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Valentina Arango Peña

Universidad de La Sabana
Facultad de Derecho y Ciencias políticas
Orden y seguridad

Estado Islámico: Yemen y la amenaza terrorista

El autodenominado grupo “Estado Islámico”, ISIS, es conocido alrededor del mundo


desde el año 2014, cuando obtuvo control sobre territorio iraquí, siendo de especial
importancia la ciudad de Mosul. Este grupo armado se identifica como sunita, corriente del
Islam con la mayor cantidad de fieles en el mundo. Aunque el EI doblego al ejército iraquí y
su control sobre el territorio iraquí fue innegable, la historia en Yemen es diferente.

La estrategia consistente en la absorción de otros grupos insurgentes ya existentes,


por parte de ISIS, fue inviable en Yemen, ya que Al Qaeda se negó a adherirse a dicho grupo.
A pesar de que para la comunidad internacional, Al Qaeda y el EI pertenecen a una misma
especie – terrorista- la relación de la población con ambos grupos era diferente, según Sinan
Siyech, la no involucración activa de la población por parte de ISIS dentro de sus actividades
los situaba en una posición de desventaja con su grupo rival, ya que Al Qaeda si controlaba
una extensión de territorio considerable, en la cual integraba a la población civil e incluso
operaba como ente estatal. Señala también el autor que el liderazgo del hombre a cargo de
este brazo del EI era cuestionado por sus subalternos y que la ubicación geográfica del país
no facilita la llegada de reclutas extranjeros.

El uso excesivo de la violencia por parte de ISIS hacía su relación con la población
civil aún más tensa. Al Qaeda parecía ser la alternativa moderada entre estos dos grupos en
el marco de una guerra civil entre el Estado y los Houthi desde 2014. Para Sinan Siyech, la
inestabilidad institucional y la débil seguridad en el país eran aprovechadas por estos dos
grupos insurgentes para ejercer control territorial y político. Advierte el autor que mientras
la guerra civil no sea superada de una u otra manera, el Estado yemení sería incapaz de hacer
frente a la amenaza del terrorismo, representada por estas insurgencias.
Según Sánchez y De la Calle, el terrorismo es un fenómeno no muy claramente
delimitado y que por esta razón, la recolección de datos y la formulación de hipótesis son
tareas con un alto grado de dificultad. El EI es considerado un grupo terrorista ante los ojos
del mundo gracias a su uso de la violencia selectiva, dirigida en múltiples ocasiones en contra
de población civil en todos los continentes. Aunque son precisamente estos atentados de
alcance internacional los que en mayor proporción contribuyeron a su catalogación como
grupo terrorista, “la atención sobre el terrorismo internacional es desafortunada. Trunca la
muestra de violencia terrorista y genera sesgos importantes” (Sánchez & De la Calle, 2009).
Los grupos terroristas atentan mayormente en contra de integrantes de la fuerza policial y de
las fuerzas militares y para los autores, perder de vista la violencia terrorista doméstica es un
error.