Anda di halaman 1dari 3

1.1.

BASES TEÓRICAS

1.1.1. El constructivismo: Desarrollado a mediados del siglo XX, el constructivismo recoge los
aportes de la psicología cognitiva, sociocultural y psicológico social. Enfoca su interés por
un aprendizaje en que el estudiante participe activamente, haciéndose así, responsable
de ello.
En ese sentido, el Currículo Nacional (2017) entiende que el proceso de enseñanza-
aprendizaje, entre otros, es resultado del principio “Aprender haciendo”:

aprender y hacer son procesos indesligables, es decir, la actividad y el contexto son


claves para el aprendizaje. Construir el conocimiento en contextos reales o simulados
implica que los estudiantes pongan en juego sus capacidades reflexivas y críticas,
aprendan a partir de su experiencia, identificando el problema, investigando sobre él,
formulando alguna hipótesis viable de solución, comprobándola en la acción, entre
otras acciones. (p.172)

Esto implica entonces el reconocimiento y valoración de los procesos cognitivos que


realiza el estudiante para construir el conocimiento. Se aprende a escribir, escribiendo
(toma de conciencia de los procesos, estrategias y actividades de escritura) y se aprender
a leer, leyendo (toma de conciencia de los procesos, estrategias y actividades del acto
de leer).
Otro aspecto importante es el énfasis puesto en los conocimientos previos, ya que a
partir de estas la lectura se torna más fácil y provechosa, se distingue así dos tipos de
conocimientos: la teoría del mundo que posee el lector y sus conocimientos sobre el texto
en sí (Maqueo. 2004); se entiende que estas influyen en el desarrollo de las habilidades
lectoras del individuo.

1.1.2. La Pragmática Lingüística: Desarrollado a lo largo del siglo XX por John Rogers Searle,
John Austen, Dan Sperber, Paul Grice, entre otros, enfoca su interés por el lenguaje, pero
no desde aspectos formales, sino desde su puesta en práctica, su uso. Así el objeto de
estudio no es la lengua o el texto en sí, sino su significado, el cual, se considera, se
encuentra determinado por el contexto o la situación en la que se presenta.
En ese sentido, para la comprensión de un texto, no basta con la descodificación de
los signos lingüísticos, sino también se hace necesario un proceso inferencial cuya base
sea el contexto en donde se suscita el discurso (Maqueo. 2004); distingue tres tipos de
contexto: lingüístico, situacional y sociocultural:

El primero es una categoría lingüística, se refiere a las palabras y expresiones que


anteceden o siguen a la palabra o enunciado en cuestión.
El segundo, el contexto situacional, alude a todos los datos o circunstancias que
rodean el enunciado en el momento en que se emite.
El contexto sociocultural tiene que ver con regulaciones sociales y culturales que
comparten los interlocutores, regulaciones que configuran su actuación lingüística.
(p.124)

En el mismo margen Grice y la teoría de la relevancia enfatizan en que todo proceso


comunicativo enriquece el conocimiento del mundo; en tal sentido, la lectura como tal
cumple también con ese fin.
Es entonces el acto de leer un proceso bastante complejo que prioriza el significado
intencional o intención comunicativa con la que un determinado autor construye su texto.

1.1.3. El Funcionalismo: Surgida dentro del campo de la sociología alrededor de 1930


entiende a la lengua como un “sistema de instrumentos de expresión empleados con una
finalidad” (Maqueo. 2004). Así, enfoca su estudio de la lengua en relación al contexto en
el que este se origina y los modos y fines para las que es usado: “La lengua se desarrolla
para satisfacer necesidades humanas” (Ídem); en tal sentido, el proceso lector debe
también partir de tal premisa. Entender un texto implica:
o Tener en cuenta los saberes previos que posee el lector.
o Comprender el propósito u objetivo de la lectura.
o Elaborar inferencias, hipótesis, predicciones, interpretaciones y comprobaciones.
o Organizar las ideas.
La postura de la que parte el funcionalismo coincide con la de la teoría genética del
lenguaje interiorizado de Vigotsky en sus esfuerzos por el conocimiento funcional de un
objeto para su óptima comprensión. En ese sentido, el acto de leer implica también el
proceso de construcción de la misma, solo así es posible conocer su naturaleza. La
función que cumple cada uno de sus elementos, la intención con la que son construidos,
etc.

1.1.4. El Enfoque Comunicativo y enfoque comunicativo Funcional: Según el Programa


Curricular de la Educación Básica (2016) en el Perú, el enfoque que guía el área de
comunicación es el comunicativo, el cual se entiende bajo tres dimensiones: el uso del
lenguaje, las prácticas sociales y los contextos socioculturales. El primero orienta a
entender la comunicación como un proceso simultáneo en el que el lenguaje juega un
papel muy importante, este permite la interacción entre los individuos, como tal, se hace
necesario la evaluación de su uso; el segundo reconoce la práctica comunicativa como
una interacción necesaria en contextos determinados, el hombre es un ser social y como
tal debe ser estudiado; finalmente, el tercero enfoca su interés en las características que
presentan las diversas interacciones comunicativas, determinadas y reguladas por el
contexto en el que se suscitan y, que a su vez, generan identidad y pertenencia. (p.90).
No obstante, el enfoque comunicativo funcional agrega a este, fines y objetivos
relacionados al uso, dominio y control de la lengua; de modo que el acto de leer sea un
proceso de deconstrucción en el que el lector tome conciencia de ello.
Maqueo (2004) distingue tres procesos que se desarrollan a lo largo del acto de leer:
o Empleo de los conocimientos previos que posee el lector relacionados con el
texto que se trate.
o Comprensión u objetivo de la lectura.
o Realización de inferencias, hipótesis, predicciones, interpretaciones y
comprobaciones en el transcurso de la lectura.
o Capacidad de recordar, resumir e integrar la información a los propios esquemas
de conocimiento.

Estos procesos coinciden con la ya clásica propuesta: Antes, durante y después de la


lectura.