 22. Galat, 4. v. 4. 5.
(I ) Ht]b. 3. v. 2, (e) Joann, i. v. 12. 13.
(c) Micb. 7. v. 18. (f.) ZV/T 3. v. 5.
(0) J o¿w?i. 2 . v . i 6. & C 'lQ .v , (g ) Joann. 3. v , 6. 7.
IS. & C . 15. v . 13. (h) 1. Petr. 1. v. 33.
Parte I V . Cap. IX , 167
4os » no de la semilla corrvp- debe á su amantisiino Padre
tibie , sino de la wcotrufii- Dios ; para que conozca , qué
éle por la palabra de Líos amor y piedad , qué obedkn-
tvttf. cia y veneración ha de reu-
1 1 . Por el beneficio de la Re* dir á su C riad or* Goberna-
dencion fuimos hechos hijes dor , y Redentor , y la espe-
de D ios . ranza y confianza con que le
• En virtud de esta Reden- ha de invocar. Mas para ins-
cion hemos recibido el Espiri- truir la ignorancia , y corre-
tu Santo , y hemos sido dota- gir la perversidad d d sentir
dos de la gracia de D io s : y de aquellos , ( si por ventura
por esta dadiva somos adopta- hay algunos) que piensan, que
dos por hijos de D io s , como los sucesos favorables , y el
escribió el Apostol San Pa- prospero curso de esta vida
blo Á los Romanos diciendo son la prueba , de que Dios
(a) : No habéis recibido otra nos conserva su amor ; pero
vez el espíritu del temor ser~ que el ejercitarnos con cosas
v il , sino habéis recibido el adversas y calamidades, es se-
espíritu de hijos adoptivos, etn nal de estar enemistado Dios
'que_elamais , Padre , Padre, con nosotros* y desviada en-
La virtud y eficacia de esta teramente su divina voluntad;
adopoion explica San Juan de se habrá de demostrar , que
este modo (b) : Mirad qué ca~ quando nos (c) toca la maño
rtdad hizo con nosotros el Pa- d d Señor , de ningún modo
dre , de que nos ¡¡amemos, y hace esto por enemistad * sino
seamos hijos de Dior* que hiriendo [d j nos saca , y
i a . Se hade instruir alpue - que la misma llaga que viene
biü en ¡a gran corresponden- de Dios , es medicina. Porque
cia que por tantos beneficios castiga á Jos que p ecan , á fia
debe á su Padre Dios : y que de hacerlos mejores con esta
■éste ama á los que castiga* pena , y de rescatarlos con el
- Explicadas estas cosas , se castigo presente de la perdi-
ha de advertir al pueblo fiel, cion eterna. Es cierto que vi-
qué es lo que él mutuamente sita con la vara [e] nuestra®
mal-

(a) Rom, 8. v, 15. ‘ (c) Job. 19. v, 2 1 #


Galat, 4. v, 5. ó. (d) Deut, 32, v. 39.
2. Tim. 1. v, 7. (e) Psúlrtr ¿48. v, 34. 35,
(bj Joann, 3. v. 1.
Catecismo Remano,
maldades , y con el azote chisimo los Fieles de no peri*
nuestros pecados ; mas no por sar , aunque se vean afligidos
esto aparta de nosotros sli mi­ de qmlesquiera trabajos y ca­
sericordia. Por tanto €5 menes­ lamidades , que Dios ignora
ter amonestar á los Fieles, que lo que pasa en ellos ; porque
en el mismo castigo reconoz­ él mismo dice ( d ); No perece­
can la caridad paternal de rá un solo cabtllo de vues­
D io s , y traigan en Ja memo­ tra cabexa. Antes se conso­
ria , y en la boca aquello del larán con aquel oráculo divi­
pacientisimo Job (a) : E l mis­ no , que está escrito en el
ino hiere , y cura , él sacude, Apocalypsis (e) : To reprendo
y tus mismas manos sanarán: y castigo á los que ámo ; y
que se apliquen lo que en per­ descansarán en aquel exorto,
sona del pueblo de Israél es­ que hizo el Apostol á los He­
cribió Jeremías (b) : Me has breos diciendo (f) : Hijo mió,
castigado, y he sido instruido, «¿? quieras huir del azote del
asi como novillejo indomito: Señor , ni te canses de sufrir
conviérteme , y me convertiré, quando él te corrige ; porque el
porque tu eres mi Señor Diosi Señor castiga á los que ama%
que finalmente se propongan y azota á todos los que recibe
el exemplo de Tobías , quien en el numero de sus hijos : por
al sentir en sí la paternal ma­ lo qual si 7io sois castiga-r
no de Dios , que le hería con dos por él , serial es de que
aquella plaga de la ceguera, sois bastardos , y no ver­
exclamó (c) : Bendígate , S e­ daderos hijos. A la verdad si á
ñor Dios de Isra él , porque tu los Padres de nuestro cuerpo
me castigaste, y tu me sal­ que nos educaron , reverencia
vaste. hamos quando nos castigaban?
3. Que nunca piensen los quanto mas debemos rendirnos
Fieles que Dios los olvida en á la disciplina del Padre de
sus calamidades , por gran­ las almas, pues con esto recibí-
des que sean. remos de él la verdadera vi­
V en esto han de cuidar mu- da ?
Núes-

(a) Job. 5. z\ i 3 . (d) Luc . 21, v, 18.


r. Rcg. 2. v, ó. (e) Apoc. 3. v. 19.
(b) jo i em. 3 1. v. 18. Prov. 3. v. 12.
(cj Toh. n , v. 17. ( f ) h'eb, 12. v, 5. 6. 7 . 5 .
Job. 13. v. 15. 16,
l ú a i y . Cap. IX , 169
hablando el Apostol en la Cai ­
ta á los Hebreos del Hijo de
N u e stro .
Dios f escribió (c) : No se cor­
re de llamarlos hermanos di­
14. En llamar á Dios Padre ciendo (d ): Anunciaré tu nom­
Questro¿¿ nos enseña, que to- bre á mis hermanos. Que es lo
dos los Fieles somos herma­ que David predixo (e) tanto
nos , y que aun el Señor es tiempo antes de Christo Se­
nuestro hermano, ñar, Y aun el mismo Chfisto
Quando invocamos cada uno habla , según el Evangelio , á
al Padre , y le llamamos nues­ las mugeres de este modo (f):
tro , se nos enseña , que del Id * y decid á mis hermanos,
d ó n , y derecho de la divina que vayan ú Galilea , y que.
adopcion se sigue necesaria­ allí me verán. Lo qual cons­
mente , que todos los Fieles ta haber dicho él , quando re­
son hermanos , y que deben sucitado yá de entre los muer­
amarse como tales: Porque to- tos vistió la inmortalidad , pa­
dos vosotros ydice (a), sois her­ ra que nadie piense , que este
manos ; pues uno solo es vues­ parentesco de hermandad se
tro Padre que está en los Cie­ disolvió con su Resurrección,
los, Por esto aun los Apostó­ y Subida ai Cielo. Porque tan
les llaman (b)eu sus Cartas á lexos está la Resurrecion de
todos los Fieles , hermanos. Christo de desatar este su en-
D e donde se sigue también la z e , y caridad , que antes
aquella necesaria conseqüen- sabemos , que quando vinie­
cia , de que por esta misma re á juzgar á todos los hom­
adopcion no solamente se uneu bres de todos tiem pos, des­
entre sí tudos los Fieles con el de aquella silla (*) de Mages-
vinculo de hermanos , sino tad y gloria llamará á los mi*
que demás de esto , por ser nimos de los F ie les, herma­
hombre el Unigénito Hijo de nos (g) suyos.
D io s , se llaman también , y
fon sus hermanos. Por donde
Tom. 11. Y Se
(a) Mattb, 23. v. 8. 9. d) Psalm, ai. v. 23.
(b) Rom. 1, v. 13. ¿r C. 7. t >. 1 . e) Psalm. 2 r. v. 23.
4. & C. 8. v. 1 2 <S? C. 9. v. 3. ( f) M attb . 28. v. 10*
& C . u . v . 2 $ . & C. 13. v . 1. Joann, 20. v. 17 .
& C* 15*^» alib,passim* (*) M attb . 25. v. 3 1.
(c) Heb. 2. v, 1 1 , 12. (g) Ibid, v . 40. 4£,
ty o Catecismo Romano.
t$. Se explica , porqué , y 16. Qudn &e eeraacn debe*
■cómo sernos hermanos de mos pronunciar ssta voz,
Cbri sto. nuestro y cómo todos nos be-
Mas i cómo podemos dexar mos de tratar como hermanos,
de ser hermanos de Christo, orando unes por otros.
ai ñus llamamos (a) coherede- Y quan de corazon deba­
mos suyos ? Porque él es (b) el mos pronunciar esta voz nues~
Primogénito y constituido (c) tro , declara la sentencia de
heredero de todo ib criado , y San Chrysostom o(g),que Dios
nosotros hijos segundos , co - oye con agrado al Christiano,
herederos suyos según la dis- no solamente quando ora por
pensacion de dones celestiales,, sí , mas también quando ora
y ■grado de caridad , con por otros \ porque rogar por
que nos. acreditáremos M inis- s íe s e fe é t o d e la naturaleza,
iros y (d) Coadjutores del E s- mas orar por otra , efetto dé
piritu Santo , quien nos impe- la gracia ; á orar por sí obli-
le y enardece á la virtu d , y ga la necesidad , á orar por
obras saludables , á fin que otro la caridad del proximo:
alentados con su gracia , en- i las quales razones añadió el
tremos valientes en la bata- Santo: Mas dulce es ante Dior
lia de la salud ; la qual sábia ¡a Oración que la caridad del
y constantemente consonada proximo recomienda, que Ja que
(e) , y acabado el espacio de envía la necesidad de la cosa.
est# vidai, recibamos d d Pa- En esta tan alta materia de
dre Celestial el justo premio Oración saludable, debe ad ver­
de la Corona , propuesto i tir y exortar el Párroco i to-
quantos anduvieren la misma das las personas de todas eda-
carrera^ Porque como dice el des, condicion , y orden, que
Apostol (f) : No es injusto teniendo presente este común
JDfos, para olvidarse de núes- enláze de hermanos ,. se trá-
tras buenas obras , y caridad¿ ten cortés , y hermanablemen-
te % ni se antepongan con in-
solen-

init* Quis (amen hujus operts


(e) i . Cor. 9. i>. 24. 2g ■¿ÍuEíqy inccrtum,
o* Tim. 4, v~ 9 ».
Parte I V . Cap. IX . 17/
bolencia unoi á otros. Porque el Señor de todos. Y asi , uua
aunque ea U Iglesia de Dios misma es é igual la n obleza'
son diversos los grados de Jos del nacimiento espiritual de
oficios, sin embargo esta va­ todos , una la dignidad y uno ‘
riedad de grados y cargos de mismo el esplendor del licage;
ningún modo deshace la estre­ pues todos hemos nacido hijos
cha imion de hermanos ; asi de Dios , y coherederos de
co id o en el cuerpo del hom­ una misma heredad , de un
bre los (*) varios usos , y di­ (b) mismo espiritu * y de un
versas funciones de los miem­ mismo Sacramento de la Fé.
bros nada hacen , para que No tienen los ricos , y pode­
ésta ó aquella parte del cuer­ rosos un Christo Dios , y otro
po pierda el oficio , y nom­ los medianos , é Ínfimos ; ni
bre de miembro. han recibido diferentes Sacra­
1 7* Se descubren las causas mentos , ni esperan diversa
de esta unión fraternal : y lo heredad del Rey no celestial.
mucho que fas Párrocos han Todos somos hermano.*, y como
de inculcar esta doctrina. dice el Apostol ( c j , miembros
Figúrate presente un Rey del Cuerpo de Christo , de su
con todü su real poder, ¿ por C a rn e , y de sus huesos : lo
ventura no es é ste , si es Fiel, qual declara también en la
hermano de todos los que con Carta á los de Ga acia dicien­
tiene la Coinunion de la Fé do (d ): Todos sois hijos de
CiinsLuna ? Sin la menor du­ Dios por la F é que tent is ert
da , ¿ y por qué es esto ? Por­ Christo Jesús: porque todos los
que no es diverso (*) el Dios que babzis sido bautizados en
de quien han nacido los ricos, Christo , os habéis vestido de
y los Reyes , del Dios de que Christo , sin distinción de Judia
han salido los pobres , que á Griego , d¿ si¿rvo á libre,
están sujetos bajo la potestad ni de varón á hemb' a : porque
d- los Reyes ; sino que (a) uno todos vosotros sois una misma
mismo es ei D io s, el Padre , y cosa en Christo Jesús. Este
Y 2 puu-

(a) Rom. 22. v. 4. Rom, 6. tr, 3.


1. Cor. 1 2. v . 1 -a. Coios, 2. v, 1 1 . 12. 13 .
Ephes. 4. v. 16. (c) Epbes. £. v, 30.
(*) Sap. 6. v. íí. & C. 7 , v* 6* (d) Galat. 3. v. 27. f 8.
(a) Malach, 1. v, i o. 1. Cor, 10. v, 17 .
(b) Joann» 3. ? . £. Culos, 3. v. í í .
Catecismo R&HM%•
punto habrán de trataT losPas- orar , para corretponderíe.
tures con diligencia* y habrán Porque has de trabajar en vi­
de detenerse de intento en in­ vir como tál, qual conviene sea
culcar esta maxhna. Porque el que es hijo de Dios : esto
e*te lugar es propio , no me­ es , que tu Oración y obras
nos para confirmar y excitar no sean indignas del (a) lina-
á los pobres y abatidos, que g e divino , de que el benefi­
para contener y ajar la arro­ centísimo Dios te quiso hacer
gancia de los ricos y podero­ gracia. A este genero de cor­
sos. A fin de curar este acha­ respondencia ñas exorta el
que , instaba el Apostol é in­ A postol, quando dice (b): Sed
culcaba á los oídos de los Fie^ puss imitadores de Dios , como
les esta caridad fraterna* hijos carísimos suyos r para
1 8. Lo que ha de considerarque asi se pueda decir con ver­
el Cbristiano Y ai pronunciar dad de nosotros, lo que el mis­
a l principio de la Oración es~ ino Apostol escribió á los de
tas palabras : Padre nuestra* Thesalonica diciendo (e) : To-
.Por tanto , quando- has de- dos vosotros sois hijos de la
hacer esta Oración , acuerda- lu z , 6 hijos del día*
te Cbristiano , que llegas á tu
Padre Dios carao hijo. Y asi,, Que estas en los Cielos*
quando comienzas la Oración,
y pronuncias aquellas-palabras,. r9- Por qué siendo asi que
Padre nuestro-, considera ei Dios está en todas partes , se-
Jugar á que te ha levantado- diceque está en los Cielos.
la-suma benignidad d e Dios,, Es constante- entre todos los-
mandándote , no que llegues á que sienten bien de Dios , que
él . tímido y renitente » com a él está (*) en todas partes*
esclavo á su Señor , sino que Mas no se debe entender esto,
te acojas voluntario y seguro, como si distribuido en partes
como hijo á su Padre. De es­ ocupára y atnparára un lugar
ta Lj£emoría' y consideración con una parte , y otro con-
pasa á reflexionar, con qué di­ otra; pues Dios es Espíritu que
ligencia y devocion debes til no- admite división alguna.
Por-
“ ........................................ 1 ■
■■ ■ it ..........................I » --■ - ■
» * « ............ .............................. —

(a) A&or. 17 . v. 28. 29, (*) Ambros. lib . 1. de Spiritu


(b) Epth'fí v. S'anSí. cap. 7.
(c) 1.- Tbes. Vm S» Thomt 1. p, 8. art . 1*
Parte I V Cap. IX* 175
Porque ¿ quién se atreverá á miramos con admiración , son
estrechar á Dios á los térmi­ la parte mas noble del inundo*
nos de lugar algyno , como y permanecen siempre incor­
comprendiéndote dentro de ruptos , aventajandose en vir­
cierta raya , quando él mismo tud , grandeza , y hermosura-
dicte de si ( a ): ¿ Por ventura/no á todo 3 los demás cuerpos, y
lleno yo Cielo , y tierra ? Pero están dotados de ciertos y cons­
aun esco mismo se ha de en­ tantes movimientos,Y asi,pa--
tender asi *. que Dios abraza ra excitar Dios los ánimos de'
con su poder y virtud el C ie­ Jes hombres á contemplar si*
lo y la tierra , y todo lo que infinito poder y magostad, que--
en ello* se e n cierra , mas ane singularmente brilla en Ja obra-
él. no está contenido dentro de de los-Cielos-, asegura (c) ero
lu gaf alguno- Porque Dios es­ las divinas Escrituras-, que ha--
tá presente en todas- las cosas» bita en ellos : bien que mu-*
y á criándolas , yá conserván­ chas veces declara también*
dolas despues de criadas , sin (lo que importa m ucho)que no
ser encerrado, ó comprendida hay parte alguna del mundo*,
dentro de alguna región , ó donde no esté presente su ua^
Jimite , que le impida tener turaleza- y poder.
presente en todas partes su na­ 20» Que las Fieles se han de
tu raleza, y potestad. La qual- figurar en estas palabras á>
expresa el bienaventurado Da­ Dios , t¡& solamente como Pa*-
vid por aquellas palabras i » dre , mas tiwibien como rey~
S i subiere al Cielo , tu allí es~- nante en el Cielo*
tas. Mas aunque Dios está pre­ Mas en- esta* consideración1
sente en todo lugar , y todas.- del domicilio celeatiai de Ja
las cosas ,- sin ceñirle , coma- Divina Magestad r no sola­
hemos dicho t á termino algu­ mente- se han- de- proponer Ios-
no , sin embargo en las divi­ Fieles la Imagen de Dios , s&*-
nas Escrituras se dice freqüen- gun que es Padre común de to­
teniente , que tiene su, domici­ dos # mas también según que
lio en el Cielo. Lo qual vemos- está reynando en los Cielos;
haber él dispuesto asi , por- para que se acuerden quando
quánto- los C ie lo s , corno los van á orar , que se ha de ele­
var
{a ) ferem. 23. v. 24. (c) Psalm. 2. v. 4. & Psalm.
(b), Psalm. 138. v. 8. 10. t?. 5. & Psalm. 1 1 3 . v K
Amos, 94 v. 2. 3> & alibi
i ^^ Cate cisma Remano.
var el espíritu al Cielo \ y pa-
ip. que también quanto ¿tí ■■—
inspira de confianza, y satis­
facción el nombre de Pariré, C A P IT U L O X .
otro tanto les infunda de hu­
mildad y devocion Christiana DE L A PRIMERA PE­
aquella suma naturaleza , y T IC IO N .
Divina Magestad de nuestro
P a d re , que está en Jos Cielos.
Santificado sea d tu
Estas palabras señalan también Nom bre.
£ los que oran , lo que deben
pedir ; porque todas nuestras i . Se declara Ja razón , por-
Peticiones tocantes al uso y que todas nuestras Peticiones
necesidades de esta vida , son deben tomen zar per la santi­
vanas é indignas del Chrisria- ficación del nombre de L íos.
po , si juntamente no solicitan
los bienes del C ie lo , y no se L mismo Señor y Maestro
enderezan á ellos como á fin.
E , de todos nos enseñó y man
Por tanto instruí ¡«m lus Pár­ do lo que debemos pedir á
rocos á los devotos oyentes Dio* y y el orden con que se
en este modo de orar , y lo hemos de pedir. Porque (*)
confirmarán su insmiccion con como la Oración ts la anun­
aquella autoridad ocl Após­ ciadora é interprete de nues­
tol (a) • S i babas resucitado tras ansias y deseos , enton­
ton Chvisio, buscad las cosas ces pedimos rectamente y se­
del Liefo , tiomis Christo es­ gún razón , quando el ordea
tá sentado á ¡a dLsira de de las Peticiones se ajusta a!
Dios ‘ saboreaos en las cosas orden de apetecer las cosas.
Celestiales , no en las ierre- La verdadera caridad pues nos
ntts. enseña , que enderecemos i
Di s tudo nuestro corazon y
anhelo; porque como íüIo él
es en sí mismo sumo bieD , de
justicia debe ser amado ct n el
m a yo r, y mas singular amor.
Mas no puede ser amado de
corazon t y únicamente , si su
__________________ g)Q-
(a) Celos. 3. v. 1. 2, (b) S.Thom. 2. a. j . 83 .art-9'
Farte li r, Cap . X, 175
gloria y honor no se antepo­ Dios , esto es , i su naturales
ne á todas las demás cosas y za puede hacerse; au: lamento
naturalezas. Porque asi nues­ alguna f 6 aument/irsc con
tros bienes , como los ágenos, alguna co^a su divina substan­
y absolutamente todas tas c o cia , que de un inexplicable
sas que se* nombran con el vo­ modo está colm ada.de toda
ca b lo de'bien , ceden á aquel p erfección) se ha de entender*
sumo bien de quien han dim a­ que no son de este genero la&
nado. Y asi , para que la O ra­ cosas que pedímos á Dios para
ción procediese con orden, co­ si mismo , sino (*) que perte­
locó el Salvador esta Petición- necen á su gloria externa. Por­
del sumó bien por principal y que anhelamos y pedimos, que
cabeza 'de toda* las demás,en­ el nombre de Dios sea mas co­
señándonos. en ello Tque antes nocido entre iasanacjonesvque’
de pasar á suplicar las cosas su R eynose am plifique ; y quer
que necesitamos nosotros mis­ mas gentes obedezcan cada d ia
mos * ó el proximo T debemos á su Diviua: voluntad ; las qua-
pedir las concernientes á la glo­ les tres cosas, es á saber, nurar
ria de Dios , y presentar al bre Reyno * y obediencia n®
mismo el ansia y deseo que están en aquella intima bou-»
tenemos en ella. D e este mod» dad de Dios ^ sino que le vie*-
procederémos según el OTden nen de fuera.
de la caridad , que nos ense­ Que las palabras así eri
ña , que atnémos á Dios mas­ la tierra com o ea el Ciek*
que á nosotros- mismos Ty que- ■fepueden aplicar á las tres
primero pidamos las cosas que* primeras Peticiones ; y coma
deseamos para él , y despues- se ba de entender está pri -
las que deseamos para noso­ mera*
tros. M as pará que mejor se eií^
• 2. Como tiendo la Peticiorr tienda el se mi do y espíritu que’
de lo que no se tiene?, sin em­ encierran estas Peticiones r se­
bargo se pide para Dios la rá de la inspección del Pastor
gloria , que nunca le puede, advertir al pueblo* fiel f que:’
faltar* aquellas palabras , asi en la
Y por quanto el deseo , y tierra , como en el Cjc/o , se'
!a Petición son de aquellas co­ pueden aplicar á c a d a u n a d e
sas de que carecemos , (_ni á las tres primeras- Petioionesv
com o

¡*) S , Tbom. ibidr Au olor oper.• imperf. bom* 14#


i j6 Catecismo líofftam* ^
como : santificado sea el tu tificacion a lg u n a , pues es (a)
nombre. asi en ¡a tierra como Santo y terrible y asi como el
en el Cielo ; Iten : venga á no* mismo Dios es por su natura­
4¡ tu Reyno , asi en la tierra leza (b) Santo , ni le puede ve­
como en el Cielo ; y del mismo nir de nuevo santidad alguna,
m od o: llagase tu voluntad, asé que desde toda la eternidad no
en la tierra como en el Cielo» góze; sin embargo , por quan-
Quando pedimos pues que sea to en la tierra se le dá mu­
«antificado el nombre de Dios, cho menor honra de la que
entendemos esto , es á saber, se le d e b e y aun á las veces
que se aumente la santidad y es violado este Santo nombre
gloria del nombre de Dios, con maldiciones , y palabras
Donde el Párroco advertirá y nefandas ; por esto deseamos
enseñará á los -devotos oyen­ y pedimos , que sea celebrado
tes , que no dice el Salvador, con alabanzas , honra,, y glo­
que el nombre de Dios se¿ ria , á h iL a d o n de las alaban­
carnificado en la tierra d d mis­ zas , honra, y gloria que se
mo modo que en el Cielo, ie tributan en el Cielo : esto
esto es , que la santificación es , que de tal modo traiga­
de la tierra iguale en ampli­ mos su honia y culto en el
tud ó copia á la dd Cielo; pensamiento , corazon , y bo­
( porque esto de ningún mo­ ca , que le rindamos toda ve-
do puede ser ) siiao que e¿io aeración asi interna , como
se haga en la tierra ¿ impul­ externa , y celebrémos de to­
sos de Ja caí idiul , y con in­ dos modos al excelso, puro , y
timo anhelo del corazón. glorioso Dios , á i mu ación de
4 * Se explica latamente el ios soberanos y celestiales Ciu­
sentido en que pedimos la san­ dadanos. Porque asi como los
tificación del nombre de Dior¡ del Cielo (*) glorifican , y
siendo asi que es tan santo predican á Dios con suma con*
por s í mismo. formidad y harmonía ; asi ro­
Y aunque es constantísimagamos también que esto mis­
verdad , que el nombre de mo suceda en la tierra , y que
Dios no necesita por si de san- todas jas naciones conozcan*
ado-

(;i) Psalm. n o . v. 9. Jcsue 24. v. 19.


(b) Lev, 11. v. 44. C. 19. i . Reg. 2. v. 2,
v* a. & C. 20. v. 7. 8. (*) Psalm. 83. v.
-1. Petr. 1, v. 16. Apee. 4. v. 8.
Parte IV . Cap. X . 177
adoren y veneren i D io s , de la verdadera santidad ; y reci­
suerte que yá no se halle biendo el Sacramento del Bau­
hombre mortal , que no reci­ tismo en el nombre de la San­
ba la Religión Christiana , y ta , é individua Trinidad, con­
que dedicado todo á Dios , no sigan por la diestra del mis­
crea que él es la fuente de mo Dios perfctfo colmo de
donde dimana toda santidad, Santidad»
y que no puede haber c^sa 6. También pedímos que sea
pura , ó santa , que no ven­ santificado el nombre de Dios
ga de la santidad del nom­ por ¿os pecadores, convirtién­
bre de Dios. dose á verdadera penitencia.
5, Deseamos y pedimos en N o menos se estieude tam­
esta Petición , que todos los bién nuestro deseo y Petición $
Infieles santifiquen el nombre aquellos , que manchándose^
de Dios , recibiendo el Bau­ con maldades y delitos , han
tismo. perdido la pureza é integridad
Porque asegura el Apostol del Bautismo , y la (*) estala
(a) , que la Iglesia fue lava­ de la inocencia ; por loque en
da en el lavatorio del agua por estos miserabilísimos ha vuel­
hi palabra de la vida : y la to á colocar su silla el impu­
paJabra de la vida significa rísimo espíritu. Deseamos pues,
el nombre (*) del Padre , y y rogamos á Dios , que tam­
d -1 Hijo , y del Espíritu San­ bién en estos sea santificado su
to , ea que somos bauti/.ados nombre ; de suerte que (b) vol­
y santificados. Y asi, por quan­ viendo sobre sí , y á su sano
to ninguno puede lavarse , y ju icio , recobren la santidad an­
purificarse, sin que sobre él tigua por el Sacramento de la
se inviique el nombre de Dios, Penitencia, y se presenten á
por es cu deseamos y pedimos Dios como puros y santos tem­
-ai mismo , que 10J0 genero de plos y domicilios suyos,
hombres , abandonando las 7. Pedimos también que sea
tinieblas de la sucia infideii- sant ficado el nombre de Dios
d.LÜ , é ilustrados con los ra- por todos los hombres , en re­
y ¡ ue ta divina luz, reconoz­
j.í conocimiento de sus ¡numera­
can la vii tud de este nombre, bles beneficios.
d^ manera que en el busquen Oramos finalmente, que Dios
T o n . 11. Z alúm-
(a) Krbes. 5. v. 26. (*) Matth, 22. v. i i . 12-
M attb . ití. v> 19* (b) Isai . 4 6. v. 8.
j^8 Catecismo Romano.
alumbre con su luz los enten­ D io s , maravillosamente fabri­
dimientos de todos los hom­ cadas, y acomodadas á nuestro
bres , para que puedan ver, uso, por cuyo medio nos dis­
que (a) todo bien , y todo don tribuye y derrama geoerSlisi-
'perfecto que baxa del Padre de mámente sus bienes..
las luces ,. nos ha venido de 84 Pero el contenido princh
Dios : y para que reconoz- pal de. esta Petición es , que
' can, haber recibido de. él Ja todos reconozcan y veneren ¿
tem planza, la justicia la vi­ la Santa Madre Iglesia.
o
d a, la salud , y finalmente to­ Mas el contenido principal
dos los bienes de alma y cuer- de esta Petición es , que to­
po , juntamente con los exter­ dos reconozcan y veneren á la
nos que nos ayudan á conser­ Santísima Esposa de Jesu-
var la. vida y la salud : pues; Christo v y nuestra Madre la
de él proceden ,. como predi­ Iglesia ; en la qual. sola está
ca (b) la: Iglesia „ todos, los, (c) aquella uuiversalisima y
bienes : porque si el Sol! con! perene fuente , para- la v a r, y
su luz , y los demás Astros, expiar todas las manchas de
con sus movimientos aprove— los pecados , de. donde salen
chan algo al linage humano; todos los Sacramentos de la
§i respiramos con. este ayre: salud y sautincacion , por los
que nos cerca \ si. la tierra, quales derrama Dios sobre no­
mantiene la vida, de todos con; sotros como por ciertos celes­
lá abundancia de m iesesy frus­ tiales'condudtos aquel rocío y
tos ; y en fin , si por; Ja. dili­ liquor. dé la. santidad : y á la
gencia de los Magistrados: qual sola , y á los que ella
gozamos de quietud y tran­ abraza en su seno y gremio,
quilidad ; la inmensa, benignií pertenece el implorar aquel
dad de Dios es la que nos fran­ divino nom bre-, (d) el qual
quea estos y otros ¡numera­ solo ha sido concedido á los
bles bienes de este genero, Y hombres baxo el Cielo , para,
aun aquellas cosas que. los Fi­ salvarnos por. él,.
lósofos llaman, causas según--
d a s , debemos nosotros inter­
pretar, por ciertas, manos de.-
Sobre
(a) Jacob. 1. v. iy ,. (c) Z'acb. 13. v. 1..
(b) In Orat. Domin.I^. post Ezecb. 36. v. 25.
Bascha*. (á),Actor. 4,1/. 12..
Parte i y . Cap. X, 17 9
9. Sobre todo incubarán ios motivo para que los Gentiles
Párrocos, que los Fieles san­ .blasfemasen mi Santo nombre,
tifiquen el nombre de Dios, diciendo de .ellos : be dqui de
no fofamente con Oraciones, qué bellas costumbres es el
y palabras , mas también con pueblo del Señor , y que ha ve­
obras.. nido de su tierra . Porque qua­
Sobre todo deberán los Pár­ les son la vida y costumbres
rocos inculcar con :1a mayor de los que profesan alguna re­
diligencia,que al buen hijo de ligión , tal es el juicio que la
Dios coca, no solamente pedir multitud ignorante suele hacer
con palabras á su Padre Dios, ■de la misma religión , y su
que sea santificado su nombre, A utor. A asi , los que viven
mas también d ar á conocer según la Religión CLiristiana
por las obras, que en efe&O •que recibieron , y ajus.tan á su
procura santificarlo con sus regla sus palabras y obraa,
costumbres quanto es de su dán (*) á.otr’03 grande ocasion
parte. Ojala no hubiera quie­ y materia para alabar el nom­
nes pidiendo continua ruante de bre del Padre Celestial , y
boca esta santificación del celebrarlo coa todo honor y
nombre de Dios al mismo gloria. V este es el motivo
tiempo lo están deshonrando porque el mismo Señor nos en­
y manchando quanto es de su cargó , que con acciones ilus­
parte con sus matas o b ra s, y tres de virtud provocásemos
aun á veces son cau sa, de que Á los hombres á alabar y glo­
por sus depravadas costilmbres rificar l'I nombre de Dios quaa-
sea por otros b las fe m i do este úo por el Evangelista nos ha­
santo nombre.Cu-itra estos di­ blo de este ir u d j (cj : Brille
xo el Aposto! (a) : E l nombre vuestra luz ante los hombres,
de Dios es blasfemada por vo­ de modo que viendo ellos vues-
sotros entre l¿ts naciones: y en tras buenas obras , glorifiquen
E zequid leemos (b): Entraron á vuestro Padre , que está en
entre ¡as uaj'ones , á ¡as qua­ los Cielos : y el Principe de los
les ¡u 2<on ilevados , y dieron Apostoles nos dice (d), que ten-
Z a ga-
m <■!_ - _______________ _

(a) Rom, 2. v. 24. (*) V ide Deut. 4. v. 6. 7. 8.


(b) Ezecb. 36 . v. 20. (c ) Mattb* v . 16.
[sai. 52. v. 5. Mure. 4. v. 2 1.
Tit. 2. v, g. Luc. 8. v. 16. & C. 1 t. v. 33.
Rom, a, v* 24. (d) 1 tPetr*2.v. 1 2 .& C . ;J.:■ 1 6.
18o Catee* D9 Román»,
gamos Bien acreditada nuestra porque se bet acercado yá el
conducía entre lasnacionesypa­ Reyno de los Cielos. Por el mis’—
ra que considerando ellos nt¿es~ roo dio también principio á su
tra dignidad por nuestras bue­ predicación (b) el Salvador del
nas obras , glorifiquen á Dios . Jinage humano ; y en aquel
saludable Sermón del monte
(c) , en que mostró' á los Dis­
cípulos los caminos para la
C A P IT U L O X L bienaventuranza, comenzó por
e l Reyno de los Ciclas , co­
D E L A SE G U N D A mo proponiéndolo por asunto
d e su p la tica , porqjue dr<o (d):.
PE TIC IO N . Bienaventurados los pobres ds
.Venga á nos el cu espíritu , porque de ellos es el
Reyno de los Cielos. Y aun á
B.cyn». los que deseaban detenerle^ i&
aquella causa de ser necesaria
x. Se prueba con las srccnfat su marcha (e) : Es menester que
Escrituras , que el Reyno del también- predique yo á otras
Cielo que pedimos en esta Ciudades el Reyw de Diosr
Petición, es el blanco de to­ parque á esto be sido en-
da la predicación del Euan^ v¿aia.Este mismo Reyno manr
gelia. ¡ dó despues (f) á los Apos­
tóles: qne predicasen: y á aquel-
L R ey no del Cielo cp-re'pen­ que d ix o , queria ir á sepultar
dimos en esta otra Peti­ á su Padre r Je respondió (g):
ción , es tal , que á ¿1 se díri^* Tu marcha y anuncia el Rey-
ge como á termino toda la pre­ no de Dios* Asimismo T quan^
dicación del Evangelio. Porque do resucitó de entre los m'uer--
dq él comenzó.también San tos-, en aquellos quanmta dias
Juan á exortará la penitencia, en. que apareció á los Apos­
diciendo Haced penitencia„ tóles (h) hablaba del Reyno
de
■--------- !■
" ^Ml I ‘ lll I ■ . _|
(a) Mattb, 3. vi íl, (á) Mattb. 5. v* &
Marc. i . v, 4* Luc . C. V. 2 0 r
¿ u c .'Z . .3, (e) Luc. 4* ?'•: 4%y
(b) M a t t b / 4. v. (f). M a ttb . 10. v. y.
Marc. 1. v. 15.
(c )' Mattb. 5. & 6* <5? Íg)hj Luc. v.-9.
Aolor, i. v, g.
60^
Parte ÍP \ Cap. XI. 1Sí
de Dios. Por tanto , tratarán se de las cosas concernientes i
]os Párrocos con la mayor di­ la salud del R eyaoí Pues si los
ligencia este- lugar, de Id se­ •hombres sou solícitos en pro­
gunda Petición , para que en-» curar la conservación de su
tiendan- los Fitfles, quinta abun­ Reyno , ¿ con quánto cuidado
dancia de bienes; , y quan ne- y pi o videncia , se debe creer,,
cesarlos ella contiena. que ampara (*) el R ey se las^
2. Esta Peí tcien compreben^ R eyes la vida , y la-salud de1
de todas las cosas que ncce~ los hombres? Pur tanto en es­
sitamos, para conservar la, ta Petición están com prehen-
vida dd ühna del cuerpo. sas todas ias cosas que necesi­
- Y en primer lugar les esti-tamos en esta peregrinación f 6
njularl mucfro á explicar sá- por mejor dec k , destierro , las
b¿a y subtibnente esttí,puntor quales pro-mete Piíx^ibeuigns?
el considerar, que aunque es­ mente darnos; parque aüadiá
ta Petición está junta coa to­ luego ( b ) : T se os dará toda
das las demás , no obstante ¿a damas , como por añadidu­
mandó el Salvador , que tam­ ra, E n las> quales palabras de--
bién se hiciese separadamente clajó, entei amern#, que é l ¡ $§
de ellas vá.fitv que bus quemo» R ey de tal .fiondicionr r ■ ;gue
cQQ' sumo1 ánhelo lo que eir. fr^rtqutia pi?pio#a yjargam fln^
ella pedimos. Porque dice (a):- le al linaje humano- todas las
jBascad primero el Reyno de^ cosas : en, cu ya infinita benig--
Zhos ,. y su justicia , y todo- niáad re$lab$ fijía, la conoide-*
¡o dumás'-se* os dará c^moporf- rack>fc de ¡I¿a* id» qus ndp cancát-
añeuiidura* Y á Ja verdad , es (c) - El\ Se?i&rfyíe rig&my, a*£.
tanta la copia de dónes celes^ nada mfl faltará.. ■ . , ; .,[
tilles .que contiene esta Peti~ 3, No basta, pedir c'on an*;
cio n , que abraza todas las c o - lia el JReyno de Dios t^nece*.
sa£ ite¿jsáriás:para conservar^ sqrio et también juntar ¿ es­
tanto la: viija espiritu al, c o - : ta Petición las bbrm* , h
la- corporal. Porque ¿ cám# : Pero d e modo ningLmo has* »
tupiéramos por digno-del nom­ ta> pedir coa, ansia ei Keyno '
bre de R ey , al queao cuida- de Dios, siíio juntamos i nnes^
tra

a) M attk. 6, v« 33* Matth. %i. v¿ 33^


*) l'id e ad rem h á u §, v, (b) Matth . 6. ^ 3.3.
i. 2. 3. 4. (c) Psalm* 22. v* i**
Jerem, 2. v- 2*
Catecismo Romano.
tra Petición todas aquellas co ­ inexplicables bienes de que
cas , que s i r v e n como de ins­ redundala eterna casa de su
trumentos para buscarlo , y Padre Dios. Porque á la ver­
hallarlo. Porque también las dad somos (c) desterrados , y
cinco Virgines fatuas pidieron, moradores de un lugar (d),
y con ansia, de este modo (a): donde habitan los Demonios,
Señor , Señor , ábrenos : mas cu yo ojdio «contra .nosotros por
porque no .tenían obras con ninguna via se puede mitigar;
que fortalecer su Petición, fue­ pues son infensisimos é impla­
ron excluidas; y justamente: cables contra el linage huma*
porquee* sentencia prenuncia­ no. Y ¿q u t dirémosde aquella
da por boca de Dios , aque­ domestica(e) ¿intestina guer­
lla que dice (b ): No i odo aqúel ra , que continuamente traen
que me [dite , Señor Señor* .entre si el cuerpo , y el alma.
¡entrará en el .Reyno de los Ja carne ^y el espíritu í En es­
Cielos. ta hemos de estar sjempre te-
4. Razones que kan de pro- jmiendo la caída. Pero ¿ cómo
-perter los Párrocos al pueblo, tem ando ? Tanto, que ai pun­
•‘para excitarlo al deseo ski to cayéramos , sinu lueramos
J£¿yno del Cielo, 1 defendiólos con ,el antemural
• .;Por ..tanto , sacarán Jos C u -; .d é la diestra de 'Dios. Por es-
xarf de almas de las ebpiosiíj* to al sentir el Apostol esta mul­
mas fuentes de Jas divinas E s- ■titud de miserias dixo ( f ) : O
crituras aquellas cosas que jnfóltxde mil iquién me libra'"
despierten «in 'los FjéJ fes el de- • rá 4e este fiuerpo mortal %
sím. y ansia del Reyno <dei C ie ­ S e descubren mas estat
lo \ aquellas ,«£jUfe' les. fjóíigaí* miserias de to naturaleza hu­
Hante Jos ojo* lá miserable con- mana , cotexandola con las
dicion de nuestro estado; aque­ fiemas criaturas 1
llas,, qtie los ntiíevart de m a ­ -Y auiujue e«t£ infelicidad
nera, que mifaiícbSe ,- y recó¿ <de nuestro linage se dexa cono­
gíenGosC dentro de-eí ja isinos cer por sí jnisma , todavia se
hagan recuerda-de la surtía pufcde entender mas fácilmen­
bienaventuranza , y de lo* t e t cotexando nuestra natura­
leza
f-»■•» i ■■h ' 11 i ni
(a) Mattb. 11, (e) M a ttb . 36, v. . 4 1 ,
(b) AL'tib. /[. j k 21. Rorn¿ 7J *^123*
(c) U¿b. 1 1 11,», j 3, ; Galüt , 5. 1?. i j ,
(dj Epbes. 6. v. 1*. (f) Rom. 7, v, 24;.
Harte IV Cap. X I. 183
lera con las d e m á s naturalezas desecha y desprecia las bue­
y criaturas. En estas , tantq nas qbras fl que comenzó ;
en las irracionales,•como tan*- le desagrada el-rediiim o sen­
bien en las insensibles , rara timiento que ahora poco le*
vez vemos (*) que falte algu­ quadraba , y' arrojándolo de
na á sus propias acciones, y sí , cae en resoluciones t o r ­
Á aquellos sentimientos ó mo­ pes y perniciosas.
vimientos que la son natura-í- 6, Se descubre la causo, de
les, de m odo quese desvie del estas miserias,-
fin que se le tiene propuesto1 Y ¿.quál es-la causa de esta-
y establecido. Esto es paten­ in c o n s ta n c ia 'y miseria ? E l
te en las bestias agrestes, pe­ desprecio de las divinas ins-‘
ces , y aves, tanto-que no ne-- piraclones : porque tapa mor
cesita de explicación. Pues si los oídos (b), á los- avisos de'
levantamos los ojos a l Cielo,, Dios , no qperemes abrir Iq$
¿ por ventura no vemos que es ojos á las luces con que D io i:
verdaderisimo lo que dixo D a­ nos alumbra , ni¡ atendemos á
vid (a) : Eternamente , Señor, los saludables mandamiento!
permanece tu palabra en el del Padre Celestial. Por tan­
Cielo ?- Porque él gira con uní to ,■en lo que los Párrocos ser'
continuo movimiento, y perpe^ habrán-de desvelar; mucho es,>
tua revolución , sin apartarse' en poner patentes á los ojos1
un punto de la Ley que D ios1 del pueblo fiel estas miserias,,
le impuso. Asimismo, si repa­ en- acordarles sus causas , y
ramos á la tierra , y á to d o e ll en mostrarles'la virtud de sus:
restante cóojunto de cosas, fa-~ remedios ; para todo lo q ual
Gilmente veremos’, que- 6 na-- no-les faltará copia* de m ate-’
da , c muy poco se desmán— rialesi en los Varones Santi--
dan. Mas el miserabilísimo li- simos (c) Juan Chrisostonio,.
nage de los hombres cae mu-- y (d) A gustino, y may orinen--
cliisimas veces ; rara vez po­ te en las cosas que pusim os
ne por obra los buenos pen­ en la explicación del Credo.*
samientos i>l frequentemente* Porque despues de conocer es--
ta s
(*) A d rem Job. 26. v . z Isai. 6 5 . -v. 12. £? C. 66. v. 4.
Psalm. 1 18. v. 9 1, Jerem. 7. í>. 13. C. 44,-.
Machab. 8. v. 18.- v. 23.-
(a) Psalm. 118 . 1?. 89. c) Hom. $2. ad pop. Antioch . ■
(bj Prov, 1. v, 24.- Í d) 10. Con/es* cap. 28
184, Catecim # Remarte,
tas cosas, ¿ qué hombre habrá lo rige y modera, En su ma­
tan malvado , que con la ayu­ no están , dice (b) el PjuJeta,
da d é la divina gracia que le todos los fines de Ja tierra.
p reced e, y con aquel (a) evan- Por los quales fi¡ es se entien­
ico exemplo del hijo pro­ den también las cosas que e^ian
digo , no procúre animarse y ocultas y iecciicemr¿da« tu lo
íevartarse , y venir á la pre­ mas intima de la lien a, y dt to*
sencia del Rey , y Padre del das las demás cotas* Esto sentía
C ieio ? • IWardocheo quando hablaba
7. De los varios significados aquellas palal ias (c) : ócivr,
'del Reyno de Dios se explica Á\.f,cr , Rey toao poíítroso , 1ha~
t i primero. So tu utihiniu eitún tinas ías
Explicadas estas cosas , de­ cosas , y no hay quien putda
clararán, quales la provecho­ resistir ¿ tu zo.uhiaa : eres
sa Petición que han de hacer Señor de todo , y ?.t bey quien
aquí los Fieles , ó qué es lo Ttsista á tu M&gc. iaú.
que pedimos á Dios por estas &. Se di cíat a *t undo sig -
palabras ; mayormente sieudo nifiiado del Fieyuo ae Dtosi
cierto , que el vocablo del y qual es el R^yt.a de Lbris-
Reyno de Dios significa mu­ to sobre los éutt.os.
chas cosas, cuya declaración, También significa el Reyno
sobre que no será inútil pa­ de Dios aquella ex cele .i te y
ra entender lo restante de es­ singular manera de prociden­
ta escritura , es necesaria pa­ cia , cotí que rige y ampara
ra el conocimiento de este Dios á los piadosos y santos.
lug ir. De este particular y exquisito
£l común significado pues cuidado de Dios dixo D a .id
del Reyno de Dios , freqiien­ aquellas palabras (d) : E l Se­
te en las divinas Escrituras, ñor me rige , y asi nada me
e s , no solamente el de la faltará : también Isa ia s(t): E l
.potestad que tiene Dios sobre Señor que es nuestro Rey , el
todos los hombres , y sobre mismo nos salvará. Pero aun­
ei conjunto de todas las de- que Dios exerce esta su Real
jnás cusas , mas también el de potestad en esta vida de un
la providencia con que todo modo todo singular sobre los
hom-

(a) Luc. 15. v. r 8. (d) Psalm. 22. v. I.


(b) Ps'tfm. 94. v. 4. (e) Isa/. 33. v. 22.
(c) Eitber. 1 3. v. 9. s r.
Tar te TV. Cap. X L 1 85
h o m b r e s justos y santos, que Dios de un modo particular,
hemos d ich o, sin embargo ve­ nos consagramos á su culto y
mos que el mismo Christo Se­ veneración; de suerte que asi
ñor advirtió á Pilotos que este como dixo el Apostol ( c ) , V i ­
su Reyno tío era como los de vo pues , pero yá no vivo yo,
este mundo , esto e s , que de sino que vive en mi Christo\
ningún modo traía su origen asi también nosotros podemos
de este mundo , que fue ciia- decir : Reyno yo , pero yá no
do , y ha de perecer : porque reyno yo , sino que reyna en mi
los que de este modo reynan Christo. Mas llamase santidad
son, los Emperadores , Reyes, este R e y n o , por haberse es­
R epublicas, Duques , y todos tablecido por la santidad de
aquellos , que ó bien desea­ Christo Señor : y de este mis­
dos y escogidos por los- hom­ mo Reyno habla el Señor por
bres , gobiernan las Ciudades, San Lucas en esta forma (d):
y las Provincias , ó bien han E l Reyno de Dios está dentro
ocupado el mando á injustas de vosotros. Poique aunque
violencias. Mas Christo Señor Jesu^Christo reyna por medio
fue constituido (a) Rey pó? de la Fé en todos los que se con­
Dios su Padre , como dice el tienen dentro del gremio y
P ro feta ; y su Reyno , según seno de la Santísima Madre la
el A p o sto l, 110 es otra cosa, Ig lesia , mas todavía rige de
que la santidad , porque dice u li modo singular á los que
(b) : E l Reyno de Dios es la adornados de una gran F é, Es­
santidad , ¿a paz , y el gozo peranza , y Caridad , se en­
interior del Espíritu Sanio. tregaron á Dios , como puros
9. Se explica el modo en que y vivos miembros. Estos son
reyna Christo en los Fieles . en quienes se dice estár el
Y el modo con que Chris­ Reyno de la gracia de Dios.
to Señor reyna en nosotros c í , 10. E l Reyno de D ies sig­
p.-r las intimas virtudes de la nifica también el Reyno de
F é , Esperanza , y Caridad, su gloria*
por las quales nos hacemos en También se entiende aqui
a n a manera participantes de aquel Reyno de la gloria de
su Reyno , y sujetándonos á Dios , de que uímos á Christo
Toni. 11. Aa Señor

(a) Psalm. 2. v. 6. (c) Galat. 2. v. 20.


(b) Rom, 14* v, 17 , {d)Luc. 17. v , 21*
t 86 Catecismo Romano.
Señor hablar por San M atheo gloria es necesario establecer
de este modo ( a ) : Fenidben- primero el Reyno de lu gra-
ditos de mi Padre , poseed el c ía ; porque es imposible que
Reyno que se os tiene apare- en alguno reyne la, g l o r i a de
j e do desde el principio del mun­ Dios , sin que primero haya
do. Este mismo Rey no pedia reynado en él su gracia. Por*
también al Señor , según San que la gracia , en sentencia
L u c a s , el Ladion , quando re­ del mismo Salvador , es (f),
conociendo maravillosamente fuente de agua que salta, d ia
sus d elitos, le decia ( b ) : Se­ vida eterna. Mas de la gloria
ñor , acuerdate de mi , quando ¿ qué dirémos , sino que es (*)
pasares á tu Reyno* Asimismo una gracia perfréla y abso­
San Juan hace mención’ de' luta? Porque mientras estamos
este Reyno diciendo (c) : E l vestidos de este frágil y mor*
que no renaciere por el aguar tal cuerpo , mientras- en esta
y el Espíritu Santo no pue­ ciega peregrinación y destier­
de entrar en el Reyno de Dios,, ro andamos vagos , y flacos,
Como también el Aposto! en; ausentes del Señor , fi-eqüen-
la Carta á los de Epheso de temente resbalamos y caemos,
este modo (d ); Todo deshones­ desechando de nosotros el sus­
to , o sucio , ó avariento ( que' tentáculo del Reyno de la
es servidumbre de Ídolos ) no gracia, que nos mantenía; mas
tiene herencia en el Reyno de quando nos amaneciere la luz
Christo y D ios . A lo mismo- dtl¡ Reyno de la gloria , (g)
aluden finalmente (e) algunos que es perfe&o , permanece­
sím iles, que Christo Señor usór remos eternamente firmes y
hablando del. Reyno de los. constantes. Porque entonces se
Cielos.. desvanecerá todo^ vicio , y
ii.- Es necesario que el Rqy- m olestia, toda flaqueza se con­
no de la gracia preceda al de firmará y~ fortalecerá, y en fin
¡a gloria : y se explica la di­ el mismo Dios reynará en
ferencia del uno al otro. nuestra alma y cu erp o: lo qual
Mas para este Reyno de lai se trató mas copiosamente en
el

(a) M atth,. 25. v.. 34. (é) M a tth . 13. t;. 31. 32,. 44.
(b) Luc ♦23. v, 42, & C. 22. v. 2.
(c) Joann. 3- 5» ( 0 Joann. 4. v*- 14*
(ájEphes. 5. v . 5.. M Rom. 6. v . 23.
Parte I V . Cap. X L 187
el Credo , al hablar de la Re­ rcipUmdor de tu nacimiento:
s u rrec ció n de la Carne. levanta al rededor tus ojos ¡ y
12. Lo que en esta Petición mira : todas estos se han con­
se pide propiamente .es en gregado ,T y han venido á ti:
primer lugar la propagación tus hijos vendrán de Jexos , y
del Reyno de Christo . tus bijas saldrán de tu lado.
Explicadas estas co sas, que 13, También pedimos , que
declaran en común los signi­ venga el Reyno de Dios á
ficados del Reyno de Dios , se los pecadores por medí o de la.
ha de decir „ qué es Jo que gracia..
propia y particularmente se Mas porqtie también hay en
pide en esta Petición. Pedimos la Iglesia de Dios algunos, que
pues á Dios , que el Reyno de (c) confesando 4 Dios de p a ­
ChrisJto , que es la Iglesia ^ se labra , y negándole de obra,
diláte : que los Infieles , y muestran una Fé desfigurada,
judíos se conviertan á la Fé de en quienes el Demonio habita
Christo Señor , y al conoci­ y domina por el pecado , co­
miento del verdadero Dios: mo en propios domicilios ; por
que los C ism áticos, y Here- esto pedimos también , que
ges vuelvan á la sanidad ,, y i venga á estos el Reyno de
la comunion de la Iglesia de Dios * por el qual desvaneci­
D ios* de que se apartaron; das las tinieblas de los peca­
para que asi llegue á ver su dos , é iluminados con los ra­
fin y complemento aquello que yos de la divina l u z , se resti­
el Señor díxo por boca de tuyan á la dignidad antigua
Isaías ( a ) : Dilata el lugar de de hijos de Dios : para que al
tu tienda , y gstiende las cor- fin quitando el Padre Celestial
tinas de tu pabellón ; no per­ de su Rey d o los Hereges y
dones : alarga tus cordeles , y Cismáticos , y arrojando de
afianza tus clavos. Porque te ét los tropiezos, y causas de
dilatarás á la diestra ,y á la los pecados, (d) limpie 3a Era
siniestra pues se enseñorea­ de la Iglesia , y ésta rindién­
rá de ti aquel que te hizo, Y dole píos y santos cultos gó-
el mismo (b): Andarán las na­ ze de una quieta y tranquila
ciones á tu lu z, y los Reyes al paz.
Aa 2 P t-
(a) Isai. 54. v. 2. o- S* (c) Tit. r. v. 16*
(b) Isai. 60. v. 3. 4. í? C, 49. (d) M attb . 3. v. 12»
v . 18.
jg g Catecismo Romaw,
. Pedimos también , que hombre que Jo baila * y vá
reyne Dios en nosotros solo, lleno de gozo , y vendiendo to­
y siempre. do lo que tiene , compra aque­
Finalmente pedimos,que so­ lla heredad* Porque quien una
lo Dios viva y reyne en noso­ vez conociere las riquezas de
tr o s ^ que cu adelante no ten­ Christo Señor, despreciará (*)
ga pudor sobre nosotros lá por ellas todo lo dem ás: para
m u erte, sino que quéde sor- él los caudales , riquezas, y
bida(a)en la vi&oria de Chris­ poderíos serán inmundicias:
to nuestro Señor,quien (b) des* porque no ha y cosa que se
vaneciendo y disipando todo el pueda comparar con aquel su­
dom inio, poder * y fortaleza mo p recio , ni que aun pueda
de sus enemigos-, someta to­ parecer ante él. V asi los que
das las naciones á su imperio. tuvieren la dicha de conocer
1 5. Enseñarán los Párrocos este tesoro , exclamarán co­
al pueblo las consideraciones mo el Apostol ( d ): Todas las
oportunas , para hacer devo­ fosas tuve por pérdidas , y no
tamente esta Petición. las apreció mas que cstiercol
Pero aqui tendrán los Par-- á trueque de ganar á Christo.
roeos el cuidado de enseñar E sta es aquella insigne m arga­
al pueblo fiel , como lo pide rita (e) del E vangelio, en cu­
la naturaleza de esta Petición,, y a compra qualquiera que ern-
con qué consideraciones y me­ pleáre el dinero, que ha sa­
ditaciones se ha de prevenir* cado de la venta cié todos sus
para hacer devotamente estos bienes r esc es et que gozará
ruegos á Dios, Y en primer lu* de la bienaventuranza eterna.
gar le exortarán , á que ob­ 16. Nos vendiéramos á no­
serve el espíritu y sentido de sotros mismos i i conociéra­
aquel simi-1 que introduxo el mos el valor de la margarita
Salvador , diciendo (c) i E l de la gracia ry gloria de J e-
Reyno de los Cielos es seme­ su Christo.
jante al tesoro escondido en una ¡ O felices nosotros , si nos'
heredad , el qual esconde el alumbrára Jesu-Christo con
tan-

(a) i « Cor. 15. v, 54. Prov. 8. v. ro.


(b) 1. Cor. 15. v. 24. 25. Sap. 7 . v. tí. 9. r o -
Coios. 2. v. i-5. d) Philip . 3- v. f>.
(c) Mattb, 13. v, 44. e)Afatth* 13,* v. 4ív
(*) A d rem Job 28. v* 1 1&
Parte IV . Cap, X L 189
tanta l u z , con quanta pudié­ versidad pide por sí misino
ramos ver aquella margarita odio de Dios , y pe tías tie r ­
de la divina gracia , por Ja nas. Por lo que es necesario*
que él reyna en Jos suyos! que estéraos, entonces con urt
Porque vendiéramos todas corazon rendido y postrado*
nuestras cosas y aun á noso­ También Lia de ser nuestra
tros mismos , á trueque de Oración llena de humiidad
comprarla y guardarla. En­ Christiana : y asi desconfian­
tonces final mente gustaríamos do enteramente de nosotros
decir sin la menor duda aque­ mismos , heñios de acogernos*
llo (a) : i Quién, nos aparta­ á imitación de aquel (e) Pu­
rá de la caridad de Cbris- blican» , á la misericordia de
to ? Asimismo , si queremos Dios , y atribuyéndolo- todo á
saber qual es la sublime ex­ »u benignidad y le Iremos de
celencia del Reyno de la glo­ dar inmortales gracias , por
ria , oigamos tanto al Profe­ habernos franqueado su espij i-*
ta ( b ) , corno al Apóstol (c) tu , cun que alentados no&
que nos dicen con una mis-* atrevemos á . clamar (f) : Pa*
jna voz y sentimiento : N i dre , Padre,
cjo v ió , ni ordo oyó , ni en* j8 . Que hamos de trabajar
tendimknto humano alcanzó y hacer lo que es de nuestra
las cosas , que aparejó Dios parte , para ganar el Reyno
para los que le aman* del Cielo r
17. La -humildad con qu$' Entrarémos asimismo en aquel
. hemos de orar , para alean* cuidado y consideración , de?
zar lo que pedimos. qué es lo que tamos- de obrar*
Mas para alcanzar lo qutí y que al contrario evitar, pa­
pedimos conducirá muchísimo, ra que podamos llegar al Rey^
el considerar quienes somosT 110 del C ielo. Porque no nos
esto es , descendientes de ha llamado Dios al ocio (g) y
Adán v -justamente arrojados-, fioxedad , antes dice ( h ) , que
[d] del Paraíso , y desterrar-: el Reyno de h s Cielos padece
dos , cuya indignidad y per- fuerza , y que los esforzados?
son
(a) Rom. 8. v. 33. (f) Rom. 8. v. 15.
(b) h a i. 46. v. 4.. (g) Id OStc! idit paraboki de v/-r
(c) 1. Cor. 2, v. 9* nea Mattb. 20. v. í .
id) Gen. 3. v. 2%, (h) M attb . n . v, x 2.
(e) Luc . v< 13,.
190 Catecismo Romano.
son los que lo arrebatan : Y protección y defensa , que con
(a ) : S i quieres entrar á la ellos no solamente podemos
vida guc' rfa los UlcifidcithicTi- estar seguros del poderío de
tos, Por t into no basta pedir los mas infensos enemigos,
el Reyno de D io s, si los hom­ mas también derribar y pisar
bres no cooperan también coa al T ira n o » y á sus malvados
su cuidado y diligencia. Por­ ministros.
que es necesario que seamos 19. Epilogo de esta Peti­
(bj Coadjutores y cooperadores ción,
de la gracia de Dios * £n an­ Por tanto , pidamos por ul­
dar la carrera por donde se timo al Espíritu de Dios con
llega al Cielo. Nunca nos de­ mucha instancia , que mán­
sampara D io s, pues jios tiene de hagamos todo según su vo­
prometido que (c) estará per­ luntad; que quíte á Satanáí el
petuamente con nosotros : y imperio , para que no tenga
asi lo que principalmente de­ potestad alguna sobre nosotros
bemos cuidar es , no desam­ en aquel ultimo d ia : que ven-
parar nosotros á Dios abando­ 2a y triunfe C h risto : que ri­
nándonos al pecado, V que Dios jan sus Leyes en todo el mun­
nunca nos desampara el pri­ do : que se guarden sus de~
mero es claro , porque suyos ¿retos : que no haya traydox
son y puestos por él en este ü é l , ó desertor de sus van-
lle y i.o de la Iglesia, yá todos deras , sino que todos proce­
los socorros con que protege dan de tal modo , que con
nuestra vida , yA también ¡to­ entera confianza ;se presenten
dos aquellos con que nos fa­ ante el R ey D io s , y tomen
brica nuestra eterna salud, la posesion del R ey d o Celes­
sean ellos invisibles, como los tial ( d ) , que se Jes tiene apa­
exercitos de los Angeles , ó rejado desde toda la eterni­
sean visibles , como los Sacra­ dad donde á una con Chris-
mentos , que son para noso­ to gózen venturosos de glo­
tros unas copiosísimas fuen­ ria eterna.
tes de toda suerte de gracias
celestiales. Y en estos socorros
nes ha puesto Dios tan gran
CA-

(a) M atth . ig. v, 17, (c) Matth. 28. v. 20.


( b ; 1. o . 3. v, (d) Mattb, 25. v. 34.
Parte \ Cap. XFÍ. i lj i
ludables dones nos grangenmos
de conseguirlo, declararán los
Párrocos las miserias y cala­
C A P IT U L O XII. midades, de que fue oprimido
el linage humano por el pe­
D E L A TERCERA TE- cado d e l. primer Padre.'
3. Estragos que causó en el
ticion, linage humano el pecado del
primer PadreV
Porque desde el principio in­
Hágase
O
tu voluntad» fundió Dios á las cosas cria­
das e l apetito1 de su: propio
1, Por qué se puso esta Pe­ b ie n , para que por Una pro­
tición d continuación de la! pensión natural anhelasen y
pasada. buscasen su fin’ ,• del qual nun­
O r quanto Christo Señor' ca se desvian , sino es por al­
P dixo (a),«<? todo aquel que gún impedimento extrínseco.-.
me dice, Señor , Señor , entrara Esta propensión p'qes y ansia
en ei Reyno de ¿os Cielos ; si­ tuvo al principio (*) el hom-;
no el qhs hace la noluntad- de bre para' Gon Dios ,• Autor de'
mi Padre r que está en los Cie­ su bienaventuranza y su Pa­
los , ese es el que entrará en' dre v tanto mas alta , y exce­
el Reym de los Cielos ; por lente , quanto él fue dotado1
tanto , qualesquiera1 que de­ de razón y consejo.’ Pero ha­
sean llegar á aq¡ueL Reyno C e ­ biendo conservado las demás
lestial deben pedir á Dios; cosas v aunque destituidas de
que se haga su voluntad. Y razón \ este su amor natural,
este es el motivo porque esta y perseverado hasta hoy na­
Petición se puso luego después- turalmente buenas cu aquel
d e la tiel R eyno1 Celestial.'- . estado y condición., en que al
1 2. Preparación que usarán' principio' fueron qrkdas ; el
los Párrocos para explicar' misero^ linage de :los hombres
esta Petición. = es el que perdió su ngrte. Por- ,
Mas para que entiendan los’ que no solamente malogró los
Fieles v quan necesario nos es bienes de la justicia -original,-,
lo que pedimos en esta’ Peti­ de que Dios. le.h:ibia tlotacto y
ción , y quan gran copia de sa­ engrandecido .subre stis natu--■ >
” .■
^ . íaics
- - ■ j ■ « rV ' |-
fa) Mattb, 7.- v, 21, (*} Eccl . 7. V.
j(j2 Catecismo Remano.
rales fuerzas , mas obscure­ calamidad de los hom bres, que
ció también aquella ilustre in­ cegados con sus apetitos y
c l i n a c i ó n á la virtud , que se liviandades , no ven que mu­
le i m p r i m i ó en su alma. Todos chas veces son pestíferas las
torcieron , dice (a), se hicieron co sas, que ellos tienen por sa­
juntamente inútiles : no hay ludables ; antes se tiran pre­
quien obre el bien , no hay uno cipitados á estos perniciosos
solo : porque (b) el sentido y males , como á un bien dig­
pensamientos del corazon huma no de ser apetecido y anhela­
no están inclinados al mal des- do , y tienen horror á los ver­
de su mocedad. De donde fá­ daderos y honestos bienes, co^
cilmente se c o lig e , que nin­ iiio á cosas contrarias. Esta
guno se inclina por sí al bien, corrupta opinión y juicio dé-
sino que todos están propen­ testa Dios por aquellas pala­
sos al mal , y que son inu- bras (c) : A y de lo» que lia -
pnerables los apetitos desorde­ mais al mal bien , y al bien
nados de los hom bres; quan­ mal , poniendo á la luz por
do inclinados (*) por su na­ tinieblas , y á las tinieblas
tural , se precipitan con en­ por luz , y diciendo que lo
cendido ardor á la ira , al amargo es dulce , y lo dulce
odio , á la soberbia , á Ja am­ amargo.
bición , y quasi i túdo gene* 5. Similes con que las di-
ro de males. vi?ias Escrituras nos ponen
4. Entre estos males el mcu- á los ojos estas miserias.
yor es , transformarse- el mal ■Por lo qual á fin de poner­
ttí bien, y e! bien en mal* nos ante los ojos nuestras mi­
Y no obstante que continua-serias , nos comparan las di­
mente vivimos entre estos ma­ vinas Escrituras (d) con aque­
les , sin embargo1 ( lo que es llos , que perdieron el senti­
la nitilna miseria de nuestro do del verdadero gusto ; quie­
linage ) muchos de1 ellos no nes por esta causa desechando
nós parecen males. Esto es lo • el-alimentOiSaUidable, apeter
que dá á conocer la extrema 1 cen el que les es contrario*
, Tam -

(a) Psalm . 52. u* 4. (c) Isáti. %. v . 20,


(b) Gen. Q. v. 21. & C. 6 . v. $. (d) Isai. 24. p. 9*
Conc, Trid. Scss. 23. deR ef, Ezech. 18. v. s.
eap. 18. -de peccaf. orig. - Psalm. 106. u. 18.
(*) Rom. 7. v. 21, 23.
Parte I V . Cap. X I I . ^ *9t
Tam bién nos comparan (a) con cion que nos pone semejantes
los enferm os: porque asi co­ á los m uchachos, quienes de
mo estos no pueden excrcer xadosá su arbitrio , se arro­
los uncios y cargos de los sa­ jan temeraria mente á todo ge­
nos y robustos, sino despiden nero de cosas: muchachos, di­
de sí Id enfermedad , asi tam­ go , somos, é imprudentes, en­
poco podemos nosotros pror­ tregados á platicas inútiles , y
rumpir en acciones que agra­ vanas acciones , si nos desam­
den á Dios , sin la ayuda de para el auxilio divino. Por­
su divina gracia. que la misma Sabiduría nos
6. Qué es lo que podemos, reprende de este modo (b):
y no podemos en este estado i Hasta quando párvulos amais
de corrupción. la infancia , y apetecerán los
Y si estando asi indispues­ necios las cosas que les son
tos llegamos tal vez á obrar nocivas* Y el Apostol nos exor-
algunas cosas buenas , ellas ta asi ( c ) : No queráis hacerof
son p cas , y que poco , ó muchachos en la discreción*
m da (*) valen para conseguir Aunque todavía andamos en
la bienaventuranza del Cielo. mayor vanidad y error * que
Mas nunca podremos amar y la misma edad pueril; porque
adorar á Dios como es me­ á esta solamente falta la pru­
nester , si no nos dá la mano dencia humana , pero con
el socorro de la divina gracia; tiempo puede por sí misma
porque esto es cosa mayor y llegar á ella. Mas nosotros no
mas a lt a , de lo que nosotros podemos aspirar á la pruden­
caidus en tierra podemos cia divina, que es necesaria
conseguir por fuerzas huma­ para la salud , si Dios no nos
nas. la dá , y ayuda. Poique si
7. También nos comparan las el socorro de Dios no nos acu­
divinas Escrituras con los de prontamente , rechazamos
muchachos. los verdaderos bienes , y cae­
Bien que también es muy mos voluntariamente en nues­
propia para dar á entender la tra perdición.
miserable condicion del lina-
ge humano, aquella compara-
Toin. II. Bb Pa-
Catecismo Romano.
tí. Para remedio de todos es­ damos nuestros pensamientos,
tos ítiaUs pedimos á Dios¡ y acciones. Y para conseguir
que st su voluntad■ esto pedimos á Dios con hu-
Por tanto si uno , desvane- mi Jdad. hágase tu voluntad.
ciendole Dios las tinieblas del 9. Esta Petición han de ha­
entendimiento, vé estas mise­ cer también con instancia ¡os
rias de los hom bres, y sere­ justos , para no caer,
nado del espanto , siente (a) Y esto han de pedir tam­
]a ley de los miembros , reco­ bién con instancia aquellos,
noce los apetitos sensuales re­ en cuyas almas reyna Dios,
pugnantes al espíritu , y re­ y quienes están yá ilustrados
gistra con atención toda la con los rayos de la divina lúa,
propensión de nuestra natura­ por cuya gracia obedecen á
leza á lo malo , i cómo podrá la voluntad de Dios. Porque
dexar de buscar con ardiente sin embargo de hallarse en
deseo el remedio oportuno á esta disposición , todavia pe­
este tan grande mal , de que lean contra ellos sus propios
por vicio de naturaleza se vé apetitos , por la propensión
oprimido , y de anhelar aque­ al mal internada en ios senti­
lla saludable regla , á que se dos de los hombres : de suer­
ha de ajustar y conformar la te que aunque seamos tales,
vida del Christiano ? Esto es siempre nos amenaza en esta
pues lo que imploramos, quan­ vida (*) un gran peligro , que
do oramos a s i : Hagase tu vo­ dimana de nosotros mismos,
luntad. Porque como el moti­ es á saber , de que arrebata­
vo de haber incurrido en es­ dos (c) y halagados de las
tas miserias , fue el haber sa­ concupiscencias que militan en
cudido la (b) obediencia de nuestros miembros, nos apar­
D io s , y abandonado su vo­ temos otra vez del camino de
luntad , solo este remedio nos la salud, Del qual peligro q o s '
propuso él contra tantos ma­ puso ea cuenta Christo Señor
les * esto e s , que vivamos yá por aquellas palabras (d): V e ­
arreglados á la voluntad di­ lad , y orad , para que no cai­
vina que pecando desprecia­ gáis en la tentación: pues d
mos , y que con e¿ta regla mi­ la verdad el espíritu estd
pron-
(a) Rom. 7. v . 23. tif.cap. i2 '& C a n .i% .\6 ' 23.
(b) Rom, 5. v. Í9. (c) Jac jb, u v* 14,
Parte IV\ Cap. X II. 19 S
pronto , w¿J.f Id carne flaca. tro cuerpo , está perpetua­
io* Aunque el hombre esté mente establecido en el dom ici­
justificado , no tiene en su lio de nuestros miembros todo
potestad el extinguir los ape­ el tiempo que vivimos. Por tan­
titos sensuales , de modo que to , viéndonos combatidos con­
nunca se levanten contra el tinuamente de estos domésticos
espíritu. é Íntimos enemigos, fácilmen­
Porque no tiene en su po­ te conocemos , que debemos
testad el hombre , ni aquel que acogernos al auxilio de Dios,
está justificado por la gracia y pedirle que se haga su vo­
de D io s , el tener las pasio­ luntad en nosotros. Mas aho­
nes de la carne tan domadas, ra se ha de procurar que se­
que nunca mas se rebelen: por pan los F ie les, qual es el sen­
quanto aunque la gracia de tido de esta Petición.
Dios sanó yá el alma de los i i . Qué es lo que aqui se
que se han justificado , mas entiende por voluntad de Dios,
no la carne y de que el Apos­ Por lo qual, omitiendo mu­
tol escribió aquello (a): S é que chas cosas que los Doélores
m habita en m í , esto es , en Escolásticos disputan útil y
mi carne , inclinación al bien• copiosamente sobre la volun­
Porque desde el punto en que tad de Dios ,, decimos , que
el primer hombre perdió la aqui la voluntad se entiende
justicia original , que como por aquella , que suelen (*)
freno regía los apetitos , de llamar voluntad de signo , es­
ningún modo pudo yá la ra­ to e s , por aquello que Dios
zón tenerlos tan á raya , que mandó, ó aconsejó, hagamos,
no anhelen cosas contrarias á ó evitemos nosotros. Por lo
ella. Por lo qual escribe (b) el que el nombre de voluntad
A p o sto l, que en esta parte del comprehende en este lugar to­
hombre habita el pecado , es­ das las cosas , que se nos pro­
to es , el fomite del pecado; ponen para conseguir la bien­
para que entendamos , que aventuranza del Cielo , yá to­
no está con nosotros como quen á la Fé , yá á las cos­
huesped por cierto tiem po, si­ tumbres ; y finalmente todas
so que como morador de núes- y qualesquiera cosas , que
Bb 2 Chris-
(a) Rom. 7. v. 18. (*) Magister in 1, dist. 45.
(b) Rom* 7. v . 20, S . Tbom. 1. p. q. 19. & in I.
Sent. dist. 4 5.
Catecismo Romano.
Christo Señor nos mando , o ta la muerte , y muerte d0
prohibió hacer , tanto por sí Cruz ; y finalmente , para es­
mismo, cumo por medio de su tar resueltos á padecer todos
Iglesia. De esta voluntad es­ los m ales, ames que apartar­
cribe asi el Apostol (a) ¡ No nos un punto de su voluntad.
queráis ser imprudentes, sino 13. Los que entienden ¿o que
discretos , y avisados * para en esta Petición se pide^la ha­
entender qual sea la voluntad cen cui siciho ardor , y deseo.
de Dios. Mas no hay quien haga es­
12. Se explica el sentido de ta Petición con mas ardor y
esta petición• deseo , que aquel á quien ha
Por tanto quando oramos sido concedida la gracia de
diciendo , bagase tu voluntad, mirar la suma dignidad de los
pedimos en primer lugar , que qne obedecen á Dios. Porque
el Padre Celestial nos conce­ ese entiende , que se dicc con
da fuerzas para obedecer á muchisima verdad aquello (*):
sus mandamientos; para ser­ que ei servir á Dios y obede­
virle (b) en santidad y justicia cerle , es reynar. Qualquiera,
todos los dias de nuestra vida; dice (e) el Señor , que hiciere
para hacer todas las cosas á la voluntad de mi Padre , que
su voluntad , y placer ; para está en los Cielos , ese es mi
emptearnos en aquellos exer- hermano , hermana , y madre:
cicios á que las Santas E scri­ esto es , con ese estoy estre-
turas nos amonestan ; para chisimamente unido con todo»
desempeñar con su dirección los lazos de amor y benevo­
y asistencia todas las demás lencia. Quasi ninguno hay en­
cosas , que corresponden á tre todos los varones santos,
los que no han nacido Je ¡a que no haya pedido con mu­
concupiscencia de la carne (c), cha instancia ésta tan princi­
sino de Dios , siguiendo el pal y señalada dadiva , que
exemplo de Christo Señor, encierra esta Petición : para
que se (d) bino obediente has- lo qual todos han usado de
O ra-
(a) Epbes, 5. v. 17 . (d) Philip. 2. v. 3 .
1. Thes. 4. v. 3. (*) V id . S . Bern , Serm. 3. de
Rom. 12. v. 2. S . Andrea , & Senec. lib, de
i-. Petr . 2. v. 15. beata vita cap. 1 5.
(b) Luc . 1. v . 74. 75, (e) Mattb. aó. «y. 42,
(c) Joann. 1. v. 13.
Parte I V . Cap . X IL 197
Oración á la verdad excelen­ oramos , llagase tu voluntad,
te , pero muchas veces diver­ detestamos la¿ obras de la car­
sa* Entre estos oímos al ma­ ne , de que el Apostol escri­
ravilloso y suavísimo David, be asi ( g ) : Manifiestas son las
que la pide de varios mo ­ obras de la carne , que son
dos ; porque unas veces di­ fornicaciems , saciedades , im­
ce (a ): Ojala se enderecen mis pudicicias , luxurias , S e . Y
caminos á guardar tus man* (h ): S i viviereis según la car*-
¿amentos-, otras (b) : Pásame tie moriréis : y pedimos , que
á la senda de tus mandamien­ no permita Dios obremos n&-
tos : y alguna vez (c) : D iri­ sotros estas cosas , que núes*
ge Señor mis pasos, según tu tros sentidos , apetitos, y fla­
palabra, para que no me domi­ queza nos inspiran , sino que
ne maldad alguna. A esto alu­ rija él nuestra voluntad según
den también aquellas palabras la suya. Lexos están de esta
{ó) : Dame entendimiento, pa­ voluntad Jas personas dadas á
ra. aprender tus mandamientos: de.eytes , que tienen fixado
(e) : Enséñame tus juicios : ( t') corazon en ei cuidado y aten­
Dafne entendimiento , para que ción de las co^as terrenas.
sepa tus testimonios. Otras mu­ Porque estos en fuerza de stt
chas veces trata y repite el liviandad se precipitan á go­
mismo sentimiento coa otras zar lo que apetecieron , y co­
palabras. Estos lugares se han locan su felicidad en este
de notar y explicar con dili­ fruto del apetito desordenado,
gencia á los F ie les, para que de suerte que aim llegan á
todos entiendan , quanta mul­ decir > que es dichoso el que
titud y copia de cosas salu­ logra todo Jo que apetece.
dables se encierra en la pri­ Nosotros al contrario pedimos,
mera parte de esta Petición. á Dios , como dice el A pos­
14. Quando hacemos esta Pe­ tol ( i) , que no nos déxe con­
tición , detestamos también descender á los deseos de la
las obras de la carne. carne.-, sino que se haga
E n segundo lu g a r , quando Voluntad.
____ ___________
(aj Psalm. 118 . v, 5. ( f ) Ib id . v . 1 2 5 .
(b) Ibid . v. 35. S- 19.
(c) Ibid . v. 133. (hj Rom. tí. v. 13.
(d) Ibid. v . 7 3 , (i) Rom* 13* v. 14»
(e) Ibid. v . 108.
icjg Catecismo Romano.
i g. Que no es fá cil pedir á 1 6. No solamente pedimos\
Dios , no nos de.*re satisfa­ que no nos conceda Dios ¡o que
cer a nuestros deseos j pero es claramente malo, mas tam­
que es muy bueno. bién lo que siendo malo , pe­
Aunque no fácilmente nos dimos por bueno.
reducimos á rogar á Dios , que N i solamente pedimos , que
no satisfaga á nuestros ape­ no nos conceda Dios lo que de
titos ; porque esta resignación nuestra inclinación apetece­
<le animo tiene su dificultad, mos , quando nuestro deseo e$
á causa de parecem os, que en claramente malo ; mas tam­
pedir esto nos aborrecernos á bién que no nos dé lo que á
nosotros mismos. Y esto tie­ persuasión é impulso del D e­
nen también por necedad, los monio , transformado (b) en
que están enteramente entre­ Angel de luz , pedimos algu­
gados al cuerpo* Mas noso­ na «vez por bueno. Redisim o
tros suframos con gusto la parecía y muy lleno de pie­
nota de necios por Christo, dad aqutl deseo (c) del Prin­
cuya es aquella sentencia (a): cipe de los Apostoles,con que
S i alguno quiere venir en pos intentaba apartar al Señor de
de mi, niegúese á sí mismo. Ma­ la determinación de ofrecerse á
yormente sabiendo, que es la muerte : y sin embargo le
mucho mejor el desear lo rec­ reprendió el Señor agriamen­
to , y justo , que el conse­ te , como á quien se guiaba
guir lo que es ageno de la por humanos sentimientos , y
razón , de la virtud , y de las no por divinos consejos. ¿Qué
leyes de Dios. Y á la ver­ cosa se podia pedir , que al
dad , en peor estado se halla parecer respirase mayor amor
qualquiera que logra lo que al S tñ o r, que la que los San­
apetecía temerariamente, y á tos Varones (d) Santiago , y
impulsos de su liviandad , que San Juan , irritados contra
el que dexa de conseguir lo aquellos Samaritanos , que no
que santamente deseaba. quisieron hospedar al Maes­
tro , le rogaron diciendole,
que mandase baxar fuego del
C ie lo , para que consumiese á
aque­

ja) M attb. 16. v . 24. 'b) 2. Corintb. 1 1 . v. 14.


Marc. 8. y. 34. Je) Mattb. 1 6. v . 22.
Luc . 9, v. 23. (d) Luc. 9. v. 54.
Parte I F . Cap. X II. r 199
aquellos duros é inhumanos ? muerte acerbísima , sin ern-
Y sin embargo Christo Señor bargo en medio de aquel hor-
los reprendió con aquellas pa- ror que la naturaleza tenia al
labras (a): No sabéis de qué sumo dolor , remitió su vo-
espiritu sois : el h ijo del hom• luntad á Ja del Padre , dieien-
bre no vino á perder las almas, do (c) : No se haga mi vo-
sino á salvarlas. ^ luntad , sino la tuya.
17 . Debemos pedir á Dios% 18. La necesidad que tene-
que se haga su voluntad , no mos de recurrir d esta Peti­
solamente quando es malo lo ción ^ por no poder evitar los
que deseamos , mas también pecados sin el auxilio divino,
quando tío es malo* aun despues de conformar
Asimismo debemos pedir á nuestra voluntad con la suya.
Dios que se haga su volun­ Pero está el linage huma­
tad , no solamente quando lo no tan estrañamei;te deprava­
que pedimos es malo , ó tie do , que ni aun despues que
ne apariencia de malo ; mas el hombre ha hccho violencia
también quando en realidad no á sus apetitos , y lia sugeta-
es cosa mala ; como quando do su voluntad á la divina,
la voluntad, siguiendo aque- puede todavía evitar los pe­
lla primera inclinación de la cados sin el auxilio de Dios,
naturaleza , apetece las cosas que nos defiende del mal , y
que conservan á ésta , y re- nos conduce al bien. Por tan-
chaza las que parecen serla to hemos de recurrir á esta
contrarias. Y a si, quando lie- Petición , y suplicar i Dios,
gáremos á querer pedir aJgu- que él mismo perfeccione ea
ñas cosas de esta calid ad , di- nosotros lo comenzado , que
gamos muy de corazon : Ha- reprima los movimientos coa
gase tu voluntad : é imitemos que nos insultan las pasiones,
á a q u e i, de quien hemos re- que haga á los apetitos obe-
cibido la doélrina de la salud: dientes á Ja razón , y que fi-
porque estando él naturalmen- nalmente nos conforme total-
te comovido (b) del intimo mente á su voluntad. R oga-
temor de los tormentos , y mos también , que todo el
mun-

(a) Luc. 9. v. 55. 560 S . Tbom. 3. p. quast» i£*


joann. 3. v. 16 . art. 6. y.
(b) Mattb. 26, v. 37 3 38, (c) L uí\ 2 2 ,v . 42.
Marc. iA- v. 33. & s-v
300 Catecismo Romano,
mundo (a) reciba el conocí- signe caridad ; de tal suerte,
miento de la voluntad de Dios, que aunque por la esperanza
para que asi aquel Divino Mys- de los premios celestiales nos
terio (b) escondido desde los hayamos dedicado totalmente
siglos y generaciones , se ha­ á servirle , mas estos mismos
ga notorio y patente á todos. premios esperemos , porque la
divina Magestad quiso que
Asi en la tierra, cómo tuviésemos esta esperanza. Y
asi , toda nuestra esperanza
en el Cielo. ha de estrivar en este amor
de D io s , pues á este nuestro
19. En estas palabras pedi­ amor propuso él por premio
mos , que nuestra obediencia la bienaventuranza. Porque hay
imite á la de los del Cielo. algunos que sirven á otro con
Demás de esto pedimos tam­ a m o r , pero este mismo amor
bién la forma , y modo de ordenan al prtcio , por cuyo
esta nuestra obediencia , es á m o t i v o sirven. Otros h ay, que
sa b e r: que se ajuste á aque^ movidos U n ica m e n te de cari­
lia regla , que guardan en el dad y piedad , nada miran en
Cielo los Bienaventurados An­ aquel á quien sirven , sino su
geles , y observa el restante bondad y virtud , por cuya
coro de almas celestiales i pa­ consideración y admiración se
ra que asi como aquellos obe­ tienen por dichosos en poder­
decen á la Divina Magostad le obsequiar y servir.
de su gana , y con sumo de- 2 f. Que este ultimo modo de
leyte , asi también nosotros servir es , el que se pide en
obedezcamos á la voluntad de esta Petición : y se aprueba
Dios gustosisimamente , que otra Explicación de San Cy-
es lo que él mayormente prian.
quiere. Y este ultimo modo de ser­
20. Hemos de obedecer y ser­ vir es el sentido de esta adi­
vir á Dios , mas por amor. ción í A s i ett la tierra como
que por premio, en el Cielo. Porque liemus de
Pero aun en los servicios trabajar con el mayor esfuer­
que hacemos á Dios , nos pi­ zo , por ser obedientes á Dios,
de él un (*) sumo amor é in­ del modo que hemos dicho
que

(a) 1. Timot. 3. v. 4. (*) P id. S . Bertiard. in lib . de


(b) Calos, i . v. 26. di¿igemío Deo.
Parte I V . Cap, X I i. 201
«u? \n snn los espíritus bien­ sigue que entendamos , haber
aventurados i cuyas alabanzas sido hechas todas las cosas se­
e;i exercer aquel obsequio de gún su voluntad. Y como tam­
suma obediencia, corre David bién afirmamos que él es , co­
en aquel Salmo (a): Bendecid mo realmente lo es, sumo bien,
al Señor todas sus virtudes, por esto confesamos , que DO
y sus Ministros , que hacéis su hay en sus obras cosa que no
voluntad. Mas si alguno , si­ sea buena , pues él mismo co­
guiendo á (b) San CyprU n, municó su bondad á todas
interpretáre estas palabras di­ ellas. Y aunque en todas no al­
ciendo: En el C ielo , estoes , canzamos su divino consejo/
en los Buenos y piadosos ; en sin embargo desatendiendo to­
la tierra , esto es , en los ma­ da ocasion de perplexídad , y
jos é impíos ; aprobamos tam­ desterrando toda duda , en to­
bién s i sentir, es á sa b e r: que das profesamos aquello del
p >r Cielo se entienda el espi­ Apostol ( d ) , que sus caminos
rita , y p.>r tierra la carne, son inaveriguables. Pero por lo
para que todos , y todas Jas que principalmente adoramos
co>as obedezcan en todo á la la voluntad de Dios es , por
voluntad de Dios. haber él tenido por bien el
22. Qte esta Petición contie­ comunicarnos la luz del Cielo:
ne también acción de gracias; pues sacándonos (e) del poder
y se explica de qué modo. de las tinieblas , nos trasladó
También contiene esta Peti­ al Reyno de su amado Hijo.
ción accioa de gracias : por­ 23. Se propone una oportuna
que en ella veneramos la San­ meditación, para excitar al
tísima voluntad de D ios, y ba­ Cbristiano a la practica ds
ñados en grandísimo gozo,cele­ esta Petición.
bramos con sumas alabanzas y Mas para explicar por ulti­
parabienes todas sus obras,co­ mo lo que toca á la medita­
mo q jienes ciertamente sabe­ ción de esta Petición se ha de
mos , que él hizo bien (c) to­ volver á lo que tocamos al
das las cosas. Porque , como principio , es á saber , que el
nos consta que Dios es todo pueblo fiel ha de estár al pro­
poderoso, tuces aria mente se nunciar esta Petición cotí un
Tom . 11. Ce co-
a) Psalm. 102. v. a i .
Í bj S r>)¡. de Orat. Dom.
(cj M u r e . 7. v . 37.
(d) Rom. 11. v. 33.
(e) Culos. 1. v. 13.
o Romano,
corazon submiso y humilde quienes todas las cosas salie­
considerando entre sí aquella ron m a l, por 110 haber ajus­
inclinación de tas apetitos con­ tado sus maximas y consejos á
traria á la divina voluntad,que la voluutad de Dios.
tiene entrañada en su natura­ 24. Que los Fieles se confor­
leza , y reflexionando , que men enteramente con la vo­
todas las naturalezas le hacen luntad de Dios en todas sus
veataja en obedecer á la di­ adversidades«
vina voluntad, pues de ellas es­ Finalmente es menester amo­
tá escrito ( a ) : Todas las co­ nestar á los Fieles, que se con­
s a s te sirven : y que es muy formen con la simple y abso­
flaco , tanto que no solamen­ luta voluntad de Dios , que
te no puede acabar obra el que juzga estar en lugar
alguna agradable á Dios, inferior al que su mérito pide,
mas ni aun (b) comenzarla, sufra con igualdad de animo
sino es sostenido con su ayu­ esta condicion ó estado : que
da. Y como por otra parte no no déxe su orden , sino que
h a y cosa mas magnifica ni mas persevere (d) en aquel estado
ilustre* como yá dixim os, que á que ha sido llamado : que
el servir á D io s , y vivir se­ sujéte el propio juicio á la vo­
gún su L ey y Mandamientos, luntad de D io s , quien mira
¿ qué bien puede haber para el por nosotros aun mejor de lo
Christiano mas apetecible,que que podemos desear. Si nos ve­
el andar (c) en los caminos mos oprimidos de pobreza,de
del Señor , y que el no traer enferm edades, de persecucio-1
en el pensamiento» ni empren­ nes , y de otras molestias y
der por obra cosa que discorde congojas , hemos de asentar
de la divina voluntad ? Mas por cierto * que ninguna cosa
para emprender con mas fer­ de estas nos puede suceder sin
vor esta manera de vida , y re­ la voluntad de D io s , que es
tenerla con mas cuidado , tó­ la suprema razón (*) de todas
me de los libros divinos los ellas : y por consiguiente, que
extmplos de aquellos (*) , á nonos debemos alterar mucho,1
sino

(a) Psalm. 1 1 8. v. 9 1. Pbaraonis E xo d .j . & sequent*


\h) 15* v* 5 * (d) 1. Cor. 7. v. 20.
2. Cor. 3. v. Ephes. 4. v. 1 .
(c) Psalm, n 8 , Ui, K (*) S^Tbom. i . p . q, 19. art*4.
(*) ínter alia vid, exmplum
Parte I V . Cap. X II • 203
sino sufrirlo todo con animo quanto á la manera que los
i n v e n c i b l e , teniendo siempre hombres se ordenan á Dios,
en la boca aquello (a) t Haga- como á ultimo fin ; del mismo
te la voluntad del Señor : y modo se enderezan á los bie­
lo del Santo Job (b) : Se ha nes divinos los bienes de la
hecho como el Señor bci (¡infi­ vida humana.
do : sea bendito su nombre. 2. Porque se han de pedir á
Dios estos bienes humanos»
Y se han de apetecer y pe­
dir (*) estos bienes , ó yá por­
C A P IT U L O XIII. que asi lo requiere el ordéíi
establecido por Dios , ó yá
DE LA Q U ARTA ■porque necesitamos de estás
P E T IC IO N . socorros para el logro de lo's
bienes divinos , para que con
estas ayudas consigamos el fin
El pan nuestro de cada propuesto , que es el que se
contiene en el Reyno y gloria
dia dánosle hoy. del Padre Celestial , y en la
observancia y guarda de aque­
i » Esta Petición y las de­ llos Mandamientos, que no ig­
más que se siguen , se refieren noramos ser conformes á su
á las Peticiones precedentes. voluntad. Y a s i , todo el espí­
-i ritu y manera de esta Petición
Aquarta Petición y las de* debemos ordenar á D io s , y á
L más siguientes , por las su gloria.
quales pedimos propia y dis­ 3. Cómo se deben pedir los
tintamente socorros para al­ bimes temporales \ y se dá
ma y cuerpo , se refieren á regla para discernir ¡a reSta
las Peticiones precedentes. Por­ Petición de la torcida.
que la Oración Dominical tie­ Por tanto trabajarán los
ne este orden y método , de P árrocos, á fin que entiendan
seguir á la Petición do las co­ los Fieles o y en tes, que en pe­
sas divinas , la de aquellas que dir estos bienes relativos al
pertenecen á la conservación uso y fruto d¿ las cosas terre -
del cuerpo y su vidi. Por ñ a s , hemos de ajustar nuestro
Ce 2 co-
(a) ARor. i \ . v . 14. (*) S . Tbom. 2. 2. q. 83. art,
(b) Job. 1. v. 2 1. 6.
204 Catecismo ] ionetno.
c -íazou y de$eo á la regia que sarios de la vida , se deben
Dios prescribe, y que no nos ordenar á gloria de Dios (d);
hemos de apartar un punto de Tú comáis dice yá bebáis, yá
ella. Porque al pedir las co­ bagais otra qaaiquiera cosa,
sas terrenas y caducas es, hacedlo todo para gloria de
quando mas se peca en aque- Dios „
Jfo que dice el Apostol (a}: No 4. Para qus los Fieles en­
sahumos orar lo que nos con­ tiendan ia necesidad de esta
vierte. Y a s i , se han de pedir Petición , cotexaran los Pa -
estos bienes conforme es me­ rrocos las necesidades del
nester , para que no nos suce- estado de l& inocencia con las
.da , que pidiendo mal alguna del nuestro.
,cosa , nos dé Dios aquella res­ Mas para que vean los Fie­
puesta (b) : No sabéis lo que les , quan necesaria es esta
pediis. Servirá pues de nota Petición , les acordarán los
cierta , para discernir qual es Párrocos la mucha necesidad
Petición reéta , y qual depra­ que tenemos de las cosas ex­
vada , la intención y propo­ ternas para el alimento y
sito del que pide. Porque si conservación de la vida. Lo
uno pide las cosas terrenas que entenderán mejor , cote-
con tal animo,que apreciándo­ xándo las co6as que á aquel
las como si fueran perfecto* primer Padre de nuestro lina-
b ien es, piensa descansar en ge le hubieran sido necesarias
ellas como en su deseado fin, para v i v i r , con las que des­
sin buscar yá otra cosa , cier­ pues ac3 lo son á todos los
to es que no ora ese como demás hombres. Porque aunque
es menester : pues no pedimos, en aquel nobilísimo estado de
dice San Agustin ( c ) , estas co­ la inocencia , de donde cayó
sas temporales, como nuestros é l , y por su culpa toda su
bienes , sino como nuestras ne- descendencia , hubiera él ne- t
trcsidades. Asimismo el Apos­ ceskado (*) de comer para re­
tol enseña en la Carta á los parar las fuerzas ; sin embar­
de C o rin to , que toda.^ las co­ go hay mucha diferencia en­
sas tocantes á los usos nece- tre las necesidades de su vi­
da,

ía) Rom* 8. v. 26, (d) r . Cor. 10. v. 3.1. Coloss. 3.


ib) M u!ib. 2o. r. 22. v. 17.
Je) ¿ib. 2. de Scrm, Dow, in (¡* )S.Tbom . i . p .q . 64. art* 2.
ujofit, cap. ió>
Parte IV . Cap. X IIL to g
d a , y las de la muestra. Por- to del árbol de la vida , sino
que él no hubiera necesitado también condenada con aque­
de vestidos p a r a cubrir el cuer­ lla horrible sentencia (b) :
po , ni de techo para guarida, Maldita será la tierra por
ni de armas para la defensa, tu culpa : con trabajos come­
ni de remedios para la salud, rás de ella todos los dias de
ni de otras muchas cosas , de tu vida : espinas y [abrojos te
cuyo socorro necesitamos no­ brotará : y comerás hierba de
sotros para sostener esta debi­ la tierra : con el sudor de ta
lidad y flaqueza de la natura­ rostro comerás el pan : hasta
leza : hubierale bastado á él que te vuelvas en tierra , de
para una vida inmortal aquel que has sido formado : porque
fruto , que el felicismo ai bol polvo eres , y en polvo te has
de la vida hubiera dado , sin de convertir. Por esto todas
costar el menor trabajo á él, las cosas nos han salido á no­
ni á sus descendientes. Y no sotros al reves , de lo que hu­
por eso habia de estar el hom­ bieran sucedido á A d á n , y sus
bre ocioso entre tantas delicias descendientes , si él hubiera
del Paraíso; pues lo habia Dios obedecido al mandamiento de
colocado en aquel domicilio Dios. Y asi todas ellas se han
de placeres (a) para obrar; pe­ trastornado , y pasado al peor
ro ningún exercicio le hubie­ extremo. En lo qual lo mas
ra sido molesto ; en todos los sensible es , que muchísimas
oficios se hubiera empleado vecesdespues de suntuosísimas
con deleyte ; hubiera cogido expensas , y un sumo trabaja
perpetuamente dulcísimos fru­ y sudor nos hallamos sin fru­
tos del cultivo de aquellos fe­ to alguno : por quaiuo (*) de­
licísimos huertos, y jamas le teriorándose los frutos para el
hubiera salido en vano su di­ tiempo de la cosecha, pereceq
ligencia y esperanza. enteramente , yá por haberlo
5. Calamidades en que ahoraoprimido la aspereza de a l­
nos hallamos por ios pecados. gunas hierbas silvestres , que
Mas su descendencia no han entrenacído, ó yá por ha­
solamente está privada del fru- berlos destruido y talado la
lluvia

(a) Gen. 2. v . 15. Lev. 26. v. 16 .


^b) Gen. 3. v. 17. 18. 19. Deut. 2 3 . v. 22.
(*) Harum calamitatum mónita Psalm. 106. v . 34.
V id .
• 06 Catecismo Romano.
lluvia tempestuosa, el viento, ga , si D ioí no dd el crecimien*
la piedra , la quemadura , ó to. Y (b) S i el Sefior no edi­
el añublo : de suerte , que en ficare la casa , en vano traba­
poco tiempo queda enteramen­ jan los que la edifican.
te frustrado el trabajo de to­ 7. Harán ver los Párrocos
d o el año por alguna calami­ las inumerables cosas que ne­
dad del C ie lo , ó de la tierra, cesitamos para la vida , ú fin
L o qual sucede por lá grave­ que por ellas recurran los
dad de nuestros pecados; por­ Fieles al Padre Celestial,
que ofendido Dios de ellos, no Y asi enseñarán los Párro­
echa su bendición sobre nue- cos , que son quasi ¿numera*
tras obras ; antes permanece bles las cosas, que si nos fal­
la horrenda sentencia , que tan , ó bien perdemos la vida,
pronunció al principio contra 6 bien la pasamos desabrida.
nosotros. Porque en conociendo esta ne­
6. Inculcarán los Pastores cesidad de tantas cosas, y lo
este lugar, para que sepan los ílaco de la naturaleza, se verá
Fieles , ser estas calamidades precisado el pueblo Christia-
efeoos del pecado , ’y que na­ no á recurrir al Padre Celes­
da vale su trabajo sin ¿a ben­ tia l, y pedine humilmente los
dición de Dios. bieies terrenos, y celestiales:
Por tanto , se dedicarán los imitará á aquel hijo (c) prodi­
Pastores á tratar este lugar , á go , quien habiendo comenza­
fin que sepa el pueblo fiel, que do á padtcer necesidad en la
en estas angustias y miserias región distante , y no habien<-
incurren los hombres por su do quien le diese hollejos de
culpa: y para que también en­ legumbres para matar el ham­
tienda , que se ha de sudar y bre , volviendo al cabo sobré
trabajar en adquirir lo nece­ sí ^ conoció que el remedio de
sario para la vida ; pero que los males que le apretaban!,
si Dios no eéha su bendición no se habia de solicitar de otro,
Sobre nuestros trabajos , serán que del Padre. En este lugar lle­
vanas nuestras esperanzas , é gará también el pueblo fiel á
inútiles todos nuestros esfuer­ orar con mas confianza, si con­
zos. Porque (a) ni el que planta templando la benignidad de
ttrve'~dc hada , ni el que rie D io s, 'recordárevque l°s oídos
del
(a) i * Cor. 3. v. 7. fe) Luc* 15. v* 16, 17. 18.
(b) Psalm. 126. v* 1.
Parte i y . C«P- XILL 207
del Padre siempre están abier- esta vida que hacemos en la
tos (*) á las voces de los hijos, tie rra , fundados en la autori-
Porque al exor tainos que ie dad de los Santos Padres, (b)
pidamos el pan , promete dar que sienten asi.
abundantemente-escás cosas á 5. Se demuestra por las dk
los que se las piden debidamen- vinas Escrituras * que es li~
te. Porque en el mismo ense- cito pedir á Dios los bienes
fiarnos el modo de pedir , nos temporales.
jexorta, exortando nos impele, Por tan to, de ningún modo
impeliendo nos prometa * y deben ser oídos los que
prometiendo nos dá certísima Que no es licito á los Chrisy
esperanza del logro. tianos pedir á Dios los bienes
8. Qué es ¿o que aqui se terrenos de esta vida-. Porque
entiende por pan. demás del sentir coniun d&.Joa
Excitados asi é inflamados Padres, se oponen á este erra*
los corazones del pueblo fiel, muchísimos exemplo.s , tanto
sigílese declarar, qué es lo que del viejo , como del n^evo.
se pide en esta Petición : y Testamento. P u lí naciendo Ja­
én primer lugar , qué pan es cob voto á Dios , oraba des
este que pedimos. Se ha de sa- este modo (c) : S í
ber pues , que en las divinas asistiere ,ym e guardúr^ fti ei
Escrituras (a) este nombre de camino per donde ando r \y me.
pan significa muchas cosas diere pan par¿t comer , ropa.
pero mayormente estas dos: para vestir, y volviéreyo pros\
la primera e s , todo lo con- per amenté á ca¡d'dzmi.Pad:##
cerniente al alim ento, y der veneraré al Señun.ie_.vr¡
más cosas con que conserva- singular por mi Hi;s , y¡esta)
mas el cuerpo y la vida : la piedra quj be levantado p
Otra es , todo aquello que nos señal se llamará casa Us.
tiene Dios graciosamente asig- Dios : asimtswo te ofrec.ré
nado para la vida - y salud,; diezmos de todas las cosas%q\t&
del espíritu , y e la lm a . Y pe- Me dieres. Salomon pedia tnoi-
dimos aqui los socorros; de bien un cierto y determinada-
so-

(*) M attb.7. v, 7 .8 . 9 .1 0 . 1 1 . minie* S. Basil. in ReguL


(a} Gen» 3. 18, 34.-31. 3-7. . brev, S , Tkom, 2. 2. q. 8 3 -
Eccl. 15 . v. 3. art. 6,
Luc. 14. v. 15. (c) Gen. 28. % 2Q. 2 1. 22.
(b) S . Cypr. -lib-. de, Orat. Do- . .. •
2o8 Catecismo Romano,
socorro de esta vida , quando 10. Por pan se entiende aqui
oraba diciendo (a) : No me des lo necesario para comer , y
mendiguez , ni riquezas , dame vestir ; mas no exquisita co-
solamente lo necesano para pa­ pia de manjares , y vestidos.
sar la vida. Y ¿qué si aun el Demás de esto pedimos el
mismo Salvador del linage hu­ pan de cada d ia ,esto es , las
mano manda pedir cosas, que cosas necesarias para pasar la
ninguno se atreverá á negar vida , entendiendo por pan,
pertenecen ai uso del cuerpo ? la ropa necesaria para vestir,
Orad , dice ( b ) , que no suceda y los manjares necesarios pa­
vuestra buida en el invierno, ó ra comer , yá sean de pan,
4n dia Sabado. Pues ¿qué dire­ yá de carn e, de peces , ó de
mos de Santiago , cuyas son otra qualquiera especie. Por­
aquellas palabras (c): 7 Entris­ que vemos , que de este modo
técese alguno de vosotros? Ore: de hablar usó también Elisio,
¿ Estásereno1. Cant-\ Y ¿qué del quando amonestó al Rey (e),
A p stol que h a b la b a á ¡o í R - que die^e pan á los Soldados
ma-nos de este lívido í (d ): Os Asir y os , á quienes sin embar­
ruego hermanas por nuestro Se­ go se díó gran copia de man­
ñor Jesu-Christo por la cari­ jares. También sabemos aquello
dad del Espíritu S i ito , que que está escrito de Christo Se­
n¿ ayudáis con vu:stras c*\i- ñor (f) : Entró en casa de cierto
€iones, pidiendo á Üi<j\ por mi, Principe de los Fariseos dia Sa­
que me Ubre dd los infieles que bado á comer el pan: por la qual
están en Judeti, Por donde su­ voz vemos que se din á enten­
puesto, que poruña parte con­ der las cosas tocantes, tanto á
cedió Dios á los Fieles el pedir comida , como á bebida. M is
estos socorros de cosas huma­ para perfe&a inteligencia del
nas , y que por otra nos en­ sentido de esta Petición se ha
señó Christo Señor esta per­ de advertir , que por este vo­
fecta Formula de orar , yá no cablo de pan no se debe en­
queda lugar alguno de dudar, tender una abundante, y ex­
íjue esta Petición de bienes quisita copia de manjares , y
terrenos es una de Jas siete vestidos , sino la necesaria y
Peticiones. sim ple, como escribió el A pos­
tal

(a) Prov. 3o. v . 8. (d) Rom. 13.1*. 36.31.


(b) Matth. 24. í>.- 20. (e) 4» Keg, 6. v. 22,
(c) Jacob. $. v . 13. ( t) Luc. 14. vm1,
Parte I V . Cap . X I I í.
tol diciendo (a) : Teniendo con tro , nos advierte también,
qué alimentarnos¿y con que ves­ que este pan ha de ser lici­
tirnos , estemos coutentes.Y Sa­ tamente adquirido : y demás
lomón , como yá diximos, pe­ pedimos el buen uso.
dia ( b ) : Dame solamente lo ne­ Llamase también pan nues­
cesario para pasar la vida. tro, porque debe ser justamen*
i r. Esto mismo nos acuer­ te adquirido por nosotros , no
da la palabra, , nuestro. por injuria , engaño , ó hu5r-
Esta misma templanza , y to ; pues las cosas que conse­
parsimonia nos acuerda tam­ guimos por malas artes , no
bién aquella voz , que inme­ son nuestras , sino agenas , y
diatamente se sigue. Porque al las mas veces es desastrada, á
decir , nuestro , pedimos este bien su consecución, ó bien
p a n , no para superfluidades, la posesion, ó á lo menos su fin*
sino para nuestra necesidad; y pérdida. Mas al contrario de
pues no le llamamos nuestro, las honestas y laboriosas ganan­
porque lo podamos adquirir cias de los buenos resulta , en
cun nuestra industria sin Dios, sentencia del Profeta, tranqui­
respe¿U> que está escrito en lidad , y gran felicidad : Por­
D avid ( c ) : Todas las cosas es­ que comerás, dice (f) del tra­
peran , á que tu les dés man* bajo de tus manos , serás di­
ja r a su tiempo : dándoselo túy choso , y lo pasarás bien. De­
¡o recogerán :y abriendo tu ia más de esto los que buscan
tnano , todas las cosas se lie- el alimento con su justo tra­
narán de bienes : y en otro lu­ bajo , promete Dios el fruto
gar (d) : En ti esperan Señor de su benignidad en aquel lu­
Jos ojos de todos , y tu les gar (g) ; Enviará el Señor la
dás de comer á su tiempo : sino bendición sobre tus cilleros y y
porque nos es necesario , y sobre todas las obras de tus
está destinado para nosotros manos ; y te bendecirá. Ni so­
por el común Padre de todos lamente pedimos á Dios la
D ios, quien con suprovídencia merced de poder u s a r, lo que
(c) mantiene todos los ani males. ayudados de su benignidad he­
12 . La misma palabra, uues- mos adquirido con nuestro su-
Tom. II. Dd dor
(a) i. Timot. 6. v . 8. (e) Rsálm. 146, v, 9.
(b) Prov. 30. v. 8. (f) Psalm. 12^. v. 2.
(c) Psalm. 103. v . 27. 38. (g) Deut. 2b. v. 8.
(d) Psalm . 144. v. 15.
2io í.u tc C fS 10 Romano,
dar y fuerzas f ( porque esto cribió aquello (b): E l avarien~
'es lo que, verdaderamente se to nunca se llenará de dinero:
jlam a nuestro ) mas también y á ellos se dirige también
redi tú J de animo , para po­ aquel dicho del Apostol (c):
der usar virtuosa y prudente­ Los que quieren hacerse ricos,
mente de lo bien adquirido. caen en ¿a tentación y lazo del
j 3. S e descubren las signifi­ Diablo. Demás de esto llama­
caciones , y motivos de lupa- mos á este pan , de cada dia,
labra , ' de cada dia. porque lo comemos para re­
De cada dia . También esta parar el humor v it a l, que ca­
vo z encierra el significado de da dia se consume en fuerza
}3l templanza , y . parsimonia, del calor natural. Y finalmen­
que ahora poco dlximo^., Por­ te ia causa de llamarse asi es,
que no pedimos manjares de porque nosotros lo hemos de
muchos géneros , y delicados, estar pidiendo continuamente,
sino los que basten 4. saúsfa-' para que asi nos mantenga­
cer la necesidad de la natura­ mos en esta costumbre de amar,
leza : por lo que en este lugar y venerar á Dios , y nos per­
«e deben ayergoq^ar aquellos suadamos enteramente, lo que
que fastidiados de 1^ comida y realmente es a s i, esto e s , que
bebida com ún, andan. tras ex­ nuestra vida y salud están pen­
quisitos generos de manjares,y dientes de Dios.
vinos. N i condena menos esta 14. La mucha materia que
voz de cada dia á aquellos, á dán estas palabras , danos,
quienes intima Isaías aquellas^ .para venerar el poder de
horrendas amenazas (a) : J í y x Dios .
de vosotros ios que agregáis Danos. N o hay quien no vea
casas á casas , y juntáis be- la mucha materia que submi­
fedades con heredades , hasta nistran estas dos voces , para
donde tío hay mas lugar : ¿ por exortar á los Fieles , á que
ventura solos vosotros habéis adoren y veneren pia y san­
de habitar en medio de la tier­ tamente el infinito poder de
ra ? Porque es insaciable la D io s, en cuya mano están (d)
codicia de este genero de hom­ todas las cosas , y para que
bres , de quienes Salomon es-* abominen aquella detestable
osten-

(a) Isai. S* v. 8 . (d) Psalm. 94. v. 4.


(b) Eccl. 5. v. 9. Estber . i ¿ . v. 9.
(c) 1. Timot. 6. v . 9.
Parte I V . Cap. X I I I .
o s te n ta c ió n de Satanás [ú)\Ami te el que no nos falte que co-
disposicion están todas las co- mer , mas también el que nos
jas ^y las dey á quien quiero. lo dé la mano del Señor , la
Porque todas las cosas se dis­ qual infundiendo al pan de
tribuyen al arbitrio de solo cada dia cierta virtud saluda­
D io s , y según su voluntad se ble , hace que el manjar apro­
conservan , y aumentan. veche al cuerpo, y que el cuer­
15 . Por qué ¡os ricos tienen po sirva al alma.
también necesidad de orar 16. Porqué decimos , dános»
con estas palabras. y b o , dáme
Pero ¿ qué necesidad tienen Y ¿ porqué decimos , danos*
los ricos , dirá alguno, de pe­ en numero que indica multi-
4ir el pan de cada dia , si abun- tud -, y no dáme ? Porque no es
dan en todas las cosas? Tie1- propio de la caridad Christia-
nen pues ellos necesidad de na (d),el ser solicito cada qual
orar en esta forma , no para solamente de sí misino * sino
que se les dén los bienes , de el mirar también por el pro­
que por la benignidad de Dios ximo , y acordarse de otros
tienen abundancia ; sino para al procurar su provecho. A
que no pierdan estos misinos esto se junta , que los bienes
bienes, de que abundan. Por que Dios franquea á qualquie-
tanto , como escribe el Apos­ ra , no se los da , para que so­
tol (b) , aprendan aqui los ri­ lo él los posea , ó viva con
cos á no ensoberbecerse , ni ellos en demasías , sino para
poner su esperanza en lo in­ que reparta con otros los que
constante de las riquezas, sino le sobran despues de satisfecha
en Dios vivo , que es el que yá su necesidad. Porque Sun
nos franquea copiosamente to­ Basilio, y San Ambrosio dken
das las cosas , para gozarlas. asi (e) : De los hambrientos es
Mas San Juan Chrysostom o(c) el pan que tu refieres : de los
da por causa de la necesidad desnudos es la ropa que tu guar­
de esca Petición , no solamen- das : redención y libertad de
Dd 2 los
(a) Luc. 4. v. 6. Dom. <& A. Tbom, 2. 2. q. 83,
(b) 1. Timotb. 6. r. 10. art. 7. ad 1.
(c) tíomfl. 14. Oper, imperf. (e) $. Bastí, bomil. 6. varior *
(d) 1. Cor . 13. v. 5. V t i . iti- argument. quam deinde S .
dem S . Cypr, in lib. de Orat. Anbrositts latinam fe c it , est-
que inter ejus Serm. 81.
%tX v afectstn \ Rotnetm.
¿os miserables es , el dinero que 1 3 . D el pan espiritual que
tu escondes en la tierra* aqui se pide : que también este
1 7. Qué es lo que denota la es de varios modos : y en pri­
voz hoy , que se sigue. mer lugar de la palabra dt
Hoy. Esta voz nos acuerda Dios,
nuestra común flaquera. Por­ Ahora resta el pan espiri­
que i quién habrá, que quando tual , que también pedimoi en
no espere poder proveer con este lugar : y por él se entien-
sola su, industria para largo den todas las co sa s, que se re­
"tiempo las expensas necesarias quieren en esta vida para ia
á la v id a , no confie á lo me­ salud , y robustez del espíri­
nos poder preparar el alimen­ tu y el alma. Porque asi co­
to necesario para el dia ? Pue$ mo el manjar que mantiene y
ni aun esta confianza nos per­ alimenta el cuerpo, es de mu­
mite Dios , quando nos man­ chas m aneras, asi también ea
d a , que le pidamos el a!íalen­ de varios generos el alimento,
tó de cada dia. De la qual raa- de que pende la vida del es­
xima se sigue necesariamente píritu y el alma. Porque tam­
aquella conseqüencía , es á sa­ bién la palabra de Dios es
ber , que pues todos necesita­ manjar del a lm a ; pues dice ía
mos del pan de cada d ia , to­ Sabiduría (b) : l^enid , y co-,
dos hemos de usar también ca ­ fned t?ii pan ; y bebed £l vina
da dia de la Oración Domi­ que os he confeccionado. V asi,
nical. Hasta aqui acerca del quando Dios retira de loshom-'
pan , que recibido en la. boca bres la copia de esta palabra,
mantiene y alimenta el cuer­ lo qual suele hacer, quaudo es
po : el qual sin distinción de; m uy gráveme rite ofendido de
fiel á in fie l, ni de buenos á nuestros delitos , se dice que
malos , franquea común i to- aflige de hambre al linage hu­
dus la maravillosa bondad de mano. Porque en Amós se es­
D i o s , quien hace (a) , que su cribe de esté modo (c) *. En -\'
sol nazca sobre buenos , y ma-, viaré hambre á la tierra , no
¿os , y llueve sobre justos , y hambre de pan , «; ssd de aguay
pecadores. sino de oír ¡apalabra d d
jíi/r. Y á la maneta que es se­
ñal cierta de la muerte cer­
cana,

(a ">Mattb. g. zu 4 j. (b) Prov. .9. v. 5,


í ’juc* 6 • v * (c) A nás ü. 1», i r .
Parte I V . Cap. X III, 213
cana , el no poder los hom­ esto en aquel Santo coro de
bres recibir el manjar , ó re­ Apostoles , de quienes se di­
tener el recibido , asi también ce (c) : Salian ellos gozosos
es gran prueba de salud yá de ¿a presencia del Concilio*
desauciada , el no buscfár tilos Llenos cs^án de estos exera-
la palabra de Dios , ó. si la plos los libros de las vidas de
tienen el no recibirla ver­ los Santos: y de estos intimo*
tiendo á Dios aquellas pala­ gozos de los buenos habla
bras de impiedad (a) : Retira- Dios en esta forma (d): A ¡ que
te de nosotros: que no queremos venciere daré yo un maná csr
saber tus caminos» Eu este fu­ condido.
ror de anim o, y cegu A ; 44 e 20. Nuestro pan es princi­
entendimiento andan aquellos, palmente Christo Señor en ¿a
^ue abandonando á los O b k- Euchar istia ; y por qué en
,pos , y Sacerdotes Católicos, ella se llama nuestro.
que son sus legitimos Mipe- Pero especialmente es nues­
riores , y apartandose de la tro pan Christo Señor , según
Santa Iglesia Romana , se han que se contiene substancial-
hecho discípulos d« los here- menLe en el Sacramento de la
ges , corruptores de la pala­ Eueharistia. Esta inexplicable
bra de Dios prenda de caridad nos dió,
19. También Christo Señor estando para volver al Padre,
es pan , que recrea increíble­ de Ja qual dixo (e ) : E l que co­
mente al alma. me mt carne, y bebe mi san­
: También es pan Christo Se­ gre , en mi está , éyo en é l : (f)
ñor , manjar del alma : por­ Tomad , y comed , este es mi
que él mismo dice de sí (b): cuerpo. En orden á esto to­
2'q soy pan vivo , que baxé del marán los Párrocos las cosas
Cielo- Es increíble con quan­ conduceni.es á la utilidad del
to deley te y alegria recrea este pueblo fiel , de aquel lugar
pan la%>alnias , quando mas donde se contienen distinta­
afligidas se vén de las mo- mente la virtud , y naturale­
testiaS.y contratiempos de la za de este Sacramento. Y se
tierra. ExempLo tenemos de llama nuestro este pan , por
quan-

(a)^Job. 2 í. v» 14. (e) Jcann. 6 . v. 57.


(b) Joann. 6. v. 51. (í; M atib . 26, v. 2 6»
(cj AcJor. 5- v. 4 r, j. Car* 11. v. 24,
(dj ¿4poc. 2. v M arc. 14. v. 22.
®14 Catecismo Romano.
quánto solamente es de los 22. En esta Petición se ba
F ie le s , esto es * de aquellos de exortar mayormente á los
que j u n t a n d o la caridad con la Fieles , á conformarse con
fé , lavan Jas manchas de los D io s , logren , ó no , lo que
pecados en el Sacramento de piden.
Ja Penitencia ; y quienes, no Mas á lo que singularmente
olvidando ser hijos de Dios, se ha de exortar en esta Pe­
reciben y adoran el Divino Sa­ tición á los Fieles es , á que
cramento con la mayor santi­ despues que hubieren puesto
dad y veneración que pueden. buenamente su industria y cui­
2 1. Por qué este pan de la dado en adquirir las cosas ne­
Eucbaristia se llama de ca­ cesarias á la vida «, déxen el
da dia. suceso á Dios , y conformen
Asimismo para llamarse este su deseo con la voluntad de
pan de cada dia , á mano es­ aquel , que no consentirá (b)
tán dos razones: la una , por­ ánde siempre ftudluando el jus­
que en los sagrados mysterios to. Porque , ó bien les conce­
de la Iglesia Christiana cada derá las cosas que le piden , y
dia se ofrece á Dios , y se dá de este modo conseguirán su
á los que pia y santamente lo deseo ; ó no se las concede­
piden : la otra , porque cada rá , y esto será certísima se?
d i a se ha de Teci bir , ó á lo ñal , de que no es saludable
menos se ha de vivir de ma­ ni útil aquello , que niega
cera , que cada dia lo poda­ Dios á los buenos, pues tiene
mos recibir dignamente , en mas cuidado de su salud , que
quánto nos fuere posible. Y los ellos mismos. Este lugar po->
que al contrario sienten , que drán los Párrocos adornar con
no conviene comer esta salu­ la explicación de aquellas ra-
dable vjanda del alma , sino zuñes , que San Agustin (c) re­
despues de largo tiempo, copila excelentemente en la
oigan lo que San Ambrosio Carta á Proba.
dice (a):^;' es pan de cada día, 23. Documentos que se han
2 porqué lo tomas al cato del de dar al tratar esta Peti­
ano ? ción ; y de donde se podrán
tomar.
Por ultimo se advertirá á los
ricos,

• (a) Lib. 5. de Sacram . cap* 4. (c) E pist . i a i . cid Prob, cap.


(b) Psalm. 54. v. 23. 14,
Parte I V , Cáp. X I I I . 213
rico* * al tratar esta Petición, dicando el infinito poder de
que se acuerden han recibido Dios Junto con igual sabidu-
todos sus caudales y riquezas n a y bondad , que
........ adonde
- .......... j
de Dios , y que consideren, quiera que volvamos l o i ojos,
han sido colmados de estos y el pensamiento , por to­
bienes , para repartirlos a n das partes s e . nos ofrecen
los necesitados* A este inten­ certísimas señales de su inmen­
to conspiran las cosas, que de­ so poder y benignidad ; con
clara sábia y eloqüentemente todo esto nada hay á la ver­
el Apostol (a) en la primera dad que mas d e c l á r e su amor
Carta á Timotheo , de donde sumo y admirable (*) caridad
podrán tomar los Párrocos para con nosotros , que el
gran copia de preceptos divl- inex plicable misterio de la Pa
eos , para ilustrar- útil y salu- sion de Jesu-Christo ;de donde
dablemente este lugar. brotó aquella perene fuente,
para lavar las manchas de los
pecados , en la qual anhela­
C A P IT U L O X IV . mos ser lavados y expiados
con la dirección y gracia de
Dios, quando le pedimos: Per*
D E LA Q U IN T A PE­ dónanos nuestras deudas.
T IC IO N . 2. Que esta Petición contie­
Y perdónanos nuestras ne una suma de todos ¿os bie­
nes , que nos vinieron por
deudas, asi com o noso­ Jesu-Christo.
tros perdonamos á Y asi , esta Petición contie­
ne una suma de aquellos bie-r
nuestros deudores. nes de que el linage humano
1. La señal mas expresiva fué colmado por Jesu-Christo:
del inmenso poder y bondad de porque esto es lo que enseñó
Dios es la Patio?! de Christo^ Isaías quando dixo (b) : Snrá ■
fuente donde se lavan nuestros perdonada la maldad á la cas a t
pecados. de Jacob , y éste será todo e¿*

S in embargo de ser tantas fruto , es a saber , que sea


las cosas que nos están pre- borrado su pecado. Y lo" mismo
de-
(a) 1 * Timotb. 6 . v. 18. j o. H eb .g .v . 15, Apoc* i. z v $ .
(*) De inmensitate h.. amo- (b) Isai. 27. v. 9. Rom, 4. v, 2 s »
ris vid . Rom. 5 >. gm Ié Cor. j$ . v* 3*
Catecismo flownno.
declara D avid , quando procla­ los que quieren rogar esto á
ma bienaventurados á los que Dios. Por tanto enseñarán los
pudieron percibir este saluda­ Párrocos al pueblo fiel , que
ble fru to, por estas palabras en primer lugar es necesario,
(a) : Bienaventurados aquellos, que quien quiere llegar á pe­
cuyas maldades fueron perdo­ dir esto , reconozca (*) su pe­
nadas. Por tanto , han de ad­ cado ; que también esté como-
vertir y explicar los Pastores vido de dolor (*) y sentimien­
con cuidado y diligecia el to de haberlo com etido; y que
ientido de esta Petición , pues demás de esto se persuada
conocemos vale tanto para firmemente , que Dios está
conseguir la vida eterna, pronto para perdonar á los
3. Diferencia de esta Peti­ pecadores dispuestos y apa­
ción á ¿as precedentes. rejados en el modo que he­
Aquí pues entramos en nue­ mos dicho, para que í la acer­
v a manera de orar : porque ba memoria y sentimiento de
hasta ahora hemos pedido á los delitos , no se siga aquella
Dios no solamente los bienes desesperación , que en otro
eternos y espirituales , mas tiempo ocupó el animo (b) de
también los socorros caducos Cain , y (c) Judas, quienes so­
y conducentes á esta vida ; pe­ lamente miraron á Dios como
ro ahora le rogamos , apárte vengador y justiciero , y no
de nosotros los males de al­ juntamente benigno y mise­
ma , y cuerpo , tanto en esta, ricordioso. Y a s i, al hacer es­
como en la eterna vida. ta Petición nos hemos de ha­
4. Con qué disposición de llar de tal manera dispuestos,
animo se deba hallar , quien que reconociendo con dolor
pide el perdón de sus culpas. nuestros pecados , nos acoja­
Mas como el reftu modo de mos á D io s , como á Padre,
pedir es necesario para conse- y no como á Juez , pidién­
guir lo que solicitamos , pare­ dole proceda con nosotros, no
ce se ha de explicar la dispo­ como justiciero , sino como
sición en que se deben hallar, misericordioso.
____ R a-
(a) Psalm . 3 1, v. 1. Vincentium , & babetur d*
Rom. 4. v. 7. Paenit.dtst. 1. cap. Neininero*
{ * ) S . JBern, Serm * 3. de S* A n ­ (b) Gen. 4. v. 13.
drea. (c) Mattb. 27. v. 45.
(*) S . August. Epist, 48. ad A tter. 1, v, 18.
Parte I V . Cáp. X I V . ^ 21 7
<. Razones para excitar á habia pronunciado por boca
todos á reconocer sus pecados, de estos , con la ley de esta
Y nos reduciremos fácil- Petición , donde nos manda
mente á reconocer nuestros confesar nuestros pecados. Por­
pecados, si escuchamos al mis­ que el interpretar esto de otra
mo Dios , que nos advierte en manera , está prohibido por
las divinas Escrituras la ra­ la autoridad del Concilio de
zón que para esto tenemos; Mileva en esta forma (f):
porque dice David ( a ) : Todos Quiso el Concilio , que qual-'
torcieron, se han hecho junta- quiera que siente, que quando
mente inútiles , no hay quten los Santos pronuncian estas pa­
obre el bien , no hay uno solo. labras de la Oración Domini­
A l mismo intento habla Salo- cal , donde decimos * Perdóna­
mon (b): No hay hombrejusto en nos nuestras deudas , las dicen
la tierra , que obre el Bien , y por humildad , y no con ver­
no peque. Aqui alude también dad , sea excomulgado. Por­
aquello (c): ¿ Quién puede deán que i quién pudiera tolerar al
limpio está mi corazon , pu­ que ora mintiendo , no á los
ro estoy de pecado * Lo misino hombres , sino al mismo Dios,
escribió San Juan , á fin de diciendoJe con los labios, que
apartar á los hombres de la quiere ser perdonado , y ton
arrogancia , diciendo (d) : S i el corazon , que no tiene deu­
dixeremos que no tenemos pe­ das de que ser perdonado?
cado , nos engañamos á noso­ 6. No basta reconocer los
tros mismos , y no boy verdad pecados , acordatdose ligera­
en nosotros. Y Jeremías (e): mente de ellos ; necesario es
D ix iste , yo estoy sin pecado, también dolerse de corazon
é inocente , y asi apártese tu de todos,
furor de mi. He aqui entraré Mas en este indispensable
yo en juicio contigo , porque reconocimiento de los peca­
has dicho , no pequé. Todas las dos, no basta acordarse ligera­
quales sentencias confirma el mente de ellos. Porque es ne­
inismo Christo Señor que las cesario, que esta memoria nos
Tom . II. Ee sea
(a) Psalm. 13. v. 3. (d) 1. Joann. i. i>, 8.
Rom, 3. v . 1 z . Job. 14. ti. 4.
(b) Eccl. 7. v* 2 1. e) Jerem. 2. v. 35.
2. Paral. 6. v, 36* f) Can. 8. & 9. & Trid. Ses.
(c) Prov. 20*.v. 9. 6, de Justif. cap, 1 1 .
£,£ Catecismo Romano,
sea acerba .v que punze a le o - Üisimos beneficios.
razpn.,a^uiijanoé al auimo r é , ■7 , Quan cruelmente tiraniza
irapriipa Üolór. Y asi tratarán el Demonio á los que domina
con diligencíalos Párrocos es- t por el pecado.
¡te lu g a r, á fin que los oyen- Y esto ¿ para qué? Para que
tes fieles , no solamente ha- (a) apartados de nuestro Padre
g^rí memoria de sus delitos y Dios ,qne es sumo bien, nos en-
excesos „ sino también les sea tregüemos al Diablo por el
esta nué^ori^ molesta y dolo- torpísimo galardón del pecado
¡fosa i para que - al verse apre- á la mas m isera servidumbre:
ta d o s d e sus Íntimos sentí- porque no se puede decir,quan
xpiéntos , se acojan á Dios cruelmente tiraniza él los ani-
Padre , suplicándole humil- raos de aquellos , que sacu-
mente* que, Ic^a^ranque tas diendo el suave yugo de Dios,
espinas aerjos, ¡pecados, de que y rompiendo el amabilísimo
se hallan atravesados. N i so- nudo de la caridad , con que
lamente procurarán los Pasto- nuestro espíritu seestrechacon
res presentar á los ojos del el Padre D ios, pasaron al van-
pueblo^ el ¡a fe j^ a d de los d¡o de este intensísimo enemí- -
ffec4do§ mas .tauibien lo vil g o ; quien por este motivo es
y” soe¿ dp los(JiQqnbre$ , que intitulado en las divinas Es-
no siendo otra cosa , sino (*) crituras (b) Principe, (c) Rec-
carne podrida , y una suma . tor del mundo , y Principe de
fealdad , con todo eso nos Jas tinieblas (d) y Rey sobre
atreverlos á ofender ^ quanto todos los hijos de la soberbia.
e$ increíble ,vá. aquella incona* A estos que se hallan oprimidos
prehensible^)Ma.gesud,éinex- con la tiranía del Demonio
plicable alteza de D io s ; :na- conviene de verdad aquella
yormente habiendo sido cria - voz de Isaías ( e ) : Señor D ios
dos , libertados, y favorecidos nuestro nos ban poseído S eñ o
de él con ¡numerables y gran- res ágenos de V o s. .
I . •- " Ca-
(*) De bo¡?itnum vamiate Vid* cap* 10.
/j'rtí.40. v.6^.Eb'c'h 14*2. 18. (a) Jerem. 3* & 5 . per tot.
jfacob. 19. v (b) Joann, j a.,v* 3 1 . & C» 14.
1. Petr . i . v . 24. , é . v. 30.
Jacob, 1, o,* 11* (c) Epbes. 6*,u. 1,2.
(*} D¿ hicfahil; Maiesttfte D eL { . (d) Job 41 s v* ag.
Pid* Job. cap. 12 . ' (e) Isai, 26. v. 13. <
Parte I V . Cap. X I V . * 19
8. Calamidades que acarrea penetrado hasta los huesosi
al hambre el pecado. esto e s , le habia inficionado
Y si el haber roto estos la- la razón , y la voluntad , que
zos de caridad no nos mueve son las partes mas solidas del
mucho , muévannos á lo me­ alma. Y esta peste que tanto
nos las calamidades y desdi­ cunde, es la que indican las
chas , en que incurrimos por santas Escrituras , quando- á
,el pecado. Porque por él se lospecadotes llaman , (e) co­
viola la santidad del alma, jos, (f) gordos', (g) mudos 4 (h),
que sabemos estár desposada cieg o s, é impedidos de todds
(a) con Jesu-Christo : se pro­ sus miembros. Pero demás átl
bana aquel mismo (b) témple dblor que sentía David por
del Señor * contra cuyos vio- el'- horror /y -deformidad dfe
Jadbres dice el Apostol- ’(c): los pecados, atin ttíasSeL afligía
S i alguno violare el templo \de '{tóríá ira de D io í, que co­
Dios , lo perderá Dios entera­ nocía haberse suscitado con­
mente, ¡numerables son los tra él por el pecado. Porque
males que acarrea el pecado al los malos tienen guerra (*)
hombre : la qual peste quasi ced D ios , quien se ofende
infinita expresó Dav id por es* increíblemente-de-; sus delitos;
tas palabras (d) *. N o hay parí- pues dice el Apbsfcól (i) í Ira%
te sana en mi carne por el as­ indignación , tribulación ,y an-
peólo de tu ira ; ni boj paz en gustia será para el alma de
mis huesos por mis pecados, nodo hombre, que obra el tnah
Porque conocía esta multitud Porque aunque haya pasado la
de plagas que trae el pecado, áccion del pecado,sin embargó
quando confesaba no tener en perseveré éste en la mancha y
sí parte alguna esenta de su reato \y la ira de Dios que siem­
pestífera malicia : porque el pre le amenaza , le sigue co­
veneno de Ja culpa le había mo la sombra-al cuerpo.
Ee 2 Los
(a) Jertm. 2. v. 2. Jerem* 31. v. 8,
L(sece 2. v. 19, Luc , 14. v. 13.
2. Cor, 11. ir. 2. (f) Isai. 42. Iatc& 33. v. 9.
(b) 1. Cor. 6. v . 19, ■~(gy Isai, 56, v, io .
(c) 1. Cor. 3. v . 17 . (h) ¡sai. 4?. 43. 56. & 59.
(d) Psalm. 37. v. 4, í*) Isai. CVp. late,
(e) Prov. 26. v, á. , . (i) Rom. 9. 9.
¡sai. 33. v. 23,
o Romane.
g t Los Párrocos propondrán exercñüs. De los que carecen»
' á los F u les el ejemplo y de este necesario sentimiento
dc¿trin& de David pflt o, €$ci~' de reconocí mi era o y dolor
tarlos á dolor : y quan útil dicen los I rofttas, Isaías, üze-
sea esta mañera de instruc- chiel , y Zac barias, que tie­
clon , para aprender á do- nen (b) coraron duro , de (c)
lerse* ■piedra , y de (d) diamante.
Viendose pues D avid heri­ Porque asi como la piedra no
do de estos aguijones , se e x ­ se ablanda por ningún senti­
citaba á pedir el ptrdon de miento de dolor , asi tampoco
los pecados: y asi propondrán estos tienen sentimiento algu­
los Párrocos á . los Fieles el no de vid a , esto e s, de salu­
^xemplo^etidoloi/ de este. Pro­ dable reconocimiento.
feta , y el espíritu de su doc­ 1 o. Razones con que el Par-
trina , sacada de su Salmo . roco excitará al pueblo á la
.cincuenta , para que á s u imi­ esperanza , despues de
tación se muevan , yá al sen­ berlo movido á dolor.
timiento del dolor v esto .es, Mas para que el pueblo, ater­
á U verdadera penitenciar é rado con la gravedad de los
¡yá tam bkn í la esperanza ■pecados, no desespére de po­
clel perdón.; Y quan, útil sea der conseguir el perdón , lo
ésta manera de enseñar para deberán excitar los Párrocos
aprender á dolemos de los pe­ Á la esperanza con estas razo-
leados, declara aquel Sermón Jies : que aun á la Iglesia dió
que hUo Dios por Jeremías, Ghristo Señor (e) la potestad
donde exortando á Israél á de perdonar los pecados, co­
penitencia , le amonestaba, mo se declara en uno de los
que entrase á sentir los ma­ Artículos del Sacrosanto Cre­
les que se siguen del pecado. do; que también en esta Pe­
Porque mira * le dice (a);, que tición mostró , quan grande
es cot a mala , y amarga , el es la bondad y liberalidad de
fo*U?tr -tu- dexado á tu Señor Dios para con el linage hu­
Dios y el na haber en ti temor mano; porque si Dios no es­
tjiio , dtce el Señor Dios de les tuviese pronLo y aparejado

(a)Jf?r0a».a. v. 19* . (d) Z a c b . 7. v.- 12. .


(b) Isai. 4^. í?. 12,., . (e) Muttó . . 16. v. 19.
Ezech. ... ; ■ joann. 2 0 , 2 3 .
Parte IV . ?dp. X I V . 2 21
para perdonar (*) los pecados ha impelido á los hombres á
á los que se arrecienten, nun­ que le pidan el perdón , y les
ca nos hubiera presento es- ha enseñado las palabras con
ta formula de orar : Perdó­ que se lo han de pedir. Por
nanos nuestras deudos* Y asi doíjde nadie puede yá dudar,
debemos estar firmemente per­ que con el auxilio de Dios te-,
suadidos , que nos franqueará nemos en nuestra potestad el
su paternal miserico dia,quien recobrar su gracia. Y por quan­
n os mandó pedirla con esta to esta testificación de lo pro­
Oración. pensa que está la divina volun­
1 1 . Quan propenso está Dios tad á perdonam os, aumenta
para perdonar al que se arre­ la F é , alimenta la Esperanza,
piente : y de ddnde tomarán é inflama la Caridad , es con*-
- ios Párrocos ex:mplosy tes­ veniente adornar este lugar
timonios para esto* con algunos testimonios d iv i­
Porque sin duda alguna quie­ nos , y exemplos (*) de hom­
re decir esta Petición , que bres , á quieues por haberse
Dios está taa propenso á no­ arrepentido , ha concedido
sotros , que perdona de buena Dios perdón de gravísimos de­
gana á los que verdaderamen­ litos. Mas porque yá tiramos
te se arrepienten. Pues aunque este apunto , quanto era del
Dios es contra quien pecamos, caso , en el proemio de esta
sacudiendo su obediencia; de O ración, y en aquella parte
cuya sabiduría perturbamos el del Credo , que trata dei per-
Orden , quanto es de nuestra don de los pecados \ tomarán
parte ; á quien ofendemos i y de alli los Párrocos las cosa*
á quien coli d ich o s, y hechas que les parecieren conducen­
injuriamos ; sin embargo él tes para exornar este lugar;
mismo es lambienel beneficen­ y las demás sacarán de las
tísimo Padre , que siendo po­ fuentes de las divinas Escri­
deroso para perdonarlo todo, turas.
no solamente ha declarado
que lo q u iere, mas también
__________________ Q “ é
(*) De proclivitate Dei ad ig- 7. & 10.
fiúSi'enduni Vid. Jerem, 31, 1. R • 7-*
Ezecb . 18. v. 23. 2. Rt"j. 12. & 24.
J o él. 2, v. 1 3 . 1 4 . 2. Paral, 12. v. 32-
(*) V ideus vxetnpia b¿ec Jud* Joníe 3. per toím
222 Catecismo Romano,
12. Qué es lo que significa pecados, por quanto al come^
aqui ¡a palabra deudas, terlosnos hacemos reos á,Dios,
Asimismo usen aqui del y deudores á las penas; que se
mismo método , que hemos deben por ellos , Jas quales
contemplado oportuno en las pagamos , ó satisfaciendo , ó
demás Peticiones , á fin que padeciendo. De este genero
entiendan los Fieles * qué es fue la deuda de que Christo
lo que significan aqui las deu­ Señor habló por boca del Pro­
das ; para que uo suceda , que feta diciendo (b): Entonces,pa­
engañados con lo ambiguo de gaba yo los pecados que no de­
la voz , pidan alguna cosa di­ bía. Por la qual sente&cia de
ferente de la que se debe pe­ la palabra de Dios se dexa
dir. En primer lugar pues se entender , que no solamente
fia de saber , que uo pedimos somos deudoras >mas;tatnbieín,
•que se nos perdone , ó dispen­ que no somos suficientes pafa
se el amor de todo nuestro p a g a r, porque de modo nin­
corazon , de toda nuestra al guno puede el pecador satisik-
jna , y de todo nuestro en­ cer (c) de su cosecha.
tendimiento, que indispensa­ 13. Por esto ha de recurrir
blemente debemos (*) á Dios, el pecador a la misericordia
y es deuda cuya paga es ne­ de Dios , y Pasión de Jesu -
cesaria para la salvación. Asi­ Christo 1fuente de todo perdón,
mismo , aunque también la y satisfacción.
obediencia, el culro , la vene­ Por tanto nos hemos de
ración , y demás obsequios de acoger á la misericordia de
este genero se contienen baxo Dios : mas como á ella cor­
el nombre de deuda , no por responde (d) igual justicia,
esto pedimos el no deberlos de que Dios es tenacísimo,
mas yá en adelante. Sirio lo nos habremos de valer de
que rogamos es , que nos libre la mediación „ y patroci­
Dios de los pecados; porque nio de la (e) Pación de nues­
asi lo interpretó (a) San Lu­ tro Si ñor Jesu-Christo , sin
cas , quien por deudas puso la que nadie alcanzó jamás
el
(*) Deut. 6, v. 5. (b) Psalm. 68. v,
M attb . 22. v. 37. (c) Luc„ 7. v, 42.
Marc. 12. v . 30. (d) Psalm. 100. v. 1*
(a) Luc. 11. v. 4. (e) 1. jfoarm. 2, v, i. 2.
Luc, 7. v. 4 1, 47* 48.
Parte I V , Cap- X IV , 223
el perdón de los pecados , y ro ios pecados son nuestros,
de que manó como d.e iueiiLe porque su culpa reside en no-
toda la virtud y facultad de s Jiros; pues ios cometemos de
satisfacer* Jorque aquel pre- nuestra voluntad , ni tuviera»
eio pagado por Christo Señor malicia de p eca d o , sino fue-'
en la Cruz , y comunicado á raa (*) voluntarios. Y a s i, co-
P nosotros por medio de los Sa- mo reos y confesos de esta
* cram entos, recibidos en reali- culpa , imploramos á fin d e
> dad , ó en deseo, es de tanto expiarla la necesaria ciernen^
valor,que nos consigue y cum- c u ce Dios. N i usamos en es*-
pie lo que pedimos en esta Pe- te lugar escusa alguna , ni
ticion , que es el que se nos echamos á otro la culpa , co -
perdonen nuestros pecados. mo lo hicieron los primeros •
14 . Aqui se pide perdón por hombres (a) A dán, y E va ; si--*
pecados leves , y graves, no que nosotros mismos nos
Y no solamente pedimosaqui juzgamos , usurpando, si so-
perdon por ios yerros leves y mos cuerdos, aquella Oración
mas fáciles de perdonarse, del Profeta (b) : ¿Vo permitas
mas también por los pecados que tuerzayo mi corasen á pa-
graves y mortales : pero esta ¿abras maliciosas , para esca*
Oración no tendrá peso ni sar mis pecados-
valor para graves cu lp as, sino 16. Porqué se dice , perdo-^
lo toma del Sacramento de la nanos, y no perdóname.
Penitencia , recibido en reali- Ni decimos , perdóname , si-
d ad , ó á lo menos en deseo, no perdónanos\ porque la unión
cemo yá se ha dicho, . y caridad de hermanos que:
¡ 5 - Quan ai contrario deci- entreviene entre todos los hom-
’mos aqui , nuestras deudas, b res, nos pide á cada uno*
de lo que arriba diximos, ei que solidLos de la común
pan nuestro. salud de los próximos , rogué-
Mas decimos aqui, nuestras m;;s también por ellos , al
deudas^ en sentido muy diver- tiempo que oramos por huso-
so del que antes diximos , el tros. Este modo de ora-r ense-
pan nuestro. Porque aquel pan ñado por Christo Sefior , y
es nuestro, por habérnoslo recibido despues y guardado
dado Dios graciosam ente; pe- perpetuamente por la Igíesia
i__ _ ■_____ _ x de

(*) S , ’August. lib. x. Retraff* (Y; 6V/7- 3. n. 12. 13.


cap, 13. & 15^ I b; Psaimm 140. 2/. 4 ..
Catecismo Romana,
de D ios, observaron mas que otra denota condicion , que
ninguno otro (a) los Apostóles, el sentido en que Christo Se­
c lucieron que los demás lo ñor interpreta esta formula
usasen. De este ardiente deseo quando dice (d): Porque si per­
y ansia de orar por la salud donareis á los hombres sus pe­
de los proximos , tenemos en cados , también vuestro Padre
ambos Testamentos exemplos Celestial os perdonará vuestros
muy ilustres de los Santos v a ' delitos ; pero si no perdonareis
iones Moyses » y Pablo ; de á los hombres, ni vuestro Pa­
quienes el uno oraba á Dios dre os perdonará vuestros pe­
de este modo (b) : O perdóna­ cados. Mas en ambos sentidos
les esta culpa , ó si no lo ha­ es una misma la necesidad de
ces , bórrame de tu libro : y el perdonar : de suerte , que si
otro en esta forma ( c ) : Desea­ queremos que Dios nos con­
ba carecer por algún tiempo ceda el perdón de los pecados,
yo mismo de ios bienes que es­ es necesario que nosotros per­
pero de Christo , por amor de donemos á aquellos que nos
mis hermanas. han injuriado. Porque de tal
17. Cómo se han de enten­ manera nos pide Dios el olvi-
der las palabras , asi como do de las injurias , y la mu­
nosotros perdonamos á nues­ tua solicitud y amor , que (e)
tros deudores. rechaza y desprecia los dones
Mas aquella palabra , asi co­ y sacrificios de los que no es­
mo , se puede entender de dos tán reconciliados.
modos : porque por una parte 18. Por ley natural, y D i­
tiene (*) fuerza de semejanza, vina se deben perdonar las
que consiste , en pedir á Dios injurias.
que nos perdone los pecados, Aun por la ley natural (f)
asi como nosotros perdonamos está ordenado , que de tal mo­
las injurias y afrentas á los do nos portemos con otros,
que nos han ofendido : y por quales queremos se hayan ellos
con
(a) Rom. 1, v. 9. (d) Mattb, 6. v, 14, 15 .
*. Cor, 1 1 . v. 23, Marc . 11. v. 25. 26.
2. Petr. 1. v, 15. Eccles. 28. v. 23. 45.
(b) Exod . 32. v. 3 1. 32. (e) M aitb. 5. v, 23. 24.
(e) Rom, 9, v. 3. (f) Mattb. 7. v, 12,
( ) S . Greg. Magn. lib, 17. mo­ Luc. 6. v. 31.
ral, cap. 6. Tob. 4. v, 16*
Parte I V . Cap. X I V . # 225
con n o so tro s : por lo que i la áre que está en los Cielos , os
verdad es muy desvergonzado perdóne también vuestros pe-
el que pide á Dios , que le cados.
perdone la pena de su delito, 19 . E l gran desvelo conque
al tiempo mismo en que él los Párrocos han de trabajar,
mantiene un corazon armado en inducir á los Fieles dper-
contra su proximo. Y asi , los donar las injurias. 11
que han recibido alguna in­ Mas porque por el vicio dfe
juria , deben estar prontos y .esta depravada naturaleza no
aparejados para perdonarla; hay cosa mas molesta al hom­
pues por una parte los pre­ bre , que el perdonar las in­
cisa á ello ésta formula de jurias á quien le ofende ; em­
orar , y por otra se lo man- p lé en lo s Párrocos todas las
da Dios por San Lucas de este fuerzas de cu animo é inge~
¡mpdo (a) : S i tu hermano te niosv^e» convertir y doblar
ofendiere, corrígelo ; y si se los corazones de los Fieles á
arrepintiere, perdónale'.y si al esta mansedumbre y miseri­
dia siete veces te ofendiere,,y cordia necesaria al Christiano.
otras tantas se te volvjsre di*- Detenganse en proponerles tos
riendo , me pesa , perdonóle*. «ráculos (*) divinos , en que
y por el Evangelio de San ¡oígan á Dios , que les manda
Matheo diciendo (b) : Amad á perdonar á los enemigos. Pre-
vuestros «nemigos, Asimismo díqueales , lo que es certísima
(c) el A postol, y antes que él verdad , que es gran señal de
Salomon escribió en esta for­ ser el hombre hijo de Dios , el
ma (d) : S i tu enemigo tuviere perdonar fácilmente las inju­
hambre, dale de comer, y si tu­ rias 1 y amar de corazon á los
viere sed , dale agua para beber: enemigos. Porque en esto de
y finalmente por San Marcos amar á los enemigos brilla
Evangelista se dice asi (e): cierta semejanza de nuestro
Quando os pusiereis á orar, Padre D io s , quien reconcilió
perdonad, si algo teneis contra ( f) al linage humano , en me­
alguno , para que vuestro Pa - dio de serle infensisimo ene-
Tom . II. Ff mi-
(a) Luc. 17 . v. 3. 4. (*) Pr&ter superius enumera-
b) Matth. £. v. 44. ta ¡oca consuli possunt Luc. 6.
c} Rom, 12, v. 2o« v. 27* Adlor, 7. v. 59,
d) Prov. 25. v. 2 r. . Luc. 23. v. 34.
(e) Marc. 1 1 . v. 25. ( f ) Rom. S. v* 8. 9. 10.
226 Catecismo Romane.
migo , rescatándolo de la per­ conciencia , temiendo que uo
dición eterna no menos que obedecen candida y sencilla­
con la muerte de su Hijo. Y mente al mandamiento de Dios,
cierre en fin este exorto y en olvidar las enemistades. Por
precepto aquel mandamiento tanto explicarán aqui los Pas­
de Christo Señor , que no po- tores las contrarias inclina­
demos rehusar sin sumo des­ ciones (b) de la carne , y el
doro y daño (a) : Orad por los espiritu , declarando , que lo
que os persiguen y afrentan, sensual de aquella es propen­
para que seáis hijos de vues­ so á la venganza , y la con­
tro Padre que está en los Cielos. dición de éste inclinada á per­
20. La gran prudencia que donar , y que de aqui dimana
necesitan tos Párrocos ,; para haber entre ellos una perpe­
serenar los escrúpulos de los tua inquietud y gu erra: y asi
que perdonan de tarazón Jas demostrarán , que no por esto
injurias, se ha de desconfiar nada de la
Pero en este lugar necesitan salvación, aunque r e c la m e n y
Jos Pastores mas que mediana se opongan á la razou los ape­
prudencia, para que nadie de­ titos de la naturaleza Corrup­
sespére de la salv^éjon,. viett* ta , con tal que el espiritu se
do la dificultad ^ y necesidad mantenga en la resolución y
de este (*) precepto. Po'rque voluntad de perdonar las in­
hay algunos, que sabiendo que jurias , y amar al proximo.
<leben sepultar Jas injuiriás ea 21,. Dos razones con que des­
un volüinrário olvid oy -y tamar terrarán los Párrocos el per­
á los q.ue los han ofcndidé * lo nicioso' error de los que no se
desean hacer ; y en ^feótarlo atreven á usar del Padre
hacen , quanto les es posible; : nuestro , porque aun no aman
pero sienten que oto pueden á los enemigos.
desvanecer enteramente ia me­ Y porque tal vez habrá al­
moria de las injuria® , porque gunos * qüe por no poderse re­
aun «residen en el corazon ducir aún á amar á los ene­
ciertas reliquias de enemistad: migos > olvidando las injurias,
por lo que se vén agitados de aterrados por esto de aquella
grandes remordimientos- de condicion , que hemos dicho
hallar-
, -- - „7
— , ^ -------- ----- ^ , _t ___—r —

(a) tyatth. 5, v . 44. 45- „ .: (b ) Mattb . 26. v . 4 1.


(*; V id . S.Tbom.-z. 2. queest* Rom. ü. v* 7.
2$. art. 9. Gal. 5, v. 17.
Parte I V . Cap. X I V . 227
hallarse en esta P etición , no es menester apartar de esta
usan de la Oración Domini- opinión á los que se dexan mo-
c a l ; se valdrán los Párrocos ver de este vano y torcido te-
de estas dos razo n e s , para m o r , de ofender mas á Dios
d e s im p r e s io n a r á los tales este con esta Oración ; y al con-
pernicioso error. Porque lo trario se les ha de exo rta r,á
prim ero, q u a lq u ie ra que sea que úsen con freqiiencia de ella,
del numero de los Fieles , ha- pidiendo á su Padre Dios , les
ce esta Oración (*) en nom- dé espiritu para perdonar á los
bre de toda la Iglesia , en la que los han ofendido , y am ar
qual es necesario haya algu­ i los enemigos.
nos piadosos, que han per­ a i . Se declara la disposición
donado á sus deudores estas que se requiere en el Chrts -
deudas de que aqui se habla. ■tiano , para decir provechosas
A esto se junta , que al pedir mente esia Petición .
esto á D ios, juntamente le su­ Mas para que esta Peti­
plicamos también todo aque­ ción sea del todo provechosa,
llo , que para conseguir esto lo primero que en ella se ha
mismo , hemos de poner nece­ de atender y meditar es * que
sariamente de huestra parte al hacerla estámos humillados
en esta Petición. Porque aqui ante D io s; que le pedimos el
le pedimos el perdón de los perdón , que no se dá sino al
pecados , 7 el don de la ver­ arrepentido ; y que por con­
dadera penitencia ; le roga­ siguiente es necesario, estémos
mos el poder sentir un intimo dotados de aquella caridad y
dolor ; le suplicamos el poder piedad, que es propia de los
aborrecer los pecados, y con­ arrepentidos; y que finalmente
fesarlos verdadera y píamente á estos les es muy propio , la­
al Sacerdote. Y como también var con lagrimas las propias
es cosa necesaria de nuestra culpas y delitos', poniéndose­
parte , el perdonar á los que los como ante sus ojos. Con
nos han hecho algún mal ó esta consideración se ha de
daño; por esto , quando ora­ juntar la camela de evitar en
mos que Dios nos perdóne, jun­ lo sucesivo aquellas cosas , en
tamente le rogamos nos dé gra­ que hubo alguna ocasion de
cia de reconciliarnoi con los p e c a r , y que nos puedan dar
que aborrecemos. Por tanto, ansia para ofender á nuestro
Ff 2 Pa-
(a) S . Tbom. c . * . quxit* 83. art . 16. ad 3.
2 2$ Catecismo Romano.
Pd4 re Dios. Estos cuidados flacos son los hombres, y mas
traía I)ayid quando decia (a)j propensos á las enfermedades
T. ffif pecado está siempre dslan- del alma , que son los peca-
te de mi : y éu otro lugar (b)i dos , de tañías nías medicinas,
Lavaré cada noche mi lecho: y mas freqüentes necesitan.
regaré con mis lagrimas mi Los remedios pues del alma
cama. Demás de esto , bagase enferma son , la Penitencia , y
pada qual presente aquel ar- Eucharistia: y asi, recíbalas el
dentisirao fervor con que ora- pueblo fiel con mucha freqüen-
kan aquella? , que alcanzaron da, También la limosna es me­
de Dios con ruegos el perdón dicina propia para sanar las
de sus delitos : como aquel heridas del alm a, como lo en*
PubUc^nq , uque parándose á señan (f) las divinas Escritu­
lo -jexos c|e .verguenza-y dolor, ras. Por lo qual los que de­
y fijando los ojos\ en la tierra, sean usar devotamente de esta
no hacía sipo herirse el pecho, Oración , socorran quanto pu­
orando de este modo (c) : Se­ dieren á los pobres. Porque
ñor , apiadate de mi pecador: quan grande sea ia virtud de
y aquella, muger pecadora, la limosna para limpiar lás
que puesta (d) detras de Chris­ manchas de los pecados , ates­
to Señor\ le regaba sus pies tigua por Tobias el Angel del
con lagrimas , los enjugaba St:ñur, San Rafael , cuya es
con el cab ello , y se los besa­ aquella voz (g) ; La limosna
ba : y finalmente San Pedro libra de la muerte ^y es admi­
Principe de los Apostóles, que rable purga contra los pecados,
habiendo (e) salido fu^ra » lloró y por ella se alcanza la mise­
amargamente. ricordia de Dios , y la vida
23 .S e notan algunos reme­ eterna : Testigo es también
dios contra las enfermedades Daniel , quien amonestaba al
del alma. R ey Nabucodonosor de este
Despues de esto se ha de modo(h) : Redime tus pecados
cousiderar , que quanto mas con limosnas , y tus malda-
! des

(a) Psalm. 50. v. g. Tob, 4. v. 7.


(b) Psalm* 6. v. 7. Psalm , 40. v. 2.
(c ) Luc, 1.8. v. 13. Prov,. *4. V, 21.
(d) Luc. 7. v . 3 y. E 'rl. 3. v. 33. alibi scepí»
(e) MattbjL . 2.64 .»■
% --(gjT ob.i'i.u .p. ------
( f) Deut. 1 5. 'v».. (h . Oan. 4. v . .34*
Varíe I V . Cap. X I V .
des socorriendo a los pobres. ^
Mas la mejor liberalidad, y “
el mejor genero de limosna es,
C A P IT U L O X V .
eJ olvido de las injurias , y ia
buena voluntad para coa
aquellos , que nos han agra­ D E LA SEXTA
viado en hacienda faina , o PETICION.
cuerpo * propios , ó de nues­
tros interesados. Por tanto,
qualquiera que desea, que Dios
T no nos déxes caer en
sea muy misericordioso coa la tentación.
é l , sacrifique á él sus enemis­
tades , perdóne todas; las ofen­ i . E l gran peligro en que
sa s, y ruegue de muy buena cstd el hombre de volver al
voluntad por sus enemigos, pecado , despues que ba con­
aprovechándose de todas las seguido el perdón,
ocasiones que pudiere , para
hacerles bien. Pero porque es­
ta materia se explicó yá al N O hay duda , que quando
tratar del homicidio , allá re­ los hijos de Dios , des­
mitimos á los Párrocos. Mas pues de haber conseguido et
cierren esta Petición con es- perdón de los pecados , en­
te fin , es á sa b e r, que no cendidos en deseos de tributar
hay , ni aun se puede fingir al Señor culto y veneración,
cosa mas injusia , que el que suspiran por el Reyno del C ie­
uno que es duro para los hom­ lo , y rindiendo á la Divina
bres , sin tratar con blandu­ Magestad todos los obsequios
ra á nadie, éste mismo pi~ de piedad , están totalmente
da á Dios , que sea blando y pendientes de su voluntad y
benigno con él. providencia paternal , enton­
ces es , quando mas artes ex­
cogita contra ellos el enemigo
deí linage humano, y arma to­
do genero de maquinas con
que batirlos ; tanto que se de­
be temer , que retratando y
mudando el primer proposito,
vuelvan á caer en los vicios,
y se hagan mucho peores que
antes
2 30 Catecismo Romanó.
antes, de modo que con razón caigais en tentación- E l qual
se pueda decir de ellos aque­ aviso , dado segunda vez por
llo del Principe de los Apos­ Christo Señor, carga gran pe­
toles (a ): Mejor Ies tuviera si­ so de diligencia sobre los Pár­
do no haber conocido el cami­ rocos * en orden á excitar al
no de Id justicia , que volver pueblo fiel al freqiiente uso de
atrás despues de haberlo cono­ esta deprecación ; para que
cido , apartidóse de Ia santa viendo , que su enemigo el
Ley , que se les enseñó. D iablo p ira cada hora á los
2. Por este motivo nos man­ hombres tantos peligros de es­
dó Christo Señor hacer esta te gentro , hagati continua­
Petición : y aun en otrt lugar mente á D io s , quien solo es
nos ordena ¡o mismo► poderoso para defenderlos de
Por esto nos impuso Christo ellos , esta Petición : No nos
Señor el precepto de esta Pe­ déxes caer en la tentación.
tición , para que cada dia nos 3. Conocerá bien el pueblo
encomendemos á Dios , é im­ fiel la necesidad del socorro,
ploremos su paternal cuidado que se pide en esta Petición
y protección , teniendo por considerando la flaqueza de la
cierto, que si nos desampára naturaleza humana*
el patrocinio divino , queda­ Y conocerá el pueblo fiel lo
remos enredados en los lazos mucho que necesita de esta di­
del astutísimo enemigo. N i en vina ayuda * si se pone presente
sola esta regla de orar nos su fragilidad y ru deza; si re­
mandó pedir á D io s, que no cuerda aquella sentencia de
nos déxe caer en la tentación; Christo Señor (d) : E l espíritu
mas aun en aquella platica que á la verdad está pronto , mas la
hizo á los Sagrados Aposioks tarne fla ca ; si finalmente con­
poco antes de su muerte , des­ sidera , quan graves y funes­
pues de haberles dicho (b) que tas son las caídas que dán los
estaban limpios , les encargó hombres á instigación del de­
este exercicio por estas pala­ monio , si no los sostiene el
bras (c) : Orad y para que no auxilio de la diestra de Dios.
¿Qué
(a) 2. Petr. 2, v. i r , y id. S . Ambros. lib, 5. Epist .
(b) Joann. 13. v. 10. 33. in med.
(c) Matth. a6. u. 4 1. (d) Matth. 26. v. 4 1.
Marc. 14. v. 38. Marc. 14, v. 38.
Luc. 22. v. 40.
Parte l l f . C¿. p. X If. 23 1
i Qué mas ilustre exemplu pue­ 4. Exponga el Párroco al
de haber de esta flaqueza hu­ pueblo ta guerra continua en
mana , que aquel sagiado co­ que vivimos.
ro de Apóstales , quienes es­ Por lanto , exponga el Pár­
tando antes revestidos de tan­ roco al pueoJo fiel las batallas
to v a lo r , sin embargo ai pi i- y peligros en que de continuo
mer encuentro que se oirecio, (c) vivimos , mientras el alma
echaron (a) á huir , desampa­ está en este cuerpo mortal 7 i
rando al Salvador? Aunque to­ causa de combatirnos por to­
davía es mas ilustre el caso das partes la carn e, el mundo,
del Principe de los Apostoles, y Satanás. ¿Quién hay que ao
•quien blasonando de singular se vea precisado á experimen­
fortaleza y attior para con tar á costa de gran daño pi»a-
'Ghristo Señor , habiendo poco •pió , quanto pueden con noso­
antes dicho con gran satisfac­ tros la ira , y la concupiscen­
ción ( b ) , Aunque sea necesario cia* ¿Quién hay que no sea
morir contigo , no te negaré; provocado de estos estímulos?
acobardado luego á la voz de ¿Quién dexa de sentir estos
una mugercilla , afirmó coa aguigoues 'i ¿ A quién no encien­
juramento , que no conocia al den las llamaradas ardientes
Señor. Y e sto , porque á la de su interior üA la verdad ¿on
suma prontitud de su espíritu, tan varios los tiros , y tan di­
no correspondían las fuerzas. versos los ataques, que es m uy
Pues si Varones santísimos pe- difícil escapar sin aJ^una^he*,
carón grávemente por la fra­ rida grave. Y demás de -est&s
gilidad de la nauualeza hu­ enemigos (d) que habitan y vir-
mana, en que confiaban ¿ qué v-en coji nosotros,tenemos fán>
no deberán témer los demás; bien aquellos otros, lato atceni-"
que distan muchísimo de su mos y declarados , <df¡\ quie-*
santidad ? nes está escrito {e)* No.es núes^
tra lucha contra la carne ^ y
sangre , sino contra los Prinvi*
fe s,
— ■ ■ a, 1 ........... .. ,^ -
(a) Mattb. 26. v. 56. Luc. 2 1. v. 12..
(b) Mattb. 26. v . 35, 70, 7: J o a n n . 15.v. 20.
Marc . *4. v . 3 1. 7 1, Galat.-$. v. iy,
(c) Job 7. v* t . (d) M a t t h * tú , v. 36.
M attb. 5. v. i r . Micb. 7. v. 6.
Mattb . 10. v, 23. (e) Epkes. 6. v. 12.
**£ ■
“ Catecismo Romano.
p cs , y Potestades , contra los de su estragada y perversa vi­
Gobernadores de este mundo, da , gustan seguir al Diablo,
esto es , de estas tinieblas , Capitan de las tinieblas, Final­
contra las malicias Espiritua­ mente intitula á los Demonios,
les en lo Celestial. malicias Espirituales ; porque
5. Quan formidables son loshay malicia carnal, y hay tam­
. ataques que dá el Demonio al bién espiritual: la que se llama
hombre. c a rn a l, enciende el apetito,in­
Porque á las batallas inter­ citándolo á liviandades y de-
nas se juntan los Ímpetus é leytes que se perciben por los
impresiones externas de los sentidos._Las malicias espiri­
Demonios , quienes linas veces tuales son las malas inclinacio­
nos acometen á cara descubieí- nes y torcidos apetitos , que
-ta, y otras minan secretamen­ pertenecen á la parte supe*
te nuestras a lm a s, de suerte rior del alma , Jus qual es son
que con mucha dificultad nos tanto peores que las demás,
podemos defender de ellos. A quanto el mismo entendimien­
estos llama el Apostol, Princi­ to y razón es mas sublime y
pes , por la excelencia de su excelente. Y por quanto esta
naturaleza, porque en ella se malicia de Satanás se endere­
aventajan á los hombros, y á za principalmente á privarnos
todas las demás cosas criadas de la heredad Celestial , por
que se pueden percibir por los esto añadió el Apostol (a) : En
.sentidos. Nómbralas también, lo Celestial. De donde se de­
Potestades , porque no sola­ xa entender , que son grandes
mente exceden en vvirtud natu- las fuerzas de los enemigos,
•ral, sino también (*) en po­ invitto su animo , cruel , é
testad. Asimismo los apellida, infinito el odio que nos tienen,
Gobernadores d d mundo de las y que traen perpetua guerra
tinieblas 5 porque (*) no rigen con nosotros , sin que poda*
el mundo esclarecido é ilustre, mos tener paz con ellos, ni go­
esto es, á los buenos y virtuo­ zar de tregua alguna.
sos , sino el obscuro y ciego, 6. Quan atrevido es el De~
esto es , á los que cegados monto en tentar.
con las inmundicias y tinieblas Asimismo , quaa atrevidos
sean

(*) De Demonis potestate & vi- cap. 17.


rib. V id. Job. 4 1. per tot. & (*) Vid. S . Aug. in Psalm. 5,
Greg. Magn,lib. 54, moral. (a) Epbes. 6. v. 12.
Parte IV * Ccíp.XV. 233
ifan los Demonios , declara entrando todos , habitan allí*
aquella voz de S a t a n á s , que es­ 7. Por qué el Demonio per­
cribe el Profeta ( a ) : A l Cielo sigue menos á los malos , que
subiré ; él saiteó (b) á los pri­ á los buenos.
meros hombres en el Paraíso; ¡..Muchos hay , que porque
arremetió (c) á los Profetas ; y no sienten en sí estas baterías
acometió (d) ¿ los Apostóles, é Ímpetus de los Demonios,
para aventarlos como trigo , se­ tienen por falso todo esto: mas
gún dice el Señor por el Evan­ no es m aravilla, que no com ­
gelio : ni aun se avergonzó bátan á estos los Demonios,
de hacer cara (e) al misino porque de su voluntad están
Christo Señor : y a s i , su in­ entregados á ellos , y no hay
saciable codicia é inmensa di­ en ellos piedad } ni caridad, ni
ligencia dibuxó S. Pedro quan­ otra virtud digna de un Chris-
do dixo (f) : Vuestro enemigo tiano : por lo qual están ente­
el Diablo os cerca , como León ramente baxo la potestad del
embravecido , buscando a quien D ia b lo , ni necesita éste de
tragar. Aunque no es un solo tentarlos para derribarlos, co ­
Diablo quien tienta á ios hom­ mo quien mora yá en sus al­
bres , sino que á veces c a r ­ mas con su beneplácito. Max
gan con Ímpetu muchos en los que se han dedicado á
tropel sobre cada uno , como Dios , haciendo en la tierra
lo confesó aquel demonio , que vida del C ie lo , estos son prin­
preguntado de Christo Señor cipalmente el blanco de los
por su nombre , respondió (g): tiros de Satanás,á estos abor­
Legión es mi nombre ; esto es, rece rabiosamente , y les pá-
una multitud de Demonios,que ra celadas á cada momento.
hablan maltratado á aqu¿l mi­ Llena estí la historia de la$
serable : y de otro está escri­ divinas Escrituras de hombres
to ( h ) : Toma consigo otros sie­ santos,á quienes T sin embar­
te espíritus feotes que él , y go que se mantenían reít^s con
Tom . II. Gg ua

a) Isai. 14. v. 13. ( f) 1. Petr, s. i>. 8.


i
^b) Gen. 3. v. 1. 4. g.
(c) 1. Paralip. 21. -y, i .
(g) Marc. 5. v. 9.
Luc . 8. v . 30. 36.
Job 1. 1. prcesertim. v, 7. (h) Mattb, 12» v. 45.
(dj Luc . 12 . v. 31. Luc. 11, v, 26.
(e) Mattb . 4. v. 3*
224 Catecismo Romano.
un animo varonil , pervirtió al verse agitados de las ondas
á fuerza , ó engaño, (a) Adán, desús tentaciones. Porque sin
(b) David , (c; S a l o m ó n y embargo de tanto poder y
otros (d) que fuera difícil^on* ' pertinacia , y del capital odio
tar , experimentaron los vio- que tiene Satanás á nuestro li-
lentos ímpetus , y la recatada nage , no nos puede (*) tentar
astucia de los Demonios , á ni molestar quando , y quanto
que no es posible resistir por quiere , sino toda su potestad
consejo ni fuerza humana, se modera por el arbitrio y
fu e s ¿ qtiién á vista de esto se permiso de Dios. Bien sabido
tendrá por seguro con solas es elexem plo de Job ,d e quien
sus fuerzas ? Por esto se ha de si Dios no hubiera dicho al
pedir devota y castamente á Diablo ( f ) , Eá , en tu mano
D ib s,ijú e no permita seamos están todas las cosas que tiene,
tentados (e) mas de lo que po- ninguna cosa suya hubiera ro­
demos , sino que antes haga, cado Satanás : y ál contrario,
que saquémos provecho de la si Dios 110 hubiera añadido,
tentación, y que podamos per- (g) Pero no estiendas tu mano
severar y vencer, sobre é l , al primer golpe hu-
8. Que el Demonio no nos biera acabado el Diablo con él,
puede tentar quanto , y quan- con sus hijos , y bienes* Y
do quiere , sino según Dios a s i , tan ligada está la potes-
le permite. tad de los Demonios , que ni
Mas aqui es menéstfer ani- aun á aquellos puercos que
m ar también á los Fieles , pa- escriben (h) los Evangelistas,
ra que si hubiere algunos que, hubieran podido acom.-ter,sino
ó por flaqueza de anirtio , 6 se lo hubiera permitido Dios,
por ignorancia de lo que hay 9. De los varios modos que
en esto , se horrorizan del po- hay de tentar , se exponen
der de los Demonios , se acó- dos.
jan al puerto de esta Petición, Demás de esto , para entender
el

(a) -Gen. 3. v. 4. 5. (*) Demonum vis coarciata


(b) 2* Reg. 1 1. v. 2. 3. Apoc. 20. V id . Casstanum
(c) 3. Reg. rr. Collat. 8. cap. 18. Aug. in
(d) y id e S¿wmpson?m. Judie. Psalm. 6 1.
jo . i v 4. Sauhm 1, Reg. 1$. (f) Job 1. v . 12*
Ezecb. 4. 'Reg. 20. (g) Ibtdem.
(e) 1. Cor. 10. v. 13. (h) Matth. 8. v. 3 1. 32. Marc,
2. Petr. 2. v. 9. 5- v. 12. 13, Luc. 8. v . 32.
Parte I V . Cap. X V . *35
el espíritu de esta Petición, se pío de esta manera de tenta-
ha de explicar , qué es lo cion es aquello del Deuterono-
que aqui significa la tentación, mió ( b ) : Os tienta vuestro Se-
y qué cosa es (*) ser uno ten- ñor Dios , para que se descu-
jado. El tentar pues , en pri- b a , si le amair , 6 no. De es-
mer lugar no es otra cosa sino te modo se dice también que
sondear el interior de alguna tienta Dios á los suyos, quan-
persona , procurando sonsacar do los aflige con pobreza , en­
de él alguna verdad oculta, que fermedades , y otros generos
deseamos saber. Este modo de de calam idades, lo qual hace
tentar de ninguna manera pue* por probar su paciencia , y
de convenir á Dios ; porqqe porque sirvan 1 otros de dq-
¿ qué cosa hay que Dios no cumento en la vida Christiaqa.
sepa ? Todar las cosas , dice el A este fin leemos (c) haber si-
Apostol (a), están descubiertas, do tentado Abrahán en el sa*
y patentes á sus ojos. Otro mo- crificio de su hijo : por la qual
do de tentar hay , quando po- tentación quedó él por singu-
niendo la raira mas adelante, lar exemplo de obediencia y
se tiejita y prueba á alguno, paciencia para eterna memo-
pretendiendo sacar de esto al- ría de lus hombres. En. esfe
gun bien ó mal. E* tentado mismo sentido se dixo también
uno para bien, quando se prue- de Tobías (d) : Porque eras
ba su virtu d , á fin que vista acepto á Dios : fue necesario
y descubierta ésta, sea él pre- que la tentación te probase.
miado con honras y prove- io . Como tienta el Diablo á
chos , se proponga de mode- los hombres.
lo á los demás su exemplo , y Mas para mal son tentados
finalmente se excíten todos á los hombres quando son impe-
alabar por esto al Señor : el lidos al pecado , ó perdición:
qual solo modo de tentar es el lo qual es oficio propio del
que conviene (*) á Dios. Exem- Diablo. Porque éste tienta á los
Gg 2 hom-

Vid. $ .Thom. i . p. q. 114. (b ) Deut. 13. 3.


art. 2. & 1. 2. q. 9^. art, 1. Vid .it id . S . Augusta lib . i<í.
, (a) Heb. 4. v. 13. de Civit. Dei cap. 82.
Psalm. 33. v. 16. (c) Gen. 22. v. 1.
Eceles. 15. v. 30. U) fo b . 1%. v. 13.
, (*) S , August. Ep. 146.
Catecismo Romano,
hombres con la mira (*) de en- 1 1 . Se explican dos modos de
ganar y precipitarlos ; por lo ser tentados los hombres.
que en las divinas Escrituras (a) Demás de e sto , diecsc que
se llama Tentador. Y en estas caemos (*) en la tentación
tentaciones, unas veces nos sus­ quando nos rendimos á ella.
cita estímulos é impulsos inte­ Pero de dos modos somos in­
r io r e s , valiéndose para ello ducidos ácaer en la tentación:
del ministerio de los afc&os y el uno es , quando derriba­
comocionesdel alma : otras ve­ dos del retfo tenor de vida,
ces nos provoca exteriormen- caemos en aquel mal , á que
te , valiéndose de cosas exter­ alguno nos impele tentando.
n a s , yá prosperas para des­ De este modo á nadie tienta
vanecernos , yá adversas para Dios, porque í nadie es él cau­
desmayarnos : á las veces usa sa de pecado: antes aborrece
■también desús emisarios y pre­ (c) á todos los que obran la
cursores , que son ios hom­ maldad : y Santiago dice tam­
bres perdidos , y mayormente bién (d) : Nadie diga quando
los Hereges , quienes senta­ se ve tentado , que Dio¿ le
dos en la catedra(b)de la pes­ tienta , porque Diosnunca
tile n c ia , esparcen mortales tienta al mal.
r semillas dé malas dotfrinas , á De otro modo se dice que
fin dederribar á.aquellos hom­ induce á caer en la tentación
bres , que no hacen discreción aquel que aunque ni él mismo
ni diferencia alguna entre la nos tienta , ni contribuye á
virtud, y el vicio , y que sien- que seamos tentados, sin em­
do por sí propensos al mal, bargo decimos que tienta, por­
están bambaleando, y amena­ que podiendo atajar las tenta­
zando ruina. ciones,ó el que seamos vencidos
de ejjas , no lo hace. De este
modo permite Dios que sean
tem a- ■

~{*) S . August. Ep. 14 6. & alibi Psalm . g. v. 7. -


SrXpe. Prov. 15. v,8.$,Sap. 14.
- (a) Matth. 4. v . 3, Eccl. 15. v. 1 1. 12. 13.
(b) Psalm. 1. v. 1. Ose<v 13. v. 7.8 . & alibi stepe*
(*) V id, S. August-, ¡ib, 1. Üe (d) Jacob r. ik 13.
Ser>n. Davi. irt mont; ¿ap.. ijj.* Consule S . Basih in hom. quod
(c) Exod, 23. v . 7. Job 24. Deus non sis Actor tnalorum.
Parte I V , Cap. X V . 23^
tentados los buenos y pios, boca de este Profeta (c ) : Pcr-
pero nunca los desampara, si­ jefta eres en tu belleza , quejo
no que los sostiene coa su gra­ puse en t í : y sin embargo eila
cia. Bien que algunas veces por colmada de tainos beneficios
sus justos y ocultos juicios , y Divinos , estuvo tan kxos de
‘pidiéndolo asi nuestros peca­ dár gracias á Dios , á quien
dos, caemos, por habernos de- tanto habia debido, y d e b ia ,y
xado él á cuenta de nuestras de usar para conseguir la bien­
fuerzas, aventuranza de los beneficios
1 2. Se dice también que nos Celestiales que para este fin
iuduce Dios á la tentación, habia recibido, que al contra­
quando abusamos de los be­ rio hecha ingratísima á su Pa­
neficios que nos hace para dre D io s , y despidiendo de
nuestro bien. sí la esperanza y considera­
Dicese también que nos in­ ción de los frutos del Cíelo,
duce Dios á la tentación, quan­ no hacia sino gozar de la pre­
do de los beneficios que él sente abundancia viciosa y es-
nos hace para nuestra salud, tragadamente : lo qual prosi­
abusamos (*) para nuestra per­ guió Ezechiélcn el mismo C a­
dición , y disipamos la hacien­ pitulo con muchas palabras.
da deJ Padre , como aquel hijo Por lo que son igualmente in­
(a) prodigo, viviendo desorde­ gratos á Dios los hombres , que
nadamente , y satisfaciendo á habiendo recibido de su ma­
nuestros apetitos. Por lo que no copiosa materia para bue­
podemos decir lo que el Apos­ nas obras , abusau de ella pa­
tol dixo de la Ley (b) : He ha­ ra vicios, permitiéndolo él.
llado , que de la ley , que se 13* E l estilo de las Escri­
me dió para la vida , de esta turas que parece atribuir á
be tomado ocasion para la muer­ Dios el mal, se debe enten­
te. Oportuno exemplo es en es­ der de solo permiso.
ta materia , según Ezechiél, la Mas en orden á esto convie­
Ciudad de Jerusalén, á la qual ne observar atentamente el es­
habia Dios enriquecido de todo tilo de ¡adivina Escritura, qye
genero de ornamentos, y per­ á veces denota el permiso de
fecciones * tanto que dice por Dios con tales palabras , que
toma-

(*) t' id'/Dept. 3*2. v. 15. i<5. (b) Rom. 7 , v. 10.


I. R f g ., 2 ¿ & 1. 12. £c) E xgcíj. 16. v. 14.
(a) Luc. 15. v* 12. 13.
Catecismo Romano.
tom adas p ropiam en te, signifi­ tivo de (e) humillarnos baxo
can como cierta acción de la poderosa mano de Dios, y de
D io s : porque en el É xodo se esperar , peleando (f) varonil­
escribe asi (a) : Endureceré el m ente, la inm architable co ro ­
corazon de Faraón : y en Isaías na de Ja gloria. Porque ni el
^ b): Ciega el entendimiento de que lucha (p) en el campo de
este pueblo : y el A postol es­ batalla sera cofottado, sino pe~
cribe á los Romanos ( c ) : Los leáre salerosamente 1 y como
entregó D ios á las pasiones ig­ dice Santiago (h) : Bknavenr-
nominiosas , y aun reprobo ju i­ iurádo es et Varón , que pa­
cio, En los quales lugares , y dece tentación ; porque quando
otros semejantes de ningún fuere probado , recibirá la co­
modo se debe entender , que rona ríe la vida, que tiene Dios
h izo Uios estas cosas , sino prometida á los- que le aman.
que las permitió. 'Y si tal vez nos aprietan mu­
14. N o pedimos en esta Pe­ cho las tentaciones , ros ser­
tición el no ser tentados , si­ virá de grande alivio aquella
no que D ios nos ayude con consideración , de que (1) te­
su gracia á vencer las ten­ nemos por ayudador un Pontífi­
taciones. ce \ que puede compadecerse de
Supuestas estas cosas, no se­ nuestras flaquezas , como quien
rá difícil saber , qué es lo que pasó también por todo genero de
pedimos en esta Pcticion. Por­ tentaciones. Pues ¿ qué es lo que
que no rogamos el no ser ten­ pedimos ? Q ue no nos suceda,
tados ; pues la vida del hom­ que desamparados del auxilio
bre sobre la tierra (d) es ten­ divino, consintamos en la ten­
tación. Sobre que esto también tación engañados , ó nos rin­
es útil y de fruto al linage hu­ damos á ella fatigados : que
mano : porque las tentaciones nos asista prontamente la gra­
son donde nos conocemos á cia de Dios , para que al des­
nosotros mismas , esto es , á fallecer las propias fuerzas,
"nuestras fuerzas : y las que nos recree y aliente en lúa
" por consiguiente nos dán mo- males. ' 1' .i
D e-

(a) Exod. 4. v. 2 1 . cap. 7, (e) r . Petr . 5. v. 6 .


' V. 3 • ' ( fythici. v » 4.
(b) Isai. 6. 'ro. ' Timct. 2. v. g.
Rom, 1. v. 2 tS .a « . (hj Jacob. 1. i», i s .
(dj 'Job 7. v. 1. (i) hleb. 4. v. 15.
Varíe I V . Cap, X V . 239
15. "Debemos implorar el au­mu en las prosperas , y que
xilio divino par4 todas ¿as ninguna paite nuestra dexe
tentaciones en general , y pa­ D ios sin su am paio. Pedimos
ra cada una en particular* finalmente al Señor , que pon­
Por tan to, no solamente de- ga reodido ¿ Satanás (f) baxa
bem os im plorar el auxilio di­ nuestros pies.
vino para todas las tentacio- 1 6. E l modo mejor de orar
nes en generál , mas nos he­ en esta Petición e s , descon­
mos de acoger también á la fiar de nuestras fuerzas , y
O ració n , quando fueremos mo­ poner toda nuestra esperanza
lestados de cada una en par­ en el auxilio Divino,
ticular. L o qual leemos haber A h ora resta que el P arro-
hecho D avid quasi en todo, ge­ . co exarte al pueblo fiel á aque­
nero de téntaciones. Porque én llas cosas , que mas con viene
orden á la rtientira oraba a-si considerar y meditar en esta
(a) : N o quites Señor de mi Petición : en la qual la mejor
boca la palabra de la ver­ manera de O ración es , el que
dad para siempre : en quanto conociendo quanta es la hum a­
á la avaricia de es Le modo (b): na flaqueza , desconfiemos de
Inclina mi corazon d tus pala­ nuestras fuerzas , y poniendo
bras , y no á la avaricia : y en la benignidad de Dios to­
contra las vanidades de esta da la esperanza de nuestras
vid a , y alhagos de las pasio­ victorias, alentados con su p a ­
nes, usaba de esta O ración (c): trocinio, tengamos grande ani­
A pa rta mis ojos , para que no mo aun en los m ayores peli­
vean la vanidad■ . Y a s i , pedi­ gro» , m ayorm ente consideran­
mos gracia , para no condes­ do , á quántos armados de
cender á las pasiones , para esta esperanza y animo ha li­
no flaquear (d) en resistir á las brado Dios de las fauces y á
tentaciones , para no apartar­ abiertas de Satanás. ¿Por ven­
nos (e) del camino del Señor, tura no ensalzó (g ).á Josef.á
para mantenernos con igualdad tanta glo iia , tL-spues de ha­
de animo y constancia , tan­ berlo libertado del sumo peli­
to en las cosas adversas , co­ gro , de que se hallaba cer­
cado

fa) Psalm . 1x8. v. 43. (e) D eut. 3 1. v. 29.


(b) Ibid. v. 36. (f) Rom. ió . v. 20.
(c) Ibid. v. 37. (g) Gen. 4 1 . v. 3S. 39. 40. 41»
(d) Heb . 12 . a/. 3. 42. 43. 44.
* 4° Catecismo Romano.
cado por los ardientes incen­ fuerte , que sobrevino, y ven
tivos de aquella (a) necia mu­ ció al fuerte arm ado , y le
g er? ¿A caso no guardó (b) in­ quitó las armas y despojos. D e
demne á Susana , sitiada de la vid o ria que este Señor con-
los ministros de Satanás, quan­ siguió del mundo 7 se escribe
do no habia cosa mas regular, en San Juan (f) : Tened con­
que el ser muerta por iniqíia fianza , que yo vencí al mun­
Sentencia? Pero no es m aravi­ do. Y en el A pocalypsis es
lla , porque su corazon , dice llamado el mismo (g) , León
( c ) , tenia confianza en el Señor. vencedor, y se dice también (h),
Insignes son los elogios y glo­ que salió vencedor para ven­
rias de J o b , por haber triun­ cer : en la qual viétoria dió
fado de el mundo , de la car­ (*) también á los suyos fuer­
ne , y de Satanás. M uchísimos zas para vencer. Llena está
exem plos h ay de este genero, la C arta del Apostol á los
con loe que deberá el Párroco Hebreos de victorias de hom­
exortar diligentemente al pue­ bres Santos ( i) , que por su con­
blo piadoso , á tener esta es­ fianza vencieron Reynos , j ta­
peranza y confianza. paron bocas de Leones , y
1 7 . Christo Señor es nuestro otras cosas que se siguen. D e
Capitanen las batallas que te­ estas hazañas que asi leemos
nemos con el Diablo : y quan haberse o b ra d o , pasémos tam ­
insignes son las visorias in­ bién á contem plar las v id o -
teriores de los buenos. rias que cada dia consiguen de
Consideren también los F ie­ las internas y externas batallas
les., á quien tienen por C a - de ios Demonios , hombres ar­
pitan en las tentaciones de sus mados de mucha Fé , E spe­
en em igo s, es á sa b e r,á Chris­ ra n za , y C aridad ; las qua*
to Señ o r, que salió (d) con vic­ les son tantas , y tan insig­
toria de esta pelea. El venció nes , que si se pudieran ver
al D iablo ; él es aquel (e) mas con los o jo s , juzgáram os que
no

(a) Gen* 39. v. 7 , 8, 9 . (f) Joann. 26. v. 33.


(b) Dan. 13. u* 62. (g) ^poc. S. v. 5.
(c) Ibid. v. 35, h) A poc . 6 v. 2 .
(d) M atth. 12. v . 20, *) ¡d.t *y. Attg. lib. 4. de Tri­
Coios» 2. v. 15. nis. cap. 12. S . Greg . Mag.
1. Cor. 15. v. $4. hom. 16. in Evatig*
(e) Luc . 1 1, v. 22. (i) Hcb. 1 1 , per tot.
Parte I V . Cap . X V . ,5 4 *
no hay eos* , ni roas freqüen- Demonios *0 es esto propio
t e , ni mas gloriosa : de la der­ de nuestra n a tu ra le za , tío lo
rota de estos enemigos escri­ pued<* hacer la humana fla­
bió Sao Juan estas palabras(a): queza.
vosotros Jovenes os escribo, 19 . Solo Dios es quien dá
que sois fu ertes, y &** ia Pa~ fiv rza s para vencer al D U r
labra de Dios permanece en vo blo.
sotros , y que vencisteis al ma­ D ios es quien dá estas fuer­
ligno. zas , con que derribam os á los
18 . Cómo se vence (ti Diablo, M inistros de Satanás ; porque
y que nadie presuma poderlo él es quien pone (d) com o ar­
vencer con sus fuerzas, co de bronce nuestros brazos,
Pero se vence á Satanás , no y con cu yo favor (e j ba sida
con el o c io , sueño , vino , c o ­ vencido él arco de los fuertes ,
milonas , y liv ia n d a d e s, sino y se bait ceñido de fortaleza
con la oracion , el tra b a jo , ve­ los flacos ; é l , quien nos d i
la s , abstinencias , continencia, (f) el escudo de la s a lu d , cu­
y castidad. V e la d ,y orad,a vi­ y a diestra (g) nos sostiene ,.y
sa (£>), com o y á d ixim o s, para quien finalmente . instruye (li)
que no cay ¿ais en la tentación. nuestras manos para la bata­
Los que usan de estas armas l l a , y nuestros dedos para la
ea esta pelea , esos ahuyentan guerra : de suerte que á soló
á los enem igos ;porque el D ia- D ios se deben dár y rendir
blo huye^cj de los que le hacen las gracias , pues por solas sus
resistencia. Mas de estás vic­ fuerzas y ayuda podemos v e n ­
torias de hombres santos nadie cer. A s i r lo hizo el Aposto!,
tome ocasion de desvanecerse, diciendo (i) : Pero gracias p
ni de ensoberbecerse insolente, Dios , que nos dio la vi&oriít
confiando que podrá resistir por medio' de nuestro Señor
con sus fuerzas á las furiosas Jesu-Cbristo. A l mismo predi­
tentaciones , y baterías de los c a también por A u to r de Ia
Tora. 11. Hh vic­

ia ) 1 . Joann. 2. v. 14. (e) 1. Rég. 2. v. 4.


(b) M attb . 26. v. 4 1 . (f) Psalm. 17 . v. 36.
Luc. 2*2. v. 46* (g) Ibid. & Vsalm. 62. 7K 9.
M arc. 14 . 3 8- (h) Pialm\ 14 3 . v. 1. & 17 .
(c) Jacob. 4. v. 7. v- 35 - ‘ :
(d ) Psalm. 17 . v. 35. 0 ) l * Cor ; 15 . v. ¿ 7 .
Catecismo Romano.
Victoria aqifclla c e ’estial voz Jugar (d) : E l qut vencitre,
del A p o c a l i p s i s (a) : (.Se ba
asi sera vestido de vestiduras
obrado la safad , y la virtud, blancas , y no borraré su nom-
y se ba establecido el Reyno bre del libro de la vida , an­
de nuestro Dios , y la potes- tes lo confesaré delante de mi
tad de su Christo ; porque fea Padre , y de sus Angeles : y
sido arrojado e¿ acusador de poco despues el mismo Dios
nuestros hermanos, y ellos le y Señor nuestro habla á San
'kan vencido por la Sangre del Juan de este modo (e) : A l
Cordero. E l mismo libro ates- que venciere , pondré yo por
tigu a también la victoria , que columna en el templo de mi
‘ C hristo Señor' consiguió d d Dios , y jamás saldrá yá fue-
m u n d o , y la carne , én aquel ra. Tam bién dice (f): A l que
lu g a f dónde d íce (b) : Estos venciere , baré que se siente
pelearán contra el Cordero , y conmigo en mi trono , asi co­
t í Cordero los vencerá. H asta moyo v en cí , y estoy también
aquí de la causa * y modo de sentado con mi Padre en su
vencer. ' / tronó. Finalmente despues que
2 o. igremio? J coronas que declaro la gloria de los San-
t>ios prbtheiéen las Eiwlna's t o s , y aquella perpetua co-
Escrhuras tí los que vencen pía de bienes que gozan en
a l mundo , demonio , 'y carne, el Cielo , añadió (g) : E l que
E xplicadas estas cosas ? pro- venderé , ese es quien posee-
•pondrári lps P a r é e o s 1 al-p ú e- rá estas cosas.
“jblo f i ó las ebronás* \y. ghi’n -
'dézas de premios sempiternos,
que tiene Dios aparejados ¿
los que salen vencedores, en
e s t a ‘batalla par? lo qual sa­
carán )Ás“ timón ios, diyinós
del"misólo A p ó c a ly p sis: EÍ que
venciere , (c) no recibirá daño
alguno del infierno. Y en otro
CA-
,* , rT\ 1 1 a il BU!
(O Apoc. 12. v . 10. .L i. . 1 . (e) Apoc. 3. v. 12 . ‘
'(fy A p o c . 17.' v. i 4 . " (f) Apoc. 3, v. a i .
( c )A p o c . 2..V. I I . / ' ( g ) A p oc. 1 2 . V. 7 .
(dj Ap§e. 3- zí. s-
P arts I V , Cap . X V I . 243
de Dios contra el n a l: , T con-
seguida ésta, estámos yá segu­
ros y firmes contra todo lo
C A P IT U L O X V I. que hacen el m undo, y el d ia­
blo. Por tanto , siendo esta
D E L A S E P T I M A Petición de tanta im portanciá,
com o hemos dicho , deberá el
P E T IC IO N .
P árroco poner suma diligen­
cia en explicarla, á los Fiele^.
Mas líbranos del mal. , 3* Deferencia entre esta
. ticion , y la pasada , t y que
1 . Esta Petición abraza en . los Fieles fácilmente se exci-
compendio á todas las demas. _ tan á hacer esta Petición,
por las calamidades t¡ue} e$-
Sta iiitimaPetjciQQ qoo que perimpnfan.
E el Hijo de faios cerro es,’ m . plistioguese pues esta . P e ­
tá divina O ración ^ equivale tición
á de la inm ediata, en que
todas las d e m á s: c u y a virtud en aquella pedimos exención
y peso declaró tam bién,quan­ de c u lp a , y en c*ta indemni-
do al^partij de esta vida para 'dad de pena* Por Jo, qye no
su P ^ áreD ío s, oró por ia.sa^ d ¡qsneqesario acord ar aquí,
‘d e los hombres usando de esta pueblo f i e l n i lo, atribulad*?
misma deprecación : Te ruego, que se vé de trabajos y cala­
dixo (a) y que los guardes del m idades , ni lo m ucho que ne­
mal. Y a s i , en esla formula .de cesita .^le la ayud a del Cielo,
Petición, que sobre haber^ man­ Porqué qusm tas, y quan gra­
dado , confirmó tam bién co$ ves, sean las. miserias á que es­
su exem plo , abrazó sum aria­ tá expuesta la vida , de los
mente , com o en un compen­ h o m b re s, sobre que los E scri­
dio , la fu e r z a , y espíritu de tores S a g ra d o s,y profanos han
las demás Peticiones. Porqi^ gratado.copiosisim am ^nte esta
¡despues que hubiéremos co^sft- quasi nicjgijno .hajf
jguido lo que contiene e s ta í^ - Ágnpre ., tanto .por. l£
ticion , nada resta y á que ce ­ .propia V como por ía a g e­
bam os pedir , según (b.) San na experiencia. Pues todos v i­
C yp rian o ; porque en ella pe­ vim os persuadidos de aque-
dim os en . suina.l^-proie&cio/i. JLLa_*.qu£ aquel exem pío de
.HJi 2 • ■, / pa-;';

(a) Joann. 17 , v. 1$. , (b) Serrn. 6. de Qra'cion. pamlnv


2^4 Catecismo Romano.
Job, dexó encom en-
p a c ie n c ia esto de recu rrir luego en los
dado á- nuestra memoria , d i- males al am paro d e D jos , es
ciendo (a) : E l hombre nacido inclinación impresa en les ani-
d¿ Muger , viviendo breve tkm - mos tíe los hombres : sobre
p o , s e llena de muchas mise- lo qual está escrito aquello
rías , el qual sale como flo r ,y ( d ) : Llena sus rostros d*igm
te marchita , y desaparece co- tiominia , y buscarán , Señor,
mo sombra , y. nunca persevera tu nombre.
‘ en un mismó estado. Y á lá r 3 .E n qué orden hemos ' de
verd ad , de que no pasa dra a l­ pedir á üios e l remedio de
guno que no se déxe señalar nuestros peligros , y cala­
por alguna molestia 6 incom o­ midades.
didad p ro p ia , testigo es aqnfe- M as aunque los hombres Ha­
11a vo z de Christo Señor*' (b): cen quasi naturalmente estg_de
Bastan á cada dia sus pena­ invocar á Dios en los peli­
lidades. Aunque la condrcign gros , y calam id ad es, peró to^
de la vida humana b ie h s c d e - faavia el modo de hacer esto
clara por aquel aviso (c) del redám ente les han de enseñar
mismo Señor , donde enseñó1, con el m ayor cuidado ’aque-
que es necesario ' tairgár catíá jilos , á Cuya fidelidad y prií-
ilia la c r u z ; y ségiiir á'éU Á1 dencia está fiaua su salvación,
paso pues j e tada'tJnb srerti ^Por'cjtie t no fálian quienes i¿a-
te , quan trabajosa, y peligro- vierten et-orden de la Üria-
sa es esta manera de vida , á cion contra el mandamiento
use mismo será Fácil pérsúá'díf xíc Cfíristo Señor r quien áj
al pueblo ffel' '‘qué (' f e r'át yfosv mjsmo ''que'nos 'mandd-(q)
im plorar de Dios e llib e rta * - recurrir á éf e n 1 el dia de Ja
m iento de ios'niales , ínáyorr ■tribulación , nos prescribid
mente siendo los hombrés de también el orden de ia O r a ­
tal condición , que por nin- ción. Porgue quiso, que antei
guna ifósá1 se excitan'.m ás á Vjdé le reguemos nos libre del
orar , !q u c por el':,ansig; y !eÍ- "mil , le pidinios ‘ que sea san1
peranza. di’ libertarse de esta^ iHtfcado el nóníbre de Dio%
penalidades , que cadu d¡án (éfc que vénga á rósotros su R ey-
oprimen , y am enazan. Porqué no , y las demás cosas por
d o n -/
iii
(a) Job. 1 4 . v i 1 . 2 . (c) Luc. 9. v. 23.
‘ 'Psalm . 1 4 3 . v . 4 . y 2. v. 17,
(b} M tittb. ó. v. 34; ’ *\y í stihh. _;í1. v.' 15,
Parte I V . Cap. X V L
*4S
donde se lle g a , com o por cier- cordia de él , añadió aquello
tas gradas , á esta Petición. (e) : Enseñaré á ios malos tus
Pero hay algu n o s, que quan- fuminos , y los impíos se con-
tio les duele la cabeza , el la- vertirán a tí. A este saluda­
'do , ó el pie , quando pade­ ble modo de orar pues , y á
cen menoscabo en sus hacien­ la imitación del Profeta, es me­
das . ó se ven acosados de nester estimular á los oyentes
am enazai ó p e lig ro s, que les Fieles, ensenándoles juutamen-
p á rin sus enemigos ; quando t e , quan grande es la dife-
les aflige el hambre , la guer ren d a que hay entre las O ra­
tu , 6 la peste ; omitiendo las ciones de los infieles , y las
gradas intermedias de Ja O ra ­ de U>s Christianos.
ción D om inical , solamente pi­ 4 . S e declara la diferencia
ndén á Dios , los libre de es­ que hay entre la Oración d$
tos males. M as á este modo los infieles ¡y la de los Chris­
de orar se opone aquel man­ tianos.
dam iento de Christo Señor (a): Es cierto que tam bién aque­
Buscad primero et Reyno de llos piden á Dios con mucha
Dios. Por esto , los que oran instancia , que les conceda
rectamente , quando piden ser el poder convalecer de sus en­
libertados de las calam idades fermedades , y dolores , y
y tra b a jo s , y suplican 3a ex­ ¡escapar de los males que les
pulsión de los males , ordenan urgen , ó amenazan ; pero
esto á la gloria de D ios. Y asi la esperanza principal de su
D avid , á aquella Petición (b); salud colocan ( * ) en los re-
Señor , no me castigues , según medios dispuestos por Ja natu-
él rigor de tu justicia , aña- raleza, ó por la industria de lo*
dió lá razón , en que se mos- hombres ; y lo que peor est
tró deseosísimo de la gloria se aplican sin religión alguna
de D io s■; pues dixo ( c ) : Por - qualquicra medicamento que
•¿fue despttei de la muerte no se les dé , aunque sea con-
bay quien se acuerde de t í : y fecciunado con en can tos, he­
en el infierno ¿quién te alabará í chizos , ó árte de los dem o­
E l mismo también al rogar á nios , con tal que se Jes pro­
D ios (dj , que tuviese miseri- ponga alguna esperanza de
co n - -

(a j M attb. 6 . v . 33, (d) Psalm. go. v. 3. 4.


(b) Psalm. 6." v* 2. (e) Ib id. v. 15 .
(c) Ibid* v . 6. (*) 2. Paral, 16 . v, 12,
124Í? Catecismo Romanó.
conseguir la salud. M uy dis- 5 . Que no se debe usar de re;
tinta es la conduéla de los medios que no ba dispuesto
Christianos : porque estos ea D io s:y que la esperanza prin­
sus e n f e r m e d a d e s y en to­ cipal se ba de colocar en él,
das las demás adversidades, Y aun por esto son repren­
tienen puesto el principal re­ didos tam bién en las divina^
fugio y am paro de su salud (b) E scrituras aquellos ? qu^
«n D ios ; á solo él recono­ confiando en la m edicina , no
cen y veneran por autor del solicitan .auxilio algunp de
D ios : mas al contrario los que
b ien, y por su lib e rta d o r; tie­
nen por c ie r t o , que Dios es ajustan su vida á las leyes di­
quien dió á los remedios la v in a s , se abstienen (*) de tq-
virtu d que tienen para sanar; dos aquellos remedios „ que le£
y que tanto aprovechan ellos consta no ser ordenados po,r
á los enferm os, quanto el mis- D ios para curar. Y Jo que mas
mo Dios quisiese. Parque D ios es , aunque se les den qerta^
es quien dió al linage hum a­ esperanzas de conseguir la sar
no la m edicina , para sanar lud , usando de estas m edici­
las enfermedades. Por lo qual n a s . todavía tienen horror á
d ice aquella voz del E cc le - ellas * com o á encantos y ar­
siastico (a) : h l Altísim o crió tificios de lo$ Dem onios. Pe­
de ia tierra los medicamentos: ro para que los Fieles practi­
y el varón prudente no los des­ quen e sto , es menester exo f-
preciará, Y asi , los que se ta r lo s , á que confien en Dios.
alistan en las vanderas de Je- Porque el m otivo de habernqs
su -C h risto , no colocan la prin^ mandado el beneficentísimo Pa-
cipal esperanza de recobrar la dre , que le pidiésemos pos li­
salud en estos remedios , sino bre del m a l, es porqué tam­
ponen su m ayor confianza en bién pusiésemos la esperanza
D i o s , A utor de la m edicina. de la consecución.en esto misr
mo de h a b e rlo ,é l mandado.
M uchos exeniplos b ay á este
proposito en las Sagradas E s­
critu ras; para que ¡os que me­
nos

£a) Eccl, 38. v . 4. . ... .(*) l/id^ L.cv* 2 0 . 6 .


(b) Prtfti-r extmplum A s á con- 1. Reg. ?'¿. y. 7. 3 .
sule Jere m. 46. v, U . & C. 4. Reg. i.mv. 2.-
.9. v, 23.
Parte IV\ Cap. X V I . 247
jjos se mueven i bien esperar em bargo son provechosas á los
p o r la fuerza de las razones, se que las padecen ; com o aquel
vean obligados á confiar por la csLimulo (g) que se le habia
m ultitud de exemplos, (a) Abra- dado al A p o sto l, para que ayu ­
h a n , (b) J a co b ,(c) L o t , (d)Jo- dando la gracia de D ios , la
s e f , y (e) D avid están ante ios virtud se pe. feccionase con la
©Jos , com o aboiiadisiiTios tes­ oposicion de la flaqueza. Y
tigos de la benignidad de a s i , tan lexos están los bue*-
D ios. Asimismo , son tantos nos y una ves conocida la vin-
Jos que las sagradas letras del tud de estas cosas , de pedir
nuevo Testamento cuentan na- á Dios que se las quite , que
b er sido libertados de gran­ antes se gozan sumamente de
dísimos peligros en virtud de padecerlas. Por tanto , sola­
*la devota O ración , que es de mente rogam os ser libres de
mas el mencionar exemplos. Y aquellos males , que no pue­
asi , nos contentaremos con den traer utilidad alguna al
sola aquella sentencia del Pro­ alma , pero en ninguna ma­
fe ta , que es capáz de esfor­ nera de los demás , con tal
zar al mas desm ayado (Q: que dimane . de eilos algún
Clamaron , dice , los Justos, saludable fruto*
y el Señor los oyó , y los libró 7. Quales son los males , de
de todas sus tribulaciones. que pedimos á D ios nos Ubre.
N o pedimos'á Dios , que Por lo qual el propio sen­
■nos libre de los viales prove­ tido de esta Petición es , que
chosos al alma. despues que hubiéremos sido
A h ora se sigue explicar el libertados del pecado , y del
sentido y espíritu de esta Pe­ peligro de la te n ta ció n , sea­
tición , para que los Fieles en­ mos tam bién guardados de los
tiendan , que no pedim os en males internos , y externos:
este lu g a r, que nos libre D ios que estémos seguros del agua,
de todos los males. Porque hay fuego , y truenos; que no da­
ciertas cosas que comunmen­ ñe á los campos la piedra :que
te se tienen por malas , y sin no nos aflijan la carestía , las
sedi-

^a) Gen . 12. v. ;ao. & C * 4 7. 43- 44-


(b^ Gen , 28. & 3 3 . £? 3 5 , ( t) 1. Keg. 2 1. & 2 3 . & 24.
\c) Gen. 14» v. 16 . & C . 19. f) Psalm. 33. v* 18.
(d) Gen. 4 1 , v. 39. 40. 4 1 . 42. g) 2. Cor . 1 2 . v. 7. 9.
,¿^(3 Catecismo Romano*
sediciones , y las guerras : pe- tanto en la M is a , coma en las
dim os á Dios , que aparte las Letanías , de este modo í es í
enferm edades, pestes , y de- saber , que en ella pedimos á
vastaciones : que nos libre de D io s , nos libre de los m a-
prisiones, c á rc e le s, destierros, les pasados , presentes , y ve­
traiciones, celadas, y de todas nideros.
l a s . demás calamidades , que 8. D e varios modos nos libr4
m a s suelen a te r r a r , y apre­ D ios de los males.
m iar la vida de los hombres: M as la benignidad de D ios
y finalmente , que destíerre no nos libra de los males de
todas las causas de pecados y un solo modo ; porque unas
maldades. Y no solamente pe­ veces ataja las calam idades que
dim os ser libres de estas co­ nos amenazan , como leemos
sas , que en sentir común de haber sido librado aquel gran
todos son malas , mas tam­ Jacob de los enemigos , que
bién de aquellas , que quasi la m atanza de los Sichim itas
todos confiesan ser buenas, co­ habia suscitado contra é l, por­
m o son las riquezas , los ho­ que escrito está aquello (a):
nores , la salud , las fuerzas, E l terror de D ios acometió á
y aun esta misma vida : pe­ todas las Ciudades de la co­
dim os , digo , en orden á es­ marca ,jm no se atrevieron á
tas , que no se nos convier­ seguir á ios que se retiraban .
tan en materia de m a l, y per­ E s cierto , que todos los
dición de nuestra alm a. Tam ­ Bienaventurados que reyn aa
bién rogamos á Dios , que no con Christo Señor en el C ie ­
nos oprim a la muerte repen­ lo , están y á libres (b) por el
tina i que no concitem os con­ favor de Dios de todos los
tra nosotros la ira de Dios: m a le s ; pero de modo ningu­
que no lleguemos á padecer no quiere , que nosotros que
los tormentos que aguardan á andamos en esta peregrina­
los impíos : que no seamos ción , seamos esentos de to­
atorm entados con el fuego del das las penalidades , sino que
P u rg a to rio , de donde , pia y nos libra de algunas: bien que
santamente oram os, sean tam­ equivalen á la esencion de to­
bién libertados otros- E sta Pe­ dos los males aquellos con­
tición interpreta ia Iglesia, suelos , que algunas veces d i
D ios
Parte I V Cap. X V I . a 49
Dios á los que se vén afligí- de (d)San Basilio M a g n o , (e)
dos de adversidades. Con es- San Chrysostom o , (f), y San
tos se recreaba el Profeta, Agustín , por haber sido el
quando decia aquellas p ala- autor de la culpa de los hom-
bras ( a ) : A la medida de la bres , esto es , de la iniqui-
multitud de dolores , que pa dad y el pecado : de quien
decia n i corazon , han alegra­ usa también Dios por minis­
do tus consuelos a mi alma* tro en castigar á los m alva­
O tras veces libra D ios á los dos y perversos : porque Dios
hombres de los m a le s , quan- es (g) quien dá á los hombres
do despues de expuestos y á á todos los males , que padecen
un sumo peligro , los g u a r- por causa del pecado. Y es á
da salvos é indemnes : lo qual lo que aluden las divinas E s ­
leemos haber sucedido (b) á crituras , quando dicen aque-
aquellos mozos , que fueron lias palabras (h) : N o habrá
arrojados al horno encendido, en ¿a Ciudad mal alguno , que
y (c) á Daniel , á quien no no sea hecho por el S eñ o r : Y
hicieron el mas leve daño los en otro lugar (i) : To soy el
Leones , como ni á los m o- S eñ o r , y no hay otro , quien
zos la menor lesión la llama, formo la l u z , produzco las ti-
9. Que también se entiende nieblas , hago la paz , y crio
en esta Petición por el mal el mal.
el Diablo : y se ponen dos Llam ase tam bién malo el
tazones. Dem onio , porque trae perpe­
Tam bién se entiende , y tua guerra con nosotros, y nos
principalm ente , por el mal, persigue con odio m o rta l, aun­
ó m alo , el D ia b lo , en sentir que no le hayam os hecho d a-
Tom . II. Ii 110

(a) Psalm. 93. v . 19 . huius oper. audior Judictum


(b) Dan. 3. v. 24. este sapientum.
(c) Dan. 6. v. 22. & C, 14. Joann. D a m .lib . 4. de
*. 39 * orthod. fid. cap. 20.
(d) S . Bastí, in homil. qucd (h) Amos 3. v. 6.
Deus non sit auSíor malorttm. (i) Isai. 45. v . 6. 7 .
(e) S . Cbrysost. bom. 20. in ¿Deut. 32. v. 13 .
M attb. 3. Reg. 9. v. 7.
(f) S . August. de Eceles. dog- Jerem. 1 1 . v , 1 1 . & C. 32.
matib. cap . 57. Quis tamen v. 5. 12.
2 jQ wtíítríj ro Romano.
ño alguno. Y aunque es cier­ 11. Cómo nos debemos con­
to , esiando nosotros armados formar con la voluntad de
con la Fe , y guarnecidos con D io s , aunque no nos Ubre de
la inocencia, no nos puede ha­ los males , como Je pedimos.
cer mal , sin em bargo nunca Finalm ente se ha -de saber,
cesa de tentarnos con males que si orando y suplicando no
externos , y de molestarnos somos librados de1 ios males,
.por todas las vias q u e puede, debemos sufrir con paciencia
-Por esto pedimos á Dios que los que nos afligen , teniendo
se digne de librarnos del mal. entendido , que la voluntad de
i o. Por qué decimos del mal, D ios es , que los padezcam os
ó el malo , y no de los malos. con resignación. Y asi de nin­
Y decim os que nos libre delgún modo nos debemos Índigo
m a l, ó el malo , y no de n a r , ni tener sentimiento , de
los m a lo s, po? qiiantó los ma­ que D ios no o y g a nuestras
les q u e nos vienen de los O raciones , sino que es m e­
groxim os , se atribuyen (*) nester conformarnos en todo
al D iablo , com o á autor y coa su voluntad y placer,
suscitador de tilo s .' Y ^un por persuadiéndonos , que lo qué
jesto no nos debemos enojar Dios gusta sea a s i , eso es 10
contra los propinaos, sino que útil y saludable , y no lo ¿jue
el odio y enojo hemos de vol­ al contrario nos parece á no­
v e r contra el mismo Satanás, sotros,
quien impele á los hombres, á 12. S e ba de enseñar á los
hacer injurias. Por tanto , .si Fieles , que en esta vida de-
te ofendiere en algo tu p ro ­ . ben estar prontos para sufrir
xim o , quando oras á tu Pa­ con alegría los trabajos.
dre D ios , pídele , no sola­ Por ultimo se ha de ense­
mente que te libre á tí del ñar á los piadosos oyentes,
m al , esto es , de las inju­ que mientras andan la carre­
rias que te hace el proxim o, ra de esta vida , deben estar
m a?,tam bién qrue saque á ese aparejados para pa-deeer todó
mismo proxim o^de las mar- genero de trabjjos y calam i­
nos del Diablo , por cuyo im­ dades , no solamente con re­
pulso caeu los hombres en el signación , mas tam bitn con
engaño. alegría de animo : Porque to
dos

(*) V id . Augus* S„r.m, 8$. de temp.


Parte I P . Cap. X V L ig i
io s los que quieren , dice (a), cercan , como aquellos (g) tres
vivir piadosamente en Christo mozos que salieron intaílos del
J e s ú s , padecerán persecución, fu e g o , ó á lo menos el tolerar
Iten ( b ) : Por muchos trabajos las adversidades con constan-
es menester que entremos en el cia y valor , com o los (h)
Reyno de Dios. Y otra vez M achabeos. Im itarem os en la»
(c) : í Por ventura no fue me- afrentas y torm entos á los
nester que Christo padeciese Sagrados Apostoles , quienes
estos trabajos , y que asi en- viéndose azotados , se alegra-
trase en su gloria ? Porque no ban (i) sobrem anera , de ha-
es justo , que (d) el siervo sea ber sido reputados dignos de
m ayo r que su Señor ; com o padecer afrentas por Christo
también es cosa fea , en sen­ Jesús : asi tam bién nosotros
tencia de (e). San Bernardo, revestidos de este a n im o , can-
que los miembros sean delH tarém os con sumo gozo aque­
cados baxo una cabeza llena llas palabras (k) : Los Prin~
de espinas. Bien ilustre es fipes me batí perseguido sin
aquel exem plo de U rias , pro­ causa , pero yo mas be temi­
puesto para la im itación,quien do á tus palabras : me regó*
aconsejado de D avid , que se cijaré meditando tus promesas,
deiuviese en casa , dixo (f): como el que bailó muchos des­
Que el A rca de D io s , y Is­ pojos.
r a e l, y Judá moran en tien­
das , í y y o entraré en mi casa ?
Si llegam os pues á o r a r , ar­
m ados de estas razones , y
consideraciones , conseguire­
mos , quando no el salir in ­
demnes de Iqs males , que por
todas partes nos constriñen y
CA-
ía) 2. Tirnotb. 3. v. i a . (e) Serm. 5, de Omnib. San&.
ib) A ctor. 14 . v. 2 i . (f)r 2. Reg.
‘ n . v, i r .
ye) Luc . 24. v . 26. (g) Dan. 3, v. 24, 49.
(d) M attb . 10. v . 24. (h) 1. Macbab. 2. late .
L u c. 6. íj. 40. (i) A & o r. 5. v. 4 1.
Joann. 13. v. 16. & C .i$ .v .2 0 . (k) Psalm . 11 8 . v. 1 6 1 . l ó i .
2$2 io Romano.
lígencia , que el acabarlas
con devoción. Sepa pues ei
pueblo fiel , que son muchos
C A P IT U L O X V II. y copiosos los frutos , que
cogem os del fin de la O ra­
D E LA U L T IM A PAR- ción D o m in ica l: pero el mas
colm ado y sabroso de todos
ticula de la Oración es , la consecución de las co­
Dominical , que es, sas que hemos suplicado ; de
lo que arriba se habló yá bas­
AM EN. tante. N i aun solamente con­
seguim os con esta ultima par­
r . Que son muchos, y copio­ te de la O ración , el que
sos los frutos , que consegui­ nuestros ruegos sean oídos,
mos de este remate de la Ora­ m as también otras c o s a s , tan
ción Dominical, grandes y excelentes , que no
h a y palabras con que poder­
An Geronirao en los co ­
S
las explicar.
mentarios (a) de San M a- 2 . Qua/es , y quan m&ravU
theo llama á esta v o z , com o liosos son estos bienes.
realm ente lo e s , sello de la Porque com o al orar ha­
O ración Dominical* Por lo blan los hombres con Dios,
qual , á la manera que an ­ com o dice (b) San C yprjano,
tes advertim os á los Fieles la D ivina M agestad se acer­
la preparación , con que se ca mas de un inexplicable mo­
han de disponer para com en­ do al que ora , que á los de­
zar esta D ivina O ración ; asi más : y demás de esto le do­
también ahora hemos ju z g a ­ ta de singulares dones : de
do conveniente , hacer que suerte que los que oran á
entiendan la causa y espíritu D ios devotam ente -y se pue-j
de la coucJusion y fin de la den com parar en alguna ma­
iflistna Oracio.ii. Porque no nera con les que se arriman
im porta mas el comenzar (*)' al fuegt); -los q ua tes , si es­
las Oraciones Divinas con d i- tán fríos i se calientan , y si
calien -

(a) In cap. 6. M attb• ca fin, Cbrysost* Orat . 1. de


(¿ 7 * v. 9 .. .Orando Deo »
(b) ¿erm. de Orat. Dsm. t i f ­
P arte I V . Cap. X V I I . 2 53
calien tes, se ab rasan : asi tam* ñor,,y quan verdaderamente san
bien los que se llegan á D ios bienaventurados todos los que
en la O r a c ió n , salen mas fer­ esperan en él : entonces es,
vorosos según su devocion y quando bañados de aquella cla ­
fé ; porque su corazon se infla­ rísima luz , consideran , quan-
m a cu deseos de la gloría de ta es su baxeza , y quan alta
D io s ,s u entendimiento se ilus- la M agestad de D io s : porque
tra de un maravilloso modo, y regla es de San Agustín aque-
en fin quedan colmados de do- lia ( e ) : Conózcame á m í , y te
nes divinos ; pues escrito está conoceré d tí. De donde resill­
en las Sagradas letras ( a ) : L e ta , que desconfiando de sus
preparaste con bendiciones de fuerzas se entregan entera-
dulzura. E xem plo de esto es m ente á la benignidad de Dios*
para todos aquel gran M o y - ciertos, de que él los abrazará
ses , que retirado del trato y con aquella su paternal y ad-
conversación que tuvo con im rable caridad, y les franquea*
D ios , brillaba (b) con cierto rá abundantemente todas las
resplandordivino en tanto g ra ­ cosas necesarias para la vida,
do , que los Israelitas no po­ y la. sai-ud } y de r.qiii pasan á
dían m irar sus ojos , y rostro.' dár áóDios las m ayores y mas
E n fin , los que oran con aquel expresivas gracias , que puede
ardiente fervor , gozan m ara­ concebir su corazon , y ex p li­
villosam ente de la benignidad, car áü boua¿: com o leemos ha­
y M agestad de Dios : A la, már. b e rla Jiecho el gran D avid ,
ñaña we pr£sentaré , d ice (c) quien habiendo com enzado su
el Profeta , y veré vque tu eres Oraóion de este modo (f),.
el D ios , que 110 quieres la mal­ Salvamer.de todos lós quéme
dad . Quánto mas conocen pues persiguen , la acabó asi (g):
los hombres estas cosas v con A laba ré a l Señor por su jus­
tanto mas .fervoroso culto y ticia , y. celebraré cantando el
piedad veneraa á D io s , y tan­ nombre del altísimo Señor.
to mas dulcemente experimen--
tan , quan (d) sabroso es el Se­
Que
(¿1) Psalm. v , 4. (■e) S . Aug. ¡ib. 2, -S qIí Iqq
(b) Exod. 29. 30 .34. 35. cap. 1.
2. Cor . 3. v. 13* (f) Psalm. 7. v. 2.
(c) Psalm. 5 . v. 5. (g) Ibid . v . i0 .
(dj Psalm . 33.-2;. 9.
Catecismo Romano*
*5 4
3. Que las Oraciones délos 1 con quánta confianza y alegría
Santos al principio son llenas de corazon pronunciarla las que
de temor , y al fin de gozo. despues se siguen ? Apartaos
1numerables O raciones de de mi , dice ( f ) , todos ios que
Santos hay de este genero , cu obráis la maldad, porque el S e -
yo principio es Heno de tem or, ñor oyóla voz de mi llanto. Pues
y el fin colm ado de grande es- quando temia la ira y furor de
peranza * y alegría : pero es Saúl , quan hum ilde y sumiso
m aravilla v e r, quanto sobresa^ im ploraba el socorro de D ios!
leu en esto las del mismo D a- Sálvame Dios , decia ( g ) , por
vid . Porque habiendo é l , tur- tu nombre ¡y líbrame con tu for-
bado de miedo , comenzado á* taltza : y sin em bargo en el
prar de esta manera ( a ) : M u -r mismo Salmo añadió con ale-*
cbos se levantan contra m%\ mu- gria y con lianza ( h ) : H e aqui
cbos dicen á mi vida , que no D ios me ayuda , y el Señor es.
tiene que esperar amparo en su protector de mi vida. Por tan-
Dios ; esforzado tras esto , y to el que se pone á orar , Ue-
fc>añado-de gozo , . añadió poco gue á su Padre Dios armado de
d e sp u és (b )\ N o temeréá milla- té , ty esperanza , sin descon-*
res del pueblo.. que n m c e r c a n fian ¡en manera a Iguna , dtí que
A sim ism o , en otro Salmo (c), podrá conseguir loque necesita,
despues de lloraF- su m iseria, 4. Que esta conclusión. Amen,,
confiando, por fultimo en D ios, contiene en cierta manera to -»
£0,?'}c¿ta i ncreíble metate c o a la das estas razones y consi-
es pura na a .de la bisna^enturafíi^ def aciones , y s& continua su-
jta eterna^, dicieniioí(tí) : explicación, r
paz inmutable dormiré ^y des- E n eista ultim a palabra pues
cansaré. Pues ¿qué direm os de d e 4 a O ración D om in ical, que^
aquellas otras palabras (e): Se - es Ameit^ se contienen muchas»
atol*■:W .tos.i-pástiguésrxegutr-.t u » com o sem illas detestas.razonesJ
furor.i jui toiz corrijas segun tw y consideraciones, que hemos!
ir a ? ¿ C o n quánto temblor y dichoj «Yr:á la verdad , iían fre-i
p avor se debe creer que las qiience fue esta voz Hebrea e tf
d ixo el Profeta ? Y a l contrario la boca del sa lv a d o r, que qui­
so

(a) Psalm . 3. v< 3* teyP$Q¡m;É6, v.


(b) Ibid. v. (f) Ibid. v. 9.
(c) Psalm. 4 . v. 2. (g) Psalm. 53. v. | .
(d) ibid. v . 9. (h ) Ib id . v . 6 .
Parte I V . C ip. X V 11. 255
so el Espíritu S a n to , que se voz el consentimiento y deseo;
c o n s e r v a s e en la Iglesia de pero en ésta es respuesta que
P í o s ; la qual en c ie rU ma­ d ic e , que yá Dios ha condescen­
c e r a hace este sentido : Sabe dido á la Petición del que ora,
-fe n qué han sido oídas tus Ora - 6. Ue las varias versiones
. ciories : p0f%U&iÍ6flPfca '^a res* de esta palabra : que también
puesta d $ ¿ p P ; q u e despide - es confirmación de las P eti­
con agradb al que yá con. sus ciones precedentes : y • quan
-Oraciones- ha -conseguido lo -ctíficas es en mover á D ios.
que deseaba. E ste sentido tie^ , D e varios modos han in te r­
ne confirmado la perpetua cos­ pretado (*) muchos esta pala­
tum bre de ia Iglesia de Dios, bra Amen. Los Setenta la ver­
4a q u a l , .quando se plice la tie ro n , .H agase : otros la tra!-
O ración D om inical en .el 5 á¿- düxerpn J^erdader-amehie:
crificio de la M isa , no adju­ Aquila la trasladó Fielmente :
d ica esta~voz Am en á los M i­ f>er© importa poco el que se ha­
nistros del Sacrificio , siendo ya traducido d e -11no ú otro mo­
asi que á ellos toca decir , was do , can tal que sepamos que
líbranos de m a l , sino la tie­ sign ifica, com o hemos dicho,
ne apropiada y reservada?' al Ja respuesta del Sacerd ote, que
mismo S a c e rd o te , ‘quien o&mo asegura haberse; yá con ced i­
interprete que es entre Dios do Ío que se pedia : el qual
y los hombres , responde al sentido atestigua el Apostol
pueblo , que yá Dios ha con­ en ía C arta á los de Corinto,
descendido á su ruego.* diciendo ( a ) : Porque tjuantas
5 • f í T¿c? est€ r ^ ° n0 es comu* 1 promesas ba hecho D ios , se
á la¿■demás Oraciones ; y han cumplido en Christo ¡y por
por qué. esto decimos á Dios por el
Pero éíte rito no es común Amen , o fiel en cumplir , pa­
á todas las O raciones , por­ ra gloria y crédito nuestro.
que en las demás es incum ­ Tam bién nos es acom odada
bencia de los Ministros el res­ esta: voz , por ser cierta con­
ponder Amen ; sino propio de firmación de las Peticiones que
la D om inical. Porque en las hasta ella hemos hecho: y par­
demás solamente significa esta que también pone atentos á
Jos

(*) V id . S . Hieronim * hpist. (a) 2. Cor, j . v. 20.


14 7 . ad 'Marc. 6? in Isalam .
•25 6 Catecismo Romano.
los que oran ; pues muchas tamos con el Profeta aquello
veces sucede , que distraídos (a) : H e aqui Dios me ayuda,
los hombres en la O ración , se y el Señor es protc&or de mi
divierten á otras cosas con v a ­ vida. N i hay motivo para que
rias im aginaciones. Y aun p e ­ nadie dude , que D io s se mue­
dimos con sumo anhelo por ve por el nombre de su Hijo,
esta misma voz , que se ha­ y por la palabra de que éste
gan , esto es , que se con­ tantísim as veces usó ; pues
cedan las cosas que antes he­ siempre , como dice el Apos­
mos suplicado. O tras veces, tol ( b ) , fu é oído según lo me~
viendo que hemos y á conse­ recia su religión : cu yo es el
guido todas las Peticiones , y R eyn o , el poder , el im ­
experim entado el poderoso fa­ perio por los siglos de los
vo r del auxilio divino , can­ siglos.

(a) Psalm . 53, v. 6, (b) H eb. 5. v. 7.

FIN DE LA OBRA.

INDICE
IN D I CE
DE T O D O S LOS EVAN G ELIO S DOM IN ICA-
les del a ñ o , y de los que se leen en algunas fiestas
mas principales: con remisiones a este Catecismo:
dispuesto de forma, que en codos los Domingos,
y algunas fiestas mas solemnes, puedan los Párro­
co s, y demás Predicadores hallar prontamente en
esta Obra abundance copia de materiales, con que
instruir.al Pueblo Christiano en toda la Religión , y
escitarlo al aborrecimiento del vicio , y amor a la
virtud : conforme á la idea , y aviso del
mismo Catecismo al num. 13. de
•* su Proemio.
Num. indica numero , T. tomo , P. pagina*

D O M IN IC A P R IM E R A P E . A D V I E N T O .

R U N T signa in solé , <S? acerca de la E ncarnación, y


E ¡una , & c . Luc. 2 1. E ste
Evan-goíio habla .del ju icio
de las causas de la venida
de C h risio , se dicen en el
un iversal. Y asi recurra este A rticu lo II. dwl Credo T . i .
dia el Predicador al V II. Ar- P. 30. y s i g . , y en el A rt,"
• ticulo del C redo. T« i . P . 7 9 . 111, T. 1 . P. 40. y sig.
- y siguientes. Invenietis asinam alligatam ,&
Y si según rito de otras Tgle- pullum cum ea , solvite <&c*
sias se leyere: Ecce R e x tuus C o n ocasion de estas pa'a-
vsnit tibi JUútth » 2 1 , bras se podrá tratar d e i s
A qui se podrán tratar op o r- soltura , que se le hace al
tunamente las cosas , que pecador r cargado como as-
T o m . II. Kk ne .
I N D I C E .
2 ?~?
no J e p e c a d o s * p o r rm edio
de la buen a c o n f é s io n t y D O M IN IC A T E R C E R A D E
a b s o lu c ió n : V id e el Sacra­ A d viento.
mento de la Penitencia num,
14 . T . 1* pag. 2 3 1. y num. Confessüs est , & non negavit
37. p»g. 2 95. é?c. Joan. 1. E n este lugar*
C om o también de la potestad se nos enseña ;* confesar sen­
de perdonar pecados v que cillam ente Ea verdad sifi in­
h a y én la Iglesia : V id e el X. terponer jüram ento , para
A r t. desde'el num. 2. hasta que se nos^dé créd ito i V id e
el 6. T . 1. pag. 115 * y sig. la m alicia y fealdad de la
mentira , y sus daños en el
D O M IN IC A S E G U I D A D E V IH . M andam iento per tot*
A dviento. T . 2. pag. 10 7. y sig. y espe­
cialm ente num.- 1$. y 20.
Cum audiss$t Joannes in vinca* pag. 1 1 7 . y 118 .
lis & c. Tu es qui venturas es , Y de la prohibición de ju ra r
un alium expefitamust M attb. con lo demás de juram ento,
12 . Esta tan cuidadosa pre* V id e todo el 11. Manda­
gunta de San Juan in d ic a ' m iento T . 2. p&g. 2 espe­
el desvelo , con que los, Pre< cialm ente desde el num. 18.
lados deben procurar , que Pag* 3 7 * y siS-
asi ellos mismos- com o Quid ergo baptizas , si tu non
fus subditos , senn legítim a­ es Christus ? En estas
m ente instruidos en la F é fy , palab ras se podrá tratar del
religión por D oélorcs C a to - M inistro del Bautismo , de
Jicos. A este intento s e rv i­ quo V id e este Sacram ento '
rá el Proem io del C a te c is­ num . 2 3 . y 24. T . 1 . pag.
mo hasta el C apitulo 1. T . 1. I 7 $* Y l7 9*
pag. 1, y sig. Ite m , co m o se hayan en la ad­
In vinculis. La F é se debe con­ m inistración de los Sacra­
fesar publicam ente en o ca- mentos Christo nuestro Se­
«iones , y señaladamente ñ o r, y el M in istro , en quan­
.quando fueremos pregunta­ to al efeéto : V id e de los Sa­
dos de ella por Juez ty ra ­ cram entos en general muru
no , aunqute amenacen can ­ .2 3 .2 4 ^ 2 5 . T . i . p . i 5 8 . y sig.
celes y prisiones , y aun la Cutos ego non sum dignus & c .
m ism a muerte Vide. el. I. :Aqu¿ viene oportunam ente
Affc. uuzn. 4 . 1 . - 1 . pag. 1 5 . la cuma diligencia, con que
se
INDICE.
t e deben preparar los Fieles, In deserto. C o n ocasion de la
para recibir en la C o m u ­ aspera y penitente v id a que
nión á aquel Señor , cu ya hacía San Juan en el desier­
correa no era digno de sol­ to , se puede hablar aqui de
tar el mismo San Jua iv.Vide la santidad y vida exem plar
e l Sacram . de la E u ch a ris- de los M inistros de Dios,
tía num. $6* 57* y 53 . T . m ayorm en te Sacerdotes:/'*-
i . pag. 258- y sig. de el Sacram ento del Orden
num. 30. y 3 1 . T . i . p . 3 5 1 .
D O M IN ICA Q U A R TA D E y de la Castidad á que se
Adviento. o b l i g a n , n u m . 1 9 .p. 344*
Pr&dtcans Baptismum paeniten -
A m o quintodecimo Im pertiTt - tice. C óm o «e deben prepa­
berii Ctfsariis S e . L uc . 3. L a rar los A dultos para recib ir
razón de señalarse aqui el el B au tism o: V id e el Bautis­
P rin cipe tem poral , en c u ­ mo num. 38. y 40. T . 1.
yos dias sucedió la historia pag. 18 7 . y 188.
. .d e l E v a n g e lio , se pu^de to ­ D iferencia del Bautismo de
m ar del A rtic. LV. num.. 3 . Christo Señor á-este de San
T . 1. pag. 50. Juan: V id e los Sacram entos
Ftiffium est verbum Doínmi su- en general n.25. T . 1. p. itío .
per Joavnem & c . Porque San Parate viam Domini , refitas
J u a u , en m edio de ser quiea fa cite semitas D e i nostri.
e r a , no tom ó el roficio de & A qui viene la preparación
predicación,sino despues que -/p á rá J la ' com unfan , Ue
D ios le llam ó á é l, p o d rá tra­ VideAa D om inica preceden­
ta rse aqui de la legitim a vo ­ te : y tam bién la necesidad
cación que cada uno debe re* de guardar los M andam ien­
conócer ea sí antes «de en­ tos de D ios: V id e la 3, Par­
tra r á ser Ministud d e la Igle­ te C a p . 1. T . 2. pag. 1, espe­
sia : V ide ei Sacracn. del S r - cialm ente Eum. Q. p ag.
den num.í 3. y 4. T . . i . p!ag.
, 334* y 335- D IA D E L N A C IM IE N T O
Y que no son legítim os M inis­ del Señor.
tros los que mo han sido Peperít Filium suum pritnoge-
. Lamados y enviados ipor . . nitum & c. Luc. 2. A qui viene
D io s , ,ibid. num, 4. pag* * el III. A rt. Nació de M a fia
3 3 6- y en el Proemio num. . • V irg en : V id e iéid. desde» el
5 * T . i . p a g . 3. ttum .7. T . 1. peg*44* y sjg.
Kk 2 EL
tó o I N D I C E '
h w a de> fe c iffrir'e ti' estoi
E L M ISM O D I A A M IS A trabajos ¿ D io s: V id e la IV .
M ayo r. Part. C ap. III. num. 4 . T . 2.
In principio erat I f erbum , pag. 142. y e lll.M a n d , n .6 .
Verbum erat apud Dcum & T . 2. pag. 3 1 . y n. 28. p .4 1 .
Joann. r. A qui se puede tra ­ Non discedebat de templo, ieiu-
tar de la generación eterna nils obsecra?ionibus ser-
de Christo Señor : P id e el viens nofte t ac die. A qui se
A rt. II. num. 3 . y 9. T . 1. puede hablar de la oraeion
pag. 36. y 37. p u b lic a , y particular : V id e
E t JSerbum Caro faetnm est . la IV . Part. C ap. V l l l . num.
A q ui se explicará el myste-;. 3. T . 2. pag. 1 5 7 .
i\o de la Encarnación: Q úe> á l a . O ración se han de
el III. A rt. desde el princi^ juntar e l ayuno , y la limos­
pió hasta el num. 7. T . 1. na , ibid, num. 9. pag. r 60.
pag. 40. y sig. CÓLiio.con estas obras se sa­
Gloria qm si vnigeniti a Patre , tisface por las c u lp a s : P id e
C óm o siendo Christo Señor el Sacram. de la Penit. oum.
unigénito hijo del P a d re, es .; 7 4 . T . . I . pag. 3 1 9 ,
tam bién hermano nuestro:
P id e la IV . Part; C ap .. IX. E N - L A C IR C U N C IS IO N
num. 15. T . 2 .pag. 1 70. y el del Señor.
A r t. 11. num. 10. T . t .p . 3 7 .
E t postqu&m- cónsuminatt sunt
DOMINICA INFRÁoCTfA- di es dfóo , ut circumcidere-
vam N a tiv ita tii. - i . \ i tur puer & c. Luc, 2. P o r
■í quanto á la Circuncisión su-
Tuam ipsius animam , pertman- ■■ c e d id en la nueva le y el Bau-
sibit gladius & c. Luc . 2. D e íistuo , aqui vendrá bien el
.. esta profecía dé Simeón f ío- tratar d e . las excelencias y
d rá tom*ir ocasion el Preaii- - ventajas de los Sacramentos
cad o rp ara e xp licar,p o r qué de la le y n u e v a , sobre los
D ios no h d u íta dé las íhó-' de la ley antigua : V id e ios
le s tia s , y trabajas de esta - Sacram . en general num. 17 .
v id a , los Fieles yá baiutiza^ ’ T . 1. pag. u y el .Sacram,
d os, si-end*. asi que los am a . de la Penit.n . i 6 .T .i .p .2 8 i «
ta íR o ; de qao V ide el Bau­ Pocatum est nomsn eius Jesús
tismo o'um. 48. y .49. T . r. &.c. Quan propia y oportu­
p ag. 194. y 19 S . y cómo:s$ nam ente fue puesto este
uom -
I N D I C E soi
nombre á Christo Señor , y C h ristian a, á la filosofía hu­
por que • P id e el II. A rtic , mana : P id e el A rtic. I. del
num. 5 * y T - *• PaS* 33 * C red o n. g. y 6. T . 1. p. 1
Tam bién se podrá observar,que Etpfocidentes údoraverunt eum
asi com o antes ep la C ircun­ Aqui se puede tratar de
cisión , ahora en el Bautis­ la adoración que se debe á
mo se debe poner nombre D io s ,y á los Santos, y á su»
al que se bautiza : y qual sea R eliquias ,é Imágenes: Pide.
U razón porque esto se ha­ la III. P a rt.C a p . Ií. desde el
c e : y qué nombre se deba num. 7. hasta el 29. T , 2 ,p .
poner : P id e el Bautismo n. 12 . y sig. Tam bién se puede
7 5 . T . i . pag. 2í)6. y final­ hablar de la suma reverencia
mente, porque el porer nom­ con que debemos adorar la
bre es una de las cerem o­ E ucharistía ■ ; pues al misma
nias del Bautismo , se po­ Señur , á quien adoraron k 'í
drán explicar estas cerem o­ M a g o s , confesamos en ella;
nias con sus significaciones; com o se declara al num. 2 7 .
para lo qual P id e este Sa- y 2$, de este Sacram . T . r„
cram . desde el num. 59. has­ pag. 239. y 240, D e Ja qual
ta el fin. T . 1. p. 201. y sig« reverencia debida á este Sa-
cram , Pideifrid, n. 1. p. 2 2 2 .
D IA D E L A E P IF A N IA , O
de los Santos R eyes. D O M IN IC A 1N F R A O C T A -
vam E p ifa n ía
Pidim us Stellam ejusin Orien­ Secundum consuetuáinem áiei
t e , S e , M attb. 2. Por quan­ f e s t i , & c . Luc . 2. A qui se ex­
to por el conocim iento que plicará la observancia de los
m ediante la E strella adqui­ dias de fiesta , de la qu al
rieron los M agos del naci­ P id e el III» M andam . T . 2 .
m iento del Señor , se puede pag. 43. y sig.
bien entender el conocim ien­ E t erat subditas Ulis , S e . D e
to filosófico de D ios, que por la obligación de los hijo*
medio de las criaturas se al­ para con los Padres : P i &
canza , y por la respuesta el IV. Mandam. de^de el n.
qne dieron los Sacerdutes,la 6 .hasta el 13 .T . 2. p . s i g .
luz de la F é ; por tanto se
podrá cóm odam ente tratar, D O M IN IC A S E G U N D A
aqui de las g andes venta­ despues de la Epifanía.
jas que hace la Sabiduría NuptiíV fa cite sunt w Cana Gfr
s6 t t I .N D I C E .
lilea & c*Jo a n n . 4 . A q u iv le­ la potestad de los Sacerd o­
ne el Sacram . del M atrim . tes de la le y Antigua , y la
de qno vide T . i . p - 3 5 4 *y s ‘g» de los de la Ley N u e v a ; p a r­
TJoc fe e it tnitium sigttarim J e ­ que , com o nota San C h r y -
sús. E ste m ilagro de con­ sostotno lib. 3. de Sacerdot.
vertir el agua en vino , es aquellos no lim piaban á ios
poderoso para confirm ar á lep ro so s, sido solam ente de­
los Fieles en la Fé de la claraban estar y á lim pios:
transubstanciacion , que se m as los de la L ey N u eva tie­
hace en el Augustísim o Sa­ nen potestad , para lim piar
cram ento de la E u c h a m tía : real y verdaderam ente con
V id e este Sacram ento desde la absolución á los pecado»
el num. 3 7 . hasta el 4 4 .T .T . res de la lep ra de las culpas:
, pag. 247- y siS* de lo qual vide el Sacram . d e
la penit. 11.16 . T . i . p. 2 8 1 ,
D O M IN IC A T E R C E R A D E S -
pues de la E p ifan ía . D O M IN IC A Q U A R T A D E S -
pues de la E pifanía.
É efe leprost/s veniens adora^at
eum. M.xttb. 8. Por la lepra Ascendente Jesu in navicular
( entienden los Santos Padres & c . M iittb . 8. Por quanto
la hsregía : quiénes se ha- aquélla navecilla era syin -
„ yan de te je r por hereges: b o l .» de la Iglesia C a tó lica
V id e el IX. A rt. num. 1. T . aqui se podrá explicar el IX .
■1» pag. 95* y quienes están A r t. d e l C re d o , que habla
fuera de la Iglesia : ibid. n. de la Iglesia i y sus notas
9. pag. 100. y si se quiere desde el num. 1. hasta el 2 3.
hablar de todas las dem ás T . 1. pag. 9 5 . y sig.
Botas y excelencias de la Domine , salva nos , per i mus
Ig le sia , V ide todo este A rt. A q u i se nos enseña á acudir
. T . 1. pag. 9 5 . y sig. á Dios en los p e lig ro s: y co­
V a d e , osttnde te Sacerdoti. D e m o ninguno es m a y o r , que
la reverencia que se debe á el terrible lance de la m uer­
'os Sacerdotes , y Prelados te , podrá el Par roe o , ó Pre­
, Oí la ,Iglesia : V id e el IV . dicad or exortar á los Fieles,
Mandamiento num. 13. y 14 á que en aquella hora mas
T . 5, pag. 66. que nunca recurran á D ios,
Tam bién se puede tratar aquí y reciban con singular d e-
. la diftcepcia que hay entre VQqioA e iS a g ra m . .de la E x -
tre -
irf&tCÉ. aá'3
tftmatneiow, áelc\iy¡lJ/ide . tiene el diabtó , y dé la»
■T. i.-pag* y si8- „
Continuas tentaciones con
Quatts est bvc * quia ventt^ & que nos solicita al pecado:
piare ubediunt ei ? A quí se vide la V I. Petic. desde el
puede tratar, de la m iseria num. 4. hasta el i i . T . 2.
humana dimanada del peca­ pag. 5 3 1. y sig.
do : p o r q u é todas las demás A si mismo,que el diablo es A u­
c r ia tu r a s , habitndose man­ to r de todo p e c a d o , y M i­
tenido en su prim era recti­ nistro de Dios en ca stig a r
tud , que les im prim ió el á los h o m b res; V ide la V II.
C r ia d o r , obedecen puntua­ Petic. num. 9. y 10. T . 2*
les á é l : solo el hom bre per­ pag. 249. y 250»
vertido por la cu pa , l e des-
cbedece : V ide la 111. Peti­ D O M IN IC A S E X T A D E S -
ción del Padre nuestro, num, pues de la E pifanía.
!3 . T , 2 . p . i 9 i . y n .2 3 .p .2 o i.
S w ile est regmm Cceforvm
D O M IN IC A Q U IN T A D E S - grano sinapis , $ c. M attb.
pues de la E p ifan ia. 13 . Per quanto en este gra­
no de m ostaza se entiende
V cn lt tnimicus eju s , & super- la Fé C a tó lica , aqui se ha­
se», inavit zixania,M attb. 1 3. blará de ella , de su necesi­
Por Ja m etaíora det trigo , y dad , y del Credo en que se
la zigana se puede entender encierra to d a : vide la 1, P art.
y explicar ,c ó m o h a y en Ja C a p . I. T . 1. pag. 1 1 . y sig.
'Ig le sia buenos , y m alos, Q ue no se deben escudri­
con !o demás c;ue sobre esto ñar curiosam ente los M y s-
se dice en el A rtícu lo IX. teiios de la Fé , sino c ree r­
d e lC r t d o num. 7. y 8. T„ los s e n c illa m e n te :/ ^ . C ap .
1. pag. 59. y 100. II. num. 3. pag. 14 .
Tam bién se puede entender por D e la e x c t encía d é la Fé , 'y
Ja m a ñ a l t s od ios, y disen­ ventajas cue hace al cono­
siones que el d iablo siem bra cim iento filosófico de Dios;
en el cam po de la Iglesia; ibid, r.i m, 5. y 6. p;;g. i 5.
de to cual V de el V . Matid, Ci tn autem t r i t c r i t , S e , (, ue
desde el num. 19. basta el la Fé puede c n c e r y aii-
fin. T . 2. pag. bu. y srg„ mentarse ; 1. Part, C a p ,-I.
Inm icus homo h c fe c it . Aqui n. 1. T . 1. p. 1 1. y IV . Part.
viene tratar d d odio que nos C a p . V II. n. 6.*T.-2¿ p- 1 gó»
Ite-
I N D ICE.
Iterum simile est regnum Cae- Poderosas razones para excitar
lor.utn fermento , qtiod ac - á leís Fieles a l jleseo de, esta
eeptumAinuUer, Por esta bienaventuranza: vide la IV .
m uger s e s y m b o liz a la Igle­ P a rt. C ap. XI. desde el n. 1 5.
sia , la qual no puede errar hasta el fin .T .i.p . i 3 8 . y slg-
en m ateria de F é , y costum- Iten. O tras para excitar al cul­
-bres, que es lo que se deno­ tivo de la viña de los M anda­
ta por el fermento ó leva­ m ie n t o s ^ la III. P art, C a p .
dura : vide el IX . A rt. num. I. T . 2 . pag. 1. Especial,-
1 8 .T . i..p a g . 108. menté desde el nuin. 6. has­
jjonec fermentatum est totum ta ef fin. p. 4. y sig.
& c . Esto se puede aplicar á la Que este D enariotó premio de
Com union de los Santos, y la gloria no se dará igual á
.participación d e los m éritos, tod os, sino á cada uno se­
que se exp lica en el IX. A rt. gún hubiere trabajado en
desde el num. 23. hasta él fin servicio del Señor : vide el
T . 1, pag. n i . y sig. A rt. XT. n. 13. T . 1. p. 130. y
A rt.X II.n . 13 . T . 1 . p. 142.
D O M IN IC A Í)É S fiP T U A -
gesimá» D O M IN IC A D E S E X A G É -
SJ/pflc est regnum Ccelorum ho- sima.
mhii Patr ¿familias 3 c* M at. E?riit qui seminat, seminare se*
20. Este Padre de familias men snum* & c . Luc. 8- E sta
. es Dios; el qual por qué se lla­ semilla es lap aiab ra de Dios*
me Padre, y de quienes, v i- o r n o expuso el misino S<;-
d j la IV . Part, Cap. IX. des­ . ñor: vide la IV. Petic. num.
ude el num. í . hasta el 14. 18. T . 2. pag. 2 1 2 .
_T. 2. pagi 16 r. y sig. L a reverencia y devocion con
'^fccepsrunf siiiguhs d¿narios. . que se ha de oir la palabra
Por este jornal del D enario, de D io s : vide el Proemio n.
ó reai se sym baliza la gloria 4. T . 1. pag. 3.
.e t e r n a , q je dá Dios á los V en it Diakolus , D e las
que debidamente cultivan Ja tentaciones y baterías del
viña de sus Mandamientos. D>amonio: vide la V I. Petic.
D e esLa giorla , ó bienaven- desde el'num. 4. hasta el 11»
tnrauza vide todo el A rtic . T . 2. pag. 2 3 1. y sig.
X II. T . I. pag. 13 3 . y sig. E t d solicitudinibus , & divi-
V id e /tew la UI. Part. C a p , tiis , & c . L o m ucho que el
. T. nunu p . T . 2. p. 7. apetito desordenado de las
rique-
INDICE. 26$
riqu ezas, y los cuidados del podrá explicar aqui el mise­
inundo, impiden el fruto de rable estado, en que el hom ­
la palabra de D ios: Vide la bre quedó por el p e ca d o : de
II I . Part. C ap. X . num. 22, quo vide la 111. Petic. desde
T . 2. p. 1 30. Y quienes sean el num. 2. hasta el 1 1 . T . 2.
1 ,s que mas freqüentemente pag. 1 9 1 . y sig.
pecan en esto: ib.n .23 .p. 13 1. Jesu fiii D a v id , miserere mei,
A qui se puede explicar la d i'
D O M IN IC A D E Q U 1N Q U A - ferente m an era, y sentido en
gesima. que hacemos oracion á Dios,
Tradetar enim gentibus , & y á los Santos: vide la IV .
illudetur , <S?. Luc . 18. Este P a rt.ca p .V I.T .2 .p .i go.y sig.
E van gelio , que contiene la E n este lugar se nos enseña
. suma de la Pasión del Se­ tam bién el cu id ad o ,co n q u e
ñ o r e e lee á la entrada de la en todas nuestras necesida­
- Q u aresm a, á fiuque á su vís­ des y trabajos hemos de re­
ta se animen los F ie le s , co­ currir á Dios por medio de
mo Soldados de Christo á la oracion : para lo qual vi­
tom ar con esfuerzo las arm as de la IV . Part. C ap. I. T . 2.
• de la penitencia : por lo que pag-t3 3 -y cap- *!■P- ' 3 6-y
se podrá explicar aqui el sig. donde se explica la nece*
A r t . IV . T . i , pag, 49. y sig. sid a d ,y utilid ad d ela oracion
. que trata de la Pasión y Q u id tib i vis facicim ? ¿P orqué
M uerte del Señor ; para que D ios sabiendo nuestra nece­
viendo á su Señor padecer sidad , sin em bargo quiere
ta n to , se alienten á tom ar á que insistamos enla oracion?
cuestas la C ru z de la m orti­ Por los muchos y grandes
ficación , tan debida por sus provechos , que sacamos de.
culpas. exercitarnos en la oracion:
M as si el Párroco , ó P redica­ ibid. C ap. XI, p. 180. y sig,
dor quisiese reservar esta ma­
teria para otro tiempo mas D IA D E C E N IZ A .
oportuno,podrá e xp licar hoy
la otra parte del E vangelio Cum jejunatis,noíite fiert sicuP
en esta form a. bypocbriti? tristes S c .M iitt.
Cafeus quídam sedebat secus 6, Por quanto el ayuno de la
viam. Este C iego sym boliza quarésma está instituido , ¿L
„ al liaage humano , cegado fin que con esta solemne p e-
_p a r la c u lp a : por Jo que se a i te acia redimamos, los peca*
Tojn. II* L1 dos
a «6 IX D IC E.
dos de todo el año* hoy exor- tentación , y batalla , según
ta r i el Párroco ó Predicador escribe Job cap. 7. y ensena
a lp u e b lo C tn is tia n o ^ a b ra ­la experiencia ; aqui se po­
z a r con alegría la mortifica­ drá tratar de las muchas ma­
ción y p en iten cia: V td e e 1 neras en que somos tentados;
Sacram . de la Penit. desde el de las armas con que hemos
num. i . hasta el 8. T . i . p . de vencer las tentaciones; y
de lus premios que por ello
^73- y siS-
L as gradas ó escalones por don­ se nos prometen : todo 1j
de se sube á esta virtu d : ibid. qual vide en la V I.P e tic . T.
num. 8. p. 2 7 7 . Q ual sea el 2. pag. 2 29 . y sig. vide ítem.
principal fruto de esta v ir­ la IV , Part. cap. II. num. 9.
tud : ibid. num. 9. p. 278. T . 2. p ag. 139,
Com o también los frutos del Sa­ Non in so ¿o pane vivit boma
cram . de la P¿nit. ibid. num. S e* D el pan espiritual , de
18 . pag. 282. que aqui habla el Señor, vi*
Ite n , coa qué generos de obras de la IV . Petic. desde el n.
hem os de redim ir nuestros 18 . hasta el 22. T . 2. pag.
p e c a d o s : ibid. num. 74 . y 2 12 . y sig,
7 5 - Pag- 3 l 9 * Angelts suis Deus mandavit
2$olite t hesaurizare vobis tbe- S e . D e laT u tela y Custodia
sauros in térra . Contra los de los Angeles sobre los
que procuran las riquezas hom bres , vide la IV . Part,
por varios medios ilícitos: cap , IX . desde el n. 4 . hasta
vide el V IL M andam . desde el 7. T . 2. pag. 1 6 a . y sig .
el num. 10. hasta el 16 . T . Dominutn Deutn tuum adorabis.
2 . pag. 98. y sig. D e la adoracion de D íos,que
Tbesaurizate vobis tbesauros se h ace por la F é , Esperan­
in Casio. A qui estim ulará el za , y C a rid a d ; y quienes
Predicador á los Fieles, á la faltan á ella, vide la III. Part.
limosna y socorro de los ne­ cap . 11. desde el num. 8. has­
cesitados : ibid . desde el n, ta e l i 2 .T .2 .p a g . 13 . y sig.
16 . hasta el eo. p. 102. y sig.
D O M IN IC A S E G U N D A D E
D O M IN IC A P R IM E R A D E Quaresm a.
Quaresm a. A ssum fsit Jesús Petrum , & J fr
U t tentaretur á Diabolo cobum , & Joannem , & duxit
M a ttb. 4. Com o toda la vida ■eos & M attb . 1 7 . A q u i se
del hombre es una perpetua puede explicar el lugar ; y
tk r o -
INDICE. 2^7
t i e r n a m is oportuno e i ir?/d. C ap. V III. n. 6. p. 1 5 9 .
q ii Cík h ;n ^res esián mejor F ilia »:a naU to- 7 ur J Ik -
d o fJ J¿st >s, para contemplar1 m m o. L» solicitud de esla
y abracar la ley Santa de m jg reiiseií i á los Padres el
D¡o<=: vide la 111. Part. C ap . d e ste lo ,cj.i que deben c n a r ,
II. num» 4. T . 2. pag. 1 1 . instruir, y encam inar a 1 C ie ­
Jjonant e s t , nos bic esse, A qui lo sus hijos: de q-to vi Je el
se pu^de explicar la sum í IV . M jnd am . num. 2 1. y 2 2 .
dignidad * y alteza de los T . 2. pag. 70. y 7 1 .
sirven á Dios: vide Id t il, Dirnitte eam , quia clamat po.st
P etic. n. 13 . T . 2. p. 19 6 . 710s. Si los A pos toles v iv ie n ­
C om o también los gozos y do aun en carne m ortal,cui­
regalos interiores , que co ­ dadosos de su propia sa lv a ­
munica D ios á los buenos: ció n , interceden por la C a -
vide la IV . Petic. num. 19. nan ea, y son o íd o s, pe.r ven-
T . i. p j g . 2 13 . Tam bién se tura enmudecerán en i l C ie­
p drá tratar aqui del XU . lo* San Geronimo¿0/*fra w -
A r t. de a vida perdurable, y gtlamium . Por lo qual se pue­
g ’oria etern a, figurada en la de tratar aqui de la interce­
gloria dei T a b o r: vide T . 1. sión de los Santo» por noso­
P¿g- 133 - tros: vide la III. Part. cap. II.
I I L est Fiiius meusdile£lüs.&c. desde el n. 12. hasta el 20.
A qui se puede hablar de la T . 2. p. 14. y sig. Y la I V - ’
generación eterna del Hijo Part. cap. V I. T. 2. p a g . 150 .
d e L)ios: vide el II. A rt. des­
d e el num. Ü. hasta el j 1. T . D O M IN IC A T E R C E R A D E
1. pag. 35. y síg. Cuaresm a.
Y si seguii rito de otras Iglesias E ra t Jesús ejiaens Demoniuw,
se le y e re : Miserere m ei^Fili & illud erut mutum„ Luc* i r .
D a vid . M ahh. 15 . A qui se Propio es del Demonio en­
nos propone el exetnplar de mudecer á los que posee, pa­
la pernota O ración, en q u in ­ ra que no confiesen los peca­
to á sus dos partes muy ne­ dos. Mas para lanzar al D e-
cesarias , que son la Fé , y taouio , 110 hay o ír « m edio
la perseverancia: vide quan­ que bo tar ia lengua, y con­
to á la Fé la IV . Part. C a p . fesar las culpas al Sacerdo­
V i l , desde el num. 3. hasta te: 1nd¿ el Saciam . de la Pe-
el fin. T . 2. p jg . 154. y s’ g. nit. desde el n. 36. hasta el
y q jiiit o á la peiseveraucia 54. T . 1. pag. 295. y sig.
U 2 Q ihite
*68 IND ICE.
fjsnne regrium in se ipsúm divi - 4. T . 1. p* 42. y n. 8. 9 .1 0 .
snm iieso h b itu r. E l R eyno p. 45. y sig. Y cóm o debe-
de Christo es la Iglesia , co­ mos recurrir á esta Sobcra
mo se dice ea la II. Petic. na A bo gad a: IV . Part. C a p .
. num. 12. T . 2, p. 18 7 . Pues V . n. 8. T . 2. p ag. 149.
para que este R eyno no se
; d ivid a en vandos para sil D O M IN IC A Q U A R T A DE
. ruina , es necesario sea una Quaresm a.
sola la Iglesia : de esta unl-
• dad vide el Art. IX. desde el Unde ememus punes , ut man-
num . 1 [. hasta el 15 . T . 1. ducent bil Joann. 6. A qui
pag. 102. y sig. vse podrá explicar la IV .P etic.
Reversar indomum mectm, Aqui del Padre nuestro T . 2. pag,
se puede ponderar la g ra ve­ 203. y sig. Y porque según
dad y m alicia de la rein ci­ los Doélores , el m ilagroso
dencia : vide el A rt. IV . n. pan del desierto teni* ta¿fl-
■1 1 . T . r. pag. 55. Para e v i­ .bien virtud de apagar la sed;
ta r esta reincidencia, cóm o se podrá explicar , que asi
se deben portar los peniten­ .tam b ién el P an d e la E ucli^ -
tes despues de la confesiou: *ristia sirve á los legos de
vide e l Sacram. de la Penir. C á li z , ó b e b id a : de e>ta co-
n. 78. y 7 9 . T . 1. pag. 32 1. .m union baxo una sola espe-
Tunr ctssuwtt altos septem spi- . c ie vide el Sacram. de la E11-
, r.itus nequiores se* Por estas • charistía, num. 6 5 . y 66. T .
palabras se nos enseña , que 1. p. 264. y 2 6 5 .
' e l Demonio refina la rabia, Hoc auíem áic. b‘*t, tcntanseum.
y m ultiplica los esfuerzos, C óm o tienta Dios a. horubre
/ p a ra com batir al que se le vide la V I. Petic. n. 9.1 1. 1 i.
. escapa de sus garras por la y 13 . T . 2 . p. 234. y sig.
* penitencia: vide la V I. Petic. D istribuit discumbentibus. N o
*jnv i . T . 2. p. 229. como tam­ distribuyó Christo Señur es­
bién , que á veces tientan te pan por si mismo , sino
al hom bre no un solo Demo­ que lo dió á los A p o sto les, y
n i o , i, sino muchos \ ibid. 'ellos lo d istribuyeron á la
num. 6. pag, 232. -tro p a , com o se lee M attb.
Beatvs ve?¡ter, qui te portavit .1 4 . v. 19 . A este m odo ha
S e t)e la pureza virginal, .distribuido D ios desde el
y excelencias de M aria San­ principio del m u cd o su San-
tísim a : vide el 111. A rt. num. - tisim a p a la b r a , y Sacramen­
to*
I N D I C E . af>9
tos por'm edio de los Patriar­ ■vide la IV . P etic. num. 18.
cas , P rofetas, A p o sto les, y T . 2. p. 3 1 2 . Y qué cosa tan
sus legítimos sucesores: mas indigna , é intolerable sea
el mismo Christo Señor es e s t a : vide el 111. M andam .
siempre el principal dador, num. 25. T . 2. p. 55.
ó Dispensero de todos estos Nonne bene dicimus nos , quia
b ien es: de qw vide la 11. Samaritamts es tu , & D e -
Parte cap. 1. num. 2 3. 24. monium babes ? Aqui se podrá
y 25. T . 1. pag. 15 8 . y sig. exortar á flos Fieles , á su­
f f ic est vere Propbeta&c. Que frir con paciencia , y aun
debemos dar gracias á D ios con alegría las injurias : de
.por sus beneficios vide la .gtiO vide el V . M aiidam , des­
,1V. Part, cap. V . num. 7 . y de el num. 18. hasta el fin.
' T. 2. p. 149. T . 2. p. 79 . y sig. y la IV .
-Part.* cap. V il. n. 2. T , 2..p,
D O M IN IC A D E P A S IO N , • * 5 3* y la V . Petic. desde el
*1 j
num. r7- hasta el fin. T . 2»
¿1Qurs ex vchis arguét me de -p. 2 2 4 / y sig.
pee ato* Joatm. 8. A q u i Se E t vos wbonorastis me. Que
nüá di clara la inocencia y -deshonran á Dios- los que
santidad de ChTisco Señóí'; . abusan de su p a la b ra , y los
para que entendamos , que que no le invocan en sus ne­
la causa de la Pación , que cesid ad es: vide el II. M an -
hoy comten^a la .Iglesia Á. idaqi.'n. 2 7 . y 28. T . 2. p. 4 1 ,
-representarm .s v no fueron -y müchp mas los que blasfe­
sus Culpas ; q¡ue no tuvo al­ m a # ^ s^nto ¿íombre : ibid,
guna , sino las nuestras: vide n. 29. p. 42.
el IV. A rt. num. 7 . T .. i . p. Túleruns irgo lapides >, ut ja ce-
S 3 . y n . 1 x . y 1 a .p -.s s .y s 6 . rent in eum. Jesús autem abs»
S i vevitettem dico\ vohis , & c í • condit se'& c. A qui'se nos des»
■A quí se puede incihlcar, que - c u b r e -, que Christo Señor
siem pre se debe evitar la murió porque quiso , y c o -
m entira ; vide-el V H I. M an- - r n ó , y quando quiso : vide él
dam. especialm ente desde el A rt. IV. ni. 7. T . 1. p. 53 * ’
num. 13 . hasta el fin, T . 2.
pag. 1 r4. y sig. j D OM IN ICA DE RAMOSA
Q ’ti ex Dt o e s t , verba D ei aa*
dit . Quan mala señales-, no En el mismo Evangelio de la
querer oír la palabra de Dios: primera Dominica de Ad­
viene
170 ItfD lCÉ.
viento ; por lo que se pue­ te de su unigénito H ijo : v/-
de ver allí. Mas porque en de la IV . P a u . Cap. IX. n.
este tiempo deben com ulgar 10. 11. T . 2. p. 1 6ó. y 16 7 .
los Fieles por precepto de la vi.íe tam bién la V . Petic. u.
Iglesia, por esto sobre aque­ 1 . T . 1 . p. 2 1 5 . El conside­
llas palabras. rar la sum í miseria en que
Ecce R ex tuus venit tibí man- quedamos por el primer pe­
suetui ' podrá el P árroco , ó c a d o ; p ira que conociendo
predicador excitar á los Fie­ la gravedad de la dolencia,
les , á recibir con ausia , y apreciem os inejor el reme­
Con c.jda ia posible pureza á dio , que es la Sagrada Pa­
este Señor en la E u c h a ritía ; sión y muerte del Señor:
para lo qual todo el Sa­ de estas miserias ; vtdez\ I!.
cram . de la E u c h a risiía T . 1. A r t. num. 2. y 3. T . 1. pag.
p. 2 22. y especiadme te des­ 30. y 3 1. y ia 111. Petic. des­
d e el uuiii. 4 7 . hasta el 6 2 . de el num. 2. hasta el 8. T.
253. y sig. Y porque 2. pag. 1 9 1 . y sig. Q ue la
muchos Padres son descui- Pasión del Señor es la fuen­
d idos un presentar al Parro* : te , de donde manó el p e r-
co sus h ijo s , para que rfe- don de los pecados : vide la
ciba 1 la Sagrada Com uaíon, V . Petic. num. 1. T . 2 . pasj.
luego que lleguen á la dis­ .1 1 5 . y num. 13. p a g .« 2 2 ./
creción com petente , se les el X. A rt. num. 10. T . 1. p.
,enca gará .sobre esto graji 1 1 8 . Q ue de esta Pasión y
-cuidad -j : p a n lo qual-,vid* .m uert- tom aran los Sac a -
jb id ¿ uum. 6.3.. pag* 264* mentos toda su virtud : vide
-la I<« Part. C ap . I. num. 2 9.
D IA D S V IE R N E S SA N T O * T . r. pag. 16 2 . y la V ,P e ti¿ .
num. 13. T . 2. pag. 2 2 2 .
Por quanto este dia se suela D e la virtad y. m entó del S a - .
predicar solamente U Sagra* crificio d¿ esta Pasión : vide
-U i P a sió n , se podrá echar el Sacram . de la E uch¿ristía
i nano dei IV- A rt. dsl C re - -Dina. 7 1 . T . í . pag. 2 5 8 .
v >. T V i . p. 4 9 ..y sig, Tam - Q ue ninguno pudo , ni po­
J> en hacen á e^tea unto las drá s a lv a r a jam ás sin la Fá
especies sig u ien te s: E l sia- de la Redención qtis o b r i
gu ar am >r que Dios mos- C h rist > be no r 1 vide el !L
í tro al liuage hum ano, q u a a - A rt. num. 4. T . 1. pag. 3 1 .
- a o lo rcdiiiiLÓ cou ia m uer­ Q u¿ U sumu de t jd a la &e-
u ^ í»
INDICE. 271
ligion C a tó lic a consiste, en E t fa&um e s t , dum recumberet
conocer por viva Fé á Jcsu- cum eis , acctpit panem. A qui
C h risto crucificado, vide el se puede e x p lic a r , si fuere
Proem io num. jo . T. i . pag. necesario , que basta á los
6. y el IV . A rtic. num. i . legos com ulgar baxo una es­
T . i , pag. 4 9 * pecie : vide el Saeram . de la
E u ch ar. num. 6 5 . y 6 6 . T*
D O M IN IC A D E RESU R- 1 . pag. 264. y 265.
retcio n .
M ARTES D E RESU RREC-
Surrexit , f?on est bic , & c . cion.
M arc . alt. A quí se e x p lic a ­ S te tit Jesús in medio Dtscipu -
rá el V. A rt, desde el n. Jorum suorutn. Luc . 24* A qui
7 . hasta el fin. T . 1 . pag, se puede tra ta r de los qua­
65* y sig . tro dotes del cuerpo glorio­
so : vide el X I. A rtic , num.
LU N ES D E R E SU R R E C- 1 2 . y 1 3 .T . 1. p. i 2 9 - y 130*
cion, P a x V obis . Por quanto , según
Dúo ex Discipiilts jfesu ibaní el A p o s to l, el R eyn o de D ios
ip sa diein Castellum es p a z , y g o zo en el E spíri­
Luc . 24. H o y se podrá con­ tu Santo, aqui se puede ex­
tinuar el asunto de la Re­ p lic a r , qual sea el R eyn o de
su rre cció n , que a y e r no se C h risto Señor sobre los bue­
podría a cab a r: vide ubisup. n o s : ^ quo vtde la II. P etic,
Y para hablar del E van gelio de desde el num, 8. hasta el 12»
hoy:Oportuit pati Cbristum^ T , 2. pag, 184. y sig.
& ita ¿ntrare in gloriam Prtedicari in noutine cius fceni-
suam, A q u i procurará el Pár­ tenttam , & rcmjsicnem pec-
roco , ó Predicador excitar catoruin. A q u i se puede ex­
Á los F ie le s , á un ardiente p licar el X* A rtic . T . 1. p.
deseo de subir con C h risto 1 1 4 . y sig. Iten se puede to­
á la G lo ria : vide la l í . Pe­ m ar del Sacram , de la Peni­
tic . desde el num. 1 5 . hasta tencia lo que mas se quisie­
el fin. T . 2. p a g . 188. y sig, re : T . í . p. 2 73 . y sig.
Y que para esto es menester
pasar por las tribulaciones, D O M I N I C A P R IM E R A D ES-
y asp ere¿asd ela vida Chris- pues de Resurrección.
tian a: vide la IV. P art. cap,
X V I. n, i a , T . 2. p. 250, Cum ergo vero es set die illo.unct
T N B I CB>
i * N
Sabbatorum : ¡ venit Jesus^ Joann, ro . Cóm o deben ser
G e . Jo a n n , 20. Fundamen- honrados los Obispos , y Sa­
tos con que se convence la cerdotes : vide el LV. Mand.
resurrección de los muertos: num. 13. y 14. T . 2. p. 66,
vide el XI. A rt. num. 3. 4. Iten la honra y reverencia
y g .T . 1. pag. 122, y sig. De que se debe á los Reyfes,
t la significación del Sabado* Principes , y Magistrados:
vide e l l l l . iVlandam. num. 9. ibid, ritun. 15. y 16. p. 67*
T . 2, p. 48. Q ue es preciso que los Pas­
Quorum remíseritit pe¿Cdt(t\ tores prediquen la palabra
remittuntur eis <$?£. Aqui se de D iuS; y como debe ser
puede hablar de la potestad oída , y recibida de los Fie-
de perdonar los pecados, co- . les : vide el Proemio num. 4 .
• m uuicada par Christo Señ>>r . y 5. T.. r. p. 3.
á los Sacerdotes 4 quan M¿rct7narius autim\ £? qui non
. beneficio sea e ste , y que ngs est Pastor &<;. Quienes sean
aprovecham os de él : vhie éstos M ercenarios : V ide e l
el X. A rtic . nuiH. 1 1 . y M* Sacram ento del Orden num.
. T . i . pag. 1 1 9. y 1 ao-NTam- ? 4 . T . 1. p. 33$.
- bien se puede explicar la ne- F je t uuum oviíe y <5? unus Pas -
- cesidad de la confe.sion , y - to t . A qui se puede enseñar,
: otras cosas tocantes á ella: cóm o es una sula la Iglesia
vide el Sacram . de la Penit. C a tó lica , y uno su Pastor
. desde el num. 36. hasta ;el .-S u p rem o : vide el A rt. IX.
. 62* T. 1. p. 29$. y sig*:? ■. deáde el num. 11. hasta e l
M ítte digitumtuum in loca cid- . 1.5. T . _j. p, 102. y sig, vide
• varum Con ocasion det • item del Papa el Sacram . del
haber m ostrado el Señor su O rden n. ¿8. T . 1. p. 350,
cuerpo resucitado á Santo
. T n o m ís , se podrá, explicar, B O M IN J C A T E R C E R A D ES-
quales resucitarán los cuer- * puOs de Resurrección*
■pos dé los buenos, y malos* y 1 . j
con que diferencia : v i d e 1 Modicum & non videbitis
A rtic . Xl.desdü el.n, ^ has­ . & iterutn modieu w, & videbi­
ta el fin.TT. 1. p. 12 7. y sig. tis me. Joann, 16. A qui Se
i *) p.uede tratar , cóm o despues
D Q M 1N L C A .. SEGJUHDA. d^l corto, espacio dü-esta vi-
despues de Resurrección. .'A% a g u a ítfa .é jl®$ buenos la
figo súiTi‘ 'Pvftor konusji J>i£íttyenturaa¿fteterxu; pá-
ra
IN D IC E - *73
ra que á vista de la b re v e ­ veniet, Joivin, 6* Aqui se
dad del trabajo , y eterni­ . tra ta rá del Espíritu Santo, y
dad del premio , se alienten de s u í m aravillosos efed o s,
todos á mortificar su carne y dones: V ide el VJ 1I. A r t.
por C h risto: V id e el X II. T . 1 . p. 8 f . y sig.
A rt. T . i . p. 133 - y sig* Arguet mundum de peccctto&c.
Mundus autem gaudebit , vos Por ser propio del E spíritu
autcm contristabimini , í í c. Santo m over los corazones
Por qué el Dem onio tienta al dolor de los pecados, re ­
y entristece menus ¿ los per­ prendiéndolos interiormeiv-
versos , que á los buenos: te ; aqui se puede explicar
V id e la V I. Petición T . 2. n. el verdadero d o lo r , que ?je
7 * P«2 3 3 * lt e n ,q u e Ja vida requiere para el Sacíam en -
del Christiano debe ser im i­ - lo de la Penitencia
tación de Christo, no fioxe- vide este Sacram ento desde
dad y ocio: V id e el Proemio . el num. 23. hasta el 36., T .
num. 10. T . 1. p. 6. Que á i . p . 286. y sig. De los pe-
im itación de Christo Señor . cados que se llaman írrem i-
deben los Christianos estar .sjbles, y contra el E spíritu
. a p a reja d o s, para sufrir con Sapto. V id e ibid . n. 19.
, a leg ría las adversidades de pag. 2 8 3.
esta vida ; pues no es ma­
y o r el siervo que su Señor: D O M IN IC A Q U IN T A D E S -
V id e la V II. P etic. num. ult. pues de Resurrección.
T . ? . pag. *50 .
Tristitia vestra ver tetar in S i quid petieritis Patrem in no*
ga idium* & c. Q ue la verda­ mine meo,&c.Joann, 16. A qui
d era felicidad y gozo no se se explicará la im portantísi­
h alla en las cosas caducas ma m ateria de la Oración:
de esta v id a : V ide el XII. para lo q u a l V id e todo lo
A r tic . num. 3. T. 1. p. 134. necesario en los ocho p ri­
I te n , por qué tienta Dio.s á meros Capitulos de la IV .
los buenos, y permite que Part.T . 2. p. 133. y sig.
sean ten ta d o s: Vide la V I. Usque modo non petistis quid-
Petic. num. 9. y 1 i . T . 2. p. quam in nomine mco,&c. Que
234. y 436 . hemos de ende rezar nuestra?
D O M IN IC A Q U A R T A D E S- Oraciones á Dios en nombre
puss de Resurrección. de Christo Señor: V ide la IV.
S i non ah'nro, Paraciitus non Part, cap. 3 . n .7 ,T .2 . p. 15 9.
Tom . 11. Muí £N
*74 INDICE.
ies, para que con su a s ile n ­
EN L A A S C E N S IO N D E L cia y gracia puedan guar­
Señor. dar la L e y , se pueden ex­
■¿issumptus est in Coslum , & plicar las razones que impe­
sedet á dextris D ei , & V. len mucho á su observan­
M attb. 1 6. Aqüi se expli­ cia , tomándose de la IU.
ca rá el V I. A rtic. del Credo. P art. C ap. 1. desde el num.
T . i . p . 72 . y sig, 3. hasta el fin. T . 2. pag. 3.
y sig.
-D O M IN IC A D E S P U E S D E
la Ascensión. LUN ES DE PEN TECO S-
Currt venerit Paraclitüswqúi á tes.
Patre procedit , & c . Joann* S ic Deus d ik x it tnundum , ut
1 5 . A qui se podrá explicar Filium suum unigenitum da-
la precesión del Espíritu ret^&c.Joan,3. En este lugar
Santo. I^ide el A rtic . V III. se puede explicar la inmensa
num. 6 .T . 1. pag. 9*. caridad que mostró Dios al
U t omnis, qui interficit v o s& c. h o m b re , en haberle criad o
A qui se explicará el V .M an ­ á su imagen; y la que mues­
dan*. T . a. p .7 ^ . y Sig*. ' tra continuamente en la
Arbitretur obsequium se p r e s ­ am orosa providen cia7 óon
tare Deo , S e , Cóm o nos he­ que lo gobierna. V ide la IV .
mos de portar, quando reci­ P a rt.C a p . IX. desde el n. 2.
bí mos algunos agravios del • hasta el 10. T . 2, pag. 16 r.
proxim o. F ld e la V il. Petic. y sig. Pero que mucho ma­
n. 10. T . 2. p. 250. y o r es todavía la que mos­
tró en la ' Redención del
D IA D E P E N T E C O ST E S. hom bre ibid. num. 10. hasta
el ¿4. p; 166. y sig.
S i quis diligit me , sermonan TJt'ümms-^qui credit in enm^non
mcum serva b i t , Joann. *• pereat\ (3 V. A qui se puede
< 14. Por quanto este dia fbe- enseñar, como. la T e e n C h i ■is-
ron confirmados y fortaleci­ to Ssñor, ó yá por ven ir1, ó
dos los Apostoles, para con- yá ven id o, siempre fue ne­
jft-sar y extender la Fé , se cesaria á todo hombre para
podrá- explicar el Sacram . salvarse. V id e el 11. A rt. n.
de la CV.uinu ¡cjon. T. i. p. 4. T, t. p. 3 1 . ' -I
.207. y si;4- V porque el Lis­ Qui credit in eum, non jttdica-
piritu Santo se uá á ios F ie- tur. Cóm o se han de e r¿ e r
los
I N D I C E . 97$
los m ystcnos de la Fe: .Vide el IV . M andam . num. 13. y
e) 1, A rt. desde el num. i . 14. T . 2. p. 66.
hasta el jj.T . i. p - 1 3 - y Alienum autem non sequuntur.
Q ui autem non credit , jítm ju - D e los hereges que con va­
dicatus est, quia non credit rias A rtes han pretendido
in nomine unigeniti F ilii D ei . infestar la Iglesia , vide el
C óm o Jesu -C h risto es H ijo Proem io a. 5. y 6. T . 1. p.
único : y cómo tiene , y no 3. y 4 . Quan ciegos viven
tiene hermanos. Vtde el II. los que siguen á estos M aes­
A rtic . num. 8 .9 . y 10. T . 1. tr o s : vide la IV . Petic. num.
pag. 36. y sig. y la IV . Part. 1 8 .T .3 . pag. £12. Cóm o el
C a p . IX. num. 14. y 15 . T . Dem onio se vale de ios he­
a . p. 169. y 170 . reges , para derram ar • su
veneno en el pueblo fie l: v i­
M ARTES D E PEN TECO S- de la V I. Petic. num, 10, T .
tes. *• p a g . 2 3 5 .
Q ui non intrat per ostium in
ovile ovium , sed ascendít D IA D E L A S A N T IS IM A
aliunde , Ule fu r est , <£? la~ T rinidad.
tro, Joann. 3. A qui se po­ P a ta est mibi omnis potcstas
drá tratar de la vocacion al in Cáelo, & tn térra. M attb.
E stad o E clesiástico : quie­ 28. A qui se puede tratar de
nes entran por la puerta y la potestad de D ios sobre
quienes no. V id e el Sacram . todas las cosas , del R eyn o
<ld Orden num. 3. y 4. T . de Christo por gracia en es­
i«P* 3 3 4 - y 3 3 5 - Q uanto de* ta v id a , y del de la G loria
ben sobrepujar los Eclesiás­ en la o tr a ; y cóm o es ne­
ticos al pueblo en las vir­ cesario pasar por el de g ra ­
tudes: ibid. num. 5. p. 33 6. cia al de la gloria: vide la
D e la potestad, y oficios de II. Petic. desde el num. 7 .
cada Orden, y otras muchas hasta el 1 2 .T . 2. pag. 184.
cosas tocantes á los M inis­ y sig. También se puede ha­
tros de la Iglesia, V id e ibid. blar d e la potestad de Chris­
p o r todo el Sacram ento del to Señor en instituir los Sa­
O rden pag. 333. cram entos , y en com uni­
E t oves vocem ejus audiunt. carles la virtud que tienen:
D e la reverencia y honor V ide de los Sacram . en g e ­
que se debe á los Señores neral num. 23. y 14 , T . 1. p.
O bispos, y Sacerdotes: vide IS 8 . y 15 9 . Item ,d e la po-
Mm 2 tes-
I N D I C E .
testad de perdonar pecados, E l mismo día el E van gelio de
que Christo Señor recibió, la Dominica Estote ergo
y c o m u n ic ó á la Iglesia, vi­ misericordes , si¿ut & Púter
cíe el X. A rt. num, 9. i o. i í . vester miserkors est. Luc.6%
T . 1. p. 1 1 8 . y sig. Q ue si queremos que D ios
baptizantes eos. Quátido fue nos perdone , perdonemos
. instituido el Sacramento del también nosotros á los que
Bautismo, y quáado comen­ nos hubieren ofendido: V id e
zó á obligar: V ide el Sa- la V . Petic. del Padre nues­
. cram . del Baut. num. 20. y tro. T. 2. p. a 1 5. y sig.
2 1 . T . 1. pag. 17 6 . y 1 7 7 . D a te , & detbitur vobis. A qui
Q uienes lo pueden adminis­ se explicará la m ateria dé la
t r a r , y en qué orden , y to-" lim osna, vide el V II; M an­
do lo demas concerniente á dara» dtsde el n. 16. hasta
él. V id e ibid. por todo el Sa­ el 20. T . 2. p. 102. y la IV¿
cram ento , p.- 16 5 . y sig. P a r.ca p .V lIl.n .9 .T .2 .p . 160*
In non. ine P a tn s & F i l i i , á? fíypocrita , ejice pritnum tra
SpiritusSandti. Aqui <e po­ bem, Q ue D ios rechaza
drá tratar en particular de Jai oraciones dé los h ypo-
' la m ateria y 'íbriiid dei crita s: V id e ¿bid.n.$.p.i^ Su
B au tism o : vide ibid. desde
■ el num. 7. hasta el 20. pag. D IA D E C O R P U S C H R IST I.
1Ó9. y s¡£. Ite n ,d e l m yste-
' rio de la tantísim a Trinidad Caro mea r ere est cibus , ' í?
'Vide el I. A rtic. num. 10. ■ setnguir m:us v:ri> est pótus
• T i 1. pag. 20. Que quando se & c . Joann. ó. Aqui se trata­
pin ta, ó retrata alguna Per­ rá del Saci amento de ía E u-
sona de la T rin id a d , no se charjsLio.T. i.p ,2 2 2 .y sig;
retrata la divinidad , sino < 'i
•” alguna propiedad : V id e Ja D O M IN IC A S E G U N D A
31L P ar t. c a p . 1L num. 1 4 . : despues de Pentecostés,efue
• T . j , pag. 2 i. es la infraoclavain C O R P O -
Docentes eos servare otnnia ; RIS C H R IS T I.
t¡■wcwñftue mnndavi vobis. Hoffía quídam fecit ccenam nia/r-
A ] u i se pbdiá^ek pilcar, qíian nam , Luc. r 4 ¡P or
: fitrúl y necesario es gtfar- • cena , que se toma ál fin del
“ <lnp'la L ey de Dios: Vide la dia , se nos figura 'la vida
III. Part.'Cap; t. desde el n. etern a, que aquel gran Pa-
7. hasta el tiiu T .2 .p .s •y si¿¿. ■ dre de familias. Dios d a A á
los
IN D ICE.
'* los buéno*-ál fin de U vida: , MI. Petic. h. 24.’^ . 2. p. 3 0 2 ."
y i d e t IX U . A lt. T . i . p a g . luga bmuiü ¿mi quinqué. Con*
,3 3 . y sig. Tam bién se en­ ira ios avarientas figurados
tiende por cena según £>jii en este: P id e ¡a lll . Part.
Pablo i.L'or. 2 .e lS jcrO 'a n - ca p . uLu desde el n. 1 1 . has­
* to Cuerpo de J-L-bii-Christo: ta el 17 . T . 2. p. 126. y sig.
por lo qual Vid? el Sacram . Uxorem duxi. A qui se detestará
de la Euch&risti&i T . i.p a g . la luxuria, y se recom endará
- -222. y sig. la cantidad: vide todu el V I.
E t experunt omnes, simuJ excu­ Mandnm. T . 1. p. 84. y sig.
sare. Por quanto todas estas M as donde se leyere el E van ­
escusas nacen de la desor- gelio-: Homo quídam eras di-
denada concupiscencia, por ves , qui induebatur purpura
esto se tratárá aqui de ella, . & c . Luc.. id . Se piedicará
explicando , qual sea prohi­ - contra la vaniJad de los trar
b id a, y qual no; qual p :c a - g e s: P id e el VI. M andam .
d o , y qual no: V id e la III* n. 11. T . 2. pag. 9 1. Iten,
Part. cap. X. desde el n. 5. que nos contentemos con el
hasta el 14. T . 2. p- 123; y • alim ento y vestido necesa­
sig. Tam bién se podrá expli- rio : viiw la IV, Pede, 11.1 o. y
■ c a r , quan estragado quedó 1 1. T . 2 p. 20(3. y 209. }
el liuage humano por el pe- Sepidtus est in inferno. He aqui
' cado ; pues á imitación d$ ‘■el ga aidon que aguarda á
■ estos que pro p in e é l 'E vaii’ .los regala dos-, y malos: wds
• g e lio , apetecem os las cosas las penas de los ¿ordenados,
que nos dañan, y abandom- en el VH. A rt. num. 9. y 10 .
mos lasque nos aprovechan: T« i. pag. £5.
vide esta gran Catástrofe de U t por tare tur ab Angelis. D e
■ miserias en la lll. Petic. d e i- - ia «tutela de los Angeles so­
• de el nnm. 1 . hasta ti 9. T. bre los hom bres,Fide la IV .
• 2. p. 191; y sig. Y cii k II. Part. cap. IX. desde ¡el a. 3.
Petic-. desde el num. 4. hasta hasta e Í 7 .T .2 .p . 162. y s ig .
el 7. T . 2. p¡jg. 182. y sigw In Sinirn Abráhte* Se pueden
■ Vittum emi. Contra los so­ exp licar los Senos, ó lu g a ­
berbios^ y ambiciosos figu- res de ias almas después de
• tfados e h 'é s t e , V ide la IV . la m uerte: Vide el V . A rt.
Part. cap. V i l. ti, i . T . 2. p. num. □. y 3. T , 1. pag. 6 i #
15 3 . Y la lll, Part. cap. ult. y 62.
n. ult. T . 2. pag. 1 3 1. y la
DO-
278 IN D IC E .
DOM INICA TER CER A de otro A p o s to l, para que
despues de Pentecostés. entendam os, que solamente
Gaudium erit in Cosío super uno San P e d ro , y su legitim o
peccatore peenitentiam agen- Sucesor, el Pontífice Rom a­
tei Luc. 1 5. Ciertam ente no , es la' Cabeza visible de
este regocijo, que se celebra toda la Iglesia : vide el IX.
en ei C ielo al convertirse A r t. num. 12 y 13 . T . 1. p.
un pecador, debe estimúlar 102. y 104. vide ítem el Sa­
m ucho á ios pecadores á cram ento del Orden n. 28.
penitencia. Y asi este dia T . 1. p. 350.
los excitará el Predicador á E x t á me * Domine. Los que
penitencia : para lo qual vi­ han de recibir á este Señor
de la. virtud , y Sacram. de en la Comunion, im iieo este
la Penit. T . 1. p. 2 73 . y sig. exem plo de San P e d ro , y
Y donde se leyere el E vange­ el del Centurión, M attb. 8.
lio de laD om in. precedente: reconociéndose indignos de
Homo quídam fecit ccenam mag- la presencia de tal huesped:
nam, V id e ibi. vide para esto el modo de
D O M IN IC A Q U A R T A D E S - prt pararse para la Com u­
pues de Pemecostes. nión , en el Sacram . de la
Cum turba irruerent in Jestim^ E uchar. num. 56. 57. y 58.
ut audirent Vsrbum &c*Luc. T . 1. p. 1 5 8 . y sig.
£• Que los Fieles han de oir M as donde se leyere el E van ­
la palabra del Predicador, gelio de la Santísima Trini­
com o palabra de D ios, y no dad :Estate misericordes & c m
de hom bre: vide el Prcemio V id e ibi . .,
n u m .4 .T . i . p . 3, Y que los D O M IN IC A Q U IN T A D E S -
Párrocos, y Predicadores se pues de Pentecostes. .
deben acom odar á la capa­ A udistis, quia diUum est a$ti-
cidad de ios oyentes: ibid . quis : non occides S e . Matt*
n. 1 1 . p. 7 .1 ten, que los Fie­ 5. A qui se explica á el V .
les acudan á oir la palabra M andam . T . 2. p. 72. y Sig.
de Dios los dias de fiesta: V i- E g o autem dtco vofris , qxiiíi
de el III. Mandam. num. 25. omnis qai irc¡scitür* f$c. E s­
y 27. T . 2. p. 54. y 56. tas palabras se^ expiicaq en
jísccndvns in unam navem, que? el mismo M anda^unum *;!i.
« eraí S¿monis , & c. En sola y i a . T . 2. p. 76,
la nave de San Pedro entró A v d istis, quia dióíum est an~
C hristo Señor, y no en la tiquis : non macbaberis ,
Aqui ,
TND I C E . 279
A qui se explicará el V I. D O M IN IC A S E P T IM A D E S-
M andam. T . 2. p .8 4. y *'!?• pues de Pentecostes.
Y quando se leyere el E.vaogc- A l t endite á fa lsis Prophetis
lio de la Dominica, prece­ <&e. M atth . 7. De la m ulti­
dente : Cum turb& irrue- tud de estos falsos Profetas,
Tunt , &c* P id i ihi» y de las A rtes con que en-*
gañan al Pueblo C h ristia-
d o m in ic a sexta d es- d o , V id e el Proem io num.
pues de Pentecostes. 5. y 6. T . i . p . 3. y 4 . Que
! lúa hereges, de quienes aqui
'Miserear super turbam , guia se habla , están fuera de la
ecce jam triduo sustiñent me. I g le s ia , pero sin em bargo
fflarc.B. Dem ás de las cosa? ella los puede castigar , y
que á este intento se notaron • castiga:: iVide el IX. A r t.
en la D om inica quarta^de num. 9/T:. 1. p. ló o .
Q uaresm a, aqui se.podrá ex­ Jn igttcm mittetur. Aqui se e x­
plicar Ja providencia pater­ plicarán las penas del infier­
nal y am abilísim a, que Dios no : V ide el V i l . A rt. num.
tiene de los hombres , y la 9. y io . T . 1. p. 8$.
obligación de estes á corres~ S ed qui fa cit voluntatem Patris
ponderle: vide la IV . Part. »iet ¿íV. Este es el tínico y
" C a p . IX. desde eJ n. 3. hasta brevísim o m edio■,para a l­
• el 14 : T . 2. p. 162. y sig. canzar el R eyn o de los C ic -
S i di mis ero eos jejutios , dt'fi- Jos , hacer 1a voluntad de
• -cient in vi a. Aqui se explica­ D ios. Y asi quantos desea­
rá; quánta es nuestra ílaque- mos conseguir el C ie lo , he­
: ‘ za i, pues sin la ayuda ode mos de tener ante lps ojos
- D ios ni podemos comenzar, esta sen ten cia: V id e para
~ ni acabar obra alguna que le esto la II. Petic. num. 14 .
a g ra d e , ni evitar el peca- T . 2. p. 188. y num. 19. p*
' d o : vide la III. P etic num. 190. V ide item tuda la III.
5. <5. 7. T . 2 .p . *9*. y 193. Petic. T . 2. p. 19,1. y sig.
• y rmm¿ i 9 . p. 199. y num. Y d'ionde se leyere el E v a n -
23. p. 201. gol iü de la Dom inica pre- •
Y donde se leyere el E v a n ­ ceceóte ; Miserear super
gelio de la D om inica pre­ turbúm & c, Vide ibL
cedente: A u d istis , quia 4ic- D O M IN IC A O C T A V A D E S -
’ {tum est antiquis : non o$ci~ -pucs de Pentecostes.
r. des 4& c. Vi-át ibiw - sReddc ationcm .villiaatm üs
tute.
2 ÜO I N D ICE.'
tu¿e. Luc . 16. D e la estre­ Christo Señor,' por enseñar­
cha cuenta que ha de pedir nos á llorar nuestras culpas.
Ch risto Señor á cada uno, - Quan recom endables sean
V id e el VII. A rt. T . i , p. 79. Jas lagrim as en la peniten­
cia , V ide el Sacram . de la
y si& t . ,
Facite vobts amtcos de mam- Penit. num. 28. T . 1.9 .0 9 0 .
mona iniquitatis. D iosdá los Quia si cognovtsses et tu & c .
bienes á los ricos, para que - N uestra suma m iseria con^-
los distribuyan á los pobres: su te , en no conocer nues­
V id e la IV. Petic. num, ult* tra misma miseria : V id e
T . 2. p. 2 14 . Por tanto se la III. Petic. num. 4. T . 2.
exortará á los Fieles, á ha­ p. 1 92.
cer limosna con liberal ma­ Quia venient dies tn t e , c?
n o , y alegre animo: V ide circundabunt t e , <5 E sta
el V I !. Mandam. desde el destrucción de Jerusal£n,
num. 16. hasta el 2 1. T. 2. que. aqui profetiza el Sal­
p. 102. y sig. Aqui se puede v a d o r , debe;i temer las al­
tra ta r también de la inter­ mas in gratas, porque aque­
cesión de los Santos por no­ lla Ciudad se pone por exem ­
so tro s, para lo qual y ide la plo de los ingratos , q u e
III. Part. Cap* II. desde el abusan de los beneficios de
num. 12. hasta el 20. T . 2, D io s , para ofend erle; V id e
p. 14. y sig. la V I. Petic* num. 12 . T . 2.
Y donde se leyere el E vange­ P - 237. ^
lio de la Domi icn prece­ D O M IN IC A D E C IM A D E S -
d en te: Attcndite á fa isis pues de Peí» tecos tes.
Propbetis &t\ V id e ibi . Pbar is cus sfans , btsc apud se
N o ta : Todos los Evangelios orabat. Luc, j8 . D e qué
que se sig u e n , se suelen virtudes deba ir acompaña­
leer en algunas Iglesias ea da la o ra c io n , para que
la Dominica inmediata pre- agrade á D io s, y sea oifla:
*. cedente , á la que aqui se V id e i a IV* Part. C ap. VIII-
señala á cada una, lo qual sé n. 8. y 9. T . 2. p. 15 9 . y 160.
a d v ierte , por «acusar repe­ Deas prepitius esto mibi pec-
tición en lo sucesivo. exteri. E sta O racion d e lP u -
D O M IN IC A N O N A D E S- blicauose propone por exem­
pues de Pentecostes. plo de veidaclera oracion, Y
Videns civitútem, ficvit super t penitencia , en la V . Pfctic*
Mam ¿?V. Luc . .19. Llora num, 22. T . 2. p. 227. Y #$i*
con
INDICE. 23 E
con el exefflplo de este Pu­ P a rt. C a p . V . per tot. T . 2.
blican o, y otros que se ale­ p. 14 6 . y sig.
gan en el mismo lugar , y M isit dígitos suos in aurículas
en el num* 28. del Sacram. ejus. A quí se representa una
. de Penit. T . 1. p. 290. exci­ v iv a im agen de las cerem o­
tará el P á rro co , ó Predica­ nias del Bautism o; y asi se
dor á ios Fieles á verdadera explicarán al pueblo : V id e
penitencia. el Sacram . del Baut. desde
E i mismo Publicano es también el num. 59. hasta el íín. T .
exem plar de ios qu e, siendo 1 . p. 2 o t. y sig.
pecadores, oran, y son ejidos: Suipiciens inCceJum, ingcn:mt.
V id e tres diferencias de pe­ Por qué estando D ios en to ­
cadores que o ra n , en Ja IV. das partes, sin em bargo mi­
Part. C ap. lll . ti. 5. 6 . y 7. T . ramos al Cielo como á su pro­
2 . p, 143. y 144. Y finalmen­ pio lugar, y decimos que es­
t e , el mismo Publicano nos tá a lli '.Vide la lV . Part* C a p .
enseña la mucha humildad IX» num. 19 . T . 2. p. 1 7 2 .
• con que debemos orar: V id e Com o todos estos achaques de
la LV. P a rt.C a p . V IL num. 1. so rd era, enm udecim ientc, y
T . 2. p. 152. todos los dem ás de alm a y
Qtii se e x a lta t , bamiliabitur, cuerpo nos vinieron por el
qui se humiliat , exalta.bi~ p e c a d o , aq u i se podrán ex­
tur. A qui se exortará á los plicar las m iserias, que él
F id e s á la humildad con el nos acarreó: V id e la 11L Pe­
exem plo de la profunda hu­ tic. desde el num. 3. hasta
mildad de Christo Señor: V i - el 8. T . 2. p. 1 9 1 . y sig.
de el A rt. l í l . num. ult. T .
1. p. 4 7. D O M IN IC A D U O D E C IM A
D O M IN IC A U N D E C I M A despues de Pentecostes.
despues de Pentecostes. D ilig es Dominitm Deum tuum
Efr deprecabantur eum , ut im~ ex toto cor de tuo & c. Luc . 1 o*
ponat illi manum. Alare. 7. A q u i se exortará al pueblo
E stos que presentaron y ro­ al amor de Dios, para lo qual
garon al Señor por el mudo V id e la III. Part Cap. U .d e s­
y so rd o , nos enseñan coa su de el num. 8. hasta el 12 . T .
exem plo, que hemos de orar a . p. 13. y sig. Iten el 4,M an-
p or otros. Cóm o se deba ha­ d am . desde el num. 3. Ii2sta
c e r esto , y por quienes se el 6 . p. 59. y sig. Y para la
h a y a de orar : V id e la IV . caridad del proxim o V id e e l
Tom» II» Na V,
281 I N D I C E .
V.M andam . desde el n. 10. lX .A rtd e sd e el num . t i . has*
hasta el 20. T . 2. p. 78. ta el 15 . T. 1. p. 103. y sig.
Y porque este E vangelio coin­ Qui$ borum trium vide tur tibi
cide con el d^ la D om inica proximus fuisse i l i i , S e . ?
1 7 , por tanto se podrá expo­ Quienes se entiendan por
n er, si se quiere, la segunda proximos: V id e el V ilL M a a -
parte de él en esta form a: dam. num. 4 .T . 2. p. 109*
Homo quiddin dcscendebat ab
Jerusalt'm in je r ic o & c . Por D O M IN IC A D E C I M A T E R -
este hombre tan m altratado cia despues de Pentecostes.
de los ladrones , se entiende
la humana naturaleza, heri­ jfesu preceptor, miserere nos-
da y llagada p<<r la culpa: y trL Luc. 17 . Aqui se puede
asi se podrá declarar el mise­ explicar el nombre de Jesu-
rable estad o, en que todos Christo'. V id e el 11, A rt. des­
quedamos despues del peca­ de el num. $. hasta el 8. T .
do de Adán : Vide la 11. Pe­ p* 3 2 - y s¡g-
tic , desde el n. 4. hasta el 7 . Ite , ost.endite vos Saeerdotihus,
T . 2 .p . 182. y sig. y la lll.P e ­ V id e las cosas que á este pro­
tic. desde el num. 3. hasta el posito se dicen en la Dom i­
8. T . 2. p. 1 9 1 . y sig. nica tercera después de la
Samaritanus autem infundens E pifanía. V ide itsm la confe-
o/eum&c, Aqui se explicarán sionSacram ental figurada en
los Sacramentos en general, este ca so , su insüiucion , su
y su virtud para curar las n e c e s id a d e s prov’ech o ^ & c.
alma?: V id e de los Sacra m.en eo elSacram . de la Penit.des­
general per to t.T . j . p . 143. de el num. 36. hasta el 44.
y sig. Especialm ente el n, T . 1. p. 295. y sig. Y si mas
1 4 .P .1 5 1.donde se apunta la se q uiere, vide ibidem hasta
alegoría de este Samaritano. el num .Ó2.p.300. y sig. Con
Curaui illtus kabe. Asi como el este mismo paso de los d iez
cuidado de aquel cam inante leprosos se declara la virtud
se encargó á un hombre, asi de la contrición , tb 'uUnt n.
tam bién el cuidado principal 34. p, * 9 3 . Mas para que la
de todu el linage humano, fi­ contrición perdone los peca­
gurado en a q u e l, y de toda dos, e? necesario que inclu­
la Iglesia, que á nadie e x ­ y a proposito de confesion,
c l u y e l e entregó á o tro hom­ ibid „ aum . 3 1 . p. 2 9 1.
bre, que es el P ap a. V id ? el
INDICE. *8 3
d o m in ic a d e c im a q u a r- L uc.y. Si este difunto , y al-
ta despues de Penteeostes. gunos otros icsucitarcii an­
t f e soUdti sitis anima vestr¿e tes que C hristo, ¿cómo se d i­
M attb. 6 . Quan dañoso ce, que Christo fue el prime­
sea al alm a el desordenado ro que resucitó de entre los
apetito de riquezas; y reme­ m uertos? V id e el V . A rt. n.
dios contra él: V id e & IX. y 9 . T . 1 . p. 66. A qui se puede
X. M andam . num. 13. T . 2. e x p lica r también e l XI. A rt.
p, 127. y desde el num. 2 1. T . 1. p. 1 2 1 . y sig.
hasta el fin, p. 129, y sig.
S cit enim Patsr vsster , quia D O M IN IC A D E C IM A S E X -
bis ómnibus indigetis, ¿ Por ta después de Penteeostes.
qué sabiendo Dios nuestra S i licet Sabbato curare ,
necesidad, sin em bargo quie­ Luc. 14. A qui se tratará la
re que se la presentemos en santificación de las fiestas 5 y
la O ración *V ¡Je la lV . Part. así se explicará el 111. M an­
C ap. I1. desde el miin. 7. has­ dam . T . 2. p. 43. y sig.
Cum invitatus fueris ad nup-
ta el fin. T . 2. p. 139. y sig.
Qti&r ile trgv prirüum ftegnum tias , non discumbas in primo
• D e ;, & e. (Jué rosas se pue­ loso & c. A qui se exhortará á
den pedir á L)íoh: V id e la lus Fieles á que no sean am i­
IV . Part. C ap. IV. per tot. T . gos de preferirse unos á
2. p. 144. Y en qué orden se o tro s: vide la IV . Part. ca p .
hayan de pedir: V id e la I. IX. n. 1 6 ,T . 2, p. 170, Y mo­
P etic. qulu. 1. T . 2. p. 17 4 . tivos que tiene el hom bre
y la ultim a Petic. num. 3. para humillarse: V id e la III.
T . 2. p. 2 54 . Petic. n.2 3 .T . 2 .p . 201. Iten,
Tam bién se puede exp licar to- quan poderosa sea la hum il­
• da la IL Petic. T . 2. p. 180. dad: vide la V I.P a rt. cap.V II.
y sig- n. i . T . 2-p. 1 s ^ .lte n ^ u e n o
E t btec otrtnia adjiclentur vo­ sean los Fieles envidiosos de
tes. Que podemos pedir á gloria a g e n a , y quan malo
Dios bienes tem p o rales, y es esto : vide el IX. y X. M an­
cómo; V id e la IV. Petic. de»- dam. n. ult. T. 2, p. 1 3 1 .
de el num. 9. hasta el 18.
T . 2. p. 207. v sig. D O M IN IC A D E C IM A S E P -
D O M IN IC A D E C 1M A Q U IN - tim a despues de Penteeostes.
ta despues de Pentecostés. D iliges Dominum Deum
E t resedit qui erat mortuus. M atth.22. V ide la D o -
N íi 2 mi-
I N D I C E .
minica XII. dsspues d e P e n - N o menos virtud tienen las
teco^ces. Jví d m i é se podrá palabras del Sacerdote, para
tomar lo que convinieie. perdonar los pecados al que.
Quid vjbis viíUtur de C br isto ? se confiesa bien dispuesto,
CujurFUius-esrtCom o C hris- que estas del Señor para cu ­
to Señor es hijo d e D avid se­ rar al Paralítico, com o cons­
gún la hum ana generación: ta de la forma del Sacram .
. vw feel 111. A r t .n u m .7 .T .i * de la Penit.vÁfe este Sacram .
p. 44. y el II. A rt. num. 7 . num. 14. T .i.p .2 8 1 . Y quan-
T . 1. p. 34. Y cóm o no es hi­ tas gracias deban á Dios los
j o de D avid según la divina h om bres, por haber com u­
g e n e ra c ió n : ibid* num. 8* p* nicado esta potestad á los
36. y num. 10. p. 3 7 . Sacerd o tes, vide ibid. n .1 6 .
f í i c blasfema?. Quan atroz sea
D O M IN IC A D E C IM A O C - el pecado de la blasfemia, vi­
ta va despues de Pentecostes. de el 11. M andam . num. 29.
E t viciens Jesús fidem ilhrum 7 T . 2. p. 42. Cóm o se debe
■ & c . Mattb> 9. Asi com o aqui honrar el Santo nombre de
la fé agena fue parte para D io s ; y del Juram ento, y
que el Señor tuviese m iseri­ perjuro: vide el II. M andam.
cord ia deí P a r a lit ic o , asi desde el num. 3. hasta el fin.
tam bién y m ucho ma& se T o m . 2. p. 29. y sig.
m ueve á perdonar la culpa
original á los infantes * in­ D O M IN IC A D E C IM A N O N A
capaces de propia fé, por la despues de Pentecostes.
fé de sus P ad res,ó Padrinos; Q ui fecit nuptins filio suo & c-
y si estos fuerea infieles, por M a ttb .22. Las causas y mo­
la de la Iglesia , como dice tivos que principalm ente se
San A gustín: vidt el Sacram . deben proponer los Christia-
del Baut. num. 33* T . 1. p* nos, para casar: V ide el Sa­
18 5. y de los Padrinos, vide cram . del M atrim . n/r 3 .y 1 4.
ibid. desde el num. 26* has* T . i . p . 3 6 1. Quales sean los
ta el 3 1 . p. 180. y sig. bienes del M atrim onio, ibid .
Rew ittw itia tibi pee f ata lúa . desde el num. 23. hasta el
Cun este lugar se prueba,que 26. p. 36-8. y sig. Que los ca­
Christo Seuor fue t i primer sados se abstengan del uso
h o m b re ; que tuvo potestad del M atrim onio e a algunas
para perdonar pecados: vide lie nipos, principal mente diaa
t i X .Á rL mim. 9 .T . 1. p«j 18, antes de la Comuníon, y por
I N D I C E . 285
laQ uaresm a: ibid. -num. ult. Filius infirmabatur Capbur-
P* 3 7 3 * Finalmente se puede tiaian t ¿sY. Joann. 4. P er
este dia explicar todo , ó quanto las enterm tdadcs cor­
qualquiera parte de este Sa­ porales, y tedas las demás
cram en to, p. 3 5 4 * Y s*g* miserias que experim enta­
Contumelis affeclos occidcrunt^ m o s , son efeftos dei peca­
A qui se puede hablar d o , aqui se podrán explicar
de Ja contum elia, detracción, las miserias y desdichas que
murmuración, y otros vicios d o s vinieron por él: V id e la

con que se m altrata al pró­ 1L Petic. desde el num. 4,


ximo: vide el V III.M au d am . hasta el 7. T . 2. p. 18 2 . y sig.
T . 2. p. 10 7. y sig. Ite n , á d<5nde, y cóm o hemos
Non babens vestem nuptialem. de recurrir en nuestros ma­
La pureza interior sign ifica­ les y trabajos pur remedio:
da por este vestido nupcial* V id e toda la ultima Petic*
es la que prometim os g u a r­ T . 2. p. 252. y sig.
dar por toda nuestra vida,
quando en el Bautismo nos D O M IN IC A V E I N T E Y U N A
pusieron el vestido, ó lienzo despues de Penteeostes.
blanco: vide el Sacram . del Redde quod debes , Matth„
Baut. num. 7 3 . T . 1. p. 206. 18. A qui se explicará , quaia
A qui se puede inculcar tam­ necesario es restituir al pro­
bién la gran pureza, con que xim o aquello en que se le ha
se han de preparar los Fie­ damnificado, y á sea fa m a ,y á
les para la Sacratísim a mesa h o n ra, yá bienes de fortuna:
de la ComunÍon:^;We el Sa­ V ide el V II. M andam . n. 8.
cram . d elaE u ch ar. desde el T , 2. p. 96. Quantos generos
num. 56- hasta el 59. T . 1. de personas tienen o b liga­
p. 258. y sig. ción á restituir: ibid, n. 1 5 .
M ittite eum in lenebras exte­ p. to 1. Quantos modos de
riores. A qui se explicará al hurtar haya,, y quan g ra v e
pueblo la terrible sentencia, sea este pecadot$tc. V id e to*
que pronunciará el Señor do el V II. M andam. T . 2. p*
contra los malos el dia de 93* Y Iten , cóm o se de­
. la cuenta: V id e el V II. A rt. be portar el Confesor con los
. q. 9. T . 1. p. 85. que deben restituir a lg o iV i-
D O M IN IC A V E I N T E D E S- . de el Sacram . de la Penit. n.
pues de Penteeostes. 78. T . i . p . 3 2 í t
E ra t quid ara Regulvs * fujus Y si se quisiere tocar lo estrés
1 85' INDICE.
cho de la cuenta, que se nos D O M I N I C A V E I N T E V
j ha de pedir en la hora de la tres despues de Perneáosles,
m uerte,se hará presente,que
hasta de una palabra ociosa Ecce Princeps' unus accésit , <£?
se nos pedirá cuenta: V id e adorabat emn , dieens , «S?c,
el VIH . M andam . num. ult. f M a tth , 9. Aqui se explicará,-
T . *. p. 120. que hemos de recurrir á Dios
S i non remiseritis umsquisque r ea nuestros co n ftid o s, y en­
fr a tr i suo de cor di ¿rus vestfis ferm edades; cóm o hem^s de
& c , Aqui se podrá exp licar recu rrir; la diferente mrure-
, U V .P e t ic .T .2 .p .2 is . y sig. ra con que piden á Dios el
remedio los infieles y los
D O M IN IC A V E I N T E Y D O S - Fieles; y que nunca es lic ita
despues de Pentecostes. usar de remedios supersti­
ciosos: V id e la VII Petic,
M sg is te r , tttmus f uta vtrax desde el num. 2. hasta e¡ 6.
esyG e/M attb, 22, Cotí oca- T . 2» p. 243. y s’g.
- tiim de esEá m aliciosa adula­ F ilia rima modo defungia est,
ción , con que los Fariseos Aqui se d ir á , quan presen­
‘ h a b la ro s al S e ñ o r, se pon­ te debe tener t do C tiristia-
derarán los daños de la adu­ no la m uerte , y los dernás
lación ó lisonja: V ide el V III. N o /istm o s, para vivir con
M andam . num. i t . y i a . T . c o n cierto : V ide el Sacram .
2. p. 1 13. y 1 1 4 . ■ de la E u rem a -U n cio n , num.
¡¿tiia verax es. A qui se ponde­ i . T . r. p. 322. Y si con es­
rará ; quan general es el v i ­ ta oeasion se qui iere e x p li­
cio de la lengua; com o siem­ car todo este Sacram ento,
pre se debe tratar la verdad; que es el renu-di >y consue­
y nunca es licito mentir & c . lo destinado para aquella
V a is todo el VIH . M andam. h o rá , vi Je ibid»
T , 2. p. 107. y sig> S i telígero tantum fimbriam
R e d á is ergo qu& sunt C¿esd- vestimenti ejtts &C. Aqui se
r is, Ctcsari) <SV. D é la ve­ podrá tratar de la venera­
neración y obediencia que ción debida á las Reliquias
se les debe á los Principes y d e los Santos: V id e la l l l .
M agistrad os: V id e el IV . Part. C ap. II. num. 19* T .
< M andam num. 15 . y i 6 v T . ■ 2. p. 18.
* . p. 6 7 . E t cum vetiisset Jesús in do-
tfwm P tin cipis, <£?<?. Aqui se
po-
INDICE. 28 7
p o d rí excitar al p u eb lo , á del J u icio : V id e el V L I.A iU
socorrer á los "difuntos por num. 7. T . 1. p . 84.
medio del S acrificio de ia Y si se quisieren explicar todas
M i s a : V id e el Sacram. de la las demás circunstancias del
E ucharistia num. 79 . T . 1. Juicio u n iversa l, y el modo
p. 2 7 2 . y por medio de las en que se h a rá : V ide todo
demás Oraciones : nide la este A rt. T . 1. p. 7 9. y sig.
IV . Part. Cap. V . num. 4 . Orate autem , «r t¡on fiat fuga
T . 2. p. 148. vesiíra m bie.%n£-r tíeb£dbb&-
M as dor.de se leyere el E van ­ tbo. Q ue se puedan pedir i
gelio de la D om inica IV* de Dios en la O ración bienes
Q uaiesm a, V ide ibtd . tem porales: y de qué roaae-
. ra se deben pedir ; y que
N O TA. con lo necesario de ellos uos
I*os anos en que según la rú­ debemos co n ten tar, & c . Vi-*
brica del B reviario, hubiere dé la. IV . Petic. desde el nura.
que tomar aqui algunas Do- 1, hasta el 18. T . 2. p. 203,
. minicas de despues de Ja-
E pifania , recurrirá allá el Sed propter eJedtos breviabnn-
P árroco ó Predicador. tur dies illL A q u i se podrán
declarar , que aunque son
DOM INICA VEIN TE Y form idables las baterias de
. quatro despues de Pente- los dem onios, sin em b aígo
costes. no puedtn te n ta rn o s, ni
Cum videritis abomincttionem quanto q u iere n , ni todo el
/ desolationts, stantem in loco tiem po que quieren \Vide la"
San£lo, <£?#, M attb . 24. Aqui V i . Petic. desde el num. 5.
- se pndrán explicar las seña­ hasta el 9 . T . 2 ^ , 2 3 2 , y sig.
le s , que precederán al dia

F IN D E L IN D IC E D E E V A N G E L IO S D O M IN IC A L E S
de todo el Año.
INDICE DE LA S CO SA S MAS N O T A B LE S
de este Catecismo.

T . indica T om o, p» pagina, n. numera.

A. A b re las puertas del Cielo, allí*


Accidentes: están en la Eucha-

A B a d : í algunos Abades es
permitido ordenar sola­
mente de m enores, T . i . p.
ristía sin sujeto: T , 1. p.
2 5 2 . n. 45.
Acción ú obra : ninguna que
3 5 1 . n. 29. agrade á Dios podemos ha­
Abogados : han de abogar por cer sin su a y u d a , T , 2. p,
los pobres de caridad , T . ¿ 9 3 .* n. 5. y 7.
p. 1 1 7 - n. 17 . Acción de gracias : es una de las
O tras obligaciones suyas, allí, dos partes principales dé la
Aborrecer'. el aborrecer á D ios O ración, T ,2 . p. 14 1.0 . 2.
quan grave pecado, T . 2. p. Por q u é , y qu:¡ndo singular­
<2%. n. 3 7 , - mente damos gracias á Dios,
Todos los pecadores incurren T . <z. P .T 49. n. 7 *
en esto, alli. ' E l A v e M .u ia es acción de
A draban: su peregrinación, g racias, alli. n. 8.
T . 2. p. 9. n. 1* L a III. Petición contiene a c­
Su S e n o ,T . 1. p: 62 n. 3. ción de g ra c ia s , T . 2. p.
A b so lv er : á quienes deba el ^ 201. n. ¿2 .
Confesor , y á quienes ño: A c o lito : su oficio, y form a, T .
T . 1. p. 309. y 3“io . u. 6 j , y *• P- 3 4 3 -Y 3 4 4 * n* 18.
p. 32 f. n .7 8 . Acusadores : n o sed exen llevar
JLa potestad d¿ absolver á so­ de amor, odio, ú otra pasión,
los Sacerdotes es concedida, T . 2. p. 1 1 7 . n. 18.
y por qi^é> T . [ .^ .,3 0 5 , y , Adán : en él perdimos todos la
305. n. 54* ju sticia original, T .2 .p . 191*,
E n peligro de muertequalcjuíe- n. 3 * y T . 1. p. 30. n.2.
ra Sacerdote puede absolver O tros muchos males que con-
de qualquiera pecado, y ex- traxim os por su caida, T. 2,
com union, á falta de Confe­ p. 192. y sig. n .4 . 5.-6. 7.8 .
so r, alli. n. 55. y . p. 18 2 . 11. 5. y en otras
Absolución : es de Fé que per­ partes.
dona los pecados/T. r . p ^ d . E n ei estado de la inocencia
fc- * 7- hu-
i n o ic e . i S ‘9
hubiera él neeeútado de co­ da la C is tid a d .T .í .p. 85.11.2.
m i d a , mas no de vestido. T. Q ué cosaes A d u lterio.alli. n .3 .
2. p. * 04 - Y 2 °S- “ • 4 * Baxo el A d ulterio se prohíbe
Cotexo entre las necesidades todo genero de luxuria, allí,
que él hubiera tenido en aquel y p. 86. n. 4.
estad o , y las nuestras, allí, Porqué en la prohibición se ex­
H ubiera gozado vida inmortal presó el A dulterio. T . 2 . p,
con el fruto del árbol de la 86. y 87. n. 8.
vid a . allí. Quan enorme es el pecado d e
K o hubiera estado o c io so ; mas adulterio.T*a.p.8fi.y 89.n.&*
ningún e xercicio le hubiera Adultero : quan iniquo y m aN
sido m o lesto , sino todos de­ vado e s , alli.
leitab les. alli. Incurre en torpísim a nota d e
T o d a su posteridad quedó no infam ia, alli.
iolam eate privada del fruto Los Adúlteros en la ley antigua
d el árbol de la vid a,m as tam* m orían apedreados, alli.
biencondenada á trabajos con A fin id a d : parentesco de afini^
horrible sentencia, alli. n. £. dad espiritual quienes con­
Cotexo y correspondencia en­ trallen en el Bautismo. T . 1 .
tre A d á n , y C h risto . T . i . p. iC a . □. 25.
p. 4 S. n. 9. Y en la Confirm ación. T . 1 .
A dorar: debemos ad orar i un 2 1 6 . q. 1$ .
solo Dius. T . 2. p. 13. n. 7. A gua : vé Bautismo.
N o se opone á esta ley la ado­ A yudar: quan grandes nos pu­
ración délos A n g e le s,y Saa* so Dios en la custodia de los
tos. T . 2. p. 1 5. n. 12 . A n g e le s, y en los Sacram en­
N a d a se dism inuye , antes se tos , para pisar al D em onio,
aum enta la gloria de Dios, T . *, p. 190. n. 18.
p or la A doracion de los A n ­ Ayuno : éste , y la limosna se
geles, y S a n to s .T .2 .p .i6 .n .i 5 han de jun tar con la O racion.
Adulación, A dulador: vé Lison­ T . a . p. 160. n. 9.
ja , Lisonjero, Alim ento \ noi debemos coa­
Adulterio :por qué al precepto tentar con el necesario. T .
de no m atar se sigue el que 2 . p. 208, y 209. n. 10.
prohíbe el A d u lterio. T . c, E l del alma es de muchas ma­
p. 84. n. 1. neras, asi com o e l del cuer-»
C au tela con que se ha de expli» po. T . a. p. 2 1 2 , íi. 18 .
car este Mandam* alli. A lm a : la de Christo Señor fue
E n este M andam iento se pro­ de gracia y dones en su
híbe el A d u lterio ? y se primer iastante.T. i.p .4 3 .n . 4,
__ir
*9 0 IND ICE.
P ad eció quanto á la parte infe­ Qual es su sentido en el Padre
rior acerbísim os tormentos, n u estro ;y qual en las demás
com a si no estuviera unida O raciones, alli. y p. 2 5 5.11.5,
ú la Divinidad. T . 1. p. 49* Sus varias interpretaciones,alli,
y 50. n. 2. n. ó .
A unque se apartó del cuerpo, Amigo : quan perniciosa es la
mas no de la Divinidad, T . 1. lisonja que hace e l am igo á
p, 52. n. 6. su am igo gravem ente enfer­
B a xó á los Infiernos real y ver- mo , en disim ularle su peli­
daderam ente.T. 1^*63.11. 4. gro . T . 2. p. 1 1 4- n. 12.
B axó triunfante, no cautiva co­ A*>or:Q Ide Dios para con no*
mo las demás almas. T . 1. sotros singularm ente brilla
p. 63. n. 5. en la redención del linage
Causas por qué baxó. T . 1, p. hum ano. T . 1. p. 42, n, 3. y
63. y 64. n, 6. T . 2. p. 166. n. 10.
"El alm a es inmortal. T . i , p, A n g el i crió D ios ¿numerables
1 2 1 , y 12 2 . n. 2. A n g e le s , y los dotó de g ra ­
L a s alm as de los justos antes c ia , ciencia , y poder. T . 1*
de la m uerte de Christo Se­ p . 26, y 2 7. n. 17 .
ñor iban al Seno de A brahan, M uchísim os cayeron en el in­
ó al Purgatorio. T . 1, p, 54. fierno. alli.
n. 6. E l A n gel instruyó á T o bías so­
C ó m o se co m p o n e, que según bre el M atrim onio. T . 1 . p.
E z e q u ie l, el alm a que peca­ 3 6 1 . n. 13 .
re , ella misma lo p a g a rá, y L a adoracion que se dá á los
sin em bargo castiga D ios á A n g e le s , no se opone á la
los descendientes por los pe­ de D io s , y por qué. T . 2. p .
cados de sus m ayores. T . 2. 15 . n. 12.
p. 27. n. 3 s . 36. N o se les dá la misma ado­
L a s Alm as tienen natural in cli­ racion que á Dios. alli.
nación á unirse con sus cuer­ L a adoracion debida á solo D ios
p o s, y efectivam ente se uni­ es la que algunas veces han
rán . T . 1. p. 124. a. 5. rehusado los A ngeles, alli.
E l alm a se eleva á Dios en la Razones porque los debem os
O racion con dos alas, T . 2, adorar y venerar. T . 2 p .
p . 14 2 . n. 4 . 1 5 . y 16 . ti. 13.
¿ímen : qüan freqiiente fue esta Jacob pidió la bendición al A n ­
voz en ia boca del Salvado r, g e l p re se n te ,y aun al ausen-
T . 2. p. 2 54 . a, 4* " t e , a lli. a* i4<
P o r-
INDICE. 29»
P o r qué los Angeles se pintan, por qué desconfiar. T . 2. p.
y retratan en figura humana, 226. n. so*
y con alas. T .2 .p . 22. n .2 5 . apostoles : Inspirados del E spí­
L a custodia de los hombres eri^ ritu Sto. com pusieron el C re -
ca rga d a por Dios á los A n ­ . do,y por q u é .T . 1, p, ia .n . 2.
geles , se explica con un si- L o llamaron Sym bolo,y porqué
tíiil, T . 2* p* 16 2 . n* alli. n. 3.
C a d a uno tenemos el nuestro Los Apostoles fueron enviados
que nos guarde , a l l i , y p. por Christo á edificar la Igle­
16 4 . n. 6. sia. T om . 1 , p. 3. n. 3.
U tilidades que percibim os de Potestad que les dió el Señor pa«
esta tutela de los A n g e le s, se ra perdonar pecados , y en
explican con exem pios de la ellos á los demás Sacerdotes.
Sagrada E scritu ra. T . 2 . p . T . i . p . 3 3 4 .n , 3 . y p . 3 3 7 .n . 7 .
1 6 3 , n. $. y 6, L o s Apostoles instituyeron las
¿fnimal: T odos perm anecen en cerem onias.T . 1 .p .2 0 1 .n. 5 9 *
aquel estado en que D ios los L o s Apostoles aprendieron de
c rió , y se en d ereián á los C hristo Señor la confección
fines propios á su naturale­ del C h rism a .T o ra . 1 . p. 2 12 .
z a , haciendo ea esto ventaja num. 7.
al h o m b re,q u e á ca d a pasó* Artículos: en 1 2 . d e ellos está
y e ir a su blanco. T . 2.p* 18 3 . repartid o e l Credo, T om . i«
n. 5. y p. 1 9 1 . n. 3. p . 12 . n. 1 .
E s licito matarlos , y com erlos L o s debe ante todo saber el
T . 2. p. 7 3 . n. 3* Christiano. alli.
✓ípstito : E l de su propio bien C ad a A postol dixo uno. T . 1.
infundió D ios á todas las co­ p.' 12. o. 3.
sas cria d a s.T . 2 .p . 1 9 1 . n .j . E l prim er A r tíc u lo .T .r . p. 13.
A l hom bre infundió el apetito 6 y sig*
ansia de D ios. alli. E l segundo. T . 1 , p, 30. y sig.
T o d as las dem ás cosa* lo conser­ E l tercero. T f í . p. 40. y sig»
varon menos el hom bre, alli. E l quarto. T . 1. p„ 49. y sig.
L o s apetitos desordenados del E l quinto. T . 1. pb 6 1 . y ¿ig.
hom bre soninum erables.alli. E l sexto. T . i , p. 72 . y sig.
p . 19 2 . E l séptimo. T . 1 . p .7 9 . y sig.
Si el espíritu se mantiene firme E l oétavo. T . r. p> 87. y sig.
en perdonar las injurias,aun­ E l nono. T . ~V'p. y sig.
que reclam en los apetitos de El¿decim o.r 1 1 x. p. 1 1 4 . y sig .
U naturaleza corrupta,nohay E l undécimo. T . 1. p. 1 31. y sig,
Qq 2 £1
í n d i c e :
É Í duodecim o.T. i ,p .i 33. y sig. Porqué instituyó Christo e i
K in gu n a cosa declara mas la agua por su m ateria. T . i .
sum a gloria del S e ñ o r, que p. 1 7 1 .a . 10.
ios A rtículos de la R esurrec­ E n el Bautism o solemne se debe
c ió n ^ subida al Cielo* T* 1. añadir el C h rism a. T . 1. p.
p. 74 . n. 4, 1 7 1 . n. 1 1 .
Ascensión : vé subida. Porqué los Pastores deben ins-
A varien to nunca se harta de di­ tru ír con mucho cuidado á
nero. T . 2. p. 12 7 . u. 13 , . los Fieles en este Sacram ento,
A v e M arta : E n ella damos gra­ T . 1. p. 1 7 2 . n. 1 2.
cias á D io s, y de qué. T . a . Se pone la forma del Bautismo»
p. 149. n. <i. y se dá raio n de ella. T . 1.
A l A v e M aria añadió la Iglesia p. 1 7 3 . y 173 . n. 13 .
la Santa M a ría , y á qué fin, N o todas las palabras de la for­
alli. p. i$ o , ma son igualm ente necesa­
B. rias. T . 1, p. 1 7 3 . n. 14.
Porqué los Apostoles bautiza­
Autismo : E l claro conoci­ ron en nombre de C h risto , si
B miento que los Fieles deben
tener de este Sacram ento. T . .v
es que lo hicieron. T . 1 . p«
1 7 4 . n. i ¿ .
1 . p. 16 6 . n. 1. Puede dudarse si lo hicieron. T .
Se notan los dias mas propios 1. p. 1 7 4 . n. 16.
para exp licar. T . 1. p. 16Ó. Se explican las tres maneras de
n, a . ablución, que puede haber en
D é lo que significa el nombre de el B nntism o.T .E .p .i 7 5.11.17.
IJllHisrno, T . 1, p. 16 7. n. 3; G uárdase en esto la costum bre
O tros varios nombres con que de cada Ig le sia .T . i . p , 1 7 5 ,
iqs Ss. Padres le han llamado. num. 18 .
T . 1. p. 167. y 168. n. 4. Se debe lavar la c a b e z a , y pro-
Su diñn icion. T . r. p, 1 6 8 , 0 . 5 . nunciar juntam ente la form a,
D e l modo ep que se hace este T . 1. p. 1 7 5 . y 1 7 6 . n. 1 9 .
t Sacram en|o^ y destierro de Q uándo instituyo Christo el
un error, T , 1. p, i6 & .y 16 a. Bautismo. T . 1. p. 17 6 . n. 20*
n. 6. Desde quándo com enzó á obli­
Su materia es.el agua natural* g ar, T . 1. p. 1 7 7 . n- 21.
T . i . p. 169, y i 7 o. n, 7. y 8. R iquezas que D ios vierte por
V arias figuras y ¡-ofecías r que él. T . 1. p. 17 8 . n. 32.
pronunciaron larVi* uddal^giaa T res ordenes de M inistros del
dei Bautism o. T , 1 ,p , 170,^» 9 , B au tism o , y se explican las
dos
I N D I C E . 293
dos primeras. T . i . p. 17 8 . M as no las penas civiles. T . 1 ,
y 179. n. 23. p. 19 3. n. 46.
Se explica la tercera. T . 1, p. D espues del Bautism o quedan
1 7 9 . n. 24. las molestias de esta vid a , f
Se debe guardar orden aun en­ p o r q u é .T .i.p .i9 4 .y i9 S .n .¿ .
tre los Ministros de necesi­ Se explican otros efed o s del
dad. T . j . p. 180. n« *25* B au tism o .T .i. p .19 6 . y 19 7 ,
E l Bautismo es necesario para n, 50. 5 1 . 52.
la salvacion.T. 1 .p. 18 4 .0 .3 1. Porqué despues de recib ir en el
E s necesario también á los ni- Bautism otantas virtudes y do
fios.T. i .p .i 8 4 .y 183. n .32. nes somosaun tan tardos para
E n él reciben los niños la F é ,y el b ie n .T .i.p . 1 9 7 .y 1 9 8 .^ 5 3
la gracia. T . i . p , 1 85, ^ 3 3 . N o se puede reiterar el Bautis­
N o se les debe dilatar el Bautis­ mo. T . i . p . i 9 8 . y 199. n.
mo. T . 1. p. 1 8 5 . 0 , 24. N o es reite ra rlo , el darlo con­
M étodo que se ha de observar dicionado, quando h a y duda
en orden al Bautismo con los p ru d en te.T . 1. p. 199. n. 56.
adu itos nacidos de infieles. T . Sopeña de irregularidad no se
1. p. 18 6 . n. 35 . puede reiterar ni con condi­
Costum bre de la Iglesia en dila­ ción, sino en cajo He duda pru-
tar el Bautism o á los adultos. dente. T . 1. p. 200. n. ¿ 7 .
T . i . p. 18 6. y 18 7. n. 36. E l ultimo efefto del Bautism o
N o siem pre se les ha de diferir. e s , abrirnos el C ielo . T . 1.
T . 1 . p. 18 7. n. 37. p. 200. n. 58.
Solo se debe dar á Jos que lo quie­ C a ra & e r que im prim e el Bau­
ren. T . 1 ^ . 1 8 7 . y 18 8 .^ 3 8 . tism o : vé Cara&er.
L a f é , y dolor que serequierea Cerem onias del B au tism o : vé
para recibirlo. T . 1. p. 188. Ceremonias.
y 1 89. n. 40. Bendición : Si D ios no echa su
Q uán ú tiles á los Fieles la medi­ bendición sobre nuestros tra­
tación de este Sacram ento. bajos, serán vanas nuestras
T . 1. p. 189. y 190. n. 4 1 . esperanzas. T . t . p. 206. n. 6,
E l principal efeéto del Bautis^ Benignidad : en qué consiste. T .
ma T . i . p. 190. n. 42. *. p. 79. n. 17 .
Perdona toda culpa, mas queda L a Benignidad de D ios de v a -
la con cu p iscen cia.!1. 1 ,p. 1 9 1 rios modos nos libra de los
y 19 2 . n. 43. y 44. males. T . 2. p. 248. y 24?.
Perdona también toda pena. n. 8.
T . 1. p. 1 9 3 . n. 45. Bicrwvwturansa; la Bienavcft*
tt-ü
I N D I C E .
turanza eterná est£*signifi­ Bienes : los temporales por qué
cad j. por vida perdurable t y se hayan de pedir á Dios. T .
p o r q u é .T .i . p. 133 ’ / * 3 4 * 1 . p. 203. n. 2.
n. 2. y 3. D e qué modo se hayan de pe­
LaBienaventuranza es mas de lo dir. T . 2 . p. 203. y 204. n. 3.
que expresa la vida perdura* D e muchos bienes que ahora nc~
b le.T . i . p . 135. y 136. n* 4* cesitam os, no hubiera nece­
L a debemos buscar con ansia. sitado Adán , ni su posteri­
alli. p. 136* dad» sino hubiera pecado. T»
L a Bienaventuranza esesencion 2. p. 204. y 205, n. 4.
de todos los m a le s, y logro L icito es pedir á D ios bienes
de todos los bienes. T . 1. p* tem porales T .2 .p .207.y 208.
136- y 1 3 7 * n- D. 9.
L a Bienaventuranza esencial P ara qué dió D ios á los ricos
consiste en ver á D io s, y go ­ abundancia de bienes tem po­
z a r de su herm osura. T . i . p . rales. T . 2. p. 2 1 1 . n. 16. y
. , * 3 7 - y 138 . n. 7. p. 2 1 5 . n. 23.
C óm o lo i Bienaventurados sq Conform idad de animo en que
. transforman de algún modo d e b eestá r quien pide bienes
* en D ios por1 semejanza, alli. tem porales T . a .p . 2 1 4. n. 2 2,
.P * 138» Se debe pedir á Dios rectitud
u causa de esta transform ación de animo para usar bien de
T . I . p» 138 . y 139 . n. 8. los bienes tem porales T . 2,
V en á Dios por el lumbre de p. 209. n, 12 .
gloria. T . 1. p. 139. n. 9 . Blasfemia:qua.n a tro z y execra-
Se explica la misma transfor­ b le p e ca d o sea T .2 .p '4 2 .n .2 £ .
m ación coa un simil. T . 1. p.
1 3 9 . n. 10. c.
L a Bienaventuranza esencial
consiste en la posesion de
D io s. alli.
C Andela : la que se le dá al
bautizado,qué sign ificaT .
1. p. 20 5 . n. 74,
^ B ie n a v e n tu ra n za accidental, Caraffer : qué Sacramentos lo
ó bienes accesorios de que im p rim en , y qué cosa seaT»
gozan losBiena venturados T . 1 . p. 16 3 . n. 30.
, - x. p. 140. y 1 4 1 . n. 1 1 . y 12. L os efe&os del C a ra & e r en lo i
J£1 prem io de la Bienaventuraa- ■ tees Sacramentos que lo im ­
r z a se dá m ayor* ó menor se­ prim en T . 1. p. 164. n. 2**
gún el m erito:y modo de con- R\ C a ra d e r del Bautismo T .
• seguirlo. T* i , p . 142, n, 13, i i p. o. j54*
Í N D I C E . , *95
E l de la Confirm ación T , 1. p. R em edios de considéracion pa­
220. y 2 2 1. 23» ra guardar Castidad allí. 0.7,
E l del Orden T , 1. p. 3 54 * n«34 * Rem edios de acción T . 3 * p.
Caridad : se nos manda por el 9 2 . n. 12» y 13 .
prim er M andamiento T . 2. E s don de D ios , quien no lo
p. 13. n. tí. niega á los que bien piden.a\li
Debam os amar á D ios con ma­ Catecismo : de Catecism os se
yo r C a rid ad , que á ninguno han valido los H ereges para
otro T. 2. p. 14* n» IO« engañar á los C atolicos T .
L a carid ad , ó amor de D io ses 1. p. 4 . n. 6.
por el mismo, mas la C arid ad D eterm ina el Santo C on cilio
del proximo por D io s T . a . T ridentino publicar este C a ­
p . 6oí n. 4. tecism o T , 1. p. 5. n. 8.
L a Caridad de Dios no se ciñe Idea de este C atecism o T . 1 .
á limite alguno; perosí la d e l p. 9*
proxim o T .a .p .6 o . y 6 i .n .$ . C atequizacion de los Bautizan*
Caridad '.con que debemos am ar dos T . 1. p. 202. y 203, n.
á lus Padres T . 2. p. 6 i* y 63. y 6 4 .
62. n. 6. y 7, Causas segundas: cómo las de­
A todos sin excepción debem os bemos m irar é interpretar los
am ar con C arid ad . T . 2 . p. Christianos T .2 , p .i7 & .n . 7 .
79 . n. 16 . Ceremonias : las del Bautism o
E n el V . M andam iento es don­ han de explicar los Pastores
de se señala la C arid ad , alli. con mucho cuidado T 1. p«
Q ualessean los oficios de la C a ­ s o i . a. 59.
ridad. alli. n. 17 . Se distinguen tres generos de
Q uan excelentes sean estos ofi­ Cerem onias en el Bautism o,
cios hechos con los enem igos, y se explican T . 1. p. 201. y
alli. n. 18. sig. desde el n. 60. hasta el 7 6 .
E l mas excelente de tod os es L a s de la Penitencia , se exp li,
perdonar las injurias T . 2. can T . t . p. 282. n. 1 7 .
p. 80. n. 19 . L a s de la E xtrem a-U nción TV
C a sa : qué se entiende por casa 1. p. 326. n. 7 .
en el IX. M andam iento T . 2. L a s de la Prim a T o n su ra , y
p. 12 7 . n. 14 . siete Ordenes T . r. p. 3 4 1 .y ,
Castidad: no solamente convie­ sig.desdeel n. 14 , hasta el 2 6 .
ne á los que guardan v ir g i­ Cbrisma : con que se unge a l
nidad , mas también á lo s C e - B autizado , qué le dá á en­
* libes,yC asados T .a .p ^ .n .G , tender, T . x. p r 2 0 5 - 11.
196 . , T I C E .
E l Chrístfta es ttttteriá de la persuadido!, qtle nunca Dios
C o n firm a ro n , y de qué se se olvid a del hombre T . 2.
confecciona T . 1 .p .2 12. n. 7 . p. 164. n. 7. y p. 16 5 . n. 8»
Por qué el O bispo consagra el Cóm o se deben tratar los C h ris­
Chrism a coa solemnes c e re ­ tianos unos á otros T . 2. p,
monias T . i . p .2 13. y 2 14.a. 10 170 . y 1 7 1 . n. 16 .
Christiano : de quien le viene L a suma dignidad de los C h ris­
este nombre T . 1. p. 39. n, tianos T . 2 . p. 1 7 2 . n. 18.
1 2 . y p. 205. n. 7 2 . E l Christiano debe ser solicito
T o d a su ciencia en qué consis­ no solo de sí mismo, mas tam­
te T . 1. p. 6, n. 10. bién de sus proxímos T . 2.
N o ha de pasar la vida en ocio, p. a n , ni x6.
alli. Los Christianos deben recurrir
£1 C hristiano se ha de entregar, á D ios por todos los bienes
y consagrar al se rv ic io de de alm a y cu erp o , que nece*
C h risto Señor T . i . p. 39. sitan T . 2. p. 13$. n. 3.
y 40. n. 12. T am bién en todas sus cala mida*
L o s Christianos todos son ig u a ­ des y p e lig ro s, y cóm o T , 2.
les en el nacim iento y noble­ p- * 34 - y n* 2* y 3 * y p*
z a espiritual, y todos herm a­ 19 9 . n, 18. y p. 4 1 . u. 1 8 .
n o s, y miembros de un mis- N iegan á D ios el debido ho­
m o cuerpo. T . t, p. 1 7 1 , n. nor los que no hacen esto, al li„
1 7 . y p, 16 9 . n. 14. Los verdaderos Christianc3 g o ­
Por qué los Christianos llam a­ zan de gran suavidad y dul~
mos i Dios Padre. T . 2. p . . zura aun en esta vida T . 1.
l o t . n. i , p. 19 5 . y 19 5 . 11. 49,
un modo sin g u la res Padre Christo Señor: se Uama, herma­
de los Christiauos T . i . p . 19 . no nuestro T . 2. p. 1ÍJ9. y
y 20. n. 9. 170, n. 14. r 5.
L o s Christianos somos hijos Suframos con gusto por C h ris­
adoptivos de D io s.T . 2.p. 16 7 to la nota de necios T . 2 . p .
n. 1 1 . 1 9 8 . n. 13.
Q uanto agradecim iento debe­ C óm o re yn a Christo en noso*
mos á D ios por este beneficio, tros T . 2, p, 185, n« 9.
T . 2. p. alli. n. 12 . Christo es la C abeza invisible
N os intitulam os hermanos de de toda la Iglesia T . i , p»
C h risto. T . 4 . p. 16 9 . n. 14. 102. n. I j .
y P* x 7 0, n* ZS* L a Concepción de Christo có ­
iv s Christiaj&os dsben sstác mo fue T . i . p . 4 2 . y 43.11.4.
C h r is -
INDICE. 297.
Christo no es hijo adoptivo de ritual T . 1. pag. 35 . n. 7 ó
D io s , sino natural T . i . p. D e diversas naturalezas tom
. 44. n- 5 * diversas propiedades T . 1*
T res insignes oficios exerce pag. 38. n. 1 1 .
Christo sobre su Iglesia. T» D escendió del linage de D avid
1. p. 7 9 . n. 1. según la carne T . 1 . pag.
D os son sus venidas a l mundo, 45.11.7.
alli. n. 2. Nos enseñó do&rina m uy sa­
E l exemplo de Christo hemos ludable en su mismo na-*-
de im itar en conformarnos cim iento T . 1 . pag. 4 7 . y
con la voluntad de D io s T . 48. n. i r .
2. p. 196. n. 12 . Con su sangre se lavaron nues­
Christo es pan del alm a T . 2 . tros pecados T .i .p .i 1 9 ,n .io .
p, 21 3. n. 19. E s A utor de los Sacram entos,
D e lo que significa. el nombre T . 1. p. 15 8 . y 1 5 9 . n. 23.
. de Christo , y por quantos Todo Christo se contiene en la
títulos conviene á nuestro Eucharistía T . i , p. 244, y
S a lv ad o rT .i.p *3 4 .y 35. n. 7. 24$. n. 33.
E s D ios , y la segunda persona Cóm o está alli. T . 1 .p.2 51 .n.44.
de la Santísima Trinidad T . Por qué instituyó el Saci a men?-
1. pag. 36. ii. 8. to de: la -Penitencia, T . 1.
Sus dos generaciones T . I* p . p. 2 78 . y 279. n. 10.
37. n. 9. N o se prohíbe retratar á C hris­
D e qué modo tiene , y no tie­ to, á su Santisima M ad re, y
ne hermanos T . 1. p. 3 7 . y á los Santos TV 2» p. 22* 11.27*
38. n. 10. Su divinidad nunca se apartó
E s N uestro Señor en quanto de su alma , y cuerpo TV 2 .
D io s , y en quauto hom bre, p. 52. n. ó.
T . 1. p. 38. y 39. n. 1 1 . Padeció por sus cria tu ra s, y
Consideración de la C oncep­ siervos T . 1. p. g g . n. 10.
ción de C h risto.T . 1 .p.44*n. 6 C ie lo s : que se entiende por
N a ció de M aria V irgen T . 1. cielo en Ja C reación del
p. 44. n. 7. mundo T . 1. p. 26. n. 16 . y
Su nacim iento excede el orden p. 28. n. 20.
de la naturaleza T . i , p a g . E xcelencia de los C ielos, y por
4 5 . n* 8. qué se dice que Dios está en
Se llama segundo Adán T . 1, ellos T. 2. p. 1 7 3 . n. 19 .
p. 4 5 . n. 9. Circunstancias : las de los pe­
E l R eyn o de Christo es espi- cados , tanto las que mudan
T om . II. Pp de
ICE.
de especie , como las que Se declara la prohibida, T . 2,
agravan , ó disminuyen mu- p. 125. y 126, n. io.
c lio se deben con tesar T. i. Por qué se prohíbe, allí n. 11.
pag. 303. n. 47. Quando la Concupiscencia na­
El Pastor debe dar el pasto ae tural pasa á ser pecado, alli,
la do&rina , según las cir­ num. 12.
cunstancias dei Pueblo, T. Daños que dimanan de la Con­
1. p. 7. y 8- n. 11. cupiscencia desordenada, T.
Clérigo : este nombre qué sig­ 2. p. 13 1. n. 22.
nifica , T. 1. p. 341. n. 13. Siempre mora en nuestros
Los Clérigos deben ser figura miembros la Concupiscen­
do Christo , la dignidad que cia , T. 2. p. 195.11.10.
tienen, la perfección, y des­ Confesari Confesion: quan