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¿Y YO, POR DONDE CAMINO?

JUAN 14:1-14

(ELABORADO POR: PASTORA MA. VICTORIA VALENCIA PEREZ PARA: MINISTERIO RDJ IGLESIA REY DE REYES)

»Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre,


sino es por mí”. Juan 14:6

INTRODUCCION

En los afanes que nos enfrentamos en este mundo, donde solo hay tiempo
para cumplir metas y objetivos… nacemos, nuestros padres comienzan a
planear a que edad entraremos a estudiar el pre-escolar, luego el colegio y por
supuesto luego debemos elegir la manera de “ganarnos la vida”, y como
mejorarla para cumplir los estándares de este mundo tan competitivo,
terminando con una buena jubilación, donde no “seamos tan viejos para
disfrutarla”. Mirando todo de una manera muy simplista se podría pensar que
es como si nos encontráramos en un ciclo de producción en alguna empresa.
Pero podría surgir una pregunta como: ¿La complejidad de todo lo creado,
incluyéndonos a nosotros mismos, es solo para cumplir un ciclo y terminar solo
allí?

LOS QUE VIVIERON LA AVENTURA

Cuando los discípulos conocieron a Jesús uno era pescador, otro médico otro
era cobrador de impuestos etc, todos viviendo dentro del ciclo de esta vida,
donde todos buscamos la mejor manera de vivir pero, como dice en proverbios
16:25 “Hay camino que parece derecho al hombre pero su fin es camino de
muerte” y como en el caso del hombre que cobraba su tajada adicional los
impuestos, el cual quizás pensó “es para tener bien a mi familia, o todos en
este gremio lo hacen ¿Por qué yo no?” pero cuando se encontró con Jesús algo
más intenso le fue revelado, algo que le daba mucho más valor y rompía con el
ciclo de su vida (Luc.19:1-10). Pero volviendo al tema del tiempo en que Jesús
estuvo con sus discípulos, el cual cambio la monotonía de sus vidas con
sucesos inesperados como ver innumerables sanidades, milagros, pagar los
impuestos con una moneda dentro de un pez, caminar sobre el agua y todos
los duelos de sabiduría cuando los fariseos querían hacerle caer. (Como el más
recordado por todos el de la moneda: “dar al Cesar lo que es del Cesar y a
Dios lo que es de Dios” que cosas comentarían sus discípulos después de
escuchar una respuesta así, alguno diría yo estaba pensando “vámonos, que
no conteste nada, no aquí fue” y uff pero fue la máxima! O algo así…). Pero no
todos entendieron que la aventura a su lado, no era para hacer su ciclo más
ameno, que JESÚS había venido para algo mas intenso…

¿Y AHORA QUE SIGUE?

Leamos Juan 14:1-14 observen las preguntas de Tomas y de Felipe, es obvio


que les cayó como un baldado de agua fría lo que Jesús les estaba diciendo, no
era fácil para ellos después de todo lo vivido, y Él sabía que a pesar de vivir
algunos años a su lado muchos no habían entendido que él había venido a
mostrarles una manera de vivir fuera de los esquemas de este mundo y que
les dejaba marcado un camino hacia la eternidad, por eso inicia diciéndoles “No
se turbe vuestro corazón…” Él les dice: “yo soy el camino…” es algo así, como
hagan las cosas como yo las hice, denle valor a las cosas en el orden en que yo
se las he dado y a lo que realmente lo vale, no piensen a corto plazo, sino en
la vida eterna… Sean dependientes y obedientes a mí, como yo les mostré que
soy con el Padre, no vivan para el ciclo, úsenlo como el medio para llegar a
todas las personas y mostrarles “EL CAMINO QUE USTEDES YA CONOCEN”
Jn.17:15-18. Pocos en el antiguo testamento entendieron que el secreto de
vivir la vida, superando a “lo mejor posible” por ejemplo el rey David al morir
le revela a su hijo Salomón que su secreto de prosperidad “era guardando el
camino del SEÑOR” (1Rey.2:3), pero Jesús se acercó a nosotros para dejarnos
un ejemplo de vida y la evidencia que solo creyendo y viviendo sus palabras
era posible, la historia para los discípulos no termino allí, sino que se dieron
cuenta que la aventura a penas comenzaba…

CONCLUSION

Si estamos en este caminar por la vida, debemos reflexionar a diario a donde


me está llevando el camino que estoy recorriendo. Dios envió a su hijo
unigénito como muestra de su amor por nosotros, Jesús se hizo sacrificio para
hacernos un lugar en su familia porque nos ama, por eso dijo: “En la casa de
mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy,
pues, a preparar lugar para vosotros”. Jn.14:2. La realidad es que en algún
momento tendremos que vernos cara a cara con Dios y él puede recibirnos
como juez o como Padre, pero la decisión es nuestra y se toma desde aquí.