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Engendrados en el Vientre de María

El pasado 1 de octubre festividad de Santa Teresa de Lisieux y también el 2 de


octubre que como sabéis fue la festividad de los Santos Ángeles de la Guarda,
de los Ángeles Custodios, el cielo me hizo un regalo enorme, que fue la de
conocer un alma elegida por el señor, un instrumento de Dios para que
comunicar un mensaje al mundo. Es un alma humilde, es un chico sencillo, un
joven nicaragüense y para mí fue una grata sorpresa de Dios el conocer esta
alma, esta amita, este pequeño de María, como el mismo se llama. Es el que
ha compartido su testimonio conmigo y me comenta que desde muy chiquitito,
el Señor le ha colmado de gracias especiales y profundas, que a veces pues le
causan dolor, porque a él le cuesta comprender porque el Señor se ha
derramado de esta manera tan grande con él. Comenta que desde niño tenía
visiones de la Santísima Virgen, bajo la advocación de Nuestra Señora de
Fátima y también de la Rosa Mística. El dice que era muy devoto de la Virgen y
que muchas veces, cuando rezaba el Rosario, Ella misma se quedaba con él
hasta el final. Dice que Ella le ha ido instruyendo y guiando con delicadeza
hacia el conocimiento de su Hijo Jesucristo y que poco a poco con esta guía,
con esta protección de la Virgen ella se ha ido enamorando cada vez mas del
Señor.

Asimismo, él cuenta, y esto a mí particularmente me ha llegado mucho al


corazón, que el hecho de compartir los sufrimientos de los Corazones de Jesús
y de María le ha llevado a crecer cada vez más.

El comienza a recibir cada vez más, mensajes que empiezan a adquirir un


carácter mundial y una urgencia: Jesús le pide que revele sus mensajes al
mundo. El entonces, comienza con un cenáculo de oración y también se lo
cuenta a su párroco el cual lo acepta y lo cree. Él es obediente a la Iglesia
Católica, está bajo dirección espiritual y de todos estos hechos tiene
conocimiento su obispo, el cual le ha pedido que siga orando en el silencio y
que siga también en prudencia pero con perseverancia, en lo que la Virgen le
ha pedido.

Así mismo es obediente al Santo Padre, el Papa Francisco, que Jesús le ha


dicho que es el Papa de la Era de María. La Virgen cuando se refiere al Santo
Padre le llama el Papa valiente. Nuestra Señora le revela un apostolado que es
universal, Mariano y espiritual.

El apostolado de los Sagrados Corazones Unidos


Las dos advocaciones que se le han revelado son: el Corazón Doloroso e
Inmaculado de María y el Sagrado y Agonizante Corazón de Jesús, que se le
ha presentado como la imagen del Cristo Agonizante.

Uno de estos mensajes es un librito que le ha revelado Nuestra Señora al


hermano Manuel, en el que hace una llamada a introducirnos en Su Vientre, a
ser engendrados de nuevo, para ser conformados como su Hijo Jesucristo.
Vamos a escuchar estas bellas palabras de la Santísima Virgen. Escuchemos
con un corazón humilde, sencillo, seamos nosotros también, pequeños de
María, pequeños del Ejército de María.
La Santa Madre:
Fue Nuestro señor el primero en escoger Mi Corazón para que fuese
manifestado a vosotros y ahora Nuestro Señor Jesucristo mi amado Hijo invita
a toda la humanidad a hacer lo mismo. Vengan a encontrar a Jesús donde tocó
por primera vez la carne de la humanidad, aquí donde la sangre de mi Corazón
se convirtió en su presencia en mi Vientre, el Señor es el centro de mi
Inmaculado y Doloroso Corazón donde mi Señor, les espera y justo como en el
momento antes de hacerse carne en mi Vientre, el Señor ya era parte única y
total de mi Corazón. Vengan a este refugio para que Yo también pueda
tomarles a cada uno de vosotros en mi Vientre para convertirme en Vuestra
Madre, y entonces seréis preciosos hijos de mi Corazón, es aquí dentro de mi
Inmaculado Corazón a donde Yo les llamo.

Canto las grandezas del señor, maravillas ha hecho en Mi el que todo lo puede,
para mi Padre no hay nada imposible, sería su Madre, a la vez que su Hija y su
Esposa, a la vez que su tabernáculo, Yo soy el primer sagrario, solo en mi
Vientre y formándose en él, entrando hijitos míos en mi Vientre Materno, Puro e
Inmaculado es donde pueden asemejarse a Jesús, en mi Vientre, mi pequeño,
está la moldura para hacer nuevos Cristos.

Pedid entrar a mi Vientre Inmaculado de esta manera:

Querida Madre, déjame entrar en vuestro Purísimo y Materno Vientre


concededme ser formado por el Divino Espíritu Santo para ser otro Cristo y
asemejarme más a Él.
Divino Purísimo Vientre de la Virgen María: guárdame.
Divino Purísimo Vientre de la Virgen María: fórmame

Estando espiritualmente en mi Santo Vientre, serán formados y sus heridas


serán sanadas, serán desatadas, serán transformados y liberados por la
misericordia del Padre. Solo mi vientre fue colmado para dar vida en
abundancia que es Cristo y mi Hijo se las quiere dar a todos ustedes. Desde su
trono que soy yo, solo así ustedes Mis pequeños deben asemejarse A Él.
Escóndanse en mi vientre diciendo:

Madre abrígame y apártame del mundo para tu Hijo Jesús en tu Purísimo


Vientre, séllame con la Sangre que llenaste a tu Hijo, cúbreme con esa
purísima sangre y carne y llévame a la verdadera vida en DIOS, en su luz, en
su amor.
¿Acaso no soy Yo la llena de gracia del Espíritu Santo? Por eso hijitos desde
mi consagración en el templo mi Vientre fue sellado como fueron sellados los
hogares israelitas en Egipto, cuando el ángel del Señor pasó por sus calles
destruyendo y aniquilando todo aquello que no era del Señor, y por eso solo en
mi Vientre déjenme que Yo aniquile, destierre todo aquello que es del mundo y
de la carne y llénese de Jesús, de los pensamientos de Jesús, de la vida de
Jesús.

Mi Vientre fue el Santuario del Padre, el Trono del Hijo, y el Sagrario del
Espíritu Santo, por eso soy obediente, soy humilde porque de mi ser totalmente
para Él, soy humilde porque le di mi Vientre para dar a luz a su Hijo, soy
humilde para acogerlos a todos ustedes en mi Vientre desde la Cruz.

Acepten mis llamados de amor a la humanidad e ingresen en la escuela del


Divino Espíritu, mi Purísimo e Inmaculado Vientre. Así sea mis pequeños dejad
que Yo los de a luz para DIOS, para el Cielo.

No le causen más dolor a mi Hijo que aún está en la cruz, sino que busquen
cómo consolarle, ábranse y déjense guiar por Mí, solo así podrán ser gratos a
mi Hijo, amén los mandamientos de la ley de Dios, vivan en gracia y crezcan en
oración y los sacramentos, dejándose guiar en mi Purísimo e Inmaculado
Vientre. Como cualquier madre, yo los voy moldeando, les doy los rasgos les
doy las apariencias, los lleno de mis sentimientos, de mis actitudes, de mis
altos y profundos deseos hijitos. Como cualquier madre yo quiero lo mejor para
ustedes y lo mejor para ustedes es el cielo.

Busquen el Reino de Cristo el Redentor, mi Hijo por excelencia y en mi Vientre,


busquen un lugar espiritual, un refugio. En mi Vientre les hablare, los educare,
los llevare al Padre, los daré a luz a la vida, la vida en DIOS, quiero llenarles
del Espíritu Santo para asemejarlos al maestro de maestros, Rey y Señor,
Cristo Jesús, el Salvador, el Amante de todos los corazones, el que desea
salvar sus almas, para la mayor gloria de DIOS.

Mensajes de Manuel de Jesús para todos nosotros


Queridos hermanos, en Apocalipsis 12 se nos habla de una Mujer que iba a dar
a luz. Dice también que tenía dolores de parto. Nuestra Madre María es esa
Mujer vestida de sol con la luna bajo sus pies. Ella la Inmaculada dio a luz a
nuestro Señor Jesucristo sin dolor, porque era el Hijo de Dios, porque era Dios,
pero al pie de la cruz, Ella tuvo el otro parto. Al abrirse el costado de nuestro
Señor Jesucristo en la cruz donde brotó agua y sangre, es donde nació del
costado del Señor, la Iglesia, pero la iglesia fue acogida en María. María tuvo
dolores de parto al pie de la cruz al darnos a luz en la Iglesia. María es esa
Mujer vestida de sol que con dolores de parto da a luz y ¿Quiénes son los que
Ella, la madre da a luz? También en el mismo capítulo se nos dice: Aquellos
que mantienen el mandato de Jesús y ¿Quiénes son esos que guarden el
mandato de Jesús y mantienen su testimonio? Son los hijos de la Mujer, esos
hijos de la Mujer, lavados con la sangre del Cordero, que iban cantando triunfal
la gloria del Reino de Dios y el triunfo de su Cordero. Nuestra Madre María
quiere hijos, quiere hijos de María que guarden el mandato de Jesús, que
guarden el testimonio de Jesús, que vivan a Jesús. La Madre dio a luz a la Luz.
Nuestro Señor Jesucristo en el Evangelio, nos dice: yo soy la luz del mundo.
Nuestra madre nos dio esa luz, pero ella no solo quiere darnos esa luz, la
madre quiere que nosotros seamos luz, sal y luz del mundo. La Madre quiere
que seamos luz también para el mundo, pero como vamos a ser luz para el
mundo. Primero guardando la luz en nuestros corazones, a su hijo, pero
tenemos que recibir a su hijo, tenemos que aceptar a su hijo y tenemos que
transformarnos en sus hijos. Por eso nuestra Madre viene al mundo. Vino en
Guadalupe para dar el nacimiento a un nuevo pueblo, a una nueva iglesia, a
unos nuevos hermanos. Viene ahora a revelarnos la urgencia de escondernos
en su Purísimo e inmaculado Vientre, de escondernos en su Vientre, de vivir en
su Vientre. Somos niños, debemos de ser niños, niños que son alimentados por
su Mamá. Niños que se esconden en el regazo de su mamá, niños que
escuchan la voz de su Mamá. La madre nos invita nuevamente a ingresar en
su Vientre Inmaculado. La madre, es el nuevo tabernáculo, es la perfecta
alianza.

El 4 de marzo del 2014 la madre dijo: solo mi Vientre fue colmado para dar vida
en abundancia que es Cristo. Solo el vientre de María nos dará vida en
abundancia que es Cristo. En otro mensaje la Madre dice: en mi vientre está el
molde para formar a los nuevos Cristos. La madre quiere formar a sus nuevos
Cristos, a sus nuevos apóstoles, a sus nuevos hijos. Ella quiere darle al mundo
como lo profetizó en La Salette, apóstoles que darán luz el mundo en
oscuridad. Dice San Luis De Montfort, apóstoles que tendrán celo, apóstoles
que serán hijos engendrados en María, nutridos por María, alimentados por la
leche materna de María, alimentados por la palabra viva, porque María, nuestra
madre, nos revela nada más que aquello que ha escuchado de la boca de su
hijo. Nuestra Madre María no nos enseña cosas nuevas, Ella viene a
explicarnos el Evangelio, ella viene a que comprendamos la escritura. Ella
quiere escondernos en su vientre para que nosotros en su Purísimo regazo,
encarnemos la escritura. La escritura es un Hijo Cristo Jesús y si queremos ser
verdadera imagen, si queremos ser hombres nuevos, mujeres nuevas, tenemos
que nacer de María, tenemos que centrarnos en María, debemos dejarnos
formar por el Espíritu Santo, en Divina Voluntad en María. María transformará
nuestro corazón en su Vientre y acomodará nuestro corazón a la escritura,
acomodará nuestro corazón a una experiencia de Dios, pero solo y únicamente
en el Vientre de María y María dará a luz a los apóstoles de los dos Corazones,
porque María está unida al Corazón de su Hijo. María está conectada al
Corazón de su Hijo y María quiere atarnos al Corazón de su Hijo. Como un
cordón umbilical, Ella quiere transmitirnos la vida Trinitaria del Padre y del Hijo
y del Espíritu Santo. Como un cordón umbilical Ella quiere darnos la sencillez,
la caridad, la valentía, el celo apostólico de su Hijo. Ella como buena madre
viene a animarnos. Ella como buena Madre viene a enseñarnos que para tener
vida nueva debemos de nacer en el Espíritu y el Espíritu Santo está en María y
si queremos nacer nuevamente debemos de nacer de María y en María, el
Espíritu Santo nos formará, nos transformará, nos hará hombres y mujeres
nuevos, hombres y mujeres regenerados.

Aceptemos los llamados de amor de nuestra Madre e ingresemos en su vientre


y dejémonos formar por el Divino Espíritu Santo. Ella nos dará grandes
virtudes. Ella nos dará valentía, nos dará pureza, nos dará amor, nos ayudará
para conocer, aceptar y comprender la cruz. Si nos escondemos en el vientre
de nuestra Madre María, viviremos en el Corazón del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo.

Queridos Hermanos, ¿Por qué Jesús no se llevó también a su Mamá al


momento que Él expiró? ¿Por qué nos la entregó? ¿Por qué nos la dio? Porque
había una Iglesia que nutrir, porque había una comunidad de creyentes que
educar, porque había hombres y mujeres de fe que la necesitaban, que
necesitaban de una Mama. La Iglesia fue educada por María, la Iglesia fue
formada por María, la Iglesia fue nutrida por María. La Iglesia conoció más el
corazón de su hijo por los consejos de nuestra Madre María.

Nuestra Madre María viene en este tiempo para llamar a los apóstoles de
Jesús, pero si somos apóstoles de Jesús, tenemos que tener a María como
Madre y entonces seremos apóstoles de Jesús y de María, de sus dos
Corazones. Tenemos que ser soldados de este ejército y animarnos, para
luchar, para evangelizar, para conquistar el mundo entero, bajo la bandera de
la Cruz y de los dos Corazones, para Jesús en María, por María, para María y
con María.

Este es un llamado para unirnos. Este es un llamado para sumergirnos en el


Vientre de la Madre María, para formarnos en su Vientre, para vivir en su
Vientre y viviendo en su Vientre, ser como niños, depender totalmente de la
Madre, para vivir totalmente en su Hijo y cuando Ella nos dé a luz, dice San
Luis De Montfort: tendrán estos hijos de María, la cruz en su mano derecha, el
Rosario en su mano izquierda, la Palabra de Dios en su boca y en su corazón
la Llama de Amor del Espíritu Santo.
Si queremos ser apóstoles, debemos primero ser hijos de María,
sumerjámonos en el Vientre de María, escondámonos en el Vientre de María y
que nada y que nadie nos separe de la madre, para que con la Madre
conozcamos al Hijo y el Hijo nos enseñe al Padre en la luz del Espíritu Santo.

Ven Señor Jesús y formarme en el vientre de nuestra Santísima Mamá. Amén.


Fiat Fiat Fiat Mamá