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S1. Actividad integradora.

Relación entre Estado, Constitución y gobierno

Módulo 2. Estado, Constitución y gobierno

16 de Agosto del 2019


S6. Actividad 1. Los sistemas jurídicos

Compara los principales sistemas jurídicos a partir de un cuadro de doble entrada, en el


que señales los criterios de comparación.

Grupos Neorromanista Common Law o Religiosa Hibrido o Socialistas


anglosajona Mixto
La Ley X X X
Costumbre X X X
Jurisprudencia X X X
Doctrina X X
Principios X
generales del
Derecho
Razón X
La religión X
Ente o territorio X
Encuadrado
Geográficame
nte dentro de
una familia
jurídica donde
no posee una
identidad total
y que no
encuadra en
ninguna otra
familia.
Función Fundamentos Derecho Países Tradicion En Europa
de derecho eminentemente basados es Oriental,
romano y de la jurisprudencial en un legales basado en
tradición Emanado del libro perteneci derecho
germánica poder judicial revelado entes a socialista
que se dos o
fusionaron en más
el occidente de familias
Europa jurídicas
Inicialmente se
elabora la
norma y
después se
aplica a los
problemas que
la práctica
presenta.
S6. Actividad 2. Conflictos de leyes

Las necesidades sociales han generado la constante transformación del Derecho, las
cuales se ven reflejadas en la sucesión de unas normas a otras, por lo cual es necesario
determinar su entrada en vigor y derogación sucediendo el primero cuando se promulga y
publica, y el segundo cuando otra ley pone termino a la existencia de la primera. Toda
norma jurídica tienen un ámbito temporal de validez, el problema es en cuestión de la
vigencia temporal.

La irretroactividad de la ley es un principio que impide la aplicación en perjuicio. Este


principio se contempla en el artículo 14 constitucional, señalando que “a ninguna ley se dará
efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna”.

Asimismo, existe la retroactividad que puede afectar hechos, actos o situaciones jurídicas
ocurridas con anterioridad al momento de la iniciación de la vigencia y que hayan lesionado
derechos adquiridos bajo el amparo de leyes anteriores, cuyas consecuencias de derecho
no se agotaron durante la vigencia de la ley anterior.

En materia civil su aplicación es lícita cuando a nadie se le perjudica y en cambio, se


beneficia a particulares. En cuanto al Derecho Penal, existen supuestos indicados en el
artículo 56 del Código Penal Federal. La autoridad jurisdiccional competente aplicará de
oficio la ley más favorable.

Toda ley tiene un ámbito temporal y un ámbito espacial de vigencia. Esto significa que sólo
obliga por cierto tiempo, y en determinada porción del espacio. Y en lo que respecta al
ámbito espacial, podemos decir que se presenta un conflicto de leyes cuando en una
relación jurídica existen dos o más elementos que la relacionan con dos o más sistemas
jurídicos.

Una ley es territorial, significa que sus normas se aplican a todos los hechos que se realicen
en un determinado territorio, mientras que la extraterritorialidad se refiere a que el juez está
autorizado para aplicar una ley distinta de la suya a hechos producidos en su territorio. Los
conflictos legislativos, de ahí que constantemente se presenten problemas de Derecho
Internacional relativos a la ley que debe aplicarse en determinadas situaciones jurídicas.
S6. Actividad integradora. Origen, organización y aplicación de las normas

Se entiende por sistema jurídico al conjunto de normas jurídicas, actitudes e ideologías


vigentes en un país sobre lo que es el Derecho, su función en la sociedad y la manera en
que se crea o debería crearse, aplicarse, comprenderse, perfeccionarse, enseñarse y
estudiarse. De esa manera, el sistema jurídico reúne las estructuras y las modalidades de
funcionamiento de los órganos, instituciones y componentes sociales encargados de la
aplicación e interpretación de las reglas de Derecho, así como de aquellos que las crean o
influyen en su creación, interpretación y modificación.

El sistema jurídico se integra por normas generales y normas particulares, es decir, la


emisión de leyes normas generales y actos concretos de aplicación de las normas. En todo
sistema jurídico, comúnmente entendido como conjunto de normas jurídicas, existe además
del elemento deontológico o normativo, uno real u ontológico.

Orgánicamente el sistema jurídico u orden jurídico está constituido por un conjunto


entrelazado de normas jurídicas, reglas, principios e instituciones, tal como lo describe
López Ayllón al manifestar que dicho orden jurídico, se encuentra integrado por un conjunto
interrelacionado de instituciones (estructuras, normas, reglas sustantivas y de
procedimiento), agentes y cultura jurídica.

El sistema jurídico al interrelacionarse con los agentes productores de las normas jurídicas
recibe la ideología de ellos, forjada en la realidad que interpretan o, en su caso, que
programan, destacándose que hay tantos sistemas jurídicos como formas de Estado, el
cual le impone su propia ideología a dichos órdenes jurídicos.

No obstante, también pertenecen al sistema jurídico los individuos a quienes están dirigidas
las normas, principios e instituciones, de acuerdo con las posiciones o relaciones entre
ellos, es decir, la norma en sí misma no debe ser vista, sino en relación con la ubicación,
posición o situación del sujeto de imputación normativa. Por ejemplo, un sujeto no es
responsable porque así lo haya establecido la norma jurídica, sino porque él se ubicó en la
posición de responsabilidad establecida en la norma jurídica.

Entre los elementos estructurales del sistema jurídico, tenemos al ordenamiento jurídico y
a la célula del orden jurídico, o sea a la norma jurídica. La doctrina ha considerado que nada
excluye que el sistema resulte de la vinculación de varios ordenamientos a un ordenamiento
más general. El mismo paso de una norma inferior a una norma superior, puede presentarse
cuando se trate del paso de un ordenamiento inferior a un ordenamiento superior. Luego
entonces, el sistema jurídico está compuesto de varios ordenamientos jurídicos, que a su
vez, éstos se componen de normas jurídicas.

La relación entre las normas y el ordenamiento jurídico, está en función del principio de
pertenencia o validez; se dice que una norma es válida si encuentra su fundamento en otra
norma superior, perteneciente al orden jurídico, hasta llegar al máximo ordenamiento
jurídico de un Estado, que es su Constitución, la cual, a su vez, es la fuente suprema de
validez de los demás ordenamientos jurídicos del sistema.

Por su parte, la validez del orden jurídico se encuentra en la norma fundamental o básica,
que no es otra cosa que el presupuesto o hipótesis normativa de dicho sistema jurídico, al
cual, por cierto, no pertenece por ser presupuesto y no consecuencia. A la norma
fundamental, la doctrina también la conoce como Regla de Reconocimiento o Constituyente
Originario.
Por último, consideramos que estructuralmente, más allá de un sistema jurídico, existe una
comunidad jurídica, tal sucede con los tratados internacionales, los acuerdos
internacionales y las normas comunes a diversos países, como las imperantes en la Unión
Europea, donde se da la coexistencia entre sistemas jurídicos agrupados, tendientes a la
integración económica y política entre sus estados miembros, y a reforzar la cooperación
entre ellos. En dicha comunidad impera un orden jurídico que prevalece sobre el nacional
de cada Estado miembro.
La pirámide de Kelsen representa gráficamente la idea de sistema jurídico escalonado. Este
autor considera que el sistema jurídico es el campo en el que se relaciona un conjunto de
normas jurídicas y cuya forma de organización es el principio de jerarquía, es decir, la
conformación de una norma con la norma que antecede, hasta llegar en última instancia, a
la Constitución.
En el caso de México, el sistema jurídico estaría integrado sobre la jerarquía normativa y
en especial, entre la Constitución y los tratados internacionales, en la novena época de
jurisprudencia, se estableció que tanto tratados internacionales como leyes federales
tenían la misma jerarquía por debajo de la Constitución, pero más tarde se estableció que
los tratados están inmediatamente debajo de la Constitución, pero “encima” de las leyes
federales, aunque en la décima época gracias al principio pro persona, tratándose de las
normas en materia de Derechos Humanos, ya no hay jerarquía rígida, pues se debe aplicar
la norma que más favorezca a las personas, sea tratado, ley, Constitución, reglamento,
etcétera.
No obstante esta nueva organización, no es rígida e infalible, pues, por ejemplo, una ley
local no encuentra su fundamento de validez en una norma federal, mientras que por otra
parte, una norma federal puede emanar directamente de la Constitución, no obstante, en
las normas que no versan sobre Derechos Fundamentales o Humanos, sí se sigue la idea
de la pirámide kelseniana. Claramente el artículo 133 establece que la Constitución y las
leyes, junto con los tratados que estén de acuerdo con ella, serán la ley suprema, pero a
contrario sensu, si no están de acuerdo con la Constitución, no serán ley.
En cuestión del criterio de Raz menciona que un sistema jurídico existe si y solo si, llega a
obtener o alzar un cierto mínimo de eficacia. La eficacia de un sistema jurídico es, una
función de la eficacia de sus disposiciones jurídicas.
Raz llama “cadena de validez” al conjunto de todas aquellas normas tales que: cada una
de ellas autoriza la creación de una otra norma del conjunto, excepto una que no autoriza
la creación de ninguna otra; y la creación de cada una de ellas es autorizada por otra norma
del conjunto a excepción de una norma cuya creación no es autorizada por ninguna norma
de esta cadena de validez.
Raz analiza la cadena de validez con la ayuda de algunos diagramas de arborescencias
que hacen evidente como la cadena de validez y la norma fundamental son combinadas
por Kelsen para resolver los problemas de identidad y membrecía de los sistemas jurídicos
dentro de los límites del principio de origen.
En ocasiones las cadenas de validez no permiten distinguir entre dos diferentes sistemas,
en caso de separación pacifica, por ejemplo, un país puede otorgar la independencia a otro
mediante una disposición jurídica (constitución) que autorice todas sus disposiciones
jurídicas, sin embargo las disposiciones jurídicas de este último, constituyen un sistema
jurídico separado. Tales dificultades se deben a que Kelsen construye su criterio de
identidad atendiendo al principio de origen. J. Raz concluye que es imposible explicar las
condiciones de una existencia continua de un sistema jurídico en base sólo al principio de
origen.

La Constitución es el conjunto de normas que confieren facultades establecidas por el


primer acto constituyente del orden jurídico. Todo orden jurídico tiene forzosamente una
constitución, puesto que si un orden jurídico existe, posee, necesariamente un conjunto de
normas establecidas por el primer acto creador del orden jurídico; normas que determinan
las formas y procedimiento de la creación del derecho.
Todo orden jurídico, del tipo que sea, con el régimen político que abrigue, de la ideología
que sustenta, tendrá siempre, necesariamente, una constitución. Las normas que la forman
pueden constar por escrito, surgir por prácticas sociales o ser una combinación de estos
procedimientos,
Las normas que forman la constitución del orden jurídico (constitución, propiamente
hablando, en el sentido material que he adelantado) son, esencialmente, normas que
confieren facultades cuya función normativa consiste en otorgar poderes, invertir o habilitar
a ciertos individuos para que realicen actos jurídicos válidos (como la creación de normas
jurídicas). Como quiera que sea, el rasgo esencial de estas normas es conferir facultades.
Para concluir este apartado podemos decir que la constitución de un orden jurídico es el
conjunto de normas que confieren facultades establecidas por el acto constituyente del
orden jurídico.
La constitución, al igual que cualquier otra norma que confiere facultades, señala las
condiciones bajo las cuales se crean actos jurídicos válidos y es esencialmente una función
de facultamiento que puede realizar cualquier norma que otorga facultades en relación con
los actos jurídicos que la aplican.
El análisis sobre la regularidad constitucional de una norma se efectúa atendiendo al
contenido legal impugnado y su compulsa con los preceptos de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, así como con los derechos fundamentales que ésta y los
tratados internacionales de los que México es parte tutelan. De ahí que no es válido evaluar
la constitucionalidad de una norma ordinaria a partir de su adecuación a alguna legislación
secundaria, porque ello condicionaría la constitucionalidad de un ordenamiento legal a la
calificación de los factores asumidos por el legislador ordinario para emitir sus leyes
secundarias en detrimento del principio de supremacía constitucional, lo que es inaceptable
en nuestro sistema jurídico.
Entender que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha generado una nueve doctrina
judicial para el Sistema Jurídico Mexicano, en la cual se genera una nueva institución en el
Derecho Constitucional de nuestro país, denominada “Control de Regularidad
Constitucional”, que incluye al control de constitucionalidad (emitido por la doctrina
constitucionalista en general) y al control de convencionalidad (creada por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos en diversas sentencias como la del Caso Radilla
Pacheco vs Estados Unidos Mexicanos).
Tener claro que hasta el día de hoy solo está permitido a los jueces ejercer el control de
regularidad constitucional y que el único parámetro para que los jueces locales ejerzan
dicho control son los derechos humanos contenidos en la constitución y los tratados
internacionales, sin que aparentemente se les permita confrontar una norma jurídica
ordinaria con otras normas constitucionales que regulen derechos humanos. Sin embargo,
ello es aparente, pues la Constitución en sí misma es la materialización del derecho humano
de autodeterminación de los pueblos o de libre determinación, consagrado en el artículo 1°
tanto del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, como en el del Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Por ello, la argumentación que los jueces hagan al cumplir con su obligación constitucional
de control de regularidad constitucional de las normas, siempre debe ser encaminada a la
protección, garantía y respeto de los derechos humanos, así como a la prevención que la
violación que de estos derechos se pueda hacer en las resoluciones judiciales que emitan
al aplicar esas normas jurídicas ordinarias, de conformidad con los tres párrafos del artículo
1° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
Fuentes:

Tamayo y Salmorán, R. (2002). Introducción al estudio de la Constitución. México: UNAM.


(Páginas 19-49).

Tamayo y Salmorán, R. (2008). Introducción analítica al estudio del Derecho. México:


Themis. (Páginas 253-266).

Kelsen H. (1974). La garantía jurisdiccional de la constitución. Anuario jurídico. Instituto de


Investigaciones Jurídicas 1-1974. México: UNAM.

Kelsen, H. (2009). Teoría pura del Derecho (4ª ed.). Buenos Aires: Eudeba. (Capítulo 9).

Sirvent Gutiérrez, C. (2002). Sistemas Jurídicos Contemporáneos. México, Editorial Porrúa,


Pp.1-10.

LÓPEZ AYLLÓN, S. (1997). Las transformaciones del sistema jurídico y los significados
sociales del Derecho en México (La encrucijada entre tradición y modernidad), UNAM,

México, p. 7.

LUHMANN, N. (1983). Sistema jurídico y dogmática jurídica, traducción de Ignacio de Otto


Pardo, Centro de Estudios Constitucionales, España, p. 37.

ALEXY, R. (1997). Teoría de los Derechos Fundamentales, traducción de Ernesto Garzón

Valdés, Centro de Estudios Constitucionales, España, p. 506.