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Madrid, 15 de agosto de 2019

Querido Vasco,

He leído tu carta sintiendo tu voz en la narración. Todavía recuerdo nuestras charlas


sobre política, y lo que se avecinaba para el país, en aquellos primeros años de Chávez,
cuando todavía no había conciencia en la mayoría del horror que se avecinaba, con la
destrucción sistemática de la economía, y el secuestro de las instituciones.

Quizás no sepas como llevo tu caso ante la Corte Penal Internacional, pero tu familia si,
ya que me han dado su confianza para llevar tu caso, que es, uno de los más
emblemáticos, y que he tomado para demostrar ante este organismo, como la TORTURA
en Venezuela es sistemática y ha sido planificada desde los más altos cargos del poder,
y ejecutada por todos los organismos de seguridad e Instituciones Públicas del Estado.

En Julio del 2016 introduje mi primera denuncia suficientemente sustanciada, con un


determinado número de casos de torturas, que traían consigo la detención arbitraria, la
desaparición forzada temporal y la violencia sexual, que la estructura criminal de Nicolas
Maduro estaba cometiendo desde su llegada al poder. Tu caso, es el Número 6 del
Expediente No. OTP-CR-210/16, y tiene este número, porque el horror que se ha
cometido contra ti, la persecución, encarcelamiento y torturas que has sufrido por ser
un opositor férreo a ese proyecto de poder que hoy consume a Venezuela, empezó por
allá, en el año 2004, cuando fuiste detenido por funcionarios de la DISIP (ahora SEBIN),
y fuiste torturado en el Helicoide.

Tu encarcelamiento continuo ha ayudado a demostrar, que para ejecutar las torturas


en Venezuela, se han remodelado y construido cárceles, como la 26 de Julio, ubicada
en San Juan de los Morros, donde fuiste confinado cuando te detuvieron en el año 2014,
terriblemente torturado, y permaneciste por un año en una celda tipo alcantarilla bajo
tierra, , tratado peor que un animal enjaulado, incomunicado, vejado, herido, pero aún
así, y con todo el valor que te caracteriza, te negaste a cantar consignas pro gobierno y
no te sometiste en ningún momento a los actos arbitrarios de tus carceleros. Todo lo
que sufriste en esta oportunidad, está debidamente documentado ante la CPI, con su
cadena de mando incluida. Por aquellos hechos solicité a titulo personal, una Medida
Cautelar a la CIDH, que fue concedida el 30 de septiembre del 2016, marcada con el
Numero 498-16. Nunca olvidaré, el llanto de tu hermana Ana, cuando aquella
madrugada me llamó desconsolada, pensando que te morías por la infección en tu pie,
y decidimos juntas solicitar estas cautelares.

Posteriormente, en Abril del 2018, introduje una actualización ante la Cote Penal
Internacional, por tu nueva detención, donde sufriste las peores torturas, las más
crueles y viles, y el 9 de Julio del mismo año, viaje a la Haya, Holanda, a la sede de dicho
organismo, para llevar personalmente , basada en tu caso y otros, cuya tortura era
repetitiva, la solicitud de que se conformara una “Misión en el terreno” en el Territorio
venezolano.
En agosto del 2017, declaré en la sede de la OEA en Washington, ante el Comité de
Expertos que realizó el trabajo investigativo para determinar que en Venezuela se
estaban cometiendo Crímenes de Lesa Humanidad, y expuse y entregué, entre otros
casos, el tuyo, y hoy, forma parte de dicho informe, que ha sido respaldado y suscrito
por 6 países miembros del Estatuto de Roma, ante la CPI.

Querido Vasco, no estás solo. Se cuanto has sufrido y cuanto ha sufrido tu familia en
estas dos décadas. El cáncer que hoy padeces como consecuencia de las torturas
sufridas, es uno de los patrones que he descrito, porque no solo son los golpes y los
maltratos, sino la falta de atención médica oportuna, que trae como consecuencia el
deterioro de la salud de todos los presos políticos y cuyas patologías incluso, son
irreversibles. Esta es una de las formas en como el régimen criminal castiga a quienes
disienten políticamente y mantiene bajo su custodia.

He recibido tu carta, y acabo de enviarla a la Corte, para seguir sustanciando tu


Expediente. La atención médica de tu enfermedad, producto de las torturas, debe ser
tratada URGENTEMENTE de forma adecuada. Me siento sumamente conmovida de
leer, que, a pesar de tu sufrimiento, tienes el valor de decirme que una medida
humanitaria no es de tu agrado, porque tu exiges la libertad de todos tus compañeros
de celda, de todos los presos políticos, de todas las victimas de la tiranía, lo que honra
tu motivo y mi motivo de vida: ¡La libertad de nuestro país!

No tengas la menor duda querido amigo, que, en mis múltiples entregas de casos ante
la CPI, he denunciado a TODA la cadena de mando de la estructura criminal que dirige
Nicolas Maduro, desde el primer día que llegó al poder, al día de hoy.

Se, querido Vasco, que pronto tu y yo vamos a ser testigos de la aplicación de la Justicia
Internacional a estos criminales. Todos aquellos que tienen las manos manchadas de
sangre de venezolanos, que han inducido y accionando, han omitido y han sido
cómplices mintiendo y ocultado ante Venezuela y el mundo estos crímenes, deben ser
juzgados. Que sea la justicia y la historia, la que determine su culpabilidad.

Tu carta y la mía van con copia, además de haber sido enviada ya a la Corte Penal
Internacional en La Haya, a las siguientes personas:

Luis Almagro, Secretario General de la OEA


Paulo Abrão, Secretario Ejecutivo de la CIDH
Iván Duque, Presidente de la República de Colombia
Mauricio Macri, Presidente de la República Argentina
Martin Vizcarra, Presidente del Perú
Sebastián Piñera, Presidente de Chile
Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá
Vasco Da Costa / Carta a la Dra
Tamara Suju
Ramo Verde, 18 de julio de 2019

Dra.
Tamara Suju Roa
Apreciada amiga:

Le dirijo la presente con el fin de solicitarle encarecidamente haga todo lo posible


para introducir de forma firme la demanda que el sufrido pueblo de Venezuela tiene
que conseguir contra las violaciones de los derechos humanos que ha cometido y
sigue cometiendo la Revolución Bolivariana, el socialismo del siglo XXI, Hugo Chávez,
Nicolás Maduro, todos sus cómplices y quienes sean que utilizan todo el poder del
estado para oprimir, reprimir, matar y torturar a quienes no están de acuerdo con
ellos. Dicha demanda tendría que ser frente al Tribunal Penal Internacional (CPI) por
la gravedad, constancia y sistematicidad de las violaciones a todos los derechos.

Como usted debe saber, se me ha detectado un cáncer en el ojo izquierdo, la


dirección del centro penitenciario en donde estoy recluido, contra todo derecho me
envió al hospital militar de Caracas por ser esta una cárcel militar, en dicho hospital
me operaron, me dejaron una parte del tumor que amerita una segunda operación y
dejaron una raíz del cáncer que no pudieron sacar por estar demasiado cerca del
globo ocular interno y que pretenden diluir con medicamentos y terapias específicas.

Los médicos tratantes me respondieron que la razón del proceso cancerígeno se debe
a maltratos y heridas en el ojo, proceso infeccioso, falta de tratamiento adecuado,
falta de salubridad, dejar pasar mucho tiempo y alimentación inadecua-da. Es
necesario recordar que la herida en mi ojo me fue hecha en la tortura que sufrí en
abril de 2018 en la DGCIM cuando rasgaron el ojo con golpes, enseguida me pusieron
una bolsa de cuero en la cabeza llena de mierda humana y la utilizaban de ayuda
para hamaquearme la cabeza y golpearla contra el piso y contra una pared
indiscriminadamente, durante espacios de tiempo prolongados y aplastándome para
que la mierda penetrase por toda mi cabeza. La consecuencia de esto fue una
infección brutal y permanente en mi ojo izquierdo que durante más de un año solicité
atención médica estando en la cárcel militar de Santa Ana y posteriormente en esta
de Ramo Verde, esa atención nunca se me dio a pesar de haber tenido varias órdenes
del juez para eso y que nunca se hizo caso.
Es claro que en dichos centros carcelarios la alimentación es inadecuada, no hay
servicios médicos y las condiciones de higiene y salubridad son paupérrimas
inferiores. En Santa Ana el problema principal eran las cucarachas, eran tantas que
a veces en las noches me despertaba literalmente cubierto por ellas y el promedio
diario de cucarachas muertas y aplastadas en mis sabanas cuando me despertaba
eran de 40. En Ramo Verde el problema principal es el volumen de ratas y las
filtraciones en techos y paredes, a parte de la humedad y hasta que me operaron
pasé todo ese tiempo durmiendo en el piso por falta de cama. Es evidente que la
rasgadura en mi ojo se infectó, me nació una piel sobresaliente, se llenó de venas
del globo ocular, comenzó a crecer, la infección fue tomando todo el ojo y se formó
una verruga la cual fue creciendo hasta que se hizo insoportable y me llevaron al
médico en el hospital militar después de un año y dos meses, siendo que la médico
dijo que eso no era nada importante y no lo medicó, después de un mes el dolor,
molestia e infección eran tan impresionantes que me llevaron al mismo centro
hospitalario y me dijeron que tenía un tumor cancerígeno.

En medio de tanta persecución a mí, mis familiares, seguidores, amigos y


colaboradores, he visto con agrado y consolación el apoyo y solidaridad de personas
que son nacionalistas y que buscan el bien, la justicia y libertad para Venezuela.
Algunas de estas personas han solicitado una medida humanitaria para mi situación
médica, cosa que les agradezco, pero que en realidad no es de mi agrado plateada
simplemente así. Yo exigiría junto a mi salida de la cárcel la liberación inmediata e
incondicional de todos mis causas del mal llamado proceso Gedeón II, exigiría la
liberación inmediata e incondicional de todos los líderes Nacionalistas presos como el
General Raúl Isaías Baduel, el General Ramón Lozada Saavedra y el Coronel Gámez,
exigiría la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos. Como es
posible aceptar una medida humanitaria para mí después que me pusieron en sus
mazmorras y me hirieron y enfermaron con sus torturas y dejar atrás a mis
compañeros de causa e infortunio esperando cual sea el próximo víctima de su
crueldad que tenga un mal terminal para que la tiranía le conceda la “bondad” de
otra medida humanitaria como la que están pidiendo para mí. No soy de los que
acepta una sobadita por el lomo por parte de mi verdugo antes de cortarme la cabeza
y después continuar con los que luchan conmigo. Prefiero estar preso con la libertad
de poder decir la verdad de la monstruosidad socialista de la tiranía, que estar afuera
y tener que callarme porque me están curando. El cáncer que está carcomiendo mis
carnes no es peor que el cáncer socialista que destruye mi patria.

Un trabajador del Hospital Militar que ha visto de todo, me comenta que en materia
de presos políticos atendidos allá él ha visto que están utilizando la técnica cubana
de enfermar a los enemigos del gobierno según lo que éstos hagan mejor, o sea, a
los que utilizamos la cabeza, el estudio y los ojos para la lectura nos golpean la
cabeza, a los que utilizan las manos se las destruyen, a los que utilizan las piernas
se las quiebran y a los que utilizan el corazón se lo marchitan. Frente a esto cómo
voy a salir y dejar aquí solos a Regulo, José Luis, Yorfran, Luis y Alonso y a los otros
causas míos; cómo voy a abandonar a Eva Lugo, Jesús Medina Ezaine y a los otros
periodistas presos o a Antonio Pérez; cómo alguien podría dejar sin remordimiento
al Dr. Aguado o al Dr. Marulanda sin mostrar su protesta, cómo podría irme
simplemente y no decir nada de tantos militares presos aquí conmigo, sufriendo las
mismas penurias e yendo por el mismo camino al cadalso, simplemente por haber
sido patriotas, luchar por la libertad del pueblo y para derrocar la tiranía castro
comunista.

Apreciada Dra. Tamara Suju, le solicito una vez más que haga lo posible para que
estos criminales en el poder paguen en la cárcel tanta maldad. Le agradezco todo lo
que ha hecho por nosotros y por la libertad de Venezuela. Le escribo como dando
un grito desde el silencio de mi mazmorra, con el dolor de las torturas y en la
oscuridad del cáncer que me carcome, para decirle que yo tengo los objetivos claros
y las ideas firmes y que en mi caso sé muy bien lo que tengo que hacer, pero si caigo
en el camino no importa, otros seguirán con más fuerza y mi muerte en manos de la
tiranía socialista la he ofrecido a la Santísima Virgen de Coromoto, Reina, Madre y
Patrona de Venezuela, para que destruya definitivamente a la Revolución y aplaste
al socialismo ateo y anti cristiano en Nuestra Tierra de Gracia de la Pequeña Venecia.

Con mi mayor agradecimiento y un saludo cordial, me despido atentamente.

Vasco Da Costa
Pensador Político
Presidente del Foro de Caracas ONG
Vicepresidente del Partido NOS
Líder del Movimiento Nacionalista
Premio Sájarov 2017
Preso y Perseguido Político